Tras una larga espera, Aleta Ediciones por fin ha publicado en España el quinto y último tomo de Prophet, la serie de ciencia-ficción creada por Brandon Graham, Simon Roy y Giannis Milonogiannis entre otros, a partir del personaje de Rob Liefeld.
PUNTUACIÓN SERIE COMPLETA: 7/10
Este quinto tomo recoge la miniserie Prophet: Earth War, que sirve de conclusión de una serie que se ha convertido por en uno de los referentes del cómic de ciencia ficción americano de los últimos años.
El ejército del viejo Prophet vuelve al mundo natal de la Humanidad y debe aliarse con un culto adorador de cristal para reconquistar las torres que despertaron al Imperio.
Si quieres conocer quién es Prophet, te sugiero mi artículo de ¡Noviembre de 2015! en el que reseñaba los cuatro primeros tomos y el origen del personaje. Si, has leído bien, tuvimos que esperar dos años para poder leer el final de la historia, lo que considero que ha sido una pasada super exagerada. Y quizá esta espera me puso las expectativas tan altas que este tomo, aunque correcto y continuista respecto a las cuatro primeras partes, me ha dejado un poco frío. Sobre todo teniendo en cuenta que estamos ante un final que no es realmente un final, porque nada termina realmente y la vida continúa. Y cambia y evoluciona en un ciclo sin fin.
El guion es de nuevo de Brandon Graham y Simon Roy, contando en el apartado gráfico con el propio Graham, Giannis Milonogiannis, Grim Wilkins y Ron Atkins.
El mayor hallazgo de Prophet es que no se parece a nada que haya leído antes y es realmente una obra totalmente original que sorprende página a página. Brandon Graham y Simon Roy dieron vida a un personaje como nunca lo consiguió su propio creador Rob Liefeld en los lejanos 90. Aunque en este caso, la intención de Graham y Roy con esta serie entiendo que ha sido crear «high-concepts» de ciencia-ficción cuanto más diferentes mejor, más que dotar de personalidad diferenciada a sus personajes.
Además, el apartado artístico sigue siendo lo más flojo, con dibujos que en muchos momentos parecen bocetos a medio construir. Esto es una autentica pena, porque con un dibujo un poquito mejor narrativamente hablando, quizá podríamos estar hablando globalmente de una obra sobresaliente en lugar de un correcto notable.
Comparto a continuación algunas páginas del primer número de este tomo de la edición americana, para que veais el nivel del arte de este tomo.
Prophet es una serie imprescindible para todos los fans de la ciencia ficción. Una obra agrupada en cinco tomos que te recomiendo si te gusta disfrutar de obras diferentes que no parezcan copia de copia de algo ya visto infinidad de ocasiones.
Renacida es el nuevo comic de Mark Millar, en este caso colaborando con Greg Capullo, el dibujante superestrella de Batman. Una serie de ciencia ficción publicada en España por Panini, y que aunque está excelentemente dibujada, su concepto no me ha convencido del todo.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
¿Dónde vamos cuando morimos? Ni al cielo ni al infierno: a otro sitio. Un sitio donde tienes que luchar para sobrevivir y donde las personas de tu pasado te están esperando: los buenos… y los malos.
El equipo artístico está brutal y es sin duda lo mejor de este tebeo. Junto a Greg Capullo a los lápices encontramos a sus colaboradores habituales Jonathan Glapion en las tintas y Francisco Plascencia al color. En el caso de Renacida, estoy seguro que a partir de este concepto básico de un mundo fantástico al que vamos tras morir, Millar simplemente le dijo a Capullo, «¿qué quieres dibujar?», adaptando su argumento a los deseos del dibujante de Nueva York. ¿Quieres dibujar dragones? Sin problema, hay tienes tres. ¿Un guerrero que mate zombies con un hacha? Seguro que mola. Y así sucesivamente.
Esto en el fondo no es ningún problema, ya que lo cierto es que se nota que Capullo & Cia. se lo han pasado de maravilla trabajando en esta serie, y las páginas son espectaculares y justifican el precio de este tomo.
