Después del estupendo cliffhanger de la semana pasada, Ojo de Halcón nos ha ofrecido un final por todo lo alto que convierte a la última serie de Marvel Studios en Disney+ de 2021 uno de sus mayores éxitos junto a Wandavision y What if?, abriendo unas posibilidades increíbles de cara al futuro.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Capítulo 6. ¿Con que es Navidad?
La alianza de Clint y Kate peligra por las consecuencias de haber sacado a la luz la conspiración.
Este quinto episodio está dirigido por Rhis Thomas, director de los dos primeros episodios, con guión del creador y productor de la serie Jonathan Igla junto a Elisa Climent. El episodio tiene 61 minutos, 50 sin los títulos de crédito.
Además de Jeremy Renner y Hailee Steinfeld como los titulares Clint Barton y Kate Bishop, en este episodio vuelven a tener protagonismo Vera Farmiga como Eleanor Bishop, la madre de Kate, su novio Jack Duquesne (Tony Dalton) y Alaqua Cox como Maya López / Echo, a los que hay que sumar la sorpresa de Florence Pugh como Yelena Belova / Black Widow y ¡Vincent D Onofrio como Wilson Fisk!!!
Se cumplieron las previsiones. Ojo de Halcón nos ha dado un final a la altura de las expectativas creadas las semanas pasadas. Uno de los éxitos más grandes de esta serie ha sido el feeling de aventura ligera pero construida a partir de una empatía tremenda hacia los protagonistas Clint Barton y Kate Bishop. Y es que entender que no pasa nada si el destino del mundo no está en juego y que se puede construir una historia «pequeña» que simplemente gire por el drama familiar de Kate y el intento de ocultar su rastro Clint es otro de sus éxitos, lo cual es para mi puro comic y me encanta.
Para ser 50 minutos de historia, el episodio saca el máximo partido a todas las tramas abiertas consiguiendo que todo tenga un final satisfactorio. Y mira que habían líneas abiertas: Clint vs Yelena, Kate contra los chandaleros, Echo, Eleanor y Jack Duquesne, y el sorpresón de Kingpin… Todo tiene su momento y consiguen que mole todo. En este momento, hay que quitarse el sombrero ante el director de casting de Marvel, porque a Jeremy Renner ya le conociamos, y a lo largo de la serie tiene momentos de sobra para lucirse, Pero Hailee Steinfeld y Florence Pugh han sido las auténticas MVPs de la serie, con unos registros interpretativos alucinantes. El personaje de Yelena ha sido un añadido sorprendente de la serie que ha tenido todo el sentido para conseguir elevar las apuestas del juego, y tiene una química bestial con Kate en pantalla, que me dejan con ganas de más aventuras de la pareja. Además, las apuestas nunca estuvieron tan altas como con la llegada de Kingpin, ahora si en toda su gloria y una caracterización sacada directamente de la novela gráfica Negocios familiares de James Robinson y Gabrielle Dell Otto.
Igual que digo lo mucho que me han gustado Renner, Steinfeld, Pugh y D Onofrio, tengo que decir que me ha dado un poco de pena lo desaprovechada que ha estado Vera Farmiga en la serie, una actriz que me encanta, y la pequeña decepción con el giro del personaje de Jack Duquesne, el principal damnificado de la necesidad de síntesis y de ir al grano para cerrar todas las tramas. Junto a ellos, hay que agradecer el intento de inclusividad de Marvel / Disney con Alaqua Cox, la actriz discapacitada que interpreta a Maya López. Y junto a esto, teniendo en cuenta que es su primer profesional, no lo hace mal. Sin embargo, no la veo aguantando ella sola una serie, porque el carisma o se tiene o no se tiene, y diría que ella no tiene. NO haciéndolo mal, pero tampoco está brillante.
Si en episodios anteriores me quejaba que faltaba un poco de acción, en el climax final nos hemos resarcido más que de sobra con la pelea de Clint y Kate en el Rockefeller center contra ¿decenas, cientos? de mafiosos chandaleros. Abrazando sin complejos los elementos más locos del comic, verles utilizar las flechas trucadas ha sido un disfrute maravillosos para un lector veterano de los comics Marvel como yo. ¡Bendita locura! Hay un elemento absurdo en el hecho de ver a un hombre con un arco y flechas enfrentarse a decenas de villanos armados con pistolas que los lectores de comics asumimos con naturalidad porque es una de las convenciones del medio sin el cual no hay historia, pero que algunas veces no acaba de funcionar cuando un «realismo» mal entendido por parte de los productores transmite que ellos mismos tampoco se lo acaban de creer. Eso NO pasa en Hawkeye, y me vuela la cabeza que Kevin Feige como productor ejecutivo abrace el espíritu de los comics y sepa sacar adelante incluso estos elementos tan comiqueros , conectándoles con el MCU con total naturalidad.
Los trajes de ambos Ojo de Halcón utilizados en este climax son ya el último homenaje (apropiación según se mire) del trabajo de David Aja en el comic de Hawkeye que creó junto a Matt Fraction. Y hablando de Fraction, el guionista si tiene con un puesto de productor en la serie que deberían haber dado también a Aja para pagarle lo que claramente merece. Las cosas como son.
Como digo, además de chulísimos momentos de acción, hay también mucho humor y creo que en general está bien integrado, de forma que sólo los jugadores de rol en vivo amigos de Kate son lo único que me chirría durante el episodio. Y junto a todos estos elementos, es el núcleo emocional del triángulo Clint – Kate – Yelena lo que consigue que todo te importe porque quieres que los tres dejen de pegarse y arreglen sus diferencias. Las interacciones entre los tres nos deja momentos super divertidos y también impactantes, dejándonos con una sensación super satisfactoria.
ATENCIÓN, ZONA DE SPOILERS A CONTINUACIÓN
Como digo, este último episodio ha sido super satisfactorio, y no ha dejado de dejarnos sorpresas impactantes. Algunas, como saber que Laura, la mujer de Clint, fue en el pasado una agente de SHIELD (¿he oído Pájaro Burlón?) es un easter-egg que mola mucho pero no creo que vaya a ir más allá. Pero la reconciliación de Yelena con Clint, o que Kate se vaya a vivir con Kate tras la detención de su madre, abre de par en par la posibilidad de unos jóvenes Vengadores en el futuro más inmediato, lo cual no puede gustarme más.
