Crítica de Ted Lasso temporada 3 (Apple TV)

Ted Lasso ha terminado con una tercera temporada llena de emoción pero también algún elemento menos bueno. Quiero analizar los pros y contras del final de la serie estrella de Apple TV.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras jugar la temporada anterior en la segunda división inglesa, el recién ascendido AFC Richmond se enfrenta a las burlas de los expertos, que predicen que el club acabará último esta temporada. Mientras tanto, Nate (Nick Mohammed), aclamado ahora como el «chico maravilla», se ha ido a trabajar para Rupert (Anthony Head) en el West Ham United. Tras la polémica marcha de Nate del Richmond, Roy Kent (Brett Goldstein) asume el cargo de segundo entrenador, junto a Beard (Brendan Hunt). Mientras tanto, Ted (Jason Sudeikis) lidia con las presiones en el trabajo y sigue luchando con sus propios problemas personales en casa, Rebecca (Hannah Waddingham) se centra en derrotar a Rupert, y Keeley (Juno Temple) navega siendo la jefa de su propia agencia de relaciones públicas. Las cosas parecen desmoronarse tanto dentro como fuera del campo, pero el equipo Lasso está dispuesto a dar lo mejor de sí de todos modos.

Ted Lasso es una comedia desarrollada por Bill Lawrence, Jason Sudeikis, Brendan Hunt y Joe Kelly (escritor de comics durante muchos años y creador de la exitosa serie de animación Ben 10) para Apple TV basada en un personaje del mismo nombre que Sudeikis realizó en una serie de promos para NBC Sports para la cobertura de la Premier League. Esta tercera temporada ha contado con 12 episodios, muchos de ellos cercanos a una hora de duración.

Jason Sudeikis es Ted Lasso, el entrenador de fútbol americano que dirigió al AFC Richmond la temporada anterior. Aunque jovial y positivo, este año tendrá varios problemas personales que resolver. Hannah Waddingham es Rebecca Welton, la dueña del AFC Richmond que le fue otorgado en el divorcio de su marido, el anterior propietario, y que aspira a conseguir ascender al equipo a la Premier League sea como sea. Jeremy Swift es Leslie Higgins, el director de operaciones del equipo segundo al mando de Rebecca.

Phil Dunster es Jamie Tartt, una joven estrella del Richmond. Brett Goldstein es Roy Kent, el veterano centrocampista siempre enfadado que después de retirarse entrará a formar parte del cuerpo técnico del Richmond. Brendan Hunt, es Coach Beard, el ayudante de Ted que lleva trabajando mucho tiempo con Ted. Nick Mohammed como Nathan Shelley, el antiguo utillero del equipo que se ha convertido en entrenador estrella del West Ham. Completa el reparto Juno Temple como Keeley Jones, una ex-modelo novia de Jamie y Roy que trabaja para el Richmond y tiene su propia agencia de representación.

Empezando por lo positivo, Ted Lasso es un chute de positivismo alucinante. Todos los miembros del Richmond son unas personas asombrosas que mejoran cuando trabajan en equipo y se ayudan mutuamente. Y con ellos tenemos a un Ted que en su simplicidad como ve el mundo, siempre pensando lo mejor de las personas a su alrededor, actúa como el mejor pegamento que mantiene a todos unidos.

En esta tercera temporada, hay un hecho que puede ser divisivo, y es que la importancia de Ted disminuye muchísimo, quedando eclipsada en muchos momentos por los problemas de las vidas del resto de personajes, que forman un crisol de líneas argumentales que se van entremezclando en los episodios. Mi familia y yo hemos visto los episodios en su formato semanal y la verdad es que globalmente nos han gustado mucho. Los jugadores del equipo casi se han convertido en miembros de la familia, a cual mejor, aunque visto en su conjunto algunas de estas subtramas me han parecido un poco chof. Dicho esto, entiendo que Ted Lasso no ha sido una serie de trama, sino de personajes. Lo cual no me supone ningún problema.

Aunque como digo Ted queda eclipsado en muchos momentos, la clave de todo nos lo da el perfecto final, que aparte de super emocionante y de ser el único final posible para Ted, nos enfatiza que esto nunca fue la historia de Ted, sino de todas las personas que forman el Richmond. Cuando un final es tan acertado consigue que el sabor de boca sea super bueno incluso cuando alguno de los elementos no haya sido tan acertado. Y encima, con una canción sacada de la banda sonora de James Gunn que me puso las emociones a flor de piel.

Por entrar en el barro, todo el arco de Keekey, su ruptura con Ken y su relación con la rica heredera que financia su empresa, es de largo lo más flojo de la temporada. Sobre todo teniendo en cuenta que al final no parece que haya aprendido nada. El otro elemento problemático de la serie es el viaje de Nathan de villano entrenador del West Ham. La verdad es que el episodio centrado en él tiene momentos super emocionantes cuando se enfrenta a su padre y consigue ponerse en paz consigo mismo, pero globalmente nos han ofrecido, como en el caso de Keeley, una historia circular sin mucho mucho interés cuyo final se veía venir.

Hay además otro elemento, y es que los primeros episodios me parecen super divertidos, todo lo relativo a Zava, un jugador inspirado en Slatan Ibrahimovich, me parece buenísimo. Sin embargo, dentro que la serie está llena de momentos emocionantes, a medida que avanza la temporada es cada vez menos divertida en el sentido de reir a mandíbula batiente. Dicho esto, los miembros del equipo son todos buenísimos: Sam Obisanya, Dani Rojas, Isaac McAdoo, Colin Hughes,… hay momentos chulos en todos los episodios cuando vemos como viven su compañerismo.

