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Crítica de Biblioteca Marvel Los Cuatro Fantásticos vol. 10 de Stan Lee y Jack Kirby (Marvel Comics – Panini)

Llegamos a uno de los puntos culminantes de la historia de Los Cuatro Fantásticos en el décimo volumen de la Biblioteca Marvel de Panini, obra de Stan Lee y Jack Kirby, al asistir a la presentación de Galactus y su heraldo Silver Surfer.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Ésta es la Era Marvel de los Cómics y jamás fueron dichas palabras más acertadas. ¡»La trilogía de Galactus»! ¡El debut de Estela Plateada! «Este hombre… ¡este monstruo!». Nada se puede medir a estos relatos. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este décimo volumen incluye Fantastic Four 48-53 USA, publicados originalmente en 1966.

Calificar de «histórico» este de Biblioteca Marvel Los Cuatro fantásticos no es para nada desmesurado, teniendo en cuenta que en estas 6 grapas USA asistimos a la presentación de Silver Surfer, Galactus, Wyatt Wingfoot, Pantera Negra con todo su mundo de Wakanda y su archienemigo Ulyses Claw. Además, el número 51 USA es el mítico «This Man, this monster», que recientemente Alex Ross homenajeó en su maravilloso comic Círculo Cerrado, planteado como una continuación de ese número. Es una locura pensar en el frenesí creativo que la pareja Lee y Kirby tuvieron durante esos años, en los que casi cada grapa era la semilla de una nueva faceta del Universo Marvel. Cada una de las aventuras de estas grapas hoy en día serían no ya un arco completo de cualquier colección actual, sino casi un evento editorial.

En otras reseñas de la Biblioteca Marvel he comentado que como lector de los años 80, nunca conecté con el dibujo de Jack Kirby. Ya en esos años su estilo transmitía una sensación «viejuna» que no se podía comparar con la fuerza de Frank Miller y la narrativa de George Pérez o John Byrne. Sin embargo, leer estos 50 números de los Cuatro Fantásticos me han reconciliado con su figura, ya que dentro de ser unos comics de su tiempo en lo relativo a trajes, vehículos, etc… muestran una imaginación desbordante.

Y la verdad es que Jack Kirby está impresionante en estos comics. A Kirby le acompaña Joe Sinnott en el entintado, con unas tintas que creo le sientan muy bien a Kirby, transmitiendo la fuerza y la espectacularidad de los lápices de The King. Aparte de la locura sin complejos que es el diseño de Galactus, cabe recordar que Kirby prácticamente creaba él sólo el comic tras una breve conversación con Lee sobre los aspectos generales de cada grapa. Es público y notorio que Kirby creó a Silver Surfer, descubriéndolo Lee cuando vio las páginas dibujadas. Frente a lo recargados que eran los diseños de Kirby, sorprende la simplicidad de Silver Surfer, y quizá por ese sea un personaje que ha perdurado todo este tiempo, con esa estética de ser superior no anclado a los problemas humanos.

Lo mismo podría decirse de Pantera Negra, el primer superhéroe africano de Marvel, con un mundo de Wakanda que combina la ultra tecnología con algunos clichés alrededor de las culturas africanas. El despliegue artístico de estos números merecen la pena ser poseídos por cualquier fan de los comics Marvel. Porque son comics realmente históricos dentro de Marvel, incluso a pesar de los elementos menos buenos que he encontrado en estas aventuras y que ahora paso a comentar.

Tengo que decir que la saga de Galactus si la leí hace un montón de años. No recuerdo si en casa de mis primos de Madrid con sus ediciones de Vértice, o con alguna reedición de Forum en ¿Clásicos Marvel o similar? Estoy bastante seguro de haberla leído, aunque igual el hecho que esta historia sea comentada y referenciada en tantos comics posteriores, empezando por la serie de Silver Surfer de Stan Lee y John Buscema, que igual la memoria me juega malas pasadas. Los comics que diría que NO había leído antes son el nº51 «Este hombre, este monstruo», y la historia en dos partes con la presentación de Pantera Negra que apareció en los números 52 y 53 USA. O en caso de haberlos leído, no los recordaba en absoluto.

Y ahora que me puesto a leerlos en la edición de la Biblioteca Marvel, me pasa que veo que la importancia histórica de estos comics debido a la creación de estos personajes míticos del Universo Marvel es muy superior a la calidad de las aventuras que viven los Cuatro Fantásticos en estas páginas. O dicho de otra manera, el worldbuilding es muy superior al pijameo contenido en estos números. Unas aventuras que, con ojos de 2024, han envejecido terriblemente mal.

He comentado en muchas ocasiones el gran valor de Stan Lee como cronista de una época y cómo sabía leer las modas y tendencias sociales para introducirlas en los comics, dotando al Universo Marvel de una sensación «actual» para el lector que estoy seguro que en su momento le volaría la cabeza a los jóvenes fans. El Lee editor que creó un universo cohesionado donde todos los héroes vivían sus aventuras es también mérito suyo, como lo es también la idea de continuidad y que las historias se construyeran a partir de las anteriores, viendo crecer y cambiar a los personajes en las páginas de estos comics. Estos son valores de los comics Marvel que no tenían los comics de DC. No sólo no los tenían es que los editores de DC no soñaban que los comics podían hacerse de otra manera a cómo lo llevaban haciendo desde los años 40. Y aunque luego está la faceta polémica y cómo se apropió del éxito de sus compañeros Ditko y Kirby aprovechando su labor de Editor en Jefe de Marvel. O la duda eterna de qué parte de los argumentos era suya y cuanto se lo inventaron los artistas al dibujar los comics, quedando en algunos casos en un mero dialoguista de las páginas de Kirby y Ditko. Pero no se puede negar que Lee cambió el paradigma editorial en Estados Unidos. Kirby en solitario, o Ditko en solitario no lo hubieran hecho.

Y una vez dejo atrás estos aspectos, en realidad me encuentro en este décimo volumen de la Biblioteca Marvel Los Cuatro Fantásticos unos comics terribles. Empezando porque la saga con la presentación de los Inhumanos, que se empezó a contar en el volumen 9 desde el número 44 al 47 USA, no termina en ese número, sino que Lee mete de mala manera 7 páginas en el número 48, dando un final anticlimático tremendamente insatisfactorio. Como lector, pensar que me dejen con ese cliffhanger para terminar la historia tan mal me vuela la cabeza.

Otro elemento que me llama la atención y que ha envejecido muy mal es el hecho que la saga de Galactus se cuenta a lo largo de tres grapas USA (los números 48, 49 y el especial aniversario 50). Sin embargo, en realidad esta historia se podría haber contado en sólo dos grapas, teniendo en cuenta que la historia termina en la página 10 del número 50, abriendo Lee en el resto de páginas una serie de tramas de cara a los próximos números. Una decisión que me parece absurda y super anticlimática, vista con ojos actuales. Y aquí entro a la parte que es mejor la presentación de Galactus que las cosas que hace, algo trasladable a los protagonistas. En estos comics, sobre todo en el nº48 tenemos un clásico de la historia de Marvel, al afirmar el Vigilante que no puede inmiscuirse en los asuntos de los hombres para hacerlo justo a continuación, al intentar proteger a la Tierra de la llegada de Silver Surfer.

La llegada de Galactus, más allá del concepto de «Dios llegando a la Tierra», se resuelve de una forma super decepcionante. De hecho, Galactus, con su faldita y la G gigante en el pecho de su traje, no llega a hacer nada que justifique su calificativo de deidad. La sensación es que Lee y Ditko tuvieron una idea épica, pero no acabaron de saber cómo aprovecharla y llevarla a su máxima expresión.

Tras el número 50 llegó «Este hombre, este monstruo», una historia unitaria que rompió las sagas de sagas que se habían leído en los últimos meses, al continuarse inmediatamente los arcos de los 4 Terribles, los Inhumanos y ahora Galactus y Silver Surfer. La idea de un villano suplantando a la Cosa pero aprendiendo de la nobleza que Ben Grimm tiene en su interior es un buen concepto, pero la ejecución de nuevo queda lastrada por la idiotez absoluta de que Ben llegue al edificio Baxter y Reed no reconozca la cara de su mejor amigo. Aparte de la chorrada absoluta de tener a un villano, un científico envidioso del éxito de Reed, que aparentemente muere al final de esta grapa y que Stan lee no se molestó ni siquiera en darle un nombre. Vale que el personaje moría, pero no molestarse en darle un nombre es una idea tremenda. Un error garrafal que se mantuvo durante más de 55 años, hasta que Alex Ross lo «arregló» en Círculo cerrado.

La presentación del mundo de Wakanda es espectacular gracias a la desbordante imaginación de Jack Kirby, pero la idea de Stan Lee para justificar la reunión es un poco de bombero torero. Porque tenemos a un T´Challa que ante el inminente ataque de Claw decide que en lugar de pedirles ayuda a los héroes es mejor llevarles a Wakanda con engaños para derrotarles en combate, para así convencerse a si mismo que puede vencer sólo a Klaw. Está claro que la idea de «héroes luchando por una confusión para acabar unirse ante una amenaza mayor» está en el ADN de los comics Marvel, pero en este caso tenemos un ataque premeditado a traición, en realidad esto dista mucho de lo que acabo de comentar.

Si a esto le sumamos que Johnny Storm invita porque si a su compañero de universidad Wyatt Wingfoot que está durmiendo y no tiene opción de decidir si quiere ir a un viaje a África antes de ser «raptado», tenemos un montón de ideas muy tontas en estas páginas. A todo esto, que por ser nativo americano resulte ser un experto rastreador no se si con ojos de 2024 es una idea muy racista al convertirle en un estereotipo andante, o una idea genial que sirve para afirmar a un colectivo oprimido en los Estados Unidos, sobre todo pensando que es él es que acaba salvando a los Cuatro Fantásticos al ser una «wild-card» inesperada para T´Challa. Por cierto, a esto hay que sumar toda la trama de Johnny en la universidad, que supongo que la plantearía para conectar con los jóvenes de la época, pero que de momento resulta super insulsa y chorra.

A esto hay que sumar el aspecto que aún no he comentado y que es lo que peor ha envejecido en estos comics: los diálogos. Y entiendo el factor histórico y todo lo que queramos, pero los personajes resultan super antipáticos, por ejemplo con Reed ninguneando todo el rato a Sue. Me ha resultado un suplicio absoluto leer el número 53 USA con T´Challa contando la historia de su pueblo siendo interrumpido de mala manera por Ben Grimm repetidamente, mostrando una falta de educación y una estupidez inadmisible. Es que si se supone que tiene que ofrecer un punto de ligereza y humor, no lo consigue en absoluto, como no sucedía tampoco en los comics de Nick Furia, Agente de SHIELD que leí recientemente.

A nivel macro estos comics son historia viva de Marvel Comics, y mi parte coleccionista se alegra poder tener estos comics en mi casa, gracias a la estupenda edición de Panini. Pero debido a su antigüedad, encuentro que las ideas contenidas son mucho mejores que su ejecución. En positivo, creo que la Biblioteca Marvel me ha reconciliado de alguna manera con Jack Kirby, apreciando en su justa manera su fuerza e imaginación. Me había puesto como obligación comprar como mínimo hasta el número 50 USA, pero llegados a este punto creo que voy a comprar todos los comics que dibuje Kirby, y luego ya veremos.

Comparto las primeras páginas del comic:

Los Cuatro Fantásticos viven en estas páginas algunas de sus aventuras más icónicas que han marcado a la Casa de las Ideas durante años. Pocos comics son más «importantes» que estas grapas.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

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Crítica de Action Comics 1063 de Jason Aaron y John Timms (DC Comics)

Finaliza Yo, Bizarro, el arco de tres grapas de Action Comics que ha significado la primera historia de Jason Aaron de Superman en DC Comics, que ha contado con dibujo de John Timms y color de Rex Lokus.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

EL FINAL DE «YO, BIZARRO» POR JASON AARON Y JOHN TIMMS!

El sorprendente final de «Yo, Bizarro» nos trae al Hombre de Acero formando su equipo más impactante como parte de la alucinante batalla final contra el Bizarro definitivo.

En mis reseñas de los números anteriores de este arco publicados en los Action comics 1061 y 1062 ya indicaba que Jason Aaron había entrado por la puerta grande en DC Comics con esta historia de Superman. Yo, Bizarro ha sido un arco de tres números de 30 páginas cada una. Esta extensión adicional ha conseguido que cada grapa contara un montón de cosas con el ritmo que Aaron necesitaba, planteando un ritmo diferente de las clásicas grapas de 20 páginas que son el standard del sector. En esta conclusión me gusta la sorpresa de hacer que la lucha entre Superman y Bizarro sea mental y de voluntades que compiten por el control del cuerpo de Clark Kent. La historia destaca uno de los elementos principales de Superman, y es que nunca se rinde y hará lo necesario para salvar a la humanidad. Y es que Superman puede ser el protagonista de acción-más-grande-que-la-vida, pero la clave siempre es su corazón y la fortaleza de sus valores morales.

En el número anterior tuvimos el giro que en un mundo convertido a imagen y semejanza de Bizarro, la única ayuda que tiene Superman es la de un Joker convertido en bueno. Esta sorpresa es usada por Aaron para que le sirva de narrador en algunos momentos del comic. Hay que decir que Aaron se las ha apañado para conseguir que en cada grapa sucedan hechos inesperados, empezando con la primera clave de la historia que resulta sorprendente, que es el dominio de Bizarro de la magia, un elemento que es mortal para Superman. A partir de ahí Aaron ha escrito una historia estupenda llena de elementos familiares pero a la vez novedosa.

John Timms con Rex Lokus han sido un buen equipo artístico para este arco I,Bizarro. Creo que Timms sabe mostrar al Superman más icónico en su elemento de héroe poderoso y protector que hará lo que haga falta para defender a los indefensos. Si alguien imagina como se supone que tiene que lucir el Hombre de Acero en las páginas de un comic, además de por supuesto con la imagen creada por John Byrne, el dibujo de Timms conectaría que esa visión icónica y atemporal.

