Archivo de la categoría: Comics

tebeos favoritos

Crítica de Seven Secrets Vol. 1 de Tom Taylor, Daniele Di Nicuolo y Walter Baiamonte (Boom Studios)

Cuando un escritor está on-fire, hay que subirse al tren porque todo lo que publica es oro puro. Esta ley del comic es totalmente aplicable a Tom Taylor y su nuevo comic Seven Secrets, cuyo primer volumen ha sido publicado recientemente por Boom Studios, con dibujo de Daniele Di Nicuolo y color de Walter Baiamonte. Comparto mis impresiones de este tomo inaugural.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

SIETE SECRETOS CAMBIARÁN EL MUNDO.

Durante siglos, la Orden ha confiado en Guardianes y Poseedores para proteger los Secretos en siete maletines contra todo daño, pero cuando su fortaleza es atacada y los secretos se ponen en peligro, toda la Orden debe enfrentar su mayor temor: un enemigo que sabe demasiado y está dispuesto a matar para conseguir lo que quiere. Ahora, el miembro más nuevo de la Orden, Caspar, debe descubrir la verdad de los Secretos antes de que lo haga el enemigo, o arriesgarse a perderlo todo.

El autor bestseller del New York Times Tom Taylor (DCeased) y el artista favorito de los fans Daniele Di Nicuolo (Mighty Morphin Power Rangers) presentan una nueva serie sobre siete secretos poderosos, palabras, maravillas, armas y cosas peores, con el poder de cambiar el mundo.

Este volumen recopila los números 1-6 de la edición USA.

Las artes marciales vuelven a estar de moda. Esto es algo que me parece super curioso, la verdad. Y aunque cuentan con premisas totalmente diferente, hay un momento mientras leía este comic que no pude más que acordarme del excelente Fire Power de Robert Kirkman, Chris Samnee y Matt Wilson. Volveré a la comparación más adelante, pero no cabe duda que aparte de excelentes series de televisión como Warrior en HBO o escenas puntuales en Érase una vez en Hollywood que han mantenido viva la llama de las artes marciales, fue el anuncio de Marvel de una película de Shang-Chi lo que creo que consiguió asentar esta moda en la que nos encontramos dentro del ámbito mainstream. No es extraño que este verano también se estrene una película protagonizada por Snake Eyes, el G.I. Joe más cool de toda la vida.

Tom Taylor se ha confirmado en los últimos tiempos como un seguro de vida. Lobezna, Dcsos, Hellblazer, su serie más reciente de Nightwing o Escuadrón Suicida (que reseñaré en breve), todos sus comics me parecen una chulada que tienen clarísimo su objetivo de entretenimiento pero que consigue clavar a los personajes casi con una línea de diálogo. Cuando descubrí que tenía un nuevo comic independiente en Boom, tenía claro que lo quería tener, porque hay que “aprovecharse” de los escritores mientras están on-fire y en el momento de máxima creatividad.

Esta premisas de siete secretos, organizaciones secretas y conspiraciones que llevan sucediendo desde hace siglos me parece una premisa quizá no excesivamente original, pero que puede dar mucho juego, la verdad. Aparte del “high-concept”, Taylor marca en este comic las que son sus señas de identidad con una historia planteada desde la acción pero en la que consigue que empaticemos con el protagonista Caspar incluso antes de llegar a aparecer en el comic. La forma en que Taylor consigue que conectemos con él de forma inmediata, además de su complejo árbol genealógico, me parece la principal virtud de este primer volumen y la columna vertebral que va a hacer que nos enganchemos al comic.

Y junto a Caspar, que hayan siete secretos guardados por siete parejas de protectores, llamados a su vez Guardian y Poseedor por la función que realizan cada uno de ellos, puede permitir a Taylor alargar la historia de forma orgánica todo lo que le interese a poco que quiera mostrarnos el origen de estos Guardianes y el misterio del secreto que guardan. Aparte por supuesto de las historias de la Orden y sus enemigos.

