Archivo de la etiqueta: Crítica

Crítica de Space-Mullet! One gamble at a time de Daniel Warren Johnson (Dark Horse)

En apenas un año y medio, Daniel Warren Johnson ha pasado de ser un completo desconocido para mi a ser uno de mis autores favoritos de comic: Extremity, Murder Falcon o Wonder Woman: Dead Earth entre otros se han convertido en algunos de mis comics favoritos. Es por esto que no me he podido resistir a comprar Space-Mullet, una de sus primeras obras publicó como webcomic que posteriormente Dark Horse recopiló en este volumen. Y aún notándose que estamos ante una obra de un artista en construcción, me ha gustado prácticamente todo lo que he visto.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El ex marine espacial Jonah y su copiloto Alphius recorren la Galaxia, tratando de sobrevivir. Atraídos por una loca aventura tras otra, convierten a un grupo de inadaptados en una familia que debe enfrentar juntos las partes más oscuras del universo. Space-Mullet es un mundo de ciencia ficción accesible y rico en detalles con personajes sinceros y una historia inolvidable.

Daniel Warren Johnson es un ilustrador y dibujante de cómics independiente con sede en Chicago. Se esfuerza por crear ilustraciones significativas y divertidas que se ajusten a los objetivos de sus clientes y que superen sus expectativas. Daniel cree en mantener una sensación orgánica y natural en cada proyecto, mientras disfruta de la naturaleza tangible de la colaboración y expresión creativas. Ha trabajado con Dark Horse Comics e Image Comics. Cuando no está trabajando en el trabajo del cliente, Daniel trabaja en su cómic publicado por él mismo, Space-Mullet, y pasa el rato con su increíble esposa. También le encanta la cerveza artesanal. El autor vive en Chicago.

Mi yo completista no ha podido evitar comprar este volumen, a pesar de saber que me iba a encontrar a un DWJ primerizo. Sin embargo, la sensación con que me quedo tras la lectura no podía ser mejor, con un dibujo y unas páginas repletas de la humanidad y emoción, algo que se ha convertido en una se sus señas de identidad.

Lo primero que hice al llegarme el comic fue mirar qué significa “Mullet”: Una pescadilla, un pequeño pez de mar que se puede cocinar y comer, y que en ocasiones se utiliza para pescar peces más grandes. Mullet es también un estilo de peinado masculino, popular en la década de 1980, en el que la parte superior y a los lados se dejaban muy cortos y el cabello por detrás largo.

Así que el título Space-mullet (pescadilla / pececillo espacial) puede aludir aparte del peinado de Jonah, a que los protagonistas son unos perdedores que no tienen nada que hacer contra el gobierno galáctico y las razas que lo pueblan, siendo unos “pececillos” en un océano lleno de peligros.

Sin embargo, hay que reconocer que aunque estamos ante un comic de aventuras, el título no refleja para nada el tipo de historia que vamos a leer, con un protagonista traumatizado por un suceso de su pasado cuando era marine espacial, que le atormenta en el presente.

Escuché una entrevista a DWJ en la que comentaba que poner títulos con connotaciones humorísticas a unas historias con elementos oscuros en parte era un mecanismo de defensa por su parte, para capear una posible crítica exagerada contra su obra, como si estuviera diciendo por adelantado “oye, que sólo es un comic, es entretenimiento y ya”, lo que me recuerda los problemas de autoestima que incluso artistas de esta calidad sufren en su día a día.

Leer Space Mullet me ha gustado, la verdad. DWJ creó esta historia como un webcomic entre 2012 y 2014, que Dark Horse recopiló en 2016 cuando DWJ y Donny Cates ya habían publicado con ellos The Ghost Fleet . Si tengo que decir algo menos bueno de este comic, sería que la historia que nos presenta DWJ queda inconclusa, ya que en estas 200 páginas agrupadas en 4 números tan sólo vemos como se forma la tripulación de la nave de Jonah y Alphius, pero no llegamos a verles vivir las aventuras que promete la sinopsis. Ojo, que aventuras hay a raudales, pero centradas en esta pareja humana y alienígena, y en como conocen al resto de la tripulación. En este sentido, el final del comic nos deja un poco con la miel en los labios.

Sin embargo, narrativamente hay un montón de hallazgos, empezando por la elección de color de DWJ. Normalmente él no colorea sus páginas y trabaja siempre con colorista, sin embargo para Space-Mullet opta por añadir unos tonos azulados a sus lápices que ayuda a resaltar determinados elementos de la viñeta además de aportar una mayor sensación de profundidad a las imágenes.