Mark Millar es un tío muy listo. Su éxito en Marvel y DC (con Ultimates y Red Son entre otras) le abrió las puertas del estrellato en el mundo del comic. Este éxito le permitió una independencia que ha dirigido a crear conceptos sencillos y fáciles de vender a Hollywood, que ha adaptado con éxito en películas como Wanted, Kick-ass o más recientemente, Kingsman.
Este éxito se retroalimenta. Cuando una película tiene éxito, los ejecutivos de Hollywood se pegan por firmar su siguiente serie. Del mismo modo, sus comics se venden bien, pero aún mejor cuando se estrena la película. Y así, los mejores dibujantes hacen cola para trabajar con él, sabiendo que esas series van a resultar muy, muy rentables para ellos. Así tenemos Empress con Stuart Immonem, Crononautas de Sean Murphy, o Jupiter´s Legacy (volúmenes 1 y 2) junto a Frank Quitely.
En el caso que nos ocupa de Renacida, el guión me ha decepcionado bastante. No se exactamente qué esperaba, pero Millar no ha estado especialmente acertado. Más allá del «pitch» inicial y de dar a Capullo o que quería dibujar, he visto a Millar más vago de lo habitual, con una historia sin giros ni sorpresas bastante normalita. En todo caso, entiendo que en este caso más que en otras ocasiones Millar ha optado por apartarse y dejar que el dibujante se luzca.
Comparto a continuación algunas páginas sin texto para que disfruteis del excelente dibujo de Capullo y sus colaboradores.
La historia de Renacida quizá me ha decepcionado un poco, pero el dibujo de Capullo sin duda merece la compra. Si te gusta disfrutar de una historia de fantasía extraordinariamente dibujada, no lo dudes, pasarás un buen rato.
El segundo volumen de Ragnarök de Walter Simonson, publicado en España por Panini, continúa la historia de lo qué sucede después del Crepúsculo de los Dioses de la mitología nórdica.
PUNTUACIÓN: 7/10
Ragnarök, el Crepúsculo de los Dioses Nórdicos, ha ocurrido finalmente. Pero la creencia de que el mal sería destruido junto con los dioses resultó ser falsa. Sólo los dioses murieron. Los Nueve Mundos se derrumbaron y se convirtieron en las Tierras del Crepúsculo, un vasto reino crepuscular habitado por hombres, trolls, demonios y reinos destrozados, bajo la tiranía de los Grandes Enemigos. Después de cientos de años, un solo dios emergió en el mundo post-Ragnarök: Thor, el Dios del Trueno.
Este segundo tomo reúne los números 7 al 12 de la edición amerciana, publicada por IDW. En ellos, Regn un Elfo Negro asesino a sueldo, y su joven hija, Drifa, han perseguido a Thor por innumerables leguas hasta las ruinas de Asgard, con la intención de matarle. Y además, Angantyr, el Señor de los Muertos, ha descubierto la reaparición de Thor y desata a sus draugar, los caminantes no muertos, contra el Dios del Trueno, buscando destruir el último vestigio de los antiguos mundos y la única esperanza para el presente.
Para cualquier lector de comics Marvel el nombre de Walter Simonson siempre estará unido a Thor, el Dios del Trueno. Su etapa de mediados de los 80 es para mi una de las 10 mejores historias de Marvel de todos los tiempos, así de buena me parece. Así que cuando se anunció que Simonson volvía a los mitos nórdicos con una nueva historia protagonizada por Thor, fue como si lanzaran fuegos artificiales.
Pero aunque parezca una obviedad, el Thor que Simonson mos muestra en Ragnarök no tiene nada que ver con el de los comics Marvel. Y lamentablemente, la sombra de su icónica etapa de Marvel quizá sea demasiado larga, y las expectativas, imposibles de superar.
Que mis palabras no os confundan, Ragnarök es un buen comic. Para tener 71 años, Simonson demuestra estar en plena forma como storyteller, y los colores de Laura Martin son perfectos para sus lápices y evocan la épica de las historias clásicas del Dios del Trueno.
