Archivo de la categoría: Comics

tebeos favoritos

Crítica de Iron Man 2020 6 de Dan Slott, Christos Gage y Pete Woods (Marvel Comics – Panini)

Panini ha culminado este mes de diciembre la publicación de la miniserie Iron Man 2020 de Dan Slott, Christos Gage y el artista Pete Woods, que sirve de homenaje a la clásica aventura de El Hombre Máquina de los años 80 que estaba ambientada en el lejano 2020. ¿Qué tal ha estado el final? Vamos a comentarlo.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡Tira tus estúpidos calendarios, saco de carne! 2020 termina aquí. El momento más esperado de Arno Stark es éste: ¡el fin de toda la vida humana y artificial tal y como la conocemos! ¿Creías que era sólo un imbécil ególatra? Pues no. Todos vamos a morir.

Este número incluye el número Iron Man 2020 6 USA.

El quinto número de esta serie nos mostró que Arno Stark resultó no estar tan loco como parecía, al llegar a la Tierra el Evento de Extinción que había visto en visiones desde que era niño. Este giro loquísimo fue lo que provocó todas las acciones de Arno, que creía que la única opción de la humanidad era unir a humanos y a las Inteligencias Artificiales para combatir esta amenaza cósmica, y es el hilo conductor de este gran climax que sirve de final a los casi dos años de Dan Slott a cargo de Iron Man. Este final consigue dar un final satisfactorio a esta etapa cerrando los principales arcos y dejando los juguetes listos para el siguiente equipo creativo.

La verdad es que este último número me ha gustado, aunque todo él es un enorme WTF!! Según como lo aceptes vas a poder disfrutar más o menos este comic y con ello, la valoración de esta historia. Entiendo que todo ha estado bien planificado y se ha movido por los parámetros que Slott y Gage han desarrollado. Pero globalmente este comic y en general todo el Iron Man 2020 me ha acabado resultando entretenido pero irrelevante e intrascendente.

Por el lado artístico, haber podido disfrutar de Pete Woods en toda la serie ha sido una pasada. Su estilo de dibujo y su estupenda creatividad ha significado un soplo de aire fresco y originalidad para los elementos robóticos y de realidad virtual de este mundo de Tony Stark. Woods no estará en las listas de los mejores dibujantes de nadie, pero es uno de esos artistas imprescindibles para que una editorial como Marvel pueda ofrecer unos comics de calidad alta de forma consistente cada mes.

Por último, y a modo de Bonus-track, si estáis suscritos a Disney+, no os podéis perder el séptimo episodio de Marvel 616, en el que aparecen Dan Slott, Christos Gage, Pete Woods y el histórico editor de Marvel Tom Brevoort explicándonos cómo se crean los comics Marvel utilizando de ejemplo la producción del primer número de este Iron Man 2020. Un documental chulísimo que recomiendo a todo el mundo.

Iron Man 2020 ha cumplido con lo que se esperaba, aunque no ha conseguido enamorarme en el proceso. Habrá que ver si el nuevo equipo formado por Christopher Cantwell y Cafu mejora estos dos últimos años del personaje.

PUNTUACIÓN: 7/10

¿Has leído este comic, qué te pareció? ¡Espero tus comentarios!!! Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Criminal vol. 2 de Ed Brubaker y Sean Phillips

Ed Brubaker y Sean Phillips son uno de los equipos creativos más sólidos del mundo del comic mainstream americano, y Criminal fue la obra con la que asentaron su standard de calidad dentro del género noir. En el artículo de hoy voy a analizar el volumen 2 de esta serie publicado en 2008.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ATEMPORAL

El segundo volumen de Criminal se publicó en febrero de 2008, tan sólo 4 meses después del último número de Lawless que marcó el final del volumen uno. El comienzo de este volumen muestra a un Brubaker y Phillips interesados en experimentar tanto en la narrativa como en el formato de su serie, buscando afinar la fórmula que les permitiera consolidar un éxito de crítica arrollador que convirtió a Criminal en ganadora en 2007 de los premios Eisner a la mejor serie nueva y mejor escritor, y el Harvey al mejor escritor, galardones estos últimos que en parte hay que reconocer que fueron también por la producción de Brubaker en Marvel.

Este éxito de crítica sin embargo no se había traducido en un éxito de ventas, dado que en ese momento las cifras eran más que modestas. Hay que recordar que el sello Icon de Marvel Comics en el que se publicaba Criminal les permitía conservar los derechos de su obra pero no realizaba casi ninguna promoción de las series de este sello ni reimprimían en caso de que los comics se agotaran. Dado que para Marvel Icon era poco menos que una herramienta para tener contentos a sus autores top como Bendis, Millar, Mack o el propio Brubaker, la instrucción parecía clara, les publicamos lo que quieran, pero que nos cueste lo menos posible.

En el caso de Brubaker y Phillips, esto les permitió controlar el diseño del comic o las páginas y contenidos de cada número, pero con el trabajo añadido de unas tareas que en condiciones normales estaría realizando un editor. Además, Brubaker apostó desde el principio por unas cuidadas ediciones de tomos de tapa blanda y tapa dura que empezaban a ser para muchas series independientes mucho más comerciales que las propias grapas.

Para este volumen 2 optaron por aumentar el número de páginas del comic para trasmitir la idea que contar con mayor contenido y de más calidad. Los tres primeros números que posteriormente fueron recopilados en el 3er volumen de Criminal “The Dead and the Dying”, contaban con 30 páginas de historia, además de los contenidos extras y artículos sobre el género negro de los escritores Duane Swierczynski, Jason Aaron y Michael Stradford. Este aumento provocó que el precio del comic se incrementara de los 2,99$ del Lawless nº 10 al nuevo precio de portada de 3,50$. En mi opinión, el paquete completo bien merecía este aumento.

Criminal Volumen 3: The Dead and the Dying (Los muertos y los moribundos)

¡Ganadora del premio Eisner a la mejor serie nueva y ganador de los premios Harvey y Eisner al mejor escritor! La tercera colección de la serie negra aclamada por la crítica de Ed Brubaker y Sean Phillips sigue un giro diferente: cuenta tres historias entrelazadas que tienen lugar a principios de la década de 1970 y giran en torno al destino de una Femme Fatale con mala suerte, un boxeador y un ladrón y asesino recién llegado de Vietnam. Cada historia se cuenta desde un punto de vista diferente, por lo que podemos ver los variados secretos y deseos ocultos que finalmente conducen a muchos asesinatos y caos. Recopila Criminal Volume 2 # 1-3

¡Nuevo formato! ¡Más páginas! Brubaker y Phillips ya indicaban desde la portada que Criminal había cambiado. Era más grande y mejor, o eso esperaban ellos (y nosotros los lectores). Y como indica en la sinopsis sacada de la sinopsis, en cambio era mucho más que estético, al plantear una historia ambientada en 1972 en la que descubriremos a varios personajes que tendrán su importancia dentro del mundo de Criminal. Unos más que otros, claro.

En primer lugar, en “Second Chance in Hell”, publicado en febrero de 2008, conoceremos la historia de Gnarly, el barman del Undertow, el bar donde se reúnen los criminales de la ciudad. En realidad, su nombre es Jake Brown y fue boxeador y amigo de infancia del que acabó siendo el jefe mafioso de la ciudad en el presente, Sebastian Hyde. El padre de Jake, Clevon fue el hitman que ayudó al padre de Sebastian, Walter Hyde, levantarse en 1954 y tomar el control de la ciudad a sangre y fuego. La amistad entre ambos y la vida entera de Jake se romperán a causa de una joven afroamerica, Danica, que en su momento sentía atracción por Jake pero acabó en brazos de Sebastian, y que acabó pagando un precio muy cruel por su inocencia e ingenuidad.

Aunque Gnarly no va a pasar de ser un secundario recurrente, este comic sirve para que recordemos que no hay malos personajes, sino autores mediocres que no saben qué hacer con él. Gracias a esta historia, te das cuenta que Brubaker podría colarnos un comicazo alucinante de cualquiera que aparezca por estas páginas, además de rasaltar la idea que Criminal es el espacio perfecto apra contar todo tipo de historias dentro de la temática criminal.

A Wolf among wolfes”, el segundo número de la serie publicado en marzo, resultó una historia de gran importancia para el mundo de Criminal, al ser la primera aparición protagonista de Steeg Lawless, el famoso padre de Tracy y Ricky y cuya muerte a manos de Tommy Patterson se nos anticipó ya desde el primer número de la serie. Hasta la fecha habiamos leído historias de perdedores o antihéroes que en cierta medida son víctimas de un mundo injusto y cruel. Pero Steeg es sin embargo el primer protagonista “malo” de Criminal, un bad-to-the-bone de libro, como dirían los americanos.

Y aquí empezamos con su retorno de Vietnam en 1972, de donde volvió traumatizado, descubriendo que su deuda de juego seguía existiendo y se había multiplicado por los intereses. Ante la enorme deuda que debe afrontar, y entre juergas y excesos de drogas, alcohol y sexo se mete en un robo importante que le pondrá en contacto con los sucesos y personajes del número anterior de una forma sangrienta y brutal.

Female of the species” el tercer y último número de este arco publicado en abril cierra el arco con la historia de Danica desde que abandonó la ciudad en 1967 hasta su retorno en el 72. Aunque la sinopsis la califica de Femme Fatale, realmente estamos ante una historia terrible y cruel de una niña al que la dureza de este mundo sin compasión la pasó por encima, y tuvo que buscarse la vida para sobrevivir al haber sido traicionada por todos. Lo más terrorífico de todo es cómo alguien completamente inocente se ve a si mismo como culpable de algo que no fue culpa suya, lo que le impide incluso plantearse la posibilidad de ser feliz. Un gran número para una de las grandes historias de Criminal, de un Brubaker que durante toda su etapa se de nota muy a gusto con este formato de historias cortas secas y directas al meollo.

Sobre Brubaker, se nota su habilidad como escritor y sus ganas de probar cosas diferentes que le saquen de su zona de confort, consiguiendo un arco narrativamente perfecto y equilibrado en todos los aspectos. Incluso el orden de las historias, que podría pensarse aleatorio, es importante para dejar con el regusto amargo que la historia estaba buscando. Además, dentro que Steeg es un violento HdP, la escritura de Brubaker hace que lleguemos en empatizar con él, aunque esté cometiendo actos terribles y desatando una violencia extrema contra inocentes. E incluso si pensamos que realmente nadie es inocente en el mundo de Criminal, al menos sí compañeros y colegas.

En el apartado artístico, Sean Phillips ya se encuentra en su salsa, Quizá el primer arco de Coward fue el más floro artísticamente hablando con un Phillips que estaba buscando el tono y su voz artística para la serie, pero en este tercer arco está genial en todos los aspectos, jugando incluso con diferentes peinados y ropas en función del momento temporal en que se encuentren los personajes. Para este volumen, Phillips siguió contando con el color de Val Staples, que es el complemento perfecto para el arte de Phillips.

Otro detalle a destacar del arte de Phillips son sus estupendas portadas que reflejan un momento de potente iconicidad. De lo que me acabo de dar cuenta mientras insertaba las imágenes en el post dentro del admin de wordpress es que, en contraste con el volumen 1 en el que cada portada era un estallido de color diferente, para este volumen dos Phillips ya establece una homegeneidad a las portadas de cada arco para que puedan ser inmediatamente entendidas como una serie de imágenes pertenecientes a un mismo arco. En el caso de The Dead and the Dying con un fondo cromáticamente similar en tonos rojizos, con un rojo sangre para la portada de Danica, y para Bad Night dejando el fondo de la parte inferior de la portada en blanco, resaltando las figuras principales de cada número. Este detalle es otro detalle que resalta el interés por el diseño y por hacer el comic lo más atractivo posible destacando frente a otros tipos de portadas más normales (el 99.99% de todo el resto).

