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Crítica de Biblioteca Marvel: Los Vengadores vol. 4 de Stan Lee y Don Heck (Marvel Comics – Panini)

Cuarto volumen de la Biblioteca Marvel: Los Vengadores de Stan Lee y Don Heck con comics que creo estoy leyendo por primera vez.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. El grupo presidido por el Capitán América asiste a la llegada de El Espadachín. ¿Se trata de un aliado o un enemigo? Un viejo aliado del Barón Zemo encuentra una nueva fuente de poder. Nada de eso será comparable a cuando Kang el Conquistador ataque de nuevo. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este cuarto volumen recopila The Avengers vol. 1 #19-24 USA, publicados originalmente en 1965, aunque el número 24 USA tiene una fecha de portada de enero de 1966.

Desde que empecé a comprar la Biblioteca Marvel de Panini he reconocido que mi interés en estos comics es más a modo enciclopédico e histórico que por lo mucho que me puedan gustar unos comics que cuando los descubrí en los años 80 ya me parecían que palidecían y habían envejecido mal comparado con los Claremont, Wolfman, Byrne, Pérez o Miller. La verdad es que tenía ganas de poseer las primeras aventuras de colecciones míticas para mi como Los 4 Fantásticos, La Patrulla-X o esta colección de Los Vengadores. Es casi un ahora o nunca, si no los compraba ya con este formato perfecto para ser leído, es más que probable que nunca lo hiciera.

He hecho esta introducción porque quiero que entendáis que tengo claro que estos comics son hijos de su tiempo y en muchos aspectos su interés en más histórico y emocional como fan que soy de los comics Marvel. Sabía a lo que me exponía cuando empecé esta colección. Pero ha sido con este cuarto volumen de Los Vengadores la primera vez que siento que estos comics han envejecido tremendamente mal. En el volumen anterior tuvimos el mítico cambio de guardia con la marcha de los Vengadores originales y la llegada de Ojo de Halcón, la Bruja Escarlata y Mercurio. El Avengers #16 es un comic IMPORTANTE. De hecho, la historia del grupo no se explica sin ese comic en el que marcó que las alineaciones eran móviles y los héroes entraban y salían según la conveniencia del Bullpen editorial. Por este motivo, comprar el volumen 3 era algo obligatorio.

Pero llegamos a este cuarto volumen de Los Vengadores y ahora sí he sentido leyendo estos comics lo mal que han envejecido los guiones de Stan Lee, con el agravante de tener a Don Heck dibujando, no a Jack Kirby. Y la diferencia en abismal. Aparte que la alineación de 4 héroes puede ser la más floja de la historia del grupo, con unas dinámicas de personajes que me han llegado incluso a molestar mientras leía estas páginas.

En las 6 grapas USA incluidas en este volumen tenemos tres historias de dos números cada una, con la presentación de El Espadachín (con el Mandarín de invitado especial) en los números 19-20, el nuevo Hombre Maravilla (Erik Josten, un antiguo esbirro de Zemo) con la Encantadora y un cameo del Circo del Mal (números 21-22) y un nuevo ataque de Kang para los dos últimos números, 23 y 24 USA.

Lo que peor llevo con estos comics es la caracterización de los héroes. Una cosa es que los personajes se lancen pullas entre si, que entra dentro del ADN de los comics Marvel. Y otra que Ojo de Halcón sea gilipollas el 100% del tiempo y Steve Rogers un borde maleducado y chulesco. Unas actitudes que les despojan de las cualidades heroicas que se les supone. Estas caracterizaciones super bordes no son únicas de estos comics, porque Reed Richards peca de lo mismo en las aventuras de los 4 Fantásticos de estas mismas fechas. Pero lo que tenemos en estas páginas es un exceso. Sobre todo porque cuando Clint no pelea con el Capi lo hace con Mercurio a ver quien la tiene más grande y merece ser el nuevo líder del grupo sustituyendo al anciano Rogers. Un Rogers que está medio depresivo y bordeando la enfermedad mental porque ha escrito una carta a Nick Furia para que le admita en SHIELD y no le ha respondido. En la parte de las caracterizaciones, lo he encontrado prácticamente todo mal.

Por supuesto, que Wanda pudiera ser la líder era una imposibilidad que ni siquiera ella contempla, a pesar que sus poderes la convierten en un miembro valiosa del grupo. Porque está limitada a comparsa que se encuentra a la sombra de su hermano y en general de cualquier hombre que pase por ahí. Escenas como verla llorar en el número 23 tras abandonar el grupo Steve porque le gustaba verle hacer gimnasia es un momento de vergüenza ajena demasiado habitual en los comics de esos años.

Stan Lee plantea los elementos folletinescos habituales, convirtiendo a El Espadachín es el maestro que enseñó a Clint Burton a usar su arco en el circo antes de descubrir que era un ladrón, y a pesar de ser un villano tiene cierto sentido del honor. Eric Josten se enamora de la Encantadora y hará lo que sea que le pida, mientras la Encantadora pone en marcha un plan para desacreditar a los héroes. Y Kang en medio de una campaña de conquista se enamora de la princesa Ravonna de un mundo futuro y está dispuesto a perderlo todo por su amor. ¿WTF? Entiendo el elemento histórico de estos comics, pero lo de Kang visto con ojos de 2024 resulta ridículo.

La historia y los diálogos de Lee han envejecido fatal. Hay elementos que son en parte entendibles pensando la naturaleza de historias para niños de los comics Marvel, aunque luego Lee afirmara que sus aspiraciones eran de captar a lectores juveniles y universitarios. Y son cosas como que Los Vengadores estén luchando contra el Espadachín en la mansión y cuando este escapa tras unos segundos de apagón y Mercurio se ofrece a buscarle, el Capitán América dice «Demasiado tarde, ya habrá huido». ¡Pero si estará en la habitación contigua, y estás hablando con un velocista!!! Se que estos son convencionalismos del pijameo, pero la ejecución es tan mediocre (de nuevo, con ojos de 2024) que estos comics me parece tontísimos. O todo lo referido al plan de la Encantadora para desacreditar a los Vengadores de la segunda historia. Tontísima. Luego tenemos elementos de pseudo ciencia-ficción como una tecnología que roba una carta de la mesa de Nick Furia que en su momento sería super modernos, pero cuya no-ciencia absurda genera perplejidad.

Aparte de todo lo anterior, está el elefante en la cacharrería. Y es que en realidad las aventuras del Capi, Ojo de Halcón, Mercurio y la Bruja Escarlata no acaban de funcionar. La disminución de poder hace que Lee plantee unos vilanos más bien flojos, y a las interacciones les falta el carisma de personajes como Thor o Iron Man, provocando que la lectura de estos comics sea decepcionante.

El veterano Don Heck dibuja los seis números de este cuarto volumen de la Biblioteca Marvel Los Vengadores. A Heck le acompañan en el entintado Dick Ayers (números 19 y 24), Wally Wood (20-22) y John Romita (23). Heck resulta tan correcto como aburrido, mostrando otra faceta en que estos comics tampoco han envejecido nada bien. Nunca he sido fan de Jack Kirby, pero cuando leo comics de dibujantes coetáneos como es Heck, que en 1965 era un artista veterano de 36 años, es cuando te das cuenta el gigante que era Kirby y lo rompedor que debió sentirse en la época. Los combates de Heck son bastante montoneros, sin la gracia ni las fluidas coreografías de Kirby. Y diría que trabajar con el modo Marvel con Lee planteando un plot que Heck tenía que trasladar a imágenes no era lo ideal para un dibujante mucho menos imaginativo.

Otra cosa que he notado es cómo todos los personajes están dibujados iguales. Ojo de Halcón lleva siempre la máscara, pero en las breves ocasiones del número 19 en que se la quita en las páginas de su origen, parece un clon de Steve Rogers, rubio cachas sin ningún elemento característico propio. Cuando Heck dibuja a la princesa Ravonna, parece la hermana gemela de Wanda.

El dibujo es clave para el disfrute de un comic y tener un dibujo tan correcto, dicho sin una connotación positiva, no ayuda a que la experiencia sea satisfactoria. Y entiendo que parte del problema nace de las historias de Lee que también son flojas con esta nueva alineación, pero sumado todo hace que el conjunto haya sido decepcionante.

De hecho, la lectura de este cuarto volumen me ha hecho replantearme qué hacer con esta Biblioteca Marvel. Y me genera una duda importante, porque Roy Thomas no llega hasta el número 35 USA, y John Buscema no lo hace hasta el 41 USA. Y en realidad también tenía ganas de comprar la etapa de Thomas y Buscema, que es una de las más celebradas del grupo y tampoco llegué a comprar nunca. Lo malo es que eso dignifica que tendré que «tragar» con al menos dos volúmenes más como el actual, que tengo que reconocer que no me ha gustado. Supongo que tendré que ponerme más que nunca en modo coleccionista.

Comparto las primeras páginas de este volumen, con la llegada del Espadachín:

La Biblioteca Marvel de Los Vengadores nos ofrece unos comics un poco lastrados por el correcto dibujo de Don Heck y por todos los elementos de la historia y los diálogos de Stan Lee que no han envejecido demasiado bien.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ENVEJECIDO

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Crítica de Veneno 17-23 de Al Ewing, CAFU y vv. aa. (Marvel Comics – Panini)

Tras la marcha de Bryan Hitch de Veneno, toca repasar mis impresiones de los últimos números de Veneno de Al Ewing, con dibujos de CAFU, Ramón F. Bachs, Sergio Dávila, y otros artistas, que han supuesto una nueva vuelta de tuerca al viaje de Eddie Brock y su hijo Dylan como Veneno.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡Locura y más allá! Eddie Brock se ha enfrentado con muchos monstruos en su vida, pero ninguno tan terrible como el que ha nacido de su propia rabia: Locura. En este número, contempla el regreso de Locura al Jardín del Tiempo y en qué se convierte Eddie tras «Red Oscura».

Los números 17 a 23 de Panini incluyen Venom 17-25 USA, más las páginas correspondientes a Veneno del especial Free Comic-Book Day 2023: Spiderman/Venom One-Shot.

Tras Bryan Hitch, el artista español CAFU (Carlos Alberto Fernández Urbano) se convirtió en artista oficioso de la colección con el color de Frank D´Armata, que colorea toda la serie. CAFU ha dibujado los números 17, 18, 20, 21 (con Pere Pérez) y algunas páginas del número 25 USA, además del especial del Día del Comic Gratis.

Además de CAFU, Rogê Antonio dibuja el número 19 USA, Ramón F. Bachs el 22, Ken Lashey con Bachs dibujan el 23, Sergio Dávila con entintado de Sean Parsons el 24 y en el especial 25 tenemos además de a CAFU a Sergio Dávila con Sean Parsons, Ken Lashey y Julius Ohta.

Junto a esto, comentar también que Al Ewing guioniza todos estos números excepto el 23 USA que cuenta con guion de Torunn Grønbekk, que se encargará de guionizar la nueva etapa que empezará a partir del 26 USA con una nueva portadora del simbionte Veneno.

Veneno de Al Ewing parece un comic salido de la Marvel de los 70-80. Y pensando que toda su trama discurre con Eddie a través del tiempo, igual no es una idea tan descabellada. Y digo esto porque frente a la tendencia del comic mainstream actual de agrupar sus historias en arcos más o menos cerrados que ofrezcan una lectura satisfactoria en tomo, Al Ewing sigue con su historia río en la que no hay puntos en inicio (más allá del obvio, el primer número de su reinicio) y, sobre todo, no se le ve un final a la vista. En lo relativo a las colecciones de Marvel y DC que sigo, suelo esperarme a tener un arco completo para reseñarla, pero en el caso de Veneno he tardado mucho en decidir a hacer este artículo precisamente porque en estos meses no me encontraba nunca ese cierre de arco que me diera la oportunidad de hacerlo. Tener el especial 25 USA este mes en la edición de Panini me ha dado por fin ese momento.

A esto se le añade la complejidad de tener a dos protagonistas, que Ewing soluciona dividiendo el comic en dos. Unas grapas están centradas en la epopeya de Eddie a través del tiempo para recuperar su cuerpo y con ello su vida, intentando derrotar a su versión oscura futura Meridius, mientras que en otras grapas diferentes intercaladas su hijo Dylan sigue con sus aventuras en Nueva York en el presente, captando amigos para que se unan a su lucha, como es el caso del nieto de Norman Osborn.

Esta narración está resultando muy exigente para el lector. O al menos, para mi. Porque en las 9 grapas USA publicadas por Panini, además de la historia del Día del Comic Gratis, nos hemos encontrado con una distribución de 2 grapas para Eddie (números 17-18 USA) con el renacimiento de Eddie tras el cruce con Red Oscura, la siguiente (no. 19) centrada en Dylan contra Duende Dorado y la presentación de Flexo, otras 2 con Eddie (20-21) en las que controla a su versión oscura y enfadada de Locura, dos con Dylan (22-23) siguiendo con Flexo y una historia con Toxina con guion de Torunn Grønbekk, y las dos últimas (24-25) centradas por Eddie buscando apoderarse de la máquina del tiempo del Doctor Muerte para ir al futuro a enfrentarse a Meridius.

Esta distribución quizá es lo menos bueno de una historia que en todo caso se nota muy pensada por Ewing. Porque aunque deberían ser igual de importantes, en realidad la historia que me interesa es la de Eddie, de forma que las grapas intercaladas de Dylan aparte de estar peor dibujadas y tener muchísimo menos interés, provocan que se pare la narración de la historia principal. Hasta el punto que cuando volviamos tras una grapa de Dylan con Eddie me tenía que volver a leer lo anterior porque me encontraba despistado por lo contado hasta ese momento. Y diría que esto mismo lo siente también Panini al agrupar en una única grapa española (nº 21) dos grapas USA con dos historias de Dylan (nos. 22 y 23), para no parar dos meses la historia de Eddie. Y tengo claro que para Ewing sus dos protagonistas son importantes en su historia, y cuando llegue la convergencia de ambos resultará fundamental haber leído el viaje de Dylan igual que el de Eddie. Pero en mi caso me está provocando una dificultad inesperada para seguir esta colección, porque como digo el interés y el disfrute no es el mismo cuando protagoniza Eddie que cuando lo hace Dylan. Nada que ver.

En la parte de Eddie Ewing plantea soluciones narrativas alucinantes, como el momento en el limbo en que la acción se desdobla en dos realidades diferentes con dos finales diferentes para Eddie, una de las cuales conectando con el cruce de hace unos meses con Thor, mientras que la otra provoca el renacimiento de la consciencia de Eddie. Ver a Ewing jugando con la realidad y el tiempo me está resultando superchulo. Sin embargo, aparte del menor interés de Dylan, ver que Torunn Grønbekk parece que ha sido contratada para escribir estas historias resulta un bajón tremendo. Porque tras haberla leído en Jane Foster: Valquiria, Thor y Jane Foster y El Poderoso Thor veo a una escritora bastante mediocre, que a pesar de sus conocimientos en cultura nórdica cuenta sus historias de una forma que no las hace interesantes.

Otro tema es el apartado artístico. Que Bryan Hitch dibujara 16 grapas consecutivas de Veneno fue un hito alucinante. Sin embargo, tras la marcha de Hitch Marvel ha recaído en sus vicios actuales, iniciando un baile de dibujantes que me parece lamentable. Empezando por lo positivo, me gusta mucho CAFU, su narrativa y personalidad ayudan a que los comics protagonizados por Eddie molen mucho, trasladando las locuras de guion de Ewing a imágenes de forma modélica. Intentando mirar en positivo la situación, que Marvel dejara a CAFU el arco de Eddie y a otros artistas el de Dylan no es mala idea en principio. Sin embargo, al final tenemos que en 9 grapas USA CAFU sólo ha dibujado 4 grapas USA, más el especial del Día del Comic Gratis y algunas páginas del especial 25 USA. Muy poca producción. De hecho, me resisto a pensar que CAFU no pueda mantener un ritmo mensual de publicación ni 3 meses seguidos, de forma que estos cambios de dibujantes son cosa de Marvel, no del artista en cuestión. Aparte que tras dibujar el 21 USA, tendría que haber dibujado el 24 USA que volvía a estar protagonizado por Eddie, y sin embargo lo dibuja Sergio Dávila, que es muuuuuuy inferior. Luego en realidad no se puede decir que CAFU sea el artista «oficial» de Eddie Brock, es uno más de los diferentes artistas de paso que han pasado por esta cabecera. De hecho, compruebo en la solicitación que las próximas tres grapas las dibuja Julius Ohta, de forma que sus páginas en el especial 25 USA han servido de presentación en esta colección.

Y aquí viene lo negativo, porque Rogê Antonio, Ramón F. Bachs, Ken Lashey, Sergio Dávila con entintado de Sean Parsons y Julius Ohta dibujan el resto de números e historias de esta etapa. Y me gusta el estilo de Ramón F. Bachs, pero los demás artistas están a un nivel muy inferior al de CAFU. En especial, Ken Lashey es terrible. Y todo lo chulo que tenía la lectura inicial de esta colección con su consistencia artística se ha convertido en un sin-dios en el que no sabes lo que te espera en la siguiente grapa. Lo cual es la realidad actual en Marvel, pero no deja de ser un bajón que hace que la lectura no sea tan satisfactoria como antes.

Marvel ha decidido que Bryan Hitch siga realizando las portadas de Veneno, que he acompañado al artículo. Y dentro que las portadas me parecen modélicas y en general me gustan, en realidad me generan cierto rechazo. Porque Marvel intenta transmitir una consistencia artística que en realidad no existe en el interior. Y además, porque el Eddie Brock de Cafu tiene un feeling diferente al de Hitch, y sin embargo Marvel de alguna manera le desmerece al seguir anclados en lo que de facto es el pasado del personaje que no va a volver a páginas interiores. De hecho, no me sorprende que la portada del 25 USA (nº23 de Panini) sea la última de Hitch. (Por cierto, por eso mismo, que Cafu vaya a hacer las portadas de los números de Grønbekk y Ohta me genera la misma duda que estas de Hitch).

En general el Veneno de Al Ewing me gusta. Pero se me plantea un importante dilema de cara a los próximos meses. Y es que compruebo que Torunn Grønbekk se va a encargar de guionizar las tres próximas grapas USA, con dibujo de Julius Ohta, con una historia de Dylan que servirá de presentación de la Viuda Negra como la nueva Veneno. Y por lo visto hasta ahora ya digo que no conecto nada con Grønbekk, no creo que esta historia sea nada del otro mundo como ya no lo fue el número 23 USA. ¿Qué hago? ¿Me salto estas tres grapas y vuelvo para el 29 USA en el que Ewing y CAFU vuelven para seguir contando la historia de Eddie enfrentado a Meridius en el Jardín del Tiempo? La duda está ahí, aparte del problema de comprobar que tras las dos grapas de Ewing y CAFU empieza un crossover de Veneno y Matanza de nuevo con guion de Grønbekk y dibujo del terrible Lashey. Si empezamos con eventos mal vamos, la verdad.

Me resisto a no ver cómo cierra Ewing su historia. Eso me interesa. Pero la idea de comerme un montón de comics mediocres de Grønbekk con otros personajes que no sean Eddie me reconcome también. No tengo claro qué voy a hacer, pero que entre dentro de las posibilidades dejar de comprar Veneno ya muestra el problema que ha surgido en los últimos meses. Y ahora mismo no tengo respuesta.

Comparto las primeras páginas del número 17 de Panini:

Veneno de Al Ewing es un buen comic cuando tenemos a Eddie Brock de protagonista y cuando lo dibuja CAFU. Pero cae muchos enteros cuando la historia se centra en Dylan. Y sobre todo cuando no guioniza Ewing.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Los Vengadores 5 de Jed MacKay, Al Ewing, Iván Fiorelli y Leonard Kirk (Marvel Comics – Panini)

Termina el primer arco de Jed MacKay en Los Vengadores con una aventura lastrada por un dibujo mediocre. Y además, segunda entrega del sacacuartos planteado por Panini al agrupar en esta colección la miniserie Avengers Inc. de Al Ewing con Leonard Kirk, protagonizada por Avispa.

PUNTUACIÓN: 6/10

La batalla de Los Vengadores contra La Ciudad Imposible llega a su fin, y uno de ellos caerá. ¿Cuáles serán las consecuencias para el planeta? Mientras tanto, Janet Van Dyne vuelve a primera línea. Junto a Victor Shade, resolverán todos los misterios del Universo Marvel… ¡empezando por el que rodea a él mismo! Al Ewing y Leonard Kirk irrumpen en el mundo de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra.

Esta grapa doble de Panini incluye The Avengers 6 y Avengers Inc. 2 USA.

Final del primer arco de Los Vengadores de Jed MacKay «Los sucesos de tribulación». Una historia que parece planteada casi como si de un comic de DC Comics de la Justice League of America de los años 60 se tratara, al plantear 5 amenazas simultáneas alrededor del mundo que provocaron que cada héroe se enfrente en solitario a una amenaza diferente. Esta estructura me parece muy poco habitual en los comics Marvel, provocando que en cada grapa de 20 páginas tuviéramos apenas tres páginas de cada personaje por número, planteando primero la presentación de cada villano, con el héroe perdiendo el combate para finalmente reponerse para vencer el combate. Por la propia estructura del comic estos enfrentamientos no tienen espacio para ser potentes, ni los villanos carismáticos. Sin embargo, tengo claro que con unos mejores dibujantes mi apreciación sobre estas grapas seguro sería muy diferente.

Y el caso es que creo que Ivan Fiorelli es mejor dibujante que el muy deficiente C.F. Villa que empezó dibujando las primeras grapas. Pero es que Villa es flojísimo, no entiendo que haya conseguido trabajo en Marvel, que se supone es la principal editorial de pijameo mainstream de los Estados Unidos. Fiorelli, con color de Federico Blee, es en cualquier caso un dibujante correcto sin chispa ni personalidad. Mirad si no las páginas de Thor que comparto al final de artículo. Es correcto en lo anatómico y consigue trasladar a imágenes la historia de MacKay de forma más o menos adecuada. Pero falla completamente en aportar el salto de calidad que haga que el dibujo mejore la historia. Dentro de la extremada corrección, al comic le falta personalidad, viñetas con planos interesantes y en general, el intangible de la «calidad». Eso que hace que el reinicio de Capitán América dibujado por Jesús Saiz y Matt Hollingsworth consiguiera emocionarme en varios momentos y este comic me ha dejado frío en todo momento.

De hecho, tener la espectacular portada de Stuart Immonem es casi como echar sal en la herida, porque muestra en una imagen el dinamismo con el que Fiorelli no puede ni soñar. Anda que no habría diferencia con otro dibujante mejor. Con Immonem estos Vengadores apuntaría a estar en la lista de mejores comics de Marvel, con el dibujo montonero queda como un comic correcto de leer. La diferencia es abismal.

Por cierto, el final del comic nos muestra como Los Vengadores toman posesión de la Ciudad Imposible como base de operaciones, una fortaleza orbital sentiente liberada de la esclavitud de la Fusión Cenicienta que quiere agradecerles la ayuda. De nuevo, una idea con reminiscencias a los comics de DC, cuando la JLA tenía su satélite, y más adelante construyó su Atalaya en la superficie de la Luna. Y dentro que no me desagrada esta idea, no puedo más que acordarme cuando Jason Aaron planteó su base de operaciones en el Ártico usando el cuerpo del Celestial muerto y recibió odio de todo tipo. Y si, lo del Celestial es mucho más loco que una ciudad orbital, pero es todo tan tonto o tan interesante como tú dejes que sea.

En lo relativo a Avengers Inc. #2, Al Ewing plantea esta miniserie con una premisa de «caso de la semana» que permite plantear una aventura autoconclusiva en cada grapa, dentro de un misterio mayor que supongo será protagonista del climax de la miniserie. El comic me parece que está bien, con un Ewing que me parece que se encuentra en su salsa con las diferentes miniseries sucesivas que ha estado publicando en los últimos tiempos, primero con el Hombre Hormiga y luego con Avispa. Además, las diferentes conexiones que plantea Ewing me muestran a un guionista super conocedor de la historia del Universo Marvel, lo cual es siempre de agradecer. El comic cuenta con una estupenda portada de Daniel Acuña y el dibujo interior de Leonard Kirk con color de Alex Sinclair me parece que está también muy bien.

En realidad creo que esta miniserie está bien. El problema es el hecho que Panini no me dejara elegir si comprar este comic o no, al meterla dentro de una colección diferente a modo de sacacuartos. Aparte que no tiene nada que ver, porque temáticamente y por formato tendría que haberse publicado en tomo para que quien comprara los tomos de Ant-Man y Avispa, también de Ewing, pudiera colocar esta miniserie a continuación. No voy a insistir en lo molesto que sigo estando por esta decisión de Panini. Sobre ello hablé largo y tendido en el post del mes pasado. Pero si resaltar que dado que el dibujo de la serie principal es super montonero, creo que llegado el momento no tendré problema en dejar de comprar esta grapa si tras esta miniserie Panini planteara publicar otra diferente.

Aparte, compruebo que Marvel ha planteado otro sacacuartos, dado que junto a la historia principal de 20 páginas con el final del arco de MacKay, esta grapa incluye una historia corta de 8 páginas protagonizada por Ave de Fuego realizada por las desconocidas Kalinda Vázquez y Alba González, con entintado de Elisabetta D´Amico y color de Matt Milla. Una historia que resulta intrascendente partiendo que en 8 páginas no tienes margen para gran cosa. Esto me recordó cuando DC Comics también decidió publicar historias de complemento en Nightwing que le permitieron incrementar el precio de la grapa, que pasó de 3.99 a 4.99 US$. Y obviamente los lectores no podemos elegir, pero si me preguntas por supuesto preferiría que el comic se mantuviera con el precio más barato y sin la historia de complemento.

El comic de Los Vengadores debería ser lo mejor de lo mejor dentro de Marvel. Y me duele que esta colección luzca como de segundo o tercer nivel con un apartado artístico que sinceramente no está al nivel que debería. Una pena. Y si a esto le sumo el elemento sacacuartos, las sensaciones no son todo lo buenas que deberían.

Comparto las primeras páginas:

Es una pena que Marvel no apueste de verdad por esta nueva etapa de Los Vengadores, porque con unos buenos dibujantes el disfrute hubiera sido el doble.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Lobezno 36-38: Armas de venganza de Benjamin Percy y Geoff Shaw (Marvel Comic – Panini)

Termina Armas de venganza, el crossover entre Lobezno y Motorista Fantasma de Benjamin Percy, Geoff Shaw y Rain Beredo, que Panini ha decidido publicar dentro de la colección del mutante. Comento mis impresiones de esta historia.

PUNTUACIÓN: 7/10

ARMAS DE VENGANZA.

Logan y Blaze… ¡armas de venganza! Un asesino en serie demoniaco está asesinando a mutantes. Lobezno y el Motorista Fantasma unen fuerzas para luchar contra él. Pero el nuevo villano comparte secretos del pasado concernientes al primer encuentro de los dos aventureros.

Este arco publicado por Panini en los números 36 a 38 de Lobezno incluyen el especial Ghost Rider/Wolverine: Weapons of Vengeance Alpha, Ghost Rider 17, Wolverine 36 y Ghost Rider/Wolverine: Weapons of Vengeance Omega USA.

Dejé la colección de Lobezno hace unos meses porque dejé de conectar con el over-the-top que planteaba Benjamin Percy en cada grapa. Sin embargo, creo que está realizando una buena labor en la serie regular de Motorista Fantasma, comic que Panini está publicando bi-mensualmente. Cuando Panini anunció este cruce, la verdad es que de inicio no me motivó demasiado, al ser algo que nos devolvía a lo peor de los años 90 en que estos personajes y Punisher multiplicaron su aparición por todo el universo Marvel. Sin embargo, a medida que pensaba en este comic, más ganas tenía de ver la macarrada que Percy podría plantear para la reunión de estos anti-héroes.

Y la verdad es que leído este arco se agradece que Benjamin Percy sea el guionista de ambas colecciones, dado que ha planteado un arco que encaja con ambos personajes, permitiendo la reunión no sólo de Logan y Johnny Blaze, sino de secundarios de ambas colecciones como el agente de la CIA Jeff Bannister y Talia Warroad, la actual acompañante de Blaze.

Percy ha demostrado en los últimos años que ninguna idea es lo bastante loca para los comics de estos dos personajes. Motorista Fantasma se ha ido por el gore demoniaco mientras que en la colección del mutante se ha recreado en los últimos meses con la tortura de Logan a manos de Bestia, con su venganza posterior. En Armas de venganza plantea un dilema interesante, al tener a un niño poseído por un demonio en una frenesí asesina a lo largo de varios años. La duda es si es posible matar al demonio sin dañar al niño, algo interesante que separa inicialmente esta historia de las típicas masacres a las que estamos acostumbrados.

Percy sitúa este arco dentro de la Caída de X, el actual arco mutante tras la masacre mutante sufrida en la Gala Fuego Infernal 2023. Por este motivo, las víctimas del demonio que en el pasado eran aleatorias empezarán a ser mutantes por la entrada en juego de Orchis. Como siempre esto plantea alguna duda de continuidad, porque se suponía que todos los mutantes «normales» habían sido secuestrados por Xavier y sólo se resistieron los que tenían habilidades para ello, por lo que no deberían haber mutantes inocentes para que el demonio los masacre. En realidad es algo que pensé a posteriori y no me molestó durante la lectura mensual de estas grapas, pero tengo claro que es un más que probable fallo de continuidad. O al menos, un elemento gris sobre el que mejor no pensar demasiado.

Hablando de ideas locas, conocer a «Inferbezno / Hellverine», la versión de Lobezno poseído por un demonio de Mefisto, permite crear a un villano super molón atractivo de dibujar que lleva la historia al over-the-top más exagerado, que parece ser el estado en el que más cómodo se siente Percy dentro de Marvel. En otras ocasiones he comentado que Percy parece no saber cerrar sus historias, sintiéndose apresuradas y anticlimáticas, pero diría que en armas de venganza consigue plantear una conclusión satisfactoria que permite al dibujarse Geoff Shaw lucirse en numerosos momentos, Su labor, por tanto, no puedo valorarlo más que de forma satisfactoria.

En el apartado gráfico, que Geoff Shaw haya dibujado la totalidad de este evento de 4 partes es para estar super contento. Critico mucho el cambio de dibujantes de Marvel, así que para una vez que lo hacen bien merece la pena destacarlo también. Shaw es un dibujante que me gusta mucho. Desde sus tiempos de God country, el primer trabajo en el que le conocí junto a Donny Cates, su dibujo ha evolucionado y ha mejorado un montón. Tras God country, las miniseries Thanos vence o el reinicio de Guardianes de la galaxia de 2019 ya mostraban a un artista con nivel de sobra para lucirse en Marvel Comics. Tras esto realizó Crossover en Image de nuevo con Cates, hasta que el accidente de coche de Cates que le ha dejado postrado durante meses ha obligado a Shaw a buscar otros encargos como el de esta miniserie. En este caso, más que la historia de Percy, al que le tengo bastante visto todos los meses en X-Force y cada dos meses en Motorista Fantasma, el elemento diferencial que me hizo comprar esta grapa fue precisamente el dibujo de Shaw.

Shaw se encarga del lápiz y la tinta, contando con la colaboración de Rain Beredo en el color. El estilo de Shaw se muestra especialmente adecuado para la historia sangrienta y perturbadora que plantea Percy, consiguiendo amplificar el elemento demoniaco de la historia. Shaw me parece un buen narrador, pero además sabe sacar todo el partido a los numerosos momentazos visuales que plantea Percy, regando el comic de imágenes super potentes. Por cierto, el comic está chulo, pero otro elemento a destacar son las estupendas portada a cargo de Ryan Stegman (lápiz), J.P. Mayer (tinta) y Marte Gracia (color), que también ayuda a vender esta grapa. Empezando por mi.

Armas de venganza no inventa ninguna rueda, pero creo que ofrece un entretenimiento más que digno con una historia muy bien dibujada que conecta con el lore y la sensibilidad de ambos personajes. Reconozco que me gustan estos eventos contenidos en pocos números, me parece la forma más adecuada de proceder por parte de Marvel. Estoy disfrutando la colección de Motorista Fantasma, y aunque parece que estamos en los momentos finales antes de su cierre, habrá que estar contento del camino recorrido durante estos meses.

Comparto las primeras páginas del Lobezno 36:

Armas de venganza ha sido una buena historia con el toque justo de macarrismo y salvajismo. No le pido más.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Ultimate Invasion 4 de Jonathan Hickman y Bryan Hitch (Marvel Comics – Panini)

Termina Ultima Invasion, la miniserie que sirve de plataforma de lanzamiento de un nuevo universo Ultimate, realizada por Jonathan Hickman, Bryan Hitch, Andrew Currie y Alex Sinclair. Hoy comento con spoilers mis impresiones del último número.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

¡Las líneas del tiempo y los Universos chocan! Iron Man debe elegir entre el menor de dos males: El Hacedor o Kang. Pero ¿qué secreto conoce sobre los hombres detrás de las máscaras? Al final de todo, el mundo fuera de tu ventana cambiará para siempre. No te pierdas esta conclusión gigantesca y llena de acción, ¿o es sólo el comienzo…?

Este último número es una grapa doble con 56 páginas.

Me sabe mal, pero Ultimate Invasion me ha parecido un bluf. Pero Marvel ya tiene lo que quería. Porque la primera idea que me deja este comic es que lo importante era el objetivo, tener una nueva realidad alternativa que poder llamar «Ultimate», y el como hacerlo era completamente secundario. Sin embargo, el objetivo de presentar no un nuevo mundo sino personajes que te interese saber qué van a hacer no lo han conseguido en absoluto. De hecho, ya confirmo que me bajo del carro y no compraré ninguna de las nuevas colecciones que ya se anuncian para los próximos meses con el renovado sello «Ultimate».

Pero por no ser cenizo, tengo que decir que me parece un lujo poder disfrutar de un Bryan Hitch con la plenitud creativa alucinante que estamos viendo en los últimos años. Y si Hitch es muy bueno de normal, verle en un comic con tiempo suficiente hace que su dibujo, junto al entintado de Andrew Currie y el color de Alex Sinclair, cuenta con un nivel de detalle como el que le recordaba en Ultimates o Authority. Por el nivel de detalle, pero también por la personalidad. Abajo tenéis unas páginas de muestra para que flipéis. Aunque la historia de Hickman no me ha gustado, reconozco que Hitch es uno de esos artistas que hacen que merezca la pena leer cualquier cosa que publiquen. Así de bueno es. Y sólo por él no me sabe mal haber comprado este comic.

Sin embargo, la historia de Hickman me ha parecido un bluf de grandes dimensiones. Empezando que para sorpresa de nadie, lo importante para Hickman es el high-concept, con unos personajes que podrían ser así o al contrario y no lo notaríamos porque no tienen ninguna personalidad. Hickman plantea un comic protagonizado por Howard Stark en el que su destino te da igual porque no es ni habla como una persona real. como siempre en Hickman, es la pieza del engranaje que tiene que hacer lo que hace para que el final deje el tablero donde Marvel quiere. Y lo mismo para el Hacedor, el villano super listo que es una versión oscura de Reed Richards del universo Ultimate original que es el constructor de este mundo al jugar con su pasado y que pierde al final porque otra persona acaba siendo más listo que él y inventa un objeto mejor que el objeto todopoderoso creado antes por él. Por muy bueno que sea Hitch, es el guionista el que tiene que insuflar personalidad a los personajes, y por eso este comic falla de forma tan estrepitosa. Y al no enganchar nada, por muy bonitos que sean los dibujos de Hitch, son todo fuegos de artificio sin chispa.

Reconozco que aparte de la necesidad de crear el high-concept que justifique la creación de este mundo, leyendo este comic me da la sensación que la pregunta «¿no sería molón si…? es lo que ha movido todo su análisis de lo que quería incorporar a este universo Ultimate:

– ¿Por qué no convertir al Reed Richards del Universo 6160 en una especial de Doctor Muerte con armadura porque si? Hecho.

– Aunque su carisma sea menos mil y tampoco voy a plantear que tenga personalidad, ¿por qué no hacer que un Kang aún más plano de lo normal construya un ejército de centenares de clones de Vengadores que no existen en esa realidad y no pintan nada en la historia? A por ello.

– Me sabe mal que mi primera etapa en el Universo Ultimate se cancelara porque no interesó a casi nadie. ¿Por qué no reciclo detalles de esa etapa para esta, como la ciudad de tiempo nulo del Hacedor? (Elemento que por otro lado Hickman ya recicló para X-Men en la figura de los Hijos de la Cámara). Total, casi nadie leyó esos comics Ultimate, nadie lo notará. SIN PROBLEMAS.

Otro tema que me parece aburrido y sin interés es que el principal cambio del Hacedor en este mundo ha sido convertirlo en una autarquía superpoderosa que se ha repartido el mundo. (Una idea que ya vimos mejor desarrollada por Mark Millar hace 20 años en la Fraternidad de Wanted). De forma que el mismo Hickman que hace unos años reinició la franquicia mutante con el inicio de la saga de Krakoa ahora ha convertido a los mutantes en los principales villanos de este mundo, al controlar Fuego Solar (y sus ayudantes) Japón y parte de Asia, Emmanuel DaCosta Sudamérica y los hermanos Rasputín Rusia y los países anexos del este de Europa. Esta miniserie se supone debe plantear un tablero que resulte interesante al lector, pero en mi caso no me puede dar todo más igual dado que estos personajes no son gente con carisma o personalidad, sino sólo arquetipos y malas versiones de los personajes «normales» del 616 que han convertido en malos como en un What if? deficiente. Que al final, es lo que esto es, un What if? malo a los que los editores de Marvel han dado ínfulas de importancia.

De hecho, algunos momentos de Hickman molan porque los dibuja Bryan Hitch y porque en realidad aluden a otros comics previos. Por ejemplo, la splash page de Iron Man contra el Hacedor que recuerda la página de Esad Ribic en Secret Wars con Reed Richards y Victor Von Doom enfrentados. Pero emociona porque Hitch es un crack, no por ver a unos personajes que son cáscaras vacías. De hecho, para ser un comic vendido por Marvel como extremadamente «importante», no he dejado de ver momentos que se inspiran peligrosamente en otros comics previos de la Casa de las Ideas. Comics que son mucho mejores que este, claro. Desde el momento en que el propio Hickman se construyó el salvavidas de «Los buenos artistas copian» al principio de la miniserie, no podía salir nada bueno de Ultimate invasion, al ser una historia de Hickman en la que todo vale.

Como comento siempre, el objetivo de cualquier comic mainstream de pijameo es dejar al lector con ganas de leer el siguiente. En el caso de este Ultimate invasión, esto no se cumple. De hecho, lo malo de leer un comic sólo por el dibujo es que cuando Bryan Hitch deja de dibujar, con él se va todo el interés. Marvel ha dejado a Hickman como el creador de los comics «importantes» de la editorial, pero en parte simboliza perfectamente porqué los comics Marvel enganchan a cada vez menos lectores, al plantear una y otra vez crear versiones «mejores» de los héroes clásicos que sin embargo los lectores no les reconocemos y por tanto no nos enganchan. A los mutantes me remito. Visto lo visto, hay que echarse a temblar con lo que Hickman va a plantear en G.O.D.S., la miniserie dibujada por Valerio Schiti en la que Hickman va a reordenar todo el panteón cósmico de Marvel con nuevos conceptos. Conceptos que me temo no van a ser mejores que los que había, pero probablemente si serán más «molones». Y así seguirá las cosas mientras no haya un cambio de guardia editorial.

Comparto las primeras páginas del comic:

Marvel ya tiene lo que quería, un nuevo universo Ultimate con el que jugar. Lástima que la forma de conseguirlo ha sido a costa de los personajes.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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