¡FELIZ NAVIDAD!! En medio del peor año de nuestras vidas y sin poder reunirnos con nuestros seres queridos, hoy toca sin embargo intentar lanzar un mensaje lo más positivo posible, dado que el 2021 sin duda va a ser mejor que este 2020 que ya se acaba.
Cree este blog Stars-my-destination con el objetivo fundamental de compartir mi pasión por mi ocio favorito de comics, cine, televisión y novelas de fantasía y ciencia ficción. En lo personal me considero muy afortunado porque no he sufrido ninguna desgracia, más allá de los problemas derivados por el COVID y sigo teniendo trabajo. Así que virgencita, que nos quedemos como estamos.
La semana que viene publicaré los típicos artículos con «Lo mejor del año», y dentro que el cine ha sufrido este 2020, la verdad es que los comics y las series de televisión me han ofrecido un maravilloso entretenimiento. De hecho, ha sido genial volver a sentirme como el niño de 9 años que era en 1983 gracias al histórico final de The Mandalorian hace ahora una semana. La alegría que he sentido es de largo el meyor disfrute que un producto de ocio me ha proporcionado en todo el año, y ojalá muchas cosas en 2021 me hagan sentir igual.
Este año 2020 ha sido el año del despegue en cantidad y calidad de contenidos en este blog, ya que voy a cumplir los 9 meses publicando artículos diariamente y voy a terminar con un total de 350 artículos publicados este año. Lo que significa que sólo falté 16 días a mi cita (durante los 3 primeros meses del año, antes de que el confinamiento lo cambiara todo). Si he podido publicar tanto es porque hay contenidos de sobra que disfrutar y recomendar, algo que creo que va a seguir este 2021. ¿Seré capaz de publicar 365 artículos el año que viene? Lo veo casi imposible, y no es plan ponerme esa losa sobre mi cabeza, pero si sigo escribiendo todos los días, ¿quién sabe?
De hecho, el 2021 va a empezar por todo lo alto con el estreno el 15 de enero de WandaVision, cerrando más de un año de sequía del Marvel Cinematic Universe, al retrasarse el estreno de Black Widow un año por culpa del COVID. Si este 2021 puedo volver al cine con la misma frecuencia que lo hacía antes del COVID, ese sería el regalo perfecto!!
Nada más, espero que aunque sin poder reunirnos sin familias ni amigos, paséis unas buenas fiestas y una estupenda entrada de 2021. Nos seguimos leyendo, gracias por vuestra fidelidad y por pasaros por este blog, saber que mis contenidos os interesan significa también mucho para mi, es también un regalo maravilloso que disfruto todos los días.
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Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y Dave Stewart nos regalan otro gran capítulo de Gideon Falls, que en este quinto volumen se encuentra ahora si a las puertas de su final.
PUNTUACIÓN: 8/10
¡Después de la alucinante destrucción del Granero Negro, nuestros héroes se encuentran repartidos por el multiverso que contiene Gideon Falls! Mientras Angie lucha por sobrevivir en una versión de 1984, Clara está sola en una versión del viejo oeste y el padre Fred es un hombre fuera de lugar en el cyberpunk Gideon Falls. Y nadie sabe dónde aterrizó Norton … Y aunque todos estos mundos parecen estar muy separados, ¡el Hombre Laughing está siempre más cerca de lo que piensas!
Este quinto volumen recopila los números 22 a 26 de la serie regular americana, editada por Image Comics.
Comentaba el pasado mes de julio en mi reseña del cuarto volumen que la serie de Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y el colorista Dave Stewart se dirigía hacia su final y que muy probablemente este quinto volumen sería el último. La realidad me ha quitado la razón, ya que Gideon Falls no termina en el número 26 americano incluido en este volumen, sino en un número 27 que va a ser un especial de 80 páginas cuya publicación está prevista para este mismo mes de diciembre.
