Este mes de agosto tenemos a Lobezno por partida doble, ya que Panini publica el especial X-Men Unlimited: Latitude de Jonathan Hickman y Declan Shalvey que fue publicado originalmente en la web Marvel Unlimited, y el primer número de la colección regular después de X Vidas / X Muertes de Lobezno con los habituales Benjamin Percy y Adam Kubert.
LOBEZNO 20 de Jonathan Hickman y Declan Shalvey
¡Lobezno salta al vacío! te presentamos un número muy especial, con los cuatro capítulos de la historia creada por Jonathan Hickman y Declan Shalvey para Marvel Infinity Comics y que ahora podrás atesorar para siempre. Logan se enfrenta al rescate de tres mutantes secuestrados por IMA y no se detendrá ante nada con tal de salvarlos.
Este número contiene el especial X-Men Unlimited: Latitude One-Shot USA.
Este especial Latitud es un experimento bastante interesante ya que nació como web comic y la idea era que Lobezno siempre caía para ayudar al lector a que hiciera scroll para hacer avanzar la acción en la viñeta. La parte de la historia de Jonathan Hickman en gran parte es darle la excusa de alguna manera para que Declan Shalvey se luzca con su dibujo para un especial en el que se encarga de todo, tinta y color.
Hickman plantea el comic para recordar por qué Lobezno es el mejor en lo que hace, y añade unas gotas de humor a costa de varios esbirros de IMA, algo que ya hemos visto en otras ocasiones y que en este comic ayuda a dar un tono más ligero a un comic que por otra parte no tiene más objetivo que el de entretener. Sobre esto de Lobezno, reconozco que no conecto nada con el Lobezno del siglo XXI que no es que sea inmortal, sino que lo han convertido en inmatable y casi indestructible, lo que resta toda sensación de peligro a su alrededor. Esto hace que cometa locuras absurdas como lanzarse de una nave espacial en órbita geoestacionaria con la Tierra hacia otra nave sin traje espacial ni siquiera oxígeno. Y está claro que los comics no son «realistas» y esto luce super cool en el comic, aparte que con las resurrecciones de Krakoa, ¿por qué no cometer una locura que se sabe que no va a tener repercusión? Pero dentro de la suspensión de credulidad, ver a este Lobezno no me provoca especial empatía.
Aparte de estas consideraciones, como digo este comic es una excusa para que Declan Shalvey nos haga alucinar con un dibujo de los que justifican la compra del comic sin tener en cuenta otras consideraciones. La verdad es que leí en su momento la primera parte de este especial en el Marvel Unlimited ya que estaba gratuita, y la versión online con la viñeta que se alargaba con el scroll de la pantalla quedaba muy chula, la verdad. Dicho esto, realmente era de alguna manera un gimmick para la versión online que en cuanto a narrativa no ha perdido casi nada en su traslación al papel. Bueno, si se pierde la sensación de altura y escala mientras Lobezno cae hacia la siguiente parte de su misión, pero todo lo demás, y sobre todo lo que Lobezno hace que al final es lo principal, está todo aquí.
Leyendo este especial, dentro de lo chulo que es el dibujo de Shalvey, entiendes que de alguna manera Marvel no acabe de tener claro cómo crear contenidos que se sientan pensados para ser vistos en tablets o móviles, y que a la vez sean relevantes dentro del universo Marvel en su conjunto. Más que nada porque al final este comic especial no deja de ser una aventura aislada de Lobezno. Por cierto, dada la marcha de Jonathan Hickman de la franquicia mutante, me queda la duda de si el final de este comic con su sorpresa final va a ser continuado en alguna parte, cosa que no tengo claro que haya pasado. Realmente sería muy raro que la franquicia mutante no se acordara de algo así, pero cosas más raras han pasado, así que no sería descartable tampoco.
Comparto las primeras páginas del comic:
PUNTUACIÓN: 7.5/10
LOBEZNO 21 de Benjamin Percy, Adam Kubert, Frank Martin y Lijjo Lima
¡El brutal regreso del mejor en lo que hace… con un inesperado compañero! Masacre era el rey de Staten Island. Ahora quiere convertirse en ciudadano honorífico de Krakoa. Lobezno sólo quiere que cierre la boca. Pero después de que Wade descubra un peligroso complot contra el paraíso mutante, Logan no tendrá más remedio que contar con su ayuda.
Este número contiene Wolverine 20 USA.
La vuelta a la normalidad después de X vidas / X Muertes de Lobezno hay que reconocer que le sienta bien a Logan. Y más si se trae a Adam Kubert consigo. Kubert, con Frank Martin y Dijjo Lima en el color, me transmite que tenía ganas de volver a dibujar a Lobezno y plantea un despliegue artístico maravilloso, sobre todo con unas primeras páginas, que podéis ver a continuación, en las que juega con unas composiciones preciosistas, queriendo de alguna forma indicar que incluso si no te gusta la historia, debes comprar la grapa únicamente por el dibujo.
Leyendo el Spot On de Julián M. Clemente, parece que la Oficina X ha planteado este reinicio como una especia de buddy-movie juntando a dos opuestos como son Logan y Wade Wilson (Deadpool). Hacía tiempo que no leía / compraba nada del mercenario bocazas, por lo que tengo que reconocer que su humor y su ruptura de la cuarta pared me han hecho gracia. Creo que el choque de personalidades puede dar bastante juego en los próximos números, aunque el tiempo lo dirá. Lo que si debo indicar es que en el fondo, las locuras over-the-top es este Lobezno inmortal e indestructible no se diferencian demasiado con lo que esperamos ver en un comic de Deadpool, por lo que habrá que ver si el villano que se vislumbra en la última página es capaz de ofrecer una amenaza a la altura. Más que nada porque nada de lo que les tenga preparado va a afectar realmente a ambos personajes inmortales, lo que ya he comentado en varias ocasiones que es uno de los grandes problemas del actual mundo de Krakoa.
Benjamin Percy me ha demostrado que conoce a Logan y sabe escribirle de manera reconocible en este comic. Y por lo visto en esta grapa, parece que también ha sabido cogerle el tono justo a Deadpool, por lo que espero que sus aventuras tengan el tono adecuado para conseguir que el entretenimiento sea máximo. El problema quizá que tiene Percy es que no ha sabido cerrar todo lo bien que me hubiera gustado las historias que hemos tenido hasta ahora en Lobezno. Espero que no sea el caso a partir de ahora. En todo caso, como comic de aventuras ligeras, creo que este Lobezno de momento pasa el corte.
Comparto las primeras páginas del comic:
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Tras el final de la miniserie X Vidas / X Muertes de Lobezno, las cosas editorialmente hablando vuelven a su cauce en las colecciones mutantes, por lo que paso a compartir mis impresiones de los comics de agosto de Patrulla X y X-Force.
PATRULLA X 10 de Gerry Duggan, Javier Pina y marte Gracia
La muerte ataca con rapidez. ¡Los problemas de La Patrulla-X siguen apilándose uno encima del otro y ahora un viejo enemigo se adelanta para interrumpir el baile!
Esta grapa contiene X-Men 10 USA.
Uno de los principales problemas de la actual franquicia mutante es tener a personajes que no se comportan como los héroes que yo siempre les he visto ser en etapas anteriores. Por suerte, ese problema no lo tenemos en la actual etapa de Gerry Duggan, que parece específicamente diseñada para enfrentarse a esta situación que era demasiado evidente en los meses anteriores. Y la verdad es que la grapa de este mes es el perfecto ejemplo de esta filosofía. Duggan continúa con su idea de grapas con historias autoconclusivas y pone a Laura (Lobezna) en el centro del escenario para una misión de rescate que va a tener un invitado sorpresa. O no, teniendo en cuenta la portada. Que Laura se lance al peligro simplemente porque es lo correcto y porque sus compañeros harían lo mismo por ella es una muestra estupenda del ideal heroico al que aspirar. Algo que es además lo que diría que los lectores queremos leer.
En el apartado gráfico, tras un número anterior que no estuvo a la altura dibujado por C.F. Villa, en esta grapa tenemos de nuevo a Javier Pina dibujando con color del habitual Marte Gracia. Y dicho como algo positivo, Pina se está convirtiendo en un clon de Pepe Larraz y nos ofrece un comic estupendamente dibujado, con el plus que Gracia da con sus colores. Me encanta la personalidad que Pina aporta a los personajes con sus expresiones faciales y su dinámica corporal, y aunque en cuanto a composición y planos se nota que sigue estando un peldaño por debajo de Larraz, ofrece un comic que es super disfrutable de leer.
Además de la historia principal, Duggan nos ha recordado todos los meses que no se había olvidado de la trama relativa al Mundojuego y los ataques sufridos por la Tierra realizados por Cordyceps Jones desde el primer número de la serie. Y parece que va a ser el mes que viene cuando la Patrulla-X va a atacar el problema en la raíz. A pesar que otras subtramas como la de Ben Urich acabaron siendo un bluf, yo crecí leyendo comics de superhéroes con esta estructura, con lo que no puedo estar más contento con este comic, que sacia mi sed de mutantes haciendo cosas de héroes.
Con este dibujo y estas historias, no tendré ningún problema en seguir comprando este comic durante muchos tiempor. Así si.
Comparto las primeras páginas del comic:
PUNTUACIÓN: 8/10
X-FORCE 23 de Benjamin Percy, Robert Gill y Guru-eFX
¡Llega Cerebrax! Nuevo punto de arranque. Mientras Lobezno vuelve a Krakoa, la nueva amenaza de Cerebrax se apodera de la isla a través de un fallo de seguridad contra el que X-Force tendrá que defenderse. ¿De dónde viene este enemigo, qué desea y qué tiene que ver con Forja?
Esta grapa contiene X-Force 27 USA.
Si algo queda claro leyendo esta grapa es que más que un evento de la franquicia mutante, X Vidas / X Muertes de Lobezno fue más un arco dentro de X-Force, porque todas las repercusiones de la miniserie parece que van a ser desarrolladas aquí. El debate sobre si un villano como Rojo Omega merece una segunda oportunidad de redención resulta una idea interesante que resalta el debate filosófico de fondo entre Bestia y Sabia, con una Bestia que en otro contexto sería visto casi como el villano de la función. Aunque hay que reconocer que la ejecución queda rara, teniendo en cuenta que en el caso de Rojo Omega no es la «segunda oportunidad», sino la tercera, cuarta,… y eso tapa lo que debería ser el tema principal, qué hacer con Mikhail Rasputin que es el verdadero enemigo y al que parece que se elige no enfrentarse a él. Por muy absurdo que eso sea.
La amenaza de Cerebrax que indica la sinopsis empieza en este número y parece que va a ser una amenaza a la altura de X-Force, y nos da un momento super gore que hace que merezca la pena la lectura de esta colección, aunque queda todo por conocer, desde su origen hasta su objetivo concreto.
Por el lado del dibujo, Robert Gill toma el mando como artista oficial de la colección, con color de Guru-eFX, y la verdad es que el comic luce estupendo, dentro que encuentro a Gill un pelín por debajo de Joshua Cassara. Además del lápiz de Gill, el color de Guru-eFX añade un capa de profundidad que le sienta genial a las páginas del comic. Desde luego y visto lo visto, el dibujo no va a ser un problema para esta colección.
Comparto las primeras páginas del comic:
PUNTUACIÓN: 8/10
Hay muchas cosas de la franquicia mutante actual con las que no conecto, pero de momento Patrulla-X y X-Force siguen entreteniéndome lo suficiente como para seguir comprando sus grapas. Espero que pueda seguir diciéndolo durante mucho tiempo.
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Las peleas de héroes y los clásicos ¿Quién es más fuerte, XX o YY? son algunos de los placeres consustanciales al comic de superhéroes, en especial en Marvel Comics. Y aprovechando que Donny Cates es el guionista de Thor y Hulk, Marvel ha aprovechado esta ocasión única para plantear una nueva batalla del siglo entre ambos personajes. Todo empieza en el especial Alpha con dibujo de Martín Coccolo y color de Matthew Wilson. ¡FIGHT!
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Bandera de Guerra Primera Parte
Hulk y Thor han sufrido recientemente cambios gigantescos, pero algo permanece constante: ¡su acalorada rivalidad! Después de que unas circunstancias misteriosas los vuelvan a poner en conflicto, ¿podrá el Dios del Trueno triunfar contra un Bruce Banner que ahora controla su ira? Celebrando el sexagésimo aniversario de ambos personajes, llega un cruce épico de cinco partes entre las series de ambos.
Este número contiene Hulk Vs. Thor: Banner of War Alpha One-Shot USA, un especial de 32 páginas del que destacaría la sobresaliente portada del británico Gary Frank con color de Brad Anderson.
Comentaba en mi reseña del primer arco de Donny Cates en Hulk que su concepto de base me ha parecido una idea ridícula hasta decir basta. Y para este enfrentamiento entre Thor y Hulk, la verdad es que Cates no se inventa excusas y empieza el comic a mamporro limpio, toda una declaración de intenciones. Dentro del enfrentamiento, hay que reconocer que Cates plantea varios momentos bestiales para que el dibujante se luzca, pero a falta de leer el crossover en su conjunto, de momento su historia me ha parecido funcional y poco más.
Volviendo al comic de Hulk, comentaba que el principal valor del comic es el espectacular dibujo de Ryan Ottley. Por el otro lado del enfretamiento, Thor tiene a Nic klein que también está brillando en el comic del Dios del Trueno. Lamentablemente, esta Bandera de Guerra tiene como dibujante a Martín Cóccolo, con color de Matt Wilson. Un dibujante que lamentablemente está a años luz del los antes mencionados. Cóccolo es bastante flojito, y aunque Cates plantea un montón de montonazos, las páginas no transmiten la fuerza o la épica que se le supone a un enfrentamiento de este calibre.
Marvel por una vez ha hecho bien las cosas, porque leyendo las solicitaciones parece que Cóccolo va a dibujar los cinco números de este eventos. Sin embargo, esto ha provocado que Cates tuviera que escribir los guiones con mucha antelación para que el artista tuviera tiempo de realizarlo el encargo. Hasta me atrevería a pensar que cuando surgió el proyecto, no estaba claro si iba a ser un evento dentro de las series mensuales o se realizaría en una miniserie separada. Digo esto porque desde luego por la parte de Thor no encaja el final del Thor 24 con el funeral de Odín, con el comienzo de este comic en el que directamente se están pegando ya. Que ya se que no se le pueden pedir tres pies a un gato a un comic titulado «Hulk vs Thor», pero tenía que comentarlo.
Comparto las primeras páginas de este comic:
Hulk vs Thor es un clásico de Marvel, y este Bandera de Guerra Alpha la verdad es que me ha parecido un comic correcto sin más. En todo caso, estamos ante un caso de placer culpable, porque creo que compraré los otros 4 números de este cruce a ver qué nuevas punkarradas plantea Cates.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Tras el arco Dios de Martillos llega un número especial para celebrar que Thor llega a los 750 números publicados en USA. Una celebración que hace que a los habituales Donny Cates, Nic Klein y Matthew Wilson se les unan una constelación de estrellas de los comics Marvel.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Funeral por el Padre de Todos
¡La celebración de Thor #750 USA! Después de su victoria contra el Dios de los Martillos, Thor y todo Asgard se recuperan de una pérdida brutal. Pero algunas personas nunca nos dejan del todo. ¡Coincidiendo con un número tan especial, algunos de los mejores autores de Thor, entre ellos J. Michael Straczynski y Walter Simonson, regresan para una entrega monumental! Celebra la historia del Dios del Trueno con quienes ayudaron a construir su legado.
Este número contiene el número 750 USA, un especial de 64 páginas realizado por un all-star de autores: Walter Simonson con Laura Martin y Matt Milla, Dan Jurgens con tinta de Klaus Janson y color de Matt Wilson, J. Michael Straczynski y Olivier Coipel con color de Alejandro Sánchez, Al Ewing y Lee Garbett con color de Antonio Fabela, y Jason Aaron y Das Pastoras, además de los habituales Donny Cates, Nick Klein y Matthew Wilson.
Dios de los Martillos fue un arco notable dentro de la actual etapa de Thor, por lo que viene bien tener un número de transición aprovechando el especial nº 750 USA. Hay que reconocer que estos especiales planteados como historias cortas de diferentes equipos creativos dan para lo que dan, que no suele ser demasiado. Normalmente con la alegría de volver a leer a estos grandes nombres trabajando en el personaje ya es suficiente, incluso sabiendo que el trabajo en si no puede calificarse más que de menor. Por supuesto es una alegría tener una historia de Bill Rayos Beta de Walter Simonson, pero lo cierto es que queda raro que en un supuesto homenaje a Odín nos cuelen historias que no tienen nada que ver con él. Y tengo claro que en estos casos los editores dijeron a los autores «haced lo que queráis» (dentro de un orden, claro), y que tener a Simonson en Marvel es siempre motivo de alegría, hay que reconocer que algunas de estas historias quedaron un pelín cogidas por los pelos. Por ejemplo, las páginas de Al Ewing y Lee Garbett a modo de presentación de la nueva miniserie de Los Defensores. Aunque tampoco sorprende que Marvel aproveche este tipo de comics para vender a los lectores lo que está por venir.
En la parte principal del comic de Donny Cates, Nic Klein y Matthew Wilson, Cates plantean durante el funeral de Odín momentos llenos de emoción que Klein y Wilson trasladan perfectamente a viñetas, sobre todo con una doble splash-page de Klein de las que se recuerdan toda la vida. Junto a esto, Cates plantea el final del comic con un cliffhanger marca de la casa de los que harán que la compra de las próximas grapas sea obligada.
Pero dicha saga tendrá que esperar 3 meses, ya que con motivo del 60 aniversario de Thor y Hulk que se celebra este año, Marvel ha planteado un crossover de 5 números entre ambas series aprovechando que están escritas ambas por Cates, publicándose el primer número en un especial Hulk vs Thor: Alpha publicado este mismo mes. Un especial sobre el que comentaré dentro de unos días.
Comparto las primeras página de este comic:
El especial de Thor mantiene el interés en la etapa actual de Donny Cates, sirve de sentido homenaje al Padre de Todos (aunque sepamos que hay truco), y nos deja con un cliffhanger final que hace que el futuro de Thor parezca apasionante. Todo bien, de momento.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Llevo tiempo comentando cómo cada vez conecto menos con los comics de la franquicia mutante de Marvel Comics. Desde las reseñas de este blog a los comentarios en Twitter, creo que la cosa empezó a torcerse el año pasado con la Gala Fuego Infernal 2021, adquirió tintes surrealistas con El juicio de Magneto, y más recientemente tampoco me gustaron distintos elementos de Inferno, X Vidas / X Muertes de Lobezno o el estreno hace unos días de Inmortal Patrulla-X . Así que creo que es buen momento de sentarme a reflexionar en los motivos de ese rechazo.
Empezando por el comienzo, si soy lector de comics es gracias a La Patrulla X de Chris Claremont. Junto a un numeroso grupo de los mejores artistas del medio (John Byrne, Dave Cokrum, Paul Smith, Alan Davis, John Romita Jr., Barry Windsor-Smith, Marc Silvestri, Jim Lee,…) Claremont hizo que me enamora del mundo del comic en general y de estos personajes y su idea de búsqueda de coexistencia pacífica entre humanos y mutantes, con el clásico lema «temidos y odiados, defienden un mundo que han jurado proteger» que explicaba sus motivaciones. Los X-Men en sus diferentes versiones eran un canto a la tolerancia y al respeto por el diferente, y personajes como Kitty Pryde, Kurt Wagner o Logan se convirtieron casi en miembros de mi familia, desde luego como si fueran amigos de siempre.
Tras la desastrosa etapa de Brian Michael Bendis en los mutantes, que como siempre planteaba ideas interesantes que acabaron no llegando a ningún lado, le siguieron unos años aún peores con Jeff Lemire y otros autores que dejaron heridos de muerte a la franquicia. Aparte de estar en unos años en que la propia Marvel parecía estar boicoteando sus propios comics debido a la lucha generada por los derechos cinematográficos que en ese momento tenía Fox. Tras unos años terribles, estaba claro que la franquicia necesitaba un revulsivo, y en eso Jonathan Hickman es un maestro. El relanzamiento de la franquicia en House of X – Power of X (HoX – PoX) significó un brillante cambio de rumbo que al menos en ese momento me voló la cabeza y que abría todo un mundo de nuevas posibilidades a cual más interesante.
Sin embargo, a medida que pasaron los meses, el impulso e interés inicial fueron desvaneciéndose. Hay elementos de base que se han demostrado problemáticos, como es todo lo relativo a las resurrecciones que han eliminado toda posibilidad de drama o sensación de peligro a nada que les pase a los personajes. También es normal que dentro de una línea editorial tan grande como los mutantes haya comics buenos como X-Force de Benjamin Percy, Cable de Gerry Duggan o Senda de X de Simon Spurrier y otros terribles como Excalibur de Tini Howard, los Nuevos Mutantes de Vita Ayala o el antes mencionado El Juicio de Magneto de Leah Williams. Esto es esperable, y mientras las colecciones centrales de la franquicia acierten, no habría problema real.
Sin embargo, el problema es que era la propia colección de la Patrulla X de Hickman la que más claramente mostraba el problema de base de la franquicia, con unos comics que no siendo malos, si eran 99% worldbuilding y 1% caracterización de los personajes, ofreciendo historias que parecían decirle al lector que aunque este comic concreto no era muy bueno, tranquilo que los siguientes serían mejores. Repetido en bucle casi todos los meses. Al final, estamos hablando de gustos personales totalmente subjetivos, pero en mi caso me cuesta muchísimo conectar con su estilo frío que pone su trama enrevesada por encima de los personajes. Y a veces se nos olvida que sus Secret Wars con Esad Ribic son una maravilla que esconden la realidad que el último año de su etapa-río en Vengadores y Nuevos Vengadores fue un horror que se hizo eterno y costaba leer. No sólo eso, es que he intentado volver a leer estos comics dos veces recientemente y tuve que dejarlos porque me echaron para atrás.
Hay otro tema unido al poner por encima la trama a los personajes, y es que muchas ocasiones, Hickman (no sólo él, claro, Bendis hacía exactamente lo mismo) forzaba a los personajes con situaciones que les colocaba fuera de su caracterización icónica más reconocible con tan de conseguir que el comic llegara a donde él necesitaba narrativamente dentro de su historia río. Si trabajas en comics de creación propia puedes hacer lo que quieras con los protagonistas de por ejemplo Los Proyectos Manhattan, pero cuando lo haces con Los Vengadores o en este caso con los X-Men, es normal que estos comics empezaran a chirriar a mucha gente.
El mundo del entretenimiento con el que crecí era uno dedicado a expresar cantos a la unidad y a que todos somos iguales, ciudadanos libres con los mismos derechos y obligaciones que tenemos derecho a vivir nuestra vida como queramos. Vive y deja vivir, respetando las diferencias que cada uno tengamos. Sin embargo, las revoluciones sociales e identitarias de este siglo XXI han puesto el foco en destacar las diferencias, propagando una revolución identitaria que busca ponerte siempre en contra de un enemigo «sistémico». Una filosofía que lo ha invadido todo, especialmente el ocio y los medios de comunicación. Ahora mismo, tú como individuo libre no importas, estos grupos quieren englobarte dentro de una unidad que sería tu nacionalidad, tu raza, tu género o tu identidad sexual que marca, según ellos, lo que tienes que sentir, votar o expresar.
Aunque me alejo del tema principal, esta polémica ya se vio en 2013 en las páginas del mítico Uncanny Avengers #5 de Rick Remender y Olivier Coipel, en el que Alex Summer realizaba un polémico discurso que ofendió a muchos:
Usamos estas cosas para que la gente no sepa quiénes somos. Pero quiero que sepas exactamente quién soy. Mi nombre es Alex Summers. Soy alumno del profesor Charles Xavier. Este equipo es una encarnación de su simple sueño de todas las personas trabajando juntas. Una pelea más importante ahora que nunca. Recientemente, el mundo vio a mi hermano Scott infundido con el poder de un Dios. Y aunque trató de hacer un cambio duradero para arreglar lo que vio como roto, ningún hombre debería jamás tomar medidas unilateralmente o elegir por tantos. Es arrogancia. Nunca vi las cosas como las veía mi hermano, y luego nuestras opiniones divergieron aún más. No me veo a mí mismo como nacido en un culto o religión mutante. Tener un Gen-X no me une a nadie. No me define. De hecho, veo la misma palabra mutante como divisiva. Pensamientos antiguos que sirven para separarnos aún más de nuestro prójimo. Todos somos humanos. De una tribu. Estamos definidos por nuestras elecciones, no por la composición de nuestros genes. Así que, por favor, no nos llamen mutantes. La palabra «M» representa todo lo que odio… ¿Qué tal [llamarme] Alex?
Precisamente el discurso de Alex Summer intentaba poner al individuo por encima del estereotipo identitario. Júzgame por mis actos y no por el color de mi piel, mi género o mi orientación sexual. ¿No debería ser ese el ideal al que toda persona normal debería aspirar? No, aparentemente no. En un momento de auge de los identitarismos de todo tipo que preconizan que tu yo individual no importa y que lo importante es la tribu a la que perteneces (quieras tú o no), que alguien dijera todo lo contrario no podía permitirse. Ni siquiera dentro de un pequeño comic mainstream que apenas vendió 84.000 ejemplares podía expresarse una idea que chocaba con el discurso excluyente que desde hace tiempo se estaba construyendo desde las universidades americanas y ha ido ocupando todos los espacios de diálogo. Las redes sociales ardieron hasta el punto de asegurarse por varios medios online que Remender promovía «un discurso que aboga por la asimilación cultural y el abandono de la identidad cultural de una minoría.» No importa que 1.000.000 mutantes piensen diferente a Alex, Remender no podía crear con efectos dramáticos que su personaje opinara diferente a la mayoría, algo que por otra parte entraba dentro de su caracterización y de las múltiples diferencias con su hermano Scott. Y el caso es que el hecho que Alex en ese momento de su vida opine y se sienta así no significa que tenga razón o que la idea sea correcta para otros mutantes o personas en general, sólo para él dentro de su momento vital. Pero, claro, en el entretenimiento no se permite ni siquiera una voz discordante. Aparte de la locura que es suponer que porque un personaje escrito por Remender afirme una cosa, él piensa lo mismo aplicado sobre asuntos del mundo real. Sin embargo, mucha gente si lo pensó en ese polémico mes de marzo de 2013.
Este hecho que podría considerarse anecdótico de hace casi una década al final podría decirse que mostró el germen que resalta la diferencia filosófica en que se asienta el mundo de Krakoa de 2022. Del «temidos y odiados, defienden un mundo que han jurado proteger» de los años 80 de un Claremont que proponía la coexistencia pacífica de todas las razas y minorías en una sociedad igualitaria en la que todos podrían convivir en harmonía,se ha pasado a una raza mutante orgullosa de serlo que cree ser «superior», vive aislada en su isla en una sociedad segregadaque no permite el contacto con los humanos inferiores, realizando actos que si los hiciera cualquier otro personaje (pensemos en Cráneo Rojo, por ejemplo), nadie dudaría en calificar de «racista». Estas decisiones narrativas de Hickman al final no hacen más que conectar con las teorías identitarias excluyentes que comentaba antes que llevaban años en el ambiente de la sociedad americana. Puedo entender que estas ideas puedan gustar a un afroamericano excluyente o a una feminista radical de nueva ola, pero mi yo lector veterano que he leído a estos personajes durante casi 40 años cree que esto es una aberración que va contra la esencia de los personajes.
Hasta tal punto personajes claves como Charles Xavier estaban fuera de personaje, que muchas teorías que circulaban por la red durante el primer año y pico especulaban con que Moira debía haberle lavado el cerebro a él y a Magneto para que hicieran su voluntad, porque el verdadero Xavier jamás actuaría de esa forma. Por ejemplo, en el final de Patrulla X + 4 Fantásticos en cuando Xavier le borra a Reed Richards parte de sus recuerdos y se regodea con ello diciéndoselo a la cara, para que no pueda usar esas ideas en el futuro contra los mutantes.
Una cosa es que los mutante ya no pongan la otra mejilla. Pero esa no es una idea nueva de Hickman, hace muchos años que no lo hacen, diría que al menos desde la creación de X-Force de Craig Kyle y Chris Yost en 2008, cuando los mutantes crearon su grupo de black-ops asesinos que acabaran con las amenazas que acechaban a los mutantes antes de ser atacados. Y otra es que Lobezno en X Muertes de Lobezno 4 haga una lobotomía a un humano que NO es un villano para que no tenga acceso a sus recuerdos y conocimientos. Si eso lo hiciera Dama Mortal (o cualquier otro villano «clásico»), todo el mundo pediría que ese hecho fuera castigado, pero si lo hace Lobezno (aunque sea una versión venida del futuro) parece que todo vale, cuando no es el caso en absoluto. Por poner un ejemplo, en la reciente serie de televisión de Caballero Luna, el plan del villano Harrow (Ethan Hawke) pasaba por usar los poderes de la diosa Ammit para matar a millones de personas ANTES que cometieran un supuesto pecado que en un momento u otro realizarían. Castigar a alguien por algo que NO ha cometido es una locura para cualquier persona normal, y así lo mostraron en la serie de televisión de Marvel Studios, pero los mutantes de Krakoa han aplicado esa peligrosa filosofía repetidamente.
Son los personajes los que hacen que te enganches a una historia. Por muy compleja que sea la historia, si los personajes no crean un vínculo emocional es imposible mantener el interés en el lector. Sobre todo en una etapa tan larga que obliga a la compra de múltiples grapas a lo largo de un periodo de varios años. Y si ya no es que no conectan con el lector, sino que ves que no se comportan como deberían según su historia previa, la cosa no puede acabar bien.
Vuelvo a alejarme del tema principal. Mientras las unanimidades tuiteras han concluido que la etapa de Los Vengadores de Jason Aaron es un desastre absoluto y que «parece un mal fan-fic», lo cierto es que en mi opinión el más decepcionante fan-fic de Marvel Comics de los últimos años son precisamente los Mutantes de Krakoa. Con el añadido de la conexión emocional que tengo con unos personajes que en su mayoría no reconozco. Igual que entendería que un lector afroamericano se enfadaría si Marvel pretendiera cambiar a Black Panther hasta desnaturalizarle, no puedo evitar expresar lo mucho que me molesta que hayan convertido a Kate Pryde en una capulla pagada de si misma cuando en muchos momentos actuó como faro moral de la Patrulla X. No tiene perdón de Odín. Y lo malo es que no es sólo ella, el 99% de los personajes, se han convertido en unos bordes con los que es imposible empatizar a poco que conozcas su historia previa.
Y el caso es que frente a los haters de Aaron, yo si reconozco en sus aventuras de Los Vengadores el concepto de «Los héroes más poderosos de la Tierra que se unen para combatir amenazas que ningún héroe podría vencer por separado«. Esta es la idea sobre la cual se asienta el concepto desde que Stan Lee y Jack Kirby crearon el comic en 1963, y eso es justo lo que Aaron nos está dando, con un nivel de amenaza a nivel planetario y ahora multiversal como hacía muchos años que no teníamos. Unos comics que además consiguen sorprender todos los meses a un lector veterano como yo, algo difícil de conseguir en el ámbito mainstream, con unos personajes que yo al menos reconozco.
Si, incluso Hulka creo que fue una apuesta valiente por parte de Aaron, creando una idea novedosa que sin embargo es coherente con lo que se ha estado haciendo con Bruce Banner durante décadas y que es consustancial a Hulk. Y que muchos no aceptaron porque les robaba a algunos su Hulka «buenorra» y a otras el dejar de tener una heroína perfecta que no tenga problemas personales que superar, algo que es la norma en los nuevos personajes creados en el siglo XXI.
Aaron lleva 54 números de Los Vengadores y mantiene la chispa, la sorpresa y el entretenimiento, consiguiendo que esté encantado con estos comics a los que se ha sumado recientemente la nueva colección Avengers Forever junto a Aaron Kuder me está pareciendo estupenda. Mientras digo eso, incluso uno de los mejores comics de la Marvel reciente, Inmortal Hulk de Al Ewing y Joe Bennet. que finalizó en el número 50 USA, empezó a mostrar claros síntomas de agotamiento en sus últimos 6-8 números finales. Volviendo al tema central, Hickman escribió 21 comics de X-Men y acabó no interesándome porque los personajes me daban completamente igual. ¡Qué diferencia entre estos comics!!
Igual no es tan sorprendente que Hickman o la propia Marvel entendieran que algo no funcionaba en el comic franquicia de los mutantes y optaran por darle un nuevo enfoque más aventurero y heroico. De hecho, la propuesta de Gerry Duggan en SU Patrulla X de hacer que los héroes hagan cosas de héroes ha sido lo mejor que he leído en los mutantes post HoX – PoX. Y diría que esto no es casual. Pero las pequeñas alegrías de X-Men se ven lastradas por los cambios de dibujantes y por una realidad a su alrededor que no se corresponde con el ideal heroico que se supone a los mutantes de Marvel.
Que un comic como Inmortal X-Men se construya a partir de «intrigas palaciegas» es lo último que me interesa leer de estos personajes. Sobre todo si buscan convencernos que villanas como la caprichosa y envidiosa Emma Frost es el ideal al que aspirar dentro de la franquicia, o que ser egoísta es cool. Y tengo claro que Emma siempre ha sido un personaje amoral que hace siempre lo que más la interesa, pero conmigo que no cuenten. Y si, acepto que la idea de mostrar las maquinaciones dentro de una estructura de poder puede ser novedosa, pero estamos ante el clásico «diferente NO es mejor» que estamos viendo en todos los ámbitos del entretenimiento.
Los editores de Marvel realmente parece que olvidan a qué se dedican, que es crear historias que entretengan a su audiencia. Y es genial y hay que aplaudir que aumente el número de personajes diversos para que más lectores se sientan identificados y prueben la experiencia de leer comics Marvel de superhéroes. Como idea general es algo con lo que estoy muy de acuerdo. Pero parece que los editores de Marvel piensan que simplemente colocando personajes LGTBI+ en los comics ya han cumplido con su objetivo y se olvidan de hacer que el comic plantee situaciones interesantes o que sus personajes importen por ellos mismos y no por su identidad racial o sexual. Creo que se están equivocando totalmente. Normal que tantos comics actuales sean ilegibles, con historias flojas, diálogos sin interés con situaciones redundantes y personajes sin carisma. Excalibur o Nuevos mutantes son un perfecto ejemplo de esto.
Esta obsesión por la superficialidad tuvo su máximo exponente en la pasada Gala Fuego Infernal 2021. Entiendo que buscando captar al usuario de Instagram que sólo busca la imagen por encima del contenido, por primera vez en Marvel (que yo recuerde) se planteó un evento destacando no una historia concreta, sino un elemento de moda inspirada en la gala del Metropolitan de Nueva York en el que se enseñara a los mutantes de Krakoa con trajes de fiesta creados para la ocasión por Russell Dauterman.
Nunca antes en la historia de Marvel quedó más claro que lo importante era vender las portadas alternativas del photo-call, con unos sucesos en el interior en segundo término.Hablábamos del supuesto fan-fic de Los Vengadores, pero ¿qué mayor fan-fic que vestir a estos personajes con ropas estrafalarias siguiendo las tendencias de la moda o los gustos de un público deseoso de esta superficialidad, aunque no les peguen? ¿O convertir a los mutantes de Krakoa en unos seres hedonistas dedicados a las fiestas y las orgías en lugar de intentar salvar el mundo?
Reconozco que los editores mutantes aprovecharon el evento para ejecutar cambios de calado en la franquicia. Presentaron a la formación de la nueva Patrulla-X de Gerry Duggan liderada por Cíclope que llevó al relanzamiento del comic estrella de la línea editorial. En el especial Patrulla X: Escala Planetaria los mutantes terraformaban Marte, que se iba a convertir en hogar de los mutantes de Arakko. Y se produjeron esa noche varias muertes, como la de Gabbi en Nuevos Mutantes y sobre todo Wanda Maximoff, que dio pie al final de Factor X y la publicación de la fallida miniserie El Juicio de Magneto. A pesar de estos elementos, sinceramente la ejecución me pareció totalmente fallida.
Sin embargo, como en otro eventos previos, la jugada comercial le funcionó de maravilla a Marvel. Durante el mes de Junio de 2021 en que tuvo lugar el evento, las ventas de todas sus series aumentaron de forma importante. Por ejemplo, Patrulla X pasó de los 66.000 ejemplares a casi los 90.000 (un 50% más) en su último número, el 21. Y con el relanzamiento vendieron 250.000 ejemplares en el número 1 pero más de 95.000 en su número 2, lo que son cifras muy superiores a las que tenía la colección en los meses previos al evento. Fijaros también en los ejemplos de Merodeadores o X-Force. De hecho, cuando vemos las ventas del número 1 de El juicio de Magneto, se entiende que los editores quisieran cerrar Factor-X teniendo en cuenta que el número 8 ya sólo vendió 25.000 ejemplares. Dicho esto, las desastrosas ventas de los números 3 y 4 del Juicio muy por debajo de las de Factor-X indican que los lectores realmente no apostaron por este comic. O que leyeron el número uno y huyeron espantados.
N.º
mes
ventas
Patrulla X
20
mayo
66258
Patrulla X
21
junio
89924
Patrulla X
Esc. Planetaria
junio
89263
Patrulla X
1
julio
248000
Patrulla X
2
agosto
95200
Merodeadores
20
Mayo
29558
Merodeadores
21
junio
64517
Merodeadores
22
julio
36103
X-Force
19
mayo
33180
X-Force
20
junio
55750
X-Force
21
julio
34738
Factor-X
8
abril
25437
Factor-X
9
mayo
32464
Factor-X
10
junio
67624
Juicio Magneto
1
agosto
117300
Juicio Magneto
2
septiembre
60017
Juicio Magneto
3
octubre
21372
Juicio Magneto
4
noviembre
16106
Dentro de todo, si hay que reconocerle un punto de originalidad, ciertamente esto no se había hecho antes en Marvel Comics, pero en el momento que la oficina-X plantea una nueva fiesta para 2022, le están quitando lo único positivo que podría decirse que tuvo esta Gala. Por mi parte, tengo claro que NO compraré el especial que Panini va a poner a la venta en octubre con la Gala de 2022, con un precio desorbitado de 8.95 €uros.
Me doy cuenta que la mayoría de elementos que estoy desglosando no se refieren a aspectos de los comics actuales. El propio concepto de Krakoa y las resucitaciones viene desde el comienzo de HoX – PoX, y la Gala Fuego Infernal fue el año pasado. Pensando en ello, me doy cuenta que probablemente el primer año y medio aún consideraba a esta franquicia «en construcción», y la curiosidad por ver hacía donde nos llevaba Hickman era superior a los diferentes reparos que le pudiera ver en las series individuales. Creo que el final de X de Espadas marcó el final del periodo de gracia y a partir de ese momento la valoración de los comics mutantes pasó a ser igual que el resto de grapas que compro. Partiendo claro que creo que nunca di un margen de más de un año no a un comic concreto, sino a toda una línea editorial, lo que indica mi amor a los personajes. A partir de ese momento, compraba la grapa pero como no me convenciera o no me entretuviera, dejaba de comprarlo a la primera oportunidad al final de algún arco.
Y desde ese momento y con esa perspectiva fue cuando los problemas se hicieron evidentes en cascada. Primero dejé de comprar Nuevos Mutantes, la Gala Fuego Infernal como digo me pareció un bluff, y la posterior miniserie El Juicio de Magneto puede ser fácilmente uno de los 3 peores comics de Marvel que he leído en los últimos cinco años. Aunque debería haber dejado Merodeadores antes, mi yo completista no pudo evitar comprar toda la etapa de Gerry Duggan, a pesar que todo lo que vino después de esta Gala fue un relleno sin interés. Y la forma en que se libraron de Moira McTaggert en Inferno no me gustó nada.
A todo esto, tengo claro que el objetivo de Marvel y Panini es el fondo es intentar que compres este mes al menos un comic más que el mes anterior. Y es comprensible y hasta lógico que si los eventos y los relanzamientos venden grapas a corto plazo, Marvel siga haciéndolos. Pero quizá la gota que colmó el vaso este mes de julio ha sido conocer que Panini decidió unificar en una grapa doble las colecciones Immortal X-Men de Kieron Gillen y X-Men Red de Al Ewing que no tienen nada que ver entre si, con el consiguiente incremento de precio. El hecho que Panini haya titulado su grapa Inmortal Patrulla-X ya indica que sabe que no son dos series en igualdad de condiciones, una es la que los lectores querriamos leer (a priori), y la otra es la secundaria. En mi caso, no siendo mala, no conecté demasiado con SWORD ni llegué a tener claro que nos quiso contar Ewing con esta serie que fue cerrada cuando apenas llevaba ocho números. Sin saber las ventas en España, en USA el nº 8 vendió tan sólo 25000 ejemplares, lo que me lleva a pensar que Panini ha debido pensar que esta grapa no se vendería por si misma. Su solución, me parece indecente, obligando a sus lectores a pagar más por un contenido que no le interesa para empezar. Comprobar que encima la historia de Inmortal Patrulla-X 1 no me ha interesado nada ha sido como la gota que colmo el vaso. Teniendo en cuenta las subidas de precios exageradas de Panini que se han ido produciendo, se acabó comprar algo que no me gusta y que claramente no está pensado para mi.
Comentaba antes que parecía que los editores de Marvel habían olvidado a qué se dedican, que es crear historias que entretengan a su audiencia. Y es totalmente lícito que una editorial busque captar a un público diferente al que les ha mantenido todos estos años comprando sus comics mes tras mes. Es un riesgo para ellos, pero tienen todo el derecho a plantear los cambios que ellos estimen oportunos, para eso los personajes son suyos. Sin embargo, no tengo claro que realmente ese público «diverso» que buscan quiera leer comics en grapa que obliguen a compras mensuales que además te obligan a hacer compras adicionales cada pocos meses al involucrar estos comics en eventos sucesivos.
Viendo como muchos de los últimos proyectos de la oficina X se anunciaron como series regulares pero han terminado siendo miniseries de 4-6 números me indica que NO hay tanto mercado para la enorme cantidad de colecciones que Marvel publica todos los meses y que la franquicia plantea historias cortas que puedan resultar rentables a pesar de todo. Y mientras hace eso con las series «menores», Marvel sigue apostándolo todo a los reinicios y renumeraciones, como estamos viendo con Inmortal Patrulla X y X-Men-Red, o a eventos continuados como el inminente Judgment Day que enfrentará a Vengadores, Patrulla X y Eternos. La sensación es que aunque de cara a la galería dicen buscar públicos diversos, mientras siguen confiando en el lector veterano de siempre que sigue comprando habitualmente y que cuando llegan estos crossovers acaban picando. Hace unos pocos meses hubiera dicho ACABAMOS picando porque me incluiría en los compradores potenciales. Ahora mismo ya no estoy seguro.
De momento voy a aplicar el dicho de «poner mi cartera donde pongo mis opiniones». Seguiré comprando Patrulla X porque es la única que me muestra a héroes haciendo cosas de héroes y X-Force porque a pesar de todo me entretiene la amoralidad de Bestia y ver a Lobezno siempre está bien, pero paso de todo lo demás. Y me doy hasta el comienzo de los próximos eventos para decidir si no abandono alguna de estas series. Acepto que un lector veterano de más de 40 años igual no es público objetivo que está buscando Marvel, pero seguramente un porcentaje mayoritario de las personas que compramos sus comics de superhéroes queremos ver a personajes que realizan acciones heroicas, y aunque estamos en la cínica era de las narrativas de los antihéroes, por favor no nos vendáis a villanos realizando actos inmorales como héroes, porque lo que vais a conseguir que muchos compradores/fans de siempre del Universo Marvel dejemos de comprar vuestros comics.
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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