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Crítica de El Reino de Rodrigo Sorogoyen

Qué tremenda decepción me he llevado con El Reino de Rodrigo Sorogoyen. Una historia que aunque empieza muy bien es un bluff tremendo que se desinfla hasta niveles sonrojantes y que no entiendo las casi unánimes buenas críticas que está recibiendo.

PUNTUACIÓN: 4/10

Según la larga sinopsis de Filmaffinity, Manuel (Antonio de la Torre), un influyente vicesecretario autonómico que lo tiene todo a favor para dar el salto a la política nacional, observa cómo su perfecta vida se desmorona a partir de unas filtraciones que le implican en una trama de corrupción junto a Paco, uno de sus mejores amigos. Mientras los medios de comunicación empiezan a hacerse eco de las dimensiones del escándalo, el partido cierra filas y únicamente Paco sale indemne. Manuel es expulsado, señalado por la opinión pública y traicionado por los que hasta hace unas horas eran sus amigos. Aunque el partido pretende que cargue con toda la responsabilidad, Manuel no se resigna a caer solo. Con el único apoyo de su mujer y de su hija, y atrapado en una espiral de supervivencia, Manuel se verá obligado a luchar contra una maquinaria de corrupción que lleva años engrasada, y contra un sistema de partidos en el que los reyes caen, pero los reinos continúan.

Podemos analizar El Reino desde dos facetas, la puramente cinematográfica de una película que nos cuenta una historia, y desde el metalenguaje de intentar hacer una crónica de la corrupción política que hemos vivimos en España en los últimos años.

Reconozco que no sabía nada de la película excepto que trataba el tema de la corrupción en España, pero tenía mucha curiosidad y ganas de ver que historia nos proponía. Y me duele que el chasco sea tan grande porque no me gusta hablar mal en general, y menos en el caso del cine español.

En cuanto al análisis cinematográfico, El Reino tiene un excelente reparto que hace un gran trabajo con las herramientas que el guión de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña ponen a su disposición. Antonio de la Torre lo hace genial, pero también me han gustado mucho Josep Maria Pou, Nacho Fresneda, Ana Wagener, Bárbara Lennie, Mónica López y el resto del reparto.

Sin embargo, los escritores ya cometen un primer error de bulto al convertir a todos los personajes en seres despreciables que hacen imposible que como espectadores empaticemos con ellos. Está claro que los corruptos son malas personas y no son modelos a seguir, pero Martin Scorsese en «El lobo de Wall Street», también basada en hechos reales,  ya demostró que puedes mostrar las acciones de un criminal e incluso hacer que caiga simpático al espectador sin que eso signifique que estés de acuerdo con sus acciones o las apruebes.

No cabe duda que esta opinión no es compartida por Sorogoyen y Peña, que muestran a los personajes que rodean a este partido político como asquerosos y desagradables, sin darnos nada a lo que aferrarnos.  Por si hubiera alguna duda de esto, en la primera escena de la película, estos millonarios corruptos se pelean por unos langostinos durante una mariscada.  Antonio de la Torre nunca nos cae bien, no porque no lo haga bien, sino porque el guión no le da nada con lo que podamos empatizar los espectadores. «¿Como vamos a empatizar con él si es un corrupto?» Debieron pensar los autores.

E incluso aunque no nos caiga bien, si «El reino» nos contara una historia bien justificada,el espectador podría hacer el esfuerzo de seguir a un personaje que odia. Pero lamentablemente tampoco es el caso y tenemos secuencias ambiguas que no proporcionan la información necesaria y van convirtiendo una película pretendidamente realista en una serie de sucesos inverosímiles.  Y este es el principal problema de la película.

Aunque su buen ritmo inicial te atrapa, vas notando como algo no cuadra, y es que realmente no te cuenta nada con claridad. En todos los diálogos deja caer frases sueltas con hechos oscuros que nunca llegan a explicar convenientemente con el objetivo de que el espectador rellene los huecos con su conocimiento de los casos reales de corrupción del PP que hemos conocido por los medios de comunicación en los últimos años, principalmente el caso Gürtel.

Cualquier película que busca contar una historia debería ser completa en si misma y darte la información suficiente para comprender lo que está pasando. En el momento en que necesitas ayudas “externas” para entenderla, es señal que tu narración no ha funcionado. Si un extranjero que no sabe nada de la corrupción en España ve «El Reino», apuesto que no entenderá nada. ¿Qué ha hecho Manuel (Antonio de la Torre)? Atendiendo a lo visto, comer con empresarios y compañeros de partido y hablar de cosas que nunca vemos. Sin ser trigo limpio, no tenemos claro el papel real de juega Manuel en la trama, más allá de servir posteriormente de chivo expiatorio cuando el partido busca salir de rositas.

Si El Reino trata de denunciar la corrupción que ahoga en España, ¿porqué no contar una historia de corrupción concreta y mojarse a denunciar a los causantes del delito a modo ejemplarizante? En su lugar, hace un mezcladillo en el que intenta meter todo en el mismo saco, sin tener muy claro a qué se refiere en concreto.

Una máxima audiovisual es “show, don´t tell”. Y «El Reino» sólo nos cuenta atisbos de cosas que han pasado fuera de plano sin llegar nunca a aclarar quien las planeó, en colaboración de quiense llevaron a cabo y quienes se han beneficiado. Narrativamente, es un desastre.

Por otro lado, la película intenta transmitir una narración y estética pseudo-documental que se rompe a mitad de película, con unos últimos 45 minutos que son una espiral de locuras y sinsentidos imposibles que sonrojan y dan vergüenza ajena.

La sensación es que Sorogoyen con la guionista Isabel Peña tenían claro el final de la película, el problema es que para llegar ahí todo vale, incluso situaciones imposibles y ridículas que rompen todo atisbo de “realismo.”

Esto es el síndrome que sufren muchos films de «gente estúpida cometiendo estupideces para justificar todo tipo de locuras de guión». El Reino empieza bien pero es una pena porque ha partir de un intento de Antonio de grabar una conversación con un micrófono oculto, degenera en una serie de secuencias totalmente inverosímiles que para mi suspenden la película.

No comprendo como la crítica especializada está siendo tan efusiva con esta película cuando aparte de la labor de sus actores tiene muy poco que salvar. Hay gente que incluso se atreve a comprarla con «El lobo de Wall Street» cuando Scorsese es mucho más valiente que Sorogoyen, aparte de mejor director en todos los aspectos.

En conclusión, analizada sólo como cine, la película suspende.

Y ahora voy al análisis meta-lenguaje. Aunque la película se vende como una película con un mensaje arriesgado y provocador, en el fondo me ha parecido  muy tramposo. El mensaje final de la película es que TODO el sistema es corrupto, empezando por las grandes empresas de IBEX, los políticos, empresarios, jueces y fiscales. Ni siquiera los medios de comunicación se libran de reproche, aunque sea un «cachete» muy light. Y claro, contra un sistema así es imposible luchar.

Digo que es tramposa porque si todos somos responsables, realmente no señala ningún culpable. Y hubiera agradecido que Sorogoyen se hubiera mojado. Si hay que empezar a limpiar el pais, ¿por donde empezamos? ¿Vamos a por los políticos que amañan contratos? No, Sorogoyen les califica de víctimas del IBEX. Un argumento muy maniqueo, en mi opinión.

Es curioso que según el mensaje del discurso final del protagonista, toda la corrupción viene del empresario hacia abajo, cuando hay casos como el 3% catalán o los EREs andaluces que muestran una corrupción creada desde la política que salpica al resto de la sociedad. Pero esa no sale en la película. O tal vez si, quien sabe, pero como todo está tan mal contado, no queda muy claro a qué corrupción se refieren.

Por otro lado, la película se anunciaba como una denuncia contra la corrupción de asola España, pero realmente está hablando sin nombrarlo de la corrupción del PP. Sobre lo que por supuesto puede y debe hablarse y denunciarse, pero mojándose. Todos vemos que Josep Maria Pou está inspirado en Bárcenas con su famosa libreta de ingresos y gastos, aunque su papel en la película es muy diferente al que jugó Bárcenas en la realidad. Y me imaginaba al “Bigotes” como uno de los empresarios conseguidores de la película. Entonces, ya que dejas todos estos elementos muy claras para que el espectador los pille y los asocie durante el visionado, ¿por qué no lo dices claramente y denuncias estos hechos? Supongo que queda mejor hablar de todo sin concretar nada.

Por tanto, desde el punto del metalengüaje, la película también es un fail total.

Comparto el trailer de la película:

Lo dicho, muy muy decepcionado con El Reino, y más si pienso que nos ha colado un gol muy grande a los espectadores y nos han  vendido humo bajo una apariencia formal supuestamente seria y grave. Buff, si esta es la mejor película española del año, es que estamos realmente mal.

PUNTUACIÓN: 4/10

Crítica de El portal de los Obeliscos de N.K. Jemisin

Tras leer hace unos meses La quinta estación, novela de la escritora estadounidense N.K. Jemisin ganadora del Premio Hugo 2016 y que iniciaba la Trilogía de la Tierra Fragmentada, hoy quiero hablar de la segunda parte, El portal de los Obeliscos, también ganadora del Hugo 2017. Una novela interesante pero no tan buena como la anterior.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Toda era tiene que llegar a su fin.

Ha dado comienzo una estación de desenlaces.

Empieza con una gran grieta roja que recorre las entrañas del único continente del planeta, una grieta que escupe una ceniza que oculta la luz del sol.

Empieza con la muerte, con un hijo asesinado y una hija perdida.

Empieza con una traición, con heridas latentes que comienzan a supurar.

El lugar es la Quietud, un continente acostumbrado a la catástrofe en el que la energía de la tierra se utiliza como arma. Y en el que no hay lugar para la misericordia.

Para hablar de esta segunda novela, debo comentar elementos que son SPOILER de la primera novela, por lo que si no la has leído, te recomiendo que pares de leer ahora mismo. ¡Estás advertido!

La trilogía de la Tierra Frangmentada está siendo publicada en España por Nova. En la primera novela, La quinta estación , N.K. Jemisin nos introdujo el mundo de la Quietud, un super continente que sufre periódicas catástrofes geológicas y climáticas que están a punto de acabar con la civilización humana. En él, ciertas personas denominadas orógenes poseen la habilidad de manipular la energía de la corteza planetaria y con ello provocar o prevenir terremotos, erupciones volcánicas y otros fenómenos geológicos.

En esta segunda novela volvemos con nuestra protagonista Essun justo donde se había quedado al final de la novela anterior. La búsqueda de su hija perdida tendrá que esperar ya que debe aprender a vivir en el poblado secreto de Castrima y centrarse en descubrir cómo salvar el mundo de su casi inevitable destrucción, y qué papel juegan los Obeliscos y los Comepiedras.

La novedad de la novela es que conoceremos también la historia de Nassun, la hija de Essum que fue raptada por su padre Jija, tras matar a su hermano pequeño Uche al descubrir que era un orógrata. Este viaje nos enseñará más aspectos de este mundo y veremos el retorno de personajes que creíamos muertos.

SPOILERS A CONTINUACIÓN, ¡NO SIGAS LEYENDO!

La verdad es que el primer libro me gustó mucho y lamento decir que esta continuación no estuvo al mismo nivel. La lectura de La quinta estación trajo la gran sorpresa de descubrir que las tres personajes protagonistas, Damaya, Sienita y Essun, eran en realidad la misma persona en tres momentos temporales diferentes. Esto dotó de un mayor dramatismo a su historia, al descubrir que pequeños momentos de alegría y felicidad siempre acababan truncados, por lo que era normal que Essun hubiera acabado cayendo en la desesperanza.

La historia de Nassun, su hija raptada, resulta muy dolorosa en cuanto vemos como se ve obligada a madurar al descubrir que su amado padre es un asesino que podría matarla en cualquier momento. La forma en que aprende a manejarle para mantenerse con vida me pareció una interesante metáfora de la situación de muchas mujeres en la actualidad, que sufren una situación de la que no pueden escapar y ante la cual solo cabe intentar sobrevivir un día más. Interesante también la descripción psicológica de Nassum, una niña que ama más a su padre, siendo un asesino, que a su madre Essun debido a la dureza con la que la entrenó para intentar protegerla y mantenerla con vida. Sin embargo, al intentar salvar su cuerpo, se olvidó de su alma, y su falta de cariño hizo que la niña acabara odiándola.

El portal de los obeliscos ofrece varios paralelismos en la forma que Essun y su hija Nassun van descubriendo sus habilidades y cómo son clave para intentar evitar el fin del mundo. Esto, unido a la aparición de varios personajes que pensábamos estaban muertos, y las respuestas a las cuestiones planteadas en la primera novela me han parecido lo mejor de la novela.

Sin embargo, toda la parte central de Essun en Castrima, mientras aprende la vida en la comuna y la función de cada casta me ha parecido bastante aburrida, hasta el punto de desear en varios momentos que empezaran a pasar cosas.  Está claro que todo el sistema de castas de la novela y cómo los orógratas son considerados menos que personas, es otra metáfora de las desigualdades raciales que aún existen en la sociedad, especialmente la americana. Pero durante la primera novela consiguió que me interesara y ahora me ha parecido repetitivo.

Sinceramente, no entiendo como esta novela ha podido ganar el premio Hugo 2017. Aún no siendo mala novela, me ha parecido bastante más floja que la inicial.  En todo caso, El portal de los Obeliscos SI me ha dejado con ganas de leer la tercera novela, El cielo de Piedra, novela también ganadora del Premio Hugo 2018 cuya publicación en España está pprevista para enero de 2019, y descubrir cómo cierra la historia.

Comparto a continuación un video en el que la autora N.K. Jemisin son presenta esta su trilogía de la Tierra Fragmentada.

El portal de los Obeliscos es una novela inferior a la primera parte, en todo caso creo que gustará a todo aquel que busque lecturas de fantasía diferentes.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Batman 9-22 de Tom King (Rebirth)

El año pasado reseñé los 8 primeros números de la serie de Batman escrita por Tom King publicados en España por ECC Ediciones, que llegaban hasta el nº15 americano. Este verano pude ponerme al día y he leído hasta el número 22 de la edición española (número 43 americano) y creo que estamos ante una de las mejores series publicadas por DC Comics en la actualidad, obra de un autor en estado de gracia que tiene muy claro la historia que quiere contar.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Esta serie brilla gracias a la colaboración de artistas de primer nivel como son Mikel Janín, Clay Mann, Joëlle Jones o Mitch Gerads. De hecho, Dave Finch, considerado uno de los artistas «hot» de DC Comics, es de largo el peor dibujante de esta etapa. Y qué decir que las increíbles portadas de Olivier Coipel, que quitan el hipo.

Como ya comentaba en mi reseña que los primeros 8 números,  una de las virtudes de King es que aunque cada arco puede ser leído y disfrutado por separado, estamos ante una historia río que tiene muy claro lo que nos quiere contar y en la que cada arco se construye desde lo anterior.  En ella, descubriremos nuevas facetas de Batman a partir de sus propios sentimientos y miedos, pero también cuando se compara con otros personajes como Bane, Catwoman o el mismo Superman.

Y además, asistiremos ante un cambio total en el statu-quo del personaje a partir de su romance con Catwoman (Selina Kyle), muchas veces sugerido de forma más o menos explícita y que veremos por fin desarrollarse en estas páginas.

Voy a desglosar a continuación los arcos comprendidos en estos números, con una valoración de los mismos. Es inevitable entrar en terrenos de spoilers, así que te recomiendo que dejes de leer ahora mismo si quieres engancharte como yo a esta serie.

En serio, Batman de Tom King es una de las mejores series de DC Comics, ¿que esperas a leerla?

Batman 9-11 Yo Soy Bane (Números 16-20 USA) Dibujado por David Finch, tintas de Finch y Danny Miki, con colores de Jordie Bellaire.

En Yo soy Suicidio, Batman le quitó algo a Bane, y ahora él viajará hasta Gotham para recuperarlo. Y nadie, ni los amigos ni los villanos de Batman podrán impedir que alcance su venganza contra Batman.

Durante esta primera parte de la serie, Tom King ha impregnado desde el primer número una sensación de cuenta atrás y de que Batman se estaba acercando a su final. Esta arco es la culminación, al enfrentarle con el villano que ya rompió al murciélago. Además, las voces en off en paralelo de Bane y Batman marcan  no solo los paralelismos de ambos personajes, sino que estamos llegando a un tiroteo en OK Corral del que no está claro quien saldrá con vida.

Bueno, está claro que dado que estamos hablando de comics de superhéroes, puedes imaginarte quién gana… En todo caso este final si que marca el final de un arco para Batman y el comienzo de otra etapa, en la que Batman va a intentar ser feliz.

Como comentaba al comienzo, lo peor no siendo malo es quizá el dibujo de Finch, que no me gusta nada y que no hace más que repetir pose tras pose estáticas. En todo caso, ya le gustaría al 90% de los comics de DC que Finch se ocupara del apartado artístico, lo que significa que no es malo realmente, solo inferior comparado con el resto de artistas de la serie. Así de alto está el listón.

VALORACIÓN: 7/10 Bien, aunque con un final quizá demasiado anticlimático.

 

Batman 12 Valiente y Agraz, dibujado por Mitch Gerads (número 23 USA), con la aparición estelar de Swamp Thing.

Alguien ha matado al padre humano de Alec Holland, y Swamp Thing viajará hasta Gotham para descubrir quien fue y por qué.

Este número sirve de epílogo al crossover «La Chapa», que fue publicado fuera de esta colección, en la que Bruce Wayne conocía a su padre Thomas Wayne de la dimensión de Flashpoint. Además King y Gerads plantean este número como un homenaje hacia Alan Moore, creador de Swamp Thing, y Dave Gibbons, ilustrador de Watchmen, mediante el uso de múltiples páginas con 9 viñetas por páginas con distribución uniforme.

Además, King realiza una interesante reflexión sobre los padres e hijos, y el peso de la muerte en la familia. Mitch Gerads es perfecto para aportar la atmósfera perfecta a este comic, que quedará sin duda como uno de los mejores de esta etapa.

Por ponerle un pero, es obligatorio haber leído antes «La chapa» para comprender el estado psicológico y emocional de Bruce en este momento, teniendo en cuenta el final de esa historia. Y alguien que no haya leído este evento puede sentirse totalmente perdido al no entender la conexión entre Yo soy Bany y este número, ya que se nota que hay algo que falta entre estos episodios.

VALORACIÓN: 8.5/10 Uno de los mejores números de la etapa de Tom King.

 

Batman 13-17 La Guerra de Bromas y Acertijos, dibujada por Mikel Janín con color de June Chung (Números 24-32 USA)

Antes del inicio de esta nueva saga, el nº 24 «Todo Epílogo es u preludio», sirve de final de una etapa con Gotham Girl, y el comienzo oficial del romance de Batman y Catwoman. Este número está dibujado por David Finch, en su despedida de la serie, y Clay Mann, que se estrena en la franquicia.

Y tiene una de las frases más importantes de la serie, que es cuando Bruce le dice a Gotham Girl que puede parar y dejar de ser una heroina, ya que de lo contrario será como él, alguien que hace lo que hay que hacer pero que no es feliz, aunque intenta serlo y fracasa porque tiene miedo de serlo. Esta verbalización de los sentimientos de Bruce abren la puerta a que vuelva a intentar ser feliz con Selina Kyle.

Pero antes, Bruce va a contarle a Selina un hecho del pasado que le atormenta, cuando se enfrentó a Joker y Acertijo en su lucha por controlar Gotham durante su primer año como Batman.

Globalmente, este arco es importante no tanto por lo que cuenta, que al final me pareció bastante chorra, sino por las semillas que plantará para el futuro, sobre todo en la relación de Batman y Catwoman con Joker, Acertijo e incluso Poison Ivy. Destacar eso sí el excelente dibujo de Mikel Janín, que hace que todo luzca espectacular.

El oscuro pecado de Bruce que conocemos en esta saga es bastante venial, pero no tengo duda que si alguien va a intentar arruinar la boda de Bruce y Selina prevista para el númeor 50, ese será probablemente el Joker, de forma que lo visto en esta historia afectará al futuro de toda la etapa de King.

VALORACIÓN: 6/10 Una guerra un poco supérflua, más importante por las semillas que siembra para el futuro que por lo que nos cuentan en si estas páginas.

 

Batman 17-18 Las reglas del compromiso, dibujada por Joëlle Jones con color de Jordie Bellaire (Números 33-35 USA y Annual 2 dibujado por Lee Weeks y Michael Lark)

Cuando Catwoman aceptó la propuesta de matrimonio de Batman, ella cambió más vidas que las de Bruce Wayne y Selina Kyle. Una unión entre el detective más grande del mundo y uno de los criminales más feroces de Gotham es una sacudida que sacudirá a todos en la vida del Caballero Oscuro, desde los jóvenes vigilantes que conforman su «familia», o a sus legendarios amigos en la Liga de la Justicia. E incluso viejos demonios que pansaba haber dejado atrás, como es la antigua novia de Bruce, Talia al Ghul, madre de su hijo Damian. Además, en el Annual 2, veremos una emocionante historia que se centra en la relación de Bruce con Selina a través de los años, dibujada por el superclase Lee Weeks, con un epílogo de Michael Lark.

Estos números sirven para que King siga ofreciéndonos detalles muy golosos de la psicología de Bruce Wayne, además de divertirnos con una pelea de gatas (nunca mejor dicho) en la que Talia decidirá si Selina es digna de casarse con Batman.

Mientras Dick Grayson (Nightwing) le cuenta a Damien (Robin) otra clave de Batman muy interesante a partir de que Damien opina que Bruce ya es feliz: «No, chico. No lo es. Bruce es muchas cosas, pero NO es egoista. Da todo lo que tiene. Has luchado junto a él, lo sabes. Pase lo que pase, él sangra primero. Pero ser feliz… es no es sangrar, eso no es dar. Eso es pedir algo. Y para Batman pedir no es fácil.»

Al final, la sensación es que si Batman buscaba la aprobación de sus hijos Dick y Damian e incluso de su antigua novia Talia de su relación con Selina, la ha conseguido.

VALORACIÓN: 7.5/10 Una buena historia que empieza a mostrar la importancia de este noviazgo para el Universo DC. Además, el annual 2 es la guinda del pastel, un tebeo destinado a clásico.

 

Batman 19-21 Superamigos, dibujada por Clay Mann y Joëlle Jones (números 36-40 USA)

Estos números se centran en mostrar como Superman y Lois Lane primero y Wonder Woman después se toman el compromiso de Bruce y Selina. Los mejores números para mi son la cita doble entre las dos parejas dibujada por Clay Mann, en la que vemos como ambos héroes tienen más en común de lo que normalmente quieren aparentar.

En lo relativo a la historia junto a Wonder Woman, en un poco más ligera y resaltan el aspecto guerrero de ambos y como a pesar de ser un mero humano, Bruce puede ayudar a Diana en una misión que les puede llevar años. En esta historia destaca el dibujo de Joëlle Jones que, igual que en el arco de Talia, dibuja de maravilla a todos los personajes femenidos, dotándolas de una fuerza y una personalidad que se explota fuera de las páginas.

VALORACIÓN: 7.5/10 para la cita  ciegas de Batman y Superman, 6.5/10 para la aventura con Wonder Woman.

 

Batman 21-22 Todo el mundo ama a hiedra, dibujada por Mikel Janín con color de June Chung (números 41-43) 

Cuando Hiedra Venenosa se hace con el control del planeta, solo Bruce y Selina escaparán a su dominio mental, y tendrán que idear un plan imposible para conseguir revertir esta situación.

Una de los arcos menos brillantes de Tom King fue la guerra de las bromas y los acertijos. Sin embargo, dada la planificación a largo plazo de los guiones de King, se empieza a demostrar que este arco era obligatorio para sembrar elementos que puedan brotar más adelante en la serie. Y este arco de Hiedra Venenosa es un ejemplo perfecto, ya que las consecuencias de esa historia no solo dejaron marcado a Bruce Wayne, sino también a Hiedra. De manera que aprendemos que incluso los villanos sufren y han sido victimas en algún momento. Una forma muy elegante de humanizarlos y hacer que empaticemos con ellos.

VALORACIÓN: 7.5/10 No todos los villanos de Batman son seres crueles y malvados. Algunos, como Poison Ivy son seres atormentados que sufren traumas que las impiden ser buenas personas pero que pueden mejorar.

Al final, estos 43 números de Tom King han servido para que conozcamos que Batman también tiene miedos y anhelos, y que frente a unos impulsos suicidas iniciales, ha encontrado un motivo para vivir e intentar ser feliz junto a la que es su alma gemela. Es interesante además descubrir que no solo Catwoman tiene pecados en su pasado, aunque el de Bruce, una vez conocido, debo reconocer que resultó un poco chorra.

Posteriormente, King no solo nos muestra el amor que ambos se profesan, sino que conocemos las repercusiones de dicho noviazgo desde el punto de vista de los hijos y antigua novia de Batman, y de sus compañeros de la Liga de la Justicia, de forma que se prepara el camino para la boda que veremos en el número 50 de la serie, que estoy deseando que se publique pronto para poder leerlo. Una ceremonia a la que no tengo duda que el Joker intentará asistir.

Tom King está realizando una etapa para enmarcar. Unas historias construidas a partir de la rica historia del personaje y añadiendo capas sobre los personajes que les aportan una mayor complejidad e interés. En el actual panorama comiquero, yo al menos estoy un poco cansado de escritores como Brian Michael Bendis que escriben sus historias sin importarle la historia de los personajes, y que acaban contradiciéndola. En este sentido, siempre preferiré a un Mark Waid, un Jason Aaron o en este caso, a un Tom King , frente a cualquier iluminado que piense que él lo puede hacer mejor que los cientos de profesionales que le precedieron.

Tom King escribe a un Batman que es totalmente reconocible, y le hace avanzar emocionalmente por una senda que es totalmente novedosa e interesantísima.

Por si quedaba alguna duda, te recomiendo que si eres fan del Hombre Murciélago, leas la excelente etapa de Tom King. Te gustará seguro.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

Crítica de Vikingos 1ª temporada (HBO)

Por fin vi la primera temporada de Vikingos, la serie histórica del Canal Historia que puede verse en HBO España, inspirada en la vida de un personaje histórico real, el rey vikingo Ragnar Lothbrok. Una serie muy entretenida cuya primera temporada me ha dejado con ganas de más.

PUNTUACIÓN: 7/10

Narra las aventuras del héroe Ragnar Lothbrok, de sus hermanos vikingos y su familia, cuando él se subleva para convertirse en el rey de las tribus vikingas. Además de ser un guerrero valiente, Ragnar encarna las tradiciones nórdicas de la devoción a los dioses. Según la leyenda era descendiente directo del dios Odín.

La serie ha sido creada por Michael Hirst que también escribe los guiones, para el Canal Historia, en coproducción con la mítica Metro Goldwyn Mayer.

Debo decir que vi el episodio piloto hace algunos años y no me enganchó. No era malo pero no vi tampoco nada sobresaliente. Sin embargo, pasados unos años, entiendo que mi estado mental está alineado para ver este drama histórico.

Excepto por el genial Gabriel Byrne, que interpreta al Conde Haraldson, señor de las tierras en la que vive Ragnar Lothbrok, el resto del reparto lo componen desconocidos que cumplen solo correctamente su función.

Travis Fimmel es el gran protagonista, interpretando al vikingo que ansía viajar hacia el oeste y descubrir nuevas tierras que saquear. Su familia la forman su esposa Lagertha (Katheryn Winnick), sus hijos Bjorn y Gyda y su hermano y compañero de aventuras Rollo (Clive Standen).

Ante la negativa del Conde a dejarle viajar al oeste, Ragnar pedirá a su amigo Floki (Gustaf Skarsgård) que le construya un barco con el que poder alcanzar las costes de Gran Bretaña.

Diría que en general el casting no está mal y cumple correctamente. La excepción es precisamente el protagonista Travis Fimmel, que es un palo insensible con la misma cara da igual si está matando a un enemigo o con su esposa en la cama. Reconozco que Fimmel es un modelazo rubio alto, fuerte, con ojos azules y una figura imponente, pero sus dotes actorales más allá de mirar a la cámara y recordarnos lo bueno que está son muy muy limitadas. En todo caso, confío que esto pueda mejorar en las próximas temporadas.

Lo que más me ha gustado de esta primera temporada es que va al grano y no pierde tiempo en subtramas que en otras series podrían haberse alargado la temporada entera.

Una de mis series favoritas de siempre es The Shield, el drama policiaco ambientado en Los Angeles no confundir con la serie de Marvel Televisión. Y siempre recuerdo a su creador Shawn Ryan decir sobre ella que nunca se guardaban nada y ofrecían siempre lo mejor desde el principio, hasta el punto de que si planeaban un climax de temporada, se las apañaban para adelantarlo a mitad de serie.

Pues esta misma sensación tuve viendo estos primeros episodios. Hay drama y conflictos entre personajes que pensaba podrían desarrollarse más, pero la serie opta por hacer avanzar la serie hacia nuevos caminos, lo cual me parece una decisión muy acertada para mantener la atención del espectador.

Además, debo decir que la ambientación y los paisajes son excelentes, de forma que consiguen sumergirnos en el mundo de los Vikingos, unos saqueadores y asesinos que surcaron casi sin oposición las aguas del norte de Europa en el siglo VIII.

En general la temporada me ha parecido bastante correcta y entretenida. Si tuviera que ponerle algún pero, diría que el principal pero de la serie es la limitada capacidad actoral de Travis Fimmel, que suele quedar mal siempre comparado con el resto del reparto.

También debo decir que la primera temporada termina con todos los argumentos abiertos, lo cual hubiera sido un bajón si la hubiera visto en su estreno. Personalmente me gustan que las temporadas cuenten algo concreto con principio y final, aunque luego la historia y los personajes sobrevivan y continúen.  Pero que haya sensación de capítulo cerrado dentro de la historia degenral. Esto lo he visto últimamente en Banshee, por ejemplo. Es cierto que muchas series terminan sus temporadas con cliffhangers, pero en el caso de Vikingos, la sensación que tengo es que cortaron aquí como podían haber cortado antes o después y hubiera dado lo mismo. Esto no es necesariamente malo, pero tampoco habla muy bien de la narrativa de la serie.

En todo caso, dado que estoy viendo esta serie gracias a mi suscripción a HBO, puedo continuarla cuando quiera, por lo que este final de temporada no supone un gran problema.

Comparto como siempre el trailer de esta primera temporada.

Vikingos es una serie estupenda, y si te gusta los dramas históricos en general y los vikingos en particular, es de obligado visionado.

PUNTUACIÓN: 7/10

Crítica de The Predator de Shane Black

The Predator (2018) de Shane Black es una vuelta al pasado con una película over-the-top que recuerda la diversión gore y políticamente incorrecta de las películas de acción de finales de los ochenta y noventa. Una película que aunque no es perfecta sí me ha ofrecido un par de horas de entretenimiento con unas risas geniales.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Desde los confines del espacio hasta los suburbios de las pequeñas ciudades, la reinvención de la saga «Predator» llega de la mano del director Shane Black (Iron Man 3, The Nice Guys). Ahora, los cazadores más letales del universo son más fuertes, más inteligentes y más mortales que nunca, y se han mejorado genéticamente con ADN de otras especies. Cuando un niño accidentalmente desencadena su regreso a la Tierra, solo un grupo de ex soldados y una profesora de ciencias podrán evitar, quizá el fin de la raza humana…

Fox ha intentado relanzar la franquicia del cazador alienígena contratando al director de Iron Man 3 Shane Black, director que apareció como actor en la primera película de John McTiernan y Arnold Schwarzenegger de 1987, que ha adquirido por méritos propios la categoría  de película de culto del cine de acción.

Shane Black es un guionista y director que se ha convertido en un género en si mismo. Sus afilados diálogos, su humor políticamente incorrecto y su feeling a un tipo de cine que recuerda al de épocas pasadas son algunos de sus rasgos distintivos que hemos disfrutado en películas como Kiss kiss bang bang (2005) y más recientemente The Nice Guys (2016). Estas películas se caracterizan por ser un crossover de géneros que hacen que sean difíciles de vender para los encargados del marketing de los estudios. ¿Es cine negro con toques de humor? ¿Son comedias con toques negros? ¿Parodias del cine de detectives? ¿O son todo esto a la vez?

En The Predator, Black se ha unido al guionista Fred Dekker, amigo y colaborador habitual, para entregar una película que nos recuerde por qué nos alucinó el personaje de Predator en 1987 y que abra las puertas de una nueva franquicia cinematográfica para Fox que de a  conocer a este icono a las nuevas generaciones de espectadores. Y quizá este es el origen de los problemas de la película.

Pero no nos adelantemos. Empezando por lo que más me ha gustado, The Predator es principalmente una comedia que cuenta con algunos gags antológicos. Black y Dekker vuelven a deleitarnos con unos diálogos frescos y super divertidos, y consiguen que nos interesemos por unos personajes que en su mayoría se ve a la legua que son carne de cañón camino del matadero.

Boyd Holbrook (conocido principalmente por Narcos) es Quinn McKenna un tirador del ejército que sobrevive a un enfrentamiento contra un Predator. Tras quedarse con armas y material del alien, el gobierno intenta enterrar el asunto ingresándole en una clínica para veteranos con Síndrome de Stress Post-Traumático y otros problemas mentales. Allí conocerá a un grupo de soldados desequilibrados entre los que están Thomas Jane, Trevante Rhodes y Keegan-Michael Key entre otros. 

Mientras, el gobierno contacta con la bióloga Casey Bracket (Olivia Munn) para que les ayude en su investigación del alien, mientras que el agente Sterlin K. Brown intentará que no queden cabos sueltos.

El primer giro chulo de Shane Black es precisamente el meter a McKenna en medio de un grupo de enfermos mentales, en contraste con el equipo de Dutch de la primera película que eran lo mejor de lo mejor. Esto crea unas dinámicas muy chulas que me descolocaron y me sorprendieron durante el visionado. Todos los personajes molan, no solo los protagonistas Olivia Munn y Boyd Holbrok, sino en general todo el reparto de grillados. Incluso el hijo de McKenna, Rory (Jacob Tremblay ) un niño autista está bien y no quieres que muera como le pasa al 99% de niños que salen en este tipo de películas. Las dinámicas entre personajes molan y se nota el carisma de los actores y la buena química entre ellos, lo que hace que toda la parte central de la película con los soldados sea muy entretenida.

Globalmente, diría que se nota que Shane Black y Fred Dekker se lo han pasado genial haciendo la película. El tono de no tomarse muy en serio a sí mismos es lo que tocaba para darnos un buen espectáculo que opta por potenciar el humor frente al gore y la violencia, que en todo caso sí  aparece en dosis pequeñas hasta que llegamos a la batalla final.

Además, la música de Henry Jackman recupera el tema original de Alan Silvestri, y mola mucho cada vez que suenan sus acordes iniciales. Otro elemento positivo es la fotografía del veterano Larry Fong, colaborador de Zack Snyder en 300, Sucker Punch o Batman v Superman.

Sin embargo, más allá de estos dos elementos positivos del casting y el humor de la película, hay numerosos elementos mucho más flojos. En primer lugar, en una película de acción como es Predator yo esperaba principalmente eso, acción. Y la acción no acaba de llegar y al final queda eclipsada por la comedia. Y lo cierto es que esto a priori no es malo, e incluso narrativamente puede servir para aumentar la expectación ante el climax. Pero si haces que la acción tarde en llegar, cuando lo haga debería ser la bomba, y lamentablemente la acción es solo correcta y principalmente confusa. Sin duda decepcionante. Entiendo que es difícil ser original en la sexta película protagonizada por los Predators, pero deberían haber intentado cuidar más este aspecto.

Pero es que además se nota para mal que la película ha sufrido cortes en el montaje y los reshoots han cambiado elementos de la historia y el final. Durante toda la película hay un montón de saltos no justificados que hacen que aunque superficialmente parezca que va al grano realmente provoca que el visionado vaya a saltos y sean escenas sueltas sin conexión. Por poner un ejemplo, los soldados escapan del Predator en un autobús de transporte de presos. La siguiente vez que les vemos, han llegado a la casa de McKenna armados hasta los dientes conduciendo una caravana. ¿What?! ¿Qué ha pasado? Está claro que no ver como roban una caravana a un traficante de drogas  no es importante para la trama principal, pero no puedes pegar ese salto y quedarte tan tranquilo. Y como este ejemplo hay un montón.

No, este tanque tampoco sale en la película.

Por eso aunque la película es divertida, globalmente te das cuenta que no es todo lo buena que hubiera podido ser. Con el añadido de que su final abierto y la sorpresa final no aporta nada especialmente interesante a la franquicia ni creo que deje este universo en un mejor punto respecto a como estábamos antes de ver la película.

Pero yendo más allá, hay una realidad que ni FOX ni Shane Black han entendido sobre lo que los espectadores esperan de una franquicia como la que querían relanzar. Y es que las películas deben comunicarse de una manera clara, no puedes hacer una película y que la siguiente haga como si lo anterior no existiera, empezando por los protagonistas. Es cierto que el guión inicial quería que la película terminara con un cameo de Arnold Schwarzenegger retomando el personaje de Dutch. Este final que no pudo ser porque Arnold no acepto no tener mayor protagonismo. Pero si no es Arnold, ¿porqué no aprovechar a los personajes de Danny Glover o Adrien Brody? La sensación que han transmitido es que esta es otra película más en la franquicia, sin llegar a ofrecer elementos realmente originales. Y es que aunque la principal amenaza es la presencia de un super predator evolucionado, lo cierto es que esto ya lo vimos en la anterior película de 2010.

Y volviendo a la película de 2010, hubieron fans de la saga que se cabrearon con el cliffhanger del final de la película, ante la sospecha  que nunca iban a cerrar la historia. Cuando anunciaron The Predator se confirmaron las sospechas, y cuando ves franquicias, quieres que todas las películas cuenten y sean «importantes». Sin embargo, vemos como vuelven a reunir a un nuevo grupo de desconocidos para ser masacrados, por lo que es muy difícil que te preocupes por ellos, a pesar del carisma de los actores implicados. Sin garantías además de que los productores no decidan tirar a la basura a estos personajes y empezar de cero en el futuro.  Este error es garrafal, sobre todo teniendo en cuenta los ejemplos existentes en otras franquicias cinematográficas, como Misión Imposible o Fast & Furious. Aunque llamar «actores» a los protagonistas de «Fast & Furious» es ser muy generoso, lo cierto es que desde la cuarta película estamos viendo a los mismos personajes y cada historia se construye claramente de la anterior, por lo que al final les coges cariño.  Hacer un 4º film de Predator sin que se asome ninguno de los protagonistas de las 3 primeras película es una pena de muerte y demuestra que no están al tanto de lo que la gente espera de una franquicia hoy.

Y encima, tenemos la confirmación de que el taquillazo de Iron Man 3 fue una excepción en la filmografía de Shane Black. Es un director que me encanta, pero lo cierto es que no conecta con el público generalista, de forma que peliculones como Kiss kiss bang bang o The Nice Guys fueron fracasos de taquilla que no supieron encontrar a su público. Esto, unido a la polémica provocada por Olivia Munn al descubrir que Black había contratado a un amigo actor con antecedentes de acoso sexual, ha provocado que durante los días previos se haya hablado más de este tema que de la película, algo que sin duda tampoco le ha venido bien.

Comparto el trailer de la película:

The Predator es super divertida pero a la vez es una pena, porque no es todo lo buena que nos hubiera gustado. Creo que a los espectadores veteranos nos gustará bastante, pero entiendo que puede dejar indiferentes a los espectadores que no sean fans de la franquicia.

PUNTUACIÓN: 6.5/10