Todas las entradas por igverni

Crítica de Lo que hacemos en las sombras temporada 4 (HBO Max)

Lamentablemente, la cuarta temporada de Lo que hacemos en las sombras recién emitida en HBO Max comete el peor error que puede sufrir una comedia, dejar de ser graciosa.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Serie planteada como un falso documental ambientado en Staten Island que sigue a tres (cuatro) vampiros que llevan viviendo juntos cientos de años.

En esta cuarta temporada, los vampiros vuelven de su viaje y descubren que su mansión está a punto de derrumbarse y que hay una nueva criatura en casa.

La serie creada por Jemaine Clement ha contado con 10 episodios en esta cuarta temporada de 25 minutos cada uno, con Paul Simms como showrunner de esta temporada. Estos episodios han sido dirigidos por Yana Gorskaya (4 episodios), Kyle Newacheck (4), Tig Fong (1) y DJ Stipsen (1). En los guiones, Simms escribe tres espisodios, el primer y último de la temporada y el cuarto, con el resto de escritores de su sala de escritores encargándose casi a razón de un escritor por episodio.

En el reparto encontramos a los habituales Kayvan Novak como Nandor el Implacable, Matt Berry como Leslie «Laszlo» Cravensworth, Natasia Demetriou como Nadja de Antipaxos, Harvey Guillén como Guillermo de la Cruz y Mark Proksch como Colin Robinson (en esta temporada Baby Colin). En esta 4ª temporada, también encontramos a Kristen Schaal como La Guía – Una enviada del Consejo Vampírico a la que le gusta flotar y a veces hablar con voz demoníaca que en esta temporada se hace amiga de Nadja y la ayuda a convertir la sede del Consejo Vampírico en un club nocturno vampírico. Anoop Desai es el Djinn, el genio mágico de Nandor, mientras que Parisa Fakhri vuelva al papel de Marwa – la ex esposa resucitada de Nandor, ahora prometida

Me ha dado muchísima pena comprobar como la mejor comedia de la televisión ha perdido completamente su toque en esta cuarta temporada. Y no es que una trama concreta no me ha gustado, es que ninguna creo que funciona igual de bien que lo que nos ofrecieron las anteriores temporadas. Quizá una parte importante del fracaso de esta cuarta temporada parte del hecho que Nandor, Nadja y Laszlo van a su bola y casi no comparten minutos en pantalla, lo que va en contra de la propia dinámica de la serie y lo que ayudó a engancharnos en primer lugar. Esto ya sucedió en parte durante la tercera temporada, pero en ésta el problema se hace dramático, al no conseguir enganchar con ninguna y no ser suficiente con la ironía de Guillermo.

Nandor pasa casi todo el tiempo haciendo el tonto con el djinn que ha encontrado en una lámpara (realmente la clave para sacar al genio se la da Guillermo), con unas tramas que giran alrededor de su intención de volver a casarse. Nadja junto a La Guía se dedican a ponen en marcha su club para Vampiros Nadja´s como medio para ganar pasta que les permita pagar las reformas que hay que realizar en su mansión. Y mientras, Laszlo se quedó en la casa cuando Nandor, Nadja y Guillermo se marcharon al final de la temporada anterior para criar a un Colin Robinson renacido en el cuerpo de un bebé y que irá creciendo a medida que avanza la temporada.

Entiendo que igual el problema no es la serie sino mi yo espectador, y con lo que antes me partía de risa ahora me deja indiferente. También podría decirse que siendo esta la cuarta temporada se ha perdido de alguna manera la sorpresa y eso hace que no encuentre divertidas las situaciones. Sin embargo, la tercera temporada tampoco era novedosa y me reía un montón en prácticamente todos los episodios, aparte que todo lo relacionado con Colin Robinson es novedoso. No, se trata pura y simplemente que las situaciones planteadas no son tan divertidas. Del Colin adulto al Colin niño hay un abismo de situaciones que no son divertidas, pero tampoco lo es casi nada del club de Nadja, un fail absoluto de argumento. Episodios como el del novio de Guillermo o el cameo de Soffia Coppola son de las pocas cosas realmente divertidas de la temporada, pero me ha parecido que es demasiado poco, demasiado tarde en la serie como para hacer que la valoración pueda ser mejor. El final ofrece una idea interesante sobre que para los vampiros las cosas siempre vuelven a su orden establecido, dando igual las vueltas que haya podido dar la serie. Algo que sólo el factor humano de Guillermo puede cambiar. Cómo idea me parece chula, pero de nuevo, me parece muy poco para una temporada completa.

Creo que Lo que hacemos en las sombras es el ejemplo perfecto de serie que ha quemado su premisa y su humor, y hubiera sido mejor que los creadores le hubieran dado un final satisfactorio la temporada pasada. O en esta. No es el caso, porque he leído que FX / HBO Max ha confirmado la producción no sólo de una quinta temporada, sino también de una sexta. Entiendo que detrás de una producción de este tipo hay muchas familias que viven de ella y cuyo sueldo depende de su renovación que ahora vivirán un par de años tranquilos (bien por ellos), pero creativamente la serie ha perdido su toque y su interés.

En todo caso, dado que sólo estoy suscrito a HBO Max un par de meses al año coincidiendo con Juego de Tronos, igual si el año que viene estoy un poco aburrido me animo a ver la siguiente temporada. Cosas más raras se han visto.

Comparto el trailer de este temporada:

¡Qué mal me sabe haber asistido a la caída de Lo que hacemos en las sombras! Y me resulta curiosísimo ver como unos creativos han perdido el norte de este manera, no consiguiendo crear una temporada realmente divertida, confirmando que la fórmula se ha agotado.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Leyendo Los Vengadores de Jonathan Hickman – Parte 5: Time runs out

La etapa de Jonathan Hickman en Vengadores y Nuevos Vengadores terminó en una monumental saga final: Time runs out, unos comics que nos dejaron a las puertas de Secret Wars y que toca valorar en este artículo que cierra la serie de artículos en los que he analizado esta etapa de Hickman, y que puedes en estos links (Parte uno, dos, tres y cuatro)

LOS VENGADORES 35-44 de Jonathan Hickman, Stefano Caselli, Mike Deodato Jr., Mike Mayhew, Jim Cheung, Paco Medina, Nick Bradshaw, Dustin Weaver y Kev Walker(Septiembre 2014 – Abril 2015)

Hickman planteó Time runs out, el último arco en Vengadores y Nuevos Vengadores como una historia unitaria con múltiples situaciones y personajes que saltaban de una colección a la otra. Estamos hablando de 20 grapas publicadas a lo largo de ocho meses que culminaron en un final abierto que nos lanzó de cabeza a las Secret Wars.

El que Steve Rogers recordara en el anterior arco de Original Sin la traición de los Illuminati al comienzo de la etapa de Hickman destrozó el statu-quo de los Vengadores, al poner a uno de sus miembros principales contra Tony Stark (miembro fundador) y partiendo el grupo por la mitad, con un enfrentamiento que llegará hasta el último número de la colección. Pero antes, el inicio de Time runs out plantea la primera gran trampa narrativa de Hickman de lo que se supone era el climax de una etapa iniciada hacía casi dos años, al plantear un salto temporal de 8 meses entre el final de Vengadores 34 y inicio de Vengadores 35. Un salto temporal que pretendía sorprender al lector con la nueva situación del universo Marvel pero que resulta totalmente fallida porque resulta el concepto clave no te lo acabas de creer.

Y es que en estos 8 meses Roberto DaCosta ha comprado I.M.A. con el poder económico de Industrias DaCosta y dirige sus esfuerzos científicos desde la Tierra Salvaje para intentar derrotar a las fuerzas cósmicas que han puesto en marcha las incursiones, formando los que serán los «Multiversal Avengers» con Thor, Hiperion, Ex Hihilo, Abyss, Starbrand y Nightmask. Mientras, Sam Guthrie y Smasher han sido padres y viven en Chandilar, hogar de los Shi´Ar, aunque pronto volverán a la Tierra. Estos dos elementos entran dentro de lo normal y no son problemáticos. El problema es que descubrimos que en estos 8 meses Steve Rogers ha tomado el control de SHIELD y tiene su propio grupo de «SHIELD Avengers» formado por Capitana Marvel, Capitán América (Sam Wilson), Ojo de Halcón y Máquina de Guerra entre otros, formando un grupo paramilitar centrados en detener a unos Illuminati ampliados que han tenido que esconderse y actuar desde la clandestinidad. Unos Illuminati formados por Reed Richards, T´Challa, Bestia, Hulk Doc Green, Capitán Britania, Chaqueta Amarilla, Rayo Negro, Amadeus Cho y unos desaparecidos Iron Man y Doctor Extraño. Y mientras, Namor y la Cábala de Thanos siguen a lo suyo masacrando mundos con cada nueva incursión sin la menor interferencia de Rogers. Una locura total.

Y es una locura porque el recuerdo de Civil War (2006-2007) de Millar y McNiven estaba aún muy presente entre los lectores. Y si Millar consiguió que Tony Stark fuera claramente el «villano» que se enfrentaba a un Steve Rogers que claramente estaba haciendo lo correcto, Hickman tiene el dudoso honor de convertir a Rogers, en ese momento en su versión envejecida tras lo vivido en la etapa de Rick Remender en su colección, en un casi dictador fascista que hará lo que sea por detener a los Illuminati simplemente por haber hecho todo lo que estuvo en su mano para evitar la destrucción de la Tierra 616 tras una incursión, mientras mira hacia otro lado ante la Cábala de Thanos que sigue realizando masacre tras masacre sin que Rogers se inmute. Si, se que me repito, pero es que esto es muy, muy loco, y totalmente absurdo.

Debo reconocer que no recuerdo ahora mismo un salto temporal de este calibre -8 meses- en una serie principal del Universo Marvel (o de DC) que haya resultado satisfactorio. Y tampoco lo es la historia planteada por Hickman. No sólo porque este statu-quo no tiene reflejo en ninguna otra serie del universo Marvel durante esos meses. Por ejemplo, en los 4 Fantásticos. Pero lo principal es que no me creo que SHIELD pueda ser controlada de esta manera por un Rogers casi-fascista durante tantos meses sin frutos, pero tampoco me creo que los Illuminati puedan eludirles durante tanto tiempo, ni las muestras de extrema inteligencia y previsión de hechos futuros que hacen Doc-Hulk y Bestia, que bordean la omniscencia. En estas páginas tenemos al peor Hickman de engranaje, al que le dan igual los personajes con tal que la trama llegue donde se supone que tiene que llegar, y que usa el salto temporal para adelantar tramas de forma artificial.

Es muy sintomático que cuando por fin tenemos la reunión (enfrentamiento) de los tres grupos de Vengadores, SHIELD AVENGERS, New Avengers de Roberto DaCosta y los ILLUMINATI, sea la inteligencia de Reed y Susan Storm los que consigan detener la lucha. Y sean los Illuminati los que plantean un plan para detener la cábala de Thanos, algo que al Rogers enfadado le daba completamente igual. Hickman sí se muestra como un experto en la utilización de grandes cantidades de personajes, ya que en este momento añade al Universo Ultimate (1616), que tendrá una gran importancia de cara a las Secret Wars al ser ambos mundos los últimos de todo el multiverso. Una Tierra 1616 en la que el Reed Richards «malvado» del universo Ultimate tiene también sus propios planes para salvar SU realidad.

La colección de Vengadores cierra con un ataque a la Tierra de los reinos espaciales en un último intento de salvar la realidad en la creencia que destruyendo a la Tierra se arregla el problema. El ataque es repelido por el hasta ese momento casi desaparecido Tony Stark poniendo en marcha todos los planes iniciados casi desde el inicio de la etapa de Hickman, la esfera de Dyson alrededor del Sol y la Tierra alternativa fusionada con nuestro planeta en Rogue Planet (nº 24.1). Tras el evento AXIS Tony se convirtió en una versión aún más prepotente y sobrada de si mismo, protagonizada una serie Superior Iron Man cuyo adjetivo (recordando la celebrada etapa de Dan Slott en Spiderman) ya dejaba claro el tipo de persona. Y en ese sentido tiene cierto sentido el Tony gilipollas que tenemos en estas páginas.

Pero lo que me molestó sobremanera, y lo sigue haciendo a día de hoy tras volver a leerme estos comics, es el final de Vengadores 44 en el que Steve abandona su puesto ante la inminente incursión de la Tierra 1616 para darse de hostias con Stark. Durante 8 meses intentó detener a Stark por intentar salvar la Tierra 616 de una forma que a él no le gustó, y ahora le quiere zurrar porque aparentemente todo lo que los Illuminati plantearon no va a ser suficiente para salvar el universo de la última incursión. Steve siempre ha buscado ayudar y construir, esta versión de Hickman en la que prefiere ver el mundo arder con tal de tener su venganza contra Stark NO es mi Capitán América. Me parece penoso, la verdad, y es un final terrible a este volumen de Vengadores. Un final que además es un NO-final, al dejar todo abierto ante una última incursión que será desarrollada en el primero número de Secret Wars, lo cual no hace sino aumentar mi frustración ante el final de una etapa que resultó super anticlimática y decepcionante.

Luego hay que comentar el tema del baile de dibujantes. La etapa se inició en Vengadores 35 dibujado por Jim Cheung, Paco Medina, Nick Bradshaw y Dustin Weaver, cada uno contando una de las tramas del comic. En los 9 números restantes tenemos a Stefano Caselli en cinco (el último número nº44 ayudado por Kev Walker), Mike Deodato Jr. en tres (a los que hay que sumar tres números más de Nuevos Vengadores) y a Mike Mayhew. Y dentro que Caselli y Deodato no son malos en absoluto, les veo en estos comics sólo correctos, no se si por la sobrecarga de personajes que hay en estos comics o por los propios plazos de entrega.

Dado que Time Runs Out tiene un orden de lectura alternando Vengadores y Nuevos Vengadores, la sensación gráfica de este arco de 20 números es de batiburrillo total, algo que no ayuda a disfrutar de la experiencia lectora. A Caselli, Deodato y otros en Vengadores hay que sumar en Nuevos Vengadores al propio Deodato en tres números, Kev Walker en cuatro, Valerio Schiti, Simon Kudranski y Dalibor Talajic. Excepto en el caso de Deodato que dibuja Vengadores 39 y la mitad de Nuevos Vengadores 28 (la otra mitad está dibujada por Mike Perkins) donde se narra el enfrentamiento entre los SHIELD AVENGERS y los ILLUMINATI, no hay dos comics seguidos seguidos dibujados por el mismo dibujante. Gráficamente, me parece un desastre.

Por estos motivos, la relectura de este Time runs out en la parte de Vengadores ha resultado super decepcionante, incluso reconociéndole a Hickman el mérito de haber planteado una historia tan ambiciosa y compleja. Pero la complejidad sin carisma ni empatía hacia los personajes a mi al menos no me funciona.

PUNTUACIÓN: 6/10

NUEVOS VENGADORES 24-33 de Jonathan Hickman, Kev Walker, Mike Deodato Jr., Valerio Schiti, Simon Kudranski, Mike Perkins y Dalibor Talajic (Septiembre 2014 – Abril 2015)

Aunque como ya he comentado las tramas de Vengadores y Nuevos Vengadores se están cruzando a lo largo de Time Runs Out, en esta parte de la reseña me voy a centrar en los sucesos que tienen lugar en el multiverso fuera de la Tierra 616. Por un lado con los Multiversal Avengers liderados por Thor e Hyperión viajando por el multiverso para derrotar a los que se cree que son los causantes de las incursiones y la contracción del multiverso, los poderosos Black Priests y Rabum Alal, El gran Destructor. A eso hay que añadir el destino de un Doctor Extraño que llevaba meses perdido y de un Doctor Muerte que va a tener una importancia capital en todo lo que vamos a leer a partir de este momento, y sobre todo en las Secret Wars posteriores.

Hickman en positivo plantea tramas complejas que se van alternando de forma que mantiene el interés a nivel general. Pero con la relectura veo que ha planteado tramas y personajes que sugerían una importancia que luego no han tenido en realidad, siendo de nuevo el engranaje necesario para que la historia-río avance hasta donde debe llegar. En este sentido, resulta hasta ridículo la resolución de los Black Priests, unos seres super poderosos que se creía eran villanos pero realmente estaban destruyendo realidades porque creían que haciéndolo detendrían la contracción y salvarían el multiverso. Con el añadido de encontrarse los Multiversal Avengers que el Doctor Extraño es ahora el señor que los controla, un giro super loco como digo necesario para la trama que sirve para borrar de un plumazo a esta raza.

Algo similar nos pasa con Rabum Alal, el Gran Destructor y creador de las Black Swams que resulta ser… Victor Von Muerte, que ha viajado por el tiempo y el multiverso junto al Hombre Molécula para impedir la destrucción que plantean los verdaderos villanos de todo, los Yvory Kings. Y es que el problema es que en estos números asistimos a una situación en la que la historia previa nos había informado que los grandes villanos eran unos (Black Priests y Rabum Alal), para de repente descubrir que realmente no son ellos, sino los Yvory Kings, que resultan pertenecer a la raza de los Beyonders (Todopoderosos, recodando el creador de las Secret Wars originales de los años 80). Esto al final es una forma un tanto burda de complicar una trama que no era tan compleja una vez piensas sobre ello.

Si a eso le sumamos el estilo de escritura de Hickman que se caracteriza por contar la historia de forma fragmentada y no lineal, añadiendo al final detalles clave en la comprensión de la historia, me queda la sensación casi que Hickman se ha hecho trampas al solitario, planteando nuevas amenazas aún más grandes para que olvidemos que las tramas que estaban abiertas están siendo cerradas de forma anticlimática y bastante insatisfactoria.

Obviamente lo que hace Hickman es digno de elogio, porque está moviendo numerosas tramas de forma simultánea que implican a decenas de personajes, algo nunca visto a esta escala en unos comics Marvel. Y realmente no hace «trampas» aunque lo parezca, ya que estoy convencido que la mayoría de elementos y tramas estaban en su cabeza (más o menos) desde casi el comienzo de su historia-río, aunque no fueran presentados en la historia hasta el último momento. Algo que queda super patente en el arco de Muerte y el Hombre Molécula, que de alguna manera salvan la situación mientras les pone en primera línea para las Secret Wars. Pero aún aceptando que esto es así y es que la historia de Hickman es la que es, en la relectura todo el arco de Muerte resulta demasiado conveniente.

Comentaba antes el batiburrillo gráfico que son las 20 grapas de Time Runs Out. Pero por el lado de Nuevos Vengadores la cosa es aún peor, porque Kev Walker, que dibuja cuatro números, Simon Kudranski y Dabibor Talajic son dibujantes mucho más flojos que por ejemplo Stefano Caselli que dibuja en la colección vecina. Sólo Mike Deodato salva un poco los muebles de esta colección, pero al batiburrillo hay que sumarle unos dibujantes que en el mejor de los casos se quedan en sólo correctos. Algo que también ayuda a que la lectura de estos comics sea insatisfactoria.

En su etapa reciente en Patrulla X me quejaba que Hickman estaba tan centrado en el worldbuilding que se olvidaba hacer cada una de las grapas individuales una experiencia apasionante. Diría que esto mismo lo encontramos en estos comics, todo es correcto pero le falta elementos realmente potentes a lo largo de los diferentes números. La venganza de T´Challa hacia Namor es uno de esos momentos, pero el propio Hickman se encarga de borrar su importancia al poner en marcha la siguiente parte de su historia con la entrada del universo Ultimate. Para más inri, es que Hickman ni siquiera termina la historia en estas páginas, de forma que bajo cierto punto de vista estos 77 números de Vengadores y Nuevos Vengadores (más 21 de Vengadores Mundiales) al final no han sido más que un previo de Secret Wars. Un preludio obviamente demasiado largo.

En el caso de Nuevos Vengadores reconozco que este NO-final no me dejó el mismo mal sabor de boca que en Vengadores, pero sumando el dibujo y unas tramas que aparentan ser más complejas de lo que son en realidad, la relectura me deja sensación que Hickman se ha desinflado a marchas forzadas, y de alguna manera no consiguió mantener el hype que él mismo creó en los estupendos 6 números iniciales.

Realmente no son malos comics, pero no diría que sean notables. O al menos, no encajan con el tipo de comics de superhéroes que me gusta leer. Empezando por un dibujo que globalmente me parece montonero por la falta de consistencia y estabilidad.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

BONUS-TRACK. Tras leer estos comics de Vengadores y Nuevos Vengadores, obviamente me queda una última lectura y un último artículo por escribir, para analizarlas Secret Wars de Hickman, Esad Ribic e Ive Svorcina, la maxiserie donde culminó la historia río de Hickman. ¡Os espero la semana que viene!

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Werewolf by night de Michael Giacchino (Disney+)

Disney+ acaba de estrenar el primer especial de Marvel Studios justo a tiempo para Halloween, al tener de protagonista al mítico Werewolf by night, el hombre-lobo de la Marvel de los 70, con un especial de presentación que ha sido dirigido por el hasta ahora compositor Michael Giacchino y que se plantea como un homenaje al cine clásico de monstruos.

PUNTUACIÓN: 8/10

Jack Russell es un descendiente de la rama de humanos alterados místicamente conocidos como Lycantropes. Durante la noche de la luna llena y las dos noches que lo rodean, se ve obligado a mutar en un hombre lobo, una forma grande y poderosa que es un híbrido de humano y lobo, y pierde su intelecto humano. A través de una serie de eventos, también es capaz de mutar voluntariamente fuera de la luna llena, momento en el que permanece en control.

En agosto de 2021, Marvel Studios anunció que estaba desarrollando un especial de televisión con temática de Halloween para Disney+ que se centraría en el Hombre Lobo (Werewolf by night). Michael Giacchino fue contratado para dirigir el especial después de haber puesto la música a varias películas del MCU y conectar con Kevin Feige. Este especial es un sueño hecho realidad para él, que se confiesa super fan de las películas clásicas de terror de los años 30 y 40, y también de series como Twilight Zone o la película Poltergeist. Para este especial Marvel ha contado con escritores de la casa, ya que el guion ha sido escrito por Heather Quinn y Peter Cameron. Quinn trabajó en Hawkeye mientras que Cameron lo hizo en Wandavision y Moon Knight.

Werewolf by night es un especial de 53 minutos de duración rodado en blanco y negro con el objetivo de recordar a las películas clásicas que les han servido de inspiración. Obviamente Giacchino ha realizado la música de este especial. Junto a él, encontramos la fotografía de Zoë White y el montaje de Jeffrey Ford.

En los papeles principales encontramos a Gael García Bernal como Jack Russell / Hombre Lobo, un cazador de monstruos que ha sido afectado por una maldición que lo convierte en hombre lobo. Laura Donnelly es Elsa Bloodstone, la hija del famoso cazador de monstruos Ulysses Bloodstone a quien no le gusta la tradición de su familia de cazar monstruos. Finalmente, Harriet Sansom Harris interpreta a Verusa, la esposa de Ulises que es la líder de un grupo secreto de cazadores de monstruos.

Giacchino enfocó el especial como un episodio de The Twilight Zone, en el sentido de que presentaría «una noche en la vida de Jack Russell y Elsa Bloodstone.» Esto les permitió evitar tener que cubrir elementos del origen de los protagonistas, pudiendo concentrarse en el aquí y ahora e ir al grano con una historia contada en menos de una hora. La sensación de episodio de una antología es total, ya que la historia es autocontenida y completa en si misma, aunque por supuesto dejan entrever relaciones que pueden dar mucho juego en el futuro. De hecho, me llama la atención que nada de la sinopsis llega a ser explicado durante el especial, dejando realmente el origen de Jack como un libro en blanco que pueda rellenar el siguiente creativo que se haga cargo de estos personajes. ¿Hay algo más comiquero que eso?

Y la verdad es que creo que este especial es un éxito total. Éxito en su parte de homenaje al cine clásico, éxito en el uso del blanco y negro y de unos efectos prácticos que quedan bien en pantalla y no cantan casi nunca, y éxito en el formato y la duración de una historia que por otro lado no busca inventar ninguna rueda sino contar una buena historia que no pareciera lo típico esperable del MCU.

La verdad es que Gael García Bernal y Laura Donnelly están sólo correctos en este especial, cumplen con lo que se espera de ellos pero no diría que tienen una excesiva química entre ellos no resultan especialmente carismáticos interpretando a sus personajes. Dicho esto, hay unas buenas coreografía y aunque no estamos en una película de terror, hay un par de sustos que están chulos. La transformación de Jack en el Hombre Lobo es más sugerida que mostrada, lo que me gusta, y su figura siempre a contraluz es rara pero a la vez creo que queda muy bien en una historia con este feeling al cine clásico.

Estoy tan cansado de series que alargan tramas que no dan tanto de si para rellenar minutos o episodios enteros (¿alguien dijo Andor?), que ver que Marvel se ha atrevido a estrenar un especial de este tipo que tiene tan claro el tipo de entretenimiento que es y que no necesita ni una hora para contar lo que quiere contar, yendo al grano desde el minuto uno, que me flipa y espero marque un punto de inflexión y permita la producción de otros especiales protagonizados por todo tipo de personajes del MCU.

Reconozco que tenía mis dudas con Michael Giacchino, pero el experimento de este especial ha salido más que bien, espero que Marvel se anime y cuente con él para próximos proyectos, quien sabe si con más importancia dentro del MCU.

Y aunque también puede decirse que la historia se queda un poco corta (por la propia naturaleza del producto) y tiene mucho menos terror del que yo esperaba (obviamente es un especial de Disney / Marvel, no de Blumhouse), es indudable que Marvel mantiene su apuesta por la variedad y de nuevo ha creado un especial que en estilo y temática no tiene nada que ver con ninguna de las series que se han estrenado hasta la fecha en Disney+. Lo cual no puede alegregrarme más, la verdad y creo que es algo super positivo de Marvel, incluso cuando alguna serie suya no me haya gustado demasiado.

Comparto el trailer de este especial:

Muy chulo el especial Werewolf by night estrenado en Disney+. Super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de She-Hulk: Abogada Hulka Episodio 8 (Disney+)

Tras dos episodios bastante flojos, She-Hulk: abogada Hulka recupera el tono gracias a la vuelta a la comedia legal y al invitado especial que llevábamos semanas esperando: ¡MATT MURDOCK!!

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Episodio 8. A croar y a por todas.

Hulka representa a Rana Saltarina, herido tras un fallo en su supertraje hecho a medida.

Penúltimo episodio de Hulka en el que por fin tenemos a Matt Murdock. (Charlie Cox), que acompaña a la protagonista Tatiana Maslani. El episodio de 36 minutos de duración (29 sin los títulos de crédito) ha sido dirigido por Kat Coiro (que excepto los dos anteriores episodios se ha encargado de dirigir toda la serie), con guion de Cody Ziglar. La creadora Jessica Gao no volverá a los guiones de la serie hasta el último episodio de la temporada, que se emitirá la semana que viene.

Justo a Maslani y Cox, en este episodio veremos de nuevo a Griffin Matthews como Luke Jacobson, un diseñador de moda especializado en trajes de superhéroes, y Brandon Stanley como Eugene Patilio / Leap-Frog, el hijo de un rico cliente de GLK&H que intenta convertirse en un luchador contra el crimen con un disfraz con temática de rana.

Llevábamos tanto tiempo esperando ver a Daredevil en esta serie que la verdad es que el episodio ha sido super satisfactorio en todos los aspectos. Empezando por el retorno a los casos legales que habiamos abandonado en los dos últimos episodios. La aparición de Matt Murdock es super carismática y divertida. En el juzgado Matt barre el suelo con Jennifer ante un caso que no tenía demasiada sustancia, pero luego la típica pelea entre Hulka y Daredevil provocada por una confusión no puede ser más comiquera y me encanta. En los últimos episodios el CGI se veía más acartonado de lo normal, pero parece que se guardaban el presupuesto para este episodio (y espero que el próximo, claro). Las acrobacias de Daredevil estan geniales en el episodio y mola ver a Hulka por fin con su traje superheroico que habían estado ocultando hasta ahora.

Hablado de trajes, Marvel Studios ha optado por presentar a Daredevil en el MCU con un traje amarillo y rojo que recuerda al primer traje de los comics. Esto tiene sentido dado que se supone que la serie de Netflix no cuenta en continuidad, pero dentro de estar bien en lo referido al espíritu comiquero, la verdad es que el traje creo que no acaba de quedar bien, en especial la máscara. En todo caso, se trata de un cameo en la serie de otro personaje, confío que de ahora a 2024 en que tiene que estrenarse Born Again puedan limar estos elementos que funcionan peor de cara a presentarnos a Daredevil con su traje rojo definitivo del MCU.

Pero además, el humor que DD hace a costa de la habilidad de Jennifer con las matemáticas es buenísimo, y que nos muestren a Matt como el picha brava que se lleva a todas las chicas de calle es otro elemento super comiquero que me ha dejado con una sonrisa. Y es que como digo, todo el episodio de hoy me ha gustado y me ha dejado por fin satisfecho. Reconociendo eso si que el papel de héroe/loser/¿villano? de Leap Frog es gracioso aunque un tanto penoso. En todo caso, creo que pega con el tono del episodio y de la serie en general, por lo que no desentona.

También me gusta el cliffhanger con el que nos han dejado en el final del episodio, anticipando un final de temporada que puede ser apasionante. Por cierto, que Damage Control se encuentre en la gala justo a tiempo para detener a Hulka cuando pierde el control al ver que los villanos de Intelligencia intentan desacreditarla mostrando imágenes de su vida privada me sugiere que forman parte de esta organización del gobierno y todo es un plan enrevesado para poder controlar a Jen y forzarla a que se una a su organización. Veremos si la semana que viene se confirma si tengo razón, pero todo lo que no sea eso creo que sería un ejemplo de «porque si» que no molaría, y espero que no vayan por ahí.

Aparte, queda el tema de la sangre de Jennifer que se supone que consiguió Miller durante su cita con Jen. Como comenta Jennifer a modo de broma rompiendo la cuarta pared, ¿puede ser el preludio de un enfrentamiento con un Hulk Rojo en el climax de la temporada? En este caso, espero que no y que justo se quede en eso, en una broma sin más recorrido. Pero la verdad es que molaría un montón tener un momento así en televisión.

Me doy cuenta que he escrito poco sobre Hulka en esta reseña, más allá de lo bien que le quedan las mallas super heroicas y las repercusiones del cliffhanger final. La verdad es que Tatiana Maslani tiene una buena química con Charlie Cox (o quizá es Cox el que tiene buen química con todo el mundo) y sus escenas juntos están chulas. Pero hay que reconocer que el hecho que Hulka necesite una muleta para que sus episodios molen no habla demasiado bien de la capacidad de los guionistas para crear un concepto televisivo a la altura del carisma del personaje de comic. Espero en todo caso que visto lo visto, consigan dejarnos con buen sabor de boca la semana que viene.

En todo caso, Hulka es una serie de comedia ligera, hay que tener en cuenta esto para no crearse unas expectativas imposibles ante una historia con Daredevil de protagonista invitado, dado que no es un drama ni lo pretende. Reconozco que episodios anteriores me han dejado frío, pero este sí lo he disfrutado.

Comparto el teaser trailer del episodio, una imagen que lo dice todo:

Así si, Hulka. Este octavo episodio por fin ha sido totalmente satisfactorio gracias al carisma de Charlie Cox y nos prepara para el que espero sea un estupendo final de temporada. Ahora sí tengo ganas de ver el siguiente episodio.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de The Scumbag vol. 3 de Rick Remender, Roland Boschi y Moreno Dinisio (Image Comics)

Rick Remender termina The Scumbag (El Cabronazo) en un tercer volumen repleto de mala baba y un humor negro buenísimo que me ha encantado, con un estupendo apartado artístico formado por el dibujante Roland Boschi y el colorista Moreno Dinisio.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El mundo está atrapado en una guerra sin cuartel entre Scorpionus y Moonflower mientras ambos ponen en marcha sus planes para imponer sus versiones de la utopía a todos nosotros. Nuestra única esperanza de liberación es un metalero pervertido y drogadicto, el Agente Scumbag, y su vehículo volador.

Deja de ser un imbécil y ven a dar una última vuelta con RICK REMENDER (Seven to Eternity CLASE MORTAL), ROLAND BOSCHI (Soldado de Invierno, Motorista Fantasma) y Ernie Ray Clementine, ¡para que todo se arregle en un mundo para todos! ¡O todo lo contrario! ¿Por qué íbamos a contarte cómo acaba la historia en este anuncio?

Este tercer y último volumen de THE SCUMBAG recopila los números 11-14 USA

En mi reseña del primer volumen de The Scumbag (El Cabronazo) ya expliqué el problema que Rick Remender tuvo que solucionar al abandonar Lewis LaRosa, el artista original y creador con Remender, la serie tras dibujar únicamente el primer número. Remender optó por una solución extraña dentro del mundo editorial indy, al hacer que nueve dibujantes diferentes dibujaran los comics siguientes pertenecientes a los volúmenes uno y dos del comic. Sin embargo, para estas cuatro últimas grapas que cierran la historia Remender contrató a Roland Boschi, dibujante francés que ya había dibujado el cuarto número, para que estas últimas páginas tengan la consistencia gráfica que el comic no había tenido hasta este momento. Y la verdad es que el resultado gráfico de Boschi junto al colorista Moreno Dinisio está super bien y es uno de los varios factores que hacen que la lectura haya sido super satisfactoria. Boscho triunfa además de con su narrativa al conseguir transmitir el tono de farsa over-the-top que plantea la historia de Remender, consiguiendo que el final del comic sea perfecto.

Leyendo The Scumbag, uno se da cuenta que Remender tenía pensado esta historia con este final tan satisfactorio desde el principio. De hecho, casi diría que a partir del impactante giro final de la historia, Remender plantea toda la historia para poder llegar a ese momento de la forma más adecuada, consiguiendo un final de 10.

Leyendo entrevistas a Remender, él ha comentado en muchas ocasiones que de joven formó parte de la escena punk y anarquista de la Costa Oeste, (mal) viviendo en casas de amigos hasta que pudo empezar a trabajar como animador en películas como El gigante de hierro (1999) Titán A.E. (2000). Su mentalidad antisistema es algo que hemos leído en comics suyos como Deadly Class o más recientemente Death or Glory, no es algo que sorprenda o que sea un cambio reciente. Y es por esto que es normal que el liberal y libertario Remender vea lo que está pasando en la sociedad americana de la actualidad y no pueda estar de acuerdo ni con lo que hacen los simpatizante republicanos de Trump que entrarían de lleno en la ultraderecha, ni tampoco con la deriva de la izquierda radical americana. Y es precisamente contra ambos grupos contra los que Remender dirige una acertadísima crítica planteada como una historia over-the-top que bordea la farsa en muchos momentos.

Todas las personas normales sabemos que los nazis son lo peor, no hay ninguna duda sobre ello. Y Remender realmente se ríe sin pudor de sus villanos para esta historia, Scorpionus, Unos nazis de opereta que resultan especialmente penosos y que enlazan además con los villanos de Spectra de las películas clásicas de James Bond, un género que The Scumbag plantea parodiar.

En este volumen Remender plantea otro puntazo super bueno al echar por tierra esa idea nostálgica sobre que «en los 50 la vida era perfecta». Perfecta, excepto para los afroamericanos y otras minorías, claro. Y tampoco para homosexuales o personas con ideologías políticas de izquierda. El mundo del entretenimiento está sumido en un revival continuo ya que el pasado familiar vende. Y Remender va también contra esto porque no es cierto que los años 50 fueran idílicos, ya que realmente se silenciaron muchas voces discrepantes.

Pero Remender acierta al mostrar a la secta Moonflower que quiere propagar una ideología de amor total, lo que sobre el papel no está nada mal, como unos radicales igual de malos al querer imponer su visión de cómo tiene que ser el mundo, anulando la libertad individual. Esta secta sirve para críticar de forma super certera a todos los integrantes de la filosofías woke radicales que buscan imponer por la fuerza de las cancelaciones su punto de vista siempre bajo el pretexto que es por nuestro bien. Me gusta mucho que Remender se atreva criticar a la ultra-izquierda porque ahora mismo reirse de los nazis es lo super sencillo, pero hay que tener agallas para criticar a estos grupos que en seguida te montan campañas de acoso con la excusa de calificarte como __ista.

Scumbag ha resultado un comic super exagerado en todo, partiendo de su protagonista Ernie Ray Clementine, un loser que quiere conservar su libertad para poder drogarse y emborracharse, un retrato muy poco favorecedor de esas personas de mentalidad libertaria que en cierta forma están viviendo de espaldas a la realidad de la sociedad actual. Como véis, me gusta que Remender tire contra todo el mundo y no escatime en críticas a todos aquellos que él entienda están haciendo que la sociedad americana esté yéndose al infierno con cada elección que pasa.

Entiendo que esta crítica de brocha gorda igual no encaja a todo el mundo, pero la verdad es que yo he disfrutado este comic una barbaridad, no puedo dejar de recomendarlo, en especial a todos aquellos lectores que tengan una mente abierta y no vean el mundo real como un lucha en blanco y negro en la que yo (ellos) tienen siempre la razón y los demás están siempre equivocados. Igual algún lector que peque de sectario hacia uno u otro lado se ve representado y le ofende alguna de las bromas de Remender hacia «los suyos», lo cual igual significa que deberías mirar cuales son prioridades y si de verdad crees que «vive y deja vivir» es una buena filosofía de vida.

Comparto las primeras páginas de este comic:

The Scumbag creo que ha sido un comic super divertido que ha cumplido más que de sobra su función y que ha sabido dar cera a las dos vertientes más radicales del espectro político de forma brillante.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!