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Crítica de Battle Ground de Jim Butcher (The Dresden Files 17)

Tras la publicación por sorpresa este pasado verano de una nueva novela del mago Harry Dresden desde hacía más de 4 años, Peace talks, a finales de septiembre Jim Butcher publicó Battleground, la nueva y más espectacular novela de la serie, que como su nombre indica, nos va a narrar una guerra abierta de los defensores de la humanidad contra la fuerzas del mal que invaden Chicago.

PUNTUACIÓN: 8/10

Las cosas van a ponerse series para Harry Fresden, el único mago profesional de Chicago, en la siguientre entrega de la serie The Dresden Files, número uno de ventras del New York Times.

Harry se ha enfrentado terribles dificultades antes. Tiene una larga historia de lucha contra enemigos por encima de su categoría. La Corte Roja de vampiros. Los ángeles caídos de la Orden del Denario Ennegrecido. Los Outsiders. Pero esta vez es diferente. Se acerca un ser más poderoso y peligroso de una magnitud más allá de lo que el mundo ha visto en un milenio. Y trae un ejército. El Último Titán ha declarado la guerra a la ciudad de Chicago y ha venido a subyugar a la humanidad, aniquilando a cualquiera que se interponga en su camino.

La misión de Harry es simple pero imposible: salvar la ciudad matando a un titán. Y el intento cambiará la vida de Harry, Chicago y el mundo mortal para siempre.

Jim Butcher es el autor de The Dresden Files, y las series Codex Alera (ya finalizada) y Cinder Spires. Su currículum incluye una lista de habilidades útiles hace un par de siglos, además de tocar mal la guitarra. Además, es un jugador ávido de todo tipo de juegos de mesa y videojuegos siempre que encuentra el tiempo. Actualmente reside la mayoría del tiempo en su propia cabeza, pero su cabeza puede encontrarse en su pueblo Independence, Missouri.

Battle Ground es la decimo séptima novela de The Dresden Files y la de mayor escala hasta la fecha. Tras las 15 novelas anteriores y varios años de espera desde que se publicó Skin Game, parece que Butcher conscientemente preparó el retorno de Harry Dresden para que fuera lo más grande y espectacular jamás leído.

Comentaba en mi reseña de Peace talks, que dentro que me había gustado mucho, y se notaba que echaba de menos a Harry, parecía un prólogo ampliado de LA HISTORIA que llevábamos años queriendo leer. Y ¡oh, boy!! Butchen cumple con nota en Battle Ground. La guerra de los defensores de Chicago contra los Fomor y la Titán Ethniu tiene una escala apocalíptica que Peter Jackson o los hermanos Russo tendría problemas en rodar.

Las apuestas nunca estuvieron más altas que en esta novela, ni la sensación que más que nunca, Harry está sobrepasado y lucha contra fuerzas mucho más grandes que la vida contra las que no tiene nada que hacer. Y sin embargo, la narrativa en primera persona de Butcher hace que la escala nivel Salvar al soldado Ryan o El Retorno del Rey tenga siempre un núcleo emocional humano al que los lectores podamos agarrarnos. Incluso ante estas amenazas aterradoras, que la clave de todo sea la fe, la esperanza y el amor como anclas a los que agarrarse me ha parecido un elemento super chulo que por otro lado es una constante en la obra de Butcher.

La novela de 410 páginas ha acabado por dejarme exhausto porque son literalmente 350 páginas de guerra total en el que todo es climax, dejando unas 50 últimas páginas para explicar el cambio en el status-quo de Harry y el mundo sobrenatural de Chicago. Butcher acierta de pleno al hacer que todos los grandes poderes sobrenaturales de la Tierra tengan su momento para brillar a lo largo de la novela, ofreciendo varios momentos al nivel de la llegada de Thor a Wakanda en Vengadores Infinity War. En este sentido, aunque no lo digo en modo negativo, el que todo sea climax hace que se pierda la sensación de tensión creciente, pero Butcher consigue con maestría mantener la escala Cósmica y el centro emocional, algo que me parece super complicado.