El otro sorpresón del episodio es el final en el que Maya dispara a Kingpin, vengándose por haber mandado matar a su padre. Por supuesto, Fisk no está muerto, creo yo, y el inminente vacío de poder y la lucha por conseguirlo me traslada a los años 80/90 cuando la guerra de bandas estalló en los comics de Spiderman precisamente a partir de la desaparición de Wilson Fisk. Teniendo en cuenta el final de Spiderman No way home, no tengo duda que el futuro del MCU pasa precisamente por esta línea argumental, aunque no tengo claro en qué series o películas veremos desarrollarla. Lo cual hará que posteriormente podamos asistir al retorno de Kingpin al poder. Y está claro que estariamos hablando de años de planificación, pero tras presentar a Kingpin un miércoles en Ojo de Halcón y el jueves a Matt Murdock en Spiderman NWH, me creo completamente que el marco temporal de años de previsión es con el que se mueven actualmente los creativos de Marvel y que pueden savar adelante una historia que pueden hacer que sea todo lo amplia y compleja que quieran, incluyendo la participación de Daredevil.
Otro tema interesante es el final que ofrece la serie para Clint Barton. No hay duda que Hailee Steinfeld es la apuesta de futuro, y su carisma, empatía y frescura se salen de la escala, pero realmente podemos tener perfectamente a Clint como un mentor de la nueva generación de héroes, sobre todo pensando lo superior que ha sido en todo momento y cómo su sentido de la responsabilidad no le dejaría que hubiera un chaval enmascarado poniéndose en peligro en Nueva York sin entrenamiento o supervisión. Esto es una suposición, claro, pero si había gente esperando el traspaso de poderes entre Clint y Kate, realmente no ha llegado a producirse.
Hasta el momento las diferentes películas del MCU en 2021 habían ido muy a su aire, de forma que parecía faltaba cierta cohesión o dirección a la Fase 4. Wandavision si que dejó varias líneas abiertas, la primera de Wanda empezaremos a verla en Doctor Extraño en el multiverso de la locura este próximo mes de mayo de 2022. Pero ha tenido que llegar diciembre y el estreno de Spiderman NWH y de este Ojo de Halcón para ver que el MCU sí tiene un camino marcado para el futuro y que Marvel continúa expandiéndolo con personajes jóvenes y diversos, lo cual me parece apasionante.
Si tengo que hacer mi ranking del MCU de este 2021, sería este:
Y aunque globalmente el año hay que calificarlo como bueno, lo mejor es la sensación que incluso sin un milagro como Spiderman NWH, 2022 puede acabar siendo un año mejor y más apasionante que el año que se nos va. Este es otro detalle que me deja con esperanza de cara al futuro, incluso aceptando con normalidad que es normal que vayan a estrenarse series o películas que no sean para mi y que no consiga conectar con ellas.
Comparto el teaser trailer de este último episodio de Ojo de Halcón:
Ojo de Halcón ha sido todo un éxito. No puedo estar más contento de la serie y me flipa las posibilidades que se abren a partir de ahora.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Spiderman No way home de Jon Watts es la mejor experiencia cinematográfica de los últimos dos años. Increíble no empieza a explicar el disfrute de la película, que ha significado un sueño hecho realidad que ni siquiera sabía que tenía. Gracias Marvel, gracias Sony, gracias Jon Watts. Realmente necesitaba disfrutar de algo así, la mejor celebración de uno de mis personajes favoritos.
PUNTUACIÓN: LA MEJOR PELÍCULA DE 2021
(Primera parte de la reseña SIN spoiler, luego spoilers a tope).
Por primera vez en la historia cinematográfica de Spider-Man, nuestro héroe, vecino y amigo es desenmascarado, y por tanto, ya no es capaz de separar su vida normal de los enormes riesgos que conlleva ser un Súper Héroe. Cuando pide ayuda a Doctor Strange, los riesgos pasan a ser aún más peligrosos, obligándole a descubrir lo que realmente significa ser Spider-Man. Secuela de ‘Spider-Man: Far From Home’.
Tras el éxito de Spiderman Homecoming y Far from home, Jon Watts repite en la dirección igualando a Sam Raimi con tres películas dirigidas. Como lo que funciona no hay que cambiarlo Chris McKenna y Erik Sommers vuelven a escribir el guión tras hacerlo también en Far from home y tras haber participado en el de Homecoming. Tras el éxito de este No way home, no puedo estar más contento ante el hecho que Marvel Studios haya contratado a Watts para dirigir la película de los 4 Fantásticos.
En el resto de apartados técnicos, tenemos fotografía de Mauro Fiore, montaje de Jeffrey Ford y Leigh Folsom Boyd y música de Michael Giacchino, también veterano en la franquicia. La película tiene una duración de 148 minutos, lo que la convierte en la más larga hasta la fecha del lanzaredes, con un enorme presupuesto de 200 millones de dólares que todo el mundo tenemos claro que le va a resultar rentable a Sony, que se encarga de la producción con la colaboración creativa de Marvel Studios, compartiendo Amy Pascal y Kevin Feige las labores de producción.
En el reparto, tenemos a los habituales Tom Holland como Peter Parker / Spiderman, Zendaya como M.J. y Jacob Batalon como Ned Leeds, un maravilloso trío protagonista con una química alucinante en pantalla. En el lado de los adultos, vuelven Maria Tomei como la tía May, Jon Favreau como Happy Hogan y la anunciada presencia de Benedict Cumberbatch como Stephen Strange.
Un sueño hecho realidad, comentaba antes. Spiderman No way home ha sido lo más cercano a la experiencia que vivimos con Vengadores Endgameque jamás me atreví a pensar que llegaría a disfrutar de nuevo, mucho menos tan pocos años después del evento de Marvel Studios de 2019. La película ha conseguido la cuadratura del círculo, al ofrecer no sólo una historia que continúa y es consecuente con el arco del joven Peter Parker interpretado por Tom Holland, cerrando además este capítulo de su historia de forma increíblemente satisfactoria, sino que al mismo tiempo sirve de celebración de lo grande que es Spiderman y como su gran corazón y sus fuertes convicciones morales hicieron que varias generaciones de lectores y espectadores nos enamoráramos de él. Ante la pregunta de qué es lo que hace a Spiderman un personaje tan especial, diría que la mejor respuesta la vamos a tener en estas dos horas y media de película.
