Hoy estoy de celebración, ya que cumplo 3 años publicando artículos en mi blog diariamente. El 30 de marzo de 2020, fue el último día en el que no publiqué y me tomé un día libre, y el record de regularidad asciende ya a los 1095 días.
Empecé a escribir el blog en agosto de 2013, por lo que este verano cumpliré 10 años escribiéndolo. Ante todo, Stars-my-destination.com es el diario de un aficionado al comic, la ciencia ficción y la fantasía, en el que escribo sobre comics, cine, series de TV, novelas y en general de todo aquello que me apasiona. Como digo en mi perfil de Twitter , en este mundo de haters y gente enfadada por todo excepto por lo realmente importante, intento hablar en positivo de mis aficiones frikis. Y quiero pensar que esa es una de mis señas de identidad, aunque no renuncie a ser crítico cuando corresponda.
Tengo que reconocer que tener esta suerte de diario de las aficiones frikis que consumo, poder recomendar aquellas obras que realmente me han gustado mucho y analizar por qué algo me ha gustado, o no lo ha hecho, me sirve de terapia de relajación y me aleja de los problemas y el stress del mundo real. Algo que realmente me viene muy bien.
En este sentido, tengo claro que hablo de mis hobbys, no son cosas de vida o muerte. Lo importante es seguir teniendo trabajo y una nómina, y me considero un privilegiado por llevar toda mi vida trabajando. Toquemos madera. Es por esto que incluso con las cosas que no me gustan separo la obra del autor, que un comic no me guste no dice nada sobre la persona que lo crea en el ámbito personal. De nuevo, hay tantos odiadores «profesionales» (p.ej. los haters de James Gunn), que prefiero centrarme en lo positivo y quedarme en esos lugares felices. Paso rápido sobre las cosas que no me gustaron, intento olvidarlas lo antes posible. De hecho, a pesar de lo que dicten las unanimidades de las redes sociales, no comprar o no ver algo que no me gustó la primera vez o considero que no es para mi, , es uno de los grandes consejos que daría a cualquiera que desea vivir más feliz con sus aficiones frikis.
Mi actitud como fan se puede resumir en una expresión que me gusta mucho: «Poner la cartera donde pongo mis opiniones». Y no soy rico en absoluto, hay muchísimas cosas que no puedo hacer, lugares que no puedo visitar o comics que no compro porque no me lo puedo permitir. Pero sí tengo claro que más que mis reseñas, lo que de verdad impacta positivamente en una obra de entretenimiento mainstream es pagar por consumirlo. Y se que hay gente sufriendo problemas económico tremendos, pero en este caso sólo hablo de lo que es mi filosofía. Porque cuanta más gente compre el Caballero Luna de Jed MacKay y Alessandro Capuccio más opciones hay que la colección continúe y no sea cancelada. Y lo mismo en cine, si queremos seguir viendo más películas de Marvel Studios en el futuro, la única opción es ver las que tenemos ahora. Otra cosa serían las series de televisión, pero eso daría para un artículo más largo y hoy no es el momento.
A pesar de no conectar con muchas de las cosas que están publicando Marvel y DC en la actualidad, sigo pensando que los lectores de comics estamos disfrutando de una edad de oro. Nunca antes tuvimos a nuestro alcance tal cantidad de variedad y calidad en el medio que más quiero. Esto hace que sea cada vez más difícil elegir bien la «lista de la compra», y por eso mismo no deberiamos resignarnos a comprar un comic por costumbre o rutina si el contenido no está a la altura del precio que pagamos por él. Es por esto que por ejemplo compro cada vez menos comics mutantes, pero voy a muerte con Jason Aaron, Geoff Johns, Daniel Warren Johnson o Ed Brubaker y Sean Phillips.
Hoy celebro los tres años publicando artículos diariamente. Y la verdad es que sigo con ganas de mantener esta regularidad porque hay muchas cosas que me apasionan y que quiero recomendar. Por ejemplo lo que está haciendo Taylor Sheridan en televisión. Me está volando la cabeza con unos contenidos que parecen pensados para mi y que por fin pude empezar a disfrutar gracias a la llegada de SkyShowtime a España. En las últimas semanas igual habéis notado que han aumentado las reseñas de televisión, y la verdad es que Sheridan y The Mandalorian sin duda lo merecen.
Como comentaba al principio, este mes de agosto este blog cumplirá 10 años. Además, el post de hoy es el número 1845, en condiciones normales y si no pasa nada catastrófico, durante 2023 publicaré el post 2000, otro motivo para celebrar. No se si hay muchos blogs o webs que puedan presumir de esta regularidad, la verdad. Y tengo claro que llegué tarde al mundo del blog cuando lo que se lleva actualmente son los videos y los canales de twitch. Sin embargo, me encuentro muy a gusto con la libertad que me da poder escribir lo que quiera en cualquier momento, así que no me veo cambiando el formato de mis publicaciones.
