Crononautas 2 de Mark Millar, publicado por Panini, nos devuelve las locas aventuras a través del tiempo de la pareja protagonista con un buenísimo dibujo de Eric Canete. Un comic que en mi opinión nos muestra la versión buena de Millar.
PUNTUACIÓN: 7/10
¡Los chicos han vuelto! Viajeros en el tiempo, mejores amigos… Corbin y Danny intentaron conquistar el futuro en su anterior aventura. Después de que su última misión salga mal, un rostro del pasado aparece para proponerles una tarea única y siniestra.
Mark Millar (The Migic Order, Civil War) y Eric Canete (Iron Man, Spiderman) nos deleitan con la secuela del viaje en el tiempo que todos estábamos esperando.
Este volumen recopila la miniserie Chrononauts: Futureshock 1-4 USA.
Es curioso que con Mark Millar siempre te quedas con la sensación que escribe con el piloto automático pendiente de cubrir todos los tópicos del género en cuestión. En relación a Crononautas, el primer volumen con dibujo de Sean Murphy fue una aventura ligera super pasada de rosca en la que Murphy pudo dibujar todo tipo de locuras históricas sin más justificación que «me apetece». Para este segundo volumen, Millar tira de manual y hace lo obvio, si en un volumen fuimos al pasado, a muchos pasados, en este segundo ¿por qué no ir al futuro? Y la verdad es que aparte de algunos puntazos marca de la casa, tooooda la historia se mueve por los parámetros esperables de este tipo de historias. Que prefiero no explicitar por los spoilers pero que estoy seguro que vosotros pensaríais los mismos que yo.
Sin embargo, siendo cierto todo lo anterior, lo cierto es que Crononautas es super divertido y cumple más que de sobra el objetivo de entretenimiento. La acción mola, los giros están bien construidos y Millar añade con oficio unos detalles personales que hacen que las apuestas nunca hayan sido mayores para la pareja protagonista formada por Corbin y Danny.
Parte del éxito de este comic la tiene el dibujante Eric Canete que cuenta con colores de Giovanna Niro. Lo cierto es que sobre todo en las expresiones faciales Canete tiene un feeling a lo Sean Murphy que entiendo fue buscado por Millar para que no hubiera un salto demasiado grande entre el primer volumen y este. Pero unido a esto, Canete muestra un estupendo sentido del ritmo y una fluidez narrativa genial, consiguiendo que la historia se cuente sola casi sin necesidad de textos en las viñetas.
Las escenas de acción molan mucho y los momentos emocionales también me funcionan gracias a un dibujo al que le veo una gran personalidad, hasta el punto que Canete hace suyo este volumen y no echas de menos a Murphy en ningún momento. Dicho esto, hay que reconocer que Millar dio rienda suelta a Murphy para que se luciera en su primer volumen, permitiéndole dibujar todo tipo de localizaciones históricas por todo el mundo que hacía que el comic fuera una caña total. Sin embargo, en este sentido, el futuro acaba siendo muy más aséptico y neutro, de forma que Canete no tiene las mismas posibilidades de poder desatar toda su creatividad ni lucirse igual que Murphy.
Crononautas nunca fue sesuda, siempre ha sido un blockbuster palomitero de acción con locuras varias mientras los protagonistas viajan por el tiempo. Puede que este segundo volumen en parte sea más de lo mismo, pero Millar y Canete saben dar un cierre emotivo y satisfactorio a la historia que a mi me vale.
Comparto algunas páginas de este comic:
Crononautas es un ejemplo del Millar «bueno» que ofrece un más que buen entretenimiento. Sabiendo donde te metes, la diversión está más que asegurada.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Mientras espero el estreno de la segunda temporada de Love, Death & Robots, Netflix nos acaba de regalar la primera gran sorpresa del año dentro del género de la animación familiar con Los Mitchell contra las máquinas película de Mike Rianda y Jeff Rowe para Sony Animation que ha sido producida por Phil Lord y Christopher Miller (Spiderman – Into the spiderverse).
