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Crítica de Caza Sangrienta 5 de Jed MacKay y Pepe Larraz (Marvel Comics – Panini)

Termina el evento Caza Sangrienta de Jed MacKay, Pepe Larraz y color de Marte Gracia, en el que el Universo Marvel se enfrentan a los vampiros. Un evento que además nos trae un cambio cataclísmico en el Universo Marvel comiquero.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El Doctor Extraño debe cerrar un trato aterrador para salvar el mundo. Los Vengadores se embarcan en una batalla que no pueden ganar. Los muertos luchan contra los no muertos a lo largo de todo el mundo. ¿Será suficiente? ¿Se salvará el mundo? Y, si es así, ¿con qué consecuencias? Caza sangrienta termina aquí, mientras llega el más dramático cambio sufrido por el Universo Marvel y se alza el más inesperado justiciero de todos. Un héroe para este nuevo tiempo.

Caza Sangrienta ha sido un evento espectacular que ha concluido con un final increíble. Todos los jugadores tienen su momento de importancia que justifica su aparición en esta historia perfectamente ensamblada por Jed MacKay, para mi el mejor escritor de la Marvel actual. En el número anterior descubrimos que Varnae, el primer vampiro, era el villano que había poseído a Blade, mientras que el plan de Luna de Cazador y Tigra para luchar contra los vampiros que arrasan el mundo era liberar a Khonshu de su prisión asgardiana, para que despliegue una fuerza de Puños de Khonshu liderados por un resucitado CABALLERO LUNA, para que les combata y extermine.

En el climax final tenemos una acción a varias bandas. Por un lado, Clea y Stephen Extraño en Latveria tienen que convencer a Victor Von Muerte para que les ayude a disipar la Fuerza Oscura que ha cubierto el planeta de oscuridad. El precio, que Stephen renuncie a su puesto como Hechicero Supremo de la Tierra y le de ese título y las habilidades que conllevan a Muerte. Brielle Brooks, la hija de Blade, debe llegar al combate final junto a Drácula y Miles Morales (Spiderman) a tiempo para derrotar a Varnae, ya que ella es la llave para acabar con él. Y por supuesto, tenemos el contraataque de Los Vengadores contra Varnae y su Aquelarre Sangriento. Tengo que quitarme el sombrero por todo lo que pasa en esta última grapa en apenas 30 páginas. La acción es espectacular, las apuestas no dejan de crecer, Varnae parece invencible y todas las piezas acaban ensamblando un puzzle perfecto que me ha dado un entretenimiento como hacía tiempo no disfrutaba en un comic Marvel.

Por supuesto, gran parte del éxito de este comic es tener a PEPE LARRAZ. Larraz es una garantía, y consigue que cada viñeta luzca como un acontecimiento, la splash-page que muchos otros artistas menos dotados (que tristemente pueblan demasiadas colecciones de Marvel) ni soñarían poder dibujar en toda su carrera. Larraz con el color de Marte Gracias y Fer Sifuentes-Sujo plantean unas páginas sublimes que te quedarías mirando embobado durante horas. La fuerza de sus imágenes, los planos dinámicos que elige para cada momento y la epicidad que hace realidad en la página están a la altura de muy pocos artistas hoy en día. Junto a Dan Mora y posiblemente Chris Samnee, Larraz es el mejor dibujante de la actualidad, y no me extraña que Marvel le cuide y le reserve para los que creen que son los comics más importantes del año.

Aparte de tener una historia estupenda que sabe sacar el máximo partido a los convencionalismos de los eventos superheroicos, Caza Sangrienta tiene la cualidad de provocar un cambio cataclísmico que va a afectar a la totalidad del Universo Marvel en los meses venideros. Un cambio que sugiere la idea de que los editores quieren establecer una continuidad más compacta que afecte a todas colecciones tal y como pasó en los primeros años de Brian Michael Bendis en Los Vengadores, cuando cada evento cambiaba el statu-quo y presentaba la siguiente temporada de historias: Por ejemplo, tras Civil War tuvimos La Iniciativa, tras Invasión Secreta, Reinado Oscuro, y tras Siege llegó la Edad Heroica. Volver a este nivel de conectividad y planificación es un paso en la buena dirección, aunque quizá el problema es que los autores actuales no tienen nada que ver con los Brubaker, Bendis o Millar de la época.

En lo relativo al evento en si, dentro que me ha gustado mucho esta miniserie, tengo que hacer unas consideraciones. La primera de todas que en realidad estamos ante una historia autocontenida en las colecciones que guioniza MacKay, que Marvel decidió aumentar de forma exponencial con un montón de tie-ins que en realidad no aportan nada, con la excusa de «X se encuentra con vampiros o monstruos variados e inician una pelea». Obviamente no he leído todos los tie-ins, pero me da la sensación que en realidad con leer Caza Sangrienta, Doctor Extraño y Caballero Luna, era más que suficiente para disfrutar del evento. De hecho, ni siquiera el comic de Los Vengadores de MacKay tiene influencia en la miniserie principal, ya que en esos tres números hay una aventura en la que Steve Rogers ensambla una alineación extraña de Vengadores para luchar contra el Barón Sangre. Y de los comics que si importan, Panini nos ha «birlado» la sensación de evento cohesionado al no publicar mes a mes las colecciones de Doctor Extraño y Caballero Luna. La grapa cuádruple que cierra la colección de Doctor Extraño se publicará dos semanas después de este Caza Sangrienta 5, al igual que el tomo de Caballero Luna, por lo que tocará esperar unas semanas para ver las últimas aventuras de Luna del Cazador, Tigra, Clea y Stephen Extraño. Por ello, la sensación de evento se perdió completamente, quedando un comic estupendo relativamente aislado del resto de la continuidad Marvel.