Aunque igual no es tan divertida, esta temporada tiene emoción a flor de piel en todo momento. La historia de Sam cuando sufre el boycott del millonario que controla la selección de su país, la salida del armario de un jugador y el miedo al rechazo que siente, la forma en que Roy y Jamie se hacen amigos mientras entrenan, el viaje a Amsterdam, la fiesta en Liverpool. Los momentos buenísimos se amontonan a lo largo de los doce episodios de una temporada que no se me han hecho largos en ningún momento.

Aparte de los jugadores del Richmond, la serie teje un ecosistema de gente buenísima, como los 3 aficionados que ven el fútbol en el pub. Al final, como comentaba antes, cuando entiendes que esta es una historia de personajes que no necesitan cambiar en lo fundamental para ser felices y hacernos felices, el disfrute es total. Y luego además están las sorpresas deportivas que viviremos a lo largo de la temporada, que añade otra capa a una serie que me parece super redonda.

Igual no es tan brillante como las primeras temporadas, pero el feel-good se siente de principio a fin. Y si añadimos el perfecto final, en el que entre otras cosas Ted muestra que SI ha aprendido algo de fútbol después de todo, forman un cocktail que nos ha divertido a toda la familia y nos ha dejado con la mejor de las sensaciones.

Por cierto, parece ser que Jason Sudeikis estaba cansado del personaje y quería pasar páginas de Ted Lasso. Sin embargo, está por ver si este va a ser el final de la historia del Richmond. Si por casualidad se confirmara el Spin-of, seguro que lo vería. Por soñar que no quede.

Intelectualmente puede entender que esta tercera temporada de Ted Lasso ha sido la peor de las tres. Pero emocionalmente estos personajes me han dado tanto que no puedo más que dar gracias por haber podido disfrutar de Ted Lasso.

Comparto el trailer de este tercera temporada:

Ted Lasso ha tenido un final perfecto lleno de emoción que nos recuerda que lo importante es el viaje y que si el corazón está en el sitio correcto la cosa no puede acabar mal.

PUNTUACIÓN: 8/10

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La industria del comic americano necesita series largas de autores TOP (Reflexiones 15/2023)

Empiezo el mes de junio con un nuevo artículo de opinión sobre algo que llevo pensando desde hace algún tiempo en relación a los problemas de ventas que la industria del comic mainstream viene sufriendo en los últimos meses y años. Y el titular lo resume perfectamente, necesitamos el siguiente The Walking Dead, la siguiente Saga creada por equipos creativos de primer nivel que atraiga lectores de forma regular a las librerías para comprar grapas y/o tomos.

En los últimos días me han pasado varias cosas en relación a mi afición comiquera. En primer lugar, leí Nemesis Reloaded de Mark Millar y Jorge Jiménez, y el final de comic con la sorpresa final me voló la cabeza. El sábado publicaré la reseña completa, pero sólo adelantaré que un giro marca de la casa Millar muestra la punta del iceberg de una inesperada interconexión de todo el universo Millarworld comiquero de cara al comic / evento Big Game, comic que Millar publicará en julio con dibujo del super estrella de Marvel Pepe Larraz. Y reconozco que incluso aunque el protagonista Nemesis no me gusta en absoluto, el hype que me ha producido esta miniserie de cara a Big Game me parece tremendo. De hecho, hace mucho tiempo que nada de Marvel o DC me ha producido esta sensación de anticipación y ganas de leer un nuevo comic.

El hype de Nemesis tuvo una doble derivada, porque además de querer comprar / leer cuanto antes Big Time, me dejó con ganas de releer otros comics del Millarverso como Night Club, Magic Order, etc… como previa y para estar al día con estos personajes antes del evento, dado que es posible que los veamos cruzarse. De forma que Millar consiguió generar retroactivamente ventas de otras colecciones de su universo comiquero. En esto tengo claro que mi faceta de fan de los universos superheroicos ha jugado una factor fundamental, porque si durante años y años compraba 20-25 grapas mensuales de Marvel o DC, ¿Cómo no comprar dos, tres o cuatro miniseries ahora?

Por cierto, hay mucho odio a Millar, pero aparte de punkarradas puntuales, sus comics son siempre blockbusters super entretenidos que cumplen de sobra su objetivo de comic mainstream. Comics que además están siempre estupendamente dibujados, con un nivel artístico superior a la media que encontramos en Marvel o DC.

Junto a esto, el pasado martes la web Panel Syndicate anunció la publicación del nuevo número de Friday de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente. Como siempre, este séptimo número se ha publicado online en la modalidad de «paga lo que quieras». Y aunque Friday es un comicazo super chulo que sin duda recomiendo, este séptimo número llega 6 meses después de publicarse el sexto número que cerraba el segundo arco. Esto me hizo recordar que cuando dentro de un año y pico salga el último volumen que cierra la serie seré el primero que hará cola para comprarlo en la librería, pero es imposible de leer y comprar en su versión online de Panel Syndicate debido a las larguísimas esperas entre número y número.

Volviendo al tema del artículo, una vez que el COVID ha desaparecido y con él el aumento de ventas que provocaron los confinamientos, desde hace meses las webs americanas publican noticias sobre cierres de librerías especializadas por todos los Estados Unidos y Canadá. De hecho, la cifra sería aún más grande si no fuera porque el auge del manga ha parado el golpe que supone para los libreros las bajadas de ventas en las editoriales mainstream como Marvel y DC.

