Todas las entradas por igverni

Crítica de Detroit, de Kathryn Bigelow

Detroit es la nueva película de Kathryn Bigelow (Point Break, Strange days, En tierra hostil, Zero Dark Thirty), en la que realiza una dramática reconstrucción de los disturbios de agosto de 1967 provocados por los excesos y racismo de la policía, trazando unos claros paralelismos con la actual situación social de los Estados Unidos.

PUNTUACIÓN: 8/10

El guión está escrito por Mark Boal, colaborador habitual de Bigelow, y que fue quien contó la historia real a la directora californiana e hizo que se interesara en ella. La película fue rodada en escenarios reales y tiene un marcado tono documental en la que alterna imágenes reales de época con una cuidada reconstrucción de los hechos gracias a las numerosas entrevistas que el equipo realizó a algunas de las personas que vivieron los horribles hechos que Bigelow nos muestra con frialdad y asepsia. El éxito narrativo de Detroit hay que buscarlo no solo en la directora, sino también en los excelentes trabajos del director de fotografía Barry Ackroyd, y el montaje de William Goldenberg.

Kathryn Bigelow es una extraordinaria directora que crea imágenes impactantes y escenas que rozan el terror mientras mantiene un tono frío y neutral. Ella no cuenta al espectador quién son los buenos y los malos, simplemente muestra unos hechos brutales de forma que cualquier espectador con dos dedos de frente entienda sin duda lo asqueroso que es el racismo. Este es  para mi uno de los mayores aciertos de la película. La película es brutal y aterradora porque los sucesos que nos cuenta se sienten terriblemente reales. Han pasado 50 años desde que estos hechos sucedieron, pero la sensación que te deja Detroit es que hoy en día esto mismo podría pasar casi en cualquier ciudad de los Estados Unidos, ya que el racismo y la violencia siguen muy presentes en su sociedad.

En este sentido, aunque los disturbios de 1967 tuvieron como chispa que prendió la mecha unos actos racistas de la policía blanca de Detroit, Bigelow no elude tocar temas peliagudos que le han valido críticas desde ámbitos de la sociedad afroamericana. Y es que la policía era racista y machacaba a los afroamericanos. Pero cuando los disturbios empezaron, fueron esos mismos afroamericanos los que quemaron edificios y saquearon negocios propiedad de sus propios vecinos. Por tanto, mucha parte de culpa sin duda recae también en los agitadores y en los violentos que se esconden en la masa para actuar con impunidad. Por supuesto que la mayoría de habitantes de Detroit no eran así, pero lo mismo podría decirse de la policía, que aunque tenía muchas manzanas podridas, también tenían entre sus filas a personas decentes. Esto también pone de relieve la complejidad social y como no podemos aplicar los estereotipos de buenos y malos.

Tras disfrutar de la película busqué algunas críticas negativas para ver qué decían, aunque lo cierto es que mayoritariamente los comentarios son positivos. Una de las cosas que se critica de la película de Bigelow es que no llegamos a conocer quienes son personajes afroamericanos por una casi nula caracterización. Esta apreciación es altamente discutible, ya que sí nos cuentan de manera básica quienes son los personajes y cómo llegan al Hotel Algiers que es el corazón de la película. Pero lo importante de la película no es quien son los personajes, sino lo que les sucede. El racismo es ciego y no discrimina entre buenas o malas personas, machaca a todo el que es diferente. Por tanto, es importante que Bigelow muestre que puede sufrirlo cualquiera, simplemente estando en el lugar equivocado.

En este sentido, la película de Kathryn Bigelow me ha parecido que está en las antípodas de otra cinta basada en hechos reales como es Dunquerke de Christopher Nolan, acertando donde Nolan falló. Aunque ambas películas están centradas en el hecho histórico que nos cuentan y esto tiene más peso que los personajes que lo viven, en Detroit Bigelow hace que suframos con los personajes y nos preocupemos por su supervivencia, mientras que Nolan provocó intencionadamente que nos diera igual si los soldados aliados vivían o morían, porque de hecho eran casi intercambiables e impersonales. Este éxito de Detroit es sin duda gracias a la habilidad como narradora de Bigelow, que hace que nos sintamos dentro de la acción y junto a las víctimas.