Esta decisión de Lemire y Sorrentino me parece muy extraña y un tanto decepcionante. No tanto por la historia en si, que continúa con los giros y los cambios dimensionales que hacen que la sensación de vértigo sea continua, sino porque la edición de este comic en mi estantería va a quedar con 5 tomos más o menos del mismo tamaño y una grapa para cerrar la historia, algo que como coleccionista me parece incomprensible. ¿Por qué no retrasaron la salida de este quinto volumen a enero y así incluir el número 27, aunque quedara un tomo algo más grande de lo habitual? Si Image publicara este último número en formato tomo, al ser 80 que sería el equivalente a 4 grapas USA, no diría nada, pero en la solicitación de Image habla de un comic especial de 80 páginas, es decir de un comic de grapas, lo que significa que el formato no va a cuadrar. ¡Menudo chasco!
Estaba tan acostumbrado al buen hacer de Robert Kirkman, que piensa en hacer el mejor comic posible y a la vez que resulte satisfactorio para sus lectores de grapa, de softcovers, hardcovers y ediciones Omnibus, que lamento ver que no todo el mundo es tan detallista como él.
Y el caso es que este comic vuelve a ser una pasada con un montón de nuevas sorpresas y giros que demuestran que las cosas no iban a ser tan fáciles como nuestros héroes creyeron en un primer momento. Narrativamente, Lemire demuestra que tenía la historia perfectamente atada desde el primer momento, y vemos como va llegando a su final inevitable, sea el que sea.
En el apartado artístico, hay que quitarse el sombrero una vez más ante el italiano Andrea Sorrentino, y sobre todo, ante Dave Stewart, posiblemente el mejor colorista del medio. Sus colores son los que de verdad aportan el extra de atmósfera malsana y opresiva que atrapa a los personajes y no les deja respirar. Gideon Falls es uno de los comics con mejor acabado artístico y este volumen es buena muestra, ya que Lemire invita a Sorrentino a jugar con el western, la sci-fi cyberpunk y un presente desasosengante de inspiración Orwelliana. Y Sorrentino lo aprovecha para lucirse mientras continúa narrando perfectamente la historia.
A falta del último número de Gideon Falls, el comic de Jeff Lemire y Andrea Sorrentino es ya una de las historias de mayor personalidad de esta pareja artística. Ya sólo falta desear que el final esté a la altura de lo vivido hasta ahora.
PUNTUACIÓN: 8/10
¿Has leído este comic, la sigues a ritmo español o americano? ¡Espero tus comentarios!!! Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Termino 2020 en lo referido a las series de televisión viendo la cuarta y última temporada de Battlestar Galactica, que nos llevó la historia hasta su polémico aunque casi inevitable final.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
La tercera temporada tuvo un final cataclísmico final al asistir al retorno de Kara «Starbuck» Thrace al mundo de los vivos, afirmando que conocía el camino hasta la Tierra, mientras se reveló la identidad de 4 de los últimos 5 Cylones que seguían ocultos entre los humanos años después del primer ataque.
La última temporada constó de 21 episodios (más el especial Razor), que fueron emitidos divididos en dos mitades, la primera con los 10 primeros entre abril y junio de 2008, y la segunda parte emitida entre enero y marzo de 2009. Ronald D. Moore y David Eick repitieron como productores ejecutivos y escribieron y dirigieron los 3 últimos episodios de la serie que dieron dentido a todo lo vivido hasta ese momento.
