Crítica de Stargirl temporada 1 (HBO)

Aprovechando mi nueva suscripción a HBO he podido ver entera la primera temporada de Stargirl, la serie creada por Geoff Johns inspirada en el personaje de DC Comics creado por él junto al dibujante Lee Moder. Y dentro que es un buen entretenimiento juvenil que transmite la idea de legado de los comics DC, he encontrado un nivel general acorde con otras series de Warner del canal CW.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

La serie sigue a la estudiante de secundaria Courtney Whitmore, interpretada por Brec Bassinger, quien descubre un bastón cósmico y se convierte en la inspiración para una nueva generación de superhéroes que se convierten en la Sociedad de la Justicia de América.

Geoff Johns (Green Lantern, Flash, El Reloj del Juicio Final) creó al personaje de Courtney Whitmore junto al dibujante Lee Moder en 1999. Fue presentada en su comic Stars and S.T.R.I.P.E., en el que originalmente adquiría la identidad superheroica de Star-Spangled Kid. Posteriormente, cambió su nombre a Stargirl cuando el Starman en activo en ese momento (Jack Knight, protagonista de la maravillosa serie de James Robinson y Tony Harris entre otros) se retiró, pasando a formar parte activa de la Justice Society of America (JSA), que en ese momento estaba guionizada por el propio Johns junto a David S. Goyer.

Johns ha creado esta serie de televisión cuya primera temporada de 13 episodios se estrenó el pasado mes de mayo y que aunque inicialmente formaba parte del canal de streaming DC Universe, se ha unido al catálogo de la cadena The CW junto a Green Arrow, Flash, Supergirl o Batwoman. En España la serie estuvo disponible en HBO al día siguiente de su estreno en USA. La serie ha sido renovada por una segunda temporada cuyo estreno está previsto para 2021, si el COVID no lo impide.

Stargirl ha sido creada por Geoff Johns, y cuenta con Sarah Schechter, Glen Winter, Greg Beeman, Melissa Carter y Greg Berlanti como productores ejecutivos. Además de creador, Geoff Johns escribe 4 de los 13 episodios de esta temporada. El resto de episodios han sido escrito por Colleen McGuinness (2), James Dale Robinson (2), Melissa Carter (2), Taylor Streitz , Evan Ball, Paula Sevenbergen.

Por su parte, los trece episodios han tenido 12 directores, entre los que se encuentran Glen Winter, Michael Nankin, Rob Hardy, David Straiton, Chris Manley, Lea Thompson, Geary McLeod, Tamra Davis, Andi Armaganian , Jennifer Phang , Toa Fraser y Greg Beeman, el único que dirigió 2 episodios. La serie ha contado con fotografía de Scott Peck y Chris Manley, con música de Pinar Toprak.

Brec Bassinger es la gran protagonista al interpretar a Courtney Whitmore / Stargirl: una estudiante de segundo año de secundaria de Los Ángeles que tras mudarse con su familia a Blue Valley descubre una poderosa arma, el Bastón Cósmico, y se convierte en la heroína adolescente Stargirl.

La familia de Courtney está formada por su madre Bárbara Whitmore (Amy Smart), y su nueva pareja Pat Dugan (Luke Wilson), que en el pasado era Stripesy, el ayudante del Starman original de la JSA (interpretado casi a modo de cameo por Joel McHale). Em secreto, Pat buscaba trasladarse a Blue Valley para investigar un misterio que le atormenta desde hace una década. Junto a ellos, el hijo de Pat Mike (Trae Romano) completa la familia.

En el instituto Courtney conocerá a nuevos amigos y enemigos: Yolanda Montez (Yvette Monreal), Beth Chapel (Anjelika Washington), Rick Tyler (Cameron Gellma), Henry King Jr. (Jake Austin Walker) o Cindy Burman (Meg DeLacy) entre otros acompañarán a la protagonista en el instituto y fuera de él.

En el lado de los numerosos villanos de esta primera temporada, tememos a Jordan Mahkent / Icicle (Neil Jackson), Henry King Sr. / Brainwave (Christopher James Baker), Steven Sharpe / Gambler (Eric Goins), Lawrence «Crusher» Crock / Sportsmaster (Neil Hopkins), Paula Brooks / Tigresa (Joy Osmanski), Anaya Bowin / The Fiddler (Hina Khan) y el Dr. Shiro Ito / Dragon King (Nelson Lee), entre otros. Como véis, en lo referido al número de enemigos, la serie va sobrada.

Empezando con mi valoración de la serie, como veis he intentado ser deliberadamente ambiguo con el papel de los numerosos personajes que protagonizan la serie para intentar, en la medida de lo posible no chafaros las numerosísimas sorpresas y apariciones especiales que tenemos en la serie. Aunque luego entraré un poco más a fondo en la parte de spoilers, todos los fans de la JSA y del concepto del legado de los comics de DC, creo que van a disfrutar de esta serie.

Ese es el principal activo de una serie que, al final, sólo pretende entretener al target juvenil al que claramente está dirigido. No, yo no creo ser su público objetivo. Y al igual que otras series de CW, si entras en su juego puede ser muy disfrutable, a pesar de tener algunos elementos que hicieron mi suspensión de credulidad saltara por los aires en varios momentos. El elemento clave de una nueva generación de héroes que se levantan para enfrentarse al mal inspirados en los antiguos miembros de la JSA mola, y en ese aspecto se nota la mano de Geoff Johns en el guión y en la construcción de los personajes.

