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Crítica de Furia Especial 60 Aniversario y Hulk Annual 2023 (Marvel Comics – Panini)

¡Feliz domingo! Hace tiempo que no recurría al formato de «Reseñas express» en el blog. Pero me he dado que al centrarme en reseñar arcos completos de las colecciones que compro en muchas ocasiones no llego a comentar comics unitarios que igual si merecen una recomendación. O al menos un análisis. Así que hoy voy a realizar una doble reseña del agridulce especial 60 aniversario de Nick Furia y del Annual 2023 de Hulk que sirve de puente entre la etapa recién finalizada de Ryan Ottley y la nueva de Phillip K. Johnson y Nic Klein que empezará el mes que viene.

FURIA. 60 ANIVERSARIO de Al Ewing, Adam Kubert, Ramón Rosanas, Tom Reilly y Scot Eaton

En celebración de las seis décadas de existencia del agente secreto más importante de Marvel Comics, Al Ewing se une a cuatro dibujantes excepcionales para una saga que bucea en los archivos nunca vistos de Nick Furia: desde sus misiones con Los Comandos Aulladores hasta la actualidad, pasando por los viejos tiempos en que se fundó SHIELD. Pero hace falta más de un Nick Furia para desentrañar un misterio de varias décadas, el que llevará a responder a la pregunta de… ¿quién es Escorpio?

Este especial incluye Fury One-Shot 2023 USA.

Si un personaje de Marvel Comics supo adaptarse a las modas del entretenimiento, ese fue Nick Furia. Tras protagonizar historias bélicas ambientadas en la 2ª Guerra Mundial con sus Comandos Aulladores, Stan Lee supo ver el cambio de tendencias ante el avance del género de espías con la llegada de James Bond, Misión Imposible y muchas otras otras películas y series. Esto hizo que Furia mutara para convertirse en un super espía líder de SHIELD que vivía aventuras con gadgets super innovadores, como fue la creación de los Simulacros Dotados de Vida. Tras enfrentarse a Hydra o IMA, surgió Scorpio, el gran villano de Furia durante una larga etapa. Un villano que fruto del uso de Lee de elementos de culebrón resultó ser Jake Furia, el hermano de Nick.

El éxito del MCU cinematográfico hizo que Marvel Comics creara a Nick Furia Jr., un hijo secreto de Nick padre de raza afroamericana que acercara al personaje a su versión cinematográfica interpretada por Samuel L. Jackson, retirando al anciano Furia padre a una función más cósmica a partir del evento Pecado Original.

Como ya vimos en la miniserie dedicada al Hombre Hormiga, Al Ewing se ha convertido en el guionista oficial de Marvel para comics como este que se basan en homenajear a personajes con largas etapas, sin importar lo locas y variadas que sean. (Por cierto, esto me recuerda que cuando tenga un hueco debería comprar la miniserie de Avispa publicada hace unos meses, que también tiene guion de Ewing y dibujo de Kasia Nie). La labor de historiador de Ewing y la forma en que consigue unir todas las versiones de un personaje en una historia unitaria me parece notable. Y que lo consiga en un especial de apenas 32 páginas tiene casi doble mérito.

Este especial está divido en 4 partes que reflejan las principales etapas del personaje, cada una dibujado por un artista diferente, todas con color de Jordie Bellaire. Scot Eaton con entintado de Cam Smith se encargan de la secuencia inicial en la que Nick Furia Jr. realiza una misión espionaje con reminiscencias a James Bond con gadgets molones y Simulacros Dotados de Vida, que presenta a una nueva Scorpio como villana de esta historia y quien sabe del futuro. Esta nueva amenaza obliga a Furia Jr. a revisar varias misiones de su padre que le presentarán las claves para encontrar el mcguffin de la historia, una Llave del Zodiaco perdida desde hace décadas.

Tom Reilly, el artista de la miniserie Hombre Hormiga junto a Ewing, se encarga de una aventura de Furia padre ambientada en los años 60 en la que el jefe de SHIELD visitó la Luna por primera vez, mientras que Adam Kubert se encarga de narrar una misión de Furia y sus Comandos Aulladores en la Segunda Guerra Mundial, algo que nos recuerda que la Llave del Zodiaco era un arma buscaba por Hitler que ha continuado hasta nuestros días. El comic se cierra con una sección dibujada por Ramon Rosanas en la que asistiremos a la reunión del joven Nick Furia con su padre en la Luna, recordando que su labor desde Pecado Original es ser el «Hombre en el Muro» que defiende a la Tierra de amenazas extraterrestres.

En el apartado artístico creo que los cuatro artistas realizan un buen trabajo, al ser todos unos buenos narradores que saben contar la historia de Ewing de la forma más clara y atractiva posible. El uso de varios artistas refuerza la idea que estas aventuras tuvieron lugar con décadas de diferencia, ayudando a reforzar la idea del paso del tiempo transcurrido desde la primera aparición del personaje y como ha pasado por etapas muy diferentes entre si.