Me ha gustado mucho el casting de la película, creo que todos realizan un trabajo excelente. Pero es Will Pouter como el policía racista Philip Krauss el que ha conseguido helarme la sangre, por la normalidad de sus actos, la forma en que parece que lo que está haciendo es el pan de cada día, nada raro de lo que extrañarse. Dentro de los personajes afroamericanos, mencionar a John Boyega (Melvin Dismukes) como un guardia de seguridad que acude al hotel cuando surge la alarma, Anthony Mackie (Greene) un soldado veterano que se aloja en el hotel y sobre todo, Algee Smith (Larry Reed), un cantante de un grupo de soul que se refugia en el hotel buscando escapar de los disturbios para encontrarse un horror aún mayor. Estos son los principales actores que quiero resaltar, aunque lo cierto es que estamos ante una película coral en la que todos realizan un gran trabajo.

Si tuviera que comentar algo negativo de Detroit es su duración. La película dura 140 minutos, y creo que con 10 minutos menos el resultado final hubiera sido mejor. Los sucesos del hotel Algiers son el centro de la película, en lo emocional y en lo intenso. Así que todo lo que sucede a continuación se siente como el final, final que no acaba de producirse y que tarda en llegar. En todo caso, desde un punto de vista narrativo, entiendo que algunos de los supervivientes merecían una conclusión a su historia y al drama que vivieron.

La película triunfa totalmente en lo que nos propone, que es mostrar lo horrible que es el racismo y que pensemos en lo que está pasando en la actualidad. Sinceramente, creo que Kathryn Bigelow merecería ser nominada al Oscar como mejor director este año. Creo que la película lo merece sin duda. Lamentablemente, mi lado cínico me dice que Hollywood va a nominar a Patty Jenkins por Wonder Woman, película que no me gustó nada pero que ha sido un enorme éxito comercial, y eso la va a cerrar la puerta, ya que con una mujer los académicos van a pensar que ya han cubierto el cupo femenino.

Además, aluciné al saber que hubieron críticas minoritarias sobre que una directora blanca no debería rodar una película sobre racismo que sufrieron los afroamericanos de Detroit, continuando la peor tradición de cuando Spike Lee atacó a Tarantino por hacer Django Desencadenado. Por supuesto son comentarios ridículos y minoritarios, pero refleja un sentimiento tóxico cada vez más extendido en redes sociales que me repugna, que es el hecho que solo un gay puede escribir sobre personajes gays, o lo mismo sobre las mujeres, minorías raciales, etc.  Estos comentarios son lamentables, pero Hollywood no es tampoco muy partidario de polémicas si pueden evitarlo, lo que lamentablemente creo que también juega en contra de la película de cara a la temporada de premios. De hecho, a pesar de ser una película notable sobre un tema polémico y de actualidad en los Estados Unidos, la película ha sido un fracaso de taquilla, recaudando solo la mitad de su presupuesto de 35 millones.

Comparto a continuación el trailer de la película.

Detroit es una película honesta y muy necesaria en este momento, que creo que merece ser vista por todo el mundo. Una película que nos muestra como la sociedad americana no ha evolucionado demasiado en estos 50 años. Pero también resalta que la única manera de no repetir los errores del pasado es conocerlos. Y en este aspecto, la película es un éxito sin paliativos. Este es el único mensaje positivo e importante que podemos sacar de su visionado.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

 

La puerta de Audrey, de Sarah Langan

Buscando novelas diferentes que me sacaran de mis autores habituales, he descubierto La puerta de Audrey, escrita por la autora norteamericana Sarah Langan y que fue galardonada con el Premio Stoker de 2010, posiblemente el más importante dentro del género de terror en los Estados Unidos.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

El elegante edificio del Breviary, construido en el Upper West Side, es un pedazo de la historia, pero a pesar del bajo precio del alquiler del apartamento 14B, la tragedia ocurrida en su interior ha ahuyentado a todos los posibles inquilinos…, excepto a Audrey Lucas. A los treinta y dos años, y no ajena a la tragedia, con una infancia marcada por la muerte de su padre y los problemas mentales de su madre, Audrey está decidida a hacerse un hueco en una ciudad que a menudo rechaza a los débiles. Sin embargo, se siente atormentada por unas oscuras visiones y por una voz que le exige que construya una puerta. Una puerta que sería una auténtica locura abrir…

Sarah Langan, es una escritora nacida y criada en Nueva York. Ha ganado en tres ocasiones el Premio Bram Stoker, el primero en 2007 con su novela «The missing», en 2008 con la historia corta «The Lost», y  con La puerta de Audrey consiguió su tercer premio. Curiosamente, aparte de varias historias cortas, esta es la última novela que ha publicado.

