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Resumen del 2018: Lo mejor del año en televisión

2018 ha sido también un buen año televisivo, y voy a resumir en este post lo que para mi han sido sus series más destacadas, selección obviamente realizada de entre lo que pude ver.

Destacaría que aunque disfruto de HBO y Amazon Prime, Netflix se ha convertido en mi principal proveedor de contenidos televisivos, con una amplísima oferta para todas las edades y gustos.

MENCIÓN DE HONOR

Antes de nada, tengo que hablar que Black Mirror Bandersnatch, especial estrenado en Netflix hace unos pocos días. Su naturaleza interactiva y su estructura de elige tu propio aventura me ha parecido impresionante, y creo que puede ser un gamechanger en lo referido a las posibilidades del medio audiovisual como fuente de un nuevo tipo de entretenimiento. Obviamente Bandersnatch no inventa algo que hemos leído y jugado durante décadas, pero su éxito viene de utilizarlo en el mundo audiovisual.

Su revolución en el mundo audiovisual viene al mostrar que se pueden contar historias con nuevas herramientas que hasta ahora nadie imaginaba. Además, la metáfora de que los espectadores no somos libres aunque creamos estar tomando decisiones, igual que los personajes de una película, es bestial y la faceta interactiva de Black Mirror Bandersnatch consigue resaltarlo mejor que lo que hubiera podido hacerse en una película «lineal» tradicional.

Si teneis Netflix, no dudeis en ver este episodio de Black Mirror, os va a estallar la cabeza.

 

SERIES DE ANIMACIÓN

TROLLHUNTERS

Trollhunters, creada por Guillermo del Toro, finalizó su primer volumen compuesto de 3 temporadas, y ha sido una de las series más satisfactorias del año para ver con los más pequeños.

Acaba de estrenarse en Netflix el segundo volumen de esta saga, Cuentos de Arcadia, y como sea la mitad de buena, vamos a tener diversión para rato.

 

YOUNG JUSTICE temporadas 1 y 2

Gracias a Netflix pude descubrir una seria muy querida por el fandom comiquero: Young Justice,  serie de Warner Bros Animation  creada por Greg Weisman y Brandon Vietti para Cartoon Network, que sigue los pasos de los jóvenes héroes del universo DC.

Y mientras esperamos la tercera temporada que se estrenará en 2019, os dejo las reseñas de la temporada uno y dos.

HILDA 

Hilda , creada por Luke Pearson y estrenada en Netflix, me ha encantado. Sin importar la edad del espectador, nos invita a compartir la emoción de la aventura y la búsqueda de respuestas a muchos misterios. El personaje de Hilda me parece maravilloso, una niña que aunque debe crecer y aceptar la vida de la ciudad, no quiere dejar de lado el “sense-of-wonder” infantil, algo que tampoco deberíamos hacer nosotros.

EL PRÍNCIPE DRAGÓN

Lo que más me ha gustado de El príncipe dragón, serie creada por los creadores Aaron Ehasz (Avatar: The last Airbender) y Justin Richmond (codirector del videojuego Uncharted 3: Drake´s deception) y estrenada en Netflix,  ha sido la complejidad de este mundo de fantasía, en el que a pesar de ser una serie familiar, se huye de los blancos y negros estereotipados.

SERIES IMAGEN REAL

ASH VS. EVIL DEAD llega a su final (Netflix)

Ash vs Evil Dead ha terminado en su tercera temporada que ha sido emitida en España por Netflix. Por un lado me da pena que esta serie super sangrienta y divertida termine, pero no puedo más que dar las gracias al canal Starz por haberse atrevido a exhibir este concepto gore y políticamente incorrecto durante 3 años.

JACK RYAN (Amazon Prime)

Me ha gustado Jack Ryan. Su primera misión es interesante y creo que la serie ofrece un buen entretenimiento para todos los amantes de las historias de espías con temas y problemas que nos afectan en la vida real.

STAR TREK DISCOVERY (Netflix)

Star Trek Discovery me ha parecido una serie muy entretenida, al estar planteada para que no necesites saber nada de las películas o las series clásicas para poder disfrutarla. Un éxito en mi opinión, que la convierte en imprescindible para los amantes a la ciencia ficción espacial.