En estas páginas hay en algunos momentos una ligera falta de fondos, pero en otros momentos podemos disfrutar de unos mundos de ciencia-ficción con una enorme riqueza y complejidad. Visualmente veo una clara influencia de Aliens de James Cameron o el manga Battle Angel Alita de Yukito Kishiro, pero aún notándose estas influencias, DWJ consigue que su personalidad sea lo que más poso nos deje a los lectores.

Como comentaba antes, el título semi humorístico no le hace justicia al comic, algo que también podría decirse de Murder Falcon. Aunque estamos ante una historia que ante todo es aventura espacial, DWJ crea a un protagonista con SSPT (Síndrome de Stress Post-Traumático) que sufre por su pasado, en una historia que habla de genocidios gubernamentales, racismo institucional, las diferencias entre ricos y pobres o lo barata que es la vida en el futuro y lo fácil como puedes morir por cualquier nimiedad. Hay un cierto cinismo en varios personajes, pero DWJ busca contraponer un halo de esperanza, las cosas pueden mejorar si cada uno de nosotros hacemos cosas que ayuden a los demás y dejamos de comportarnos egoistamente. El cambio y la revolución deben nacer de uno mismo, y este mensaje lo veo importante, sobre todo teniendo en cuenta que estamos ante un comic a priori “ligero”.

A pesar del tono aventurero y su objetivo básico de entretenimiento, DWJ consigue que empaticemos con unos protagonistas que transmiten una enorme emoción, sobre todo un traumatizado Jonah que inicia el camino hacia la luz, y cuyo primer paso debe ser perdonarse a si mismo ante unos hechos que no hubiera podido evitar.

Además, aunque las páginas de DWJ no tienen los ENORMES momentazos visuales de comics como Extremity, Murder Falcon o Wonder Woman, hay varias escenas de acción super bien narradas y hay un par de splash-pages que anticipan el artista en que iba a convertirse en sus siguientes trabajos. Su narrativa de la acción es ya estupenda, pero además también triunfa en los momentos más tranquilos en los que conocemos a los personajes. Así que artísticamente este comic está aún mejor de lo que esperaba a priori.

Otro detalle muy chulo de este comic viene ya desde la propia introducción, en la que DWJ hace una master-class de algo que todo creador debe asumir, que la perfección no existe y como los autores deben aprender a terminar el trabajo y dejarlo ir. He traducido esta introducción porque creo que es muy interesante, aquí os la dejo:

“Cuando empecé a dibujar Space Mullet!, no sabía nada sobre crear comics. Casi no sabía ni coger un pincel, mi perspectiva era floja y mis personajes lucían inconsistentes. Miro de nuevo estas primeras páginas y no puedo evitar sentirme un poco avergonzado.

Pero no es una vergüenza mala. El la clase de sentimiento que tengo cuando veo fotos mías de la escuela. Parte tristeza, parte gozo, parte shock al ver que mis dientes estaban tan mal. Pero hay también personalidad en estas primeras páginas. Lo cual es bueno, porque trabajaba tan duro para mejorar.

Cuando creo arte, quiero que sea perfecto. Quiero emocionar al lector. Pero no importa las horas que emplee en mi mesa de dibujo, o cuantas veces rehaga los diálogos, mi trabajo nuca será perfecto. Siempre miraré hacia atrás y veré qué cosas podría haber hecho mejor. Pero no pasa nada. Liberarme de la auto exigencia de perfección me permite centrarme en el storytellin y en divertirme mientras realizo el trabajo.

Mi amigo Riley me dijo una vez que él creía que hacer un comic era como hacer magia, ya que gente, lugares y cosas que sólo existen en tu cabeza de repente son transportados a la página para que todo el mundo pueda verlo. Es increíble cómo los comics pueden conectar a la gente. Así que gracias por formar parte de Space-Mullet!

Espero que me puedas ver en estas páginas. DWJ.”

Como bien dice DWJ, Space-Mullet! Es una obra de un autor primerizo. Sin embargo, esta historia tiene un montón de elementos chulísimos que hemos visto cómo los ha ido refinando en sus obras posteriores.

Comparto a continuación las primeras páginas del primer número:

En resumen, me parece que hecho una buena compra, estoy muy contento de añadir este volumen a mi biblioteca de DWJ. Y ahora, a esperar mientras se confirma cual va a ser su próxima obra. Sea cual sea va a ser otra compra segura, pero no estaría mal que le contrataran para hacer Star Wars o alguna miniserie en Marvel fuera de continuidad. Por soñar…

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Espero vuestros comentarios, gracias por leer este post. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Los Favoritos de Midas, de Mateo Gil (Netflix)

Los favoritos de Midas es un thriller conspiranoico con toques de crítica social creado por Mateo Gil y Miguel Barros ambientado en el Madrid actual.