Hasta ahora Spiderman 1 y 2 de Sam Raimi era mis películas favoritas del personaje. No sólo suyas, sino en general de la historia del género superheroico. Reconociendo que son super diferentes y en el fondo difícilmente comparables, tengo que decir que No way home se ha convertido en mi película favorita del personaje de largo. De hecho, supera por mucho a la excelente Spiderman: Into the spiderverse, película con la que comparte varios elementos comunes obvios con su uso de los universos alternativos.
Y no te equivoques. Spiderman No way home no es una película vacía que lo fía todo a la sorpresa fácil o al cameo nostálgico. Ante todo es la historia de tres amigos que lo arriesgan todo el uno por el otro y que están increíbles en cada aparición que tienen en pantalla. La trilogía de Jon Watts se ha construido con las aventuras del Peter adolescente interpretado por Tom Holland, siempre apoyado por sus dos mejores amigos: Ned Leeds, un divertidísimo Jacob Batalon, y sobre todo, su novia y mejor amiga M.J., interpretada por Zendaya. La primera hora de película está construida alrededor suyo y consiguen que todos las escenas sean divertidas y estén llenas de emoción. Me flipa la química tan increíble que los tres tienen en pantalla, hasta el punto que no tendrían que gustarle tanto a un cuarentón como yo y, sin embargo, lo hacen. Y junto a eso, tanto Zendaya como Holland aprovechan un guión que es un autentico regalo para lucirse con unas interpretaciones magistrales llenas de emoción y sentimiento que te crees completamente y hacen que conectes con sus sentimientos y dramas. Si No way home funciona en la última hora y es un regalo para los fans, es también porque la primera hora nos recuerda por qué nos preocupamos de ellos y queremos saber el final de su historia.
Benedict Cumberbatch está increíble como siempre a pesar de tener una participación muy inferior a lo que yo sinceramente esperaba. Sin embargo, cuando sale es una gozada, caminando a la perfección por la delgada fina que pisa el personaje, un snob un tanto chulito y sobrado que sin embargo se preocupa por todos, como ya vimos en Infinity War cuando a pesar de afirmar que dejaría morir a quien fuera para proteger la Gema del Tiempo, al final defendió la vida de Tony Stark. La sorpresa la tenemos con Marisa Tomei como la Tía May que adquiere una gran importancia como faro moral de Peter y el espejo que quiere imitar. Jon Favreau como Happy Hogan tiene pocos minutos también, pero consigue que estemos con una sonrisa. NO puedo hablar en esta sección del resto del reparto, luego entraré en profundidad en la parte con spoilers, pero me han volado la cabeza y están increíbles.
Un hecho fundamental de la película es que el trailer daba el esqueleto básico de la historia pero se guardaba un montón de sorpresas increíbles que me volaron la cabeza. Y si tengo que ser sincero, a pesar de la montaña rusa de emociones que nos ofrece la película, en general el argumento funciona porque es básico a más no poder, cosa que no te das cuenta mientras ves la película, pero se hace evidente en cuanto piensas un poco en ella. Como vemos en el trailer, tras ser revelada la identidad de Peter, su vida y la de sus seres queridos se va al garete por lo que recurre al Doctor Extraño para que haga un hechizo de olvido. Tras salir mal, el multiverso se abre y empiezan a llegar villanos de las películas anteriores de Spiderman a la Tierra del MCU. Que van a volver a sus tierras de origen y van a salvar el multiverso está claro, la clave son todos los giros y las sorpresas a las que asistiremos que son clave para poder llegar hasta ese momento en que las cosas vuelvan a la normalidad.
Técnicamente la película es una pasada, y la música de Michael Giacchino se ha convertido ya en clásica para el personaje al nivel de la de Danny Elfman. Jon Watts ofrece un buen equilibrio entre el desarrollo de personajes, la creación de momentazos super emocionantes, y una complejas y espectaculares escenas de acción. De nuevo, una pequeña queja sería que la mayoría de escenas de acción son nocturnas, entiendo que para poder disimular las complejas coreografías repletas de CGI. Teniendo en cuenta los espectáculos diurnos de Capitán América: Civil War, Vengadores Infinity War o Endgame, uno pensaría que con 200 millones de presupuesto esa limitación ya estaría superada, pero parece que no es así. En todo caso, tampoco puedo ser muy duro porque el 99% de todo luce excelente y, de nuevo, la clave de la película no son las coreografías, sino que las realizan NUESTROS personajes favoritos.
En ese sentido, aunque No way home es super entretenida y jamás se hace larga al envolver al espectador de increíbles emociones a flor de pie, su ritmo es extraño, ya que parece que acelera y frena varias veces, no creando realmente una tensión creciente. Sin embargo, en este caso considero que el plantear la historia narrativamente de forma poco habitual se salva de forma super satisfactoria, dando uno de los pocos casos en los que «diferente» sí ha sido mejor.
No puedo decir nada más sin entrar en spoilers. Sólo confirmarte que si en algún momento de tu vida te has considerado fan de Spiderman y disfrutaste sus comics, sus películas o las series de animación, te espera una experiencia que vas a recordar toda tu vida. Hazme caso y vete a ver No way home antes que alguien te chafe alguno de sus increíbles sorpresas. De verdad que vale la pena, pocas veces una película me ha dejado más entusiasmado que Spiderman No way home, la comparación con Endgame es en este caso totalmente adecuada.
Comparto el trailer de la película, y tras él empiezo mi parte de la reseña CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad:
¿Sigues aquí? Ojo que los spoilers empiezan justo ahora, ya no hay vuelta atrás.
Afortunadamente, llegué a ver No way home librándome de la mayoría de spoilers. En los meses previos asistí a las especulaciones sobre si Tobey Maguire o Andrew Garfield aparecían o no en la película, pero conseguí mantenerme alejado de certezas y tampoco jugué a anticipar lo que creía que iba a pasar o lo que me gustaría ver. Y ¡qué alegría haberlo hecho así! No tenía claro nada más de lo que nos mostraban los trailers, y al menos en el segundo nos habían mostrado el retorno de Otto Octavius / Doctor Octopus (Alfred Molina), Norman Osborn / Duende Verde (Willen Dafoe), Max Dillon / Elektro (Jamie Foxx) y el Hombre de Arena. Más allá de eso, ni sabía ni me atrevía a especular.
