Crítica de Westworld temporada 2 (HBO)

Westworld , la serie de la HBO creada por Jonathan Nolan y Lisa Joy a partir de la película de Michael Crichton de 1973,  fue una de las mejores series de 2016. Tenía muchísimas ganas volver a disfrutar de esta serie, pero lamento decir que esta segunda temporada no ha estado al mismo nivel.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

La web de HBO España describe Westworld como una ambiciosa serie de ficción repleta de imaginación que eleva el concepto de las aventuras y las emociones fuertes a un nuevo nivel de peligrosidad. En el futurista parque temático conocido como Westworld, un grupo de androides-servidores se desvían de las secuencias programadas meticulosamente por los informáticos y adoptan un comportamiento anormal. Con un reparto espectacular encabezado por Anthony Hopkins, Ed Harris, Evan Rachel Wood, James Marsden, Thandie Newton y Jeffrey Wright, Westworld está basada en la película de 1973 escrita y dirigida por Michael Crichton (Parque jurásico), y ha sido creada para la televisión por los productores ejecutivos Jonathan Nolan (Interstellar, El caballero oscuro) y Lisa Joy (Criando malvas, Último aviso).

Tras la revuelta de los androides al final de la primera temporada, en esta segunda el Caos toma el control. Dolores (Evan Rachel Wood) prosigue su revolución contra los humanos, mientras Maeve (Thandie Newton) intenta recuperar a su hija de una vida anterior. Mientras, William (Ed Harris) el único humano dentro del parque que parece saber lo que el parque es en realidad, intentará desentrañar los secretos del doctor Robert Ford (Anthony Hopkins), el diseñador de Westworld.

Y en medio de todo este conflico, ¿qué le pasa a Bernard (Jeffrey Wright )? ¿Porqué parece estar viviendo dos vidas diferentes a la vez? Tal vez es que su mente está sufriendo un deterioro y no puede controlarla. O quizá es que sucesos ocultos hasta ahora estén luchando por salir a la luz.

Si no viste la primera temporada de Westworld, te recomiendo que dejes de leer ahora mismo, ya que aunque voy a intentar no spoilear nada importante, es inevitable hablar de lo sucedido al final de la temporada anterior. ¡Estáis advertidos!!

Empezando con lo que me ha gustado de esta temporada, Westworld vuelve a destacar en todo lo relativo a los aspectos técnicos: la fotografía, el diseño de producción y los efectos especiales tienen una calidad cinematográfica. Además, el casting al completo está entre los más acertados del panorama televisivo, así como la música. Y diría que la temporada va de más a menos, siendo los últimos tres o cuatro episodios los mejores de esta tanda.

Sin embargo, Westworld ha perdido en esta segunda temporada el equilibrio entre historia y estilo, apostándolo todo a atraparnos con su elegante estética y lo intrincado de su puesta en escena. Y lamento decir que en mi caso solo han conseguido provocar confusión e incluso aburrimiento mientras visionaba la parte central de la serie. Cuando te quedas dormido viendo un capítulo, es que no ha conseguido captar tu atención adecuadamente. Un día puede ser que sea culpa mía. Si pasa dos días seguidos, el problema probablemente sea que la serie no ha conseguido hacer click.

La narración fragmentada de la primera temporada para mí estuvo muy bien y fue parte de lo positivo y sorprendente de la serie. Además de conocer paso a paso cómo Dolores y Maeve consiguen despertar y adquieren consciencia, descubrimos el papel de los personajes humanos en la historia, en especial el Doctor Ford, su ayudante Bernard y el Hombre de Negro. Globalmente, la complejidad de la narración creaba un puzzle que deseabas que se completara. Y aunque no tenías todos los detalles, fue genial la sorpresa de conocer que William Delos (Jimmi Simpson) y El hombre de negro (Ed Harris) son la misma persona, sí estaba claro que estábamos viendo sucesos que ocurrían en el parque en dos momentos temporales diferentes. Con el añadido que la violencia y sexo explícitos eran un puñetazo al espectador para que  se entendiera la tortura que los humanos causaban a los robots y como su levantamiento estaba más que justificado.