PUNTUACIÓN: 3/10

Miniserie de 6 episodios ambientada en el Madrid actual. La historia está inspirada en el relato corto de Jack London ‘The Minions of Midas’, publicado en 1901, en el que un gran empresario sufre un extraño chantaje: si no accede a pagar una elevada suma de dinero, los autodenominados «Favoritos de Midas» matarán a una persona al azar en la fecha señalada y añadirán una nueva víctima periódicamente hasta conseguir su objetivo.

Mateo Gil es un guionista y director español nacido en 1972. Alcanzó el éxito fruto de su colaboración con Alejandro Amenábar, siendo coguionista de Tesis (1996), Abre los ojos (1997), Mar Adentro (20004) y Ágora (2008). Además de guionista, dió el salto a la dirección en 1998 con Allanamiento de morada, tras la cual llegaron Nadie conoce a nadie (1999), Regreso a Moira (2006), Dime que yo (2009), Blackthorn (2011), Proyecto Lázaro (2017) y Las  leyes de la termodinámica (2018). Con una filmografía variada, es considerado por la crítica como un director sólido y original, capaz de moverse en diferentes registros, como han sido el thriller, el western, la ciencia ficción o la comedia romántica. Los Favoritos de Midas es su primera serie de creación propia en Netflix, y además de escribir el grión ha dirigido los 6 episodios.

Junto a Gil, Miguel Barros es también creador de esta serie. Barros es un guionista que ha trabajado con Isabet Coixet (Nadie quiere la noche, 2015) o el propio Mateo Gil en Blackthorn. Los favoritos de Midas es una miniserie de 6 capítulos que está inspirado en el relato corte de Jack London del mismo título, y aparecen acreditados como guionistas además de Gil y Barros, David Muñoz y Arantxa Cuesta. La serie cuenta con fotografía de Pau Esteve Birba, montaje de Leire Alonso, Miguel Burgos y Raquel Marraco, y cuenta además con música de Lucal Vidal.

El principal interés de Los Favoritos de Midas es ver el nuevo despliegue interpretativo de Luis Tosar, al encarnar al complejo protagonista Víctor Genovés, un hombre que consiguió auparse a la dirección de una poderosa empresa dueña de varios medios de comunicación y que tiene unos fuertes valores morales que serán puestos a prueba con el chantaje que sufrirá a manos de los misteriosos Favoritos de Midas.

Junto a Tosar, el resto del reparto está encabezado por Marta Belmonte como Mónica Báez, una periodista cuya exclusiva sobre una venta de armas en Siria financiada desde España va a ser el desencadenante de toda la acción. Junto a ella, Willy Toledo interpreta al Inspector Alfredo Conte de la policía que se encargará de investigar el intento de extorsión a Victor Genovés.

Carlos Blanco es Luis, amigo de Victor y director del periódico propiedad del grupo de empresas dirigido por él. Completan el reparto Marta Milans como María José, una amiga de Victor de su etapa en Nueva York que ha vuelto a Madrid años más tarde como la cara visible de un gran conglomerado internacional, y Elena Irureta (la recordada Bittori de Patria) como Teresa Jiménez, madre de Natalia.

Empezando por los elementos más positivos de la serie, debo decir que Los Favoritos de Midas transmite que estamos ante una producción de primer nivel con un altísimo presupuesto. Ambientada en Madrid, está rodada en múltiples localizaciones de la capital y tiene numerosas escenas con gran cantidad de extras. Visualmente, la sensación que transmite es que Mateo Gil ha contado con todo lo que ha necesitado para crear su historia de la mejor manera posible y que si hubo algún problema, desde luego el presupuesto no fue uno de ellos.

Debo comentar además que creo que todo el reparto está muy bien. Luis Tosar es siempre un seguro de vida y aporta un carisma y una personalidad bestial en pantalla, además de toda la confusión cuando ve que su ordenada vida empieza a saltar por los aires sin poder hacer nada por evitarlo. Si alguien esperaba ver una mala interpretación de Tosar, pueden esperar sentados porque no es el caso.

También me gusta la fuerza de las convicciones morales de Marta Belmonte como la periodista Mónica Báez, y el papel de  Willy Toledo como un policía que a pesar de su gran experiencia no puede detener a los culpables porque no consigue entender sus motivaciones, lo que le vuelve loco. Creo que todos los actores lo hacen muy bien teniendo en cuenta el material con el que tienen que trabajar, cosa sobre lo que luego volveré.

El primer episodio de la serie creo que es de largo el mejor de toda la serie y consigue enganchar gracias a lo original de la propuesta de un chantaje aun empresario que amenaza con matar a un desconocido. Este hecho, unido con la conexión del misterio con la actualidad, con un Madrid asediado por manifestaciones anti-sistema que recuerdan al 15-M y un debate sobre las influencias del poder político con los medios de comunicación, algo de rabiosa actualidad con el intento del actual gobierno de censurar los medios de comunicación críticos con su gestión, son elementos super actuales que aportan un plus de interés a la serie.

