Dentro del repaso de las películas que han recibido una nominación al Oscar a Mejor Película, hoy toca hablar de Coda: Los sonidos del silencio, remake americano de una película francesa que ha dirigido Sian Heder que da visibilidad al mundo de las personas sordas.
PUNTUACIÓN: 6,5/10
Ruby (Emilia Jones) es el único miembro oyente de una familia de sordos. A sus 17 años, trabaja por la mañana con sus padres y su hermano en Gloucester, Massachusetts, antes de ir a clase, tratando de mantener a flote el negocio pesquero familiar. Ávida de encontrar nuevas aficiones, Ruby decide probar suerte en el coro de su instituto, donde no sólo descubre una latente pasión por el canto, sino también una fuerte atracción física por el chico con el que debe realizar un dueto. Su entusiasta profesor (Eugenio Derbez) ve algo especial en ella y la anima a que piense en la posibilidad de entrar en la escuela de música, algo que la obligaría a tener que tomar una decisión de cara a su futuro: o sus estudios, o su familia. (FILMAFFINITY)
Sian Heder (Massachusetts, 1977) es una guionista y directora norteamericana. En 2005, Mother, el primer cortometraje de Heder como directora y guionista, ganó el Gran Premio del Jurado al «Mejor Cortometraje Narrativo» en el Festival de Cine de Florida. En 2010, Heder ganó un premio Peabody, junto al resto de guionistas de la serie de televisión estadounidense Men of a Certain Age. En 2011, escribió y dirigió una comedia corta, Dog Eat Dog (A Short Tale) protagonizada por Zachary Quinto. Además, trabajó de guionista en el tres primeras temporadas de Orange Is the New Black, y en 2015 dirigió Tallulah protagonizada por Elliot Page y Allison Janney.
Coda es un remake en inglés de la película francesa de 2014 La familia Bélier, dirigida por Éric Lartigau. La película de 111 minutos con fotografía de Paula Huidobro, montaje de y música de Marius De Vries. La película se estrenó en el Festival de Cine de Sundance de 2021, con una acogida super positiva que hizo que Apple adquiriera los derechos de distribución por una cifra récord en el festival de 25 millones de dólares. Ha sido nombrada una de las 10 mejores películas de 2021 por el American Film Institute. Recibió tres nominaciones en la 94.ª edición de los Premios Óscar, incluida la de Mejor película, Mejor Guión adaptado (Sian Heder) y Mejor Actor Secundario (Troy Kotsur), además de recibir numerosas nominaciones para los Premios Globos de Oro.
La película está interpretada por Emilia Jones (Locke and Key, Utopia, Doctor Who) como Ruby Rossi, una chica adolescente que ama la música y ayuda a su familia, todos sordos, en su barco pesquero además de asistir al instituto local. La familia de Ruby está formada por tres actores sordos: Troy Kotsur como su padre Frank. Daniel Durant como su hermano mayor Leo y la ganadora de un Oscars Marlee Matlin como Jackie, su madre. Se da la circunstancia que Matlin, Kotsur y Durant ya se conocían por su colaboración en el musical de Broadway de 2006 Spring Awakening. Eugenio Derbez interpreta al profesor de canto de Ruby, Bernardo Villalobos / Mr.V, mientras que Amy Forsyth interpreta a Gertie, una amiga de Ruby, y Ferdia Walsh-Peelo interpreta a Miles, un amigo del coro de Ruby.
Empezando por los elementos positivos, lo más destacado de la película es la complicidad y empatía que genera la familia protagonista formada por tres personas sordas y una que no sufre esta discapacidad. Emilia Jones es una estupenda protagonista interpretando a la joven Ruby cuyo sueño es dedicarse a la música. Además de tener una voz super bonita y reconocer que me encantan sus canciones en la película, ha aprendido perfectamente el lenguaje de signos y tiene una química perfecta con el resto del reparto, vendiéndome que es una persona con audición que ha vivido toda su vida con personas sordas y les cuesta socializar con el resto del mundo.
La película tiene dos escenas con la sordera de protagonista que están bien muy bien resueltas y son super emocionantes. La primera es cuando el padre de Ruby Frank (Troy Kotsur) está en el concierto del instituto en el participa su hija y aunque no puede escuchar a su hija, descubre el efecto que la voz de su hija tiene entre el público. La segunda es la audición de Ruby en la que además de cantar como los ángeles, canta la canción en lenguaje de signos para su familia. Estas dos escenas son super chulas y de largo lo mejor de la película.
La decisión de elegir a actores sordos me parece un acierto total, y en general me gustan todos los elementos de producción. La fotografía es super correcta, y las escenas tanto en el barco cuando salen a faenar como las localizaciones alrededor de Gloucester, Massachusetts donde se rodó la película transmiten realismo. Para ser una película de casi dos horas no se me hizo larga y la verdad es que se ve con agrado.
Sin embargo, dentro que todo es correcto, la historia es una sucesión de tópicos que sería intercambiable con cientos de historias de jóvenes que luchan por alcanzar su sueño, con el único añadido en esta película de las personas sordas. Tampoco existe un drama real en todo lo que nos cuentan y todo sucede dentro de los convencionalismos de este tipo de historias de forma que no hay ni un sola sorpresa durante todo el visionado.
Justo el año pasado cuando Sound of Metal (Darius Marder) me voló la cabeza por su genial representación del mundo de la sordera y cómo afecta a los que lo sufren, con un increíble Riz Ahmed. Dentro que entiendo que toda película que muestra el mundo de la sordera es positivo en lo relativo a la representación y visibilización de este colectivo, en la comparación con esa película, el minidrama de Coda queda como lo que es, un melodrama de domingo por la tarde de Antena 3. Y ni siquiera uno de los mejores.
Y esto es quizá lo peor de todo, la sensación de película correcta sin más que es inflada no por sus valores cinematográficos sino por aspectos de representatividad y visibilización de colectivos con problemas. En todo caso, dado que seguro no hubiera visto Coda de no ser por su nominación, entiendo que el objetivo de visibilización lo han conseguido.
Comparto el trailer de la película:
Dentro de la corrección general, reconozco que no entiendo la nominación a Mejor Película en los Oscars de Coda, ni en general todos los premios y nominaciones que ha recibido. Está genial lo de dar visibilidad a colectivos que no suelen tenerla, como son las personas sordas, pero como película es super montonera y olvidable.
PUNTUACIÓN: 6,5/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Tras ver Peacemaker, me quedé con ganar ver algo que me resultara realmente gracioso, y la serie de Harley Quinn me ha parecido maravillosa en ese aspecto. Hoy quiero recomendar la primera temporada disponible en HBO Max.
PUNTUACIÓN: 8/10
Sigue las aventuras de Harley Quinn después de separarse del Joker, y de cómo recibió la ayuda de Poison Ivy y de otros villanos para finalmente unirse a la Legión del Mal. (FILMAFFINITY)
Paul Dini y Bruce Timm crearon a Harley Quinn en la serie Batman: The Animated Series en 1992, y en muy poco tiempo se ha convertido en uno de los personajes más populares de DC Comics. Fruto de ello es su aparición en las película Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016), El Escuadrón Suicida (James Gunn, 2021) y Aver de Presa y la fantabulosa emancipación de Harley Quinn (Cathy Yan, 2020). En paralelo, aparte de tener su propio comic de DC durante largos periodos de tiempo, ha aparecido en numerosas películas y series de animación de Warner.
La actual serie de animación de Harley Quinn disponible en HBO Max está escrita y producida por Justin Halpern, Patrick Schumacker y Dean Lorey, y sigue las desventuras de Harley Quinn y su mejor amiga/compañera en el crimen Hiedra Venenosa después de haber dejado a su exnovio el Joker. Esta primera temporada estrenada en Estados Unidos en 2019 contó con 13 divertidísimos episodios de 23 minutos cada uno, a los que siguieron otros 13 episodios en la segunda temporada. La serie ha contado conun gran éxito de crítica y público y ha sido renovada para una tercera temporada que se supone se va a estrenar durante 2022.
En la versión original Harley Quinn tiene un reparto de voces maravilloso, empezando por Kaley Cuoco como Harley, Lake Bell como Hiedra Venenosa, Ron Funches como King Shark, Tony Hale como Doctor Psycho, Jason Alexander como Sy Borgman, J. B. Smoove como Frank la Planta y el estupendo Alan Tudyk como Joker, además de interpretar a otros personajes como Clayface, Calendar Man, Doctor Trap o Condiment King.
Entrando en materia, ¡qué bien me lo he pasado con Harley Quinn!! La serie clava al personaje de Harley empezando por su relación tóxica con Joker y cómo aunque intelectualmente sabe que es malo para ella, no puede evitar sentirse atraído por él. Una gran parte del atractivo de Harley no es sólo su evolución en la serie, que ya de por sí está muy bien, sino tener a una protagonista que no deja de equivocarse y meter la pata, aparte de ser una delincuente sin ningún respeto por las normas establecidas para vivir en sociedad.
El humor bestia que Harley plantea a partir de su amoralidad y la hiper violencia me encanta, y me flipa que se hagan este tipo de series de animación para adultos con estas dosis de gore y ultraviolencia enclavada en el universo DC. O al menos, UN universo DC, no EL universo DC. Harley sirve además para poder de relevancia el machismo existente en la sociedad, que aquí está visibilizado por unos super villanos hombres que no aceptan que una mujer puede ser igual de buena que ellos o incluso mejor. La forma en que nos lo muestran a partir del humor me parece muy acertado y mucho mejor que los sermones que intentan colarnos en otras series de entretenimiento.
Además de Harley, la serie cuenta con unos secundarios maravillosos que ofrecen un contraste super divertido entre ellos. Empezando por Poison Ivy (Dra. Pamela Isley), una super villana super lógica y cabal que intenta ayudar a Harley ofreciendo un poco de sentido común, que Harley no suele aplicar muy a su pesar. La relación entre estas dos villanas me parece un acierto y nos da momentos gloriosos.
Buenísimos me han parecido también King Shark hecho genio informático, un Clayface convertido en actor Shapespeariano, Frank la Planta o un Doctor Psyco machista que odia a las mujeres en un grupo dirigido por una. Este grupo disfuncional nos regala una colección de momentos super divertidos que no dejan a ir a más de lo exagerado y over-the-top que es todo. Mucha parte del éxito de la serie la tiene el casting de voces en la versión original, que consiguen que me parta de risa en la mayoría de los gags.
Junto a estos personajes que forman la banda de Harley, la serie saca el máximo partido al universo DC en su vertiente de Gotham, con un montón de apariciones aparte de Joker, siendo la serie un auténtico «quién es quién» de personajes. En ese sentido, la caracterización de Bane no es nada fiel al comic pero hace que me parta de risa cada vez que aparece. Sin embargo, el humor a costa de Aquaman nunca me ha hecho gracia y tampoco lo hizo aquí, y puede ser uno de los pocos gags que no me han gustado.
Una serie ambientada en Gotham no puede dejar de mostrar a Batman, y en esta primera temporada el Caballero Oscuro luce más que correcto en su papel de &%$o amo que puede detener a Harley en cuanto se lo propone. En este sentido, hay que entrar en el juego de una serie mostrada desde el punto de vista de la villana, de forma que si realmente Batman apareciera más de la cuenta a) la serie no tendría sentido porque Harley acabaría detenida al final de cada episodio, o b) si no lo hiciera Batman quedaría como un patán y eso tampoco nos gustaría. Esta primera temporada está siempre en el filo de la navaja, pero creo que globamente consigue salir airoso del desafío narrativo, siempre que el espectador entendamos que estamos ante una serie de humor que tampoco hay que tomarse demasiado en serio.
Si tengo que ponerle un pero, sería la forma en que fuerzan el humor alrededor del Comisario Gordon, convirtiéndole en un alcohólico desequilibrado. Como digo, entiendo que fuercen el humor en todo momento pero ese elemento, unido a que la Legion of Doom de supervillanos tenga una base a la vista de todo el mundo en Gotham resultan los aspectos más cuestionables de una serie que ya digo que me ha flipado y que me ha regalado algunos momentos super divertidos.
Empezaba el post comentando que vi esta serie tras ver la de Peacemaker y debido a los numerosos comentarios positivos que leí de ella en Twitter. Y la verdad es que tras ver esta primera temporada, en lo relativo al humor y al disfrute total que me ha dado, creo que me quedo sin duda con esta serie por delante de la de James Gunn.
Comparto el trailer de esta primera temporada:
Si eres fan de DC y estás suscrito a HBO Max, no te puedes perder la serie de animación de Harley Quinn, la diversión está asegurada.
PUNTUACIÓN: 8/10
Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Tercer número de Inferno de Jonathan Hickman, con dibujo de R.B. Silva, Stefano Caselli y Valerio Schiti, entintado de Adriano De Benedetto y color de David Curiel, en el que por fin la historia se pone en marcha mientras conocemos varias sorpresas sobre las creación del paraíso mutante de Krakoa y la identidad de los villanos de Orchis.
PUNTUACIÓN: 7/10
¡El ataque de Nimrod! Los problemas nunca llegan a Krakoa de uno en uno. Jonathan Hickman se reúne con R.B. Silva, su colaborador de Potencias de X, para el penúltimo capítulo de su canto del cisne en la Franquicia Mutante.
Este tercer número de Inferno es una grapa de 56 páginas (39 de historia sin contar los gráficos de Hickman) en el que por fin empiezan a pasar cosas interesantes. Aunque estén contadas con el habitual ritmo pausado de Hickman y su gusto por volver a contar de forma ampliada momentos que ya vivimos en comics previos, las cosas como son. Y hay que reconocer que su capacidad de crear historias complejas que va desplegando a su propio ritmo es probablemente el principal hecho distintivo de Hickman, dicho esto en positivo. La sensación que Hickman ya tenía escritas desde el principio de HoX / PoX la trama de Cifra y Warlock en Krakoa o las revelaciones sobre el origen de Karima Shapandar (la Centinela Omega) y su cambio de bando para apoyar a Orchis es una pasada, la verdad. Como también lo es que este origen sorpresa de Karima conecte con una de las más clásicas historias y en general con los mitos de la Patrulla X.
El problema, dentro que creo que este es un buen comic, es hasta las últimas páginas tenemos otro número de worldbuilding de Hickman en el que nos explica cosas interesantes que hasta ahora no conociamos de su reinicio, pero en las que literalmente no pasa nada que avance la trama. De nuevo, y ya son tres de tres en Inferno, tenemos un comic de Hickman que nos promete que el próximo comic va a ser lo más pero que se ha olvidado de serlo en este. Y la decepción empieza desde la propia portada del comic, que nos muestra algo que ¡NO llega a suceder en este comic! ¿Cómo es posible? Obviamente, dado que el próximo número ya es el final de Inferno, espero que el climax sea impactante y nos de la acción, giros y momentos dramáticos que llevamos esperando desde el principio del comic.
En el apartado artístico, ya no es noticia que Marvel vuelva a producir un comic que da vergüenza ajena por el baile de dibujantes. R.B. Silva está acompañado por Stefano Caselli y Valerio Schiti al dibujo, contando además con entintado de Adriano De Benedetto y colores de David Curiel. Julián Clemente vende como positivo en el Spot-On que Silva dibuje la escena del flashback con Cifra y Warlock en Krakoa que amplía lo visto en Potencias de X (cosa que por otro lado claro que es positivo), pero obvia lo penoso que es que en el principal comic de la franquicia mutante los editores no hayan sido capaces de planificar que Silva dibuje toda esta grapa. Y está claro que Silva, Caselli y Schiti son los tres artistas de primera línea y no se les puede poner un pero a su narrativa, pero que prácticamente haya un salto de estilo en cada escena me toca mucho la moral, la verdad, porque de hecho Schiti y Caselli sólo dibujan 7 páginas cada uno de este comic. Si precisamente se recuerda tanto a HoX/PoX además de la historia de Hickman fue por la unidad artística de unos comics dibujados todos por Larraz y Silva. Parece que esto no es una prioridad para la Marvel actual, claro.
Hay además un elemento alrededor de Moira McTaggert en la historia de Hickman que es totalmente ridículo, pero que resulta imprescindible para que la trama avance, hasta el punto que sin eso no hay historia. Me refiero a que si Charles y Magneto saben que si Moira muere la realidad se va reiniciar, pensar que aparte del localizador Moira no puede pedir ayuda mentalmente a Charles en caso de necesidad es realmente absurdo, y rompe con la imprescindible suspensión de credulidad. Y se que esto es como La visita de Shaymalan, cuya premisa ya incluye una ridiculez absurda que hay que aceptar porque sin ella no hay película. Pues algo así me pasa con la trama de Moira en general en la miniserie de Inferno. Y no importa si el worldbuilding es super complejo, si al final Hickman tiene que emplear «chorradas» para hacer avanzar la historia, igual es que la historia no es tan buena para empezar.
Comparto las primera páginas del comic:
Inferno acaba de empezar como quien dice y ya estamos a punto de conocer el final el mes que viene. Y por lo visto en esta grapa, el climax de esta serie si puede convertirse en un verdadero game-changer para la franquicia mutante. Aparte de la propia marcha de Hickman, claro. A pesar de todo lo expuesto anteriormente, reconozco que tengo ganas de ver cómo termina la historia, la verdad.
PUNTUACIÓN: 7/10
Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Muy contento con The Batman de Matt Reeves, tiene mucho mérito mostrarnos con éxito una nueva visión del personaje que se siente fresca y original y a la vez es fiel al espíritu de los comics. Hay mucha tela que cortar, pero voy a intentar transmitir mis impresiones de la película SIN spoilers.
PUNTUACIÓN: 8/10
En el segundo año de su lucha contra el crimen, Batman investiga la corrupción que recorre Gotham City y cómo conduce hasta su propia familia, mientras se enfrenta a un asesino conocido como Enigma.
Matthew George «Matt» Reeves (Nueva York, 1966) es un director, guionista y productor de cine estadounidense. Comenzó a hacer películas con tan solo ocho años, dirigiendo a sus amigos con una cámara doméstica. A los trece años, se hizo amigo de J. J. Abrams, con quien filmó varios cortos. Asistió a la Universidad del Sur de California y allí produjo el film estudiantil Mr. Petrified Forest, por el que consiguió un agente, además de colaborar con el guion de lo que finalmente fue Alerta máxima 2. Tras graduarse, coescribió The Pallbearer, que acabaría por convertirse en su debut como director. Junto con Abrams creó la serie televisiva Felicity, de la que dirigió numerosos episodios, incluido el piloto. Reeves ha participado ocasionalmente en episodios de otras series, entre ellas Homicide: Life n the Street y Relativity. En 2008 dirigió la película de monstruos Cloverfield, producida por Abrams. También escribió y dirigió Let Me In (2010), remake de la película sueca. Tras esto dirigió las dos exitosas películas de la última trilogía de El Planeta de los Simios, El amanecer del planeta de los simios (2014) y La guerra del planeta de los simios (2017), en la que además de dirigir escribió también el guión. Tras la devacle de BvS y Justice League, y al comprobar que Ben Affleck no conseguía levantar su película de Batman, fue llamado para tomar el control de esta nueva versión del Hombre Murciélago en un mundo propio sin conexiones con otros héroes de DC Comics.
Reeves escribe el guión de The Batman junto a Peter Craig. Uno de los grandes hallazgos de la historia es que se siente 100% respetuosa con la versión comiquera del personaje, con numerosas fuentes directas de inspiración como The Long Halloween de Loeb y Sale, Batman: Ego de Darwyn Cooke, las etapas de Grant Morrison, Scott Snyder y Greg Capullo, Tom King, e incluso el Batman Tierra Uno de Geoff Johns y Gary Frank, etc… pero a la vez consigue formar su propio mundo con su propia sensibilidad.
Para esta larga película de casi tres horas, Reeves colabora con el gran Michael Giacchino, que entrega una banda sonora que ya forma parte de la historia del personaje. Craig Fraser es el director de fotografía y ya había trabajado con Reeves en Let me in. William Hoy y Tyler Nelson se encargan del montaje. La película cuenta con un presupuesto de 200 millones de dólares y fue rodada en Reino Unido y Chicago. El parón provocado por el COVID probablemente le vino bien a Reeves, ya que aunque no cambió el guión, sí le permitió centrarse en aspectos de tono que necesitaba la historia. A destacar además que Reeves ha utilizado The Dome de The Mandalorian para rodar en él varias de las escenas claves de la película.
The Batman cuenta con un potentísimo reparto en el que destaca sobre todos un excelente Robert Pattinson como Bruce Wayne / Batman, que sobre todo su voz en la versión original me ha impresionado y me ha cerrado la boca ante mis críticas a priori al no verle como Bruce Wayne. Junto a Pattison encontramos en los papeles principales a Zoë Kravitz como Selina Kyle / Catwoman, Paul Dano como Edward Nashton / Riddler, Jeffrey Wright como James Gordon, John Turturro como Carmine Falcone, Andy Serkis como Alfred Pennyworth y Colin Farrell como Oswald «Oz» Cobblepot / Pingüino.
Empezando a valorar The Batman, lo primero y principal es que me ha gustado mucho, empezando por lo fiel que se siente al espíritu de una parte de los comics de Batman que se centran en su faceta de detective, algo que hasta ahora no habiamos visto bien realizado en las diferentes versiones cinematográficas del personaje. Tiene mucho mérito por parte de Reeves que siendo la décima película en imagen real en la que Batman aparece, se sienta nueva y fresca, con cosas interesantes que contar ampliando la mitología del Caballero Oscuro de forma que resulte original.
Visualmente la película es de 10, y nos deja momentos y fotogramas que ya quedan para la historia del personaje. Me resulta curioso que dentro de la aproximación «realista» que Reeves supuestamente ha empleado para la historia, la iluminación super saturada de color en algunos momentos que me encanta, pero es todo menos realista, dando un feeling super estilizado y alejado de las versiones previas del personaje. La aparición de Batman de entre las sombras me alucina todas las veces, al igual que la presentación del Batmóvil, que tiene un montaje de sonido alucinante. También me gusta esta versión de Gotham nocturna siempre lloviendo con un toque decadente y corrupto que mancha todo lo que toca.
Robert Pattison ya he comentado que me ha cerrado la boca con su estupendo trabajo. Reconozco que le sigo viendo un poco raro como un joven Bruce Wayne, pero la verdad es que no puedo más que quitarme el sombrero por su interpretación. Tiene la presencia y la sensación de amenaza, y además su voz es alucinante, mucho mejor que el grito gutural ininteligible en algunos momentos de Christian Bale. Pattison tenía un encargo muy complicado porque las comparaciones son inevitables, y diría que sale con nota de la película. Aprovecho para comentar que el traje de Batman lo veo una mejora dentro de las diferentes versiones armadura, sobre todo comparado con el de la trilogía de Nolan, pero no mejora la versión de Snyder, con un cuello y una máscara que no me acaban de funcionar.
También me gusta mucho el Gordon de Jeffrey Wright y sobre todo, poder verle tantos minutos en pantalla y la química que comparte con Batman. En cierto sentido, que trabajen juntos de la forma que lo hacen me recordó, dentro de las diferencias, al Batman Año Uno de Frank Miller y David Mazzucchelli, entre otros motivos por el novedoso uso de la voz en off de Batman, un recurso narrativo en desuso que demuestra ser super efectivo en la película. Y aunque casi no tiene minutos, me gusta Andy Serkis como Alfred, destacando que tiene una importancia capital en la historia y en la evolución emocional que sufrirá Bruce.
Por el lado de los villanos, Paul Dano está genial como Enigma, dentro que no es rival físicamente para Batman, su voz tiene también un registro alucinante que aporta verdadera sensación de amenaza y frikismo (en el mal sentido que debe tener un villano de Batman), que me ha encantado. Solo puedo calificar de alucinante el cambio físico de Colin Farrell para interpretar a Pingüino, dentro que tiene una importancia más secundaria, tengo claro que el personaje puede dar mucho juego en próximas películas y va a crecer en importancia. Junto a ellos, John Turturro está perfecto como Carmine Falcone. En el lado de los villanos, Reeves y Peter Craig han armado un universo complejo con posibilidades inmensas que estoy deseando que sigan desarrollando.
Otro elemento fundamental de este Año Dos de Batman como el Caballero Oscuro de Gotham es que las cosas empiecen ya en marcha. Agradezco un montón que no se detengan en mostrarnos como fue la muerte de los padres de Bruce o su entrenamiento. Que los criminales se refieran a él como VENGANZA en la película, de hecho es la primera frase de diálogo de Pattison en la película «I´m vengeance», un prodigio de narrativa que establece el marco en el que nos movemos, es otro acierto que transmite que en el año que lleva luchando contra el crimen la gente, todo el mundo, le teme. Y eso a Bruce le vale, ya que piensa siempre lo peor de todo el mundo y se ha contagiado de la visión nihilista y desesperanzada de Gotham. Aunque Riddler si dirije sus cartas con los acertijos a Batman, que no se le llame por su nombre hasta muy adelante en la película, prácticamente en el climax final, también me parece narrativamente muy interesante.
The Batman juega la baza de la amenaza intelectual más que física, además de sacar a la luz el cáncer oculto que es la corrupción que lleva asolando Gotham durante décadas. En este sentido, me gusta que Reeves use el esqueleto de The Long Halloween en lo referido a unos asesinatos con unas pistas que hay que resolver pero de alguna manera use la idea central de El Tribunal de los Buhos, todo ello mezclado y formando una historia única para la película. El viaje de Bruce Wayne en la película y lo que aprende y el cambio que ejerce en él me gusta mucho y creo que es de largo lo mejor de la película. Algo que, de nuevo, veo un elemento totalmente comiquero que Reeves ha hecho suyo y lo ha llevado a su terreno.
Para ser casi tres horas de película y teniendo en cuenta todo lo que nos cuenta, la verdad es que el visionado lo disfruté un montón. Reconozco que hay un momento tras la revelación de los secretos del pasado de los Wayne en que empecé a pensar que la película tenía que empezar a despegar, pero globalmente estoy muy satisfecho de la película. Estoy leyendo muchas quejan es internet por la excesiva duración, y siendo larga para mi no es motivo de queja.
La película es además fiel a los comics en el sentido que Batman no se adelanta a nada, sólo puede actuar / reaccionar después del delito y enfrentarse a las consecuencias de los actos de un villano. Esto también me recuerda a Se7en de Fincher, con la que comparte un elemento de desesperanza y desolación ya que los policías realmente no llegan nunca a detener los planes del villano interpretado por Kevin Spacey, cosa que tiene una correlación en la película de Reeves. Pero frente a la película de Fincher, me gusta el final en el que Batman entiende que tiene que ser más y nos deja con la promesa de algo mejor. Ya digo que narrativa y emocionalmente la película me ha enganchado, incluso aunque en algunos momentos no haya conectado con la ejecución de algunos elementos.
Dentro que la película me ha gustado, también hay elementos cinematográficos en los que creo que The Batman no acierta tanto. Empezando porque aunque visualmente la película es increíble, me fallan las escenas de acción. Entiendo la aproximación del Batman brutal que puede acabar la pelea en un golpe pero da tres para acojonar al resto de criminales, pero no me gusta que a pesar de llevar armadura acepte recibir disparos de la forma en que lo hace durante toda la película, cosa que marca las coreografías o la falta de ellas durante la película. Esto es todo menos «realista», porque incluso con kevlar sientes la coz del disparo en tu pecho, y dejar que te hieran a sabiendas es de tontos, la verdad, lo que no me cuadra con la inteligencia que le supongo a Bruce Wayne. La parte de detective está muy bien, la de «luchador contra el crimen», no tanto. O reconozco que no respecto a la imagen que tengo yo del personaje.
La película rompe completamente la estructura de tres actos cinematográficos y abraza, entiendo que debido a la duración y la complejidad de la historia, una estructura de comic o novela con capítulos diferenciados, mientras Batman investiga los diferentes asesinatos y asimila los conocimientos que va consiguiendo sobre el funcionamiento de Gotham y quien manda realmente en ella. Esto en si mismo no es un problema, de hecho lo encuentro una refrescante novedad que parece demostrar que los tres actos cada vez están más en desuso en el mundo de los grandes blockbusters palomiteros. Sin embargo, lo que esta decisión creativa provoca es que la película falle a la hora de plantear y trasmitir tensión, presentando una historia plana que estando bien o muy bien en todo, no construye una tensión creciente que nos lleve a un brillante climax final.
Por este tipo de narración en capítulos, Reeves parece que se ve obligado a colocar escenas de acción de vez en cuando como si fuera una obligación para que el público no nos aburramos. Por ejemplo, la persecución en coche vista en el trailer mola un montón pero narrativamente rompe en dos la historia hasta ese momento. Y ya digo que la película me ha gustado mucho, pero el ritmo a trompicones provocó como comentaba antes que hubieran dos momentos en los que no miré el reloj pero si pensé que la historia necesitaba un push porque parecía que se estaba estancando. En cuanto a ritmo, no en cuanto a historia, que creo que está muy bien hilada en todo.
Unido a lo anterior, me gusta mucho el viaje de Batman y lo que aprende en esta película, pero el climax final de la película me falla completamente en lo referido a la parte de la acción y la última amenaza a la que tiene que enfrentarse, que es algo super gratuito que no aporta la amenaza ni la tensión que debería estando en el momento clave de la película. En este sentido, también creo que el final tiene un exceso de epílogos, incluido un cameo que no esperaba ver tan pronto, que alargan una película ya de por si larga. Dentro que como digo la película me ha gustado, diría que cinematográficamente The Dark Knight es muy muy superior, aunque este The Batman nos muestre una versión más fiel del personaje en una película en la que él se siente el protagonista y no queda eclipsado por los villanos.
Por cierto, comentaba antes que el reparto me ha gustado mucho, y quizá te habrás dado cuenta que he valorado a todo el mundo en positivo o muy positivo, con una excepción. Y es que no me ha gustado nada Zoë Kravitz como Selina Kyle. Y me resulta curioso que a priori Pattison no me encajara y luego él lo hizo genial mientras que la hija de Lenny ha decepcionado. Parto que es una mujer guapísima y como su padre, la cámara la adora. Sin embargo, su interpretación es muy floja, parece una instagramer más pendiente de salir cool en pantalla que de interpretar, y no me creo su relación con Batman porque ella no me transmite nada. Además, su baja estatura no ayuda a que haya química entre los dos, teniendo que emplear dobles en unas escenas de acción muy pobres en las que hay además elementos digitales no muy bien resueltos para algunas de las acrobacias imposibles. En mi opinión toda la parte de Selina me parece lo más flojo de largo de la película.
Y luego hay detalles ciertamente menores como que todos los corruptos de Gotham sean hombres blancos, al igual que los esbirros de los diferentes villanos como el hombre que al final le dice a Batman que «my name is vengeance», mientras que las personas que tienen que limpiar la ciudad del crimen, la nueva alcaldesa y James Gordon, sean afroamericanos (y una mujer), que están puestos ahí con una intencionalidad política muy clara conectando con las últimas teorías woke. Que no molesta, pero que se nota que no es casual.
A pesar de las últimas líneas, realmente The Batman me ha gustado mucho. Se nota que Reeves ha pensado mucho en cómo hacer su película de Batman, y nos obsequia con momentos de gran cine que son 100% comiqueros y a la vez transmiten una sensibilidad neo-noir muy marcada que funciona a las mil maravillas. Todo en The Batman está milimétricamente planificado y tiene su razón de ser, y me gusta que el director confíe en su audiencia y sepa que vamos a aceptar a este Batman más investigador que aventurero.
Estaré encantado de que Reeves pueda desarrollar su propia trilogía, porque este Batman de Robert Pattison promete que puede darnos muchas alegrías con una versión del Caballero Oscuro que se va a recordar.
Comparto el trailer de la película:
The Batman es una notable película que da nueva vida al personaje y que invita al optimismo de cara a los próximos años.
PUNTUACIÓN: 8/10
Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Llegamos al penúltimo número de Las Tortugas Ninja, el comic publicado por ECC Ediciones con historia y guión de Kevin Eastman, Peter Laird y Tom Waltz, con dibujos de Eastman, Easu e Isac Escorza y Ben Bishop, con color de Luis Antonio Delgado y asistencia de Samuel Plata.
PUNTUACIÓN: 7,5/10
¡El Ronin y algunos aliados clave se infiltran en la isla de Baxter Stockman? ¿Cuál es el origen de esta historia de venganza? ¡Descúbrelo en esta penúltima entrega, repleta de acción! Periodicidad bimestral.
Como los comics anteriores, este cuarto número es un comic de 48 páginas que avanza el la resolución de la historia con el ataque a la base del genio científico Baxter Stockman, y a la vez conoceremos la última batalla del maestro Splinter y la última de las tortugas que cayó en el pasado. El formato de 48 páginas me gusta mucho porque permite a los autores construir su historia a un ritmo diferente al de las grapas USA normales de 20/22 páginas, permitiendo unas escenas de acción ampliadas que me gusta cómo están contadas.
Narrativamente, tras estos cuatro números compruebo que no se han roto la cabeza en ningún momento al llevar la historia por caminos esperables, por un lado en el presente presentando la situación del mundo futuro primero y planeando el contraataque contra el clan del Pie después, mientras en cada número conociamos mediante flashbacks el destino de una de las Tortugas y en este caso, del Maestro Splinter. En todo caso, que todo sea esperable no me genera ningún problema siempre que lo que cuenten lo hagan bien, como es el caso de este comic.
En este sentido, el descubrimiento de Casey, la hija de April O´Neill, y su relación con el Último Ronin protagonista son de largo los elementos más interesantes de la historia, a falta de las sorpresas que sin duda nos tienen preparadas para el climax final dentro de 2 meses. Cada número de este comic crepuscular de las Tortugas Ninjas me ha proporcionado un estupendo entretenimiento que no sabía ni que necesitara, y siempre me deja con ganas de más, no se puede pedir más a una obra de entretenimiento como este.
Si tengo que ponerle un pero, en este episodio (y probablemente en toda la serie pero ahora es cuando más me ha cantado), tenemos unas páginas de flashback ambientadas en el pasado que no consiguen transmitir la épica y la espectacularidad del último combate de Splinter y su hijo en Japón. Hasta ahora el baile de dibujantes se había planteado de tal forma que no me había supuesto demasiado problema, pero realmente en esta escena el dibujo no está al nivel en ninguno de los niveles posibles, ni en narrativa, ni en espectacularidad o dramatismo. Lo cierto es que eran unas páginas para lucirse y que quedaran en nuestra retina, y no lo consiguen, quedándose muy lejos del mínimo exigible.
Este es un pero importante que hay que aceptar porque no queda más remedio, pero que muestra el gran problema del comic mainstream americano actual, que pone la puntualidad en la publicación por encima de la calidad del comic. Si llevo años quejándome amargamente de algunas pirulas muy chungas de Marvel, no se porqué iba a ser diferente IDW.
Dicho este elemento menos bueno, la verdad es que estoy disfrutando mucho este comic no siendo un super fan de las Tortugas Ninjas, y tengo muchas ganas de saber cómo van a terminar esta historia, con el pálpito que no todos los héroes van a vivir para contarlo.
Comparto las primeras páginas de este comic:
El último Ronin ya ha recorrido todas las bases esperables de forma modélica. Ahora ya sólo nos falta conocer el final de la historia. Se me van a hacer largos estos dos próximos meses.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
Debe estar conectado para enviar un comentario.