En lo referido a Caballero Luna, también se ha perdido parte de la gracia de la lectura de comics de superhéroes de un universo compartido. Porque el último volumen de Caballero Luna terminó con la muerte de Marc Spector, y le hemos visto resucitar en Caza Sangrienta 4 sin haber llegado a sentir el periodo de duelo que se vivió durante los primeros meses de la nueva colección Venganza de Caballero Luna. Para cuando lea ese tomo, imagino que las primeras grapas se sentirán casi intrascendentes, comics anacrónicos que lees fuera de orden y han perdido parte de la gracia. Porque eso es precisamente lo que ha pasado. Dicho esto, entre que la colección de Caballero Luna no se publique y que Panini la publique en tomo, obviamente me quedo con esta segunda opción. Y qué decir de Doctor Extraño, al ser esta grapa el final de los casi 4 años de Jed MacKay como guionista de l colección, primero en la miniserie La muerte del Doctor Extraño, luego con las colección protagonizada por Clea y en los últimos meses, en este volumen que ahora finaliza. Voy a echar de menos este comic, era uno de los que más disfrutaba de la Marvel actual.

Siguiendo con los tie-ins, comentaba que no los he leído todos porque la crisis de ventas en España ha llevado a Panini a decidir que un montón de especiales vayan a quedar inéditos. Por ejemplo, los especiales X-Men: Blood Hunt dedicados a Magik, Psilocke, Jubilee y Laura Kinney The Wolverine y Werewolf by night, y las miniseries de Black Panther, Drácula, Strange Academy y Blood Hunter. Y por lo que decía antes, tengo claro que son comics de calidad cuestionable realizados por equipos creativos de segundo nivel que no van a aportar gran cosa al evento, lo que indica el nivel de sacacuartos que Marvel sigue planteando en USA.

Y hablando de sacacuartos, destacar también negativamente el sacacuartos que Marvel y Panini han planteado para la edición de esta miniserie, al sacar dos ediciones de cada número. Una normal y otra «Red Band» con más sangre y violencia explícita. Y que esconde una excusa muy tonta para forzar a los coleccionistas a comprar las dos ediciones, no sólo una. Aparte, claro, de las múltiples portadas alternativas, que siguen inundando a las librerías. El comic de Caza Sangrienta me ha gustado mucho, pero las maniobras comerciales sacacuartos de Marvel cada vez me gustan menos.

En realidad, yo como lector elijo lo que compro y lo que no, y tengo que decir que la miniserie Caza Sangrienta me ha parecido una pasada, el ideal de historia más-grande-que-la-vida con una acción espectacular a una escala que sólo los comics pueden imaginar. Por esa parte, este comic me deja muy satisfecho, y sigo con la idea de comprar todos los comics que escriba MacKay, porque ahora mismo está on-fire. Y lo mismo para Pepe Larraz, a ver si anuncian pronto cual va a ser su próximo encargo. Seguro que va a ser algo de primer nivel. Puestos a soñar, que dibujara la miniserie «Un mundo bajo Muerte» sería una pasada y la continuación lógica de esta historia.

Comparto las primeras páginas de esta última grapa de evento:

Caza Sangrienta ha tenido todo lo que le pido al comic de superhéroes. Acción más grande que la vida, una historia directa al grano con el destino del mundo en juego con sorpresas y momentazos en todas las grapas, personajes llenos de carisma y un dibujo magistral que convierte cada viñeta en un acontecimiento. Esto si es Marvel es estado puro.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Superstar: As seen on TV de Kurt Busiek y Stuart Immonem (Image Comics)

Haciendo el pedido de comics USA del Previews me encontré con una nueva edición de Superstar: As seen on TV, el comic de 2001 de Kurt Busiek y Stuart Immonem que no compré en su momento. Y me he encontrado un comic estupendo que resulta una lástima que no tuviera mejor suerte comercial.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

AHORA DE NUEVO EN IMPRESIÓN, de KURT BUSIEK y STUART IMMONEN, el exitoso equipo creativo de Superman: Identidad Secreta.

Cuanto más popular es SUPERSTAR, más poderoso es. Su padre, magnate de los medios de comunicación, ha accedido a que siga siendo lo bastante famoso como para salvar el mundo, pero eso significa que si mantiene sus poderes corre el riesgo de convertirse en una «propiedad» más de la cartera de su padre. Todo ello en medio de la amenaza global de los ROBO SAPIENS, unos genios de la tecnología.

Esta nueva edición también incluye reportajes entre bastidores sobre el desarrollo de SUPERSTAR, incluido el diseño artístico de PAUL RYAN y ALAN DAVIS.

Kurt Busiek irrumpió como guionista de cómics en 1982, con historias en Green Lantern #162 y Power Man & Iron Fist #90, ambas publicadas el mismo día. Desde entonces, ha trabajado en prácticamente todos los géneros, desde Action Comics hasta Zot, pasando por Vengadores, Iron Man, Superman, Conan y otros, además de ser el creador de Thunderbolts y The Power Company, entre otros. Más conocido por su trabajo en Marvels y Astro City, ganadora de múltiples premios, últimamente se ha volcado cada vez más en el trabajo de autor, incluyendo proyectos como Arrowsmith, Superstar, Shockrockets, The Wizard’s Tale y Autumnlands, y actualmente está trabajando en más Astro City y su nuevo comic Free Agents con Fabian Nicieza y Stephen Mooney.