Que las ventas de Marvel y DC están bajo mínimos es algo que poca gente duda. Empezando por un Tom Brevoort que afirmó hace unas semanas en su blog que Marvel ha cambiado su política editorial, y frente a las series regulares abiertas de toda la vida, ahora Marvel prefiere publicar miniseries sucesivas. La política de Marvel ahora es publicar dos miniseries con dos números uno antes que una serie abierta de 10 números (o más) porque el segundo número uno de la nueva miniserie siempre venderá más que el número 6 de esa misma colección. Asistir además a la cancelación sucesiva de casi todas las colecciones abiertas en cuanto supera los 20 ejemplares (o antes) es otra evidencia clarísima.

Y esto hablando de Marvel que se supone que sigue siendo la editorial número uno en ventas de Estados Unidos, porque si hablamos de DC la cosa es mucho peor en sus comics en continuidad. Fuera de éxitos puntuales como el Batman / Spawn, el universo DC sigue renovándose cada pocos años para intentar levantar las ventas de un universo que parece que interesa cada vez a menos lectores. Incluso reconociendo lo mucho que he disfrutado por ejemplo las últimas colaboraciones de Mark Waid y Dan Mora en Batman y Superman y en el relanzamiento de Shazam!

Esta política de series cortas pensadas para ser recopiladas en tomo no es exclusiva de las dos grandes. Editoriales como AWA están especializadas en publicar series de un único tomo, centrados como están en intentar vender conceptos para cine o televisión. Además, teniendo en cuenta que me da la sensación que los artistas cada vez son menos propensos a «hipotecar» su carrera muchos años en un único comic, la tendencia que parece se está imponiendo es que las series indys cada vez son más cortas. Los últimos comics de Rick Remender Una sed de venganza justificada con André Lima Araujo y Death or Glory con Bengal sólo se han extendido el equivalente de dos tomos, por ejemplo. Da la sensación que puestos a vender los derechos de un comic para una serie o película, realmente da igual si el comic es corto o largo. Por lo tanto, ¿para qué extenderse? Series como Deadly Class con Wes Craig con una duración de 56 números son cada vez más escasas, y es justo la tendencia que creo fundamental que se rompa.

Y precisamente, la mayoría de mis comics favoritos de siempre en el ámbito independiente o de creación propia fueron colecciones de larga o media duración que parecen impensables hoy en día. Aparte de The Walking Dead (193 números) o Invencible (144 números) de Kirkman, Adlard y Ottley, Scaped duró 60 números, Preacher 66 más varios especiales y miniseries, Sandman 75. Y el doble Fábulas, 150. Incluso Locke & Key, cuya primera serie duró 37 números , sería vista como una anomalía en el panorama comiquero actual. Estas series aparte de todo exigían una fidelidad en el lector, obligándonos a ir todos los meses a nuestras librería, y años después de finalizar sus tomos recopilatorios se siguen vendiendo como churros. Ofreciendo una experiencia de construcción de mundos y evolución de los personajes inigualable que los comics actuales de duración corta nunca van a poder igualar.

Hace unos meses publiqué un artículo similar argumentando que el comic americano necesitaba un revulsivo, sobre todo personalizándolo con comics EVENTOS que se sintieran importantes y trajeran público a las librerías. Pensando en qué cosas podría detener la sangría de pérdida de ventas de los comics mainstream en el canal de las librarías especializadas americanas, más que un comic evento puntual de cinco o seis números, lo que de verdad necesita la industria son más series regulares de larga duración que resulten populares. Necesita el nuevo The Walking Dead o el nuevo Saga. De hecho, no necesita una única colección popular, necesita cuantas más posible que atraigan a las librerías a clientes a comprar su dosis regularmente. Clientes que una vez allí a lo mejor piquen otra cosa y ayuden a revitalizar las ventas de todas las editoriales.

Por eso comics estupendos como Friday no sirven, al estar hablando de una serie que publica una grapa cada seis meses, un tomo cada año y medio. De hecho, aún teniendo a autores super populares en España como son Ed Brubaker y Marcos Martín y con dos tomos publicados, esta misma semana hable con un amigo tuitero que no sabía ni que esta serie existía. Necesitamos de comic que mantengan la regularidad y que sean consistentes en su salida, de forma que los lectores tengamos tranquilidad a la hora de saber que antes o después vamos a poder leer.

El problema que tiene la brevedad en las colecciones de Marvel (por ejemplo) es que muchos lectores no se animan a comprar las grapas y prefieren esperarse a comprar los tomos una vez se sepa si el comic es bueno o no. Pero claro, si una colección como Extraño de Jed MacKay y Marcelo Ferreira termina en el número 10 USA, dando inmediatamente comienzo otra «nueva» etapa que te venden que va a ser aún mejor, estoy convencido que hay mucha gente que piensa «¿Para qué empezarla si ya ha terminado y lo siguiente va a ir por otro lado?» Esta es la mentalidad del lector veterano de toda la vida, como es mi caso, que estamos acostumbrados a las historias río de los comics de los años 70 y 80. Pero estoy convencido que no soy un caso único, mucha gente que no compró un comic cuando salió al final no llega a hacerlo debido a la acumulación de oferta que tenemos todos los meses en las librerías. Y en este caso, no es que no compro Extraño porque compro otra cosa en su lugar, al final no compro Extraño y punto.

Justo por esto me parece fundamental que todas las editoriales y autores rompan esa tendencia negativa y autodestructiva. Pensando en Robert Kirkman o Mark Millar, dos autores modélicos es su idea de negocio y su conocimiento de la industria que dirigen Skybound y Millarword, hablamos de empresas super saneadas y rentables que no tienen problemas económicos, deberían atreverse a publicar el próximo Star Wars, la próxima Canción de Hielo y Fuego confirmando desde el comienzo que son grandes historias que se desarrollarán a lo largo de años y que llegarán a su perfecto final en algún momento del futuro, creando un viaje que merezca la pena vivirlo. Millar en su canal de Youtube ha afirmado en varias ocasiones que si consigue fichar a los mejores autores del medio para unos comics que son propiedad de Netflix y por tanto son trabajos de encargo, es porque les paga más que Marvel o DC. Directamente. Y estoy seguro que tras el pelotazo de The Walking Dead, Kirkman también podría hacerlo, aparte que comparta los derechos de la obra con sus colaboradores, por ejemplo Chris Samnee en Fire Power o Lorenzo de Felipe en la inminente Void Rivals, que se estrena este mismo mes de junio en USA.

De hecho, incluso aunque las ventas de grapas fueran flojas, Millarworld o Skybound se deberían comprometer a continuar su publicación dado que todos sabemos que luego con las diferentes recopilaciones en tapa blanda, tapa dura u omnibus estos comics resultan siempre rentables. Y claro, podréis pensar que es muy bonito pedir a otro que arriesgue su dinero en algo que no está funcionando, pero el buen empresario no es el que piensa a corto plazo, sino el que se atreve a poner su mirada en el medio y largo plazo. Recordando el ejemplo de Invencible vemos un comic que sus grapas realmente nunca se vendieron demasiado bien. Sin embargo, 5 años después de terminar, sus tomos siguen vendiéndose de maravilla. Y apuesto que dentro de 10 seguirán habiendo ediciones disponibles para los lectores. Y volviendo a los años de publicación, Invencible fue un comic en el que el boca a boca entre lectores y críticos funcionó durante años, y eran recomendaciones que invitaban a leer la colección desde el principio con los tomos, pero también ofreciendo buenos puntos de entrada a las grapas. Este debería ser el ejemplo a seguir.

Hay una realidad, y es que los comics de éxito se retroalimentan con el paso de los años. Ed Brubaker comenta que las ventas de sus novelas gráficas de la serie Reckless no han dejado de crecer. Pero no es solo que la nueva vende más que la anterior, cosa que sucede, es que junto a la novedad las obras antiguas aumentan sus ventas coincidiendo con los nuevos lanzamientos, al haber lectores que descubren la obra en ese momento. La conexión entre las ventas de la novedad y del fondo editorial funciona si los editores mantienen disponibles los comics para los libreros. Este debería ser el camino, algo lógico, ¿no? Y sin embargo, todos los años descubrimos que ante un estreno por ejemplo de cine, determinados comics clave de ese personaje están agotados y son imposibles de conseguir. El mundo al revés.

Pero no es un tema de personalizar únicamente en los autores, porque es una vergüenza que Marvel o DC realmente no se atrevan a plantear una serie de 50 números aunque no venda inicialmente. No, el decepcionante y soporífero Batman de Tom King o la floja etapa de Snyder y Capullo no cuentan, porque eran comic que SI se vendían al ser Batman. (E incluso así, DC cortó por lo sano a Tom King ante una etapa que se estaba convirtiendo en ilegible). A lo que me refiero es que deberían atreverse a buscar el próximo Starman, el siguiente Miles Morales, pero dando un margen amplio a los autores para que desarrollaran una historia río rica en worldbuilding y relaciones personales que viéramos crecer a lo largo de los meses y años.

En este sentido, la franquicia mutante de Krakoa en los términos en que está planteada no va a formar parte de la solución, porque yo hablo de series abiertas de larga duración pero lo más autocontenidas posible que sean sencillas de seguir para un lector no experto. Sin embargo, aunque como decía yo me acostumbré a comprar múltiples comics de un universo para sentir la interconectividad, la realidad es que Krakoa que se convertido en un saca cuartos con historias mediocres que no terminan o que saltan de serie en serie, haciendo que esta franquicia sea ahora mismo lo menos «reader-friendly» que podemos encontrar en la actualidad comiquera. De hecho, a veces parece que te obligan a leer estos comics con la enciclopedia al lado para recordar quien es tal o cual personaje, o para darte que cuenta que el personaje X no se parece en nada a aquel del que te enamoraste cuando empezaste la afición.

Comentaba que necesitamos el próximo TWD o Saga. Pero justo pensando en Saga nos damos cuenta de la importancia de la PERIODICIDAD, de mantener tu presencia en las librerías. Porque Saga fue un comic superventas durante su publicación, pero tras 3 años y medio de parón para que Fiona Staples recargara las pilas, las ventas no han vuelto a los niveles de 2018. Tras un parón tan grande, los lectores parece que han pasado página, o al menos parece que se van a esperar hasta estar seguros que cuando retomen el comic, este se publicará ahora si hasta su final. Porque el miedo a que una obra quede colgada está super presente en el entretenimiento mainstream. Que se lo digan a los suscriptores de Netflix o a los fans de George R.R. Martin.

Por eso estos comics deben mantener una periodicidad estable que haga que seguir estas colecciones sea una tarea confiable que no va a generar quebraderos de cabeza en el lector. En este sentido, los comics de Kirkman y en general de Image resultan el camino a seguir, publicando un arco completo mensualmente, para dejar un mes o dos de descanso al dibujante que es aprovechado para la publicación del tomo. Es normal que un dibujante no se quiera alargar en exceso en un comic, sobre todo si no genera suficientes ingresos, como parece es el caso en cada vez más comics de creación propia. Pero si la tarifa por página realmente si les sale rentable, estoy convencido que muchos problemas desaparecerían.

Tener un comic como Oblivion Song dibujado en su totalidad por Lorenzo de Felipe, o Gideon Falls por Andrea Sorrentino y Dave Stewart ofrece un plus de personalidad, calidad y consistencia artística al lector que ningún comic de Marvel o DC con cuarenta dibujantes diferentes puede igualar. Este es también el camino en mi opinión. Mientras Marvel transmita que el dibujo es secundario y que da igual si un comic lo dibuja Stuart Immonem o C.F. Villa, más y más lectores irán abandonando sus colecciones cansados de artistas mediocres y nula consistencia en un medio que plantea contar historias mediante imágenes.

El mundo del comic siempre ha sido cíclico. No espero tener razón con esta reflexión, pero si me gustaría pensar que las modas cambiarán y en poco tiempo podamos ver la inversión de la tendencia actual, con unas editoriales planteando historias más ambiciosas no limitadas a la espada de Damocles que son las ventas actuales de las grapas. Seguro que si eso pasa, saldremos todos ganando.

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Crítica de Fast X de Louis Leterrier

Décima entrega de la serie Fast & Furious, dirigida por Louis Leterrier (Transporter, El Increíble Hulk, Ahora me ves). Una película que a pesar de su factor de entretenimiento muestra que la franquicia no da más de si en cuanto se centra en el personaje de Vin Diesel.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Durante numerosas misiones más que imposibles, Dom Toretto y su familia han sido capaces de ser más listos, de tener más valor y de ir más rápido que cualquier enemigo que se cruzara con ellos. Pero ahora tendrán que enfrentarse al oponente más letal que jamás hayan conocido: Un terrible peligro que resurge del pasado, que se mueve por una sangrienta sed de venganza y que está dispuesto a destrozar a la familia y destruir para siempre todo lo que a Dom le importa. (FILMAFFINITY)

Fast X es una película de acción de 2023 dirigida por Louis Leterrier a partir de un guión escrito por Dan Mazeau y Justin Lin, que también coescribió la historia con Zach Dean. Letterier es un correcto director sin demasiada personalidad que se amolda a lo que los productores necesitan que ha dirigido de todo, desde El Increíble Hulk para Marvel Studios, Ahora me ves, el remake de Furia de Titanes o la franquicia Transporter con Jonathan Statham. Juntin Lin, director de cinco películas de la franquicia, la tercera, cuarta, quinta, sexta y novena, actúa como guionista y productor de esta película.

La película de 141 minutos de duración cuenta con fotografía de Stephen F. Windon, montaje de Dylan Highsmith, Kelly Matsumoto, Laura Yanovich y Corbin Mehl y música de Brian Tyler. Si los datos de wikipedia son correctos, el presupuesto de Fast X se eleva por encima de los 300 millones de dólares, una cantidad loquísima que hace muy difícil que la película pueda resultar rentable.

El reparto original repite en esa décima película de la franquicia, con Vin Diesel como Dominic Toretto, Michelle Rodriguez como Letty Ortiz, Tyrese Gibson como Roman Pearce, Chris «Ludacris» Bridges como Tej Parker, John Cena como Jakob Toretto, Nathalie Emmanuel como Ramsey, Jordana Brewster como Mia Toretto, Sung Kang como Han Lue, Helen Mirren como Magdalene «Queenie» Ellmanson-Shaw, Jason Statham como Deckard Shaw, Charlize Theron como Cipher y Rita Moreno como Abuelita Toretto.

Las nuevas incorporaciones a la franquicia son Jason Momoa como Dante Reyes, el hijo del narcotraficante Hernán Reyes, que busca venganza contra Dom y su equipo por la muerte de su padre y la pérdida de la fortuna de su familia durante los acontecimientos de Fast Five. Brie Larson es Tess, la hija de Mr. Nobody y representante de su agencia. Alan Ritchson (Reacher) es Aimes, el nuevo líder de la agencia de Mr. Nobody. Por último, Daniela Melchior es Isabel Neves, una corredora callejera brasileña que se revela como la hermana de la antigua novia de Dom y madre de su hijo, Elena Neves.

Tras el hito que supuso Fast 7 gracias al homenaje al recién fallecido Paul Walker, la octava y novena películas de la serie dirigidas por F. Gary Grey y Justin Lin mostraban una peligrosa sensación de agotamiento de la franquicia, reconociendo que Justin Lin mejoraba a su precedesor. Esta novena película mantiene esa sensación ampliándola debido al planteamiento centrado en Dominic Toretto, que sólo consigue recordarnos lo mayor que está Vin Diesel y que su falta de carisma es brutal a pesar de sus poses de malote.

El hecho diferencial de esta franquicia de Fast & Furious es que los productores y directores saben que todo es una flipada increíble e imposible, pero nos lo muestran igual porque confían en la complicidad del espectador y nuestras ganas de disfrutar. Cuantas más leyes de la física se saltan en la película, mayor es el disfrute de los espectadores. Y en ese sentido, el set de acción en Roma y la locura absurda del climax final en la autopista en Portugal finalizado en una presa a punto de estallar son de largo lo mejor de una película que en esos momentos nos hizo aplaudir con las orejas.

Sin embargo, la película se hace muy larga cada vez que Toretto nos recuerda que para él lo principal es la familia. O, por qué no decirlo, todo lo relativo a la trama que implica al resto de miembros de la familia, Roman Pearce, Tej Parker, Ramsey y Han Lue. Una trama secundaria no, lo siguiente, que si se eliminara completamente de la película no perderiamos nada importante. Roman siempre ha sido el recurso cómico, pero hace ya tiempo que él perdió la gracia. Y sus amigos, el motivo de estar en estar en estas películas. En contraste, a pesar de lo chorra de su personaje, la parte de John Cena con su sobrino (el hijo de Toretto) están geniales y transmiten el carisma y la vis cómica de Cena.

