Con algo de retraso por cosas de las distribuidoras, me llega el estupendo tercer número de la nueva colección de G.I. Joe de Joshua Williamson, Tom Reilly y Jordie Bellaire.
PUNTUACIÓN: 8/10
¡EL MAYOR LANZAMIENTO DE CÓMICS DE LA DÉCADA SE VUELVE MORTAL!
Mientras las tensiones aumentan en el seno de G.I. Joe -y se lanzan puñetazos-, Cobra da caza a un venenoso nuevo aliado…
El problema de comprar grapas USA es que de vez en cuando la distribuidora se retrasa y eso complica las cosas a las librerías. Eso mismo es lo que ha pasado con los comics de Enero que tenía pedidos a través del Previews, lo que ha acabado provocando que haya leído este comic un mes más tarde de lo que debería. Y que el número 4 no haya llegado tampoco. Este es un problema que entra dentro de los gajes del oficio y es algo que tengo asumido.
Entrando a valorar el comic, la historia de Joshua Williamson sigue desarrollándose a bien ritmo, planteando buenos conflictos entre los personajes y ofreciendo unas sorpresas geniales que hacen que la lectura siempre se sienta satisfactoria. En esta grapa en concreto me gusta la forma en que introduce elementos y personajes que leímos en las miniseries Cobra Commander y Destro, que se publicaron antes de la salida de esta colección. La forma en que Skybound ha planteado el Universo Energon y las relaciones entre héroes y villanos me parece súper atractiva, de forma que la revelación final de esta grapa y la llegada de ESOS personajes es un momentazo super chulo que hace que la lectura del número siguiente sea una obligación. Reconozco que no había leído demasiados comics de Williamson, pero lo que he leído en Skybound me parece estupendo. No solo eso, transmite la idea de plan a largo plazo y de que quiere dar espacio para que cada nuevo personaje nos flipe y tenga su oportunidad de brillar. Todo bien.
Dibujo de Tom Reilly me parece excepcional. Los personajes tienen su propia personalidad y me atrevo a decir que su propia expresión corporal. Las escenas de acción son estupendas, aunque aquí tenemos el arranque de la que será gran persecución del próximo número, y tanto uniformes como vehículos lucen también estupendos. Tengo claro que Reilly va a dibujar de un tirón todo el primer arco, pero me gustaría que Williamson le esté dando los guiones con bastante antelación como para poder disfrutarlo no 5/6 números seguidos, sino a largo plazo. Como disfrutamos a Lorenzo de Felici en Void Rivals, por ejemplo.
Lo que me está provocando sentimientos enfrentados es el color de Jordie Bellaire. Como ha comentado en los números anteriores, tengo claro que el color forma parte de una decisión creativa que busca transmitir una idea de modernidad en historia y lápices, con un toque retro a partir del color de grandes manchas de colores planos. Eso lo entiendo y lo veo clarísimo. Pero ya llevamos tres números y empiezo a no tener claro si es una buena idea. En todo caso, es evidente que Bellaire está cumpliendo con lo que Skybound la ha pedido.
Estos tres primeros números de G.I. Joe me han flipado. No veo el momento de leer el cuarto, que ya salió en USA. Esperemos que la regularidad de salidas se normalice en mi librería y me pueda llegar está semana o la siguiente. O se juntará con el quinto. En todo caso, es un momento muy guay para hacerse fan de Transformers y de G.I. Joe. Me veo comprando está colección a largo plazo. Y lo haré encantado.
Comparto las primeras páginas del comic:
G.I. Joe sigue a un nivel sobresaliente que hace que está colección se haya convertido con apenas 3 números en uno de mis comics favoritos. Espero que el cuarto número, que ya salió en USA, no me tarde mucho en llegar.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Tenía ganas de ver la nueva serie Daredevil Born Again. Y los dos primeros episodios no han decepcionado.
PUNTUACIÓN: 8/10
Serie de TV (2024). 18 episodios. Secuela de «Daredevil», la serie originalmente de Netflix basada en Daredevil.
Estreno en Disney+ España: 5 de marzo 2025.
La creación de Daredevil Born Again ha estado plagada de problemas. A finales de mayo de 2022 se confirmó que la serie estaba en desarrollo para Disney+, con Matt Corman y Chris Ord como guionistas principales y productores ejecutivos. Durante la 2022 San Diego Comic-Con en julio, la serie fue anunciada oficialmente como Daredevil: Born Again y se reveló que tendría 18 episodios en su primera temporada. A finales de septiembre de 2023, mientras la producción se paralizó debido a los conflictos laborales de Hollywood de 2023, Marvel Studios decidió revisar la serie con una nueva dirección creativa tras las quejas de Charlie Cox y Vincent D´Onofrio sobre que la serie no funcionaba. Tras revisar los seis episodios ya rodados, Marvel Studios vio que los actores tenían razón, despidiendo a Corman y Ord y al resto de directores, y empezaron a buscar nuevos guionistas y directores.