Pero cuando a los 10 minutos de película nos han volado la cabeza con la aparición de Matt Murdock (Charlie Cox, el protagonista de la mítica serie de Netflix), justo el día después de que Kingpin (Vincent D Onofrio) apareciera en Ojo de Halcón, he tenido claro que No way home nos iba a volar la cabeza. Y eso que lo de Charlie Cox realmente ha sido un cameo sin ninguna trascendencia real en la historia, más allá que las implicaciones de su incorporación al MCU abren unas posibilidades brutales, y que la coordinación que ha mostrado Marvel refuerza que siguen estando muy por encima de todos los demás competidores.
Si esa escena fue genial, la aparición por fin en pantalla de Tobey Maguire y Andrew Garfield confirmando que los tres Peter Parker cinematográficos iban a compartir aventura, me ha volado la cabeza. Y no se trata de una escena puntual a modo de cameo para luego desaparecer, sino que Maguire y Garfield se convierten a partir del giro de la muerte de Tia May pasada la hora y media de película, en protagonistas al mismo nivel de Holland, convirtiendo la película en una celebración de los 20 años de películas de Spiderman, conectando las distintas versiones con los mitos fundacionales del personaje de los comics, y mostrando que todos ellos eran (son) dignos merecedores del estandarte arácnido. La comparación con Endgame es relevante ya que No way home es el EVENTO que sirve de homenaje de las siete películas previas, pero a la vez se plantea también para dar un buen cierre a esta trilogía de películas. Haciendo todo ello usando a unos personajes que son puro comic Marvel.
Si tenía un único pero ANTES de ver la película que me hacía dudar que Maguire y Garfield fueran a aparecer en No way home, era que justo hace unos pocos años ya habiamos visto una reunión de lanzaredes en Into the Spiderverse, por lo que podría resultar repetitivo y redundante. Nada más lejos de la realidad, partiendo además del hecho que no tengo ninguna conexión emocional con Spider-Gwen o Peter Porker, pero sí la tengo (incluso más de lo que imaginaba) con los tres Peters cinematográficos.
En este momento, hay que acordarse de los guionistas Chris McKenna y Erik Sommers, que han firmado un libreto increíble. Cada vez que alguien habla es reconocible de su propio universo y sus vivencias particulares, pero al final los tres son Peter Parker, y aunque sus vidas fueron por caminos diferentes, sus valores morales son iguales. Esta película reconcilia al fandom con la versión de Garfield, mostrándonos que es un gran actor que tuvo la mala suerte de trabajar en unas películas con unos guiones muy malos, unido a un Maguire cuyo Peter siempre me gustó y le veía una clara traslación con la versión del personaje de los comics de los 70 y 80 con los que crecí. Todo ello con momentos que combinan perfectamente la comedia ligera que funciona, con el drama fuertísimo que está sufriendo Peter (Holland).
Pero aparte de los tres Spidermans, una clave alucinante de No way home es el primer gran giro de la película cuando Peter y May se dan cuenta que no se trata de luchar con los villanos y devolverles a sus universos, sino que tienen que intentar ayudarles al descubrir los problemas mentales que padecen. Y esto es muy grande, porque nos recuerda que lo que hace grande a Spiderman no son sus poderes ni sus acrobacias, sino su corazón que le hace ayudar a quien sea que necesite ayuda, incluso si es un villano. Porque es lo correcto. Y porque un gran poder… Aparte del homenaje a las películas previas, este giro significa un elemento novedoso que no habiamos visto en la actual franquicia y que me recordó a comics como el «No One Dies» de Dan Slott, y la obligación autoimpuesta de Peter de ayudar a todo el mundo y no dejar que nadie sufra por su culpa. Como digo, estamos ante la mayor celebración de la figura de Spiderman que creo vamos a disfrutar en muchos años.
Comentaba al principio del trio de chavales protagonistas y lo geniales que lo hacen. Junto a ellos, Maguire y Garfield están increíbles porque son todo corazón, pero hay que quitarse el sombrero ante Willen Dafoe y Alfred Molina, que realizan un despliegue actoral lleno de matices que me ha flipado y me devolvieron a sus películas clásicas. Dafoe consigue que el mínimo matiz te muestre claramente y sin duda ante quien estamos en ese momento, si Norman Osborn o el Duende. Y Molina también aprovecha los minutos en pantalla para lucirse. No tengo duda que todos los actores han disfrutado tremendamente por participar en esta película, incluso los que tienen menos peso, como Jamie Foxx. Y por supuesto, la sorpresa de ver también, aunque sea un momento, a Thomas Haden Church y Rhis Ifan, Sandman y Lagarto, respectivamente, ya que inicialmente pensé que sus personajes iban a ser 100% digitales.
Hablando de CGI, el Lagarto o algunos momentos del Hombre de Arena cantan un poco, aparte del planteamiento nocturno general que comentaba al principio. Y por decir algo menos bueno, J. Jonah Jameson interpretado por J.K. Simmons es también un puntazo, pero realmente me ha sabido a poco porque no han sabido trasladar a No way home el humor que tenían todas sus apariciones con Sam Raimi, quedándose aquí en un mero locutor de noticias sin más.
No vi venir la muerte de Tia May, menudo sorpresón, y ofrece una de las escenas más impactantes del MCU gracias a un maravilloso Tom Holland que se luce. Pero visto en perspectiva, ¡qué listos son! Lo digo porque aunque la muerte del Tio Ben estaba implícita en la ya mítica escena en la que presentaron al personaje en Capitán América: Civil War, jamás lo vimos en pantalla, de forma que su muerte en No way home crea un drama claro que es 100% universo Spiderman que hace que Peter no dependa de «muletas» externas del MCU como en su día su dolor ante la muerte de Tony Stark.
De igual forma, el climax final en el que TODOS los amigos de Peter le olvidan, incluido el emocionado Doctor Extraño, es uno de los momentos más tristes del año, sobre todo gracias a una Zendaya soberbia. Pero que Peter les deje ir luego y no intente hacerles recordar es la mayor muestra de amor desinteresado por parte de Peter, ya que les deja ir al saber que si siguen con él, acabarán muriendo por su culpa. Este drama de Peter me recuerda el final de Spiderman 1 de Raimi y la mítica «mala suerte Parker» tan típica de los comics, cuando salvaba el mundo pero llegaba tarde su cita o tenía problemas económicos. Un final triste, emocionante, satisfactorio y 100% Spiderman de toda la vida.