No quiero terminar esas líneas sin daros las gracias a los que me leéis de forma habitual, vuestros “me gustan” y vuestros comentarios se agradecen un montón y me dan fuerzas para seguir escribiendo. También gracias a todos los amigos de Twitter con los que comparto aficiones frikis, que hacen que la vida sea un poco más chula. Aunque se que hay mucho elemento tóxico en internet, en su mayoría yo estoy disfrutando de lo bueno de las redes sociales, y es gracias a vosotros.
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Más de 35 años después, he vuelto a leer El retorno de los dragones, la primera novela de la serie Crónicas de la Dragonlance de Margaret Weis y Tracy Hickman, uno de los libros claves que afianzaron mi afición por la lectura.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENTRE LOS CLÁSICOS
Son amigos de toda la vida que siguieron caminos distintos. Ahora vuelven a reunirse, aunque cada uno oculta a los demás algún secreto en particular. Hablan de un mundo sobre el que se cierne la sombra de la guerra, cuentan historias de extraños monstruos, de criaturas míticas forjadas en la leyenda, pero no dicen nada de sus secretos.
Al menos, no por el momento. No los revelarán hasta que se encuentren con una hermosa y enigmática mujer, que porta una vara mágica. Ella hará que el grupo de amigos se vea inmerso en las sombras, y que sus vidas cambien para siempre, al tiempo que forjan el destino del mundo.
Nadie esperaba que fueran unos héroes. Y ellos, menos que nadie.
Esta compañía de héroes está formada por Tanis Medio Elfo, un medio elfo bastardo y el líder del grupo, dividido entre la mujer humana Kitiara y la elfa Laurana; Sturm Brightblade, escudero de los Caballeros de Solamnia y hombre profundamente honorable; Goldmoon, hija del jefe de la tribu Que-Shu, portadora del Báculo de Cristal Azul y primera clériga del bien desde el Cataclismo; Riverwind, guardaespaldas e interés romántico de Goldmoon; Caramon Majere, un guerrero enorme, musculoso y a veces lento de mente, con un profundo afecto por su hermano; Raistlin, un mago cínico, sarcástico y físicamente frágil, del que desconfían la mayoría del grupo. El grupo lo completan, Flint Fireforge, un viejo enano rudo y viejo amigo de Tanis, y Tasslehoff Burrfoot, un kender alegre, no tan inocente con las manos más rápidas del mundo para llevarse «sin querer» objetos ajenos.
Margaret Edith Weis (Misuri, 1948) es una escritora estadounidense especializada en la novela fantástica y en la ciencia ficción. Junto a Tracy Hickman, creó el universo literario y de juegos de rol Dragonlance. En 1983, Weis se presentó al puesto de editora de juegos en TSR, Inc. puesto para el que fue rechazada. Sin embargo , consiguió el trabajo de editora de libros, en el que trabajó hasta 1986. Uno de sus primeros trabajos fue ayudar a coordinar, junto a Tracy Hickman, «Project Overlord», que debía incluir una novela y tres módulos para AD&D. Weis y Hickman idearon la trama de la novela y contrataron a un escritor para que escribiera la novela. Como esta idea no funcionó, Hickman y Weiss decidieron escribir ellos mismos la primera novela de la serie. «Project Overlord» pronto pasó a llamarse Dragonlance y se convirtió en una trilogía de novelas, Las crónicas de la Dragonlance, y quince módulos interconectados. Weis y Hickman también escribieron la siguiente trilogía, Leyendas de la Dragonlance, que se publicó en 1986.
Tracy Raye Hickman (Utah, 1955) es un autor estadounidense de fantasía y creador de juegos de rol. Escribió las novelas de Dragonlance con Margaret Weis. También escribió material para juegos de rol mientras trabajaba para TSR, además de coescribir novelas con su mujer, Laura Hickman. Es autor o coautor de más de 60 libros. Su mujer Laura le introdujo por primera vez al mundo de Dungeons & Dragons (D&D) poco después de casarse. Juntos, Tracy y Laura escribieron las versiones originales de los módulos de aventura Rahasia y Faraón, publicándolos de forma privada. Cuando Tracy y Laura Hickman viajaban de Utah a Wisconsin para unirse a TSR, empresa que publicó los juegos de Dungeons & Dragons donde llevaron sus juegos, Hickman concibió la idea de una ambientación que volviera a hacer temibles a los dragones. En TSR encontró a otros creadores interesados en su proyecto, que se llamó «Proyecto Overlord». Cuando TSR anunció su intención de desarrollar la serie de aventuras de rol basadas en dragones de Hickman, esto dio lugar a las Crónicas de la Dragonlance, y al inicio de su asociación con Margaret Weis.
