Hace unos meses comenté el primer número de Plunge, el comic estrella del sello de terror Hill House Comics de DC Comics realizada por el equipo super estrella de Joe Hill, Stuart Immonen y Dave Stewart. Y la lectura completa de esta serie ha confirmado mis sensaciones iniciales, que quiero compartir en la crítica de hoy.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
A raíz de un devastador tsunami, un barco de exploración conocido como Derleth comienza a enviar una señal de socorro automatizada desde un atolón remoto en el estrecho de Bering. El único problema es que Derleth ha estado desaparecido durante 40 años. La bióloga marina Moriah Lamb se une al equipo de Carpenter Salvage para recuperar a los muertos de Derleth … solo para descubrir que en esta parte remota del Círculo Polar Ártico los muertos tienen mucho que decir a los vivos … Empieza el terror de Joe Hill y Stuart Immonen. ¡aquí!
Plunge (Inmersión en castellano) entra de lleno la serie B para presentar una historia de aventuras con toques de terror ambientada en la profundidades del océano y en un espacio cerrado del que es imposible de escapar. La historia de Joe Hill cubre todo lo esperable de una historia de este tipo y este comic casi parece un storyboard para su adaptación a la gran pantalla. Y es que aparte de algún giro impactante y alguna sorpresa, todo es tan correcto y familiar que en muchos momentos tenía la sensación que este comic ya lo había leído. Quizá por eso el conjunto decepciona un poco, no sólo porque esperaba más sino porque no vi elementos verdaderamente novedosos aparte del propio hecho de publicar un comic de una historia que en condiciones normales hubiera acabado siendo un guión del próximo blockbuster palomitero.
Plunge tiene la enorme ventaja de tener a dos maestros del comic en el apartado artístico, el dibujante Stuart Immonen (Empress, Nextwave, Amazing Spiderman, New X-Men, Fear Itself, Superman, Final Night) y el colorista Dave Stewart (Hellboy, The Umbrella Academy, DC: The New Frontier, Catwoman: When in Rome, Silver Surfer: Black, Gideon Falls). Ambos artistas han demostrado ser unos autenticos todoterrenos capaces de brillar en todo tipo de historias, y en Plunge su principal objetivo es contar la historia de la forma más clara posible. Cosa que hacen de forma notable en todo momento.
Plunge es el ejemplo perfecto de comic correcto cuyo apartado artístico lo eleva a un peldaño superior. En manos menos expertas que Immonem y Stewart la historia de Hill de hubiera quedado en funcional sin más, gracias al dibujo le pongo un notable. En todo caso, sí debo decir que globalmente este comic de lee de maravilla y ofrece el entretenimiento que prometía. Lo cual, tampoco es poca cosa hoy en día.
Plunge prometía más teniendo en cuenta los profesiones implicados, y aunque me ha resultado super entretenido, el comic de Joe Hill no acaba de ofrecer elementos realmente originales.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Dado que este comic aún no ha sido editado en España, ¿tenéis ganas de leerlo? ¿O quizá habéis comprado como yo la edición americana? Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Con algo de retraso, hoy publico mi crítica del comic The Question: The many death of Vic Sage, realizada por el escritor Jeff Lemire junto a los artistas del comic original de los años 80Denys Cowan y Bill Sienkiewicz, a los que se une Chris Sotomayor al color. Y lamento decir que tras leer esta miniserie de 4 números editada por el sello Black Label de DC Comics, que acaba de empezar a publicarse en España a través de ECC Ediciones, la decepción es total.