Sin embargo, en la segunda temporada la complejidad narrativa y la fragmentación temporal no consiguen enganchar, más bien al contrario, causa confusión y desconexión. Por un lado, en esta segunda temporada seguimos desde el principio a Bernard en dos momentos temporales: Justo a continuación del final de la primera temporada en la que la muerte del Doctor Ford a manos de Dolores inicia la revolución, y en otro momento posterior en que despierta en una playa a la que llegan las fuerzas de seguridad de Westworld para intentar acabar con la rebelión de los robots. La gran duda es ¿cuánto tiempo ha pasado entre una acción y la otra? ¿Estamos hablando de horas, días o meses?

Una de las principales sorpresas de la primera temporada fue que además del despertar de Dolores y Maeve, descubrimos como Bernard era también un robot creado a partir de los recuerdos del Doctor Arnold Weber, socio del Doctor Ford, que pensaba que era humano y que era tan complejo que nadie le había detectado.

La sorpresa de esta segunda temporada, que voy a evitar spoilear, queda sepultada en medio de un montón de idas y venidas de todos los personajes por Westworld y por los laboratorios humanos, sumado todo ello a la propia narración fragmentada hacen que no entiendas por qué un personaje ha pasado de un sitio a otro, y más importante, sin hacer que la trama avance.

Un ejemplo de esto es el personaje de Maeve. Al final de la primera temporada decide quedarse en Westworld para encontrar a su hija. Pues la resolución a su arco queda totalmente anticlimática y decepcionante, con el añadido que durante varios episodios la vemos en otra parte del parque ambientado en el Japón feudal. Visualmente, esta parte está super chula, pero mientras la veía me quedaba la sensación de que esto es puro relleno que no aporta nada al arco del personaje, más allá de ver que en Japón un robot igual que ella luchaba como ella por mantener a su hija a su lado. Algo muy bonito pero vacío de contenido.

Igual que Dolores, que tras iniciar una revolución en Westworld al final de la primera temporada, en esta segunda sigue buscando venganza contra los humanos con todos los medios a su disposición. Fin. Es cierto que conocemos más detalles de su pasado y su futuro, pero ella como personaje no la vi evolucionar para nada.

La primera temporada buscaba que el espectador empatizara con los robots y aceptara que pueden ser «humano» aunque tus recuerdos no sean reales. La orgía de violencia y sexo inicial estaba justificada para entender la tortura que los humanos infringen día a día a los robots en el parque. Sin embargo, toda la violencia de la segunda temporada es vacía porque no aporta nada a los temas principales de la serie, hasta el punto de convertir en risibles la segunda o tercera vez que los robots invaden los laboratorios matando a personal de seguridad. Y es que esta temporada nos muestra como el parque realmente era un banco de pruebas avanzado oculto para la mayoría de personal. Así, los robots buscan ser humanos, los humanos buscan cómo disfrutar de atributos de los robots como la inmortalidad.

Además, aunque los 4 últimos episodios son los mejores de la temporada, se pasan tres pueblos por el exceso de giros finales en el último episodio, algunos con muy poco sentido más allá del «shock-value» que busca provocar en el espectador. Agradezco la intención de que esta temporada sea un «game-changer» que lo cambie todo de cara a la tercera temporada, pero algunas inconsistencias han hecho que este final abierto me parezca un buen final para la historia del parque Westworld, ya que no me quedaron demasiadas ganas de continuar con esta serie.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Globalmente, esta segunda temporada me ha parecido bastante peor que la primera, más confusa y confiando en que los numerosos giros finales dejen a la audiencia con ganas de más. En mi caso creo que han pinchado en hueso, aunque sí creo que este es un buen final para la historia. Recomendable para fans de ciencia-ficción y de obras de narrativa enrevesada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

El adiós de Mark Waid y Humberto Ramos a los Campeones de Marvel

La lectura de los comics Marvel de este mes de julio que publica Panini en España trajo una inesperada sorpresa, el final en el número 18 de la etapa de Mark Waid y Humberto Ramos en la serie Campeones. Una etapa corta, en mi opinión, y en parte lastrada por los cruces con varios eventos, que sirve de paradigma de la actual situación que viven los comics de superhéroes, en especial los de Marvel.