Las crónicas de la Dragonlance son uno de los libros de mi vida. Fue publicado en España por Timun Mas en 1986, por lo que yo lo debí leer con 12 o 13 años. El impacto que tuvo El retorno de los dragones en mi fue tremendo, y a partir de él surgió el ansia por buscar otros libros de fantasía, empezando por El Señor de los Anillos de Tolkien. Cuando leí esta novela, no sabía nada de la historia editorial que acabo de comentar o que había nacido como una novelización de unos módulos de Dungeons & Dragons. Ni falta que hacía. Los personajes eran tan carismáticos, sus dramas tan reales y la aventura tan grande, que me impactaron muchísimo. Y me hicieron querer leer más de este mundo fantástico.
Reconozco que es fallo mío, pero hasta hace poco nunca había releído ninguna novela, tengo tantas lecturas nuevas pendientes que no tengo tiempo de retomar antiguas. Coincidiendo con el confinamiento sí volví a leer la serie de Dune de Frank Herbert, y desde que vi el primer trailer de la nueva película de Dungeons & Dragons nació en mi unas ganas tremendas de volver a leer la Dragonlance, a ver qué sensaciones me recordaba. Y aunque me ha costado encontrar el momento para ponerme con esta novela, la experiencia ha sido super positiva. La novela cuenta con 480 páginas divididas en dos partes que me leí en dos días. De hecho, al haberlo leído de niño, reconozco que recordaba el libro como de mucha más extensión. Volver a encontrarme con Tanis, Raistlin, Caramon, Sturm o Goldmoon ha sido una pasada. Como las típicas comidas de antiguos alumnos donde te reencuentras con amigos que fueron muy importantes en un momento de tu vida, aunque luego la vida te llevara por caminos diferentes, pero sabes que la conexión va a estar ahí para siempre.
En esta relectura ya con un bagaje literario más amplio puedo notar la estructura y como los protagonistas son arquetipos de los personajes típicos de D&D, cada uno con una personalidad muy marcada. En muchos aspectos, ahora veo también muy clara la influencia de El Señor de los Anillos en esta historia, por ejemplo empezando con la reunión del grupo para realizar una misión inesperada, y en general del mundo de D&D con la propia estructura de las misiones. Al mismo tiempo, frente a la fantasía de Sanderson o Abercrombie con novelas larguísimas que se toman su tiempo para mostrar con gran detalle todos los aspectos de sus mundos, El retorno de los dragones es una novela que va a saco en las dos misiones que realizan estos héroes, con unas descripciones más bien justas, aunque suficientes. Además, el final de las dos partes de la novela resultan bastante anticlimáticos, siendo despachados en apenas unas pocas páginas. Y no es que la historia esté mal o la trama resulte insuficiente, aunque algunas soluciones si resultan un tanto gratuitas y planteadas con deus-ex-machina planteados en el momento. Pero si me sugiere un estilo de escritura menos profesional que el de los autores antes mencionados. De hecho, esta novela fue la primera obra publicada de Weis y Hickman, y creo que se nota que ambos escritores tenían mucho margen de mejora.
Hechas estas apreciaciones, lo cierto que es dan un poco igual porque la construcción de los personajes me parece soberbia y consiguen que conecte con la historia y sus protagonistas desde el minuto uno. El drama de Tanis y como se siente en medio de dos mundos sin pertenecer a ninguno, o la ambigüedad de Raistlin, que notas que está a punto de caer al lado oscuro y que la desconfianza de algunos de sus antiguos amigos no sin razón, me parece espectacular. Y así con todos, no quiero hacer una lista detallada de cada elemento que me ha gustado de cada uno. Weis y Hickman lo que realmente hacen bien es la caracterización y las interacciones entre ellos, y consiguen que seguir las peripecias de este grupo resulte una maravilla. Más que un análisis «objetivo» (cosa que en el fondo no existe), esta novela ha vuelto a conectar conmigo a nivel emocional, y me ha proporcionado un nivel de disfrute tremendo. NO le puedo pedir más a una novela de fantasía heroica.
Tras El retorno de los dragones, ya recogí de casa de mis padres La tumba de Huma, la segunda parte de la Dragonlance. Habrá que ver si también me la leeré en dos días, aunque igual tendría que espaciar un poco más su lectura para que el disfrute me dure un poco más. Me esperan unas semanas geniales mientras me leo todos los libros.
PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENTRE LOS CLÁSICOS
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Cuarta película de John Wick con el eterno Keanu Reeves y de nuevo dirigida por Chad Stahelski.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
John Wick, legendario asesino retirado, vuelve de nuevo a la acción impulsado por una incontrolable búsqueda de venganza. Al tener que luchar contra asesinos sedientos de sangre que le persiguen, John tendrá que llevar sus habilidades al límite si quiere salir esta vez con vida.
Chad Stahelski dirige su cuarta película de John Wick a partir de un guion de Michael Finch y Shay Hatten, inspirado en el personaje creado por Derek Kolstad, director con Stahelski de la primera parte. La película tiene una larguísima duración de 169 minutos, conectando con moda de las películas cada vez más largas que se está convirtiendo en norma en el mundo del entretenimiento. Además, John Wick cuenta con fotografía de Dan Laustsen, montaje de Nathan Orloff y música de Tyler Bates y Joel J. Richard.
Junto a Keanu Reeves como el protagonista John Wick tenemos a Laurence Fishburne, Ian McShane y Lance Reddick retomando sus papeles en la saga. Las nuevas incorporaciones de esta película son Donnie Yen, Bill Skarsgård, Hiroyuki Sanada, Shamier Anderson, Marko Zador y Scott Adkins, entre otros.
Antes de comenzar a hablar de John Wick 4, tengo que decir que la tercera película me pareció la más floja de toda la trilogía. Entre otros motivos, por una falta de originalidad en los sets de acción y una repetición excesiva de la llave que usa John para derribar a sus oponentes (proyección – tiro al suelo – disparo a la cabeza), algo repetido por él y el personaje interpretado por Halle Berry hasta la saciedad. O el ataque del perro, que verlo por décima vez dejaba de tener gracia. Además, el villano interpretado por Mark Dacascos y su tono humorístico no funcionó en ningún momento. Estos elementos, y conocer que esta cuarta película se iba por encima de las dos horas y media de duración no me invitaban a optimismo. Quedaba por ver si Stahelski y su equipo habían aprendido de lo que no había funcionado (en mi opinión) para hacer una película que me volara la cabeza o se iban a limitar a hacer una repetición autocompleciente ridículamente alargada.
Por suerte, la opción con la que nos hemos encontrado ha sido la primera. John Wick 4 nos ha regalado algunos de los sets de acción más bestias e imaginativos que recuerdo, convirtiendo la película en un éxito sin paliativos. La historia no es que sea increíblemente imaginativa, pero mantiene al protagonista en su camino hacia la liberación de su deuda con la Alta Mesa o a su muerte intentándolo. Y quien sabe si ambas opciones no serán la misma.
John Wick es el Hombre del Saco, un asesino que sólo sabe matar a todo el que se ponga en su camino. Y en esta cuarta parte vamos a verle en sets increíblemente originales que nos ofrecen llaves y gun-catas super imaginativos que me han mantenido con la sonrisa en la cara a lo largo de toda la película. El set de acción en Osaka con espadas, el brutal enfrentamiento en Berlín o la salvaje orgía final de más de media hora de duración me han parecido la ostia.
Uno de los principales éxitos de John Wick es presentar a personajes carismáticos que esta vez si plantean una amenaza real para John y que ofrecen unas coreografías alucinantes. El asesino ciego interpretado por la leyenda Donnie Yen, el sorprendente jefe de la Alta Mesa alemana interpretado por Scott Adkins o el asesino del Marqués de Gramont son enemigos brutales a lo largo de la película. Junto a ellos, Hiroyuki Sanada suda carisma como el amigo de John en Japón, a lo que hay que sumar la ambigüedad de Winston Scott, el director del Continental de Nueva York, o de Mr. Nadie, el asesino con perro que también busca conseguir la recompensa por la cabeza de Wick. Aunque Keanu Reeves es el gran protagonista, todos estos personajes suman elementos que hacen que los enfrentamientos tengan siempre un elemento de novedad e incertidumbre que funcionan de maravilla.
Otro elemento que me parece bestial es que John Wick recibe una manta de ostias increíble en esta película, lo que añade una intensidad y sensación de peligro inédita a esta escala. Está claro que esta película no busca se «realista» y que Wick más que un ser humano parece Terminator, al levantarse siempre tras recibir golpes, atropellos y caídas imposibles, pero eso creo que es también parte de la gracia de la película. Y los espectadores sabemos a lo que vamos, porque en mi sesión hubieron risas y vítores ante algunos de los imaginativos y brutales sets de acción.
Otra clave de la película es que los sets de acción son brutales, pero a esto hay que sumarle una clara intención estética de ofrecer una película increíblemente bella, con unos planos alucinantes y una fotografía realmente sobresaliente. La película mantiene además la premisa de la tercera película de convertirse en una aventura por todo el mundo, al situar su acción principal en Osaka, Berlín y París, como si de una película de James Bond o Misión Imposible se tratara. Si a eso le sumamos una selección de canciones super potente y un in-crecendo en la tensión y la imaginación de los sets de acción, el éxito me parece monumental. La brutal pelea en medio del tráfico en la Plaza de la Concordia en París, el tiroteo con balas explosivas (la favorita de mi hijo) o la brillante subida por las escaleras del Sacre Coeur son escenas que van a quedar en el recuerdo de los fans del cine de acción durante muchos años.
Hablaba sobre la a priori ridículamente larga duración de 169 minutos de la película. Sin embargo, cuando se conecta con lo que nos están dando, la duración no es un problema. Si hubiera durado 30 minutos más, no me hubiera importando teniendo en cuenta el nivel de disfrute que me estaba ofreciendo. Esto al final no ha sido un problema, más bien la duración que el climax de la historia de John Wick merecía.
