Archivo de la etiqueta: reseña

Crítica de The Predator de Shane Black

The Predator (2018) de Shane Black es una vuelta al pasado con una película over-the-top que recuerda la diversión gore y políticamente incorrecta de las películas de acción de finales de los ochenta y noventa. Una película que aunque no es perfecta sí me ha ofrecido un par de horas de entretenimiento con unas risas geniales.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Desde los confines del espacio hasta los suburbios de las pequeñas ciudades, la reinvención de la saga «Predator» llega de la mano del director Shane Black (Iron Man 3, The Nice Guys). Ahora, los cazadores más letales del universo son más fuertes, más inteligentes y más mortales que nunca, y se han mejorado genéticamente con ADN de otras especies. Cuando un niño accidentalmente desencadena su regreso a la Tierra, solo un grupo de ex soldados y una profesora de ciencias podrán evitar, quizá el fin de la raza humana…

Fox ha intentado relanzar la franquicia del cazador alienígena contratando al director de Iron Man 3 Shane Black, director que apareció como actor en la primera película de John McTiernan y Arnold Schwarzenegger de 1987, que ha adquirido por méritos propios la categoría  de película de culto del cine de acción.

Shane Black es un guionista y director que se ha convertido en un género en si mismo. Sus afilados diálogos, su humor políticamente incorrecto y su feeling a un tipo de cine que recuerda al de épocas pasadas son algunos de sus rasgos distintivos que hemos disfrutado en películas como Kiss kiss bang bang (2005) y más recientemente The Nice Guys (2016). Estas películas se caracterizan por ser un crossover de géneros que hacen que sean difíciles de vender para los encargados del marketing de los estudios. ¿Es cine negro con toques de humor? ¿Son comedias con toques negros? ¿Parodias del cine de detectives? ¿O son todo esto a la vez?

En The Predator, Black se ha unido al guionista Fred Dekker, amigo y colaborador habitual, para entregar una película que nos recuerde por qué nos alucinó el personaje de Predator en 1987 y que abra las puertas de una nueva franquicia cinematográfica para Fox que de a  conocer a este icono a las nuevas generaciones de espectadores. Y quizá este es el origen de los problemas de la película.

Pero no nos adelantemos. Empezando por lo que más me ha gustado, The Predator es principalmente una comedia que cuenta con algunos gags antológicos. Black y Dekker vuelven a deleitarnos con unos diálogos frescos y super divertidos, y consiguen que nos interesemos por unos personajes que en su mayoría se ve a la legua que son carne de cañón camino del matadero.

Boyd Holbrook (conocido principalmente por Narcos) es Quinn McKenna un tirador del ejército que sobrevive a un enfrentamiento contra un Predator. Tras quedarse con armas y material del alien, el gobierno intenta enterrar el asunto ingresándole en una clínica para veteranos con Síndrome de Stress Post-Traumático y otros problemas mentales. Allí conocerá a un grupo de soldados desequilibrados entre los que están Thomas Jane, Trevante Rhodes y Keegan-Michael Key entre otros. 

Mientras, el gobierno contacta con la bióloga Casey Bracket (Olivia Munn) para que les ayude en su investigación del alien, mientras que el agente Sterlin K. Brown intentará que no queden cabos sueltos.

El primer giro chulo de Shane Black es precisamente el meter a McKenna en medio de un grupo de enfermos mentales, en contraste con el equipo de Dutch de la primera película que eran lo mejor de lo mejor. Esto crea unas dinámicas muy chulas que me descolocaron y me sorprendieron durante el visionado. Todos los personajes molan, no solo los protagonistas Olivia Munn y Boyd Holbrok, sino en general todo el reparto de grillados. Incluso el hijo de McKenna, Rory (Jacob Tremblay ) un niño autista está bien y no quieres que muera como le pasa al 99% de niños que salen en este tipo de películas. Las dinámicas entre personajes molan y se nota el carisma de los actores y la buena química entre ellos, lo que hace que toda la parte central de la película con los soldados sea muy entretenida.