Ver a un Jason Momoa fondón y con papada como gran villano de la película me genera sentimientos encontrados. Su villano Dante Reyes es un over-the-top imposible que canta ópera se pinta las uñas y se dirige a una matanza bailando. Como villano con sensación de peligro la verdad es que es penoso, posiblemente lo peor de la pelícual. Sin embargo, pensando en ello no tengo claro si Momoa está penoso en pantalla o ha entendido el espíritu de la franquicia y crea una genialidad super exagerada que ayuda a que no nos tomemos en serio nada de lo que pasa.

Fuera de las escenas de coches, es sintomático que las mejores escenas sean justo los casi cameos de Jason Statham y la primera aparición de John Cena, que dejan claro el carisma que tienen muy superior al del resto del reparto que a priori está por encima de ellos en cuanto a historia en la franquicia. En este sentido, tener a Alan Ritchson (Reacher) en la película y desaprovecharlo de la forma en que lo hacen me parece una pena, entendiendo que no hay minutos para todos.

Otro elemento que me molesta es lo flojo que es el guion. Las películas no son la vida real, obviamente. Y Fast & Furious aún menos. Sin embargo, hay varios momentos que tras una escena la película sigue en una localización y tú te quedas como ¿así termina? Pero si Dante está ahí al lado, ¡ve y acaba con él!!! La sensación de escenas puente sin más interés que llevarnos a la siguiente escena de acción es super palpable viendo la película, y provoca que en conjunto no sea lo compacto que debería.

En ese sentido, una clave de la película es separar al grupo haciendo que cada uno tenga sus aventuras en solitario. Toretto por un lado, John Cena por otro, los 4 mediocres por otro y una Michelle Rodriguez compartiendo prisión con Charlize Theron mientras intentan escapar. La sensación de que esta no es una película sino la primera parte del final de la franquicia que se suponía iban a ser dos películas es otro problema, al no resolver ninguna de las tramas tras más de dos horas de visionado. Leer que los productores se están planteando hacer dos películas más me deja anonadado, dado que la historia realmente no da para tanto. Y hacer que dos películas seguidas colgadas sin finalizar me parecería una temeridad. De hecho, ni siquiera las dos sorpresas finales consiguen revitalizar una franquicia en caida.

Otro dato a tener en cuenta es que Fast X parece haber costado la salvajada de 340 millones de dólares. Me da la sensación que la franquicia tiene demasiados productores que exigen su parte del pastel, porque es una barbaridad. Tras 10 días en cartel la película ha superado los 500 millones de recaudación en todo el mundo. Y aunque la cifra es alta, aún están lejos de conseguir recuperar la inversión. Que con estas cifras menguantes de taquilla realmente planteen dos películas más en lugar de uno me parece un error. Cierra bien la historia, no lo alargues más de la cuenta. Dentro que ya lo han alargado más de le cuenta. Vin Diesel tiene 55 años y ya se ve mal en la película. Pensar que pueda continuar en el papel de Toretto hasta los 60 años me parece una locura.

Comparto el trailer de la película:

Fast X es super loca y entretenida en cuanto se suben a los coches, pero muestra que la fórmula se está agotando a marchas forzadas en cuanto los personajes intentan tener algo interesante que contar.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Shazam! 1 de Mark Waid y Dan Mora (DC Comics)

Tras el éxito monumental de Mark Waid y Dan Mora en la colección Batman – Superman, Los mejores del mundo, verles encargándose de relanzar a Shazam era una combinación ganadora cuyo primer número no decepciona. Hoy comento mis impresiones de su estupenda primera grapa recién publicada en USA.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Los mejores creadores del mundo presentan al mortal más poderoso del mundo en una deslumbrante serie en solitario. ¡Dinosaurios del espacio! ¡El Club de la Eternidad! Gusanos homicidas y tigres parlantes. Robots atómicos, mundos alienígenas, científicos locos, maldiciones siniestras y villanos de todo el Universo DC. ¡Bienvenidos a las salvajes aventuras de Billy Batson, cuyo gran alter ego rojo defiende la Tierra de sus amenazas más extrañas y salvajes! ¿Quieres detener a Lex Luthor y al Joker? Llama a Superman y Batman. ¿Crisis internacionales? Llama a Wonder Woman. Pero cuando Garguax, Emperador de la Luna, pone sus ojos en Ciudad Gorila, ¡es entonces cuando gritas Shazam! El equipo favorito de los fans, formado por Mark Waid y Dan Mora (Batman/Superman: Worlds Finest), nos trae la magia.

Mark Waid es una autoridad en el mundo del comic mainstream, habiendo trabajado para ls principales editoriales, Marvel, DC, Fantagraphics, Event, Top Cow, Dynamite y Archie Comics. Su nombre está ligado a The Flash y Kingdom Come en DC, pero también a Capitán América, Los Cuatro Fantásticos y Daredevil para Marvel. Junto a estos trabajos más mainstream, entre 2007 y 2010, Waid fue Editor Jefe y posteriormente Director Creativo de Boom! Studios, donde también publicó sus series de creación propia Irredeemable e Incorruptible. Batman/Superman: Los mejores del mundo supuso su retorno a DC Comics, donde está desarrollando importantes historias, como el evento de inminente publicación Lazarus Planet. Visto lo visto además, Waid parece que ha nacido para escribir las aventuras de Shazam!

