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Crítica de Hellblazer: Rise and Fall de Tom Taylor y Darick Robertson (DC Black Label)

Tras unos meses de espera, por fin me llegó el tercer y último número de Hellblazer: Rise and Fall, la reimaginación del mago John Constantine dentro del sello Black Label de DC Comics de Tom Taylor y Darick Robertson, que ha resultado una lectura diferente pero en la que identifico los principales rasgos del personaje.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Un multimillonario cae del cielo y es ensartado horriblemente en la aguja de una iglesia. Curiosamente, las alas de ángel están pegadas a su espalda. Siguen más hasta que, aleluya, está lloviendo empresarios. La detective Aisha Bukhari está perpleja por esto, hasta que la visita su amigo de la infancia, el investigador de lo oculto John Constantine. Hellblazer de DC descubre un vínculo entre la élite que cae y un momento impactante de su juventud malgastada junto a Aisha. ¿Cómo se relacionan estos asesinatos con la primera muerte a manos de John? ¿Cómo involucra esto al cielo y al infierno? Incluso si esto es culpa de John, ¿Constantine se alegrará de dejar caer del cielo a algunos bastardos ricos más, como un Robin Hood vengativo? ¡Es un misterio completamente nuevo de DC Black Label protagonizado por John Constantine en su primera historia escrita por el aclamado escritor Tom Taylor (DCeased) y el artista Darick Robertson (The Boys)!

Comentaba el pasado mes de octubre cuando reseñé el primer número de esta miniserie que John Constantine es para mi como un viejo bastardo amigo de la familia, y sus comics me han acompañado casi desde que tengo uso de razón y afición lectora. Es por esto que la confirmación de este Dream-Team formado por el escritor Tom Taylor (Lobezna, Amistoso Vecino Spiderman, DC Sos) y el histórico dibujante Darick Robertson (Transmetropolitan, The Boys) con el colorista Diego Rodríguez, me alegró muchísimo la existencia.

Esta miniserie Hellblezar: Rise and Fall está editada dentro del sello Black Label de DC Comics, lo que significa que Taylor tiene rienda a suelta para contar la historia que quiera sin tener en cuenta años de continuidad del personaje. He leído algunos comentarios y también en algunos podcasts a gente dudando sobre el objetivo de la línea Black Label, al haberse convertido en un poco un cajón de sastre donde entra casi cualquier comic previo de DC Comics o, en su caso, del difunto sello Vertigo. En mi opinión, la clave en lo referido a los nuevos comics Black Label es que NO buscan publicar obras maestras que marquen un antes y un después (tampoco Alan Moore pensaba en esto mientras escribía Watchmen o La broma asesina) sino obra COMERCIALES que puedan seguir vendiéndose durante años gracias a la calidad de los profesionales a los que contratan. Artistas que cuentan con libertad casi total, lo que a priori pudiera ayudar a potenciar su creatividad.

En este sentido, dentro que este Rise and Fall es un comic que tiene claro su objetivo de entretenimiento y que Taylor no inventa ninguna rueda ni plantea nada especialmente revolucionario con el personaje, creo que es una lectura perfecta para nuevos lectores a los que les suene el personaje de películas o series de televisión y no sepan por donde empezar a leer ya que transmite perfectamente la esencia de John Constantine. Teniendo en cuenta que justo esta semana volvieron los rumores sobre que HBO Max estaría analizando la posibilidad de dar luz verde a una nueva serie de televisión del personaje, parece que DC está creando stock para cuando se estrene hayan tomos en las librerías para que piquemos.

Y es que John Constantine, aparte de otras consideraciones, es un héroe del pueblo que ha tenido que luchar toda su vida en las calles y que si algún enemigo tiene, son los poderosos, los políticos, la nobleza y los snobs a los que busca de derribar de unos pedestales creados por la tradición y años de opresión hacia la gente normal. Frente a la figura del mago sabio y poderoso que mira y cuida desde su atalaya al pueblo y que sabe lo que es mejor para ellos, John vive en el pub y parece empeñado en cometer errores nuevos con cada aventura, lo que al final le convierte en carismáticamente humano.

Su lucha contra Lucifer, y en general contra cualquier que quiera apropiarse de su alma, forma parte importante de su historia, pero también lo es el hecho que para John los Ángeles en muchos momentos son igual de malos que los demonios, al ser unos seres fríos que no se preocupan por la vida de la gente normal que son los que suelen sufrir las consecuencias de la eterna lucha entre el bien y el mal.

Me gusta el punto de vista con el que Taylor escribe esta historia, haciendo que a pesar de una infancia desgraciada, una vida en las calles y su cinismo superficial, John claramente busca ayudar a la gente, quizá en parte para compensar alguno de esos muchos errores que cometió en el pasado, que por supuesto siempre acaban resurgiendo para cobrarse su deuda. HÉROE serían quizá palabras mayores a la hora de calificar a John, pero para mi no hay duda que es una buena persona.

Darick Roberton es un artista perfecto para dibujar a John Constantine. Su estilo transmite un toque cínico y de humor negro que le viene de maravilla al personaje, y además de se un estupendo narrador, no se amilana a la hora de dibujar momentos sangrientos y gores. Sus páginas son 100% Hellblazer y me encantaría que pudiera volver a dibujar al personaje en una nueva miniserie.

Dentro del estupendo apartado artístico, me resulta interesante comentar que los colores de Diego Rodríguez son más luminosos de lo esperado a priori en un comic de Hellblazer y ayudan a transmitir que NO estamos en un comic de terror sino más bien en una aventura sobrenatural (eso si, con algunos elementos sangrientos). Esto puede resultar chocante en un principio y de hecho sería el principal pero que le encuentro al comic, sobre todo pensando en las expectativas de la gente, pero leída la historia de nuevo de un tirón, ayuda a transmitir el tono correcto que la serie necesitaba.

Además, el diseño de Robertson de Lucifer resulta un tanto chocante al alejarlo del clásico demonio infernal al que nos hemos acostumbrado incluso en otras aventuras de Constantine. Sin embargo, de nuevo, resulta perfecto con el concepto de Taylor de convertirle en un ser educado y con sentido del humor (el gag del número dos es antológico), pero con cuernos y con una residencia fijada un pelín por debajo de Londres. La dinámica que ha creado para John y Lucifer me ha parecido super chula e invita a pensar que podemos tener más momentos de gloria con ambos en el futuro.

Aunque como digo este Rise and Fall choca al no ser una historia de terror al uso, Taylor no se corta a la hora de incorporar punkarradas muy típicas de John Constantine como es la frase “los billonarios son la gente más inútil del planeta”, o el propio significado del título del comic. Cuando descubrimos quien “se alza y cae”, el comic adquiere un nuevo significado anti capitalista lleno de humor negro y mala baba que significa la guinda del pastel.

El formato más grande de los comics Black Label sirven para que podamos disfrutar del arte de Darick Robertson en toda su amplitud, justificando para mi el precio de portada. Además, al ser comics de 44 páginas, Taylor no está limitado por las 20 páginas de historia de las grapas normales, lo que permite que cree una historia con un ritmo diferente que desarrolla sus giros y sorpresas a su propio aire.

Lo único malo de este formato Black Label es que los números han salido con una diferencia de dos meses, lo que hizo que la espera se me hiciera un pelín larga. De hecho, no acabo de entender porqué teniendo en cuenta que este comic tiene tan sólo 3 números, DC no esperó a publicarlo hasta que los autores no lo hubieran finalizado, sacándolo mensualmente. No acabo de recordar si es que en Octubre hubo algún tipo de efemérides del personaje que les forzara a empezar a publicarlo ese mes, pero dado que ya no llegaban a tener el tomo recopilatorio para navidades, casi hubiera preferido que hubieran tardado dos meses en publicarlo.

El pero que le veo a este comic es que tras unos años en los que John Constantine fue incorporado al universo DC superheróico y vivió unas aventuras bastante intrascendentes y sin demasiado interés, la noticia de este Rise and Fall invitaba a ilusionarse ante una historia quizá más ¿trascendente? respecto a lo que habiamos tenido en el pasado reciente. En realidad, Taylor solo pretendía hacer una buena historia de Hellblazer sin ninguna pretensión más allá del entretenimiento, con todo lo bueno y lo malo que eso tiene en función de las expectativas con las que llegáramos cada uno de los lectores de este comic.

En todo caso, dentro de su ligereza, me gusta que Taylor a pesar de punkarradas puntuales, plantee una historia casi desde un punto positivo y optimista. Suena raro leer una historia de John Constantine con final feliz (más o menos), pero justo por eso me ha gustado bastante, ya que creo que lo fácil para un guionista de Hellblazer, es hacer un comic super dramático en el que los amigos de John pagan el precio de sus errores y él acaba solo y desgraciado. Este es otro elemento que me gusta de Taylor, al saber escribir historias con el feeling de lo que debe ser un buen comic de John Constantine a los que le suma detalles chulos e interesantes que hacen que no parezca un refrito que ya hemos leído en innumerables ocasiones.

En resumen, me ha gustado el comic y no me importaría que Taylor y Robertson volvieran a reunirse en el futuro para una nueva historia. Dentro de su simplicidad y falta de pretensiones, creo que es una buena historia que satisfará a los lectores veteranos y también a las nuevas generaciones.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de That Texas Blood volumen 1 de Chris Condon y Jacob Phillips

Me ha encantado That Texas Blood, el debut como artista completo de Jacob Phillips, hijo de Sean (Criminal) Phillips, junto al escritor Chris Condon, que nos ofrecen en su primera obra un tenso relato de género negro que me ha atrapado desde la primera página.

PUNTUACIÓN: 8/10

El colorista de CRIMINAL JACOB PHILLIPS por primera vez como artista completo y el escritor CHRIS CONDON irrumpen en escena con esta nueva serie regular editada en Image Comics. Al igual que París, Texas o No es país para viejos, este comic Neo-Western para adultos comienza cuando la búsqueda para recuperar un cazo de su mujer conduce al Sheriff Joe Bob Coates a una tensa confrontación el día de su 70 cumpleaños, lo que hará que se cuestione su efectividad como sheriff del condado de Ambrose, Texas.

That Texas Blood es una extraordinaria tarjera de presentación para los autores Chris Condon y Jacob Phillips. La historia de That Texas Blood tiene numerosas reminiscencias de obras clásicas como No es pais para viejos de los hermanos Coen, en la que un veterano Sheriff a punto de jubilarse tiene que enfrentarse a situaciones hasta cierto punto habituales en la deprimida y pobre Texas rural. El acierto del comic es que la figura del sheriff Coates no sea principal para Condon, sino que resulte el receptor de las historias de la gente que vive y comete crímenes en su condado.

Tras un primer número con una historia unitaria que de forma magistral el tono del comic, «La cacerola», el primer volumen incluye además el primer arco de cinco números, «La conciencia de un hermano», que me ha parecido una increíble muestra del noir más clásico con un protagonista atrapado por un pasado del que pensaba que había conseguido escapar, hasta que tiene que volver a su pueblo natal al serle comunicada la muerte de su hermano.

Reconozco que las historias de Condon no son especialmente originales al ser 100% noir, pero sí transmiten de maravilla la sensación de pozo si nfondo que se debe vivir en esas zonas rurales de Texas en las que la esperanza hace tiempo que abandonó esos condados y la gente se va apagando poco a poco por causa del dolor, el alcohol y las drogas, o una combinación de todo lo anterior.

El segundo gran descubrimiento de That Texas Blood es ver el desempeño de Jacob Phillips como artista completo. Y el resultado, teniendo en cuenta que este comic es su ópera prima, creo que no puede ser mejor. Se nota que Jacob ha «mamado» en casa la narrativa comiquera, porque aunque le veo que tiene margen de mejora en lo relativo a unas figuras dibujadas en escorzos muy similares en muchas viñetas, sin embargo consigue un éxito brutal a la hora de transmitir el dolor y el drama interno que vive el protagonista. En ese sentido, el cuarto número USA, en el que Randy Terrill vuelva a la que fue su casa de niño y encuentra los recuerdos de su vida junto a su hermano fallecido, me parecen unos momentos super emocionantes y dolorosos. Si un buen noir para Ed Brubaker es el de personajes que parece que tengan las cartas marcadas y un destino escrito al que sin embargo se dirigen sin remisión, parece que Phillips tomó buena nota de los comentarios del socio de su padre para crear junto a Condon una maravillosa muestra del mejor noir.

La paleta de color de Phillips también me gusta mucho y la veo muy acertada para ayudar a transmitir los estados mentales y emocionales de los personajes, con momentos salpicados de un impactante rojo sangre que consiguen impactar al lector. Los colores aplicados «a brochazos» creo que aportan una mayor expresividad a la página y, frente a los perfectos coloreados digitales actuales, su estilo tiene un aire atemporal que va a hacer que sea un lectura que dentro de varios años vamos a poder seguir leyendo y disfrutando. Hay elementos narrativos y de fluidez que Phillips seguro va a mejorar en los próximos volúmenes, pero que en una primera obra consiga que sus personajes transmitan tanto me parece alucinante.

That Texas Blood va a tener continuidad, los propios Condon y Phillips me comentaron por Twitter (¡qué majos!) que ya están trabajando en el segundo volumen que empezará a publicarse este verano. Tras leer este primer volumen, me alegra poder decir que el comic entra en mi lista de «compra segura»

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!!

Crítica de Vengadores 24 de Jason Aaron y Javier Garrón (Final de La era de Khonshu)

La era de Khonshu ha sido uno de los arcos más locos y entretenidos hasta la fecha de la etapa que Jason Aaron lleva escribiendo en Los Vengadores, a lo que hay que sumar el estupendo dibujo del español Javier Garrón, que se va directo a estrellato.

PUNTUCIÓN: 7.5/10

La Era de Khonshu llega a una atronadora conclusión. Los Vengadores combaten el poder desatado del dios Khonshu, en el corazón de la ciudad de Nueva Tebas. ¿Cuál será el bando que elija el Caballero Luna? ¿Está la Tierra condenada de una u otra manera?

Es número contiene The Avengers 37 USA.

A veces se nos olvida que los comics de superhéroes deben ser primero de todo entretenimiento y diversión. Si lo que vemos no justifica el tiempo de lectura y lo que pagamos por las grapas, ¿para qué volver el mes que viene a por la siguiente dosis?Y es cierto que los comics Marvel siempre intentaron ser el mundo al otro lado de tu ventana y estamos acostumbrados a unas aventuras «realistas» sin flipadas morrisonianas, pero también que Mark Waid fue (muy) criticado durante su etapa porque sus Vengadores eran demasiado mundanos y a sus aventuras les faltaba chispa. A Aaron se le podrán achacar muchas cosas, pero falta de chispa o aburrimiento seguro que no. Y esto sin tener en cuenta que el target de estos comics no son (o no deberían ser) cuarentones como yo sino más bien chavales adolescentes o jóvenes veinteañeros que no tienen por qué tener el bagaje de lectura que tengo yo.

Se que estos Vengadores de Aaron parece que no han cuajado para una parte del fandom empezando por el propio Julián Clemente de Panini en sus columnas del comic. En mi caso agradezco muchísimo poder leer unas aventuras diferentes a todo lo que se ha hecho en estos casi 60 años de historia, lo cual en si mismo ya es un gran logro, con una ambición en lo referido a amplitud y nivel de amenazas que puede mirar de tu a tu a Jonathan Hickman. Antes que el enésimo enfrentamiento contra los Señores del Mal o Kang me quedo de todas todas con Celestiales locos, el bebé Marca Estelar o, en el caso que nos ocupa, un loquísimo Dios de la Luna que usa a Marc Spector para hacerse con el poder de los principales avatares del universo Marvel.

La historia es muy loca y reconozco que tiene elementos polémicos como por ejemplo que Mjolnir esté hecho con roca lunar y por tanto pudiera ser controlado por Khonshu. Pero esto yo en mi caso lo perdono porque me he encontrado entretenimiento y el WTF?! en el buen sentido casi al girar cada página. Además, me gusta que esta historia que si Marvel hubiera querido sin duda daba para un evento al nivel de Imperio, Aaron se la haya despachado en un arco de 5 números repletos de momentazos para el recuerdo.

Y gran parte del éxito de este arco viene del espectacular dibujo de nuestro Javier Garrón con colores de Jason Keith. Garrón se caracteriza por encontrar siempre la forma más dinámica de mostrar cada escena, y consigue resumir en cada viñeta el momento más icónico de cada enfrentamiento, de cada personaje. Tras ver las páginas de estos comics de Vengadores (y antes los de Miles Morales: Spiderman), no me extraña que Marvel haya apostado por él y lo esté promocionando como uno de sus últimos valores en alza, dentro de su campaña «Stormbreakers», además de dejarle realizar los diseños de los personajes que aparecerán en el próximo arco en el que los Héroes Más Poderosos de la Tierra tendrán que enfrentarse a la última llegada de Fénix a la Tierra.

No se cuantos meses le quedan a Aaron en la serie. La sensación que me da al leer su Newsletter es que seguro va a seguir (salvo catástrofe) al menos hasta 2022. De momento, mientras mantenga estas historias «larger-than-life», yo seguiré comprando encantado.

PUNTUCIÓN: 7.5/10

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Crítica de Giant Days Volumen 3 de John Allison, Max Sarin y Whitney Cogar (Fandogamia)

El tercer volumen de Giant Days editado por Fandogamia y creado por John Allison con dibujo de Max Sarin y color de Whitney Cogar vuelve a ofrecernos un chute de positivismo y juventud estupendo para disfrutar en estos momentos.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

Las grandes amigas Susan, Esther, y Daisy están terminando su primer semestre en la universidad. Las chicas, junto con sus amigos y companeros de pasillo Ed y McGraw, descubren que la universidad es más que calificaciones y comidas precocinadas de baja calidad. Añádele una ruta de bares, líos amorosos, rupturas y escándalos políticos, y puede que tengamos el primer semestre más memorable de la historia.

Recopilando los números 9-12 de esta serie aclamada por la crítica, Giant Days Volumen 3 nos trae un nuevo slice of life cómico de su creador John Allison (Bad Machinery, Scary Go Round) y la fantástica recién llegada Max Sarin.

Todos sabemos que la comedia es un género menor totalmente desprestigiado. Cuando miramos las listas de “lo mejor del año” en cualquier medio, ya sabemos que cuanto más grande el drama y más oscura la fotografía, más posibilidades tiene de estar bien situado en la temporada de premios. ¿A quién se le ocurre decir que una comedia ligera pueda ser mejor que el último drama lacrimógeno? Seguro que no sabe de lo que está hablando…

Bromas aparte, ¡qué necesarios son comics como Giant Days!! Esta historia de tres amigas universitarias y las aventuras que corren en la facultad y fuera de ella me está ofreciendo un oasis de buenrollismo que me viene de maravilla teniendo en cuenta lo que vemos cada día en el mundo real.

La historia de John Allison es fresca y super divertida. Da la sensación que son situaciones que cualquiera que ha estudiado fuera de su casa podría contarte que vivió en primera persona. Los pequeños dramas, paranoias y aventuras de Susan, Esther, y Daisy transmiten un feel-good contagioso que cumple maravillosamente con el objetivo de entretenimiento que en este momento más necesitamos los lectores. No necesita ser “el Mejor Comic del año” para merecer mi recomendación más efusiva.

En el apartado artístico, el dibujo de Max Sarin con color de Whitney Cogar está super chulo. Sus expresiones faciales y la comunicación no verbal que tienen todos los personajes en cada viñeta ayuda que la experiencia lectora sea estupenda. Aparte de lo divertidas o alocadas que son cada situación, el dibujo de Sarin provoca que quieran detenerte un poco más de la cuenta en cada imagen, para admirar esa mano, ese pequeño detalle impreso en la escena que ayuda a que el momento sea aún más divertido. Me declaro super fan.

Giant Days es un chute de positivivismo y de juventud que me ha tenido con la sonrisa en la cara de principio a fin. Dado la situación del mundo real, a veces sólo por eso ya merecería la pena su lectura.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

¿Has leído Giant Days, qué te ha parecido? Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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Crítica de Archangel 8 volume 1 de Michael Moreci, C.P. Smith y Snakebite Cortez (AWA Studios)

Mi búsqueda de nuevas lecturas y una interesante oferta online me animó a comprar Archangel 8, comic de Michael Moreci, dibujo de C.P. Smith y color de Snakebite Cortez publicado por la editorial de Axel Alonso AWA, que los autores vendían como “Lucifer mezclado con Batman, Punisher se encuentra a Preacher”. Y me he llevado un chasco importante.

PUNTUACIÓN: 4/10

Conoce la negación plausible de Dios.

En un mundo más allá de la vista de los mortales, el cielo y el infierno libran una guerra eterna por el alma de la humanidad. Los principales entre la legión de Dios son siete arcángeles sobre los que se ha escrito en textos religiosos durante milenios. Pero hay un octavo arcángel, conocido solo por alusiones pasajeras en Apócrifos, que opera bajo un código diferente. Luchando sin la sanción de Dios, enfrenta al enemigo en sus propios términos y muestra cuán malo puede ser el bien.

Archangel 8 se encarga de realizar todos los trabajos sucios. Y cuando la última misión de 8 le lleve a los Ozarks para terminar con una figura de su pasado, descubrirá que a veces el cazador puede convertirse en cazado.

Conocía a Michael Moreci de comics como Wasted Space, en el que ofrece una vuelta de tuerca a las soap-operas espaciales. Y recordaba al dibujante C.P. Smith de la etapa de Jason Aaron en Lobezno en la que dibujó de forma más que competente algunos números. Ver un comic de acción realizado por ellos vendido como “Lucifer mezclado con Batman, Punisher se encuentra a Preacher” me daba cierta seguridad en el que el comic como mínimo se podría leer y ser entretenido. Buff, el chasco que me he llevado ha sido importante al fallar ya desde la casilla de salida.

Empezando por los elementos positivos, la premisa del comic de crear un protagonista amoral en la mejor tradición del Punisher de Garth Ennis, un vigilante que sabe que lo que hace está mal y que mata criminales simplemente porque le gusta y es lo único que sabe hacer, es interesante. 8, o Raziel como se llama en realidad, es un hitman al servicio de Gabriel que hace lo que le manden sin cuestionarse nunca sus órdenes, pero tampoco creyendo que lo que están haciendo sea el “bien”.

Como premisa, la idea que Raziel viera sus creencias puestas a prueba por el retorno de una persona de su pasado ofrecía ilimitadas posibilidades. Sin embargo, estas son malogradas por un deficiente guión que no ofrece claves del protagonista para que te importe nada de lo que hace y una trama bastante ridícula sobre la necesidad de encontrar a Delmar, un violento capo de la droga local. Además, el propio concepto de personaje amoral con que nos vendieron el comic no se corresponde con lo que nos muestran en realidad, ya que Raziel desde el principio sí está atormentado por sus actos pasados que, sin embargo, sigue realizando.

Pero el problema principal del comic no es el guión, que calificaría de montonero sin más, sino el terrible acabado artístico que convirtió la lectura en un incordio. No entiendo qué le ha pasado a C.P. Smith. Sus páginas para Marvel mostraba a una correcta narrativa en la página y un lápiz de línea final que mostraba y diferenciaba claramente a los personajes. Y entiendo que han pasado un montón de años desde esos comics y todo artista tiene derecho a evolucionar y probar cosas diferentes. Pero esto no es evolución, es una involución desastrosa. Hablando sin tener ni idea, diría que Smith ha cambiado el dibujo en papel por un dibujo en tableta con herramientas digitales. Digo esto porque en un intento de generar algún tipo de semejanza con un fotorealismo ha creado maquetas para algunos personajes y va repitiendo planos de sus rostros y figuras con escasa definición, hasta el punto que hay momentos en que es complicado distinguir entre 8, Delmar o alguno de sus secuaces. De hecho, terminé este comic y si tengo que explicarte cómo es físicamente 8 no sabría decírtelo porque todo en él es genérico y sin personalidad.

Pero además es que la narrativa es nula. Me parece terrible contemplar página tras página de cabezas parlantes en el sentido más literal del término que lamento decir que me transmiten vagancia, como el estudiante que hace lo mínimo porque sabe que el profesor es amigo suyo y le va a aprobar. Sumado esto, las escenas de acción transmiten todo excepto eso. Leyendo comics de Marcos Martín o Daniel Warren Johnson, me doy cuenta que quizá lo más difícil del proceso creativo no es el dibujo en si, sino el pensar la forma de transformar el guión en imágenes que cuenten la historia de la forma más dinámica posible. Cuando esto ya se ha logrado, entiendo que el dibujarlo ya es coser y cantar. En este sentido, me resisto a pensar que realmente Smith no haya encontrado otra forma de contar la historia más que así, lo que habla muy mal de su capacidad de storyteller.

Otro elemento que me ha molestado del dibujo es que el primer número de esta serie creo que tiene unas páginas más que aceptables, que fueron las que vi cuando entré a la web de AWA para ojear el tipo de comic que me esperaba. No se si incluso estas páginas fueron con lo que Moreci y Smith hicieron el “pitch” y vendieron la idea a AWA. Pero a medida que avanza la narración las páginas son más feas, los personajes están siempre más a contraluz y la narrativa es peor. Puestos a pensar mal, da la sensación que una vez tuvieron luz verde, el resto fue un todo vale con tal de terminarlo y que se publicara.

Y si el dibujo de Smith me parece malo y hasta incomprensible en la mayoría de decisiones narrativas que toma, el color de Snakebite Cortez me parece fallido y empeora más las cosas. Cortez realiza un coloreado digital saturando con grandes manchas de color varias páginas que hacen que el comic fuera casi ilegible. Además, hay páginas en que parece querer homenajear de alguna manera las antiguas técnicas de coloreado de los comics con cuatricromía haciendo que las figuras tengan puntos y rayas exageradas, que no hacen sino entorpecer la lectura. El color debe acompañar al dibujo y potenciar sus virtudes para ayudar a que la lectura sea más fluida o transmitir determinados sentimientos o emociones que los autores quieran transmitir con la historia. Cortez no consigue ni una cosa ni la otra, molestando más que otra cosa en la mayoría de los casos.

Hacía el simil del mal estudiante, y el caso es que no puedo entender cómo no hay un editor que dijera que la narrativa no funcionaba o que no se puede contar un comic a base de partes de cabezas palantes. No tengo claro cómo funciona AWA de Axel Alonso, si los derechos son de los autores y ellos solo publican o si encargan y pagan por los diferentes comics y entonces pueden forzar cambios como pasa en editoriales tipo Marvel o DC. Pero el resultado ha sido super decepcionante.

Recuerdo en este momento a Mark Waid comentar que tienes que intentar que todos tus trabajos sean tus mejores trabajos posibles, dado que ese comic puede ser (es) el primer comic que un lector lea tuyo y si no le gusta, no comprará el segundo. Y que si eso pasa no importaran las explicaciones sobre plazos de entrega, problemas con los editores o que trabajaste enfermo para terminar a tiempo. Eso mismo me pasa ahora mismo con AWA. Se trata de una editorial nueva que se vende como una casa de comics de autor de calidad. Year Zero de Percy y Rosanas me gustó pero no me flipó, y si el nivel de futuras obras va a ser como este Archangel 8, creo que va a convertirse en otra editorial de las muchas que pueblan el Previews y de las que pasas sin ni siquiera leer lo que publican (¿he leído Zenescope, por decir algo?).

Normalmente no suelo escribir reseñas negativas de comics, con olvidarlos cuanto antes ya me quedo satisfecho, pero cómo véis, no me ha gustado nada este comic y necesitaba quitárme el mal trago que me ha provocado este Archangel 8, además de advertiros de que os mantengáis alejados de este comic. Por cierto, ahora entiendo la oferta y que estuviera tan barato…

PUNTUACIÓN: 4/10

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