Tras esta novela, se abren varias líneas argumentales que pueden dar mucho juego, y aunque el mundo de Harry y sus alianzas cambian completamente, hay al mismo tiempo una sensación que todo lo que pasa el lógico y no se rompe ninguna lógica interna de la serie, lo que me indica que Butcher tenía planificada esta novela desde hace muchos años y ya fue dejando semillas en las anteriores que hagan que el resultado de Battle Ground fuera casi inevitable. Lo cual, de nuevo, hace que me quite el sombrero ante la pericia y calidad que Butcher transmite en cada una de sus novelas.

Tras el chute de adrenalina que ha supuesto Peace Talks y Battle Ground, no se lo que tardará Butcher en publicar su siguiente novela, que por otro lado debería ser la segunda novela de la serie The Cinder Spires, pero lo que si tengo claro es que sigue siendo uno de mis escritores de fantasía favoritos, y recomiendo sus novelas a todo el mundo.

Comparto el trailer de esta novela, que muestra como la editorial no ha reparado en gastos a la hora de promocionar Battle Ground:

Battle Ground es una estupenda novela que como suele decirse, va a cambiar para siempre el status-quo de Harry Dresden. Una novela super entretenida que ningún fan de Jim Butcher debe perderse.

PUNTUACIÓN: 8/10

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¡Un saludo grande!

Crítica de DCSOS: Inmortales de Tom Taylor y Karl Mostert (ECC Ediciones)

DCSOS fue una de las sorpresas comiqueras del 2020. La historia creada por Tom Taylor en la que un virus zombie lanzado por Darkseid provoca un apocalipsis en la Tierra ofreció momentazos super impactantes en su primera serie. DCSOS: Inmortales es la primera miniserie que continúa o complementa la historia, de nuevo escrita por Taylor y con dibujos de Karl Mostert.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El blockbuster de DC Comics regresa por todo lo alto para responder a la pregunta clave: ¿qué hacen los villanos cuando llega el apocalipsis? El guionista Tom Taylor (Escuadrón Suicida) nos lleva de vuelta al mundo de Dcsos con una historia de muerte, heroísmo y redención. Comandados por Capucha Roja y Deathstroke, los villanos y los antihéroes más duros del Universo DC luchan sin piedad para salvar sus vidas ante los no muertos.

Tom Taylor es para mi uno de los 5 mejores escritores actuales de superhéroes “puros”, en el sentido de ofrecer aventura y caracterización a partes iguales, de forma que consigue que empatices con todos los personajes, incluso con los peores villanos, desde la primera viñeta. Esto hace que las muertes y los shocks que van sucediendo en la serie impacten muchísimo. Está claro que en una miniserie ambientada en el mundo de Dcsos hay muy pocas posibilidades de que los protagonistas salgan con vida, pero saberlo no evita que algunas muertes sean super dolorosas. Y eso, para mi, es muestra de una buena escritura.

Tras una primera miniserie protagonizada por los principales héroes del Universo de DC (Batman, Superman, Wonder Woman y en general toda la Liga de la Justicia), está genial tener una aventura de los personajes de “segunda fila” como Red Hood, la antigua Batgirl Cassandra Cain, el Comisario Gordon o Deathstroke. De hecho, este comic demuestra que no existen personajes de primer o segunda, sino autores que saben sacarles partido… o no. La forma en que en dos viñetas Taylor nos transmite la relación de Lady Shiva y Cassandra, o de Solomon Grundy y Cheetah con los niños me parece espectacular.

La historia de Taylor va al grano en estos 3 números de 40 páginas cada uno, lo que significa que por páginas estaríamos ante una miniserie de 6 números normales. Karl Mostert es el dibujante de toda la serie, y la verdad es que creo que está sólo correcto. La narrativa es adecuada y tiene un aire a Frank Quitely en aprendizaje que mola, pero no sabe aprovechar los diferentes momentazos para crear páginas para el recuerdo. Esta miniserie cuenta con entintado de Trevor Scott y John Livesay y color de Rex Locus, que realizan adecuadamente su trabajo, teniendo en cuenta los lápices sobre los que tienen que trabajar.