Tras sus maravillosos Klaus con Grant Morrison y Once & Future con Kieron Gillen en Boom Studios! el costaricense Dan Mora ha entrado por la puerta grande en DC Comics, primero con Batman – Superman Los mejores del mundo y ahora con esta colección de Shazam!, que nos devuelve la magia y las aventuras más grandes que la vida con la que nos aficionamos a este medio.

Jo, qué pasada ha resultado el primer número de la nueva colección de Shazam! Empezando por Mark Waid, acierta de pleno con esta presentación del personaje. El comic es totalmente «reader-friendly«, se nota que se han esforzado muchísimo para crear un comic que sea atractivo para nuevos lectores, pero también para los lectores veteranos como yo. En esta grapa tienes toda la información necesaria para empatizar con Billy Batson, Shazam! y su familia ampliada, de forma que jamás tienes la sensación de «debería haber leído antes el comic X». Como grapa de presentación me parece modélica.

Un aspecto clave de este nuevo comic es que Waid deja claro que cualquier cosa puede pasar. Al estar ante un ser sobrenatural conectado al mundo de la magia, no hay ninguna idea lo bastante tonta como para que no pueda ser utilizada si así lo estima Waid. De hecho, mientras que en etapas previas se obviaba por ejemplo al tigre Tawny, Waid lo presenta sin el más mínimo problema en estas páginas. Y esto es clave, porque muchas veces notas que un guionista no toca un personaje o temática porque notas que él mismo no se la cree o no sabe qué hacer con ella. No es el caso para nada de Waid, se nota que ha pensado muchísimo Shazam! y tiene claro lo que necesita.

Junto a las locas aventuras de Shazam!, otro motivo de alegría es la gran presentación que hacen Waid Y Mora en Billy Batson, un chaval que se siente del siglo XXI y a la última en la tecnología, una persona decente que ante todo quiere ayudar. Es curioso que por ejemplo en el comic de Jerry Ordway se optaba por hacer un comic ambientado en el pasado, o al menos se trata de una aventura atemporal, como forma de utilizar elementos mágicos que podrían ser considerados «tontos» por algunos lectores acomplejados. Waid y Mora abrazan la locura y nos regalan un comic para todos los públicos en el sentido más amplio y positivo del término.

Y encima, tras una presentación super carismática y super chula, Waid nos plantea un cliffhanger super potente que me dejo con ganas de más, al encontrarnos las acciones de un villano que apuesta por dañar a Shazam! en la parte que más le puede doler, su reputación.

El guion de Shazam! es perfecto, pero lo que de verdad lo eleva a la grandeza es el maravillosos dibujo de Dan Mora. Si sentimos el «sentido de la maravilla» es precisamente gracias a Mora, que nos regala páginas llenas es imaginación y emoción. El positivismo de Shazam! se sale de la escala, y sus personajes tienen una expresividad que también me ha parecido excelente, como podéis ver en las muestras del comic sin diálogos que tenéis a continuación. Tras haber crecido como artista con el Klaus de Grant Morrison, no hay duda que cualquier cosa que dibuje nos va a flipar, sin importar lo loco o absurdo que podría parecer sobre el papel.

Junto a Mora tenemos al colorista Alejandro Sánchez, que se convierte en el complemento perfecto del arte del costarricense. El dibujo de Mora se sale, pero también hay que reconocer que Waid se lo pone en bandeja con su historia, ofreciéndole un montón de elementos para su lucimiento que Mora aprovecha de forma brillante. Pero otra cosa que para mi tiene mucho valor de Mora es que no es un artista pinup-ero, su narrativa me parece una barbaridad, y también ayuda a que la lectura del comic sea un placer y te los fundas en un suspiro.

Si juntamos un personaje necesitado de cariño y sobrado de carisma con un equipo creativo sobresaliente, el resultado tan sólo puede ser exitoso. Shazam! me ha encantado y me ha dejado con ganas de más, no se le puede pedir más a esta nueva serie de DC Comics.

Comparto las primeras páginas del comic:

Estupendo arranque para Shazam. Waid y Mora nos prometen el regreso a la grandeza de un personaje que merece tener una etapa significativa en DC Comics. ¡Qué ganas de leer el segundo número!

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de La maravillosa Sra. Maisel temporada 5 (Prime Video)

Termina La maravillosa Sra. Maisel en Prime Video con una brillante quinta temporada que ofrece el final perfecto que estos personajes que son historia viva de la televisión.

PUNTUACIÓN: 9/10

En la quinta y última temporada, Midge está más cerca que nunca del éxito con el que sueña, pero descubre que «más cerca que nunca» sigue siendo muy lejos.

Amy Sherman-Palladino (1966) es una guionista, directora y productora de televisión estadounidense, creadora de la serie de comedia dramática Gilmore Girls. Sherman-Palladino ha recibido seis premios Emmy por su trabajo, incluyendo el de Serie de Comedia, el de Dirección para una Serie de Comedia, el de Escritura para una Serie de Comedia y el de Supervisión Musical, todos por La Maravillosa Sra. Maisel. Fue la primera mujer en ganar en las categorías de escritura y dirección de comedia en los Emmy. Es conocida por sus característicos diálogos rápidos, que a menudo están llenos de referencias a la cultura pop, y también por un estilo de filmación en el que da gran importancia a los planos secuencia.

Sherman-Palladino escribe junto a su marido Daniel Palladino todos los episodios de esta temporada final, con Isaac Oliver escribiendo el único capítulo no escrito por ellos. Excepto dos episodios dirigidos por Daisy von Scherler Mayer y Scott Ellis, el matrimonio también dirige la mayoría de episodios, confirmando el control total que han tenido de la serie hasta llevarlo hasta su perfecto final.

