Archivo de la etiqueta: Marvel Comics

Crítica de Hombre Hormiga de Al Ewing y Tom Reilly (Marvel Comics – Panini)

Con motivo del 60 aniversario del Hombre Hormiga, Marvel ha preparado una miniserie muy especial con guion de Al Ewing y dibujo de Tom Reilly con color de Jordie Belleire, que reúne a todos los diminutos héroes de las diferentes épocas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

SIEMPRE HOMBRE HORMIGA

¡Regresa con Al Ewing Tom Reilly (La Cosa) a los primeros días de la carrera de Hank Pym como Hombre Hormiga! Sus enemigos atacan durante la cita con su novia Janet Van Dyne. ¿Quién vendrá al rescate? ¿Quién es el misterioso extraño que los acosa? ¡Explora con nosotros la historia de todos y cada uno de los héroes, pasados, presentes y futuros, que se han hecho llamar Hombre Hormiga!

Este volumen recoge los números Ant-Man 1-4 USA, y la reedición de Tales To Astonish 37 (Stan Lee, Larry Lieber y Jack Kirby) y 43 USA (Lee, Lieber y Don Heck), publicados originalmente en 1962-63.

Me encanta que la forma de Marvel de celebrar los 60 años del Hombre Hormiga haya sido una miniserie como esta que junte a los personajes de todas las épocas. Visto lo visto, parece que Ewing se está especializando en dar sentido a personajes con historias complejas, o quizá habría que decir, crear conexiones donde realmente no las había en un principio. En lo relativo al guion he disfrutado de una historia con unas conexiones geniales que se lee en un suspiro y consigue dejar al lector en lo más alto.

Gran parte del éxito está en el apartado artístico formado por el dibujante Tom Reilly y la colorista Jordie Bellaire. Me ha flipado la forma en que adaptan sus estilos a las necesidades de la historia. Por ejemplo, en la historia de Hank Pym, Reilly adapta su dibujo para que parezca que estamos ante un comic de los años 60, en el que Bellaire crea un color «viejuno» con colores planos que casi me hacían ver los puntitos cromáticos de las grapas más clásicas. Junto a esto, en el segundo número protagonizado por Eric O´Grady, Ewing y Reilly recrean de forma increíble el estilo y la personalidad de la colección creada por Robert Kirkman y Phil Hester en 2006.

En cuanto a la caracterización, el humor y el sentido de la aventura, este comic me parece un acierto total que nos regala un comic super satisfactorio que gustará sobre todo a los lectores veteranos. También debo decir que lo que tiene de bueno Ewing con su increíble uso de la historia del Universo Marvel y la forma en que lo conecta todo de forma satisfactoria, tiene de malo el que esto es café para cafeteros exclusivos. No para cualquier cafetero, no. Hay que estar muy versado en los personajes y en general en el universo Marvel para disfrutar este comic. De hecho, por casualidad hace poco más de un mes releí la miniserie Avengers: Ultron Forever realizada por Ewing con Alan Davis en 2015. Y la sorpresa ha sido mayúscula al comprobar que los hechos de esa miniserie son continuados en esta miniserie. No ha sido mi caso, pero imagino que un lector no habituado a los personajes ha debido sentirse super perdido a lo largo de toda la lectura.

En lo relativo a la edición de Panini, cuando vi que este tomo incluía los números de Tales To Astonish nº 37 y 43, algo que no se indicaba en la información de la web de Panini, empecé a pensar ya nos habían colado dos comics antiguos a modo de sacacuartos. Sin embargo, una vez leída la historia tengo que reconocer que me parece bien este añadido, al ser dos historias que presentan a personajes que vemos en la miniserie, de forma que sin estas grapas sí que hubiera estado totalmente perdido. De hecho, hay que quitarse el sombrero por la forma en que Ewing coge una idea loca de Lee de los años 60 y lo convierte en el elemento clave de este comic a la hora de la resolución de la historia.

En todo caso, dentro que todo está correctamente contado y el final es satisfactorio, también es cierto que esta miniserie de 4 números USA se me ha quedado un pelín corto. Y ya digo que todo es un puzzle que está perfectamente ensamblado con esta duración, pero el climax y el villano final igual hubieran merecido una mayor extensión. En este sentido, me ha gustado el dibujo de Reilly sobre todo en la parte retro, pero a la hora de los combates y de la ambientación futurista creo que está bastante justito.

En todo caso, me ha gustado esta miniserie del Hombre Hormiga, con este nivel no me importaría que la publicación de una nueva miniserie del personaje (en la encarnación que fuera), se convirtiera en una tradición anual o bianual por parte de Marvel.

Comparto las primeras páginas de este comic.

Hombre Hormiga es una historia sorprendente y un gran aniversario del Hombre Hormiga. Más comics de esta calidad, por favor.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Patrulla X 15-17 de Gerry Duggan y Joshua Cassara (Marvel Comics – Panini)

Tras el crossover con el evento V.X.E. El día del juicio, la Patrulla X completa su primer arco con el nuevo dibujante titular Joshua Cassara, que sustituye a Pepe Larraz y se une a Gerry Duggan para un arco que nos trae el retorno de los Hijos de la Cámara.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡Teme a los hijos! Los Hijos de la Cámara, humanos evolucionados de una sociedad cuyo tiempo se mueve mucho más rápido que el nuestro, han vuelto. Cada vez que La Patrulla-X los ha derrotado, regresaban a su hogar, evolucionando a una generación más avanzada. Esta vez no va a ser tan fácil detenerlos.

Pepe Larraz se ha marchado a dibujar Big Game, su comic-evento con Mark Millar, así que el comic de Patrulla X había quedado un poco cojo, como ya vimos en los tie-ins de El día del juicio dibujados por un flojo C.F. Villa. Sin embargo, el sustituto de Larraz no podía ser de más de garantía, al haber fichado a Joshua Cassara, al que conocí y disfruté en su estupenda primera etapa en X-Force. Y la verdad es que el apartado artístico resulta lo mejor del comic. Cassara con el color de Guru-eFX ofrece una aventura narrada de forma super espectacular. Gracias a Cassara, la sensación de amenaza de los Hijos de la Cámara y unas ideas super locas están super presenten en este arco de Patrulla-X, con una buenísimas caracterizaciones de todo el reparto.

Lo bueno que han tenido estos tres comics se va a convertir en drama, al comprobar que el próximo número es un tie-in de C.F. Villa, un artista realmente flojo, para continuar con un nuevo arco de tres números dibujado por Stefano Caselli, un buen dibujante de la oficina-X al que veo un poco inferior a Cassara. Este baile de dibujantes me genera una inseguridad total, entre otros motivos porque la Patrulla-X está perdiendo personalidad con este totum-revolutum artístico.

Reconozco que mi problema con el comic no es tanto contra la historia en si de Duggan sino por el propio concepto de los Hijos de la Cámara, una raza de seres super evolucionados que son demasiado poderosos, de forma que los guionistas tienen que inventarse situaciones que eviten a los mutantes un combate que tienen perdido de antemano. Como digo, la historia de Duggan recuperando el arco creado por Jonathan Hickman que quedó a mitad me parece correcta a nivel general. Sin embargo, volvemos a tener una situación inicial de futuro distópico que intentan colarnos como si fuera en el presente, una «trampita» narrativa que suena a algo ya leído en innumerables comics previos.

En la parte de Forja encontramos unos usos super imaginativos de varias habilidades de mutantes, lo cual es algo positivo. Pero al mismo tiempo tenemos situaciones que parecen creadas demasiado ad-hoc. Aparte que Forja siempre fue un inventor de cosas físicas mecánicas, la manipulación genética que implica lo que hace en este arco para poder entrar en el habitat de los Hijos de la Cámara me parece algo más allá de sus habilidades, lo que entraría en el problema de los niveles de poder demasiado poderosos de todos los mutantes de Krakoa y la falta de tensión dramática que ello provoca.

El comic ofrece unas buenas sorpresas y una aparición especial que abre unas posibilidades muy interesantes para el futuro de la Patrulla X. Sin embargo, en lo fundamental toda la trama de los Hijos de la Cámara queda prácticamente sin resolver en un punto muy similar al que se encontraba al comienzo. Será curioso ver si cuando se resuelve el arco de Krakoa se acordarán de la conexión que implica con lo que acabamos de leer en este arco.

Por cierto, las dos primeras portadas de Cassara me parecen super correcta y en línea con lo que cuenta la historia, pero en este caso tengo que lamentar la floja portada del número 17 obra de Martín Coccolo, que podéis arriba, que no tiene nada que ver con la historia y entra en la categoría de portada «genérica mediocre intercambiable». Si es que, ¡ni siquiera sale Forja!! El editor que dio luz verde a esta portada la verdad es que se ha lucido.

Aunque estoy muy desencantado con el curso que ha tomado la franquicia mutante de los últimos años. Sin embargo, de momento esta colección me sigue dando un buen entretenimiento que me sirve para seguir conectado con estos personaje. A ver qué pasa en los próximos meses, pero me temo que el cambio de dibujantes no vaya a ser precisamente para bien.

Comparto las primeras páginas del número 15 que inaugura este arco:

Patrulla X se mantiene como un buen entretenimiento que sacia mi sed de mutantes. Con esto me vale.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Hombre Hormiga y la Avispa de Mark Waid y Javier Garrón (Marvel Comics – Panini)

Tras ver Ant-Man y la Avispa: Quantumanía, me quedé con ganas de leer más historias de estos personajes, por lo que he recuperado la miniserie Hombre Hormiga y la Avispa de Mark Waid y Javier Garrón publicada por Panini en 2018, que en muchos aspectos sirvió de inspiración para la película.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La Avispa está tratando de ayudar a El Hombre Hormiga a regresar a casa, pero se ha encontrado un pequeño problema en el camino. Muy pequeño… ¡subatómico, de hecho! Scott Lang se ha perdido en el espacio entre los átomos, y sólo Nadia Pym puede rescatarlo.

Por una de esas ideas de bombero torero de Brian Michael Bendis, Scott Lang pasó una temporada en el espacio junto a los Guardianes de la Galaxia, si mi memoria no me engaña. Su retorno a la Tierra y el estreno en 2018 de Ant-Man y la Avispa por parte de Marvel Studios animó a Marvel Comics a publicar esta miniserie que esperaba aprovecharse del posible hype con la película del MCU, al compartir título (aunque no protagonistas). Y es que la protagonista de esta serie no es Janet, sino Nadia Van Dyne, la joven hija perdida de Hank Pym adoptada por Janet unos años antes.

Como el título indica, esta miniserie nos cuenta la aventura en el Microverso de los protagonistas. Y Mark Waid firma un comic super divertido e ingenioso. Reconozco que hubo unos años coincidiendo con su descafeinada etapa en Los Vengadores que dejó de interesarme un poco el trabajo de Waid, pero en los últimos tiempos he vuelto a recuperarle, gracias sin ir más lejos a su excelente Batman / Superman: Los mejores del mundo con Dan Mora. Por ponerle un pero, estamos ante un comic en el que no hay un antagonista. Frente a la presentación de Kang en Quantumanía, en este comic los protagonistas llegan al microverso por casualidad y vamos viendo sus vicisitudes para volver a nuestra realidad, de forma que dentro de lo divertido de todo, no encontramos tensión ni sensación de peligro. Sin embargo, esto no evita que el comic se sienta fresco y con muchos elementos originales, aprovechando elementos científicos y algunas ideas muy locas. Además, es curioso leer un comic con elementos que la película del MCU cogió casi literalmente.

Javier Garrón con color de Israel Silva son los encargados del apartado gráfico. Me resulta muy curioso leer ahora este comic de Garrón, uno de sus primeros en Marvel tras Secret Warriors y Star-Lord, y recién nombrado Stormbreaker, el título con el que Marvel promocionaba a la siguiente hornada de jóvenes autores que esperaban convertir en hot. Lo primero que destacaría es que Garrón muestra la misma imaginación desbordante en este comic de 2018, aunque más recientemente he disfrutado de su trabajo en Los Vengadores junto a Jason Aaron. Si este comic funciona es precisamente por lo imaginativos que son los diseños de alienígenas que nos regala, con seres tan locamente divertidos como un patata con múltiples bocas.

El plus de calidad lo da Garrón con su dibujo, incluso cuando se le nota que se encuentra en fase de aprendizaje con algunas expresiones faciales y dinámicas corporales de los protagonistas un pelín más flojas a lo que ahora nos tiene acostumbrado. Pero esto que sólo es un tema puntual de alguna que otra viñeta no empaña que globalmente el dibujo me ha gustado bastante. Además de contar de maravilla la historia con una narrativa perfecta, aporta un montón en la creación de estos mundos y seres, consiguiendo que el trabajo de Waid luzca de maravilla. A todo esto, querría destacar también las estupendas portadas de David Nakayama para esta miniserie, que también me han gustado mucho.

Hombre Hormiga y la Avispa no es un comic que te cambie la vida, pero creo que está perfectamente ejecutado y su frescura, diversión y originalidad han conseguido que disfrutara un montón con su lectura. Un comic super recomendable.

Comparto las primeras páginas del comic:

Hombre Hormiga y la Avispa ha sido una aventura super divertida muy bien dibujada. Cuando hablamos de buenos comics Marvel, hablamos justo de esto.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Jane Foster y el Poderoso Thor de Torunn Grønbekk y Michael Dowling (Marvel Comics – Panini)

Panini ha finalizado este mes de febrero la publicación de la miniserie Jane Foster y el Poderoso Thor de Torunn Grønbekk, Michael Dowling y color de Jesús Aburtov, que Marvel preparó para hacerla coincidir con el estreno el pasado verano de la película Thor: Love and Thunder, y que sugería el retorno de Jane Foster al papel de Thor. Es por tanto un buen momento para revisarla.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Mjolnir ha acudido una vez más a las manos de Jane Foster. Ella teme que le haya pasado lo peor a Odinson, mientras los mayores enemigos de Asgard, como HelaUlik La Encantadora, organizan un asalto al Reino DoradoJane debe encontrar al Hijo de Odín… ¡Incluso si ello implica convertirse de nuevo en Thor

Esta miniserie Jane Foster & The Mighty Thor fue publicada en USA como una miniseries de 5 números, el standard actual de Marvel según Tom Brevoort, que Panini ha publicado en 3 grapas bimensuales, la primera sencilla y las otras dos dobles..

Torunn Grønbekk es una escritora noruega que empezó a trabajar en Marvel en 2019 en la colección de Valquiria, sustituyendo a Jason Aaron y a Al Ewing como guionista de la colección antes de su cancelación. También en la órbita de Aaron se ha encargado de guionizar algunos especiales de Castigador, publicados entre medias de la serie regular para dar margen a los artistas. Tras esta miniserie, va a escribir el próximo arco de Thor, El legado de Thanos, que empezará a publicarse en España en abril.

Michael Dowling es un dibujante británico que empezó trabajando en Marvel en una miniserie de Gata Negra (que diría que no he leído). Fuera de Marvel, es el creador junto a Rob Williams del comic Unfollow, además de trabajar para series británicas como Titan o 2000 AD.

Marvel preparó esta miniserie con el teórico retorno de Jane Foster como Thor para que coincidiera con la película de Taika Waititi, para intentar que se beneficiara del interés que genera el MCU y la posibilidad de que algún espectador pudiera acercarse a una librería buscando comics de Jame Foster. Y la verdad es que esta miniserie a nivel básico cumple con la función de entretenimiento gracias a una aventura en la que Jane tiene que encontrar al desaparecido Thor Odinson mientras los dioses de Asgard se enfrentan a una guerra abierta contra numerosos enemigos clásicos y novedosos.

Además del interés de ver a Jane empuñar a Mjolnir, la miniserie vuelve a utilizar a Rüna, la nueva Vaquiria del Universo Marvel aparecida por primera vez en el evento Rey de Negro, que es la versión comiquera del personaje interpretado por Tessa Thompson en las películas del MCU. También destaca el uso de personajes poco habituales en el mundo de Thor como es el demonio del limbo S´ym (de infausto recuerdo para Illyana Rasputin en su miniserie de origen que años más tarde cobró todo el protagonismo gracias a Inferno), además de otros más habituales como la Encantadora, Tyr, el elfo oscuro Algrim o Ulik el troll. Aparte de la sorpresa de los villanos detrás de toda esta guerra, que prefiero no spoilear para los que no hayáis leído el comic. En general, Grønbekk transmite que tiene un gran conocimiento de la historia de Thor, y en general del universo Marvel, dado el uso que hace de algunos personajes poco conocidos en esta historia.

La verdad es que por premisa, a priori esta miniserie lo tenía todo a favor para triunfar. Sin embargo, lamentablemente el comic no acaba de despegar, quedándose en una historia anodina que en su ejecución resulta todo lo contrario a épico o interesante. Grønbekk plantea numerosos textos de apoyo que hacen que cada grapa cueste de leer y no sea un comic que te terminas en 2 minutos. Pero esto que debería ser algo positivo, con el añadido de la intención literaria al plantear ideas con intención de profundidad, queda diluido con un comic que en general resulta aburrido porque las cosas concretas que pasan no acaban de ser interesantes en la ejecución, y los textos de apoyo no parecen alineados del todo bien con la acción de la viñeta.

Grønbekk me recuerda a esos actores que siendo correctos en su interpretación notas que NO tienen el carisma o la personalidad de una estrella, no llegando a transmitir lo que deberían en pantalla. De igual forma, la ÉPICA no se puede explicar, se tiene o no se tiene, es algo que se nota en cuanto se ve. Recordando el «hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes» de Yoda, no dejo de pensar que Grønbekk lo intenta todo el rato. Y por eso falla. Y es una pena, porque la historia en cinco partes de la escritora noruega es correcta en todos sus episodios, pero le falta chispa.

Si el guion de Grønbekk se me ha quedado muy plano, mucho peor ha resultado el dibujo de Michael Dowling. A pesar del estupendo color de Jesús Aburtov, el dibujo resulta tremendamente estático y hasta aburrido, mostrándome a un dibujante que NO sabe dibujar escenas de acción. Lo cual no puede ser más problemático cuando hablamos de un pijameo mainstream como este. No se qué tal lo hizo Dowling en Judge Dredd, pero en esta miniserie la verdad es que no me deja con ganas de volver a leer ningún comic dibujado por él. El guion de Grønbekk estaba lleno de escenas con «Sif/Runa/Bill Rayos Beta combatiendo a villano genérico», pero un mejor dibujante hubiera conseguido crear páginas espectaculares, cosa que no vemos aquí.

Por no ponerlo todo negativo, me gusta la profundidad que el color de Aburtov imprime en algunas escenas, y Dowling si crea algunas splash-pages visualmente potentes, como la reunión de Jane y Thor Odinson, o el descubrimiento del villano en la sombra. Pero globalmente el apartado gráfico me ha parecido bastante deficiente. Es por esto que no sorprende que las portadas de la miniserie no sean suyas, sino que estén dibujadas por Ryan «Veneno» Stegman, con tinta de J.P. Mayer y color de Marte Gracia, que están mucho más chulas que el contenido interior del comic.

Por cierto, intentando no spoilear, hay varios elementos de la historia de Grønbekk que me han llamado la atención, como es el hecho que la miniserie vende la idea de «Jane Foster de nuevo como Thor», pero lo cierto es que es algo que prácticamente no llega a suceder en apenas un par de viñetas, al preferir Jane mantener su actual identidad de Valquiria para investigar la desaparición de Thor. Aunque eso si, blandiendo a Mjolnir. Lo digo porque en cierto sentido el desarrollo de la historia puede resultar decepcionante para los que buscaran una última aventura de Jane Foster como Thor. Dado que en los comics Jane ya ha pasado página y se encuentra cómoda en su actual identidad de Valquiria, resulta raro intentar conectar de alguna manera los comics con la película de Marvel Studios.

Otro elemento a comentar es que teniendo en cuenta la conexión de Grønbekk con Jason Aaron, no sólo en esta colección de Valquiria sino escribiendo los especiales de El Castigador (sin más lejos este mes de febrero Panini ha publicado uno), la elección del villano me causa cierta extrañeza. Que no es un error del comic en si como obra autónoma, pero resulta un pequeño glitch en la continuidad general que tendrá que ser explicado en algún momento. Igual el propio Aaron hace mención a esto en su próxima grapa.

Aparte del dibujo deficiente, la verdad es que tampoco el guion ha sido todo lo interesante que pintaba en su arranque. Globalmente, me queda cierta decepción, porque aunque el comic ha sido entretenidillo sin más, tenía los mimbres para haber sido un gran comic de Jane Foster y de Thor Odinson. Ah! Por cierto, acabo de darme cuenta que al menos este Odinson no es un imbécil total como en la actual etapa de Donny Cates, al menos en esto si puedo encontrar otro elemento positivo que comentar del comic. Dado que Grønbekk va a guionizar el próximo arco de Thor (dado que los problemas de Cates parece que se alargan), espero que lo haga un poco más empático, al mismo tiempo que confío que sepa crear una narración que sea más interesante de lo que ha sido esta miniserie. Desde luego, tener a Nic Klein dibujando va a ser un salto cualitativo importante respecto a este comic.

Comparto las primeras páginas de esta miniserie:

Jane Foster y el Poderoso Thor ha sido una miniserie que estado correcta sin más, pero que me deja la sensación que con autores más capaces podría haber sido una pasada. Una pena.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de V.X.E. El día del juicio 4 (de 4) de Kieron Gillen, Valerio Schiti y Guiu Vilanova (Marvel Comics – Panini)

Finaliza el evento V.X.E. El día del juicio de Kieron Gillen, Valerio Schiti y Marte Gracia, una historia centrada en los Eternos con los mutantes de Krakoa y los Vengadores de invitados especiales, que empezó muy bien pero se ha acabado desinflando en este último número.

PUNTUACIÓN: 6/10

La apocalíptica conclusión del evento del año. No es que nada volverá nunca a ser lo mismo. Es que, si los héroes no encuentran la manera de comportarse como tales, nada volverá a ser algo nunca más.

Esta grapa doble incluye AXE: Judgment Day 6 y AXE: Judgment Day Omega USA.

Lo mejor de El día del juicio ha sido el apartado gráfico a cargo de Valerio Schiti con Marte Gracia en el color. En este último número Schiti necesita la ayuda de Iván Fiorelli en el dibujo de las últimas páginas del Aftermath, que no lucen igual de chulas que el resto de la minisierie. Dicho esto, El día del juicio ha servido para disfrutar de un equipo artístico estupendo para estas historias más-grandes-que-la-vida, con un Schiti perfecto que se sale con las amenazas a escala planetaria que hemos tenido en este comic, con unos colores de Gracia que amplifican la sensación de blockbuster espectacular. En la parte gráfica la verdad es que no hay ninguna queja, aunque debo reconocer que este último número es un poco un bluff porque el climax de Gillen implica a mucha gente hablando, lo que resta opciones para el lucimiento de Schiti. Pero globalmente, creo que estamos ante un buen comic que sólo el dibujo ya justifica la compra.

En positivo hay que destacar también que Gillen ha planteado una historia que ha sido una montaña rusa de espectaculares batallas y giros continuos, haciendo un buen uso a las decenas de personajes de los tres grupos que han aparecido por estas páginas. De hecho, toda la estructura del evento ha resultado super sorprendente, sin dejar nunca un segundo de respiro. Y es que tras empezar la teórica guerra Eternos vs Mutantes con que se vendió el evento, en el cliffhanger final del segundo número Gillen rompe la historia con el nacimiento del Celestial Progenitor creado por Tony Stark, Mr. Siniestro y los Eternos que se oponen a Druig. El giro es que en lugar de acabar con la guerra como ellos esperaban decide mandar a juicio a toda la raza humana, con la amenaza de destruir el planeta si son (somos) declarados culpables. La llegada de Starfox, que derroca a Druig del poder de los Eternos, no consigue evitar que Progenitor dicte sentencia, encontrando a la Tierra culpable, lo que lleva a la colección al climax final en el que los héroes que siguen con vida deben jugarse el todo por el todo para detener al Progenitor. Leo este resumen lo más resumido y libre de spoilers posible, y hay que reconocerle a Gillen que han pasado muchísimas cosas en estos seis números de miniserie principal. Eso siempre tiene que ser valorado positivamente.

Sin embargo, hay varias cosas que no me han acabado de funcionar, todas ellas referidas al guion de Gillen. Empezando porque tiene una forma de escribir que no me interesa. En este comic, hacer que el Celestial Progenitor haga las funciones de narrador con la voz en voz, como en la serie de Eternos lo hacía la «Máquina», me saca completamente de la lectura, no me lo acabo de creer. Habrá quien lo encuentre una genialidad, ya se sabe que para gustos, colores. Pero a mi no me funciona. Otro elemento es que además de la acción widescreen, Gillen intenta mostrar también el punto de vista de la calle mostrando a seis humanos corrientes mientras intentan sobrevivir. Sin embargo, esto que a nivel general podía parecer una buena idea acaba siendo un bluf que no va a ninguna parte, con la excepción de Jada que se convierte en compañera de cafés del Capitán América.

Hablando del Capitán América, el final del número anterior trajo consigo una imagen super potente pero bastante ridícula, al mostrar que los mutantes habían resucitado al recién fallecido Steve Rogers, con su escudo en el brazo. Frente a los que pedían resucitar a Scott Summers, Kurt Wagner expresó que para esa batalla «no era el líder que la Tierra necesita ahora mismo». Aparte del ridículo de salir del capullo con el escudo, el problema de esto es que en la resolución de la historia en este último número ¡Rogers no pinta nada! Por cierto, el mes pasado me preguntaba cómo era esto posible, dado que los mutantes no tienen ni muestras de ADN ni back-ups de memoria de los no mutantes, y suponía que Gillen tendría que explicarlo de alguna manera. Pues no, estaba equivocado, a partir de ahora los mutantes pueden resucitar a cualquier humano porque patata, y o lo tomas o lo dejas, es lo que hay, como tantas otras cosas de la franquicia mutante.

La resurrección de humanos por parte de los mutantes se une a la confesión de Sersi del gran pecado de los Eternos, que para ser resucitados la «máquina» toma la vida de un ser humano. Ambos hechos potencian la idea-fuerza que el cambio es posible, y por tanto merece la pena luchar día a día por ser mejor. La idea de hacer que el Progenitor sienta que no es digno para dictar sentencia a la raza humana y use sus poderes unidos a los de la máquina eterna es una forma como otra cualquiera de resolver la destrucción previa. Porque no había duda que esto iba a ser así, la duda era la forma en lo que iban a realizar.

Dentro de las muertes reversibles y las nulas repercusiones, este evento aparentemente ha traído las muertes «definitivas» de Magneto en el lado mutante y de Sersi en los Eternos. No está mal. Desde luego, son personajes claves de ambas franquicias. Sin embargo, cuando en el número anterior tuvimos la práctica extinción de todo el planeta y la muerte de la mayoría de sus héroes, entre los que tenemos a Thor, Spiderman, Capitana Marvel, Tormenta, etc… estaba claro que estábamos ante un over-the-top que no iba a tener repercusión en el universo Marvel, como así ha sido. Y es curioso que teniendo en cuenta la espectacularidad de los cinco primeros números, el climax de este último número ha sido casi un anti-climax, probablemente la grapa más floja de toda la serie.

En este sentido, es muy difícil crear un comic que tenga sensación de peligro cuando ambos grupos resucitan con la rapidez de una cadena de producción de Ford, de forma que no acaban de morir y en la página siguiente ya han resucitado. Aunque el comic esté estupendamente dibujado y estén pasando cosas todo el rato, es imposible que haya algún tipo de tensión en estas condiciones. Lo que es para mi un nuevo ejemplo del gran problema que para mi está significando la idea de bombero de las resurrecciones de Krakoa.

La edición española se completa con el especial AXE: Judgment Day Omega USA, un número en el que Gillen cierra las principales tramas de los Eternos, en el que es último número (oficioso) del actual volumen. El comic cuenta con portada de Pascual Ferry y dibujo interior de Guiu Vilanova con color de Andrés Mossa, y está muy muy debajo del nivel mostrado por Schiti en las páginas previas.

Aparte del dibujo montonero, el especial tiene un hándicap importante, y es que sólo interesará a los lectores / fans de los Eternos, no teniendo importancia real para Vengadores o Mutantes. En este sentido, aunque entiendo en parte la inclusión de esta grapa junto con el último número de miniserie, teniendo en cuenta que así las cuatro grapas españolas de esta colección han sido grapas dobles, no dejo de pensar que Panini me acaba de castigar con un nuevo sacacuartos, al colar unas páginas que no me interesan y que si les interesaban a los lectores de eternos, deberían haberlo publicado en un número aparte. De hecho, cuando le interesa a Panini si que publican sin problemas grapas sencillas, como han sido los especiales de Vengadores (Tony Stark), Patrulla X (Jean Grey) y Eternos (Ajax) que han publicado en Enero y Febrero y vendieron como que debían ser leídos entre el tercer y cuarto número de esta colección porque resultaban imprescindibles para entender el climax final. DISCLAIMER: NO LO SON, te los puedes ahorrar completamente. Pero el gasto ya lo has hecho. Sin embargo, en el caso de este número Omega, han considerado adecuado publicarlo dentro de la colección principal, no de la colección de Eternos. Colección en la que se ha publicado la miniserie Deaths to the mutants que tampoco era Eternos propiamente dicho. Pero en fin, que es una decisión que no sorprende.

V.X.E. El día del juicio va a ser rapidísimamente olvidado, no creo que vaya a dejar poso. El ritmo editorial de Marvel es frenético y no van a parar ahora. Dentro del elemento de What if? ampliado que estaba claro no iba a tener repercusión real en el Universo Marvel, su concepción de blockbuster palomitero con un estupendo apartado artístico y las numerosas sorpresas preparadas por Gillen han conseguido entretenerme durante los últimos meses. A veces no se le puede pedir más a comics como estos.

Comparto las primeras páginas del comic:

V.X.E. El día del juicio se ha quedado en un «sin más», resultón en el apartado gráfico y con una historia en la que han pasado muchas cosas pero mejor no rascar más allá de la superficie de este blockbuster palomitero del universo Marvel.

PUNTUACIÓN: 6/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!