PUNTUACIÓN: 5/10
Durante años, Vic Sage ha usado la máscara sin rostro de Question para limpiar las calles de Hub City por pura fuerza de voluntad. Él sabe qué es correcto o incorrecto, blanco o negro. Pero, ¿qué sucede cuando se ve envuelto en una conspiración que se extiende desde las alturas del poder de Hub City hasta las profundidades de sus túneles subterráneos? ¿Qué sucede cuando las cosas dejan de ser en blanco y negro y comienzan a ponerse un poco grises? ¿Y qué sucede cuando, en una cámara secreta en las profundidades de la ciudad, Vic Sage se encuentra con su propio fin… y su nuevo comienzo? El escritor ganador de Eisner Jeff Lemire une fuerzas con el legendario equipo de arte de Denys Cowan y Bill Sienkiewicz para resucitar a Vic Sage, solo para destruirle una y otra vez… y otra vez …
El confinamiento provocado por el COVID-19 me rompió en dos la compra de esta miniserie de cuatro números editada por el sello Black Label de DC Comics. En diciembre de 2019 comentaba mis impresiones del primer número, mientras que en febrero pude leer el segundo, y a decir verdad, ya indicaba que no estaba conectando con este comic. El cierre editorial hizo que no haya podido leer los dos últimos números hasta este mes, de forma que debido al retraso, he optado por hacer un post con mis impresiones globales. En todo caso, dado que ECC Ediciones acaba de iniciar este mes la publicación de este comic en España, desde cierto punto de vista la reseña llega justo a tiempo.
Aunque fue creado por Steve Ditko, si The Question es uno de mis personajes favoritos de siempre es gracias a la excelente etapa de los años 80 realizada por Dennis O´Neill y Denys Cowan, que crearon un comic de género negro que realizaba aun excelente análisis psicológico del protagonista Vic Sage mientras luchaba contra la corrupción de Hub City. Por ello, cuando leí la noticia que Jeff Lemire planteaba una nueva historia con Vic Sage realizada por el equipo artístico original me llevé una alegría importante.
Jeff Lemire ha escrito algunos comics geniales que me flipan (Descender, Gideon Falls, Un tipo duro), pero también tiene comics super montoneros, como fue su paso por los mutantes de Marvel. Y lamento decir que en The Question estamos ante la segunda versión, la mala. Lemire opta por un recurso ya manido en su obra, plantear una misterio que «obliga» a presentar diferentes momentos temporales, de forma que conoceremos a otras versiones de Question que vivieron en 1886, que vimos en el segundo número, y en la Hub City de 1941 en que está ambientado el tercero.
Sin embargo, el guión es un absurdo porque por un lado dice que hay una presencia maligna que ha controlado Hub City durante siglos y que es la responsable de todo el mal existente que le ha pasado a la ciudad en general y en concreto a Vic Sage, como si fuera él el avatar de algún tipo de fuerza del bien. Pero a la vez, resulta que al final el problema de la ciudad no es un demonio etéreo sino de la gente, ya que la sociedad en general es racistas, violenta, etc… Es un todo vale que no llega a dar respuestas a nada porque incluso las preguntas acaban siendo una locura, de forma que la historia y sobre todo la forma en que nos la ha contado Lemire es la nada más absoluta.
Y si el guión me ha parecido un despropósito, otro que no está nada entonado es Denys Cowan. El artista americano de 59 años ofrece uno de sus comics más flojos que le recuerdo, con el problema añadido que el formato más grande de los comics Black Label en este caso sólo sirve para resaltar sus defectos, que son muchos y evidentes. Cowan apenas dibuja fondos, sus viñetas son super estáticas y no narran nada bien la historia, con unas figuras y caras dibujadas con grandes líneas que transmiten la sensación de bocetos no terminados. Me duele decir esto porque Cowan siempre tuvo un estilo «feista», pero en este comic ha optado por un estilo aún más minimalista que muestra todos estos defectos, no hay donde ocultarlo.
Frente al deficiente Cowan, Bill Sienkiewizc crea con sus tintas un buen feeling a las antiguas historias pulp, opresivo y malsano, pero al final entinta sobre los lápices existentes, por lo que es imposible obrar el milagro en michas páginas. Lo mismo diría del color de Chris Sotomayor, que realiza un buen trabajo teniendo en cuenta que tiene poco margen para el lucimiento.
The Question: The many deaths of Vic Sage ha sido una decepción importante.Dicho esto,me gustaría que esta miniserie sea un éxito de ventas que den luz verde a la publicación de nuevos comics protagonizados por Vic Sage dentro del sello Black Label, aunque a ser posible con otro guionista más entonado. Digo esto porque en el Universo DC tradicional Renée Montoya (personaje creado por Greg Rucka) le sustituyó hace ya bastantes años, y fue un cambio con el que nunca he comulgado y que creo que cambiaba completamente la esencia del personaje, no para mejor.
The Question: The many deaths of Vic Sage creo que es un comic sólo para los muy fans, es decir, probablemente lectores por encima de los 35 años. Todos los demás, mejor manteneros alejados de este comic.
PUNTUACIÓN: 5/10
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Tenía cierto reparo a leer El Reloj del Juicio Final de Geoff Johns y Gary Frank, sería de 12 números con la reunión de los personajes de Watchmen con los héroes del universo DC tradicional. Y lo que me he encontrado ha sido uno de los comics más emocionantes que recuerdo de la DC Comics en continuidad que hará las delicias a todos los lectores veteranos como yo.
PUNTUACIÓN: 9/10
ECC Ediciones tiene el orgullo de presentar uno de los cómics más esperados de todos los tiempos. Batman, Superman y otros muchos héroes y villanos de DC Comics se encuentran por primera vez con los personajes de Watchmen. ¿Es el Doctor Manhattan el responsable de trastocar la continuidad del Universo DC? Nadie está preparado para lo que sucede en estas páginas. Geoff Johns, el guionista que colocó la chapa del Comediante en la Batcueva, colabora de nuevo con la estrella del dibujo Gary Frank (¡Shazam!) para dar continuidad al clásico atemporal de Alan Moore y Dave Gibbons y dar respuesta a todos los misterios surgidos desde la publicación de Universo DC: Renacimiento.
Doomsday Clock surgió como parte de Rebirth, el relanzamiento que DC Comics realizó de su línea editorial en mayo de 2016. Geoff Johns fue el escritor de este especial en el que se sugería que el Doctor Manhattan de Watchmen había cruzado al universo DC tradicional. Tras el crossover “La Chapa” entre Batman y Flash de Abril y Mayo de 2017 en el que se ahondaba en esta misteriosa presencia, en ese mismo mes de mayo se anunció la publicación de El Reloj del Juicio Final, realizado por el Dream-Team de Geoff Johns y el artista Gary Frank. Johns expresó que había una historia interesante a partir del contraste entre Superman, un extraterrestre que encarna el concepto de compasión y humanidad, y el Doctor Manhattan, un humano normal cuyos poderes que le han separado de la humanidad.
En Estados Unidos, los 12 números de El Reloj del Juicio Final se publicaron entre noviembre de 2017 y diciembre de 2019. Aunque inicialmente se planteó con una periodicidad mensual con dos meses de descanso entre medias, DC en seguida cambió su periodicidad a bimensual para acoplarlo al volumen de trabajo que requería para los autores. A pesar de ello, el número 11 se publicó en septiembre de 2019, 4 meses de su fecha inicial de publicación, mientras que el número 12 salió en diciembre de 2019. Durante su publicación en grapa, esta serie siempre superó los 100,000 ejemplares vendidos en Estados Unidos, y resultó un enorme éxito de ventas, que fue reforzado con los tomos recopilatorios.
En España ECC Ediciones empezó la publicación de esta miniserie en julio de 2019, al tener ya presente los retrasos en la salida de los últimos números americanos, publicando la serie a ritmo mensual excepto por un pequeño salto entre los números 10 y 11, de forma que terminó de publicarse en Julio de 2020. Mirando en la web de ECC, parece que hay prevista la publicación de una edición en tapa dura para diciembre de este año, entiendo que a tiempo de navidad.
Reconozco que de base, estoy en contra de las continuaciones de Watchmen debido a la jugada que DC le hizo en su día a Alan Moore, al prometerle que los derechos del comic se le darían a Moore y Gibbons cuando el comic dejara de estar en impresión, cosa que 34 años después aún no ha sucedido. Dado que para Moore Watchmen era una obra cerrada con un principio y final y que él ya había contado lo que quería y no estaba de acuerdo en que se hicieran continuaciones, en su día no compré los Before Watchmen, ni tampoco esta serie El Reloj del Juicio Final. Gracias a mi amigo Félix pude finalmente leer este comic de Geoff Johns y Gary Frank, y tengo que reconocer que me acabo de encontrar uno de los mejores comics de DC del año, de cualquier año.
Geoff Johns y Gary Frank han creado una carta de amor al género superheroico y a Superman como el primero y el mejor de todos, y lo hacen desde el respeto más absoluto por el comic de Moore y Gibbons y sus personajes. Whoa!! Conseguir esto no es nada fácil, casi parece que Johns ha conseguido la cuadratura del círculo.
Sin embargo, por empezar por elementos menos buenos, es posible que lectores de Watchmen que hayan comprado este comic puedan acabar decepcionados ya que Johns utiliza de forma brillante a estos personajes para poner en valor al Universo DC y a sus héroes de todas las épocas, previos incluso a la obra de Moore y Gibbons, con un Superman en el centro de una nueva mitología. Esto para mi es un gran logro, pero para un lector no acostumbrado al Universo DC, puede resultar chocante, y hasta confuso en varios momentos por el uso de personajes, situaciones y hasta fechas reales de publicación que no tienen por qué ser conocidas por el gran público.
De igual forma, la historia va de menos a más y hay que dar un margen a que la historia de Johns despegue. Y diría que en la primera mitad en la que los personajes de Watchmen son los grandes protagonistas, la historia de Johns es quizá en exceso derivativa de la obra de Moore y Gibbons. Cada número se centra en un personaje, y se fuerzan algunos elementos como la entrada en prisión de Rorschach claramente para que nos recuerden al comic original. En paralelo se crea un puzzle complejo situado en varios momentos temporales que se irá resolviendo en el perfecto final en el número 12. Como véis, dicho así parece una copia evidente.
Otro elemento derivativo de este El Reloj del Juicio Final es el propio diseño de la portada, con el primer plano de la primera viñeta del comic, que a su vez es un elemento secundario de la historia, con el título del comic en vertical con la misma tipografía que se usó en Watchmen, en el lado izquierdo de la portada. Este elemento también puede ayudar a provocar la confusión que comentaba antes, al pensar un lector no habitual que van a leer un nuevo comic de Watchmen, cuando diría que este comic es en realidad una historia del Universo DC en la que aparecen algunos personajes del Watchmen original de Moore y Gibbons, junto con algunos nuevos.
Mientras El Reloj del Juicio Final es un “Watchmen 2” en la primera mitad, el comic se queda en un buen comic bien realizado sin más, pero con una extraña sensación de familiaridad y que esto de alguna medida ya lo habiamos leído. Pero en cuanto el comic vira en su segunda mitad y se convierte en un EVENTO de DC Comics con el destino del multiveso en juego, la historia aumenta la tensión y ofrece un buen puñado de momentazos que me pusieron el corazón en un puño y me hicieron gritar de emoción (literalmente) leyendo la resolución del perfecto número 12.
Aprovecho este punto para reconocer a Gary Frank. Se trata de uno de los grandes artistas de DC y realmente no se le alaba lo suficiente. El Reloj del Juicio Final puede ser su obra cumbre dentro de una carrera increíble con montón de comicazos a sus espaldas: Superman: Secret Origin y Batman: Earth One (junto a Geoff Johns), Midnight Nation de J. Michael Straczynski o el Incredible Hulk junto a Peter David, entre otros.
Desde el respeto a Gibbons y utilizando sus mismas herramientas narrativas como el uso de rejillas de 9 viñetas por página, consigue crear una obra que se siente propia, aunque venga inspirada e influenciada por la obra de Dave Gibbons. En el apartado gráfico, Frank está de 10, no se le puede poner ni un solo pero. Además, su colaboración con el colorista Brad Anderson ofrecen unas páginas perfectas narrativamente, que hacen que la lectura sea una delicia.
Junto a Frank, el trabajo de Johns me parece también brillante. No se si este El Reloj del Juicio Final es su obra maestra, pero va a quedar muy probablemente en su Top 3. Y lo hace desde el respeto más absoluto al comic original de Watchmen, llevando al Dr. Manhattan y a Ozymandias un paso más alla y provocando una evolución que se siente lógica por lo leído en los 24 números, los 12 originales de Watchmen y estos 12 de ahora.
Johns plantea El Reloj del Juicio Final como una obra indivisible que aunque puede leerse comic a comic se disfruta incluso más con la lectura de un tirón. La tensión creciente que construye me parece maravillosa, y el todo cobre sentido de manera brillante en las últimas páginas me ha parecido bestial. Como comic que simplemente cuenta una entretenida aventura con principio y final me ha gustado mucho mucho. Pero esta obra tiene otros niveles de lectura que hacen que este comic me parezca una pasada.
A nivel metalingüístico, este comic resalta el deseo de Johns de demostrar que la industria del comic ha superado el «grim-n-gritty» de 1986, estilo que nació a partir del éxito de Watchmen pero que no fue creado por Moore y Gibbons, sino por otros autores que buscaron copiarles, en muchos aspectos mostrando que no habían entendido nada del comic de Watchmen, quedándose sólo con los aspectos superficiales. Tras tener su auge en el final de los 80 y sobre todo en la década de los 90, 30 años después todavía sigue presente en la industria mainstream americana.
El mundo del comic puede (DEBE) ser luminoso y optimista, y ofrecer valores positivos a los que los lectores debemos aspirar. El mensaje de Batman a Rorschach de apropiarse de máscaras negativas para transformarlas en algo positivo es súper importante hoy en día, debido a la gran polarización que sufre nuestra sociedad.
A nivel editorial, Johns crea una historia súper emocionante que ADEMÁS busca arreglar los problemas de continuidad de toda la historia de DC. El concepto del Metaverso con Superman y la Tierra en el centro me parece super brillante, más aún por su simplicidad. Siempre ha existido un Superman que inspire a los lectores, y seguirá existiendo en el futuro, sin importar que iteración del personaje tengamos, si el Superman de la Silver Age, de la Golden, la versión de Byrne post Crisis de 1985, el reinicio del Universo DC de 2011 de los Nuevos 52, el Rebirth de 2016 o quien sabe qué versión llegue en el futuro. Superman es eterno, y este comic sirve para ponerle aún más si cabe en el centro del universo DC.
Dentro del jaleo editorial que supone la DC del siglo XXI, con múltiples reinicios y relanzamientos que eliminan aspectos del pasado y los ponen en entredicho, Johns pone el énfasis en lo verdaderamente importante, que es la emoción y el corazón que Superman imprime en cada página, y cómo es y será siempre un icono independientemente del aspecto o el enfoque que tengan sus comics en un momento determinado.
Por ponerle otro pero, quizá los nuevos personajes del mundo de Watchmen Marioneta, Mimo o el nuevo Rorschach están un poco por debajo de la historia, pero al final cada uno de ellos tienen un papel que jugar, y sirven para resaltar que las historias nunca terminan. En todo caso, me encuentro maravillado con este comic, que se convierte en una lectura obligatoria para todos los fans de los comics de DC pero sobre todo veteranos como yo. El Reloj del Juicio Final se ha creado con vocación de clásico absoluto de DC, y muestra las posibilidades del género para contar historias que solo pueden crearse en el medio del comic.
Las mejores historias son las que dejan poso, las que te tienen pensando en ella horas después de haberla terminado y estás con ganas de volver a leerla y disfrutarla, sabiendo que en las nuevas lecturas vas a encontrar detalles que se escaparon. En ese sentido, El Reloj del Juicio Final me ha parecido un éxito sin paliativos, con una historia llena de emoción.
(Offtopic) Me ha gustado tanto este comic en la forma en que crea una nueva historia construyendo desde el respeto a los comics que vinieron antes, que hace que odie un poco más la serie de Damon Lindelof de la HBO que usa a estos personajes como excusa para contar otra cosa. Este Reloj del Juicio Final me ha parecido la forma perfecta de continuar desde el respeto con una obra previa, respetando lo existente y construyendo a partir de ahí, confirmando que es posible. Si se quiere. Qué lástima que Lindelof fuera a su aire pensando que su historia sobre el reacismo era más importante que el mundo creado por Moore. En todo caso, podéis leer mi reseña de esta serie de la HBO aquí.