Y al mismo tiempo, tras tres películas satisfactorias de Holland, han dejado a Spiderman convertido en una tábula rasa, sin amigos ni nadie que le recuerde o sepa su identidad. De hecho, Peter abandona la nanotecnología de Stark y se hace un nuevo traje de tela que le devuelve a su versión más clásica, ofreciendo un final alucinante. De forma que si Sony una vez finalizado la colaboración con Marvel Studios decidiera lanzar una nueva trilogía de películas fuera del MCU, este final se lo pone en bandeja. E incluso aunque se mantuviera dentro del MCU, tras la trilogía de instituto que acaba de terminar, ahora se abre ante nosotros la posibilidad de una nueva etapa con el Peter universitario o, en su caso, el joven profesional que busca ganarse la vida en Nueva York, lo que crea un nuevo marco para seguir contando historias super diferentes a las que acabamos de disfrutar. Buff, de verdad teniendo en cuenta todos los aspectos narrativos en los que acierta No Way Home, hay que estar más que satisfechos y dar gracias por el trabajo que Jon Watts y su equipo han desarrollado en estas tres películas.
En este sentido, hay que hacerse algunas preguntas pertinentes: ¿Qué es fan-service? ¿Hay un fan-service bueno, o sólo podemos utilizar el término con una connotación negativa? En mi caso, creo que claro que existe un fanservice positivo. Es precisamente todo lo que acabamos de ver en esta película o que nos dió la experiencia más grande de mi vida en una sala de cine, que fue Vengadores Endgame. Momentos de personajes que nos permite disfrutarles en toda su gloria y celebrando su historia, que mueven la acción de forma coherente.
Un mal fan-service sería Star Wars IX, con un guión desastroso sin pies ni cabeza que se dedicaba a desmontar lo mostrado en Los últimos Jedi de forma burda y chabacana, y nos solapaba cameos sin importancia en la trama principal presentados de forma que no tenían sentido. Como por ejemplo la aparición de Lando 3 minutos en una situación absurda para desaparecer las dos siguientes horas, como si de alguna forma J.J. Abrams pensara que ver a Lando nos apagaría el cerebro y nos impediría ver que la situación no tiene sentido.
No way home en ningún momento invalida el amor que Peter siente por M.J. sino que lo celebra y lo muestra de la forma más emocionante ante la fecha. Y sus valores morales que ya tenía antes ahora son más inquebrantables si cabe tras la muerte de Tía May. La aparición de Maguire y Garfield marca un giro en la historia y su participación resulta clave para poder salvar al multiverso, además de tener ellos también momentos que les reconcilian con su historia cinematográfica. Incluso a pesar de la tristeza al ver a Peter solo al final, la sensación global es de alegría ya que han clavado una vez más el espíritu de los comics y la evolución del personaje mostrada en todas sus apariciones en el MCU. En serio, esto es muy grande.
Si, hay fan-service, pero es todo bueno. Y deberiamos quitarnos los complejos y apropiarnos del concepto como hicimos con la palabra friki, mostrando orgullosos que una película mainstream puede emocionar a millones de personas en todo el mundo no porque haga algo mal, sino porque hace muchas cosas bien. Frente a los haters y los culturillas gafapastas que desde sus púlpitos viven enfadados porque nada les gusta y frustrados porque se saben cada vez más irrelevantes ya que no les hacemos caso sobre qué tipo de cine es el «bueno», nosotros debemos hacer bandera de todo aquello que nos hace felices.
Spiderman No way home no es sólo la mejor película del 2021 con muchísima diferencia frente a las demás (en un año que por otro lado solo puede ser calificado de mediocre cinematográficamente), sino que es la mejor experiencia que he vivido en un cine en estos casi dos años de Covid. Que esta película me haya hecho tan feliz es algo que ni yo mismo esperaba, y justo por eso tengo que dar las gracias a Marvel Studios y a Sony, por darnos la historia que no sabía que necesitaba.
PUNTUACIÓN:MEJOR PELÍCULA DE 2021
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Menudo episodio nos acaban de regalar en Ojo de Halcón en la previa del estreno de Spiderman No way home. Este quinto episodio nos ha dado varias sorpresas mayúsculas y algunos de los momentos más emocionantes del año cinematográfico del MCU.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Episodio 5. Ronin
Un desencuentro amenaza con hundir su alianza, pero Kate descubre algo que lo cambia todo.
Este quinto episodio está dirigido por Bert & Bertie , directores de los episodios tres y cuatro, con guión de Jenna Noel Frazier y Jonathan Igla como creador y supervisor de guión. El episodio tiene 44 minutos, 39 sin los títulos de crédito.
Además de Jeremy Renner y Hailee Steinfeld como los titulares Clint Barton y Kate Bishop, en este episodio vuelven a tener protagonismo Vera Farmiga como Eleanor Bishop, la madre de Kate, su novio Jack Duquesne (Tony Dalton) y Alaqua Cox como Maya López / Echo, a los que hay que sumar la sorpresa de Florence Pugh como Yelena Belova / Black Widow, la gran sorpresa del episodio anterior.
Ojo de Halcón ha construido la tensión y la narrativa de la serie a fuego lento, pero nos ha volado la cabeza con lo que acabamos de ver en este quinto episodio, mostrando uno de los mejores y más emocionantes usos de la continuidad dentro del MCU, haciendo avanzar la historia para los principales personajes llevándolos hacia terrenos nuevos e inexplorados que abren un montón de posibilidades interesantes. Cuanto se habla de la continuidad en el buen sentido, es precisamente de esto de lo que estamos hablando.
El episodio también plantea lo difícil que es hacer un buen uso de la continuidad y como se corre el riesgo de quedar como un easter-egg vacío si no se utiliza correctamente, para lo cual es necesario construir la sorpresa y las apariciones a partir de una buena narrativa que marque el camino para lo que está por venir y haga que las sorpresas impacten porque primero te interesas por los personajes. Otro comentario recurrente que se me ocurre es cómo cuando se consigue, parece fácil, aunque luego no acabas de ver a la competencia conseguir este mismo nivel de emoción. Y de fácil no tiene nada. De momento, y hasta ver Spiderman No way home mañana, acabo de ver los mejores 40 minutos de MCU en este 2021. Así de contento me ha dejado este episodio.
Y reconozco que Wandavision me gustó mucho y me sigue pareciendo cojonuda, pero aunque Wanda y Vision me chiflan y Elisabeth Olsen y Paul Bettany están increíbles, en muchos aspectos estábamos ante una historia televisiva que homenajeaba y hablaba de la historia de la televisión. Por contra, Ojo de Halcón traslada la maravilla del mundo del comic al medio televisivo, haciendo que se entienda porque tantas generaciones de lectores nos hemos enamorado del Universo Marvel de los comics gracias al carisma de los héroes pero también por las conexiones y relaciones que se van creando con el paso de los años. Y no hay nada más comiquero que dos héroes peleando entre ellos por una confusión o un plan del villano, para acabar resolviendo sus diferencias para combatir a la amenaza común. Todo esto, lo han conseguido a partir de una historia pequeña que ha ido creciendo episodio a episodio y que jamás trató que creyéramos que el destino del mundo estaba en juego, sino que Clint y Kate son personas con las que podemos empatizar. Qué genial todo.
Jeremy Renner y Hailee Steinfeld están maravillosos una semana más, mostrando su amplio rango actoral y cómo saben ponernos el corazón en un puño, pero la auténtica M.V.P. de este episodio es Florence Pugh en su papel de Yelena Belova. No sólo asistimos a momentos claves de su pasado tras la película de Black Widow, sino que sus escenas unidas al momentazo de Renner de este episodio suponen el mejor homenaje al personaje de Natasha Romanoff en el MCU post-Endgame que se ha visto hasta ahora, consiguiendo en 40 minutos lo que no supieron hacer en su película en solitario.
Pero aparte de lo emotivo que es ver la forma en que Natasha influyó en tanta gente y en el caso de Clint es el motor que le impulsa a intentar ser mejor, Florence Pugh realiza un despliegue interpretativo al alcance de muy pocas actrices hoy en día. Aparte de su acento ruso (alucinante escucharla en la versión original) es que consigue hacerte reir y acojonarte en la misma frase, con momentos durante su conversación con Kate Bishop que tienen gracia y a la vez muestran lo peligrosa que es. Y todo ello planteado con una ligera entonación de la voz o un perfecto control en su interpretación. Hasta el punto es buena y los creativos de Marvel lo saben, que plantean una conversación únicamente con primeros planos de ella porque saben que su calidad y personalidad van a conseguir que la escena funcione. Espectacular.
En la reseña del cuarto episodio ya comentaba lo listos que habían sido los creativos de Marvel con la sorpresa de Yelena, dado que realmente ni Echo ni la mafia chandalera tenían la entidad suficiente para ser una amenaza real para Clint, que no olvidemos que como Ronin acabó con la mayoría de los elementos criminales a nivel mundial él solo. Pues esto mismo acaban de aplicarlo en el episodio de esta semana, elevado a la décima potencia.
Si tengo que comentar algo menos bueno, hay que reconocer que las coreografías de acción no son brillantes precisamente, quedándose en correctas. Además, el personaje de Jack Duquesne prometía mucho y de momento ha quedado como un bluff, aunque diría que le debe un duelo a Kate y llegaremos a verlo en el último episodio. Por último, de momento sólo hemos visto a Maya López / Echo en versión «tía dura siempre enfadada», pero me falta por ver la capacidad actoral de Alaqua Cox y que me venda que ella puede aguantar una serie de televisión por si sola con su carisma, cosa que de momento no ha pasado. En todo caso, me doy cuenta que la serie de Ojo de Halcón no tiene el foco en la acción sino en su corazón, y que es el primer papel profesional de Cox, por lo que no dudo que tiene mucho margen para mejorar su capacidad actoral.
SPOILERS ACONTINUACIÓN:
WHOA!!!! Hacía semanas que se especulaba con la aparición en la serie de Kingpin, interpretado por Vincent d Onofrio en la mítica serie de Daredevil de Netflix. No tenía claro si realmente iba a aparecer, pero el último segundo del episodio con la confirmación me ha proporcionado un subidón de adrenalina bestial. Y es que efectivamente, todos incluso Marvel sabiamos que hacía falta un villano de mayor entidad, y nos lo acaban de brindar en bandeja de oro y brillantes, anticipando un climax que puede ser memorable. Teniendo en cuenta la potencia actoral de Vincent D Onofrio, se acaban de abrir unas posibilidades bestiales en el MCU. Si esta Fase 4 parecía que no tenía foco ni objetivo concreto, en un segundo acaba de abrirse el terreno de juego para los héroes urbanos Marvel presentes y futuros.
El episodio confirma otra de las suposiciones que parecían claras la semana pasada, que Eleanor Bishop, la madre de Kate, estaba en el ajo y era una delincuente, algo que viene sacado directamente de los comics. Lo que eleva la apuesta es saber que ella habla directamente con Kingpin. En este sentido, también destacaría la interpretación de Vera Farmiga, que demuestra también lo buenísima actriz que es en cada minuto que tiene en pantalla. Y es que me gusta como nos muestran que alguien puede cometer delitos pero amar a su hija con todas sus fuerzas y estar dispuesta a hacer lo que haga falta para protegerla.
Me parece interesante el punto en el que nos ha dejado el episodio, además de la propia aparición sorpresa de Kingpin. Y es que tras la pelea de Clint y Maya, parece que Ronin ha conseguido abrirle los ojos a Echo sobre que la muerte de su padre fue organizada por Kingpin, lo que podría ser el detonante que haga que Echo cambie de bando. Si a eso le unimos que quizá la conversación de Kate y Yelena consiguió que la nueva Black Widow se plantee los intereses ocultos de quien la ha contratado para matar a Clint Barton, podemos encontrarnos un climax la semana que viene con 4 héroes unidos en una actualización de los Defensores, enfrentándose a las fuerzas de Kingpin. Esto podría ser un momento muy grande. De hecho, incluso si Yelena se retirara antes del final tras renunciar a matar a Clint, me valdría el climax con los otros tres héroes.
De hecho, digo desde ya que como buena historia navideña que es este Ojo de Halcón, ni se me pasa por la cabeza un final que no sea Clint volviendo a casa por Navidad para reunirse con su familia. No sería descartable que Clint se retire al final de la serie y ceda el testigo a Kate, pero sería un error monumental que muriera, algo que estoy seguro que no va a suceder. No va a pasar, de hecho no se ni porqué lo he planteado.
Buff, que ganas que se haga el miércoles que viene para ver el final de la serie de Ojo de Halcón.
Ojo de Halcón nos ha volado la cabeza en su quinto episodio, y la sensación es que el final la semana que viene aún puede ser mejor. Se me va a hacer larga la semana. ¿Puede ser Ojo de Halcón la mejor serie comiquera del MCU? ¡Yo digo SI!!!
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Ojo de Halcón va camino de convertirse en una de las series más disfrutables de Marvel, con un cuarto episodio que nos ha traído una sorpresa monumental y varios momentos emocionantes.
PUNTUACIÓN: 7,5/10
Episodio 4. Compañeros, ¿no?
Se descubren ciertos secretos y verdades que desencadenan una batalla contra dos fuerzas opuestas.
Este cuarto episodio ha contado de una duración de 40 minutos, 34 sin los títulos de crédito, siendo el más corto de la serie hasta el momento. Al igual que el tercer episodio, el de esta semana ha sido dirigido por Bert & Bertie, con guión de Heather Quinn y Erin Cancino, manteniéndose Jonathan Igla como creador y productor ejecutivo.
Junto a los maravillosos Jeremy Renner y Hailee Steinfeld como los titulares Clint Barton y Kate Bishop, en este episodio vuelven a tener protagonismo Vera Farmiga como Eleanor Bishop, la madre de Kate, y su novio Jack Duquesne (Tony Dalton). Alaqua Cox como Maya López / Echo sigue dando guerra, y además hay que sumar a un invitado sorpresa que nos ha volado la cabeza y reconozco que no esperaba ver tan pronto en la serie.
OJO A LOS SPOILERS A CONTINUACIÓN:
A falta que Ojo de Halcón acierte con el final, su visionado está siendo una delicia y de momento un triunfo para Marvel Studios que arregla en parte la decepción que me supusieron Falcon y el Soldado de Invierno y Loki. En una serie de 6 episodios no pueden andar guardándose nada, y este cuarto episodio es un buen ejemplo de ello, con la aparición especial de Florence Pugh como Yelena Belova / Black Widow.
Reconozco que en este aspecto me equivoqué, porque estando claro tras la escena post-créditos de Black Widow que Yelena iba a aparecer en la serie, pensaba que por el tono ligero cabía la posibilidad que no saliera hasta una hipotética escena post-créditos que nos pusiera los dientes largos de cara al siguiente contenido de Marvel Studios. No cabe duda que me equivoqué, y su irrupción es perfecta porque realmente la mafia chandalera no era rival para Clint, con lo que las apuestas acaban de subir exponencialmente.
En relación con su aparición, toda escena de acción con Clint, Kate, Echo y Black Widow queda rara por un lado porque al estar tapada parece claro que ha sido rodada por una especialista, al igual que las partes de Renner y Steinfeld, y por otro lado, porque hay unas coreografías y sobre todo un desarrollo temporal del combate que no acaba de cuadrar como debería. En todo caso, el final del episodio por primera vez ha creado un cliffhanger chulísimo que me ha dejado con unas ganas locas de saber cómo continúa la historia.
En lo relativo a la trama general, parece que se confirma que Eleanor, la madre de Kate, aparte de estar algo desequilibrada es sabedora de todo el pastel y participa de él, lo que encajaría con la versión de los comics. Además, saber que Jack Duquesne, el novio de Eleanor, es el jefe de la mafia chandalera tampoco es una sorpresa (de hecho podría aguar las especulaciones de Kingpin que surgieron la semana pasada), y hace que todo se mueva por caminos esperables no demasiado originales. En este sentido, me gusta que la serie muestre que Eleanor realmente está enamorada de Jack, aunque no queda claro si él comparte los mismos sentimientos o está sólo por el interés.
Por cierto, parece que tras el engañoso final del tercer episodio que anticipaba un combate que no llega a producirse entre Clint y Jack, la serie está guardando para el climax final un enfrentamiento de Kate contra Jack, lo que dejaría a Clint contra Echo. Porque espero que Clint tenga ocasión de explicarse con Yelena y ella abandone su persecución en el próximo episodio, veremos si esta vez acierto.
En la parte emocional, Jeremy Renner tiene otra vez ocasión de lucirse ante la pregunta de Kate de qué disparo está más orgulloso o considera el mejor de su carrera: “El que no llegué a hacer”, recordando cómo Clint tenía la misión de matar a Natasha y desobedeció órdenes para salvarla, lo que llevó a su fichaje como agente de SHIELD primero y Vengadora después. Clint es un tirador, un asesino que se siente culpable de sus actos pasados, incluso cuando los asesinados eran villanos y él estuviera haciendo lo correcto. No haber podido salvar a Natasha y sus acciones como Ronin son dos pecados que pesarán siempre sobre su consciencia. Y justo por eso, es normal que la aparición de una nueva Black Widow provoque que Clint despida a Kate, ya que no quiere que ella pague por sus pecados.
Hailee Steinfeld también tiene buenos momentos en este episodio, empezando por toda la parte incial en la que comprueba que su madre está enamorada de Jack y nada de lo que diga la hará cambiar de opinión. También mola y ofrece un momento simpático cuando Kate se hace amiga de los roleros en vivo, pero aún mejor es cuando su inteligencia y perspicacia hacen que averigüe el secreto de Clint.
Globalmente, la serie está resultando muy equilibrada y está dando momentos a los dos protagonistas, que forman el núcleo emocional que consiguen que todo lo que pasa nos interese. Está claro que esto es de primero de escritura de guión, hacer que el espectador se preocupe por los protagonistas, pero teniendo en cuenta que es algo que no siempre se consigue, para mi es una de las claves por las que Ojo de Halcón me ha enganchado.
La serie mantiene a pesar de todo su historia a pequeña escala con un tono ligero, con algún que otro shock emocional, demostrando que a pesar de ser superhéroes no hace falta crear una acción más grande que la vida con el destino de la humanidad en juego si la conexión emocional con los personajes está bien realizada.
Comparto el teaser trailer de este cuarto episodio:
Ojo de Halcón se guardaba un importante as en la manga que ha conseguido que las apuestas sean aún mayores. Muy bien de momento la última serie de Marvel Studios en Disney+.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Llegamos al ecuador de Ojo de Halcón, la nueva serie de Marvel Studios para Disney+ protagonizada por Jeremy Renner y Haylee Steinfeld, y se confirma el concepto de aventura ligera apoyada en el carisma de los protagonistas.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Episodio 3. Ecos.
Tras escapar de otra amenaza, Clint y Kate unen fuerzas contra una conspiración cada vez mayor.
Jonathan Igla se mantiene como creador, productor ejecutivo y jefe de escritores de la serie, aunque este episodio ha sido guionizado por Katie Mathewson y Tanner Bean. Además, como ya comenté en mi reseña de los dos primeros episodios, tras Rhys Thomas, este episodio ha sido dirigido por Bert & Bertie, con una duración de 43 minutos, de momento el más corto de los tres emitidos.
Además de los omnipresentes Jeremy Renner y Haylee Steinfeld como los protagonistas Clint Barton y Kate Bishop, en este episodio asistimos a la presentación de Alaqua Cox como Maya López / Echo, la líder sorda de la mafia chandalera. Cox es una recién llegada al mundo de la interpretación y este es su primer papel importante, lo que significa llegar y besar el santo. Literalmente.
Empezando a valorar este tercer episodio de Ojo de Halcón, es curioso que comentaba en mi reseña anterior que dentro que los primeros episodios estuvieron chulos, les habían faltado alguna escena de acción potente. Y debía ser tan evidente incluido para los creativos de Marvel, que este tercer episodio realmente se resume en la acertada presentación de Maya López, la profundización de la relación entre Clint y Kate, y sobre todo, la estupenda escena de acción con la que prácticamente se abre el episodio. La escena con la huida de Clint y Kate de la mafia chandalera permite primero que flipemos con la habilidad de Clint con el arco, algo que todavía no habiamos visto en la serie, y una persecución por Nueva York con momentos realmente divertidos. Esta escena alargada realmente cubre un vacío que resultaba evidente, y muestra que Ojo de Halcón a priori NO va a ser una serie de grandes efectos especiales, sino de caracterización y aventura ligera, y a mi me vale.
Me ha gustado también la presentación de Maya / Echo. Para ser el primer papel profesional de Alaqua Cox muestra carisma en pantalla y te crees que sea un tía dura a pesar de su doble discapacidad, al ser sorda y tener un pie prostético. Otro elemento muy chulo es descubrir la relación que tiene Clint con el pasado de Maya, o más concretamente, la relación de Ronin con su familia. Saber por qué está buscando el traje de Ronin y, más concretamente, descubrir quien llevaba el traje en el pasado añade un elemento personal a todo que me parece que está super bien y nos muestra que los actos del pasado siempre tienen consecuencias que habrá que pagar en el presente. Esto confirma además una idea que se me planteó la semana pasada, y es que Clint necesita recuperar el traje de Ronin que creía perdido no sólo para que nadie lo utilice y se apropie de su identidad, sino porque tiene restos de su ADN y podría ser usado para identificarle como la persona que cometió todos los asesinatos como Ronin. De alguna forma, esto cambiaría el arco del Clint ya que realmente está buscando encubrir las pruebas del delito, cometidos en un momento de su vida del que no está nada orgulloso.
Y para terminar sobre Maya, la duda sobre la identidad del TIO de Maya, el verdadero jefe mafioso en la sombra, ha abierto un nuevo infierno de especulaciones en redes sociales ante la posibilidad que, como en los comics, Wilson Fisk (Kingpin) pueda hacer su presentación en el MCU en los próximos episodios. Incluso hay quien dice que la voz que se oye en la V.O. es la de Vincent d Onofrio, algo que yo no me atrevería a afirmar porque realmente casi no se le oye. Pero sin duda que añade un plus de interés para ver los próximos episodios. Por cierto, la posibilidad que Yelena Belova / Black Widow (Florence Pugh) aparezca en la serie cada vez parece más claro que de producirse, va a ser probablemente en alguna escena post-créditos final a modo de epílogo que abra la siguiente historia que contará el MCU.
Otra parte super importante del episodio que mola mucho es la visibilidad que da al mundo de la sordera. Todo lo relativo a Maya está genial, pero la parte en que a Clint se le rompe el audífono y tiene que ser ayudado por Kate, y sentimos la forma en que viven las personas con sordera, está contado de forma modélica, lo que me sugiere que habrán muchos niños y niñas con esta discapacidad que habrán tenido un subidón con este episodio al verse reflejados en estos personajes.
Y esto nos lleva a la clave de la serie, la relación de Kate y Clint y el carisma que comparten en pantalla Jeremy Renner y Haylee Steinfeld, que es sin duda lo que hace que todo funcione. Sus diálogos y la forma en que a pesar de ser muy diferentes acaban diciendo lo mismo, mostrando que son más parecidos de los que por ejemplo a Clint le gustaría, crean unas escenas que son todo corazón y que consiguen ganarme completamente.
Renner no es un tío super expresivo, pero el dolor ante la posibilidad de perderse las navidades con su familia se hace super palpable en este episodio, confirmando que se puede ser buen actor sin caer en el histrionismo. Y a la vez, transmite genial el peso que carga en su consciencia por los asesinatos que cometió como Ronin, lo que hace que no se considere alguien bueno que pueda ser un ejemplo para nadie. Dentro que estamos ante una serie de Disney+ para toda la familia, la serie deja caer este drama interior de Clint de forma muy acertada.
Junto a Renner, Steinfeld lo está bordando también. Su frescura y corazón me atrapa de principio a fin, y te alegras junto a ella cuando Clint le dice que es una arquera muy buena tras la persecución. En cuanto a personalidades Kate y Clint no podrían ser más diferentes, pero como en toda buddy-movie, esto es un plus que hace que todo funcione e interese a los espectadores.
Si esperas un espectáculo de efectos especiales o una historia de artes marciales tipo Shang-Chi (o The raid) con grandes coreografías de acción, está claro que esta serie no es para ti y te va a decepcionar. Pero en cuanto te dar cuenta que todo el concepto gira alrededor de la relación que se está creando entre Clint y Kate, creo que el objetivo de entretenimiento está más que conseguido. En mi caso, esta cualidad de «aventura ligera» no me supone ningún problema, ni tampoco el saber que en esta serie NO está en juego el destino del mundo, de Estados Unidos, ni siquiera de Nueva York. Y me vale.
Por cierto, dentro que el episodio nos deja con un buen cliffhanger, aunque no super impactante, en cierta forma me está dejando una sensación de «película ampliada» más que de serie de 6 episodios, ya que no llego a ver el cierre de un capítulo y el principio de otro, al ser todo lo mismo. Del mismo modo, el tono ciertamente es el de aventura con grandes dosis de humor, lo que hace que quizá le esté faltando un poco de tensión narrativa al conjunto. En todo caso, de momento creo que Ojo de Halcón me está ofreciendo un más que correcto entretenimiento del que no tengo realmente queja.
Comparto el teaser trailer de este tercer episodio:
De momento, muy satisfecho con la serie de Ojo de Halcón, esperemos que consigan mantener el nivel de personalidad y diversión que hemos tenido en estos tres primeros episodios.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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