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Crítica de Wonder Woman: Dead Earth 3, de Daniel Warren Johnson

Wonder Woman: Dead Earth de Daniel Warren Johnson es uno de los comic de DC Comics que más estoy disfrutando en los últimos meses, y este tercer número nos tiene guardadas varias sorpresas que nos van a impactar poderosamente.

PUNTUACIÓN: 8/10

La revelación de la verdadera naturaleza de los Haedra abruma incluso a la poderosa Princesa Amazona, obligando a Diana a buscar a la única persona que puede ayudarla: Superman. Pero lo que Diana encuentra en la Fortaleza de la Soledad es uno de los secretos más impactantes en la historia de Wonder Woman.

Es un hecho que narrativamente para que el héroe (en este caso, la HEROÍNA), pueda levantarse, primero debe caer. Y si pensábamos que Diana ya tuvo un duro golpe de realidad en el segundo comic de esta serie editada dentro del sello Black Label de DC Comics, Daniel Warren Jonson nos tiene preparada una dolorosa sorpresa en este tercer número, que significa un «Fall-from-Grace» bestial.

Aunque los hechos apocalípticos que descubrimos en este número son muy heavies, diría que Johnson ha mostrado que conoce perfectamente los mitos de Wonder Woman y nos tiene preparado un climax emocional tan potente o más que el que propio combate contra monstruos más grandes que la vida que tiene por delante. Wonder Woman es la mayor heroína de DC, y tengo confianza plena que Johnson sabrá mostrárnoslo en el climax de este comic .

Visualmente, Johnson junto a su colaborador Mike Spicer nos regala unas páginas bestiales en este tercer número que confirman que estamos ante uno de los grandes autores completos que nos ha dado el mundo del comic en los últimos años.

Por decir algo menos bueno es este comic, por un lado no he conectado con la versión que Johnson hace de Superman, aunque esto es un elemento estético sin importancia. Por otro lado, en lo relativo al guión, al estar tan centrados en mostrarnos los hechos del pasado que Diana desconocía, esto hace que la historia en el presente prácticamente no avanza, aunque nos prepara para el climax final.

DC ha anunciado que el último número saldrá en Octubre. Espero que no se demore y pueda disfrutar del final de la historia muy pronto.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Outer Darkness de John Layman y Afu Chan

Outer Darkness de John Layman y Afu Chan es una de las grandes sorpresas de la temporada. El comic editado por Planeta es ciencia ficción con toques de terror y humor negro que mezcla un montón de referencias y que cuanto más loco es, mejor funciona todo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El estelar guionista John Layman (Chew) y el artista Afu Chan están preparados para hacerte saber que el espacio exterior es absolutamente aterrador.

Puede que todos los que van a bordo lo odien a él… pero lo que hay ahí fuera trata de matarlos a todos. La humanidad ha colonizado la galaxia, pero durante nuestros viajes interestelares descubrimos un horripilante secreto en la Tiniebla Exterior del espacio. Únete al capitán Joshua Rigg y a la tripulación de la nave estelar Caronte mientras se topan con posesiones demoníacas, apariciones, monstruos cósmicos y mucho más.

Este primer volumen de Outer Darkness editado por Planeta Comic recopila los números 1 a 6 de la serie regular editada por Image Comics.

No es la primera vez que comento que en mi opinión, el mundo del comic mainstream americano está viviendo una edad de oro en lo referido a calidad, variedad y sobre todo, disponibilidad para lectores de todo el mundo. Digo esto porque hay demasiados comics buenos y diferentes a nuestra disposición, haciendo completamente imposible comprar todo lo que a priori nos apetecería. Y es en estos momentos en los que una reseña de alguien de confianza puede marcar la diferencia entre comprarlo o no hacerlo. En mi caso, si he comprado este Outer Darkness fue gracias a la reseña que Carlos Playbook publicó en Zona Zhero, y tras leer este comic no podría estar más contento de haberlo comprado.

