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Crítica de Friday 7-9 de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente (Panel Syndicate)

El primer número de Friday de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente fue publicado en la web Panel Syndicate en Abril de 2020. Poder leer el final de la historia 4 años más tarde me parece un pequeño milagro. Pero la espera ha valido la pena.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Esta aventura que desafía los géneros literarios de los galardonados creadores Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente llega por fin a su conclusión.

Friday Fitzhugh ha sido enviada de vuelta a la noche en que llegó por primera vez a Kings Hill. Pero la pregunta es por qué: ¿para salvar a Lancelot Jones, el chico más listo del mundo, o para tener que verlo morir una vez más? ¿Está viajando en el tiempo o atrapada en un bucle temporal? ¿Y cuál es el plan secreto de la Dama Blanca para su pueblo en el presente? Todo se desvelará en el asombroso capítulo final de esta obra maestra de la literatura juvenil.

El tercer volumen de Friday se ha publicado en los números 7, 8 y 9 de su serie regular (irregular en realidad, al publicar un número cada 6 meses aproximadamente). Estos comics tienen 35, 35 y 51 páginas, respectivamente, y que se han publicado en la web Panel Syndicate bajo la fórmula de «paga lo que quieras», incluido cero.

Ed Brubaker describió Friday como “Post-YA» (Young Adults – literatura juvenil), que es un género que realmente no existe. Brubaker comentaba con mucho humor que un amigo le comentó que «post-literatura juvenil» es, básicamente, adulta. Obviamente su intención es jugar con muchos de los estereotipos de este tipo de literatura, al contar la historia de una joven investigadora de 18/19 años, Friday Fitzhugh, que creció siendo una detective adolescente, luchando contra el crimen y explorando misterios ocultistas, haciendo de Watson para el Holmes de su pueblo King´s Hill, su mejor amigo Lancelot Jones. La relación de Friday y Lancelot se enfrió cuando ella se marchó a la universidad, y con su regreso al pueblo empieza un nuevo caso mucho más peligroso y aterrador que nada a lo que se hayan enfrentado anteriormente. Un caso que implica posesiones, seres sobrenaturales y ¿viajes en el tiempo? La combinación de la vida de los pueblos pequeños de Nueva Inglaterra con una atmósfera malsana Lovecraftiana funciona de maravilla para esta historia.

Y en el climax de esta colección tenemos además un puzzle a lo Back to the future creo que bastante bien ensamblado, al ver sucesos que hemos visto en números previos contados desde un nuevo punto de vista, el de la Friday del futuro. Al menos, en una primera lectura no me ha chocado nada, más allá del propio mecanismo que le permite a Friday hacerlo. Algo que hay que aceptar porque si no, no hay historia. El comic destaca sobre todo por el carisma y la empatía que Brubaker y Martín han sabido transmitir a los lectores hacia Friday, nuestra protagonista. Esto es en si mismo una pasada, a lo que hay que sumar el éxito de Brubaker a la hora de la compleja maquinaria de relojería del viaje en el tiempo.

Por ponerle un pero, la amenaza de la Dama Blanca resulta totalmente anticlimática, con un final que simplemente sucede y fin. Un final en el que Friday vuelve a convertirse en la Watson de su Sherlock que es el que resuelve la situación con su inteligencia. Sin embargo, diría que en este caso estamos ante una historia en la que lo importante es el viaje de la protagonista más que si el villano es peligroso o su amenaza satisfactoria. Y en realidad creo que la lectura ha resultado super satisfactoria.

Hablando de Martín Martín, y por supuesto junto a su compañera Muntsa Vicente en el color, la verdad es que la historia de Brubaker está muy chula, pero realmente es el artista español el que da el salto de calidad para convertir un comic notable en uno sobresaliente.

Porque Martín es un maestro en narrativa. La acción fluye en cada viñeta, encontrando siempre el encuadre perfecto que mejor cuenta la historia y nos hace avanzar hacia la siguiente viñeta, con un uso modélico de las sorpresas al girar la página y de unas dobles splash-pages espléndidas. La personalidad de Friday se transmite en todo momento y construye un personaje complejo con dudas del que resulta genial aprender como es. Además, el nivel de detalle de los fondos es increíble y hace que Friday esté más cercano a los álbumes europeos que a los comic-books americanos, convirtiendo realmente a King´s Hill en un personaje más de la historia. Me gusta mucho el diseño de la villana Dama Blanca y de sus esbirros de corte lovecraftianos. El feeling malrollista que Martín añade en la página cada vez que aparecen es otro de los aciertos de Martín, que en realidad lo hace todo bien. Friday es un comic que estoy seguro que ofrecerá un montón de detalles con los que no caí en la primera lectura en la tablet, con lo que la lectura se enriquecerá un montón, y creo que esto es otro acierto de Marcos Martín.

Parte importante del éxito del comic es también gracias al color de Muntsa Vicente, que transmite el elemento costumbrista de los pueblos pequeños en invierno cuando toca, para darle un giro estupendo a la paleta de color cuando aparece el elemento sobrenatural, resaltando el peligro y la amenaza hacia Friday y sus seres queridos. Como digo, es una pasada leer un comic en el que no necesitas los textos para entender lo que está pasando y que independientemente de la historia merezca la pena comprar este comic sólo por el dibujo. Martín y Vicente se encuentran en un estupendo momento de madurez creativa, consiguiendo que cualquier cosa que publiquen sea una compra obligada.

Otro elemento a destacar es lo guay que es poder disfrutar de un comic de tantísima calidad como Friday en la web de Panel Syndicate bajo la modalidad de paga lo que quieras. Que super estrellas como Brubaker, Martín y Vicente ofrezcan su mejor trabajo a sabiendas que puede leerse gratis es un ejercicio de generosidad increíble. Pero puedo garantizarte que si empiezas a leer Friday pagando cero para probar, terminarás colaborando económicamente con este equipo creativo. Yo al menos tengo clarísimo que quiero que este experimento editorial les salga rentable y ganen mucho dinero con Friday, que al final es la clave para que puedan seguir creando estas historias. Si no conoces esta web, entra a conocer las diferentes series disponibles en su catálogo.

El pero que le pongo a Friday viene derivado de su periodicidad. Como comentaba al principio, el primer número se publicó en abril de 2020. El tercero que cerraba el primer arco lo hico en mayo de 2021. A final de octubre de 2022 se publicó el sexto número que cerraba el segundo arco. Y este noveno salió a final de mayo de 2024. Una vez ya está cerrada la serie se confirma que Panel Syndicate publicó un número de Friday cada 6 meses. Y tengo claro que Friday va a ser un comic que dentro de 10 años se seguirá reimprimiendo y vendiendo y los lectores del futuro fliparán con el dibujo de Martín y Vicente y la historia de Brubaker. Porque su calidad lo merece. Sin embargo, como lector que he leído estos comics online a medida que se publicaban, la experiencia ha sido super frustrante. El comic como digo es una pasada, pero como esta sensación la he sentido no tengo más remedio que comentarla.

Por suerte, si alguien lee esta reseña y descubre la existencia de Friday no va a tener ningún problema, porque ahora la historia ya está completa en Panel Syndicate y se puede leer de una sentada. Además, leí que Image Comics ya ha incluido en la solicitación de ¿Agosto? el tomo con estos 3 últimos números, por lo que en nada la edición en papel también estará disponible para todo el mundo. Por cierto, esta edición de Image son unos softcover de tamaño pequeño muy similar al manga. Imagino que el comic se habrá vendido como churros gracias a su precio reducido. Pero en realidad esta Friday sería ideal para un tomaco de tamaño superior al de una grapa usa, para poder disfrutar del maravilloso arte de Martín. Supongo que esa edición no tardará en salir, y será seguro una compra muy apetecible.

En resumen, Friday es un comic estupendo realizado por profesionales en plenitud creativa. No hay ningún motivo para no comprar este comic y disfrutarlo.

Comparto las primeras páginas de este séptimo número:

Friday ha sido un comic fantástico cuya lectura merece mucho la pena. Y ahora que ya está completa, creo que en la relectura el comic va a subir mucho enteros.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Where the body was de Ed Brubaker y Sean Phillips (Image Comics)

Ed Brubaker y Sean Phillips se encuentran en un momento de plenitud artística y creativa excepcional, como muestra Where the body was, su última novela gráfica publicada dentro del sello Image Comics, como siempre con color de Jabob Phillips.

PUNTUACIÓN: 9/10

Como un podcast de true-crime cruzado con un diario perdido hace mucho tiempo, Where the Body Was no se parece a nada que Brubaker y Phillips hayan hecho antes, y es imprescindible para todos sus ávidos fans.

Una pensión llena de drogadictos. Un ama de casa abandonada. Una joven que se cree una superheroína. Un policía que quiere que le dejen en paz. Y un detective privado que busca a una chica fugitiva. Estas historias chocan un verano fatídico en Where the body was) (Donde estaba el cuerpo), una historia de amor y asesinato en los suburbios, contada desde una docena de puntos de vista diferentes. Todos los vecinos del bloque tienen una opinión sobre el asesinato y cómo ocurrió, pero ¿Cuál de ellos dice la verdad?

A partir de un mapa de la escena del crimen, esta novela de misterio sigue las ondas de este asesinato a medida que resuenan a lo largo de décadas de amor, pérdida, pasión y violencia.

Where the body was es un tour-de-force con el que los lectores se obsesionarán de la mano de los grandes maestros Ed Brubaker y Sean Phillips, creadores de Pulp, Reckless, Criminal y el reciente éxito de crítica Night Fever.

He llegado a un momento como lector en que no necesito leer la sinopsis de una obra de Ed Brubaker y Sean Phillips para saber que tengo que comprarla y la voy a disfrutar un montón. Creo además que si digo que este comic es un «instant classic» no sorprenderá a nadie, recordando lo mucho que me gustaron las obras anteriores de la pareja, las novelas gráficas Night fever y la serie Reckless.

Entrando a valorar Where the body was, si empiezo con el guion de Brubaker me he encontrado una historia que si bien se sitúa en el pasado de 1984, un elemento recurrente en Brubaker, plantea numerosos elementos novedosos. La principal virtud de este comic es que más que una historia noir construida a partir del whununnit del asesinato que se presenta en la portada del comic, Brubaker plantea una historia con numerosos puntos de vista que reflexiona sobre los amores y las conexiones perdidas y en general sobre un pasado que siempre añoraremos pero que no puede recuperase. Y que quizá en realidad no es tan bueno ni bonito como lo recordamos.

El tono melancólico y un poco triste del comic es una de las cosas que más me han gustado de este comic. Además, el recurso de los diferentes narradores ofreciendo no necesariamente versiones contrapuestas de un mismo hecho sino simplemente su punto de vista antes sus historias particulares que tienen lugar en el mismo marco temporal y en la misma calle es una novedad absoluta dentro de la obra de Brubaker. Esto le permite crear voces particulares que se sienten reales y nunca un artificio narrativo. Además, la historia da tantas vueltas que nunca sabes lo que puede suceder, hasta el punto que el elemento del asesinato si se siente como algo secundario. Porque lo es.

En todo caso, el detalle inicial del comic presentando el plano de la calle donde tienen lugar los hechos y los nombres de los actores de este trama, marcando donde vive cada uno para tenerles siempre localizados, aporta una sensación casi de Cluedo que me ha encantado y me parece la guinda del pastel.

Y si la historia de Brubaker es buena, la narrativa de Sean Phillips con su hijo Jacob realizando el color me parece una pasada. Comento muy a menudo que el comic es ante todo un medio visual en el que la clave son las imágenes son las que cuentan la historia. Y no se si es porque me encanta el estilo de Phillips y a estas alturas me resulta extremadamente familiar, pero el dibujo me parece un éxito total. Incluso viendo que el estilo de Phillips no es especialmente dinámico. Pero resulta perfecto para esta historia. De hecho, es que marca todo, el tono, el ritmo, etc… El dibujo y el color de Phillips padre e hijo son tan particulares que estas novelas gráficas junto a Brubaker parecen un género en si mismas, no hay nada ni remotamente similar a lo que esta pareja nos regala con cada nueva obra. Phillips se nota que ha hecho suyo el formato y los plazos de entrega más cómodos de estas novelas gráficas y se encuentra en una plenitud creativa alucinante, algo que es extensible también a Brubaker.

Hablando del arte del comic, el color de Jacob Phillips con colores planos casi pastel y superficies de color que sobrepasan las figuras que delimitan ayuda a transmitir el feeling atemporal casi retro perfecto. Y eso a pesar que 1984 es mi niñez y supongo que la de Brubaker, no es como si habláramos de los años 40 o 50, hablamos de un momento relativamente reciente. Pero el conjunto forma un todo compacto en el que todo ayuda a que la experiencia de lectura sea un placer.

Where the body was es un nuevo éxito de Ed Brubaker y Sean Phillips, unos autores que me gusta que sigan ofreciendo propuestas diferentes que no se siente como la continuación de una fórmula de éxito. Mientras sigan con esta regularidad de dos – tres novelas gráficas al año, yo encantado.

Comparto las primeras páginas del comic:

Where the body was me ha encantado a todos los niveles. Otro comic redondo de una pareja creativa maravillosa.

PUNTUACIÓN: 9/10

Y ahora, a esperar a que llegue el verano para poder leer su siguiente obra que acaba de anunciarse, Houses of the unholy, cuya sinopsis parce prometer un retorno al noir con conexiones con el terror en una ambientación de sectas satánicas, una de los temas fetiches de Brubaker, pero con un giro novedoso, según ha comentado el propio escritor. ¡Ganazas de leerlo!!

«Houses of the Unholy es una apasionante aventura de terror de los creadores de bestsellers Ed Brubaker y Sean Phillips, el galardonado equipo detrás de CRIMINAL (que pronto será una serie de televisión en Amazon Prime), RECKLESS, NIGHT FEVER y WHERE THE BODY WAS. Un agente del FBI procedente de la lucha contra los cultos satánicos y una mujer con un pasado vinculado al Pánico Satánico se ven arrastrados a una aterradora caza de un asesino demente que se oculta en las sombras de los bajos fondos. ¿Podrán escapar alguna vez de su pasado, o todas sus malas decisiones no serán más que más fantasmas que les perseguirán, vayan donde vaya?»

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Crítica de Night Fever HC de Ed Brubaker y Sean Phillips (Image Comics)

Tras publicar en 2 años 5 novelas gráficas de la serie Reckless, el dúo creativo formado por Ed Brubaker y Sean Phillips necesitaban un descanso. Fruto de esa necesidad de hacer cosas nuevas surge Night Fever, su nueva novela gráfica en Image Comics.

PUNTUACIÓN: 8/10

Una apasionante novela gráfica original de ED BRUBAKER y SEAN PHILLIPS, los creadores de los bestsellers PULP, RECKLESS, CRIMINAL y KILL OR BE KILLED. ¿Quién eres realmente? ¿Eres lo que haces o eres la persona que llevas dentro? Jonathan Webb está de viaje de negocios en Europa y no puede dormir. En su lugar, se encuentra vagando por la noche en una extraña ciudad extranjera con su nuevo amigo, el misterioso y violento Rainer, como guía. Rainer muestra a Jonathan el mundo oculto de la noche, un mundo sin reglas ni límites. Pero cuando la diversión se vuelve peligrosa, Jonathan puede verse atrapado en la oscuridad; la pregunta es: ¿Qué hará para volver a casa? NIGHT FEVER es un trepidante thriller negro a lo Jekyll y Hyde sobre un hombre que se enfrenta a la oscuridad que lleva dentro. Este fascinante viaje nocturno es imprescindible para todos los fans de BRUBAKER & PHILLIPS.

He llegado a un nivel de confianza con Brubaker y Phillips que compré este nueva novela gráfica sin saber nada de ella. De hecho, hice un intento consciente de intentar no leer ni siquiera la sinopsis antes que me llegara el comic, aunque al final la parte de «thriller a lo Jekyll y Hyde» sí la leí en algún sitio. Tal vez en la propia newsletter de Brubaker a la que estoy suscrito. Y dentro que me ha gustado, no creo que estemos ante una de las mejores historias de Brubaker, empezando porque esa conexión con Jekyll y Hyde no me parece muy apropiada. De hecho, mientras leía el comic de alguna manera estuve todo el rato esperando un giro a lo Fight Club que no llegó a suceder nunca. Entiendo que eso entre dentro de las expectativas, pero me resultó curioso que me pasara y por eso lo comento.