Stuart Immonem es uno de los grandes nombres dentro del dibujo del comic mainstream de Superhéroes. El artista canadiense es conocido por su trabajo en las series de Marvel Comics Nextwave, Ultimate X-Men, The New Avengers, The Amazing Spider-Man y Ultimate Spider-Man, las series de DC Comics Action Comics y The Adventures of Superman, así como por la serie original de Millarworld Empress, creada junto a Mark Millar.

Para hablar de Superstar hay que recordar al extinto sello Gorilla Comics. El sello se anunció en 1999 con creadores de primer nivel como Kurt Busiek, Tom Grummett, Stuart Immonen, Karl Kesel, Barry Kitson, George Pérez, Mark Waid y Mike Wieringo. Los personajes eran propiedad de los creadores y comics se publicarían a través de Image Comics. Entre los comics incluidos en este sello estaban Crimson Plague de George Pérez (publicado originalmente a través de Event Comics), Empire, de Mark Waid y Barry Kitson (completada posteriormente en DC Comics), Section Zero de Karl Kesel y Tom Grummett, Tellos de Todd Dezago y Mike Wieringo (publicado originalmente a través de Image Central), Shockrockets de Kurt Busiek y Stuart Immonen y Superstar de Busiek y Immonen.

Los fundadores de Gorilla pensaron que su empresa se creaba sobre la base financiera que les proporcionaría la empresa emergente de Internet eHero.com. El problema es que esta start-up nunca llegó a arrancar, y bajo la promesa de estos ingresos que les garantizaron se imprimieron miles de muestras gratuitas de sus comics entregadas en convenciones, además de colocar anuncios en revistas como Wizard. Además, decidieron que en lugar de poner el precio de portada de 2.95 US$ habitual de la época, como reclamo comercial sería buena idea rebajarlo a 2.50 US$. Esto fue un desastre, ya que la oferta que no atrajo a nuevos clientes, lo que lo compraron lo hubieran comprado independientemente del precio, pero si afectó a la rentabilidad del comic. Al enterarse de esta debacle, los creadores tuvieron que financiar sus propios libros y sólo se imprimieron unos pocos números. Sólo Shockrockets y Tellos completaron sus historias iniciales. El último libro de Gorilla Comics, Superstar, que se presentó en el sexto número de Shockrockets, consistió en un único número impreso en 2001.

Esta historia me recuerda lo complicado que es la autoedición, y como no todo el que apuesta por los comics de creación propia tiene éxito. De hecho, al editarse estos comics dentro de Image, la editorial adelanta el coste de impresión a los autores, algo que no está al alcance de todo el mundo que tiene que adelantar miles de dólares para que su comic se convierta en realidad. En ese sentido, un escritor lo tiene siempre más fácil que el artista, ya que en el caso concreto de Superstar Busiek podía seguir trabajando en otros comics de encargo que mantuvieran intacta su fuente de ingresos. Sin embargo, dibujar Superstar podía suponer a Immonem estar un par de meses o más sin poder trabajar con Marvel o DC, por lo que sus ingresos esos meses eran cero. (O peor, si pensamos en el coste de oportunidad que Immonem sufría esos meses). Y si un comic de Busiek e Immonem no consiguió salir adelante en 2001, imaginad cómo debe ser la cosa para autores desconocidos.

Entrando al comic de Superstar, este volumen se compone de una historia de 48 páginas publicada por primera vez en 2001, más las 5 páginas publicadas a modo de previa en Shockrockets 6, más numerosísimo material extra entre el que se incluye los diseños iniciales del personaje que crearon Paul Ryan y Alan Davis antes de abandonar ambos el proyecto. Estas páginas, unidas a otras ilustraciones de publicidad y más me parecen un elemento muy interesante que ilustra también lo difícil que es acertar con el aspecto correcto de un superhéroe.

El comic es apenas una introducción del concepto. Un concepto de un héroe que necesita el aplauso del público para aumentar sus poderes que me parece super interesante. En la presentación de Superstar la parte super heroica toma un papel secundario ya que lo principal es construir el mundo del protagonista, que como Peter Parker tendrá casi más problemas cuando está de civil que en su faceta de superhéroe. El comic se lee de maravilla porque Immonem, con entintado de Wave von Grawbadger y color de Jeromy Cox, es un maestro en lo relativo a narrativa y en volver interesante hasta el diálogo más nimio. La presión que sufre de su padre, el dueño de la mega corporación que explota su imagen, planteaba que éste podía acabar siendo el villano principal de la serie, alguien capaz de contratar villanos para que la presencia de Superstar se sienta imprescindible. Por desgracia, la cancelación de la colección impidieron que la historia continuara.

La verdad es que me gustaría pensar que si Image ha reimpreso este volumen aparecido por primera vez en 2011 es porque Busiek e Immonem estuvieran pensando relanzar la colección. Ya me gustaría, ya. En todo caso, si hay que decirlo, no tengo problema en confirmar que pagaría encantado por una nueva colección de Superstar con el mismo equipo creativo.