A estas alturas de la serie no hay nuevas incorporaciones en el reparto, repitiendo los habituales Edward James Olmos (Comandante Adama), Mary McDonnell (Presidenta Laura Roslin), Katee Sackhoff (Kara “Starbuck” Thrace), Jamie Bamber (Lee “Apollo” Adama), James Callis (Gaius Baltar), Tricia Helfer (Número 6) Grace Park (Número 8, Sharon “Athena” Agathon, Boomer), Michael Hogan (Coronel Saul Tigh), Aaron Douglas (Jefe de Mantenimiento Galen Tyrol), Tahmoh Penikett (Karl “Helo” Agathon, marido de Sharon), Nicki Clyne (Cally Henderson Tyrol, esposa de Galen), Kandyse McClure (Anastasia Dualla, esposa de Apollo), Alessandro Juliani (Felix Gaeta), Donnelly Rhodes (Doctor Sherman Cottle), Callum Keith Rennie (Número 2, Leoben Conoy), Lucy Lawless (Número 3, D’Anna Biers). Dean Stockwell (Número 1, John Cavil), Matthew Bennett (Número 5, Aaron Doral), Rick Worthy (Número 4, Simon), Michael Trucco (Samuel T. Anders, marido de Starbuck), Kate Vernon (Ellen Tigh, al mujer del Coronel Tigh) y Richard Hatch (Tom Zarek).
Battlestar Galactica ha sido una más que notable serie de ciencia ficción más pendiente en resaltar lo que nos hace humanos, todo lo bueno y también lo malo, y cómo a pesar de las diferencias, hay que trabajar juntos para sobrevivir. Aunque esta temporada se estrenó en 2008, la lucha de humanos y cylones que al final tienen que trabajar unidos para sobrevivir es una metáfora muy clara de las diferencias raciales existentes en los Estados Unidos, en mi opinión.
La construcción de los personajes me parece el mayor valor de la serie, ya que vemos que todos son capaces de lo mejor y lo peor, y como cuando se cae en el miedo y la desesperación son capaces de cometer los peores actos imaginables. Esto es algo que ya vimos en las temporadas anteriores y que vamos a ver aún más claramente en esta última temporada.
Frente a una primera parte en la que la esperanza ante la posibilidad de encontrar la Tierra sería la emoción principal, la segunda parte hace caer a los personajes en la desesperación al no ser la Tierra lo que se esperaba, lo que provoca que la supervivencia de la raza humana quede en su momento más incierto. De hecho, hay momentos en los episodios 11 y 12 entre otros en los que el nihilismo y el dolor alcanzan cotas inaguantables que me dolieron en el alma.
En una serie coral como esta es difícil destacar a algún actor en concreto y creo que globalmente todos cumplen con lo que la serie necesitaba, aunque en esta temporada todos se mueven entre la desesperanza y el dolor más absoluto ante una existencia sin objetivo, que les hace caer en la depresión. El tono oscuro y depresivo de la última mitad fue una experiencia muy dura como espectador.
Dentro de este tono general, me creo a Edward James Olmos (Comandante Adama), Mary McDonnell (Presidenta Laura Roslin) y Jamie Bamber (Lee “Apollo” Adama) y su humanidad me parece tremenda. Sin embargo, James Callis como Gaius Baltar me ha parecido un actor y un personajes terribles, aunque con una bonita voz, de hecho lo peor de toda la serie. Mención aparte para Katee Sackhoff y su interpretación de Kara “Starbuck” Thrace. Este papel es EL caramelo que todo actor quiere y necesita para triunfar, dado que permite al actor expresar un rango amplísimo de emociones. Sin embargo, el guión hizo que Kara siempre estuviera con el modo «over-the-top» puesto en bucle, provocando que este personaje siempre al borde del llanto resultara extremadamente cargante. Aunque en este caso, si creo que Katee Sackhoff lo hace genial.
Parece raro que una serie de ciencia ficción espacial triunfe por los retratos psicológicos y la complejidad de sus personajes, en lugar que por sus evanturas y combates y la lucha entre el bien y el mal. De hecho, un elemento clave de la serie es que no existe el bien o el mal puros, y que todos debemos aprender a vivir con nuestra luz y nuestra oscuridad para poder salir adelante. El mensaje de unión de diferentes es un tema importante adelantado a su época, y es lo que hace que esta serie merezca mucho la pena y globalmente me haya gustado mucho, aunque no acabe de conectar con algunas de las decisiones creativas del final de la serie. Un final que en todo caso no tengo claro que era lo que Ronald D. Moore planteó desde el inicio.
