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Crítica de Iron Man de Jon Favreau (Marvel Cinematic Universe 1)

Comienzo el mes de mayo reparando un debe histórico, ya que en los próximos días voy a escribir reseñas de todas las películas del Universo Marvel cinematográfico (MCU) que se estrenaron antes de empezar este blog, empezando por la película que lo inició todo, Iron Man (Jon Favreau, 2008), la película que estableció a Robert Downey Jr. y a Tony Stark como iconos del siglo XXI.

Empecé a escribir este blog en 2013 como parte de un curso de redes sociales, y poco a poco le fui cogiendo el gusto a escribir de las cosas frikis que me apasionan. Al centrarme siempre en comics o películas que veía como novedad en cada momento, no tuve ocasión o ganas de reseñar obras «clásicas». Siempre había un estreno, una noticia, que parecían más importantes, por lo que si algo bueno está teniendo este confinamiento, por decir algo, es que la falta de novedades me ha animado a escribir de algunas de mis obras favoritas, empezando con la maravillosa Scalped de Jason Aaron y R.M. Guéra, y ahora de las películas del MCU que me faltan en el blog.

El multimillonario fabricante de armas Tony Stark (Robert Downey Jr.) debe enfrentarse a su turbio pasado después de sufrir un accidente con una de sus armas. Equipado con una armadura de última generación tecnológica, se convierte en «El hombre de hierro», un héroe que se dedica a combatir el mal en todo el mundo. (FILMAFFINITY)

Ahora parece todo muy sencillo, pero la apuesta de Marvel Comics de producir sus propias películas en lugar de vender los derechos de sus personajes a estudios como Sony (Spiderman) o 20th Century Fox (X-Men, 4 Fantásticos) como era la norma hasta ese momento, tenía todas las opciones de terminar en desastre.

Dentro del mundo del comic Marvel era y es la editorial número uno, pero eso no significaba nada en el mundo audiovisual, en el que una DC Comics como fuente de contenidos de la todopoderosa Warner le llevaba años de ventaja con Batman y, en menor medida con Superman. Es por esto que aunque Iron Man fue la primera película autofinanciada de Marvel Studios, contó con Paramount Pictures como su distribuidora.

Otro hecho a destacar es que AHORA Iron Man es uno de los iconos de Marvel, pero en aquel momento no era para nada uno de sus personajes más populares de la editorial. De hecho, la sensación que existía era que Marvel había vendido las joyas de la corona (Spiderman, los X-Men o los 4 Fantásticos), y Los Vengadores parecían los «hermanos pobres» a los que nadie veía viabilidad comercial.

La propia  elección de Jon Favreau como director en su día resultó un tanto extraña. Actor y director, había aparecido en Daredevil (Mark Steven Johnson, 2003, producida por Fox) interpretando a Foggy Nelson, el amigo de Matt, y conoció allí a Avi Arad, el productor de Marvel. Su película previa como director fue Zathura (2006, secuela de la icónica Jumanji) que fue un fracaso monumental de taquilla. Sin embargo, el uso de efectos especiales en dicha película y su entusiasmo ante la posibilidad de dirigir a un personaje de los comics Marvel fue lo que convenció a Marvel, ya con Kevin Feige como productor junto a vi Arad, que su fichaje era el correcto.

Favreau planteaba Iron Man como la historia de un hombre adulto que literalmente se reinventa a sí mismo después de descubrir que el mundo es en realidad más complejo de lo que creía. El guión viene firmado por Mark Fergus, Hawk Ostby, Arthur Marcum y Matthew Hollaway, y resulta interesante comentar que en esos días en que Marvel no era nadie (cinematográficamente hablando), recibieron un montón de rechazos, ya que nadie quería trabajar con ellos y con sus personajes de comic.

Además, aunque ahora el término «comité asesor de Marvel» está denostado, es reseñable también que autores y editores de Marvel Comics como  Mark Millar, Brian Michael Bendis, Joe Quesada, Tom Brevoort, Axel Alonso y Ralph Macchio ayudaran a los guionistas en esta que era la primera película de la casa, haciendo que todo fuera fiel al espíritu de los comics aunque no adaptaran ninguna historia concreta, actualizando el origen situándolo en la guerra de Afganistán y no en el Vietnam original de los comics.

En todo caso, aunque el guión básico de lo que pasaba y cuales iban a ser las escenas de acción estaban marcadas, especialmente debido a los complejos efectos especiales que requerían, gran parte del guión estaba inacabado al comenzar el rodaje, dejando gran parte de los diálogos a la improvisación de Robert Downey Jr., lo que quizá explica lo fresco y carismático que resulta su visionado.

La armadura de Iron Man era otro de los elementos fundamentales que tenía que funcionar o la película se iría al traste. La imagen final del film está inspirada en los diseños de Adi Granov, que junto al escritor Warren Ellis redefinió al personaje en Extremis, miniserie de seis número publicada en 2005-06.

El mítico Stan Winston y la ILM realizaron la construcción de la armadura, que se combinaría con una armadura digital CGI en la mayoría de escenas. Pero, inspirado en el diseño de Granov, la construcción de la armadura durante la película resalta la complejidad de su ensamblado y como es un trabajo increíblemente complejo que sólo un genio como Stark podría llevar a cabo.

Hablemos de Tony Stark. Lo cierto es que visto de forma objetiva, el guión de Iron Man es super correcto pero no deja de ser una historia típica de origen del héroe. La alucinante interpretación de Robert Downey Jr es lo que consiguió elevar la película convirtiéndole a él y a su personaje en iconos del entretenimiento. Su Tony Stark es un chulo que piensa más en irse de fiesta que en los problemas de la gente normal, y que verá como su mundo salta por los aires cuando es secuestrado por terroristas afganos usando el propio armamento que fabrica su empresa. Dentro que Stark aprende y mejora como persona e intenta ayudar a la gente en problemas, sigue siendo un pomposo y engreído millonario al que le falta mucho que aprender. Por suerte, veremos su evolución en las siguientes películas.

Robert Downwy Jr. convirtió a un personaje de segunda dentro de los comics Marvel en un icono conocido en el mundo entero. Eso es éxito por supuesto suyo y de su calidad actoral y su desbordante personalidad, pero también de Marvel y sus directores de casting que apostaron por un actor «apestado» durante años por los grandes estudios debido a sus problemas con el alcohol y las drogas.

Para Iron Man, Marvel contrató a unos secundarios de lujo entre los que tenemos a Jeff Bridges como Obadiah Stane, el amigo de Howard Stark que es quien realmente dirige Stark International debido a la irresponsabilidad de Tony. Stane es el villano de la película y quizá el elemento más endeble de la historia, aunque la interpretación de Bridges es genial y sabe dotar al personaje de los matices justos en cada momento.

Gwyneth Paltrow como Virginia «Pepper» Potts, la ayudante y chica para todo de Tony. Paltrow, aunque no lo parezca, era otro nombre de prestigio al ser ganadora del Oscar por Shakespeare in love, y aporta la perfecta dosis de humanidad al mundo de Tony además de ser la persona con las necesarias dosis de lógica en el caótico mundo de Tony,

Por último Terrence Howard interpreta al Teniente Coronel James «Rhodey» Rhodes, amigo de Tony y su enlace con la Fuerza Aérea. Rhodes es un personaje de toda la vida de los comics y en las siguientes películas le veremos enfundarse la armadura de Máquina de Guerra. Esta es laprimera y única película de Howard en el MCU, siendo sustituido por Don Cheadle en las siguientes novelas, algo que Howard consideró una traición por parte de Downey Jr.

La película cuenta además con música de Ramin Djawadi, además de unas icónicas canciones de AC/DC que aportan la dosis justa de potencia y rock´n´roll. También merece la pena destacar la fotografía de Matthew Libatique, que hace que momentos como las escenas aéreas o la construcción de las diferentes armaduras luzcan siempre reales, y el estupendo montaje de Dan Lebental y Glen Scantlebury que no da un segundo de respiro y nos transporta como un tiro por los 126 minutos de metraje.

Y es que la película triunfa en todo lo que plantea, desde la escena inicial en Afganistán con acordes de AC/DC con la enboscada que nos atrapa y nos mete de golpe en la película, o el flashback que nos presenta a Stark como un estúpido snob y egoista que va a aprender por las malas una dura lección. La construcción en la cueva de la primera armadura que nos recuerda a su primera versión comiquera y su huida está llena de personalidad y, por qué no, de un sentido del humor irónico que funciona siempre.

Inspirado en el comic Ultimates de Mark Millar y Brian Hitch, me gusta muchísimo que las armaduras MARK II y III que Tony construye en su mansión sean armaduras super complejas que deben ser construidas por cadenas de montaje robotizadas, creando momentos divertidos mientras Tony va probando los diferentes elementos.

Este entrenamiento y la complejidad de su utilización hacen que su primera salida aérea sea increíble. Cuando por fin llega el combate en Afganistán primero contra los terroristas y luego contra la fuerza aérea, está llena de fuerza e incertidumbre ante el resultado, siendo unas escenas brillantemente resueltas.

Lo primero que hicieron en posteriores películas fue simplificar la armadura hasta hacerla de nanitos desplegados desde su pecho en Infinity War y Endgame. Sin embargo, echo de menos la sensación de ensamblado super complejo que tenía en esta primera película.

Como comentaba antes, la película está tan concentrada en construirnos a un maravilloso Tony Stark que el villano Obadiah Stane queda como lo más flojo, aunque correcto de la película. En parte por el propio misterio de su identidad, ya que durante la primera mitad realiza la función «paterna» para Tony, de forma sea sorprendente cuando se confirma que él es el villano en la sombra. Forzar la construcción de la armadura Iron Monger para combatir a Iron man queda un pelín forzado, aunque entra en los convencionalismos del género, de forma que este climax queda quizá como la parte más floja de toda la película.

Por suerte, el ya mítico «YO SOY IRON MAN» al final de la película, y la no menos mítica escena al final de los títulos de crédito en el que un Nick Fury interpretado por Samuel L. Jackson (como en los Ultimates de Millar y Hitch) le habla a un sorprendido Tony Stark sobre la «iniciativa Vengadores» que nos anunciaba una próxima película de Vengadores, consiguió dejarnos a los espectadores y fans de los comics en todo lo alto.

Y con la sensación, luego confirmada, que lo mejor estaba aún por venir.

Comparto el trailer de la película:

Iron Man es una más que notable película de origen que triunfa gracias al carisma de Robert Downey Jr. y a una historia super fiel al espíritu del personaje. Hoy en día poca gente (por no decir nadie) puede secir que no conoce a Iron Man o a los Vengadores, y todo comenzó aquí.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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¡Saludos a todos!

El Inmortal Iron Fist de Ed Brubaker, Matt Fraction y David Aja

Ed Brubaker y Matt Fraction redefinieron a Puño de Hierro (Iron Fist) junto al dibujante David Aja durante un estupenda etapa de tan sólo 16 episodios que he vuelto a leer aprovechando el confinamiento.

PUNTUACIÓN: 8/10

El inigualable equipo formado por Ed Brubaker y Matt Fraction se une al genial dibujante español David Aja para redefinir y al mismo tiempo mantenerse fieles a uno de los más fascinantes personajes de la Casa de las Ideas. Bucea con nosotros en los orígenes del mito de Puño de Hierro y descubre aquello que nunca antes había sido revelado. Danny Rand salta desde las páginas de Daredevil a su propia serie, el cómic estadounidense que ha fascinado ya a miles de lectores en todo el mundo. ¡Descubre ahora por qué!

The Inmortal Iron Fist fue publicado en Estados entre diciembre de 2006 y agosto de 2008 en 16 números regulares más dos números especiales. En España, Panini publicó esta etapa en tres volúmenes en formato Marvel Graphic Novels en tapa dura: La última historia de Puño de Hierro (Números 1 al 6 de la serie regular más unas páginas del especial Choosing sides), Las siete ciudades celestiales parte uno (números 7-10 más el Annual 1) y Las siete ciudades celestiales parte dos (números 11-16 más el especial Orson Randall and the Green Mist of Death).

Desde 2004, Ed Brubaker se había convertido en un escritor estrella de Marvel gracias a su increíble trabajo en Capitán América, cuya etapa es una de las más celebradas de los últimos años, además de haber escrito comics geniales como Gotham Central para DC. En constraste, Matt Fraction era un recién llegado a Marvel en 2006 y había conseguido cierta notoriedad con su serie de creación propia Casanova, junto a los artistas Gabriel Bá y Fábio Moon.

Otro recién llegado a Marvel era el dibujante español David Aja, que tras algunos sueltos en varias series como Daredevil, en la que coincidió con Ed Brubaker. Iron Fist significó su primer encargo largo en Marvel y le catapultó a la fama, además de servirle para conocer a Matt Fraction, con el que colaboró años más tarde en la celebrada Hawkeye entre 2012 y 2015.

Lo mejor de Inmortal Iron Fist es que jugando con la historia del personaje de forma respetuosa, Brubaker y Fraction crearon toda una nueva mitología para Danny Rand, el Puño de Hierro que fue entrenado en el Kung-fu en la ciudad perdida de K´un-Lun en el Himalaya.

A partir de su amor por las historias pulp, las historias de kung-fu y el cine asiático, Brubaker y Fraction nos contaron que hubieron 66 puños de hierro antes que Danny, además de la existencias de seis ciudades celestiales además de K´un-Lun que se reúnen cada siglo para realizar un Torneo de Artes Marciales para conocer al mejor luchador de estas ciudades. Además, conoceremos la historia secreta de Wendell Rand, el padre de Danny, y su maestro, el anterior Puño de Hierro Orson Wendell, al que se creía muerto.

El dibujo de David Aja es espectacular, repleto de momentos icónicos que ya forman parte de las imágenes más celebradas del personaje. Su narrativa y su composición de página es siempre perfecta, no gastando una línea de más si hay una forma mejor y más simple para contar la historia, creando viñetas simples en momentos más calmados pero dándolo todo en algunas splash-pages alucinantes. Unido con el colorista Matt Hollingsworth, consigue trasmitir atmósferas opresivas y momentos de verdadero peligro para Danny Rand. Las páginas que dibuja Aja son espectaculares y maravillosas.

Lamentablemente, Aja nunca pudo mantener el ritmo mensual de publicación y dibujaba aproximadamente 16 páginas por número. Afortunadamente, este hecho ya era conocido por todos desde el comienzo y Brubaker y Fraction encontraron una solución satisfactoria, al usar estas cinco o seis páginas de cada número para contar las historias perdidas de los anteriores poseedores del Puño de Hierro primero, y la historia secreta de Orson Wendell posteriormente.

En el primer volumen Travel Foreman junto Derek Fridolfs realizaron 21 páginas junto a mitos del mundo del comic como John Severin (3 páginas), John Severin (2 páginas) y Sal Buscema y Tom Palmer (otras 2 páginas).

El segundo volumen empezó con un número completo para contar una de estas historias perdidas «La Reina Pirata de la bahía de Pinghai» realizado por Foreman y varios autores que sirvió para dar un respiro a Aja, publicado en el número 7 USA. En este volumen el foco de estas paginas «secundarias» cambió para contar la historia del padre de Danny, Wendell Rand y su gran rival Davos. Esta historia continuó durante el volumen tres hasta el número 14 en que terminó el arco de las siete ciudades celestiales y fue realizada mayoritariamente por el también dibujante español Kano, que también firma unas páginas geniales centradas en la narrativa, y que acabó dibujando 24 páginas en la serie. Además, el Annual 1 de la serie publicado en este segundo volumen estuvo dibujado por los maravillosos Dan Brereton y Howard Chaykin.

El problema llegó con el tercer volumen español, en el que Aja dibuja menos de un tercio del total de páginas. No se si no pudo aguantar el ritmo mensual, que Marvel le asignó algo más importante, pero es una verdadera pena, porque Tonzi Zonjic, el artista elegido para sustituirle, no estuvo a la altura del nivel previo, quedándose en un trabajo solo correcto, funcional y poco más. De este forma, el climax de Las siete ciudades celestiales que cerraba toda la etapa de Brubaker y Fraction artísticamente no estuvo a la altura.

El gran valor de la historia de Brubaker y Fraction fue la creación de la nueva mitología y de personajes estupendos como Wendell Orson. Esto les permitió contar historias en diferentes periodos temporales que ofrecieron un nuevo punto de vista al mundo de Puño de Hierro, además de crear un nuevo tablero de juego para crear decenas de nuevas historias durante muchos años una vez Brubaker y Fraction abandonaran la serie.

Sin embargo, leída de un tirón esta etapa, en muchos momentos parece que Danny es un secundario en su propia serie, debido al gran cantidad de personajes y situaciones que tienen que ser presentados en cada número. De hecho, en gran parte de estos números Danny está buscando los diarios de Wendell y estudia sus aventuras, es decir, vive las aventuras de otros.

Lo cierto es que el truco viene ya desde el título del comic «El inmortal Iron Fist». No se refiere a que Danny sea inmortal, sino a que el título de Iron Fist es inmortal y aunque el portador muera, otro luchador pasara a portar su legado. Esto hace que si no tienes esto en cuenta, los fans de Danny Rand pueden sentirse algo decepcionados, algo que no es mi caso.

En este sentido, merece la pena comentar que el único número totalmente dibujado por David Aja y centrado al 100% en Danny es el último número de la etapa, el 16 USA, que cerraba la etapa y dejaba todo limpio para la siguiente etapa. Un número que nos recuerda que no hay malos personajes, sino malos autores que no saben qué hacer con ellos. Y Fraction y Aja, los autores de este comic (Brubaker abandonó la serie en el número 14), son de los buenos.

Está claro que El Inmortal Iron Fist en nuestra memoria de fans será siempre el «Iron Fist de Brubaker, Fraction y Aja», pero al final, sumando todas las páginas de esta etapa incluyendo los dos especiales, Aja dibujó 207 páginas de un total de 443, es decir, menos de la mitad, distribuidos en 110 páginas de un total de 138 en el primer volumen, 47 de 124 en el segundo volumen y 50 de 181 en el tercero.

Si este comic hubiera podido tener más margen de publicación, cosa que sí tuvo Hawkeye, estariamos hablando de un comic histórico como el comic de «Hawkguy». Lamentablemente, debido al cambio de dibujantes, para mi esta etapa queda en notable, algo que sabe un poco mal teniendo en cuenta lo fuerte que empezó.

Estoy leyendo lo escrito y veo que me está quedando una crítica muy negativa de un comic que realmente me gusta mucho y me parece genial. La historia de Brubaker y Fraction bebe de muchas fuentes y todas ellas son interesantes y aportan elementos que sumados crean un gran cómic que sirve de introducción a una parcela del Universo Marvel hasta ahora había sido infrautilizado.

Brubaker pronto abandonó Marvel para dedicarse a sus propios proyectos junto a Sean Phillips en el sello Image, convirtiéndose en uno de nombres más reconocibles del panorama americano. Fraction y Aja se centraron en creaciones como Hawkeye que apelaban a sus sensibilidades. Y es una pena que Marvel no supiera sacar partido a estos conceptos y acabará cancelando la serie pocos meses después, dejando descansar al personaje en el limbo de los justos.

En todo caso, estos tres estupendos volúmenes siempre permanecerán en nuestra memoria y nos acompañarán cuando queramos leer algo diferente al típico cómic de superhéroes.

PUNTUACIÓN 8/10

 

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Crítica de Luna nueva de Ian Mcdonald (Trilogía Luna 1)

Gracias a mi hermano Fernando y a nuestra búsqueda de nuevas lecturas he podido leer la primera novela de Ian Mcdonald, una interesante ciencia ficción que tiene a la Luna como sorprendente escenario.

PUNTUACIÓN: 8/10

Una nueva forma de vivir, mil formas de morir. Primera entrega de la trilogía de ciencia ficción «Luna».

LA LUNA QUIERE MATARTE. Y TIENE MIL FORMAS DE CONSEGUIRLO.

La gélida acritud del vacío. La letal lluvia radiactiva. El polvo que la recubre, tan viejo como la Tierra. La creciente debilidad de los huesos… O puedes quedarte sin dinero para agua. O para aire. O puedes caer en desgracia con uno de los Cinco Dragones, las corporaciones que dirigen la Luna y controlan sus amplios recursos. Perote quedas, porque la Luna puede hacerte más rico de lo que eres capaz de imaginar…, mientras sigas con vida.

Adriana Corta tiene ochenta años. Su familia dirige Corta Hélio. Han sobrevivido a las implacables guerras corporativas y a la peligrosa paz subsiguiente. Pero ahora esa paz se resquebraja. Es probable que Adriana tenga que morir, aunque no la matarán sus rivales ni la Luna. Sea cual sea su destino, sin embargo, Corta Hélio no morirá.

LA ESPERADA NOVELA DEFINIDA COMO «UN JUEGO DE TRONOS EN LA LUNA» POR UNO DE LOS MEJORES AUTORES DE CIENCIA FICCION DEL MUNDO.
FINALISTA DEL PREMIO BSFA A LA MEJOR NOVELA.

Ian McDonald nació en Manchester en 1960, hijo de madre irlandesa y padre escocés, y pronto se trasladó a Irlanda del Norte, donde vive desde entonces. McDonald es hoy reconocido como uno de los mejores y más reputados escritores de ciencia ficción del mundo. No en vano su vasta obra ha sido galardonada con el premio Locust, en dos ocasiones con el British Science Fiction Association Award (BSFA) a la mejor novela, el John W. Campbell Memorial y el Hugo al mejor relato corto. Con Luna nueva inicia una trilogía que ha convencido por igual a crítica y público, y ha sido finalista del Premio BSFA 2015 a mejor novela.

Pues me ha gustado mucho este libro, la verdad. Ian McDonald ha creado una extraodinaria sociedad en la Luna que no se parece a nada que haya leído antes, centrada en la propia dureza del satélite y cómo la muerte acecha en todo momento. Incluso la elección de los protagonistas, la familia Corta de origen brasileño, se aleja de otras historias de ciencia ficción centradas en americanos y/o chinos (aunque estos también están presentes).

Los miembros de la familia Corta cuenta a su vez un ecosistema propio de individuos con diferentes intereses y actividades que sirven para que vayamos conociendo las diferentes partes de la sociedad lunar, cosa que McDonald realiza de forma super interesante y amena.

Además de conocer la forma en que la familia Corta de convirtió en uno de los 5 Dragones de la Luna, conoceremos el sistema de justicia lunar, el delicado equilibrio político y los diferentes valores de la sociedad lunar. Otro elemento interesante es ver cómo el sexo no está escondido bajo capas de moralidad y prejuicios. Cuando la muerte está a la vuelta de cada esquina, no tiene sentido perder ni un segundo, y lo veremos en numerosas ocasiones.

La novela son 420 páginas que se leen en un suspiro. Es curioso, porque es muy corta si la comparamos con una novela de Sanderson, Abercrombie o ya de Martin mejor ni hablar. Sin embargo, veo como algo muy positivo que pasan muchísimas cosas en la novela y los saltos entre personajes son ágiles y mantienen el interés de principio a fin.

Si tengo que decir algo menos bueno, es que la propia publicidad comparándola con Juego de Tronos hizo que el giro final de esta novela se viera venir, aunque en positivo también mola la forma en que está planteado, y varias sorpresas más no las vi venir.

Luna Nueva es el comienzo de una serie de ciencia ficción que me ha enganchado completamente. Por suerte, compruebo que tengo dos novelas más disponibles (Luna de Lobos y Luna Ascendente), que pienso comprar seguro en cuanto sea posible. Si eres fan de la ciencia ficción espacial, esta serie se va a convertir seguro en una de tus favoritas.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de Vikingos temporada 2 (Netflix y Prime Video)

Tras unos meses de descanso, retomo el visionado de Vikingos en su temporada 2, que está disponible en Netflix y Prime Video, y que ha ido de más a menos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Vikingos es una serie de televisión dramática histórica creada y escrita por Michael Hirst para el canal History inspirada en las saga del Vikingo Ragnar Lothbrok (Travis Fimmel), uno de los héroes nórdicos legendarios conocido como el azote de Inglaterra y Francia. La serie  retrata a Ragnar como un granjero que alcanza la fama con incursiones exitosas en Inglaterra, y finalmente se convierte en un rey escandinavo, con el apoyo de su familia y sus guerreros.

Esta segunda temporada se emitió originalmente en 2014 y contó con diez episodios escritos por el showrunner y creador Michael Hirst, y dirigidos por Ciarán Donelly, Ken Girotti, Jeff Woolnough y Kari Skogland.

El reparto está protagonizado por el antes mencionado Travis Fimmel como Ragnar Lothbrok, Katheryn Winnick como su primera mujer Lagertha, Alyssa Sutherland como la Princesa Aslaug, su segunda esposa, Clive Standen como su hermano Rollo y Gusaf Skargard como Floki, amigo de Ragnar y constructor de barcos.

Me ha pasado una cosa curiosa durante visionado de esta segunda temporada. Globalmente me doy cuenta que han pasado un montón de cosas, y han habido un montón de giros, sorpresas y traiciones en los diez episodios, como supongo que sucedería realmente en la Edad Media con todos los nobles luchando contra todos por el poder. Sin embargo, en muchos momentos durante cada uno de los episodios me daba la sensación de “paja”, que no estaba pasando nada realmente interesante. En parte entiendo que hay que construir para luego alcanzar el climax y que mola conocer detalles de como vivían los vikingos, pero me faltó algo durante toda la serie. ¿Personalidad, carisma de los personajes? Esta temporada me ha gustado, pero no todo lo que debería. Aunque también debo comentar que el décimo episodio me parece de largo el mejor de toda la temporada, construyendo de forma muy efectiva la tensión del final de temporada.

Una de las cosas más destacada de Vikingos es su perfecta ambientación del mundo medieval de los siglos VIII y IX. El vestuario, los barcos o los pueblos nórdicos y británicos dan una sensación de realismo total, casi parece que esté viendo un documental del Canal Historia. Toda la parte de las luchas políticas en Inglaterra y las uniones de los diferentes reinos me pareció super interesantes. Además, teniendo en cuenta donde quedó la acción al final de la primera temporada, la historia ha avanzado un montón y con el cliffhanger a fuego y sangre me han dejado en todo lo alto queriendo saber cómo continúa la historia.

Además de lo antes mencionado, quizás lo más flojo de Vikingos es Travis Fimmel como el protagonista Ragnar Lothbrok. Fimmel es un mueble y cumple en las escenas de acción, pero en todo lo demás no consigue transmitir casi nada, como actor le veo limitadísimo, aunque reconozco que tiene un cuerpo escultural y una belleza de modelo. No es que los demás actores sean mucho mejores, les pongo a nivel televisivo medio, pero es una pena, porque si la serie me gusta, con un mejor actor protagonista la cosa hubiera podido ser antológica.

En este sentido, quizá lo que más me ha gustado ha sido el personaje del Rey Ecbert de Wessex, interpretado por Linus Roache, un rey ilustrado que busca en las enseñanzas del pasado las claves para derrotar a sus enemigos, y que encuentra en el monje Athelstan (George Blagden) un alma gemela en la búsqueda del conocimiento, mientras se encuentra dividido entre su pasado cristiano y su presente pagano como miembro de la familia de Ragnar.

Otro elemento muy chulo es el papel de las mujeres de Ragnar, Katheryn Winnick como su primera mujer Lagertha y Alyssa Sutherland como la Princesa Aslaug, su segunda mujer. Siendo mujeres muy diferentes, su fuerza a la hora de defender a su familia también me ha llegado.

Sin ser una maravilla, Vikingos me ha gustado y me ha dejado con ganas de volver para la tercera temporada. Esto en si mismo ya es un triunfo sin paliativos.

Comparto el trailer de esta temporada:

Vikingos es una serie especialmente recomendada para los amantes de las historias medievales, una buena serie que cumple de sobra su objetivo de entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de Casino Royale, de Martin Campbell

En Abril tendría que haberse estrenado Sin tiempo para morir, la última película de Daniel Craig como James Bond. Aunque aún tendremos que esperar unos meses para verla, es un buen momento para recuperar Casino Royale, la primera película de Craig como 007 dirigida por el veterano Martin Campbell, que es una de las mejores películas de toda la serie.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Fecha de estreno: 2006

Director: Martin Campbell

Guión: Neal Purvis, Robert Wade y Paul Haggis, basado en la novela Casino Royale de Ian Fleming

Interpretado por: Daniel Craig, Eva Green, Mads Mikkelsen, Judi Dench, Jeffrey Wright y Giancarlo Giannini.

La primera misión del agente británico James Bond (Daniel Craig) como agente 007 lo lleva hasta Le Chiffre (Mads Mikkelsen), banquero de los terroristas de todo el mundo. Para detenerlo y desmantelar la red terrorista, Bond debe derrotarlo en una arriesgada partida de póquer en el Casino Royale. Al principio a Bond le disgusta Vesper Lynd (Eva Green), la hermosa oficial del Tesoro que debe vigilar el dinero del gobierno. Pero, a medida que Bond y Vesper se ven obligados a defenderse juntos de los mortales ataques de Le Chiffre y sus secuaces, nace entre ellos una atracción mutua. (FILMAFFINITY)

La decisión de Pierce Brosnan de abandonar el papel de James Bond tras Die Another Day (2002, Lee Tamahori), su cuarta película protagonista, provocó que los productores Michael G. Wilson y Barbara Broccoli tuvieran que replantearse el futuro de la serie. Aprovechando el cambio de protagonista, decidieron actualizar completamente la franquicia aprovechando el argumento de la primera novela de Ian Fleming Casino Royale. Poder ver la primera misión de James Bond como 007, algo inédito hasta la fecha, crearía una nueva cronología que sería continuada por las siguientes películas.

Wilson y Broccoli contrataron a los guionistas , que ya habían escrito The world is not enough (1999), Die another day (2002) y que tras Casino Royale, también escribieron los guiones de Quantum of Solace (2008), Skyfall (2012) y Spectre (2012). El guión de Purvis y Wade fue afinado por Paul Haggis, director y guionista de Crash (2004) ganadora del Oscar a Mejor Película y Mejor Guión Original.

Martin Campbell fue elegido como director de Casino Royale debido a su solvencia como director de éxitos como La máscara del Zorro (1998), unido a su conocimiento del mundo de Bond al haber dirigido Golden Eye (1995), la primera película de Pierce Brosnan como 007.

Daniel Craig se ha convertido en el James Bond del siglo XXI para toda una generación, pero su contratación en 2005 estuvo rodeada de bastante polémica. No tanto por ser el primer James Bond rubio, sino porque Craig, hasta ese momento actor de teatro y secundario en Tomb Raider (2001, Simon West) o Camino a la perdición (2002, Sam Mendes), no transmitía en pantalla el carisma que se le supone a un icono como James Bond. Frente al irónico gentleman al que estábamos acostumbrados, Craig nos muestra a un Bond frío que es más una bola de demolición que un escalpelo, y supuso una auténtica revolución respecto a las versiones previas del personaje. Además, su salida del mar en la playa de Bahamas, un claro homenaje a la icónica escena de Ursula Andress en 007 contra el Doctor No (1962, Terence Young), le convirtió en un sex-symbol internacional.

Casino Royale significó un enorme éxito de crítica y público. Casino Royale consiguió sorprender ya desde la típica aventura inicial de Bond antes de los títulos de créditos, rodada en blanco y negro para transmitir la idea de vuelta a los orígenes. A continuación, una espectacular persecución en Madagascar con una de las demostraciones de parkour más alucinantes visto en pantalla grande hasta ese momento remarcaba el mensaje de realismo. Se habían acabado los efectos especiales exagerados, lo que encajaba perfectamente con la interpretación seca y directa de Craig.

Aunque creo que Daniel Craig en el apartado físico cumple de sobra con las exigencias del papel, le veo muy limitado en el aspecto emocional, hasta el punto de pensar que su contratación fue un error de casting. Su James Bond solo tiene un registro, el frío asesino, y cuando intenta mostrar sentimientos fracasa completamente, algo que se confirmó en las siguientes películas.

Por suerte, en el terreno del carisma la serie de James Bond siempre ha tenido de sobra, y en Casino Royale destacan las interpretaciones de Mads Mikkelsen como el villano Le Chiffre y la siempre perfecta Eva Green como Vesper Lynd. Junto a ellos el reinicio de la franquicia nos presentó a una nueva M mujer, excelentemente interpretada por Judi Dench, así como al agente de la CIA Felix Leiter interpretado por el afroamericano Jeffrey Wright.

El momento clave de Casino Royale parecía que iba a ser la partida de poker, que está excelentemente rodada y mantiene en tensión al espectador durante todo el metraje. Sin embargo, descubriremos que tras esta partida y el posterior cara a cara de Bond y Le Chiffre aún faltan 25 minutos de película, con un último giro inesperado y un set de acción en Venecia. Esto provoca que el ritmo de la película que hasta ese momento era perfecto, se resienta durante varios minutos. En todo caso, es un elemento menor dentro de una película excelente que dejó a los espectadores con ganas de más.

Casino Royale tiene un montón de elementos icónicos, pero no quiero dejar de destacar la excelente música de David Arnold, que además escribió junto al tristemente fallecido Chris Cornell el tema “You know my name”, una de las mejores canciones de James Bond.

A falta de ver Sin tiempo para morir y comprobar si esta etapa de Daniel Craig como James Bond se cierra de forma satisfactoria, diría que Casino Royale es una de las 5 mejores películas de toda la serie que explica por qué para mucha gente el estreno de una nueva película de 007 es un acontecimiento y una cita obligada para verla en pantalla grande.

Comparto el trailer de la película:

Casino Royale es, además de una gran película por si misma, un perfecto ejemplo de gran reinicio de una franquicia con más de 40 años de historia que lanzó al nuevo James Bond al siglo XXI. Una excelente película que merece ser revisada durante estos días.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

* Este texto se publicó originalmente en el nº4 del Fanzine El Colmo publicado este mes de abril.

 

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