Tras varios intentos de revitalizar a ¡Shazam!, DC Comics apostó por Geoff Johns y Gary Frank para relanzar al personaje aprovechando el reinicio de los Nuevos 52 realizado en 2011. Hoy recupero esta primera aventura en la nueva continuidad, que ECC Ediciones ha publicado en tomo.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
La existencia del joven Billy Batson da un vuelco cuando un hechicero en apuros lo transforma en un ser casi omnipotente. Con apenas 15 años y el poder de un dios en las manos, la vida es un sueño del que el adolescente despierta britalmente al encontrarse a su némesis oscura, el despiadado y poderosísimo Black Adam. Si Billy sobrevive al enfrentamiento, la Tierra tendrá un nuevo campeón. Si no, dará comienzo una era de dominación y terror.
El guionista Geoff Johns y el dibujante Gary Frank —afamados creadores de El origen de Superman y Batman: Tierra Uno— se reúnen de nuevo en una vibrante historia publicada originalmente como complemento de Liga de la Justicia. ¡Un relato que revitaliza al Capitán Marvel y le devuelve el lugar que le corresponde en el panteón DC!
Este volumen contiene material originalmente publicado en Justice League núms. 7 a 11, 0, 14 a 16 y 18 a 21 USA (historias de complemento), publicados en 2012 y 2013.
Con la relectura de este tomo me ha encontrado muchas cosas positivas que hay que celebrar. Lo primero es que en este tomo Geoff Johns y Gary Frank (junto a Brad Anderson en el color) resumen y destilan toda la esencia de ¡Shazam! que resulta interesante, fiel a su historia pero a la vez eliminando elementos que hubieran podido quedar anticuados o tontos vistos con ojos de 2013. Fruto de esto, me gusta que Billy Batson empiece la historia siendo bastante cínico sobre las posibilidades de conocer una buena familia, pensando únicamente en su supervivencia de forma un tanto egoista. También está chula la forma en que consigue Johns que funcione que el Mago elija precisamente a un niño para enfrentarse a Black Adam, solucionando otro elemento cuestionable de los comics originales de forma brillante.
Johns plantea un origen modélico presentando a Black Adam y al Doctor Sivana, los principales antagonistas de ¡Shazam!, pero también al resto de la Familia Marvel. Comparando este comic respecto a las versiones de Jerry Ordway o Jeff Smith sobre los que comenté hace unos días, dentro que esos comics me gustaron también, encuentro que esta historia es más completa y satisfactoria. En este sentido, se nota la calidad del guion de Johns y su interés en meterle dentro de la continuidad DC, no haciendo que fuera algo autónomo y aislado.
En el aspecto gráfico, Gary Frank con color de Brad Anderson están realmente bien. Los personajes son niños que parecen niños, y me encanta el diseño diverso de los niños que componen la familia Marvel. Cuando aparecen ¡Shazam! y Black Adam, la página vibra con la fuerza que transmiten ambos seres mágicos superpoderosos. En ese sentido, aunque este comic se planteó como capítulos cortos de complemento, Johns y Frank reservan algunas splash-pages para Adam y ¡Shazam! en la narración que son la bomba. Y aunque el comic buscaba ser super actual dentro de la continuidad de DC de ese momento, Frank tiene una cualidad atemporal en su dibujo que consigue que el comic pueda ser disfrutado en cualquier momento. En el apartado gráfico no se le puede poner un pero a este comic.
Por ponerle un pero, quizá la resolución del combate contra Black Adam estando bien resulta un pelín demasiado fácil y conveniente. Esto diría que fue provocado por el propio formato de publicación de esta historia como complemento dentro de los comics de Justice League. Al limitar los capítulos a unas pocas páginas, de alguna se robó a la historia la posibilidad de un final mega épico y en general de grandes coreografías en los combates. Dicho esto, narrativa y emocionalmente el comic cumple de sobra con todo lo que se esperaba de él y necesitaba el personaje, consiguiendo dejar a ¡Shazam! en un momento super interesante que provocó que los lectores quisiéramos saber cómo continuaba la historia.
Cuando se piensa en cómo relanzar a un personaje de forma interesante dentro de la continuidad existente, este comic de ¡Shazam! debería estar muy alto en la lista, con unos Johns, Frank y Anderson en estado de gracia.
Comparto páginas del comic:
¡Shazam! es un comic estupendo que condensa en unas pocas páginas los principales mitos del personaje, con su familia y sus villanos, convirtiendo este tomo en imprescindible para los fans del personaje.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Nightwing alcanza los 100 números, un momento muy especial que me permite repasar los últimos comics de Tom Taylor y Bruno Redondo, que para este aniversario vienen acompañados por un all-star de dibujantes históricos como Scott McDaniel, Rick Leonardi, Eddie Barrows, Mikel Janín y Javier Fernández
PUNTUACIÓN NIGHTWING 100: 7.5/10
PUNTUACIÓN RESTO COMICS: 6/10
¡Únase a nosotros con grandes sonrisas y celebraciones aún más grandes mientras Nightwing llega a su hito número 100! Anima lo lejos que hemos llegado mirando a lo largo de las décadas lo que ha convertido a Nightwing en un héroe querido. ¿Qué mejor manera de celebrar que con amigos familiares y artistas? Luego, con Heartless creando una guarida en el corazón de Blüdhaven para tomar el trono de Blockbuster, Nightwing hará lo mismo y establecerá su propio cuartel general… ¡con la ayuda de algunos amigos que lo ayudaron a convertirse en quien es ahora, por supuesto!
Scott McDaniel Y Rick Leonardi ilustraron la primera serie regular de Nightwing de los años 90, que fue durante años uno de mis comics favoritos. En dicha etapa se introdujeron por primera vez conceptos que Tom Taylor ha traído de vuelta a la continuidad, como el villano Blockbuster, así como la base de operaciones del justiciero en Blüdhaven. Mikel Janin trabajó como artista en la etapa de Grayson de 2014 mientras que Javi Fernández se ocupo de ella en 2016 durante Rebirth. Eddie Barrows se encargó a su vez del relanzamiento de esta colección que ahora llega a su número 100.
Que DC plantee esta celebración como un especial de 56 páginas que de la oportunidad de poder disfrutar de todos estos artistas me parece un acierto total y un detalle muy chulo por parte de la editorial. Si algo no me gusta lo digo, pero de igual manera creo que hay que reconocer cuando las cosas se hacen bien. Y reconozco que mi corazoncito de fan veterano se emocionó al ver a McDaniel dibujando ¿una última vez? a Nightwing. En este sentido, la historia de Tom Taylor se siente casi como la excusa necesaria para provocar este team-up de grandes artistas, y la verdad es que narrativamente ver la enésima revuelta en las calles de Blüdhaven no es precisamente novedoso. Pero da igual, lo importante de este comic es el arte y lo he disfrutado un montón.
El comic si es importante ya que cambia el statu-quo de Blüdhaven y sirve de presentación de la nueva colección de Titanes que guionizará Taylor con dibujo de Nicola Scott. Y aunque es genial ver a todos los dibujantes de este comic, me parece normal que precisamente los momentos más chulos de Dick con los Titanes y con Bruce se los guarde a Bruno Redondo. Para algo es su compañero de etapa, aunque no se sabe por cuanto tiempo. La splash-page de Redondo de los Titanes es increíblemente emocionante.
Como siempre en la etapa de Taylor, el comic tiene un tono luminoso que se aleja de la oscuridad asociada a los títulos de Batman, ofreciendo una aventura ligera pero llena de corazón que tiene a Dick en el centro, el héroe que busca ayudar a quien lo necesita antes que castigar al que comete un delito. Taylor ha usado a los miembros de los Titanes repetidamente durante su etapa, y me encantan las interacciones entre ellos y la química y la complicidad que desprenden cada vez que se vuelven a reunir. Verles en acción en este especial confirma que Taylor creo que va a acertar con los Titanes como lo lleva haciendo con Nightwing en los últimos 2 años.
Realmente no le puedo poner ningún pero a este especial Nightwing 100, me ha alegrado la existencia. Bueno, siendo sincero todo lo relativo a Heartless ha resultado un bluff importante, ahora entro a ello, pero no es un tema de este comic en concreto, sino del arco planteado por Taylor. En todo caso, esto no empaña un comic que me ha parecido modélico, pura diversión.
El problema, por decirlo de alguna manera, lo tengo en las grapas anteriores a este especial. Tras el final del arco The fight for Blüdhaven´s heart que tuvo lugar hasta el número 96 USA, en el número 97 se inaugura un nuevo arco que nos lleva hasta el 100. Power Vacuum (Vacío de poder) de alguna manera sirve para mostrarnos la toma de control de Heartless de los bajos fondos de Blüdhaven, casi más por incomparecencia de ningún rival que por sus acciones proactivas mostradas en el comic, siendo de alguna manera un hecho consumado.
Este número 97 cuenta con dibujo de Bruno Redondo en 12 de las 21 páginas, con Geraldo Borges dibujando las otras 9. Y esto es un bajón total, porque Taylor plantea una historia luminosa, pero es Redondo con el color de Adriano Lucas el que consigue que el comic se salga de la norma convirtiéndolo en algo especial. En cuanto Redondo no está la diversión cae en picado, no siendo Borges mal dibujante. Dentro de lo malo, al menos Taylor plantea para Borges una escena autónoma, la persecución y pelea en la autopista, que te deja sensación de sólo correcto.
En cuanto a la historia en si de Taylor la verdad es que la excusa superheróica es un poco bastante chorra, pero eso permite a Taylor mostrar explícitamente que la relación de Dick y Barbara Gordon no es para nada platónica. Y esto tampoco es nuevo, porque el foco de Taylor siempre estuvo más en Dick como persona que en Nightwing como héroe, que es lo que en el fondo nos ha enganchado a esta colección. Dicho esto, tengo que reconocer que empieza a cansar un poco ver como todo el mundo expresa explícitamente casi todos los meses como Dick es el mejor héroe del universo DC, dado que lo que yo quiero es VERLO, no que me lo cuenten.
Si me supo mal que Redondo no dibujara en su totalidad el número 97, peor es la situación con el número 98, al ser un fill-in dibujado por Danielle DiNicuolo, artista que trabaja con Taylor en Seven Secrets, su comic publicado por Boom cuyo primer volumen no me gustó nada. El comic es una chorrada total que sirve de presentación de Nite-Mite (la versión de Nightwing del universo de Batmito), además de presentar un argumento relacionado con Nerón (el villano demoniaco presentado hace un montón de años en Underworld Unleashed) que aparentemente tendrá una gran importancia en el futuro de esta colección.
Este comic pone de relevancia la importancia de un buen dibujo para el disfrute de cualquier comic, porque lamento tener que decir que no me gusta nada DiNicuolo, no me gusta su estilo amerimanga pero es que su narrativa me parece nefasta. Desastre total cada vez que este artista aparece, no me ha gustado nada.
El Annual 2022tiene su principal interés conocer el origen de Heartless, en una historia con guion de Tom Taylor y dibujo de Eduardo Pansica, tinta de Julio Ferreira y color de Adriano Lucas. Y dentro que esta historia muestra que Taylor no da puntadas sin hilo y consigue conectar de forma correcta esta historia con el pasado de Dick, y en concreto con cosas que Taylor nos ha mostrado a lo largo de su estancia en esta colección, mostrando planificación y buen hacer. Pero incluso reconociendo la habilidad de Taylor para crear y conectar todas sus historias, la verdad es que Heartless me está pareciendo un bluff. Ya lo era mientras mantenía el halo de misterio, y la cosa va a peor a partir de ahora que ya sabemos todo su origen.
El annual se completa con historias intrascendentes de Jay Kristoff (guion) y Eduardo Pansica (dibujo), y una segunda con guion de C.S. Pacat y dibujo de Iñaki Miranda. En especial, comentar que el dibujo de Miranda me ha parecido flojísimo, hasta el punto de dudar del criterio de quien se encarga en DC de buscar nuevos artistas. Si el nivel de calidad que busca DC está en el desempeño de Miranda en estas páginas, me da esperanzas de poderme dedicar profesionalmente al dibujo de pijameo. Así de flojo está el nivel.
El origen de Heartless enlaza con el arco de Power Vacuum y por tanto tiene su importancia en el arco general de Taylor. Por lo demás, tenemos un comic montonerísimanente dibujado de forma mediocre que pone en duda si me compensa el dinero que he pagado por él.
Redondo vuelva a la colección para el número 99, pero de nuevo Geraldo Borges tiene que dibujar 6 de las 21 páginas del comic. Y en la historia, Taylor aprovecha el actual vacío de poder para traer de vuelta a Tony Zucco. El mafioso culpable de la muerte de los padres de DicK cree poder aprovechar que su «hija» Melinda es la alcaldesa para hacerse con el control de la ciudad, aunque desconoce que realmente es hermanastra de Dick y trabaja en secreto con Nightwing para acabar con los jefes del crimen. El comic es correcto, y sirve además para que Taylor presente a una nueva organización en la sombra que guarda cajas de seguridad manteniendo el total anonimato, ¡que parece que guarda una caja a nombre de Dick! Un comic super entretenido que pinta puede tener su importancia de cara al futuro. Pero que de nuevo queda un poco empañado por el hecho que Redondo no dibuja el comic en su totalidad.
Me estoy leyendo y entiendo que me estoy poniendo un poco pesado con el cambio de dibujantes. Pero si vemos el último año de Nightwing, comprobamos que de los últimos 12 números, 5 NO han sido dibujados por Redondo, incluyendo el Annual 2022. Y si exceptuamos el especial 100, en las otras seis grapas Redondo ha necesitado ayuda en al menos 2. El comic es ante todo un medio gráfico, y en el momento que el dibujo empieza a cojear, la calidad se va a resentir. No me alegra tener que decirlo, pero las cosas son como son.
Por cierto, aprovecho para destacar las maravillosas portadas que el dibujante español ha realizado para estos números, que me parecen todas estupendas. La del número 97 con Nightwing y Batgirl en silueta me parece una obra de arte, e incluso la del 98 con Nite-Mite resalta el tono humorístico de la historia.
Si a esto sumamos que Tom Taylor anunció que el siguiente arco de cuatro números tendrá de dibujante a Travis Moore, me estoy encontrando una colección de Nightwing que cada vez es más difícil de calificar como «de Taylor y Redondo«. No se trata de poner la venda antes de la herida, pero si reconocer que el comic sin Redondo no es ni la mitad de carismático que cuando él lo dibuja. Lo cual es un bajón. Y a todo esto, ¿Redondo va a volver para el número 105 de la colección? Taylor calificaba a Moore de dibujante invitado, pero en estos meses quien sabe lo que puede pasar…
Como quiero dejar esta reseña en positivo, comparto las primeras páginas del especial nº 100 de Nightwing:
Nightwing sigue siendo un disfrute, aunque la trama avance a ritmo a tortuga y las ausencias de Redondo sean cada vez más frecuentes. En todo caso, ojalá dentro de 100 números pueda seguir repasando esta colección, lo que significará que me sigue interesando.
PUNTUACIÓN NIGHTWING 100: 7.5/10
PUNTUACIÓN RESTO COMICS: 6.5/10
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Mark Waid y Dan Mora han obrado el milagro, Batman/Superman: Los mejores del mundo acaba de desbancar a Nightwing como la mejor colección de DC ofreciendo una aventura que nos recuerda cómo deben hacerse los comics de superhéroes. Recomiendo este comic aprovechando que ECC Comics acaba de publicar el primer arco de la colección.
PUNTUACIÓN: 9/10
El Caballero Oscuro. El Hombre de Acero. Son dos de los mejores superhéroes… ¡y están juntos de nuevo en una nueva serie mensual escrita por Mark Waid y dibujada por Dan Mora! En un pasado no muy lejano, los poderes de Superman están desatados tras un ataque perpetrado por Metalo. El único aliado al que puede recurrir el Hombre del Mañana en esta hora oscura es el Hombre Murciélago de Gotham City, la venganza encarnada: Batman.
Este primer arco de esta colección, El Diablo Nezha, se ha desarrollado en los números 1 a 5 USA.
Mark Waid es una autoridad en el mundo del comic mainstream, habiendo trabajado para ls principales editoriales, Marvel, DC, Fantagraphics, Event, Top Cow, Dynamite y Archie Comics. Su nombre está ligado a The Flash y Kingdom Come en DC, pero también a Capitán América, Los Cuatro Fantásticos y Daredevil para Marvel. Junto a estos trabajos más mainstream, entre 2007 y 2010, Waid fue Editor Jefe y posteriormente Director Creativo de Boom! Studios, donde también publicó sus series de creación propia Irredeemable e Incorruptible. Batman/Superman: Los mejores del mundo supone su retorno a DC Comics, donde está desarrollando importantes historias, como el evento de inminente publicación Lazarus Planet.
Tras sus maravillosos Klaus con Grant Morrison y Once & Future con Kieron Gillen en Boom Studios! el costaricense Dan Mora ha entrado por la puerta grande en DC Comics que nos devuelve la magia y las aventuras más grandes que la vida con la que nos aficionamos a este medio.
He comentado en alguna ocasión que excepto alguna honrosa excepción como Nightwing, llevo muchos años desenganchado de los comics de DC en continuidad. No es que no los compre, es que me da pereza hasta pensar en la posibilidad de comprar colecciones que a la larga se verán envueltas en crossovers y eventos de calidad dudosa. Y digo esto porque al final, lo único que hace falta para romper esta dinámica es un comic que combine los mejores personajes del mundo (haciendo caso al título) con autores de primer nivel que nos muestren acción impactante de personajes bien caracterizados dibujados como los ángeles. Todo eso es este comic.
Hablaba esta pasada semana de la necesidad de que hayan muchos más comics IMPORTANTES de todas las editoriales que generen interés entre los lectores, especialmente entre los no habituales, que lleven clientes a las librerías especializadas y revitalicen el medio. Ponía el ejemplo de BRZRKR o el Batman / Spawn, pero este comic de Batman y Superman entra completamente en esta categoría. De hecho, sin ánimo de ser exagerado, creo que en lo que a pijameo se riefiere, este Batman / Superman: Los mejores del mundo es perfecto, no se puede hacer mejor que lo que Mark Waid, Dan Mora y Tamra Bonvillain nos ofrecen en este comic.
Si hablamos del guion, Mark Waid confirma una vez más que la experiencia es un grado. Waid plantea un primer arco modélico creado desde la acción, ofreciendo numerosísimos momentos para el lucimiento de Mora (que luego él aprovecha) en la que los héroes se enfrentan a amenazadas conocidas y desconocidas que les pondrán a prueba como nunca antes, con el destino del mundo en juego si fracasan. Las apuestas del juego están claras desde el minuto uno, lo que obliga a unos usos originales de las habilidades de los diferentes personajes.
Desde la primera portada en la que vemos a Batman con el traje de los 70 y 80 con el logo del murciélago dentro del círculo amarillo queda claro que estamos ante una aventura vivida en el pasado de los personajes. Pero la realidad es que este detalle es anecdótico ante un comic que se siente atemporal y perfectamente disfrutable por todo tipo de lectores. Este comic sirve para que veamos el gran conocimiento del universo de DC por parte de Waid, que usa con acierto a un montón de personajes, como es la Patrulla Condenada que pudimos ver en la portada del número 2. El comic acierta al presentarles a posible lectores que no les conozcan, consiguiendo que conectemos con ellos igual de bien que lo que sentimos al ver al joven Robin o a Supergirl. Y esto lo consigue con detalles super sutiles de caracterización, que sirven para resaltar lo principal de todos ellos.
Entiendo que hay muchas formas de hacer un comic de superhéroes. Hay estilos populares como el de Tom King o Scott Snyder que no los aguanto y me echaron de las colecciones que guionizaron. Sin embargo, Waid condensa en estas páginas todo lo que yo pido a un comic de superhéroes. ¡Muy bien, Waid!!
Y si el guion de Waid me parece buenísimo, el dibujo de Dan Mora con color de Tamra Bonvillain es impresionante. Las caracterizaciones de todos los personajes son perfectas, acertando con los trajes de diferentes épocas. Los héroes tienen carisma y personalidad, no son cachas sin más, y Mora los dota de fluidez y complicidad en los diálogos y sus interacciones. Ya desde que conocí a Mora en Klaus sabía que estaba destinado a triunfar en el comic mainstream, ya que en este arco demuestra que puede dibujar sin problema a cualquier personaje de DC probablemente mejor que los artistas titulares de sus colecciones.
Pero junto a una caracterización perfecta de los héroes, los villanos de este arco transmiten verdadera sensación de peligro, ofreciendo escenas de acción super potentes en las que sientes que el destino del mundo está en juego. Si a todo ello le sumamos una narrativa increíble, podemos afirmar que Dan Mora es el artista perfecto para el género de superhéroes.
Otra fuente de alegría es disfrutar de Dan Mora en todo este arco de 5 números, algo que también me parece una pasada. De hecho, Mora se toma un descanso el mes que viene en una historia derivada de este arco paro que se plantea como un número autoconclusivo, de forma que espero y deseo que el siguiente arco de la colección pueda estar dibujado por Mora en su totalidad. Dentro que es pronto para juzgar, si comentaba al principio que esta colección ha destronado a Nightwing es precisamente por el exagerado baile de dibujantes que estamos sufriendo en la colección de Tom Taylor, que sigue teniendo a Bruno Redondo de dibujante, pero cada vez dibuja un poco menos.
Cuando empecé a comprar comics de superhéroes en los 80, me enganché a unas aventuras más grandes que la vida protagonizadas por héroes con personalidad que hacían muy fácil empatizar con ellos. Todo ello dibujado por los mejores dibujantes del medio. Me parece una pasada encontrarme en 2022-23 con esa misma sensación leyendo un comic de superhéroes de DC Comics, editorial a la que había dado durante muchos años por perdida.
La calidad de Waid, Mora y Bonvillain me ha recordado que el problema no son los personajes o las editoriales, sino la calidad y el cariño que transmiten en la página los autores. Y dentro que leer este comic me ha parecido una pasada, habría que preguntarse porqué no hay más comics de esta calidad disponibles en las librerías. Y no es un tema sólo de DC, porque hace tiempo que siento un poco lo mismo leyendo los comics de Marvel. Mientras Waid y Mora se mantengan en esta colección estamos ante una compra segura.
Comparto las primeras páginas de este comic:
Batman/Superman: Los mejores del mundo es un comic perfecto que me recuerda porqué me aficioné a los superhéroes hace 40 años. Muchos más comics así, por favor.
PUNTUACIÓN: 9/10
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DC Comics y Todd McFarlane se han vuelto a poner de acuerdo 29 años después para realizar un nuevo crossover entre Batman y Spawn, un especial realizado con guion y tintas de McFarlane, dibujo de Greg Capullo y color de Dave McCaig. Y este especial me ha devuelto al macarrismo de los años 90 de los que McFarlane era uno de sus principales exponente.
PUNTUACIÓN: 7/10
El acontecimiento de la década ya está aquí: Todd McFarlane y Greg Capullo se han reunido para Batman/Spawn.
Dos héroes oscuros, maldecidos por la tragedia, vuelven a cruzar sus caminos… ¡pero no por elección propia! ¿Qué siniestro enemigo está enfrentando al Caballero Oscuro con los Hellspawn? Desde las sombras de Gotham City hasta la ciudad de Nueva York, este épico acontecimiento es el éxito de taquilla que has estado esperando durante casi dos décadas.
Batman / Spawn es un especial de 48 páginas publicado por DC Comics.
Recuerdo perfectamente comprar en 1994 los crossovers Spawn – Batman de FRANK MILLER y Todd McFarlane editado por Image, y el mes siguiente el Batman – Spawn de DC Comics de Doug Moench, Chuck Dixon, Alan Grant y Klaus Janson. Estábamos en un momento en que Image seguía en la cresta de la ola y estábamos a punto de vivir la implosión de la industria, con Marvel declarando concurso de acreedores en 1995. Y en ese momento el comic de Miller y McFarlane lucía muchísimo mejor que el de DC. De hecho, parecía que no jugaban en la misma liga, quedando el pobre Klaus Janson en muy mal lugar comparado con McFarlane.
Han pasado casi 30 años des esos comics, pero casi parece que fue ayer. Tras crecer como artista con Quasar y X-Force, Greg Capullo afinó su estilo en los años 90 gracias a una larga estancia en los comics de Spawn. Si no se convirtió ya entonces en un superestrella probablemente fuera porque la sombra de McFarlane imponía mucho, pero su dibujo me gustaba muchísimo más que los de Todd. A partir de su Batman con Scott Snyder, Capullo es una de las grandes estrellas del comic americano, y tiene todo el sentido que sea el elegido por McFarlane para dibujar este comic, dada la relación del dibujante con ambos personajes.
McFarlane se encarga del guion y de ponerle tintas a Capullo, además de contar con Dave McCaig en el color, comentando que ha sido un trabajo super gratificante para él al recuperar su colaboración con Capullo, que se interrumpió hace más de 10 años cuando Capullo dio el salto a DC. La historia no inventa ninguna rueda, solucionando de forma correcta los aspectos fundamentales que necesita la historia, empezando por la forma de conectar los mundos de ambos personajes, la elección del villano y cómo disminuir el nivel de poder de Spawn para que su pelea con Batman esté competida. En lo demás, tenemos la típica estructura de personajes que se enfrentan por una confusión provocada por el villano, hasta que se dan cuenta que tienen que unir sus habilidades para derrotarle, todo ello decorado con las características dosis de macarrismo de McFarlane.
He leído una entrevista con Capullo y no se muestra demasiado satisfecho con el resultado final del comic. De alguna manera se intuye que McFarlane estuvo meses negociando con DC el crossover, y cuando le dieron el OK, el plazo de entrega del trabajo fue muy corto para un comic de 48 páginas como éste. Y el caso es que leí esta entrevista después de leer el comic, y en el momento de la primera lectura la sensación que me dejó era que era un buen comic muy bien dibujado, pero también que NO es uno de los mejores trabajos de Capullo. Y por supuesto Capullo es un seguro de vida y sus splash-pages son super espectaculares, además que nadie como él para recrear callejones lúgubres. Pero también hay algunas figuras mostradas de la forma más básica posible, con una planificación de página que está bien, pero sin pasadas narrativas.
En todo caso, cuando uno compra un Batman – Spawn, creo que sabe a lo que viene, y en esto el comic da lo que se espera de él. Incluso la verborrea de McFarlane con varios narradores que se intercambian durante el comic y que no ayuda a que la lectura sea fácil. Por suerte, incluso no siendo el mejor trabajo de Capullo, su consistencia y calidad está a prueba de bombas y consigue que el resultado final sea más que satisfactorio.
Por cierto, no puedo evitar comentar que mi hermano y yo hemos comprado la edición americana con la espectacular portada de Jorge Jiménez que podéis ver arriba. Este comic nos costó 7.99 €uros en su edición USA. Y asisto asombrado a la noticia que ECC Ediciones ha anunciado esta grapa como un tomo en cartoné con un precio de ¡20.00 €uros!! Me parece un atraco a mano armada, incluso aunque lo hayan ampliado a 64 páginas entiendo que para incluir en su edición todas las portadas alternativas (muchas de las cuales son super chulas, las cosas como son) que DC ha lanzado con este comic. Es cierto que ECC es más barato que Panini en las grapas sencillas, pero en cuanto ven que pueden exprimir algo, se pasan tres pueblos. Es por esto que recomendaría que todo el que pueda compre este comic en su edición americana. Tengo claro que no todo el mundo tiene acceso a una librería especializada con material USA, aparte que no todo el mundo sabe inglés. Pero ante escándalos de este tipo de ECC merecería que nadie comprara este comic al escandaloso precio que plantean. Es una pena que no vaya a pasar, porque tengo claro que la gente tiene ganas de este comic.
Esto me lleva a mi reflexión de este pasado domingo sobre que la industria del comic americano necesita de más comics como este crossover que generen interés en los aficionados. Yo compré en su momento los dos crossovers de los 90, pero hace ¿más de 25 años? que no compro nada de Spawn. Y sin embargo, en cuanto se anunció sabía que lo terminaría comprando. Batman / Spawn creo que es también ese tipo de comic y me alegra que haya tenido unas ventas importantes. Como pasa con los blockbusters palomiteros del cine, que Avatar triunfe entre el público significa que los cines están llenos y son rentables. Pues eso mismo necesitan ahora mismo las librerías de comics.
Dentro que este comic es una historia cerrada, McFarlane ha dejado elementos abiertos de cara que en algún momento se decidiera hacer una continuación. Dado el éxito de ventas, no me extrañaría que de cara a 2024 se publicara una segunda parte, en este caso publicado por Image.
Comparto las primeras páginas de este comic:
Batman / Spawn de McFarlane y Capullo te da exactamente lo que esperas de un comic de este tipo, algo que para mi NO es un problema.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Tras la lectura de El poder de ¡Shazam! de Jerry Ordway, continúo mis lecturas del personaje con ¡Shazam! La monstruosa Sociedad del Mal de Jeff Smith (Bone), un estupendo comic all-ages que se aleja de los tópicos de los superhéroes.
PUNTUACIÓN: 7/10
El aclamado guionista y dibujante Jeff Smith es el autor del laureado cómic Bone, convertido en clásico instantáneo. Ahora, el brillante creador pone al servicio de DC Comics todo su talento para confeccionar historias que combinan aventuras, humor y preciosas ilustraciones en esta reinterpretación de la historia de Shazam para una nueva generación.
Cuando el joven huérfano Billy Batson sigue a un misterioso desconocido hasta el metro, no imagina que está entrando en un extraño mundo de poderosos magos, tigres parlantes, monstruos devoradores de niños, robots gigantes, intrigas policiales y misteriosos villanos. ¡Pero Billy encuentra todo eso y mucho más cuando el mago le revela una palabra mágica que lo transforma en el mortal más poderoso del mundo!
Este comic fue publicado por DC Comics en 2007 como una miniserie prestigio de 4 números, que ECC publicó en 2018 en un tomo en tapa dura de 2018 páginas, aprovechando el inminente estreno de la primera película de Shazam! el año siguiente.
Jeff Smith nació en McKees Rocks (Pensilvania) y creció en Columbus (Ohio), donde vive en la actualidad. Es conocido principalmente por la serie Bone, que empezó a autoeditar en 1991 y que finalizaría en 2004. Bone, de Jeff Smith, se ha convertido en una de las novelas gráficas de mayor éxito gracias a haber sabido combinar el atractivo universal del humor con la narrativa épica, y se encuentra entre las diez mejores novelas gráficas de la historia según la revista Time. Bone ha sido traducida a más de 30 idiomas, lleva vendidos 10 millones de ejemplares en Estados Unidos, más de 150.000 en castellano y ha ganado 41 premios nacionales e internacionales, incluyendo 10 Eisner y 11 Harvey. Su creación más reciente es RASL, una serie de ciencia ficción dura y descarnada sobre un ladrón de arte interdimensional.
Tras terminar Bone en 2004, imagino que DC le ofreció un dineral a Jeff Smith para que reimaginara a Shazam!, un personaje que dado su similitud con Superman DC nunca ha tenido muy claro qué hacer con él. En mi post sobre la novela gráfica El poder de ¡Shazam! de Jerry Orday ya expliqué la complicada historia editorial que vivió el personaje. Y tras la cancelación en 1999 de su serie regular, Shazam! pasó durante algunos años por el limbo editorial, con una participación bastante limitada en la continuidad DC. Es curioso que en los inicios del siglo XXI, Black Adam tuvo una mayor importancia en el universo DC que Shazam! debido a su aparición recurrente en la JSA de Geoff Johns y David S. Goyer.
En este momento en el que DC no sabía qué hacer con el personaje, la idea de dar rienda suelta a un autor super popular como era Jeff Smith tras terminar Bone parecía un WIN-WIN de libro. Smith recibía un cheque importante por hacer un personaje que entiendo le gustaba de inicio y DC conseguía un tomo que pudiera encajarle a las decenas de miles de lectores de Bone. Además, la historia de un niño que adquiere habilidades superheroicas encaja completamente con el tipo de historias all-ages en que Smith se ha especializado y que tanto gustan a su público.
Y empezando a comentar este comic, la verdad es que me ha encanta el dibujo de Jeff Smith. Hay una corriente de pensamiento que opina que un comic para niños puede tener un dibujo deficiente porque a los niños les da igual, algo con lo que no puedo estar más en desacuerdo. De hecho, también los niños se dan cuenta cuando un tebeo tiene un buen dibujo o uno malo, y cuando la narrativa fluye en las páginas y te invita a seguir leyendo, frente a otros comics «antipáticos» que no narran bien las acciones que viven los personajes y que cuesta leer. Jeff Smith es un maestro en narrativa, todo está contado de la forma más clara al lector sin restarle un ápice en la personalidad y el encanto que transmiten los personajes.