PUNTUACIÓN: 7/10

Parece que fue hace media vida, pero esta nueva versión de Los Campeones nació hace menos de dos años, lo que indica el ritmo vertiginoso de publicación actual, donde todo lo que importa es el ahora y el tebeo “hot” del momento. Tras los acontecimientos vividos en “Civil War II”, los miembros más jóvenes de Los Vengadores, Ms. Marvel, Nova y Spider-Man, abandonan el grupo buscando su propio camino. Un camino que pasa por inspirar a las nuevas generaciones y no simplemente a reaccionar ante el último ataque del villano de turno. A ellos se les unirán Cíclope, Viv Vision y el Alucinante Hulk, decididos a cambiar el mundo y convertirlo en un mundo mejor del que se encontraron.

Si algo quedó claro desde la primera página de Campeones es que esta es la serie que Waid tenía más ilusión de escribir, siendo su etapa inicial en Vengadores una previa que pusiera el foco en los chavales de cara a darles su propia serie unos meses más tarde. Lo mejor de esta serie, junto al dibujo de Ramos, fue la caracterización de todos los protagonistas y sus entretenidísimos diálogos. Los Campeones tienen la chispa que le ha faltado a los Vengadores, que quedará como una etapa solo correcta y por debajo de las expectativas que se habían creado.

Mark Waid y Humberto Ramos vuelven a trabajar junto más de veinte años después de conocerce en el comic Impulse de DC Comics. El estilo fresco y juvenil del mexicano Ramos aporta la chispa que necesitan los héroes más jóvenes de los Comics Marvel (con permiso de Power Pack). Reconozco que el estilo de Ramos me encanta, y consigue que mis páginas favoritas sean las «tranquilas» de desarrollo de personajes y sus diálogos, gracias a su expresión corporal, sus divertidas caras y el carisma que se transmite en cada viñeta. Y encima, sus splash pages son como siempre super dinámicas.

Destacar además que junto a Ramos, sus colaboradores habituales Victor Olazaba (tinta) y Edgar Delgado (color) también se han mantenido durante toda la etapa, todo un hito en el mundo comiquero actual.

En los 18 números de este volumen hemos disfrutado de 5 arcos, que paso a resumiros a continuación:

 

Volumen 1 – Cambiar el mundo. Números 1-5.

En el que conocemos los motivos por los que los chavales abandonan los Vengadores, y cómo tienen que aprender a llevarse bien antes de intentar salvar el mundo. En este tomo mola sobre todo la forma como Waid presenta las diferentes personalidades, de forma que es normal que hayan choques y diferencias entre ellos.

 

Volumen 2 – El modo de vida de los Autónomos (6-9)

En esta historia se presenta la contrapartida oscura de Los Campeones: Los Autónomos, unos jóvenes engreídos, egoistas y que son mercenarios al mejor postor. Y aunque parece mentira, el final no será el esperado.

Además, el número 9 estuvo centrado en Viv, personaje que al igual que su padre Vision han sido muy importantes para Mark Waid tanto en esta serie como en la de Los Vengadores. Obviamente, Waid no puede cambiar a personajes con series propias como Spiderman o Ms. Marvel, cosa que sí puede hacer con Viv.

 

Cruce con Imperio Secreto (10-12)

En este cruce con el evento marvelita de 2017/2018. los Campeones se enfrentarán a su prueba definitiva, al enfrentarse a una Hydra que domina los Estados Unidos. ¿Serán capaces los chicos de abandonar todas sus creencias con tal de vencer al enemigo? ¿O sin principios no puede haber una victoria real?

