Tenía ganas de ver la quinta y posiblemente última temporada de Cobra Kai que se acaba estrenar en Netflix. Comento mis impresiones de esta temporada, lo bueno y lo no tan bueno de una serie que en su temporada anterior ya mostraba claros síntomas de agotamiento.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Cobra Kai está ambientada 34 años después de la película original de Karate Kid, reexaminando la narrativa desde el punto de vista de Johnny Lawrence (William Zabka), y su decisión de reabrir el dojo de karate Cobra Kai que lleva a reavivar su antigua rivalidad con Daniel LaRusso (Ralph Macchio). En esta quinta temporada,
La serie, creada por Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg, basándose en los personajes de las películas clásicas de Karate Kid de los años 80 creados por Robert Mark Kamen, fue producida por Youtube Red, el fracasado canal con contenidos propios de pago que intentó lanzar Youtube entre 2018 y 2019. La espectacular primera temporada fue estrenada en mayo de 2018 mientras que la segunda lo hizo en abril de 2019. Tras la compra de la serie por parte de Netflix, estrenó su exitosa tercera temporada en diciembre de 2020, con una cuarta temporada estrenada a final de 2021. La temporada de 10 episodios tiene la virtud de ofrecer un buen final a la historia en caso que quieran finalizarlo ahora, y a la vez deja una enorme puerta abierta en caso de querer incluso ampliar la franquicia.
Las estrellas de Karate Kid Ralph Macchio y William Zabka repiten sus papeles como Daniel LaRusso y Johnny Lawrence. Cobra Kai también está protagonizada por Courtney Henggeler (Amanda, mujer de Daniel), Xolo Maridueña (Miguel), Tanner Buchanan (Robbie Keene, hijo de Johnny), Mary Mouser (Samantha, hija de Daniel), Martin Kove (John Kreese), Peyton List (Tory Nichols) y Thomas Ian Griffith como Terry Silver, el villano de Karate Kid 3.
En esta temporada tenemos el retorno de Yuji Okumoto como Chozen Toguchi, el villano de Karate Kid 2 reconvertido a amigo de Daniel, y los cameos de Sean Kanan como Mike Barnes, el luchador malo alumno de Terry Silver de Karate Kid 3 también reconvertido a buena persona y Robyn Lively, que interpretó a Jessica en Karate Kid 3.
Empezando al revés de lo que suelo hacer, la verdad es que noté unos clarísimos síntomas de agotamiento de la fórmula de Cobra Kai la temporada anterior, con un alargamiento de tramas de resultaba redundante y un exceso de elementos de culebrón en lugar de lo que nos gusta, los entrenamientos y combates de Karate. Tampoco me gusta nada que utilicen a Johnny de alivio cómico a costa de estar anclado en los 80 y por ejemplo no saber nada de tecnología. Creo que han alargado el chiste hasta niveles infumables y hace ya tiempo que dejó de tener gracia. Estos aspectos hicieron que le empezara a ver las costuras narrativas a la serie, y la verdad es que los tres o cuatro primeros episodios no hacen más que redundar en estos elementos que no me gustaron. El viaje de Miguel a México no pinta nada, el sentimiento de culpa de Daniel LaRusso tras perder ante Terry Silver acaba aburriendo y los gags a costa de Johnny por ejemplo al hacerle conductor de Uber me parece penoso. Visto desde ese punto de vista, la serie mantiene algunos de los elementos que menos me gustaban.
El paso del tiempo no le está jugando una buena pasada a las escenas de artes marciales. Y hay que entender que Ralph Macchio y Thomas Ian Griffith tienen 60 años y no están para muchos trotes, al igual que un William Zabka con 56. De hecho, dado que ¡Martin Kove tiene 75 años! la serie plantea para el combate que John Kreese tiene en la cárcel que lo realice Barrett Carnahan, el actor que interpretaba al joven Kreese que viajó a Vietnam. Dentro de los problemas físicos, esta solución creo que resulta bastante acertada. Y con sus carencias, sus combates en el climax final del último episodio me han parecido que tienen bastante fuerza y quedan bastante correctos en lo relativo a coreografías pero genial en la parte emocional.
Lo que no veo tan bien es que los combates de los chavales, sobre todo los de Samantha y Tory, sean tan tan flojos. Y tengo claro que esto no es una serie de flipadas tipo John Wick, pero después de 5 temporadas esperaba que ya plantearan combates mejores. Pero tampoco Miguel, Robbie o Eli (Hawk) me parece que hayan mejorado sus habilidades marciales, la verdad. De hecho, en las temporadas 2 y 3 hubieron unos brillantísimos combates multitudinarios que me volaron la cabeza. Lo visto en el climax de esta temporada me parece rodado con desgana y sin chispa, como si fuera un compromiso que hay que pasar de la forma más funcional y menos interesantes posible.
Por suerte, la serie triunfa por los personajes y la forma en que se van tejiendo las relaciones entre ambos. A pesar de lo que comentaba antes, la serie plantea un climax final super satisfactorio para Johnny y Daniel que hace que funcione como final de la serie si decidieran cerrarla aquí. También los chavales tras años de enfrentamientos y malos entendidos entre ellos terminan en un momento perfecto emocionalmente, lo cual me parece muy chulo. Siempre digo que una serie, comic, película, etc… normalita si el clavan el final te deja con buen sabor de boca que hace que el conjunto parezca mejor de lo que es (mira tú si no con Rogue One). Eso mismo sucede con el final de esta temporada de Cobra Kai, está muy bien.
Cobra Kai en muchos aspectos ha ido de crecer y mejorar, no dejando que los errores del pasado definan nuestro presente si el cambio es posible. Ese ha sido el centro emocional de Johnny y la temporada le muestra ya en paz consigo mismo y aceptando su vida y su amistad con Daniel. Un Daniel que aunque tiene dudas y cree que ha causado más mal que bien, al final entiende como le enseñó el señor Miyagi que algunas luchas deben ser luchadas porque no se debe permitir que los malos ganen. Su viaje emocional y su evolución me parece que está muy bien, dentro que los momentos iniciales en los que parece que Daniel ha cambiado de rol con Johnny y es él el oscuro no acaban de funcionar del todo bien.
La serie ha hecho gala de una enorme construcción perfectamente ensamblada en la que nostalgia y entretenimiento actual se daban la mano. En esta quinta temporada quizá llevan un pelín demasiado lejos lo de los cameos de actores de Karate Kid 3, pero en el fondo tampoco desentonan y consiguen dejarnos con una sonrisa.
Creo que es posible que esta sea la última temporada de Cobra Kai. Y lo digo a pesar que los guionistas han dejado una enorme puerta abierta para su continuación. En todo caso, diría que esta continuación debería ser con un nuevo título, ya sea Miyagi-do o quien sabe si no volverán al clásico Karate Kid. Lo digo porque tras este final, el uso de Cobra Kai como contraste de la escuela de Daniel y Johnny (Miyagi-do) ha dejado de tener sentido. Y no dudo que esta temporada va a tener una audiencia muy buena, además que al final estamos ante una serie bastante barata de producir. Estos motivos me hacen pensar que Cobra Kai podría terminar aquí, al mismo tiempo que se abre la posibilidad a un spin.of que amplíe la franquicia.
Al final, Cobra Kai ha sido un entretenimiento de primer orden, y a veces (¿siempre?) no hay que pedirle nada más a una serie de estas características. Lo que tengo claro es que a pesar de la decepción de la cuarta temporada y del inicio titubeante de esta, si la serie continuara, sea con el nombre que sea, yo estoy seguro que le daré una oportunidad.
Comparto el trailer de esta temporada:
A pesar de las dudas iniciales, Cobra Kai consigue levantar el vuelo y dejarnos con un gran sabor de boca en lo que podría ser el final de la serie, pero quien sabe si el comienzo de algo mayor.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Tenía ganas de ver una buena película de acción sin complejos, y creo que Juego de Asesinos, la última película de Joe Carnahan disponible en Prime Video ha cumplido perfectamente su función.
PUNTUACIÓN:7.5/10
Una comisaría de policía de un pequeño pueblo se convierte en el improbable campo de batalla entre un asesino a sueldo, una inteligente policía novata y un estafador que busca refugio tras las rejas sin ningún lugar al que huir.
Joseph Aaron Carnahan (1969) es un director de cine, guionista, productor y actor estadounidense especializado en cine de acción. Es conocido por películas como Narc, Smokin’ Aces, The A-Team, The Grey, o Boss Level. También escribió y dirigió varios episodios de la serie de televisión de la NBC The Blacklist. Carnahan escribe el guion de la película junto a Kurt McLeod, a partir de una historia de McLeod y Mark Williams. La película cuenta con fotografía de Juan Miguel Azpiroz, montaje de Kevin Hale y música de Clinton Shorter. La película de 107 minutos de duración contó con un presupuesto de 6 millones de dólares.
En el reparto tenemos a un potente dúo de caras conocidas dentro del género de la acción: Gerard Butler como Bob Viddick, un sicario profesional y Frank Grillo como Teddy Murretto, un estafador. Alexis Louder completa el trío protagonista interpretando a Valerie Young, una agente de policía novata en medio del caos. Toby Huss como Anthony Lamb, un asesino psicótico con un contrato y Chad L. Coleman como Duane Mitchell como el sargento de policía completarían el reparto en sus papeles principales.
Dentro de su modestia de medios, Juego de asesinos me ha parecido una película super entretenida que cumple más que de sobra su función, sobre todo teniendo en cuenta que la vi en casa gracias a estar disponible en Prime Video. La película tiene una duración perfecta de 102 minutos que empieza a tope y no da un segundo de respiro. Teniendo en cuenta que la mayoría del metraje tiene lugar dentro de la comisaría, realmente están pasando un montón de cosas todo el rato y hay varias sorpresas y giros inesperados que me han parecido buenísimos. Leyendo la sinopsis me daba cierto feeling a Asalto a la comisaría del distrito 13, pero realmente la película va por otro lado, nada que ver.
Carnahan como director, guionista y productor de la película plantea la película con varios toques de humor negro que funcionan muy bien y que ayudan a transmitir que tampoco hay que tomarla demasiado en serio, lo cual creo que va en beneficio de la historia y del visionado. Aunque hay una escena de una explosión que muestra que han ido bastante justos con el presupuesto, realmente el climax final lo he visto super potente y me ha dado lo que le pido a una película de acción de este tipo.
Si tengo algo menos bueno que comentar, dentro que me gustan Gerald Butler y Frank Grillo, realmente esperaba más de sus personajes y sobre todo de su enfrentamiento dialéctico y físico durante la película. En todo caso, sí me gusta que lo guarden todo para un potentísimo climax final plagado de fuego y muerte. El verdadero descubrimiento de la película para mi es Alexis Louder, que está genial como el único personaje moral de la película que tiene que enfrentarse a una piscina de tiburones en la que todos son enemigos que buscan su muerte. Dentro de su bisoñez, Louder se crece y mira de tu a tu a Grillo y Butler, lo cual me parece una pasada.
Comparto el trailer de la película:
Juego de asesinos es una estupenda película de acción que me ha dado justo el entretenimiento que necesitaba. Me parece perfecto que Prime siga ofreciendo este tipo de película de acción dentro de su catálogo. Ojalá muchas más películas así.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Segunda parte de de mi relectura de la etapa de Jonathan Hickman en Los Vengadores en la que me voy a centrar en el evento INFINITY publicado por Marvel Comics entre agosto y noviembre de 2013, tan sólo ocho meses después de empezar la etapa de Hickman.
Infinity es uno de los mejores eventos de Marvel del Siglo XXI, las cosas como son. Esto hace que la valoración positiva del mismo oculte que Marvel planteó un evento apenas siete meses después que Jonathan Hickman empezara su etapa en Vengadores y Nuevos Vengadores. En Vengadores Hickman contó con 13 números quincenales, con los que ya pudo empezar a contar su historia. Pero en Nuevos Vengadores apenas se habían publicado 7 grapas cuando empezaron los tie-ins del evento. Si el evento hubiera fracasado, que no lo hizo, la historia hablaría de una Marvel boicoteando a la que se suponía que era el comic franquicia de la editorial, interfiriendo la historia de Hickman con tramas añadidas que nada tenían que ver. Pero en este sentido hay que agradecer que la planificación de Marvel y las famosas reuniones anuales de Arquitectos en las que se planificaban las líneas maestras de la editorial para el año siguiente, permitieron a Hickman trabajar con margen suficiente para cuadrar de forma brillante este evento dentro de su historia-río.
INFINITY 1-6, de Jonathan Hickman, Jim Cheung, Jerome Opeña, Dustin Weaver y Dustin Ponsor (Agosto – Noviembre 2013)
«Sí… Todos conocemos esa Tierra, pero esta… esta es una Tierra más sabrosa que la acostumbrada. Una Tierra cambiada… Tenemos noticias de discordia en la casa Inhumana, cisma entre escuelas mutantes. Y ahora la noticia más sabrosa de todas… Hermanos. Hermanas. Afilen sus dientes, prepárense para consumir una gran comida. La Tierra, verán… No tiene Vengadores«. Corvus Glaive
El comienzo del evento de verano más esperado del año, que cambiará tu forma de ver el Universo Marvel: -El estallido de la guerra en dos frentes: La Tierra y el Espacio, con nuestros héroes divididos entre ellos. -El regreso de Thanos, que destroza el mundo.
Infinity tiene una virtud inédita en este tipo de eventos, y es que plantea DOS TRAMAS separadas dentro del evento, no una como siempre hemos visto. Mientras Los Vengadores viajan al espacio para enfrentarse a la amenaza planetaria que suponen los Constructores (la raza a la que pertenecía Aleph, el personaje presentado en Vengadores #1), Thanos decide atacar la Tierra al considerar que se encuentra desprotegida. En el comic / evento principal tenemos ambas tramas desarrollándose simultáneamente, mientras que las series centrales de Hickman (y en otros muchos tie-ins) veremos desarrolladas estas tramas por separado: Los Vengadores con Leinil Francis Yu centrados en la guerra estelar de todas las razas conocidas del universo Marvel 616 contra los Constructores, mientras que en Nuevos Vengadores con Mike Deodato Jr. veremos como los Illuminati se enfrentan a la amenaza de Thanos en la Tierra y a nuevas incursiones.
Una cosa que me ha gustado mucho de la relectura es que a pesar de tener un orden de lectura claro incluyendo los tie-ins, realmente leyendo la miniserie principal tienes las acciones principales, así como disfrutas de los principales momentazos del evento (y hay un porrón a lo largo de los seis números de la miniserie), de forma que casi no haría falta leer las series satélites. En este sentido, aunque Vengadores y Nuevos Vengadores son dos caras de la misma historia-río de Hickman y se supone que los lectores comprariamos seguro ambas series, si hubiera algún caso que un lector p.ej. sólo compraba Nuevos Vengadores, no necesitaba comprar la grapa de los Vengadores para disfrutar de la historia de los Illuminati y comprender lo principal que está pasando en el espacio. Y viceversa.
Thanos tiene su importancia más adelante dentro de la historia río de Hickman. Sin embargo, la sensación que me dio la relectura es que Hickman tenía pensado en sus planes iniciales la guerra contra los Constructores, a lo que Marvel añadió e impuso el añadido de la subtrama de Thanos en la Tierra que acabaría provocando uno de los hechos más cataclísmicos en el universo Marvel desde que en 2006 Wanda Maximoff dijo su ya mítico «NO MORE MUTANTS» en Dinastía de M de Brian Michael Bendis y Olivier Coipel: La destrucción de Attilan (hogar de los Inhumanos) y la dispersión por toda la tierra de las nieblas Terrígenas que provocó una explosión de nacimientos de Inhumanos en todo el planeta.
Para esto, hace falta un poco de contexto para entender los planes de Marvel que se reflejan dentro de esta miniserie. En 2012 Marvel Studios rompió el mundo del cine mainstream con Los Vengadores de Joss Whedon, consiguiendo que personajes considerados de segunda fila brillaran más que los iconos más conocidos del mundo del comic. En paralelo, Fox mantenía los derechos de los X-Men y en general de todos los mutantes. Aunque la franquicia cinematográfica iniciada en 2000 por Bryan Singer parecía en capa caída desde la decepción de X-Men: La decisión final (Brett Rattner, 2006), la brillante X-Men: First Class (Matthew Vaughn, 2011) insufló nueva vida a la franquicia. Y con el anuncio del retorno de Bryan Singer a la dirección de X-Men: Días de futuro pasado (estrenada en 2014), en esos momentos de 2012/2013 las cosas pintaban bien para Fox.
Esto provocó que Ike Perlmutter, CEO de Marvel Entertainment desde 2005, decidió que no Marvel Comics no iba a ayudar de ninguna manera a que Fox vendiera unas películas que eran competencia directa del MCU. Y para ello, Marvel planteó dejar de lado a la franquicia mutante, la principal línea editorial de Marvel durante más de 15 años gracias a la celebrada etapa de Chris Claremont. La jugada del staff editorial de Marvel pasaba por promocionar a los Inhumanos para intentar que se convirtieran en los mutantes del siglo XXI, evitando crear a nuevos mutantes (cuyos derechos cinematográficos pasarían directamente a pertenecer a Fox) y pasando a un segundo término en los planes de una Marvel que en esos años estaba centrada en la franquicia Vengadora. Todo ello empezó aquí en Infinity, al tener todo el arco de Thanos en la Tierra planteado para culminar en la dispersión de las Nieblas Terrígenas y el surgimiento de una nueva generación de personajes inhumanos, no mutantes. Fruto de esto surgió Ms. Marvel, el personaje creado por Sana Anamat, G. Willow Wilson y Adrian Alphona cuya serie de televisión acabamos de ver en Disney+ adquirió sus habilidades a raíz de estos hechos y fue una de las primeras y más populares entre los nuevos inhumanos de la editorial.
Volviendo al comic en si, hablando de la historia de Infinity, que Hickman pudiera disponer del doble de páginas respecto a los comics normales para desarrollar su historia fue una ventaja fundamental, consiguiendo transmitir la escala de evento de aniquilación global en el que el futuro de la Tierra 616 está doblemente en juego. De esta manera, en el primer número asistimos al poder destructor de los Constructores, capaces que destruir mundos enteros en un abrir y cerrar de ojos. Mientras esto sucede y obliga al grupo principal de Vengadores a partir a enfrentarse a esta amenaza antes que llegue a la Tierra. Mientras, Thanos busca un secreto en posesión de Rayo Negro, y el conocimiento de la marcha de los Héroes Más Poderosos de la Tierra precipita sus planes de invasión con su flota de naves piratas que van a bloquear el planeta.
En el apartado gráfico, el siempre notable Jim Cheung dibuja el primero y el sexto número de esta miniserie, con Jerome Opeña dibujando y entintando los números 2 a 5, con Dustin Weaver dibujando además algunas páginas de estos números. Todo el arco cuenta con colores de Justin Ponsor y para las páginas de Cheung encontramos entintados de Mark Morales, John Livesay, David Meikis y Guillemo Ortego. Cheung es un dibujante maravilloso que siempre está bien en todo lo que hace y sus dos grapas son estupendas en todos los aspectos, haciendo fácil lo difícil y convirtiendo la experiencia de la lectura de esta saga en un placer. De estas grapas destacaría su narrativa en general pero sobre todo un combate de Thor contra Thanos durante el climax ya en la Tierra que me recordó de alguna manera el final de Vengadores Infinity War. De hecho, diría que al ser este comic de 2013 y la película de 2018, la inspiración es más que evidente empezando por la presentación (si no estoy equivocado) de la Guardia Negra de Thanos en esta saga, que luego tendrían su versión cinematográfica pocos años después:Corvus Glaive, Proxima Midnight, Black Dwarf y Ebony Maw.
Comentaba hace una semana que quizá uno de los peros de los primeros números de Los Vengadores es que tras el primer arco dibujado por Jerome Opeña, los diferentes artistas se notaban uno o varios peldaños por debajo suyo, lo que provocaba que esos comics necesariamente fueron peores que los de Opeña. Y dentro de todo, cuando veo las páginas de Opeña en este evento, agradezco que tuviera los meses suficientes para poder dibujar estos cuatro números. Si el final del primer número de Vengadores es una de las grandes splash-pages de la historia de Los Vengadores, en este evento tenemos el momentazo de Starbrand en el tercer número que de alguna manera justifica sólo por esto su participación en la serie. Si a esto le sumamos el momento negociador de Thor en el cuarto y el homenaje de los planetas recuperados a los Vengadores tras expulsar de ellos a los Constructores, Infinity sirvió para confirmar a Opeña a uno de los grandes dibujantes del mainstream de esos años con un ojo especialísimo para transmitir épica más grande que la vida en las páginas de sus comics. Lástima que no se prodigue más.
Por cierto, otro de los elementos gráficos destacados de Infinity son sus estupendas y llamativas portadas conceptuales creadas para la miniserie principal por Adam Kubert, que aplican un color diferente a cada número / fase del conflicto, y que me parecen una pasada. Por el lado negativo, va a parecer con razón que le tengo tirria a Dustin Weaver, pero es que sus páginas las veo super flojísimas sumando además la comparación con Opeña y Cheung con los que comparte grapas. Aparte que estas páginas son en su mayoría pertenecientes a la trama de Rayo Negro y Attilan que se sienten de alguna manera secundarias a las tramas generales.
Viendo los grandes momentazos que Hickman prepara para cada número, queda claro que para él la guerra contra los constructores era lo principal de este evento. Pero incluso mostrando la invasión de Thanos y su combate contra Rayo Negro, Hickman incluye en esta parte de la Tierra las cosas que realmente le interesan a él, como la escalada en la guerra Wakanda-Atlantis (Black Panther – Namor) que llega casi a un punto de no-retorno, así como el hecho que las Incursiones de otras realidades no paran ni en medio de una invasión planetaria.
En todo caso, a pesar de las páginas más flojas de Weaver y de una trama de los Inhumanos que años más tarde se confirmó como un tremendo fail creativo que llevó a los mutantes a unos años penosos mientras se promocionaba una franquicia que se vio desde el comienzo que no tenía personajes con el carisma suficiente que justificaran la promoción tan enorme que recibieron, Infinity me parece uno de los grandes eventos de la Marvel reciente, un comic que todos los amantes de los Vengadores deberían leer.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
LOS VENGADORES 14-17 (PRELUDE) + 18-23 (TIE-INS) de Jonathan Hickman, Nick Spencer, Stefano Caselli, Leinil Francis Yu, Frank Martin, Gerry Alanguilan, Sunny Gho y David Curiel (Junio – Noviembre 2013)
Aprovechando la regularidad quincenal, 10 grapas de Los Vengadores se agrupan dentro del evento Infinity. Repito: 10 grapas. Hay que reconocer que los 4 números de preludio son bastante, bastante laterales y están centrados en las tramas normales de Hickman, de forma que el «preludio a Infinity» parece más una campaña publicitaria más que otra cosa.
En este Preludio, Nick Spencer ayudó a Hickman con el guion, entiendo que los diálogos, debido al supongo complejo trabajo de coordinación de todas las series. Estos comics están dibujados por el siempre correcto Steano Caselli, con color de Frank Martin y se centran en la continuación de las Origin Bombs lanzadas por Ex Nihilo al comienzo de la colección. Al activarse a la vez todos los seres nacidos de estas bombas genéticas en varias partes del mundo, empieza una carrera contra el reloj entre los Vengadores, que quieren evitar la amenaza, e I.M.A. que busca controlarlos. Al mismo tiempo, Manifold y el Capitán Universo viajarán al espacio donde descubrirán la amenaza de los Constructores y su capacidad destructiva a nivel planetario y que se dirigen hacia la Tierra. Mientras, Nighmask y Starbrand deben dar un paso adelante para ayudar a la Tierra frente a la inminente amenaza de los Constructores, mientras que los Capitanes América y Marvel viajan a Marte para reclutar a Ex Nihilo y Abyss a su causa, reuniendo la mayor y más poderosa alineación de los Vengadores jamás vista.
Con estos comics me pasa lo mismo que con los justo anteriores de Hickman que comenté en mi artículo de la semana pasada con la primera parte de la relectura de esta etapa. Son comics extremadamente correctos pero que en realidad no me transmiten nada, entrarían en la categoría de «bien sin más». Y mira que Caselli es un buen dibujante, pero la historia de Hickman y las amenazas que aquí tenemos no me infunden ni respeto ni sensación de amenaza. En cierto sentido, el propio calificativo del «Preludio» tampoco ayuda a disfrutar de estos comics, ya que de alguna manera Marvel te está diciendo que la amenaza de los mutados por la Origin Bomb de Ex Nihilo no es demasiado importante, como si de alguna manera estuviéramos haciendo tiempo hasta que llegaran los comics «buenos». Los de Infinity, claro.
Infinity llegó y los tie-ins directamente relacionados con el evento son los números 18 a 23, dibujados por Leinil Francis Yu con tintas de Gerry Alanguilan y color de Sunny Gho y David Curiel. Con Yu tengo una relación de amor-odio, le reconozco que sus páginas tienen fuerza y personalidad pero en muchos momentos se me hace muy difícil pensar en él como un «buen» dibujante. Sin embargo, Yu realiza las portadas respetando el branding cromático del evento y sus portadas son super chulas y poco habituales, de forma que imagino que llamarían un montón la atención al verlas en las baldas de las estanterías de las librerías.
En los números 18 a 21 Los Vengadores están en el espacio, ampliando los sucesos de la serie principal mientras las principales razas galácticas se enfrentan a los Constructores. En los números 22 y 23 ya tenemos el retorno a la Tierra para enfrentarse a la fuerzas de Thanos. Como en otros eventos de Marvel, estos tie-ins ayudan a dar mayor sensación de escala ante la amenaza, al mismo tiempo que nos dan información más o menos interesantes sobre personajes o situaciones que no tienen cabida en la historia principal, lo cual siempre mola a la hora de «empaparte» del evento.
Sin embargo, al final los grandes momentazos del evento están siempre en la miniserie principal, de forma que nunca tenemos en estas páginas algo realmente clave para la acción principal o visualmente potente. Por ejemplo, un grupo de Vengadores es hecho prisionero por los Constructores y en estas páginas vemos cómo son liberados, pero no es una escena clave en ningún sentido. De hecho, Hickman menciona esta misión de rescate en la miniserie con apenas una viñeta, luego al final no siendo malos comics no me dejan la sensación de «imprescindibles» para la comprensión y disfrute de este evento. Y estamos hablando de 6 números, la cosa no es moco de pavo, ojo. Por cierto, si esta sensación me dejan estos números, no quiero ni pensar qué pensaría de otros tie-ins como Capitana Marvel, que imagino sería aún más secundario que estos comics guionizados por Hickman.
Es cierto que la amenaza de los Constructores existe desde el primer arco de Hickman en Vengadores y es una trama central de su etapa. Pero en cierto sentido imagino que en un primer momento Hickman plantearía la miniserie Infinity dentro de la serie principal y cuando Marvel pensó en ampliar al historia y darle categoría de evento, tuvo que pensar nuevos contenidos para estos seis números, que son los que finalmente se publicaron.
PUNTUACIÓN: 7/10
NUEVOS VENGADORES 8 (PRELUDE) + 9-12 (TIE-INS + EPÍLOGO) de Jonathan Hickman, Mike Deodato Jr. y Frank Martin (Junio – Noviembre 2013)
Comentaba en el apartado de la miniserie principal que dentro que Hickman sigue los mandatos editoriales para lanzar la Bomba Terrígena de los Inhumanos, aprovecha en gran medida las grapas de Nuevos Vengadores para seguir desarrollando sus tramas relativas a los Illuminati. De hecho la serie se beneficia de tener tan sólo 5 grapas directamente relacionados con el evento, y de ellos un es un preludio, tres la trama principal y el último hace la función de epílogo del evento.
Tener en todas las grapas de Mike Deodato Jr al dibujo, con color de Frank Martin, es una ventaja enorme para poder disfrutar de estos comics, consiguiendo que los 12 comics que se habían publicado hasta ese momento tuvieran únicamente a dos dibujantes: Steve Epting y Deodato. En los últimos años Deodato ha envejecido bastante mal (y al ejemplo de The Resistance me remito), pero hace 9 años seguía siendo uno de los grandes artistas de la Marvel de la época. Sus páginas transmiten potencia y los personajes están todos perfectamente caracterizados.
En estas páginas encontramos la traición de Wakanda que provoca la destrucción de Atlantis, la venganza de Namor aprovechando a la Guardia Negra de Thanos, así como el descubrimiento que Rayo Negro ya tenía planeado lanzar las Nieblas Terrígenas, y la invasión de Thanos tan sólo adelantó el lanzamiento. Un Thanos que verá como su cuerpo es guardado en un sarcófago tras ser derrotado por su hijo Thane, el cual parecía que podía ser un personaje importante pero acabó teniendo una presencia muy menor en el universo Marvel.
Hay eventos en Marvel que obligan a parar durante varios meses la trama principal de muchas grapas y dejan mal sabor de boca en el lector que estaba disfrutando más esos argumentos normales. NO es el caso de estos Nuevo Vengadores, en los que Hickman consigue integrar acertadamente esta doble vertiente narrativa, ofreciendo unos comics super entretenidos que ayudan a hacer avanzar la historia río y a la vez aportan matices interesantes a Infinity. Unos comics que me dejaron sensación más que satisfactoria. Desde luego, mucho mayor que la que tuve con los comics de la serie hermana.
PUNTUACIÓN: 8/10
Infinity fue un gran evento de Marvel. Sin embargo, no consigue que me quite la sensación que los Nuevos Vengadores son la colección realmente buena de la etapa de Hickman, quedando la que se supone la colección principal en un segundo plano. No podéis imaginar lo curioso que esto me parece, la verdad.
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Ya llegamos al ecuador de She-Hulk: Abogada Hulka en Disney+ con otro episodio correcto y razonablemente divertido con Jennifer Walters en el centro de la disputa por su nombre
PUNTUACIÓN: 7/10
Episodio 5. Malota, verdosa y, en vaqueros, una diosa.
Hulka descubre que Titania ha registrado su nombre y la ha demandado.
Quinto episodio de la serie de 31 minutos de duración (24 sin los títulos de créditos) dirigido por Anu Valia, con guiones de Dana Schwartz, manteniéndose Jessica Gao como la creadora de la serie.
Tatiana Maslani como Jennifer Walters y Ginger Gonzaga como Nikki Ramos, la mejor amiga de Jen, siguen en los papeles principales, y en este episodio encontramos el retorno de Jameela Jamil como Mary MacPherran / Titania, a la que vimos brevemente en el primer episodio.
Quinto episodio de She-Hulk y las sensaciones siguen siendo buenas y creo que tenemos ante nosotros la serie más satisfactoria de Marvel Studios de este 2022 (Ojo de Halcón se estrenó en 2021. Partiendo de la ligereza de su premisa y su falta de pretensiones. La idea de caso por episodio que afecta además a la vida de la protagonista, y de plantear cliffhangers finales que te dejen con ganas de ver el siguiente episodio, es algo tan televisivo que sorprende que Marvel haya optado por la sencillez de aplicar esta fórmula. Partiendo que era algo que NO había hecho hasta ahora en Disney+, al haber creado una historia unitaria dividida en diferentes capítulos. Y es cierto que esta serie tiene un feeling total a la etapa de Dan Slott con el personaje, pero realmente Slott lo que hizo fue copiar la fórmula de Amy McBeal (o La Ley de L.A. o tantas y tantas otras) y aplicarlo al universo Marvel.
Tatiana Maslani lo sigue haciendo genial en su doble vertiente de Jenifer y Hulka, y me gusta que en este 5º episodio resuelva la duda inicial del personaje y asuma por fin que ELLA ES HULKA. El episodio consigue dejarte con buen sabor de boca a pesar que los 24 minutos del episodio vuelven a saberme a poco. Por cierto, no se si es que ya no ve la serie nadie o que ya no es novedad, pero me alegra que todos los espectadores hayamos aceptado el CGI de Hulka con naturalidad. Un CGI que nunca me pareció mal para empezar.
Comentaba antes la influencia de Ally McBeal, y la verdad es que en cierto sentido Hulka me está recordando a esa serie, un concepto que se ve con agrado y cumple de sobra el elemento de entretenimiento pero que olvido con la misma velocidad que lo has visto. Veo como positivo (muy positivo) que la serie acepte y abrace la ligereza de su propuesta. Pero a la vez me parece que una vez termine esta primera temporada y la sorpresa (y alegría) de ver a Hulka en imagen real, puede pasar que no me llame nada ver una eventual segunda temporada del personaje si plantean repetir esta fórmula de comedia ligera en el ámbito legal.
Quiero pensar que Marvel NO repetiría esta fórmula dos temporadas seguidas y plantearían un giro que la hiciera novedosa, pero la verdad es que a falta de ver los episodios de Matt Murdock que empezarán la semana que viene, la serie creo que no va a dejar poso. Estando bien, ojo. Pero entra en la categoría de «bien sin más».
She-Hulk está siendo razonablemente divertida y me está gustando, pero a no ser que Matt Murdock lo remedie, la serie va a acabar en la categoría de correcto sin más.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Hoy 16 de septiembre alcanzo el hito de cumplir 900 días consecutivos publicando artículos en el blog, una cifra alucinante que creo que no está al alcance de todo el mundo.
Digo siempre que este blog stars-my-destination nació como un ejercicio de un curso que estaba realizando hace nueve años que se ha convertido en un diario del entretenimiento friki que consumo, ya sea en comics, cine, televisión o novelas. Aunque no siempre es posible, en este blog o en mi cuenta de Twitter intento hablar siempre en positivo, razonando mis opiniones y evitando soltar frases categóricas como «esto es una mierda».
Aprovechando este artículo de celebración, hoy planteo un editorial para centrarme en una figura que ha estado salpicada por la polémica este pasado mes de agosto: la DIVULGACIÓN DE COMICS.
Según la R.A.E., divulgar es «Publicar, extender, poner al alcance del público algo«. Todo aquella persona que se dedique a recomendar y/o valorar obras de cualquier medio dándolas a conocer a un público que no las conoce entraría en la categoría de «divulgador». Y en un mundo tan minoritario como el mundo del comic, cuantos más divulgadores haya, mejor.
En Agosto la ACDCómic, Asociación de Críticos y Divulgadores de Cómic de España publicó su habitual listado de «Comics imprescindibles» del primer semestre del año. Pocos días después, Alfredo Matarranz de Tomos y Grapas publicó su listado de «50 comics esenciales sin filtro» del mismo periodo, volviendo a recrudecerse una polémica antigua al recordar que la ACDCómic rechazó su candidatura a entrar en esta asociación porque según sus estatutos, al ser librero y tener una tienda, sus reseñas podían estar sesgadas al buscar obtener un beneficio económico.
Matarranz entró en modo polémico, super sensacionalista y vehemente (por no calificarlo de maleducado) al indicar que publicaba su lista, que era la buena, al ver como la lista de la ACDCómic («una mierda» en sus propias palabras) estaba super sesgada al no incluir autores de primera fila con obras publicadas en ese periodo por motivos no relacionados a la calidad de la obra en cuestión, sino por aspectos ideológicos y de amistad (o falta de ella) con determinados autores que en ese caso si aparecían en el listado de la ACDCómic.
Soy de la opinión de que en un medio tan ninguneado como es el comic, cuantas más listas de comics «imprescindibles» hayan, mejor para los lectores. Si algo bueno tienen, es dar a conocer comics que pudieran haber quedado ocultas dentro de la avalancha de comics que se publican todos los meses. Por cierto, ¿crisis, quién dijo crisis? Pero también es verdad es que hoy en día hay que saber la fuente, porque recuerdo que Rockdelux (por decir una revista más o menos generalista) también hacía listas de sus comics «Esenciales», y sus recomendaciones no encajaban casi nunca con mis gustos, encontrando muchas gafapastadas y similares que no me interesaban para nada. Pero como digo, que haya una lista de algo no significa que tengas que usarla, simplemente saber que está ahí en caso de querer probar algo diferente.
Mojándome en la polémica, me da la sensación que ACDCómic intenta convertirse en LA asociación de Críticos y Divulgadores de Cómic de España, no UNA asociación entre muchas otras. Yaunque quiere ir de mayoritaria y abierta a todos, en el fondo son un grupo de gente cerrado a la que le molesta tener que admitir a alguien con el que no congenian, dejando fuera a todo el que no conecte con ellos, personal o ideológicamente. Que no sea de su cuerda, vamos. Y esto es algo que se nota demasiado. Como también se nota lo mucho que les molesta que alguien se lo eche en cara públicamente, porque muestra al público comiquero que el emperador realmente va desnudo.
No me gusta la mala educación y los exabruptos de Matarranz, pero negar a un librero que pueda pertenecer a esta asociación cuando hay otros que si están incluidos, aunque sea a título particular, es de chiste. Como lo es que haya conflicto de intereses y se dude de las intenciones de un divulgador como Matarranz y se mire para otro lado ante gente muy válida que pertenece a la asociación trabajando en editoriales que venden comics y agradecen toda la publicidad posible para sus obras. Que sólo vean un tipo de conflicto de intereses creado casi ad-hoc y no tengan problema con todos los demás es, siendo suave, asombroso. Cuando de lo que se supone que debería buscarse es la pertenencia de todo tipo de sensibilidades.
Una lista de esenciales votada por 50 personas (o las que sea) refleja únicamente los gustos de los participantes. Nada más y nada menos. Pero si resulta que esas personas son fans del baloncesto y odian el fútbol, lo más normal es que en el listado resultante de sus votaciones habrá un desequilibrio entre los trabajos destacados, apareciendo seguro muchas obras relacionadas con basket y casi seguro ninguna que hable del deporte rey. Y a lo mejor ese año el mejor comic del año trata de fútbol, pero el sesgo inicial de los votantes impedirá seguro que sea valorado como se merece. Mi ejemplo de «basket / futbol» puedes sustituirlo por los conceptos que tú consideres, probablemente no te equivoques. Es justo porque este sesgo existe y es inevitable porque todos tenemos el nuestro, que cualquier asociación que busque ser generalista y mayoritaria debería buscar e invitar a divulgadores lo más variados y eclécticos posibles que amplíen el abanico de posibilidades. No poner trabas, invitar. Para que no parezca que no quieres que nadie vaya a molestarte en tu club de amigos.
Un divulgador puede ser un crítico muy importante o simplemente un colega con el que compartes gustos y te recomienda un comic que no conocías. En muchos casos, casi le doy más valor al segundo grupo de personas que al primero. En este sentido, tengo que dar las gracias a GrumpyOldMate por recomendarme muchos comics geniales o a Andrés Totoro por sus recomendaciones de películas. En estos momentos de redes sociales es absurdo negar la importancia del segundo grupo, las recomendaciones de comics es más probable que te lleguen antes a partir de un video de Youtube que de un artículo de El País. Y por mucho que nos empeñemos, no se pueden poner puertas al campo.
Volviendo a mi blog, mi yo víctima perpetua del Síndrome del impostor me impide calificarme a mi mismo como divulgador. Pero no conozco a nadie que haya publicado 900 artículos y reseñas consecutivas en este periodo de tiempo sin fallar ni un día. De hecho, webs de referencia que me gustan mucho como Sala de Peligro con varios redactores, no publican contenidos todos los días mientras que yo si. Buscando el dato he comprobado que de los 365 artículos que publiqué en 2021, 176 eran reseñas de comics. Es decir, prácticamente cada dos días publico una reseña de un comic, dejando el otro día para el resto de contenidos. En 2022 ya llevo 116 reseñas de comics publicadas. ¿Cuántas webs, tiktoks, blogs o podcasts realizados por una persona existen en España con este volumen de contenidos comiqueros? No se trata de presumir, pero sinceramente diría que ninguna.
Y como persona individual que soy, tengo un primer condicionante clave a la hora de escribir mis artículos, y es que sólo puedo escribir de aquello que he consumido, de aquello quehe comprado, me he suscrito o fui a ver al cine. O que algún amigo me ha dejado para poder leerlo físicamente (¡gracias Enrique!) Me gusta practicar el viejo dicho de «poner mi cartera donde pongo mis opiniones«, y os aseguro que no recibo copias de prensa de ningún comic, partiendo que no tengo la audiencia de un Strip Marvel o similar. Aunque por otro lado, eso me obligaría a escribir sobre una obra que a lo mejor no me interesaba para empezar.
Hay otro aspecto complejo del aspecto de «divulgador» y es que hoy en día es muy difícil alcanzar a público que no esté ya en mi círculo comiquero. El gran problema actual de las redes sociales es que sólo hablas a conversos, si Marvel o DC no consiguen alcanzar al público «diverso» que se supone existe más allá de los superhéroes que es la clave para aumentar sus ventas, ¿qué posibilidades tiene una persona como yo escribiendo desde Castellón? Veo difícil que alguien que no sabe nada de comics y quiera comenzar a leer en algún sitio entre en mi blog para buscar recomendaciones, aunque estaría muy guay si alguna vez sucediera. Es por esto que aunque a veces se les critique, hay que aplaudir a los divulgadores que sí alcanzan a ese público no comiquero y consiguen que se interesen por el mundo del comic, sea la obra que sea. En mi caso modesto, con que alguien se animara a leer Ice Cream Man o los comics de Daniel Warren Johnson gracias a mis reseñas, me daría por super satisfecho, no le podría pedir más al mundo comiquero. Un comic y un autor que yo mismo descubrí porque alguien me los recomendó en su momento. Porque así funciona, y la rueda sigue girando.
Tengo claro que empecé a escribir mi blog en un momento en que lo escrito estaba en desuso y lo que se lleva es lo audiovisual, ya sea Youtube, Tiktoks o más recientemente Twitch. Y por este motivo, aunque las estadísticas del blog no paran de crecer, nunca tendré las visualizaciones de un Tomos y Grapas, por poner el ejemplo de alguien que comenté antes. Pero el vicio de escribir sigue siendo super adictivo para mi, así que no tengo pensado cambiar a otro formato a corto o medio plazo. Porque lo importante es hablar (escribir) de las cosas que nos apasionan, y el comic es una parte muy importante de mi vida.
Quiero aprovechar para una vez más volver a daros las gracias a todos los que me leéis, vuestros comentarios y me gustas me dan la vida. Poder interactuar con vosotros es una parte super importante para compartir y disfrutar nuestra afición comiquera. En ese sentido, como he comentado muchas veces, tengo que reconocer que estoy disfrutando de la parte buena de las redes sociales.
¡Gracias a todos por estar ahí!
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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