La puerta de Audrey me ha sorprendido. Lo cierto es que esperaba en cierta forma una típica historia de casa encantada, y aunque esta novela tiene por supuesto esa vertiente, realmente es un notable retrato psicológico de la protagonista. Audrey sufrió años de abuso por parte de su madre Betty, que sufría una enfermedad mental. Esto ha dejado unas secuelas graves en su mente, hasta el punto de sufrir un síndrome obsesivo compulsivo que la impide relacionarse con nadie, ni siquiera con su novio Saraub. La llegada al Breviary, con su atmósfera opresiva y vecinos excéntricos, acentuará los peores miedos de Audrey, unos miedos que pensaba que había dejado atrás.

Esto es lo positivo, ya que aunque Audrey como protagonista es interesante, globalmente la novela me ha dejado bastante frío. Tiene algunos buenos momentos, pero le falta «punch», algo que realmente impacte y haga que no puedas dejar de leer. Esta sensación se traslada al final, que se despacha en unas pocas páginas y me dejó la sensación de bajonazo y de situación totalmente anticlimática.

Sinceramente, si esta fue la mejor novela de terror de 2010, el género tiene un problema muy gordo. En todo caso, como mi objetivo era cambiar de registro y buscar una novela y un género diferentes a los habituales,  en ese aspecto sí cumplió con lo que esperaba de ella.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Black Science Vol. 6

Tras unos meses de espera, el sexto tomo de Black Science de Rick Remender y Matteo Scalera consigue una vez más elevar el nivel de amenaza y ofrecer un nuevo giro a esta excelente historia de ciencia ficción.

PUNTUACIÓN: 8/10

Este sexto tomo recopila los números 26 al 30 de la serie editada en los Estados Unidos por Image Comics. Si en el tomo anterior vimos como Grant McKay llegaba por fin de vuelta a la Tierra, tras años viajando entre dimensiones, pero comprobando que no iba a ser ni muchos menos el final feliz que él esperaba, en este tomo la familia McKay volverá a reunirse. Lástima que los problemas del multiverso han llegado con ellos a nuestra dimensión.

La verdad es que es una gozada disfrutar de un equipo creativo dándolo todo en cada página, ofreciendo un excelente entretenimiento que no repite una fórmula de éxito. Matteo Scalera es un narrador brutal, acertando no solo en las sobresalientes escenas de acción, sino también en los momentos más dramáticos para los personajes. Rick Remender continúa sorprendiendo y reinventando la serie, de forma que nunca tenemos la sensación de que está exprimiendo la vaca del dinero, sino que la historia continua de forma lógica en todo momento. Además, como en tomos anteriores, sabe sacar el máximo partido a las habilidades narrativas de Scalera, de forma que nos cuenta la historia a través de la acción.

Comparto las primeras páginas de este tomo, en el que Pia, la hija de Grant, descubre que un dimensionauta de su equipo podría estar vivo en Hong Kong, iniciando un viaje más peligroso de lo que podría imaginar.

Back Science sigue ofreciendo un excelente entretenimiento, manteniendo la tensión y las sorpresas y dando la sensación de que todo puede pasar. No se cuanto más va a durar esta historia antes de alcanzar el final, pero si mantienen este nivel, tenemos diversión para rato.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

Cine de verano: Death Note de Adam Wingard – Netflix

Voy a ir al grano. No, no he leído el aclamado manga Death Note de Tsugumi Ōba y Takeshi Obata . Tampoco vi el anime dirigido por Tetsurō Araki. Y es justo por eso que la adaptación americana de Death Note estrenada recientemente en Netflix, que ha sido dirigida por Adam Wingard, me ha parecido super entretenida y repleta de giros brutales.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

El argumento libre de spoilers de Death Note nos presenta a Light Turner (horriblemente interpretado por Nat Wolf, un error de casting brutal y uno de los principales problemas de la película), un inteligente joven de Seattle al que le cae del cielo -literalmente- un cuaderno sobrenatural, «Death Note», que permite matar a cualquier persona si el portador del cuaderno escribe su nombre y la forma en que quiere que muera.

Adam Wingard es un veterano director de películas de terror como Tu eres el siguiente (2011), la antología V+H+S (2012 y 2013) o el remake de La bruja de Blair (2016). Visualmente me parece un buen narrador y la película cuenta con varias escenas super potentes que me han gustado, lo que hace que globalmente crea que hace un buen trabajo.

Aunque igual que digo esto, tengo que indicar que algunas decisiones creativas de Wingard creo que no son las más adecuadas, empezando por la la extraña elección de canciones de rock de los 80 insertadas en momentos claves que no pegan ni con cola, o la duración de la película, unos justísimos 100 minutos que se quedan muy cortos.

Realmente esto último no se si es cosa suya o de los productores, o quien sabe si es Netflix la que impone la duración de sus películas. Pero la realidad es que con 10 minutos más las caracterizaciones hubieran estado mejor definidas, y los numerosos giros del guión hubieran fluido mejor. Al final, Death Note se queda como la típica serie B que va directo al grano, cuando hubiera podido quedar una película mucho mejor. Unido a esto, la película tiene un final abierto que deja a las claras que la idea de los productores es rodar una o varias secuelas, lo que seguro ha influido también en la duración de esta primera parte de Death Note. Ya veremos si acaba confirmándose.

El guión de Death Note es de los hermanos Charley y Vlas Parlapanides y de Jeremy Slater, cuyas películas previas no invitaban demasiado al optimismo: Inmortales (2011) o Los 4 Fantásticos (2015). Sin embargo, una vez me he informado un poco sobre el manga, diría que han sido bastante respetuosos con la historia original y han trasladado acertadamente la acción de Japón a los Estados Unidos.

Dado que no sabía nada de la historia, me ha sorprendido mucho el primer giro marcado por la decisión de Light de cómo usar el libro. Viendo el inicio de la película, Death Note parecía que podía ser un típico slasher en la que vemos numerosas muertas filmadas de la forma más creativa y gore posible. Sin embargo, la película toma otro camino que lo convierte en algo mucho más interesante. Posteriormente hay aún otro giro que lanza la película hacia un final brillante, aunque en este caso dicho giro sí se ve venir.

Los principales personajes de Death Note son Light Turner (Nat Wolff), su padre el inspector de policía James Turner (Shea Whigham), su novia Mia (Margaret Qualley) y el misterioso L (Keith Stanfield) que ayuda a la policía con la investigación de los asesinatos. Tengo que decir que a pesar de mi comentario sobre la duración de la película, lo cierto es que creo que todos los personajes están suficientemente caracterizados. No increíblemente bien caracterizados, pero sí cuentan con lo justo para que entendamos su evolución y el porqué hacen lo que hacen.

Mención aparte merece Ryuk (con la voz de Willen Dafoe), el demonio que explica a Light las normas y limitaciones del Death Note, que ofrece algunas de las mejores escenas de la película y que hace que sea un pena que no haya tenido una mayor presencia, algo que supongo se remediará en la secuela.

 Creo que el guión mediante explica suficientemente las motivaciones de los personajes. Otra cosa es la interpretación de los actores. Nat Wolff es un lamentable error de casting. No trasmite casi nada y aunque se supone que el típico chaval listo que intenta pasar desapercibido, su aspecto muestra todo lo contrario. Margaret Qualley es Mia, a priori la típica animadora guapa de instituto pero cuya evolución la convertirá en un personaje clave. Creo que su interpretación es solo correcta, pero al lado de Wolff casi parece que la van a nominar para el Oscar.

Otro tema importante a la hora de valorar Death Note es que la película la vi tranquilamente en casa gracias a mi suscripción a Netflix. Si la hubiera visto en el cine a lo mejor me hubieran dolido los 8 €uros de la entrada, pero valorada como entretenimiento casero de un lunes por la noche, la película cumple sobradamente mis expectativas. Y más teniendo en cuenta el horrible mes de Agosto cinematográfico que estamos sufriendo.

Comparto este teaser trailer que creo marca el feeling de la película sin chafar nada importante.

Death Note me ha parecido un entretenimiento más que digno. No es para tirar cohetes, pero tampoco creo que lo pretenda. Y verla ha hecho que me pique la curiosidad por las fuentes originales (manga / anime) , hasta el punto que es posible que incluso acabe viéndolas. Para que luego digan que de esta película no ha salido nada bueno.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Aleación de Ley de Brandon Sanderson (Mistborn IV)

La trilogía Nacidos de la Bruma de Brandon Sanderson ha sido una de las lecturas más emocionantes del año. Así que no lo dudé y compré «Aleación de Ley», la primera novela de la segunda trilogía ambientada en este mundo, que si bien no llega al nivel de las novelas previas, si es un perfecto entretenimiento que consigue dar un giro novedoso a este mundo.

PUNTUACIÓN: 7/10

Han pasado trescientos años desde los acontecimientos narrados en la primera trilogía de la saga, y Scadrial se encuentra ahora cerca de la modernidad: ferrocarriles, canales, iluminación eléctrica y los primeros rascacielos invaden el planeta. Aunque la ciencia y la tecnología están alcanzando nuevos retos, la antigua magia de la alomancia continúa desempeñando un papel fundamental. En una zona conocida como los Áridos, existen herramientas cruciales para aquellos hombres y mujeres que intentan establecer el orden y la justicia. Uno de estos hombres es Lord Waxillium Ladrian, experto en metales y en el uso de la alomancia y la feruquimia.

Después de vivir veinte años en los Áridos, Wax se ha visto obligado, por una tragedia familiar, a volver a la metrópolis de Elendel. Sin embargo, y a su pesar, deberá guardar las armas y asumir las obligaciones que exige el hecho de estar rodeado de la clase noble. O al menos eso cree, ya que aún no sabe que las mansiones y las elegantes calles arboladas de la ciudad pueden ser incluso más peligrosas que las llanuras de los Aridos. Un skyline metálico de bruma, de ceniza y vapor conquista el cielo amenazando a todos aquellos que viven y luchan debajo de él.

Brandon Sandeson comenta en alguna entrevista que unas de las cosas que menos le gusta en general de las sagas de fantasía, incluso en las novelas de sus autores favoritos, es la falta de evolución de estos mundos, en los que no hay avances tecnológicos y todo permanece siempre igual. Esto es lo que intenta mostrarnos en «Aleación de Ley», como sería el mundo de Scadrial 300 años después de sobrevivir a los espectaculares sucesos narrados en «El héroe de las eras». Así, si la primera trilogía podriamos situarla más o menos en un periodo medieval, en esta segunda hemos viajado hasta el Far-West de 1850, como si Elendel fuera un San Francisco en el que aún convive lo viejo y lo nuevo.

Aleación de Ley son solo 350 páginas, algo que contrasta con los tochazos de las novelas previas. Pero esto no significa que estemos ante una novela menor.  Muy al contrario, Sanderson evita conscientemente repetir los esquemas previos y cambia completamente el foco de la historia y sus protagonistas. Si la primera novela era un «Oceans 11 meets Lord of the Rings» y la saga se movía en las historias épicas, en Aleación de Ley diría que estamos ante una buddy-movie ambientada en el Oeste. Con novedosas habilidades ferruquímicas y alománticas de propina.

Aunque Lord Waxillium Ladrian quiere dejar atrás su vida anterior de defensor de la ley, tendrá que volver a su antiguo yo al pedirle ayuda Wayne, su antiguo ayudante que también ha viajado a la capital. Para resolver el extraño enigma que les afecta, les ayudará la srta. Marasi Colms, prima de la prometida de Wax. De esta forma tenemos a tres protagonistas que investigan un caso linealmente, lo que contrasta con la gran saga previa con múltiples personajes y acciones en paralelo. Además, la investigación es super entretenida, al tener Wax y  Wayne caracteres muy diferentes, de forma que sus diálogos me sacaban una sonrisa constantemente, algo que ni se planteaba en las novelas previas.

Y por supuesto, aunque la historia está muy chula, hay un giro final que nos deja a los lectores en lo más alto.

Aleación de Ley es una superentretenida novela que se lee en un suspiro y cuyo giro final te deja con ganas de ver como continúan las aventuras de nuestros protagonistas. Yo por mi parte ya he comprado «Sombras de Identidad», la siguiente novela de la serie, que espero empezar a leer en breve. Mientras Sanderson siga exhibiendo este nivel de calidad, tengo lectura para rato.

PUNTUACIÓN: 7/10