Un Johns que consigue transmitir el encanto de los mejores comics de DC en los que la personalidad de los héroes y no sus poderes son lo importante, y el vínculo mientras aprenden a utilizarlos hace que el equipo unido sea más fuerte que la suma de sus piezas individuales. Además, dentro de la locura que es que unos adolescentes se enfrenten a villanos asesinos super veteranos, Johns plantea el guión de forma que queda razonablemente bien justificado por qué sólo los héroes juveniles podían enfrentarse a esta amenaza. No tanto que venzan, eso entra dentro de los tópicos del género, pero al menos el cómo se llega hasta ahí está relativamente bien resuelto.

Otro detalle chulo de Stargirl y del guión de Johns, es que hace que la antagonista de Courtney sea Cindy Burman, la típica chica popular líder de las animadoras asquerosa del instituto de Blue Valley. Pero Cindy es además Shiv, la hija de Dragon King y una villana en ciernes superpoderosa que le va a poner difícil las cosas a Courtney. Y digo que esto mola porque Shiv fue también la villana en los primeros comics guionizados por Johns del personaje, en ese momento bajo el nombre de Star-Spangled Kid. Este es uno de los muchos easter-eggs de la serie que los fans de los comics van a disfrutar pero que no impide entender la historia a los no lectores.

Tengo un problema con la protagonista Brec Bassinger. Realmente no con la actriz, claro, sino con el personaje que interpreta, la adolescente de 15 años Courtney Whitmore. Por un lado, veo que Bassinger es una buena actriz que transmite la vitalidad y la alegría de vivir juvenil, a pesar de sufrir algunos dramas durante la temporada. También me ha parecido que desde el punto de vista físico y con su habilidad gimnástica, cumple de sobra con las escenas de acción. En un mundo en el que el “grim-n-gritty” aún sigue vigente en el medio audiovisual gracias a desastres como Batman v Superman de Zack Snyder o Joker de Todd Phillips, me parece genial que se hagan series como ésta planteada desde una perspectiva positiva que busca encontrar lo bueno que tenemos dentro, no amplificar lo malo.

Todo eso lo entiendo y me gusta. Pero volviendo a Courtney Whitmore / Stargirl, lamento decir que me cae mal el 75% del tiempo. Porque una cosa es ser positiva y otra ser una inconsciente que en su faceta superheroica pasa de lo que la dicen y hace lo que le sale del %$·€ todo el rato porque ella quiere. Volviendo al target objetivo, de nuevo entiendo que una serie que en el fondo es una aventura juvenil implica que los adolescentes hacen cosas fuera de toda lógica que los mayores les prohiben, y que Courtney lo haga es normal. En todo caso, también debo reconocer que Stargirl va de menos a mas y sufre una evolución super interesante que la hace crecer un montón como personaje.

También me doy cuenta que en los comics, desde Batman y Robin y todo lo que vino a continuación, nos hemos acostumbrado a ver a niños peleando contra adultos, y en la página lo vemos normal y mola, pero sin embargo verlo en imagen real no funciona igual de bien porque, claro, es imposible e irreal. Y esta sensación la tuve en varios momentos de la serie, junto a algún que otro WTF! Puntual.

Por si fuera poco, el climax final es de largo el peor episodio de toda la temporada porque, entre otras cosas, los efectos especiales no están a la altura. Y el caso es que en general la serie luce bastante bien y los efectos especiales relativos a los vuelos de Stargirl y sus demostraciones gimnásticas están bien realizadas y coreografiadas. Quizá el hecho que este episodio sea el peor de todos hizo que globalmente la sensación con la que me quedé sea peor que el nivel de la serie en su conjunto, lo cual me parece una pena.

En todo caso, dado que Stargirl tiene el corazón el el sitio correcto, como entretenimiento ligero la serie funciona y es entretenida, aunque la pongo al nivel de Flash o Supergirl. En función de lo que te parezcan estas series entiendo que podrás disfrutar el visionado de este primera temporada. En todo caso, si eres super fan de los comics y en concreto de la JSA, no te puedes perder esta serie.

Para comentar los elementos menos buenos que me impidieron disfrutar del todo la serie, tengo que entrar a comentar elementos clave de la trama CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

El primer elemento extraño de la serie lo encontramos en el propio episodio piloto, con un prólogo en el que vemos a la JSA siendo asesinada por la Injustice Society of America (ISA) formada por Icicle, Brainwave, Sportsmaster, Tigresa y la sorpresa de Solomon Grundy. Sólo Pat Dugan (Luke Wilson), el padre adoptivo de Courtney consigue escapar con vida por los pelos, llevándose a un moribundo Starman (Joel McHale) que muere en sus brazos, dejándole el Bastón Cósmico a su cargo, hasta que encuentre al siguiente portador.

Hasta ahí, el comienzo impacta, cumple su objetivo de captar la atención de los espectadores y me moló mucho. Sin embargo, tras derrotar la ISA a la JSA, los villanos ¿desaparecen durante 10 años para ocultarse por algún motivo en Blue Valley? NO tiene sentido, dado que en la serie nunca se menciona la existencia de otros héroes como Batman, Superman, Wonder Woman o en general la Justice League que podrían enfrentarse a ellos. Y del resto que sí mencionan, entre ellos los sorprendentes 7 Soldados de la Victoria, su líder Shining Knight también es derrotado y le dejan con vida sin recuerdos para reirse de él. No se corresponde el nivel de poder de estos villanos con el salto temporal que se produce.