El pero de este comic, dentro que como digo me parece que es un buen comic, es plantear un especial para celebrar el 60 Aniversario de Nick Furia y usarlo para jubilarlo y quitarle definitivamente de la circulación. (Bueno, todo lo definitivo que puede tener un cambio en un comic de Marvel). Que el joven afroamericano Nick Furia Jr. se quede como el único Furia del Universo Marvel puede resultar lógico para un joven lector que haya crecido con el MCU, pero para un lector veterano como yo esta decisión me parece lamentable. A lo que hay que sumar una justificación del abandono de Furia padre de esta realidad Al Ewing que al final es un «porque si» un poco sin sentido, más allá del objetivo deseado de quitar al Furia mayor de en medio. Y esto resulta chocante si pensamos que un especial de este tipo es café para los muy cafeteros, al recordar etapas del siglo XX que a un joven lector no creo que le interesa en absoluto. No, creo que este comic sólo interesará a los lectores veteranos, por lo que plantearlo con una conclusión opuesta a los intereses de sus clientes no creo que sea una decisión acertada por parte de Marvel. Una Marvel como siempre más empeñada en agradar a posibles nuevos lectores que no existen en lugar de cuidar a sus clientes actuales y pasados que son los que permitieron con su dinero que Marvel disfrutara del éxito.

Y esto es una pena, porque lo que podía ser (es) un buen comic se convierte en una agridulce celebración de unos de los personajes con más historia de Marvel Comics que para los actuales editores ya no tiene hueco en el presente de la editorial. En muchos aspectos, algo similar a lo que han hecho con el Castigador.

Comparto las primeras páginas del comic:

PUNTUACIÓN: 6.5/10

HULK 15 (ANNUAL 1 2023) de David Pepose, Caio Majado y Edgar Delgado

Un equipo de documentalistas está a la búsqueda de un monstruo durante una fuga de radiación gamma, pero conseguirán mucho más de lo que esperaban: Atrapados en medio de una pelea entre dos gigantes imparables, Hulk y Giganto. Además, un previo especial de la nueva e impactante dirección que tomará el Piel Verde en el siguiente número.

Este número a caballo entre dos etapas incluye Hulk Annual 1 USA (2023)

Me gusta la idea del guionista David Pepose para este especial, que es recrear en un comic el género de los falsos documentales «found-footage» tipo The Blair Witch Project. Que el título de esta historia sea The Viridian Project ya indica a las claras esta fuente de inspiración. Para ser una historia completa contada en apenas 2X páginas a la que no puede exigirse profundidad al tener que ir al grano, creo que funciona perfectamente. En los últimos años los anuales de Marvel se han convertido en un «cajón desastre» en los que foguear a guionistas y/o artistas de segundo o tercer nivel en historia que no aportan demasiado, pero al menos en esta caso la historia creo que me ha valido la pena. Pepose plantea una historia que se nutre de la rica historia de Hulk, al ser Viridian el pueblo al lado de la Base donde Bruce Banner recibió la explosión gamma. En él tendremos la aparición de XX, un monstruo clásico de Marvel que apareció en el Fantastic Four 1 junto al Hombre Topo. Y aunque hay alguna inconsistencia en el climax final (¿Cuándo cambió la cámara de manos?), globalmente creo que Pepose realiza un buen trabajo.

Quizá el problema que le encuentro a este comic es el apartado artístico formado por el dibujante Caio Majado con color de Edgar Delgado. No conocía de nada a Majado y su desempeño en el comic lo he encontrado correcto sin más, cumple suficientemente para contar la historia de Pepose pero no mejora el guion en ningún momento. Si este comic que para mi es la tarjeta de presentación de Majado tenía que dejarme con ganas de leer más comics dibujados por este artista, lamento decir que no es el caso. Lo que sí me ha flipado es la alucinante portada del comic obra de Gary Frank con color de Brad Anderson. Frank sí es un fuera de serie y plantea una imagen sencilla pero impactante que me ha gustado mucho.

Hay otro elemento que me molestó un poco, y es que la historia se supone plantea un «found-footage», pero sin embargo luego las viñetas no son todas cuadradas como se establece al inicio, al plantearse varias imágenes horizontales, sobre todo en planos de situación, que rompen esta percepción. En este grupo no incluyo la primera splash-page de Hulk, que creo necesaria dar una imagen impactante, pero todos las viñetas horizontales me han sacado completamente del planteamiento del comic. Esto en realidad no es un problema muy grande, pero si me sabe mal que no hayan podido o sabido llevar la premisa hasta el final.

El Annual se completa con un epílogo escrito por Phillip K. Johnson con dibujo de Travis Foreman, que sirve de prólogo de la nueva etapa que se inaugurará el mes que viene. Aunque hablamos de apenas 6 páginas, presenta perfectamente la nueva amenaza a la que tendrá que enfrentarse Bruce Banner / Hulk, dejándome con ganas de más. Por vierto, no soy nada fan del estilo «feista» de Travis Foreman, pero en el contexto de esta historia con toques de body-horror, Foreman funciona de maravilla. A ver qué tal el estreno del mes que viene, en este caso con el seguro de vida que ofrece el dibujo de Nic Klein.

En resumen, un buen comic que con un dibujo un poco mejor hubiera podido ser mucho mejor.

Comparto las primeras páginas del comic:

PUNTUACIÓN: 6/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Batman – Superman: World´s Finest 13-17 de Mark Waid y Dan Mora (DC Comics)

Tercer arco de Batman – Superman: World´s Finest del equipo super estrella formado por Mark Waid y Dan Mora, con una historia que empieza pequeña pero que va creciendo hasta niveles espectaculares.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¿DÓNDE ESTÁ METAMORPHO?

En las páginas de World’s Finest, Batman, Robin y Superman han atravesado algunos de los lugares más emblemáticos del DCU y han formado equipo con los Teen Titans, la Doom Patrol y Supergirl, ¡pero nada de eso les preparará para cruzar el mundo en busca de Rex Mason, alias Metamorpho, el Hombre Elemento! La aventura más extraña del mundo comienza aquí.

ELEMENTARY, el tercer arco de World´s Finest se ha desarrollado en los números 13-17 USA.