Comparto las primera páginas del comic:

Es una pena que Busiek e Immonem no pudieran sacar este proyecto adelante, porque el concepto de Superstar hubiera dado para un comic más que majo. Con todo, me lo he pasado bien con esta reedición editada por Image Comics.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Biblioteca Marvel. Los Vengadores vol. 7 de Roy Thomas, Don Heck y John Buscema (Marvel Comics – Panini)

El séptimo volumen de Biblioteca Marvel. Los Vengadores de Roy Thomas y Don Heck trae la novedad de la llegada de Hércules al grupo, así como del mítico John Buscema a la colección.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. En medio de nosotros… ¡un inmortal! La irrupción de Hércules entre Los Héroes Más Poderosos de la Tierra supone un cambio fundamental para el grupo. Necesitarán todo su poder si quieren hacer frente al regreso de Namor. Pero la gran revolución de este tomo se encuentra en la llegada de John Buscema, llamado a ser uno de los dibujantes fundamentales de Los Vengadores. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este séptimo volumen de la Biblioteca Marvel. Los Vengadores incluye Avengers 37-42 USA, publicados en 1967.

En el anterior volumen de la Biblioteca Marvel. Los Vengadores asistimos a la sustitución de Roy Thomas como guionista de la serie. Thomas, ayudante de Lee, era el recambio perfecto que permitía a Lee a centrarse en su faceta de editor y supervisor de toda la línea editorial de Marvel, además de «escribir» las colecciones en las que seguía al cargo, como Los Cuatro Fantásticos o Spiderman. Y en estos primeros números, Thomas se muestra continuista frente a las ideas con las que Lee contruyó el Universo Marvel.

Este volumen comienza con un número 37 que sirve de cierre de la historia en dos partes que vimos en el volumen anterior, en que el grupo se enfrentaba contra una raza alienígena de Ixar, que llegan a la Tierra con un ejército de robots super poderosos llamados Ultroides. Este comic es interesante porque Thomas afirmó en el texto que incluye este volumen (perteneciente de la edición del Marvel Masterworks número 4), que para Lee, el número ideal de miembros de Los Vengadores era de 4, buscando sin duda imitar el éxito de Los Cuatro Fantásticos. Sin embargo, en este comic tenemos a 7 héroes, ya que a la alinieación habitual de Capitán América, Ojo de Halcón, Goliat, Avispa, Bruja Escarlata y Mercurio se les unió la Viuda Negra, en ese momento era medio novia de Clint Burton.

El comic en si no tiene demasiado interés más allá de la presencia de Natasha Romanoff y de la importancia que Goliat tiene en estas historias, muy superior al del resto de personajes, incluido al Capitán América. Después de varios combates de todo tipo protagonizados por los diferentes personajes, la resolución obligando a la mene maestra detrás de los Ixar a abandonar el planeta o morir resulta un final bastante anticlimático y facilón.

Roy Thomas comenta que pidió a Stan Lee en retorno de Thor a la colección, al considerarlo algo fundamental. Thomas no consiguió convencer a Lee, pero a cambio obtuvo el permiso para incorporar a HÉRCULES, el hijo de Zeus fue presentado precisamente en The Mighty Thor. Thomas plantea otro comic típico de la Marvel de esa época, con el combate entre Los Vengadores y Hércules provocado por una confusión. O más bien, debido al lavado de cerebro de la Encantadora, que hechiza a Hércules.

Pensando en el número de personajes máximo que exigía Lee, en esta grapas el Capitán América debe ausentarse para vivir una aventura en su propia colección. Mientras, Natasha Romanoff es captada por Nick Furia para que se incorpore a S.H.I.E.L.D. como agente encubierta. Esto echa por tierra su intención de unirse a los Vengadores para estar junto a su amado Clint, añadiendo el toque de dramatismo de folletín que tanto le gustaba a Lee y que Thomas abrazó inmediatamente. De este comic destaca la crueldad verbal de Hank Pym hacia Natasha, haciendo que recuerde lo bordes y desagradables que eran en muchos momentos los héroes de Marvel en los años 60. También, la desagradable sorpresa que aguarda a Hércules al final, al sufrir por partida doble. Primero por haberle lavado el cerebro la Encantadora, y luego porque su padre le destierra un año del Olimpo por abandonar su reino sin permiso. El exilio de Hércules es un segundo elemento de drama de folletín que tenemos en la colección, y se sumará al dolor que sufre Clint tras haber sido abandonado por Natasha.

Por cierto, en realidad Natasha no abandona la serie, dado que veremos sus aventuras mientras lleva a cabo la misión de Nick Furia, que exige que se infiltra tras el Telón de Acero comunista, para lo que tendrá que realizar varios robos y ser considerada una criminal. El uso de estas tramas secundarias es algo que recuerda a lo que Lee y Kirby estaban planteando en Los Cuatro Fantásticos, por ejemplo con la trama de los Inhumanos.

Los números 39 y 40 son dos historias autonclusivas en las que los Vengadores se enfrentarán primero al Pensador Loco y su Triunvirato del Terror (formado por los villanos de tercera categoría Cabeza de Martillo, Martinete y Bola de Trueno), para a continuación enfrentarse a Namor. A partir de una trama de los comics de Capitán América, el grupo reducido a Goliat, Avispa, Ojo de Halcón y Hércules partirán para intentar encontrar el poderoso Cubo Cósmico, encontrándose con el Señor de Atlantis. El combate entre Hércules y Namos es para mi lo principal de esta grapa que obviamente termina perdiéndose el trozo del Cubo, de forma que la historia pudiera ser contada en la colección del Capitán América.