Globalmente, diría que se nota que Shane Black y Fred Dekker se lo han pasado genial haciendo la película. El tono de no tomarse muy en serio a sí mismos es lo que tocaba para darnos un buen espectáculo que opta por potenciar el humor frente al gore y la violencia, que en todo caso sí  aparece en dosis pequeñas hasta que llegamos a la batalla final.

Además, la música de Henry Jackman recupera el tema original de Alan Silvestri, y mola mucho cada vez que suenan sus acordes iniciales. Otro elemento positivo es la fotografía del veterano Larry Fong, colaborador de Zack Snyder en 300, Sucker Punch o Batman v Superman.

Sin embargo, más allá de estos dos elementos positivos del casting y el humor de la película, hay numerosos elementos mucho más flojos. En primer lugar, en una película de acción como es Predator yo esperaba principalmente eso, acción. Y la acción no acaba de llegar y al final queda eclipsada por la comedia. Y lo cierto es que esto a priori no es malo, e incluso narrativamente puede servir para aumentar la expectación ante el climax. Pero si haces que la acción tarde en llegar, cuando lo haga debería ser la bomba, y lamentablemente la acción es solo correcta y principalmente confusa. Sin duda decepcionante. Entiendo que es difícil ser original en la sexta película protagonizada por los Predators, pero deberían haber intentado cuidar más este aspecto.

Pero es que además se nota para mal que la película ha sufrido cortes en el montaje y los reshoots han cambiado elementos de la historia y el final. Durante toda la película hay un montón de saltos no justificados que hacen que aunque superficialmente parezca que va al grano realmente provoca que el visionado vaya a saltos y sean escenas sueltas sin conexión. Por poner un ejemplo, los soldados escapan del Predator en un autobús de transporte de presos. La siguiente vez que les vemos, han llegado a la casa de McKenna armados hasta los dientes conduciendo una caravana. ¿What?! ¿Qué ha pasado? Está claro que no ver como roban una caravana a un traficante de drogas  no es importante para la trama principal, pero no puedes pegar ese salto y quedarte tan tranquilo. Y como este ejemplo hay un montón.

No, este tanque tampoco sale en la película.

Por eso aunque la película es divertida, globalmente te das cuenta que no es todo lo buena que hubiera podido ser. Con el añadido de que su final abierto y la sorpresa final no aporta nada especialmente interesante a la franquicia ni creo que deje este universo en un mejor punto respecto a como estábamos antes de ver la película.

Pero yendo más allá, hay una realidad que ni FOX ni Shane Black han entendido sobre lo que los espectadores esperan de una franquicia como la que querían relanzar. Y es que las películas deben comunicarse de una manera clara, no puedes hacer una película y que la siguiente haga como si lo anterior no existiera, empezando por los protagonistas. Es cierto que el guión inicial quería que la película terminara con un cameo de Arnold Schwarzenegger retomando el personaje de Dutch. Este final que no pudo ser porque Arnold no acepto no tener mayor protagonismo. Pero si no es Arnold, ¿porqué no aprovechar a los personajes de Danny Glover o Adrien Brody? La sensación que han transmitido es que esta es otra película más en la franquicia, sin llegar a ofrecer elementos realmente originales. Y es que aunque la principal amenaza es la presencia de un super predator evolucionado, lo cierto es que esto ya lo vimos en la anterior película de 2010.

Y volviendo a la película de 2010, hubieron fans de la saga que se cabrearon con el cliffhanger del final de la película, ante la sospecha  que nunca iban a cerrar la historia. Cuando anunciaron The Predator se confirmaron las sospechas, y cuando ves franquicias, quieres que todas las películas cuenten y sean «importantes». Sin embargo, vemos como vuelven a reunir a un nuevo grupo de desconocidos para ser masacrados, por lo que es muy difícil que te preocupes por ellos, a pesar del carisma de los actores implicados. Sin garantías además de que los productores no decidan tirar a la basura a estos personajes y empezar de cero en el futuro.  Este error es garrafal, sobre todo teniendo en cuenta los ejemplos existentes en otras franquicias cinematográficas, como Misión Imposible o Fast & Furious. Aunque llamar «actores» a los protagonistas de «Fast & Furious» es ser muy generoso, lo cierto es que desde la cuarta película estamos viendo a los mismos personajes y cada historia se construye claramente de la anterior, por lo que al final les coges cariño.  Hacer un 4º film de Predator sin que se asome ninguno de los protagonistas de las 3 primeras película es una pena de muerte y demuestra que no están al tanto de lo que la gente espera de una franquicia hoy.