El problema de Ragnarök es que Simonson está tan centrado en su historia y en trasladar elementos de los mitos nórdicos que se olvida de crear personajes carismáticos, o que nos transmitan alguna empatía. En la mítica saga de Surtur en Marvel, Thor era el DIOS DEL TRUENO. Pero no solo él brillaba. Balder, Loki, Beta Ray Bill… hasta Skurge el Ejecutor sudaba carisma en cada viñeta.
Sin embargo, en Ragnarök los personajes son solo piezas necesarias para que la historia avance. La historia está bien y se desarrolla hasta un correcto y lógico final que abre la puerta a la siguiente etapa en el camino de Thor para alcanzar su venganza frente a Angantyr. Pero sin carisma, nada emociona ni hace que nos enganchemos.
El ejemplo más claro de esto es Thor, que es solo una sombra de su versión icónica. Entiendo que probablemente esto algo buscado intencionadamente por parte de Simonson, por un lado para alejarse de sus páginas de Marvel, y por otro por el drama de saber que es el último Dios vivo, tras despertar en un mundo arrasado en el que todos sus seres queridos hace siglos que han muerto. No es sólo que su aspecto gráfico le acerque a los zombies, ya que de hecho se ha levantado de entre los muertos, es que su carisma roza ese nivel.
Creo que quizá me está quedando un comentario demasiado negativo hacia este segundo tomo de Ragnarök, cuando lo cierto es que no es un mal comic. De hecho, a pesar de estos elementos menos buenos que comento, lo cierto es que voy a seguir comprando este comic. Hay muchos autores clásicos (si Miller, te miro a ti), que creativamente han envejecido muy mal. Me alegra comprobar que Simonson mantiene a su edad una lucidez narrativa digna de elogio. Quizá sus páginas tengan cierta sensación «viejuna» al volver a elementos muy conocidos en su obra, pero mi corazoncito de fan se alegra al pasar cada página, o viendo sus característicos efectos de sonido épicos.
Comparto a continuación las primera páginas de este tomo, por si alguno de vosotros no está familiarizado con el estilo de Simonson.
Enhorabuena Walter, ójala mantengas tu creatividad durante muchos años más. Yo estaré aquí para comprarlo.
Mi comentario sobre Kingsman: El círculo dorado de Matthew Vaughn va a ser muy sencillo y rápido. ¿Te gustó Kingsman: Servicio Secreto? Entonces disfrutarás un montón esta continuación. Por el contrario, si la adaptación del comic de Mark Millar y Dave Gibbons te pareció soez y over-the-top, entonces mejor que te ahorres esta nueva película. Por suerte, yo me encuentro dentro del primer grupo, así que para mi han sido 140 minutos de diversión políticamente incorrecta protagonizada por personajes carismáticos y con unas escenas de acción espectaculares e imaginativas.
PUNTUACIÓN: 8/10
Kingsman: El círculo dorado es una historia completamente original que no adapta ningún comic de Mark Millar. Está escrita por Matthew Vaugh en colaboración con Jane Goldman, colaboradora habitual del director y productor inglés.
Cuando el cuartel general de los Kingsman es destruido por un misterioso cártel de la droga liderado por la sociópata Poppy Adams (Julianne Moore), Eggsy (Taron Egerton) tendrá que viajar junto a Merlin (Mark Strong) a los Estados Unidos para pedir ayuda a sus primos lejanos, los Statesmen. Ambas organizaciones secretas de élite tendrán que unir sus recursos para intentar derrotar a su enemigo común y salvar al mundo…
Kingsman: Servicio Secreto (2015) me pareció una película increíblemente divertida y carismática que mejoraba considerablemente el correcto tebeo de Mark Millar y Dave Gibbons. El éxito de esta película en un año en el que se estrenaron infinidad de películas de espías fue todo una sorpresa y un soplo de aire fresco a un género que parecía que ya no tenía nada interesante que contar tras las películas de Jason Bourne.
Fox dió luz verde a la continuación, pero a la vez ponía el listón muy alto y podía provocar unas expectativas imposibles de superar. En este sentido me alegra comprobar que Kingsman: El circulo dorado «sólo» ofrece más de lo mismo. Hablo, claro, de acción super espectacular con grandes dosis de inventiva e imaginación, multitud de personajes carismáticos en cada fotograma y situaciones irreverentes, over-the-top y políticamente incorrectas que me sacaban la sonrisa constantemente.
No diría que Kingsman: El círculo dorado es mejor que su antecesora, pero seguro que no es peor. Cumple sobradamente con nuestras expectativas y es una película palomitera en el mejor sentido que ofrece lo que se espera de ella sin reirse del espectador.
Técnicamente, la película se sale. Ya no es una sorpresa comprobar como Matthew Vaughn nos ofrece unas imágenes espectaculares y unos planos perfectos en cada escena. Lo increíble es que Vaughn haya realizado esta película con «sólo» 100 millones de presupuesto, una minucia si lo comparamos con otras películas recientes como Batman v. Superman, X-Men: Apocalypse o Transformers 5.
Ayudado por el director de fotografia George Richmond, que ya trabajó en Kingsman: Servicio Secreto, la acción está siempre clara y nítida. Vaughn mete al espectador en medio del meollo y siempre tenemos clara la situación de cada personaje en la escena, entendiéndose lo que está pasando. Además, los planos generales son espectaculares y en las escenas de diálogos la cámara está en el sitio justo para enfatizar los sentimientos de los personajes.
Otra cosa a destacar es que cuando vi que la película duraba 140 minutos, temí que se me hiciera demasiado larga. Nada más lejos de la realidad, la película pasa en un suspiro gracias al gran sentido del ritmo de Vauhgn, alternando los momentazos para que en ningún momento sientas que una escena o personaje sobran o están para hacer bulto y rellenar minutos. Al final, fueron casi dos horas y media de pura diversión.
Pero es que además el casting es un acierto brutal y se nota que todo el mundo se lo está pasando en grande. Vaughn consigue que conectemos con todos los personajes, independientemente de sus minutos en pantalla, y nos dejan con ganas de más. Para los que sobrevivan, claro.
Julianne Moore lo borda como una maruja psicópata obsesionada con la estética de los 50 que domina el mayor cartel de la droga a nivel mundial y cuyo plan maléfico es casi tan estúpido como el de Samuel L. Jackson en la primera película. La villana es quizá el eslabón más débil de la cadena, pero es la protagonista de algunos de los gags más bestias de la película y su actitud «happy» contrasta con sus acciones brutales.
En el lado de los americanos, tenemos a Jeff Bridges como Campagne, el director de los Statesmen, con pocos minutos pero bien aprovechados. Channing Tatum es Tequila, el agente más duro del cuerpo, Pedro Pascal es Whiskey, maestro en el uso del látigo y Halle Berry es Ginger, la oficial de inteligencia que solo desea un puesto como agente de campo pero que es rechazada una y otra vez sólo por ser mujer. Y por si fuera poco, tenemos al Presidente de los Estados Unidos interpretado por Bruce Greenwood, que dará un nuevo significado a la expresión «ganar la guerra contra la droga».
Por el lado británico, además de Eggsy (Taron Egerton) y Merlin (Mark Strong), descubriremos cómo pudo sobrevivir Galahad (Colin Firth) al final de la anterior película, y volveremos a ver a Roxy (Sophie Cookson), la Kingsman compañera de Eggsy.
Además, comprobaremos cómo la Princesa heredera Tilde de Suecia (Hanna Alström), protagonista de la criticada broma del final de la primera Kingsman ha encontrado con Eggsy al amor de su vida, lo que demuestra que algo bueno salió después de todo y siempre hay luz al final del túnel. Ya lo se, es una broma de mal gusto, pero no pude evitarla… y encaja perfectamente con el tono irónico y desmitificador de la película.
Y destacar también la impresionante aparición de Elton John interpretándose a si mismo, que protagoniza uno de los numerosos momentazos de la película. Viéndole en pantalla no me cabe duda que todo el reparto de lo ha pasado de p#$@ madre rodando esta película.
Vi la película en versión original, y me encantó el exagerado y divertido contraste entre el perfecto acepto British de los Kingsman y el cerrado acento tejano de los Statesmen yankis. Pero es que Eggsy cambia mucho cuando está en misión oficial, compórtandose como un perfecto gentleman, a cuando está con sus colegas del barrio y su acento es el un pandillero más. Habla y se comporta completamente diferente. Estos los pequeños gustazos que solo se disfrutan con la V.O. y que seguro se pierden con la traducción.
Esto me lleva a las escenas de acción. Como en todo en Kingsman: El círculo dorado, la acción no sorprende como lo hizo en la primera película. Pero ya le gustaría al 99% de los directores de acción actuales tener el sentido del ritmo y la continuidad que tiene Vaughn. Las persecuciones son increíbles y las peleas y tiroteos cuentan con unas coreografías fluidas y espectaculares. Aún sin elemento sorpresa, diría que el climax final está a la misma altura que el ya clásico tiroteo en la iglesia protagonizado por Colin Firth en la primera parte.
Si, Kingsman 2 es más de lo mismo. Pero si es un producto de esta calidad, ya pueden empezar a rodar la tercera parte, que yo pagaré encantado por verla en el cine. Como dirían en los USA, «Shut up, bitch, and take my money!» Vaya, Matthew Vaughn me está convirtiendo en un mal hablado…
Esto me lleva al tema de las críticas de los medios «serios». La verdad es que las críticas a Kingsman 2 no están siendo demasiado buenas, y en muchos artículos se comenta como negativo que la película no sorprende porque es igual a la primera. Aunque esto es un hecho objetivo, me sorprende como esto se expresa masivamente con una connotación super negativa que pesa más que todo lo bueno que la película ofrece, que es mucho. ¿Por qué no leí esos mismos comentarios de «más de lo mismo» con Fast 8, cualquier película de James Bond, Jurassic World o Star Wars VII? Pongo estos ejemplos, pero eso mismo podría decirse del 75% del cine comercial americano.
Compruebo además que la broma sexual del final de Kingsman 1 no le gustó nada a algunos críticos. En especial a las de sexo femenino, pero no exclusivamente. Y no han perdido tiempo en recordarlo cuando comprobamos que Kingsman 2 tiene este mismo tipo de gags sexuales. Pero ¿tan difícil es de ver que esas bromas buscan exponer de forma irónica (y un poco burra, por qué no decirlo) el machismo de las películas de James Bond en las que en cada película tiene una nueva novia de la que está enamoradísimo de una forma pura, para luego tirarla a la basura? El final de Kingsman 1 en ese sentido era muy bestia, pero más honesto. «Si salvas el mundo te daré tu premio», dijo la princesa. Y cumplió. No había amor, solo cumplía el acuerdo con Eggsy.
Entiendo que es mucho más machista una película al azar de James Bond que las de Kingsman, que reconociendo el machismo implícito en este tipo de cine, subvierten las reglas tradicionales y crean escenas super divertidas y over-the-top para poner encima de la mesa todos estos clichés y reirse de ellos. No se, a lo mejor el raro soy yo…
Como comentaba, viendo la calidad de Vaughn, ojala hubiera dirigido él películas decepcionantes como Logan o X-Men: Apocalypse, también producidas por Fox. Otro gallo hubiera cantado. Además, lleva tiempo comentándose que Vaughn sería el director perfecto para dirigir una hipotética Man of Steel 2, que devolviera al personaje al tono correcto que Snyder nunca entendió. No puedo estar más de acuerdo, con Vaughn a los mandos, la película sería increible. Dicho lo cual, lamentablemente no creo que lleguemos a ver nunca estrenada esta película. Aunque Vaughn ha trabajado para Fox en X-Men: First Class, tuvo muchísima libertad porque prometió una película barata y rápida de rodar y los ejecutivos no sabían muy bien qué hacer con la franquicia tras X-Men 3. En el caso de Warner, no tengo duda que sus ejecutivos intentarían controlar y cambiar los planes de Vaughn. Aunque ojala me equivoque.
Comparto el primer trailer de la película:
Como ya he comentado, Kingsman: El círculo dorado es una excelente película de entretenimiento que tiene claro que quiere ofrecer a los espectadores y triunfa al cumplir con nuestras expectativas, algo que no puede decirse de la mayoría de películas palomiteras actuales.
Más de dos años después, por fin hemos podido disfrutar del segundo volumen de Jupiter´s Legacy, la notable serie Mark Millar y Frank Quitely. Y la verdad es que aunque visualmente es una pasada, la historia acaba resultando un poco más de lo mismo, repitiendo algunos patrones habituales en la obra de Mark Millar.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Mark Millar planeaba Jupiter´s Legacy como su gran epopeya de super-héroes. El primer tomo fue sorprendente y action-packed, contando el que parecía el final de una saga de héroes que protegieron el planeta desde finales de los años 30.
En este segundo tomo, Chloe Sampson, su pareja Hutch y su hijo Jason buscarán enfrentarse a Brandon, el hermano de Chloe y Presidente de los Estados Unidos, y su tío Walter, que controlan a todos los super-héroes del pais. Para ello, tendrán que reunir a su propio ejército, aunque sea reuniendo a los pocos supervillanos que aún no han sido detenidos.
Mark Millar es un tío muy listo. Sabe reunirse con los mejores dibujantes para sus series, y Frank Quitely sin duda lo es. Sin embargo, el artista escocés es cada vez más lento. Por eso Millar publicó tras el primer volumen de Legacy la serie de 12 números Jupiter´s Circle, en la que contaba el pasado de los primeros superhéroes, que en Legacy ya eran adultos. Aunque esta serie me gustó bastante, al final era un «aperitivo» que servía para que Quitely tuviera más tiempo para dibujar este segundo arco. A pesar de ello, han pasado más de 2 años desde que se publicó el primer volumen de Legacy, y este segundo volumen es una historia contada en 5 números, por los 6 de la primera. Quitely tiene muchas virtudes, pero la velocidad no es una de ellas.
Y lo cierto es que aunque globalmente el tebeo me ha gustado, toda esta espera juega totalmente en su contra, ya que crea una expectativas desproporcionadas que lógicamente el tebeo no consigue superar.
Entiendo que no todo es achacable a Quitely, ya que Millar es un hombre cada vez más ocupado, y ha publicado en este tiempo series como Empress con Stuart Immonem, Starlight con Goran Parlov, o Chrononauts con Sean Murphy. Y este mes se publica en España Reborn, junto a Greg Capullo, que espero poder comprar y leer muy pronto. No es solo «problema» de Quitely, sino del propio planning de escritura que Millar.
Hablando de Millar, la historia de este segundo volumen la calificaría solo de correcta. Ofrece un montón de momentos para que Quitely se luzca, pero sin llegar a sorprender como en otras obras suyas. Su narración como siempre se caracteriza con un menos-es-más, en el que el diálogo es mínimo y va directo al grano, sin dejar un segundo de respiro. A pesar de todo, consigue algunos buenos momentos, como la reunión de Hutch con su padre George Hutchence / Skyfox, en el pasado un héroe junto a Sheldon Sampson, pero que se convirtió en supervillano en las páginas de Jupiter´s Circle. Sin embargo, globalmente el haber tenido que esperar más de dos años para leer esta historia te deja cara de «pues tampoco es para tanto». Y lamentablemente tenemos razón.
Comparto algunas páginas de acción en las que Quitely demuestra toda su habilidad narrativa, sus impresionantes composiciones de página y toda su fuerza.
Aunque este segundo volumen cierra una parte de la historia, Millar ya anuncia el tercer volumen «Jupiter´s Requiem», en el que probablemente expliquen el porqué Sheldon Sampson y su familia recibieron sus poderes en primer lugar. Lamentablemente, este volumen no saldrá hasta 2019, así que ya podemos armarnos de paciencia.
Jupiter´s Legacy Vol. 2 me ha gustado y me ha parecido muy entretenido. Creo que es una lectura que gustará a todos los fans de los superhéroes. Pero sigo sin explicarme cómo es posible que tarden más de dos años entre un volumen y otro.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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