El número 41 resulta histórico por la llegada de John Buscema a la colección, al tener que sustituir a un Don Heck que tuvo que abandonar la serie, en ese momento se pensaba que momentariamente, para dibujar el primer Annual de los Vengadores, un especial de 54 páginas que iba a llevarle tres meses dibujar. Este es el principal elemento destacable de un comic que es la primera parte de dos de una aventura en la que los Vengadores se enfrentarán a Diablo y al Hombre Dragón. Como vemos, Thomas sigue reutilizando personajes (villanos) de otras colecciones, empezando por el propio Hércules aparecido en Thor. Las historias en si no tienen nada especial, con un cliffhanger en el que Goliat y Avispa son hechos prisioneros por Diablo. Aunque si destacaría el deus-ex-machina bestial que supone la llegada de la nada de Capitán América, que llega en el momento justo para salvar al situación.

Mientras los Vengadores siguen con su combate contra Diablo, la Viuda Negra sigue con su infiltración en China (aunque no nombren el país exactamente), lo que provocará la siguiente aventura del grupo, cuando vayan a su rescate cruzando el globo. En resumen, los guiones de Thomas han sido bastante rutinarios y faltos de atractivo, Incluyendo un cameo de los Cuatro Fantásticos a los que piden ayuda para combatir a Diablo. Los diálogos de Thomas con ojos de 2024 son super recargados y se me han hecho super pesados de leer. Los dramas de Ojo de Halcón y su chulería, unida a la de Goliat, hacen que los protagonistas sean desagradables. A falta de que lleguen otros comics históricos, como la llegada de Caballero Negro o Vision, no tengo claro que vaya a leer a corto plazo, al ser el interés de estos comics más histórico que otra cosa.

El segundo hecho histórico de este volumen es la llegada de John Buscema a la colección, un artista que ayudó a definir la personalidad gráfica de la colección. Buscema era un artista veterano que llevaba trabajando en el medio desde 1948 y al que Lee captó de una empresa de publicidad. Con Buscema, Los Vengadores recuperaron la fuerza que perdieron al abandonar la serie Jack Kirby. Don Heck era un artista tan anatómicamente perfecto como aburrido a la hora de conseguir de los comics fueran atractivos visualmente. Y puedo entender la importancia de artistas como Heck para cualquier editorial, al proporcionar cierta solidez artística y la capacidad de mantener sin problemas el ritmo mensual de publicación. Pero el resultado era tener unos comics que no me resultan agradables o atractivos para leer.

John Buscema llega a la colección en el número 41 USA, un número que dibuja y entinta él. En el número 42 tenemos a Buscema con entintado de George Bell, entintador habitual de la sería que trabajaba con Don Heck. Buscema en estas páginas me parece que está demasiado respetuoso y continuista respecto al dibujo de Heck, por lo que el dibujo de Buscema aún necesita explotar, cosa que entiendo que sucederá en los próximos meses. En este volumen se aprecia un poco la mejora, pero no tanto como la diferencia de calidad que existe entre ambos. Con todo, la mejora es mu de agradecer, porque estos comics de Heck me estaban empezando a resultar un peñazo.

Por cierto, otro tema que hay que destacar es la terrible portada de Gil Kane y Stan Goldberg que Panini ha elegido para este volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores. Narrativamente tiene sentido usar esta portada que destaca la figura del recién llegado Hércules, junto a un montón de cabezas flotantes, algo que estaba muy de moda en aquella época. Pero la verdad es que la cara de Hércules y la perspectiva elegida por Kane para esta imagen no me funcionan en absoluto.

Reconozco que el interés de esta Biblioteca Marvel. Los Vengadores está siendo más histórico y completista que otra cosa. Porque la verdad es que estos comics ha envejecido bastante mal en todos los sentidos, tanto la historia como el dibujo. A pesar de esto, sigo con ganas de comprar mínimo los primeros 50 números de Los Vengadores.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

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Reflexiones de Domingo 23/2024: El buen momento de DC Comics

¡Feliz Domingo! Hoy quiero aprovechar el formato de Reflexiones de Domingo para escribir sobre algo que me lleva rondando la cabeza desde hace tiempo. El buen momento que DC Comics está disfrutando en los últimos meses. En lo que a disfrute puro se refiere, llevan tiempo superando ampliamente a una Marvel en capa caída que vive una de las peores etapas que le recuerdo.

El resumen lo tenéis en el primer párrafo. El último año de DC Comics ha conseguido que vuelva a tener ganas de comprar comics de DC a fuerza de ir publicando comics estupendos con dibujos TOP. Y esto tiene mucho mérito pensando que me bajé de la compra de DC en 2015 aprovechando el evento Convergencia. En estos años he comprado series puntuales, pero nada que me hiciera querer volver al día a día de la continuidad. Gracias en gran parte a Dan Mora y Mark Waid, estoy recuperando las ganas de grandes historias más grandes que la vida con sensación de legado como sólo DC puede ofrecer. Primero fueron Batman – Superman World´s Finest, luego con Shazam! y más recientemente con el evento Absolute Power, Waid y Mora me llevan ofreciendo desde hace más de 2 años los mejores comics de superhéroes del mainstream. Unos comics muy superiores en lo referido a disfrute puro respecto a cualquier cosa que haya publicado Marvel en este periodo de tiempo.

Waid y Mora representan todo lo que quiero y busco en un comic de superhéroes. Un guionista que conoce a los personajes y reivindica su historia y su legado mientras plantea historias emocionantes con el destino del mundo en juego en las que es fácil conectar con los HÉROES. Y que están dibujadas con una épica y una espectacularidad alucinante. Como Ed Brubaker y Sean Phillips, Waid y Mora están en un momento en el que hay que comprar cualquier cosa que publiquen en DC. Además de World´s Finest, tengo muchísimas ganas de leer su Justice League Unlimited, el Batman y Robin Year One de Waid y Chris Samnee y el Superman de Dan Mora con Joshua Williamson.

Junto a Waid y Mora, acabo de comprar el primer volumen de Green Lantern de Jeremy Adams y Xermánico, y me ha encantado. Como me pasa con los comics de Jed MacKay en Marvel, da gusto leer un comic en el que «simplemente» aciertan en la caracterización de Hal Jordan y ofrecen unas buenas aventuras que consiguen que te impliques emocionalmente con él y su mundo. Me declaro oficialmente enganchado a Green Lantern, pero también a su escritor Jeremy Adams, del cual llevaba tiempo escuchando buenas cosas y creo que merecerá la pena recuperar alguna obra suya previa, por ejemplo su Flash.

El especial DC All In ha supuesto un doble punto de inicio para nuevos lectores (o viejos lectores recuperados). En el universo tradicional de DC tengo ganas de leer el Green Arrow de Chris Condon (escritor de That Texas Blood y The Enflield Gang Massacre). Aunque es una pena del final de la etapa de Tom Taylor y sobre todo Bruno Redondo en Nightwing, lo cierto es que la nueva etapa de Dan Watters y Dextor Soy pinta muy bien, y el primer número de Detective Comics de Tom Taylor y Mikel Janin me ha dado una historia intrigante que habrá que ver a donde nos lleva con un dibujo impresionante de Janin. Y aunque nunca fui demasiado fan, las páginas de previa de NEWS GODS de Ram V y Evan Cagle lucen increíbles, al igual que la nueva etapa de la JSA de Jeff Lemire y Diego Orlotegui también me han llamado la atención.

A los comics en continuidad ha que suponer la novedad que están representando los nuevos comics de la línea Absolute Comics de DC, que está presentando nuevas versiones de los iconos con nuevos orígenes provocados al vivir en un mundo que está más volcado hacia el mal. Inicialmente sólo me llamó la atención el Absolute Superman de Jason Aaron y Rafa Sandoval. Pero cuando caí con los comics de Absolute Batman y Absolute Wonder Woman, los primeros números de ambas colecciones me han conseguido enganchar. De momento, DC ha conseguido recuperar el interés hacia sus colecciones normales y acertar con la novedad que supone la línea Absolute Comics.

Lo que está claro es que un buen comic te invita a leer más comics. De esa editorial, de esos autores, y si se plantean bien, en general de ese universo. No es algo nuevo, no hay más que ver el disfrute que me está dando el Energon Universe a partir de Void Rivals y Transformers. Que son otros comics muchísimo más disfrutables que los de Marvel. De forma que tras años de indiferencia me encuentro con ganas de leer más comics de DC. Y seguro que el desastre de Marvel Comics también ayuda a que tenga ganas de buenas lecturas dado que la «Casa de las Ideas» hace tiempo que no me las da. Pero si los comics que estoy comprando no acertaran con el guion y el dibujo, la satisfacción no sería tan alta. La comparación deja en mal lugar a Marvel, pero lo cierto es que los comics de DC que estoy leyendo me resultan super satisfactorios empezando por esa locura que es mostrar a los héroes reconocibles y mantener un buen dibujante a lo largo de un arco completo de la colección. Menuda locura, ¿verdad?

En contraste, llevo más de 40 años comprando comics de superhéroes, y jamás de visto a Marvel en la situación lamentable en la que la encuentro hoy. Incluso en los denostados años 90 siempre tenías un par de colecciones que estaban muy bien y que te ilusionaba leer, por ejemplo los Thunderbolts de Busiek y Bagley, Generación-X de Lobdell y Bachalo, Vengadores de Busiek y Pérez, etc. Sin embargo, en los últimos años lo máximo a lo que podemos aspirar es a tener comics de Jed MacKay hechos con oficio que se disfrutan si tienen un buen dibujante, cosa que no siempre sucede. Eso en positivo, porque en negativo la Era de Krakoa, que analicé en un artículo que puedes leer aquí) ha marcado un punto negro en la historia de Marvel con la pésima calidad de su último año unido a una explotación sacacuartos vergonzosa por parte de Marvel.

Sin contar la Biblioteca Marvel de Panini, este mes de noviembre voy a comprar 7 grapas Marvel y un tomo: Caza Sangrienta 5 (MacKay+Larraz), Hulk 14, Capitán América 11, El Inmortal Thor 12, Los Vengadores 15 (MacKay), Doctor Extraño 13 (Mackay), Patrulla-X 1 (MacKay+Stegman) y el tomo de La Venganza del Caballero Luna (MacKay). ¿Veis el patrón? Es la cifra más baja de comics Marvel que compro en un mes de toda mi vida, y de esas 7 grapas dos (Caza Sangrienta y Doctor Extraño) son los últimos números de sus series y no veo nada que me interese. Más allá del dato concreto de noviembre, durante todo 2024 me he movido en las 8-10 compras mensuales, que es un mínimo histórico.

Marvel se encuentra en una encrucijada de la que es muy difícil salir, sobre todo cuando parece que en realidad siguen abrazando las técnicas especulativas lamentables que les han puesto en esta situación. Empezando por la saturación de «eventos» que está estrangulando a las series regulares de forma que no consiguen plantear historias que enganchen por la personalidad de sus protagonistas. Veneno es un gran ejemplo de esto, porque en su número 29 publicó el cruce «Simbiosis-Necrosis» de Veneno y Matanza, en el 30 tuvimos los tie-ins con Caza Sangrienta y la previa del siguiente evento,  La Guerra de Veneno. La histórica etapa de Donny Cates finalizó en el número 31 de la edición de Panini. La etapa de Al Ewing le igualará con su próximo mes pero lleva meses mostrando síntomas de estar más que agotada. Aparte de por los eventos por el error de diluir al protagonista mostrando a montones de personajes poseyendo su propio simbionte, lo que está restando importancia e iconicidad al que debería ser el protagonista único, Eddie Brock.

Viendo el listado de compras queda claro que Jed MacKay es el único escritor que me engancha de la Marvel actual. Y lo mejor que digo siempre de MacKay es que no ha inventado ninguna rueda, sino que simplemente se dedica a plantear buenos comics para ser leídos mes a mes que destacan positivamente a sus protagonistas para que los lectores compradores empaticemos con ellos. En realidad esto es de primero de narrativa superheroica, pero habría que preguntarse porqué Marvel no consigue provocar esto mismo en el resto de su línea editorial. Sin ir más lejos, estoy buscando el momento de bajarme de la compra de los comics de Al Ewing (Thor y Veneno), porque hace meses que no me están funcionando plenamente.

Marvel sigue anclada en las peores prácticas editoriales, inundando las librerías de comics mediocres con múltiples portadas y solapando eventos sucesivos que han eliminado la sensación de estar ante historias «especiales». Si todos los meses hay un evento (o varios), al final es más de lo mismo. Pero al mismo tiempo llevan insistiendo en el previews que lo que mola, LO IMPORTANTE, son los eventos por encima de las series regulares, que se convierten en secundarias. De forma que es normal que no apetezca COMPRAR unos comics que se sienten (porque lo son) secundarios dentro de otras historias mayores. Y, al final, el resultado inevitable es la sensación de hartazgo y rechazo que Marvel me está transmitiendo en los últimos años.

A eso por supuesto hay que sumar el lamentable nivel de los dibujantes de Marvel. Descontando las excepciones como Pepe Larraz y Valerio Schiti, no dejo de encontrarme a dibujantes inadecuados para la colección en la que los editores les ponen, como Valentina Pinta en El Inmortal Thor, o directamente dibujantes lamentables que no entiendo que Marvel siga contratando, como es el mexicano C.F. Villa en Los Vengadores. A no ser que sea mucho más barato que un dibujante standard, no puedo entender que sigan dando trabajo a un dibujante que no da el nivel mínimo que se debería exigir a cualquiera que quiera trabajar para Marvel.

A unas historias que no enganchan y que en muchos casos (como por ejemplo los krakoanos) nos ofrecen versiones NO reconocibles de mis personajes favoritos, hay que sumar los bailes de dibujantes jugando en muchos casos entre Guatemala y guatepeor, que entregan comics poco atractivos de leer que no dan el espectáculo que se supone a los comics de superhéroes. Por todos estos motivos, cada vez tengo más claro que nos podemos dirigir a un 2025 en que mi compra de Marvel sea completamente residual, como lo era la de DC hace 5/6 años.

Y está claro que el mundo del comic USA es completamente pendular, de forma que esta mala etapa de Marvel puede provocar una nueva era de grandeza de aquí a 4/5 años. (Ojalá). Y si DC estuvo fatal hace 8/9 años y ahora triunfa, no sería descartable que dentro de 4/5 años las cosas se torcieran. Pero lo que tengo claro es que mi afición comiquera se construye a partir del disfrute que los comics me dan con su lectura. De forma que no pienso caer en compra por costumbre, sino centrarme en comprar únicamente aquellos comics que me vuelen la cabeza con cada grapa, Y de momento, eso lo está consiguiendo DC.

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Crítica de Houses of the unholy de Ed Brubaker y Sean Phillips (Image Comics)

Llega la nueva novela gráfica de Ed Brubaker y Sean Phillips Houses of the unholy, con color de Jacob Phillips. Una compra obligada que me ha dado una lectura super chula.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Un agente del FBI especializado en crímenes de culto y una mujer con un pasado vinculado al Pánico Satánico se ven arrastrados a la aterradora caza de un asesino demente que se oculta en las sombras de los bajos fondos. ¿Podrá escapar alguna vez de su pasado, o todas sus malas decisiones no son más que más fantasmas que le persiguen, vaya donde vaya?

HOUSES OF THE UNHOLY es un fascinante viaje de terror de los creadores de bestsellers ED BRUBAKER y SEAN PHILLIPS, el galardonado equipo detrás de CRIMINAL (que pronto será una serie de televisión en Amazon Prime), RECKLESS, NIGHT FEVER y WHERE THE BODY WAS.

Tener una nueva novela gráfica de Ed Brubaker y Sean Phillips es el equivalente comiquero del espacio seguro. Un comic que no necesitas saber nada de su argumento o personajes para tener claro que te va a encantar. Y que cuando por fin lo lees la experiencia ha sido super satisfactoria.

Entrando a valorar Houses of the unholy (Casas de los impíos), me llama la atención la sensación que Ed Brubaker quedó traumatizado de niño con el pánico que se vivió frente a los cultos satánicos en los Estados Unidos a finales de los 70 y principios de los años 80. De hecho, la existencia de cultos satánicos ha estado muy presente la obra previa del dúo. Desde Fatale a uno de los volúmenes de Reckless , la temática de cultos y sociedades secretas parece ser uno de los temas en que Brubaker se siente más cómodo.

En Houses of the unholy Brubaker plantea una interesante y novedosa historia sobre nuestra memoria y los traumas que nos acosan. Y es que conoceremos a Natalie Burns, una investigadora privada que trabaja en casos de niños desaparecidos y que tiene un profundo trauma. Cuando era niña participó en una mentira acusando junto a otros niños a unos profesores de pertenecer a una secta satánica que les había violado. Esta mentira provocó que una de las profesoras se suicidara antes de descubrirse la mentira. Aparte de lo gordo que es ser responsable de la muerte de una persona inocente, la protagonista sufre porque sigue viendo escenas de unos abusos que nunca existieron. Natalie tuvo que realizar reuniones con psicólogos que la preguntaban una y otra vez por esos hechos, hasta el punto de interiorizarlos como propios aunque nunca sucedieron.

La idea de no poder confiar en tus recuerdos es una idea aterradora, y esto es una parte fundamental de la propuesta de Brubaker. Por supuesto, además tendremos un caso en el presente que conectará a Natalie Burns con este pasado que no acaba de irse nunca. Mientras asistimos a la investigación de Natalie y un agente del FBI que la ha contactado para que la ayude en su investigación, conoceremos mediante flashbacks la historia de Natalie de niña y los jóvenes que participaron en esa mentira con ella. Como siempre en Brubaker, la historia me parece redonda, con la típica narrativa fragmentada que va aportando piezas del puzzle que se está desarrollando delante nuestro. Destacaría además el final atípico que plantea en este comic, algo poco habitual en Brubaker. Un final que sin embargo si conecta con la idea de plantear un final poderoso con una última imagen impactante, como sucedió en la fantástica Pulp.

Posiblemente sea porque he leído mucho a Brubaker, pero tengo que reconocer que la sorpresa del comic es algo que vi venir casi desde su primera página. Esto no creo que sea un problema en la historia, que creo que se plantea de forma super correcta a lo largo de esta novela gráfica. Hablaba antes de una «lectura segura», y quizá eso implica que tenga muy claras las claves, los tropos y también de los recursos narrativos que emplea habitualmente Brubaker. Dicho esto, reconozco que Brubaker consiguió sorprenderme con el final que plantea para este comic.

Hablando de sensaciones conocidas, el dibujo de Sean Phillips con color de su hijo Jacob también significa una zona de confort comiquera. Y es que es abrir la primera página y verme transportado a su mundo. Phillips y su hijo tienen la cualidad de añadir una cualidad atemporal a todos sus trabajos. Aunque otras obras de Brubaker y Phillips estaban ambientadas en el pasado, por ejemplo la serie Reckless en el Los Ángeles de los años 80, esta obra plantea una historia en un presente bastante más cercano. Digo esto porque el pánico al satanismo tuvo lugar en los años 80, y la protagonista debe tener 20/30 años, por lo que los sucesos del presente deben suceder pasados el 2000. Sin embargo, el dibujo y sobre todo la paleta cromática de Jacob Phillips parece que nos traslada a un mundo mucho anterior.

Aparte de la narrativa de Phillips, sobre la que he hablado muy y muy bien en reseñas anteriores, lo que me llamó también la atención de este Houses of the unholy es la capacidad de crear atmósferas malsanas en el comic. La idea de estar ante una protagonista rota por dentro es algo que se siente mucho antes que conozcamos su historia, y es todo gracias al extraordinario dibujo de Phillips.

Como siempre cuando hablo de Brubaker y Phillips, Houses of the unholy es una lectura redonda que me ha dejado super satisfecho. Me encanta que aparte de los elementos familiares que me deja, la historia de Brubaker me haya mostrado una historia diferente que no esperaba. Y que sin embargo, me ha encantado.

Por cierto, Brubaker ha anunciado que su siguiente proyecto significa el retorno al mundo de CRIMINAL, su primera gran obra de creación propia con Sean Phillips. Brubaker comentó en su newsletter que «Sean lleva unas 30 páginas dibujando nuestro próximo libro, que es un regreso a CRIMINAL pero en formato OGN de tapa dura”. Brubaker también comparte los lápices de Sean Phillips que insinúan que la historia se centrará en Jacob Kurtz, el protagonista de Criminal: Bad Night. Esto sin duda es un intento de aprovechar el éxito que se espera con la serie de televisión de Criminal, que debería estrenarse durante 2025. Se trata del primer trabajo de la pareja en una historia de Criminal desde 2019, y Brubaker anticipa que será una novela gráfica bastante larga, lo que provocará que no se publique hasta una indeterminada fecha de «primera mitad de 2025.»

Si un comic de Brubaker y Phillips es siempre compra obligada, su retorno a Criminal lo es doblemente. Mientras mantengan este nivel de plenitud creativa, nos quedan muchos años de disfrute comiquero. Porque Houses of the unoly me ha gustado mucho.

Comparto las primeras páginas de esta novela gráfica:

Houses of the unholy es un nuevo triunfo de Ed Brubaker y Sean Phillips. Nadie hace comics como ellos.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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