Entiendo que la naturaleza derivativa de este comic respecto a la obra de Moore y Gibbons va a colocar a este comic siempre un peldaño por debajo del Watchmen original. Y entiendo que para lectores poco habituados al Universo DC puede resultar incluso confuso en algunos momentos. Pero Geoff Johns y Gary Frank han creado un comic muy especial para todos los fans de DC que es un must-read absoluto.
Cuando pensamos en DC, pensamos en escritores como Brian Michael Bendis, Grant Morrison, Greg Rucka… Pero visto lo visto, Geoff Johns es para mi el gran AUTOR de la casa, que no tiene el reconocimiento que merece quizá por haber bajado su producción comiquera al centrarse en las versiones cinematográficas y televisivas de los héroes de DC. Ahora que su acoso online sigue en marcha por parte de los del culto a Zack Snyder, veo que no se le agradece lo suficiente todo lo que ha creado para DC en todos estos años. Para mi, Johns es un grande entre los grandes, y ojalá podamos seguir disfrutándole en DC durante muchos años.
Por último, aparte de confirmar que tendré que comprarme el tomo de El Reloj del Juicio Final cuando salga en España, este comic me ha dejado con muchísimas ganas de leer Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok, que está publicándose en estos momentos en USA dentro del sello Black Label. Esta semana me llegan los 2 primeros números y a final de mes se publica el último, por lo que en breve espero estar escribiendo mi reseña del nuevo comic de Johns.
El Reloj del Juicio Final es una miniserie sobresaliente que pone de manifiesto lo importante que es Superman para varias generaciones de lectores y para DC Comics en su conjunto. Un comic imprescindible para todos los fans de los comics de DC entre los que me incluyo.
PUNTUACIÓN: 9/10
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El final de Wonder Woman: Dead Earth convierte a esta miniserie del sello Black Label en uno de los mejores comics del año y un nuevo clásico para el personaje. Daniel Warren Johnson se ha convertido por méritos propios en un fan-favourite absoluto, todo lo que edite a partir de ahora va a ser compra segura.
PUNTUACIÓN: 9/10
Mientras las más grandes y mortíferas Hydras convergen en la fortaleza final de la humanidad, Wonder Woman se prepara para hacer el máximo sacrificio para salvar a la humanidad de la furia de Themyscira. ¡No te pierdas la conclusión de esta serie de DC Black Label aclamada por la crítica!
Hay que reconocer que si has llegado a leer los 3 primeros números, no hace falta que diga gran cosa para que ya quieras comprar y leer este comic. A mi me pasaba lo mismo. De hecho, tampoco es noticia que este comic haya sido el primero que he leído cuando me ha llegado mi pila de lectura de DC Comics / ECC Ediciones de estos últimos meses.
Lo que si merece todo el elogio del mundo es ver un comic que quitando un pequeño previo que nos devuelve momentáneamente al viejo mundo, es TODO climax, con una gran batalla final que me devolvió a Las Dos Torres o a El retorno del Rey. Tras Extremity, Daniel Warren Johnson está redefiniendo el concepto de ÉPICA para toda una nueva generación de lectores, y me siento super afortunado de haberle conocido hace tan sólo 1 año.
Me flipa su estilo influido en el manga con gran atención al detalle, creando imágenes de gran fuerza y potencia dramática. El concepto de acción más-grande-que-la-vida adquiere una nueva dimensión en estas páginas, con el extra de una historia repleta además de emoción con unos personajes que deben aprender a perdonarse por los errores cometidos si quieren que la raza humana tenga alguna esperanza de sobrevivir.
Narrativamente, Johnson ha construido perfectamente los 4 volúmenes de esta serie para ir construyendo su historia con el ritmo perfecto para hacer que cuando llega este climax, consiga el máximo impacto en el espectador.