Dario Scardapane, guionista de The Punisher (2017-2019), fue contratado como showrunner de Born Again en octubre de 2023. Esto se produjo después de que Marvel cambiara su enfoque de la producción televisiva para tener showrunners más tradicionales en lugar de guionistas principales. El dúo de cineastas Justin Benson y Aaron Moorhead, que anteriormente trabajaron en la serie de Marvel Studios Moon Knight (2022) y en la segunda temporada de Loki (2023), fueron contratados para dirigir los episodios restantes de la primera temporada y el resto des escenas adicionales que tuvieron que rodarse. Poco después de la incorporación de Scardapane, el equipo creativo decidió que Born Again debía retomar el tono de la serie de Netflix y continuar las tramas de la misma, en lugar de reiniciarla por completo como era la intención inicial. Se escribieron tres nuevos episodios, incluido un nuevo episodio piloto, así como numerosas escenas adicionales para los episodios rodados anteriormente, para que se ajustara todo a la nueva continuidad. Finalmente, esta primera temporada contará con nueve episodios, dejando los otros nueve episodios para una segunda temporada que en principio debería estrenarse en 2026.
Fruto de estos cambios, Aaron Moorhead y Justin Benson aparecen acreditados como los directores del primer episodio, con el showrunner Dario Scardapane escribiendo el guion. Sin embargo, el segundo episodio aparece dirigido por Michael Cuesta, con el equipo creativo previo de Matt Corman y Chris Ord como guionistas.
En el reparto tenemos a un montón de caras conocidas: Charlie Cox como Matt Murdock / Daredevil, Vincent D’Onofrio como Wilson Fisk / Kingpin, Deborah Ann Woll como Karen Page, Elden Henson como Franklin «Foggy» Nelson, Wilson Bethel como Benjamin «Dex» Poindexter / Bullseye, Ayelet Zurer como Vanessa Marianna-Fisk y Jon Bernthal como Frank Castle / Punisher.
Las nuevas incorporaciones son Nikki M. James como Kirsten McDuffie, ex ayudante del fiscal del distrito de Nueva York y nueva socia de Matt en el bufete, Margarita Levieva como Heather Glenn, terapeuta de Matt, Zabryna Guevara como Sheila Rivera, directora de la campaña de Fisk a la alcaldía, Genneya Walton como BB Urich, periodista de The BB Report y sobrina de Ben Urich, Clark Johnson como Cherry, policía jubilado de Nueva York que trabaja con Murdock , Michael Gandolfini como Daniel Blake: El protegido de Fisk y Kamar de los Reyes como Hector Ayala / Tigre Blanco.
Me han gustado los dos primeros episodios de Daredevil Born Again. Resulta refrescante volver a ver a estos personajes, pensando que la tercera temporada de Daredevil en Netflix se estrenó en 2018. Parece que fue hace media vida, porque en lo referido al entretenimiento, es así. Viendo los dos primeros episodios, considero un acierto el cambio de rumbo decidido por Kevin Feige tras recibir las quejas de los actores. Porque es cierto que no hubiera tenido sentido empezar una serie en la que unos personajes de las series de Netflix no aparecen, Karen y Foggy, pero otros si, en especial Matt y Fisk. Pero en realidad que el que aprobó lo que era una mala idea, plantear un reboot más o menos encubierto de la serie de Netflix, fue el propio Kevin Feige. Pensando en los últimos productos de Marvel Studios parece que Feige ha perdido el toque ganador de los primeros años en Marvel Studios.
Como comento, tener un primer episodio que haga de puente entre la serie de Netflix y Born Again, y explique el complejo momento emocional de Matt Murdock y, en menos medida, de Wilson Fisk, me parece un acierto. Y es que el principal motivo que explica el éxito de estos primeros episodios de Daredevil Born Again es el carisma que tienen en pantalla Charlie Cox y Vincent D´Onofrio, aparte de la química que muestran los momentos en que están juntos. Su escena juntos es lo mejor de la serie hasta ahora. Y nos muestra que cuando tienen actores y personajes tan brillantes, tienes que sacarles el máximo provecho.