Comparaba antes a Sietes secretos con Fire Power. Esto me vino a la mente justo en la página que acabo de compartir en la que Caspar empieza a entrenarse en la escuela secreta de la Orden. Y aunque está claro que son historias totalmente diferentes que llevan a sus personajes por sus propios caminos, de alguna manera las comparaciones son inevitables al tratarse de comics de acción centrados en el entretenimiento con personajes con habilidades marciales en los que organizaciones secretas se enfrentan en la sombra.

Y lamentablemente, en la comparación, Seven Secrets sale perdiendo en casi todo, siendo el elemento más flagrante es el apartado artístico. No me han gustado ni el dibujo de Daniele Di Nicuolo ni los colores de Walter Baiamonte. Y vaya por delante que casi todo el mundo sale perdiendo en la comparación con Chris Samnee, pero el estilo de Di Nicuolo sencillamente no está a la altura de la exigencia, en mi opinión. Sus páginas tienen una influencia clarísima del manga en la narrativa y las expresiones de los personajes, con un tono cartoon que no acaba de funcionarme casi en ningún momento que hace que el 99% de las caras del comic sean siempre la misma sin mostrar una correcta dramatización de las situaciones. El comic queda con una sensación de mezcla de manga y comic infantil / «all-ages» que no acaba de cuadran con la violencia que algunas escenas nos están contando.

Di Nicuolo intenta jugar en varios momentos con la estructura de página creando una narración en apaisado juntando las dos páginas, pero realmente falla a la hora de dotarlas de un mayor dinamismo respecto a una página normal, de forma que momentos pensados para generar un WHOAH!!! se quedan en escenas correctas sin más. Además, utiliza en exceso el uso de primeros planos de caras en mi opinión no con motivos dramáticos, ya digo que sus expresiones son el 95% de las veces las mismas, sino en mi opinión para intentar disimular de alguna manera su evidente falta de fondos y sus escenas sin chispa.

Con el elemento añadido que diría que el primer número está mucho mejor dibujado en todos los sentidos que el resto de números de este tomo, como si hubiera tenido más tiempo en el arranque de la serie pero luego los plazos de entrega le hubieran pillado, obligando casi a entregar lo que fuera con tan de llegar a imprenta.

El color en los comics debe ayudar a contar la historia, no sólo haciendo que luzca más brillante y/o emocionante, sino ayudando a transmitir estados de ánimo según cada momento concreto. En este sentido, valoro a Walter Baiamonte como meramente funcional, con unos colores que ahí están pero no colaboran a la hora de contar la historia ni ayudan a disimular los defectos del apresurado lápiz de Di Nicuolo o su falta de fondos. Hay veces que un color alucinante salva un dibujo montonero, por ejemplo en Wasted Space con un estupendo Jason Wordie, no es el caso de este Seven Secrets.

Y tengo claro que excepto honrosas excepciones, Dan Mora en Klaus, por ejemplo, cuando compro un comic de Boom se que el arte va a ser inferior a la media de un comic Marvel o DC, y lo asumo porque prefiero leer cosas nuevas y diferentes y no quedarme con la misma hamburguesa con queso de siempre (que por otro lado me encanta). Pero la realidad es que el apartado artístico de este comic me ha decepcionado mucho. Y si un comic es 50% historia y 50% arte, o incluso más, no puede puntuar bien un comic con un dibujo que no me gustó.

Por no acertar, Taylor no acierta con el cliffhanger de final del volumen, que es el menos potente de los seis comics que se recopilan en este tomo, algo en lo que Kirkman jamás hubiera fallado, de forma que han cortado aquí como hubieran podido cortar en el comic previo o el siguiente, y me ha parecido un detalle un poco chof.

Y no me entendáis mal, no me ha gustado el dibujo pero creo sinceramente que la historia tiene potencial y como me ha gustado y me ha dejado con ganas de saber como continúa la historia, no tengo duda que compraré el segundo volumen seguro.

Comparto las primeras páginas de este primer volumen, que como digo son algunas de las mejores que vamos a encontrar:

¡Qué pena no haber conectado nada con el dibujo de Daniele Di Nicuolo! Porque tengo claro que la historia de Tom Taylor va a darnos un montón de sorpresas y mucho entretenimiento. En todo caso, me quedo con ganas de saber cómo continúa la historia, ya os comentaré cuando salga el segundo tomo a final de año.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de LOW Volumen 5 de Rick Remender y Greg Tocchini (Image Comics)

Tras más de tres años de espera, por fin se ha publicado el final de LOW, el carismático comic de ciencia ficción de Rick Remender y Greg Tocchini, con colores de Dave McCaig. Hoy analizo su quinto y último volumen «Light brings light» (La luz trae luz), que ha supuesto un satisfactorio aunque apresurado final de la historia.

PUNTUACIÓN: 7/10

En un futuro lejano, la expansión prematura del sol ha irradiado la Tierra, enviando a la humanidad a las profundidades más bajas de los mares, escondida dentro de ciudades protegidas contra la radiación, mientras las sondas recorren el universo en busca de mundos habitables donde reubicarse. Después de decenas de miles de años, una sola sonda regresa y se estrella contra la superficie de la Tierra, un lugar ahora extraño que ningún ser humano ha visto en muchos milenios.

En este quinto volumen, publicado en marzo de 2021 en USA, y que recopila los números 20 al 26 de la serie tenemos ¡El ARCO FINAL de LOW! Salus se levanta. La Legión Quemada ataca. Stel Caine enfrenta el mayor desafío a su esperanza hasta el momento: la rabia de su hija, la timonel, Delia. Todo termina aquí, ¡interpretado con amor por el legendario equipo artístico de GREG TOCCHINI y DAVE McCAIG!

Rick Remender es uno de mis guionistas favoritos del siglo XXI. LOW suponía en sus propias palabras un desafío, ya que la protagonista Stel Caine era su primer personaje optimista de toda su carrera (hasta ese moemnto), una eterna optimista que cree que hay futuro para la humanidad si se cree en ello. Esta creencia será puesta a prueba de las peores formas posibles a lo largo de la serie, al encontrarnos ante una sociedad que ha olvidado el significado de esa palabra, optimismo, y se encuentra en una espiral autodestructiva.

Y dentro que me gusta mucho Remender y sigo comprando encantado Deadly Class, reconozco que en el periodo de 2013-17 en el que compraba todos sus comics sufrí una sobredosis del nihilismo pesimista del guionista. LOW jugó una parte fundamental de esta sobredosis debido a los tremendos dramas que tuvieron que soportar todos los miembros de la familia Caine. Por este motivo, de momento no compré ni Death or Glory (junto a Bengal) ni su nueva serie Scumbag (con varios artistas).

LOW es la prueba palpable de lo difícil que es producir un comic. Lo digo porque el cuarto volumen se publicó en octubre de 2017, y han tenido que pasar tres años y medio para que Remender, Tocchini y McCaig terminaran los 7 números que se incluyen es este último volumen que cierra la historia. ¿Fue problema de Remender? No creo, él ha seguido durante todos estos años publicando sus diferentes series, no parece que simultanear trabajos sea un problema para el guionista. ¿El problema quizá vino por parte del artista brasileño Greg Tocchini? Ya sabemos que los guionistas pueden trabajar en varios comics a la vez, en ese sentido lo tienen mucho más fácil que el artista, que debe consagrarse casi en exclusiva a producir un comic como este. El paso del tiempo, la pérdida de interés si el trabajo no es lo suficientemente rentable, o la temática demasiado desoladora, pueden cobrarse su precio para el artista, que debe buscar siempre su mejor versión para realizar el trabajo.

Todo eso ya es agua pasada, ya que por fin tengo el ejemplar en mis manos y por fin pude leer el final de la historia. Dado el tiempo transcurrido, reconozco que tuve que volver a leerme toda la serie porque no me acordaba de nada. Y leído de un tirón lo primero que debo decir es que la historia hasta el número 22 se siente como un todo unitario por el que no han pasado los años, y la historia está bien cerrada y consigue dejar al lector con sensación satisfactoria. El camino de la familia Caine termina y nos ha ofrecido un viaje lleno de peligros y desafíos, antes los que han tenido que levantarse. El mensaje positivo queda perfectamente reflejado en este final que ante todo deja buen sabor de boca.