Comparto uno de los grandes momentazos de este comic,ni siquiera el más impactante:
Wonder Woman : Dead Earth creo que va para clásico, Daniel Warren Johnson tiene un estilo tan personal y alejado del comic «hot del momento» que creo que dentro de 10 o 15 años seguiremos hablando y disfrutando de este comic.
PUNTUACIÓN: 9/10
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Tras el éxito de crítica y público de Batman: Caballero Blanco, Sean Murphy continúa la historia con Batman: La maldición del Caballero Blanco, segunda miniserie ambientada en esta Gotham en la que el Joker fue durante unas semanas un héroe para la ciudad. Y debo decir que el resultado final me parece mucho más acertado de lo que esperaba.
PUNTUACIÓN: 8/10
¡La explosiva continuación de la aclamada miniserie Batman: Caballero Blanco! El escritor y dibujante Sean Murphy (Punk Rock Jesús) retoma su exitosa versión del mundo del Hombre Murciélago en esta serie limitada de ocho entregas. Un fantasma del pasado entra en juego para exponer un impactante secreto de la familia Wayne y para sembrar el caos en Gotham City. ¡El nombre del caballero es Azrael! Mientras Batman se esfuerza por proteger a la ciudad y a sus seres queridos, la verdad sale a la luz. ¡Preparaos para conocer a nuevos villanos y a inesperados aliados en este nuevo capítulo de la saga del Caballero Blanco!
Batman: La maldición del Caballero Blanco es una miniserie de 8 números editada dentro del sello Black Label de DC Comics que amplía el mundo presentado en Batman: Caballero Blanco, continuando los conceptos de dicha miniserie e inspirándose en la rica historia de Batman para introducir a un interesante Jean Paul Valley (AZRAEL), que sustituyó a Bruce Wayne en el puesto de Batman tras el ya clásico Knightfall, para llevar más allá la historia de Bruce y Gotham.
Narrativamente, una de las cosas que no me gustó de Batman: Caballero Blanco fue que Murphy empleara el viejo tópico culturilla de que Batman no sería creíble en el mundo real y que en lugar de apalizar criminales debería emplear su fortuna para aplicar cambios radicales en la sociedad que erradicaran la pobreza. Dicho esto, una vez este mundo y sus reglas ya han quedado establecidos, Murphy los utiliza con acierto en esta segunda serie, centrando el foco en un Bruce que descubre que han habido ricos que se han aprovechado del sistema durante años, además del descubrimiento de una verdad sobre el origen de su familia que alterará para siempre el legado de los Wayne en Gotham.
En Caballero Blanco, Batman era secundario en un comic que tenía a Jack Napier / Joker de gran protagonista. En esta segunda miniserie ya tenemos a un Batman protagonista absoluto, aunque seguimos teniendo junto a él al elenco de secundarios de la anterior miniserie, destacando Harley Quinn, Joker, Barbara Gordon / Batgirl y el Comisario Gordon.
Sean Murphy presenta un guión muy acertado, en mi opinión, centrado en ofrecer una historia quizá más superheróica que la anterior, pero donde todo sucede más orgánicamente. Además, en cada una de las 8 grapas presenta unos estupendos cliffhangers que mantienen al espectador completamente enganchados durante todos estos meses, que han explotado en un estupendo climax final que altera para siempre el mundo de Bruce Wayne.
Artísticamente, Murphy junto a Matt Hollingsworth en los colores ofrecen un espectáculo de gran consistencia, y mantiene todas las señas de identidad de la primera miniserie, creando momentos de una potencia visual bestial. Además, Murphy sigue jugando con elementos históricos de Batman y utiliza elementos no sólo de los comics, sino de las película, creando momentazos que me dejaron con una sonrisa en el rostro.
Batman: La maldición del Caballero Blanco me ha gustado mucho más que Caballero Blanco y me ha dejado con ganas de más. Entiendo que Sean Murphy ha encontrado un filón y espero con ganas a ver cómo continúa la historia.
PUNTUACIÓN: 8/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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