THE DEUCE Temporada 1 (HBO)

David Simon es uno de los grandes nombres de la televisión gracias a The Wire. Y el estreno de su nueva serie The Deuce fue suficiente para que me suscribiera a HBO para verla.

The Deuce cuenta los inicios de la industria del porno en la Nueva York de los años setenta, y está poblada por personajes que transitan los grises y están alejados del blanco y negro. Una gran serie que aún mejora en su excelente segunda temporada que estoy acabando de ver y que en breve recomendaré.

LA MARAVILLOSA SRA. MAISEL (Amazon Prime)

La maravillosa Sra. Maisel me ha encantado y ha conseguido dejarme con una sonrisa en la cara siempre, a pesar de tratar a veces temas complejos del matrimonio que podrían haber dado para un dramón. Estoy deseando que se estrene la segunda temporada para seguir disfrutando de este maravillosos personaje y su mundo.

DAREDEVIL temporada 3 (Netflix)

La tercera temporada de Daredevil de Marvel Televisión, recién estrenada por Netflix, es la confirmación de que esta serie marca el standard de calidad al que el resto de contenidos basados en personajes de comic debe aspirar. Una serie excelente a todos los niveles, pero especialmente en lo referido al casting y la evolución de los personajes.

THE HAUNTING OF HILL HOUSE (Netflix)

The Haunting of Hill House, creada por Mike Flanagan (Gerald´s Game) a partir de la famosa novela de Shirley Jackson, es la mejor serie de 2018 y se ha convertido sin duda en una de las series emblema de Netflix, gracias a su retrato de una familia formada por personajes rotos a partir de un hecho traumático de su infancia en esta casa encantada.

 

Espero que os haya gustado mi lista de los mejor de 2018.

¡Saludos!!

Crítica de Roma de Alfonso Cuarón (Netflix)

Roma, la nueva creación del visionario director Alfonso Cuarón, ha sido estrenada en Netflix y es una película que asombra en lo técnico y visual, pero también emociona con su relato inspirado en su infancia en el México D.F. de 1970, convirtiéndose en uno de los grandes favoritos para los Oscars de este año.

PUNTUACIÓN: 9/10

Cleo (Yalitza Aparicio) es la joven sirvienta de una familia que vive en la Colonia Roma, barrio de clase media-alta de Ciudad de México. En esta carta de amor a las mujeres que lo criaron, Cuarón se inspira en su propia infancia para pintar un retrato realista y emotivo de los conflictos domésticos y las jerarquías sociales durante la agitación política de la década de los 70.

Roma ganó el León de Oro a Mejor película en el pasado Festival de Venecia, y creo que tiene muchas posibilidades de arrasar en los próximos Oscars. De hecho, diría que Cuarón es el máximo favorito a ganar el premio a Mejor Director si no fuera porque ya lo ganó en 2013 y por el monopolia de director mexicanos premiados de los últimos años, sumando Alejandro G. Iñárritu dos premios (Birdman 2014 y El renacido 2015) y Guillermo del Toro otro por La forma del agua de 2017.

Alfonso Cuarón tiene una filmografía corta pero súmamente interesante, provocada entre otros motivos por su afán de perfeccionismo. Hace cinco años desde que Gravity (2013) arrasó en los Oscars, y antes de eso ya nos deslumbró con Hijos de los hombres (2006). Tiene además el premio honorífico de haber filmado la mejor película de toda la saga de Harry Potter en 2004 en Harry Potter y el prisionero de Azkaban, y antes de eso realizó la interesante Y tu mamá también en 2001 con Maribel Verdú, Gael García Bernal y Diego Luna.

En Roma, Cuarón realiza un despliegue impresionante, ya que además de director, guionista y productor es el director de fotografía, por la imposibilidad de Emmanuel Lubezki, además de realizar el montaje junto a Adam Gough.

Cuarón entendió que había que rodar Roma en su momento de máxima popularidad tras ganar el Oscar. Pensaba con razón que un proyecto tan personal, una historia costumbrista inspirada en su infancia rodada en blanco y negro no podría ser financiada más adelante, y tuvo razón ya que finalmente fue Netflix y no otros estudios tradicionales la empresa que acepto financiarle.