Otro elemento importante y fundamental es que la serie utiliza los trajes y elementos icónicos de los miembros de la JSA como claves para pasar los poderes a los chavales de la nueva generación. Dejando aparte la locura que es que Pat esté escapando de la ISA para evitar que le maten pero encuentre el tiempo de volver al lugar de la batalla para recoger los trajes de los muertos antes que llegue la policía, bomberos, ambulancias o que los propios villanos se los queden como trofeos, la serie muestra que lo especial son los trajes, no quienes los empuñan. De esta forma, Yolanda Montez se convierte en Wildcat, Beth Chapel en Dr. Midnight y Rick Tyler en Hourman, pero si los trajes los hubieran encontrado otras personas, buenas o malas, hubieran podido utilizar sus poderes también. Comentaba al principio que lo principal de los comics no son los poderes, sino las personas que los tienen, pero en el caso de ESTA serie los trajes y los poderes asociados sí son fundamentales y definitorios. En este sentido, que Pat construya a S.T.R.I.P.E., un robot gigante volador es de largo lo menos loco que vamos a encontrarnos.

Además de lo cuestionable de los orígenes de los chavales superheroicos, hay un problema muy grande con los villanos, en especial con la mente maestra que es Jordan Mahkent / Icicle. La serie intenta humanizarle para que no sea un villano de opereta, pero personalmente no me lo creo. Lo que es peor, toda la humanidad que muestra inicialmente hace que su paso a villano full-time sea increíble en el sentido más literal del término, llegando a alcanzar niveles un tanto penosos.

Entiendo la que serie no hay que tomarla demasiado en serio debido al target adolescente que comentaba antes, como tampoco hacemos con Flash o Green Arrow, y que con los ojos adecuados Stargirl es muy entretenida. Pero convertir a la ISA en unos super villanos asesinos de unos héroes veteranos hace que sea ridículo que se planteen que unos chavales sin experiencia puedan no ya hacerles sombra, sino derrotarles . Y si encima el climax es un fail en toda regla por unos insatisfactorios enfrentamientos entre Stargirl / Shiv, Brainwave / Wildcat y sobre todo Solomon Grundy / Hourman, pues la sensación final es normal que sea algo decepcionante. Por ejemplo, entre matar a un villano y dejar libre a Grundy como al final acaba haciendo Hourman, algo ridículo se mire como se mire, hay un enorme rango de opciones la primera de las cuales es dejarle inconsciente para la que lo policía o el ejército le detenga. Este momento es un WTF! en toda regla, al igual que el Wildcat / Brainwave en el que el villano emplea un truco que hasta ese moemnto no le había hecho falta dado su nivel de poder.

Dado que Pat y Courtney tienen más objetos de otros miembros de la JSA, entre ellos la linterna de Green Lantern, el bolígrafo de Johnnie Thunder y creo que la máscara anti gas de Sandman, no hay duda que la alineación de los jóvenes JSA va a crecer de cara a la segunda temporada ya confirmada. En todo caso, ya digo que aunque estas últimas líneas puedan parecer muy negativas, globalmente la serie me ha entretenido y con el estado mental adecuando creo que puede funcionar muy bien entre público de todas las edades.

Comparto el trailer de Stargirl:

Stargirl es un más que correcto entretenimiento, aunque no puedo negar que me he llevado un pequeño chasco con ella. En todo caso, si eres fan de los comics no dudo que hay muchas oportunidades de que te guste.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Friday 2 de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente (Panel Syndicate)

Una de las pocas novedades comiqueras durante el confinamiento de la primavera pasada fue el estreno de Friday, el comic de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente publicado en la web Panel Syndicate en la modalidad de “paga lo que quieras”. Después de un excelente primer número, el segundo número se ha hecho de rogar pero merece también mucho la pena. Hoy comento mis impresiones del segundo número.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¡FRIDAY #2 ya esta aquí!

¿Qué quieres decir con “ya era hora”?

Nah, es sólo que este maldito confinamiento y la pandemia han afectado nuestra percepción del tiempo. Seguro que no han sido seis meses desde que se publicó el primer número, no puede ser… ¿A quién le puede llevar tanto tiempo realizar un comic de 48 páginas?

En cualquier caso, Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente han vuelto con nuestro héroes “Post Young-Adults” y el misterio adquiere un giro oscuro al salir a la luz la historia de la pareja de jóvenes detectives formada por Friday y Lance.

Oh, boy! Tener que esperar desde ABRIL para leer el segundo número de Friday ha sido un pasote exageradísimo. Si esta va a ser la norma es totalmente imposible seguir esta serie de forma periódica. Dicho esto, ¡qué pasada de comic!! En este segundo número hacemos un viaje al pasado para conocer la historia de la relación de Friday y Lance como investigadores juveniles, antes de marcharse Friday a la Universidad.

Se nota que Brubaker ha preparado una historia con múltiples variables que irán desarrollándose a medida que avance la serie, pero es el apartado artístico de Marcos Martín al dibujo y Muntsa Vicente en el color lo que realmente eleva este comic a otro nivel. Martín y Vicente forman una pareja artística envidiable, y sus páginas transmiten el optimismo juvenil que recordamos de tantas y tantas obras de nuestra juventud, a la vez que transmiten en muchos momentos que hay algo oscuro acechando a la espera de atacar.