PUNTUACIÓN: 8/10
El viaje por carretera de la familia Mitchell se ve interrumpido por una insurrección tecnológica que amenaza a la humanidad.
Michael Rianda y Jeff Rowe además de dirigir escribieron también el guión de la película, que cuenta con producción de Phil Lord, Christopher Miller y Kurt Albrecht como productores. Los Mitchell contra las máquinas es la cuarta colaboración del dúo Lord – Miller con Sony Pictures Animation tras las dos películas de la imaginativa serie de Lluvia de albóndigas, y Spiderman: Into the Spiderverse.
Sony Pictures Animation tenía previsto estrenar en cine Los Mitchell contra las máquinas, pero como le ha pasado a tantas otras películas, debido a la pandemia del COVID-19, finalmente llegó a un acuerdo con Netflix para su estreno a nivel mundial a través de su plataforma de streaming. La película cuenta con música de Mark Mothersbaugh y en la versión original cuenta con las voces de Abbi Jacobson, Danny McBride, Maya Rudolph, Rianda, Eric Andre y Olivia Colman.
Los Mitchell contra las máquinas es una película divertidísima y super imaginativa. Teniendo en cuenta que hablamos del equipo de Lluvia de albóndigas, eso no debería ser noticia. Incluso debo decir que sólo con eso la película ya sería un éxito, pero si a esto hay que sumarle una animación de nuevo revolucionaria, estamos ante una de las películas del año.
Es curioso cómo tras Spiderman Into the spiderverse, Sony Animation sigue empeñada en ampliar las posibilidades expresivas de las historias aprovechando las herramientas que las técnicas de animación digital ofrecen. Mientras que PIXAR por ejemplo parece que se especializa en la perfección más absoluta, marcando por ejemplo las 3000 hojas que hay en un árbol, cada una moviéndose de una forma única en pantalla, los creativos de Sony están jugando por ejemplo con las imperfecciones para crear personalidad. De hecho, en muchos aspectos parecen sensibilidades opuestas, lo cual sólo pone de relevancia que no hay una animación “buena”, sino autores con creatividad y ganas de contar una historia con sus propias herramientas.
Los propios creativos de Los Mitchell contra las máquinas resaltan como la intención de mostrar a unas personas con fallos que no son perfectas fue uno de los elementos clave que querían que se transmitiera en cada una de las imágenes. La suma de unos protagonistas con un diseño cartoon al que se suma una gama cromática casi como si usaran acuarelas encima del fondo digital crean un llamativo contraste sin restarle un ápice de personalidad, resaltando su diferencia respecto a otras obras.
A eso hay que sumarle unas ganas evidentes de hacer avanzar el medio mediante la combinación de elementos, como el uso de elementos planos, la sensación casi como si las imágenes se hubieran dibujado a mano en un papel o una estética de comic que conecta con la sensibilidad de Into de spiderverse pero a la vez es completamente diferente. Por ejemplo, un elemento como es ver en pantalla con dibujitos al lado de la cabeza de la protagonista los sentimientos que tiene en ese momento es un detalle muy muy chulo. Y como este, los hay a patadas durante toda la película.
La historia en el fondo es un canto a la familia y como hay que aceptar la de cada uno aunque no sea “perfecta”, con unos miembros pensados claramente para apelar a un tipo de espectador concreto: niños, adolescentes, padres, hombres y mujeres… Esto realmente no es especialmente novedoso y de hecho sería el único pero que se le puede hacer a la película, que la historia se mueve por terrenos esperables en todo momento para resaltar este mensaje de amor familiar.
Sin embargo, la familia Mitchell es realmente divertida, sus diálogos rebosan vida, conexión y amor a pesar de las discursiones que tienen, y me han gustado muchisimo. Junto a ellos, la historia del alzamiento de los robots sirve para hacer unos homenajes clarísimos a un montón de clásicos de la ciencia ficción en un montón de planos concretos a lo largo de la película que obviamente los niños no pillan, pero los padres disfrutamos un montón.