Reconozco que nunca fui muy fan del género «slice-of-life», y aunque pensaba que me iba a gustar, no creía que iba a conectar tanto con la historia de Cuarón. De hecho, si tengo que ponerle un pero a Roma es precisamente que si no conectas con lo que te cuenta, la película puede aburrirte en su primera media hora, de forma que al estar viéndola en casa, pudieras incluso dejar de verla. Esto es porque la película sigue a la nana Cleo en sus quehaceres diarios, y claro, no es especialmente interesante verla fregar el suelo, lavar la ropa o preparar el desayuno para los niños. Además, ella habla una lengua indígena que obliga a leer subtítulos, lo que hace que el inicio del visionado sea aún más complicado.

Sin embargo, si aceptas el reto y dejas que la historia, el estilo y la emoción de Cuarón te alcance, la pelicula es un peliculón, no puedo explicarlo de otra manera.

Cuarón ha vuelto a demostrar que es un genio, y me ha dejado flipadísimo su forma sobria y elegante de contar esta historia. Y como a pesar de que en apariencia son escenas «sencillas», esconden una complejidad técnica impresionante en cada escena, convirtiendo cada fotograma en obras de arte perfectas.

De hecho, a pesar de toda la tecnología y todo el saber hacer de Cuarón, se nota que el hilo conducto de toda la película es su amor por su familia y sobre todo por las mujeres que le cuidaron, lugar en el que la sirvienta está incluso por encima de su madre.

Aunque desde cierto punto de vista es cierto que Roma cuenta pocas cosas «importantes», nos muestra la vida de una familia real que está llena de pequeños momentos que construyen toda una vida de recuerdos, y de silencios que a veces cuentan más que 10 minutos de diálogos rimbombantes.

Cuarón coloca elementos reales de la historia de México que provocan que tengas ganas de conocer más de ese periodo de los años 1970/71, un periodo sin duda convulso. Así, se comentan de pasada las expropiaciones de tierras a los indígenas, la falta de recursos en los pueblos, o el asesinato de estudiantes a manos de grupos paramilitares.

Pero sin duda es el aspecto técnico el que me dejó loco. Escuché a Cuarón en un podcast comentar que siempre tuvo claro rodar en blanco y negro, pero no quería dar un feeling de B&W vintage, sino celebrar las posibilidades del B&W digital, con toda la expresivibidad que sus grises transmitía, y realizando un intensísimo trabajo de post-producción para que todo se viera perfectamente, y los contrates y los elementos destacaran como él lo había pensado.

Además, por supuesto hay unos planos secuencia espectaculares, algo que ya se espera en Cuarón,  y su planificación de cada escena es perfecta, de forma que cada fotograma tiene un equilibrio y una estética bestial.

Y a pesar de verla en casa, me quedé muy sorprendido con el sonido de la película. Es una autentica maravilla como consigue que todos los sonidos te rodeen y sientas estar en medio de la acción, como si tuvieras un Surround 8.0 en casa (cosa que no tengo, ni tele es muy normalita). Técnicamente, a pesar de su engañosa sencillez, todo es una barbaridad.

Mi recomendación a todos los que tengáis Netflix es muy sencilla: no lo dudeis, tenéis que ver Roma. No me atrevo a decir si es la mejor película de Cuarón, pero sin duda ha creado algo muy especial.

Comparto el trailer de la película.

A pesar de su calidad técnica, Roma consigue que el AMOR por la familia sea el eje vertebrador de la película. Me ha gustado mucho, y os recomiendo que la veáis.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

Crítica de Mowgli, la leyenda de la selva de Andy Serkis (Netflix)

Netflix ha estrenado una nueva versión de El Libro de la Selva con una sensibilidad más oscura y adulta. Mowgli, la leyenda de la jungla ha sido dirigida por Andy Serkis, el inolvidable Gollum de El Señor de los Anillos, empleando técnicas de captura de movimientos en las que se ha convertido en un gran experto. Sin embargo, aunque entretenida y a ratos brillante visualmente, me ha parecido inferior a la versión Disney de Jon Favreau de hace dos años, lo cual es un gran problema cuando tu película se estrena después.

PUNTUACIÓN: 6/10

Mowgli trata sobre la educación de Mowgli, criado por una manada de lobos en las selvas de India. Mientras aprende las reglas, a menudo complicadas, de la jungla. Bajo la tutela de un oso llamado Baloo y una pantera llamada Bagheera, Mowgli llega a ser aceptado por los animales de la jungla como uno más de ellos. Por todos menos uno: el temible tigre Shere Khan. Pero puede haber peligros mayores acechando en la jungla, cuando Mowgli se enfrenta a sus orígenes humanos.

Dirigida por Andy Serkis a partir de un guión de Callie Seresin que adapta la mítica novela de Rudyard Kipling, con una fotografía de Michael Seresin y música de Nitin Sawhney.

Lo primero que hay que tener claro al ver Mowgli es que esta no es una película para niños. Andy Serkis imprime un tono realista y duro que es mucho más fiel a la novela clásica de lo que fueron las películas de Disney. La jungla es cruel y puedes morir en cualquier momento, y eso queda perfectamente reflejado durante todo el metraje. Es por esto que Mowgli y los animales están llenos de heridas y cicatrices, de forma que provocan que en algunos momentos verles interactuar sea doloroso y casi desagradable. Sin duda, hay escenas super impactantes y crueles que no son para niños pequeños y pueden quedar super impactados.

El tema básico de la película es mostrar como Mowgli es un ser entre dos mundos. Ha vivido entre lobos pero no es uno de ellos, y es humano aunque tampoco se siente como ellos. Este sentimiento de no pertenencia y el sufrimiento que provoca está perfectamente transmitido durante la película, y se consigue gracias a la fenomenal actuación del joven actor Rohan Chand, que interpreta a Mowgli y que es el principal hallazgo de la película.

Además, destacaría que visualmente la película está llena de momentazos de gran belleza. La jungla cobra vida en muchos momentos y la pantalla se llena de colores increíbles que me dajaron con la boca abierta en varios momentos. Globalmente, me ha parecido un buen espectáculo y entretenimiento para disfrutar en casa, a pesar de los elementos que menos me han encajado y de los que voy a hablar a continuación.

Para hablar de lo que no me ha encajado durante el visionado debo empezar reflexionando sobre la propia creación de la película, que llega dos años después de la última versión de Disney creada por Jon Favreau. La comparación es inevitable, al contar la misma historia, y lamento decir que en casi todos los aspectos, la película de Andy Serkis sale siempre perdiendo. Lo malo de llegar segundo es que o lo haces extraordinariamente bien o puedes dar la sensación de repetitiva, por no usar el término “innecesario” que no me gusta nada cuando se aplica a un producto de entretenimiento.

Disney optó por crear una película 100% digital en la que solo un actor real, el personaje de Mowgli, interactuaba con personajes y espacios digitales. Grandes actores como Idris Elba, Christopher Walken, Scarlett Johansson o Bill Murray, entre otros, aportaron su voz a la película de Jon Favreau y la dotaron de carisma en todas sus escenas.

Andy Serkis optó por rodar la película utilizando tecnología de captura de movimientos con los actores que luego eran trasladados a las facciones y a los propios movimientos de los animales. Esto provocó un rodaje y una post-producción mucho más compleja que explica, en parte, el retraso en estrenarse la película.

Y no es que el reparto fuera menos bueno que el de Disney, ya que al propio Serkis como el oso Baloo se le unieron Benedict Cumberbatch como el tigre Shere Khan, Christian Bale como la pantera Bagheera o Cate Blanchett como la serpiente Kaa. El casting es brutal, aunque debo decir que siento que ha quedado muy infrautilizado y que no ha conseguido sacarle todo el partido que hubiera sido deseable.

Estamos ante una supuesta película “seria” y “realista” en la que hay animales que hablan y que tienen rasgos humanos en los ojos y en la forma de sus caras. Esta dualidad imposible provocó en mi una sensación de que algo no encajaba durante el visionado. La película de Disney era CGI y los animales se veían super realistas y encima hablaban. Los espectadores aceptamos, creo, un elemento no realista. Pero aquí hay dos, no solo que los animales hables, sino sus propias facciones humanas, lo que en mi caso me rompió toda sensación de credulidad y no me dejó entrar en el juego que proponía Serkis.

