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Crítica de DCSOS: Inmortales de Tom Taylor y Karl Mostert (ECC Ediciones)

DCSOS fue una de las sorpresas comiqueras del 2020. La historia creada por Tom Taylor en la que un virus zombie lanzado por Darkseid provoca un apocalipsis en la Tierra ofreció momentazos super impactantes en su primera serie. DCSOS: Inmortales es la primera miniserie que continúa o complementa la historia, de nuevo escrita por Taylor y con dibujos de Karl Mostert.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El blockbuster de DC Comics regresa por todo lo alto para responder a la pregunta clave: ¿qué hacen los villanos cuando llega el apocalipsis? El guionista Tom Taylor (Escuadrón Suicida) nos lleva de vuelta al mundo de Dcsos con una historia de muerte, heroísmo y redención. Comandados por Capucha Roja y Deathstroke, los villanos y los antihéroes más duros del Universo DC luchan sin piedad para salvar sus vidas ante los no muertos.

Tom Taylor es para mi uno de los 5 mejores escritores actuales de superhéroes “puros”, en el sentido de ofrecer aventura y caracterización a partes iguales, de forma que consigue que empatices con todos los personajes, incluso con los peores villanos, desde la primera viñeta. Esto hace que las muertes y los shocks que van sucediendo en la serie impacten muchísimo. Está claro que en una miniserie ambientada en el mundo de Dcsos hay muy pocas posibilidades de que los protagonistas salgan con vida, pero saberlo no evita que algunas muertes sean super dolorosas. Y eso, para mi, es muestra de una buena escritura.

Tras una primera miniserie protagonizada por los principales héroes del Universo de DC (Batman, Superman, Wonder Woman y en general toda la Liga de la Justicia), está genial tener una aventura de los personajes de “segunda fila” como Red Hood, la antigua Batgirl Cassandra Cain, el Comisario Gordon o Deathstroke. De hecho, este comic demuestra que no existen personajes de primer o segunda, sino autores que saben sacarles partido… o no. La forma en que en dos viñetas Taylor nos transmite la relación de Lady Shiva y Cassandra, o de Solomon Grundy y Cheetah con los niños me parece espectacular.

La historia de Taylor va al grano en estos 3 números de 40 páginas cada uno, lo que significa que por páginas estaríamos ante una miniserie de 6 números normales. Karl Mostert es el dibujante de toda la serie, y la verdad es que creo que está sólo correcto. La narrativa es adecuada y tiene un aire a Frank Quitely en aprendizaje que mola, pero no sabe aprovechar los diferentes momentazos para crear páginas para el recuerdo. Esta miniserie cuenta con entintado de Trevor Scott y John Livesay y color de Rex Locus, que realizan adecuadamente su trabajo, teniendo en cuenta los lápices sobre los que tienen que trabajar.

Me da un poco de pena que Dcsos sea uno de los grandes comics recientes de DC Comics, además de uno de los que ha tenido mejores ventas, pero para sus editores es una serie de segunda fila que no merece la pena promocionar, por lo que no encargan el dibujo a ninguno de sus artistas top. Si este comic ha estado super chulo, no quiero ni imaginar lo que hubiéramos flipado con estas páginas dibujadas por Mikel Janin o Álvaro Martínez, por poner dos nombres de artistas españoles trabajando actualmente en DC. Qué pena.

Igual que digo esto, no puedo olvidarme de destacar lo mucho que me gustan las portadas conceptuales elegidas por ECC Ediciones para la edición española. Teniendo el cuenta lo saturadas que están las baldas de las librerías de portadas random genéricas con héroes posando, estas portadas me flipan a nivel máximo, en especial la primera portada con los ojos muertos de Wonder Woman obra de Yasmin Putri. Algo impactante por si mismo, que además sirve en parte de teaser de las cosas que están por llegar en el comic. Dicha portada, la segunda de Ben Oliver o la del número 3 de Francesco Mattina con un Deadshot zombificado son lo más.

En todo caso, no es que el comic esté mal dibujado, ni mucho menos, es sólo que veo todo excesivamente correcto. Comparto algunas páginas del primer número para que podáis valorarlas vosotros mismos:

Tras Dcsos: Inmortales, me quedo con muchas ganas de que ECC empiece pronto a publicar la siguiente miniserie Dceased: Dead Planet, que continúa con los sucesos de la primera miniserie y que se está publicando en estos momentos en Estados Unidos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Y vosotros, ¿habéis leido esta miniserie, qué os ha parecido? Espero vuestros comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Batman: Caballero Blanco presenta – Von Frío de Sean Murphy y Klaus Janson

Tras comprar las miniseries Batman: Caballero Blanco y Batman: La Maldición del Caballero Blanco de Sean Murphy, no podía dejar de comprar el especial Batman: Caballero Blanco presenta – Von Frío escrito por Murphy y dibujado por el veterano Klaus Janson, que ha sido editado por ECC Ediciones.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La saga del Caballero Blanco se expande en este especial escrito por el creador original Sean Murphy y dibujado por Klaus Janson (Batman)! ¿Qué conexión hay entre Victor Fries y los Wayne? La respuesta la encontramos en el pasado. En los albores del Tercer Reich, el joven Víctor comienza a cuestionar su código moral cuando la criotecnología de su padre se pone al servicio del mal.

Leyendo el artículo al final de este comic, uno entiende que cuando dos artistas que se respetan y se admiran mutuamente deciden colaborar en un proyecto en el que básicamente uno le pregunta al otro “¿qué quieres dibujar?”, la colaboración va a tener un feeling especial, un toque personal que se aleja de los trabajos de encargo que se ejecutan con profesionalidad pero sin corazón.

Esto es precisamente lo que hace especial este one-shot ambientado en el mundo del Caballero Blanco. Sean Murphy, el creador de este mundo, cede los lápices al veterano Klaus Janson, entintador entre otros del Daredevil de Frank Miller, para dibujar una historia ambientada en la Alemania nazi que sirve a Janson, cuya familia emigró a los Estados Unidos desde Alemania en los años 50, para exorcizar de alguna manera algunos demonios internos.

El también veterano colorista Matt Hollingsworth acompaña a Janson en este especial, ofreciendo una paleta de colores fría perfecta para el tono de la historia. Y debo decir que aunque en general nunca he sido demasiado fan del estilo de Janson, en este volumen le he visto muy entonado en todos los aspecto, en la ambientación, la composición de página y en general con las expresiones faciales y emotividad de algunas escenas. No está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que Janson ha cumplido 68 años este 2020.

La historia del origen en la Alemania nazi del judio Victor Fries, amigo y colaborador durante décadas de Thomas Wayne, es una historia quizá no muy original, al ser algo ya mostrado en numerosas películas y series de televisión, pero está contada con precisión y los justos toques de emoción. La historia de Fries es la de dos personas, el científico judío Jacob Smithstein y su amigo el empresario Barón Von Fries, y representa como el camino al infierno está lleno de buenas intenciones y como casi siempre los ideales y la ética se estrellan contra el muro del instinto de supervivencia. La Alemania nazi fue un triturador de todo lo correcto, y en medio de ese ambiente insano resultaba casi imposible revelarse, acabando por aceptar sumisamente lo que el Reicht mandaba, sin importar lo que ello significaba para amigos y vecinos judios.

Este comic representa un trabajo muy especial para Janson, y sirve para que Murphy aumente el mundo del “Caballero Blanco”, mostrando que este universo que ha creado dentro del sello Black Label de DC Comics puede abrirse a otro tipo de historias y especiales que lo doten de mayor interés y complejidad.

Batman: Caballero Blanco presenta – Von Frío es un buen comic que merece la pena ser leído independientemente de su conexión al universo de Caballero Blanco, y creo sinceramente que compensa de sobra el precio de portada.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Merodeadores 8, Nuevos Mutantes 8 y X-Force 8 (Marvel Comics – Panini)

Hoy continúo con mis reseñas del resto de comics de la franquicia mutante de Marvel Comics que compro: Merodeadores, Nuevos Mutantes y X-Force, que se encuentran en el octavo mes de publicación en España de la mano de Panini.

MERODEADORES 8 de Gerry Duggan y Stefano Caselli

¡La reina ha muerto! Los Merodeadores… El Club Fuego Infernal… Todo Krakoa está llorando la muerte de Kate Pryde. Pero ¿no habíamos quedado en que la muerte ya no tenía sentido para los mutantes? Espera a leer este número.

Este número incluye Marauders 11 USA.

¡Qué bueno es Gerry Duggan! Este segundo arco de Merodeadores ha construido de forma modélica el drama que supone para la familia mutante la muerte de alguien como Kate Pryde. Kitty es uno de mis personajes favoritos, y diría que esta opinión es compartida por miles de fans de los X-Men. Esto hace que este funeral sea super emocionante para mi, y todo lo que pasa a continuación es un subidón de adrenalina conseguido gracias a la gran escritura de Duggan.

El comic funciona también porque cuenta con un fuera de serie como Stefano Caselli dibujando el comic, con colores de Edgar Delgado. Los personajes muestran su personalidad y recuerdan por qué nos enamoramos de ellos hace tantos años, y además Caselli transmite una gran emoción.

Merodeadores se ha convertido en uno de los imprescindibles de este inicio mutante ideado por Jonathan Hickman. De hecho, el único pero no viene de este comic que me parece modélico, sino de las consecuencias derivadas del Dinastía de X 5 y lo que ello significaba de cara a las siguientes historias.

El comic se toma un respiro en diciembre para igualar los ritmos de edición de todos los comics mutantes de cara al estreno de X de Espadas en febrero, lo que significa que vamos a tener que esperar 2 meses para conocer el final de este segundo arco de la serie. ¡Qué bajón! Qué me sepa tan mal es otra forma de confirmar lo mucho que me está gustando este comic.

PUNTUACIÓN: 8/10

NUEVOS MUTANTES 8 de Ed Brisson y Flaviano Armentaro

Ayudar a jóvenes mutantes que se encuentran en crisis no es siempre un lecho de rosas. Recientemente, de hecho, ha llegado a convertirse en una terrible pesadilla: no tienes más que repasar las últimas aventuras. Pero ahora puede que la suerte de Los Nuevos Mutantes cambie…

Este número incluye New Mutants 11 USA

El final del arco de Cosmar, la mutante de Carnelia que lanza sus pesadillas al mundo a su alrededor, termina de forma modélica. Ver mutantes con poderes extraños nunca vistos me parece una idea genial y la idea de unos Nuevos Mutantes con la misión de rescatar niños mutantes perdidos me parece que consigue resaltar su personalidad diferenciada del resto de series mutantes. Comentaba hace unos meses que los números de Hickman en la serie me parecía mejores que los de Brisson, que los veía «secundarios», pero con el paso de los meses Brisson me ha ido ganando con calidad y buenas historias. De forma que si se mantiene como guionista principal de X de Espadas no me importaría nada.

Además de la espectacular portada de Mike del Mundo, el dibujo interior de Flaviano con color de Carlos López me parece más que correcto, sabiendo transmitir la personalidad de todos los personajes, con varios momentos muy chulos en los que consigue lucirse.

Antes del crossover X de Espadas, falta un último número a modo de epílogo de este arco, que habrá que esperar a Enero para leerlo. En todo caso, tras 11 números usa publicados en España, sigo comprando este comic muy satisfecho.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

X-FORCE 8 de Benjamin Percy y Oscar Bazaldua

¡Amanecer rojo! Rusia, que no ha querido firmar el tratado con la nación mutante, está trabajando para socavar Krakoa, y puede que esos intereses se encuentren alineados con los de alguien más. La Bestia quiere a Coloso de su lado para la guerra que se avecina.

Este número incluye X-Force 11 USA

X-Force este mes nos ofrece otro estupendo número centrado en la acción, con un nuevo enemigo con una habilidad realmente gore. E imaginativa, también merece la pena resaltarlo. Me flipa Benjamin Percy y la forma en que consigue sorprender al lector todos los meses.

El dibujo de Óscar Bazaldúa, con color de Guru-eFX, no se arruga a la hora de dibujar este gore que comentaba antes, y globalmente me parece que entrega un dibujo muy chulo. Hay que destacar el extraño detalle de la portada de Dustin Weaver que no refleja para nada el contenido del comic. Viendo el Lobezno 4, ya se me hacía raro ver a Rojo Omega justo de villano de 2 series el mismo mes. Quién sabe si este fue uno de los motivos por los que quizá el argumento y sobre todo la sorpresa del villano final se cambiara.

El principal problema de XForce viene provocado por la posibilidad de resucitar a todos los mutantes, hecho creado por Jonathan Hickman, lo que ha robado toda la tensión y sensación de peligro en todo lo que sucede, de forma que algunas muertes no tienen ninguna repercusión ni tensión. Eso hay que reconocer que a la larga puede ser un problema, pero de momento sigo disfrutando mucho de este comic.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En resumen, estos comics se han convertido tras 8 meses en comics imprescindibles de mi cesta de mi compra. Que justo más tres se paren en diciembre es un poco un bajón, la verdad, aunque ya empiezo a anticipar lo que puede ser el crossover X de Espadas que se publicará en febrero.

¿Seguís comprando mutantes, que tal lleváis este Amanecer de X? Espero vuestro comentarios. Y si os gustó el artículo, os agradezco los me gustas y que lo compartáis en redes sociales.

¡Saludos a todos!

Crítica de Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok (DC Comics – Black Label)

Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok es uno de los comics de DC más anticipados de los últimos años, y una vez pude leer el tercer y último número, me quedo con sentimientos encontrados, que voy a intentar explicar en esta CRÍTICA SIN SPOILERS.

PUNTUACIÓN: 8/10

Treinta años después de que Batman: The Killing Joke cambiara los cómics para siempre, Three Jokers reexamina el mito de quién o qué es The Joker y cual es la clave de su eterna batalla con Batman. El exitoso escritor del New York Times Geoff Johns y Jason Fabok, el equipo creativo que libró la “Guerra Darkseid” en las páginas de La Liga de la Justicia, se reúnen para contar la historia definitiva de Batman y El Joker.

Después de años de anticipación comenzando en DC Universe: Rebirth # 1, la miniserie épica que estabas esperando está aquí: descubre por qué hay tres Jokers y qué significa eso para el Caballero Oscuro y el Payaso Príncipe del Crimen. ¡Es un misterio diferente a todos los que Batman se ha enfrentado jamás!

Tras el éxito monumental de El Reloj del Juicio Final y lo que este comic significa para Superman, tenía muchas ganas de leer a Geoff Johns enfrentándose a los mitos de Batman, y en concreto a su relación / enfrentamiento con Joker. Resulta curioso que dentro de la larga historia de Johns como guionista de DC Comics nunca se haya encargado de ninguna colección del Hombre Murciélago, centrado como ha estado con Green Lantern, Flash, la JSA y Superman entre otras series.

La génesis de este Three Jokers se remonta a mayo de 2016, cuando dentro del especial DC Comics Special: Rebirth que significó un cambio de rumbo editorial, además de anunciar la llegada de los personajes de Watchmen al universo DC, Johns presentó a Batman investigando la posible existencia de varios Jokers, rompiendo la idea que el Joker siempre había sido la misma persona.

En el fondo, estamos ante una idea genial de Johns inspirada en la larga historia editorial del personaje. Desde su nacimiento en 1939, Batman fue adaptándose a las modas de las diferentes décadas, ofreciendo diferentes versiones, por ejemplo la versión «camp» de los años 50 y 60, hasta que Dennys O’Neil y Neal Adams y Marshall Rogers redefinieron al personaje en los años 70, creando una versión que prácticamente llegó hasta nuestros días. El concepto de Johns plantea ¿y si estas diferentes versiones del Joker que vimos a lo largo de los años no fueron fruto del paso del tiempo y las modas de cada momento, sino que eran personas diferentes? Esto plantea 3 versiones diferentes de Joker: El Criminal, el villano de la primera época de Batman, más interesado en su objetivo y menos en juegos teatrales; el Comediante, que dejó paralítica a Bárbara y que esconde una versión más sádica; y el Payaso, que casi mató a Jason Todd y que sólo encuentra diversión en el sufrimiento de otros.

Lamentablemente, el complejo planning editorial de DC y los diferentes encargos de Geoff Johns dentro de Warner, donde se encarga del área de las películas y series basadas en los personajes de DC, han provocado que la salida de esta serie Three Jokers se retrasara hasta este 2020. Y cuatro años han acabado siendo demasiado tiempo. De hecho, este retraso ha provocado que finalmente este comic haya salido dentro del sello Black Label de DC Comics fuera de continuidad, dado que el Joker que sale en estas páginas difiere demasiado respecto a las versiones que se han visto en los últimos años dentro de las series de Batman.

Sin embargo, independientemente de si está o no en continuidad, las expectativas del fandom estaban por todo lo alto, hasta el punto que DC anunció que las ventas del número 1 habían superado los 300,000 ejemplares. Three Jokers es un éxito monumental de ventas y muy probablemente será el comic más vendido del año en USA. Sabedor del hype que se había creado, DC sacó este comic con un montón de portadas alternativas destinadas a destacar la presencia de varios Jokers diferentes con el paso de los años. Estas portadas también destacan a los 3 héroes cuyas vidas se han visto más afectadas por el Joker y que se enfrentarán a él en esta serie: Batman, Batgirl / Barbara Gordon, a la que el Joker dejó paralítica en La Broma Asesina de 1988; y Jason Todd, el 2º Robin que fue torturado y casi asesinado en Una Muerte en la Familia también de 1988, y que retornaría décadas después convertido en Red Hood (Capucha Roja).

Entrando ya en materia, Three Jokers probablemente haya sido víctima de su propio hype. Me ha parecido un gran comic de Batman y Joker, muy superior por ejemplo a otros comics más o menos recientes como La muerte de la familia de Scott Snyder y Greg Capullo o el actual arco Joker´s War que se está publicando en USA, pero que se queda muy lejos de ser el comic que marque un antes y un después y que vaya a tener la misma repercusión que en su día tuvo La Broma Asesina de Alan Moore y Dave Gibbons. En este sentido, la propia publicidad de DC vendiendo este comic como “la historia definitiva de Batman y El Joker” me parece totalmente desproporcionada y posible generador de más de una frustración.

Empezando en lo positivo, que lo hay y mucho, me encanta que en Three Jokers Barbara Gordon y Jason Todd le roben en muchos momentos el protagonismo a Batman. De hecho, Red Hood es un personaje al que le tengo bastante tirria desde que fue introducido en el universo DC, y creo que Johns ha clavado la caracterización de un joven que siente (con razón) que en el momento clave de su vida todo el mundo le falló y no tuvo a nadie que le ayudara. La humanidad que transmiten Jason y Barbara, héroes a los que el Joker llevó más allá de su punto de ruptura, me ha emocionado. Y creo que son los mejores retratos de los personajes desde ni me acuerdo, marcando eso sí las diferencias entre ambos: Mientras Jason abrazó la oscuridad tras ser casi asesinado por Joker, Barbara luchó lo indecible por volver a andar y no ha renunciado a sus fuertes convicciones morales.