Para hablar del final de la serie y algunas cosas que no me acabaron de gustar, voy a abrir una sección CON SPOILERS, sigue leyendo bajo tu responsabilidad:
Me gusta el final que presenta esta historia NO como nuestro futuro, sino como nuestro pasado y cómo la humanidad, los seres humanos, nacieron en nuestro planeta, resaltando el aspecto cíclico de la evolución. Este aspecto de cuento para niños que nos avisa que esto podría volver a suceder si no mejoramos como sociedad está bien y me parece interesante. Sin embargo, NO me ha gustado la forma en que Ronald D. Moore nos hizo llegar hasta allí.
No es sólo que el papel de los «Final 5» Cylons sea un relleno sin una importancia real en el desenlace. Durante casi toda la serie se jugó con la posibilidad de que Kara “Starbuck” Thrace fuera el último Cylon por revelar. Sin embargo, que fuera la Ellen, la mujer del Coronel Saul Tigh es un poco un bajón que provoca un bajón y la primera locura de la serie, cuando conocemos que los Final Five Cylones eran los habitantes de la Tierra Original que fueron aniquilados por un holocausto nuclear tras construir a los cylones robóticos originales. Sus mentes y consciencias no murieron sino que se trasladaron en el tiempo y ayudaron a los Cylones robóticos las primeras 7 versiones humanas que conocimos al principio de la serie. Buff, que loco todo!
Pero volviendo a Kara, al final resulta que sí había muerto en la tercera temporada y quien resucita es… ¿un ángel, el Espíritu Santo? ¿La personificación del Deau-ex-Machina? Todo lo referido a Starbuck ha acabado siendo extremadamente frustrante. Pero no menos que el todo vale que han significado las voces en la cabeza de Gaius Baltar y Caprica 6, que también han resultado ser… ¿qué? ¿la voz de Dios? Ha sido otra locura.
Me gusta la idea que esta serie sea el pasado de la humanidad. Sin embargo, la ejecución haciendo que humanos y cylones abandonen toda tecnología, vacunas etc para ser unos con la naturaleza me parece absurda rayando el ridículo. Sin embargo, esto es lo que Ronald D. Moore y así es como nos lo ha presentado.
En todo caso, aunque no encaje con la ejecución de este final, si me ha gustado el viaje que esta serie nos ha planteado y las ideas presentadas durante estas cuatro temporadas. Battlestar Galactica queda como una de las mejores series de ciencia ficción de la historia, y merece la pena su visionado.
Comparto el trailer de esta última temporada:
Battlestar Galactica ha sido una más que notable serie de ciencia ficción que merece la pena el visionado, planteando un interesante punto de vista centrado en lo que nos hace ser humanos.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Panini celebra 100 entregas de El Increíble Hulk en España, y aunque esta efemérides es aprovechada para darle un respiro a Al Ewing y Joe Bennet, siempre es un placer volver a disfrutar de los históricos Peter David y Dale Keown, autores de una de las etapas más celebradas del Gigante Verde.
PUNTUACIÓN: 7/10
¡La celebración a la que nunca pensaste que asistirías! La colección de Hulk cumple un centenar de entregas en nuestro país y lo celebramos con una historia especial, a cargo de Peter David y Dale Keown, uno de los mejores equipos creativos de la historia del Piel Verde.
Este número incluye el especial The Incredible Hulk: Last Call USA
Este especial fue editado en USA en verano de 2019, pero Panini lo estuvo guardando hasta que llegara el momento justo en publicarlo, y la celebración de estos 100 números en España ha resultado ser el momento justo.
Peter David es de momento el mejor escritor de toda la historia editorial del Gigante Esmeralda, a falta de ver cómo cierra Al Ewing su etapa en El Inmortal Hulk. David escribió más de 10 años esta serie y una de las etapas más memorables fue junto a un primerizo Dale Keown, que se convirtió en un artista super estrella. En su etapa conocimos al Doc Hulk, la identidad en la que la mente de Banner podía por primera vez controlar el cuerpo de Hulk, viviendo aventuras con Betty, Rick y Marlo en los que fueron algunos de mis comics favoritos de esos años 90.
Para este especial, recuperar la magia perdida es imposible, y diría que tampoco lo intentan, utilizando este comic para recordarnos la relación que Bruce compartió con el gran amor de su vida, Betty Ross, y lo importante que este amor supuso para Banner.
El dibujo de Keown está correcto pero creo que su estilo no ha envejecido demasiado bien, dibujando páginas extremadamente sencillas con unas figuras dibujadas con los detalles justos, con unos fondos mínimos y unas viñetas quizá demasiado estáticas. Dicho esto, realmente el dibujo no es malo, solo extremadamente correcto.
Este especial no inventa nada ni va a marcar un principio ni un final para nadie, pero está realizado con oficio y casi diría desde el cariño, y sirve para que los lectores recordemos los grandes momentos que vivimos con estos personajes. Lo cual, solo por eso ya no está nada mal. En todo caso, justo por eso este especial realmente lo disfrutarán (disfrutaremos) los lectores veteranos, y diría que los lectores jóvenes puedes resultarles un tanto irrelevante e insulso, a pesar que actualmente Betty está viva y habitando el cuerpo de Arpía, que aparece en estas páginas. Para mi, solo por la alegría de volver a pensar en estos comics clásicos, ya me ha valido la pena la compra.
Comparto las dos primeras páginas de este comic:
The Incredible Hulk: Last Call es un comic correcto que se alimenta de la nostalgia ante una de las mejores etapas del personaje.
PUNTUACIÓN: 7/10
Hulk se encuentra en un momento muy dulce, protagonizando la que probablemente es la mejor serie actual de Marvel. Y tu, ¿sigues esta etapa, qué te parece? ¡Espero tus comentarios!!! Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.
Decir que The Mandalorian me ha entusiasmado no empieza a describir lo mucho que el último episodio EL RESCATE me ha volado la cabeza, sirviendo de extraordinario broche de oro para una temporada histórica.THIS IS THE WAY!!!
PUNTUACIÓN: 10/10
(Artículo CON Spoilers)
El Mandaloriano y sus aliados intentan un audaz rescate.
El climax de esta segunda temporada ha sido dirigido por Peyton Reed, que ya dirigió el segundo episodio «El Pasajero» . Este octavo episodio cuenta con guión de Jon Favreau y triunfa como aventura increíble con una tensión creciente que alcanza cotas alucinantes, como final a la historia del viaje de Mando y Grogu, pero también como un episodio que asienta la conexión de The Mandalorian con STAR WARS de una forma increíble que voy a recordar toda la vida.
De hecho, el nivel de disfrute de este episodio y en general de toda la temporada me ha devuelto a 1983, cuando tras ver El Retorno del Jedi me moría por más contenidos de Star Wars y ninguna de las películas de las dos siguientes trilogías estrenadas en estos más de 35 años llegaron a estar nunca a la altura. Jon Favreau y Dave Filloni han conseguido lo que J.J. Abrams, Rian Johnson e incluso el propio George Lucas no supieron conseguir: UNA HISTORIA DE STAR WARS A LA ALTURA DE LA PRIMERA TRILOGÍA.
Gracias Jon Favreau, gracias Dave Filloni, lo que habéis hecho es muy grande.
El Rescate cuenta por supuesto con un maravilloso Pedro Pascal como Din Djarin / Mando, al que acompañarán en su misión de liberar a Grogu (Baby Yoda) Cara Dune (Gina Carano), BOBA FETT (Temuera Morrison), Fennec Shand (Ming-Na Wen), Bo-Katan Kryze (Katee Sackhoff) y su lugarteniente Koska Reeves (Mercedes Varnardo). Pero liberar a Grogu no va a ser fácil, porque el Moff Gideon (Giancarlo Esposito) tiene a su disposición de los poderosos Dark Troopers, la nueva generación de tropas robóticas con armamento y blindajes superiores.