La narrativa de Timms también me parece correcta, aunque su estilo hace que las figuras parezcan un poco estáticas. Junto a Timms tenemos a Rex Lokus en el color, y creo que también hace un gran trabajo marcando el contraste entre la luminosidad de Superman con la oscuridad que significa Bizarro si consigue hacerse con el control del cuerpo y la mente de Superman. Timms dibuja numerosos fondos con elementos arquitectónicos, como la ópera de Sidney, lo que consigue que la lectura sea más satisfactoria.

I, Bizarro ha sido un arco inesperado con giros potentes en cada grapa. Me parece curioso que Aaron emplee a Bizarro como villano de su primera historia para Superman, pero visto lo visto el resultado no puede ser más satisfactorio. Y tras este arco, toca esperar a que DC anuncie el siguiente proyecto de Aaron en DC. Todo apunta a que será compra segura.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Jason Aaron ha entrado por la puerta grande en DC Comics. Si algo ha dejado claro este arco es lo bien que conoce al personajem y si a eso le sumamos un buen dibujo, el resultado es super disfrutable.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de The Gentlemen temporada 1 (Netflix)

Tras la película The Gentlemen de 2020, Guy Ritchie ha vuelto a este concepto de historia criminal 100% British para una serie de televisión estrenada en Netflix, que me ha parecido una de las más divertidas que he visto en mucho tiempo.

PUNTUACIÓN: 8/10

Eddie Horniman es un hombre que hereda inesperadamente la enorme finca rústica de su padre y descubre que forma parte de un imperio del cannabis. Por si fuera poco, varios hampones de Gran Bretaña reclaman un trozo del pastel. Decidido a mantener a su familia lejos de las garras de los mafiosos, Eddie intenta vencerlos en su propio territorio, pero a medida que se sumerge en el mundo criminal, empieza a encontrarle el gusto. (FILMAFFINITY)

Guy Ritchie (Inglaterra, 1968) resulta un seguro de vida en lo referido al cine de entretenimiento en su vertiente de acción y criminal. Lock, Stock & Barrel, Snatch!, Revolver, Rocknrolla, la serie de dos películas de Sherlock Holmes con Robert Downey Jr. y Jude Law, El hombre de U.N.C.L.E., Rey arturo, AladdinThe gentlemenDespierta la furia , Operación fortune y El Pacto son prueba de un gran ojo para hacer películas que ante todo cumplen con la función de entretenimiento en muchas ocasiones desde una perspectiva británica. A lo que ahora toca sumar esta primera serie de televisión creada para Netflix.

The Gentlemen la serie tiene 8 episodios que me han resultado perfectos en duración y entretenimiento. Además de ser el creador y productor ejecutivo, Ritchie guioniza y dirige los dos primeros episodios. Los otros directores, a razón de dos episodios cada uno, son Nima Nourizadeh, Eran Creevy y David Caffrey. Y en los guiones encontramos a Matthew Read, Haleema Mirza, Billy y Theo Mason Wood, Stuart Carolan y John Jackson.

Dentro de un reparto muy coral encontramos como principales protagonistas a Theo James como Edward «Eddie» Horniman, el nuevo decimotercer duque de Halstead y antiguo oficial de las Naciones Unidas, que hereda de forma inesperada las propiedades de su padre. Kaya Scodelario es Susan «Susie» Glass, la jefa de facto del sindicato criminal de Bobby Glass (interpretado por Ray Winstone) mientras él está en prisión. Daniel Ings es Lord Frederick «Freddy» Horniman, el poco fiable hermano mayor de Eddie, adicto a la cocaína y elemento super loco de la serie.

Junto a ellos tenemos en la serie a Joely Richardson como Lady Sabrina Horniman, duquesa viuda de Halstead, la madre de Eddie, Freddy y Charly que quiere mantener a su familia alejada de la actividad criminal. Joshua McGuire como Peter Spencer-Forbes / Sticky Pete, un estafador criminal que tiene como objetivo a Freddy. Vinnie Jones como Geoffrey Seacombe, el viejo jardinero de la mansión Halstead. Giancarlo Esposito como Stanley Johnston, un multimillonario americano amante del vino que quiere comprar la mansión Halstead. Laurence O’Fuarain como JP Ward, el cabeza de una familia de viajeros que se convierte en el distribuidor de cannabis de Susie.

The gentlemen es una serie super divertida. Viendo la filmografía de Guy Ritchie uno nota que una de sus señas de identidad es la de representar el mundo de criminal de Reino Unido. Y en The Gentlemen nos muestra todo tipo de criminales, a cual más extravagante y peculiar. Esto permite a Ritchie plantear unos episodios super chulos a medida que aparece un problema que Eddie y Susie tienen que solucionar.

La premisa es bastante facilona, al encontrarnos a un joven Eddie Horniman teniendo que volver a casa por la muerte de su padre, lo que hace que se convierta en nuestros ojos y oídos mientras de introduce por el lado criminal de la sociedad británica. Aparte de heredarlo todo a pesar de ser el segundo hermano por edad, Eddie descubrirá que su padre trabajaba con un grupo criminal alquilando su terrero para el cultivo de marihuana. Y aunque Susie Glass, la jefa del grupo criminal, es una mujer inteligente y razonable, pronto descubrirá que el mundo del crimen no comparte estas virtudes, siendo de gatillo fácil.

La serie triunfa gracias a las locuras y situaciones extravagantes que Eddie tiene que solucionar, a menudo provocadas por su hermano mayor Freddie, un cocainómano depresivo que es el protagonista de algunos de los mejores puntazos de la serie, y hay unos cuantos. Freddie personaliza el elemento freak de la serie, y gracias a él y a su cliffhanger en el episodio piloto Ritchie se asegura que los espectadores nos muramos de ganas de ver cómo continúa la series. Pero Freddie no es el único freak, de hecho tenemos tantos y tan a menudo que The Gentlemen te mantiene con la sonrisa tonta durante todo el visionado.

En realidad, el elemento menos bueno de la serie es su protagonista Theo James, que diría NO tiene el carisma que necesitaba el personaje, quedándose por ejemplo a muchísima distancia de Matthew McConaughey y Charlie Hunnam que aparecían en la película original. James me parece un palo que no sabe exteriorizar correctamente los sentimientos de su personaje más allá de poner cara de «pero qué cojones es esto» casi en todo momento. La serie funciona porque el ritmo es endiablado y Eddie está rodeado de personajes y situaciones a cual más peculiar. Pero incluso pensando que su papel se plantea como ser «el tío normal metido en un mundo anormal viviendo situaciones peculiares», la verdad es que creo que le falta el intangible del carisma y la personalidad. Y esto es una pena, porque una serie super divertida y disfrutable con un protagonista con mayor carisma podría hacer que The Gentlemen fuera una de las series del año. Dicho esto, creo que Ritchie tiene claro que el factor clave es el entretenimiento, y en eso la serie es un triunfo total al que no se le pueden poner demasiados peros.

Por cierto, aparte de situaciones loquísimas y giros super chulos, una de las cosas que más me han gustado de la serie es que plantea una historia cerrada con un final satisfactorio. Que obviamente deja situaciones abiertas en caso que la serie triunfe y Netflix la renueve, pero que ofrece un buen final que me dejó con buenas sensaciones. Un final satisfactorio que igual no tiene porqué ser lo que los personajes querían al principio de la serie, siendo clave para entender la evolución que sufren los principales protagonistas a lo largo de los 8 episodios que componen esta temporada.

The Gentlemen me ha sorprendido super positivamente. Guy Ritchie se confirma como un seguro de vida, creando contenidos en cine y ahora en televisión que encajan de maravilla con mis gustos. Con esta serie me encuentro deseando que Netflix la renueve, siempre que Ritchie encuentre otra historia interesante que merezca ser contada.

Comparto el trailer de esta serie:

The gentleman ha resultado una serie inesperada y super divertida. Me lo he pasado taaaaan bien que esta serie se siente casi como una anomalía dentro del actual catálogo montonero de Netflix.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de La primera profecía de Arkasha Stevenson

Mi hermano Fernando me persuadió para que fuéramos a ver La primera profecía, opera prima de la directora Arkasha Stevenson que hace de precuela del clásico de terror de Richard Donner. Y me alegra decir que me ha gustado mucho.

PUNTUACIÓN: 8/10

Cuando una joven estadounidense es enviada a Roma para iniciar una vida de servicio a la Iglesia, se topa con una oscuridad que pone en cuestión su propia fe y descubre una conspiración aterradora que espera provocar el nacimiento de la encarnación del mal. Precuela de ‘La profecía’ (1976). (FILMAFFINITY)

Arkasha Stevenson es una cineasta y ex periodista estadounidense. Ha dirigido episodios de Legion y Briarpatch, así como la tercera temporada de Channel Zero. La primera profecía supone una brillante opera prime de una directora a la que habrá que seguir con interés.

El guión ha sido escrito por Tim Smith, Keith Thomas y Arkasha Stevenson, a partir de una historia de Ben Jacoby basada en los personajes creados por David Seltzer para el clásico La Profecía (Richard Donner, 1976). La película de 119 minutos de duración ha contado con un importante presupuesto de 30 millones de dólares, altísimo dentro del género de terror. Rodada el localizaciones de Roma, tiene fotografía de Aaron Morton, montaje de Bob Murawski y Amy E. Duddleston y música de Mark Korven.