Otra cosa que me ha gustado mucho de este comic ha sido confirmar lo bien que conoce y comprende Geoff Johns a Batman y todo su mundo, construyendo una historia atemporal que conecta con todos los mitos del personaje sin necesidad de adscribirse a una época determinada. Esto creo que puede ser un gran valor del comic en el futuro, y es que muchas veces la compleja continuidad comiquera puede hacer que algunos arcos tengan en parte fecha de caducidad al estar adscritos al momento editorial en el que se enmarcan, como le pasa por ejemplo al arco de Snyder y Capullo que mencionaba antes. Esta cualidad atemporal puede hacer que dentro de 5 o 10 años este volumen siga vendiéndose y se coloque en las estanterías al lado del Batman Año Uno, La Broma Asesina, The Long Halloween y tantos otros comics históricos del personaje.

Otro importante valor a destacar de Batman: Three Jokers es el maravilloso apartado artístico formado por Jason Fabok al dibujo y Brad Anderson al color. Fabok es un dibujante de estilo clásico, con una perfecta composición y unas anatomías que muestran a hombres y mujeres en plenitud física. El comic está maravillosamente dibujado hasta el punto que no es necesario leer los bocadillos para seguir la acción y entender lo que está pasando. Además, el encargo se complicaba al tener que mostrar a los tres Jokers protagonistas siendo fieles a su esencia y a la vez diferentes entre si. Y me alegra comprobar que Fabok resuelve el problema con nota.

En lo referido a la composición de página, veo a Johns muy deudor de Alan Moore y Dave Gibbons. Al igual que ya vimos en El Reloj del Juicio Final , Three Jokers se construye a partir de una narrativa de página con una rejilla de 9 viñetas. Hay muchas viñetas con planos medios de los protagonistas que miran a cámara como si nos estuvieran mirando a nosotros los lectores que me crea una sensación extraña, algo que entiendo está buscado por Johns.

Three Jokers es una miniserie de 3 comics de 48 páginas. Esto ha permitido a Johns plantear la historia con un ritmo más pausado que el de los comi-books tradicionales, pudiendo alargar más las escenas y consiguiendo un mayor impacto emocional. Además, las sorpresas están bien dosificadas y los cliffhangers al final de cada número me han parecido estupendos. Creo que la historia y el arte brillan a gran altura y merecen que paguemos el precio de portada para tener estos comics en casa.

Como véis, todo está muy bien y no le pongo un pero a nada. Y sin embargo… el final no acaba de estar a la altura. A la altura no de ESTE comic, sino de las expectativas de una historia destinada a mirarle de tu a tu a La Broma Asesina. Ahí, la historia se queda bastante por debajo. Además, veo a Johns realizando una labor revisionista sobre lo que los comics de Moore significaron para DC. Si en El Reloj del Juicio Final Johns hace una enmienda contra el “grim-n-gritty” surgido a partir de Watchmen, algo de lo que realmente Moore no es responsable más allá de crear un comic maravilloso que mucha gente malinterpretó, para Johns la idea clave de este Three Joker es que no importa quien es/fue el Joker antes de convertirse en el avatar del Caos de Gotham City, lo importante es que es el gran rival de Batman y siempre que haya un Batman existirá un Joker opuesto a él. Si Joker creía en La Broma Asesina que cualquiera podía convertirse en Joker si tenía un mal día, para Johns eso es lo de menos, ya que Joker es tan eterno como Batman y existirá siempre, tragándose cualquier atisbo de personalidad que tuviera antes.

Y luego hay un par de sorpresas finales que entran 100% en territorio spoiler que plantean una serie de dudas sobre la continuidad y me hacen pensar si no fueron estos elementos de las 10 últimas páginas los que hicieron que al final DC optara por colocar esta historia fuera de continuidad dentro del sello Black Label. Hay una idea sorprendente aunque no del todo descabellada dada la relación histórica de los personajes, y un giro final que recuerda de alguna forma al final de The Long Halloween que no le acabo de ver el sentido ni creo que vaya a tener más recorrido más allá de este comic. Sobre todo este último elemento hace que quizá el comic no sea todo lo satisfactorio que la brillantez de los dos primeros números planteaba.

De hecho, es curioso que a pesar de estar ante un comic editado por el sello Black Label, Johns al final de la historia se muestra como un buen guionista de la casa deja sus juguetes prácticamente igual que como los encontró, para que el siguiente guionista pueda plantear su historia sin excesivos sobresaltos. Teniendo en cuenta que nos vendían el comic como «la historia definitiva de Batman y El Joker», esto no llega a cumplirse para Batman o el Joker, pero tampoco para Batgirl y Red Hood, que no han evolucionado ni han aprendido nada que modifique su status-quo de forma sustancial.

En todo caso, creo que estamos ante uno de los comics más importantes del año de Batman y una obra notable que va a gustar a todo tipo de público, sobre todo los fans de toda la vida que no están al tanto de la actualidad de DC ni le preocupa la continuidad, sólo que la lectura en si sea interesante. Cosa que creo que Three Jokers cumple de sobra.