 

Volumen 3 – Los mundos chocan (13-15) Cruce con Vengadores

El inicio del Marvel Legacy vino marcado con el crossover “Los mundos chocan” entre Campeones y Vengadores, ambas series guionizadas por Waid. Desde su separación, era inevitable que los héroes volvieran a encontrarse, pero esta historia en la que ambos grupos se enfrentarán al Alto Evolucionador quedó, como en general toda la etapa de Waid, en una historia sólo correcta.

Además, visto en perspectiva, este cruce se ve raro teniendo en cuenta que el argumento de “Los mundos chocan”, los héroes se transportan a un mundo diferente para enfrentarse a una amenaza que puede destruir el planeta,  es prácticamente igual al de «Sin Rendición», el actual arco de Vengadores que reúne a todos los grupos existentes para una última lucha que servirá de cierre de la etapa de Waid en el título y que sirve de preludio del relanzamiento de los vengadores a manos de Jason Aaron.

 

Campeón por un día (16-18)

Tras la terrible pérdida sufrida durante “Los mundos chocan”, Los Campeones se proponen continuar con su misión de hacer del mundo un lugar mejor, pero no pueden hacerlo solos: ¡necesitan nuevos miembros!

Tras varias mega sagas, este último arco sirvió para que los chavales recuerden por qué deben seguir juntos y deja el campo libre para que el nuevo equipo creativo, formato por Jim Zub y Sean Izaakse tengan listos todos sus juguetes para continuar sus historias.

Globalmente estos 18 números forman una buena etapa. El principal hecho a destacar es que Humberto Ramos haya podido dibujar todos los números, algo poco habitual hoy en día en un comic Marvel y que permite que la serie sea visualmente mucho mejor de la media.

Sin embargo, aunque la primera mitad fue muy chula estableciendo las dinámicas del grupo y las relaciones entre personajes, a partir del cruce con Imperio Secreto se perdió parte del encanto de la serie al estar metidos en líos ajenos. Waid consiguió que la serie no se resintiera en exceso, pero me hubiera gustado que los chavales hubieran podido ir a su aire durante toda esta etapa. Cosa que entiendo que es imposible en la Marvel actual.

A pesar de lo anterior, creo que Campeones supone la mejor obra de Mark Waid de los últimos años en Marvel, con un Humberto Ramos que saca lo mejor de si mismo en estas páginas. Un tebeo que gustará a todos los fans de los comics Marvel.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

 

Crítica de Steelheart de Brandon Sanderson (Reckoners I)

Cuando un escritor está en un momento de efervescencia creativa, la lectura de sus obras es obligada. Es el caso de Brandon Sanderson, que en Steelheart, novela que da comienzo a la trilogía de Reckoners, se atreve a contarnos una historia de superhéroes en un mundo distópico.

PUNTUACIÓN: 7/10

Diez años atrás, Calamity irrumpió en la ciudad en la forma de una explosión en el cielo que otorgó a algunos seres poderes extraordinarios. A estos se los empezó a llamar Épicos, y pronto subyugaron a la población empleando sus increíbles poderes con el afán de gobernar la voluntad de los hombres y conquistar el mundo. Ahora, un tirano y furioso Épico llamado Steelheart se ha proclamado dueño y señor de la ciudad de Chicago Nova. De él se dice que es invencible; ninguna bala puede hacerle daño, ninguna espada puede atravesar su piel, ningún fuego quemar su cuerpo. Nadie se atreve a desafiarlo Nadie salvo los Reckoners, un grupo clandestino que no goza de poderes pero sí de una férrea disciplina, conseguida tras pasarse la vida estudiando el comportamiento de los Épicos con el objetivo de hallar sus puntos débiles y poder así exterminarlos.

Brandon Sanderson es un escritor estremadamente hábil, cosa que se nota en todas sus novelas. Y su aproximación a los superhéroes es la misma que para Mistborn, creando unas leyes claras que expliquen este mundo poblado de seres superpoderosos. Los Épicos tienen poderes muy variados, pero también una debilidad que puede destruirles. Su kryptonita, para entendernos. Y es la búsqueda de esta debilidad el hilo conductor de esta primera novela de la trilogía de los Reckoners.

Además, Sanderson escribe en primera persona para ponernos en la piel de David, un chaval que vio morir a su padre hace diez años y que ha dedicado su vida a estudiar a los Épicos para poder matar a Steelheart, el sanguinario asesino que domina Chicago Nova. Esta narración en primera persona es perfecta y nos mete de lleno en el mundo de Chicago Nova a través de un joven con determinación pero también con inseguridades.

Como toda novela de Sanderson, la lectura es super fluida gracias a unos personajes con carisma que tienen una historia interesante que contar sobre ellos. Además, hay un montón de acción, sorpresas y giros que hacen que te leas esta novela casi de una sentada.

Y por encima de todo, la gran pregunta: ¿Qué es Calamity? ¿Hubo un motivo en dar poderes a personas al azar o fue pura casualidad? Conociendo a Sanderson, no creo que dé puntadas sin hilo, y diría que este será el tema principal para las próximas novelas de esta trilogía, que empezaré a leer en breve.

Steelheart es una novela super entretenenida que gustará a todos los fans de comics de superhéroes, pero también a los lectores de fantasía y ciencia ficción en general. Una estupenda lectura para este verano, que hoy quiero recomendarte.

PUNTUACIÓN: 7/10

Crítica de Ant-Man y la Avispa, de Peyton Reed

Tras el dramático cliffhanger de Vengadores: Infinity War, Marvel ha programado la perfecta película para el verano, Ant-Man y la Avispa, una comedia de aventuras familiares que ha sido dirigida Peyton Reed, autor de la primera película de estos personajes, y que cumple perfectamente con lo que se espera de ella.

PUNTUACIÓN: 7/10

Después de «Capitán América: Guerra Civil», Scott Lang (Paul Rudd) lidia con las consecuencias de sus elecciones como superhéroe y padre. Mientras lucha por mantener un equilibrio entre su vida hogareña y sus responsabilidades como Ant-Man, se enfrenta a Hope van Dyne (Evangeline Lilly) y al Dr. Hank Pym (Michael Douglas) con una nueva misión urgente. Scott debe volver a ponerse el traje y aprender a luchar junto con La Avispa mientras el equipo trabaja en conjunto para descubrir secretos del pasado.

El guión de Ant-Man y la Avispa está escrito a cinco manos por Andrew Barrer y Gabriel Ferrari, autores del primer borrador, y Chris McKenna y Erik Sommers, quines junto al propio Paul Rudd perfilaron el guión definitivo. Creo que la base sobre la que empezaron a escribir fue que no hay que cambiar lo que no está roto. Los guionistas, junto al director Peyton Reed tenían claro que el centro de la película debía ser la familia, por lo que toda la película se centra en la lucha de los protagonistas, Scott Lang y Hope y Hank Pym, en mantenerlas unidas.

Ant-Man y la Avispa es super entretenida y ofrece justo lo que esperas de ella. Mantiene el uso imaginativo de los poderes de encogimiento y agrandamiento vistos en la primera Ant-Man y en Capitán América: Civil War, ofreciendo algunas escenas geniales sobre todo en el último tercio, y tiene un humor muy bien dosificado centrado, aunque no solo, en el personaje de Luis (Michael Peña) que funciona perfectamente. En muchos aspectos, esta secuela mejora lo visto en la primera película, y se nota que tomaron nota de lo que funcionaba de la primera película, y de lo que no lo hizo.

Debo destacar además el excelente trabajo de producción y unos efectos especiales perfectos que en ningún momento hacen que pienses que son CGI «malo», como sí ha pasado en otros blockbusters recientes de otros estudios que daban la sensación de estar viendo un videojuego cutre. Leí que la producción costó alrededor de 175 millones de dólares, que van a amortizarse sin duda,  y lucen a la perfección en cada plano.

En lo referido a los protagonistas, me llama la atención como Marvel la elegido elevar a Hope Pym por encima de Scott Lang. La Avispa es la primera heroína Marvel (co)protagonista absoluta en una película Marvel, y tengo claro que Marvel quería que brillara en pantalla. Y lo hace sin duda, ya que Hope Pym tiene recursos de sobra en combate cuerpo a cuerpo y domina el uso de su traje de Avispa, todo ello con una personalidad arrolladora y una gran inteligencia. Es una lástima que para conseguir que Avispa brille en parte hayan tenido que convertir a Scott en un bufón que comete error tras error. Scott en Civil War fue un recurso cómico, es verdad, pero en su película conocimos su inteligencia, sus recursos a la hora de realizar los robos, y su control del traje y las habilidades de Ant-Man en tiempo record. Hope Pym se sale en esta su película, mientras que Scott no tanto, aunque no hay duda que ambos comparten el protagonismo.

Me quedé con ganas de ver mucho más a Michelle Pfeiffer (Janet Van Dyne), lo cual es bueno, porque con un poco de suerte podremos ver nuevas aventuras de esta familia de superhéroes que NO son los Increíbles. Y estaría genial volver a verles en una misión del pasado a lo 007 que tuviera repercusiones en el presente. Por imaginar…

En el aspecto de lo menos bueno, el guión se centra tanto en la construcción del núcleo familiar Pym/Lang y del humor que se olvidan en parte de los antagonistas. Es una pena que los personajes de Laurence Fishburne, cuyo nombre no quiero revelar para no spoilear la sorpresa, y Hannah John-Kamen como Fantasma sean sólo esbozos de personajes, a los que presentan en apenas dos frases y ofrecen lo mínimo exigible. Más delito tiene convertir a Walton Goggins (The Shield, The hateful eight) en un matón de tres al cuarto únicamente destinado al desahogo cómico. No hay una verdadera  amenaza en la película y sí la sensación de estar viendo un episodio puntual de las vidas de los protagonistas que no es el más interesante que se podría haber contado.

Las escenas de acción de la parte final están geniales y son muy imaginativas, pero te queda la sensación de que todo lo relacionado con el laboratorio, con sus idas y venidas, lo han cogido de un episodio de los Looney Tunes. Vi escenas muy entretenidas, pero algo chorras.

Por último, debo decir que Marvel ha vuelto a acertar programando una película de aventuras ligera justo de Infinity War, que es justo lo que nos pedía el cuerpo tras el dramático final del primer enfrentamiento de Thanos y Los vengadores. De hecho, tras echar unas risas con Ant-Man y la Avispa, la escena post-créditos sirve para devolvernos a la realidad post Infinity War, recordándonos que aún quedan nueve meses para el estreno de Vengadores 4. Se van a hacer largos.

Globalmente, Ant-Man y la Avispa es la peor película Marvel de la última hornada si exceptuamos la decepcionante Black Panther, que es posiblemente la peor película de Marvel junto a Iron Man 2. Dicho esto, agradezco que una película tenga claro el tipo de cine que quiere ser, y no tenga complejos a la hora de mostrar sus virtudes al público.

Comparto el trailer de la película:

Ant-Man y la Avispa es una película ligera y entretenida que alegrará a los espectadores y hará que nos olvidemos durante unas horas del bochorno de las tardes de verano. Objetivo cumplido.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

Crítica de Counterpart temporada 1 (HBO)

Aprovechando mi suscripción a HBO pude ver la primera temporada de Counterpart, serie de ciencia ficción estrenada en los USA en el canal Starz, y que tiene como principal protagonista al excelente J.K. Simmons, esta vez por partida doble.

PUNTUACIÓN 6.5/10

Counterpart es una serie de espionaje sobre un misterioso mundo que se esconde bajo la superficie de nuestras vidas. Howard Silk (J.K. Simmons) es un modesto trabajador de una agencia de espionaje de las Naciones Unidas en Berlín. Cuando Howard descubre que su organización oculta el acceso a una dimensión paralela se ve envuelto en un mundo de intriga, peligro y traición donde la única persona en quien puede confiar es su otro yo del mundo paralelo. La serie trata temas como la identidad, el destino y el amor perdido planteando una eterna pregunta: ¿Y si nuestras vidas hubiesen sido diferentes?”.

Counterpart en una buena ciencia ficción que utiliza un interesante concepto, la existencia de dos tierras paralelas (que se sepan hasta este momento), para construir unos personajes complejos sobre los que quieres conocer más.

 

Sin duda el principal atractivo de la serie es ver por partida doble al excelente J.K. Simmons, y la verdad es que su interpretación es brutal. El Howard Silk de «Tierra 1», en un aburrido contable que vive una vida gris sin amigos, y que emplea sus horas libres en visitar a su esposa, ingresada en un hospital tras ser atropellada. Es un buen hombre que nunca ha roto un plato. Sin embargo, Howard Silk de «Tierra 2» es un cínico espía sin familia, que sabe mucho más de lo que cuenta, y que sientes en todo momento que está al control de la situación. Y en todo momento reconoces qué Howard estamos viendo, simplemente por el brillo y la intensidad de su mirada, y su expresión corporal. Es sin duda una actuación sobresaliente.
Counterpart ha sido creada por Justin Marks, escritor de la última versión de El Libro de la Selva de Disney, y su episodio piloto fue filmado por Morten Tyldum, director de The Imitation Game.
Su primera temporada de 10 episodios está ambientada en Berlín, capital del espionaje durante la Guerra Fría, lo que creo que es un gran acierto. Esta ubicación acentúa el feeling opresivo y la sensación de estar viviendo en un mundo que oculta muchos secretos.
Además de J.K. Simmons, también me han gustado el resto de reparto, formado por Olivia Williams como Emily, la esposa de Howard en tierra 1 y divorciada de él en Tierra 2; Harry Lloyd como Peter Quayle, Director de Estrategia en Tierra 1 que descubre que desde el otro mundo están planeando algo contra el suyo; Nazanin Boniadi como Clare, la esposa de Harry que tiene un papel crucial en la historia; o Sara Serraiocco como Nadia, una asesina de salta de Tierra 2 a la 1 con una misión que cumplir.
El tema de en qué momento se torció todo y si yo soy la mejor posible de mi mismo son temas muy presentes en toda la serie. Y también el hecho que aunque se crean muy diferentes, en el fondo las diferentes versiones son más similares de lo que ellos mismos se creen.
Además, hay un gran misterio relativo a la conspiración o conspiraciones, sus miembros y el objetivo que buscan, que se empieza a desarrollar en esta primera temporada pero que obviamente no se resolverá hasta la próxima/s temporada. Y es que desde Tierra 2 están atacando Tierra 1, pero en 2 creen que una epidemia de gripe que diezmo su mundo fue provocada por agentes de 1 que buscaban la destrucción de su mundo. ¿Es esto cierto? Sin duda, hay más de una conspiración en juego.
Si tengo que ponerle un pero a esta primera temporada es que la serie es super lenta en su parte central, hasta el punto que varias veces me quedé dormido viéndola. Vale que la he visto de madrugada, pero esto mismo no me pasó con Banshee, por ejemplo, que la vi exactamente a las mismas horas. Aún entendiendo que son conceptos diametralmente opuestos. En todo caso, debo reconocer que esta construcción de los personajes previa es lo que hace que el desenlace de los dos episodios finales sea satisfactorio, de forma que una fase se cierra, aunque se abre paso la siguiente parte de la historia.
Comparto el trailer de esta primera temporada:
Counterpart ha espezado lentamente, pero el final de esta primera temporada ha terminado a buen nivel. Espero que aprovechen la segunda temporada para descubrir más aspectos del misterio de estos dos mundos.
PUNTUACIÓN 6.5/10

Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros