Crítica de Zack Snyder´s Justice League (HBO)

Zack Snyder es el Rob Liefeld del mundo del cine. Y en su Zack Snyder´s Justice League estrenado hace unas semanas en HBO tenemos una sobredosis de su vacua potencia visual y su pretenciosa y embarullada narrativa, que traslada a imagen real todo lo malo del grim-n-gritty que sufrimos en el mundo del comics en los años 90.

PUNTUACIÓN: 3/10

Con la determinación de asegurar que el sacrificio definitivo de Superman (Henry Cavill) no fue en vano, Bruce Wayne (Ben Affleck) une fuerzas con Diana Prince (Gal Gadot) para reclutar a un equipo de metahumanos que protejan el mundo de una amenaza inminente de proporciones catastróficas. La tarea es más difícil de lo que Bruce imaginaba, ya que cada uno de los reclutas deberá enfrentarse a sus propios demonios para trascender aquello que los detenía, para unirse y formar de manera definitiva una liga de héroes sin precedentes. Ahora unidos, Batman, la Mujer Maravilla, Aquaman (Jason Momoa), Cyborg (Ray Fisher) y Flash (Ezra Miller) deberán salvar al planeta de la amenaza de Steppenwolf, DeSaad y Darkseid, antes de que sea demasiado tarde.

Versión extendida de «Justice League» (2017), que representará una versión fiel a la visión original de la obra de Zack Snyder, que fue apartado de la producción de la misma tras una tragedia personal y reemplazado por Joss Whedon. (Filmaffinity)

En mi reseña de Justice League (2017) ya comenté los problemas que tuvo el rodaje y post-producción de la película, que provocó el abandono de Snyder de la producción al negarse en realizar los cambios que Warner le exigía. No es el momento de alargarme sobre este tema en este post, si es algo que te interesa te invito a que visites dicho artículo.

Sobre el asunto de la injerencia de Warner, sólo recalcar varios hechos fundamentales, en mi opinión. El primero y principal es que ¡Batman v Superman es una película muy mala!! Es terrible como adaptación del espíritu de los comics de DC, pero incluso sin tener en cuenta esto es una mala película de aventuras, cosa que al menos no pasaba en Man of Steel. Cuando alguien como Geoff Johns que conoce y ama a los personajes ve la película y el desastre que Snyder y Terrio realizaron con los mejores superhéroes de DC Comics, haciendo que cayeran antipáticos por culpa de un guión desastroso, es normal que no quisieran que se repitiera el desastre en este caso con la Liga de la Justicia. Whedon llegó con un encargo imposible y lo cierto es que a pesar de todo mejoró un montón de elementos que pudieron verse en su versión de 2017, partiendo del hecho que podía tocar cosas, pero el esqueleto central de la historia era inamovible y era 100% de Terrio y Snyder. Además, la labor de Whedon también se vio truncada por unos ejecutivos codiciosos que mantuvieron el estreno en 2017 para cobrar sus bonus anuales en lugar de permitir más tiempo para ajustar la película, y obligaron a reducir el metraje a menos de dos horas, lo que convirtió el remontaje en una misión imposible destinada al fracaso.

Tras la debacle de Justice League, tardó poco en empezar el rumor de que existía un montaje diferente, el que fue llamado Snyder-Cut, que no sólo era una película completamente terminada, sino que los ejecutivos de Warner lo ocultaban para que los fans no pudieran disfrutarlo. Al poco, el propio Snyder se unió a esta campaña confirmando la existencia de su Snyder Cut, ofreciendo detalles con cuentagotas que mantuviera la llama de un movimiento con tintes de secta mesíanica que empezó una de las campañas online de cyber-bullying más largas y terroríficas que se recuerdan.

Aunque durante años Warner negó la posibilidad de completar este Snyder-Cut, la suerte (para Snyder) quiso que el lanzamiento del canal de streaming HBO Max en 2020 fuera un fracaso, quedándose muy rezagada frente a los gigantes Netflix, Amazon Prime e incluso también de la recién estrenada Disney+. AT&T, la dueña de Warner y HBO, apostó fuerte por el canal y se lanzó a la búsqueda de contenidos potentes que pudieran generar nuevas suscripciones. En este contexto, el Snyder-Cut parecía una apuesta ganadora, ya que en teoría el montaje estaba acabado y el ruido en internet garantizaba el interés de una parte del fandom. La primera propuesta de HBO ofrecía estrenarlo tal cual estaba, sin finalizar los efectos especiales pendientes, de forma que el coste para HBO sería cero. Snyder por supuesto se negó, y tras unos meses de negociaciones, finalmente HBO aceptó no sólo pagar para que se terminaran los CGI pendientes, (algo importante ya que daba trabajo a las empresas de efectos especiales que por culpa del COVID estaban cerradas por falta de actividad), sino que invirtió lo que se estima son más de 70 millones de dólares para que Snyder pudiera incluso rodar nuevas escenas que pudieran completar su visión de la mejor manera posible. Por lo que se ha publicado, Snyder renunció a su sueldo pero a cambio se guardó el «final-cut» para asegurar que lo que estrenara ahora sí fuera lo que él quería al 100%. Y tras varios cambios, finalmente esta versión de 4 horas ha sido dividido en 6 capítulos consecutivos por HBO y ya está al alcance de los suscriptores.

Y empezando por los elementos positivos, hay que aplaudir que un creador pueda ver su trabajo publicado tal y como él lo pensó. Ya he comentado que no comulgo con la visión de Snyder de los personajes de DC Comics, que muestran a un megalómano que no se ha leído casi ningún comic que no sea TDKR de Frank Miller pero que ha jugado mucho al Injustice, pero sí hay que defender que si Warner le aceptó la idea en su momento, que no se la mutile a mitad del camino. De esta manera, ahora que ya tenemos este Zack Snyder´s Justice League a nuestra disposición, los espectadores podemos salir de dudas y valorar si tanto odio en internet valió la pena.

Un primer elemento positivo que me ha gustado de este ZSJL es poder ver los momentazos visuales que Flash protagoniza en la película y que por motivos narrativos Whedon tuvo que eliminar de su montaje. Desde un punto de vista únicamente visual, el rescate de Iris West inicial y la carrera a través del tiempo en el climax final son super espectaculares y con imágenes realmente brillantes que te dejan con un WHOA!!! en la cara alucinante, de forma que te das cuenta la pena que fue perderse esta espectacularidad en la versión de 2017.

En general, a pesar de algún matiz que luego comentaré, todo el climax final es mucho más redondo y espectacular que el que vimos en la versión de Whedon. Como dije en la crítica de Justice League, creo que Whedon tenía razón en su análisis de los problemas de la historia de Snyder y Terrio y que era un error mostrar a Darkseid en esta película, aparte que su inclusión dejaría un argumento inconcluso que podría generar frustración dado que ya se sabía que Justice League 2 había sido cancelada y no se iba a hacer.

Debo decir que a pesar de las críticas que se escucharon en los días posteriores al estreno sobre la elección de Snyder de estrenar SU película en formato 4:3 y lo raro que queda al verse obligatoriamente en televisión con las dos franjas verticales, a mi no me ha molestado en ningún momento ni me ha generado ningún problema. Es más, diría que esta formato cuadro aporta una cualidad casi operística más grande que la vida que creo que le va de maravilla al estilo grandilocuente -aunque vacío- de Snyder. Es posible que mis sensaciones positivas también vengan derivadas de la propia novedad del formato, pero sea por el motivo que sea, a mi me funciona y ese aspecto concreto ayudaba a que me enganchara a la película durante su larguísimo visionado.

Estoy intentando buscar algún elemento positivo más para resaltar en este post, pero la verdad es que no acabo de encontrarlos. Y me estoy esforzando. Pero nada. Si me voy acordando de algo, lo añadiré sobre la marcha. Bueno si, hay que reconocer que gráficamente, es una pasada ver a BATMAN posando en posturas molonas durante toda la película, suspendido en lugares elevado para lucir cool, recordando las típicas splash-pages de los comics. Visualmente, la verdad es que está super chulo.

Pero llegamos al quid de la cuestión. Y es que en lo fundamental, el núcleo del guión Snyder y Terrio es el mismo que vimos en la versión de Whedon, con Steppenwolf llegando a la Tierra buscando las 3 cajas madres, la resurrección de Superman y la batalla final en Rusia. Y la verdad es que en lo relativo a la caracterización de los personajes y el ritmo, me quedo sin dudarlo con la versión de Whedon. Y eso a pesar de que claramente es una película frankenstein en la que se notan los remiendos a la legua, pero Whedon aporta muchísima más humanidad a los personajes en 2 horas que lo que Snyder consiguió en ¡tres películas de estos personajes!!!

El debate si son la misma película o son películas diferentes me parece un tanto estéril. Si, la historia básica es la misma, pero hay muchos cambios entre ambas en lo relativo a motivaciones e historia de los personajes, hasta el punto que alguna escenas contando lo mismo cambian el foco de unos personajes a otros. Aparte, un montaje de dos horas y otro de cuatro difieren tanto que yo al menos las considero entidades diferentes.

Y volvemos a lo que comentaba al principio. El primer gran problema de ZSJL es que Chris Terrio es un guionista nefasto que firma de nuevo un guión muy flojo caracterizado por la arbitrariedad, en el que la causalidad y la lógica no son tenidos en cuenta. Esto provoca que por cada momento visual chulo que encontramos hay una idea cuestionable en el guión que me saca de la película y que entiendes que Whedon lo quitara de su montaje.

No quiero convertir este post en una relación exhaustivo con todas los saltos de lógica y absurdeces del guión, porque se haría eterno. Si quieres hacer unas risas, te recomiendo que leas el hilo que mi amigo tuitero Caedus ( @SepZed ) ha publicado sobre la película, que me parece excelente. Solo comentaré algunas locuras que me parecen fragrantes.

Empezando porque la primera aparición cinematográfica de DARKSEID (posiblemente el más poderoso villano de DC Comics) en imagen real en la película sea para verle caer derrotado y casi destruido a manos de las amazonas, atlantes y dioses del Olimpo capitaneados por Ares. Si Darkseid fue DERROTADO, ¿por qué debe dar sensación de amenaza Steppenwolf, que no deja de ser el subalterno del perdedor? ¿Cómo es posible que Terrio tuviera esta idea y nadie se diera cuenta que era una tontería y un error? Pues porque ejemplifica lo que es Snyder, un director motivado por los golpes de efecto y los momentos visuales al que realmente le da igual cómo se llega a esos momentos. Si, ya se que Sauron también es derrotado al comienzo de LOTR, pero supongo que aparte que precisamente eso ya esá muy visto, no querrás admitir que copiar unas novelas escritas hace más de medio siglo queda un pelín vago, ¿no es verdad, Chris Terrio?

A esto se une la absurdez que Darkseid nunca ha sido derrotado en miles de mundos, pierde las cajas madre en la Tierra y se marcha con su nave del Sistema Solar (no teletransportándose) para luego decir que las cajas madre estaban perdidas y no se sabía su paradero. ¡Pero si está claro, si te las dejaste en la Tierra!! ¿Nadie se dio cuenta de esto tampoco? Claramente no, Terrio debe pensar que los espectadores somos tontos.

La presentación de Wonder Woman (Gal Gadot) en el banco en Londres es básicamente la misma en ambas versiones, pero la de Snyder no sólo es más lenta sino que convierta a Diana en una asesina sanguinaria cuando no hay necesidad de ello, destrozando además el propio banco porque si en otro momento gratuito que no viene a cuento y me recordó a lo peor de MoS y la destrucción de Metrópolis porque molaba. Sin embargo, tras destrozar la cabeza de un terrorista y esparcir sus sesos por una pared, en uno de los momentos más embarazosos que creo voy a ver en una película este año, una niña la dice «de mayor quiero ser como tú». Vaaaaale, que alguien llame al psicólogo, no cabe duda que la niña ha quedado traumatizada. Aparte de lo ridículo del plan de los terroristas que básicamente buscan suicidarse porque si. Whedon consigue que empatices con Diana, según Snyder es un témpano de hielo sin debilidades ni humanidad, algo que se hace dolorosamente visible en el climax en el que ¡¿decapita a steppenwolf porque mola?! WTF?

Flash (Ezra Miller) comentaba que tiene momentos visuales estupendos, pero también otros que generan un cierto bochorno, como la entrevista de trabajo, el salvamento de Iris West adoptando una actitud de stalker ante la indefensa joven, que la salve a ella pero le de igual la destrucción y las muertes que provoca el accidente de tráfico detrás suyo, o que sea imposible localizarle y viva casi como un okupa sin ingresos, pero resulta que visita a su padre en la cárcel (donde hay listado de visitas) todas las semanas y tiene una casa llena de alta tecnología y se ha construido un traje con materiales de última generación.

Como digo, la película es una sucesión de superficialidad tras tonterías tras momentos embarazosos. Y eso continuamente. Algo de lo que sufre sin duda el personaje de Cyborg. Ya comenté en mi post de Justice League que Ray Fisher es un error de casting de bulto y de largo el peor actor de los seis que interpretan al super grupo. Sus apariciones tienen el carisma de un poste de la luz con el problema de estar enfadado todo el rato pero en especial con su padre ¿por salvarle la vida? Vamos hombre… Si, Fisher tiene muchos más minutos en pantalla y el guión hace que varios momentos clave le tengan a él en el centro, pero su carisma es nulo y el CGI de su traje tampoco funciona, por lo que en este caso, más no es mejor. Aparte, tener más metraje para ver que siendo universitario llaman a su madre como si fuera un niño cuando le pillan habiendo hackeado el ordenador del colegio no funciona para que empaticemos con él. Como tampoco lo hace que nos digan que es un héroe porque tiene el poder de entrar en cualquier ordenador y saltarse todas las protecciones para conocerlo todo de nosotros, pero elige no hacerlo… para a continuación espiar a una mujer aunque acabe dándole dinero.

Y eso sin entrar en la absurdez que los parademonios buscan las cajas madres atraídos por sus patrones de energía únicos, lo que les lleva a Star Labs donde estuvo almacenada, pero no a la caja en sí que se encuentra en la casa de Cyborg. Pero como digo, como estas hay en todas las escenas.

Aquaman (Jason Momoa) es igual de irrelevante en el aspecto emocional y como personaje en el ZSJL como lo era en la versión de Whedon, pero aquí mata sin compasión a Steppenwolf y cae en todavía más contradicciones frente a la estupenda película de James Wan. Y unas jóvenes cantan cuando entra en el mar porque queda bonito aunque no tenga sentido.

Batman (Ben Affleck) en la versión de Whedon conocía en la propia película la amenaza de los parademonios, lo que justificaba la creación de la Justice League, haciendo que la película fuera autocontenida y en ese sentido, satisfactoria. Junto a Diana se ayudaban mutuamente a recuperar la fe en la humanidad y mirar más allá de los errores de ambos del pasado. Además, haciendo un buen uso de la continuidad, tras su sueño en BvS, avisa a Lois cuando van a resucitar a Superman para que esté presente y sea su arma secreta en caso que las cosas vayan mal, consiguiendo con su previsión que Superman no caiga en la oscuridad. De esta forma, todo lo que hace tiene una justificación, es lógico y provoca una evolución en el personaje que mola. En el ZSJL, no hay lógica ni evolución ni nada. Bruce empieza ya el reclutamiento sin habernos mostrado por qué, no tiene la conexión con Diana y si Lois está en el parque, es por pura casualidad random cualquiera.

Y hablando de Lois (Amy Adams), la única escena que de verdad me parece bien escrita es la que Lois y Martha Kent (Diane Lane) hablan y comparten su dolor tras la muerte de Clark (Henry Cavill). Un momento super chulo que Snyder se carga ridículamente al añadir en los reshoots al Detective Marciano, lo que de hecho cancela el momento emocional y lo transforma en algo embarazoso. Aparte, para ser telépata y saber la importancia de Lois aún no se muy bien porqué, ¿no va y le dice que pase página en su vida, lo que de facto convierte su visita al memorial de Superman un momento totalmente aleatorio?

Todo en el guión de Terrio viene motivado por la casualidad, no la causalidad. Y por la molonidad vacía que no aporta nada, cosa que queda totalmente de relevancia en el uso del traje negro por parte de Superman, que no parece tener más justificación que la obsesión de Snyder por la falta de color como herramienta para hacer la historia más «adulta», lo que demuestra una mentalidad adolescente un tanto acomplejada.

Todo lo anterior refleja que a pesar de estar ante una película de cuatro horas, eso no significa que los personajes estén mucho mejor construidos o que las dos horas extra nos aporten elementos fundamentales para hacerlos más redondos de lo que vimos en la versión de Whedon. De hecho, como ya pasó en BvS, se hace muy difícil poder empatizar con estos personajes ya que son mostrados casi como estatuas de mármol más que como personas o héroes. Si la idea era de alguna manera sugerir la icónica etapa de Grant Morrison en el comic, el naufragio es total.

Pero no es sólo que los personajes flojeen a pesar de la espectacularidad de algunos momentos contadísimos, o que el guión sea directamente un desastre. En este ZSJL tenemos la mayor demostración de ombliguismo «autoral» y nula capacidad para contar una historia de forma adecuada que he sufrido en mucho tiempo. Las cuatro horas son un horror a cámara lenta en la que conceptos como ritmo, construcción de tensión o la evolución dramática ni están ni se los espera, llegando incluso a pensar si Zack Snyder olvidó la habilidad que mostró en sus primeras películas Amanecer de los muertos o 300, las mejores de su filmografía y hoy por hoy, casi un espejismo.

Snyder se olvida de la síntesis ofreciendo un relato alargado y recargado que sin embargo es puro humo vacío de contenido. Comparaba a Snyder al comienzo de mi reseña con Rob Liefeld, y lo cierto es que la frase es de mi hermano Fernando, pero es que dio en la diana. Liefeld es super majo en redes sociales (y un poco flipado) y tiene muchísimos fans desde los años 90. Pero el caso es que tras más de 30 años trabajando sigue sin saber dibujar ni respetar los más mínimos conceptos de anatomía o perspectiva. Con el problema añadido que en sus últimos trabajos se le nota todavía más acomodado y vago que de costumbre porque sabe que haga lo que haga, sus incondicionales se lo van a comprar igual. El mundo del comic tiene a veces estos milagros, yo tampoco lo acabo de entender. Snyder está siendo lo mismo pero peor al aplicarse al medio cinematográfico, su grandilocuencia, oscuridad y estilo visual videoclipero ya no ocultan su nula capacidad narrativa o su vacía pretenciosidad, anclado en la splash-page, y olvidando que ante todo se trata de contar una historia. De hecho, da la sensación que la adoración del culto ha provocado que su endiosamiento sea aún mayor y se crea que cualquier cosa vale, porque es suya.

Y aún no he terminado. A todo esto hay que sumar unos CGI penosos impropios de una película de gran presupuesto como esta. En la versión de Whedon Steppenwolf quedaba cutre, pero la versión de Snyder no lo mejora en absoluto. De hecho, en otra muestra de infantilismo, Snyder cae un poco en el ridículo de pensar que el poner pinchos irreales en su armadura lo iba a hacer más peligroso y «malote» cuando es al contrario, queda incluso menos creíble. Pero es que el diseño de Darkseid es aún mas terrible y queda fatal con el deficiente CGI, al igual que varias escenas como el combate en el pasado que parece sacado de un juego de la Play Station 2. Si con 70 millones extra que ha contado Snyder sólo puede conseguir esto, la cosa no podría ser peor.

No tengo demasiados peros con la música de Junkie XL más allá que me falta un tema realmente icónico del grupo, pero en general es funcional con lo que se pedía de él. Con lo que no conecto nada es con la elección de canciones de Snyder en las que la letra de las mismas verbaliza lo que está pasando en pantalla, como si pensara que el espectador es un niño pequeño que necesita ayudas adicionales.

Las cuatro horas se hicieron eternas sobre todo porque el conjunto acaba siendo realmente aburrido. Y eso es además de por todo lo anterior por una guinda final de Snyder con los larguísimos epílogos que no aportan nada y quedan como unos easter-eggs totalmente vacíos. La conversación de Batman y Joker es realmente tonta, al igual que la aparición final del Detective Marciano. Todo es vacío y superficial, con el agravante que Snyder lo pone a sabiendas que estos teaser no van a llegar a ningún lado, como si de alguna forma quisiera seguir presionando a Warner en lugar de pasar página y dedicarse a sus propios conceptos, en lugar de maltratar los de DC Comics.

Tras todo esto, hay un último detalle menor que realmente es lo menos importante de todo, pero que me parece muy ilustrativo del conocimiento y respeto de Zack Snyder y Chris Terrio hacia el mundo de los comics. Y es que en los títulos de crédito se reconoce a Jack Kirby como creador del Cuarto Mundo y Darkseid (mola, las cosas como son), y también se menciona a los creadores de los miembros de la Justice League: Simon y Shuster como creadores de Superman, Kane y Finger como creadores de Batman, etc… Pero, salvo error por mi parte, diría que no hay ningún agradecimiento a ningún guionista, artista o editor que haya trabajado en los comics de la Liga de Justicia. Triste confirmación que esto es así porque en el fondo nunca leyeron esos comics…

Por todo esto, el ZSJL es para mi de largo la peor película de toda la filmografía de Snyder. No sólo por la duración, sino por la sensación autocomplaciente de un director que cada vez se gusta más a si mismo en lugar de intentar pensar cual es la mejor forma de contar esta historia en concreto.

Tengo claro que una versión de Whedon de 140 minutos sería infinitamente superior que esta, y hubiera sido la versión definitiva del grupo, incluso a pesar de las deficiencias del guión de Terrio. Por contra, la versión de Snyder de 160-180 minutos que se hubiera estrenado en cines, probablemente sería una mejor versión que este ZSJL, pero seguiría sin ser una buena película.

Comparto el trailer de la película:

Zack Snyder´s Justice League ha sido todo lo que se esperaba de ella. Lamentablemente, no es un elogio. Ha sido una experiencia que espero no tener que volver a experimentar nunca más.

PUNTUACIÓN: 3/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Klaus: The Life and Times of Santa Claus vol. 3 de Grant Morrison y Dan Mora (Boom Studios)

Estoy super contento de haber recibido el tercer volumen de Klaus, la reimaginación de los mitos de Santa Klaus a cargo de Grant Morrison y Dan Mora.

PUNTUACIÓN: 8/10

El gran éxito de las superestrellas Grant Morrison (Green Lantern, Happy!) Y Dan Mora (Once & Future) regresa con esta colección especial de historias con temas navideños. Klaus debe ayudar a un padre ausente convertido en muñeco de nieve a hacer las paces antes de desaparecer para siempre. Y probablemente antes de que sea derrotado por un panteón de dioses nórdicos y sus secuaces. Todo en un día de trabajo para Santa Claus. Y luego vea a Klaus en el papel del padre mismo, mientras toma a Joe Christmas cuando era un bebé y lo guía a través de todas las aventuras salvajes de la vida en un cómic inspirado en un calendario de adviento, presentado en un formato especial apaisado. Ete volumen recopila los especiales  Klaus and the Crying Snowman #1 and Klaus and the Life & Times of Joe Christmas #1 USA.

Tras la reimaginación del mito de Santa Claus que Morrison y Mora realizaron en su primera miniserie de 2016, este equipo creativo han planteado algo obvio para su Klaus: como es el protagonista de la Navidad, ¿porqué no sacar números especiales cada año coincidiendo con la festividad? Así es como se han gestado los diferentes especiales que Boom ha ido publicando cada año. El año pasado reseñé el segundo volumen que recopilaba los especiales Klaus y la Bruja del Invierno y Crisis en XmasVille, y este tercer volumen incluye una nueva historia, «Klaus y el Hombre de Nieve que llora» y una idea genial de Morrison (algo que no es noticia) convertida en un espectacular calendario de adviento «Klaus y la vida y obras de Joe Christmas».

Lo primero que me viene a la cabeza al escribir estas líneas es qué afortunado debe sentirse un artista como es el costaricense Dan Mora de colaborar con un escritor que le da un material tan maravillosamente loco para poder expresar toda su creatividad. Mora realiza todo el apartado artístico incluido el color, y me parece que está soberbio. No solo en los momentos espectaculares «widescreen», que también, sino sobre todo a la hora de transmitir todo el sentimiento y la emoción de la historia de Morrison. Y cuando lo consiguen teniendo de co-protagonista a un inexpresivo hombre de nieve, se nota que Mora ya es un fuera de serie que está al nivel de los mejores artistas del medio.

Morrison transmite un «sense-of-wonder» maravilloso en estos comics de Klaus, cuyo super poder es ver el bien oculto en todas las personas o seres fantásticos con los que se cruza. El positivismo de Morrison es contagioso y leyendo este comic es imposible no terminar de leerlo con una sonrisa de oreja a oreja. Es muy fácil (ojo, es un decir) escribir comics en los que el protagonista sufre por los problemas que se encuentra, pero me parece que en este mundo actual nuestro escribir estas historias con este toque positivo y optimista es una pasada y una rareza. ¡Qué bueno es Morrison!!

La historia del Hombre de Nieve acaba siendo además de muy loca, super emocionante. Pero luego tenemos una locura aún mayor en el segundo especial con «La vida y obras de Joe Christmas», que está planteado como un calendario de adviento en el que vemos un día en la vida del hijo de Klaus durante varios años, contado con increíbles splash pages dobles. Esto realmente es una curiosidad más que otra cosa, pero Morrison y Mora tienen la virtud de ofrecer no sólo momentos felices de celebración, sino aventuras más grande que la vida en una sola página, que me dejaron con la sensación que cada una de esas aventuras podría ser mejor que el 90% de los comics que se publican en la actualidad. Se decía que Morrison estaba pensando retirarse del comic para dedicarse a otras cosas, pero ojalá no lo haga porque la magia que crea es siempre en la página dibujada, no se si la experiencia podría ser recreada en otro medio.

Si tengo que ponerle un pero a este tomo, creo que este especial calendario de adviento fue publicado en un especial de tamaño más grande y formato apaisado tipo periódico, que permitía ver de maravilla las dobles splash-pages. Sin embargo, al recopilarlo en tomo, la unión de las páginas con el lomo justo por la mitad «cortan» algo las imágenes, lo cual es un poco una pena. Este es un pero pequeño, pero no tengo más remedio que comentarlo porque así lo sentí cuando lo leí.

Klaus es una maravilla, no lo puedo decir de otra manera. Un Morrison en su mejor momento con un Mora convertido en artista super estrella, ¿qué más se puede pedir?

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Justice League (2017) de Zack Snyder y Joss Whedon

Siguiendo con mi repaso cronológico a la filmografía de Zack Snyder, hoy me toca hablar de la polémica Justice League de 2017, película que Snyder abandonó al no aceptar los cambios que le exigían los productores de Warner y que tuvo que terminar Joss Whedon tras unos extensos reshoots que modificaron el metraje original.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Motivado por la fe que había recuperado en la humanidad e inspirado por la acción altruista de Superman, Bruce Wayne recluta la ayuda de su nueva aliada, Diana Prince, para enfrentarse a un enemigo aún mayor. Juntos, Batman y Wonder Woman se mueven rápidamente para intentar encontrar y reclutar un equipo de metahumanos que combata esta nueva amenaza. El problema es que a pesar de la formación de esta liga de héroes sin precedentes –Batman, Wonder Woman, Aquaman, Cyborg y Flash– puede que sea demasiado tarde para salvar el planeta de una amenaza de proporciones catastróficas. (FILMAFFINITY)

La Liga de la Justicia es el comic de DC Comics que agrupa a los más grandes héroes de su universo. Warner estuvo valorando durante años la posibilidad de hacer una película inspirada en este comic, siendo el proyecto Justice League Mortal de George «Mad Max» Miller el que a punto estuvo de hacerse realidad en 2007.

Haciendo un rápido repaso, es julio de 2013, tras no cubrir Man of Steel las expectativas de taquilla que Warner esperaba, la productora enterró la posibilidad de rodar Man of Steel 2 como Christopher Nolan y David Goyer habían planeado inicialmente, dando prioridad al estreno de Batman v Superman: El amanecer de la justicia en 2016, con un Zack Snyder convertido de facto en el «showrunner» que controlaría la creación del universo compartido de los personajes de DC Comics.

Snyder debió deslumbrar a los ejecutivos de Warner durante esos meses, ya que durante el rodaje de BvS, Warner confirmó a Snyder como director de Justice League y que Chris terrio iba a repetir como guionista. Y lo que es más, Justice League no era una película, sino dos, que se rodarían de forma simultánea. La Parte Uno se estrenaría el 17 de noviembre de 2017, y la Parte Dos el 14 de junio de 2019. Esos eran los planes anunciados en 2014, y ya sabemos que gran parte de estos anuncios no llegaron a realizarse.

El rodaje de Justice League comenzó en 2016 tras la finalización del rodaje de Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017), y justo después que Batman v Superman se estrenara en los cines en marzo de ese año. Y este es un momento clave, ya que a pesar de ser BvS un éxito de taquilla, la terriblemente mala acogida que tuvo la película entre los críticos y una parte importante de los aficionado debió ser un jarro de agua fría para los ejecutivos de Warner, que se dieron cuenta que haber dado todo el poder a Snyder igual no era tan buena idea como ellos pensaron en un primer momento. De hecho, en mayo de 2016, en mitad del rodaje de Justice League, Warner anunció que John Berg y Geoff Johns entraban como productores de la película y se hacían cargo del desarrollo del Universo extendido de DC. Un viraje en toda regla de Warner en medio de la que tenía que ser la más grande película de superhéroes jamás rodada. Larry Fong, el director de fotografía de toda la filmografía previa de Snyder fue reemplazado a última hora por Fabian Wagner debido a problemas de agenda con otra película con la que se había comprometido.

En mayo de 2017 Snyder renunció durante la postproducción a finalizar la película. En ese momento se explicó que era debido al dolor provocado por la muerte de una hija adoptiva meses antes y que Snyder cedía gustosamente el bastón de mando a Joss Whedon para que finalizara la producción e hiciera unos cambios mínimos en una película que básicamente estaba ya completada.

La realidad era muy diferente. Además de tener que lidiar con el control que Berg y Johns intentaban ejercer durante el rodaje, Snyder se negó a recortar la película después que un primer montaje del director no gustara a los ejecutivos y éstos le exigieron cambios y recortes. Y para estar la película terminada, Whedon se embarcó en dos meses de reshoots que alteraron completamente la película. Oficialmente Snyder continúa apareciendo como director de la película y Whedon aparece acreditado únicamente como guionista junto a Chris Terrio. Obviamente Terrio y Whedon no trabajaron juntos, ya que Whedon se encargó de modificar el guión original de Terrio.

Se criticó mucho en su día a Marvel cuando dejó marchar a Edgar Wright durante la pre-producción de Ant-Man o más recientemente a Scott Derrickson de Doctor Strange and the multiverse of madness. Pero realmente es más honesto por parte del productor parar antes de empezar si la visión de un director no se ajusta a los planes del estudio, que dejarle hacer y luego mutilarle la película en post-producción. Algo que no sólo pasó en Justice League, sino también en Suicide Squad de David Ayer. Pero, claro, para hacer eso Warner debería tener a un Kevin Feige como jefe supremo que controlara y supervisara todas sus producciones y tuviera capacidad de decisión para decirle a un director que aunque una idea suya podía ser molona, igual no era la más adecuado para el universo compartido. Pero claro, ese claramente no fue nunca el caso de Warner, y aún están pagando las consecuencias.

Por añadir contexto, Disney también alteró Rogue One (2016) apartando a Gareth Edwards y aparentemente dando el control y el final-cut a  Christopher McQuarrie. Pero todo pasó entre bambalinas y el público casi ni nos enteramos. Sin embargo, Warner en esa época era una jaula de grillos en los que en esos años todas las desavenencias se aireaban en los medios de comunicación, lo cual no tengo duda que también empeoró las expectativas que el público aficionado pudiera tener.

A eso hay que sumar a unos ejecutivos sin escrúpulos que forzaron que se mantuviera el estreno en 2017 a pesar de las solicitudes de más tiempo para arreglar la película porque temían que si la película se estrenaba en 2018 ellos pudieran perder un bonus millonario en su salario, y como forzaron incomprensiblemente que la película durara menos de 2 horas para poder tener más pases diarios en los cines, sin importarles lo imposible que era mutilar una película pensada para tres horas largas y que pudiera quedar bien tras quitarle un tercio de metraje. El interés egoísta era claro, había que estrenar fuera como fuese, si la película era buena, mala o muy mala era secundario. Y con estos mimbres en juego, el resultado final no podía ser bueno.

Y ese es el pecado original de Warner. No los reshoots, ya que eso es una herramienta muy útil en el mundo del entretenimiento para mejorar el resultado final de una película a la que el montaje ha ayudado a detectar algo que no funciona. El pecado es la avaricia, querer desnaturalizar una película no para hacerla mejor, que les daba igual, sino para ajustarse a una moda con la que pensaron que podían ganar más dinero.

Y frente a esto, es una pena ver en lo que se metió Whedon y como su carrera profesional se fue al garete por ello. Porque recordemos que Whedon fichó por Warner para desarrollar una película de Batgirl y se encontró en una situación imposible cuando los productores de Warner que le contrataron le pidieron el favor de que les ayudara a arreglar el probleman que tenían con Justice League. Hacer una película de Justice League era la oportunidad de una vez en la vida, o se subía o el tren hubiera pasado. Y Whedon realmente hizo una tarea titánica para intentar mejorar la historia de Snyder y Terrio, hasta el punto que en lo relativo a los personajes y su evolución esta Justice League es muchísimo mejor película que el montaje que finalmente vimos en el Zack Snyder´s Justice League estrenado en HBO.

Y esto es lo mejor de esta versión de Justice League. A partir de una historia general de Steppenwolf buscando las 3 cajas madres, la resurrección de Superman y la batalla final en Rusia de Snyder y Terrio que era inamovible y no podía cambiarse, Whedon realmente da una lección de narrativa que hace que la historia sea autocontenida y explique todo lo necesario para entenderla sin tener que ir a ver otras películas previas. Consigue que empaticemos con los principales personajes del grupo, Batman (Ben Affleck) y Wonder Woman (Gal Gadot), y que conozcamos lo básico del resto de miembros: Aquaman (Jason Momoa), Flash (Ezra Miller) y Cyborg (Ray Fisher), mientras esperamos el regreso triunfal de Superman (Henry Cavill), ahora sí convertido en el símbolo de esperanza que mueve sobre todo a Batman a convertirse en su mejor versión, a pesar de estar viejo y cascado.

De esta forma, Whedon nos muestra a un parademonio en Gotham que explica y justifica que Batman busque con premura al resto de héroes porque viene una amenaza indeterminada a partir de una pesadilla previa vista en BvS. Y dado que Justice League se estrenó después de Wonder Woman, esta película muestra el dolor que Diana que aún en ese momento siente por la pérdida de Steve Trevor. Además de hacer que Batman la haga asumir su error de vivir anclada al pasado si quiere ser la heroína que realmente debe ser. Y a su vez, Diana también ayuda a Bruce formando una pareja muy interesante sin ningún detalle romántico.

Viendo el ZSJL, realmente hay un casi nulo desarrollo de los personajes de Aquaman, Flash y Cyborg, porque que tengan más minutos en pantalla no implica que estén construidos mejor. Empezando porque todo lo relacionado con Aquaman entra en contradicción con lo visto posteriormente en su película en solitario en la que James Wan se enfrentó a las ridiculeces y prejuicios que Snyder tenía sobre el personaje en temas tan tontos como el hablar bajo el agua y donde triunfó donde Snyder se ahogó en un vaso de agua (perdón por el chiste fácil, no pude evitarlo).

Respecto a Flash, saber su drama personal al estar su padre en la cárcel por un crimen que los fans de los comics sabemos que no cometió ya estaba en el guión de Terrio. Whedon estima que es suficiente para empatizar con él, aunque sus momentos de humor no acaben de funcionar. Flash es el segundo más perjudicado de este montaje ya que Whedon eliminó sus DOS MOMENTAZOS visuales, el de presentación y en el climax final viajando en el tiempo, al entender con buen criterio que la película no podía mostrar a Darkseid y tenía que hacer que Steppenwolf fuera el único villano de la historia. Sustituirlo por el salvamento de la familia rusa realmente es una decepción que no le hace brillar lo que se merece.

Otro tema sobre Flash sobre el que merece la pena detenerse es en su horrible diseño del traje, que es de largo el peor de todos los vistos en imagen real. Si, casi peor que el de la primera serie de televisión de los años 90. Esto también es un problema que no ayuda a que nos guste el personaje, a lo que hay que añadir un origen poco claro, como que sea pobre y viva casi de ocupa y tenga un traje de ultimísima tecnología y materiales surgido casi de la nada.

Sobre Cyborg, hay que reconocer que el personaje fue el gran damnificado del montaje de Warner. Pero ante la obligación de reducir a menos de dos horas una historia de Snyder que daba para tres, entre dar minutos a un personaje poco conocido o ayudar a construir a iconos como Batman y Wonder Woman para hacerles más interesantes de lo que habían sido hasta ahora en las películas previas, creo que la decisión de Whedon fue la correcta. Correcta teniendo en cuenta que los ejecutivos de Warner le trajeron para arreglar los errores vistos en el primer montaje de Snyder.

Y sin querer hacer sangre, fue la decisión correcta teniendo en cuenta, visto el ZSJL, que Ray Fisher es un error de casting de bulto y de largo el peor actor de los seis que interpretan al super grupo. La interpretación de Fisher es terrible, como ver un palo inexpresivo que convierte a Cyborg en un incordio que no está al nivel de los demás. Y teniendo en cuenta que para Snyder, Cyborg tenía un papel central, si la interpretación de Fisher no funcionaba, eso provocaría que todo cayera con él, por lo que, de nuevo, veo acertado centrar el foco en el carisma que sí había en Batman y Wonder Woman.

A todo lo anterior habría que sumarle también un terrible diseño del personaje que no queda bien en pantalla. Sus cromados y colorines creados con CGI quedan falsos, distraen y no ayudan tampoco a que nos creamos al personaje, lo cual es responsabilidad de quien le dió luz verde, que entiendo que fue Snyder.

La película es espectacular y tiene varios momentos visuales estupendos, como la presentación de Wonder Woman, el combate en el pasado o algunos destellos aquí y allá. Momentos todo hay que decir que son casi exclusivos de Snyder. En este caso, hay que reconocerle también los méritos a Snyder cuando los tiene. En todo caso, también hay que indicar que Whedon fue contratado para arreglar los problemas, por lo que funcionaba no necesitaba tocarlo. De hecho, como comentaba al principio, a pesar de los extensos reshoots, realmente sólo Snyder aparece acreditado en la película o en IMDB.

Viendo las dos horas de película, creo realmente que con 20-30 minutos más de metraje y retrasando el estreno al estreno cinco o seis meses hasta 2018, la película de Whedon hubiera podido ser considerada buena o al menos relativamente satisfactoria. Obviamente eso no pasó, y por eso a partir de aquí empiezan los aspectos negativos de la película.

Empezando por lo más evidente, Justice League fracasa porque se nota en todo momento que estás viendo dos versiones de la misma película de dos directores diferentes. Antes de ver la ZSJL, casi todos podíamos decir qué escenas eran de Snyder y cuales fueron añadidas por Whedon, quedando una sensación de «Frankenstein» muy extraña en una película.

Para empeorar todo, el insuficiente metraje hace que todo sea demasiado frenético y todo pase demasiado rápidamente sin dar tiempo que lo que pasa impacte en los personajes (y en nosotros los espectadores), imposibilitando que empaticemos con los protagonistas. Batman y Wonder Woman si muestran una interesante humanidad y debilidades, pero también el valor de enfrentarse a sus problemas y evolucionar positivamente. También Superman tiene unos buenos minutos cuando se reencuentra con Lois Lane (Amy Adams) y su madre MARTHA Kent (Diane Lane). Fuera de eso, todo es demasiado plano.

Hay otro elemento clave que debo comentar también, y es que el guión de Snyder y Terrio es malo con avaricia. Salvar una película que está tan mal construida realmente era una misión imposible, como mucho se trataba de haber maquillado sus defectos, cosa imposible de conseguir en 120 minutos, un metraje que no hizo más que enfatizar estos problemas. Por dar un sólo ejemplo, Steppenwolf pierde las cajas madre en el pasado y se retira derrotado de la Tierra no con un tubo Boom sino con naves espaciales tradicionales. Que luego diga que las cajas madres estuvieron perdidas y por fin las encontró en el presente miles de años después es una ridiculez porque ¡FUE ÉL QUIEN PERDIÓ LAS CAJAS, SABÍA CLARAMENTE QUE ESTABAN EN LA TIERRA!!!! El guión de Terrio está plagado de este tipo de ridiculeces, esto NO es de Whedon, sino 100% de Snyder. Y para Terrio, los superhéroes no hay duda que son un género menor para el cual no hace esforzarse en crear conceptos de causa efecto lógicos o una evolución de personajes coherente y justificada que no sea «porque si».

Steppenwolf, interpretado por Ciarán Hinds, realmente es un fail de villano con un CGI penoso en lo visual y genérico a más no poder en lo relativo a su caracterización y sensación de peligro. Eso es así, y partiendo de esto es complicado que haya sensación de amenaza cuando todo nos transmite feeling de videojuego malo, de forma que el suspenso general fuera casi inevitable. Pero sin embargo, Whedon aquí también tenía una misión imposible ya que entendió con buen criterio que mostrar a Darkseid por primera vez PERDIENDO contra los héroes del pasado era un error de libro que mermaba su capacidad de poder ser EL VILLANO del Universo DC. Y una vez esto queda claro, la única opción era dar todo el peso a Steppenwolf, pero a la vez con el metraje limitado, no había forma de construir nada de entidad con él. Y aunque la muerte de Steppenwolf resulta in tanto ridícula y anticlimática, peor hubiera sido ver a la JL convertidos en asesinos sanguinarios. ¿Qué me dices, que eso ha pasado?

Tampoco voy a decir que Whedon acertó con todo. Obviamente todo la relativo a la familia rusa que la Justice League va a rescatar mientras atacan la base de Steppenwolf no funciona y queda ridículo. Soy el primero que criticó Man of Steel en la que Superman destruía Metropolis sin preocuparse de las bajas humanas mientras peleaba contra Zod. Por esto, entiendo que Whedon quisiera recordarnos que primero y ante todo, la Justice League son héroes cuya primera preocupación es salvar a los inocentes. De hecho que es posible vencer al villano y salvar a los inocentes a la vez. Sin embargo, la realización es descuidada y está mal ejecutada.

Tampoco tengo claro que quitar el traje negro de Superman sea un acierto. Está claro que esto es otro «porque sí» tonto de Snyder no ganado por el personaje sino por los complejos adolescentes de Snyder para hacer que su película pareciera más adulta. Si, por muy ridículo que suene, realmente me creo que Snyder pensaba sinceramente que poner a Superman de negro ayudaría a que la película fuera más oscura y seria, aunque todo a su alrededor sea un ridiculez. Este es el nivel. Dicho lo cual, probablemente una decisión intermedia de hacerle llevar el traje negro durante la resurrección para luego cambiar al tradicional en el climax final cuando vuelve a la luz y a ser el héroes que inspira a los demás quizá hubiera sino una decisión más acertada.

La música tampoco acertó. Tras Hans Zimmer en Man of Steel y Zimmer y Junkie XL en BvS, Whedon y Warner contrataron a ultimísima hora (y casi sin tiempo) a Danny Elfman para que sustituyera a Junkie XL. Elfman compuso en 1989 la música de Batman (y también de Batman Returns) y usó su tema musical en Justice League, además del tema de Superman de John Williams con un toque oscuro. Y realmente esto no funciona, ya que estos Batman y Superman NO son los de las películas originales. El feeling clásico que intentaron conseguir no compensa la sensación de truco tramposo para intentar conectar con el espectador veterano que sigue teniendo esas películas e el altar super heroico. En todo caso, esto no creo que sea problema de Elfman que tampoco contó con tiempo suficiente para escribir una buena partitura.

Y no quiero ni hablar del bigote de Henry Cavill y los millones de dólares que se gastaron en eliminarlo para hacerlo mal, cosa que también ayuda a que sea imposible conectar con casi nada de los que le pasa a Superman en el tramo final.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, no es de extrañar que las críticas fueran terribles y que los fans salieran decepcionados de este montaje estrenado en 2017 en los cines. Además, que los medios de comunicación airearan todos los problemas de la producción y los reshoots hizo que recordáramos el desastre de Suicide Squad el año anterior, lo que provocó que muchos no nos dejamos engañar como para pagar por verla en el cine. Frente a los más de 300 millones de presupuesto, Justice League acabó recaudando 657 millones en todo el mundo, lo que significó un enorme fracaso comercial.

BvS recaudó 875 millones en todo el mundo, lo que significa que millones de espectadores que sí vieron BvS en el cine decidieron NO ver la siguiente película de Zack Snyder con estos personajes. ¿Eso es un problema de Justice League o la película sufrió también la debacle que significó BvS para los espectadores? Una película puede ser mala pero hacer un taquillazo. Sin embargo, si no ha dejado a los espectadores satisfechos, no volverán a pagar por la secuela. Lo hemos visto en las franquicias de TMNT, Amazing Spiderman o las últimas películas de Transformers de Michael Bay. Lo que quiero decir es que Justice League es mala, pero la gente que NO la vió (yo por ejemplo) tomó la decisión no tanto pensando en esta película sino en lo decepcionantes que fueron MoS y BvS. Lo cual es todo responsabilidad de Snyder, que se cargó a pulso el universo compartido cinematográfico de Warner / DC.

Pero incluso de entre los espectadores que si la vieron, el boca a boca fue terrible y terminó de aniquilar a la película. Justice League recaudó 96 millones de dólares en USA y un total de 285 millones en todo el mundo EN SU FIN DE SEMANA DE ESTRENO. Eso a priori parecen muy buenas cifras, pero supusieron en USA un 44% menos que los 166 millones que recaudó BvS, marcando la primera película del DC que no superó los 100 millones de recaudación. En Estados Unidos y Canadá terminó recaudando tan sólo 229 millones, es decir, casi un 40% del total lo consiguió en el primer fin de semana. Un desastre.

Justice League en una película fallida que realmente es una decepción bajo casi cualquier punto de vista. Whedon lo intentó, pero salvar la película de Snyder era una misión imposible.

Comparto el trailer de la película.

Es la segunda vez que veo Justice League, si puedo evitarlo no volveré a verla una tercera.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de The Damned vol. 1: Tres días muerto, de Cullen Bunn y Brian Hurtt (Oni Press)

Poder leer al equipo creativo de The Sixth Gun , Cullen Bunn en el guión, Brian Hurtt en el dibulo con color de Bill Carbtree, en un nuevo comic que combina el género negro y las aventuras sobrenaturales es una pasada. Hoy quiero analizar el primer volumen de The Damned, comic publicado en 2017 por Oni Press.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Durante la prohibición, los gansters se enriquecieron con nuestros vicios y las rivalidades entre las organizaciones criminales dieron como resultado una guerra abierta. Pero desconocido para las masas, un poder más siniestro controlaba los cárteles del crimen, utilizando la codicia, la glotonería, la lujuria y otros pecados para alimentar un comercio más lucrativo: las almas mortales. Entra Eddie, un mortal que perdió su alma hace mucho tiempo. Atrapado en medio de familias demoníacas en competencia, cualquier otro humano habría recibido el hacha hace mucho tiempo. Pero Eddie tiene un talento especial que lo mantiene en pie. La maldición de un hombre es el regalo de otro. THE DAMNED es un noir hard-boiled con demonios, y el equipo detrás de THE SIXTH GUN lo trae de vuelta con nuevos colores, un nuevo formato y una nueva historia de metralletas y fuego del infierno.

Ahí lo tienes. The Damned es una mezcla muy loca entre el género de gangsters y las aventuras sobrenaturales. Y es precisamente la combinación de géneros lo que tan buen resultado les dio a Cullen Bunn y Brian Hurtt en The Sixth Gun , un western sobrenatural que para mi es uno de los 10 mejores comics independientes publicados en este siglo XXI y que inexplicablemente sigue inédito en España. Al igual que este The Damned, lo cual más que una casualidad ya podría indicar una tendencia en contra de estos profesionales.

Este crossover de géneros es el principal elemento diferenciador del comic pero también puede significar su principal problema para que la historia enganche a los lectores. Porque hay que reconocer que leer un comic en los que unos Estados Unidos en la época de la depresión ven cómo los bajos fondos de las grandes ciudades están controlados por demonios es una idea muy loca que roza la suspensión de credulidad en muchos momentos. En virtud de si entras en el «rollo» de Bunn y Hurtt, no hay duda que disfrutarás del comic o no te lo creerás. Y en ese sentido, debo decir que estoy en el primer grupo.

A pesar de la ambientación fantástica, Bunn plantea la historia como un noir muy clásico en el que el protagonista investiga una desaparición, por lo que entramos en la clásica historia de detectives contada en primera persona que servirá para ir conociendo más detalles del misterioso protagonista, Eddie, sus habilidades especiales y el mundo en el que habita, en el que tenemos femmes fatales, amigos traidores y perdedores que acabarán pagando el precio.

En el apartado artístico, Brian Hurtt está super bien. Su lápiz tiene un estilo clásico centrado en contar la historia de la forma más clara posible, y de dotar a los personajes de una imagen diferenciada. En especial, a nuestro protagonista Eddie, un antihéroe con la cara marcada por cicatrices que muestran su violento pasado, que va a convertirse en un presente aún más peligroso, a pesar de sus habilidades. En The Damned, Hurtt tienen además el problema añadido de tener que crear una ambientación inspirada en la época de la Depresión y la Ley Seca de Estados Unidos, lo que implica un esfuerzo añadido en lo referido a vestuario, vehiculos y ambientación, que creo que saca adelante con nota.

Además del lápiz de Hurtt, el comic destaca por los colores de Bill Crabtree, que aporta unos grises y unos colores apagados que conectan perfectamente con el momento histórico en el que está situada la historia. Crabtree transmite el feeling del noir más clásico, añadiendo unos toques intensos de color en los momentos clave para enfatizar la importancia de la escena. Deste el punto de vista artístico, The Damned me parece impecable.

The Damned volumen 1 es una historia cerrada que puede leerse de forma independiente y ofrece un final satisfactorio aunque dejando los suficientes elementos abiertos para que quieras leer más aventuras ambientadas en este mundo. Esto es otro elemento positivo de este comic y que creo refleja el complejo momento que viven las editoriales pequeñas y los autores independientes en Estados Unidos. Aunque en Estados Unidos se han publicado tres volúmenes, entiendo que el formato de miniseries sucesivas permite ampliar el mundo y a la vez poder cerrar la serie en el momento que las ventas no acompañen, que creo es lo que lamentablemente pasó con esta serie, lo cual me parece una pena. En todo caso, mirando el vaso medio medio lleno, aún me faltan dos volúmenes por disfrutar.

Comparto las primera páginas del comic que seguro te van a llamar la atención:

The Damned ha empezado de forma inmejorable y me ha dejado con ganas de leer el siguiente volumen. A pesar de lo extraño del concepto del comic, creo que es una historia muy disfrutable que os recomiendo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Falcon y el Soldado de Invierno episodio 5 (Disney+)

Falcon y el Soldado de Invierno parece que se toma un respiro en este quinto episodio emitido en Disney+ preparando el que va a ser el climax final de la semana que viene.

Artículo CON spoilers.

PUNTUACIÓN: 6/10

Episodio 6. La verdad.

John Walker afronta las consecuencias de sus actos. Sam y Bucky vuelven a Estados Unidos.

Este quinto episodio de Falcon y el Soldado de Invierno ha sido escrito por Dalan Musson, escritor que firma su primer y espero último episodio en la serie (luego entraré a comentarlo). La serie creada por Malcolm Spellman y dirigida por Kari Skogland se acerca al final la semana que viene, y este episodio ha tenido una hora de duración, siendo el más largo hasta la fecha.

Este episodio vuelve a poner el foco en los personajes de Sam Wilson (Anthony Mackey) y Bucky Barnes (Sebastian Stan), y del ahora caído en desgracia John Walker (Wyatt Russell). Y empezando por lo positivo, la escena de acción inicial con el esperado combate entre Sam y Bucky frente a John Walker la verdad es que me ha gustado y es de largo lo mejor del episodio.

También me parece bien que narrativamente tras el impactante combate, la serie opte por levantar el pie y frenar para recordar a las personas antes que en los héroes y por qué deberían interesarnos. Como intención la veo correcta. Otra cosa es la ejecución, sobre la que luego hablaré. Por primera vez Sam y Bucky se ayudan desinteresadamente buscando únicamente ayudar al otro, y eso a mi me vale, la verdad, haciendo que su conversación sea un elemento interesante por no habiamos visto antes algo similar, lo cual ya indica un problema para empezar. Y respecto a John Walker, todos sabíamos que el puesto de Capitán América le venía grande, pero ver que está preparándose para ser U.S. Agent puede poner el primer paso en el camino de su redención.

Reconozco que me equivoqué la semana pasada cuando comenté que parecía que el showrunner Malcolm Spellman estaba planteando la historia para que el climax fuera la lucha entre Sam y Walker por el escudo y el título de Capitán América. Ese combate ya lo hemos visto en este episodio y Walker ha perdido. El impactante climax del cuarto episodio con el escudo ensangrentado me sugería que no iban a despachar esta cuestión de forma tan rápida como lo han hecho, pero así ha sido. Y sobre eso tampoco tengo problemas.

Y es que lo cierto es que llevamos esperando ver a Sam Wilson vestido como el Capitán América, recordando los comics de Rick Remender y Nick Spencer (y Stuart Immonem y Daniel Acuña entre otros dibujantes), desde que anunció la serie. Veo por tanto normal que no nos hagan esperar al último minuto de la serie para verlo y lo vayamos a ver a tope en todo el climax final. En ese sentido, entiendo que esta decisión narrativa es correcta y espero nos ofrezca muchos momentazos en el climax final de la semana que viene.

Pero hasta aquí llega lo bueno. Teniendo en cuenta que estamos ante un episodio de una hora, podéis imaginar mi decepción ante todos los sinsentidos en la historia y diálogos mal escritos que hemos tenido que sufrir en este episodio . Y es que el guión de este episodio me ha parecido terrible, un desastre absoluto que me hacen desear que ni el showrunner Martin Spellman y los guionistas de la serie vuelvan a trabajar en Marvel, porque vaya tela…

Incluso en situaciones en las que me parece correcto el camino que toma la historia, el cómo hacen que pase es una absurdez que ahora ya si hay que decir que conecta completamente (para mal) con las series de The CW tipo Arrow, Flash y similares, en las que todo pasa «porque si» e incluso asumes que no debes pensar sobre ello para que te entretengan. Con la diferencia del target juvenil que tiene el canal CW, que no se corresponde con el alcance de las series y películas de Marvel.

Empecemos con John Walker. Para que nazca U.S. Agent, Walker debe caer en desgracia y dejar de ser el Capitán América. Eso es correcto y entendible. Pero para hacerlo, ¿no se les ocurre nada mejor que expulsarle del ejército sin posibilidad de defenderse? Eso es una locura absurda, no me lo puedo creer en absoluto. ¿Qué es eso de «te expulso sin pensión y da gracias que no te hagamos un consejo de guerra»? Si Walker precisamente lo que quiere es el consejo de guerra para poder defenderse!! Entiendo la necesidad de síntesis, pero habían otras formas de ejecutar esto para no caer en una escena ridícula.

Siguiendo con Walker, ¿por qué le hacen mentir a la familia de Battlestar cuando va a darles el pésame? El sabe que NO ha matado al asesino de su compañero, fue Karly, ¿porqué esa necesidad de hacer que nos caiga mal el personaje a los espectadores? Nadie en Marvel se dió cuenta que esta mentira es un problema y además es innecesaria? La escena entera hubiera podido resolverse mejor simplemente cambiando una línea de diálogo:

«-¿Ese tío es quien mató nuestro muchacho?» pregunta el padre de Lemar.

«-Pertenecía al comando terrorista que le mató. Acabé con uno, no descansaré hasta que los demás hayan pagado también el precio por matar a Lemar.» ¡Y SOLUCIONADO!!

¿Como es posible que los guionistas le hagan decir a Walker que jamás habría permitido que su asesino escapara cuando él sabe que Karly sigue libre? No tiene sentido y es absurdo. Todo vale para hacer que nos caiga mal a los espectadores, y la cosa no funciona así. O al menos creo que no debería.

Y podría decirse como también comenté en anteriores reseñas que el suero amplifica lo que uno lleva dentro. Y que Walker desde que tomó el suero muestra síntomas de estar desequilibrado. Pero si ese es el caso, ¿porqué Karly -asesina de inocentes- Laguerthau o sus super soldados muestran ninguno de esos síntomas? De nuevo, porque está mal contado y los guionistas fuerzan de mala manera que Walker nos caiga mal.

Por cerrar lo relacionado con Walker, la presentación de la Condesa Valentina Allegra de la Fontaine​es, interpretada por la actriz Julia Louis-Dreyfus, es también un fail en toda regla por culpa de un diálogo ridículo que no funciona en ningún momento. En los comics, Valentina fue durante muchos años la compañera y pareja de Nick Furia, y protagonizó muchas aventuras con él. En los últimos años, Jonathan Hickman la cagó con un giro en el que la convirtió en un agente de HYDRA retroactivamente, algo que no me pareció nada bien en su día. Esto me da que pensar que Marvel Studios va a utilizarla en función de villana, pero está tan mal contada la escena que no podría resultar más intrascendente e insulsa, y por tanto, el personaje no puede importarme menos.

Un tema que ya he comentado que no estaba bien contado en la serie es la explicación que dan a todo lo relacionado con el blip, los desplazados y el Consejo de Repatriación Global (GRC). Escribí sobre ello en mis reseñas de los episodios tres y cuatro.  Y en este episodio me ha llegado la inspiración, porque me he dado cuenta que los guionistas de la serie utilizan este argumento como metáfora sobre la situación de los emigrantes ilegales mexicanos y centro-americanos que se encuentran en los USA y que durante el mandato de Trump se hablaba que iban a ser deportados a sus países de origen.

Sin embargo, en lugar de haber planteado la historia en los Estados Unidos, parece que no se atrevieron a ser tan obvios y por eso situaron la historia en Europa, pero eso provocó una situación absurda tras otra al no explicar bien la situación, que provocaba que mi suspensión de credulidad saltara por los aires. En América si hay un flujo claro de emigrantes que buscan llegar a Estados Unidos, que a su vez les rechaza. Y existe el convencimiento que estos inmigrantes que ya están en el país se dedican a realizar los peores trabajos que no quieren los americanos y ayudan al progreso del país aún siendo ilegales. Pero esto que funcionaría en USA no funciona cuando se intenta trasladar a Europa referido a europeos de varios países en general, o si hablamos en particular de Letonia o Lituania en la que se sitúa la acción de la serie (aunque se rodó en Praga), porque allí la situación socio-política es totalmente diferente y los guionistas demuestran no tener ni la más mínima idea de las particularidades europeas. La idea que tras el chasquido de dedos de Thanos un portugués vendría a España a reconstruir nuestro país y luego al volver los desaparecidos quisiéramos echarles es absurda, porque a) El portugués NO reconstruiría España, se quedaría en su ciudad a arreglar su país. b) Europa tiene libertad de circulación de ciudadanos, pero incluso sin tener en cuenta esto, los numerosos idiomas de cada país hacen inviables estas migraciones masivas. La localización en centro-europa y que nos digan es el norte de Europa ha sido un fail total. Quizá esto mismo en Marruecos, Grecia o Italia que está sufriendo por la llegada de inmigrantes en la vida real, hubiera ayudado a que nos lo pudiéramos creer, pero en la República Checa donde se ha rodado no funciona.

Todo este argumento ha resultado ser un fail como una catedral, a lo que hay que sumarle la vergonzosa y nada sutil escena final en la que en medio de la reunión del GRC en Nueva York en la que se decide aprobar la ley que permite las deportaciones masivas, de nuevo, algo americano no europeo, el SENADOR (otro detalle que sugiere USA, no la ONU) a favor es un hombre blanco y las dos que ponen objeciones sean mujeres racializadas, una asiática y otra hindú por el acento en la versión original. El panfleto in-your-face es como poco un tanto burdo. Aparte que lo fundamental de todo esto es por qué no usan la ONU, cosa que obviamente no hacen porque esta organización de alcance mundial que no queda claro quien son y qué controlan realizan una función negativa.

Tampoco funciona el final de Zemo en la serie. Y, de nuevo, me parece bien la idea que al final sea detenido y llevado a la Balsa por las Dora Milaje. Pero de nuevo, la ejecución es malísima. ¿En serio que Zemo se entrega, ahora que sabemos que es un Barón y tiene dinero, contactos y recursos para desaparecer? De verdad que es todo muy tonto, incluso aunque intenten justificarlo en que Zemo quiere tener una última conversación con Bucky para que mate a todos los Sin Banderas convertidos en Super Soldados. Por cierto que Daniel Brühl me parece un actor notable, pero ha estado completamente desaprovechado, no entiendo para nada el hype que he encontrado con Zemo en redes sociales.

Comentaba medio en broma medio en serio tras el tercer episodio cuando las cosas no acababan de cuadrar alrededor del personaje de Sharon Carter que a ver si es que ella iba a ser el «Power Broker» de Madripur. Sigo sin creerlo, sería una super locura. Con la aparición de la Condesa la identidad de la persona más poderosa de Madripur se complica, pero que Sharon parece estar trabajando para ella parece claro, lo que es un tanto ridículo también y entraría en conflicto con lo visto en el tercer episodio. En todo caso, en este caso mejor esperar a ver si consiguen cuadrar su arco correctamente la semana que viene. Algo que visto lo visto me parece difícil que vaya a pasar, la verdad.

A todo esto, prefiero no detenerme demasiado en este post sobre Karly o sus Sin Banderas, pero simplemente dejo caer que no tienen carisma, ni sensación de amenaza, ni me funcionan a nivel general las cosas que hacen. Además, su plan de nuevo me devuelve al feeling de The CW, no a lo que se espera un producto a priori mejor de Marvel. Pero lo más grave de todo es que parece confirmarse más si cabe la intencionalidad política de los guionistas al estar intentando conscientemente que una asesina terrorista le caiga bien a los espectadores, por que de alguna manera su lucha «es justa», lo que enlazaría con los disturbios del BLM en los Estados Unidos, sobre lo que hablé más extensamente en el post del episodio anterior.

Y llegamos al quid de la cuestión. Sam y Bucky. En el fondo todo lo que acabo de comentar no tendría la más mínima importancia si ellos molaran mucho. Y no lo hacen. Hay una peligrosa falta de química entre ambos y tampoco es que el guión les ayude a tener momentos para lucirse, por lo que globalmente las interpretaciones de Anthony Mackey y Sebastian Stan son demasiado grises para que la serie enganche con el que debería ser el núcleo emocional que debería estar a su alrededor.

Bucky ya explicó su implicación. Steve apostó por Sam para ser el Capitán América. Al renunciar al escudo, Bucky siente que si Steve se equivocó con Sam, también pudo hacerlo con él. Eso está bien y es perfectamente entendible. Además, sigue teniendo una larga lista de errores del pasado que intentar enmendar. Pero ambas cosas las sabemos desde el primer y segundo episodios respectivamente, después de ahí no ha hecho nada que realmente sólo él pueda hacer y que resulte de interés para la historia. Si me ha gustado la conversación en la que Sam le enseña como terapeuta que fue que no se trata de hacer cosas para sentirse bien, sino que debe actuar pensando antes cómo hacer que el agraviado por sus años de Winter Soldier pueda sentirse mejor y conseguir algún tipo de cierre para su dolor. Ese momento es poderoso. Sin embargo, Sebastian Stan peca por un limitado registro que hace que este momento que debe ser importante -fundamental- para él parezca que le resbala.

Y sobre Sam. Anthony Mackie también es muy limitado actoralmente, eso para empezar. Pero tras volver de Europa, la serie pierde literalmente el tiempo con la alargadísima e intrascendente escena del barco que realmente no aporta nada. ¡Qué lejos quedan los tiempos en que Christopher Markus y Stephen McFeely hacían que todo lo que pasara en sus guiones de Vengadores tuviera dos funciones narrativas, para los personajes y la historia general!! Pero además, los guionistas naufragan en este episodio de forma considerable con todo lo que le rodea y la evolución que justifique lo que vamos a ver a continuación.

Isaiah Bradley le enseña a Sam (y a los espectadores) el racismo sistémico que han sufrido los afroamericanos en los Estados Unidos también existe en el Universo Marvel. Hasta ahí todo funciona. Bueno, más o menos, no quiero detenerme sobre las varias locuras de la historia de Bradley (¿una enfermera falsificó mi expediente y me hizo pasar por muerto?) porque no quiero hacerlo eterno. Pero si quiero que quede constancia que como todo el guión es una ridiculez, esta escena y la cronología de Isaiah tampoco aguanta un análisis riguroso.

Pero Isaiah va más allá cuando dice que «Ellos no dejarán que un afroamericano sea el Capitán América. Y aunque lo hicieran, ningún afroamericano con amor propio querría serlo jamás«. No quiero alargarme más de la cuenta. Lo primero es obviamente FALSO, porque para ser Sam el Capitán América, ¡no tiene más que ponerse el traje y serlo!!! No existen «Ellos» que le impidan serlo, y lo vamos a comprobar la semana que viene. Pero lo segundo es aún peor, porque Isaiah pone encima de la mesa las actuales doctrinas raciales mas radicales en los que la persona como individuo no importa ni importan sus experiencias ni sentimientos, ya que la RAZA debe ir primero a su bagaje vital. ¿Que exista racismo en los Estados Unidos hace que un afroamericano no deba aceptar el cargo del Capitán América a pesar del bien que puede hacer a la sociedad? ¿En serio han dicho eso en la serie?

Soy un adulto que creció en los 80 y 90, en una época en la que el entretenimiento americano nos mostraba que Denzel Washington o Will Smith podían hacer cualquier papel y que ellos fueran afroamericanos no les impedía hacer lo que quisieran gracias a su carisma y aptitud profesional. Entonces lo importante era «todos somos iguales y todos podemos hacer lo que queramos porque somos libres». Las actuales doctrinas sociales marcan lo contrario, al decir que un afroamericano debe obligatoriamente pensar y actuar de una manera homogénea sin importar sus experiencias personales, teniendo que actuar en función de los agravios cometidos contra su raza, aunque esa persona no los haya sufrido personalmente. Lo cual, como persona libre que soy me parece una aberración. Y sin embargo, ahí tenemos a Malcolm Spellman dando voz a estas ideas radicales en una serie de Marvel Studios y Disney que se emite a escala planetaria.

Esta idea se resalta en la conversación posterior entre Sam y Buckie, cuando este le dice que «Cuando Steve me contó el plan ninguno de los dos nos dimos de lo que significaba para un hombre negro recibir este escudo. ¿Cómo podríamos? Te debo una disculpa Whaaaaaaat the fuck!!? De nuevo, ¿qué significa que un afroamericano pudiera ser el Capitán América? Significa la confirmación que todos somos iguales y que una buena persona puede ser un héroe sin importar su raza. Poner en boca de Bucky OTRA VEZ que la historia de racismo de los Estados Unidos pudiera hacer de alguna manera incorrecto que Sam fuera el Capi o que lo considerara siquiera es penoso.

Siguiendo con Sam, él comentó que los símbolos no tienen sentido sin las personas que los empuñaron al principio de la serie. La sensación que transmitía Mackie es que Sam no se veía a la altura de Steve, algo en lo que cualquier persona normal podemos empatizar y comprender. Es cierto que luego ver a Walker empuñar el escudo ha sido un bajón, pero tras hablar con Isaiah, sólo vemos elementos de por qué Sam NO debe empuñar el escudo. No le hemos escuchado a él verbalizar qué le lleva a cambiar de opinión y por qué ahora si va a ser el Capitán América y empieza el entrenamiento. Y esto narrativamente es un error de bulto del episodio. Es aceptable que no muestren el nuevo traje y nos hagan esperar hasta la semana que viene, no lo es que no nos cuenten por qué ahora sí. Pero claro, todo es porque sí.

Además que niego la mayor, puedes explicar en este episodio el cambio de opinión en Sam y en el climax final recalcar como precisamente en este mundo complejo en el que el racismo está más presente que nunca es importante que un afroamericano encarne al Capitán América. Si has mostrado la filosofía radical de Bradley dos veces en el mismo episodio por boca de Isaiah y Bucky, claro que puedes mostrar la idea clave de la serie en dos episodios diferentes, no hay ningún problema. Hacerse es muy sencillo, lo que pasa es que hay que hacerlo bien. La sensación es que no quieren. O no saben.

Llegados a este punto, el episodio medio intenta jugar al despiste sobre quien empuñará el escudo, como si hubiera alguna duda tras llevarle Bucky a Sam su traje Wakandiano mejorado. Pero luego, tras lanzarse Sam y Bucky el escudo sin problemas durante su conversación, la serie nos muestra un entrenamiento de Sam que también me parece lamentable, super mal rodado y haciendo que un momento típico en este tipo de cine que siempre mola quede aburrido y sin chispa. Aparte del hecho que por mucha elipsis que queramos darle, también resulta imposible que Sam en 4 días ¿una semana? pueda entrenar como para estar listo para ser el Capitán América. NO-ME-LO-CREO.

El episodio pasado comenté que fue el primero que me dió sensación televisiva y no cinematográfica. En este, la hasta ahora buena labor de la directora Kari Skogland queda también empañada por unas escenas flojísimas y un montaje demencial que aparte de mostrar mal algunas escenas como la del entrenamiento, cambia de orden algunas escenas quitándolas parte del peso dramático que pudieran tener al colocarlas en medio de otra cosa. Por ejemplo, la llamada de Sharon.

Cada vez veo más difícil creer que final va a ser satisfactorio. Mucho tendría que molar el climax, los nuevos trajes de Sam y Walker, el discurso inspirador de Sam (¿lo va a haber? Tiene que haberlo!!) y la resolución general para evitar que la sensación sea de que estamos ante el primer fracaso «creativo» de Marvel. Espero equivocarme y que me callen la boca con calidad.

Me leo y me da pena ver lo negativo que me queda el artículo, pero lo escribo como lo siento. Y si me habéis leído semana a semana, sabréis que yo quería que me gustara la serie, y ha resultado imposible ya que me han echado poquito a poquito en cada episodio que pasaba. Entretenido a secas no es suficiente.

Comparto el trailer de este episodio:

Falcon y el Soldado de Invierno se acerca al final. Este viernes sabremos si el viaje mereció la pena.

PUNTUACIÓN: 6/10

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