Comentaba en Twitter hace unos días que la gran dificultad a la hora de dibujar un comic no es el dibujo en si, cosa que por otra parte también lleva su tiempo, sino el proceso creativo de decidir cómo contar la historia. ¿Cuantas viñetas por página? ¿Desde qué punto de vista encuadro la viñeta? Pienso en Marcos Martín imaginando, probando en el proceso de abocetado diferentes posibilidades hasta encontrar la mejor opción. Y eso, para cada una de las páginas. Solemos dar por supuesta una facilidad para dar vida la historia que está en un guión que no tiene nada de fácil. O al menos yo probablemente no sabría ni por donde empezar. Y ver un comic con este nivel espectacular de dibujo, a pesar del tiempo que han tardado los autores en terminarlo, hace que me dé cuenta que la calidad cuesta, y que cuando dentro de 10 años sigamos disfrutando del comic nos dará igual el tiempo que pasó entre un número y otro, sólo lo buenos qué son.

Otra de las ventajas de estar ante un comic de creación propia publicado en la web Panel Syndicate bajo la fórmula de “paga lo que quieras” es que si los autores consideran que este número tiene que tener más páginas de las habituales, no hay nadie que les impids publicar un comic de 40 páginas, aunque sea el segundo número de la serie. De esta forma, este capítulo respira y está contado con la amplitud y el ritmo que la historia de Brubaker merecía.

Sinceramente no se si voy a comprar el siguiente número o si voy a esperarme a que salga el tomo, sea cuando sea que eso suceda. Pero sí puedo decir que estas páginas me tienen hipnotizado. La historia de Brubaker pinta super interesante, pero hay que reconocer que con sólo dos números es aún pronto para saber hacia donde se dirige el comic, aunque el concepto de “jóvenes detectives meets Lovecraft” me tiene ganado desde el principio.

Comparto las primeras páginas de este segundo número que Ed brubaker publicó en su newsletter a modo de preview:

Friday es un comic maravilloso de unos autores en la cúspide de su creatividad. Qué gustazo da disfrutar de su lectura, aunque sea en gotas pequeñas y tan espaciadas. Sinceramente, si tras estas líneas no he conseguido llamar tu atención para que al menos pruebes a leer el primer número, creo que nada lo hará.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Y vosotros, ¿llegásteis a leer el primer número, qué os pareció? Espero vuestros comentarios sobre . Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de Borat, siguiente película documental de Jason Woliner (Prime Video)

Justo a tiempo para la campaña electoral de Estados Unidos, Sacha Baron Cohen ha preparado un nuevo viaje de Borat desde Kazajistán para reirse de la parte republicana de la sociedad americana, que ha sido estrenado de forma online por Prime Video.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Catorce años después de su primera aventura, el cuarto mejor periodista de Kazajistán vuelve a Estados Unidos, pero esta vez viaja con su hija, para ofrecerla a Mike Pence como regalo del pais.


La película, cuyo largo título original es “Borat Subsequent Moviefilm: Delivery of Prodigious Bribe to American Regime for Make Benefit Once Glorious Nation of Kazakhstan” está dirigida por Jason Woliner, que cuenta con Luke Geissbuhler como director de fotografía, montaje de Craig Alpert y música de Erran Baron Cohen, que entiendo es el hermano de Sacha.


Viendo lo títulos de crédito aluciné al descubrir que esta película mezcla de falso documental tiene ¡8 guionistas! El propio Sacha Baron Cohen, Anthony Hines, Dan Swimer, Peter Baynham, Erica Rivinoja, Dan Mazer, Jena Friedman, Lee Kern. ¿En serio han necesitado a 8 personas para escribir esta película de apenas 90 minutos, si quitamos los títulos de créditos finales.


La película, producida por Four by Two Films y Oak Springs Productions, fue rodada prácticamente en su totalidad en 2020. Aunque en Wikipedia aparece que la película tuvo un presupuesto de 20 millones de dólares, leí también que Amazon Studios pagó 70 millones por los derechos de distribución a nivel mundial a través de su plataforma Prime Video, lo cual significaría que Sacha Baron Cohen ha hecho un negocio redondo.


El gran descubrimiento de la película es la actriz de origen búlgaro Maria Bakalova, que interpreta a la hija de Borat, Tutar Sagdiyev, en algunos momentos haciéndose pasar por una niña de 15 años a pesar de tener 24 en la vida real, que ofrece momentos divertidos y uno en concreto premeditadamente asqueroso, que sin embargo, acaba siendo la escena más divertida de la película.


Entrando ya en materia, tengo que reconocer que no me gustó la primera Borat. El principal gancho de dicha película que han intentado replicar era que bajo la excusa de rodar un documental sobre las costumbres americanas para la televisión de Kazajistán, Sacha Baron Cohen se comportaba de forma grosera, machista y racista ante un grupo de personas que en muchos casos no se escandalizaba y en ocasiones hasta se mostraban de acuerdo con sus comportamientos. Esto permitía a Cohen realizar una mordaz crítica de la sociedad americana de 2006.


En 2020, Cohen ha utilizado esta técnica para atacar muy claramente al segmento de la sociedad americana que vota a Trump, el republicano “redneck”. Reconozco que la película tiene varios momentos brillantes como el baile de debutantes o el mitin en un parque en el que Borat canta una canción racista que es coreada por el público asistente, y creo hay que ser valiente para montar una broma así ante un público armado al que igual la broma no les hace gracia. Pero globalmente termino el visionado sintiendo que me he tragado un panfleto político de la peor calaña.