Comparto para abrir boca las páginas iniciales de este comic, donde disfrutaréis el estupendo dibujo de Jason Fabok:

Three Jokers ha sido un comic estupendo que se queda sin embargo por debajo de su propio hype. En todo caso, creo que hará las delicias de todos los aficionados de Batman y su mundo.

PUNTUACIÓN: 8/10

¿Has leído ya el comic? ¿Qué te pareció?¿O eres de los que se espera a la edición española de ECC Ediciones? Espero tus comentarios!!! Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de Star Wars: Dark Empire de Tom Veitch y Cam Kennedy (Dark Horse)

En mi repaso de los comics míticos de la editorial Dark Horse basados en licencias cinematográficas, hoy por fin toca dirigir la mirada hacia una galaxia lejana, muy lejana… gracias a STAR WARS: Dark Empire, el primer comic de la franquicia galáctica de Dark Horse creado por Tom Veitch y Cam Kennedy.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

Seis años después de la caída del Imperio en El Retorno del Jedi, la batalla por la libertad de la galaxia continúa. El Imperio ha renacido misteriosamente bajo un líder desconocido, empuñando una nueva arma de gran poder. La princesa Leia y Han Solo luchan por mantener unida a la Nueva República mientras el salvador de la galaxia, Luke Skywalker, libra una batalla interna mientras se siente atraído por el lado oscuro, al igual que su padre …

Los años 90 fueron unos años maravillosos para los fans de Star Wars. A falta de películas, El Retorno del Jedi se estrenó en 1983, Lucasfilm relanzó la franquicia galáctica en 1991 con el lanzamiento de una línea de novelas que continuaban la historia de Star Wars, con Heredero del Impero de Timothy Zahn como la primera parte de la exitosa trilogía de Thrawn. Ese mismo año, Dark Horse publicó el primer número de esta miniserie de 6 ejemplares, publicado con periodicidad bimensual entre diciembre de 1991 y octubre de 1992.

El equipo creativo formado por el escritor Tom Veitch y el artista Cam Kennedy ya habían propuesto una historia similar a Marvel Comics, que durante los años 80 aún conservaban la licencia de publicación de los comics de Star Wars. Al cambiar la licencia de manos en los 90 y ya en poder de Dark Horse, volvieron a proponerles este proyecto, que fue aceptado rápidamente.

El éxito de Dark Empire dió luz verde a dos continuaciones: Star Wars: Dark Empire II, nueva miniserie de 6 números también realizada por Veitch y Kennedy publicada en 1993-94, y Star Wars: Empire´s End, serie de 2 números publicada en 1995 con dibujo de Veitch y dibujo de Jim Baikie.

Tom Veitch es un escritor americano famoso en el ámbito independiente, publicando desde los años 70. Nacido en 1941, ha escrito numerosos títulos de Star Wars, incluida la historia completa Dark Empire I, II y Empire´s End. Además, fue el creador del comic Tales of the Jedi que empezó a contar historia ambientadas en la antigua República, siendo las primeras obras de Star Wars ambientadas en ese periodo.

En mi caso, yo le conocí gracias al comic The Light and Darkness War publicado en el Epic de marvel, realizado ya en colaboración con Cam Kennedy. Además, de trabajar con Marvel y Dark Horse, publicó en DC Comics las obras de creación propia The Nazz con el artista Bryan Talbot, Clash con el Adam Kubert y My Name Is Chaos con John Ridgway. Y a modo de anécdota, acabo de descubrir que Tom es el hermano de Rick Veitch (Swamp Thing y Miracleman junto a Alan Moore, TMNT, Bratpack, The Maximortal, etc…), o quizá es que todos estos años los he confundido y pensaba que eran la misma persona.

Cam Kennedy es un artista escocés que dibujó en Reino Unido numerosas historias de Judge Dredd y Rogue Trooper para 2000 AD. También trabajó con Tom Veitch, no solo en las dos series Star Wars: Dark Empire I y II, sino también en The Light and Darkness War dentro del sello Epic que publicaba obras en las que los autores conservaban la propiedad de sus creaciones. Tras Dark Empire I y II, Kennedy siguió trabajando en otros cómics de Star Wars como fue el especial de Boba Fett con el escritor John Wagner. Para DC Comics ha trabajado en Lobo, Batman, Outcasts y The Specter, mientras que dibujó Punisher, Daredevil y Nick Fury, agente de S.H.I.E.L.D en Marvel.

Antes de Alex Ross, si existía en el mundo del comic un ilustrador super estrella, ese era Dave Dorman. Nacido en Michigan en 1958, comenzó su carrera profesional en 1979 y ha trabajado para Dark Horse, Marvel, DC entre otros. Su gran oportunidad le llegó en 1983 cuando empezó a realizar las portadas para la revista Heavy Metal, además de realizar varias series de trading-cards para Hasbro (G.I. Joe o Ultraverso).

Dorman ha trabajado con personajes como Indiana Jones, Aliens y Batman, pero sin duda donde alcanzó mayor reconocimiento fue con sus portadas e ilustraciones para Star Wars. Su libro “El arte de Star Wars de Dave Dorman” publicado en 1996 por Random House / FPG ha sido un best-seller durante años, y en 1998 ganó una encuesta entre los lectores de The Official Best of Star Wars Magazine como «Mejor artista de Star Wars». Además, Dorman ganó un premio Eisner en 1993 por sus ilustraciones en el libro Aliens: Tribes escrito por Steve Bissette, publicado por Dark Horse en 1992.

Entrando en mi valoración del comic tras volver a leerlo recientemente, quiero analizarlo a dos niveles. En primer lugar, a nivel de fan de Star Wars, para mi fue un regalo poder comprar y disfrutar de este comic en 1991/92 junto a las novelas de Timothy Zahn. El ver de nuevo las maravillosas portadas de Dave Dorman para este comic hace aún hoy que se me ponga la piel de gallina.

El concepto general de las novelas de Zahn, que Dark Horse aprovechó e incorporó a Dark Empire, es que a pesar de la muerte del Emperador en Endor, la Rebelión nunca llegó a controlar totalmente la galaxia, al existir un núcleo de planetas bajo un férreo control imperial, entre ellos los planetas industriales donde se construyen los Destructores Imperiales. De esta forma, la situación seis años después del final del Retorno del Jedi era de guerra civil entre dos bandos en igualdad de condiciones que dominaban cada uno una parte de la galaxia conocida.

Sinceramente, esto me parece mucho más lógico que todo lo que vimos años más tarde en el cine. Y aquí incluyo la versión remasterizada del Retorno del Jedi que Lucasfilm estrenó en 2004, en la que se veían fiestas en muchos planetas y el derribo de una estatua del Emperador en Coruscant, lo cual era una locura teniendo en cuenta que era un planeta bajo la ley marcial y el control militar imperial.

Mientras que Heredero del Imperio planteaba un nuevo enemigo, el frío y calculador Admirante Thrawn, Dark Empire optó por la repetición y por jugar a lo seguro, al traer de vuelta al Emperador y a Boba Fett, además de unos nuevos destructores de mundos. A pesar de que el hecho que un villano muerto resucitara en el mundo del comic de superhéroes era lo más normal del mundo, ya en 1992 me pareció una locura, pero en aquellos años aún estábamos en la época que cualquier cosa que se publicara era bienvenida aún cuando hubieran elementos con lo que no acabara de conectar, dada la escasez de oferta disponible.

El comic de Dark Empire destacaba frente a otros comics normales de la época ya que, además de las nuevas aventuras de Luke, Han y Leia, incluía 4 páginas adicionales de texto con información interesantísima sobre la situación en la galaxia y el contexto de algunos personajes, planetas u objetos que irán apareciendo durante el comic, ofreciendo datos vitales para poder comprender y disfrutar completamente la historia. De hecho, sin estos textos de apoyo, el comic quedaba un poco cojo y con una sensación de acción apresurada que al que le faltaba contexto sobre lo que estaba sucediendo.

En el apartado artístico, Cam Kennedy tenía un estilo muy particular en lo relativo al color que le separaba de los comics de la época. En lo referido a su dibujo, ofrecía sobre todo en los primeros números una alucinante atención al detalle, mostrando de forma increíblemente precisa todas las naves, vestuario y armas de Star Wars, además de dibujar a todos los personajes heciéndoles super reconocibles. Ver por ejemplo, la primera viñeta del comic con una gran splash-page del Halcón Milenario es aún hoy una gozada.

Sin embargo, el principal problema de este comic es la elección del color por parte de Kennedy. Merece la pena recordar que este comic se realizó en 1991-92, justo antes de la explosión del color digital en el mundo del comic. Kennedy utilizaba una gama de colores pastel que ofrecían una paleta monocromática al comic, que en mi opinión hace que el comic luzca raro. Buscando algo positivo, debo decir que cuando lo leí por primera vez, el color ayudaba a transmitir que este comic era algo diferente a todo lo que se estaba publicando en ese momento, porque de hecho era así. En ese momento, diferente significaba “ESPECIAL”, al tratarse de Star Wars.

Una vez comentado el polémico color de Kennedy, también hay que decir que Kennedy fue de más a menos en el dibujo, pasando de unos números iniciales bestiales, con páginas repletas de detalles y fondos chulísimos y unos personajes clavados a los reales, a unos últimos números en los que dió la sensación que los plazos de entrega se le echaron encima y terminó como pudo. En los 2 últimos números encontramos páginas en las que las figuras son casi bocetos y en los que los fondos desaparecieron.

Debo decir que a pesar de la polémica resurrección de Palpatine, el comic resultó super entretenido, con una acción non-stop y un climax en el que Leia tenía una importancia fundamental. De hecho, décadas antes de la explosión del movimiento feminista y de polémicas sobre la forma en que Leia utilizaba la Fuerza en los episodios VII, VIII y IX, este comic nos mostró una poderosa Jedi en total control de sus habilidades y que salva a Luke de caer en el lado oscuro. De hecho, si hay dos claros protagonistas en Dark Empire esos son Luke y Leia, siendo ella la que provoca elgiro que hace finalmente triunfar al bien frente al mal.

El resto de protagonistas tienen una importancia mucho menor, empezando por Han o Chewie, que están siempre presentes en los viajes de Leia, pero en segundo plano. Sin embargo, Veitch introduce bien el lore de Star Wars, haciendo que casi todo el mundo tenga al menos una aparición: Lando, C3PO, R2D2, el admirante Ackbar, Mon Mothma, Wedge… Todos tienen su cameo en estas páginas.

Sin embargo, no todo fueron alegrías con el final de la historia, ya que si a Kennedy le pilló el «toro» de los plazos de entrega, Veitch se quedó sin páginas y no pudo o no supo construir in climax satisfactorio, haciendo que el final fuera super apresurado y anticimático. Aunque narrativamente todo queda suficientemente explicado, en mi opinión debería haber contado con 8/10 páginas más para haber podido contar correctamente el final creando un climax que realmente fuera satisfactorio.

Mi yo de 1992 disfrutó este comic aunque siempre me ha parecido un peldaño por debajo de las novelas de Timothy Zahn que se estaban publicando de forma casi simultánea. Aunque sin duda tienen el feeling perfecto de lo que un comic de Star Wars debería transmitir.

Comentaba al comienzo que mi análisis de este Star Wars: Dark Empire que planteaba este post con dos niveles. El primero recordando mis impresiones de hace 28 años y el segundo nivel de análisis el que me ha producido la relectura de este comic después de haber sufrido el desastroso Star Wars Episodio IX: El ascenso de Skywalker de J.J. Abrams, y pensando globalmente en la tercera trilogía cinematográfica.

Y me da rabia recordar que Lucasfilm desechó todo el concepto del Universo Expandido en el que se incluye este comic o las novelas de Zahn, para dar total libertad a los directores y guionistas de Disney / Lucasfilm de contar mejores historias sin estar coartados por las decenas de historias previas. Vista la ridiculez de tantas y tantas cosas de las películas, como la Primera Orden que No es el Imperio que al final resulta que sí que lo es porque Palpatine estaba controlándolo todo en la sombra, y el terrible desastre cinematográfico, se confirma que Disney no necesitaba inventar la rueda, sólo buscar de verdad contar las mejores historias evitando los refritos o reboots, algo que sólo transmite falta de creatividad y valentía de los que lo realizan.

Hablando de Palpatine, debo decir que su aparición en Star Wars IX renacido mediante clonación tiene muchísimas similitudes con lo que nos cuenta este comic, pero Veitch se molestó en explicar y justificar todo lo que sucede de forma más que adecuada, creando además un suspense que funciona razonablemente bien en el comic, mientras que Abrams se lanzó a la piscina sin tener ni bañador ni agua, creando uno de los desastres creativos más decepcionantes que he sufrido en mi corazón de fan.

Como fan friki, reconozco que no me importa si Hellboy, Suicide Squad o Terminator Genysis son malas películas, porque son productos de entretenimiento sin más. Pero Star Wars era algo más que ocio, era algo especial. Lamentablemente, gracias a Disney, Star Wars se ha convertido en una franquicia de ocio más al mismo nivel que muchas otras, y últimamente una que no ha sabido ofrecer un buen producto a sus fans.

Leer Star Wars Dark Empire después de ver el Episodio IX ha hecho que aprecie mucho más el trabajo de Veitch y Kennedy. La elección cromática de Kennedy sigue luciendo extraña, eso no voy a negarlo, pero si le aporta una cualidad atemporal al comic que consigue que visualmente no haya envejecido nada mal.

Además, hay un montón de ideas poderosas en este comic y de información relativa a los Jedis, la Fuerza y el Lado Oscuro y en general sobre la galaxia que muestra que hubo una profunda reflexión sobre el mundo de Star Wars, lo que le hacía funcionar y necesitaba. En este mundo actual de «autores» que se creen más listos que los creadores de las obras que adaptan a cine o televisión, veo que Veitch a dejado en muy mal lugar a J.J. Abrams, Chris Terrio y compañía.

Star Wars: Dark Empire no es en ningún caso una obra redonda. Pero llegó en un momento clave de mi vida en que necesitaba leer Star Wars, y ocupó durante mucho tiempo un lugar especial en mi corazón de fan. Algo que muy pocas obras pueden alcanzar hoy en día.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

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