Y es que otra de las grandes virtudes de este comic es la caracterización Billy y Mary, que son mostrados como niños de verdad. Realmente transmiten la edad de tener menos de 10 años, unos niños a los que aún les falta mucho para alcanzar la pubertad. Las expresiones faciales son una delicia, pero casi mejor es todo lo relativo a la expresión corporal y la comunicación no verbal. Escenas como cuando Billy conoce al mago, el primer vuelo de Mary en el que acaba estrellándose contra el suelo al no saber frenar, acabando con el pelo delante del rostro, o la escena del muelle en el que Mary se mete dentro de la capucha de su chaqueta transmitiendo toda la tristeza que lleva dentro al ser una huérfana son momentos muy potentes que me llegaron.
Dentro de su faceta all-ages y que el comic está pensado para el disfrute de los más pequeños, la historia tiene guiños para los mayores, como es el convertir al clásico villano de Zhazam Doctor Sivana en el Fiscal General que aprovecha la amenaza para la ciudad para intentar controlar las cuentas bancarias de los ciudadanos «hasta ver si encontramos algo sospechoso», algo que sería un elemento recurrente en la narrativa americana post-11S, cuando se planteaba la dicotomía entre «libertad frente a seguridad».
El comic en USA fue publicado como 4 grapas de 50 páginas cada una. Esto hace que el ritmo de la historia sea muy diferente al de las típicas grapas americanas, pudiendo construir el mundo de Billy Batson de forma interesante y que nunca resulta aburrida. Sin embargo, hay que reconocer que la amenaza de la Sociedad del Mal que el título adelanta resulta un poco decepcionante, algo a lo que habría que sumar a un Sivana que tampoco llega a dar verdadera sensación de amenaza para la novata familia de superhéroes. Los monstruos como cocodrilos de tamaño humano o los gigantescos robots que tenemos en el comic enlazan con el tipo de personajes que se espera en un comic de Jeff Smith, y aunque como diseño molan, acaban estando un poco desaprovechados.
Esto me permite conectar con los elementos menos buenos de este comic, algo que me sugiere dos elementos. El primero pasa por el hecho que comentaba Smith clava todo lo relativo a los niños, algo que me parece super chulo, pero la parte superheroica de Shazam! además de quedar en un segundo plano, resulta un pelín decepcionante. Mientras que la representación gráfica de Billy o Mary es una maravilla, Smith no acaba de pillarle el tranquillo a Shazam, mostrándole como un fortachón muy estático con las mismas facciones casi todo el tiempo. Y aunque hay una doble splash-page fantástica en el climax de la historia protagonizada por Shazam, es significativo que Smith plantea una situación en el tramo final que obliga a Shazam a transformarse en Billy para encontrar a la secuestrada Mary. En este sentido, se nota que Smith no es un autor de superhéroes sino de fantasía, y para él el protagonista siempre fue Billy. Ojo que no lo digo como algo malo, de hecho el comic me gustó mucho, sino como la explicación del foco de la historia.
Hay otro elemento que podemos tomar como negativo, y es el hecho que si buscas en la FNAC comics de Shazam!, probablemente nos encontraremos el comic de Jerry Ordway sobre el que hablé la semana pasada, este de Jeff Smith y probablemente el relanzamiento que Geoff Johns y Gary Frank realizaron a partir de 2012 como complemento dentro de las grapas de Justice League. Y al final son todos historias de origen que no tienen nada que ver entre si. Ya hablé hace unos días en mi artículo Black Label vs el Universo DC cómo la popularización por parte de DC de comics como este de Jeff Smith situados fuera de continuidad que permiten al autor contar la historia que quiere puede provocar confusión en el lector ocasional, dado que tiene versiones diferentes de origen del mismo personaje sin saber a cual atenerse o cual es «la buena». Si es que el término es aplicable.
Y como comento en ese post sobre la línea Black Label, tango claro que a los lectores que se acercan a este comic por el autor y no tanto por el personaje les da completamente igual la idea de continuidad dentro de los comics de DC, sólo quieren ser entretenidos con este comic concreto, que no les obliga además a leer o comprar nada más y que resulta satisfactorio en si mismo. Pero a la larga, esta repetición de comics de origen, incluso para un lector «resabido» como yo, acaba siendo redundante y en cierto sentido aburrido, incluso aunque los comics individualmente estén bien y resulten una buena lectura.
Estos pequeños peros no empeñan el hecho que este comic haya sido todo un descubrimiento que recomiendo a todas las familias con niños pequeños. Shazam! gustará a los nenes, pero seguro que también a los padres.
Comparto las primeras imágenes del comic:
¡Shazam! La monstruosa Sociedad del Mal es un comic delicioso, un all-ages en el sentido más positivo del término que podrá disfrutar toda la familia y que sirve de estupendo punto de entrada para lectores no familiarizados con el personaje y su mundo.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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