Criminal Volumen 4: Bad Night

Bad Night es la historia más extraña hasta ahora en la serie Criminal, ya que un dibujante insomne queda atrapado en una historia sinuosa de autodestrucción, sexo y engaños mortales. Aquí es donde Brubaker y Phillips mostraron hasta dónde podían sobrepasar los límites entre el arte, la experimentación y el pulp. Después de convertirse en el principal sospechoso de un crimen horrible, Jacob Kurtz se encuentra vagando por las calles de la ciudad por la noche para escapar de su insomnio y se encuentra con una posible respuesta al misterio que lo acosa.

Bad night es una historia en cuatro partes que fue publicada entre julio y noviembre de 2008. Está protagonizada por Jacob Kurtz, el falsificador amigo de la infancia de Ricky Lawless al que Tracy pidió ayuda en el arco de Lawless. Jacob está medio lisiado y necesita utilizar muletas tras ser torturado por la policía primero y por Sebastian Hyde después al creerle culpable del asesinato de su mujer, sobrina de Hyde y que desapareció sin dejar rastro. Cuando meses después apareció su cadáver por un accidente de tráfico en un lugar de difícil acceso, Jacob llevaba meses en el hospital.

A priori, Bad Night es una típica historia de un perdedor que se ve arrastrado a una situación peligrosa por culpa del deseo hacia una (esta vez si) femme fatale. Sin embargo, a lo largo de los cuatro números vamos a tener un montón de giros y sorpresas cuando vayamos conociendo que las cosas igual no eran como nosotros pensábamos en un principio. Otro robo en el que nadie es de fiar, la aparición de un policía corrupto del pasado de Jacob y un final perfecto que nos devuelve al principio de la historia son otras de las señas distintivas de este arco.

Otro detalle chulo es que Jacob es el autor de la tira Frank Kafka, P.I. del periódico, que ya hemos visto en comics anteriores. Ver cómo Frank, el personaje de su tira cómica le habla y se le aparece en la vida real, con la apariencia cartoon del periódico para que no quede duda de que es algo que Jacob está imaginando, nos sirve para intuir que algo dentro de Jacob no acaba de funcionar bien. Además, los monólogos en primera persona de Jacob y la posibilidad de que no sea un narrador “imparcial” también ofrecen detalles que indican que Brubaker sigue buscando contar historias de género negro pero desde vertientes diferenciadas que no puedan ser vistas como más de lo mismo.

También hay que comentar que Brubaker y Phillips abandonaron en Bad night el formato inicial de este segundo volumen, volviendo a un formato más cercana al comic mainstream de 25 páginas de historia por número, manteniendo los artículos sobre el género negro, que en este arco estuvieron realizados por Bob Calhoun, Steven Grant y Mark Andreyko (si, el número 5 tuvo dos artículos), Jay Faerber y Mark Rahner.

No se si debido a que los costes eran mayores de los esperados, que las ventas de grapas seguían sin despegar o que Phillips no llegaba al ritmo mensual teniendo que dibujar más páginas de las normales, pero el caso es que el coste del comic de mantuvo en los 3,50$ a pesar de contar con 5 páginas menos de historia. También es posible, especulando, que ante una subida de precios inevitable, Bru y Phillips quisieran “regalarnos” más páginas en los 3 primeros números para el choque de la subida no fuera tan grande. Quien sabe. En todo caso, en mi opinión, a pesar de todo el precio seguía siendo adecuado, aún reconociendo que fue una decisión un poco rara.

Al final de este arco, Criminal se tomó un descanso ya que Brubaker y Phillips publicaron el mes siguiente, en diciembre de 2008, el principio del primer arco de Incognito, su segunda serie dentro del sello Icon en el que mezclaba el tono de Sleeper y la temática de espionaje y conspiraciones con el género de superhéroes. En breve reseñaré este comic, pero ya anticipo que aunque entretenida, no llegó a igualar el carisma y perfección de Sleeper.

En todo caso, 2008 fue un buen año para Criminal al ofrecernos Brubaker y Phillips dos historias muy diferentes a las anteriores que nos mostraron que todo era posible en este mundo de crimen y finales inevitablemente turbios y oscuros.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ATEMPORAL

Si te gustó este artículo, puedes enlazar ahora con el primer post centrado en el volumen 1 de esta serie con los arcos Coward y Lawless. Y la semana que viene, tendrás mi reseña de las miniseries The Sinners y The Last of the Innocent, las dos últimas antes de que Brubaker y Phillips trasladaran su obra a Image Comics. Espero que estos artículos consigan que quieras leer Criminal, si te gusta el género negro no hay nada mejor hoy en día.

Espero vuestros comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Thor 6 de Donny Cates y Nick Klein (Marvel Comics – Panini)

Donny Cates y Nick Klein culminan su primer arco en el comic de Thor publicado este mes de diciembre por Panini por todo lo alto, al asistir al último combate del Dios del Trueno contra Invierno Negro.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La muerte del Rey Thor. El Invierno Negro tiene el poder de revelar el fin de cualquiera. Y si la visión es cierta… ¡Asgard va a necesitar que alguien ocupe el trono! Pero Thor no es un rey cualquiera. Incluso la muerte de toda existencia debería temerlo.

Este número incluye el número 6 USA.

Tras la histórica etapa de Jason Aaron, debo reconocer que tenía cierto vértigo ante lo que se le venía encima a Thor teniendo a Donny Cates como guionista. Una vez finalizado «El Rey Devorador», las sensaciones son positivas. Por un lado, Cates nos ofrece el nivel de épica y espectáculo a nivel cósmico que Thor merece. Estos seis primeros números han resultado geniales leídos mes a mes y también leídos de un tirón, cosa que hice para escribir esta reseña.

Hay que reconocer que Cates plantea todo desde el espectáculo y la majestuosidad, y en esa vertiente este Thor está muy bien. Sin embargo, en lo referido a la caracterización no se si acabo de reconocer a este Thor, no hay nada realmente erróneo pero tampoco acabo de ver sus señas de identidad. Aunque parece que la lucha por seguir siendo digno y poder empuñar a Mjolnir va a seguir siendo un elemento importante en esta etapa.