Junto a esto, dentro que es una película familiar con un humor blanco para todos los públicos, hay algunas bromas y críticas al poder de las compañías tecnológicas o a la forma en que nuestra sociedad nos hemos enganchado al móvil y a las redes sociales que me parecen que están muy bien tirados y no dejan títere con cabeza.
Si te gusta la animación, hay tantos hallazgos visuales en Los Mitchell contra las máquinas que no tengo duda que va a ser una película de múltiples visionados en los que cada vez voy a descubrir un detalle nuevo y degerente que me va a volar la cabeza. Y para muestra, comparto el siguiente video en el que el equipo explica algunos detalles de su espectacular animación:
Y a continuación, comparto el trailer de la película:
Los Mitchell contra las máquinas es la película familiar de lo que llevamos de 2021, pero es mucho más que una película infantil. Si te gusta la animación, no lo dudes y disfrútala aprovechando que la tienes disponible en Netflix.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Tras ver Wandavision, he decidido recuperar la única serie de solitario de la Bruja Escarlata, que contó con el veterano James Robinson de guionista y que fue publicada entre 2016 y 2017 en Estados Unidos. Hoy comento mis impresiones del primer volumen de la serie que Panini publicó en su formato 100% Marvel.
PUNTUACIÓN: 6/10
Wanda Maximoff se embarca en un viaje a lo largo del globo con el objetivo de arreglar la brujería. De los callejones de Manhattan a la serenidad de las islas griegas, pasando por las calles de Hong Kong, Wanda debe luchar contra enemigos y descubrir quién está detrás de esta conspiración.
Este volumen incluye los números 1 a 5 USA, publicados en 2016.
Hay que reconocer que Marvel maltrató terriblemente al personaje de Wanda Maximoff desde que John Byrne iniciara la ruptura de su matrimonio con Visión en Vengadores Costa Oeste en 1989, con el ahora ya mítico Vision Quest. Pero fue Brian Michael Bendis en Vengadores quien convirtió a uno de los miembros de los Vengadores más queridos en una villana psicópata con problemas mentales que destruyó el grupo en el infame Avengers Disassemble primero, y aniquiló al 90% de los mutantes en el infame «No more mutants» en House of H.
Ver un comic dedicado a Wanda en solitario que busca devolver un elemento positivo al personaje ya es de agradecer, y es para mi lo principal que tiene este comic. Para este comic Marvel optó por el veterano guionista James Robinson (Starman, The Golden Age, JSA, Capitán América, Cable o Leave it to chance). Robinson convierte a Wanda en una investigadora de lo sobrenatural que viajará por todo el mundo intentando descubrir el problema que siente en la magia de la Tierra. De esta forma, un poco imitando una tendencia creada por Warren Ellis en comics como Secret Avengers o Moon Knight, Robinson plantea esta serie como comics autoconclusivos en la que cada número cuente una historia completa, contando cada número con un dibujante diferente.
Y hay que decir que esto significa el principal hecho distintivo de este comic, pero también el principal problema. Empezando por las historias planteadas por Robinson, que en este momento se encontraba muy alejado de su mejor versión que encontramos en comics como Starman. En Bruja Escarlata, Robinson convierte a Wanda en una especie de John Constantine que vive aventuras sobrenaturales, pero sin el carisma del mago británico. Aunque presenta conceptos relacionados con la magia de diferentes partes del mundo que resultan interesantes, la propia estructura autoconclusiva impide que nada tenga empaque, profundidad o sensación de amenaza, al menos por lo visto en este primer volumen con los cinco primeros numeros. Las historias se me quedan todas como correctas, pero sin nada destacable en ningún aspecto.
El baile de dibujantes también acaba siendo un problema, debido a la enorme variedad de estilos y sensibilidades, que impide que la serie tenga una personalidad gráfica más allá de las espectaculares portadas de Davia Aja con una composición increíble en la que el rojo escarlata tiene un lugar prioritario. Sin embargo, que desde el punto de vista artístico lo mejor de estos comics se encuentre en las portadas indica también hasta qué punto este comic sufrió por esta decisión artística que no se si surgió del propio Robinson o del editor de Marvel de esta serie.
Vanesa del Rey dibuja el primer número, un número que debe establecer el tono y en mi opinión fracasa por el estilo «feista» de la dibujante que no funciona para un comic Marvel. Las figuras son horribles e incluso opta por no dibujar las córneas de los ojos de los personajes, por lo que es imposible empatizar con nada que te muestra. Sinceramente pienso que este número es de largo el peor dibujado de los cinco, y esto es un error fundamental que no debió ayudar a que los lectores quisieran continuar.
El brasileño Marco Rudy tiene un estilo pintado en el que prima el preciosismo y las composiciones complejas. La historia ambientada en Santorini tiene al minotauro como antagonista y Rudi opta por hacer que cada página tenga una composición que artísticamente queda chulo pero que complica innecesariamente la lectura y hace la experiencia algo desagradable, teniendo que pensar el orden de las viñetas antes de disfrutarlas. Eso unido a la ligereza de la historia en la que Wanda llega, conoce el problema y lo resuelve con un hechizo como si nada, hace que el comic empiece a mostrar un patrón no demasiado atractivo.
Este patrón varió algo con el tercer número dibujado casi en su totalidad por Steve Dillon, con unas páginas finales de Chris Vision. Dillon nos muestra la llegada de Wanda a Irlanda, donde conocerá al que va a ser su primer archienemigo en la serie, el Hechicero Esmeralda, mientras que Visions nos lleva por La Senda de las Brujas en el más allá, donde Wanda conocerá a la anterior Bruja Escarlata. Frente al realismo de Dillon y su dibujo de línea fina y perfecta narrativa aunque algo estática, Vision es todo lo contrario, con un estilo de dibujo pintado que recarga en exceso la página y que no hace agradable la lectura para el ojo, fallando a la hora de ofrecer páginas para que el lector flipemos con su arte.
El último número está dibujado por Javier Pulido ambientado en La Rioja. Y aunque Robinson plantea el número para el lucimiento de Pulido, su historia no acaba de tener potencia que debería y todo vuelva a quedarse en un mero fuego artificial vacío. Además, no soy un excesivo amante del estilo de Pulido, al que siempre he considerado un gran narrador pero un dibujante normalito. Por eso mismo, y sumando la normalita historia de Robinson ambientada en La Rioja, tenemos una páginas con una interesante composición pero ninguna con nada que te flipe.
En resumen, compré este volumen en su día, pero lo cierto es que tras leerlo me dejó una sensación de comic montonero que hizo que NO comprara los dos volúmenes siguientes publicados por Panini. La relectura de este comic me confirma las mismas sensaciones que tuve en su momento, pero espero que la experiencia mejore al leer los siguientes y tener la sensación completa de esta serie.
Espero que la cosa mejore, la semana que viene os contare mis impresiones del segundo volumen.
PUNTUACIÓN: 6/10
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Netflix continúa su racha de adaptaciones montoneras de conceptos creados en el mundo del comic. Jupiter´s Legacy, el comic creado por Mark Millar y Frank Quitely ha sido el último damnificado.
PUNTUCIÓN: 5.5/10
«Jupiter’s Legacy» sigue la historia de los primeros superhéroes del mundo, que recibieron sus poderes allá por la década de 1930. Tras dedicar casi un siglo a proteger a la humanidad, ahora esta primera generación debe pasar el testigo a sus hijos para que continúen con su legado. Pero las tensiones van en aumento cuando los jóvenes, ansiosos por demostrar su valía, no logran estar a la altura ni de la legendaria reputación pública de sus progenitores ni tampoco de los exigentes estándares personales de estos. (FILMAFFINITY)
Jupiter´s Legacy es uno de los mejores comics de Mark Millar y Frank Quitely. Planteado como una gran saga familiar de superhéroes con aventuras que se alargan durante todo un siglo. Este comic de 2013 sirvió para que Millar expresara sus inquietudes sobre el género de superhéroes, tocando de forma inteligente temas como las diferentes edades del comic, el contraste del héroe clásico de los tebeos que atrapa ladrones de banco pero no hace nada que realmente mejore la sociedad, preocupado más bien en mantener el status-quo sin que nada cambie, y las nuevas generaciones que buscan cambiar el mundo.
Tras una primera serie de cinco números, Millar cambió de registro entre 2015-16 con Jupiter´s Circle, continuación / precuela de 12 números en las que descubrimos las aventuras de los héroes que hemos conocido casi ancianos en el presente como unos jóvenes alocados en los años 50 y 60. Estas aventuras permiten a Millar dar contexto a los personajes y a la vez que ofrecer su punto de vista a momentos importantes de la historia de los Estados Unidos. Aunque Millar tiene ideas interesantes y mucha crítica social, el comic se vio lastrado por el excesivo baile de dibujantes: Wilfredo Torres, Chris Sprouse, Davide Gianfelice ,Rick Burckett o Ty Templeton dibujaron páginas de esta serie de 12 números,haciendo que echáramos de menos a Quitely.
Por último, en 2017 salió el segundo y de momento último volumen de Jupiter´s Legacy, de nuevo con Quitely al dibujo. Y aunque visualmente el arte de Frank Quitely en es una pasada, la historia de Mark Millar acaba resultando un poco más de lo mismo, repitiendo algunos patrones habituales de su obra. La serie quedó inconclusa en 2017, anunciándose en ese momento un tercer volumen, Requiem, para 2019 que no llegó a publicarse, y ahora que por fin va a empezar su publicación el próximo mes de junio, nos encontramos que Quitely solo dibuja las portadas, eligiendo Millar a Tommy Lee Edwards para sustituirle.
Cuando Netflix compró Millarworld, la compañía de Mark Millar en 2017, apostando por Millar como creador de contenidos para su canal de streaming, no había duda que Jupiter´s Legacy podía ser una de sus principales apuestas, dado que esta saga de superhéroes alargada durante un siglo podía ofrecer horas y horas de entretenimiento.
La adaptación televisiva de Jupiter´s Legacy ha sido creada por Steven S. DeKnight (Pacific Rim: Uprising, Daredevil), escribiendo y dirigiendo incluso el primer episodio, Sin embargo, DeKnight abandonó la serie por las clásicas «diferencias creativas, pasando Sang Kyu Kim a asumir el cargo de showrunner. Mark Millar ha mantenido funciones de productor ejecutivo, pero ha comentado que aunque ha opinado, en general ha dejado que otros creativos trabajaran sus propias ideas basadas en su historia. La serie de ocho episodios ha contado con fotografía de Danny Ruhlmann y Nicole Hirsch Whitaker, y música de Stephanie Economou.
Josh Duhamel protagoniza la serie interpretando a Sheldon Sampson / Utopian, un trasunto de Superman que tras el crack de la bolsa de 1929 llevará a un grupo a buscar una isla mágica que se le ha aparecido en visiones y donde conseguirán sus poderes. Junto a Duhamel, tenemos a Ben Daniels como Walter Sampson / Brainwave: el hermano mayor de Sheldon que adquirirá poderes telepáticos; Leslie Bibb como Grace Sampson / Lady Liberty. la esposa de Sheldon y una de las heroínas más poderosas del planeta, además de madre de Chloe (Elena Kampouris) y Brandon (Andrew Horton), los hijos de la pareja más famosa del planeta que tienen que lidiar con las expectativas del público y un ideal imposible de igualar que les intenta imponer su padre Utopian. Matt Lanter como George Hutchene / Skyfox, amigo de la infancia de Sheldon enfrentado con Walter en 1929 y que acabó traicionando al grupo. Su hijo Hutch (Ian Quinlan), un ladrón de poca monta que usa un aparato de teletransportación, completan el reparto.
Empezando por los elementos positivos, hay que reconocer que el comic de Millar y Quitely no llegó nunca a ofrecer esa gran saga superheroica que prometía, ya que el primer volumen tuvo un giro bestial super punkie marca de la casa de Millar que cambió completamente lo que se esperaba de ella. Es por esto que a priori, la oportunidad que ofrecía la serie de ofrecer más información del pasado de los héroes para que nos atrapen emocionalmente me parecía no sólo algo correcto, sino el camino a seguir para poder crear algo especial.
También hay que destacar que a pesar de los cambios, la serie es super fiel al comic y consigue sacarme una sonrisa al ver en imagen real el traje de Utopian o Lady Liberty.
Y hasta aquí lo bueno. Como digo Jupiter´s Legacy tiene el feeling correcto, los trajes y la historia son como el comic y en general todo es correcto, pero a la vez todo da sensación genérica y sin personalidad: la música, la fotografía, el CGI… Todo lo contrario de un comic dibujado por Frank Quitely. Ver como la serie de TV desaprovecha, o pasa por alto, las virtudes de Mark Millar y Frank Quitely es algo que me ha llamado mucho la atención. Todos conocemos a Millar por sus one-liners, sus golpes de efecto y, por qué no decirlo, sus punkarradas. Pero el escritor escocés es también y un maestro en la síntesis, ofrecer el núcleo de las cosas en un diálogo y 4 viñetas. A pesar de que cada episodio está centrado en un personaje, tras seis horas de televisión no me queda la sensación de que conozco mucho mejor a los personajes en la serie respecto al comic, la verdad. Con el agravante de tener en la serie diálogos repetidos en todos los episodios que giran sobre los mismos temas y acaban siendo redundantes.
Frank Quitely es un maestro en narrativa, en congelar la imagen en el momento más potente y en sus perspectivas que ofrece la acción desde puntos de vista atractivos. Sinceramente, no vi nada de esto en la serie, a pesar de que varias escenas salen directamente del comic. La ventaja del comic frente al cine o la televisión siempre fue que el artista puede plasmar cualquier cosa en la página, no está limitado por un presupuesto. Pero hay veces que no es cuestión de dinero, sino de talento. Quitely lo tiene a raudales, pero no acabo de verlo en la serie, ya que todo luce plano y sin chispa. Si tuviera que decir un momento visual que me haya gustado, sinceramente no podría decir ninguno porque lamentablemente, en este caso correcto significa mediocre.
Pero no son sólo los valores de producción, el guión tiene también mucho delito. Comentaba como positivo la posibilidad de ampliar el lore de la serie y mostrar cosas que no tenían cabida en comics de 22 páginas. Sin embargo la ejecución es lamentable. La serie divide el tiempo en el presente y en 1929, para ver cómo los héroes consiguen sus poderes. Lo que Millar despachó en seis páginas del número uno del comic en la serie nos lleva casi tres horas de historia que no acaba de ir a ningún lado y, al menos en mi caso, me ha aburrido sobre manera. Como digo, no hay nada nuevo que haya visto en la serie que me haya hecho empatizar (u odiar) a ningún personaje, porque ninguno me ha transmitido nada. La búsqueda de Sheldon de pistas para llegar a la isla o los episodios de «locura» que sufre con sus visiones me han parecido «paja» narrativa únicamente puesto ahí para ocupar minutos.
Siguiendo esta filosofía de situar cada episodio mitad en el presente y mitad en el pasado, Netflix puede hacer todas las temporadas que quiera, ya que puede alargar la historia contando aventuras en los 40, 50, 60, … todo lo que les interese. Pero esto a la vez, esto me recuerda a Amazing Spiderman 2, y como todo en la película parecía un trailer para vender la siguiente (Los 6 siniestros) que no llegó a hacerse porque Amazing fracasó. Pues en cierto sentido, creo que al pensar los guionistas que iban a poder desarrollar más todo en las siguientes temporadas hizo de alguna manera que se olvidaran de hacer que ESTA nos contara cosas interesantes. Con lo que el fail es monumental.
Y no es que todo lo del pasado sea insulso, es que también le falta fuerza y carisma a la historia del presente. No tengo claro si el casting de Chloe y Sampson es un fail (si que lo es), o es que el guión es flojísimo y tampoco les da grandes opciones para lucirse. Pero veo a ambos como unos clichés andantes, la hija rebelde que busca con alcohol y drogas encontrar su propio camino, o el hijo que sufre al intentar contentar a un padre demasiado exigente para el que nunca es suficiente. Ambos actores lo intentan, pero están a la altura de todo lo demás: Correcto tirando a mediocre.
Y tampoco es que los adultos estén mucho mejor, las cosas como son. Partiendo que Josh Duhamel tampoco es un actorazo para empezar, y todos los demás sólo me llegan a nivel televisivo de domingo por la tarde. Si a esto le sumamos un CGI flojo, unas escenas de acción aún peores y un climax sin fuerza, lamentablemente no queda más que considerar Jupiter´s Legacy en el último producto montonero de Netflix.
A esto hay que sumarle el hecho que tenía ganas de ver cómo planteaba la serie el GIRO alucinante del comic que cambió el status-quo. Mientras veía la serie, aunque pensaba que todo era correcto sin más, creía que si acertaban al mostrar el giro de Millar, como pasó en la excelente Invincible de Robert Kirkman, Jupiter´s Legacy podía volarle la cabeza a mucha gente y convertir el visionado de la segunda temporada en una apuesta segura. Sin embargo, el climax es un fail como una casa por si mismo, pero más si cabe si pensamos que este giro del comic no llega a ocurrir porque la serie ha decidido ir por otro lado.
De hecho, han fallado tanto a todos los niveles con este final y en general con todo lo demás que veo poco probable que vaya a ver una hipotética segunda temporada.
Comparto el trailer de esta serie:
Jupiter´s Legacy no es terrible, pero tampoco es brillante en nada, quedando su extremada corrección en algo totalmente insípido. Netflix creo que debería hacérselo mirar, porque vaya tela…
PUNTUCIÓN: 5.5/10
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Tom King y Andy Kubert se han propuesto darnos un chute de Silver Age en vena a los lectores con Superman: Up in the Sky, comic creado para recordarnos porqué Superman no es sólo el primer superhéroe de la historia, sino también el mejor, y que ha sido publicado recientemente por ECC Ediciones en España.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
¡Superman echa a volar en esta emocionante aventura! Unos alienígenas han abducido a una niña llamada Alice, y Superman está decidido a localizarla en algún punto del cielo. El Hombre de Acero hará lo indecible durante la búsqueda y aceptará numerosos desafíos. Boxeará contra Mighto, evitará un ataque con misiles espaciales y combatirá junto al Sargento Rock en la Segunda Guerra Mundial. Mientras esté fuera, se preocupará por los habitantes de Metropolis y también por Lois Lane, el amor de su vida, y no podrá evitar plantearse un dilema filosófico importante: ¿es correcto salvar a una sola persona en lugar de centrarse en salvar a miles? Superman: Arriba, en el cielo, obra del guionista Tom King (Batman, Strange Adventures) y del dibujante Andy Kubert (El Caballero Oscuro III: La raza superior, Flashpoint), recopila los números del 1 al 6 de la impactante serie original.
Igual que el Universo Batman, este Superman Up in the sky nació originalmente en los comics que DC Comics preparó para los especiales de 100 páginas publicados en exclusiva para los supermercados Wall Mart, lo que significaban una estupenda oportunidad para conectar con nuevos lectores que en la mayoría de los casos jamás hubieran comprado un comic en una librería especializada. El éxito de la historia acabó provocando que DC recopilara la historia en una miniserie propia, Superman: Up in the sky, que ECC Ediciones acaba de publicar también es España.
Tom King aprovecha esta historia y la oportunidad que este comic le brindaba para conectar con nuevas generaciones de lectores para meterse de lleno en la Silver Age para mostrarnos al Superman más icónico, virtuoso y más-grande-que-la-vida que se le recuerda desde tal vez el All-Star Superman de Grant Morrison y Frank Quitely. Y lo cierto es el que propósito creo que lo cumple de sobra y satisfará a los lectores y fans de Superman de toda la vida, y diría que a las nuevas generaciones de lectores con esta historia con toques de cuento mitológico.
El comic es espectacular, más-grande-que-la-vida y con el toque positivo incluso delante de las situaciones más complejas que una historia de Superman debe transmitir. Y lo cierto es que entendiendo todo esto, debo reconocer que no acabo de conectar con la historia de King. Y es que mi Superman es el de John Byrne y de Richard Donner y Christopher Reeves, cuando se ponen tan en modo Silver-Age y super loco, no puedo evitar que una parte de mi cerebro desconecte, incluso reconociendo que hay un montón de momentazos super emocionantes.
De hecho, incluso creyendo que es un comic perfecto para nuevos lectores, también veo que estamos hablando de niños, ya que estas «12 pruebas de Hércules» super locas igual a un adolescente, sobre todo si ya están en fase rebelde, puede que no les encaje para nada debido precisamente por este toque loco , fantástico y un tanto infantil (en el buen sentido).
Y el caso es que el All-Star Superman de Morrison y Quitely me flipa muchísimo, y Morrison busca ser super Silver Age, al igual que King hace en este comics. Pero aquí la diferencia artística marca la diferencia, y es que nunca he conectado con Andy Kubert. A pesar de reconocerle una personalidadc larísima a sus páginas, no conecto ni con sus composiciones imposibles ni con sus figuras captadas en escorzos eternos. En este comic Kubert cuenta con la colaboración de Sandra Hope en el entintado y el color de Brad Anderson, que son dos de los mejores profesionales de la DC Comics actual, cada uno en su ámbito, y que realizan un buenísimo trabajo a partir de los lápices de Kubert.
Kubert se lanza a captar la esencia del Superman más puro, y reconozco que hace un buen trabajo, a pesar de que tiene algo en su estilo con el que no conecto. En parte, creo que la estructura del comic, planteado como 12 partes de 12 páginas cada una, tampoco hace que cada aventura pueda ser desarrollada convenientemente para atrapar al lector, lo cual no es tanto cosa de Kubert sino de King. Aparte que por la propia naturaleza mitológica del comic, realmente saber que no hay amenaza ni peligro que Superman no pueda vencer, por lo que la tensión se vuelve inexistente ante el claro e inevitable desenlace.
En todo caso, parece que le estoy sacando muchos peros a este comic y ya digo que en líneas generales me ha gustado bastante y creo que cumple maravillosamente bien su función de captar nuevos lectores. Quizá lo único es que no lo veo como el comic definitivo de Superman ni una obra maestra del personaje que entraría en un hipotético Top-5 histórico, como he leído comentar a algunas personas. Es un buen comic, seguro que si, pero tampoco tan bueno, y es importante que un lector no se acerque a este comic con unas expectativas imposibles de cumplir.
Supeman: Up in the Sky es un comic que hará las delicias de los lectores veteranos y los fans de Superman, y es perfecto para regalar para mostrar a los más pequeños por qué Superman es el mejor héroes de todos.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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