Walter Simonson tiene ya 74 años, pero eso no le impide ofrecer en su tercer volumen de Ragnarök, publicado recientemente por Panini, una nueva muestra de su envidiable solidez artística y creativa.
PUNTUACIÓN: 7,5/10
La destrucción de Helheim
Continúa la revisión de los mitos nórdicos a cargo del legendario Walter Simonson. No todas las viejas historias son ciertas. Thor sobrevivió a la gran batalla de los dioses contra sus enemigos, y muchos de estos también lograron escapar. Ahora, su camino lo llevará a Helheim, el reino de la Muerte, donde se encontrará con multitud de amenazas: una mina de esclavos encargados de desenterrar minerales para forjar espadas que matan a dioses, lobos monstruosos que lo harían pedazos en su rabia y las innumerables huestes de Helheim. ¡Porque Thor busca el destino oculto de Hel, la Reina de los Muertos e hija de Loki!
Este volumen recopila Ragnarok: The Breaking of Helheim 1-6 USA, publicados en 2020.
Tengo que reconocer que antes de leer este nuevo volumen de Ragnarök que Panini publicó el pasado mes de abril, tuve que volver a leer los dos anteriores ya que prácticamente no me acordaba de nada. Y lo primero a destacar es que no recordaba que hubiera pasado tanto tiempo, ya que el primer volumen se publicó en 2016 y el segundo a finales de 2017. Es decir, han pasado más de tres años. Por un lado, el tiempo no cabe duda que pasa volando, pero no le recuerdo a Simonson otros trabajos que justifiquen esta tardanza, más allá de la propia vida y las piedras que nos va poniendo en el camino. Simonson dibujó si no recuerdo mal algún número suelto durante el final de la etapa de Jason Aaron en Thor y cada pocos meses veo una portada suya en algún comic suelto, pero poco más. A no ser que algo se me haya escapado, que también puede ser.
Puestos ya en faena, Ragnarök tiene lugar en un mundo en el que los dioses nórdicos cayeron hace siglos, y en el tercer volumen asistimos al viaje del renacido Thor a Helheim para descubrir que sucedió con Hel, la Reina de los Muertos. Y es curioso como partiendo que es un comic que me ha gustado bastante, toda la narración de Simonson tiene un feeling añejo como de otro tiempo. No es que esté mal, ojo, pero me siento como si volviera ser un chaval en los años ochenta y cogiera un comic de mi librería.
El viaje de Thor, y varias lineas argumentales secundarias que también iremos conociendo en este volumen tienen un estilo de narración super comprimida, como se hacía antes, de forma que pasan un montón de cosas en cada número y casi te dejan la sensación que lo que aquí leemos en una grapa, Marvel o DC lo hubieran exprimido sin duda en un arco argumental de cuatro o cinco números. La forma en que Simonson va al grano dándonos un montón de información y momentos super épicos me parece excepcional. El que tuvo, retuvo.
Sin embargo, debo reconocer que Simonson, manteniendo una lucidez envidiable teniendo en cuenta su edad, no consigue crear unos personajes que emocionen o que transmitan el carisma que se les supone. Algo que vemos sobre todo en lo relacionado a THOR. Todo es correcto y es genial ver las páginas de Simonson con colores de Laura Martin, asistida puntualmente por Lovern Kinzierski y Len O´Grady, pero al conjunto le falta algo para que me parezca un comic realmente grande.
Sobre el estilo de dibujo, en cuanto a narrativa y en lo referido a sus momentos grandilocuentes Simonson sigue siendo muy grande y me justifica de sobra comprar sus comics, sobre todo teniendo en cuenta que en el mejor de los casos (ojalá) hablamos de un tomo anual. Dicho esto, junto a sus grandes virtudes también encontramos viñetas en las que las figuras están apenas abocetadas y sin facciones en el rostro. Esto no es algo nuevo, incluso en su Thor en Marvel en los 80 las figuras en un segundo plano solían dejarse a medio hacer, por decirlo de alguna forma. Sin embargo, en este aspecto sí veo a un Simonson un pelín acomodado que evita dibujar más de la cuenta en escenas que sí necesitaban ese plus.
Puede que Ragnarök tenga cierta sensación “viejuna” y sinceramente no me ha flipado su lectura, pero mi corazoncito de fan veterano no puede más que alegrarse al comprobar que Simonson mantiene una solidez notable a sus 74 años, consiguiendo que la sonrisa brote en mi cara cada vez que veo un KRAKATOOOM!!! en la página.
Comparto las primeras páginas de este comic:
No tengo duda que seguiré comprando Ragnarök a medida que Simonson lo vaya publicando. De hecho, hay que agradecer que Panini se haya arriesgado a publicar este comic dado que no estamos hablando del artista “hot” del momento.
PUNTUACIÓN: 7,5/10
Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Termino la lectura de la serie en solitario de la Bruja Escarlata con el tercer volumen publicado por Panini en 2017 y que cerró la historia planteada por el veterano escritor James Robinson.
PUNTUACIÓ: 6/10
Contiene Scarlet Witch v2, 11-15 USA Último tomo. La Bruja Escarlata viaja hasta Serbia, para zambullirse profundamente en sus raíces gitanas. ¿Quiénes eran sus padres? ¿De dónde vinieron? Wanda descubrirá las respuestas… y buscará venganza.
Guión de James Robinson, con dibujo de Leila Del Luca y Felipe Sobreiro (numero 11), Annapaola Mariello con Matt Yackey (12), Jonathan Marks-Berracchia y Rachelle Rosenberg (13), Shawn Crystal y Chris Brunner (14) y Vanesa R. Del Rey con Jordie Bellaire (15 y último de la serie).
Pues lamento decirlo, pero este último volumen de la Bruja Escarlata me ha parecido el peor de los tres. De hecho, hay muy pocas cosas que me funcionan en estos comics. Empezando por la historia de James Robinson, que en el momento en que debe darnos respuestas a todo, al problema de la magia y a la historia de Wanda, su verdadero origen y alcance de sus poderes, éstas no pueden ser más random y más ¿intrascendentes? Con lo bueno que fue Robinson en el pasado, no entiendo qué ha fallado aquí.
También hay que reconocer que Marvel la cagó cuando cambió el origen de Wanda y Pietro para hacer que NO fueran mutantes por culpa de las películas de Fox y para no «cederles» personajes a la competencia. Eso provocó un montón de problemas que al menos en parte James Robinson se encarga de aclarar, estableciendo cual es el origen y la cronología oficial de su pasado que va a regir a partir de ahora. Sin embargo, esta historia no acaba de funcionar debido a un deficiente dibujo sin personalidad que falla en imprimir la dosis de emoción que esta historia debería tener.
Peor es el tema de la amenaza en la sombra que estaba amenazando el mundo de la magia desde el número uno. Y esto sí es 100% cosa de Robinson. El climax del número 14 me parece un bluf de principio a fin, no sólo por la amenaza y su nula presencia, sino por unas utilizaciones de poderes mágicos convertidos en explosiones de luces mágicas que no pueden ser más chorras. Peor es el propio final de la serie, en el que no acaba de quedar clara cual va a ser la función de Wanda en el Universo Marvel. ¿Caza demonios, exorcista, aventurera sobrenatural, arqueóloga de la magia? Todo y nada a la vez. De hecho, hacer que Wanda tuviera que pagar un precio por usar la magia, algo que también vimos en la etapa de Jason Aaron en Doctro Extraño, era algo interesante, pero eso queda eliminado al final, de forma que hasta eso se siente como una pequeña decepción. Por otro lado, si esperabas saber el límite a los poderes de Wanda o en general cómo funcionan, no esperes encontrarlo tampoco aquí.
Pero no es solo la historia de Robinson, el apartado artístico también es motivo de queja en este volumen. Cuando el comic planteaba historias más o menos autoconclusivas, podía tener cierto sentido que cada número estuviera dibujado por un artista diferente. Pero en este volumen los números 11 a 14 cuentan la historia de origen de Wanda, por lo que el baile de dibujantes le hace mucho daño a la narrativa conjunta. Pero es que además los editores con mal criterio optan por artistas que con completamente diferentes entre si, lo cual hace que todo case aún peor, de forma que si la historia de Robinson era normalita, su lectura sea mucho peor.
En este sentido, me parece un fail como una casa la elección de los diferentes artistas sin pensar en cómo van a quedar cuando la historia se leyera de un tirón como es el caso. A una correctísima Leila Del Luca con Felipe Sobreiro en el número 11, que empieza la historia en Croacia, le sigue Annapaola Mariello como artista del número 12. Este número es clave en la serie, porque conocemos a un familiar de Wanda y Pietro aún con vida, pero su estilo super funcional random no consigue transmitir personalidad o la más mínima emoción en uno de los momentos clave para Wanda. Este número me pareció artísticamente de los más flojos de la serie.
En el número 13, Jonathan Marks-Berracchia con color de Rachelle Rosenberg es todo lo contrario, un dibujo «feista» en la tradición de un comic Vertigo casi de Ted McKeever, con unas páginas repletas de manchas oscuras y unas figuras antinaturales. A Marks-Berracchia se le hace muy complicado contar una historia con sus viñetas de forma fluida y no pega en nada con los comics publicados antes ni después. Tras este comic, Shawn Crystal y Chris Brunner nos dibujan el climax de la búsqueda de Wanda en el número 14, un comic que como comentaba anes en lo artístico tampoco funciona en ningún momento. Es cierto que la historia es random y Robinson no está en su mejor momento, pero el dibujo de este número también lo vi muy muy flojo.
Por último, tiene sentido que Vanesa R. Del Rey con Jordie Bellaire que abrieron la serie se encarguen del último número que lo cierra. Y aunque no conecto con el estilo de Del Rey al menos sí le encuentro personalidad. En todo caso, este número como cierre de la historia de Wanda la verdad es que tampoco me acaba de funcionar, lo que hace que globalmente este comic me haya dejado con cierta sensación de intrascendencia.
He acompañado esta reseña con páginas de cada uno de los cinco números de la serie para que también vosotros podáis valorar de alguna manera si estos artistas se compenetran o si son un huevo y una castaña entre si. Ya sabéis mi opinión al respecto, pero creo que tenéis elementos para poder crearos vuestro propio criterio.
El comic de Bruja Escarlata ha terminado siendo un comic correcto sin más, alejado del carisma y el entretenimiento que nos tienen acostumbrado los comics Marvel. Puede resultar interesante para los fans del personaje entre los que me incluyo, pero poco más. De hecho, ahora mismo no me ha dejado con ganas de recomendarlo a nadie.
PUNTUACIÓ: 6/10
Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Tras mis reseñas de ayer con la primera parte de los comics de la franquicia mutante, hoy analizo los dos comics escritos por Benjamin Percy, X-Force y Lobezno, espléndidamente dibujados por Joshua Cassara y Andy Kubert, respectivamente.
X-FORCE 11, de Benjamin Percy, Joshua Cassara y Guru-eFX
Una serie en el contexto de Reinado de X. Terrores de las profundidades. Forja, Lobezno y Quentin Quire se adentran en las profundidades del mar, donde un mortífero descubrimiento sacará a la luz un lado oscuro de Krakoa.
Contiene X-Force 16 USA.
Hay un elemento que es fundamental en la narrativa serializada del mundo del comic que no siempre valoramos como se merece y que de hecho suele pasar desapercibido, y es la elipsis. Este elemento está muy presente en la actual etapa de X-Force permitiendo a Benjamin Percy centrarse en lo más importante, dejando otros sobreentendidos al ver en la página el resultado final. Así comienza el número de mayo de X-Force que nos trae a un Percy en total sintonía con un Joshua Cassara totalmente desatado en el apartado gráfico.
Si la historia de Percy nos está llevando cada mes por caminos interesantes que no parecen refritos de otras historias previas, el dibujo de Cassara es todo personalidad, añadiendo gracias al color de Guru-eFX un toque malrollero lovecraftiano que me tiene muy loco. De hecho, a golpe de calidad y una vez terminado el evento, X-Force se está ganando a pulso el título de comic favorito de mi lista de la compra mutante.
PUNTUACIÓN: 8/10
LOBEZNO 9, de Benjamin Percy, Andy Kubert y Frank Martin
Una serie en el contexto de Reinado de X. Lobezno vuelve a Madripur para una subasta organizada por criminales en la que se venden al mejor postor artefactos pertenecientes a superhéroes. Van a traer a Logan algo más que malos recuerdos.
Contiene Wolverine 9 USA.
La vuelta de Lobezno a Madripur sirve de pretexto para que Andy Kubert realice un despliegue visual espectacular mientras Logan recuerda algunos momentos de su pasado más doloroso cuando fue un asesino anmésico a las ordenes de Weapon-X. Alguna vez he comentado que no conecto con el estilo de los Kubert (de ambos, ni con Andy ni con el estilo de Adam), pero tengo que reconocer que Andy tiene un diseño de página brillante que hace que la lectura siempre sea un placer sorprendente, que te hace querer girar la página a ver qué as se está guardando en la manga. Y hay varias páginas en este comic que me dejaron un ¡WHOA!! en la cara mientras lo leía.
Si además del despliegue visual tenemos una historia de Percy más que interesante que bebe de la rica historia del personaje, tenemos un cocktail ganador que confirma a Percy como uno de los guionistas más en forma de Marvel en aventuras 100% pijameras.
PUNTUACIÓN: 8/10
En resumen, este mes puse algunos peros a los comics de Patrulla X, Merodeadores y Nuevos Mutantes, pero en lo referido a comics de aventuras mutantes, estoy disfrutando como un enano el trabajo de Benjamin Percy, Joshua Cassara y Andy Kubert. A este nivel, voy a seguir siendo un cliente satisfecho durante mucho tiempo.
Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Como todos los meses, comparto mis impresiones de los comics de la franquicia mutante que se encuentran en pleno «Reinado de X». En el post de hoy repasaré Patrulla X, Merodeadores y Nuevos Mutantes, dejando para mañana los comics de Benjamin Percy, X- Force y Lobezno.
PATRULLA X 18, de Jonathan Hickman, Brett Booth, Adelso Corona y Sonny Gho
Una serie en el contexto de Reinado de X. La llamada del Imperio. Cuando los Shi’ar piden la ayuda de La Patrulla-X, Cíclope, La Chica Maravillosa y Tormenta responden a la llamada. Pero ¿en qué circunstancias, tras los acontecimientos de «X de Espadas»?
Contiene X-Men 17 USA.
El mes pasado Jonathan Hickman aprovechó el número de Patrulla X para mostrar la conclusión de X de Espadas. Y mientras esperamos la llegada del Hellfire Gala dentro de unos meses, en este comic de mayo volvemos al Hickman más de trama y menos de personajes. De hecho, se nota que este es uno de esos comics «chorra» autoconclusivos a los que nos acostumbró en el primer año que solo se explican para dar inicio de una subtrama que tendrá importancia más adelante. La historia en la galaxia Shi´ar se me ha quedado en un correcto sin más no demasiado bueno. Otro tema que me llama la atención es que Hickman afirma públicamente que Sam Guthire y Roberto DaCosta son sus personajes favoritos. Sin embargo, la opción que ha tomado básicamente con ellos es desaprovecharlos completamente. Espero que en el futuro vayan a tener un momentazo épico increíble, pero sinceramente verles limitados a ser el momento cómico del tebeo, y que salgan una vez cada muchos meses, me sabe bastante mal, la verdad.
El dibujo de Brett Booth es menos malo de lo que esperaba. Correcto sin más como el comic en general. Sin embargo, me mata que Cíclope y Jean Grey tengan un traje superheroico en la franquicia y Booth sin embargo se saque de la manga recuperar los trajes de X-Factor por ningún motivo en concreto, algo que veo absurdo.
Durante meses, los comics de Patrulla X, que se supone que es el título franquicia de los mutantes y deberían ser lo mejor de lo mejor, se estaban convirtiendo en un comic que comprábamos por inercia debido a la conocida planificación y escritura-río de Hickman. X de Espadas dió a entender que la serie iba a pegar un subidón importante, pero lamento decir que volvemos a las mismas sensaciones previas. No es una buena noticia.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
MERODEADORES 13, de Gerry Duggan, Matteo Lolli y Edgar Delgado
Una serie en el contexto de Reinado de X. ¿Recuerdas el primer duelo entre Tormenta y Calisto, en plena etapa de Chris Claremont y Paul Smith? Fue uno de los momentos más memorables de la historia mutante. Ahora el choque se repite. Y esta vez, es personal.
Contiene Marauders 17 USA.
Me encantan los personajes de Merodeadores: Kate Pryde, Tormenta, Emma Frost… Mientras ellas estén en estas páginas, solía pensar que compraría este comic por los siglos de los siglos. Dicho esto, al comic de Gerry Duggan este mes con el correcto Matteo Lolli en el dibujo empieza a faltarle un foco de manera preocupante, algo que empecé a notar ya el mes pasado tras la conclusión de X de Espadas. Tras su presentación inicial del primer arco y todo el drama originado por la ahora desecha muerte de Kitty del segundo, ahora mismo empiezo a preguntarme donde está el concepto de «aventuras piratas» con el que nos vendieron la serie. O la intrigas empresariales. Han desaparecido completamente del mapa.
Y si, Duggan escribe muy bien a las protagonistas y sigo queriendo saber de sus vidas y hacia donde se dirigen. Y tengo claro que hay tantos mutantes interesantes que necesitan tener su momento de gloria aunque sea en una grapa, como puede ser el caso de Calisto en este número, que veo normal que las distintas series se tomen un respiro puntual de vez en cuando para mostrar momentos que son de personajes, no de trama. Lo contrario a Hickman, vamos.
Pero como he dicho en otras ocasiones, un comic de «bien» ahora mismo no es suficiente. Hay tanto material notable en las librerías para elegir que todo lo que no sea un Al Ewing empieza a acercarse al precipicio. Y dentro que voy a seguir comprando este comic seguro al menos hasta el Hellfire Gala, empiezo a plantearme si no será buena idea que Marvel cancele el comic en el número 25 o así para dar entrada a otro concepto que llegue con aires renovadores.
A ver cómo siguen los próximos números, este comic estuvo bien. Pero sin más.
PUNTUACIÓN: 7/10
NUEVOS MUTANTES 12, de Vita Ayala y Rod Reis
Una serie en el contexto de Reinado de X. ¡Una vez más en el crisol! Mientras Karma y Dani profundizan en sus pesadillas, una araña pone los ojos en Los Nuevos Mutantes más vulnerables. En la Cacería Salvaje, los niños juegan a ser adultos y se preparan para luchar por sus vidas.
Contiene New Mutants 15 USA.
Nuevos Mutantes son una situación similar a Merodeadores, aunque en este caso el estupendo apartado artístico consigue que la experiencia sea para mi mucho mejor. Y es que me chifla la personalidad que Rod Reis aporta al comic, con una sensibilidad cercana a la de Bill Sienkiewicz con su expresionismo en la forma en que narra la historia. Reis da el salto de calidad que el correcto Matteo Lolli no consigue dar al comic de Gerry Duggan, y consigue que cada página sea un espectáculo visual estupendo.
Unido a esto, aunque la trama del Rey Sombra no acaba de despegar, Vita Ayala consigue que los personajes se sientan como los de siempre, como si estos comics fueran continuación directa de las historias de Chris Claremont, Louise Simonson y compañía. Los diálogos son perfectos y me creo a Rahne, a Danielle a Karma y a todos en general. Gracias a esto, sigo muy fan de este comic, aún reconociendo que la historia de Ayala necesita un empujón que le dé algo de potencia y espectacularidad.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Estos comics de mayo me han mostrado una realidad que conocemos desde hace tiempo. Marvel funciona a base de golpes de efecto, con meses de tranquilidad que parecen construir el siguiente evento, que altera el terreno de juego hasta que llegue el siguiente y renueve las ideas y los conceptos establecidos. Recién finalizado hace apenas dos meses X de Espadas y ya anunciándose Hellfire Gala para este verano en USA, hay una cierta sensación de «historias de transición» en estos comics, de historias normales entre las realmente «importantes» que la maquinaria de Marvel ya se va a encargar de vendernos. Y esta sensación no me gusta en absoluto.
Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Hoy llega a las librerías una de las sorpresas comiqueras de la temporada. Toxic Detective de Claudio Cerdán y Sergio Carrera es una increíble novela gráfica de 64 páginas en blanco y negro que puede mirarle de tú a tú a los grandes del género negro americano en el mundo del comic.
PUNTUACIÓN: 8,5/10
Ray padece Sensibilidad Química Múltiple (SQM). Necesita estar en un entorno controlado libre de sustancias químicas. Cualquier tóxico, desde el lacado de los muebles hasta el perfume del jabón le enferma y fatiga. Por ello lleva varios años sin salir de casa y su único contacto humano son las videollamadas que realiza con Sweet. Se podría decir que son pareja. Pero cuando Sweet desaparece sin dejar rastro Ray decide salir a la calle para averiguar qué ha pasado. En una ciudad contaminada y hostil, Ray luchará por mantenerse con vida mientras investiga una desaparición en la que parece estar implicada la propia policía. TOXIC DETECTIVE cuenta con los guiones del premiado autor de género negro Claudio Cerdán (Los señores del humo, Cien años de perdón) y el arte de Sergio Carrera (Image, DC Comics, Boom Studios), que fusionan lo mejor del cómic europeo y la historieta argentina.
Claudio Cerdán es un conocido autor de novela negra español. Sus libros más destacados son “Cien años de perdón” o “La última palabra de Juan Elías”, continuación de la serie de Telecinco “Sé quién eres”. Su obra ha recibido numerosos galardones, entre los que destacan el Premio Novelpol a la Mejor Novela Negra de 2012 y el I Premio de Novela Ciudad de Santa Cruz. Sus libros se han publicado en diez países. Su última obra se titula “Los señores del humo” (Ediciones B, 2019) y ha ganado el Premio Negra y Mortal a la mejor novela negra del año. El País y El Mundo han incluido varios de sus libros entre lo más destacado del panorama negrocriminal.
Sergio Carrera es un ilustrador argentino que ha trabajado para las editoriales estadounidenses Image Cómics, Boom Studios, IDW Publishing, Chapterhouse y DC Comics. Decidido a contar historias más personales, creó Buenos Aires Eterna, un cómic online que se pudo leer en Iphone con éxito mundial donde fue el autor completo y que en la actualidad triunfa en el portal Webtoons. Además colaboró en varios números de la revista VIVA del periódico Clarín e incursionó en el arte de discos de músicos argentinos tales como Zolvein Vixon, Psycho Side y el británico Anthony Mullen. En la actualidad trabaja para el mercado francés.
Hay muchas cosas que me llaman la atención del proyecto, antes incluso de empezar a leer la novela gráfica. En primer lugar, si esta novela gráfica es una realidad es gracias a un crowfunding con el que los autores financiaron el proyecto, consiguiendo que el resultado final sea 100% el que ellos querían. El segundo detalle es la espectacular edición “oversize” de 30x23cm, que unido a su tapa dura ayudan a que el producto tenga un empaque muy superior a otros tomos de medida normal de Marvel, DC o Image. Aparte de para destacar la calidad del dibujo de Carrera, sobre lo que luego comentaré, me parece que la decisión de aumentar el tamaño ayuda sin duda a resaltar el elemento especial que tiene esta novela gráfica.
Conocí a Claudio Cerdán de forma totalmente casual en Twitter. Que en medio de la sobrecarga de contenidos que tenemos a nuestra disposición, se puedan conocer unas novelas estupendas casi a “puerta fría” sin casi saber nada de ellas o de su autor y que te sorprendan y te flipen, es casi un milagro. Entré en el mundo de Cerdán gracias a su relato corto Disparo de Advertencia, lo que me llevó a Un mundo peor, y me pareció unas notables muestras de género negro ambientado en España (más concretamente en Alicante) que me funcionaron como un tiro. Si no tuviera una pila de novelas pendientes de lectura enorme, sin duda ya me habría leído más novelas suyas. Cuando descubrí que Cerdán estaba preparando una novela gráfica de género negro con toques de superhéroes, tenía claro que iba a comprar esta novela gráfica y que quería ver qué nos había preparado. Reconozco que no conocía al artista argentino Sergio Carrera, pero teniendo en cuenta que me gusta apoyar mis opiniones con mi cartera, puedo afirmar que no va a ser lo último suyo que entre en mi comiteca.
Que David Galán Galindo escriba el prólogo me parece, además de un detalle muy chulo por su parte, casi la guinda del pastel. Orígenes Secretos fue para mi un descubrimiento maravilloso, teniendo en cuenta que como tantos otros fans de los comics, he tenido que aguantar siendo chaval las guasas de mis conocidos por mi afición comiquera, y ya de adulto a “artistas” que nos miran por encima del hombro como si ellos o su obra fueran más inteligentes que sus consumidores (no lo son). Si, os miro a vosotros, los James Mangold o Todd Phillips del mundo. Por contra, tanto la novela y la película de Orígenes Secretos se notaba que estaban hechas por un fan y que, incluso en la broma o la crítica al fandom, eran momentos escritos desde la verdad porque ¡Galán se estaba criticando a sí mismo!! En ningún momento se veía ninguna superioridad sino a un fan escribiendo sobre lo que ama y el mundo “real” en el que vivimos los fans, mirando a los lectores de tu a tu. Esta verdad con ADN español es precisamente lo que encuentro en Toxic Detective. Cerdán es un estupendo escritor de género negro, eso no es noticia, pero le descubro también como un gran conocedor del género superheroico, y me parece un acierto total la forma en que combina ambas sensibilidades y juega con los tópicos de ambos géneros.
Y ya entramos en Toxic Detective. Porque está genial el crowfunding, la estupenda edición en tapa dura, la introducción de Galán Galindo, la recomendación de Mark Waid o que las novelas de Cerdán me gusten. Pero como se suele decir sobre el mundo del cine “eres tan bueno como la recaudación de tu última película”. Si el envoltorio es muy bonito pero el contenido falla, todo lo anterior carecería de importancia. Y me alegra poder decir que Toxic Detective me parece un triunfo total, y una de las grandes sorpresas comiqueras del año.
Empezando por la historia de Cerdán, estamos ante lo que sería una historia de origen del héroe a priori super evidente y previsible. Y como el título sugiere, que un detective busque desentrañar el misterio de una desaparición no puede ser más típico dentro del noir. Sin embargo, la narración consigue desde el primer momento sacarnos de nuestra zona de confort superheroica al meterla de lleno en el género negro. Y al mismo tiempo, que Reick sea un protagonista enfermo de una enfermedad rara, la Sensibilidad Química Múltiple (SQM), le convierte más en una víctima en potencia que en un Steven Seagal buscando justicia, lo que también rompe muchos de los clichés del género. La forma en que conocemos su mundo y el patetismo de su solitaria vida, al comprobar que la única relación que tiene con el mundo exterior no es ni siquiera real, me parece diametralmente apuesto al ideal superheroico y dolorosamente realista, teniendo en cuenta cómo el COVID ha provocado que mucha gente se aisle del mundo y viva encerrado en sus casas. El propio uso del SQM, una enfermedad rara recién descubierta que para algunos ni siquiera es real, añade otro elemento que se siente contemporáneo, en este mundo en el que estamos valorando todos los días cómo el calentamiento global o los pesticidas están afectando a nuestra sociedad.
Cerdán conoce todos los clichés del género noir y además de usarlos con habilidad, sabe también aportar una personalidad que diferencia el comic de tantas y tantas películas de género que te las sabes de memoria desde el minuto uno. Sin embargo, me gusta que la ciudad sea tan peligrosa como el Bronx en una película de Charles Bronson, y reconozco que la primera salida de Ray me recordó el episodio de Daredevil de Frank Miller y David Michelinie en el que Matt se mete en el metro persiguiendo a Bullseye y se ve golpeado por una sobrecarga sensorial. Obviamente, no hay mayor halago que comparar algo con un comic de Frank Miller.
En Toxic Detective tenemos un caso de personas desaparecidas, policías corruptos y un montón de momentos en los que empiezas pensando que sabes lo que está pasando o tal vez no. Porque un elemento clásico del noir es la narración en primera persona del detective mientras hace sus pesquisas e investiga su caso. Pero ¿qué sucedería si el narrador no fuera de fiar? Hay varios momentos durante toda la historia en este sentido que añaden elementos ambiguos muy chulos, y varios giros que me han gustado. El típico momento en el que los “villanos” conocen que han matado el perro del hombre equivocado, por poner un símil de John Wick, me parece una escena estupenda que resalta una calculada ambigüedad mezclando lo real con lo inventado, y saca todo el partido a las posibilidades narrativas que el comic ofrece a sus autores.
También me gusta que aunque esta obra es ante todo una obra de entretenimiento, aprovechando el SQM se cuele una crítica a nuestra sociedad en la que los depredadores buscan aprovecharse de los más débiles escapando del control de las autoridades. O aprovechando su amparo. Donde hay alguien que sufre es más fácil encontrar a alguien que busca aprovecharse que a alguien ayudando. Este detalle también lo vi muy interesante.
Toxic Detective es una novela gráfica que en tan sólo 64 páginas con una historia completa autoconclusiva que va al grano y resulta super satisfactoria, con una última viñeta perfecta que resalta el elemento ambiguo de lo que acabamos de leer. En este sentido, obviamente este mundo deja abiertas todas las puertas, pero en caso que Toxic Detective se quedara como una obra cerrada, te va a dejar con buen sabor de boca sabiendo que lo principal ya está incluido en la novela gráfica.
Sobre el dibujo de Sergio Carrera, podría terminar rápido y decir que me parece una pasada y ya. Pero me alucina lo bien que plasma en la página no sólo lo que está pasando en la historia con una fluidez narrativa soberbia, sino además el feeling que cada escena necesita para que el momento funcione. Desde la opresión de la vida diaria de Ray confinado en el interior de su casa al comienzo de la historia, la ciudad de Nueva York como un enemigo palpable en lo que cada cosa está dañando al hiper sensible protagonista, o incluso la paranoia en un determinado momento en el que no tenemos claro si nos podemos fiar del narrador porque igual algo no funciona bien en su cabeza. Las sensaciones cambian mientras van leyendo esta novela gráfica y es todo mérito suyo.
Su estilo utiliza grandes manchas que transmiten el ambiente recargado y opresivo en el que se mueve Ray. Pero también sabe adaptarlo a cada momento, y en ese sentido quiero también destacar el momento en el que Ray visita una granja en la afueras, un espacio libre de contaminación, que es contado con unas viñetas con unas líneas muy finas y con grandes espacios blancos, transmitiendo la asepsia y liberación que siente el protagonista en ese momento. Es un detalle menor, si se quiere, pero importante para dotar a la página de lo que la historia necesita, confirmando lo bien que se ha plasmado el sentimiento perfecto en cada momento.
Toxic Detective tiene un feeling a álbum europeo más que a comic-book americano. El gran formato de la novela gráfica ayuda a que disfrutar de las páginas de Carrera en las que destacan además de la narrativa, unos decorados estupendos que nos trasladan al peor New York de los años 70 y 80, un mundo peligroso repleto de lobos. Todo el apartado artístico me parece una pasada, e incluso me parece que el hecho que Toxic Detective sea en blanco y negro ayuda a que todo tenga el feeling noir que mejor le encaja a la historia. Desde luego, no eché de menos el color en ningún momento.
Por ponerle un pero a un dibujo que me ha parecido espectacular, me ha sacado un pelín del comic ver a Rick dibujado como Christian Bale y al doctor Rurger Janssen vestido con la cara de Ed Harris, algo que de alguna manera da indicios de por donde pueden ir los tiros. Esto obviamente es un pero pequeñito, además que si Marvel Comics lo hizo en The Ultimates para conseguir fichar años más tarde a Samuel L. Jackson para el papel de Nick Fury en Vengadores, ¿quien soy yo para decirles a Cerdán y Carrera que no sueñen con lo que podría llegar a ser?
Toxic Detective está desde hoy en las librerías. Me ha gustado mucho esta novela gráfica y sin duda te la recomiendo. En caso que tu librero habitual no la haya pedido, puedes también comprarla en la web de Claudio Cerdán. Hasta ahora, cuando pensábamos en noir y superhéroes, era obligado pensar en Brian Michael Bendis, Greg Rucka, Michael Lark, Ed Brubaker o Sean Phillips, entre otros. A este listado de nombres ilustres del comic americanos se puede añadir por méritos propios a Claudio Cerdán y a Sergio Carrera. ¡Qué guay que un comic editado en España me haya dejado tan buen sabor de boca!
Toxic Detective me ha gustado mucho, te la recomiendo completamente. No lo dudes y dale una oportunidad . Te va a gustar.
PUNTUACIÓN: 8,5/10
Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
Debe estar conectado para enviar un comentario.