Hay bromas que en 2006 al menos llamaban la atención por lo políticamente incorrectas que eran, por ejemplo todo lo relativo al antisemitismo de Borat, su machismo o mostrar Kazajistán como un pais casi medieval. Sin embargo, globalmente en Borat 2 al menos a mi no me funcionan quizá porque se trata de bromas repetitivas y de un tipo de humor que tras el estreno de la primera película se ha visto imitado hasta la saciedad.


Otra cosa que le llamó la atención de esta corta película es precisamente que es una película con una historia, no un falso documental que es como recuerdo la primera. Si la memoria no me engaña, en la primera película Borat simplemente iba de un sitio a otro entrevistando a gente y aparte de un pequeño argumento con un compañero de viaje (o algo así), no había más hilo conductor que el mostrar diferentes tipos de americanos para hacer una radiografía de la sociedad americana.


En Borat 2 hay una narrativa clara del viaje de Borat y Tutar mientras la niña aprende las costumbres americanas y evoluciona hasta convertirse en una persona adulta que quiere ser libre y no tener que aguantar el machismo de Borat y su pais. Este viaje está adornado con los momentos de falso documental como los que mencionaba antes (buenísimos, esos si), pero sinceramente la sensación que me deja es que el 80% del metraje es película con guión y sólo el 20% es falso documental con gente que no saben que son víctimas de una parodia. Por ejemplo, todo lo relativo a la cuidadora afroamericana que enseña a Tutar a pensar por si misma y no creer las mentiras de su padre es demasiado perfecto y conveniente para que la historia avance, es imposible que eso sea un falso documental. Si realmente el porcentaje fuera mayor del 20%, tendría que quitarme el sombrero, pero no es esa la sensación con la que me quedo, que si tuve viendo la primera película.


Y luego está lo del exalcalde de Nueva York Giuliani. Me parece fuertísimo que un personaje público como él caiga en la trampa de Cohen bajo la excusa de hacer una entrevista con un medio extranjero, y sinceramente pienso que lo que vemos de Giuliani no es un hecho aislado sino que muchos políticos no perderán ocasión en tener sexo con alguien que se lo proponga. Dicho esto, no se si Giuliani está casado, soltero, viudo o separado, y me da completamente igual. Tampoco se si es un defensor de la familia tradicional y esta escena muestra su hipocresía cuando no pierde ocasión de “echar una canita al aire” en cuanto le surge la oportunidad, cosa que tampoco descarto. No es extraño ver a defensores de la moral que no se aplican el cuento a ellos mismos en su vida privada, y en hipocresía creo que a los americanos no hay quien les gane.


Sin embargo, la escena realmente muestra a una mujer mayor de edad tirándole los trastos a un anciano, y Giuliani acepta el ofrecimiento. Cohen en la película corta el momento escabroso apareciendo en la habitación con una broma diciendo algo así como “ten sexo conmigo, que mi hija tiene 15 años y es una niña”, pero en la realidad la actriz Maria Bakalova tiene 24 años y se ha presentado como una periodista vestida como una profesional mayor de edad, por lo que el mensaje que es menor de edad no se corresponde con la realidad de lo que estaba pasando en la habitación. Al menos, hasta donde han mostrado en la película. De forma que si una mujer adulta se ofrece de forma consentida sin dinero de por medio a tener sexo con un anciano, no acabo de ver dónde está el problema.

En todo caso, no hay duda que esta escena le ha proporcionado un montón de publicidad gratuita a Cohen, que ha conseguido un gran éxito de audiencia con este Borat 2. Aunque Prime no da datos de audiencia, oficialmente así ha calificado la audiencia de su primer fin de semana, “un gran éxito”. Además, colocar su estreno en medio de la campaña electoral también a servido para conseguir un mayor empuje mediático y publicitario a la película, de forma que hay que felicitar a los responsables de marketing por el buen ojo comercial que han mostrado con el momento de su estreno.

En todo caso, más allá de hacer que un público convencido se ría a costa de los del otro lado, nunca he entendido como tanta gente supuestamente inteligente piensa que la forma de convencer a millones de personas que votaron a Trump en 2016 de que cambien su voto es insultarles y reirte de ellos en su cara. No le acabo de ver la lógica, la verdad, aunque también tengo claro que no creo que ningún republicano vaya a ver la película de forma voluntaria.

Comparto el trailer de la película:

Borat, siguiente película documental es una sátira para los ya convencidos, que ha perdido toda la fuerza y el impacto que causó con su primera película. Habrá gente que desde la superioridad moral europea la verá para confirmar cómo “nosotros” somos más listos que “ellos”, pero yo al menos hubiera preferido que Cohen hubiera disparado a ambos lados para hacerla más interesante como retrato demográfico. Está claro que ese no era el objeto de esta película.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok (DC Comics – Black Label)

Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok es uno de los comics de DC más anticipados de los últimos años, y una vez pude leer el tercer y último número, me quedo con sentimientos encontrados, que voy a intentar explicar en esta CRÍTICA SIN SPOILERS.