Y encima, tenemos la confirmación de que el taquillazo de Iron Man 3 fue una excepción en la filmografía de Shane Black. Es un director que me encanta, pero lo cierto es que no conecta con el público generalista, de forma que peliculones como Kiss kiss bang bang o The Nice Guys fueron fracasos de taquilla que no supieron encontrar a su público. Esto, unido a la polémica provocada por Olivia Munn al descubrir que Black había contratado a un amigo actor con antecedentes de acoso sexual, ha provocado que durante los días previos se haya hablado más de este tema que de la película, algo que sin duda tampoco le ha venido bien.

Comparto el trailer de la película:

The Predator es super divertida pero a la vez es una pena, porque no es todo lo buena que nos hubiera gustado. Creo que a los espectadores veteranos nos gustará bastante, pero entiendo que puede dejar indiferentes a los espectadores que no sean fans de la franquicia.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Crítica de El fin de la muerte, de Cixin Liu

El fin de la muerte es el excelente final de la trilogía de los Tres cuerpos del escritor chino Cixin Liu. Una extraordinaria serie con un punto de vista bastante sombrío hacia el futuro de la humanidad y el posible contacto con otras civilizaciones.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras El problema de los tres cuerpos y El bosque oscuro, la tensa espera de la humanidad concluye ahora con un último episodio, tan extraordinario como los anteriores, lleno de ideas electrizantes y una calidad de obra maestra.

Ha pasado medio siglo de la batalla del Día del Juicio Final y la Tierra goza de una prosperidad sin precedentes gracias al conocimiento transferido por Trisolaris. Mientras la ciencia humana avance y los trisolarianos adopten la cultura terrícola, ambas civilizaciones podrán convivir sin temor a ser destruidas. Pero con la paz la humanidad se ha vuelto autocomplaciente. Después de una larga hibernación, Cheng Xin, una ingeniera aeroespacial de comienzos del siglo XX, despierta en esta nueva era. Su mera presencia, sumada a cierta información sobre un proyecto olvidado desde el principio de la Crisis Trisolariana, podría alterar el frágil equilibrio entre ambos mundos… ¿Alcanzará el ser humano las estrellas, o morirá en su cuna?

El fin de la muerte, galardonado con el Premio Locus 2017 y nominado al Hugo 2017, es el desenlace de la magistral trilogía de ciencia ficción china que ha conquistado a cinco millones de lectores en todo el mundo.

Cixin Lui presenta en El fin de muerte otra explosión de ciencia ficción a partir de conceptos sobre física, astronomía y cosmología que parecen sacados de los manuales científicos. La novela contiene ideas tremendamente imaginativas sobre el futuro de la humanidad basadas en toda clase de conceptos complejos que sin embargo consigue que sean perfectamente entendibles por los lectores.

Junto a esto, frente a visiones optimistas de la ciencia ficción de películas y series como E.T. o Star Trek en la que las civilizaciones extraterrestres vienen en «son de paz» buscando un primer contacto que sea mutuamente beneficioso para ambas razas, Liu ofrece una visión oscura y sombría basada en la ley de la jungla del matar o morir. El concepto de «Bosque Oscuro» de la anterior novela me pareció antológico y lamentablemente bastante probable.

El Fin de la Muerte invita a los lectores a poner en una balanza la seguridad de la vida en la Tierra sin pensar en lo que hay más allá frente a la búsqueda de la grandeza en la exploración espacial, asumiendo los riesgos que pudieran surgir como precio a pagar por hacer avanzar a la raza humana. Y lo genial de la novela es que Liu mantiene un equilibro entre ambas posibilidades, ofreciendo los datos de la manera más neutra posible para que cada uno podamos sacar nuestras propias conclusiones.

Una duda que se me planteó al final de El bosque oscuro, la segunda novela de esta seríe, es qué iba a contarnos Liu, ya que el final de esa novela me pareció brillante y perfecto. Sin embargo, recordando a Alan Moore, nada termina, siempre pasa algo nuevo al día siguiente.  Y tras el aparente buen final de la Crisis Trisolariana, Liu nos muestra una sorprendente e impactante continuación. Pensaba que la raza humana lo iba a tener fácil, pero nada más lejos de la intención del autor.

Cheng Xin, la protagonista de esta tercera parte, más que una persona real simboliza el «buenismo» de la raza humana que a menudo a tenido que pagar precios muy altos al enfrentarse ante la fría realidad de los totalitarismos que han cometido atrocidades durante siglos y los siguen cometiendo en el futuro. Sin embargo, por mucho sufrimiento al que nos enfrentemos, parece que Liu muestra que lo único que tenemos son nuestros valores, y si los abandonamos con tal de sobrevivir, dejaremos de ser seres humanos. Casi parece entreverse que es mejor morir como hombre que vivir como un animal.

El fin de muerte quizá no sea la mejor novela de Liu, pero sí me ha parecido una gran lectura y un muy buen final de la historia.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

Crítica de Banshee Temporada 2 (HBO)

La segunda temporada de Banshee, serie de Miramax disponible en HBO España, no ha sido tan buena como la primera pero nos ha dejado un montón de momentazos con nuestros carismáticos y rotos protagonistas.

PUNTUACIÓN: 7/10

Banshee es una drama criminal que sigue los pasos de un ex convicto que asume la identidad de Sheriff Lucas Hood (Antony Starr) en la pequeña y apartada ciudad de Banshee, en Pensilvania. La segunda temporada comienza con la llegada de un agente especial del FBI (Zeljko Ivanek) que abre una investigación sobre el tiroteo entre Hood y el zar de la mafia de Nueva York Rabbit (Ben Cross), a quien Hood traicionó y por lo que cumplió 15 años de cárcel, y que vimos al final de la primera temporada.

La ex compañera de crimen de Hood, Carrie (Ivana Milicevic), trata de arreglar las cosas con su esposo Gordon (Rus Blackwell), que es el fiscal del distrito de la localidad, y con su hija, Deva (Ryann Shane).

Y mientras todo esto sucede, un horrible asesinato desencadena problemas entre la comunidad Amish y la tribu Kinaho, y durante la investigación, Lucas y sus ayudantes se enfrentarán a una banda rebelde de motociclistas Kinaho. Este hecho, unido a la guerra abierta entre el jefe del crimen local, Kai Proctor (Ulrich Thomsen) y el nuevo jefe de los Kinaho, Alex Longshadow (Anthony Ruivivar), crea un polvorín que amenaza con estallar.

Banshee ha sido desarrollada por el creador de True Blood Alan Ball siendo creación de Jonathan Tropper y David Schickler. Ball, Tropper y Schickler también son productores ejecutivos junto con Peter Macdissi y Greg Yaitanes.

Si voy directo al grano, esta segunda temporada me ha gustado un poco menos que la primera, aunque considero que estamos ante un fenomenal entretenimiento que sabe a lo que juega. Banshee triunfa gracias a sus carismáticos protagonistas, el sheriff Lucas Hood, su ex-amante Carrie o el jefe del crimen local Kai Proctor, que son personajes rotos a los que la vida ha golpeado fuerte y que no se dejan doblegar. Me encanta la complejidad de todos ellos y como pueden realizar actos heroicos y criminales casi a la vez. No siendo personaje «buenos», sí que tienen su propio sentido de lo que es correcto y lo que no, y lo defienden hasta las últimas consecuencias.

Pero no son solo los protagonistas, todo el reparto es importante y cuenta con matices chulos durante esta temporada. En el lado policial, los agentes de Banshee Siobhan Kelly (Trieste Kelly Dunn) es una dura agente que sufrió malos tratos por parte de su antiguo novio, Emmett Yawners (Demetrius Grosse) un agente afroamericano que aguanta estoicamente el racismo del condado, o el agente Brock Lotus, (Matthew Joseph Servitto ), agente que quiere ser Sheriff a toda costa aunque tenga reconocer que a veces Hood consigue resultados que no serían posibles por métodos convencionales.

Fuera de las fuerzas del orden, la sobrica de Proctor, Rebecca Bowman (Lili Simmons) que encuentra en su tío la única persona que la ayuda cuando es expulsada de su hogar amish, o Jason Hood (Harrison Thomas) el hijo del verdadero Hood que llega al pueblo, son otros de los personajes que son oro puro desde un punto de vista narrativo.

Narrativamente, la temporada no me ha parecido tan compacta como la primera. Hay una subtrama relativa a Rabbit, el jefe de la mafia rusa de Nueva York, que no aporta casi nada a lo ya visto y que parece ser un añadido que evita que disfrutemos de lo bueno, que son los problemas que existen en Banshee entre el sheriff y Proctor, y entre él y los Kinaho de Alex Longshadow.

Hecha esta matización de lo menos bueno de estos episodios, la verdad es que en el aspecto dramático y de la evolución de los personajes, la serie vuelve a triunfar. El quinto episodio, en el que Hood recoge a Carrie después de un tiempo fuera del pueblo y contraponen lo que ambos querrían hacer, abrazar y besar a su amado/a, con una realidad en la que saben que no pueden estar juntos, me ha parecido un triunfo total.

En ese aspecto, hay un montón de momentazos de todos los personajes, como cuando Hood recuerda lo que fue entrar en prisión o conocemos al ex-novio de la agente Kelly que la maltrataba. El guión sabe construir buenos personajes que están muy alejados del ideal de héroe, pero que mola ver como intentar mejorar enfrentándose a sus problemas.

Banshee no engaña. En todos los episodios tenemos una o varias escenas de acción y al menos una de sexo, los espectadores sabemos a qué atenernos. Sin embargo, la violencia en esta temporada no va in-crescendo como en la primera temporada, sino que tiene unos estallidos brutales que me impactaron. En este sentido, me ha parecido que los guiones de esta temporada ha sido más crueles con varios personajes, de forma en que parece querer mostrar que no se puede ser buena persona en Banshee, al final el mal acaba por encontrarte y te machaca. Hay de hecho dos personajes cuyo final me pareció que tuvieron un final super inmerecidos. Probablemente por eso impacten tanto.

En este aspecto, el que evite dar finales felices tan trillados en la ficción americana, creo que es otro de los aciertos de esta segunda temporada. Por no hablar de que nos deja a las puertas de una guerra de bandas que puede ser un baño de sangre.

Lo mejor de cualquier serie de televisión es que te deje con ganas de más, y en eso Banshee vuelve a ser un triunfo total, no veo el momento de empezar a ver la tercera temporada. Comparto el trailer de esta segunda temporada, que te invito a que veas:

La segunda temporada de Banshee no es tan potente como la primera, pero sigue siendo una excelente entretenimiento para los que buscamos historias complejas protagonizadas por personajes con matices que viven en mundo grises alejados del blanco y el negro.

PUNTUACIÓN: 7/10

Crítica de Justicia Auxiliar de Ann Leckie (Imperial Radch 1)

Buscando lecturas diferentes para este verano, descubrí a Ann Leckie y su trilogía Imperial Radch de la que Justicia Auxiliar. Una buena novela que ha ganado todos los premios de la ciencia ficción y que he leído con curiosidad.

PUNTUACIÓN: 7/10

LA DESLUMBRANTE ÓPERA PRIMA QUE HA GANADO TODOS LOS GRANDES PREMIOS DE LA CIENCIA FICCIÓN: HUGO, NEBULA, ARTHUR C. CLARKE, LOCUS Y BSFA.

En un planeta helado y remoto, una soldado llamada Breq se está acercando al cumplimiento de su misión. En el pasado, Breq era Justicia de Toren, una crucero de batalla colosal con una inteligencia artificial que conectaba a miles de soldados que servían al Radch, el imperio que había conquistado la galaxia.

Ahora, un acto de traición la ha hecho pedazos y solo cuenta con un único y frágil cuerpo humano, numerosas preguntas sin responder y un ardiente deseo de venganza.

Ann Lecke ha escrito una interesante novela de ciencia-ficción que presenta un interesante concepto sobre unas Inteligencias Artificiales que controlan miles de cuerpos y tecnología para llevar a cabo sus funciones. Los cuerpos controlados por las IA no son humanos, sino que reciben el calificativo «Auxiliares». La destrucción de una nave de combate deja abandonado uno de esos cuerpos, lo que servirá para ver su búsqueda de respuestas y venganza, y también para entender qué es lo que nos hace humanos.

La narración se construye a partir del misterio del pasado de Breq y el misterio de lo que provocó la destrucción de su contenedor, la nave de guerra Justicia de Toren, jugando con una narración en paralelo en dos momentos temporales diferentes, el primero en el que Breq nos cuenta lo que pasó, utilizando diferentes puntos de vista de diferentes contenedores de Justicia de Toren, y otra en el presente en el que Breq pone en marcha su plan de venganza.

Justicia Auxiliar ha ganado todos los premios de la ciencia ficción existentes por su calidad, pero también por el acercamiento de género a los personajes de la novela. Lecke crea una cultura que en la que el género es totalmente paritario hasta el punto de que no se distingue al hombre de la mujer y carece de relevancia social. En este contexto, Lecke nombra a todos los personajes con pronombres femeninos independientemente del género al que pertenezcan, dado que el personaje de Breq en muchos momentos duda sobre este aspecto. Esto crea situaciones extrañas, dado que parece que todos los personajes de la novela son mujeres cuando no es el caso, de forma que la autora busca resaltar como en muchas obras de ciencia ficción las mujeres parecían estar completamente ausentes, o con un papel muy secundario, casi como floreros sin importancia en la historia.

La forma en que Lecke nos mete dentro de la mente de la IA y sus peculiaridades físicas me ha gustado bastante, aunque reconozco también que en algunos momentos la lectura se me hizo un poco farragosa, sobre todo en la primera mitad de la novela, en la que cuesta saber hacia donde se dirige la historia y cual es el objetivo que mueven a los personajes.

En todo caso, Justicia Auxiliar me ha perecido una interesante lectura que ofrece un punto de vista novedoso a las historias protagonizadas por IAs, que sirven para destacar los elementos que nos hacen ser humanos. Una buena lectura para este verano que me ha dejado con ganas de saber cómo continúa la historia.

PUNTUACIÓN: 7/10

Twisted Podcast: Los Increíbles 2

Los Increíbles 2 es la película del verano, una película super entretenida para los más pequeños que toca temas sociales muy interesantes para los padres y que sirve para que reflexionemos sobre como es nuestra sociedad. Por esto, el podcast de Twist Comics ha necesitado dos podcasts a hablar sobre la película desde todos los puntos de vista posibles.

A continuación comparto el link al primer audio en el que Fernando Verniere de Twist Comics y yo hablamos largo y tendido sobre la película:

https://www.ivoox.com/twisted-podcast-episodio-12-los-increibles-2-audios-mp3_rf_27821413_1.html

En la segunda parte, Fernando Verniere y Rocío Parra comentan sus impresiones sobre la película.

https://www.ivoox.com/twisted-podcast-episodio-13-los-increibles-2-parte-audios-mp3_rf_27902680_1.html

Si te gustan estos podcasts, te invito a que entres en Ivoox y te suscribas al canal.

Los Increíbles 2 demuestra que Pixar sigue en plena forma, y nos deja con ganas de disfrutar de nuevas aventuras de la familia Parr. Esperemos que no tengamos que esperar otros 14 años para verla.

Y a vosotros, ¿qué os ha parecido la película? No lo dudes y danos tu opinión en la sección de comentarios.