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Crítica de Echolands vol. 1 de J.H. Williams III, W. Haden Blackman y Dave Stewart (Image Comics)

Acaba de publicarse el primer volumen de Echolands de J.H. Williams III, W. Haden Blackman y Dave Stewart, con los seis primeros números de la serie regular publicada por Image Comics. Buen momento para volver a recomendar el que probablemente sea uno de los comics con mejor dibujo de la actualidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

La historia de la última guerra de la Tierra comienza con un pequeño robo.

El multipremiado equipo de Batwoman formado por J. H. WILLIAMS III (Promethea, The Sandman: Overture, Batman) y W. HADEN BLACKMAN (Star Wars, Elektra) se reúne de nuevo. Les acompañan de nuevo el colorista supremo DAVE STEWART y el maestro de las letras TODD KLEIN.

En un extraño mundo futuro que ha olvidado su historia, la imprudente ladrona Hope Redhood tiene la clave para excavar su oscuro y extraño pasado, si ella y su tripulación pueden escapar de un tirano mago y su imparable hija. Pero el destino los enviará a todos por un camino que conduce a una guerra entre mundos.

ECHOLANDS es una epopeya de ficción mítica en formato horizontal donde todo es posible; una trepidante aventura mezcla de géneros que combina todo, desde vampiros de películas de terror hasta mafiosos clásicos y elfos cyborg, semidioses romanos y cohetes retro. ¡Va a ser un viaje increíble!

Cuando hace unos meses aluciné con el primer número de esta serie ya comentaba como la serie transmitía la idea que J.H. Williams había planteado junto a su colaborador habitual W. Haden Blackman una historia ambientada en un mundo fantástico que le permitiera dibujar literalmente cualquier cosa que le gustara. Tras leer este primer volumen con los seis primeros números, no hay duda que el éxito es monumental. Cada página está abarrotada de detalles y personajes que recuerdan elementos clave del entretenimiento de todas las épocas, convirtiéndose en un auténtico “¿donde está Wally?” mientras intentas identificar a cada personaje, cada referencia. Como fan de la fantasía y la ciencia ficción, las páginas de Echolands son un regalo maravilloso repleto de easter-eggs.

Otro de los grandes éxitos de Echolands viene a partir del formato horizontal del comic, que permite a Williams realizar un nuevo despliegue narrativo a la hora de distribuir las imágenes en la página, algo en lo que Williams es un autentico maestro. La doble página horizontal permite un flow super diferente al que estamos acostumbrando con los comics verticales, que suponen el 99,99% de los que se publican, con un diseño original que permite grandes sets en los que se mueven los personajes, y una acción que fluye en la página a su propio ritmo.

Aparte de la propia calidad de Williams, verle colaborar de nuevo con el colorista Dave Stewart nos regala unas páginas alucinantes. Stewart se une al despliegue artístico con páginas en las que todo es posible, explosiones de color junto a personajes dibujados en blanco y negro ¡en la misma viñeta! La exuberancia creativa es claramente una de las señas de identidad de este comic, y me encanta.

En la reseña del primer número ya comentaba que el único pero que le veía a Echolands es que estábamos ante un comic para leer en tomo más que en grapa como he hecho yo, dado que la historia en si prácticamente no había avanzado nada. Ahora que tengo en mis manos los seis primeros números, esta opinión no sólo se confirma, sino que me sorprende lo poco que nos han contado Williams y Blackman dentro del viaje en el que se han embarcado los protagonistas les ha llevado por numerosos reinos cada cual más diferente del anterior. Un hecho aparte es que estos seis números son el primer volumen porque así van a ser recopilado, pero en lo relativo a la historia no han alcanzado ningún hito ni estamos ante un momento de giro, de forma que podrían haber cortado aquí como en el número cuatro o cinco (o siete) y la sensación de no ha pasado casi nada seguiría estando ahí.

Es curioso que dentro de que el dibujo me parece una pasada, también me ha provocada cierta saturación sensorial debido a todo lo que Williams añade a cada imagen. En este sentido, me llama la atención que en medio de la polémica del “fan-service” en Spiderman No Way Home o en El libro de Boba Fett, este comic es puro fan-service, con decenas de seres y objetos en segundo plano que nos recuerdan a algo pero no tienen, de momento, ninguna importancia en lo relativo a la trama, más allá de resaltar que estamos ante un mundo en el que todo es posible.

Aunque me sabe un poco mal lo poco que la historia ha avanzado y lo poco que seguimos sabiendo de la protagonista Hope Redhood, en el momento que entendí y asumí que este comic no va de historia sino de permitir que Williams se desate, el disfrute es total. Y no tengo duda que los próximo números van a seguir ofreciendo muchas alegrías con apariciones especiales que me van a volar la cabeza.

Comparto algunas páginas del primer número para que alucinéis:

Solo por tener de vuelta a J.H. Willams III al mundo de la narrativa serializada, Echolands es un gran triunfo, con un dibujo sobresale muy por encima del resto de comics publicados en Estados Unidos. Super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Crossover de Donny Cates, Geoff Shaw y Dee Cunniffe

Panini acaba de publicar uno de los comics más anticipados de los últimos tiempos, Crossover, el comic de Donny Cates y Geoff Shaw con color de Dee Cunniffe y diseño de John J. Hill que es un canto de amor al mundo del comic de superhéroes mainstream americano.

PUNTUACIÓN: 8/10

Después de que El Acontecimiento altere el mundo tal y como lo conocemos, Ellie, Otto y Ava se embarcan en una odisea través del mágico Colorado. Unos misteriosos (¿y conocidos?) superhéroes se unen a nuestro intrépido equipo de héroes en busca del modo de romper la cúpula y descubrir la verdad. ¡El primer acto de una nueva aventura que romperá tu realidad!

El primer volumen de Crossover publicado por Panini es un tomo en tapa dura de 176 páginas que recopila los seis primeros números de la serie regular publicada actualmente por Image Comics.

En el mundo de los comics de superhéroes el crossover tiene una connotación muy particular, al tratarse de una reunión de personajes que poseen comic propio para compartir una aventura en común contada en las páginas de sus colecciones, cruzando los argumentos de un comic a otro. Esto es diferente a cuando un personaje aparece en el comic de otro (team-up) y en los primeros años de Marvel en los 60 estas aventuras tenían una connotación muy especial, casi de acontecimiento. La idea del crossover evolucionó con el paso de los años para dar lugar a los eventos, que son comics planteados como miniseries que cuenten una historia protagonizada por múltiples personajes, que se supone tan grande e importante que no puede ser contada en la colección “normal” de un personaje concreto. La Guerra de los Reinos, Rey de Negro o Imperio son ejemplos de eventos recientes de Marvel, pero lo mismo podría decirse de DC y los cruces anuales entre la JLA y la JSA, por poner un ejemplo clásico.

No cabe duda que desde el título de Crossover, Donny Cates y Geoff Shaw buscan transmitir una connotación muy comiquera a los lectores que abrace el sense-of-wonder, la sensación que todo es posible en estas páginas y porqué aman (amamos) el mundo del comic. Y de momento las sensaciones no pueden ser mejores en este primer volumen. Donny Cates se luce con esta historia con elementos originales y familiares a la vez. Como ya estamos acostumbrados los lectores de Cates, la obra lanza un montón de ideas al aire que consiguen sorprender y están pasando cosas interesantes que atrapan al lector, no dejando un momento de respiro, con unos cliffhangers al final de cada grapa USA me parecen estupendos.

Cates también acierta al no dotar de un excesivo dramatismo a la historia. Al menos a mi la sensación principal que me deja el comic es «vamos a disfrutar siendo muy locos», y es ese sentido diría que el hecho de no tomarse excesivamente en serio a si mismo le viene muy bien a una historia que realmente si es muy loca. Hay un importante elemento metatextual en todo el comic, con elementos muy reconocibles de la historia del medio como el cura que busca quemar comics o la camiseta de Otto el librero, que son café para los muy cafeteros. La sensación de homenaje al medio, incluso haciendo sufrir a los protagonistas, está presente en Crossover de principio a fin, y me encanta.

Por si fuera poco, haciendo gala de su nombre, el comic está repleto de apariciones especiales. La mayoría son apenas cameos de una página e incluso una viñeta, pero hay un par que me ha parecido super buenos y me han dejado con la sonrisa en la cara. De igual modo, me parece modélica la forma en que Cates conecta Crossover con el mundo que creó en God Country. Prefiero dejarlo aquí y no comentar nada más para no chafaros las sorpresa, pero sobre todo si eres un lector veterano, vas a disfrutar un montón algunas de las apariciones que nos vamos a encontrar.

En el apartado artístico, ¡cómo ha crecido Geoff Shaw como artista desde que le conocí en God Country! El dibujante realiza un estupendo trabajo en esta serie, casi como si supiera que es este comic el que puede conseguir que se reconozca su trabajo como se merece. Sus lápices han mejorado muchísimo tras abandonar la narración «sucia» que tenían en God Country. Ahora, la historia fluye de maravilla entre las viñetas y se ve todo de forma clara, los personajes tienen personalidad propia y sabe aprovechar las splash-pages y las melés con múltiples personajes para lucirse, Decir que el apartado artístico es uno de los puntos fuertes del comic no es más que hacerle justicia y resaltar lo evidente.

Parte del éxito del comic está también en los estupendos colores de Dee Cunniffe, que ayudan a establecer el tono que la historia necesita y mejoran y embellecen los lápices de Shaw. Uno de los elementos más llamativos del comic es la forma en que replica el antiguo coloreado de los comics en los años 60 y 70 con puntos de colores como forma para distinguir la procedencia de los personajes, ya sea los habitantes de la Tierra normal con coloreado modernos, y los habitantes del otro mundo. Este elemento es muy interesante, ya que aunque sirve para esa labor de diferenciación de los personajes que necesita la narrativa de la historia, a la vez homenajea la historia del mundo del comic y cómo se hacían en el pasado.

En este sentido, me parece curioso y necesario comentar que este elemento del coloreado antiguo no se corresponde con el mundo de los años 90 en el que nació Image Comics y muchos de los personajes que cuentan con aparición sorpresa en este volumen, unos años y unos comics dominados ya por el coloreado digital que rompió definitivamente con los antiguos procesos de coloreado. Quiero decir que en muchos casos entiendo que están usando un elemento que muchos lectores, desde luego todos los que tengan menos de 30 años, no habrán conocido en sus comics favoritos actuales, y que sólo les sonará si han buscado / leído comics clásicos.

El caso es que dentro que el comic me ha gustado, veo tan claras las referencias que Cates utiliza a la hora de presentar los elementos metatextuales, empezando por gran parte de la obra de Grant Morrison y en especial su Supergods, que no ha llegado a volarme la cabeza en ningún momento, ya que parte de estas ideas ya las he leído antes y las conozco. De hecho, la idea de un mundo real que se cruza con otro fantástico es la misma idea de partida de Oblivion Song de Robert Kirkman y Lorenzo de Felici. Y aunque obviamente el desarrollo es totalmente diferente, esto me sirve para resaltar que este Crossover tiene una familiaridad que no lo convierte en especialmente original. Dentro que sí que lo es.

Comparto las primeras páginas del primer número:

Crossover no me ha parecido revolucionario pero sí me ha gustado mucho y me ha dejado con ganas de más. Como entretenimiento para un lector de comics veterano como yo me ha parecido modélico, ojalá más historias originales de este tipo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

700 días, 700 artículos en el blog

Termino febrero en modo celebración, ya que hoy alcanzo el record de publicar 700 artículos diariamente de forma consecutiva en este blog. El 30 de marzo de 2020, hoy hace casi dos años, fue el último día en el que me tomé un día libre. Y, visto lo visto, parece que aún voy a tardar en darme otro día de vacaciones.

Mi blog Starsmydestination es un diario de un aficionado al comic y a la ciencia ficción y la fantasía, en el que escribo sobre cine, comics, series de TV, novelas y en general de todo aquello que me apasiona. Como digo en mi perfil de Twitter, en este mundo de haters y gente enfadada por todo excepto por lo realmente importante, intento hablar en positivo de mis aficiones frikis. Llevo 8 años y medio escribiendo este blog, desde sus modestos inicios en 2013, y aunque ante todo sigue siendo un blog de un aficionado, no puedo más que flipar con el salto de calidad y de regularidad que ha conseguido mantener en los últimos dos años.

Un consejo que directores, escritores, artistas en general a aficionados que aspiran a dedicarse profesionalmente a lo suyo es que para ser escritor, debes escribir. Si te pones con algo es para terminarlo, y creo me he aplicado el cuento en lo referente al blog y la regularidad que mantengo. En los peores momentos de la pandemia, tener una rutina de escritura que me obligara a NO estar delante de la televisión todo el día me sirvió casi como terapia, mientras buscaba comics y películas que me gustaban para analizarlas pensando en lo bueno y no tan bueno. Tras estos dos años, tengo que decir que escribir se ha convertido en otro elemento de mi ocio, y casi una obligación, al aprovechar las noches (mi mujer siempre se acuesta temprano) y los fines de semana para revisar los contenidos sobre los que quiero escribir y plantear cada uno de los diferentes reseñas.

Además de las reseñas «normales» de comics o películas, intento probar contenidos diferentes y por eso en los últimos meses he incorporado artículos de análisis y opinión sobre temas concretos que me permitan extenderme más de lo que me permite el formato de reseñas tradicional. Gracias a este formato reflexioné sobre si en este mundo de las redes sociales se pueden escribir críticas negativas, analicé los valores que ejemplifica el Capitán américa del MCU y cómo los guionistas de Falcon & the Winter Soldier demostraron que no los habían entendido, escribí sobre lo que podría suponer la marcha de Jonathan Hickman de las colecciones mutantes de Marvel Comics, explicaba las posibilidades que Substack ofrecía a los autores de comics de cara a su independencia económica, analicé los problemas de Netflix con sus adaptaciones de comics, planteé los problemas que podría ocasionar para la industria del cine el anuncio de HBO de estrenar en 45 días todos los estrenos cinematográficos de Warner y, más recientemente, os conté por qué creo que las grapas siguen siendo el mejor formato para disfrutar de los universos super heroicos de Marvel o DC. Estoy muy satisfecho con estos artículos y con la visibilidad que han recibido, y me estoy planteando el incorporar al menos un artículo al mes con estos contenidos de opinión / análisis variados, siempre claro que haya un tema que me interese lo suficiente o sea de actualidad. Creo que sí merece la pena el esfuerzo que supone su escritura, teniendo en cuenta la recepción que han tenido entre todos vosotros.

Frente a los haters y los derrotistas que piensan que todo lo actual es malo (o lo que se publicaba / estrenaba antes cuando éramos niños es mejor), yo tengo claro que los lectores fans del mundo del comic estamos viviendo una edad de oro. Nunca antes hemos dispuesto de tanta oferta variada de calidad a nuestra disposición, con el añadido de tener una gran amplitud de formatos y precios para disfrutar de nuestros comics favoritos. El problema ahora mismo no es si hay algo bueno, sino qué elegir de entre toda la oferta interesante a nuestra disposición. Brubaker y Phillips, Daniel Warren Johnson, Jason Aaron, Geoff Johns, Pepe Larraz, Tom Taylor… Reconozco que soy más de autores que de personajes, pero es innegable que hay mucho y bueno para todos los gustos y sensibilidades.

Otro elemento comiquero muy chulo del último año ha sido poder participar en varios podcast para compartir mi afición comiquera. En Tomando un Chiriflús hablamos de Stan Lee y Jack Kirby , sobre Substack, y hace poco sobre la escritora y editora de Marvel Ann Nocenti. En La Tierra Salvaje defendí a Jason Aaron en su etapa en Vengadores y tengo pendiente una nueva colaboración con ellos que espero grabemos muy pronto porque me hace especial ilusión. Ha sido un placer poder participar en estos podcasts y estoy muy agradecido por ser invitado y poder compartir micrófonos con gente tan maja y que sabe tanto de comics.

Si el mundo del comic va bien en lo relativo a la oferta para los lectores, aunque probablemente no tanta desde el punto de vista de la independencia económica de los autores, como espectadores de televisión también estamos viviendo una edad de oro con la enorme variedad de contenidos inspirados en los comics, o de los géneros de la ciencia ficción y la fantasía. Disney+ nos asegura prácticamente un contenido de Marvel o Star Wars todos los meses, HBO Max acaba de estrenar Peacemaker y mantiene la emisión de series como Superman y Lois o Batwoman. Mientras, esperamos que Prime Video estrene este año nuevas temporadas de The Boys, Invencible o The Rings of Power en el mundo de El Señor de los Anillos. En el mundo de las plataformas de streaming también hay una oferta enorme que no nos acabamos. De hecho, incluso una Netflix orientada a inundarnos con estrenos montoneros estrena joyas como Arcane de tanto en tanto, y en breve tendremos por fin la primera parte de la cuarta temporada de Stranger Things.

Tras el parón del COVID y con el permiso de Spiderman: No way home, 2022 va a ser el año en que el cine de superhéroes va a volver a la normalidad con un montón de estrenos alucinantes: The Batman, Doctor Strange en el multiverso de la locura, Black Adam Thor: Love and Thunder, The Flash, Spiderman: Into the Spiderverse 2, Aquaman 2 o Wakanda Forever. Espero que todo me flipe, les tengo muchas a todas excepto quizá a Wakanda Forever que espero se pueda estrenar y no sufra nuevos retrasos.

Entre tanto contenido de entretenimiento, me he obligado a leer al menos dos libros al mes. Mis reseñas de libros son de largo los posts que menos se leen partiendo que no son actualidad pura y dura, por ejemplo en los próximos meses espero poder terminar de leer la Saga de Geralt de Rivia (The Witcher) que lleva publicada más de 5 años. Sin embargo, creo que aparte de por el elemento de diario de contenidos que consumo, el blog se enriquece de estas reseñas.

Cuando llega cada final de mes y veo las cifras de visualizaciones del blog alucino pensando la cantidad de gente que lee mis contenidos, bien por casualidad al hacer alguna búsqueda de internet o bien porque estáis suscritos a mi blog. Quiero daros las gracias a todos, saber qué os interesan mis artículos también es un elemento importante que me da ánimos para continuar con esta periodicidad.

Y hablando de periodicidad, como os comentaba ahora mismo me encuentro muy a gusto escribiendo y publicando diariamente. Obviamente no tengo más obligación que la que yo mismo me impongo, y en cualquier momento podría parar y no pasaría nada. Sin embargo, dentro que 700 días seguidos me parecen una barbaridad, me doy cuenta que tengo a tiro la cifra de 1000 días seguidos. Desde luego, ¡esa sí que sería una cifra redonda bonita y un objetivo digno de alcanzar! Si no lo consiguiera tampoco pasa nada, que me quiten lo bailado. Lo que sí es seguro (al 99%), es que voy a alcanzar es la cifra de 2 años seguidos escribiendo sin interrupción (730 días), cifra también alucinante a la que llegaré el próximo 30 de marzo. Será otra cifra bonita que destacar, pero ya habrá tiempo de celebrarlo el mes que viene.

Lo dicho, muchas gracias por leerme, por los comentarios, los me gusta y por compartir mis artículos en redes sociales. Lo digo mucho, pero estoy disfrutando de la parte buena de las redes sociales, poder aprovecharlas para compartir con otros frikis nuestras aficiones frikis es un autentico lujo para un lector veterano como yo que vive en Benicasim alejado de los grandes centros de frikerio como son Madrid o Barcelona.

Y como no puede ser de otra forma, ya tengo escritos y programados los contenidos de los próximos días, con un mes de marzo que empieza apasionante por el estreno de The Batman de Matt Reeves este mismo viernes. Ya tengo mis entradas para verla en V.O. y el domingo publicaré la reseña de la primera película que espero me vuele la cabeza en este 2022. Ojalá se cumplan mis expectativas.

¡Gracias por leer este post de aniversario! Si te apetece, espero tus comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

Crítica de Ice Cream Man vol. 5 de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran (Image Comics)

Ice Cream Man es una antología inclasificable y única en el panorama comiquero mainstream americano, obra de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran. Tras unos meses de margen este mes he retomado la serie con la compra del estupendo quinto volumen.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Ice Cream ha vuelto. Vea aquí cuatro historias más extrañas y tristes de la serie antología de historias cercanas al horror alabada por la crítica. Vea aquí cuatro cuentos atípicos: una supurante sátira de superhéroes; un lamento de la memoria perdida; una guía de campo para ser un fantasma y un recuento podrido de tus cuentos infantiles favoritos. Vea aquí algunos otros dulces, también. ¡Mira aquí, mira aquí!

Este quinto volumen recopila los números 17 a 20 de la serie regular editada por Image Comics.

W. Maxwell Prince escribe en Brooklyn y vive con su esposa, su hija y dos gatos. Es autor de ICE CREAM MAN, KING OF NOWHERE, ONE WEEK IN THE LIBRARY, and THE ELECTRIC SUBLIME.

El artista argentino Martín Morazzo hizo su gran debut en los cómics estadounidenses con la saga de ciencia ficción ambiental de 2012, Great Pacific, la primera serie de Image Comics que co-creó con Joe Harris. Desde entonces, Martín ha co-creado Snowfall, una epopeya de ciencia ficción, nuevamente con Joe Harris e Image Comics, y la elegante serie de aventuras criminales, The Electric Sublime, con el escritor W. Maxwell Prince en IDW Publishing. Ice Cream Man, su nueva colaboración con W. Maxwell Prince, está siendo publicada por Image Comics. She Could Fly, una miniserie con el escritor Christopher Cantwell, co-creador y showrunner de Halt and Catch Fire de AMC, y la editora Karen Berger, también está siendo publicada por Berger Books, una editorial de Dark Horse Comics.

Reconozco que tengo que dejar pasar unos meses entre lectura y lectura de Ice Cream Man, porque el mensaje nihilista y desesperanzador que transmiten las historias de W. Maxwell Prince me dejan siempre muy tocado. En esta colección de cuatro nuevas historias, Prince vuelve a jugar con los géneros y los tipos de historias, ya que aunque el tomo y el mensaje deprimente está siempre presente, las historias son bastante diferentes entre si.

En la primera tenemos un «homenaje» oscuro a Superman, en la que Parker Paige, una periodista de Urbanopolis intenta descubrir que hay detrás del Superman de turno, Ice Cream Man, en la creencia que no es un ser positivo y que alberga oscuras intenciones. La segunda historia es una de los relatos más tristes y terribles sobre los estragos del alzheimer sobre la mente de un anciano que pasa sus últimos día en un hospital. Una guía de como ser un buen fantasma, algo aplicable al 99% de la gente que vivimos vidas grises y monótonas, y una terrorífica lectura de unos cuentos a dos niños antes de acostarse completan el poker de ases que Prince nos regala en este volumen.

Martín Morazzo tiene un dibujo de narrativa perfecta, y su estilo naturalista de línea fina contrasta con los shocks a los que se enfrentan los protagonistas, que transmiten humanidad y realismo, esa cualidad del «vecino de al lado» que hace que sientas que estas pesadillas pueden suceder a nuestro alrededor. Pero además, Morazzo también triunfa, con la colaboración de Chris O´Halloran en los colores, a la hora de crear las escenas de pesadillas y los numerosos momentos malrolleros que encontramos en cada historia, creando unas imágenes que se quedan grabadas en las pupilas. Las portadas de este volumen son además un buen ejemplo del intento de hacer que Ice Cream Man destaque en las estanterías como el comic único que sin duda es.

En este mundo de los arcos argumentales para publicación en tomo y largas historias río, es refrescante poder leer un comic que en 24 páginas cuenta una historia autoconclusiva. Aunque sean historias tan desasosegantes, deprimentes y nihilistas como las que nos proponen Prince, Morazzo y O´Halloran, que sin duda tengo claro que no son para todos los lectores. Yo mismo tengo que leer este comic con el estado mental adecuado, y la sensación no puede ser más satisfactoria.

Ice Cream Man continúa con su inclasificable colección de historias de pesadilla. Si entras en la propuesta, vas a disfrutar de un comic único, de ti depende saber si te interesa este tipo de historias.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Jupiter´s Legacy vol. 5 de Mark Millar, Tommy Lee Edwards y Matthew Dow Smith (Image Comics)

Mark Millar inicia por fin el final de la historia de Jupiter´s Legacy. Requiem, el tercer y último arco, está planteada como una serie de 12 números del que acaba de publicarse la primera mitad, con dibujos de Tommy Lee Edwards y Matthew Dow Smith.

PUNTUACIÓN: 6/10

JUPITER’S LEGACY es la última sensación mundial de Netflix, con la primera temporada lanzada más alto que cualquier serie de superhéroes en la historia y manteniéndose como el programa número uno más visto del mundo cada día durante toda la semana de lanzamiento. Ahora, la secuela está finalmente aquí para continuar la historia de Chloe, Hutch, y su condenado romance. Sus hijos han crecido y cometen los mismos errores que sus padres, pero el enigma de su pasado permanece. ¿Qué era la misteriosa isla que llamó a sus padres en 1929 para prometerles superpoderes, y por qué ha aparecido también en otros mundos?

Recogiendo los seis primeros números de JUPITER’S LEGACY: REQUIEM, este volumen marca el regreso de la obra maestra de MARK MILLAR y FRANK QUITELY. El arte de estos seis números ha corrido a cargo de TOMMY LEE EDWARDS y MATTHEW DOW SMITH, dos artistas en el mejor momento de sus carrera.

Casi cuatro años y medio han pasado desde la publicación del segundo volumen de Jupiter´s Legacy de Mark Millar y Frank Quitely. En este tiempo, Netflix estrenó la primera (y última) temporada de la adaptación a imagen real, y antes de empezar a hablar de este comic, me hace mucha gracia como Millarworld intenta vender en la promoción lo exitosa que es una serie de televisión que todos sabemos está cancelada y que además no resultó demasiado buena, tal y como ya analicé en mi reseña de la serie.

Reconozco que tenía ganas de leer este Jupiter´s Legacy: Requiem, y eso a pesar de saber que Frank Quitely no iba a dibujar el comic, limitándose a la portada del comic y entiendo que el diseño de los personajes. Sin embargo, las páginas de preview que vi de Tommy Lee Edwards pintaban geniales, dentro de ser radicalmente diferentes al estilo de Quitely, algo que a priori no me suponía ningún problema.

Sin embargo, lamento tener que decir que la lectura de este Jupiter´s Legacy: Requiem ha sido bastante decepcionante. Empezando por el apartado artístico, Edwards tiene un estilo con páginas pintadas que resultan visualmente apabullantes en muchos momentos, algo que agradesco y considero muy positivo. Dentro que en general Edwards me ha gustado y no me importa que estéticamente sea tan diferente a Quitely, si tengo que recononer que su estilo resulta demasiado estático, con unas escenas de acción confusas y no demasiado bien narradas. Los personajes masculinos cuentan con diseños que los hacen super reconocibles, pero sin embargo se me hizo difícil reconocer a algunos personajes femeninos que resultaban completamente intercambiables, lo cual me generó cierta confusión en un par de momentos. Diría además que Edwards va de más a menos en este volumen, con un primer comic estupendo que ofrece un nivel de artístico que no consigue mantener a medida que avanza la serie, lo cual no tengo claro si fue debido a los plazos de entrega.

El problema no es tanto el dibujo de Edwards que me parece correcto y a veces bueno (o muy bueno), reconociendo en todo caso que me gusta muchísimo más Quitely y creo que está en otra liga narrativamente hablando. El gran problema y casi la gran estafa de este volumen es comprobar que Edwards NO dibuja los seis números de la serie, sino que tan sólo dibuja cuatro, estando los dos últimos dibujados por un montonerísimo Matthew Dow Smith que ha arruinado la experiencia lectora con unos dibujos terribles.

No se los motivos de la sustitución, pero si se confirmara que tras más de cuatro años de espera desde la anterior miniserie Millarword no ha querido darle unos meses extra a Edwards para dibujar todas las grapas por sacar los comics mensualmente, me parecería de juzgado de guardia. Y veo que puestos a cambiar de dibujante Millarworld optó por un dibujante con un estilo similar a Edwards, pero Dow Smith, con color de Giovanna Niro, entrega unas páginas tramendamente flojas que en algunos casos parecen apenas abocetadas y que sencillamente no están a la altura.

Y esto plantea un problema doble, no sólo porque el dibujo sea objetivamente peor, sino porque los lectores ya conocemos los ticks de Millar, y como siempre en el quinto número de esta serie es cuando plantea el gran giro que rompe la narración hasta ese momento. De forma que en este tomo, que por otra parte es sólo la mitad de una historia mayor, tenemos cuatro números de planteamiento correctamente dibujados para sufrir a continuación un bajonazo bestial en el climax del tomo.

El tema del dibujo ya es en sí mismo un problema tremendo, pero tampoco diría que Millar está especialmente inspirado con esta historia planteada en 2051 con una nueva generación de héroes, con una trama que al menos en los aspectos generales no ha llegado a sorprenderme. No se si debido a que uno ya ha leído muchos comics de Millar, pero intuir que el comic plantea una estructura similar al primer Jupiter´s Legacy telegrafió el giro del quinto número, no consiguiendo ni sorprenderme con la historia ni empatizar con los protagonistas. Y es que a pesar de presentar a un montón de personajes, realmente Chloe y Hutch siguen siendo los protagonistas, no consiguiendo generar ninguna empatía con los nuevos chavales. De esta forma, las numerosísimas muertes que irán llegando no llegan a impactar emocionalmente dado que los personajes me dan completamente igual. Dicho esto, hay que reconocer que hay momentos super punkis con muertes muy bestias muy en la línea de Millar, con algunos momentos muy crueles para algunos personajes, pero que quedan empañados por el deficiente dibujo. Todo ello adornado de momentos sexuales, diálogos macarras y cierta geopolítica planteada llena de elementos polémicos.

Quiero conocer el final de la historia y pienso comprar el próximo tomo a pesar de la decepción que me he llevado con este comic. Pero es necesario destacar que uno de los elementos distintivos de la producción de Millarworld era que siempre ha tenido un dibujo top que en muchos casos mejoraba, o desde luego embellecía, las correctas historias de Millar. Sin embargo, si el segundo volumen de este Requiem sigue dibujada por esta dupla artística, Jupiter´s Legacy puede quedar con el comic de Millar con peor dibujo de toda su producción, ya que este Requiem habría que sumarle el montonerismo máximo que supuso la maxiserie de 12 números Jupiter´s Circle, quedando sólo las 2 miniseries dibujadas por Quitely (11 números en total) como los mejores comics que apenas suponen un tercio de la obra total.

Comparto páginas del primer número:

No he conectado con este Jupiter´s Legacy: Requiem, pero sigo con curiosidad de saber como termina Millar su historia. Visto lo visto, casi prefiero que retrasen el volumen 6 lo que tengan que retrasarlo, pero que al menos el dibujo esté a la altura. Lo triste es que no tengo claro que lo vayan a hacer.

PUNTUACIÓN: 6/10

¿Leéis estos comics, qué os han parecido? Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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