Mark Waid es una autoridad en el mundo del comic mainstream, habiendo trabajado para ls principales editoriales, Marvel, DC, Fantagraphics, Event, Top Cow, Dynamite y Archie Comics. Su nombre está ligado a The Flash y Kingdom Come en DC, pero también a Capitán América, Los Cuatro Fantásticos y Daredevil para Marvel. Junto a estos trabajos más mainstream, entre 2007 y 2010, Waid fue Editor Jefe y posteriormente Director Creativo de Boom! Studios, donde también publicó sus series de creación propia Irredeemable e Incorruptible. Batman/Superman: Los mejores del mundo supuso su retorno a DC Comics, donde está desarrollando importantes historias, como el evento Lazarus Planet o el relanzamiento de Shazam! con Dan Mora. 

Tras sus maravillosos Klaus con Grant Morrison y Once & Future con Kieron Gillen en Boom Studios! el costarricense Dan Mora ha entrado por la puerta grande en DC Comics que nos devuelve la magia y las aventuras más grandes que la vida con la que nos aficionamos a este medio. Junto a este World´s Finest, su reinvención de Shazam! con Waid está destinado a darnos muchas tardes de gloria.

World´s Finest se ha convertido en una fuente inagotable de diversión gracias a una historia de Mark Waid que se ha convertido en un auténtico «Quién es quién» del Universo DC. Waid comienza en este arco desde lo más pequeño, empezando con un misterio alrededor de la muerte de Simon Stagg, el padre de la pareja de Metamorfo y a la sazón su principal archivillano. Lo que empieza como una investigación policial más o menos rutinaria irá aumentando en escala a medida que el misterio y las revelaciones sobre el asesino real vayan aumentando número a número, que acabará convertido con una amenaza que pondrá el destino del mundo en juego.

Aparte del antes mencionado Metamorfo y la Liga de la Justicia, en este arco nos vamos a encontrar además con prácticamente todos los héroes (y villanos) de naturaleza robótica. Empezando por los Metal Men, Tornado Rojo, Amazo (el robot que puede duplicar las habilidades de los héroes con que entre en contacto) y muchos más. La identidad del villano en la sombra resulta sorprendente pero lógica dada la historia de Waid, que consigue en muy pocas páginas transmitir el carisma de los héroes veteranos, la frescura de los jóvenes (en este arco con el añadido de Jimmy Olsen), y el peligro ante un super villano con capacidad de vencer a todos los héroes de la Tierra.

Waid ha creado un comic que justifica la lectura de la grapa mensual, haciendo avanzar la historia mientras plantea misterios y nos deja con sorpresas impactantes en cada número. Escritores como él son el ejemplo de autor que entiende el medio en el que trabaja y la obligación de dejar al lector con ganas de seguir leyendo el mes siguiente.

Al estupendo guion de Waid hay que sumar el sobresaliente dibujo de Dan Mora, que es el artista más en forma de DC Comics en la actualidad. Mora con el color de Tamra Bonvillain son perfectos y me dejan todos los meses con la sensación que Mora puede dibujar cualquier cosa en el ámbito superheroico y lo va a hacer siempre bien. No solo bien, mejor que cualquier otro artista. Es lo mismo que me transmitió Pepe Larraz cuando le disfruté en Big Game 1 y 2 con Millar.

Mora tiene la capacidad de dibujar a todos los personajes con su versión más icónica y reconocible, sacando el máximo partido a que la historia de Waid que está ubicada en el pasado y no en presente del universo DC. En estos 17 números ha dibujado a casi todo el panteón de héroes y heroinas, y me flipan cada una de estas apariciones. Además, su composición de página ayuda a enfatizar la sensación de dinamismo de la historia.

A destacar el color de Tamra Bonvillain. Sus colores brillantes se alejan del grim-n-gritty de la batfamilia y podría parecer que dan un toque ligero al comic, pero destacan de forma perfecta el peligro del villano y su superioridad frente a Batman y Superman. En cierto sentido, las imágenes super coloridas puedes dar cierta sensación retro, lo cual encaja con el hecho de ser una historia ambienta en el pasado del universo DC.

No se me ocurre qué más decir del aparado gráfico, teniendo en cuenta que con haber dicho «perfecto» hubiera terminado antes.

Waid y Mora transmiten el sense-of-wonder ante cada aparición, y también la sensación de villano más grande que la vida con el destino del mundo en juego. He comentado en más de una ocasión que estoy super desconectado del actual universo DC en continuidad, con excepciones puntuales como la JSA o Nightwing. Sin embargo, con este comic siento que tengo la dosis perfecta de estos personajes, con un arco «normal» autocontenido en esta colección que habría dado para un mega evento con todos los héroes de DC involucrados. La historia y la amenaza hubieran dado para ello, y a la vez la forma en que Waid lo consigue contar en tan sólo cinco grapas dando un final satisfactorio me parece modélico.

Otra cosa a favor de este comic es que Mora ha conseguido dibujar los tres arcos principales de esta colección sin fallo. Ahora, para el número 18 y 19 tendremos un fill-in realizado por Travis Moore que darán tiempo a Mora de descansar y prepararse de cara al siguiente arco.

El comic de superhéroes es ante todo entretenimiento y escapismo ligero, y este Batman – Superman: World´s Finest me está dando un disfrute excepcional. No puedo recomendar más este comic a todos los amantes de los héroes de DC Comics.