Sin embargo, en lo relativo a la historia, dentro que todo encaja perfectamente, quizá hay una excesiva sensación de apremio en los 3/4 últimos números finales en los que pasan demasiadas cosas con demasiados frentes abiertos simultáneamente. Todo queda apelotonado y no acabas de entender qué está pasando, donde se encuentra cada personaje, que pretenden hacer y con qué objetivo. Creo con dos o tres números más las cosas hubieran estado mejor contadas y la sensación es que, ya sea por culpa de Remender, de Tocchini o de ambos, la sensación ha sido «vamos a cerrar el comic como sea». En todo caso, dado el retraso de este tema, casi mejor que hayan ofrecido este final ya y no demoraran más el cierre.

Donde además se ha notado un montón el salto temporal ha sido en el dibujo. En los tres años y medio transcurridos Tocchini ha cambiado su estilo de dibujo optando por unas páginas con muchas más líneas que en los comics precedentes. Tocchini no es un buen narrador, pero tiene un estilo super expresivo de gran personalidad que engancha con su alucinante uso del color. Él coloreó los 7 primeros números, para ser coloreado a partir del octavo por Dave McCaig, con resultados aún mejores, manteniendo el carismática color y la personalidad que otorgaba a las páginas, pero haciendo que la historia de leyera un poco mejor. La colaboración de Tocchini y McCaig ha llegado hasta este último volumen, algo de lo que sin duda me alegro.

En este último volumen choca muchísimo el cambio del estilo en el dibujo de Tocchini. De hecho, más que entre el final del volumen 4 (Oct-2017) y el inicio del quinto con el número 20 de en enero de 2019, el cambio se nota más evidente entre los números 22, publicado en mayo de 2019, y el 23, que salió con más de un año de diferencia, en julio de 2020 (post COVID). En este año de diferencia, Tocchini parece que estuvo trabajando en formas de narrar con las que se sintiera más a gusto, con líneas de entintado más visibles comparado con lo visto hasta ese momento. Lamentablemente, este cambio en mi opinión NO mejora a lo que teniamos antes, ayudando a que me quede con la idea que Remender y Tocchini de alguna manera debieron llegar a algún tipo de acuerdo para cerrar el comic de la forma que fuera.

La sensación de «apelotamiento» que comentada antes es una parte culpa de Remender, que mete demasiadas cosas en cada página para terminar la historia, pero también debido al déficit como narrador de Tocchini. Esto hace que la sensación de confusión esté presente en varios momentos del climax final, de forma que aunque me parece que LOW es un buen comic con un buen final, se me queda muy lejos de mis favoritos como Fear Agent o Black Science.

LOW ha terminado y el camino recorrido ha merecido la pena, incluso cuando la ejecución de este final no haya estado a la altura. Si te gusta la ciencia ficción interesante centrada en los personajes, date un capricho y prueba a leer este comic. Te lo recomiendo.

PUNTUACIÓN: 7/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Parker 3. El Golpe, de Darwyn Cooke (Astiberri)

Tenía ganas de retomar mis lecturas de Parker, la adaptación que Darwyn Cooke realizó en formato de novela gráfica de las novelas de género negro de Richard Stark (Donald E. Westlake), que en España publicó Astiberri. El Golpe es su tercera parte y como era de esperar, me ha encantado.

PUNTUACIÓN: 8/10

Parker, el truhán surgido de la pluma de Richard Stark (seudónimo de Donald Westlake), reúne la mejor docena de delincuentes que puede encontrar para dar su golpe más ambicioso: toda una ciudad. El equipo montado por Parker planea, prepara y ejecuta su plan con precisión militar sin percatarse de que todo está a punto de estallar en su propia cara. El golpe (The Score), considerado un hito en la serie de Parker, adapta la novela original del mismo título y fue llevado al cine en 1967 por Alain Cavalier como Saqueo en la ciudad.

El golpe es la tercera incursión de Cooke en las novelas de Parker tras El cazador (Astiberri, 2010) –que le valió los premios Eisner y Harvey al mejor autor de cómic y que ha contado con dos versiones en cine: A quemarropa, de John Boorman, y Payback, protagonizada por Mel Gibson– y La Compañía (Astiberri, 2011). El recopilatorio de ambas historias, bajo el título de Richard Stark’s Parker. The Martini Edition, ha obtenido dos premios Eisner en la San Diego Comic-Con de 2012. El golpe es la tercera de un total de cinco adaptaciones previstas de las novelas de Parker y está considerada como una de las mejores de la serie; de hecho sigue la exitosa estela de premios de las dos entregas anteriores y ha logrado el Eisner 2013 a la mejor adaptación de otro medio.

Donald Westlake falleció en diciembre de 2008, unos meses antes de la publicación del primer tomo de la serie, pero estaba entusiasmado con lo que había podido ver de los trabajos preliminares y el proceso de adaptación de Cooke, quien le había explicado: “No creo que necesite escribir más de un par de docenas de frases en cada libro. Tus palabras están ahí. Para mí tus diálogos son perfectos. Esto no es tanto un intento de interpretar tus palabras con las mías como de trasladar la historia a un medio diferente”. “Creo que estaba contento de saber cuáles serían las palabras que saldrían de la boca de los personajes”, sentencia Cooke.

La principal novedad de esta novela gráfica es la elección cromática elegida por Cooke. Y es que las novelas de Parker tienen la peculiaridad de ser novelas gráficas bitono, y si en La Compañía Cooke utilizó el azul como color básico, en este El Golpe opta por un amarillo ocre que inicialmente se ve super llamativo, pero una vez tu ojo se acostumbra funciona de maravilla y no general ningún problema.

Las novelas de Parker estaban ambientadas en el mundo de la época en la que Donald Westlake las escribió, los años 60. Para la época eran se sentían de rabiosa actualidad, pero claro, pasado medio siglo, para los lectores casi se trata de historia antigua. La elección cromática bitono ayuda a que el comic, que fue publicado originalmente en 2012, tenga una cualidad atemporal maravillosa. Al mismo tiempo, el estilo cartoon de Cooke también parece pensado para encajar en estas historias ambientadas en los años 60, y su narrativa es tan fluida y todo está contado de forma tan chula que en ningún caso «atemporal» hace que se sienta «viejuno». Al revés, todo parece actual e interesante.

Ahora ya estamos más acostumbrados a las historias de criminales, pero imagino que la popularidad en los años 60 de este tipo de novelas noir pobladas por seres amorales y malas personas debió ser un shock en su momento. Y en este sentido, Parker es super paradigmático de esta moda. Un tipo duro de pocas palabras que sólo se preocupa por si mismo y hace lo que sea para salirse con la suya, para el que vivir gracias al botín que obtiene de robos con lo que vive a todo tren es una forma perfecta de disfrutar de su vida.

Parker no hace nada que no le reporte un beneficio personal, por eso intenta no matar durante los golpes, no porque crea que está mal sino para en todo casi minimizar una eventual condena en caso que les pillaran, pero no tiene problemas en hacerlo si cree que alguien ha descubierto su tapadera. Y por eso a pesar de ser frío con todo el mundo, durante el golpe puede mostrarse amable y empático con los rehenes para evitar males mayores. Es curioso que lo que en estas novelas disfrutamos como un criminal carismático e interesante, en la vida real sería un sociópata de manual.

El golpe deja claro desde su título de qué trata y nos lo ofrece de principio a fin, siendo una lectura super satisfactoria. Dicho esto, y entendiendo que Cooke está adaptando la novela de Westlake y obviamente no va a cambiar la historia, si se nota en el guión la simplicidad de las historias de esa época. Lo digo porque estamos tan acostumbrados en películas y series actuales de género negro, y sobre todo al subgénero de robos tipo Ocean´s 11, el giro en la historia cuando las cosas se tuercen, que también lo estas esperando durante la lectura. Giro que… no llega a producirse.

En todo caso, esto es un comentario que en absoluto quiere desmerecer la calidad de esta novela gráfica, que me ha encantado y la he devorado de una sentada. De hecho, creo que todas las recomendaciones que haga no van a ser suficientes para alabar el extraordinario trabajo que Darwyn Cooke realizó en esta serie de novelas gráficas de Parker.

Comparto algunas páginas que Astiberri comparte en su web a modo de preview de esta obra. Aprovecho también para felicitar a la editorial por su modélica edición de estas novelas gráficas de Darwyn Cooke. Su tamaño es perfecto para facilitar la lectura y el disfrute de la historia, y me gusta el formato de tapa dura es excelente teniendo en cuenta el precio, que encuentro que es ajustado. Con ediciones así, da gusto ser lector y un poco coleccionista.

Ahora si, enjoy! :

El golpe nos devuelve al mejor Darwyn Cooke en plenitud creativa y me parece que tanto su arte como la ejecuciónson maravillosas. Una novela gráfica indispensable para todos los amantes del género negro.

PUNTUACIÓN: 8/10

Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Ragnarök volumen 3 de Walter Simonon (IDW – Panini)

Walter Simonson tiene ya 74 años, pero eso no le impide ofrecer en su tercer volumen de Ragnarök, publicado recientemente por Panini, una nueva muestra de su envidiable solidez artística y creativa.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

La destrucción de Helheim

Continúa la revisión de los mitos nórdicos a cargo del legendario Walter Simonson. No todas las viejas historias son ciertas. Thor sobrevivió a la gran batalla de los dioses contra sus enemigos, y muchos de estos también lograron escapar. Ahora, su camino lo llevará a Helheim, el reino de la Muerte, donde se encontrará con multitud de amenazas: una mina de esclavos encargados de desenterrar minerales para forjar espadas que matan a dioses, lobos monstruosos que lo harían pedazos en su rabia y las innumerables huestes de Helheim. ¡Porque Thor busca el destino oculto de Hel, la Reina de los Muertos e hija de Loki!

Este volumen recopila Ragnarok: The Breaking of Helheim 1-6 USA, publicados en 2020.

Tengo que reconocer que antes de leer este nuevo volumen de Ragnarök que Panini publicó el pasado mes de abril, tuve que volver a leer los dos anteriores ya que prácticamente no me acordaba de nada. Y lo primero a destacar es que no recordaba que hubiera pasado tanto tiempo, ya que el primer volumen se publicó en 2016 y el segundo a finales de 2017. Es decir, han pasado más de tres años. Por un lado, el tiempo no cabe duda que pasa volando, pero no le recuerdo a Simonson otros trabajos que justifiquen esta tardanza, más allá de la propia vida y las piedras que nos va poniendo en el camino. Simonson dibujó si no recuerdo mal algún número suelto durante el final de la etapa de Jason Aaron en Thor y cada pocos meses veo una portada suya en algún comic suelto, pero poco más. A no ser que algo se me haya escapado, que también puede ser.

Puestos ya en faena, Ragnarök tiene lugar en un mundo en el que los dioses nórdicos cayeron hace siglos, y en el tercer volumen asistimos al viaje del renacido Thor a Helheim para descubrir que sucedió con Hel, la Reina de los Muertos. Y es curioso como partiendo que es un comic que me ha gustado bastante, toda la narración de Simonson tiene un feeling añejo como de otro tiempo. No es que esté mal, ojo, pero me siento como si volviera ser un chaval en los años ochenta y cogiera un comic de mi librería.

El viaje de Thor, y varias lineas argumentales secundarias que también iremos conociendo en este volumen tienen un estilo de narración super comprimida, como se hacía antes, de forma que pasan un montón de cosas en cada número y casi te dejan la sensación que lo que aquí leemos en una grapa, Marvel o DC lo hubieran exprimido sin duda en un arco argumental de cuatro o cinco números. La forma en que Simonson va al grano dándonos un montón de información y momentos super épicos me parece excepcional. El que tuvo, retuvo.

Sin embargo, debo reconocer que Simonson, manteniendo una lucidez envidiable teniendo en cuenta su edad, no consigue crear unos personajes que emocionen o que transmitan el carisma que se les supone. Algo que vemos sobre todo en lo relacionado a THOR. Todo es correcto y es genial ver las páginas de Simonson con colores de Laura Martin, asistida puntualmente por Lovern Kinzierski y Len O´Grady, pero al conjunto le falta algo para que me parezca un comic realmente grande.

Sobre el estilo de dibujo, en cuanto a narrativa y en lo referido a sus momentos grandilocuentes Simonson sigue siendo muy grande y me justifica de sobra comprar sus comics, sobre todo teniendo en cuenta que en el mejor de los casos (ojalá) hablamos de un tomo anual. Dicho esto, junto a sus grandes virtudes también encontramos viñetas en las que las figuras están apenas abocetadas y sin facciones en el rostro. Esto no es algo nuevo, incluso en su Thor en Marvel en los 80 las figuras en un segundo plano solían dejarse a medio hacer, por decirlo de alguna forma. Sin embargo, en este aspecto sí veo a un Simonson un pelín acomodado que evita dibujar más de la cuenta en escenas que sí necesitaban ese plus.

Puede que Ragnarök tenga cierta sensación “viejuna” y sinceramente no me ha flipado su lectura, pero mi corazoncito de fan veterano no puede más que alegrarse al comprobar que Simonson mantiene una solidez notable a sus 74 años, consiguiendo que la sonrisa brote en mi cara cada vez que veo un KRAKATOOOM!!! en la página.

Comparto las primeras páginas de este comic:

No tengo duda que seguiré comprando Ragnarök a medida que Simonson lo vaya publicando. De hecho, hay que agradecer que Panini se haya arriesgado a publicar este comic dado que no estamos hablando del artista “hot” del momento.

PUNTUACIÓN: 7,5/10

Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Bruja Escarlata vol. 3 El último maleficio (Marvel Comics – Panini)

Termino la lectura de la serie en solitario de la Bruja Escarlata con el tercer volumen publicado por Panini en 2017 y que cerró la historia planteada por el veterano escritor James Robinson.

PUNTUACIÓ: 6/10

Contiene Scarlet Witch v2, 11-15 USA Último tomo. La Bruja Escarlata viaja hasta Serbia, para zambullirse profundamente en sus raíces gitanas. ¿Quiénes eran sus padres? ¿De dónde vinieron? Wanda descubrirá las respuestas… y buscará venganza.

Guión de James Robinson, con dibujo de Leila Del Luca y Felipe Sobreiro (numero 11), Annapaola Mariello con Matt Yackey (12), Jonathan Marks-Berracchia y Rachelle Rosenberg (13), Shawn Crystal y Chris Brunner (14) y Vanesa R. Del Rey con Jordie Bellaire (15 y último de la serie).

Pues lamento decirlo, pero este último volumen de la Bruja Escarlata me ha parecido el peor de los tres. De hecho, hay muy pocas cosas que me funcionan en estos comics. Empezando por la historia de James Robinson, que en el momento en que debe darnos respuestas a todo, al problema de la magia y a la historia de Wanda, su verdadero origen y alcance de sus poderes, éstas no pueden ser más random y más ¿intrascendentes? Con lo bueno que fue Robinson en el pasado, no entiendo qué ha fallado aquí.

También hay que reconocer que Marvel la cagó cuando cambió el origen de Wanda y Pietro para hacer que NO fueran mutantes por culpa de las películas de Fox y para no «cederles» personajes a la competencia. Eso provocó un montón de problemas que al menos en parte James Robinson se encarga de aclarar, estableciendo cual es el origen y la cronología oficial de su pasado que va a regir a partir de ahora. Sin embargo, esta historia no acaba de funcionar debido a un deficiente dibujo sin personalidad que falla en imprimir la dosis de emoción que esta historia debería tener.

Peor es el tema de la amenaza en la sombra que estaba amenazando el mundo de la magia desde el número uno. Y esto sí es 100% cosa de Robinson. El climax del número 14 me parece un bluf de principio a fin, no sólo por la amenaza y su nula presencia, sino por unas utilizaciones de poderes mágicos convertidos en explosiones de luces mágicas que no pueden ser más chorras. Peor es el propio final de la serie, en el que no acaba de quedar clara cual va a ser la función de Wanda en el Universo Marvel. ¿Caza demonios, exorcista, aventurera sobrenatural, arqueóloga de la magia? Todo y nada a la vez. De hecho, hacer que Wanda tuviera que pagar un precio por usar la magia, algo que también vimos en la etapa de Jason Aaron en Doctro Extraño, era algo interesante, pero eso queda eliminado al final, de forma que hasta eso se siente como una pequeña decepción. Por otro lado, si esperabas saber el límite a los poderes de Wanda o en general cómo funcionan, no esperes encontrarlo tampoco aquí.

Pero no es solo la historia de Robinson, el apartado artístico también es motivo de queja en este volumen. Cuando el comic planteaba historias más o menos autoconclusivas, podía tener cierto sentido que cada número estuviera dibujado por un artista diferente. Pero en este volumen los números 11 a 14 cuentan la historia de origen de Wanda, por lo que el baile de dibujantes le hace mucho daño a la narrativa conjunta. Pero es que además los editores con mal criterio optan por artistas que con completamente diferentes entre si, lo cual hace que todo case aún peor, de forma que si la historia de Robinson era normalita, su lectura sea mucho peor.

En este sentido, me parece un fail como una casa la elección de los diferentes artistas sin pensar en cómo van a quedar cuando la historia se leyera de un tirón como es el caso. A una correctísima Leila Del Luca con Felipe Sobreiro en el número 11, que empieza la historia en Croacia, le sigue Annapaola Mariello como artista del número 12. Este número es clave en la serie, porque conocemos a un familiar de Wanda y Pietro aún con vida, pero su estilo super funcional random no consigue transmitir personalidad o la más mínima emoción en uno de los momentos clave para Wanda. Este número me pareció artísticamente de los más flojos de la serie.

En el número 13, Jonathan Marks-Berracchia con color de Rachelle Rosenberg es todo lo contrario, un dibujo «feista» en la tradición de un comic Vertigo casi de Ted McKeever, con unas páginas repletas de manchas oscuras y unas figuras antinaturales. A Marks-Berracchia se le hace muy complicado contar una historia con sus viñetas de forma fluida y no pega en nada con los comics publicados antes ni después. Tras este comic, Shawn Crystal y Chris Brunner nos dibujan el climax de la búsqueda de Wanda en el número 14, un comic que como comentaba anes en lo artístico tampoco funciona en ningún momento. Es cierto que la historia es random y Robinson no está en su mejor momento, pero el dibujo de este número también lo vi muy muy flojo.

Por último, tiene sentido que Vanesa R. Del Rey con Jordie Bellaire que abrieron la serie se encarguen del último número que lo cierra. Y aunque no conecto con el estilo de Del Rey al menos sí le encuentro personalidad. En todo caso, este número como cierre de la historia de Wanda la verdad es que tampoco me acaba de funcionar, lo que hace que globalmente este comic me haya dejado con cierta sensación de intrascendencia.

He acompañado esta reseña con páginas de cada uno de los cinco números de la serie para que también vosotros podáis valorar de alguna manera si estos artistas se compenetran o si son un huevo y una castaña entre si. Ya sabéis mi opinión al respecto, pero creo que tenéis elementos para poder crearos vuestro propio criterio.

El comic de Bruja Escarlata ha terminado siendo un comic correcto sin más, alejado del carisma y el entretenimiento que nos tienen acostumbrado los comics Marvel. Puede resultar interesante para los fans del personaje entre los que me incluyo, pero poco más. De hecho, ahora mismo no me ha dejado con ganas de recomendarlo a nadie.

PUNTUACIÓ: 6/10

Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!