PUNTUACIÓN: 8/10

Treinta años después de que Batman: The Killing Joke cambiara los cómics para siempre, Three Jokers reexamina el mito de quién o qué es The Joker y cual es la clave de su eterna batalla con Batman. El exitoso escritor del New York Times Geoff Johns y Jason Fabok, el equipo creativo que libró la “Guerra Darkseid” en las páginas de La Liga de la Justicia, se reúnen para contar la historia definitiva de Batman y El Joker.

Después de años de anticipación comenzando en DC Universe: Rebirth # 1, la miniserie épica que estabas esperando está aquí: descubre por qué hay tres Jokers y qué significa eso para el Caballero Oscuro y el Payaso Príncipe del Crimen. ¡Es un misterio diferente a todos los que Batman se ha enfrentado jamás!

Tras el éxito monumental de El Reloj del Juicio Final y lo que este comic significa para Superman, tenía muchas ganas de leer a Geoff Johns enfrentándose a los mitos de Batman, y en concreto a su relación / enfrentamiento con Joker. Resulta curioso que dentro de la larga historia de Johns como guionista de DC Comics nunca se haya encargado de ninguna colección del Hombre Murciélago, centrado como ha estado con Green Lantern, Flash, la JSA y Superman entre otras series.

La génesis de este Three Jokers se remonta a mayo de 2016, cuando dentro del especial DC Comics Special: Rebirth que significó un cambio de rumbo editorial, además de anunciar la llegada de los personajes de Watchmen al universo DC, Johns presentó a Batman investigando la posible existencia de varios Jokers, rompiendo la idea que el Joker siempre había sido la misma persona.

En el fondo, estamos ante una idea genial de Johns inspirada en la larga historia editorial del personaje. Desde su nacimiento en 1939, Batman fue adaptándose a las modas de las diferentes décadas, ofreciendo diferentes versiones, por ejemplo la versión «camp» de los años 50 y 60, hasta que Dennys O’Neil y Neal Adams y Marshall Rogers redefinieron al personaje en los años 70, creando una versión que prácticamente llegó hasta nuestros días. El concepto de Johns plantea ¿y si estas diferentes versiones del Joker que vimos a lo largo de los años no fueron fruto del paso del tiempo y las modas de cada momento, sino que eran personas diferentes? Esto plantea 3 versiones diferentes de Joker: El Criminal, el villano de la primera época de Batman, más interesado en su objetivo y menos en juegos teatrales; el Comediante, que dejó paralítica a Bárbara y que esconde una versión más sádica; y el Payaso, que casi mató a Jason Todd y que sólo encuentra diversión en el sufrimiento de otros.

Lamentablemente, el complejo planning editorial de DC y los diferentes encargos de Geoff Johns dentro de Warner, donde se encarga del área de las películas y series basadas en los personajes de DC, han provocado que la salida de esta serie Three Jokers se retrasara hasta este 2020. Y cuatro años han acabado siendo demasiado tiempo. De hecho, este retraso ha provocado que finalmente este comic haya salido dentro del sello Black Label de DC Comics fuera de continuidad, dado que el Joker que sale en estas páginas difiere demasiado respecto a las versiones que se han visto en los últimos años dentro de las series de Batman.

Sin embargo, independientemente de si está o no en continuidad, las expectativas del fandom estaban por todo lo alto, hasta el punto que DC anunció que las ventas del número 1 habían superado los 300,000 ejemplares. Three Jokers es un éxito monumental de ventas y muy probablemente será el comic más vendido del año en USA. Sabedor del hype que se había creado, DC sacó este comic con un montón de portadas alternativas destinadas a destacar la presencia de varios Jokers diferentes con el paso de los años. Estas portadas también destacan a los 3 héroes cuyas vidas se han visto más afectadas por el Joker y que se enfrentarán a él en esta serie: Batman, Batgirl / Barbara Gordon, a la que el Joker dejó paralítica en La Broma Asesina de 1988; y Jason Todd, el 2º Robin que fue torturado y casi asesinado en Una Muerte en la Familia también de 1988, y que retornaría décadas después convertido en Red Hood (Capucha Roja).

Entrando ya en materia, Three Jokers probablemente haya sido víctima de su propio hype. Me ha parecido un gran comic de Batman y Joker, muy superior por ejemplo a otros comics más o menos recientes como La muerte de la familia de Scott Snyder y Greg Capullo o el actual arco Joker´s War que se está publicando en USA, pero que se queda muy lejos de ser el comic que marque un antes y un después y que vaya a tener la misma repercusión que en su día tuvo La Broma Asesina de Alan Moore y Dave Gibbons. En este sentido, la propia publicidad de DC vendiendo este comic como “la historia definitiva de Batman y El Joker” me parece totalmente desproporcionada y posible generador de más de una frustración.

Empezando en lo positivo, que lo hay y mucho, me encanta que en Three Jokers Barbara Gordon y Jason Todd le roben en muchos momentos el protagonismo a Batman. De hecho, Red Hood es un personaje al que le tengo bastante tirria desde que fue introducido en el universo DC, y creo que Johns ha clavado la caracterización de un joven que siente (con razón) que en el momento clave de su vida todo el mundo le falló y no tuvo a nadie que le ayudara. La humanidad que transmiten Jason y Barbara, héroes a los que el Joker llevó más allá de su punto de ruptura, me ha emocionado. Y creo que son los mejores retratos de los personajes desde ni me acuerdo, marcando eso sí las diferencias entre ambos: Mientras Jason abrazó la oscuridad tras ser casi asesinado por Joker, Barbara luchó lo indecible por volver a andar y no ha renunciado a sus fuertes convicciones morales.

Otra cosa que me ha gustado mucho de este comic ha sido confirmar lo bien que conoce y comprende Geoff Johns a Batman y todo su mundo, construyendo una historia atemporal que conecta con todos los mitos del personaje sin necesidad de adscribirse a una época determinada. Esto creo que puede ser un gran valor del comic en el futuro, y es que muchas veces la compleja continuidad comiquera puede hacer que algunos arcos tengan en parte fecha de caducidad al estar adscritos al momento editorial en el que se enmarcan, como le pasa por ejemplo al arco de Snyder y Capullo que mencionaba antes. Esta cualidad atemporal puede hacer que dentro de 5 o 10 años este volumen siga vendiéndose y se coloque en las estanterías al lado del Batman Año Uno, La Broma Asesina, The Long Halloween y tantos otros comics históricos del personaje.

Otro importante valor a destacar de Batman: Three Jokers es el maravilloso apartado artístico formado por Jason Fabok al dibujo y Brad Anderson al color. Fabok es un dibujante de estilo clásico, con una perfecta composición y unas anatomías que muestran a hombres y mujeres en plenitud física. El comic está maravillosamente dibujado hasta el punto que no es necesario leer los bocadillos para seguir la acción y entender lo que está pasando. Además, el encargo se complicaba al tener que mostrar a los tres Jokers protagonistas siendo fieles a su esencia y a la vez diferentes entre si. Y me alegra comprobar que Fabok resuelve el problema con nota.

En lo referido a la composición de página, veo a Johns muy deudor de Alan Moore y Dave Gibbons. Al igual que ya vimos en El Reloj del Juicio Final , Three Jokers se construye a partir de una narrativa de página con una rejilla de 9 viñetas. Hay muchas viñetas con planos medios de los protagonistas que miran a cámara como si nos estuvieran mirando a nosotros los lectores que me crea una sensación extraña, algo que entiendo está buscado por Johns.

Three Jokers es una miniserie de 3 comics de 48 páginas. Esto ha permitido a Johns plantear la historia con un ritmo más pausado que el de los comi-books tradicionales, pudiendo alargar más las escenas y consiguiendo un mayor impacto emocional. Además, las sorpresas están bien dosificadas y los cliffhangers al final de cada número me han parecido estupendos. Creo que la historia y el arte brillan a gran altura y merecen que paguemos el precio de portada para tener estos comics en casa.

Como véis, todo está muy bien y no le pongo un pero a nada. Y sin embargo… el final no acaba de estar a la altura. A la altura no de ESTE comic, sino de las expectativas de una historia destinada a mirarle de tu a tu a La Broma Asesina. Ahí, la historia se queda bastante por debajo. Además, veo a Johns realizando una labor revisionista sobre lo que los comics de Moore significaron para DC. Si en El Reloj del Juicio Final Johns hace una enmienda contra el “grim-n-gritty” surgido a partir de Watchmen, algo de lo que realmente Moore no es responsable más allá de crear un comic maravilloso que mucha gente malinterpretó, para Johns la idea clave de este Three Joker es que no importa quien es/fue el Joker antes de convertirse en el avatar del Caos de Gotham City, lo importante es que es el gran rival de Batman y siempre que haya un Batman existirá un Joker opuesto a él. Si Joker creía en La Broma Asesina que cualquiera podía convertirse en Joker si tenía un mal día, para Johns eso es lo de menos, ya que Joker es tan eterno como Batman y existirá siempre, tragándose cualquier atisbo de personalidad que tuviera antes.

Y luego hay un par de sorpresas finales que entran 100% en territorio spoiler que plantean una serie de dudas sobre la continuidad y me hacen pensar si no fueron estos elementos de las 10 últimas páginas los que hicieron que al final DC optara por colocar esta historia fuera de continuidad dentro del sello Black Label. Hay una idea sorprendente aunque no del todo descabellada dada la relación histórica de los personajes, y un giro final que recuerda de alguna forma al final de The Long Halloween que no le acabo de ver el sentido ni creo que vaya a tener más recorrido más allá de este comic. Sobre todo este último elemento hace que quizá el comic no sea todo lo satisfactorio que la brillantez de los dos primeros números planteaba.

De hecho, es curioso que a pesar de estar ante un comic editado por el sello Black Label, Johns al final de la historia se muestra como un buen guionista de la casa deja sus juguetes prácticamente igual que como los encontró, para que el siguiente guionista pueda plantear su historia sin excesivos sobresaltos. Teniendo en cuenta que nos vendían el comic como «la historia definitiva de Batman y El Joker», esto no llega a cumplirse para Batman o el Joker, pero tampoco para Batgirl y Red Hood, que no han evolucionado ni han aprendido nada que modifique su status-quo de forma sustancial.

En todo caso, creo que estamos ante uno de los comics más importantes del año de Batman y una obra notable que va a gustar a todo tipo de público, sobre todo los fans de toda la vida que no están al tanto de la actualidad de DC ni le preocupa la continuidad, sólo que la lectura en si sea interesante. Cosa que creo que Three Jokers cumple de sobra.

Comparto para abrir boca las páginas iniciales de este comic, donde disfrutaréis el estupendo dibujo de Jason Fabok:

Three Jokers ha sido un comic estupendo que se queda sin embargo por debajo de su propio hype. En todo caso, creo que hará las delicias de todos los aficionados de Batman y su mundo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de The Mandalorian 2×01 (Disney+)

Estoy super entusiasmado con The Mandalorian. No suelo escribir sobre episodios individuales de una serie porque prefiero valorar las temporadas completas, pero el arranque de la segunda temporada de la serie creada por Jon Favreau para Lucasfilm ha vuelto para recordarnos por qué esta serie puede marcar un antes y un después en la ciencia ficción televisiva.

Crítica SIN SPOILERS de este primer episodio.

El Marshall es el título de este primer episodio. En él, el Mandaloriano se dirige al borde exterior en busca de otros como él que le ayuden a encontrar la raza de Baby Yoda, tal y como vimos al final de la temporada anterior.

Jon Favreau es el director y guionista de este episodio. Es curioso, porque este es su primer episodio como director de la serie, cosa que no pudo realizar en la primera temporada. Y en este episodio vuelve a mostrar las señas de identidad que han hecho que los fans de Star Wars de todo el mundo volvamos a tener fe en las posibilidades de la franquicia galáctica.

Pedro Pascal vuelve a interpretar al Mandaloriano protagonista en un episodio en el que tiene un protagonismo casi total junto a Baby Yoda. En el casting de este episodio destaca John Legizamo como la voz de Gor Koresh, Amy Sedaris como la mecánica de Tatooine Pali Motto a la que conocimos en la primera temporada, y el estreno de Timothy Olyphant como el Marshall Cobb Vanth, que me ha parecido un personaje muy interesante que puede dar juego en próximos episodios. Y además, el final del episodio trae de regreso a un personaje sorpresa que me ha volado la cabeza.

Para empezar, hay una aparente falta de ambición de Jon Favreau a la hora de plantear este episodio, que no busca inventar la rueda, solo contar una historia ambientada en el mundo de Star Wars de la mejor manera posible, añadiendo capas de profundidad a varias razas que hasta ahora no la tenían. Pero que algo parezca sencillo o luzca simple no significa que lo sea, o que no haya un increíble trabajo de producción para la creación de este episodio.

En los 54 minutos que dura este episodio Favreau vuelve a dar una master-class narrativa. En un prólogo que enlaza con el género negro y el mundo criminal de la galaxia, nos recuerdan cual va a ser el hilo conductor de esta segunda temporada para Mando. Debe encontrar a otros Mandalorianos que le ayuden a encontrar a otros miembros de la raza de Baby Yoda para dejarle con ellos. Y esa misión le vuelva a dirigir a Tatooine.

Y la nueva aventura en el desierto de Tatooine es modélica en todos los aspectos, empezando por su clara inspiración en el western, género con el que Star Wars encaja a las mil maravillas. El forastero que llega a un pueblo acosado, la presencia de un sheriff misterioso, y el mensaje de que razas enfrentadas deben aprender a trabajar juntas si quieren sobrevivir me parecen elementos super interesantes de este episodio. Más si cabe teniendo en cuenta la polarización existente en la actualidad en la sociedad americana.

Además, me alucina la narrativa de The Mandalorian casi sin diálogos, haciendo que la acción cuente la historia, con unos grandes paisajes desolados y una música increíble de Ludwig Göransson, que hacen que este episodio luzca muchísimo mejor que el 99% de películas de este año. Disney sabe que The Mandalorian es la serie estrella de Disney+ y se nota que no han escatimado recursos para hacer que la serie sea única y deje en mal lugar al 99% de las series actuales de televisión.

Me alucina también que a pesar de que sabemos que la serie ha sido rodada en el domo digital del estudio de Disney en California, con la tecnología digital creada para la primera temporada, la serie nos mete en Tatooine y nos transmite en todo momento que estamos en el desierto desolado. Nunca hay una sensación de «cartón-piedra» o que algo no es real. Y esto me vuela la cabeza.

Con este nivel técnico y de producción, no me extraña que Disney tenga las películas de Star Wars en stand-by hasta aclarar cual va a ser el concepto clave de la siguiente trilogía. De hecho, gracias a The Mandalorian, no echamos de menos ver nuevos productos de Star Wars.

Otro tema genial de esta segunda temporada es que este episodio expande la serie sin necesidad de que aparezcan los secundarios principales de la temporada uno como Greef Karga (Carl Weathers), Cara Dune (Gina Carano) o el Moff Gideon (Giancarlo Esposito), que parecía (y aún puede que sea) el villano principal de la serie. Tanto hablar de Ahsoka Tano (Rosario Dawson) en la previa a su estreno, y ha resultado que ¡el Mandaloriano no la necesitaba!! Al menos de momento.

No se si es sorpresa que este primer episodio me haya gustado tanto. Lo mejor es que hay tantas opciones disponibles para Jon Favreau, Dave Filloni y el resto del equipo de Lucasfilm, que nada impide que los siguientes episodios sean al menos igual de buenos. Y quien sabe si mejores. Lo cual me llena de alegría y expectación de cara a los próximos episodios.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

The Mandalorian ha empezado de la mejor forma posible en esta segunda temporada. Nos lo vamos a pasar genial en las próximas siete semanas, vuelve a ser un gran momento para ser fan de Star Wars.

THIS IS THE WAY!

¿Habéis visto ya el episodio?¿Compartís mi entusiasmo? Espero vuestro comentarios. Y si os gustó el artículo, os agradezco los me gustas y que lo compartáis en redes sociales.

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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros