Tenía ganas de ver Alien: Romulus, la nueva película de la franquicia de los xenomorfos realizada por el especialista en terror Fede Álvarez, que ha cumplido con las expectativas y mucho más.
PUNTUACIÓN: 8/10
Mientras rebuscan en las profundidades de una estación espacial abandonada, un grupo de jóvenes colonizadores del espacio se encuentra cara a cara con la forma de vida más aterradora del universo.
Fede Álvarez (Montevideo, Uruguay, 1978). Se dió a conocer en 2009 gracia a su cortometraje ¡Ataque de pácino!, lo que le llevó a firmar un contrato con la productora Ghost House, que acabó con él dirigiendo el remake de Evil Dead (2013). Tras esto dirigió la estupenda Don´t breathe (2016) y la fallida adaptación de The Girl in the Spider’s Web (2918). Tras producir y escribir Don´t breathe 2 (2021) y realizar la serie Calls (2021) para Apple TV, consiguió convencer a Redley Scott para realizar esta nueva película de Alien.
Álvarez escribe el guion de la película junto a su colaborador habitual Rodo Sayagues. La película ha sido producida por Ridley Scott a través de su productora Scott Free y ha contado con fotografía de Galo Olivares, montaje de Jake Roberts y música de Benjamin Wallfisches. Alien: Romulus tiene un ajustadísimo presupuesto de 80 millones de dólares, lo que puede ser vital para asegurar su rentabilidad, y fue rodada mayoritariamente en Budapest.
Por la propia premisa de la película, Alien: Romulus cuenta con un reparto con muy pocos integrantes. 2024 parece ser el año de Cailee Spaeny, ya que hace unos meses protagonizó Civil War de Alex Garland y ahora hace de Rain, una joven que ansía abandonar su colonia minera junto a su hermano Andy (la otra gran sorpresa positiva de la película, interpretado por David Jonsson), para ir a otro planeta donde pueda ver la luz del sol. El resto de jóvenes de la tripulación que la acompañarán a la estación espacila Romulus a la deriva son Archie Renaux como Tyler, el ex novio de Rain, Isabela Merced como Kay, la hermana de Tyler, Spike Fearn como Bjorn, el primo de Tyler y Kay y Aileen Wu como Navarro, piloto y novia de Bjorn.
Alien: Romulus es un extraordinario ejercicio de estilo y tensión por parte de su director Fede Álvarez. Además, sirve para mostrar la reverencia que el director uruguayo tiene por la franquicia iniciada por Ridley Scott en 1979. La película suponen una vuelta a las esencias de los xenomorfos, con una premisa que en cierto sentido recuerda a la de otra película de Álvarez: Don´t breathe. En el sentido que en ambas películas tenemos un grupo de jóvenes que entra en un espacio cerrado para robar, siendo sorprendidos por una presencia que no esperaban. Los pasillos claustrofóbicos, las sorpresas en cada esquina y una tensión opresiva son varias claves de una película que empieza a fuego lento pero que nos ofrece una segunda hora notable.
La película parece un catálogo de lo mejor de la franquicia, conectando con todas las películas previas (sin contar con los subproductos de Alien vs Predator). De la película original recupera la atmósfera de terror con una tripulación superada ampliamente por unos inesperados xenomorfos, con la presencia de la corporación Waylan-Yutami que como siempre es la verdadera villana de la película. En ese sentido, Alien: Romulus lleva esta villanía un paso más allá, al mostrar que el planeta minero donde viven Rain y sus amigos es prácticamente una trampa donde la empresa mantiene a los trabajadores casi en un régimen de esclavitud, al no permitirles abandonar el planeta.
La película recupera todos los mitos a Alien, empezando con los Facehuggers, que protagonizan unas escenas geniales llenas de tensión, el Chestburster y por último la versión adulta. Por cierto, Romulus muestra otro elemento muy interesante de la franquicia, al mostrar como tras nacer el chestburster, tiene que formar una nueva crisálida para conseguir su forma y tamaño adulto. La sorpresa es comprobar que Álvarez también incorpora en la película elementos de Prometheus y Covenant, algo que también conectaría con aspectos de Alien Resurrección y que sirven para darnos la sorpresa inesperada de la película en su parte final.
Fede Álvarez la verdad es que puede estar orgulloso de su trabajo en Alien: Romulus. La tensión es palpable durante toda la película, y me gusta que prácticamente todos los sets sean espacios físicos que tienen peso en pantalla. Además, los aliens combinan animatronics alucinantes con versiones CGI que no desentonan. La trama toma esquemas del terror el tener un set de terror al que le sigue otro y luego otro. Y aunque tenemos una primera mitad que casi parece un remake que toma elementos de las películas previas, en la segunda mitad Álvarez plantea una escena en gravedad cero que me parece brillante y es una interesante añadido a los mitos de alien, aparte de un climax final que me vuela la cabeza y resulta totalmente inesperado.
Por ponerle algún pero, la obsesión de los estudios por añadir easter-eggs y guiños a las películas previas hace que haya una aparición mediante CGI de un personaje que queda raro. Raro porque el actor falleció y por tanto sabes que lo que ves es CGI, pero también porque en realidad no era necesario. Por otro lado, había leído de Alien: Romulus era super aterradora, y la verdad es que no me lo ha parecido, dentro que al ser un espectador curtido en esta franquicia hay muy pocas cosas que me puedan alterar por muy buen trabajo que haga el director. Por último, un pequeño pero inevitable en este tipo de películas, y es que la franquicia no ha dejado claro el tiempo de incubación del huevo de alien en su huesped humano, de forma que pueden ser horas (¿o días?) en la primera Alien o en Aliens, a apenas minutos en Romulus. De igual manera tenemos el paso de chestburster a alien adulto, que también sucede con minutos de diferencia. En todo caso, este es un pero muy pequeño que en realidad no me molestó durante el visionado, así que ni tan mal. En todo caso, como veis, son muy pocas cosas las que no me han funcionado, porque en realidad la película me gustó bastante.
El reparto me parece que está muy bien. Cailee Spaeny se luce como heroina de Alien: Romulus, transmitiendo humanidad y empatía, y dando caña cuando llega el momento, en una escena que recuerda para bien Aliens de James Cameron. Junto a Spaeny, David Jonsson como su hermano Andy es la gran sorpresa actoral. Andy parece sufrir algún tipo de discapacidad, pero sufrirá varios cambios a lo largo de la película que provocarán que su rango interpretativo se amplíe para convertirle en el personaje más interesante de la película. El resto un poco sabes que están ahí para morir, y la verdad es que hay un par de muertes realmente potentes.
Aparte del catálogo de lugares comunes, me ha gustado mucho la sorpresa que me ha dado la película en su último cuarto. Antes de ir al cine me temía que los mejores momentos de la película estuvieran en el trailer, y la verdad es que no es así. Aparte, de nuevo recordando Aliens, por si no fuera suficiente con los aliens, hay una cuenta atrás que obliga a los protagonistas a correr si no quieren morir en la estación Romulus, lo que añade una capa adicional de tensión y urgencia a todo lo que hacen. En algunos aspectos Alien: Romulus parece (porque lo es) un back-to-basics, pero cuando algo se ejecuta con esta brillantez el resultado no puede ser más que notable.
Como decía, los guiños a las películas previas es constante, incluso a la locura máxima que en su día representó Alien Resurrección. Esto en realidad es algo que me gusta mucho. El final con reminiscencias a la película original deja el escenario lo bastante abierto como para que en caso que Romulus sea un éxito, el estudio pueda plantearse una continuación. Visto lo visto, ojalá Alien: Romulus sea un éxito, me parece que es una forma modélica de dar nueva vida a una franquicia que parecía quemada. En muchos sentidos, me recordó para bien lo que Predator: Prey significó para la franquicia de Depredador el año pasado.
Además, cuando he descubierto que su presupuesto fue de apenas 80 millones, me he llevado una alegría muy grande. Primero porque lucen espectacularmente bien en pantalla, pareciendo un blockbuster de gran presupuesto. Pero también porque tener un presupuesto tan ajustado permitirá que la película pueda ser rentable a poco que supere los 200 millones de dólares de taquilla en todo el mundo ya empezará a dar beneficios. Una cifra que creo (espero) que sea muy accesible.
Si os gusta la ciencia-ficción, os gustará Alien: Romulus. Si os gusta el terror, también. Y si además sois fans de la franquicia, entonces no te la puedes perder.
Comparto el trailer de la película:
Alien: Romulus es una película notable que marca el camino para otros creadores y estudios que quieran relanzar franquicias cinmeatográficas.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Intento ver todas las películas de M. Night Shyamalan sin saber nada de la trama. Y La trampa, su última película protagonizada por Josh Hartnett, es super entretenida, tramposa y desequilibrada.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Un padre y su hija adolescente asisten a un concierto de música pop, donde se dan cuenta de que están en el centro de un oscuro y siniestro suceso. (FILMAFFINITY)
La trampa es la decimosexta película del director M. Night Shyamalan (India, 1970). El director de El sexto sentido y Unbreakable parece que está viviendo una segunda juventud desde que Split (2016) supuso una sorpresa tremenda para los aficionados. Glass (2019), Old (2021) y Llaman a la puerta (2023) han sido sus últimas propuestas en las que ha sabido labrarse una carrera envidiable con películas de presupuestos ajustados y conceptos siempre originales.
M. Night Shyamalan produce, escribe y dirige su nueva película que parece que muestra un aumento de escala respecto a sus películas anteriores, abandonando las cabañas y las playas apartadas por un gran estadio de conciertos. La película se ha rodado en Cincinnati (Ohio) y se trasladó a Toronto (Ontario, Canadá). El concierto pop de la película, conocido como «Tanaka Arena», se rodó en el FirstOntario Centre, un estadio con capacidad para 20.000 espectadores. La película de 105 minutos de duración y 30 millones de presupuesto ha contado con fotografía de de Sayombhu Mukdeeprom, fue editado por Noëmi Preiswerk y cuenta con música de Herdís Stefánsdóttir. A destacar además que la hija de M. Night Shyamalan Saleka escribe y canta las canciones de la película y tiene un papel destacado en la película.
Josh Hartnett es el protagonista absoluto de la película interpretando a Cooper, un padre abnegado que quiere dar a su hija Riley (Ariel Donoghue) el regalo de su vida, al llevarla al concierto de su artista favorita Lady Raven, interpretada por Saleka Night Shyamalan, hija del director. Alison Pill como Rachel, madre de Riley y esposa de Cooper, Hayley Mills como la Dra. Josephine Grant, la psicóloga que ha realizado el perfil del Carnicero y que dirige la búsqueda en el concierto. Jonathan Langdon como Jamie y Mark Bacolcol como Spencer completan el reparto.
Aviso, la reseña obligatoriamente incluye SPOILERS relativos a la trama de la película. ¡Estáis avisados!
Como decía al principio, soy el tipo de espectador que no quiere saber nada de películas como La trampa porque confío totalmente en su director M. Night Shyamalan. Sin embargo, compruebo que el trailer de la película ya desvela EL GIRO de la historia, una idea tan loca que seguro ayudó a vender la película y que yo no conocía: Un padre lleva a su hija a un concierto en el que descubre que la policía ha preparado una trampa para detener a un asesino en serie que resulta ser el propio protagonista.
La película plantea un punto de vista interesante al seguir al villano, algo que me ha parecido muy Hitchcockniano. Y Shyamalan construye una estupenda tensión durante el concierto en la que casi quieres que el malo escape y burle a la policía. Porque en realidad la película no va de quien es el asesino, sino de si va a conseguir escapar y, en su caso, cómo lo va a hacer. Y la primera mitad de la película en el estadio me parece lo mejor de La trampa, en la que además de ver los intentos de Cooper de escapar de la policía hay una buena química entre él y su hija Riley que inicialmente te hace dudar que él pueda ser el malo de la película. Dentro de esta buena primera parte me gusta mucho la forma en que Shyamalan rueda el concierto y los movimientos de padre e hija.
Viendo la historia, hay un límite de veces en que el padre puede abandonar a su hija durante el concierto sin romper la suspensión de credulidad. Sin embargo, viendo la locura en que se convierte la película a partir que los protagonistas abandonan el concierto, casi preferiría que se hubieran mantenido allí todo el metraje. Dicho esto, a pesar de lo que comentaré a continuación, La trampa me ha parecido super entretenida dentro de su locura y su over-the-top. Y creo que si entras en el juego, la película puede ser super disfrutona.
La parte del estadio está lleno de tensión, a lo que hay que añadir preguntas importantes que quedan en el aire como ¿Cómo sabía la policía que el asesino en serie El Carnicero iba a estar en el concierto? Esto hace que la primera hora me parezca modélica. Sin embargo, el primer elemento cuestionable es que a partir de este momento y de que los protagonistas abandonan el edificio, La trampa da un protagonismo excesivo a Saleka Shyamalan, la hija del director. Si el nepotismo de hacer que su hija cante (y escriba) las canciones de la película no era suficiente, ella será clave no sólo en la detención del malo, sino en la liberación del rehén de Cooper. Esto hace que la película abandone toda la química que había entre padre e hija que era uno de las mejores cosas de la película se abandone a favor de la locura más absoluta.
Había cierta lógica y bastante tensión en la primera mitad. Pero ya la forma en que Copper consigue escapar de la trampa en el estadio es un what-the-fuck alucinante. Y a partir de ahí, la película va cuesta abajo y sin freno, planteando locura tras absurdez tras sinsentido. Todo ello para generar una sorpresa tras otra, un giro y un más difícil todavía que puede ser muy divertido para algunos espectadores, o una locura para otros. Por suerte, yo estuve en el grupo de los primeros, quizá porque Shyamalan creo que entiende el elemento de entretenimiento y le quita la sensación de seriedad que tenía hasta ese momento. Igual esto no es algo bueno.
Josh Hartnett creo que lo hace super bien como un padre que se preocupa por su hija pero tiene otra faceta más oscura ya que es un sociópata asesino en serie. Dentro de una actuación muy contenida, tiene algunos tics que transmiten que algo no cuadra con él. Y a medida que avanza la cita se une al over-the-top sobre todo con la llegada a su casa y cuando conocemos a su mujer, interpretada excelentemente por Alison Pill, con un papel pequeño pero super importante. Saleka Shyamalan es una cantante correcta, pero es una actriz limitada y no acaba de estar a la altura de Hartnett. Dicho esto, diría que el casting, en el que como siempre Shyamalan se guarda un pequeño papel, cumple perfectamente con lo que necesita la película.
Visualmente Shyamalan plantea algún momento chulo en el concierto, demostrando que sabe rodar en grandes localizaciones, especializado como estuvo en muchas películas en espacios pequeños. La forma en que plantea los planos durante el concierto me ha gustado mucho, aunque globalmente me han faltado más momentazos, que se pierden entre los giros loquísimos de Shyamalan. A pesar de la sorprendente premisa, creo que el director no acaba de sacarle todo el partido, quedando una película entretenida que sin embargo no tengo claro que vaya a volver a ver.
Comparto el trailer de la película:
La trampa es un enorme juego de artificios que te resultará super entretenida si entras en la locura que plantea M. Night Shyamalan.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Había leído muchas alabanzas a Longlegs, la película de Osgood Perkings (hijo de Anthony Perkins) que destaca por tener a Nicolas Cage en el papel de teórico serial killer, así que me acerqué al cine para verla.
PUNTUACIÓN: 6/10
A Lee Harker, una nueva y talentosa agente del FBI, le han asignado un caso sin resolver de un asesino en serie. A medida que la investigación se complica y se descubren pruebas ocultas, Harker se da cuenta de que existe un vínculo personal con el despiadado asesino y debe actuar con rapidez para evitar otro asesinato.
Osgood Robert «Oz» Perkins II (Nueva York, 1974) es un actor, guionista y director estadounidense. Es el hijo mayor del actor Anthony Perkins. El primer papel como actor de Perkins fue en Psicosis II (1983), en la que aparecía brevemente como la versión de doce años del personaje de Norman Bates que interpretaba su padre. Desde entonces, participó en varias películas en papeles secundarios, como Seis grados de separación (1993), Legalmente rubia (2001), No es otra película de adolescentes (también de 2001) y Secretary (2002), entre otras. En su faceta de escritor y director, escribió y dirigió las películas de terror The Blackcoat’s Daughter (2015), I Am the Pretty Thing That Lives in the House (2016) y esta Longlegs (2024), además de dirigir la nueva versión de Gretel & Hansel (2020).
La película de 101 minutos de duración cuenta con fotografía de de Andrés Arochim, montaje de Greg Ng y Graham Fortin, y musica de Zilgi (seudónimo de Elvis Perkins, hermano del director). Se rodó en Vancouver (Canadá) entre enero y febrero de 2023. Destacar también que Nicolas Cage produjo la película a través de su productora Saturn Films. Longlegs ha sido un gran éxito para sus productores, ya que a partir de un presupuesto inferior a 10 millones de dólares, la película ha recaudado más de 80 millones sólo en Estados Unidos.
Maika Monroe (conocida sobre todo a partir de It follows) interpreta a Lee Harker, una agente del FBI con habilidades extrasensoriales asignada al caso de Longlegs, un caso con aterradoras conexiones con su pasado. (Lauren Acala interpreta a Lee Harker de niña). Nicolas Cage es Longlegs, un escurridizo asesino en serie con conexiones demoníacas que le permite a Cage un nuevo festivas de over-the-top y momentos perturbadores. Blair Underwood es el agente William J. Carter, uno de los superiores de Lee, Alicia Witt interpreta a Ruth Harker, la ultra religiosa madre de Lee, Michelle Choi-Lee como la agente Browning, una de las superiores de Lee, Dakota Daulby como el agente Horatio Fisk, compañero de Lee, y Kiernan Shipka como Carrie Anne Camera, la única superviviente conocida de Longlegs, con Maila Hosie como la joven Carrie Anne Camera.
No sabía nada de Longlegs más allá de leer comentarios sueltos alabando la aterradora interpretación de Nicolas Cage en una película que cogía elementos de El silencio de los corderos al plantear una investigación del FBO que se convertirá en una historia de terror. Y en lo referido a esos elementos, la película efectivamente ofrece justo esto, con una historia ambientada en los años 90 que parece que quiere buscar reforzar la idea de gusto por el terror clásico.
Lo mejor de Longlegs es la ambientación y el tono perturbador que la película transmite desde el primer fotograma. Una puesta en escena sobria y gris es atacada en momentos puntuales por explosiones de ruidos desasosegantes planteados junto al montaje para alterar al espectador. Es el tono lo que transmite la atmósfera de terror, porque las imágenes sangrientas pueden contarse con los dedos de la mano.
La protagonista Maika Monroe me parece que está bastante bien y ofrece lo que seguro el director demandaba de ella. Sin embargo, dentro que me ha gustado y veo mucha emoción contenida en su interpretación, en realidad creo que es demasiado monotemática, porque su personaje sólo toca esta nota a lo largo de toda la película. Estando bien, al final resulta un tanto monótona. Y lo mismo podría decirse de Nicolas Cage, cuyo personaje Longlegs destaca primero que todo por un tremendo trabajo de maquillaje, peluquería y uso de prótesis que hace que Cage sea casi irreconocible. Longlegs es un asesino en serie que en realidad casi no aparece más que unos pocos momentos, jugando la cámara a amplificar la sensación perturbadora al no dejar que le veamos bien la mayor parte del tiempo, sacando del plano parte de su cara en varias ocasiones.
Sin embargo, debo decir que el crossover de géneros no acaba de funcionar del todo. Empezando porque desde la primera escena queda clara la conexión de Lee Harker con el asesino Longlegs, aunque los detalles exactos no se revelan hasta el final de la película. En la parte de la investigación policial la película no funciona y a pesar de estos momentos puntuales perturbadores, me costó mantener los ojos abiertos en varios momentos. Y es que parece mentira que una película de estas características se me hiciera aburrida en la parte central. Volviendo a la parte procedimental, cuando por fin se descubre todo, no acaba de quedar claro qué pretendía conseguir Longlegs aparte de las propias muertas. Es una pregunta sin respuesta que no creo que Perkins pretendiera responder en ningún caso.
Y hablaba de crossover de dos géneros, pero en realidad Longlegs parece una enciclopedia del terror, al conectar esta historia a priori procedimental con un misterio familiar oculto, la manipulación mental, la adoración satánica, las muñecas terroríficas, un acuerdo que nos recuerda a Fausto y una monja infernal. Perkins parece fiarlo todo al horror psicológico y a toques sobrenaturales, y el tono es perfecto para este propósito, pero el resultado final es una película con la que no he acabado de conectar.
Cage está bien sin ser memorable, aparte su casi nula aparición en la película. Y Maika Monroe también me ha gustado aunque con los matices que comentaba antes. Blair Underwood como el jefe de Lee y Alicia Witt como su madre creo que también cumplen con lo que la película necesita y aportan su buen nivel interpretativo. Pero el final abierto no me deja sensación satisfactoria, aunque intelectualmente si le encuentro elementos positivos a la película.
Longlegs es una de esas película que siento que me debería haber gustado más de lo que lo ha hecho.
Comparto el trailer de la película:
Longlegs me ha dejado frío. A pesar de los golpes de montaje y sonido y una buena ambientación, me ha parecido aburrida en muchos pasajes, suponiendo una pequeña decepción.
PUNTUACIÓN: 6/10
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Guy Ritchie es un director especializado en el espectáculo y el entretenimiento, como he podido comprobar en su última película, El ministerio de la guerra sucia, una película bélica ambientada en la 2ª Guerra Mundial que Prime acaba de estrenar esta semana.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
El ejército británico recluta a un pequeño grupo de soldados de élite para atacar a los nazis detrás de las líneas enemigas durante la Segunda Guerra Mundial.
Guy Ritchie resulta un seguro de vida en lo referido al cine de entretenimiento en su vertiente de acción y criminal. Lock, Stock & Barrel, Snatch!, Revolver, Rocknrolla, la serie de dos películas de Sherlock Holmes con Robert Downey Jr. y Jude Law, El hombre de U.N.C.L.E., Rey arturo, Aladdin, The gentlemen, Despierta la furia, Operación fortune o El pacto (también estrenada en Prime) son prueba de un gran ojo para hacer películas que ante todo cumplen con la función de entretenimiento desde una perspectiva británica en mucha ocasiones.
Ritchie dirige, produce y co-escribe esta película junto a Paul Tamasy, Eric Johnson y Arash Amel. La película está basada en el libro de 2014 Churchill’s Secret Warriors: The Explosive True Story of the Special Forces Desperadoes of WWII de Damien Lewis. La película de 120 minutos de duración ha contado con un presupuesto de 60 millones de dólares fracasó en su estreno americano, recaudando apenas 21 millones, lo que ha provocado que se cancelara el estreno en cines en el resto del mundo y pasara directamente a Prime Video. En el aspecto técnico incluyo además la fotografía de Ed Wild, el montaje de James Herbert y la música de Christopher Benstead.
En el reparto encontramos a Henry Cavill como Gus March-Phillipps, Alan Ritchson (Reacher) como Anders Lassen, Eiza González (Baby Driver, Ambulance) como Marjorie Stewart, Alex Pettyfer como Geoffrey Appleyard, Babs Olusanmokun como Heron, Cary Elwes como Brigadier Gubbins ‘M’, Hero Fiennes Tiffin como Henry Hayes, Henry Golding como Freddy Alvarez, Rory Kinnear como Churchill, Til Schweiger como Heinrich Luhr y Freddie Fox como Ian Fleming.
El ministerio de la guerra sucia es una película que nos ofrece una de cal y otra de arena. En positivo, la película es super entretenida y tiene a un reparto entregado pasándoselo genial en el rodaje. Esta película es el típico blockbuster palomitero veraniego con mucha acción y humor, y transmite que su objetivo es únicamente el de entretener a la audiencia, cosa que consigue siempre que el espectador acepte en el estilo macarra y over-the-top de su director Guy Ritchie.
Aunque la película es super coral, me llama la atención que Henry Cavill parece ser el principal reclamo a la hora de promocionarla. Y sin embargo, creo que el enorme Alan Ritchson (famoso por su Reacher en Prime Video) roba la película con su personaje del sueco Anders Lassen, un gigante que vive para matar nazis de la forma más violenta posible. Junto a Ritchson, Eiza Gonzalez también brilla por encima del resto, dentro que sólo tiene que aparecer sexi en la película, cosa que se consigue simplemente con un vestuario adecuado.
Como digo, la película es muy divertida y ofrece el entretenimiento que se espera de ella. Sin embargo, lamento tener que comentar que todo resulta muy plano y sin chispa. Ritchie no consigue crear tensión en una película en la que todo va según lo esperable, incluso en la parte en el que el comando descubre que su plan no va a funcionar y tienen que idear uno nuevo sobre la marcha que resultará mucho mejor para el esfuerzo bélico de los británicos contra los nazis.
Además de la falta de tensión a pesar el ritmo videoclipero que Ritchie imprime a la película, existe una total falta de peligro para los protagonistas, con unos villanos nazis (y españoles e italianos) que nunca pasan del cliché y solo son puching-balls a manos de los héroes, carne camino del matadero. Espero que el chque que cobró Til Schweiger por interpretar al nazi Heinrich Luhr haya sido bueno, porque su personaje más simple y unidimensional no puede ser.
Hay algún detalle chulo en la historia, como que los militares británicos quieran detener esta misión no autorizada por ellos. Otro detalle chulo de la película es ver que todo el estado mayor quisiera pactar con Hitler y sólo Churchill entendiera con acierto que Hitler era un loco con el que no se puede acordar nada. La película ha utilizado también el elemento de «inspirado en hechos reales», pero dentro que seguro que espías británicos robaron un barco con suministros nazis, creo que todo lo demás entra dentro de la ciencia ficción. Y ojo que no tengo ningún problema por ello, me encanta que una película se atreva a ser todo lo loca que quiera. Tan sólo es una pena que la ejecución se haya quedado a medio camino en todo.
Me hubiera gustado que El ministerio de la guerra sucia me funcionara mejor de lo que lo ha hecho. Entiendo el elemento de entretenimiento ligero y creo que en ese sentido la película cumple más que de sobra. Pero creo que Ritchie debe centrarse en la dirección, porque en la parte de los guiones a esta historia le ha faltado punch por todos lados.
Comparto el trailer de la película:
El ministerio de la guerra sucia me parece una película entretenida a la que le falta punch, a pesar de tener a un reparto entregado.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Deadpool y Lobezno, dirigida por Shawn Levy, es la única película de Marvel Studios de este 2024 y por lo tanto habían muchas ganas de verla y de que me gustara. Lamentablemente, durante una gran parte de la película, ha sido imposible.
PUNTUACIÓN: 5/10
PRIMERA PARTE DE LA RESEÑA LIBRE DE SPOILERS
Tercera entrega de la saga «Deadpool», ahora integrada en el Universo Cinematográfico de Marvel (MCU) pero manteniendo su enfoque para adultos, con calificación R. Un apático Wade Wilson se afana en la vida civil tras dejar atrás sus días como Deadpool, un mercenario moralmente flexible. Pero cuando su mundo natal se enfrenta a una amenaza existencial, Wade debe volver a vestirse a regañadientes con un Lobezno aún más reacio a ayudar. (FILMAFFINITY)
Shawn Adam Levy (Montreal, 1968) es un director de cine canadiense, productor de cine, guionista y actor. Ha trabajado en diversos géneros y quizá sea más conocido como director de la franquicia cinematográfica Noche en el museo y productor de la serie de Netflix Stranger Things. También ha dirigido la serie limitada de Netflix All the Light We Cannot See. Más recientemente, ha colaborado con Ryan Reynolds en la dirección de Free Guy (2021), The Adam Project (2022), estableciendo una relación con el actor que le ha permitido conseguir este trabajo.
La película está dirigida por Shawn Levy a partir de un guión que escribió junto a Ryan Reynolds, Rhett Reese, Paul Wernick y Zeb Wells. Deadpool es el único caso de un personaje protagonista de dos películas producidas por la 20th Century Fox que ha dado el salto a Marvel Studios tras la recuperación de sus derechos. Tengo que decir que no soy especialmente fan de Deadpool (Tim Miller, 2016) y Deadpool 2 (David Leitch, 2018), pero no tengo duda que estas comedias se han convertido en objeto de culto con miles ¿millones? de seguidores en todo el mundo.
La película de 127 minutos de duración ha constado con un presupuesto de 200 millones de dólares. Por suerte para Marvel, se estima que sólo en USA la película va a recaudar más de 200 millones en su fin de semana de estreno, lo que asegura una recaudación masiva y que estamos ante un nuevo éxito para Marvel Studios. George Richmond es el director de fotografía, el montaje es obra de Dean Zimmerman y Shane Reid, y la música ha sido realizada por Rob Simonsen.
Ryan Reynolds como Wade Wilson / Deadpool, Hugh Jackman como James «Logan» Howlett / Lobezno, Emma Corrin como Cassandra Nova y Matthew Macfadyen como Mr. Paradox, un agente de la Autoridad de Variación Temporal (TVA), son los principales personajes de esta película repleta de cameos de todo tipo, que de momento prefiero no spoilear.
Empezando a comentar la película SIN SPOILERS, tengo que reconocer que aunque fui a ver la película deseando que me gustara, en realidad el humor para adolescentes de caca-culo-pis de Deadpool nunca me ha hecho gracia. Y tampoco me la hizo ahora. Y eso es por supuesto un problema para una película que durante una gran parte del metraje es únicamente eso. Curiosamente, debo decir que en la abarrotada sala donde vi la película el jueves de estreno, un público a priori entregado, tampoco escuché risas durante la gran mayoría del tiempo, algo que me sugiere que tampoco funcionaron la mayoría de las bromas que lanza la película a velocidad de crucero. Siempre he pensado que Ryan Reynolds no es tan gracioso como él mismo se cree, y esta película es un doloroso recordatorio durante una parte importante del metraje.
Lamentablemente, Deadpool & Lobezno como película que cuenta una historia me parece de lo más flojo que ha hecho Marvel Studios en toda su historia. Hasta ahora el uso del cameo de otros personajes en el MCU era algo muy positivo en películas como Vengadores Endgame, Spiderman No way home o Doctor Strange en el multiverso de la locura. Algo que ayudaba a que la experiencia cinematográfica fuera más satisfactoria pero que no impedía o interrumpía la historia principal, sino que de alguna manera la enriquecía. Sin embargo, en Deadpool y Lobezno la historia es la excusa para colocar unos cameos terribles desde el punto de vista narrativo. Y es que el argumento es un fail como una casa porque no tiene más objetivo que llegar al cameo, hasta un momento en que el cameo es la historia.
Tengo que decir en positivo que este Deadpool de Ryan Reynolds puede no gustarme, pero la química con Lobezno es tremenda. En ese sentido, la película tiene un feeling a team-up comiquero que sí me deja con una sonrisa en la cara. A esto hay que sumarle que Hugh Jackman para mi borda su interpretación de Lobezno y para mi roba la película con los mejores momentos, sin duda los más emocionantes y emotivos. La explicación de porqué este Logan si lleva el traje de superhéroe amarillo cuando todos los demás Logans a lo largo de 20 años de películas de Fox no lo hicieron no sólo tiene sentido, sino que es uno de los momentos más emocionantes de la película. Creo que si no suspendo la película es precisamente gracias a la potente interpretación de Hugh Jackman.
Pero la película tiene numerosos problemas. Empezando con que el ritmo es atroz, con una primera ¿media hora? que se hizo super dura mientras te sitúan a Wade Wilson en la Tierra 10005 y empieza la historia. Una historia que no acaba de arrancar por culpa de unos chistes que no funcionan y se hacen larguísimos. Hablando de la Tierra 10005, hay una vertiente positiva y otra negativa. La positiva es que como vimos en la escena de los Illuminati de Doctor Strange en el multiverso de la locura, que esta película NO suceda en la Tierra 616 permite a Marvel Studios que la futura presentación de los X-Men no se vea condicionada por nada de lo que vemos en esta película, que por lo que parece va a ser super exitosa. Lo que quieran hacer a partir de ahora puede ser algo totalmente nuevo, si bien no dudo que el exitazo comercial de Deadpool y Lobezno puede provocar que Ryan Reynolds y sobre todo Hugh Jackman retomen sus papeles en algún momento ya en la Tierra 616.
Lo negativo de hacer que esta Tierra 10005 sea el hogar de Deadpool y de Lobezno incluida la película Logan es que no tiene sentido. Porque no es que Logan muriera en su terrible película, es que en ella los mutantes habían sido prácticamente exterminados por el gobierno de los Estados Unidos. O por Xavier. O por los cereales transgénicos, en una de tantas ridiculeces de la película de James Mangold. Que estén celebrando el cumpleaños de Wade y Coloso y los demás mutantes estén vivos como si tal cosa no tiene sentido. Logan la película se podía ver como un what if? que sucedía en un futuro indeterminado de esa línea temporal, pero en el momento en que la sitúan en el presente de esa Tierra 10005, tenemos uno de los fallos de continuidad más terribles que recuerdo. Y no, no me vale que me digan que es una comedia ligera o que en realidad todo esto se plantea para darle un homenaje de despedida a la etapa de películas de Fox. Cuando la película plantea un error tan grosero, la suspensión de credulidad salta completamente por los aires. Aparte que una vez conocemos el terrible secreto de este LOBEZNO, en realidad no se diferencia en casi nada con el pecado que vimos en la película de Logan, aunque puede decirse que ese Logan al menos acabó ayudando a Laura X-23 y este Logan de momento aún no ha ayudado a nadie.
Hay otro problema en la película, y es la exageración. La película arranca con una escena de acción de Deadpool contra un grupo de esbirros, y tiene momentos super chulos visualmente. Pero cuando matar a 10 malos se convierte en 30 y todos de la misma manera exagerada y pseudo gore CGI, la escena pierde la gracia que estaba teniendo. Aparte que ver a Deadpool bailar con una coreografía de Backstreet Boys podía tener su gracia los primeros 10 segundos, pero al minuto también lo ha perdido. Pues esto de la exageración y de no saber cuando parar un chiste porque alargarlo lo quema es otro problema recurrente de todo el metraje. Como decía, Ryan Reynolds no es tan divertido. Y por mucho que Deadpool sea el «mercenario bocazas», provoca un montón de momentos en que una escena que estaba bien acaba resultando cargante.
Hay otro problema en la película, que es el mismo problema que tienen los comics Marvel ahora mismo. Algo en lo que entiendo que tengo la batalla perdida. Y es el nivel de poder de Lobezno y Deadpool y que sean básicamente inmortales que se regeneran casi instantáneamente. Y es que esto roba cualquier posibilidad de tensión dramática o de sensación de peligro. En los comics es igual, es imposible que nada de lo que le pasa a Lobezno importe porque a los 5 segundos está en pie como si nada. Ampliar esta inmortabilidad a TODOS los mutantes es/fue uno de los grandes errores de la Era de Krakoa que ahora está finalizando. Pero volviendo a la película, hay buenos momentos en la película mientras Lobezno y Deadpool dirimen sus diferencias a ostias, pero son momentos de lucimiento para ambos que resultan vacíos cuando sabes que nada de lo que hacen importa o va a tener repercusiones. Si es que casi ni se quejan tras ser ensartados en espadas o garras. En esto en realidad la película no hace más que copiar a los comics, por lo que seguro que hay gente que lo ha flipado, pero en mi caso estos momentos sólo me transmitían repetición y redundancia. Dentro que si hay algún momento muy chulo y super comiquero.
Otro problema es la villana Cassandra Nova, una villana super poderosa completamente infrautilizada que muere de forma lamentable y, de nuevo, infrautilizada. Hay un momentazo bestial de Logan con ella que puede ser de lo mejor de la película, pero globalmente la vi desaprovechada, como tantas cosas en la película. En cierto sentido, podría decirse que Cassandra Nova más que la villana es el mcguffin, y que el verdadero villano es Mr. Paradox, el agente de la TVA interpretado por Matthew Macfadyen. Macfadyen creo que lo hace muy bien como el burócrata que se la trae floja todo excepto su propia gloria, lo que incluye la desaparición de líneas temporales completas. Pero como tantas cosas de la película, se me ha quedado a mitad de todo, otro de los elementos que hubieran podido estar mejor con un mejor guion que no se centrara tanto en el cameo y dejara de lado todo lo demás.
Hay muchas cosas que no me han gustado, o que me han dejado frío en Deadpool y Lobezno. Por suerte, Hugh Jackman consigue que la película tenga una emoción que le faltaba al conjunto, elevando el resultado final gracias al carisma que transmite cada vez que está en pantalla. Gracias a Jackman y a unos guionistas que hay que reconocer que conocen al personaje y consiguen sacar todo su dolor pero también lo que le hace un héroe, la película me ganó durante esos momentos.
Junto a Jackman, tengo que decir que algunas bromas sobre todo de la segunda mitad si están chulas y me funcionan, y el combate del climax final planteado como un falso plano secuencia está muy chulo, aunque está rozando la exageración que comentaba antes. Dicho esto, que el climax espectacular sea este combate y no contra Cassandra refuerza el elemento de mcguffin que rodea a la teórica villana de la película y la convierte en una oportunidad perdida. En todo caso, la película ofrece un buen final para este Deadpool y este Lobezno en la Tierra 10005, y sirve de buen final para la etapa de 20 años de Fox como tenedora de los derechos cinematográficos de los personajes de Marvel Comics. Una etapa decepcionante siendo generoso, pero que de alguna manera esta película ayuda a que la veamos con una luz un poquito más positiva.
A partir de ahora voy a comentar CON SPOILERS todos los cameos y detalles que Marvel consiguió guardar en secreto hasta el estreno, algo por lo que hay que aplaudir a sus creativos. ¡Seguid leyendo bajo vuestra responsabilidad!
El problema de la película es que la historia va de que Deadpool y Lobezno tienen que impedir que Mr. Paradox borre la línea temporal de la Tierra 10005 de Deadpool, y para ello tienen que intentar escapar del Void (visto en Loki) a donde han sido transportados por Paradox. Un Vacío en el que se van a encontrar a todo tipo de cameos planteados con más o menos fortuna mientras intentan escapar de Cassandra Nova y sus fuerzas.
Pero esos no son los únicos cameos, ya que antes en la fiesta de cumpleaños de Wade vemos a Coloso, Negasonic Teenage Warhead, Yukio, un resucitado Shatterstar, Blind Al, Vanesa o Peter. La aparición de estos mutantes que no tiene sentido cuando conocemos que estamos en la misma realidad que Logan, pero la verdad es que en el momento en que veía la película no me supuso un problema. Cuando Deadpool conoce el plan de Mr. Paradox roba una tablet temporal y viaja por múltiples realidades buscando a un Logan que pueda ayudarle a salvar su realidad en la que Logan si murió, hace que nos encontremos con las versiones loquísimas de Logan en imagen real: Empezando por Parche, el Lobezno de la Era de Apocalipsis (momentazo), el Lobezno crucificado del mítico comic de Marc Silvestri contra los Cosechadores (momento que no me acaba de funcionar por el exceso de CGI), un Lobezno anciano parecido al de Old Man Logan, un Lobezno enano que intenta hacer una broma a costa de la altura de Lobezno en los comics y otro momentazo cuando vemos al primer Lobezno que luchó contra Hulk en el mítico The Incredible Hulk 180 USA, recreando además la también mítica portada de Todd McFarlane para el Hulk 340. Dentro que como fan de los comics algunos fotogramas son geniales, en realidad esto ayuda a la sensación que comentaba al principio sobre que la película se hace demasiado larga en su primera parte hasta que arranca de verdad, que es precisamente cuando Deadpool y Lobezno son transportados al Void. Aparte, para los fans veteranos estos momentos pueden ser geniales, pero hay toda una generación de espectadores por debajo de los 25 años que estoy seguro que no saben qué son estas escenas porque hablamos de comics publicados todos antes de 2000, excepto el Old Man Logan de Mark Millar y Steve McNiven, publicado en 2009. Por cierto, que casi todos los momentos icónicos de Lobezno tengan más de 25 años de antigüedad puede ser muestra del problema de los comics actuales y su incapacidad para generar momentos icónicos que se queden en el subconsciente colectivo. Pero esa es otra historia.
Ya en el Void, los cameos se multiplican, algunos generando una sonrisa, como la aparición de Chris Evans, pero no como Steve Rogers sino como Johnny Storm, recordándonos que Sony hizo dos olvidables películas de Los Cuatro Fantásticos que a partir de ahora también existen en una tierra alternativa del multiverso. Ver a Chris Evans de vuelta al MCU me generó una sonrisa y el momento mola mucho. Lástima que el final se convierta en una broma de mal gusto con la forma en que le matan para hacer avanzar la historia hasta el siguiente cameo. Esta muerte como si fuera un broma (lo es) puede ser uno de los momentos más bochornosos de la película, a pesar de que la escepa post-créditos intente arreglarlo, cosa que puede generar otra broma, pero no borra lo fundamental. Los esbirros de Casandra Nova son también un quien-es-quien de la historia de las películas mutantes, pero no hacen mucho más que aparecer plantados en pantalla. En esta película volvemos a ver brevemente a Entre los personajes del Vacío que trabajan para Nova se encuentran Tyler Mane como Dientes de Sable y Ray Park como Sapo de X-Men (2000); Kelly Hu como Lady Deathstrike de X2; Jason Flemyng como Azazel de X-Men: First Class (2011), así como Juggernaut (parecido a su aparición en X-Men: The Last Stand), Callisto y Psylocke. El combate entre Lobezno y Dientes de Sable que podía haber sido épico queda convertido en otro gag de la película, y esta acumulación de personajes sin importancia en la trama ni en nada que pasa me recordó lo peor de X-Men 3: La decisión final (Brett Ratner, 2006), con decenas de mutantes cuyo único poder parecía ser saltar para pelear contra otros mutantes de forma indefinida. Cameos completamente para olvidar.
Y aquí llegamos a uno de los momentos clave de la película, cuando Lobezno y Deadpool escapan de Cassandra Nova y tras una nueva pelea entre ambos acaban siendo recogidos por el grupo de rebeldes amigos de Johnny Storm, compuesto por Dafne Keen como Laura / X-23 de Logan (2017), Jennifer Garner como Elektra Natchios de Daredevil (2003) y Elektra (2005); Wesley Snipes como Blade de su trilogía de películas (1998-2004) y la sorpresa de ver a Channing Tatum como Remy LeBeau / Gambito. En este momento es cuando me di cuenta que el CAMEO ERA LA HISTORIA, porque la parte de volver a la Tierra 10005 para impedir el plan de Mr. Paradox en realidad era la excusa para mostrar a estos personajes que tuvieron sus propias películas y habían sido olvidados debido a la exitosa historia del MCU a partir de 2008. Puede decirse que la parte de ofrecer un buen final para estos personajes y la reivindicación de las películas previas al MCU, con todos los fallos y problemas que tuvieron, es en realidad el tema de la película. Y es un tema que tiene tantos aciertos como errores. Como decía, no me ha funcionado esta idea de que el cameo sea la historia de la película, a pesar de sus buenas intenciones.
La inclusión de Channing Tatum tiene un importante elemento metatextual, porque Tatum fue anunciado como Gambit en una SDCC (a modo de curiosidad, resulta gracioso que la película se estrene el mismo fin de semana que se celebra la convención en San Diego), pero SU PELÍCULA NO LLEGÓ A HACERSE, arrastrada por el infierno de la preproducción en que se convirtió la franquicia mutante en Fox. Dentro de los futuros alternativos, en alguna realidad Tatum si llegó a convertirse en Gambito, pero el momento y el personaje no me acaba de funcionar, aparte de algunas poses super molonas en su pelea final, porque el traje no se ve bien en imagen real, sobre todo la parte de tener las orejas al aire o por como queda el cuello de Tatum. Y diría que los creativos de la película lo saben y lo ponen igual por hacerlo igual que los comics, en lugar de buscar una alternativa mejor. Porque en el fondo el cameo y el papel de Tatum es insustancial más allá de su propia aparición. Hasta diría que el propio traje es una broma de bajo nivel.
Días antes del estreno Marvel spoileó en el último trailer la aparición de Dafne Keen en la película como Laura / X-23, algo que corrió como la pólvora en redes sociales. Me fastidió conocer este detalle, aunque reconozco que no esperaba para nada ver a Elektra y Blade, y resulta un detalle muy chulo. Sobre todo porque parece que Jennifer Garner y Wesley Snipes lucen geniales en pantalla recuperando a sus personajes de hace tantos años. Tengo que agradecer como concepto la idea de recuperarlos y «rehabilitarles» para que sean recordados. Sin embargo, su aparición no hay duda que eran cameos que no iban a tener importancia en la resolución de la historia, cosa que se confirma más adelante con una pelea contra unos minions indeterminados que se queda corta en lo que a espectacularidad se refiere. Y volviendo a Laura, aunque Dafne Keen comparte una escena clave para Lobezno llena de emoción, en realidad me sorprendió para mal el poco papel que tiene la actriz en la película. Aunque los creativos la salven al final, algo que posiblemente no tenga sentido, pensando que en esa realidad ya existía una Laura que consiguió escapar a Canadá salvando a los niños mutantes que la acompañaban de la extinción en los Estados Unidos. Otro elemento que no cuadra y que me fastidia, a pesar de las buenas intenciones y de las ganas de dar a Logan un más que merecido final feliz.
Hablando de Logan, me flipa la escena de Logan y Laura. Para mi es lo mejor de la película. Conocer que Logan estaba borracho cuando los X-Men fueron asesinados y que lleva el traje de superhéroe amarillo a pesar que nunca le gustó como recordatorio eterno de su pecado es un momento bestial. Que Logan se levante para ayudar y para convertirse en el héroe que Charles Xavier y Scott Summers sabían que podía llegar a ser es el mejor momento del personaje de todo su periplo cinematográfico. Estaba tan cansado ver a Logan decir «yo no soy un héroe» una y otra vez que cuando por fin se levanta y lo es es un momento brillante que sólo por eso se justifica el visionado de la película. Ver a Logan ponerse la máscara y ver el traje completo es una pequeño milagro y una maravillosa locura, incluso reconociendo que el detalle de los ojos no me acaba de funcionar.
Volviendo a Deadpool, los trailers creo que consiguieron ocultar a los Deadpool Corps, y es genial ver a todas estas versiones alternativas hacer de esbirros que serán masacrados por Deadpool y Lobezno. La broma de ver a Ryan Reynolds con su cara interpretando a Nicepool me funciona y da dos momentos muy graciosos, si bien la broma se alarga más de la cuenta las dos veces. El plano secuencia de este combate me parece de los mejores momentos de la película, aunque destaca también al resaltar lo desaprovechada que está Cassandra Nova y como Mr. Paradox casi ni merece este nombre de lo flojo y anti carismático que es en pantalla.
No lo he comentado, pero otro elemento que creo que está mal elegido en la película son la selección de canciones. Me resultó una sorpresa que el Like a prayer de Madonna aparezca en la película en el mismo momento que en los trailers. Pero a excepción de esta canción, creo que prácticamente el resto no me funcionan durante la película, y es otro elemento que hace que algunas escenas no tengan la fuerza que deberían tener. No es un gran problema, pero si es otra cosa que se suma a todo lo que ya no me estaba funcionando en la película.
En realidad me gusta que la película busque ofrecer un final feliz para Deadpool y para Lobezno. Creo que deja la película en su mejor momento, aunque como digo hay demasiadas cosas que no me han funcionado de este viaje, empezando por el humor de Deadpool y una historia con un ritmo atroz que se ha hecho larga en muchos momentos y que no consigue ocultar el problema de hacer que el cameo sea la historia. En ese sentido, la escena durante los títulos de créditos incluyendo metraje de los rodajes de todas las películas anteriores al MCU de Fox, (X-Men, Cuatro Fantásticos y Elektra) me parece un intento demasiado chusco de dar un cierre bonito a unas películas y una producción de Fox que no puede decirse que fuera buena. El montaje tiene la sutileza de un cuchillo de caza, pero supongo que habrá emocionado a algún espectador veterano entre los que no me encuentro. Si bien reconozco que ver a un jovencísimo y desconocido en ese momento Hugh Jackman interpretar a Lobezno por primera vez en X-Men (2000) consiguió sacar una sonrisita en mi.
Con todo, Deadpool y Lobezno tiene una de las peores historias de todo el MCU, con un humor exagerado y repetitivo que no me funciona, una villana infrautilizada y una elevación del cameo por encima del guion. Y a pesar de todo Hugh Jackman consigue elevar el conjunto, aunque quedándose lejos del espectáculo que me hubiera gustado.
Comparto el trailer de la película:
Tener de vuelta a Hugh Jackman como Lobezno no ha sido suficiente para salvar a Deadpool y Lobezno. Me he llevado un chasco importante.
PUNTUACIÓN: 5/10
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