Suelo hablar de lo positivo y lo negativo de las películas. En este caso, he disfrutado tanto de esta película que no le pongo peros. Por decir algo, la falta de puntería de los asesinos y que teniendo todos trajes blindados nadie caiga en disparar a la cabeza entra dentro de las leyes de este universo, porque de hacerlo no habría película. Pero dentro de esto que no es realmente un problema, me alegra que el nivel de imaginación y brutalidad haya sido tan acertado. Y me flipan los largos planos en la mayorías de las escenas de acción donde vemos perfectamente las técnicas que Keanu y el resto de actores usan en los combates. A todo esto, hay que quitarse el sombrero y alucinar con los extras y artistas marciales que intervienen en la película, porque algunas caídas y golpes me parecen super bestias. Que estas escenas hayan sido rodadas por personas de carne y hueso que han salido vivos de las mismas me vuela la cabeza.
John Wick 4 es una sinfonía de destrucción. Un éxito monumental que ningún fan del cine de acción puede permitirse dejar de ver.
Y una vez dicho esto, tengo que hablar del final, pero para ello tengo que entrar en territorio de SPOILERS. ¡Sigue leyendo bajo tu responsabilidad!
¿Sigues aquí? Ojo que ya no hay vuelta atrás.
SPOILERS MASIVOS A CONTINUACIÓN.
¿JOHN WICK HA MUERTO? Por un lado entiendo que Reeves, de 59 años, empieza a no tener edad para la manta de ostias que recibe y de hacer los combos que tiene que ejecutar en pantalla. Pero salí del cine pensando que la película se había guardado una sorpresa final que no llega a producirse en la escena post-créditos. Aparte que si Wick sabe que se muere ¿para qué le dice a Donnie Yen que está en deuda con él? Me gustaría pensar que dado el éxito de taquilla que la película va a conseguir, se hayan guardado un mecanismo de seguridad de forma que Winston realmente pudo llevar a Wick a un hospital y le salvó la vida, fingiendo su muerte para que nadie le busque en el futuro. Por soñar…
En todo caso, que lleve a cabo su misión y quede libre de la Alta Mesa, liberando al mismo tiempo de su obligación a su amigo ciego, es el climax perfecto que hace que Wick ya no tenga nada por lo que luchar, por lo que acepte que es el momento de descansar. Recordando los westerns en el que el héroe cansado descansa al final, la película creo que da un cierre muy acertado a la historia, realmente si se piensa bien, el único posible. Por esto también hay que aplaudir a los creadores, que han sabido dar el cierre potente y satisfactorio que por ejemplo no supieron darle al James Bond de Daniel Craig, que tuvo una muerte lamentable. No es el caso de John Wick, y me alegro por ello.
John Wick ya es historia del cine de acción. Levanto mi copa en su honor. Por cierto, la escena post-créditos con final ambiguo deja este universo en un momento interesante que indica que igual no es el final de la Alta Mesa o los hoteles Continental. Dentro eso sí que no veo a Donnie Yen de protagonista de nuevas películas (si es que sobrevive a esta escena, cosa que no está clara). Y por supuesto, tampoco Mr. Nadie o Akira pueden llenar las botas que deja libres John. Veremos los próximos anuncios. En todo caso, me alegro que Keanu Reeves y Chad Stahelski hayan cerrado esta historia y ahora tengan el camino libre para nuevas propuestas. ¡Bien por ellos!
Comparto el trailer de la película:
John Wick 4 es un espectáculo alucinante con algunos de los mejores sets de acción de los últimos años. Un exceso que recordaremos durante muchos años.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Panini ha publicado un nuevo volumen de los especiales Blanco, Negro y Sangre de tamaño extra-grande dedicado a Caballero Luna, un personaje perfecto para este formato de historias cortas con un dibujo espectacular.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Los mejores creadores de Marvel ponen su marca en el Puño de Khonshu, mediante historias en blanco, negro y rojo sangre. Jonathan Hickman y Chris Bachalo presentan al Caballero Luna del futuro. Marc Guggenheim y Jorge Fornés cuentan una aventura del Caballero Luna al revés. Murewa Ayodele y Dotun Akande unen al cruzado de blanco con Spiderman para una desgarradora noche de aventuras… ¡Y mucho más!
Este volumen extra-grande Marvel Treasure Edition contiene Moon Knight: Black, White & Blood 1-4 USA. En él encontraremos 12 historias de 10 páginas cada una. Además de los autores antes mencionados, tenemos a Benjamin Percy con Vanesa R. Del Rey, David Pepose con Leonardo Romero y Chris Sotomayor, Patrick Zircher, Erica Schultz y David López, Jim Zub con Djibril Morissette-Phan, Ann Nocenti con Stefano Raffaele y Chris Sotomayor, Christopher Cantwell con Alex Lins, Nadia Shamma con Dante Bastianoni y Chris Sotomayor, y Paul Azaceta.
