Panini acaba de publicar el cuarto número de Universo Marvel La Guerra de los Reinos que sirve de culminación a la etapa de Jason Aaron al cargo del Dios del Trueno. Y este último número ofrece los momentazos y la épica que los fans de estos personajes llevábamos tiempo demandando, ofreciendo un gran final digno de su protagonista.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Malekith y sus poderosos aliados de los nueve reinos han conquistado el último reino en pie: La Tierra.
Pero Thor está decidido a recurarlo.
La marea cambia después de que la llegada de inesperados aliados sacuda los cielos. Pero Malekith tiene un truco final en la manga, y es verdaderamente VENENOSO. Sin opciones, a Thor sólo le resta un último sacrificio. ¿Será suficiente?
Hace unos meses, cuando destaqué el principio del evento, ya comentaba que contar con el equipo super estrella de Jason Aaron, Russell Dauterman, Matthew Wilson y Arthur Adams en las portadas, era para mí un seguro de vida.
Tras leer este número, y los tie-ins escritos por Aaron, Thor y Vengadores, confirmo que estamos ante uno de los mejores eventos de Marvel de los últimos años y un gran final de la etapa de Jason Aaron con el personaje, a falta de varios epílogos y una última miniserie con King Thor en el futuro dibujada por el añorado Esad Ribic.
Thor sufrió un «fall-from-grace» tras Pecado Original, evento de 2014 también escrito por Aaron en el que perdió a Mjolnir al no sentirse digno de poseerlo. Su camino de redención ha sido largo, pero verle levantarse de sus cenizas en este cómic ha sido un momento super épico y emocionante.
Además, aunque La Guerra de los Reinos ha sido un evento global con batallas por todo el planeta protagonizadas por la mayoría de heroes del Universo Marvel, Aaron nunca olvidó que el corazón de la historia estaba en Thor Odinson y su familia, y en ellos recae el peso dramático. Hay además una sorpresa en este número que nos devuelve al primer número de Thor de Jason Aaron de 2012 que me ha parecido un detalle bestial y la prueba de que Aaron lo tenía todo muy pensado, y sabía cómo hacer brillar como nunca a Thor.
Aunque Thor Odinson es el gran protagonista, me alegra también ver de nuevo en acción a Jane Foster y comprobar que aún tiene un importante papel a jugar en el futuro del universo Marvel, si las ventas de su nuevo cómic acompañan (aunque esa es otra historia para otro momento).
Además, el cómic de Thor ha servido para mostrar historias de otros personajes importantes pero que no tenían cabida en el evento principal. Así, vimos esta lucha desde el punto de vista de Loki, Cull el hermano de Odín y en este último número, del joven Thor del pasado, que protagoniza otro momentazo que, de nuevo, los lectores deseábamos llegar a leer desde 2012. De nuevo, Aaron no se había olvidado.
En el apartado artístico, no hay en la actualidad un mejor equipo creativo que el formado por Russell Dauterman Matthew Wilson al color. Sus páginas son extremadamente vibrantes, y las decenas de héroes que pueblan estás páginas son siempre claramente reconocibles. Además, no hay nadie mejor para mostrar la épica y los momentazos, convirtiendo CADA VIÑETA en una splash-page alucinante.
El gran problema de muchos eventos Marvel era el ver la historia dibujada por varios artistas. Parece que por fin Marvel aprendió y dió a Dauterman el tiempo suficiente para dibujar estos excelentes 6 números americanos, agrupados en 4 en España en la edición de Panini.
Personajes que muestran por qué son héroes, amenazas más grandes que la vida y momentos de increíble heroísmo y sacrificio. La Guerra de los Reinos ha sido un evento modélico que muestra todo lo bueno de los cómics Marvel, además de ser un excelente broche de oro a la etapa de Jason Aaron como guionista de Thor. Gracias por tanto, Jason!!
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Gracias a mi suscripción a Amazon Prime Video he podido cumplir uno de mis grandes debes seriéfilos, y pude disfrutar de una de las mejores comedias de la historia: Community. Hoy me quiero centrar en su divertidísima primera temporada.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Community es una comedia creada por Dan Harmon (Rick and Morty) que contó con los hermanos Joe y Anthony Russo de productores y directores de varios capítulos. La serie tuvo seis temporadas estrenadas entre 2009 y 2015, las 5 primeras emitidas por la NBC y la sexta y última emitida en streaming en Yahoo! Screen. A pesar de los problemas de emisión que tuvo en su día, con los años ha acabado consiguiendo la categoría de serie de culto por su indudable humor, el carisma de los protagonistas y la forma en que incorpora elementos de la cultura friki a la trama principal.
Jeff Winger (Joel McHale), un abogado suspendido al descubrirse que falsificó su título académico, se ve forzado a asistir al Greendale Community College para conseguir un título válido. Jeff, un narcisista inmaduro y mujeriego, se verá atraído por Britta Perry (Gillian Jacobs), una compañera que se defina como atea y anarquista y que está obsesionada con el activismo, sea la causa que sea. Para estar junto a ella se une a un grupo de estudio para la clase de Spanish 101, que tiene como profesor al excéntrico Ben Chang (Ken Jeong). El plan de Jeff de estar a solas con Britta salta por los aires al conocer al resto del grupo de estudio, formado por una mezcla de individuos de razas, culturas y orígenes diversos que a priori no tienen nada en común:
Abed Nadir (Danny Pudi), un estudiante de cine mitad palestino mitad polaco que es un friky de la cultura pop con una memoria enciclopédica y que tiene problemas para relacionarse con otras personas.
Shirley Bennet (Yvette Nicole Brown), una madre soltera de color que busca convertirse en empresaria al terminar la universidad. Será vista como la “madre” del grupo, y se caracteriza por su corazón amable, ser un poco «maruja» y tener puntos de vista morales super tradicionales al ser una cristiana convencida y militante.
Troy Barnes (Donald Glover), estrella del futbol americano en su etapa de instituto que tuvo que abandonar su carrera deportiva debido a una lesión, parece a priori un estereotipo andante que va a sufrir una enorme evolución.
Annie Edison (Alison Brie), la miembro más joven e inocente del grupo que es a la vez una obsesiva que siente la necesidad de mostrar su valía a todo el mundo a pesar de ser una persona muy hermosa e inteligente para ocultar su sentimiento de inferioridad.
Pierce Hawthorne (Chevy Chase) es un millonario machista y racista que se matricula en Gleendale por aburrimiento, provocará un montón de conflictos dentro del grupo debido a su arrogancia y falta de empatía hacia los demás.
Mientras comparten clases y peripecias por el campus, a menudo se verán obligados a ayudar al extravagante decano de la universidad Craig Pelton (Jim Rash), en sus planes para hacer que la escuela parezca más respetable.
Se que probablemente sea el último en unirme a la fiesta, pero me uno a la marea de fans de Community. Me he divertido muchísimo con esta primera temporada de 25 episodios. La serie se caracteriza por utilizar un humor super inteligente que sabe tocar todos los palos de la vida social americana gracias al contraste que ofrecen los siete protagonistas, unido a las locas situaciones a las que se enfrentan en el campus. Además, me fliparon las continuas alusiones a la cultura popular en todas sus formas y por parodiar numerosos clichés del cine y la televisión. Y si ya sumamos a dos loquísimos secundarios como son el decano Pelton y el profesor Chang, estamos ante una combinación ganadora.
Debo reconocer que aunque esta primera temporada me ha encantado, los episodios van de menos a más. Los primeros episodios parecen la típica sitcom con bromas entre los personajes, y a medida que la serie avanza, abraza conceptos más locos y un humor meta referencial hacia otras obras de la cultura popular que convierten la experiencia en una barbaridad!
El episodio piloto que establece a los personajes y la situación de partida fue escrito por el propio Dan Harmon, y dirigida por Joe y Anthony Russo, que en total, dirigen juntos o por separado 14 de los 25 episodios de esta temporada. Los siete miembros del grupo de estudios son geniales y muestran un carisma y una compenetración genial.
Aunque la serie empieza contada desde el punto de vista del egocéntrico e individualista Jeff Winger, personalmente debo decir que ABED es para mi el verdadero hallazgo de Community. Globalmente, me encanta que todos los protagonistas sean imperfectos. Aunque tienen un gran corazón (excepto quizá Pierce, e incluso él tiene en el fondo algún elemento positivo), también complejos, inseguridades y problemas que resolver para mejorar como personas. Para ello, el contacto con personas con las que a priori no se tiene nada en común es fundamental, una clave de tolerancia super importante en estos momentos de polarización de nuestra sociedad que parece que todo está construido en torno al conmigo o contra mi y el tribalismo.
Hay un punto de inflexión en esta primera temporada que inicia el camino hacia el reconocimiento de la cultura friki, y es el episodio 7 “Introduction to Statistics”, escrito por Tim Hobert & Jon Pollack y dirigido por Justin Lin (Fast & Furious: Tokyo Race, Star Trek: Más Allá, y Fast & Furious 6), en el que durante la celebración de Halloween el uso de drogas le provocará un mal viaje a Pierce y culminará con Abed protagonizando uno de los momentos cumbre del frikismo televisivo.
Junto a este episodio, el episodio más icónico de esta temporada es el episodio 23 “modern warfare” escrito por Emily Cutler y dirigido de nuevo por Justin Lin, en el que fliparemos con la batalla de paintball más mítica de la historia de la televisón.
Otros episodios geniales son el 21, “Contemporary American Poultry”, escrito por Emily Cutler & Karey Dornetto y dirigido con Tristam Shapeero, en que los protagonistas se convierten en una mafia que controla el suministro de alitas de pollo de la cafetería, y el 9 “Debate 109”, escrito por Tim Hobert y dirigido por Joe Russo en el que Jeff y Annie formarán parte del equipo de debate que usará todos los medios a su alcance para ganar por primera vez para Glendale la competición.
Además, el final de temporada es excelente. “Pascal´s Triangle Revisited”, escrito por Hillary Winston y dirigido por Joe Russo, en el que aprovechando la fiesta de final de curso, subvertirán los tópicos de las comedias románticas en las que el chico (Jeff en este caso) tras muchas visicitudes consigue finalmente a la chica de turno.
Además de los episodios en si, que ya sería bastante, Community tiene un montón de cosas molonas, empezando por el título de cada capítulo, que aluden a títulos reales de asignaturas como “Spanish 101” o “introduction to film” o “Social Psychology” y que sirven como teaser del tema central del episodio. Pero es que además, los títulos finales son usados como divertísimos gags en los que normalemente Abed y Troy confirman su elevado frikismo creando situaciones super divertidas.
La primera temporada de Community ha sido tan buena y sorprendente no se me ocurre nada malo, quizá lo único sería que estos 25 episodios me los empapé demasiado rápidos y me dejaron con ganas de más.
Comparto el trailer de esta primera temporada:
Community es un clásico absoluto de la comedia y la serie que todo friki de algo debe ver obligatoriamente. Una comedia loquísima que me ha encantado de forma increible y recomiendo a todo el mundo.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Rambo ha vuelto. Last blood, dirigida por Adrian Grünberg, es la quinta parte de esta franquicia del cine de acción, y es una salvajada de película que ofrece justo lo que los fans pedimos de ella.
PUNTUACIÓN: 7/10
Después de haber vivido un infierno, John Rambo (Sylvester Stallone) se retira a su rancho familiar. Su descanso se ve interrumpido por la desaparición de su sobrina tras cruzar la frontera con México. El veterano emprende un peligroso viaje en su busca enfrentándose a uno de los carteles más despiadados de la zona y descubre que tras su desaparición hay oculta una red de trata de blancas. Con sed de venganza, deberá cumplir una última misión desplegando de nuevo sus habilidades de combate…
Hay que reconocer que Rambo: Last Blood NO es una película para todo el mundo, su nivel de violencia extrema explícita sin duda puede provocar que gente que no está acostumbrada pueda salir horrorizada de la película, algo que en parte es precisamente la intención de Stallone, mostrar que la violencia es horrible. Por tanto, un primer aviso sobre esto es necesario para evitar malos entendidos. Dicho esto, si te gusta el cine de acción y la violencia explícita no te asusta, creo que es una película perfectamente disfrutable.
John Rambo ha vuelto para una última aventura (de momento) a partir de un guion de Stallone con Matt Cirulnick, que desarrollan una historia de Sly con Dan Gordon. Adrian Grünberg, director de la notable Vacaciones en el infierno (2012) protagonizada por Mel Gibson, fue elegido para dirigir esta película de acción que desde el primer fotograma tiene claro el tipo de cine que es y a quien va dirigido. La película cuenta con fotografía de Brendan Galvin
Brian Tyler compone la música de la película recuperando el mítico tema de Jerry Goldsmith. Sobre esta banda sonora, Tyler comenta que “Rambo: Last Blood es una historia muy emotiva y la música debía reflejar el tono que el director, Adrian Grunberg, estableció tan bellamente. Escribí una serie de temas sinceros y apasionados que hacen eco del anhelo de Rambo por la familia, la justicia, la reclusión y la compasión. Estas ideas crearon una tensión tonal que fue desafiante y gratificante como compositor y hacían eco de los temas de pérdida, arrepentimiento, esperanza y venganza. Ha sido un viaje increíble componer para este personaje atemporal”
Me ha resultado muy curioso comprobar que aunque la película está localizada en Arizona y en el otro lado de la frontera en México, realmente fue rodada en localizaciones en Bulgaria y las Islas Canarias. Esta localización así como la presencia de los actores españoles Paz Vega, Sergio Peris Mencheta y Oscar Jaenada me hacen adivinar que probablemente la película haya conseguido ayudas fiscales en España que ayuden a financiar los 50 millones de presupuesto de la película. Además, Balboa Productions ha contado con la co-producción de Millenium Media (Nu Image), así como de una productora Templeton Media. No hay duda que hay que pedir en todas las puertas, aunque eso implique salir de la zona de confort de los Estados Unidos.
Esta película es una inesperada sorpresa para los fans del cine de acción en general, y de John Rambo en particular. Digo inesperada ya que han pasado 11 años desde que se estrenó John Rambo (Sylvester Stallone, 2008) una notable película en la que Rambo partía de la jungla del sudeste asiático para acabar volviendo a casa después de muchos años alejado de su hogar en Arizona. Y en este tiempo se estuvieron barajando argumentos para una posible quinta parte, con elementos tan extraños como que Rambo liderara a un comando en México para cazar a una criatura mejorada genéticamente. Finalmente, se impuso la opción más realista de enfrentar a John a un cartel mexicano que se dedica a la trata de personas.
A pesar de ser claramente una película de acción, consigue crear con cuatro pinceladas a personajes con los que empatizamos, como es Gabrielle (Yvette Monreal), la inocente sobrina de John que busca al padre que la abandonó de niña, María Beltrán (Adriana Barraza), la abuela de Gabrielle que perdió hace años a su hija y no quiere perder ahora a su nieta, o Carmen Delgado (Paz Vega) una periodista mexicana que perdió a su hermana a manos del cártel y que busca conseguir pruebas para llevarles ante la justicia.
En el lado de los villanos, los españoles Sergio Peris Mencheta y Oscar Jaenada son los sanguinarios hermanos Hugo y Victor Martínez, jefes del cártel local, y creo que realizan un buen papel metiéndose en la piel de personas horribles que se recrean en el dolor que causan y para los que la gente normal son solo stock que utilizar para sus negocios sucios. Villanos de manual que deseas que sean machadados de la forma más horrible posible. Y Sly por supuesto cumple con nuestras necesidades de forma horriblemente brutal.
Además, Sylvester Stallone ES John Rambo, de eso no hay ninguna duda. Hay que reconocer que Sly está muy mayor en esta película y le cuesta moverse, además de que nunca fue un buen actor. Sin embargo, con los años ha aprendido a dominar los ticks que mejor funcionan a cada personaje, ya sea Rocky o en este caso Rambo. John Rambo es un enfermo, a pesar de haber pasado años desde su último combate sigue sufriendo Trastorno de Estres Post-Traumático (T.E.P.T.) como tantos otros veteranos. Y a pesar de ser un hombre de pocas palabras de apariencia estoica, su dolencia es mostrada sin tapujos en la primera parte de la película, mostrando que a pesar de vivir una vida tranquila y casi feliz junto a Gabrielle y María, su mente no le deja descansar. Y cuando busque venganza, la muerte no es suficiente para estos HDP, su objetivo es hacerles sufrir como ellos han hecho sufrir a los inocentes, generando un climax final con las escenas más gores y bestias que recuerdo en mucho tiempo en una película comercial de estreno mundial.
Pocas veces he visto un sesgo tan claro entre la opinión de los críticos, que mayoritariamente han puesto a caldo a la película y actualmente solo cuenta con un 27% de aprobado en Rotten Tomatoes sobre 150 críticas, y la opinión de +5400 espectadores que la aprueban mayoritariamente tras verla en el cine, según la misma Rotten Tomatoes. En este sentido, te recomiendo que si eres fan del cine de acción en general y de Rambo en particular que vayas sin duda a verla, pasarás un buen rato viendo a Rambo sufrir y cometer una violencia extrema hacia sus enemigos.
Partiendo de que estamos ante una obra de ficción, he leído varias críticas lamentables que acusan de racista a la película por mostrar a los mexicanos como criminales como si eso significara que todo el pais y sus habitantes fueran malvados, algo totalmente falso y equivocado. De hecho, los tres personajes femeninos de la película son mexicanas (Carmen y María sin duda lo son y Gabrielle también si contamos la nacionalidad de sus padres) y muestran cualidades positivas. De hecho, si algo muestra Rambo es que una parte de la sociedad que es buena sufre la violencia provocada por la otra, personificada en los carteles. En ese sentido, todos los HOMBRES mexicanos aparecen como malos en la película, pero esto no es una crítica a TODA la sociedad, como mucho al patriarcado y al machismo de la sociedad. La mexicana, la america, cualquiera que explote a las mujeres y las uses como mercancía.
Stallone comentaba en la pre-producción que tras machacar en Asia a malas personas en sus películas anteriores, su principal preocupación era encontrar un enemigo que claramente mereciera la muerte. La respuesta la tenía muy cerca de casa, ya que según fuentes oficiales, más de 33.000 personas murieron en México de forma violenta en 2018, un triste record para el pais que ilustra que se encuentra en una emergencia nacional provocada por los carteles de la droga. Y frente a la mentalidad “buenista” de alguna gente, está bien que nos recuerden que los monstruos existen realmente y que hacen cosas horribles a gente inocente. Estos puntos de vista contrapuestos se reflejan muy bien en un diálogo que vemos en la película:
– Hay que pasar página. La venganza no es el camino, no nos devolverá a nuestros seres queridos.
– Voy a matarles a todos. Es cierto, no nos los devolverá, pero quiero que sientan el mismo dolor que sentimos nosotros. Estos cabrones van a saber lo que es el dolor.
FUCK, YEAH!!! Que podamos ver en una obra de ficción como estos monstruos son masacrados genera una catarsis emocional al espectador que al menos a mi me funciona.
Por otro lado, también se critica que la película se recrea en el gore y la violencia extrema, cosa que hay que reconocer que sucede, pero Stallone se justifica explicando que para él las películas actuales no muestran lo horribles que son las muertes provocadas por hechos violentos, y él tras comentarlo con veteranos, quiere mostrar toda su crudeza. Además, al iniciar su venganza Rambo deja de ser un ser humano y se convierte en un ser de furia abrasadora para el que la muerte no es suficiente y quiere recrearse con el dolor de sus enemigos. Y hay que decir que la película transmite perfectamente ambos elementos, y en ese sentido, la película es un éxito total.
Si le tengo que poner un pero diría que aunque las escenas emotivas son imprescindibles para crear el escenario para que lo que pasa a continuación nos impacte, creo que a Rambo: Last blood le cuesta arrancar y llegar al meollo, pero una vez todo se lía en México, tiene momentos muy muy punkies que al menos yo no esperaba que nos llevan al clímax más gore de los últimos años. El director Adrian Grünberg creo que realiza un correcto trabajo, consiguiendo ofrecer lo que se espera de esta película. En el apartado de la violencia, hay algunas muertes que están extremadamente bien filmadas hasta el punto que cuesta saber como han conseguido filmar de forma tan horriblemente realista algunas muertes.
Por otro lado, reconocer que el argumento es super básico y no se diferencia de cientos de películas de acción que nacen a partir de la pérdida o secuestro de un ser querido para convertirse en una típica historia de venganza. Rambo Last Blood consigue elevarse sobre la media por la forma en que nos muestra la enfermedad (T.E.P.T.) de Rambo y por la violencia extrema de sus imágenes.
Y como guinda del pastel, el final realiza un efectivo montaje con imágenes de las cinco películas que son una forma de dar un buen cierre a esta serie de cinco películas iniciadas en 1982 con Acorralado (First blood). 37 años, buff, es casi toda una vida.
Comparto el trailer de la película:
Rambo: Last Blood es una película que tiene claro en qué liga juega y ofrece un buen espectáculo acorde a las necesidades de sus espectadores. En mi caso, reconozco tras verla que soy un cliente totalmente satisfecho con el espectáculo ofrecido. Manteniendo este nivel, no ve importaría volver a ver otra película de Rambo dentro de 8 o 10 años. Conociendo a Stallone, creo que le queda cuerda para rato.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Tenía muchas ganas de leer a Grant Morrison narrando las aventuras de Hal Jordan. Las posibilidades que la vertiente galáctica de DC Comics ofrece al escritor escocés hacía imaginar unas historias super locas e imaginativas. Y tras leer este primer volumen dibujado con Liam Sharp, creo que estamos ante un buen comic que sin embargo no ha conseguido que conectara con él.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Grant Morrison (All-Star Superman, Final Crisis, Happy!) Se une al artista superestrella Liam Sharp (Wonder Woman, The Brave and the Bold) mientras exploran juntos lo que hace de Hal Jordan un héroe. Todo comienza cuando el Linterna Verde de la Tierra se encuentra con un misterioso alienígena que se esconde a simple vista, desencadenando una cadena de eventos que pondrá de rodillas al Cuerpo de Green Lanterns. Hay una conspiración intergaláctica en marcha, así como un traidor en las filas del Green Lantern Corps. Hal Jordan se ha enfrentado a las mayores amenazas del universo, pero lo que enfrentará a continuación desafiará todo en lo que cree. Las reglas del planeta Tierra no se aplican en el espacio exterior. ¿Hasta dónde llegará Hal Jordan para conseguir a su hombre? ¡Descúbrelo en esta aventura alucinante que cambiará para siempre cómo ves al Green Lantern Corps!
Este primer volumen publicado en España por ECC Ediciones en los 6 primeros números de su serie regular me han provocado sentimientos encontrados. Gran Morrison alterna conceptos super locos que molan mucho con una narración un tanto deslavazada que no acaba de centrarse en la que se supone que es la trama principal de este primer volumen.
Como el título indica, Morrison convierte a Hal Jordan en un policía galáctico y le hace hacer cosas de policías en un contexto de ciencia ficción. Se nota que tiene un montón de ideas para futuras historias, ya que el sector 2814 es enorme y hay mucho margen para contar aventuras que no parezcan un reciclaje de algo mil veces visto antes. En ese sentido, creo que podemos confiar completamente en Morrison.
Tras recuperar su puesto como Green Lantern del sector 2814, Hal Jordan tendrá que ponerse las pilas para resolver el misterio que amenaza al Corps. Para ello, liderará unos interrogatorios haciendo de poli bueno y poli malo, detendrá a Dios cuando intente apoderarse de la Tierra (probablemente las mejores páginas de este primer arco) y se infiltrará en una organización criminal que opera en las sombras. Morrison plantea cada comic como un capítulo cerrado que sirve para añadir detalles a la trama principal, pero durante dos o tres números no tenemos claro de qué trama principal estamos hablando exactamente, o incluso si dicha trama existe, de forma que casi hasta nos olvidamos de ella.
En el apartado artístico, nunca fui fan de Liam Sharp y su The Green Lantern no cambia la opinión que tenía de él. Su estilo es detallista y un poco «sucio», y aunque tiene páginas espectaculares y sus splash pages molan, sigue teniendo el problema de que se nota demasiado cuando las fechas de entrega le aprietan, de forma que junta a estas páginas brillantes se juntan algunas viñetas apenas abocetadas que no dan el nivel de un dibujante de primer nivel. En el último trabajo que le leí, Wonder Woman junto a Greg Rucka y Nicola Scott, su trabajo se benefició de la narración de Rucka que alternaba dos momentos temporales diferentes cada uno de los cuales era dibujado por un artista diferente. En The Green Lantern ya desde el primer número se nota que las 20 páginas mensuales más la portada le vienen demasiado muy justo.
Además, he oído comentar que el estilo a veces «sucio» de Sharp conecta con los comics ingleses clásicos de ciencia ficción,como Rogue Trooper o la antología 2000 AD. Es posible que sea así, pero en mi caso, es un estilo que no me permite disfrutar del comic como me hubiera gustado. Los colores de Steve Oliff son muy adecuados para el estilo de Sharp, pero tampoco consigue hacer que la lectura sea más fluida, algo imposible por otro lado con los lápices de Sharp.
¿Ha jugado el hype en mi contra? Es posible, porque todo lo que publica el calvo es para mi un acontecimiento comiquero, de forma que parece que «correcto» no sea suficiente. En todo caso, lo cierto es que bien porque no conecté con el dibujo o porque la historia a pesar de momentos puntuales no es especialmente carismática o con un gran lucimiento para Hal Jordan, no disfruté lo que esperaba a priori.
Comparto a continuación las primeras páginas del número 1, para que podáis valorar por vosotros mismo el comic:
El relanzamiento de Green Lantern de Grant Morrison y Liam Sharp es un buen comic repleto de imaginación e ideas locas que se ve lastrado por un dibujo con el que me resulta imposible conectar. Sin embargo, reconozco que Morrison presenta buenas ideas que permiten abrir un mundo de nuevas aventuras para el personaje.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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