La protagonista Nell Tiger Free (Londres, 1999) ha sido para mi el gran descubrimiento de esta película además de su directora. Pero en realidad ya la conocía, dado que ha Nell ha aparecido en series como Servant (Apple TV) y Too Old to Die Young (Prime Video). También interpretó a Myrcella Baratheon en las temporadas 5 y 6 de Juego de tronos (HBO), aunque este es su primer gran papel para el cine. La actriz británica interpreta a como Margaret Daino, una estadounidense enviada a Roma para trabajar en un orfanato antes de tomar el velo y convertirse en monja.

El resto de actores principales de la película son Sônia Braga como Sor Silvia, la abadesa del orfanato Vizzardeli de Roma donde trabajará Margaret, Ralph Ineson como el Padre Brennan, Bill Nighy como el Cardenal Lawrence, un alto cargo de la iglesia católica, Tawfeek Barhom como el padre Gabriel, miembro del clero católico que trabaja en el orfanato y María Caballero como Luz Valez, compañera de piso de Margaret en Vizzardeli. Nicole Sorace como Carlita Scianna, una niña mayor de Vizzardeli, Ishtar Currie Wilson como la hermana Anjelica, una monja perturbada en Vizzardeli, Andrea Arcangeli como Paolo, un hombre que se encuentra con Margaret y Charles Dance como el padre Harris completarían el reparto.

La primera profecía me ha encantado. Y tengo que reconocer que a priori no era una película que me apeteciera ver. Por supuesto he visto La profecía de Richard Donner, pero pueden haber pasado fácil más de 25 años desde la última vez que la vi. Y en general la moda actual de explotar IPs conocidas, como se dice ahora, en muchos casos no me llama especialmente la atención. Sin embargo, como decía al principio, me alegro que mi hermano me convenciera para ir a verla, porque me ha parecido un peliculón. Por lo que acabo de comentar, aunque conozco el argumento de La profecía y que generó varias secuelas protagonizadas por Sam Neill, en realidad no tenía en mi mente esta película ni había pensado en ella dado que como os digo no pensaba verla y lo de ir al cine fue casi pensado y hecho. Y la verdad es que lo he agradecido un montón durante el visionado.

Entrando ya en materia, me parece una bendita maravilla lo que acaba de hacer la directora Arkasha Stevenson en su primera película. La primera profecía es una película modélica que todo lo hace bien. Que tiene claras las influencias pero sabe crear su propia historia y su propia mitología. Que sabe que es una película de terror pero no se averguüenza de ello y saca todo el partido a las posibilidades expresivas que se le proporcionan. El guion me parece muy acertado, sobre todo por la forma de plantear el principio de la película, que recuerda poderosamente a La profecía original, pero luego lleva la película por otros derroteros. Hay que decir que aunque plantea una sorpresa que sea el giro del tercer acto, en realidad este giro es algo que es evidente y se ve venir. Pero esto no creo que sea un problema del guion sino que los espectadores hemos visto ya mucho cine y llegamos muy guerreados. Dicho esto, si hubieron varios elementos de la historia que me sorprendieron, entre otros el propio final.

La puesta en escena con localizaciones en Roma ayuda a crear la atmósfera que se espera en una historia de terror satánico. Stevenson plantea una película con el ritmo perfecto que hace que estés super intrigado de principio a fin. Además de una fotografía perfecta y un montaje que resalta la naturaleza satánica de la historia, con numerosos momentazos, quiero destacar el montaje de sonido que incorpora elementos espeluznantes super chulos. Y aunque no es una película de sustos fáciles y jump-scares, hay varios momentos que casi consiguieron que apartara la cabeza porque me resultaron super perturbadores, sobre todo referidas a las visiones de Margaret y las escenas de partos. Y además, la película añade el mítico «Ave Satani» de Jerry Goldsmith, el tema principal de la película clásica, lo cual fue también un puntazo.

Como comentaba, la interpretación de Nell Tiger Free me ha encantado no, lo siguiente. Su creación de Margaret es tan alucinante que creo que puede ser una de las grandes interpretaciones del año y que debería recibir como mínimo una nominación a los Oscars. Y sin embargo, tengo claro que al ser una película de terror clásico, nada de un «elevated horror» o castañas similares de directores gafapastas acomplejados, su trabajo será ninguneado por el stablishment cinematográfico como tantas veces ha sucedido en el pasado. Margaret tiene unos matices bestiales, y en los momentos de sus visiones construye momentos potentísimos. Vimos la película en versión original, y los matices en su voz ayudaron a meterme aún más en la película.

El resto del casting cumple muy bien con lo que la historia requiere de ellos, destacando los veteranos Sônia Braga, Ralph Ineson y Bill Nighy, pero también la joven Nicole Sorace que interpreta a Carlita Scianna, una huérfana adolescente que sufre castigos continuados por parte de las monjas y que a Margaret le recuerda su propia infancia en otro orfanato en este caso en Estados Unidos. En realidad nadie diría que está super bien, pero que ayudad con su buen hacer a que la película sea tan satisfactoria.

Por cierto, me ha encantado que en el final se muestra una foto de archivo de Gregory Peck, lo que reafirma que esta película se plantea como precuela del clásico del cine de terror, y no como un reboot del concepto que lleve a los productores a plantear una nueva franquicia cinematográfica. Cosa que igual pasa, que tampoco se puede poner la mano en el fuego por nadie y menos por un estudio de Hollywood. Pero en realidad sí que me gustaría me cuanta más gente posible se animara a ver esta película porque de verdad que lo merece.

La primera profecía me ha parecido un peliculón. No pensaba verla y me ha dejado super satisfecho. No le pido más a una película de terror, te la recomiendo sin duda.

Comparto el trailer de la película:

La primera profecía es una película modélica que todo lo hace bien y destaca por su alucinante protagonista. Super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8 /10

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Crítica de Batman – Superman World´s Finest 20-24 de Mark Waid y Dan Mora (DC Comics)

Mark Waid y Dan Mora aumentan las apuestas en Batman – Superman: World´s Finest al llevar a los protagonistas a la Tierra de Kingdom Come, consiguiendo el mejor arco de la colección hasta la fecha.

PUNTUACIÓN: 9/10

RETORNO A KINGDOM COME: HEREDERO DEL REINO

¡El regreso del Boy Thunder! Para encontrar y salvar al antiguo protegido de Superman, el dúo World’s Finest salva el abismo dimensional entre su mundo y una Tierra con un Superman hastiado, un Batman roto y una Wonder Woman hambrienta de guerra: ¡el mundo de Kingdom Come!

El retorno a Kingdom Come se ha publicado en los números 20 a 24 de la colección Batman – Superman World´s Finest.

Mark Waid es una autoridad en el mundo del comic mainstream, habiendo trabajado para ls principales editoriales, Marvel, DC, Fantagraphics, Event, Top Cow, Dynamite y Archie Comics. Su nombre está ligado a The Flash y Kingdom Come en DC, pero también a Capitán América, Los Cuatro Fantásticos y Daredevil para Marvel. Junto a estos trabajos más mainstream, entre 2007 y 2010, Waid fue Editor Jefe y posteriormente Director Creativo de Boom! Studios, donde también publicó sus series de creación propia Irredeemable e Incorruptible. Batman/Superman: World´s Finest supuso su retorno a DC Comics, donde ha realizado el evento Lazarus Planet, la miniserie Batman vs Robin y el relanzamiento de Shazam! Waid está

Tras sus maravillosos Klaus con Grant Morrison y Once & Future con Kieron Gillen en Boom Studios! el costaricense Dan Mora ha entrado por la puerta grande en DC Comics, primero con Batman/Superman: World´s Finest, trabajo que ha simultaneado con Shazam!, comic que ya ha abandonado. El estilo de Mora nos devuelve la magia y las aventuras más grandes que la vida con las que nos aficionamos al medio comiquero.

Mark Waid está viviendo una segunda juventud como guionista. El escritor nacido en Alabama está en ebullición en este Batman – Superman: World´s Finest. Este arco Heir to the Kingdom (Heredero del Reino) cumple una doble ¿triple? función, al ser continuación del segundo arco de la colección en el que se presentó a Boy thunder, un joven de otra dimensión que se convirtió en el aprendiz y casi hijo del joven Superman que encontramos en este World´s Finest, y que abandonó esa realidad al final del arco. Boy Thunder está destinado a convertirse en MAGOG, el principal villano y/o antagonista de Kingdom Come, y me parece una maravilla ver estas primeras historias que le llevaron a ser quien es en la miniserie prestigio de 1996.

Por supuesto, la segunda función de esta historia es plantear una continuación de Kingdom Come, que es una de las series más vendidas y reimpresas de la historia de DC Comics. El interés por ver más historias en esta realidad era indudable, y me parece que Waid triunfa con este arco, que se plantea a modo de precuela que da un mayor contexto a la historia original, resultando un complemento perfecto. Una historia que Waid tiene claro que es un comic de superhéroes, escribiéndolo de forma modélica, planteando las sorpresas y cliffhangers bestiales en cada grapa, además de plantear un in-crescendo en tensión y amenazas que tendrán que enfrentarse Batman y Superman al viajar a esa realidad alternativa.

El tercer elemento que merece destacarse de este arco puede que sea para mi el más importante. Y es que sirve para confirmar que 28 años después, los valores que sustentaban Kingdom Come están más vivos que nunca. Porque esa miniserie surgió en su momento como refutación de la moda del grim-n-gritty y los antihéroes con grandes pistolones que presentaron los creadores de Image y que cobraron popularidad en los años 90, en un momento en que eso era lo «hot» y los héroes clásicos se veían anticuados. Por supuesto Kingdom Come es un clásico de DC Comics, pero Waid y Mora nos recuerdan que los superhéroes tienen valores que son atemporales y no se tienen que ajustar a ninguna moda.

En los día o semanas previas a leer el World´s Finest 24 hubo cierta polémica en redes sociales al afirmar el terrible Zack Snyder que Batman sólo es un personaje interesante si mata. Algo que demuestra el principal problema de Snyder en sus adaptaciones cinematográficas, y es que en realidad no conoce ni entiende a los personajes, por lo que es imposible que puedan salir buenas películas. Waid escribe los guiones con meses de adelanto a cuando se publica cada grapa, por lo que no podía anticipar estas palabras de Snyder. Pero casi como si fuera premonitorio, Waid nos da la clave de este comic y en general de todo Kingdom Come, reafirmando que los héroes clásicos y sobre todo sus valores no están pasados de moda. Que un personaje lleve muchas armas y pueda parecer «cool», nunca le hará mejor que el héroe que elige no matar y busca otra solución más compleja, pero acorde a sus valores morales. «Tomaste el camino fácil.» Le dice Superman a un personaje en el momento clave de este arco. «Eso no te convierte en un héroe. Te convierte en un arma.» Que grandes palabras, qué acertado. Cuando leo esto entiendo por qué los Mutantes de Krakoa no conectaron nunca con mis gustos.

El superman de nuestra realidad le echa en cara al Superman de Kingdom Come que parece que no se preocupa lo suficiente por ayudar a los que lo necesitan. Una acusación muy grave viniendo de un Superman a otro. ¿Pudieron estas palabras afectar a ese Clark hasta el punto que lo que pasa en Kingdom Come le hizo abandonar? Es una derivada interesante y muy probable de este arco que añade una capa muy interesante a este arco. Porque lo cierto es que el problema del Superman de Kingdom Come no fue que no ayudara a los que le necesitaban, sino que creyó que YA NO ERA NECESARIO. Y Batman lo tiene claro. «Se equivocó. Todo mundo necesita a un Superman».

Como veis, el guion es muy bueno, pero el salto de calidad de este comic lo da Dan Mora ayudado del color de Tamra Bonvillain. El costarricense es el culpable que un comic notable de convierta en uno sobresaliente.

Y empezando por un elemento menos bueno, tengo que decir que no le he puesto un 10/10 a este arco porque hay alguna viñeta con alguna cara que parece que no está tan acabada como el resto de dibujos, como si fuera justo con los plazos de entrega y decidiera concentrara con las splash-pages y en los momentos más espectaculares. Pero una vez digo esto, la realidad es que ahora mismo Dan Mora probablemente sea el mejor dibujante de superhéroes del mercado americano. La forma en que representa a todo el panteón de DC en sus versiones más icónicas y reconocibles es una barbaridad. Con el añadido de tener a las versiones «normales» y a las de Kingdon come, aunque sea en un momento temporal previo a la miniserie pintada por Alex Ross. Si a eso le sumamos una narrativa perfecta y la capacidad de transmitir como nadie la espectacularidad de los combates de superhéroes, tenemos el combo perfecto que consigue que cada grapa me vuele la cabeza.

Disfrutar de Dan Mora me recuerda todos los meses en que me llega una grapa dibujada por él de lo importante que es que las editoriales contraten a artistas con calidad y personalidad, pero también que les den herramientas para que puedan dibujar al menos un arco completo, como ha hecho DC al plantear entre cada arco números con historias unitarias que dan margen a Mora de descansar y ponerse al día con los plazos de entrega. Este Heredero del Reino seguro no sería igual de potente con un dibujante menos dotado, o pensando que hubiera tenido un artista fillinero en medio del arco o haber dibidido el arco con dos dibujantes diferentes, como hace Marvel con muy poca vergüenza o respeto para el apartado artístico de sus comics. El comic es ante todo un medio gráfico, y hay que cuidar más a los artistas, y me alegra que en este caso DC lo esté haciendo, porque el disfrute que me está dando este Batman – Superman Worl´s Finest mes a mes no se puede explicar, hay que vivirlo.

Batman – Superman: World´s Finest es el mejor comic de superhéroes actual. Ya me gustaría que un comic de Marvel se acercara al nivel de disfrute de este comic. (Quizá el Doctor Extraño de Jed MacKay y Pasqual Ferry lo único que resulta super satisfactorio leído mes a mes).

Con comics como este me entran ganas de comprar más comics de DC actuales, cumpliendo la norma que un buen comic siempre te lleva a otro comic.

Comparto las primeras páginas del número 20:

Batman – Superman: World´s Finest es mucho más que el mejor comic de DC Comics, junto a Transformers de Daniel Warren Johnson el mejor comic del mainstream americano.

PUNTUACIÓN: 9/10

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