El principal problema de estos especiales es que 10 páginas de historia dan para lo que dan, no pudiendo crear nada increíblemente complejo al estar limitados en muchos casos a apenas una escena de acción. Sin embargo, alguien tan fracturado como Caballero Luna resulta el personaje perfecto para este formato, ya que los diferentes autores pueden jugar a la hora de presentar diferentes aspectos de sus personalidades y sus diferentes encarnaciones, formando un crisol de historias que siendo muy diferentes entre si, se complementan para ofrecer un volumen super satisfactorio.
Curiosamente, la sorpresa negativa de este volumen la tenemos en la historia creada por Hickman y Bachalo. O si lo pienso un poco, quizá no tanto. Porque ofrecen una historia sin punch dibujada de forma ininteligible por parte de Bachalo, de forma que realmente no sabes qué está pasando en cada viñeta, siendo para mi la peor historia de las 12. Tampoco conecto nada con el dibujo de Vanesa R. Del Rey, ni con la historia de Ann Nocenti. Dentro de lo que cabe, el porcentaje de «fallos» entra dentro de lo esperable, no supone un gran problema.
Sin embargo, en el lado positivo, me ha volado la cabeza la historia de Marc Guggenheim y Jorge Fornés en la que juegan con la narrativa y el orden de lectura. Las historias creadas por los dibujantes Patrick Zircher y Paul Azaceta también se encuentran ente mis favoritas de este tomo, a las que habría que sumar la de David Pepose con Leonardo Romero y Chris Sotomayor, por la forma en que presenta a las diferentes personalidades de Marc Spector. Aparte, los diferentes autores dan mucho juego a la hora de crear sus historias, creando historias de acción, de terror cósmico, pero también con elementos de comedia, como en la de Erica Schultz y David López. En lo referido a pijameo, el team-up de Caballero Luna con Spiderman creada por Murewa Ayodele y Dotun Akande también nos ofrece una historia sencilla pero efectiva y super divertida.
De forma bastante inesperada, me estoy convirtiendo en fan de este formato de Blanco, Negro y Sangre. De hecho, volúmenes como este me permiten conocer a artistas que no conocía, como algunos de los antes mencionados pero también el artista italiano Dante Bastianoni. En conjunto, incluso con las cosas que no me han funcionado veo un comic super ecléctico y variado en el lado artístico que ha saciado mi sed del personaje.
Me ha gustado bastante este Caballero Luna: Blanco, Negro y Sangre, volumen que ya acompaña en la estantería a los especiales dedicdos a Lobezno y Elektra. Y descubrir que en Estados Unidos Marvel está publicando un nuevo volumen dedicado a Darth Vader asegura que compraré el siguiente volumen.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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No tenia claro si ver ¡Shazam! La furia de los dioses del director David F. Sandberg, protagonizada por Zachari Levy, y me he encontrado lo que esperaba, para bien y para mal.
PUNTUACIÓN: 6/10
Billy Batson y sus hermanos adoptados han recibido los poderes de los dioses pero aún están aprendiendo a compaginar sus vidas de adolescentes con sus alter-egos superheróicos. Pero cuando las Hijas de Atlas, un vengativo trío de antiguos dioses, llegan a la Tierra en busca de la magia que les robaron hace mucho tiempo, Billy -alias Shazam- y su familia se ven envueltos en una batalla por sus superpoderes, sus vidas y el destino de su mundo.
Shazam! fue creado por Bill Parker y C.C. Beck en las páginas de la editorial Fawcett en 1940 con el nombre de Captain Marvel. Años más tarde, DC Comics compró en 1972 esta editorial que había caído en declive, incorporándolo a su catálogo editorial como SHAZAM!, ya que por tema de derechos, estos habían caducado y Marvel Comics los adquirieron para su personaje Capitán Marvel. Si quieres saber más del personaje del comic, en las últimas semanas publiqué reseñas de varios de los comics más icónicos del personaje de los últimos años que puedes leer aquí.
Para ¡Shazam! La furia de los dioses repite David F. Sandberg como director, demostrando que Warner, a través de New Line, quedó contento con su trabajo en la primera película de 2019. De hecho, demostrando que no hay que arreglar lo que no está roto, Henry Gayden, guionista de la primera película, repite firmando el guion junto a Chris Morgan. La película de 130 minutos ha contado con un ajustado presupuesto de 125 millones que visualmente luce mucho mejor que la película anterior. La producción cuenta además con fotografía de Gyula Pados, montaje de Michel Aller y música de Christophe Beck.
Zachary Levi y Asher Angel interpretan a Shazam / Billy Batson, la estrella principal de la película. Jack Dylan Grazer y Adam Brody interpretan a Frederick «Freddy» Freeman, el hermano adoptivo de Billy, discapacitado físico y fan de los superhéroes. Grazer interpreta la forma normal de Freddy, mientras que Brody interpreta su forma de superhéroe adulto. Rachel Zegler es Anthea / Anne, una de las tres hijas de Atlas junto con Lucy Liu como Kalypso y Helen Mirren como Hespera, que forman el trio de villanas (iniciales) de la película.
Grace Caroline Currey interpreta a Mary Bromfield, la hermana adoptiva mayor de Billy, madura y con inquietudes académicas. Currey también interpreta la forma de superheroína adulta de Mary. Ross Butler e Ian Chen son Eugene Choi, el hermano adoptivo más joven de Billy y un jugador obsesivo. D. J. Cotrona y Jovan Armand hacen de Pedro Peña, el hermano de acogida mayor de Billy, que es abiertamente gay, tímido y sensible. Meagan Good y Faithe Herman interpretan a Darla Dudley, la bondadosa hermana adoptiva menor de Billy. Completarían el reparto Djimon Hounsou como Shazam, el último miembro superviviente del Consejo de Magos, que otorgó sus poderes a Billy Batson, tras designarle como su campeón, y Marta Milans y Cooper Andrews como Rosa y Victor Vásquez, los padres adoptivos de Billy y sus hermanos.
Reconozco que tuve mis dudas sobre si ver o no esta película. Y es que una cosa es hacer una película para todos los públicos y otra que la película sea infantil. Shazam! era infantil, y justo porque reconozco que no soy su público objetivo, me plantee evitarme el suplicio. Pero luego pensé que quedaba muy raro haber hecho unas reseñas de comics del personaje a modo de previa de la película, para luego no hablar de la película en si. Además, tras ver la primera película, al menos ya sabía lo que me esperaba y podía ajustar las expectativas.
Dicho esto, con sus cosas que luego comentaré, La furia de los dioses me ha gustado mucho más de lo que esperaba, dentro de que hablamos de un «bien sin más». Comenzando por los elementos positivos, la película empieza a tope desde el minuto uno presentando a unas villanas que hacen su aparición a partir de un suceso de la primera película, lo que conecta bien ambas historias. La película combina acertadamente escenas de acción (aunque luego hablaré de la ejecución) con momentos emotivos de los hermanos, ya sea en sus formas de niños/jóvenes o de superhéroe, que a mi me funcionan la mayor parte del tiempo. Como aventura ligera super comiquera (dicho con el mejor sentido posible) pensada para los más pequeños, creo que cumple bastante bien con su cometido. De hecho, en la parte emocional y de los personajes, me ha gustado más esta película que Black Adam, a pesar de contar con La Roca.
La película además muestra una envidiable falta de complejos a la hora de inspirarse en películas como Furia de Titanes y el trabajo de Ray Harryhauser, presentando a unos aterradores (para los niños) monstruos de la mitología griega como enemigos en el tercer acto. Unos seres que a pesar de tener una aparición muy muy limitada consiguieron mantenerme con la sonrisa en la cara mientras estaban en pantalla. En ese sentido, si el climax de la primera película creo que no fue todo lo acertado que debería haber sido, el de La furia de los dioses me ha parecido la bomba, ahora si super espectacular con unos planazos visuales estupendos, y también emocionante al estar el destino del mundo en juego y tener Shazam que arriesgarlo todo para derrotar a la villana.
Aunque hablamos de una familia Shazam! numerosa formada por seis superhéroes más sus padres, realmente los únicos que tienen profundidad son Billy y Freddy, quedando los demás como comparsas en un segundo plano. De hecho, puede decirse que Freddy en muchos momentos le gana la partida a Shazam y le quita el protagonismo la mayor parte de la película, excepto como decía en el climax final. Si eso es algo bueno o malo dependerá del gusto de cada uno, pero a mi me ha dejado con sentimientos encontrados.
Como pasó en la primera película, creo que Zachary Levi cumple con lo que le pide el director a partir de lo que pone el guion. Lo malo es que eso implica un exceso over-the-top de expresiones chungas y frases lamentables que intentan ser graciosas mientras vemos a un héroe con mentalidad de adolescente. Esto es en si mismo uno de los problemas que le veo a la película. De nuevo, entendiendo que yo no soy el público objetivo de la misma. No es un problema de Levi, que excepto en el climax final, acaba resultando cargante la mayor parte del tiempo, sino de lo que el guion le hace hacer. Para más inri, lo que más me gustó de la primera película era el drama de Billy Batson mientras intentaba ajustarse a su nueva familia adoptiva. Sin embargo, en esta continuación el actor Asher Angel que interpreta a Billy ¡prácticamente no aparece! Esto viene en parte provocado por el protagonismo de Freddy que comentaba antes, pero también por una historia que obliga a Shazam! a estar presente casi todo el tiempo. Y para mi, dentro que el arco de Freddy no me parece mal en si mismo, que quite importancia a Billy si es un problema, dado que se está restando protagonismo a la estrella de la película.
Hay otro problema en la película, y es la forma en que caracterizan a Shazam! Por un lado, en los comics tenemos a un niño de 10-12 años habitando el cuerpo de un héroe. Sin embargo, en la película Billy tiene casi 18 años, y todos sus problemas de ansiedad vienen de pensar que su familia de acogida le dirá que se marche al dejar de estar en el programa de ayuda infantil cuando sea mayor de edad. Y para tener 17 años casi 18, la película no deja de mostrarle como un incompetente y alguien bastante tonto, algo que por ejemplo no son ni Mary ni Freddy.
En este sentido, sabemos los poderes de Shazam! provienen de la sabiduría de Salomón, la fuerza de Hércules, la resistencia de Atlas, el poder de Zeus, el valor de Aquiles y la velocidad de Mercurio. Aunque la mayoría de habilidades están presentes, la inteligencia brilla completamente por su ausencia, y eso también es un problema. Me hubiera gustado que la película de alguna manera indicara que al compartir sus poderes con sus hermanos, esta cualidad se la hubieran quedado ellos y no Billy, pero que va. Shazam! es un idiota porque si la mayor parte del metraje. Lo cual por supuesto es otro problema, porque aceptando que igual este humor gusta a los niños pequeños, en mi caso impide que disfrute y conecte con el protagonista.
La película tiene un problema con las villanas, las hijas de Atlas, que no tienen nada interesante que hacer aunque están muy presenten en una parte importante del metraje, lo que indica un problema importante del guion. Y aunque el climax final me gustó mucho y las criaturas míticas me alegraron el día, lo cierto es que la película me hizo recordar que Sandberg como director de blockbusters palomiteros es cutrillo, algo que se nota especialmente en unas escenas de acción que no consigue rodarlas de forma que resulten interesantes. El presupuesto pasó de 90 millones en Shazam! a 125 en esta continuación, una cantidad muy ajustada dada el aumento en la escala de la película. Sin embargo, viendo algunos momentos sentía que a veces no es un problema de presupuesto, sino de habilidad de los creativos. Y como digo el climax me gustó mucho, pero es posible que fuera porque destaca dentro de la mediocridad general en el aspecto visual.
Por suerte para Shazam! La furia de los dioses, estos elementos acaban resultando secundarios gracias a la frescura y el amor que se tienen todos los miembros de la familia, que aportan el núcleo emocional que la película necesita para enganchar al espectador. Al menos conmigo lo consiguieron, cosa que por ejemplo no consiguió Black Adam con su intento de molonismo extremo de tío duro de pacotilla.
Destacar que la película tiene dos escenas post-créditos, la primera divertidísima, y un cameo estupendo de un miembro de la Liga de la Justicia que es además fundamental para la resolución de la película (aunque a la vez es un deus-ex-machina total). Escena que viene precedida por un gag buenísimo en mitad de la película a costa del final de la primera Shazam en la que mostraron a Superman sin que se viera la cara de Henry Cavill, no me acuerdo por qué motivo.
Teniendo en cuenta el ajustado presupuesto de 125 millones de la película, con que recaude 325 ya cubriría los costes de producción y empezaría a dar beneficios. Sin embargo, los trackings de ventas de entradas estaban siendo nefastos, y es estreno este fin de semana con tan sólo 30 millones en USA y 35 en el resto del mundo confirma que isual que Black Adam, la película no cubrirá los costes de Warner / New Line. Que una película de este tipo no consiga recaudar 200 millones en todo el mundo es un ejemplo más de lo dañada que está la marca DC / Warner en el mundo del cine. Aunque en este caso, entiendo que una parte del público no tendrá ganas de ver esta película debido a la naturaleza infantil de la primera parte.
Además, la película se ha visto perjudicada por una campaña idiota en redes sociales, al darse por sentado que esta película no va a tener repercusiones dentro del relanzamiento que James Gunn y Peter Safran van a llevar a cabo a partir de The Flash. Y digo idiota porque la gente debería concentrarse en disfrutar el AHORA y la película que tienen en pantalla, que muestra una aventura autoconclusiva y satisfactoria en si misma, en lugar de pensar en unos planes de futuro que ahora mismo son indeterminados. Representativo de esto fue una conversación de David Sandberg con un idiota en twitter que al mismo tiempo que le decía sin tapujos ni vergüenza que no pensaba ver su película, le exigía saber los planes futuros de Warner con el personaje y si sería importante en el nuevo relanzamiento. A lo que Sandberg le contestó con acierto que la única forma de hacer que Warner vea que Shazam! es importante es apoyando esta película, porque si no interesa a nadie ¿porqué tendría que interesarle al estudio continuar sus aventuras? Esto muestra la locura en que se ha vuelto el mundo del entretenimiento mainstream por una parte del fandom realmente idiota.
En todo caso, se habla del «agotamiento del cine de superhéroes» personalizándolo siempre en Marvel Studios, pero si vemos lo que está pasando en su Distinguida Competencia, su universo cinematográfico está siendo destrozado por el gran público.
Shazam! La furia de los dioses no es una gran película, pero me entretuvo y creo que cumple bien con el objetivo de entrener a un público infantil y juvenil. A veces no se le puede pedir más a una película de este tipo.
Comparto el trailer de la película:
¡Shazam! La furia de los dioses es tan entretenida como intrascendente, pero sabiendo a lo que vas creo que puedes pasar un buen rato.
PUNTUACIÓN: 6/10
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