Me da un poco de pena que Dcsos sea uno de los grandes comics recientes de DC Comics, además de uno de los que ha tenido mejores ventas, pero para sus editores es una serie de segunda fila que no merece la pena promocionar, por lo que no encargan el dibujo a ninguno de sus artistas top. Si este comic ha estado super chulo, no quiero ni imaginar lo que hubiéramos flipado con estas páginas dibujadas por Mikel Janin o Álvaro Martínez, por poner dos nombres de artistas españoles trabajando actualmente en DC. Qué pena.

Igual que digo esto, no puedo olvidarme de destacar lo mucho que me gustan las portadas conceptuales elegidas por ECC Ediciones para la edición española. Teniendo el cuenta lo saturadas que están las baldas de las librerías de portadas random genéricas con héroes posando, estas portadas me flipan a nivel máximo, en especial la primera portada con los ojos muertos de Wonder Woman obra de Yasmin Putri. Algo impactante por si mismo, que además sirve en parte de teaser de las cosas que están por llegar en el comic. Dicha portada, la segunda de Ben Oliver o la del número 3 de Francesco Mattina con un Deadshot zombificado son lo más.

En todo caso, no es que el comic esté mal dibujado, ni mucho menos, es sólo que veo todo excesivamente correcto. Comparto algunas páginas del primer número para que podáis valorarlas vosotros mismos:

Tras Dcsos: Inmortales, me quedo con muchas ganas de que ECC empiece pronto a publicar la siguiente miniserie Dceased: Dead Planet, que continúa con los sucesos de la primera miniserie y que se está publicando en estos momentos en Estados Unidos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Y vosotros, ¿habéis leido esta miniserie, qué os ha parecido? Espero vuestros comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Patria, la serie del año (HBO)

HBO emitió el domingo el último y emocionante episodio de Patria, confirmando que estamos antes la serie del año en España y una historia de obligado visionado por todo el mundo.

PUNTUACIÓN: 10/10

Miniserie de 8 episodios basada en la novela homónima de Fernando Aramburu, que abarca 30 años del conflicto vasco y estudia el impacto del mismo sobre la gente común, como la viuda de un hombre asesinado a tiros por la banda terrorista ETA, que vuelve a su pueblo natal tras el alto el fuego de 2011, o la madre de un etarra encarcelado. (FILMAFFINITY)

Reconozco que no he leído la novela de Fernando Aramburu, no me encontraba nunca mental ni emocionalmente preparado para leer la historia de estas familia rotas por décadas de violencia etarra, violencia que tiene muchas formás más allá de los asesinatos y las bombas, y que aún está extendida en múltiples capas de la sociedad vasca.

Aitor Gabilondo es el creador y escritor de esta adaptación de la novela de Aramburu. Gabilondo es un guionista y productor de gran experiencia, siendo el creador de series con o El Príncipe, Allí Abajo o Vivir sin permiso. Los 8 episodios han sido dirigidos por Félix Viscarret y Óscar Pedraza, y cuentan con fotografía de Álvaro Gutiérrez y Diego Dussuel y musica de Fernando Velázquez.

Uno de los grandes aciertos de la serie es un extraordinario reparto de actores de origen vascos, que transmiten una autenticidad total en sus interpretaciones, gracias a las expresiones familiares como el uso del euskera que usan de forma habitual. Patria es, además de un retrato de una sociedad vasca que alentaba a los asesinos y los vitoreaba como héroes mientas acosaban a las víctimas haciéndolas parecer culpables de no se sabe qué, la historia inspirada en hechos reales de dos mujeres que nos muestran dos caras de esta moneda.

Por un lado está Bittori (Elena Irureta), esposa y víctima del terrorismo, al ser viuda del empresario Txato Lertxundi (José Ramón Soroiz), asesinado por ETA. Por otro lado tenenos a Miren (Ane Garabain), amiga de Bittori y madre del etarra condenado por el asesinato de Txato. A pesar de ser grandes amigas, Miren se unió al señalamiento de la familia de Bittori que realizó todo el pueblo, al entrar su hijo Joxe Mari (Jon Olivares) en ETA y negarse a pagar Txato el impuesto revolucionario. No por españolismo ni nada que se le parezca, sino porque económicamente no se lo podía permitir.

Tras el asesinato del Txato, asistiremos a las diferentes formas en que los miembros de la familia Lertxundi asimilaron su muerte. El hijo mayor Xabier (Íñigo Aranbarri), médico, sufrió un dolor terrible y una depresión que le impidió no sólo feliz sino ni siquiera intentarlo. Nerea (Susana Abaitua) la hija pequeña, bajo su aparente superficialidad, sufrió un profundo dolor interior que la hizo intentar alejarse lo más que pudo de la violencia y del Pais Vasco.

Los asesinatos de Joxe Mari también afectaron a su familia. Joxian (Mikel Laskurain), marido de Miren y padre de Joxe Mari vivió el resto de su vida atormentado por un lado por no haber sabido criar mejor a su hijo, y por otro por hacer el vacío al Txato, (amigo suyo de toda la vida) antes de su asesinato por miedo a la presión abertxale que domina el pueblo. Los dos hijos de Joxian y Miren, Arantxa (Loreto Mauleón) y Gorka (Eneko Sagardoy) se marcharon del publo para intentar hiur de la violencia y la presión etarra, sin llegar a conseguirlo completamente. Arantxa sufrió un ictus y vive incapacitada en silla de ruedas cuidada por sus padres en el pueblo, mientras que Gorka es escritor y locutor de radio y vive en Bilbao.

Patria es una maravilla. Para tratarse de un tema tan espinoso como es el de la violencia etarra, lo presenta de forma tremendamente elegante y centrada no tanto en los hechos, que también, sino en como los mismos afectan a las personas. Y en este sentido, las interpretaciones de todo el reparto me parece magnífico. Elena Irureta y Ane Garabain son unas actrices maravillosas que realizan probablemente las interpretaciones de sus vidas.

Bittori es una mujer y madre normal cuya vida se rompió en dos y que no tiene motivos por los que vivir, más allá de obtener las respuestas que nadia fue capaz de darla sobre los motivos de la muerte de su marido. Cada momento en que está en pantalla, la emoción está a flor de piel y conseguía que mi corazón sufriera por lo que ella y sus hijos tuvieron que sufrir, algo que es reflejo del drama que sufrieron cientos o miles de familias vascas no abertxales. El personaje de Bittori es perfecto por lo bien construido que está y lo realista que es, sin dejar de mostrar que no era ni mucho menos perfecta y a la que el drama y los años la han convertido en alguien antipática para con sus hijos y que no se deja ayudar.

Y también es espeluznante el viaje al infierno de Miren, que aunque inicialmente tenia firmes convicciones vascas, solo se preocupaba de cuidar de su familia y de andar con sus amigas. De la noche a la mañana, a partir de entrar Joxe Mari en ETA, cambia completamente y se convierte en una abertxale radical. De esta forma, pasó de escandalizarse por los episodios de violencia callejera a justificar los asesinatos de gente inocente, todo en nombre del amor por su hijo.

Mi compañera y amiga Lupe comenta que en la novela Miren tiene una mayor profundidad que en la serie, y muestra a una madre que se convierte en abertxale en la creencia que así protege a sus otros hijos y a su marido de la violencia pro-etarra, y que quiere tanto a su hijo que pone por delante este amor por delante de todo lo demás, incluso de la realidad de los hechos que cometió. Sin embargo, este matiz que me comenta no se ve en la serie, en la que hasta el giro final aparece caracterizada como la peor radical del pueblo que ha perdido el contacto con la realidad, algo que por ejemplo queda reflejado en un diálogo con su marido en el ella le dice “qué sabrás tu del amor de una madre (hacia su hijo encarcelado)”, a lo que Joxian le contesta “yo también soy su padre”. Lo que yo lo interpreto que él le dice que se puede querer a un hijo y no por ello justificar sus actos, que no tienen justificación bajo ningún punto de vista.

Elena Irureta y Ane Garabain están como digo maravillosas, pero no quiero dejar de destacar a todo el reparto, que ofrece unas interpretaciones que transmiten verdad y todo el dolor de cómo asimiló cada uno su dolor de una manera diferente. Todos ofrecen unos interesantes puntos de vista a las consecuencias de la violencia etarra y como afectaron a la gente que tuvo que sufrirla en esos años.

Además de su brillante ejercicio de revisión histórica, los 8 episodios de Patria me han resultado un prodigio narrativo, ofreciendo un ritmo perfecto a todos los episodios mientras se van planteando las vidas de las dos familias casi como un rompecabezas que se va resolviendo hasta ponerse la última pieza al final.

Un elemento espeluznante de Patria es conocer el papel de la iglesia vasca durante estos años, una iglesia y unos párrocos a menudo más radicales que los propios chavales y que se convirtieron junto a la herriko tabernas en verdaderos reclutadores de asesinos. El cinismo del párroco local que tiene siempre buenas palabras para todos excepto las víctimas me ha repugnado profundamente, por ser un reflejo de lo que pasó ¿y sigue pasando? En muchos pueblos de Euskadi, sobre todo en los más pequeños.

Junto al papel de la iglesia, también se pone el foco en muchos momentos en la sociedad que calló y ayudó a acosar a las víctimas del terrorismo, haciéndoles el vacío en el pueblo, negándose a venderles en las tiendas, colocando pinturas en sus casas, hasta llegar al asesinato. El cinismo de esta sociedad que ve el retorno de Bittori al pueblo como un intento “de molestar” cuando ella es igual del pueblo que todos los demás me heló la sangre y no quiero ni imaginarme lo que tantas y tantas familias tuvieron que sufrir en ese ambiente.

Hubo controversia por el cartel que la HBO lanzó para promocionar la serie, poniendo al mismo lugar la violencia etarra y la violencia policial. Me alegra comprobar que, sin embargo, la serie nunca hace esa equiparación y desde el primer momento queda claro quienes fueron las víctimas inocentes y quienes los verdugos. Es cierto que existe una realidad añadida al drama del terrorismo, y es que las familias de los etarras también han sufrido por el encarcelamiento de sus hijos e hijas.

Pero queda claro que si alguien es responsable de ese sufrimiento, en primer lugar son sus propios hijos que cometieron los asesinatos, y en segundo la iglesia y en general la sociedad que radicalizó a toda una generación para luego abandonarles en las cárceles. Y me parece interesante que Aramburu en su novela planteara también el drama de las familias de etarras, pero esto nunca va a estar al mismo nivel que el dolor que ellos, los asesinos etarras, causaron a sus víctimas. Y no hay duda que los etarras eran asesinos sanguinarios, ya que se muestran varios atentados que me helaron la sangre y que resultan aterradores.

Además, la serie presenta también las torturas que Joxe Mari sufre tras su detención. Todo tipo de violencia debe ser perseguida e investigada, pero, de nuevo, desde mi punto de vista, esta realidad que sin duda existió no está equiparada a los asesinatos terroristas, ni desde luego tuvieron la misma extensión que los más de 850 asesinatos etarras.

Ante un problema tan complejo como fue el de la violencia terrorista y la sociedad que la amparó no existen soluciones mágicas fáciles. Me ha gustado por tanto que la serie, e imagino que lo mismo la novela, no los plantee tampoco. Me ha gustado mucho el final y me ha parecido un broche de oro para una serie que diría que puede aportar incluso un valor social añadido, al hacer que las víctimas del terrorismo vuelvan a estar en el debate de la calle y se muestre la realidad de estas familias que en gran parte han estado ninguneadas y olvidadas durante años.

Comparto el trailer de la serie:

Patria es de verdad una serie IMPORTANTE. La mejor serie de televisión del año y en general la mejor serie española hasta donde me llega la memoria. Un retrato descarnado pero necesario de lo que significó ser víctima de la violencia etarra durante los años más duros de su actividad armada, y que ahora tanta gente “de buena voluntad” quieren imponer su olvido como si esa violencia no hubiera existido.

PUNTUACIÓN: 10/10

¿Habéis visto ya la serie? No puedo recomendarla más. Espero vuestros comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Batman: Caballero Blanco presenta – Von Frío de Sean Murphy y Klaus Janson

Tras comprar las miniseries Batman: Caballero Blanco y Batman: La Maldición del Caballero Blanco de Sean Murphy, no podía dejar de comprar el especial Batman: Caballero Blanco presenta – Von Frío escrito por Murphy y dibujado por el veterano Klaus Janson, que ha sido editado por ECC Ediciones.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La saga del Caballero Blanco se expande en este especial escrito por el creador original Sean Murphy y dibujado por Klaus Janson (Batman)! ¿Qué conexión hay entre Victor Fries y los Wayne? La respuesta la encontramos en el pasado. En los albores del Tercer Reich, el joven Víctor comienza a cuestionar su código moral cuando la criotecnología de su padre se pone al servicio del mal.

Leyendo el artículo al final de este comic, uno entiende que cuando dos artistas que se respetan y se admiran mutuamente deciden colaborar en un proyecto en el que básicamente uno le pregunta al otro “¿qué quieres dibujar?”, la colaboración va a tener un feeling especial, un toque personal que se aleja de los trabajos de encargo que se ejecutan con profesionalidad pero sin corazón.

Esto es precisamente lo que hace especial este one-shot ambientado en el mundo del Caballero Blanco. Sean Murphy, el creador de este mundo, cede los lápices al veterano Klaus Janson, entintador entre otros del Daredevil de Frank Miller, para dibujar una historia ambientada en la Alemania nazi que sirve a Janson, cuya familia emigró a los Estados Unidos desde Alemania en los años 50, para exorcizar de alguna manera algunos demonios internos.

El también veterano colorista Matt Hollingsworth acompaña a Janson en este especial, ofreciendo una paleta de colores fría perfecta para el tono de la historia. Y debo decir que aunque en general nunca he sido demasiado fan del estilo de Janson, en este volumen le he visto muy entonado en todos los aspecto, en la ambientación, la composición de página y en general con las expresiones faciales y emotividad de algunas escenas. No está nada mal, sobre todo teniendo en cuenta que Janson ha cumplido 68 años este 2020.

La historia del origen en la Alemania nazi del judio Victor Fries, amigo y colaborador durante décadas de Thomas Wayne, es una historia quizá no muy original, al ser algo ya mostrado en numerosas películas y series de televisión, pero está contada con precisión y los justos toques de emoción. La historia de Fries es la de dos personas, el científico judío Jacob Smithstein y su amigo el empresario Barón Von Fries, y representa como el camino al infierno está lleno de buenas intenciones y como casi siempre los ideales y la ética se estrellan contra el muro del instinto de supervivencia. La Alemania nazi fue un triturador de todo lo correcto, y en medio de ese ambiente insano resultaba casi imposible revelarse, acabando por aceptar sumisamente lo que el Reicht mandaba, sin importar lo que ello significaba para amigos y vecinos judios.

Este comic representa un trabajo muy especial para Janson, y sirve para que Murphy aumente el mundo del “Caballero Blanco”, mostrando que este universo que ha creado dentro del sello Black Label de DC Comics puede abrirse a otro tipo de historias y especiales que lo doten de mayor interés y complejidad.

Batman: Caballero Blanco presenta – Von Frío es un buen comic que merece la pena ser leído independientemente de su conexión al universo de Caballero Blanco, y creo sinceramente que compensa de sobra el precio de portada.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de The Mandalorian 2×02 (Disney+)

El segundo episodio de The Mandalorian estrenado esta semana en Disney+ confirma que Jon Favreau está cambiando el paradigma de la ciencia ficción desde la simplicidad, la calidad y el amor por el mundo de Star Wars.

PUNTUCIÓN: VA PARA CLÁSICO

El Mandaloriano debe llevar a una pasajera con una valiosa carga en un arriesgado viaje. Este segundo episodio tiene por título La Pasajera y ha contado con la sorpendente realización de Peyton Reed (Ant-Man), a partir de un guión de Jon Favreau.

No quiero comentar nada del argumento para no spoilear nadie, pero me maravilla la simplicidad de The Mandalorian, una serie creada con un objetivo sencillo, contar una aventura en la que el viaje es la recompensa. Aquí no hay tramas principales y secundarias, no hay arcos de personajes que crecen con las enseñanzas que aprenden. Es todo aventura, todo viaje. Sencillo y al grano. Y 100% satisfactorio. Ahora mismo no hay nadie haciendo nada igual en televisión, lo cual hace que aún aprecie más lo que Favreau, Filloni y el resto de Lucasfilm han creado.

Uno de los elementos que creo que merece la pena comentar en este momento es que uno de mis comics favoritos de siempre es Lone Wolf & Cub del escritor Kazuo Koike y el artista Goseki Kojima. Los paralelismos entre The Mandalorian y este manga son clarísimos, con Mando viajando por la galaxia cumpliendo misiones mientras protege a Baby Yoda. Uno de los elementos fundamentales del manga que se recogen es esta serie es que cada aventura era satisfactoria por si misma pero no implicaba una trama que continuara de un episodio a otro ni encerraba una moraleja para el lector.

El aspecto de héroe solitario ha sido también perfectamente reflejado en el western, del que Mandalorian también recoge muchas y claras influencias, además de series de televisión de los años 70 y 80 como El Prisionero o Kung-fu en las que el viaje era importante, no tanto el final del camino.

Si el primer episodio en Tattoine era 100% western con toques de Tiburón y Temblores, en este segundo el foco se dirige hacia la serie B y el género de terror. Había leído algún comentario relativo al primer episodio sobre que la historia estaba genial pero ambientarla en Tattoine resultaba un tanto repetitivo. El cambio de ubicación y de razas alienígenas de este episodio sin duda les hará muy feliz, reconozco que yo vine convencido de casa.

Además, se nota que Jon Favreau es muy inteligente y controla la narrativa audiovisual en todos los aspectos, dado que si en el primer episodio Baby Yoda casi no apareció, en este segundo tiene un enorme protagonismo en todo momento, y protagoniza momentos aterradores que recuerdan las películas de terror claustrofóbicas, cosa alucinante teniendo en cuenta que estamos ante una serie para todos los públicos.

Para resaltar este elemento de viaje y de etapas del camino, el estreno semanal de los episodios me parece que otro de los muchos aciertos de esta serie. La aventura es satisfacción en si misma, y tener que esperar por el siguiente capítulo no hace sino darle mayor valor. Frente a los 54 minutos del primer episodio, este segundo dura 41, pero es la duración perfecta para lo que la historia necesitaba. No sobra ni una coma, ni hay «minutos de la basura» en Mandalorian porque los capítulos tienen que durar 45 minutos obligatoriamente.

Otro elemento bestial es la realización y todo el elemento técnico. Como ya comentaba en el primer episodio, The Mandalorian luce mejor que el 99% de películas estrenadas en los últimos años, y este episodio no es una excepción. Hay un nivel alucinante y se nota que Disney ha invertido todo lo que Jon Favreau necesitaba para que la serie fuera lo mejor posible.

Comentaba en Twitter que si este era el nivel de un episodio «normal», íbamos a disfrutar muchísimo esta temporada. Cuanto más lo pienso más alucino con la calidad y el disfrute que The Mandalorian nos va a proporcionar en las próximas semanas.

Comparto de nuevo el trailer de esta estupenda temporada:

The Mandalorian va a ser la gran serie de ciencia ficción del año 2020, una pasada que ningún fan de Star Wars debería perderse.

THIS IS THE WAY!!

¿Qué os ha parecido a vosotros este episodio? Espero con ganas vuestros comentarios. Y si os gustó el artículo, os agradezco los me gustas y que lo compartáis en redes sociales.

¡Saludos a todos!