Además, el hecho de ser una miniserie de tan sólo 6 episodios también creo que juega a favor de Los favoritos de Midas, al indicar a priori que la historia va a ir al grano y no vamos a sufrir el mal de los minutos de la basura que hemos sufrido tantas y tantas veces en otras series de Netflix. 6 episodios, casi 6 horas, debería ser la duración perfecta para desarrollar bien la historia y a la vez no eternizarse, y fue de hecho uno de los elementos fundamentales para que decidiera ver esta serie.

Y hasta aquí llega lo bueno. Lamento tener que escribir que Los favoritos de Midas me ha parecido una tomadura de pelo, un terrible bluff sin pies ni cabeza que es un todo vale que hace que me pegue cabezazos contra la pared pensando en cómo me dejé engañar.

¿Conocéis esa sensación cuando te das cuenta que el AUTOR se cree más listo que los espectadores? Y que como es más listo, ¿te puede lanzar cualquier basura que los consumidores nos lo vamos a comer con patatas y además le daremos las gracias? Pues con esa misma cara de tonto me quedé al final de la serie.

Los favoritos de Midas es un despropósito. Es poner en una batidora un montón de ideas molonas de actualidad aderezadas con dosis del discurso anticapitalista tan popular en sectores de la izquierda española, y lanzarlo de golpe contra el espectador con la esperanza que la cantidad de elementos cool mostrados van a cegar al espectador y no nos vamos a dar cuenta que los árboles no tienen raíces, y que el bosque está muerto.

No es que el guión sea ridículo y un sinsentido, que lo es, es que yo diría que Gil y Barros también lo saben y por eso juegan a ser ambiguos, a tirar la piedra del anticapitalismo o las conspiración de los grandes poderes económicos que lo controlan todo en la sombra, pero luego no atreverse a ir a muerte con su idea, escondiendo la mano.

Hay numerosos casos de guiones que son un “todo vale” y pueden acabar ofreciendo una serie o película entretenida. Normalmente esto sucede cuando sus propios creadores saben transmitir que su historia tampoco hay que tomársela muy en serio y consiguen quitarle trascendencia. Los Favoritos de Midas es todo lo contrario, juega a conectar su historia con problemas sociales actuales, pero con poca o ninguna intención de profundizar en dichos temas, al ser tratados únicamente a modo de “shock-value”. Y quizá por ello es chasco es tan grande.

Pero no es sólo el guión, es que la serie visual y narrativamente está muy mal contada. Al ser una miniserie de 6 episodios, la vi en dos tandas de 3 episodios. Y aunque como comentaba antes el primer episodio que plantea todo consiguió captar mi atención, a continuación los episodios 2 y 3 ya me dejaron con un mal feeling, dado que en esas casi dos horas la trama prácticamente no avanzó nada y hubieron varias situaciones repetitivas que acababan resultando superfluas, girando una y otra vez sobre los mismos elementos.

Lamentablemente, el segundo día con el resto de episodios acabó siendo un suplicio al comprobar que Gil había optado por el todo-vale y peor, el “no tiene sentido ni coherencia pero a quién le importa”. Hay además un elemento chusquero que hizo aún peor el visionado, y es la repetición de escenas de cama entre los protagonistas que no aportan nada y que acaban resultando un parón en una historia que por otro lado no daba más de si.

Normalmente suelo escribir estos artículos invitando a que lo valoréis por vosotros mismos, ya que hay gustos para todo. Sin embargo, sinceramente no me gustaría que perdierais seis horas de vuestra vida en esto, de verdad que no merece la pena. Si este es el nivel de los thrillers españoles de Netflix, a este paso pocos voy a ver.

Comparto el trailer de esta serie:

Los Favoritos de Midas me ha parecido una tomadura de pelo, lamento ser tan negativo pero es lo que me pide el cuerpo.

PUNTUACIÓN: 3/10

Gracias por leer este post, espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Dios Emperador de Dune de Frank Herbert (Dune 4)

Me había planteado leer las 6 novelas de Dune de Frank Herbert antes del estreno de la nueva versión cinematográfica dirigida por Denis Villeneuve. El retraso a 2021 provocado por la crisis del COVID hizo que levantara el pie del acelerador, pero finalmente encontré el momento para ponerme con Dios Emperador de Dune, la cuarta novela de la serie publicada en 1981.

PUNTUACIÓN: 7/10

Dios Emperador de Dune es la cuarta entrega de la fascinante saga de ciencia ficción de Frank Herbert. Esta cuarta entrega de la saga «Dune» centra su trama en la figura mesiánica de Leto Atreides II (hijo de Paul Atreides, héroe cuya estirpe hunde sus raíces en la legendaria casa griega de los Atridas) y nos lleva, a través de diversos dilemas éticos, a comprender los mitos que necesita la humanidad y a los héroes que los encarnan. El futuro, en el mundo de Dune, pertenece solo a los que son capaces de pensar por sí mismos.

Esta saga apasionante plantea por primera vez de forma completa, racional y convincente todo un mundo absolutamente diferente del nuestro. Sus referencias a los problemas ecológicos, el poder de las drogas y la fuerza de los mitos la han convertido en una obra de culto para millones de lectores en todo el mundo.

Frank Patrick Herbert nació en Tacoma, Washington (1920). Antes de comenzar a escribir ciencia ficción, tuvo varias profesiones, desde fotógrafo y cámara de televisión a pescador de ostras. En 1965 presenta la serie de libros «Las crónicas de Dune», con gran éxito de la crítica y del público, donde describe un mundo imaginario con su propia política, ecología y estructura social. La primera obra de la saga, Dune, tuvo un grandísimo éxito por parte del público y de la crítica y obtuvo los premios Nébula y Hugo, además del Premio Internacional de Fantasía, que compartió con El señor de las moscas de William Golding. Falleció en el 11 de febrero de 1986.

Frank Herbert publicó Dios Emperador de Dune, la cuarta novela de Dune , en los Estados Unidos en 1981, y llegó 4 años más tarde a España, edición que es la que poseo. Aunque inicialmente Herbert había dado por finalizada la serie tras Hijos de Dune en 1976, la “presión” a manos de los editores, y el innegable interés por seguir cobrando unos cheques importantes, le hizo cambiar de idea. Y hay que reconocer que su publicación significó un nuevo éxito de crítica y de ventas para Herbert, que aún publicaría dos novelas antes de fallecer: Herejes de Dune (1983) y Casa Capitular Dune (1985).

Dios Emperador de Dune es un cambio de rumbo para la saga literaria, con un Herbert obsesionado por transmitir el mensaje que el futuro no está escrito, y sólo la imaginación y las nuevas ideas serán lo que conseguirán que la humanidad prospere. De hecho, hay una frase super potente que literalmente dice en la novela que “la mayoría de la gente cree que un futuro satisfactorio exige el regreso a un pasado idealizado, un pasado que de hecho nunca existió”. Algo que es precisamente lo que hay que combatir y que mirado con ojos de 2020 explica en parte la obsesión de nuestra sociedad de consumo por la nostalgia y el reciclaje de ideas ya vistas que sean confortables para el espectador.

En este sentido, la novela cuenta con un montón de citas al comienzo de cada capítulo con reflexiones de Leto II sacadas de sus memorias robadas que transmiten ideas casi más poderosas que la historia principal. Y eso es lo mejor y lo peor de la novela, porque hay una idea central muy poderosa que es lo que motiva todos los actos de Leto, que tras 3000 años de poder absoluto en la galaxia y un conocimiento casi profético de los sucesos del pasado y el futuro. La soledad de Leto al ser más gusano que hombre y encontrarse fuera de la raza humana, su búsqueda para evitar a la humanidad un estancamiento genético con un plan imposible de entender para los que le rodean, y el hecho que esto le lleve hacia un tormento inevitable, me parece elementos super interesantes.

Sin embargo, esta ideas se desarrollan mediante interminables diálogos de Leto con los principales personajes: Moneo su primer ministro y mayordomo, Siona la hija rebelde de Moneo, el ghola Duncan Idaho, copia genética del antiguo amigo y guardaespaldas de Paul Atreides, y Hwi Noree, la nueva embajadora Ixiana diseñada para hechizar a Leto, al ser su alma gemela. Estos diálogos, aún siendo interesantes, se me han hecho repetitivos al girar siempre sobre este concepto y la forma en que cada personaje debe asumir su papel en el plan de Leto, dado que todo, incluso la rebelión se ha desarrollado de acuerdo con sus designios (citando al Emperador en El Retorno del Jedi).

Esta reflexión que Herbert ha realizado en todas sus novelas sobre las figuras mesiánicas y en qué momento un ser “humano” se convierte en una divinidad me parecen interesantes y nadie ha tocado estos temas en la ciencia ficción como Herbert. Sin embargo, globalmente me parece que este Dios Emperador de Dune es la novela menos buena de Dune de las que he leído hasta ahora.

En todo caso, igual que digo esto, sigo empeñado en leer las dos novelas restantes escritas por Herbert, espero que tras el final de ésta las que quedan nos dirijan por nuevos caminos y quien sabe si incluso nuevas localizaciones.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gracias por leer este post. Y tu, ¿has leído esta novela? Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Mosul de Matthew Michael Carnahan (Netflix)

Los hermanos Russo (Vengadores Endgame) continúan su asociación con Netflix a través de su productora AGBO con el estreno de Mosul, película bélica inspirada en hechos reales que ha sido dirigida por Matthew Michael Carnahan.


PUNTUACIÓN: 7/10



Cuando los terroristas del estado islámico del ISIS tomaron su ciudad, un grupo de hombres lucharon contra ellos para intentar recuperarla. Basada en hechos reales, esta es la historia del equipo SWAT de Nínive, que libró una operación de guerrilla contra el ISIS en una lucha desesperada por salvar su ciudad natal de Mosul.

Matthew Michael Carnahan es un guionista estadounidense hermano de Joe Carnahan (Narc, Ases calientes, El Equipo Am y ha escrito los guiones de películas de acción como The Kingdom (2007), Leones por corderos, Guerra Mundial Z y la adaptación cinematográfica de la exitosa serie de televisión de la BBC State of Play. Matt Carnahan colaboró con los hermanos Russo al escribir el guión de 21 Bridges, producida por ellos y protagonizada por Chadwick Boseman. Mosul es su primer película como director.


En poco tiempo, la productora de los hermanos Russo AGBO ha realizado la estupenda serie Deadly Class inspirada en el comic de Rick Remender y Wes Craig, y las películas 21 Bridges, Tyler Rake y esta Mosul. La película cuenta con fotografía de Mauro Fiore y música de Henry Jackman.


El reparto de la película está compuesto completamente por actores de origen árabe, como Thaer Al-Shayei, Waleed Elgadi, Hayat Kamille, Suhail Dabbach, Mehdi Lamrini, Ben Affan, que aportan una fidelidad total a la historia.


Mosul es una enérgica película de acción que me ha parecido super bien rodada y que sabiendo en qué liga juega, consigue exceder las expectativas de los fans del cine bélico. La película va a la grano desde el minuto uno, pero consigue mostrar el horror que se vivía ¿vive? en Irak que hace que unos hombres estén dispuestos a dar su vida por su misión y eliminar al ISIS de su ciudad. De hecho, no se si la película ha estado rodada en localizaciones reales de Mosul, pero la primera escena en el que vemos gracias a un dron una ciudad completamente devastada por los estragos de la guerra hizo que se me encogiera el corazón pensando que en Mosul, antes de la Guerra del Golfo, llegaron a vivir más de un millón y medio de personas.


El punto fuerte de la película son sin duda sus tiroteos, narrados casi en modo shooter, y que transmiten el frenesí y confusión de los combates en el mundo real en el que las cosas no pueden planificarse. Esto hace que los miembros del equipo SWAT vayan cayendo como moscas durante la historia, muriendo a veces de la forma más inesperada y nada heroica. En esto también transmiten una enorme verosimilitud, algo que se apoya en un excelente trabajo de cámara al hombro que consigue meternos en varias ocasiones en el centro del combate, casi como si nosotros también participáramos.


La película ofrece lo que es, y en ese sentido también la veo muy honesta. No hay construcción de personajes, mostrando lo justo de todos ellos, con una historia que casi parece una excusa para hacer que los personajes pasen de una situación de combate a la siguiente. En este contexto, hacer que los SWAT salven a un joven policía novato de morir víctima de una emboscada es una decisión narrativa muy acertada, ya que desde ese momento él será nuestros ojos y su desconocimiento de la guerra a su alrededor será la nuestra. La única cuestión que la película debe resolver, además de descubrir quien sobrevive, es saber cuál es esa última misión de los SWAT por la cual están dispuestos a sacrificar sus vidas.


En todo caso, hay que reconocer que es una película planteada para los aficionados del cine bélico, y que probablemente un público no fan va a aburrirse soberanamente. En todo caso, creo que sabiendo lo que se va a ver y teniendo el estamo mental adecuado, Mosul puede ser super disfrutable.

Comparto el trailer de la película:

Mosul es una estupenda película bélica que hace virtud de sus limitaciones y que gustará sobre todo a los fans de este género.

PUNTUACIÓN: 7/10

¿Habéis visto estapelícula? Espero vuestros comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Give Me Liberty de Frank Miller y Dave Gibbons (Dark Horse Comics – Norma Editorial)

Comienzo el mes de diciembre recordando Give Me Liberty, el comic de Frank Miller y Dave Gibbons publicado por Dark Horse Comics, en España Norma Editorial, ganador de un Premio Eisner que 30 años después de su publicación se mantiene de plena vigencia y se muestra casi como visionaria de lo que iba a ser la realidad de nuestros días.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

En los años noventa, Frank Miller y Dave Gibbons se unieron para revolucionar las bases de la ciencia ficción con GIVE ME LIBERTY, una historia que muestra un mundo distópico y posible, peligrosamente parecido al nuestro, donde la frontera que separa la libertad y la esclavitud es casi invisible. Premio Eisner 1991 a la mejor serie Limitada.

Para muchos, la explosión del comic independiente americano mainstream tuvo lugar en 1992 con el nacimiento de Image Comics y la publicación de comics como Youngblood, Savage Dragon, Spawn o Wild C.A.T.s. Sin embargo, la realidad es que varios años antes editoriales como Dark Horse Comics empezaron a disputar la atención de los principales profesionales de la industria, publicando comics exitosos que abrieron la puerta a que otros autores se plantearan la posibilidad de realizar comics de creación propia alejados de Marvel o DC.

Give Me Liberty es un claro ejemplo de esta tendencia. Publicado en 1990 en Estados Unidos, fue el primer trabajo en el ámbito independiente de Miller tras sus obras maestras The Dark Knight (1986), Daredevil: Born Again (1986) y Batman: Año Uno (1987). Lo mismo para Gibbons, que venía de dibujar Watchmen (1986-87) y Batman: La Broma Asesina (1988), ambas con Alan Moore.

Miller había salido rebotado de DC Comics tras una disputa sobre tarifas y lo que Miller entendía que era una ataque contra la libertad de los autores, y declaró que a partir de ese momento se concentraría en desarrollar comics de creación propia sobre los que conservaría los derechos de la obra. Para ello, la recién fundada Dark Horse Comics de Mike Richardson, creada en 1986, resultó ser el espacio perfecto. Junto a Give Me Liberty, en 1990 Miller empezó la publicación de Hard Boiled con Geoff Darrow, a las que continuaron Sin City en 1991, Big Guy and Rusty the Boy Robot de nuevo con Darrow en 1995 o la también mítica 300 en 1998.

David Chester Gibbons es un artista y escritor británico, nacido en Londres en 1949. Profesional de amplísima experiencia, empezó a trabajar en el medio en 1977 en series británicas como 2000AD y Doctor Who para Marvel U.K., antes de dar el salto a DC Comics en 1982, donde fue sobre todo conocido por su Green Lantern junto a Len Wein, la etapa en la que conocí al personaje y me enamoré de su lore. En 1985, Gibbons colaboró con Alan Moore, con el que ya había trabajado en Inglaterra, en el icónico Annual nº11 “Para el hombre que lo tenía todo”, al que siguió la ya mítica Watchmen.

Merece la pena comentar que mientras Miller rompió con DC durante esos años y se centró en los comics de creación propia, Gibbons siguió colaborando con la editorial, hasta el punto que la publicación de este Give Me Liberty coincidió en el tiempo con su miniserie World´s Finest, de la que fue escritor colaborando con Steve Rude. Gibbons también escribió en 1991 el primer crossover Batman vs Predator dibujado por los hermanos Kubert.

En su dilatada carrera, ha ganado entre otros los premios Inkpot Award de 1986 y Kirby en 1987, siendo incluido en Hall of Fame de los Premios Harvey en 1988.

Entrando en el comic en si, Give Me Liberty nació fruto de un encuentro de ambos autores en la San Diego Comicon de 1998, en un momento en que sobre todo Miller era lo más parecido a una estrella del rock dentro del mundo del comic. Y tampoco es que Gibbons se quedara corto, ya que su colaboración con Moore había producido dos de los comics más importantes e influyentes para la industria americana. Sin embargo, la colaboración se hizo esperar, tardando casi dos años en materializarse.

Give Me Liberty es una historia de aventuras ambientada en el futuro cercano -para la época- de 2009-2012 (aunque la protagonista Martha Washington nació en el inminente 1995). Un futuro cercano distópico con unos Estados Unidos al borde de la secesión, con numerosos desastres ecológicos por todo el mundo, en el que minorías raciales como los nativos americanos se encuentran al borde de la extinción, se inician guerras por motivos económicos y para acallar los problemas internos del pais y un presidente populista, Rexall, se perpetuó en el cargo más allá de los dos mandatos constitucionales. Elementos todos ellos que han acabado teniendo numerosas correspondencias con nuestro mundo de treinta años después.

Martha Washington es la personificación de víctima de discriminación en Estados Unidos, al ser mujer, afroamericana y nacida en un ghetto urbano de Chicago que para salir adelante sólo tiene la opción de alistarse en el ejército. La forma en que se levanta frente a todas las adversidades y rompe todas las barreras resulta realmente inspirador. Martha es la mujer definitiva, que hace lo mismo que un hombre, y a menudo incluso mejor, sin necesidad de envolverse en ninguna bandera reivindicativa de nada. En ese sentido Martha transmite también los valores americanos liberales ya que sólo hace lo que tiene que hacer sin plantearse valores superiores más allá de “hacer lo correcto”. Y por supuesto, no rendirse jamás.

Bajo el prisma del clásico lema de “show, don´t tell”, el futuro de Miller nos muestra un montón de situaciones terribles que el lector sabe interpretar sin necesidad que nadie nos venga a contar “mira que malo es el racismo, la destrucción del medio ambiente, etc…” como lamentablemente nos pasa en obras de comic, cine y televisión actuales que dejan de ser entretenimiento para convertirse en panfletos políticos infumables con la excusa de tratar temas “importantes”.

Give Me Liberty es junto a Watchmen, probablemente el mejor trabajo de Dave Gibbons de toda su carrera, que en este comic contó con la colaboración del colorista Robin Smith. Si en Watchmen el simbolismo y la potencia de sus imágenes, así como su composición, crearon momentos que ya son historia para el mundo del comic, en esta obra Gibbons saca el máximo partido a la mayor libertad que Miller le ofrece para narrar la historia, de forma que vemos una narrativa desatada que no está constreñida por la rígida estructura de 9 paneles establecida por Moore.

La narrativa de Gibbons es maravillosa como siempre, pero encuentro que el toque de humor negro y de ironía con que Miller adornaba su historia le permite ofrecer un catálogo de grandes momentos visuales junto a pequeños detalles de personajes que dan contexto a sus actos y motivaciones además de ofrecer elementos de humor, con el añadido de un diseño futurista genial, con detalles loquísimos como el Robot gigante de Fat-Burger o la representación de los Nazis-gays.

En todo caso, Miller no plantea Give Me Liberty como una ciencia ficción anticipatoria, sino que traslada y exagera en su comic elementos históricos que él estaba viviendo o había conocido a lo largo de su vida. Por ejemplo, la crisis del petróleo, el calentamiento global, la deforestación del Amazonas y el aumento del nivel de los océanos que inunda Nueva York son temas que surgieron ya en los años 70 y llevan en el ideario político de los partidos de izquierdas y verdes desde entonces. El presidente Rexall no anticipaba a Trump, aunque parezca mentira, sino que es una versión llevada al extremo de Ronald Reagan y su populismo. Al igual que el Presidente Howard Nissen que le sustituye nos sugiere claramente a Jimmy Carter, el presidente anterior a Reagan, y que resume los que parece Miller son los problemas históricos de los demócratas, que aunque tienen siempre la mejor de las intenciones, son «blandos» y acaban creando los mismos problemas que los republicanos o incluso peores.

Los paralelismos son clarísimos y nada sutiles, componiendo un cuadro en el que Miller critica mediante la exageración la historia reciente de los Estados Unidos de finales de los años 80. Sin embargo, justamente para evitar caer en el pastiche político, Miller y Gibbons plantean a partir de ahí una aventura super loca, entretenida y sin complejos, como si desde el primer momento quedara claro que para ellos lo primero y principal es entretener.

Para ello, Martha Washington tendrá que enfrentarse a un superior en el mando que es un blanco asqueroso machista y racista de buena familia con aspiraciones políticas, la amenaza de las grandes empresas cárnicas que buscan deforestar el amazonas, o unos nazis-gays que se hacen con el control de un satélite orbital que puede atacar cualquier blanco e la Tierra, incluida la Casa Blanca. Las situaciones suelen ser super over-the-top pero funcionan de maravilla gracias al tono irónico que Miller transmite a su historia y al extraordinario trabajo artístico de Gibbons.

Esto no quiere decir que el comic no tenga momentos dramáticos, ya que sobre todo en los dos primeros números hay un montón y consiguen ponerte el corazón en un puño. Además, la descripción que Gibbons hace del horror de la guerra y las secuelas que deja en los supervivientes me parece una barbaridad, con unas páginas con una fuerza expresiva alucinante.

El éxito de Give Me Liberty abrió las puertas a que Miller y Gibbons retomaran a Martha Washington en varias miniseries y especiales posteriores, que aunque entretenidas (algunas más que otras) carecieron de la fuerza de la obra original: Martha Washington goes to war (5 números, 1994), Happy birthday Martha Washington y Stranded in Space (2 one-shots de 1995), Martha Washington saves the world (3 números, 1997-98) y el especial Martha Washington dies (2007), cuyo título se explica solo.

Comparto las primera páginas del comic:

Si pensamos en los mejores comics de los años 90, Give Me Liberty sin duda es uno de ellos, y treinta años después su lectura mantuvo toda su fuerza, personalidad y sentido de la diversión y la locula. Un clásico con todas las letras que merece ser recuperado para los nuevos lectores.

PUNTUACIÓN: 9.5/10

¿Has leído esta serie? Espero tus comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!