El tono adulto de la película aleja al público infantil pero sigue resultando demasiado fantástica para el público adulto al que pretende dirigirse, que claramente no va a querer ver dos veces la misma película en tan solo dos años. Y es que aunque hay momentos brutales como la pelea de los monos, en todo caso se siente como menos fresca que la versión anterior. Y no hay duda que el estreno en Netflix refleja que los ejecutivos de Warner Bros detectaron también estos problemas, porque prefirieron vender los derechos de exhibición a Netflix antes de arriesgarse a un más que probable fracaso en la taquilla de todo el mundo, evitándose todos los costes de publicidad y distribución de la cinta en todo el mundo.

Además, la película dura 105 minutos y me dió la sensación que muchísimo metraje se quedó en la sala de edición. Hay una primera parte con diferentes episodios de la vida de Mowgli en la selva que se muestran correctamente, pero en cuanto Mowgli llega a la aldea humana, el ritmo se precipita y acelera hasta llegar al climax. En este aspecto, la película casi parece partida en dos. Y en este sentido, hay personajes como los elefantes que aparecen de repente y me dejaron sorprendidísimo, y creo que detrás del personaje del cazador humano John Lockwood (Matthew Rhys) había una historia interesante que no llega ni a sugerirse. Por no hablar de que el climax final me pareció super confuso hasta el punto de no tener claro lo que había pasado.

Debo reconocer que si Mowgli se hubiera estrenado en cine no se si hubiera pagado por verla. Sin embargo, su estreno en Netflix me ha permitido verla en casa y, a pesar de todo lo anterior, creo que en una más que correcta aunque imperfecta película, y no me ha parecido que haya “malgastado” mi tiempo viéndola.

Comparto a continuación el trailer de la película:

Mowgli, la leyenda de la selva, no va a ser recordada como la versión definitiva de la novela de Rudyard Kipling, aunque se puede ver, más al tratarse de un estreno de Netflix.

PUNTUACIÓN: 6/10

Crítica de Narcos: México Temporada 4 (Netflix)

Narcos: México, recientemente estrenada en Netflix, muestra un claro agotamiento de la fórmula que tan buen resultado dio en sus primeras temporadas. Tras las geniales temporadas en la Colombia de Pablo Escobar, la acción se traslada a México para contarnos una historia a la que sobre todo le falta interés e intensidad dramática.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Narcos: México cuenta la historia real del ascenso al poder del cártel de Guadalajara, liderado por Miguel Ángel Félix Gallardo (Diego Luna), y el inicio de las guerras de la droga en el México de los años 80. Por su parte Kiki Camarena (Michael Peña) es un agente de la DEA norteamericana al que trasladan desde California a Guadalajara para incorporarse a la investigación del recién nacido cartel mexicano. Gallardo comenzó su ascenso traficando con marihuana y uniendo a todos los narcos del país con un propósito común, pero pronto su ambición le llevó a ver México como el mejor sitio para transportar la cocaína colombiana… Cuarta temporada de la serie de Netflix «Narcos», que cuenta con nuevo reparto, historia y showrunner (Eric Newman).

Los creadores de Narcos Carlo Bernard, Chris Brancato y Doug Miro han escrito el guión de esta nueva temporada, compuesta por diez episodios que han sido dirigidos por Andrés Baiz,Josef Kubota Wladyka, Amat Escalante y Alonso Ruizpalacios.

Narcos triunfó por su realista aproximación del mundo del narcotráfico en Colombia. Las primeras temporadas realizaron una narración nada glamourosa del mundo del cartel que no evitaba los momentos más sangrientos que asolaron Colombia durante los 80. Pablo Escobar (un increible Wagner Moura) era una persona compleja, pero no quedaba ninguna duda que su comportamiento era inmoral y su destino fue más que merecido.

Leí en algún sitio que el impacto sociológico de Narcos ha sido tan grande que provocó que hasta el público americano haya querido ver una serie rodad mayoriamente en español (colombiano) subtitulado al inglés, algo inédito en la televisión americana.

Una vez terminada la etapa de Pablo Escobar, la tercera temporada centrada en el cartel de Cali consiguió salir airosa a pesar de no tener el mismo carisma protagonista, gracias a una narración que amplificaba la tensión. Gobalmente esta temporada ofreció buenos momentos televisivos aunque quizá se perdió un poco la sensación de verosimilitud de las anteriores.

La fórmula que los creadores de Narcos Carlo Bernard, Chris Brancato y Doug Miro emplean para mantener viva la serie no era mala, y bien resuelta podía ofrecer nuevas historias que nos engancharan. Ya que nos ofrecen la historia de otros grupos criminales de narcotraficantes, en este caso cambiando incluso de pais.

Lamentablamente, esta cuarta temporada me ha parecido bastante mediocre. Excepto por tres o cuatro momentos buenos y un par de escenas muy buenas, y a pesar de su excelente factura técnica, el gran problema de Narcos: México es que desaprovechan completamente a su pareja protagonista. Diego Luna y Michael Peña son ambos grandes actores, pero el guión no les hace hacer cosas realmente interesantes en pantalla. Todo lo que nos cuentan suena no solo a visto, sino que es peor a lo ya conocido en anteriores emporadas o en otras películas del género.

Kiki Camarena (Michael Peña) es un idealista agente de la DEA que pone su trabajo por delante de su familia y que se pega cabezazos contra la corrupción existente en todos los aspectos en la vida en México. Mientras, Miguel Ángel Félix Gallardo (Diego Luna) es un idealista que tiene un sueño para sacar a su familia de la pobreza, mostrando una inteligencia y unas ganas de cambiar las cosas inédita en el mundo criminal mexicano.

Aparte de que lo que cuentan no es demasiado interesante, otra tema a destacar es la aproximación que esta temporada hace de Félix Gallardo (Luna), el «padrino». Sé que en teoría mostrar unos hechos no es aprobarlos o estar de acuerdo con ellos, pero los creadores de la serie le muestran como un hombre hecho a si mismo con un sueño, que lucha principalmente contra la corrupción existente en el pais, compuesta por políticos y policías que se aprovechan de los criminales y sacan tajada de todos los negocios turbios. Esto me chirría mucho, porque aunque Pablo Escobar era el PROTAGONISTA de las dos primeras temporadas, no había duda que era el VILLANO de la historia. En el caso de Narcos: México, esta distinción se difumina hasta el punto de que Félix Gallardo es mostrado casi como el «héroe» que intenta poner orden en el negocio frente a socios desequilibrados, políticos vengativos y policías corruptos de gatillo fácil. Los malos son siempre los demás, no él. Y este matiz es clave para dar un mensaje moral un tanto equívoco.

Pero es que además, los agentes de la DEA desplazados a México la mayor parte del tiempo no están combatiendo el narcotráfico sino a la burocracia de las autoridades corruptas. Parece claro que para los guionistas, el «villano» esta temporada NO son los traficantes, sino la corrupción política, económica y policial. No tengo duda que este es uno de los grandes problemas de México, pero me parece excesivo que llegue a eclipsar los crímenes de los narcotraficantes.

Por otro lado, aunque el guión está basado en hechos reales, la forma en que te cuentan algunos pasajes me resultaron imposibles de creer. Hay dramatizaciones de algunos momentos que son totalmente inverosímiles, lo que aún provocó que no me pudiera creer la resolución de esta temporada.

Tras ver Narcos: México, la pregunta clave que me hago es: ¿Me ha dejado con ganas de ver la siguiente temporada? Y lamento decir que la respuesta es NO. La fórmula del éxito de Narcos se ha agotado.

Comparto el trailer de esta temporada:

Narcos: México dilapida el crédito que las temporadas previas ambientadas en Colombia había conseguido en la audiencia. Una pena comprobar que el traslado al norte le haya sentado tan mal.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Reseñas Express Netflix: 22 de Julio, La balada de Buster Scruggs y Que el diablo te lleve

Netflix se está convirtiendo en el principal proveedor de contenidos audiovisuales, con un catálogo enorme que no nos acabamos. Por eso, voy a aprovechar el formato de reseñas express para hablar de tres películas muy diferentes de autores consagrados como Paul Greengrass y los hermanos Coen, así como una película de terror del director Timo Tjahjanto, autor de The night comes for us, que han sido producidas y estrenadas por esta plataforma.

 

22 DE JULIO, de Paul Greengrass

¿De qué va? Narra el atentado terrorista más letal de la historia de Noruega y los sucesos posteriores. El 22 de julio de 2011, un ultraderechista radical detonó un coche bomba en Oslo y luego disparó a los adolescentes de un campamento de verano en la isla de Utøya. Murieron 77 personas. A través de los ojos de un superviviente, y en paralelo a su recuperación física y emocional, «22 de julio» retrata la trayectoria del país para lograr su curación y reconciliación.

Greengrass escribe también el guión, basado en el libro One of Us: The Story of a Massacre in Norway — and Its Aftermath de Åsne Seierstad.

Valoración: Quiero ir al grano, me ha encantado 22 de Julio. Creo que Paul Greengrass es un gran narrador y vuelve a dar una lección magistral de como contar una historia real de forma que nos impliquemos con las personas que la sufrieron, a la vez que nos transmite a la audiencia un mensaje muy importante y necesario para nuestra sociedad occidental actual.

Me impactó muchísimo la frialdad como Greengrass muestra el atentado inicial en el centro de Oslo y el asesinato de tantos niños en la isla de Utoya. Y luego cómo los supervivientes tuvieron que enfrentarse a las secuelas físicas y psicológicas de este horror. Hasta el punto que esta asepsia inicial hizo que casi pareciera que estaba viendo un documental. Además, la película cuenta con un casting perfecto de actores escandinavos desconocidos para mi, cuya interpretación es totalmente real y sincera. Me gustó especialmente Jonas Strand Gravli, el actor que interpreta al joven Viljar Hanssen, una de las víctimas del atentado. La forma en que lucha contra sus secuela físicas, para darse asumir más adelante que también estaba afectado psicológicamente me tocó el corazón.

En lo referido al fondo del asunto, algo falla en una sociedad cuando un adolescente se convierte en un p*** nazi al que no le importa matar a niños desarmados. Y la sociedad Noruega dio un ejemplo de democracia al enfrentarse a este criminal. En su juicio, en lugar de prohibir su discurso, por asqueroso que fuera, se le permitió hablar, para luego dar voz también a las víctimas, de forma que desmontaron su propaganda. Me pareció muy interesante que en este mundo actual en el que se habla abiertamente de censurar al contrario y de opiniones que ofenden, en Noruega decidieron que a las ideas supremacistas se las derrota con mejores valores, no con censuras preventivas. Incluso en el caso de los nazis, si no dejamos que expresen sus ideas, no podremos desmontar sus mentiras y sus locuras, y la mejor forma de hacerlo es exponerlas públicamente.

Por otro lado, aunque la película dura 140 minutos, a mí no se me hizo larga,al estar super metido en la historia desde el minuto uno. Pero también puedo entender a los que dicen que es demasiado larga, porque es cierto que se toma su tiempo en llegar al juicio del terrorista.

En resumen, 22 de Julio de Paul Greengrass es un peliculón, no solo por lo que nos cuenta sobre la amenaza de los neonazis en nuestras sociedades, sino como comentario de los tiempos que vivimos, en que los extremismos están en auge mientras la libertad de expresión está sufriendo un ataque sin precedentes.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

LA BALADA DE BUSTER SCRUGGS, de los hermanos Coen

¿De qué va? Antología de seis capítulos, cada uno enfocado desde una perspectiva distinta con respecto a la frontera norteamericana y a los peculiares personajes que habitan en sus alrededores. Cada parte cuenta una historia distinta basada en las convenciones del Lejano Oeste de los Estados Unidos.

Valoración: Decepción es lo que mejor define mi sensación tras acabar de ver la nueva película de los Hermanos Coen. Empezando porque no entiendo el Premio Osella de Oro al Mejor Guión del Festival de Venecia, que supongo es más por el conjunto de su obra que por este trabajo en concreto.

La película es una colección de seis historias cortas sin conexión entre ellas que busca resumir varios de los aspectos más icónicos del western : el pistolero, el forajido ladrón de bancos, el artista itinerante, el buscador de oro, la caravana de pioneros y la diligencia. Obviamente, hay cosas muy chulas, no todo va a ser malo. Técnicamente, la película es impecable, con una fotografía increíble a cargo de Bruno Delbonnel. Y está rodada en parajes naturales reales que dejan sin respiración. Además, cuenta con un casting espectacular de grandes actores: Liam Neeson, James Franco, Brendan Gleeson, Tim Blake Nelson, Zoe Kazan… a los que se les une un espectacular Tom Waits. Qué suerte debe ser cuando todos los actores quieren trabajar contigo y no al revés, cuando tienes que venderles tu idea. En todo caso, hay casos como el de Liam Neeson que le encuentro totalmente desaprovechado.

De las 6 historias, solo la de Tom Waits como el buscador de oro me gustó mucho y me parece redonda. También me gustó la historia de la caravana y el romance entre la joven y uno de los conductores de la caravana, contando mucho a partir del brillo de una mirada y de diálogos elegantes y sentidos. Lamentablemente, las otras cuatro historias me parecieron muy, muy flojas y deslavazadas. Tienen un sentido del humor con el que no encajo, y más que historias contadas a modo de cuento, quedan como anécdotas sin gracia ni sentido.

Es curioso que en su momento de mayor libertad creativa, los hermanos Coen han firmado posiblemente sus dos películas más flojas: Hail Cesar! (2016) y La balada de Buster Scruggs (2018). En todo caso, agradezco haber visto esta película en casa gracias a mi suscripción a Netflix, y reconozco que su visionado me ha parecido interesante, aunque fallido.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

 

QUE EL DIABLO TE LLEVE, de Timo Tjahjanto

¿De qué va? El padre de Alfie está arruinado y gravemente enfermo. La joven viaja junto a su madrastra y hermanastros a la única propiedad que les queda: una casa en medio del bosque, donde mora una fuerza terrorífica.

Película de terror realizada en Indonesia escrita y dirigida por Timo Tjahjanto, director de The night comes for us, brutal película de artes marciales que Netflix también estrenó recientemente y que me pareció alucinante.

Valoración: Que el diablo te lleve es correcta y entretenida. Sin más, pero también sin menos. La verdad es que hacía tiempo que no veía una película que juntara en 110 minutos tantos tópicos del cine de terror: El pacto con el demonio, la casa encantada, la posesión demoníaca, los fantasmas que atormentan a los protagonistas. Todo ello aderezado con sustos y momentos sangrientos que funcionan a la perfección.

Narrativamente, el director Timo Tjahjanto creo que consigue salir airoso de esta propuesta mostrando bastante personalidad y un buen ritmo, colocando los sustos el gore en los momentos justos. Realizó una buenísima película de artes marciales y se ha atrevido con éxito con el terror, lo que significa que Netflix le ha proporcionado una excelente tarjeta de presentación a nivel mundial, que ha sabido aprovechar.

Justo es reconocer que estamos ante un película de consumo rápido que no aporta nada nuevo al género, y que seguro que no va a estar en ningún listado de mejores películas de este 2018. Pero creo que entrega justo lo que se espera de ella, y dado que la vi en casa gracias a mi suscripción de Netflix, par mi fue una buen noche peliculera. Probablemente no hubiera pagado por ver esta película en el cine, partiendo de que creo que jamás se hubiera estrenada en salas comerciales fuera del circuito de festivales fantásticos tipo Sitges o San Sabestian. Pero una vez la vi, no me arrepiento.

PUNTUACIÓN: 6/10

 

Netflix está ahora mismo centrada en apabullar a sus suscriptores, de forma que no necesitemos otro proveedor de contenidos. Con obras muy buenas, notables, mediocres o directamente malas. Sin embargo, ante todo agradezco que se moje y nos ofrezca contenidos que difílcilmente hubiéramos podido ver en pantalla grande, como es el caso de El diablo te lleve. Y que produzca/ pague de su bolsillo obras de directores consagrados que sin embargo tienen cada vez más difícil la producción de sus películas.

Parece existir una dicotomía entre el cine en pantalla grande o conseguir llegar al mayor número de espectadores. Sobre esta cuestión , muchos directores consagrados lo tienen claro y están trabajando con Netflix al ser imposible conseguir financiación para sus trabajos en los canales tradicionales. Y ante esto, creo que todos ganamos.

Saludos.