Outer Darkness está creado por el guionista John Layman y el dibujante Afu Chan. Layman es principalmente conocido por su multipremiado comic Chew junto a Rob Guillory, que mostraba una combinación ideas loquísimas con dosis de humor en algunos momentos muy bestia pero que funcionaba prácticamente siempre.

Chew es la prueba que Layman puede ser muchas cosas como escritor, pero lo que seguro no es es aburrido o monótono, produciendo unos comics que nunca parecerán clichés mil veces vistos.

Las aventuras de la nave de rescate Caronte capitaneada por el capitán Joshua Rigg cuenta con una obvia fuente de inspiración, Star Trek, pero Layman consigue darle una vuelta de tuerca super chula haciendo que la tripulación esté llena de secretos y sólo parece que se ponen de acuerdo en querer ver muerto al capitán Rigg.

Además, Outer Darkness no se queda en una copia de Star Trek, ya que plantea un mundo de ciencia ficción espacial con conexiones con el terror y la obra de Lovecraft, con demonios infernales, posesiones y seres más allá de la imaginación, abordando la historia a partir de un humor negro con grandes dosis de gore y momentos sangrientos. Esta conexión de ciencia ficción, humor negro y terror primigenio me parece super original, y lo mejor de todo es que cuanto más loco es el concepto, mejor me funciona todo.

Layman plantea este comic como historias autoconclusivas dentro de una historia mayor planteada a modo de una primera temporada, y ofrece en cada entrega detalles chulísimos mientras pervierte las convenciones del género de la ciencia ficción espacial.

Gran parte del atractivo de este comic hay que agradecérselo al peculiar estilo del artista Afu Chan. Sus páginas no se prodigan en fondos y sus dibujos pecan en ocasiones de ser un poco demasiado estáticos. Sin embargo, su excelente diseño de todos los personajes crea seres únicos que no se parecen a nada conocido y transmiten una personalidad bestial. Además, el comic cuenta con un color alucinante que ayuda que las páginas hipnoticen al lector, ofreciendo momentos super inspirados que siempre te dejan con ganas de más.

Si te gusta la ciencia-ficción y buscas una lectura original y super divertida, te recomiendo sin duda que te hagas con este primer volumen de Outer Darkness.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de El Truco Final (El Prestigio), de Christopher Nolan

Comparto mi crítica de El Truco Final de Christopher Nolan, publicada este mes de julio en la revista Fanzine El Colmo.

Fecha de estreno: 2006.

Director: Christopher Nolan.

Guión: Jonathan y Christopher Nolan, adaptando la novela The Prestige de Christopher Priest.

Interpretado por: Hugh Jackman, Christian Bale, Michael Caine, Scarlett Johansson, Rebecca Hall, Andy Serkis y David Bowie.

Disponible en: Netflix.

En Londres, a finales del siglo XIX, cuando los magos eran los ídolos más aclamados, dos jóvenes ilusionistas se proponen alcanzar la fama. El sofisticado Robert Angier (Hugh Jackman) es un consumado artista, mientras que el tosco y purista Alfred Borden (Christian Bale) es un genio creativo, pero carece de la habilidad necesaria para ejecutar en público sus mágicas ideas. Al principio son compañeros y amigos que se admiran mutuamente. Sin embargo, cuando un truco ideado por ambos acaba en tragedia, se convierten en enemigos irreconciliables. (FILMAFFINITY)

Fruto de la nueva normalidad, el mes de julio cinéfilo va a estar protagonizado por el estreno de la nueva película del director Christopher Nolan, la misteriosa TENET. Mientras esperamos a verla en el retorno a las salas de cine, es un buen momento para recordar El truco final, película de 2006 que terminó de cimentar su prestigio cinematográfico antes de que The Dark Knight (2008) marcara un nuevo standard para el género de las adaptaciones cinematográficas de los personajes de comic.

Christopher Nolan (Westmister, Reino Unido, 1970) es un director de culto convertido en sólido narrador de historias con una marcada personalidad. Tras su opera prima Following (1998), realizada en blanco y negro con un presupuesto de tan sólo 6000 dólares, realizó Memento (2000), cuya compleja narrativa fue unánimemente alabada por la crítica como una de las mejores películas del año. Insomnio (2002), adaptación americana de una película noruega de 1997, significó su primer contacto con los grandes estudios de Hollywood gracias al director y productor Steven Soderbergh, que apostó por él frente a los deseos de los productores de contratar a un director con mayor experiencia. Esta película le abrió las puertas de los grandes blockbusters americanos, al ser contratado por Warner para reiniciar la franquicia de Batman tras las desastrosas películas dirigidas por Joel Schumacher. El resultado, Batman Begins (2005), fue una exitosa película que gracias a su concepción realista que aportó una nueva sensibilidad al personaje.

Para el rodaje de El truco Final, Nolan reunió a parte de su equipo de Batman Begins, empezando por los actores Christian Bale y Michae Caine, así como el director de fotografía Wally Pfister (que había trabajado con Nolan desde Memento), el diseñador de producción Nathan Crowley o el editor Lee Smith.

Además de los mencionados Bale y Caine, Hugh Jackman es el otro protagonista y realiza un duelo interpretativo con Bale muy interesante, donde quién es el protagonista y quién el antagonista tiene una difícil respuesta. Y esto es una apuesta arriesgada, porque la audiencia necesita saber a qué personaje se debe aferrar en la historia. La película cuenta además con un estupendo reparto de actores secundarios en el que encontramos a Scarlett Johansson, Rebecca Hall, Andy Serkis y David Bowie.

“Cada gran truco de magia consta de tres partes o actos. La primera parte se llama La Presentación. El mago te muestra algo ordinario, un mazo de cartas, un pájaro o una persona. El segundo acto se llama La Actuación. El mago toma lo ordinario y lo convierte en extraordinario. Ahora estás buscando el secreto, pero no lo encontrarás, porque realmente no lo estás buscando. No quieres saberlo, quieres ser engañado. Pero todavía no aplaudirás, porque hacer que algo desaparezca no es suficiente, tienes que traerlo de vuelta. Es por eso que cada truco de magia tiene un tercer acto, la parte más difícil, la parte que llamamos El Prestigio.”

Esta explicación de la estructura de todos los trucos de magia, sirve además para definir las inquietudes de Nolan a lo largo de toda su filmografía. Para Nolan, sus películas forman estructuras narrativas complejas que forman un puzzle cuyo impactante climax final añade la última pieza que hace que todo tenga sentido, adquiriendo los espectadores un conocimiento sobre los personajes o la historia que hasta ese momento había estado oculto.

La novela de Christopher Priest “The Prestige”, publicada en 1995 y galardonada con numerosos premios, se adapta como anillo al dedo a la sensibilidad de Nolan. Priest construye esta historia de obsesión y venganza utilizando los diarios cruzados de Angier (Jackman) y Border (Bale) como hilo conductor de la novela, mostrando los puntos de vista de cada uno.

Esta inusual estructura narrativa de la novela permitió a Nolan crear una película compleja planteada a modo de flashbacks que van dando la información sobre el enfrentamiento entre Angier y Border. Un ejemplo de la compleja narración de El Truco Final es que veremos como Border lee en el presente el diario de Angier que nos cuenta lo sucedido en el pasado, y en el cual él a su vez lee el diario que de Border, que añade su punto de vista a la historia. Y en ambos casos, nada garantiza que lo escrito en ambos diarios sea cierto, al estar planteados desde sus propias subjetividades, no siendo en ningún caso unos narradores “imparciales”.

Tener a actores fuera de serie como Jackman, Bale, Caine o Johansson asegura unas perfectas interpretaciones llenas de carisma que elevan el nivel de la película. Sin embargo, fruto de la frialdad de la narrativa de Nolan, centrado más en la complejidad del puzzle que en la emoción de sus personajes, encuentro tanto a Jackman como a Bale quizá demasiado fríos. Y no creo que sea debido a sus interpretaciones, sino a lo que Nolan les pidió que pusieran delante de las cámaras.

Esto es, en todo caso, un pequeñísimo pero en una película brillantemente planteada y ejecutada, que se convierte en una obra de visionado obligado. Dado que tendremos que esperar hasta el 31 de Julio para que TENET llegue a las carteleras, creo que merece la pena recuperar El Truco Final, sobre todo teniendo en cuenta que está disponible en Netflix.

Comparto el trailer de la película:

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Crítica de Batman: Caballero Blanco de Sean Murphy

Sean Murphy ha creado en Batman: White Knight una interesante visión alternativa del Joker y su relación con Batman. Un comic perfecto para inaugurar el sello Black Label de DC Comics en la que se da libertad (casi) total para contar nuevas historias con los mayores iconos de DC.

PUNTUACIÓN: 7/10

Ambientada en un mundo en el que el Príncipe Payaso del Crimen se ha curado de su locura, Batman: Caballero Blanco sigue al hombre ahora conocido como Jack Napier en su misión de sanar la ciudad a la que solía aterrorizar. Tras reconciliarse con su sufrida compañera, Harley Quinn, pone en marcha una campaña de difamación cuidadosamente orquestada para desacreditar a la única persona a la que ve como el auténtico enemigo de Gotham City: Batman.
Su cruzada saca a la luz décadas de corrupción en el seno del Departamento de Policía de Gotham City y lo convierte en concejal y héroe de la lucha por los derechos civiles. Pero los pecados de su pasado vuelven para poner en peligro todo lo que ha conseguido y la distinción entre salvador y destructor empieza a difuminarse, tanto para el Joker como para Batman… y con ella, las esperanzas depositadas en el futuro de Gotham.
El aclamado guionista y dibujante Sean Murphy nos entrega un extraordinario análisis de los mayores antagonistas del mundo del cómic en Batman: Caballero Blanco, donde explora temas como la justicia, la corrupción, el activismo y los abismos más oscuros de la enfermedad mental. Esta impresionante novela gráfica, que recopila los ocho números de la miniserie, marca también el debut del sello Black Label de DC, en el que aparecen personajes clásicos de DC en historias completamente nuevas e independientes, escritas e ilustradas por guionistas y dibujantes de talla mundial.

En los 15 años desde que publicó Off Road, su primera novela gráfica de creación propia, Sean Murphy se ha labrado una sólida carrera profesional gracias a su colaboración con algunos de los mejores escritores mainstream, con comics como Joe The Barbarian con Gran Morrison, Crononautas con Mark Millar, American Vampire y The Wake con Scott Snyder o Tokyo Ghost con Rick Remender, entre otros trabajos. El trabajo de dibujante de guiones ajenos lo alternó con otras obras en la que hacía de autor completo, entre las que destacaría su Punk Rock Jesus de 2012.

Esta consistencia creativa sin duda fue lo que hizo que DC Comics de abriera las puertas para la creación de esta serie dentro del sello Black Label. Batman: Caballero Blanco fue publicada originalmente como una miniserie de 8 números entre octubre de 2017 y mayo de 2018, consiguiendo un gran éxito de crítica y público, refrendado con las posteriores recopilaciones en tapa blanda y hardcover.

El principal atractivo de este comic es ver una historia con un Joker (Jack Napier) “bueno” enfrentado a un Batman totalmente desequilibrado y over-the-top que haría las veces de villano. Además, Murphy aprovecha para transmitirnos sus inquietudes frente a algunos de los tópicos del comic de superhéroes en lo referido a que estos personajes combaten los síntomas pero no hacen nada contra las causas reales de la pobreza. Y en concreto sobre Batman, lo absurdo de combatir con los puños cuando podría erradicar la pobreza (y con ello el crimen) de Gotham usando su inagotable riqueza para cambiar la sociedad.

Teniendo en cuenta los cientos (miles?) de comics que repiten estos clichés una y otra vez, siempre mola leer a un autor que plantea nuevas preguntas sobre el género y que consigue que una historia de Batman sea fresca y sorprendente. Además, veo a Murphy un autor bastante inteligente que tiene unas ideas brillantes, como es el hecho objetivo que la actual Harley Quinn que vemos en los comics poco o nada tiene que ver con el personaje creado por Paul Dini en la serie de animación Batman: The animated series. Ante esta realidad, Murphy tiene una idea genial y opta por presentar en su comic a la novia de Joker como dos personas diferentes, como si fueran los diferentes Robins de Batman, con la diferencia que dada la demencia de Joker, no se había dado cuenta que la primera Harley le abandonó y otra más joven había tomado su lugar. Argumentalmente, la idea me parece bestial.

En lo que Murphy es un fuera de serie es en su faceta como dibujante. Hay que reconocer que sólo por su dibujo merece la pena pagar por tener sus comics en nuestras estanterías. Su estilo tiene siempre un toque fresco que hace que entres sin problemas en la historia y quieras leer lo que Murphy quiere contarnos, y consigue transmitir perfectamente los sentimientos y el drama alrededor de los personajes. Su estilo no es necesariamente realista, optando a veces por utilizar elementos expresionistas alejadas del realismo para enfatizar los momentos más potentes.

Habitualmente, su composición de página cuenta con numerosas viñetas, empleando el recurso de colocar pequeñas viñetas con caras que nos muestren lo que piensan o sientas algunos personajes ante lo que está pasando. Este uso de páginas con 6-9 viñetas hace que cuando coloca una splash-page, su impacto visual sea mayor. Además, Murphy también suele utilizar una narrativa horizontal uniendo dos páginas para romper el ritmo de lectura creando también momentos de mayor impacto.

Además, su otra gran virtud es su estupendo diseño de producción, por usar un término cinematográfico. Dado que estamos en una historia propia fuera de continuidad, Murphy emplea sin problemas elementos de las películas, como son los Batmobiles de Tim Burton o Christopher Nolan. Además, La identidad de Joker es Jack Napier, referencia clara al personaje interpretado por Jack Nicholson, aunque narrativamente no tengan nada en común. Además, el arma final está sacada directamente de Batman y Robin de Joel Schumacher. Aunque estos detalles no aportan a la historia general, si consiguen sacar una sonrisa al fan/lector veterano.

Batman: White Knight cuenta con colores de Matt Hollingsworth, uno de los mejores coloristas del medio que ya había colaborado en otras obras de Murphy, y la sensación que trasmiten en la de un equipo perfectamente engrasado, con un color planteado a destacar el arte de Murphy y enfatizar los numerosos elementos dramáticos.

Como véis, hay muchos elementos positivos en este comic y en general en Murphy como autor, y globalmente creo que Batman: White Knight es un buen comic de Batman que puede gustar tanto a lectores veteranos que busquen una historia diferente de sus personajes favoritos, como a nuevos lectores que a lo mejor sólo conocen a Batman y el Joker por las películas.

Sin embargo, también debo entrar en las cosas que no me han gustado de este comic, para lo cual voy a entrar a comentar algunos elementos de la trama CON SPOILERS.

En primer lugar, comentaba arriba que Murphy me parece un autor inteligente con buenas ideas. Sin embargo, la lectura de sus comics también me transmite la sensación que realmente Murphy no es tan inteligente cómo él se cree que es. Por un lado, a pesar de que sus premisas e ideas son interesantes, nunca consigue cerrarlas todo lo bien que sería deseable, dejándome siempre con la miel en los labios, pensando que esa idea podía haber dado más de si con un mejor desarrollo.

Por otro lado, Murphy parece querer resaltar lo alejado que estaría Batman del mundo real, sobre todo en el aspecto social, y como sus comics están llenos de clichés.

Es cierto que el mundo del comic tiene muchos clichés, siendo el primero y principal el que no pueden haber cambios que alteren el status-quo, ya que los universos de DC o Marvel buscan parecerse al “mundo tras tu ventana”. Batman no podría existir en el mundo real, sería indudablemete detenido y encerrado como un loco, pero tampoco la oscura y corrupta Gotham tiene nada de realista, a pesar de ser el único espacio posible para que Batman tenga sus aventuras en los comics.

Murphy destaca la existencia de estos clichés, pero su historia está llena de los mismos convencionalismos que son tan irreales como lo que él critica. Por ejemplo, cuando Batman persigue a alguien y con recibir un puñetazo la persecución termina y el villano escapa. O las batallas campales de villanos contra policías, en las que no se sabe como todos huyen sin más. O el uso por parte de los villanos de un super arma que amenaza con destruir la ciudad en el climax. No hay nada tan convencional como esto último.

Además, hay sobre todo un elemento que no me funciona en esta historia, y es cuando el curado Jack Napier se defiende en un tribunal acusando a la policía de crear artificialmente a un “supervillano” a partir de un vulgar ladrón que nunca había matado a nadie, de forma que así la ciudad recibió cientos de millones del gobierno para luchar contra los supervillanos y como fondos para la reconstrucción de las zonas dañadas. Fondos que posteriormente acabaron no ayudando a los inocentes sino en manos de empresarios corruptos que especulaban inmobiliariamente, haciendo negocio con el dolor de la ciudad.

Esto me choca porque narrativamente podría ser plausible si Joker fuera el único supervillano de Gotham, pero justo a continuación, Murphy incluye en la historia a Mr. Freeze, Killer Croc, Poison Ivy, El sombrerero loco con sus aparatos de control mental o Clayface. Es decir, los supervillanos con super poderes SI existen, y la destrucción que generan es real independientemente de si existe el Joker o no.

Unido a esto, Murphy plantea una premisa imposible para justificar que Joker pueda convertirse en “bueno” en su historia, que es que nunca mató a nadie. Esto en si ya genera un problema, ya que entonces este Jack Napier NO es Joker, el villano principal de Batman, sino otra cosa. Lo cual no es bueno o malo a priori, depende de su desarrollo, y en este caso a mi no me ha cuadrado.

Ampliando este aspecto, la premisa inicial de “un Joker bueno se enfrenta a un Batman malo” tampoco llega a ser explotada todo lo bien que hubiera sido deseable. No solo porque este Joker como comentaba no es tan malo ni siquiera al comienzo, sino porque tampoco llegamos a ver nunca a un Batman malo. No se si porque Murphy no quiso desarrollarlo o porque DC acabó poniendo reparos, pero lo peor que se puede decir de este Batman es que está un poco más desequilibrado de lo normal por motivos que se explican en el comic, y que acaba recobrando el equilibrio perdido.

A ver, no me malinterpretéis. La realidad es que a pesar que estos aspectos no me han cuadrado del todo, la realidad es que este Batman: White Knight es un comic muy disfrutable que cuenta con un apartado artístico estelar y una historia ligera. Pero sí me molesta que porque Murphy plantee en su historia alguna preocupación social, ésta sea vista como más adulta o más seria que los comics normales, cuando cuenta con las mismas inconsistencias y clichés que el resto de historias del personaje.

Aunque igual que digo esto debo decir también que esta visión de Joker de Sean Murphy me parece mucho mejor, mejor planteada y ejecutada, que por ejemplo, el desastroso Joker de Todd Phillips, que también busca crear la figura de un héroe de las clases populares frente a los poderosos, creando una de las películas más terriblemente tramposas de los últimos años.

Batman: White Knight es un comic super entretenido que me reafirma que me encanta el Sean Murphy artista pero no tanto el escritor. En todo caso, posee los suficientes elementos positivos para que quiera leer más comics ambientados en este mundo.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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Crítica de Gangs of London temporada 1, de Gareth Evans

Cuando se anunció que Gareth Evans (The Raid 1 y 2) estaba desarrollando para la cadena Sky una serie de acción de temática criminal ambientada en los bajos fondos de Londres, los fans del director recibimos un chute de adrenalina. Gangs of London es el resultado y hoy quiero comentar lo bueno y lo menos bueno.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Creado por el visionario cineasta Gareth Evans y su socio creativo Matt Flannery, Gangs of London lleva al público en un viaje inmersivo al corazón oculto de la capital.

Durante 20 años, Finn Wallace (Colm Meaney) fue el criminal más poderoso de Londres. Miles de millones de libras fluyeron a través de su organización cada año. Pero ahora está muerto, y nadie sabe quién ordenó el golpe. Con rivales en todas partes, depende de su impulsivo hijo Sean (Joe Cole), con la ayuda de la familia Dumani encabezada por Ed Dumani (Lucian Msamati) para tomar el lugar de su padre. Si la situación ya no era lo suficientemente peligrosa, la subida al poder de Sean provoca repercusiones que afectarán al mundo del crimen internacional. Quizás el único hombre que podría ayudar a Sean y convertirse en su aliado es Elliot Finch (Sope Dirsu), quien hasta ahora ha sido un perdedor con un misterioso interés en la familia Wallace. Y sin vuelta atrás, Elliot se será transportado al intrior de la organización criminal más grande de Londres.

Gareth Evans y Matt Flanery son los creadores de esta serie coral de nueve episodios que ha contado con el propio Evans de director de dos episodios, (el primero y el quinto, obviamente los mejores de toda la serie), junto a Corin Hardy (4 episodios) y Xavier Gens (3). Los guiones de la serie corren a cuenta de Gareth Evans y Matt Flannery en el piloto que marca el tono y las claves de la historia, con Peter Berry, Claire Wilson, Carl Joos, Lauren Sequeira y Joseph Murtagh en los siguientes episodios.

La serie ha sido rodada en localizaciones en Reino Unido, y cuenta con fotografía de Martijn van Broekhuizen, Laurent Barès y Matt Flannery. El episodio piloto de Gangs of London se convirtió el segundo mejor lanzamiento de toda la historia de la cadena Sky, lo que provocó la confirmación inmediata de la segunda temporada, una temporada que estaba claramente en los plandes de Evans y Flanery teniendo en cuenta el final abierto con el que termina esta primera entrega.

Uno de los elementos más destacables de la serie, en mi opinión, es el enorme casting coral de la serie, al mostrarnos las diferentes familias masiosas de Londres y cómo la muerte del patriarca Finn Wallace (Colm Meaney) rompe todos los equilibrios de poder. Dentro de la familia Wallace tenemos además del fallecido Finn a su mujer Marian (Michelle Fairley), su hijo mayor Sean (Joe Cole) que hereda el puesto de jefe de la familia, su hermana Jacqueline (Valene Kane), que no quiere saber nada de la familia por sus conexiones criminales y Billy (Brian Vernel) el hermano pequeño adicto a las drogas.

Los Wallace siempre han tenido como grandes aliados y consejeros a la familia Dumani: Ed (Lucian Msamati), el cabeza de familia y gran amigo y consejero del fallecido Finn, Alex (Paapa Essiedu), su hijo y mago de las finanzas que está consiguiendo que los Wallace dirijan su actividad hacia los negocios legales, y su hija Shannon (Pippa Bennett-Warner), madre soltera que comenzará una relación sentimental con el misterioso Elliot Finch (Sope Dirisu) amigo de Sean tras salvarle la vida.

Las relaciones de los Wallace y los Dumani con las otras bandas de Londres, los Albaneses dirigidos por Juan Dushaj (Orli Shuka), los Kurdos de Lale (Narges Rashidi), los pakistaníes de la familia Afridi (Asif Raza Nir) o los gitanos galeses del patriaca Kinney Edwards (Mark Lewis Jones) irán teniendo su importancia durante estos episodios. Y junto a todos ellos, tenemos además la presencia de la Policía que busca aprovechar el momento de debilidad de la familia Wallace para derribar de una vez por todas su estructura de poder.

Desde Daredevil no había visto unas escenas de acción tan potentes en una serie de televisión. Eso, y la compleja representación del mundo criminal de Londres considero que son los principales hallazgos de Gangs of London que hacen que su visionado merezca la pena.

Es una pasada ver a un Gareth Evans tan inspirado en los dos episodios que dirige. En concreto, el primero que sirve de piloto y establece super bien la enorme complejidad de los equilibrios de poder alrededor de las distintas familias mafiosas. Junto a este inicio, el quinto episodio dirigida por Evans muy probablemente va a ser el mejor episodio de acción que voy a ver este año en una serie de televisión. De largo y a mucha diferencia del segundo.

Otro tema que me ha gustado es el retrato psicológico de Sean Wallace (Joe Cole), un joven que ha intentado toda su vida agradar a su padre criminal, aunque en el fondo no tiene lo que hay que tener para ejercer el poder. Y como al alcanzarlo, hará lo que haga falta para proteger a su familia aunque en el fondo no se sienta digno. Junto a él, también me ha gustado la caracterización de Elliot Finch (Sope Dirisu), que actuará como la “wildcard” de la serie.

Cada episodio está repleto de giros y sorpresas, y como comentaba antes, algunas de sus escenas de acción quitan el hipo, lo que hace que el visionado de Gangs of London sea entretenido y te deje siempre con ganas de más.

Sin embargo, lamento tener que decir que no todo es bueno. Empezando por la acción, el quinto dirigido por Evans es impresionante, aunque narrativamente no tenga una gran importancia en la trama principal. Lo malo es que ninguno de los cuatro episodios restantes consigue estar a la altura, dejando un poso algo decepcionante. No es sólo en lo relativo a la acción, hay una tensión acumulada alrededor del asesino de Finn Wallace que no queda bien resuelto y no crea el climax que hubiera merecido todo el asunto.

Por otro lado, aunque la presentación de las diferentes familias mafiosas está genial y daba un giro interesante a las típicas historias de mafiosos, lamentablemente el guión está plagado de clichés del género que son tan evidentes que dan un poco de pena. No voy a comentar sobre ello por no hacer spoiler a nadie, pero hay una serie de giros que están tan telegrafiados que provocan cero sorpresas en la mayoría de las situaciones.

Aparte de saber que Evans había creado la serie y dirigía algún episodio (no todos), realmente no sabía nada de esta serie, ni siquiera si era una serie abierta o la historia se cerraba en una única temporada. Eso hizo que llegué al último episodio con grandes expectativas, que no se vieron satisfechas, aparte que el final abierto que plantean no me ha gustado nada en absoluto.

Y si a esto le sumamos que en la segunda mitad se suceden una serie de giros y sorpresas a cual más loca simplemente por crear un shock en el espectador a pesar que ésto se note forzado, han hecho que el visionado fuera de más a menos, con este último episodio que diría que es de largo el peor de toda la serie.

Comentaba en positivo la construcción psicológica de los personajes de Sean y Elliot. Sin embargo, igual que digo esto creo que los actores que los interpretan (Joe Cole y Sope Dirisu respectivamente) van bastante justitos en lo que a carisma se refiere. Y eso en varios momentos es una pena. En general, veo a todos los actores como correctos cumpliendo con lo que se requiere de ellos, aunque sin nada que me haga decir whoa!!

Y encima, Gangs of London tiene una idea general de “los mafiosos son malos pero los poderes económicos son aún peores” que no dejo de verlo en los últimos años en muchas películas y series y empiezo a estar un poco cansado de ello. Sinceramente, esto me parece un elemento un poco vago, como si en lugar de pensar un poco más los giros hubieran ido completamente a lo fácil. Narrativamente, creo que los movimientos tipo “Occupy Wall St.” y similares han creado una narrativa de gentes corrientes vs el rico opresor que me está resultando un poco aburrida. Aunque entiendo que probablemente esto sea una opinión muy personal.

En todo caso, aunque como véis no todo ha sido perfecto ni he conectado con algunos elementos del argumento, creo que esta Gangs of London, con sus imperfecciones, ha aportado un elemento novedoso a las historias criminales ambientadas en Reino Unido, y puede gustar a un público aficionado a este género.

Comparto el trailer de esta serie:

Gangs of London empieza muy bien pero acaba desinchándose en su segunda mitad. Sin embargo, considero que a pesar de todo contiene suficientes elementos para hacer las delicias de todos los fans del cine de acción / criminal.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

 

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