Además, los giros, las sorpresas y los cliffhangers que quitan el hipo en cada números son otras de las señas de identidad de Cates, así como los saltos temporales en la narración para conseguir que la historia sea más impactante. Y en este primer arco parece que no se ha guardado nada, poniendo toda la carne en el asador para que los lectores sigamos comprando Thor. Y hablando de sorpresas, la más gorda se la guardó para este último número, en el que la lucha final contra Invierno Negro acaba no siendo lo que el propio Cates había sugerido que podría ser en el número anterior. De nuevo, Cates rompiendo las expectativas, aunque en este caso, no acabo de tener claro si en este caso para mejor, pensando en las repercusiones a largo plazo para el Universo Marvel.

En el apartado artístico, Nic Klein con los colores de Matt Wilson han ofrecido unas páginas espectaculares en este primer arco, con una épica a rabiar y aprovechando de forma espectacular los numerosos momentos para el lucimiento que Cates les ofrece. En concreto, las dos dobles splash-pages de este número son de las que quitan el hipo y que nos tendrán hablando de ellas durante bastante tiempo.

Dicho esto, reconozco que empiezo a verle un poco las costuras a Cates y a su estilo de hacer que cada arco no acabe de cerrarse ya que de alguna manera sirve de prólogo del arco siguiente. Está claro que en el complejo mundo del comic americano, con comics que siguen publicándose por los pelos ante las ventas menguantes en el canal de las librerías de comics, hay que ofrecer espectáculo en cada número y además dejarte con ganas de querer volver el mes que viene a por más. En este sentido, veo a Cates como un alumno aventajado de Robert Kirkman. Sin embargo, no tengo claro que algo que sale en este último número lleguemos a verlo alguna vez en este comic en continuidad (si es un sueño o una realidad alternativa no cuenta), con muchas posibilidades de que quede en un «shock-value» vacío. Y quedarme con esta sensación ante este último momentazo no mola.

Comparto dos páginas de este último número de «El Rey Devorador»:

Thor está en buenas manos. No se si llegaremos al histórico nivel anterior, pero si tengo claro que Donny Cates y Nick Klein van a darnos una etapa repleta de épica y momentazos super entretenidos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¿Habéis leído este comic, qué os ha parecido? Aprovechando la publicación por parte de Panini este mes, ahora no hay excusa. Espero vuestros comentarios. Y como siempre, si os gustó el artículo, os agradezco los me gustas y que lo compartáis en redes sociales.

¡Saludos a todos!

Crítica de Criminal vol. 1 de Ed Brubaker y Sean Phillips

Ed Brubaker y Sean Phillips forman una de los equipos creativos de mayor longevidad y consistencia del mundo del comic mainstream americano. Y su leyenda dentro del mundo independiente y los comics de creación propia empezó con Criminal, la maravillosa antología de género negro que crearon en 2006 dentro del sello Icon de Marvel Comics. Hoy hablo del primer volumen de esta serie, que tuvo una duración de 10 episodios y dos arcos argumentales: Coward y Lawless.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO INSTANTÁNEO.

Criminal es un comic de género negro sobre las personas que viven en el lado equivocado de la ley. En Coward (Cobarde), la primera historia, el carterista Leo Patterson, un hombre que siempre se deja una salida, se ve arrastrado a un atraco peligroso en el que mantenerse fuera de peligro puede resultar imposible.

El segundo arco de la serie, Lawless (literalmente “que no obedece las leyes, ilegal”, pero también es el apellido del protagonista), es la historia de Tracy Lawless, un militar que regresa a casa tras años en diversos frentes para descubrir quién asesinó a su hermano menor y cuánto los ha condenado a ambos su historia familiar.

Ed Brubaker es uno de los principales guionistas del mundo del comic americano. Nacido en Maryland en 1966, los primeros años de su vida los pasó viajando por todo el país debido a los traslados que su padre, militar de profesión, tuvo durante varios años. Fue su padre el que le inculcó el amor por la lectura, los comics y el género negro y revistas pulp de los años 50, 60 y 70, así como la ilusión de dedicarse profesionalmente a la escritura, apoyado por el hecho que un tío suyo, John Paxton, fue guionista en la Edad de Oro de Hollywood.

Lowlife (1995), comic semi-autobiográfico escrito y dibujado por él y editado por Caliber Comics, es cronológicamente el primer comic suyo que poseo (aunque no fuera el primer comic suyo que comprara). Junto a este comic, en 2001 publicó The Fall junto a Jason Lutes en la editorial Drawn & Quarterly, una historia también interesante y ambientada dentro del género negro.

Ya en 1995 Brubaker fue fichado por DC Comics, empezando a escribir historias para el sello Vertigo. Prez, Smells like teen President (1995) fue su primera obra. Tras esta historia corta, una de sus obras más recordada e importante de cara al futuro es Scene of the Crime (1999), miniserie de 4 números dibujada por Michael Lark y entintada por Sean Phillips, que marcó la primera colaboración con estos autores.

Tras firmar en 2000 un contrato en exclusiva con DC escribe algunos comics de Batman, pero es su reimaginación de Catwoman junto a Darwyn Cooke en 2001, más cercana a las raíces noir que a la versión ochentera de Frank Miller, lo que le valió el éxito de crítica y público. En 2003, escribió junto a Greg Rucka uno de los mejores comics de DC del siglo XXI: Gotham Central, serie planteada desde el punto de vista de los policías de Gotham, hombres y mujeres normales que tenían que enfrentarse a amenazas muy por encima de sus posibilidades.

Otro momento importante llegó en 2003, cuando empezó a publicar Sleeper dentro del sello Wildstorm (que en ese momento ya era propiedad de DC Comics) ya junto a Sean Phillips, que marcó el inicio de una colaboración que continúa hasta nuestros días. Sleeper es la historia de Holden Carver un operativo super poderoso que se había infiltrado en el mundo criminal de este universo siguiendo órdenes de John Lynch, director de International Operations, el equivalente de SHIELD en este universo. Lynch sufre un atentado que le deja en coma en Point Blank, miniserie dibujada por Colin Wilson que servía de prólogo de este comic, lo que deja a Carver atrapado sin ningún aliado si posibilidad de salida.

Esta miniserie de encargo fue un éxito de crítica pero las ventas no funcionaron y fue cancelada en su número 12. Sin embargo, Wildstorm confió en la calidad del comic y les permitió publicar una segunda temporada de 12 episodios más en los que pudieron terminar su historia de forma super satisfactoria. La mezcla de super héroes, la paranoia del género de espías y el género negro con elevadas dosis de sexo convirtió a Sleeper en un comic diferente a todo lo que se estaba publicando en ese momento.

Tras terminarse su contrato en exclusiva con DC, Brubaker comienza a trabajar para Marvel Comics, creando el que posiblemente sea uno de los 5 mejores comics del siglo XXI de Marvel, el volumen 5 de Capitán América junto a Steve Epting, con unos primeros 25 números son el regreso de Bucky / Winter Soldier que son sencillamente perfectos. Aunque Brubaker firmó en exclusiva con Marvel en 2005, el acuerdo dejaba fuera los comics en los que ya estaba trabajando previamente en DC, Gotham Central y Sleeper.

Además, del Capi, Brubaker escribió una notable etapa de Daredevil en 2006 junto a Michael Lark justo después de la salida de Brian Michael Bendis de la serie, y una no tan buena etapa en Uncanny X-Men junto a Billy Tan. También en 2006 creó junto a Matt Fraction la estupenda, aunque corta, etapa de 16 números en The Inmortal Iron Fist.

El volumen 2 de Sleeper terminó en Mayo de 2005, tras lo cual Brubaker y Phillips empezaron a pensar en su siguiente colaboración. Su amor por el género negro les hizo decantarse por Criminal dentro del sello Icon de Marvel Comics. En este sello Marvel publicaba comics de sus autores estrella en los que los autores conservaban los derechos de la obra, como una forma de mantenerles contentos y que nos se fueran a Image. Para que veáis el nivel, dentro de Icon surgieron comics como Powers de Bendis y Oeming, Kabuki de David Mack, Dream Police de J. Michael Straczynski o Kick -Ass de Mark Millar y John Romita Jr., Empress de Millar y Stuart Immonem y Men of Wrath de Jason Aaron y Ron Garney entre otros. Brubaker y Phillips publicaron también en Icon las dos miniseries de Incognito, serie que buscaba recuperar las sensaciones de Sleeper con una historia en la que se mezclan los super poderes con tramas de espionaje y agentes dobles.

En Enero de 2012, Brubaker y Phillips empezaron a publicar en Image Comics Fatale y el resto de su producción a partir de ese momento, además de reimprimir sus obras previas Criminal e Incognito. En 2013, firmaron un acuerdo con Image que sigue vigente bajo el cual Image se compromete a publicar cualquier cosa que produzcan sin necesidad de tener que venderles primero el argumento, lo que les ha proporcionado la libertad creativa definitiva que durante tantos años estaban luchando por conseguir.

Su última novela gráfica Pulp ha sido la obra de la pareja que más rápido a agotado su primera tirada hasta la fecha, tanto que una tirada destinada a durar un año se agotó en aproximadamente dos meses. Y tengo muchísimas ganas de comprar Reckless, su nueva novela gráfica de 144 páginas que se publica este mes de diciembre y que inaugura un nuevo formato para la pareja, las novelas gráficas serializadas protagonizadas por un mismo personaje, imitando p.ej. las series de novelas de personajes tipo Parker. De hecho, en una iniciativa sin precedentes que yo recuerde, Brubaker anunció que la segunda novela gráfica de Reckless ya está también terminada con fecha de publicación marzo de 2021, tan sólo tres meses después de esta primera.

Sean Phillips es un artista británico nacido en 1965. Tras graduarse empezó a trabajar en 1988 con John Smith en New Statesmen en la editorial Crisis, además de ilustrar algunos números de Judge Dredd para 200AD.

Como parte de la “invasión británica” de DC Comics, empezó a trabajar en varias series desde 1990, realizando una larga etapa en Hellblazer junto a Paul Jenkins entre 1995 y 1997. Antes de ello coincidió con Brubaker en Scene of the Crime (1999), entintando a Michael Lark. También dibujó parte de la etapa de Joe Casey en Wild C.A.T.s, para Wildstorm, lo que posiblemente le abriera las puertas a dibujar Sleeper.

Con el traslado de Brubaker a Marvel ya en el siglo XXI, Phillips firmó junto a Robert Kirkman las dos primeras miniseries de Marvel Zombies, que significaron un enorme éxito de ventas para Marvel. La primera miniserie se publicó a finales de 2005 antes de la primera miniserie de Criminal. Marvel Zombies 2, publicada entre octubre de 2007 y febrero de 2008, fue publicada entre los volúmenes 1 y 2 de Criminal.

Un guionista tiene la ventaja de poder escribir varias series a la vez. Sin embargo, los artistas por regla general sólo pueden dibujar un único comic al mes, lo que hace imprescindible para ellos el elegir bien la opción que pudiera resultar más rentable no solo creativamente, sino económicamente. Es por esto que aunque Criminal empezó a publicarse en 2006, las diferentes miniseries fueron alternándose con otros trabajos de encargo para Marvel como fueron las miniseries de Marvel Zombies o en 2010 la miniserie The Dark Tower: The Gunslinger – The Journey Begins. A partir del traslado de su obra a Image en 2012, Phillips ya se ha centrado en la creación de obras 100% de creación propia junto a Ed Brubaker.

Phillips ha trabajado de forma estable con varios coloristas, empezando por Val Staples, colorista de los dos primeros volúmenes de Criminal y de Incognito, así como Elisabeth Breitweiser en los primeros números de Criminal en Image así como en las series The Fade-Out y Killed or be killed. En los últimos años, Jacob Phillips, el hijo de Sean, ha coloreado su obra desde la novela gráfica My Heroes have always been junkies de finales de 2018.

Entrando en materia con este primer volumen de Criminal, la idea principal de Brubaker y Phillips era desarrollar una serie que sirviera de contenedor casi a modo de antología de todo tipo de historias que tuvieran el amor por el género negro como hilo conductor. Es por esto que el comic está planteada como miniseries que pueden leerse de forma independiente, aunque Brubaker siempre ha recomendado leerlas en el orden en que se publicaron porque hay numerosas conexiones entre los personajes.

El formato de miniseries independientes ofrecía además la suficiente flexibilidad para poder alternar otros encargos económicamente más interesantes en un momento en que Brubaker y Phillips no eran tan conocidos como lo son ahora. En este sentido, si las ventas de Criminal no hubieran funcionado, algo muy posible dado que los comic noir parecía que no tenían viabilidad comercial, hubieran podido cerrar la serie en cualquier momento, y volver a los trabajos de encargo para Marvel o DC. Por suerte, eso no llegó a pasar nunca, y Brubaker siempre cuenta que se sigue asombrando al comprobar que cada comic suyo vende más que el anterior. De hecho, tras estos dos primeros arcos de Criminal que forman el volumen 1 de la serie, su siguiente colaboración Incognito superó por mucho las ventas del comic noir.

El primer arco de cinco números, Coward, publicado entre octubre de 2006 y febrero de 2007, está protagonizado por Leo Patterson, un criminal de poca monta con su propio código de conducta, una gran inteligencia y un trauma del pasado, y marca el tono y lo que podemos esperar de este mundo noir de personajes rotos y vidas criminales sin esperanzas. El padre de Leo, Tommy, era un criminal muy conocido en su época que murió en la cárcel tras ser condenado por el asesinato de su socio y amigo Teeg Lawless, un suceso que dejó marcado a Leo. Es por esto que Leo siempre planea sus golpes pero prefiere retirarse ante la menor sensación de que exista un peligro.

Policías corruptos, un robo que sale mal, un amor condenado desde el principio y un protagonista que acaba rompiendo todas las reglas que le mantuvieron con vida hasta ese momento son algunas de las claves de un brillante primer arco que transmite noir de principio a fin. En este primer arco, aparte de detalles de la infancia de Leo, conoceremos a personajes recurrentes en la serie como es Gnarly, un fornido ex-boxeador que se encarga de la barra del Undertow, el antro donde se reúnen los criminales de la ciudad y que es una especie de territorio neutral. Su amiga de la infancia Jenny, ahora agente de Asuntos Internos de la policía, también volverá a aparecen en otras historias posteriores.

Criminal transmitía que era un comic muy especial desde el minuto uno. Además de la fantástica historia de Brubaker y las maravillosas portadas y el arte de Phillips con color de Van Staples, cada número venía con estupendos análisis de clásicos del noir a modo de extras, algo aún hoy único en el mundo del comic.

De hecho, un detalle muy chulo de estos extras es que sólo podían encontrarse (inicialmente) en la edición de grapa, a modo de premio para los lectores en este formato de cuyas ventas dependiera la supervivencia de esta serie. Este es un detalle super chulo que es lo que ha hecho que siempre que sea posible continúe comprando todo lo que publican en formato grapa.

El sexto número marca el comienzo del segundo arco de Criminal, Lawless, publicado entre mayo y octubre de 2007, en el que conoceremos a Tracy Lawless, uno de los dos hijos de Steeg (mencionado en el primer arco, que fue asesinado por Tommy Patterson). Tras años en el ejército intentando dejar atrás su pasado, vuelve a casa al descubrir que su hermano Ricky murió asesinado meses atrás. Tras robar un transporte de dinero ilegal para conseguirse financiación, algo que tendrá graves consecuencias posteriores, Tracy llega a la ciudad y consigue infiltrarse en la antigua banda de su hermano Ricky, para descubrir qué le pasó y quién le asesinó.

La banda tiene a la vista un golpe que puede ser muy beneficioso, si no se matan antes. Además, todos sabemos que el protagonista de una historia noir no debe liarse con la chica mala, pero que esto sea inevitable no lo hace menos interesante.

Esta historia nos sirve para conocer más detalles de la infancia de Tracy Lawless y su hermano Ricky con un padre tiránico que les maltrataba, mientras en el presente el cerco se estrecha mientras todos buscan su premio. Al final, como en las mejores historias noir, Tracy encuentra respuestas, per no son las que esperaba ni le sirven de consuelo, a la vez que descubre que la venganza nunca es la solución de nada y que, al final, se encuentra atrapado en la misma tela de araña de la intentó escapar hace tantos años al alistarse en el ejército. Volvió por la venganza, pero acaba descubriendo que no puede escapar de la familia ni los recuerdos.

En este arco conoceremos a Sebastian Hyde, el capo criminal que controla la ciudad, a su guada-espaldas Chester y a Jacob Kurtz, amigo de la infancia de los hermanos Lawless y de Leo Patterson, al que veremos también en varios arcos posteriores.

Tracy Lawless enlaza con los tipos duros de pocas palabras, de películas como Get Carter o Equalizer, que no conviene enfadar y que siempre hay que tener a tu lado en una pelea, y es uno de los grandes personajes de la serie, del que veremos en próximos volúmenes más aventuras en el presente y durante su niñez.

En este sentido, hay que destacar que a partir de un primer arco introductorio correcto en el que parece que Brubaker y Phillips juegan un poco sobre seguro, es en este segundo arco cuando la serie realmente despega y empezamos a ver las enormes posibilidades narrativas de Criminal.

Otro detalle fundamental de este primer volumen de Criminal es que aunque Tracy Lawless y Leo Patterson son criminales y cometen delitos, NO son malas personas y tienen un fuerte sentido moral de lo que es correcto e incorrecto, además de ser unas víctimas de sus infancias desgraciadas, que les dejaron marcados.

El noir de perdedores de Coward y la búsqueda de venganza de Lawless son fuente inagotable de historias del género, pero faltaría la pieza fundamental en la que Criminal se apoyó más adelante, que son las historias de criminales malas personas cuyos actos son totalmente amorales e injustificables.

El dibujo de Sean Phillips me parece una maravilla, convirtiéndose para mi en el artista NOIR por excelencia. Phillips se caracteriza por ser un maestro a la hora de crear la ambientación noir perfecta para estas historias, creando personajes que siempre se encuentras semi ocultos grandes manchas oscuras que les envuelven.

Sus personajes respirar realismo en cada una de sus expresiones faciales, y son siempre super reconocibles. Además, sabe añadir a sus dibujos una faceta arquetípica (el duro, el jefe criminal anciano, el loser delgado con gafas, la feme-fatale) que ayuda a situarte desde la primera viñeta en la historia. A destacar también su elegancia a la hora de mostrar las numerosas escenas sexuales, obligatorias también en toda historia noir que se precie, que transmite toda la sensualidad y el deseo ardiente del momento.

En este primer volumen de Criminal Phillips colabora con el colorista Val Staples, consiguiendo unos resultados estupendos. Su ciudad es gris como los crímenes que van a cometerse, con algunos estallidos puntuales de color que resaltan los principales momentos de la historia. Si Phillips es el perfecto dibujante noir, es sin duda también gracias a sus estupendos coloristas que ayudaron a amplificar sus virtudes y minimizar sus defectos.

Si tengo que comentar algo menos bueno de su arte, su viñetas siempre has sido un pelín más estáticas de lo que me gustaría con una fluidez entre viñetas sólo correcta. Esto lo compensa de sobra con su ambientación y el carisma de sus personajes, pero me veo en la obligación de comentarlo. De hecho, me parece espectacular como ilustrador que resume una escena en una única viñeta que congela el momento más icónico, como vimos en obras posteriores como en Kill or be killed o The Fade Out.

Aparte de su arte interior, destaco además las maravillosas portadas, que en mi opinión son verdaderas obras de artes que perfectamente podrían exponerse en un museo. Desde el primer número de la serie, el propio hecho de tener un comic con una portada doble “wraparound” también era un detalle que separaba a Criminal del 99% de comic que se publicaban en USA en ese momento, y transmitía un carisma personal e intransferible.

Además, otro detalle interesante de Criminal es que en los siguientes volúmenes de Criminal mejoraron el gramaje del papel y mejoraron considerablemente la producción del comic, lo que resalta el interés de Brubaker y Phillips de controlar y en la medida de lo posible mejorar el producto final que ofrecían a sus lectores, que al final es su tarjeta de presentación ante el mundo.

En resumen, este primer volumen de Criminal fue una perfecta aproximación al mundo noir de Brubaker y Phillips, que fueron refinando su fórmula en sus siguientes trabajos en común, hasta crearse una de las marcas de calidad más conocidas y destacadas del mundo del comic americano. Si te gusta el género negro, Criminal es una lectura obligada.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO INSTANTÁNEO.

¿Habéis leído este comic, qué os ha parecido? En serio, si te gusta el género negro no te lo puedes perder. Espero vuestros comentarios. Y como siempre, si os gustó el artículo, os agradezco los me gustas y que lo compartáis en redes sociales.

¡Saludos a todos!

Crítica de Space-Mullet! One gamble at a time de Daniel Warren Johnson (Dark Horse)

En apenas un año y medio, Daniel Warren Johnson ha pasado de ser un completo desconocido para mi a ser uno de mis autores favoritos de comic: Extremity, Murder Falcon o Wonder Woman: Dead Earth entre otros se han convertido en algunos de mis comics favoritos. Es por esto que no me he podido resistir a comprar Space-Mullet, una de sus primeras obras publicó como webcomic que posteriormente Dark Horse recopiló en este volumen. Y aún notándose que estamos ante una obra de un artista en construcción, me ha gustado prácticamente todo lo que he visto.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El ex marine espacial Jonah y su copiloto Alphius recorren la Galaxia, tratando de sobrevivir. Atraídos por una loca aventura tras otra, convierten a un grupo de inadaptados en una familia que debe enfrentar juntos las partes más oscuras del universo. Space-Mullet es un mundo de ciencia ficción accesible y rico en detalles con personajes sinceros y una historia inolvidable.

Daniel Warren Johnson es un ilustrador y dibujante de cómics independiente con sede en Chicago. Se esfuerza por crear ilustraciones significativas y divertidas que se ajusten a los objetivos de sus clientes y que superen sus expectativas. Daniel cree en mantener una sensación orgánica y natural en cada proyecto, mientras disfruta de la naturaleza tangible de la colaboración y expresión creativas. Ha trabajado con Dark Horse Comics e Image Comics. Cuando no está trabajando en el trabajo del cliente, Daniel trabaja en su cómic publicado por él mismo, Space-Mullet, y pasa el rato con su increíble esposa. También le encanta la cerveza artesanal. El autor vive en Chicago.

Mi yo completista no ha podido evitar comprar este volumen, a pesar de saber que me iba a encontrar a un DWJ primerizo. Sin embargo, la sensación con que me quedo tras la lectura no podía ser mejor, con un dibujo y unas páginas repletas de la humanidad y emoción, algo que se ha convertido en una se sus señas de identidad.

Lo primero que hice al llegarme el comic fue mirar qué significa “Mullet”: Una pescadilla, un pequeño pez de mar que se puede cocinar y comer, y que en ocasiones se utiliza para pescar peces más grandes. Mullet es también un estilo de peinado masculino, popular en la década de 1980, en el que la parte superior y a los lados se dejaban muy cortos y el cabello por detrás largo.

Así que el título Space-mullet (pescadilla / pececillo espacial) puede aludir aparte del peinado de Jonah, a que los protagonistas son unos perdedores que no tienen nada que hacer contra el gobierno galáctico y las razas que lo pueblan, siendo unos “pececillos” en un océano lleno de peligros.

Sin embargo, hay que reconocer que aunque estamos ante un comic de aventuras, el título no refleja para nada el tipo de historia que vamos a leer, con un protagonista traumatizado por un suceso de su pasado cuando era marine espacial, que le atormenta en el presente.

Escuché una entrevista a DWJ en la que comentaba que poner títulos con connotaciones humorísticas a unas historias con elementos oscuros en parte era un mecanismo de defensa por su parte, para capear una posible crítica exagerada contra su obra, como si estuviera diciendo por adelantado “oye, que sólo es un comic, es entretenimiento y ya”, lo que me recuerda los problemas de autoestima que incluso artistas de esta calidad sufren en su día a día.

Leer Space Mullet me ha gustado, la verdad. DWJ creó esta historia como un webcomic entre 2012 y 2014, que Dark Horse recopiló en 2016 cuando DWJ y Donny Cates ya habían publicado con ellos The Ghost Fleet . Si tengo que decir algo menos bueno de este comic, sería que la historia que nos presenta DWJ queda inconclusa, ya que en estas 200 páginas agrupadas en 4 números tan sólo vemos como se forma la tripulación de la nave de Jonah y Alphius, pero no llegamos a verles vivir las aventuras que promete la sinopsis. Ojo, que aventuras hay a raudales, pero centradas en esta pareja humana y alienígena, y en como conocen al resto de la tripulación. En este sentido, el final del comic nos deja un poco con la miel en los labios.

Sin embargo, narrativamente hay un montón de hallazgos, empezando por la elección de color de DWJ. Normalmente él no colorea sus páginas y trabaja siempre con colorista, sin embargo para Space-Mullet opta por añadir unos tonos azulados a sus lápices que ayuda a resaltar determinados elementos de la viñeta además de aportar una mayor sensación de profundidad a las imágenes.

En estas páginas hay en algunos momentos una ligera falta de fondos, pero en otros momentos podemos disfrutar de unos mundos de ciencia-ficción con una enorme riqueza y complejidad. Visualmente veo una clara influencia de Aliens de James Cameron o el manga Battle Angel Alita de Yukito Kishiro, pero aún notándose estas influencias, DWJ consigue que su personalidad sea lo que más poso nos deje a los lectores.

Como comentaba antes, el título semi humorístico no le hace justicia al comic, algo que también podría decirse de Murder Falcon. Aunque estamos ante una historia que ante todo es aventura espacial, DWJ crea a un protagonista con SSPT (Síndrome de Stress Post-Traumático) que sufre por su pasado, en una historia que habla de genocidios gubernamentales, racismo institucional, las diferencias entre ricos y pobres o lo barata que es la vida en el futuro y lo fácil como puedes morir por cualquier nimiedad. Hay un cierto cinismo en varios personajes, pero DWJ busca contraponer un halo de esperanza, las cosas pueden mejorar si cada uno de nosotros hacemos cosas que ayuden a los demás y dejamos de comportarnos egoistamente. El cambio y la revolución deben nacer de uno mismo, y este mensaje lo veo importante, sobre todo teniendo en cuenta que estamos ante un comic a priori “ligero”.

A pesar del tono aventurero y su objetivo básico de entretenimiento, DWJ consigue que empaticemos con unos protagonistas que transmiten una enorme emoción, sobre todo un traumatizado Jonah que inicia el camino hacia la luz, y cuyo primer paso debe ser perdonarse a si mismo ante unos hechos que no hubiera podido evitar.

Además, aunque las páginas de DWJ no tienen los ENORMES momentazos visuales de comics como Extremity, Murder Falcon o Wonder Woman, hay varias escenas de acción super bien narradas y hay un par de splash-pages que anticipan el artista en que iba a convertirse en sus siguientes trabajos. Su narrativa de la acción es ya estupenda, pero además también triunfa en los momentos más tranquilos en los que conocemos a los personajes. Así que artísticamente este comic está aún mejor de lo que esperaba a priori.

Otro detalle muy chulo de este comic viene ya desde la propia introducción, en la que DWJ hace una master-class de algo que todo creador debe asumir, que la perfección no existe y como los autores deben aprender a terminar el trabajo y dejarlo ir. He traducido esta introducción porque creo que es muy interesante, aquí os la dejo:

“Cuando empecé a dibujar Space Mullet!, no sabía nada sobre crear comics. Casi no sabía ni coger un pincel, mi perspectiva era floja y mis personajes lucían inconsistentes. Miro de nuevo estas primeras páginas y no puedo evitar sentirme un poco avergonzado.

Pero no es una vergüenza mala. El la clase de sentimiento que tengo cuando veo fotos mías de la escuela. Parte tristeza, parte gozo, parte shock al ver que mis dientes estaban tan mal. Pero hay también personalidad en estas primeras páginas. Lo cual es bueno, porque trabajaba tan duro para mejorar.

Cuando creo arte, quiero que sea perfecto. Quiero emocionar al lector. Pero no importa las horas que emplee en mi mesa de dibujo, o cuantas veces rehaga los diálogos, mi trabajo nuca será perfecto. Siempre miraré hacia atrás y veré qué cosas podría haber hecho mejor. Pero no pasa nada. Liberarme de la auto exigencia de perfección me permite centrarme en el storytellin y en divertirme mientras realizo el trabajo.

Mi amigo Riley me dijo una vez que él creía que hacer un comic era como hacer magia, ya que gente, lugares y cosas que sólo existen en tu cabeza de repente son transportados a la página para que todo el mundo pueda verlo. Es increíble cómo los comics pueden conectar a la gente. Así que gracias por formar parte de Space-Mullet!

Espero que me puedas ver en estas páginas. DWJ.”

Como bien dice DWJ, Space-Mullet! Es una obra de un autor primerizo. Sin embargo, esta historia tiene un montón de elementos chulísimos que hemos visto cómo los ha ido refinando en sus obras posteriores.

Comparto a continuación las primeras páginas del primer número:

En resumen, me parece que hecho una buena compra, estoy muy contento de añadir este volumen a mi biblioteca de DWJ. Y ahora, a esperar mientras se confirma cual va a ser su próxima obra. Sea cual sea va a ser otra compra segura, pero no estaría mal que le contrataran para hacer Star Wars o alguna miniserie en Marvel fuera de continuidad. Por soñar…

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Espero vuestros comentarios, gracias por leer este post. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!