Brubaker utiliza la voz del off del protagonista para hacer un interesante retrato psicológico de una persona que siendo un profesional exitoso en su campo, la edición de libros y la compra-venta de licencias internacionales, de alguna manera se siente un fracasado al no haberse dedicado a la escritura, que era su sueño de juventud. Además, siente que no ha podido explotar la vida a tope debido a sus obligaciones con su mujer, sus hijos y su trabajo. Conocer al misterioso y peligroso Rainer le abrirá la puerta a una faceta del mundo y suya propia que no sabía que existía. La clave de la obra es ver si conseguirá volver a su vida normal e incluso en caso de hacerlo, si esta experiencia le ha cambiado irremediablemente.

La historia se mueve de forma lógica a partir de la premisa y del conflicto interno del protagonista, planteando buenos giros a lo largo de las 100 páginas que tiene esta obra. Me parece interesante que en mi reseña de la última novela gráfica de Reckless comentaba que a Brubaker se le empezaban a ver las costuras narrativas al tener las cinco novelas gráficas la misma estructura, aunque luego cada historia fuera diferente. Night Fever le permite huir de esto y plantear una historia que empieza de forma pausada y va creciendo en tensión a medida que avanza, reafirmando la idea que viene bien plantear cosas diferentes y no estancarse en fórmulas que hayan sido exitosas en comics previos. Es cierto que no he conectado con la historia igual de bien que en otras obras previas de Brubaker, pero eso no es un problema de la historia o del ambiguo protagonista, sino que igual no tenía el cuerpo para este tipo de historia. Porque la verdad es que todo funciona como un reloj suizo.

Sean Phillips es un seguro de vida en el dibujo. Nadie como él representa los ambientes decadentes y lúgubres en los que se va a mover Jonathan Webb por la noche parisina. Phillips es un especialista en el noir, y a pesar de plantear imágenes un poco estáticas ofrece una buena narrativa, tanto en la creación psicológica del protagonista en los momentos pausados como a la hora de crear las situaciones perturbadoras y violentas que experimentará el protagonista a lo largo del comic.

El color de su hijo Jacob Phillips aporta una paleta de color propia que conecta toda la obra de Brubaker y su padre, consiguiendo además amplificar la sensación atemporal de la historia, que está ambientada en 1978. La paleta cromática de Jacob Phillips se caracteriza por plantear manchas de colores planos en tonos pastel. Este color complementa perfectamente los lápices de su padre, formando un todo compacto que ayuda la transmitir que estamos ante un tipo de dibujo diferente al que se ofrece en el comic mainstream actual, y que funciona perfectamente en historias noir de corte criminal.

En relación al dibujo de Phillips, cabe destacar que desde que él y Brubaker decidieron cambiar el formato de sus obras y se centraron en publicar novelas gráficas originales, el dibujo ha sido aún más consistente. Alejado ya de la presión de los apretados plazos de entrega de las grapas mensuales, Phillips se encuentra en una plenitud artística digna de elogio. Me parece una pasada que la pareja pueda publicar dos novelas gráficas al año con esta calidad, dado que ya han anunciado que tras Night Fever, su próximo trabajo se publicará en diciembre de este año.

Brubaker y Phillips son casi un género dentro del noir, haciendo un tipo de historias que nadie hace con esta consistencia y calidad.Leer dos obras suya al año me sigue pareciendo una maravilla, por lo que confirmo que compraré en navidades su próxima obra sin leer siquiera la sinopsis. Hay pocos autores de los que pueda decir lo mismo.

En lugar de compartir las primeras páginas de la novela gráfica voy a compartir este pequeño comic publicitario que crearon para promocionar esta obra:

Burbaker y Phillips son un equipo creativo perfectamente engrasado, como han vuelto a demostrar en Night Fever. Nadie hace el noir como ellos.

PUNTUACIÓN: 8/10

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La industria del comic americano necesita series largas de autores TOP (Reflexiones 15/2023)

Empiezo el mes de junio con un nuevo artículo de opinión sobre algo que llevo pensando desde hace algún tiempo en relación a los problemas de ventas que la industria del comic mainstream viene sufriendo en los últimos meses y años. Y el titular lo resume perfectamente, necesitamos el siguiente The Walking Dead, la siguiente Saga creada por equipos creativos de primer nivel que atraiga lectores de forma regular a las librerías para comprar grapas y/o tomos.

En los últimos días me han pasado varias cosas en relación a mi afición comiquera. En primer lugar, leí Nemesis Reloaded de Mark Millar y Jorge Jiménez, y el final de comic con la sorpresa final me voló la cabeza. El sábado publicaré la reseña completa, pero sólo adelantaré que un giro marca de la casa Millar muestra la punta del iceberg de una inesperada interconexión de todo el universo Millarworld comiquero de cara al comic / evento Big Game, comic que Millar publicará en julio con dibujo del super estrella de Marvel Pepe Larraz. Y reconozco que incluso aunque el protagonista Nemesis no me gusta en absoluto, el hype que me ha producido esta miniserie de cara a Big Game me parece tremendo. De hecho, hace mucho tiempo que nada de Marvel o DC me ha producido esta sensación de anticipación y ganas de leer un nuevo comic.

El hype de Nemesis tuvo una doble derivada, porque además de querer comprar / leer cuanto antes Big Time, me dejó con ganas de releer otros comics del Millarverso como Night Club, Magic Order, etc… como previa y para estar al día con estos personajes antes del evento, dado que es posible que los veamos cruzarse. De forma que Millar consiguió generar retroactivamente ventas de otras colecciones de su universo comiquero. En esto tengo claro que mi faceta de fan de los universos superheroicos ha jugado una factor fundamental, porque si durante años y años compraba 20-25 grapas mensuales de Marvel o DC, ¿Cómo no comprar dos, tres o cuatro miniseries ahora?

Por cierto, hay mucho odio a Millar, pero aparte de punkarradas puntuales, sus comics son siempre blockbusters super entretenidos que cumplen de sobra su objetivo de comic mainstream. Comics que además están siempre estupendamente dibujados, con un nivel artístico superior a la media que encontramos en Marvel o DC.

Junto a esto, el pasado martes la web Panel Syndicate anunció la publicación del nuevo número de Friday de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente. Como siempre, este séptimo número se ha publicado online en la modalidad de «paga lo que quieras». Y aunque Friday es un comicazo super chulo que sin duda recomiendo, este séptimo número llega 6 meses después de publicarse el sexto número que cerraba el segundo arco. Esto me hizo recordar que cuando dentro de un año y pico salga el último volumen que cierra la serie seré el primero que hará cola para comprarlo en la librería, pero es imposible de leer y comprar en su versión online de Panel Syndicate debido a las larguísimas esperas entre número y número.

Volviendo al tema del artículo, una vez que el COVID ha desaparecido y con él el aumento de ventas que provocaron los confinamientos, desde hace meses las webs americanas publican noticias sobre cierres de librerías especializadas por todos los Estados Unidos y Canadá. De hecho, la cifra sería aún más grande si no fuera porque el auge del manga ha parado el golpe que supone para los libreros las bajadas de ventas en las editoriales mainstream como Marvel y DC.

Que las ventas de Marvel y DC están bajo mínimos es algo que poca gente duda. Empezando por un Tom Brevoort que afirmó hace unas semanas en su blog que Marvel ha cambiado su política editorial, y frente a las series regulares abiertas de toda la vida, ahora Marvel prefiere publicar miniseries sucesivas. La política de Marvel ahora es publicar dos miniseries con dos números uno antes que una serie abierta de 10 números (o más) porque el segundo número uno de la nueva miniserie siempre venderá más que el número 6 de esa misma colección. Asistir además a la cancelación sucesiva de casi todas las colecciones abiertas en cuanto supera los 20 ejemplares (o antes) es otra evidencia clarísima.

Y esto hablando de Marvel que se supone que sigue siendo la editorial número uno en ventas de Estados Unidos, porque si hablamos de DC la cosa es mucho peor en sus comics en continuidad. Fuera de éxitos puntuales como el Batman / Spawn, el universo DC sigue renovándose cada pocos años para intentar levantar las ventas de un universo que parece que interesa cada vez a menos lectores. Incluso reconociendo lo mucho que he disfrutado por ejemplo las últimas colaboraciones de Mark Waid y Dan Mora en Batman y Superman y en el relanzamiento de Shazam!

Esta política de series cortas pensadas para ser recopiladas en tomo no es exclusiva de las dos grandes. Editoriales como AWA están especializadas en publicar series de un único tomo, centrados como están en intentar vender conceptos para cine o televisión. Además, teniendo en cuenta que me da la sensación que los artistas cada vez son menos propensos a «hipotecar» su carrera muchos años en un único comic, la tendencia que parece se está imponiendo es que las series indys cada vez son más cortas. Los últimos comics de Rick Remender Una sed de venganza justificada con André Lima Araujo y Death or Glory con Bengal sólo se han extendido el equivalente de dos tomos, por ejemplo. Da la sensación que puestos a vender los derechos de un comic para una serie o película, realmente da igual si el comic es corto o largo. Por lo tanto, ¿para qué extenderse? Series como Deadly Class con Wes Craig con una duración de 56 números son cada vez más escasas, y es justo la tendencia que creo fundamental que se rompa.

Y precisamente, la mayoría de mis comics favoritos de siempre en el ámbito independiente o de creación propia fueron colecciones de larga o media duración que parecen impensables hoy en día. Aparte de The Walking Dead (193 números) o Invencible (144 números) de Kirkman, Adlard y Ottley, Scaped duró 60 números, Preacher 66 más varios especiales y miniseries, Sandman 75. Y el doble Fábulas, 150. Incluso Locke & Key, cuya primera serie duró 37 números , sería vista como una anomalía en el panorama comiquero actual. Estas series aparte de todo exigían una fidelidad en el lector, obligándonos a ir todos los meses a nuestras librería, y años después de finalizar sus tomos recopilatorios se siguen vendiendo como churros. Ofreciendo una experiencia de construcción de mundos y evolución de los personajes inigualable que los comics actuales de duración corta nunca van a poder igualar.

Hace unos meses publiqué un artículo similar argumentando que el comic americano necesitaba un revulsivo, sobre todo personalizándolo con comics EVENTOS que se sintieran importantes y trajeran público a las librerías. Pensando en qué cosas podría detener la sangría de pérdida de ventas de los comics mainstream en el canal de las librarías especializadas americanas, más que un comic evento puntual de cinco o seis números, lo que de verdad necesita la industria son más series regulares de larga duración que resulten populares. Necesita el nuevo The Walking Dead o el nuevo Saga. De hecho, no necesita una única colección popular, necesita cuantas más posible que atraigan a las librerías a clientes a comprar su dosis regularmente. Clientes que una vez allí a lo mejor piquen otra cosa y ayuden a revitalizar las ventas de todas las editoriales.

Por eso comics estupendos como Friday no sirven, al estar hablando de una serie que publica una grapa cada seis meses, un tomo cada año y medio. De hecho, aún teniendo a autores super populares en España como son Ed Brubaker y Marcos Martín y con dos tomos publicados, esta misma semana hable con un amigo tuitero que no sabía ni que esta serie existía. Necesitamos de comic que mantengan la regularidad y que sean consistentes en su salida, de forma que los lectores tengamos tranquilidad a la hora de saber que antes o después vamos a poder leer.

El problema que tiene la brevedad en las colecciones de Marvel (por ejemplo) es que muchos lectores no se animan a comprar las grapas y prefieren esperarse a comprar los tomos una vez se sepa si el comic es bueno o no. Pero claro, si una colección como Extraño de Jed MacKay y Marcelo Ferreira termina en el número 10 USA, dando inmediatamente comienzo otra «nueva» etapa que te venden que va a ser aún mejor, estoy convencido que hay mucha gente que piensa «¿Para qué empezarla si ya ha terminado y lo siguiente va a ir por otro lado?» Esta es la mentalidad del lector veterano de toda la vida, como es mi caso, que estamos acostumbrados a las historias río de los comics de los años 70 y 80. Pero estoy convencido que no soy un caso único, mucha gente que no compró un comic cuando salió al final no llega a hacerlo debido a la acumulación de oferta que tenemos todos los meses en las librerías. Y en este caso, no es que no compro Extraño porque compro otra cosa en su lugar, al final no compro Extraño y punto.

Justo por esto me parece fundamental que todas las editoriales y autores rompan esa tendencia negativa y autodestructiva. Pensando en Robert Kirkman o Mark Millar, dos autores modélicos es su idea de negocio y su conocimiento de la industria que dirigen Skybound y Millarword, hablamos de empresas super saneadas y rentables que no tienen problemas económicos, deberían atreverse a publicar el próximo Star Wars, la próxima Canción de Hielo y Fuego confirmando desde el comienzo que son grandes historias que se desarrollarán a lo largo de años y que llegarán a su perfecto final en algún momento del futuro, creando un viaje que merezca la pena vivirlo. Millar en su canal de Youtube ha afirmado en varias ocasiones que si consigue fichar a los mejores autores del medio para unos comics que son propiedad de Netflix y por tanto son trabajos de encargo, es porque les paga más que Marvel o DC. Directamente. Y estoy seguro que tras el pelotazo de The Walking Dead, Kirkman también podría hacerlo, aparte que comparta los derechos de la obra con sus colaboradores, por ejemplo Chris Samnee en Fire Power o Lorenzo de Felipe en la inminente Void Rivals, que se estrena este mismo mes de junio en USA.

De hecho, incluso aunque las ventas de grapas fueran flojas, Millarworld o Skybound se deberían comprometer a continuar su publicación dado que todos sabemos que luego con las diferentes recopilaciones en tapa blanda, tapa dura u omnibus estos comics resultan siempre rentables. Y claro, podréis pensar que es muy bonito pedir a otro que arriesgue su dinero en algo que no está funcionando, pero el buen empresario no es el que piensa a corto plazo, sino el que se atreve a poner su mirada en el medio y largo plazo. Recordando el ejemplo de Invencible vemos un comic que sus grapas realmente nunca se vendieron demasiado bien. Sin embargo, 5 años después de terminar, sus tomos siguen vendiéndose de maravilla. Y apuesto que dentro de 10 seguirán habiendo ediciones disponibles para los lectores. Y volviendo a los años de publicación, Invencible fue un comic en el que el boca a boca entre lectores y críticos funcionó durante años, y eran recomendaciones que invitaban a leer la colección desde el principio con los tomos, pero también ofreciendo buenos puntos de entrada a las grapas. Este debería ser el ejemplo a seguir.

Hay una realidad, y es que los comics de éxito se retroalimentan con el paso de los años. Ed Brubaker comenta que las ventas de sus novelas gráficas de la serie Reckless no han dejado de crecer. Pero no es solo que la nueva vende más que la anterior, cosa que sucede, es que junto a la novedad las obras antiguas aumentan sus ventas coincidiendo con los nuevos lanzamientos, al haber lectores que descubren la obra en ese momento. La conexión entre las ventas de la novedad y del fondo editorial funciona si los editores mantienen disponibles los comics para los libreros. Este debería ser el camino, algo lógico, ¿no? Y sin embargo, todos los años descubrimos que ante un estreno por ejemplo de cine, determinados comics clave de ese personaje están agotados y son imposibles de conseguir. El mundo al revés.

Pero no es un tema de personalizar únicamente en los autores, porque es una vergüenza que Marvel o DC realmente no se atrevan a plantear una serie de 50 números aunque no venda inicialmente. No, el decepcionante y soporífero Batman de Tom King o la floja etapa de Snyder y Capullo no cuentan, porque eran comic que SI se vendían al ser Batman. (E incluso así, DC cortó por lo sano a Tom King ante una etapa que se estaba convirtiendo en ilegible). A lo que me refiero es que deberían atreverse a buscar el próximo Starman, el siguiente Miles Morales, pero dando un margen amplio a los autores para que desarrollaran una historia río rica en worldbuilding y relaciones personales que viéramos crecer a lo largo de los meses y años.

En este sentido, la franquicia mutante de Krakoa en los términos en que está planteada no va a formar parte de la solución, porque yo hablo de series abiertas de larga duración pero lo más autocontenidas posible que sean sencillas de seguir para un lector no experto. Sin embargo, aunque como decía yo me acostumbré a comprar múltiples comics de un universo para sentir la interconectividad, la realidad es que Krakoa que se convertido en un saca cuartos con historias mediocres que no terminan o que saltan de serie en serie, haciendo que esta franquicia sea ahora mismo lo menos «reader-friendly» que podemos encontrar en la actualidad comiquera. De hecho, a veces parece que te obligan a leer estos comics con la enciclopedia al lado para recordar quien es tal o cual personaje, o para darte que cuenta que el personaje X no se parece en nada a aquel del que te enamoraste cuando empezaste la afición.

Comentaba que necesitamos el próximo TWD o Saga. Pero justo pensando en Saga nos damos cuenta de la importancia de la PERIODICIDAD, de mantener tu presencia en las librerías. Porque Saga fue un comic superventas durante su publicación, pero tras 3 años y medio de parón para que Fiona Staples recargara las pilas, las ventas no han vuelto a los niveles de 2018. Tras un parón tan grande, los lectores parece que han pasado página, o al menos parece que se van a esperar hasta estar seguros que cuando retomen el comic, este se publicará ahora si hasta su final. Porque el miedo a que una obra quede colgada está super presente en el entretenimiento mainstream. Que se lo digan a los suscriptores de Netflix o a los fans de George R.R. Martin.

Por eso estos comics deben mantener una periodicidad estable que haga que seguir estas colecciones sea una tarea confiable que no va a generar quebraderos de cabeza en el lector. En este sentido, los comics de Kirkman y en general de Image resultan el camino a seguir, publicando un arco completo mensualmente, para dejar un mes o dos de descanso al dibujante que es aprovechado para la publicación del tomo. Es normal que un dibujante no se quiera alargar en exceso en un comic, sobre todo si no genera suficientes ingresos, como parece es el caso en cada vez más comics de creación propia. Pero si la tarifa por página realmente si les sale rentable, estoy convencido que muchos problemas desaparecerían.

Tener un comic como Oblivion Song dibujado en su totalidad por Lorenzo de Felipe, o Gideon Falls por Andrea Sorrentino y Dave Stewart ofrece un plus de personalidad, calidad y consistencia artística al lector que ningún comic de Marvel o DC con cuarenta dibujantes diferentes puede igualar. Este es también el camino en mi opinión. Mientras Marvel transmita que el dibujo es secundario y que da igual si un comic lo dibuja Stuart Immonem o C.F. Villa, más y más lectores irán abandonando sus colecciones cansados de artistas mediocres y nula consistencia en un medio que plantea contar historias mediante imágenes.

El mundo del comic siempre ha sido cíclico. No espero tener razón con esta reflexión, pero si me gustaría pensar que las modas cambiarán y en poco tiempo podamos ver la inversión de la tendencia actual, con unas editoriales planteando historias más ambiciosas no limitadas a la espada de Damocles que son las ventas actuales de las grapas. Seguro que si eso pasa, saldremos todos ganando.

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Crítica de Follow me down: A Reckless book de Ed Brubaker y Sean Phillips (Image Comics)

Si pensamos en «Clásico instantáneo», las fotos de Ed Brubaker y Sean Phillips deberían aparecer en la entrada de wikipedia. Con algo de retraso por fin me llegó Follow me Down: A Reckless book, la quinta novela gráfica de esta pareja creativa, con Jacob Phillips en el color.

PUNTUACIÓN: 8/10

Ya está aquí el quinto libro de la exitosa serie RECKLESS. Los maestros del crimen negro ED BRUBAKER y SEAN PHILLIPS presentan otra novela gráfica original protagonizada por el alborotador a sueldo Ethan Reckless.

Tras el terremoto de 1989, Ethan viaja a San Francisco para buscar a una mujer desaparecida. Pero casi inmediatamente, se encuentra en un camino de oscuridad y asesinato en un caso diferente a todo lo que ha enfrentado antes.

FOLLOW ME DOWN es el más intenso de los libros de RECKLESS hasta ahora y otro éxito del equipo más aclamado del cómic, creadores de PULP, MIS HÉROES SIEMPRE HAN SIDO JUNKIES, CRIMINAL, THE FADE OUT y KILL OR BE KILLED. Una obra imprescindible para todos los fans de BRUBAKER & PHILLIPS.

Follow me down es la quinta novela gráfica de la serie Reckless creada por Ed Brubaker y Sean Phillips (junto a Jacob Phillips en el color) en el sello Image en tan sólo dos años. Esto ya en si mismo es un hito en el mundo del comic mainstream, tan acostumbrado como estamos a que un dibujante de Marvel o DC no pueda publicar ni siquiera 5 grapas seguidas sin necesitar un artista fill-in que le permita cumplir con los plazos de entrega. Por hacer la comparación, 24 grapas normales de 20 páginas (lo normal ahora mismo en Marvel o DC) supondrían aproximadamente 480 páginas en dos años. La serie Reckless nos ha ofrecido 720 páginas en sus 5 novelas gráficas publicadas en este mismo tiempo, lo que supone un 50% más de material, que es además de una calidad muy superior al de cualquier grapa mainstream normal.

Ethan Reckless, el protagonista de esta serie, conecta con el mundo de los detectives privados que tienen su propia brújula moral que motiva sus acciones. Ethan sólo coge los casos que le llaman la atención y no le mueve el dinero, y en esta aventura ambientada en 1989 cambia su ubicación habitual de Los Ángeles por San Francisco y las zonas rurales de California, lo que supone un interesante cambio frente a las obras previas. En la primera novela gráfica conocimos los motivos por los que que Ethan es una persona fría a la que le cuesta emocionarse con nada de lo que pasa a su alrededor. La novedad en Follow me down radica en conocer a la que podría ser su media naranja, Rachel, una persona rota por dentro como él también lo estuvo en su momento. De alguna forma el caso en si acaba siendo secundario frente a la conexión que siente con ella y que acaba rompiendo la armadura que Ethan había construido a su alrededor. Una relación que parece abocada al desastre, todo hay que decirlo.

Otro detalle que me gusta de Follow me down es que se nota que Brubaker y Phillips buscan elementos que sean interesantes y aporten una capa adicional para Ethan pero a la vez ofrezcan cosas diferentes que creativamente les mantengan interesados. Si en The ghost in you, la cuarta novela gráfica de la serie, convertían a Anna, la amiga y ayudante de Ethan en protagonista, en esta obra vemos lo que provocó que Ethan estuviera fuera de Los Ángeles en ese momento. Las tres primeras obras de la serie Reckless (Reckless, Friend of the Devil y Destroy all monsters), eran totalmente autoconclusivas, y aunque The ghost in you y Follow me down pueden ser también leídas de forma autónoma siendo lecturas satisfactorias por ellas mismas, cuando las lees juntas forman una especia de duología en la que cada obra retroalimenta emocionalmente a la otra, consiguiendo un resultado aún más satisfactorio si cabe.

En el apartado gráfico Sean Phillips y Jacob Phillips están brillantes como siempre. Empezando por el color, Jacob consigue que las 5 novelas gráficas de Reckless tengan una estupenda coherencia cromática. Pero a la vez, ver a Ethan saliendo de su zona de confort para vivir una aventura que en gran parte tiene lugar en el mundo rural afecta a los colores que vemos en esta obra. Los colores además añaden en muchos momentos profundidad a la página y está en perfecta sintonía con el dibujo de su padre, consiguiendo un resultado sobresaliente.

Y hablando de Sean Phillips, lo que está creando en la serie de Reckless es muy grande. Aparte de la perfecta narrativa y la caracterización de Ethan y Rachel, algo a lo que realmente ya estamos acostumbrados y damos por supuesto, un detalle que me ha flipado en esta obra y es la forma en que Phillips construye a Ethan a partir de su expresión corporal. Debido a su dificultad para sentir nada, es una persona que tiende a cerrarse en si mismo. Cuando investiga un caso su cuerpo está siempre en tensión como si estuviera a punto de estallar. Sólo con Anna (que no está físicamente presente en esta obra) cuando comparten veladas en su cine llega a relajarse y sentirse en paz siendo casi otra persona. Y esto es algo que veremos a medida que avanza la novela gráfica y él y Rachel se van conociendo y confiando el uno en el otro. Esta evolución no sólo se aprecia en las expresiones faciales sino especialmente en la expresión corporal, y me parece una pasada.

Dentro que Follow me down me ha gustado mucho, hay un elemento que también he empezado a notar leyendo esta novela gráfica, y es que a Brubaker se le están empezando a notar las costuras en cuanto a la estructura de sus historias, empezando a ser demasiado evidente y repetitiva. Que a ver, sólo leo dos (o tres) obras suyas al año y en parte no me importa porque sólo Brubaker está haciendo este tipo de historias. Pero tener otro comic con inicio impactante, desarrollo lento y giro anticlimático final en las últimas páginas empieza a ser una herramienta demasiado fácil y trillada. Ojo que me encanta Ethan Reckless y su mundo y compraré la siguiente novela gráfica que publiquen, pero las cosas como son.

De hecho, esto debe ser tan evidente que Brubaker ya cambió a la protagonista en The ghost in you para que de alguna manera no se notara tanto que está usando la misma estructura. Y ahora, tras cinco novelas gráficas super exitosas de Reckless, Bru+Phillips anunciaron que su siguiente proyecto para primavera de 2023 NO va a estar ambientado en el mundo de Reckless, sino que va a ser una novela gráfica autónoma radicalmente diferente. No cabe duda que ellos mismos notan el agotamiento y la necesidad de renovarse y hacer cosas diferentes para no estancarse creativamente. Y yo me alegro por ello.

En todo caso, incluso con el pero de la estructura, realmente nadie hace ahora el tipo de noir en el que se han especializad Brubaker y Phillips. E igual que en su día me hice fan de James Bond y sus películas básicamente son todas iguales, no tengo problema en seguir leyendo nuevas obras de esta pareja creativa, ojalá sigan con esta consistencia durante muchos años. Y Brubaker se anime a romper sus procesos mentales con mayor frecuencia.

Comparto las primeras páginas de esta obra:

Follow me down es otra estupenda entrega de una serie que se ha convertido en única en su especie y de lectura obligada para todos los fans del género noir. Clásico instantáneo ya es sinónimo de Brubaker + Phillips.

PUNTUACIÓN: 8/10

Y en 2023, les volveremos a ver en Night Fever, la nueva novela gráfica de Brubaker y Phillips que promete ser distinta a todo lo que han publicado hasta ahora. No puedo tener más hype.

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