Este episodio tiene una perfecta duración de 46 minutos que va como siempre al grano y no deja de ofrecer momentazo sobre momentazo, con una tensión que adquiere unos niveles apabullantes que muchas películas de gran presupuesto no consiguen trasmitir. La infiltración en la nave del Moff Gideon es genial, igual que el momento en que las 4 poderosas mujeres atraviesan a los imperiales hasta llegar al puente. Pero Mando esta vez si consigue ser el centro de atención tras unos episodios en los que Ahsoka Tano y Boba Fett le habían robado la función en muchos momentos. Esta vez no, o al menos, no serán ellos.
Los enfrentamientos de Mando contra un único Dark Trooper y contra el Moff Gideon dan autentica sensación de peligro. El Dark Trooper transmitió un feeling a los Terminator de fuerza imparable e hizo que creyera que podía atravesar el casco de Beskar de Mando, ofreciendo un momento increíble. Y el combate contra el Moff Gideon empuñando el Dark Saber que es rápido, directo y de gran intensidad, con unos oponentes que buscan acabar el combate con el primer golpe, y me han parecido algunos de los mejores momentos televisivos del año en lo referido a cine de acción. A pesar de haber dirigido un episodio previo, tenía a Peyton Reed encajonado en la comedia y en las historias ligeras, pero lo que consigue en este episodio es algo muy grande, con unos momentos de acción increíbles que triunfan desde su sencillez precisamente porque están muy bien narrados, y eso es totalmente éxito suyo. Bueno, suyo, del montaje de la serie y de un magistral Ludwig Göransson que crea una música bestial en la que predominan unos sonidos robóticos que transmite una tensión alucinante.
Pero EL MOMENTO en el que el pelotón de Dark Troopers va a entrar en el puente de mando donde se atrincheran nuestros héroes y llega un solitario X-Wing a la nave, hizo que me levantara del sofá a aplaudir ante el momentazo que se nos venía encima. LUKE SKYWALKER, el maestro Jedi en carne y hueso, tiene un momentazo que está al nivel del que Darth Vader tuvo en Rogue One y Boba Fett disfrutó en el episodio 2×06 (La Tragedia), como si Filloni y Favreau hubieran querido darle el momentazo y ¿la despedida? que el personaje merecía y no tuvo en la lamentable última trilogía. Mark Hamill aparece acreditado en este episodio, y aparte de rejuvenecer su rostro (o insertarlo en el cuerpo de otro persona), Favreau ha ecualizado su voz para que suene como la de aquel joven que salvó a la galaxia en la luna de Endor, hace ya casi una vida.
Tras una temporada en la que nos habían presentado a Cobb Vanth, Bo-Katan, Ahsoka Tano y Boba Fett, no creía que fueran a sacar a ningún personaje importante más, desde luego no uno tan importante como Luke. Hasta podría decirse que no era necesario, la serie ya era una pasada. Pero otro detalle super importante de The Mandalorian es que Jon Favreau nunca se ha guardado nada, ha ido a por todas en cada uno de los episodios, incluso a pesar de estar planteado desde la aventura ligera y el entretenimiento. Que se hayan atrevido a sacar a Luke era un riesgo calculado que sin embargo ha significado un éxito descomunal, con un fan-service en el mejor sentido que aún hace que destaque más el desastre que significó El Ascenso de Skywalker hace ahora un año. Las navidades pasadas parecía que Lucasfilm se había cargado Star Wars de forma irremediable (en España no se estrenó la primera temporada de The Mandalorian hasta la primavera), ahora Star Wars está más viva que nunca y gracias a The Mandalorian han conseguido hacer volver a los fans dándonos grandes dosis de aventura y emoción.
Hay quien dice que esto es algo fácil, que no arriesgan al hacer «solo» unas historias de aventuras y no apostar por un mayor análisis psicológico de los personajes, pero realmente no hay nada fácil cuando vemos tantas películas y series que no saben estar a la altura. Cuando alguien es muy bueno en lo suyo, lo difícil parece fácil, pero no acabo de ver a nadie, NADIE, al nivel de The Mandalorian y de Jon Favreau. Desde luego, no J.J. Abrams. Por otro lado, la primera trilogía de Star Wars no era nada compleja, precisamente si nos enamoramos con ella fue por la simplicidad de la lucha del bien frente al mal y el carisma de sus protagonistas.
Y, de nuevo, toda la escena con la llegada de Luke está super bien rodada. Empezando por el detalle de ver sus combates en blanco y negro a través de las pantallas del centro de mando, permaneciendo en sombra, de forma que sabes que es él, pero no acabas de verle bien, como si nos pusieran al lado de los personajes que están viendo a un caballero Jedi en plenitud de facultades. La duda perdiste, ¿podría no ser Luke, a lo mejor es otra persona? La escena culmina en un detalle que podría ser menor, pero transmitió uno de los momentos de mayor alegría que una serie de televisión me ha ofrecido… ¿en toda mi vida?, cuando vemos el SABLE LASER DE COLOR VERDE, que confirma sin lugar a dudas que sí, LUKE SKYWALKER está en The Mandalorian. Ni siquiera mostraron su rostro y ya estaba haciendo la ola. ¡Qué grandes!! Lo más parecido que Star Wars había estado de tener un momento como la llegada de Thor a Wakanda en Infinity War o el Avengers Assemble en Endgame fue el final de Rogue One con la masacre de Vader. Ahora ya lo tiene, y protagonizado como tiene que ser por su mayor héroe. ¡Fua, chaval!!
Si tenemos que resumir de qué va esta segunda temporada, Mando tiene la misión de llevar a Baby Yoda (Grogu) hasta un miembro de su tribu para que cuiden de él. El objetivo de Mando siempre fue encontrarse con un Jedi y cada uno de los capítulos nos acercaba a ese objetivo. Al llegar hasta Ahsoka, pensábamos que el objetivo estaba cumplido, pero al negarse ella a entrenarle siguió la incertidumbre, aunque de hecho, puestos a hacer una lista de Jedis vivos en este momento post Retorno del Jedi, lo cierto era que Luke Skywalker era la primera y más lógica elección de una lista cortísima. Lo único era que realmente no nos creíamos que Favreau se atreviera a hacerlo (o le dejaran). ¡Qué equivocado estaba!! Este momentazo no es un fan-service vacío sacado de la manga, realmente nos lo han telegrafiado desde el minuto uno y su participación es fundamental en la resolución de la historia.
La escena en la que por fin vemos su rostro y se encuentra cara a cara con Mando es otro momentazo y me parece que está super bien resuelta también. Mark Hamill no realiza la escena, dado que he leído que Favreau rodó la escena con un doble de cuerpo, al que le insertaron la cara de un rejuvenecido Hamill. El rejuvenecimiento facial funciona muy bien, aunque reconozco que nuestro subconsciente no puede evitar ver el truco dado que sabemos que Mark Hamill tiene más de 60 años y le vimos como un anciano apenas hace un año. Y esta reunión es rápida y al grano, como todo en esta serie. De hecho, es espectacular que en este mundo de televisivo de tramas alargadas y episodios repletos de minutos de la basura, Jon Favreau ha resuelto la historia de Mando y Grogu de forma increíblemente satisfactoria en tan sólo dos temporadas.
Es el momento de quitarse el sombrero ante lo que nos ha regalado Pedro Pascal. Su interpretación sin poder mostrar su rostro mediante la voz y su expresión corporal me parece alucinante. Y en esta temporada en que volvimos a verle su rostro nos ha ofrecido unos momentos de gran emoción planteados siempre desde el minimalismo. Su despedida de Grogu consiguió que se me llenaron los ojos de lágrimas, pero también de felicidad, porque Mando consiguió cumplir su misión. Aquí va mi voto para que se lleve el premio a mejor actor en los Globos de Oro. De nuevo, ahora parece fácil, pero atreverse a plantear una serie de televisión que debía ser la gran apuesta de un nuevo canal de streaming de uno de los grandes estudios americanos con un protagonista cuyo rostro NO se iba a ver en ningún momento, demuestra que Favreau los tiene bien puestos y tenía una fe ciega en su serie.
Esta segunda temporada de Mandalorian ha sido bestial. Y gran parte de este éxito radica en que Favreau se arriesgó al construir poco a poco a Mando durante sus pequeñas y ligeras aventuras de la primera temporada, de forma que el personaje nos atrapó incluso sin necesidad de ver su rostro y sus problemas se convirtieron en nuestros problemas, convirtiéndose por méritos propios en el héroe de esta historia. La narrativa de estas dos temporadas me parece modélica, de forma que tras plantar las semillas llegó el momento de recoger los frutos y mostrarnos de forma desatada el maravilloso mundo de Star Wars. Y por esto, a pesar de lo increíble que fue ver a Ahsoka o a Boba, el centro emocional siempre siguió estando con Mando y su vínculo paternal con Grogu. Espectáculo sumado a mucha emoción, de nuevo, algo que no es tan fácil como parece, aunque el envoltorio parezca sencillo.
Y si este último episodio me ha roto la cabeza, igual de ilusionantes son las múltiples opciones en el horizonte. Hace apenas una semana Disney anunció en su Investor Day sus nueva series y película de Marvel y Star Wars. En ese anuncio se confirmó una serie protagonizada por Ahsoka Tano (Rosario Dawson) y la novedad de Rangers of the New Republic, que compartirían línea temporal con la tercera temporada de The Mandalorian.
Pero la escena post-créditos protagonizada por Boba Fett me ha parecido magistral, y otro ejemplo genial del talento como storyteller de Jon Favreau. Si ya en el sexto episodio «The Tragedy» dirigido por Robert Rodriguez le dieron a Fett los momentos de gloria que no llegamos a ver en las películas clásicas, en los siguientes episodios Favreau optó con buen criterio en mantenerle en un segundo plano para no hacer que Mando fuera el secundario de su propio show. Y tras un episodio en que parecía que ya habíamos visto lo mejor de Fett, se han guardado la guinda final, cuando entra en el palacio de Jabba en Tatooine y mata a Bib Fortuna, haciéndose (aparentemente) con el control de su organización criminal. El anuncio de «The Book of Bobba Fet» para diciembre de 2021 plantea la duda, ¿va a ser ésta la tercera temporada de The Mandalorian o Disney evitó anunciar la serie de Boba Fett para no spoilear este momentazo? Por un lado, el cambio de protagonista haría que la serie volviera a ser novedosa e inesperada, y daría la posibilidad a Din Djarin de recargar las pilas y buscar la mejor historia posible de cara a su seguro regreso un poco más adelante. Pero, por otro lado, aunque Grogu ya se fue, la historia de Din Djarin en posesión del Dark Sable sigue más interesante que nunca, así como una posible liberación de Mandalor junto a Bo-Katan (o ¿enfrentado a ella?),así que no me creo que Disney renuncie a seguir contando esta historia el año que viene.
En todo caso, hay un montón de opciones ahora mismo, y creo que compraría cualquiera, siempre que Favreau y Filloni se mantengan al mando de las operaciones de esta parte de la franquicia de Star Wars.
Comparto los teasers publicados en twitter del episodio y del season-finale:
NO SE PUEDE HACER MEJOR. THE MANDALORIAN YA ES HISTORIA, a un nivel que jamás pude imaginarme que conseguirían alcanzar cuando comencé a ver la temporada. Gracias Jon Favreau, Gracias Dave Filloni, Gracias Lucasfilm y Disney+. Ya formáis parte de mi vida.
PUNTUACIÓN: 10/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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