Comparto páginas del número 13:

Batman – Superman: World´s Finest nos está regalando mes tras mes el mejor entretenimiento comiquero con un ADN 100% DC Comics. El disfrute es absoluto.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Reflexiones de Domingo 24/2023: Sobre el adiós de Frank Castle (Castigador)

La etapa de Jason Aaron, Jesús Saiz, Paul Azaceta y Matt Hollingsworth en Castigador termina con el esperado adiós a Frank Castle. Hoy quiero reflexionar sobre esta etapa del personaje, pero también sobre la incomprensible decisión de Marvel Comics de renunciar a uno de sus personajes más populares.

Es el final de la historia más destacada que haya protagonizado jamás Frank Castle. La Mano, la resurrección de Maria, la lucha por la libertad, la lucha contra los enemigos de uno y otro bando… todo ha llevado a este momento. El Castigador nunca más.

Esta última etapa de Frank Castle como Castigador ha sido una serie de 12 números cuyo último ejemplar ha publicado Panini este mes de septiembre. La historia de Jason Aaron ha sido excepcionalmente dibujada por Jesús Saiz en la parte del presente y Paul Azaceta en la del pasado, con color del estupendo Matt Hollingworth.

Empezando por los aspectos positivos del comic, se nota que Aaron planteó toda su historia sabiendo el final desde el comienzo. Esta colección tiene una cualidad clara de comic autocontenido con un principio y un final inevitable y satisfactorio si piensas en el objetivo del comic, algo sobre lo que luego comentaré. Aaron conoce perfectamente a Frank Castle, sin ir más lejos escribió una estupenda etapa de 22 números en el sello MAX para adultos junto al artista Steve Dillon publicada tras la histórica etapa de Garth Ennis en el personaje entre 2010 y 2012. Y sabía la historia que tenía que contar para cumplir con el encargo de los editores.

La gran diferencia entre ambas etapas de Aaron guionizando a Punisher está en María, la mujer de Frank Castle asesinada junto a sus hijos hace décadas y ahora resucitada por La Mano. María es la gran sorpresa de este comic, teniendo un peso importantísimo en la historia en las dos líneas argumentales. En el presente mientras recuerda su pasado pero sobre todo cuando conocemos la relación que tuvo con Frank Castle mientras estuvieron casados antes de ser asesinados. Es curioso que el pecado que Castle cometió en la versión MAX de Aaron es que justo antes del atentado Frank iba a pedirle el divorcio a María porque quería volver a alistarse, dado que la vida civil y su familia no le interesaban. Sin embargo, en esta etapa en continuidad fue María la que quería pedirle el divorcio justo antes de ser asesinada. La diferencia es sustancial, dado que María no quiere que Frank tenga la excusa de su familia muerta como justificación de su sed asesina, al tener él su sed de sangre antes de sufrir el ataque de la Mafia, y no saber cómo relacionarse con su familia. El final empoderante de María, un personaje tridimensional con una interesante complejidad que la aleja de la típica «victima-florero» a las que tan acostumbrados estamos en el entretenimiento mainstream, en el que toma las riendas de su propio destino me parece uno de los elementos más satisfactorios del comic.

Pensando en el arco de Castigador, me gusta que Aaron plantee que Frank no se ha dejado corromper por La Mano y sólo les utilizaba como arma para conseguir sus objetivos, matar a cuantos más criminales mejor. Leyendo los comics mensualmente surgía la posibilidad que Marvel estuviera planteando convertirle en un supervillano al final de esta historia, y al menos en eso me alegro que la historia de Castle no fuera por ahí. En ese sentido, el último número en el que Frank es «juzgado» por otros superhéroes también me gusta bastante, al no sentirse mal por sus actos ni considerar que tenga que disculparse por ellos. «Siempre fui yo, no me han lavado el cerebro ni poseído, mis actos siempre han sido míos» le lanza a Stephen Extraño. También expone la hipocresía de Logan (Lobezno), ya que él es igual de asesino que Castle. «Mátame si quieres, pero después mátate a ti mismo», le suelta, exponiendo a las claras que para Marvel algunas muertes sangrientas son aceptables, sobre todo en lo referido a los mutantes, mientras que lo de Punisher es visto como inaceptable.

En la parte de aventura dentro del Universo Marvel, en mi opinión es comic funciona de maravilla. La lucha de Castle y La Mano contra Ares (el Dios de la Guerra) y su secta nos ha dejado momentazos super violentos que me han parecido una pasada. Y en los últimos números, su enfrentamiento contra otros superhéroes como Capitán América, Doctor Extraño, Viuda Negra, Lobezno y Caballero Luna son momentos típicamente Marvel que me hicieron disfrutar un montón. En este momento quiero destacar el dibujo de Jesús Saiz, que se muestra como un fuera de serie. Saiz con el color de Matt Hollingsworth nos regala unas páginas perfectas en narrativa y en las coreografías de acción, pero también en la parte de la caracterización de los diferentes héroes y villanos gracias a su estilo de lápiz fino que siempre muestra lo que pasa en la viñeta de la forma más clara posible. Me flipa la forma en que representa la violencia y cómo no se arruga con los momentos más gores, que superan lo que estamos acostumbrados a leer en un comic Marvel. La historia de Aaron está muy bien, pero el dibujo es casi mejor.

Y si Saiz se encarga de la vertiente superheroica ambientada en el presente de Frank Castle, aún es mejor el dibujo de Paul Azaceta para los flashbacks del pasado de Frank Castle y su mujer María. El estilo de dibujo de Azaceta con grandes manchas y un trazo más grueso que el de Saiz refuerza la sensación de tragedia ante lo que iremos conociendo. Azaceta es perfecto para crear una atmósfera noir en esta parte del pasado de los personajes, con momentos super dramáticos como en la primera muerte de Frank siendo niño o cómo fue cayendo en una espiral de violencia que parece inevitable. He criticado mucho los cambios aleatorios de dibujantes en los comics Marvel, pero esta decisión de alternar dos artistas para que cada uno cuente una parte de la historia en momentos temporales diferentes me parece un acierto. Es más, tener a artistas tan diferentes entre si como Saiz y Azaceta y que cada uno consiga enfatizar un aspecto concreto de la historia consiguiendo que el conjunto sea más redondo me parece un ejemplo de las ventajas que tiene el comic a la hora de contar una historia transmitiendo sensaciones y emociones diferentes.

En lo referido a la aventura que nos han contado, tengo que reconocer que me ha gustado este Castigador, y nos ha traigo a unos profesionales como la copa de un pino que han realizado el trabajo perfecto que se esperaba de ellos. En cierto sentido, el problema que le pongo a este comic no es tanto al comic en si sino lo que MARVEL quería que pasara en este comic, que es quitarse de en medio a Frank Castle, de forma que esta sea (de momento) su última aparición en el Universo Marvel en continuidad. Y aquí si que le veo muchos más problemas y elementos cuestionables.

En febrero publiqué la columna de opinión ¿Marvel Comics vs Punisher? tras la finalización del primer arco de la colección. En esa columna, que os invito a leer, ya comentaba que se notaba demasiado que la intención de Marvel era quitarse de en medio a Frank Castle porque consideran problemático al personaje de Punisher. La duda estaba en si le convertirían en supervillano o le matarían, pero de una manera u otra estaba claro que NO habría una nueva colección de Frank Castle una vez terminara este comic. Reconozco que no acerté en la parte que Frank al final no muere sino que se auto impone un castigo de destierro del planeta Tierra, viajando a Weird World para pagar por sus pecados allí. Pero en lo fundamental, si acerté que Frank Castle ya no sería nunca más el Punisher en la Tierra 616. (Nunca más es mucho tiempo en el universo Marvel, más bien hasta el próximo cambio de editori o editor en jefe).

El por qué de la incomodidad de Marvel hacia Punisher no es debido a que sea un personaje que mate, dado que numerosos personajes Marvel también lo hacen, empezando por el antes mencionado Logan. Masacre, el Motorista Fantasma, Blade, incluso Viuda Negra lo han hecho en alguna ocasión sin mayor problema por parte de otros héroes o del staff editorial de Marvel. El problema no son las muertes, aunque seguro que ver a un hombre blanco matar a criminales racializados como hispanos o afroamericanos generaba sarpullidos en las mentes bienpensantes y progresistas de alguno de los editores de Marvel desde hace tiempo.

No, el problema fundamental ha venido del mundo real, al utilizar su icónico logo del cráneo blanco personas inscritas ideológicamente como republicanas, desde policías a miembros de las fuerzas armadas americanas. Recuerdo la película El Francotirador de Clint Eastwood de 2014, y en este biopic de Chris Kyle, el tirador más letal de la historia del ejército de los EE.UU. que sirvió en Irak vimos como tanto él como sus compañeros lucían el emblema de Punisher del cráneo blanco sobre fondo negro en su indumentaria. En la sociedad super polarizada de los Estados Unidos post-Black Lives Matter, editores super progresistas han decidido que «al enemigo ni agua», y optaron la fórmula del cobarde al cambiar primero el logo al personaje para intentar desvincular a Punisher de los actos de estas personas, para acabar «jubilando» al personaje bajo la excusa de su «problemática naturaleza».

Aunque ya lo comenté en el post de ¿Marvel Comics vs Punisher?, hay que negar la mayor y el error de Marvel en ambas decisiones. En primer lugar porque por mucho que el último comic Marvel publicado muestre al personaje con una nueva indumentaria y un nuevo cráneo, la imagen del Punisher está ya en el subconsciente colectivo, y su cráneo blanco siempre será el símbolo de Punisher lo quiera Marvel o no. A lo que hay que añadir los 50 años de historias publicadas del personaje o las numerosas películas y series en las que se han estrenado, por ejemplo la exitosa serie de Netflix protagonizada por Jon Bernthal. Por mucho que a Marvel no le guste, ese es su símbolo. Y en lugar de intentar ocultarlo en un cajón, o peor, hacer que Ares lo lleve para intentar asociar este símbolo a un super villano, Marvel tendría que haber planteado una historia para reforzar que el personaje no es lo que algunos amantes de las armas miembros de la Asociación Nacional del Rifle quieren que sea, como forma de combatir lo que consideren que no es correcto.

Pero también la cagan al quitar de la circulación a Punisher en la persona de Frank Castle. Parto que el hecho que los superhéroes NO matan es una anomalía en el entretenimiento. Aparte que hay algunos que sí lo hacen. Superman y Batman nacieron en 1938 y 1939 inspirados y llevando un paso más allá la popularidad de los personajes pulp que si mataban sin que hubiera ninguna polémica al respecto. Es cierto que en los años 40, 50 y 60 los comics se dirigían a niños, a lo que hay que sumar el McCarthismo y la cancelación de la EC por culpa del Frederic Wertham y su «Seduction of the innocent» de 1954 que culminó en la creación del Comics Code Authority. Sin embargo, Stan Lee en los años 60 ya descubrió que sus comics eran leídos por adolescentes y universitarios, no sólo por niños pequeños. La explosión del comic adulto de los 80 y la creación del mercado de las librerías especializadas demostró que hay lectores de todas las edades que buscan contenidos variados también en el mundo del comic. Y en el ámbito del entretenimiento, las aventuras de acción siempre han tenido un papel destacado.

John McClane, John Wick, Rambo o Conan son personajes míticos super conocidos que han matado cuando su vida se vio amenazada. Los blockbusters de Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone, Van Damme, Seagal y tantos otros han sido las películas más populares para varias generaciones de espectadores. Y muchos de ellos son clientes potenciales del mundo del comic, como demostró que el primer ejemplar de BRZRKR de Keanu Reeves, Matt Kindt y Ron Garney de Boom Studios consiguió vender más de 600.000 ejemplares. Que en un momento en que las ventas de Marvel se encuentren en un momento dramático en que la editorial se ve obligada a publicar miniseries sucesivas porque casi ningún personaje aguanta una serie regular de 15-20 ejemplares, los editores renuncien a propósito de este segmento de comics de acción para adultos me parece una locura. Yo pensaba que Marvel estaba en el negocio de VENDER CUANTOS MÁS COMICS POSIBLES, pero no hay duda que estaba equivocado.

Hay otro elemento que merece la pena destacarse. LOS COMICS NO SON EL MUNDO REAL NI SON REALISTAS. Nunca lo han sido, a pesar de frases publicitarias míticas como que el Universo Marvel era «el mundo al otro mundo de tu ventana». En el mundo real Superman, Batman, Spiderman o Daredevil no podrían tener identidad secreta. Batman y DD hace años que habrían sido detenidos y cumplirían condena de cárcel. Por no hablar que la gran mayoría de héroes estarían muertos por un disparo de bala aleatorio disparado por don nadies. El universo Marvel es una fantasía escapista que presenta una realidad estilizada inspirada en aspectos del mundo real, no ha sido y nunca será realista. Y por esa lógica, que en el mundo real nuestro un policía torture a un detenido con un cráneo blanco en su manga no debería convertir a un personaje de comic con más de 50 años de vida en algo problemático, porque son cosas que no tienen nada que ver entre si. Y sin embargo, los editores de Marvel se han creído esta mentira. No sólo se la han creído, la han hecho suya y la han repetido una y otra vez hasta que han calado en cotorras que la repiten en todos los ámbitos, como Julián M. Clemente en todos los Spot-On del comic siempre que ha tenido ocasión.

Cuando en Julio Marvel anunció en la SDCC al nuevo Punisher, (Joe Garrison, un ex-agente de SHIELD retirado) ya estaba claro que Marvel pretendía retirar a Frank Castle, como así ha acabado sucediendo. En ese momento la etapa en USA ya había terminado, pero faltaban dos meses para poder leer el último número en España. La duda estaba en cómo se iba a realizar el retiro forzosa de Frank Castle. Y creo que es compatible que la decisión de jubilar a Frank Castle por parte de Marvel Comics me parezca lamentable, con que la ejecución me parezca buena gracias a los grandísimos profesionales que lo han llevado a cabo. En ese sentido, además del espectacular dibujo de Saiz y Azaceta, agradezco que Aaron haya confirmado una y otra vez lo bien que conoce al personaje, creando una historia notable en la que no me molesta que haya jugado o cambiado con algún elemento de la continuidad clásica. Puestos a retirar a Punisher, al menos lo ha escrito Aaron y no una Tini Howard de la vida.

Quiero pensar que este nuevo Punisher Joe Garrison será olvidado en un par de años y Frank Castle volverá a los comics en cuanto un editor con dos dedos de frente se atreva a publicar la nueva historia que Garth Ennis ha comentado en numerosas entrevistas que ya tiene escrita de Punisher Max. Un comic que en la actualidad no puede ser publicado dado el actual clima editorial en Marvel, más pendiente de no recibir críticas de odiadores que se quejan de comics que nunca hubieran comprado para empezar, que de los gustos de sus clientes actuales o pasados que por supuesto volverían a comprar un comic de Punisher protagonizado por Frank Castle. Por no hablar que si Disney+ estrena el año que viene (o el siguiente) una nueva serie de Punisher no me creo ni harto de vino que Marvel no publique una nueva miniserie con Frank Castle de protagonista para intentar rentabilizar el interés de la serie de televisión.

Frank Castle puede estar en otro planeta (o en otra realidad, más exactamente). Pero para sus fans sus comics siguen más vivos que nunca en nuestras estanterías y en nuestra memoria. Como digo, me parece terrible que se elimine a un personaje de comic no por aspectos puramente creativos sino porque los editores de Marvel piensen que es un personaje cuyos fans son republicanos, y al enemigo ni agua. Que es lo que lamentablemente acaba de suceder.

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Crítica de Los Vengadores 1 de Jed MacKay y C.F. Villa (Marvel Comics – Panini)

Tras el final de la etapa de Jason Aaron en Los Vengadores nos llega ahora el inicio de Jed MacKay en la colección, con el dibujante C.F. Villa y el color de Federico Blee. Y a pesar de un elemento flojo, el inicio creo que promete.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Jed MacKay C.F. Villa toman las riendas de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra. La estrella. El icono. La bruja. El constructo. El dios. El ingeniero. El rey. Un nuevo equipo de Vengadores se moviliza para hacer frente a cualquier amenaza para el planeta. Después de que Términus asome la cabeza, llegará un peligro que Los Vengadores conocen muy bien: el de un amigo. 

Jed MacKay parecía especializado en series de personajes «de segunda fila» dentro del ecosistema marveliano como Gata Negra, Caballero Luna y Doctor Extraño, pero con Los Vengadores confirma que puede escribir lo que quiera. En este arranque de etapa MacKay lo hace todo bien, presentando una amenaza a escala planetaria que justifica la unión del grupo, pero más importante es ver a Capitana Marvel tomar el mando y explicar por qué cree que esta alineación es la correcta. Tener a Iron Man, Thor, Visión, Bruja Escarlata, Capitán América Sam Wilson y Pantera Negra tiene un feeling clásico, aunque sea una alineación completamente novedosa, y creo que es un acierto. Tras un buen arranque, el cliffhanger final con la llegada de un villano clásico está genial (aunque en realidad no es una sorpresa pensando en el especial que MacKay escribió hace algún tiempo que sirve de alguna manera de preludio de esta etapa). Si un comic mainstream debe dejarte con ganas de más, este primer número de Los Vengadores cumple completamente su función.

Todo lo bueno que tiene la historia de MacKay queda lamentablemente lastrado por un dibujo de C.F. Villa que siendo generoso y no queriendo ir a hacer daño voy a calificar de montonero. Villa está super verde y no debería haber sido contratado como el artista principal de esta colección porque sencillamente no tiene el nivel que se espera del dibujante de LOS VENGADORES. Sus caras no transmiten nada, hay una peligrosa falta de detalles que en algunos momentos hacían parecer páginas abocetadas sin terminar, sus composiciones de página no resultan atractivas y, en general, todo transmite una sensación mediocre. Qué pena. Tener la maravillosa portada de Stuart Immonem aún hace que Villa quede más flojo en la comparación, porque sin duda al que queriamos es a Immonem.

El dibujo montonero es sin duda un problema para esta nueva etapa de Los Vengadores. Lo único con lo que puedo quedarme es pensar que Villa pueda mejorar a base de trabajar. Me hubiera gustado que este aprendizaje lo hubiera hecho en una serie menor, pero ojalá la mejoría se note en los próximos meses.

Comparto las primeras páginas del comics:

La nueva etapa de Los Vengadores tienen buena pinta gracias a la historia de MacKay, pero quedan un poco lastrados por un dibujo bastante montonero.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Superman: The Last days of Lex Luthor 1 de Mark Waid y Bryan Hitch (DC Comics)

Con algo de retraso me he hecho con el primer número de Superman: The last days of Lex Luthor de Mark Waid y Bryan Hitch, con tintas de Kevin Nowlan y color de David Baron dentro del sello Black Label. Y me he encontrado con un comic con vocación de convertirse en clásico del personaje, redefiniendo la relación entre los dos personajes de DC Comics.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Mark Waid y Bryan Hitch se reúnen para contar una historia centrada en su superhéroe favorito. Superman se entera de que Lex Luthor se está muriendo y quiere que el Hombre de Acero le ayude a encontrar la cura para lo que sea que esté causando su rápido declive. Mientras el mundo quiere despedirse de Luthor, Superman irá a los confines del universo, a través de diferentes dimensiones y a través del tiempo para salvar a su enemigo. Pero, ¿por qué quiere salvar a la persona que se ha pasado la vida intentando destruirle? ¿Será capaz de encontrar la solución?

Superman: The last days of Lex Luthor es una miniserie de 3 números editada dentro del sello Black Label, lo que significa que Waid y Hitch no tienen que preocuparse por elementos de continuidad que pudieran resultar contradictorios respecto a lo que nos quieren contar. Este primer número se publicó el pasado mes de julio, y es segundo no se publicará hasta noviembre, por lo que nos quedan varios meses de espera hasta poder leer la continuación.

Mark Waid es una autoridad en el mundo del comic mainstream, habiendo trabajado para ls principales editoriales, Marvel, DC, Fantagraphics, Event, Top Cow, Dynamite y Archie Comics. Su nombre está ligado a The Flash y Kingdom Come en DC, pero también a Capitán América, Los Cuatro Fantásticos y Daredevil para Marvel. Junto a estos trabajos más mainstream, entre 2007 y 2010, Waid fue Editor Jefe y posteriormente Director Creativo de Boom! Studios, donde también publicó sus series de creación propia Irredeemable e Incorruptible. Batman/Superman: Los mejores del mundo supuso su retorno a DC Comics, donde está desarrollando importantes historias, como el evento Lazarus Planet o el relanzamiento de Shazam! con Dan Mora. 

Hablar de Bryan Hitch es hablar de una institución en el mundo del comic. El artista y guionista británico consiguió su primer trabajo profesional para Marvel UK en 1987, cuando contaba tan sólo con 17 años. Tras trabajar con el guionista Simon Furman en Transformers y Death´s Head II en Inglaterra, dio el salto a Estados Unidos consiguiendo numerosos encargos en Marvel y DC durante los años 90, unos años en los que su estilo estaba claramente influenciado por Alan Davis.

El salto de calidad de Hitch tuvo lugar a partir de 1997 con su colaboración con Warren Ellis, primero en Stormwatch y luego en The Authority, creando 12 números entre 1999 y 2000 que son historia del comic al inaugurar un estilo de narración cinematográfica que popularizó el término widescreen aplicado al mundo del comic, planteando una acción más-grande-que-la-vida como nunca antes se había visto en un comic. Tras Authority, Hitch se asoció con Mark Millar para crear The Ultimates entre 2002 y 2007, comics que sirvieron de influencia para las películas de Marvel Studios y que son por derecho propio uno de los ¿5 mejores comics? de Marvel del siglo XXI.

Tras The Ultimates volvió a trabajar con Mark Millar en una etapa de 4 Fantásticos, y ha alternado encargos para Marvel y DC. Además, en 2012 creó su primer obra de creación propia en Image, America’s Got Powers, creada con el guionista Jonathan Ross. Durante ese periodo sufrió un problema con los plazos de entrega debido a su increíble detallismo y a su incapacidad de considerar terminado el trabajo, algo que por suerte ha sabido corregir en los años siguientes. De esta forma, en los últimos años ha publicado sin fallo los 12 números de Hawkman (2018-19), los 12 de la serie The Batman´s grave de nuevo junto a Warren Ellis (2019-20), y 16 números de Veneno con Al Ewing y Ram V para Marvel. Esta miniserie marca su retorno a DC Comics, aunque en la vertiente de trabajo de encargo, no habiendo firmado ningún trabajo de exclusividad con nadie.

La verdad es que esta reseña va a resultar un tanto redundante, porque en realidad con decir «Superman + Mark Waid + Byan Hitch» ya debería ser más que suficiente para vender este comic. Waid es uno de los grandes escritores de DC Comics, con comics como Kingdom Come que son historia viva de la editorial, por no hablar de su Flash y tantos otros comics. Waid y Hitch ya colaboraron hace un montón de años en DC con el especial de tamaño extragrande JL: Heaven´s ladder, al que siguió una estupenda etapa en la JLA. Que ambos autores hayan podido volver a colaborar me parece un noticia bestial. De hecho, hace unos meses ya comenté que este comic era uno de los que más ganas tenia de leer este año.

Waid ha expresado en multitud de ocasiones que Superman es su personaje favorito, y en esta miniserie plantea un estudio psicológico de Superman y su principal villano, Lex Luthor. La sensación que estamos ante un comic con vocación de clásico revolotea en todo momento, al reforzar la idea que Superman es el mejor héroe no por sus superpoderes, sino por sus fuertes convicciones morales y su intención que nadie muera si él puede evitarlo. Incluso un villano. Incluso EL villano.

En el reinicio de Superman que John Byrne realizó en 1986 se establecía que Superman conoció a Lex cuando llega a Metropolis, no en Smallville. Sin embargo, en series de televisión como Smallville sí planteaban que Clark Kent y Lex Luthor se conocieron de críos en el pueblo de Kansas. Waid usa el formato y la libertad que le da el sello Black Label para coger aquellos elementos que más le interesan para su historia, contando una historia que muestre su conexión en Smallville, siendo las dos personas que más solas se sentían por sus habilidades especiales. Clark sus poderes y Lex su inteligencia desprovista de empatía.

Waid alterna momentos en el presente con escenas de la juventud de Clark contadas a modo de flashbacks intercalados en la historia principal. Por lo mostrado en las primeras páginas parece que conoceremos una inesperada conexión entre ambos, con un suceso de su pasado del que Clark se siente culpable. Aunque hay algunos momentos espectaculares para que Hitch se luzca, luego los comento, la verdad es que estamos ante una historia bastante intimista que ahonda en la psicología de ambos, haciendo el propio Superman de narrador de la historia cuando conocemos las situaciones de su pasado con Lex.

Aparte de este análisis de ambos personajes, parece que Waid está también en modo enciclopédico, planteando una historia que le permita visitar los principales hitos de Superman, De momento en este primer número vimos la Fortaleza de la Soledad, la ciudad embotellada de Kandor y la Zona Fantasma, tengo ganas de ver por donde continúa la historia. La verdad es que tras leer este primer número, las ganas de leer el segundo número son máximas.

En lo relativo al dibujo, Bryan Hitch se encuentra en un momento de plenitud creativa envidiable. Para esta miniserie Hitch colabora con Kevin Nowlan en el entintado y David Baron en el color. Nowlan y Hitch ya han colaborado en el pasado, por ejemplo en la miniserie The Batman´s grave con Warren Ellis, y el estilo de Nowlan creo que ajusta muy bien con los lápices de Hitch, si bien Nowlan tapa un poco las caras del dibujante para mostrar las suyas.

Dentro de la cualidad casi intimista de la historia de Waid, The last days of Lex Luthor nos trae al Hitch más arquitectónico y espectacular. Los protagonistas transmiten todo su carisma y personalidad. En el caso de Lex, su personalidad malsana. Pero todo ello viene embellecido con unos dibujos alucinantes con un nivel de detalle casi insultante comparado con la media de lo que DC publica cada mes. El primer ataque de Lex, la llegada a la Fortaleza de la Soledad o la ciudad de Kandor permiten a Hitch lucirse con un detallismo y una espectacularidad al alcance de muy pocos artistas.

Se nota que Superman es un personaje importante también para Hitch, porque este comic tiene un plus en el dibujo que no sentí leyendo Veneno. Y mira que Hitch me gustaba mucho allí, pero creo que este primer número está soberbio. La edición Black Label es un comic de tamaño mayor que el comic-book, y una extensión de 48 páginas. La mayor extensión permite a Waid crear su historia con un ritmo diferene al de los comics de grapas normales, y explica que Hitch necesita más tiempo para dibujar cada número. Y de nuevo, diría que Hitch está dando el do de pecho con este encargo de DC. En este sentido, el formato de página mayor ayuda al lucimiento de Hitch, al tener más espacio para contar la historia de la forma más espectacular posible, pero sin olvidarse de los momentos más intimistas de Clark y Lex.

Cuando te encuentras un comic tan bien escrito y dibujado, es obligatorio leerlo primer y recomendarlo a continuación.

Comparto las primeras páginas del comic:

Superman: The last days of Lex Luthor apunta a clásico absoluto gracias unos autores en estado de gracia. El disfrute ha sido total.

PUNTUACIÓN: 8/10

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