Antes de seguir con las cosas que me han gustado del arranque de Daredevil Born again tengo que comentar una cosa que NO me ha gustado nada del episodio piloto. Y es la escena de acción de Daredevil y Bullseye con la que arranca la serie, que me parece penosa. No es un eufemismo o un intento de humor, es una escena realmente mala en la que hay un exceso de CGI con unas piruetas imposibles mal realizadas, y unos cuchillos voladores que aparecen de la nada que me sacaron completamente de la escena. De hecho, creo que es el ejemplo de lo que NO debe hacerse en una serie de Daredevil. La escena está además lastrada por varios elementos como humo y bombillas rompiéndose que claramente se han planteado para que la acción no se vea bien y sea más sencillo «colar» los efectos digitales, aparte de un intento de falso plano secuencia que tampoco está bien ejecutado. Este episodio está realizado por Aaron Moorhead y Justin Benson, los que se han quedado como directores tras el despido del anterior equipo creativo. Si esta escena es un ejemplo de lo que pueden hacer, estamos fastidiados. En la segunda temporada de la serie de Netflix hubieron algunas coreografías más flojas en la parte de Elektra, pero nada tan flojo y mal rodado como lo que tuve que sufrir con esta escena totalmente fallida.
Junto a esta crítica a una escena de acción lamentable, tengo que decir que la escena de acción con la que termina el segundo episodio me parece una pasada. El cambio es como de la noche al día, aparte de estar rodado por Michael Cuesta (a falta de saber qué escenas se regrabaron y si esta fue una de ellas). Y es un gran ejemplo de lo que tiene que ser la violencia en esta serie: inesperada, rápida y brutal. Que un episodio no tenga casi acción y nos dejen con este momentazo (que ya se ha vuelto viral en las redes sociales), me parece una maravilla. Y el camino a seguir en la serie, espero.
Una vez me he sacado de encima la vergüenza de tener que decir que una escena de acción de la serie de Daredevil está mal hecha, la verdad es que tengo que decir que me ha gustado mucho todo lo demás. Empezando que una vez arranca la serie en la parte «procedimental» en el segundo episodio, de alguna manera tengamos la narrativa partida en dos, mostrando la vida de Matt por un lado y del nuevo alcalde de Nueva York Wilson Fisk, por otro.
Empezando por Matt, sigue buscando hacer lo correcto como abogado, en un bufete con nuevos socios, y acepta defender a un inocente, Héctor Ayala, que ha sido acusado de asesinar a un policía. Un cargo que es falso y ha sido fabricado por un policía corrupto. En lo sentimental parece que puede intentar reconstruir su vida con la doctora Heather Glenn, aunque se muestra indeciso. Y junto a todo ello, psicológicamente Matt es un polvorín a punto de estallar que renunció al uso de la violencia y a su identidad de Daredevil debido a los hechos traumáticos del primer episodio, pero que parece no la vida no le va a dejar más alternativa que defenderse de sus cada vez más numerosos enemigos. La construcción de Charlie Cox de una persona herida que sigue intentando parecer que está bien, cuando todo el mundo vemos que no es así, me parece una pasada. Cox nació para interpretar a Matt Murdock, y que la serie se centre en él y no es Daredevil le permite mostrar su calidad como actor. La forma en que Matt es una boma a punto de estallar, y la forma en que lo hace en el segundo episodio, es alucinante.
Como muy bueno es también Vincent D´Onofrio en su papel del nuevo alcalde de Nueva York Wilson Fisk. Fisk es como siempre un ser complejo que casi consigue convencerme que busca lo mejor para la ciudad, y no lo que le conviene a él y a su mujer Vanessa, que ahora controla el crimen de Nueva York. La interpretación de D´Onofrio en la versión original me parece alucinante y consigue que me quede hipnotizado por la pantalla. Charlie Cox es muy bueno, pero cuando aparece Wilson Fisk, la serie parece que tiene un plus. La suma de ambos hace que el comienzo de Born again sea un triunfo total.
Los nuevos personajes de momento creo que cumplen con lo que la serie necesita de ellos, aunque obviamente es imposible que sustituyan de nuestros corazones a Karen y Foggy. Otra de las cosas que me gustan de este arranque de Born Again es que la serie no se haya convertido en una serie de «caso de la semana», cosa que se sugirió durante la grabación de la serie, antes del parón y el reinicio. Que la serie mantenga la narrativa serializada empezando con el caso de Héctor Ayala, y entiendo que ampliando con otros casos a lo largo de la temporada, creo que es el camino a seguir. Sumando además el hecho que la parte de Wilson Fisk si parece claramente una historia-río que se va a desarrollar a lo largo de la temporada.
También se habló de humor, que parece es otra de las cosas que no funcionaban. Y, de nuevo, me alegro que Born Again mantenga el tono serio y noir de la serie de Netflix. Es verdad que el Daredevil de los comics ha pasado por etapas muy diferentes, pero la serie original está disponible para verse en cualquier momento en Disne+. Hacer una serie que rompiera con lo anterior con tonos diferentes pero los mismos actores protagonistas es algo que no tenía sentido, y en ese sentido me gusta que los productores aceptaran que cuando algo no está roto, no hay que cambiarlo. Espero que los próximos episodios no bajen el nivel y nos muestren a un Matt cayendo en la oscuridad y teniendo que abrazar una vez más el uso de la violencia, que nos conducirá al retorno de Daredevil. Si esto se cumple, yo estaré encantado por ello.
A pesar de la decepción por la escena de acción inicial, me alegro del retorno de Matt Murdock y su complicada existencia a la pequeña pantalla. Espero que la serie consiga mantener el tono perfecto que nos recuerde por qué la serie original de Netflix sigue siendo lo mejor que se ha hecho de superhéroes en televisión.
Comparto el trailer de esta temporada:
Daredevil Born Again ha empezado muy bien al centrarse en los protagonistas Murdock y Fisk, y me ha dejado con ganas de más. Excepto por el problema de la acción inicial, espero que la serie mantenga el nivel en las próximas semanas.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Me encanta Mel Gibson como actor y aún más como director. Así que he querido darle mi voto de confianza a Amenaza en el aire incluso a pesar de parecer una película menor.
PUNTUACIÓN: 7/10
Un piloto (Mark Wahlberg) transporta en su avioneta a una teniente general (Michelle Dockery) que custodia a un testigo (Topher Grace) que va a testificar en un juicio contra la mafia. A medida que atraviesan las montañas de Alaska, las tensiones se disparan, ya que no todo el mundo a bordo es quien parece ser. Y a 3.000 metros de altura no hay escapatoria posible.
Mel Columcille Gerard Gibson (Nueva York, 1956) es un actor y cineasta estadounidense. Ha recibido numerosos galardones y es conocido por dirigir películas históricas y por sus papeles de héroe de acción, en particular su papel de Max Rockatansky en las tres primeras películas de la serie postapocalíptica Mad Max (1979-1985) y el de Martin Riggs en la serie de «Arma letal» (1987-1998).
Nacido en Peekskill, Nueva York, Gibson se trasladó con sus padres a Sydney, Australia, cuando tenía 12 años. Tras estudiar interpretación en el Instituto Nacional de Arte Dramático, el director Peter Weir le eligió como uno de los protagonistas del drama sobre la Primera Guerra Mundial Gallipoli (1981), que le valió el Premio al Mejor Actor del Australian Film Institute.
En 1995, Gibson produjo, dirigió y protagonizó la película bélica Braveheart, por la que ganó el Globo de Oro al Mejor Director, el Oscar al Mejor Director y el Oscar a la Mejor Película. Más tarde dirigió y produjo La Pasión de Cristo (2004). Volvió a recibir el reconocimiento de la crítica por dirigir la película de acción y aventuras Apocalypto (2006), ambientada en Mesoamérica a principios del siglo XVI. Sus papeles más destacados durante este periodo fueron Ransom (1996), Payback (1999), What Women Want (2000), The Patriot (2000) y Signs (2002).
En 2006 Gibson tuvo varios problemas legales a partir de su divorcio y de un declaraciones realizadas mientras estaba borracho que fueron filtradas por los medios. Puede decirse que Gibson fue uno de los primeros actores / directores cancelados antes incluso de popularizarse el término. Posteriormente protagonizó Al filo de la oscuridad (2010) y El castor (2011), de Jodie Foster. Vacaciones en el infierno (2012) y Hacksaw Ridge (2016), que ganó dos premios de la Academia, eran las únicas películas que Gibson había podido dirigir en estos casi 20 años, a las que ahora sumamos esta Amenaza en el aire.
A partir de un guion de Jared Rosenberg, Gibson dirige esta película de 91 minutos de duración que ha contado con un presupuesto estimado de 25 millones de dólares. Amenaza en el aire cuenta con fotografía de Johnny Derango, montaje de Steven Rosenblum y música de Antônio Pinto. Merece la pena destacarse también que la película se rodó en apenas 22 días en lo
En el reparto tenemos a Michelle Dockery como Madolyn Harris, una ayudante del U.S. Marshal, Mark Wahlberg como el Piloto de este vuelo que lleva a Topher Grace (Winston), un contable convertido en informador a declarar contra la mafia. Leah Remini (voz) como Caroline Van Sant, la oficial superior de Madolyn y Paul Ben-Victor (voz) como el Director Coleridge, el agente a cargo de la operación también actúan en la película, aunque sea sólo a través de su voz.
Voy a empezar con el elefante en la cacharrería. Amenaza en el aire comparte con El hombre sin rostro, su opera prima como director de 1993, el dudoso título de ser las películas menos buena de la filmografía de Gibson. Si, soy de los que les gusta Vacaciones en el infierno, a pesar de ser una película que también va al grano. Pero, claro, es que Braveheart, La pasión de Cristo, Apocalypto y Hacksaw ridge entran en la categoría de peliculones. Que tu película no sea tan buena como esas no debería ser motivo de crítica.
Y digo «menos buena» porque no creo para nada que Amenaza en el aire sea una mala película. De hecho, habría que destacar la habilidad de Gibson de rodar una película pequeña con tres personajes aislados en un espacio super reducida, y conseguir mantener la tensión y el interés por conocer lo que va a suceder a continuación, gracias a unos giros que funcionan de maravilla. La película es una serie B super digna, en la que dos personas montadas a un avión lucharán por su vida ante los intentos del tercero por intentar asesinarles. Gibson consigue que la trama atrape al espectador, uniendo el problema de no saber pilotar el avión el descubrimiento por parte de la agente Madolyn Harris que alguien de su equipo debe ser un traidor porque nadie fuera de ellos sabía que estaba en Alaska atrapando a Winston, un testigo clave para meter en la cárcel a un capo del crimen. La paranoia al no saber Harris en quien confiar es parte de la gracia de un guion muy bien engrasado del que Gibson sabe sacar oro.
Los actores puedan brillar cada uno a su manera. Michelle Dockery está genial como la dura Marshall Madolyn Harris, una agente que oculta un secreto de su pasado. Mark Wahlberg es una sorpresa total con su caracterización del Piloto. Y me gusta mucho su papel de paleto inmoral sin escrúpulos. Topher Grace como Winston está muy bien con un contable un poco tonto y pringado que en el fondo lamenta trabajar con un gangster. El trío forma un grupo de personas super diferente entre si que funciona estupendamente gracias al éxito del guion sobre el que comentaba antes.
Aunque la película tiene una ajustadísima duración de 90 minutos, con un directo mediocre la historia podría haber terminado resultando monótona y aburrida. Por suerte, Gibson sabe crear planos interesantes que mantienen el interés en todo momento. La paranoia de Harris está super bien planteada también,
Por poner algo menos bueno de Amenaza en el aire, dentro que la historia me funciona, hay que reconocer que es la que es y da poco espacio para la sorpresa, llegando al final evidente que se podría imaginar antes de ver la película. Y me gusta la idea del final inevitable, pero en este caso todo resulta demasiado evidente. Con el único giro de saber la identidad del traidor entre los Marshalls que ha mandado al asesino a por Harris y Winston.
En todo caso, sabiendo el tipo de película que vas a ver, Amenaza en el aire cumple con su función de ofrecer un buen entretenimiento que hace que te olvides de los problemas del mundo real. Cuando veo una serie B como esta no le pido más que la historia cuadre, los actores lo hagan bien y esté rodada de forma competente. En todo esos factores la película cumple con nota, así que me alegro de haberla visto en el cine.
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Comparto el trailer de la película que te recomiendo que NO veas:
Amenaza en el aire tiene claro lo que es y ofrece un entretenimiento estupendo. No se le puede pedir más.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Parece mentira, pero la tercera temporada de Invencible se está dirigiendo hacia su final con un emocionante sexto episodio que plantea una historia que conecta con la masacre de Chicago provocada por la pelea contra Omni-Man de la primera temporada.
PUNTUACIÓN: 8/10
Episodio 6. Sólo puedo decirte que lo siento
Una figura nueva y poderosa hae a Mark replantearse lo que está bien y lo que está mal. Rae le cuenta a Rex una decisión muy importante en su vida.
Episodio de 53 minutos dirigido por Jason Zurek con guion de Ross Stracke y el showrunner de la serie Simon Racioppa. La serie de animación adapta el exitosos comic creado por Robert Kirkman, Ryan Ottley y Cory Walker.
El excepcional reparto de voces de la serie incluye a Steven Yeun (Mark Grayson/Invencible), J.K. Simmons (Nolan Grayson/Omni-Man), Sandra Oh (Debbie Grayson), Zazie Beetz (Amber Bennett), Gillian Jacobs (Atom Eve), Walton Goggins (Cecil Stedman ), Andrew Rannells (William Clockwell), Jason Mantzoukas (Rex Splode), Mark Hamill (Art Rosenbaum), Khary Payton (Black Samson), Malese Jow (Dupli-Kate), Kevin Michael Richardson (The Mauler Twins), Seth Rogen (Allen the Alien), Mahershala Ali (Titan), Chris Diamantopoulos (Doc Seismic) y Sterling K. Brown (Angstrom Levy).
Una de las cosas que más me están gustando de la narrativa de la serie de televisión de Invencible es la forma en que están plantean una historia más o menos autoconclusiva dentro de lo que es la historia-río de Mark Grayson / Invencible, su familia y amigos. En este episodio conoceremos a Scott Duvall / Powerplex, una persona corriente que perdió a su hermana y a su sobrina en la masacre de Chicago de Omni-Man y que no ha podido pasar página al no haberse juzgado ni a Omni-Man , que abandonó la Tierra, ni a Invencible, a pesar de haber luchado contra él e intentó detener la matanza, al que Scott hace también responsable de las muertes. Scott sufre una pérdida terrible que nos hace que sintamos que detrás de una escena molona de destrucción en el mundo real tendriamos centenares o miles de dramas individuales con gente que lo ha perdido todo. He comentado en otras ocasiones el enorme éxito que supone el casting de esta serie, pero tener a Aaron Paul haciendo la voz de Scott y a Kate Mara la de su mujer Becky es otro ejemplo de lo bien que lo están haciendo. La calidad vocal de los actores hace que los elementos menos buenos de la animación se compensen con actuaciones llenas de emoción. En los comics la trama de Powerplex se contaba con una página puntual a lo largo de varios números hasta que se convertía en el villano principal de la grapa o grapas que le tocaba, pero creo que la elección de hacerle protagonista del episodio y contar su historia a lo largo de más de 45 minutos consigue que sintamos su dolor y el alcance de su drama, incluso cuando su mente ha enloquecido, de forma que tenemos un personaje trágico que va a enfrentarse a un doble drama que va a terminar de enloquecerle.
Por la parte de los héroes, me gusta mucho la forma en que la familia Grayson se enfrenta a este problema, que es NO luchando Invencible contra él, dado que saben que lo único que conseguiría es que enloqueciera más rápidamente. Viendo el episodio me ha encantado ver a Atom Eve intentando calmarle y entendiendo que los golpes lo único que hacen es recargar su energía. Ver a héroes usando su inteligencia y actuando en consecuencia es un detalle super chulo que también explica por qué me gusta tanto esta serie. Mark es el protagonista empezando por el título, pero la naturaleza coral de la serie me resulta una pasada y también explica el éxito de esta serie. Un éxito que en muchos aspectos está superando un comic que para mi era maravilloso.
Y hablando de historia coral, me encantan todas las tramas secundarias que se desarrollan en este episodio. El entrenamiento de Oliver contra el Hombre Elefante resulta super divertido, la forma en que avanza la relación de Debbie con su pareja, que teme no estar a la altura de una familia de superhéroes es entendible y hace que empatices con él. El giro de Shrinking Rae a anunciando a Rex que se retira porque sigue traumatizada y no quiere morir asesinada siendo una superheroína es razonable pensando que casi muere y estuvo meses en el hospital. Y al mismo tiempo, entiendes también el punto de vista de Rex Splode, porque su vida es la de superhéroe y no tiene una vida «civil» a la que volver si deja de ser super, por lo que el shock es total. Y por supuesto, que Rudy descubra una forma de evitar el rejuvenecimiento de Monster Girl cada vez que usa sus poderes es otro momentazo super emocionante. Todo lo que los creadores de Invencible nos están contando esta temporada me emociona y conecto completamente con ello. Y el final del episodio descubriendo que Angstrom Levy NO está muerto y es el villano que ha estado espiando a Mark a lo largo de la temporada, es la guinda a un episodio casi perfecto. Un final apoteósico al mostrarnos que Levy ha buscado y controlado a montones versiones de Marc del multiverso, a los que tendrá que enfrentarse en el climax final de la temporada que tendremos dentro de dos episodios.
El nivel de entretenimiento constante de Invencible y la conexión que tengo con todos los personajes hace que esta serie de televisión sea lo que más esté disfrutando en las últimas semanas. Y tengo claro es que nos esperan unos últimos episodios de esta tercera temporada que van a ser alucinantes.
Comparto el trailer de esta temporada de Invencible:
Invencible es la mejor serie de la televisión. Sin más.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Una de las series que más impacto ha causado en Netflix en este comienzo de 2025 ha sido Érase una vez el Oeste, western que muestra el difícil camino de los pioneros hacia el oeste desde una perspectiva desoladora.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Miniserie de TV (2025). 6 episodios. Año 1857. En el salvaje territorio de Utah, el ejército de Estados Unidos, la milicia de los mormones, los indios nativos americanos y los pioneros libran una dura batalla por la supervivencia. En ese contexto, una madre y su hijo huyen de su pasado mientras se enfrentan a un duro panorama de crueldad y violencia en el viejo Oeste.
American Primeval es una serie creada y guionizada por Mark L. Smith, conocido por haber escrito los guiones de las películas The Revenant (2015), The Midnight Sky (2020), The Boys in the Boat (2023) y Twisters (2024). La serie ha sido dirigida por Peter Berg (The kingdom, Hancock, Único superviviente). Aunque la serie es ficción, está inspirada en hechos reales sucedidos en Utah en 1857, e incorporada personas reales de la época como Jim Bridger y Brigham Young. La serie se rodó en localizaciones de Nuevo México entre 2023 y 2024.
En el reparto tenemos a Taylor Kitsch como Isaac Reed, un hábil montañés criado por los Shoshone, atormentado por la pérdida de su mujer y su hijo. Betty Gilpin interpreta a Sara Holloway/Rowell, la madre de Devin (Preston Mota) que es una fugitiva buscada por el asesinato y robo de su rico marido, que huye para llevar a su hijo con su padre en Crooks Spring. Dane DeHaan es Jacob Pratt, un devoto seguidor de la Iglesia SUD que busca una vida mejor en Wyoming con su recién casada esposa, Abish (Saura Lightfoot-Leon). Derek Hinkey como Pluma Roja, un guerrero shoshone y líder del Clan del Lobo, que desprecia a los americanos blancos por su agresión contra su pueblo, Joe Tippett como James Wolsey, el líder de la milicia mormona, Jai Courtney como Virgil Cutter, un despiadado cazarrecompensas que lidera un grupo de tramperos para encontrar a Sara y reclamar la recompensa por su cabeza, Shawnee Pourier como Dos Lunas, una joven indígena muda que huye de su pueblo buscando refugio con Sara y Devin, Shea Whigham como Jim Bridger, el fundador y líder del puesto comercial de Fort Bridger, Kim Coates como Brigham Young, el primer gobernador del Territorio de Utah y el segundo presidente de la Iglesia Mormona, y Lucas Neff como el capitán Edmund Dellinger, un oficial del ejército estadounidense destinado cerca de Fort Bridger, completan el reparto.
Érase una vez el oeste me ha parecido un western modélico con la duración justa. En el pasado cuando veíamos historias de pioneros, estas se planteaban desde la aventura con historias de «all-american heroes» que conseguían lo que se proponían con su esfuerzo. En los últimos años esa visión ha cambiado para contar la parte que se mantuvo oculta durante décadas, que fue el genocidio de los pueblos nativos de Estados Unidos. American Primeval (me gusta mucho más este título y no el genérico Érase una vez el Oeste que ha elegido Netflix para España) amplía este punto de vista con otro complementario que resulta igualmente desolador: En la conquista del Oeste unos pocos ricos y poderosos se quedaron con (casi) todo masacrando también a todo aquel que pudiera ser un estorbo para sus planes. La parte que comentaba antes sobre all-american heroes se ve sustituida por personas duras que harán lo que sea por sobrevivir en un momento y un lugar en que el poderoso ganaba y el pobre, aunque tuviera la razón, acabara muerto y olvidado por la historia.
American Primeval plantea la narrativa de historias cruzadas que sirven para construir el tapiz del complejo mundo de Utah de 1957. A partir del ataque y aniquilación de una caravana por una milicia mormona, un crimen que se quiso que recayera en los nativos americanos, empiezan varias historias. Por un lado tenemos a una mujer y su hijo que escapan de unos cazarecompensas tras escapar de un marido tiránico en la costa este. Sara Holloway y su hijo Devin sobrevivirán gracias a Isaac, un duro trampero criado por nativos y una joven «india» muda. Mientras son perseguidos sin descanso.
El joven matrimonio mormón formado por Jacob Pratt y su mujer Abish se ve separa por el ataque. Jacob es gravemente herido y partirá en busca se su mujer perdida, sin saber que los mormones que le encontraron fueron los que les atacaron. Su viaje es un delirio de pesadilla, al perder la razón. Por su parte Abish sobrevivió al ataque y fue recogida por Pluma Roja, un guerrero shoshone y líder del Clan del Lobo, que desprecia a los blancos y plantea iniciar una guerra por las agresiones contra su pueblo. Un pueblo que es el chivo expiatorio con el que los mormones intentan salirse con la suya, cuando en realidad ellos sólo quieren vivir en paz como lo han hecho durante generaciones.
Por su parte Jim Bridger es el fundador y líder del puesto comercial de Fort Bridger, que se encuentra en medio del inevitable conflicto entre Brigham Young, el primer gobernador del Territorio de Utah y el segundo presidente de la Iglesia Mormona, y el capitán Edmund Dellinger, un oficial del ejército estadounidense destinado cerca de Fort Bridger. Young además pretende quedarse con el fuerte de Jim para hacer aún más fuerte su control del territorio y así disuadir la llegada de pionero no mormones.
Estas son las historias que se irán cruzando a lo largo de los 6 episodios de los que consta la serie, una duración que creo que es perfecta para las tramas que se cuentan. La narración seca y sin concesiones resalta la dureza de esa época, dejando claro desde el principio que este no es un mundo donde existan los finales felices y donde los malos paguen y el bien se alce victorioso.
Los valores de producción me parecen maravillosos, y son uno de los principales motivos del éxito de esta serie. American Primeval consigue que el espectador se sumerja en ese mundo, y el ritmo de todas las historias es tan intenso que estamos ante una serie de esas que se ven en una sentada. Creo que tener a un único director para toda la serie como es Peter Berg es un gran acierto, dado que Berg es un director veterano y consigue plantear la unidad narrativa y visual que necesita cualquier historia para enganchar.
En lo relativo al reparto, creo que todos los actores cumplen perfectamente con sus papeles, aunque en todos los casos me parecen personajes excesivamente formulaicos que siempre te recuerdan a alguien de otra película o serie anterior, sobre todo en la parte de los radicales mormones o el amoral cazarrecompensas. Taylor Kitsch está genial con este tipo de protagonista roto por los traumas de su pasado, mientras que las mujeres Betty Gilpin y Saura Lightfoot-Leon ejemplifican a las mujeres que no se rinden y quieren sobrevivir pero haciendo lo correcto. En general, creo que estamos ante una buena serie bien rodada y bien interpretada que cumple perfectamente su función de entretenimiento mientras llama la atención sobre unos hechos del pasado de los Estados Unidos del que sus habitantes no deben sentirse orgullosos precisamente.
Quizá el problema que le veo a American Primeval es que dentro de ser una serie que me ha gustado, me deja una sensación que estas historias las he visto mejor contadas, mejor interpretadas, etc… en otras películas y series previas. De hecho, dentro de la sensación de inevitabilidad de varias historias, por ejemplo la historia del protagonista Isaac está claro hacia donde se dirige, hay varias tramas que resultan super decepcionantes, como se de alguna manera el creador de la serie Mark L. Smith no supiera como terminarla. Pasa por supuesto en la historia de Jacob y su mujer, pero también con el destino del fuerte Bridger y su propietario Jim. No diré que la serie está mal, pero si que narrativamente empieza en lo más alto y se desinfla a medida que avanzan los episodios, con un gobernador y líder religioso que es apenas un esbozo de personaje, quedando como un villano de un único punto de vista.
Aunque la serie si plantea un final feliz en la parte inventada de la serie, en la parte inspirada en hechos reales el objetivo creo que es mostrar como la expansión al oeste se construyó sobre los cadáveres de los nativos americanos y de centenares de personas inocentes que fueron masacrados por series crueles y egoístas. En esa parte creo que American Primeval es un gran éxito, y de hecho yo no sabía nada de esta milicia mormona y como luchó contra el ejército americano y los nativos. Me quedé con ganas de saber qué pasó a continuación en Utah, y de hecho diría que un «fallo» de la serie es no terminar la serie con el típico texto que informe de lo que le pasó a los personajes reales de la serie, así como con lo que ahora es el estado de Utah.
El western está de moda en televisión. Y esto me hace reflexionar sobre el fracaso de Horizon: An american saga parte uno de Kevin Costner en los cines el pasado verano. Y es que una cosa es ver una serie «gratis» en casa (no es gratis, la suscripción mensual la pagas, pero ya me entendéis), y otra ir al cine a ver algo que en cierto sentido puede verse como más de lo mismo. En los últimos años hemos tenido esta serie, pero también 1883 y 1923 de Taylor Sheridan en Sky Showtime, o The English en Max con temas comunes a los vistos en esta serie. Y me da pena que una apuesta independiente como la de Kevin Costner sufriera la negativa del gran público. Sobre todo porque si hay un género que parece nacido para ser disfrutado en pantalla grande, ese es precisamente el western. Sin embargo, el cambio en los hábitos de ocio han cambiado eso.
En todo caso, American Primeval es una de esas series que no te puedes perder si estás suscrito a Netflix. No creo que sea un serie que te empuje a suscribirte en caso de no tener Netflix, pero creo que es un buen ejemplo de las buenas series que de vez en cuando pueden encontrar en esta plataforma.
Comparto el trailer de esta serie:
Érase una vez el oeste es una serie modélica que consigue su objetivo de mostrar la crueldad y la muerte que existió en la «Conquista del Oeste».
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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