Rachel Brosnahan interpreta a Miriam «Midge» Maisel (de soltera, Weissman), una ama de casa judía estadounidense que descubre su talento para la comedia después de que su marido la abandone. Alex Borstein es Susie Myerson, la representante de Midge. Michael Zegen interpreta a Joel Maisel, el marido separado de Midge. Marin Hinkle es Rose Weissman, la madre de Midge que luego se convierte en una celestina profesional. Tony Shalhoub interpreta a Abraham «Abe» Weissman, el padre de Midge, un profesor de matemáticas de la Universidad de Columbia que comienza una nueva carrera como crítico de teatro para The Village Voice.

Del resto del enorme reparto de la serie habría que destacar a Kevin Pollak como Moishe Maisel, el padre de Joel, propietario de Maisel and Roth Garment Company. Caroline Aaron es Shirley Maisel, la madre de Joel, miestras que Reid Scott interpreta a Gordon Ford, un popular presentador de televisión que contrata a Midge como redactora para The Gordon Ford Show en esta quinta y última temporada.

La maravillosa Sra. Maisel ha sido una serie increíble de principio a fin. Las señas de identidad de esta serie se han mantenido hasta el final, con unos personajes entrañables, unas interpretaciones históricas y super divertidas de todo el reparto, unos diálogos maravillosos llenos de talento y un diseño de producción y narrativas espectaculares.

Pensando en la forma en que Amy Sherman-Palladino iba a plantear el final, me ha gustado que prácticamente desde el comienzo de la temporada no quisiera que la historia se centrara en si Midge iba a conseguir tener éxito, algo que estaba claro en una serie de este tipo, sino en cómo sucedería. De esta forma, mientras seguimos con la historia en 1961, la serie realizará numerosos flash-forwards para ver la vida de Midge años más tarde como una figura histórica de la comedia y el entretenimiento. Esto permite realizar una reflexión sobre la profesión y cómo en casi todos los casos el éxito profesional no lleva aparejado el éxito en lo personal. Los genios sólo pueden serlo si se centran en su arte, y queda claro que los hijos de Midge fueron desatendidos completamente, teniendo una madre ausente más interesada en el show-bussiness que en su familia. También nos muestra como la fama es efímera y cómicos que estuvieron en lo más alto años más tarde son sombras de lo que fueron.

La maravillosa Sra. Maisel es para mi una de las mejores series de la televisión. Los personajes forman parte de mi vida, al igual que un actores en estado de gracia que nos han dado momentos memorables casi en cada episodio. Es una pasada ver como hasta el más mínimo secundario (la secretaria de Susie, la sirvienta de los Weissman, los mafiosos) tienen momentos buenísimos en esos episodios, a los que hay que sumar a los maravillosos padres y suegros de Midge, también los MVPs de la serie. En esta temporada la clave gira en torno a la contratación de Midge como escritora de diálogos del Show de Gordon Ford, uno de los más exitosos del país. Midge tendrá que acostumbrarse a unos usos y costumbres dentro de esta productora que serían absurdos para cualquiera que lo viera desde fuera. Una de las cosas que más me gustan de la serie es lo feminista de su mensaje, pero siempre planteado con buen gusto y humor, huyendo del elemento panfletario que nos acosa en otras series. El machismo de la sociedad de la época es palpable, y Midge se muestra como un gigante ante ello, con una determinación a prueba de rechazos y decepciones. Pero con verlo cualquier persona entendemos que lo que sufre es malo, no necesita recrearse en ello a no ser que con ello pueda conseguir un elemento humorístico. Gordon Ford tiene una regla en su programa, que sus empleados no pueden aparecer en él. Descubrir la forma en que Midge va a saltarse esta regla ¿lo hará? y conseguirá el éxito es una de las claves de la serie y no se resuelve hasta los últimos 10 minutos de serie, ofreciendo un climax brillante y super satisfactorio.

Junto a unos diálogos brillantes y unas actuaciones históricas llenas de carisma por un reparto entregado, si algo nos ha volado la cabeza a lo largo de estas 5 temporadas ha sido su brillante diseño de producción, sus grandísimos sets de rodaje (o su uso de localizaciones reales, como la pista de hielo del Rockefeller Center de Nueva York), y los larguísimos planos secuencia en los que Midge vive unas escenas con decenas o centenares de extras que lucen reales como la vida misma. En todos los episodios hay escenas brillantísimas que descubren a unos creadores con un tremendo buen gusto cinematográfico con un dominio de la narrativa audiovisual que me ha parecido espectacular.

Además todo lo anterior, la recreación del Nueva York de 1960 es espectacular, con unos vestidos, unos peinados y unos vehículos y sets que nos trasladan a esa época y te hacen sentir dentro de la acción gracias a la forma en que Sherman-Palladino plantea la historia. A pesar de saber el final de la historia, si es que las historias tienen final, que es que Midge SI consigue triunfar, Sherman-Palladino consigue dejarnos literalmente en el final feliz perfecto, incluso aunque luego sepamos que la vida de los protagonistas dio muchas vueltas y les acabó separando. La sensación de feel-good está super conseguida a lo largo de la temporada, incluso a pesar de algunos momentos malos de Midge, y me dejó en el mejor momento posible.

Normalmente suelo escribir algo menos bueno de las obras que analizo, pero la serie me parece tan buena que no se me ocurre nada. De hecho, que la serie tenga 9 episodios en lugar de 10 me parece perfecto, porque eso me indica que Sherman-Palladino ha contado la historia como ella quería sin necesidad de alargarla innecesariamente.

Comparto el trailer de esta última temporada:

La maravillosa sra. Maisel ya es historia de la televisión. Qué pasada de serie y que brillante final.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros