Termino mi revisión a la franquicia de The Matrix antes del estreno de Matrix Resurrections con este artículo en el que repaso Animatrix, la colección de cortos de animación ambientados en el mundo de Matrix.
PUNTUACIÓN: 6,5/10
Recopilatorio de nueve cortometrajes que exploran el mundo de Matrix, la historia de los hermanos Wachowski llevada al cine de animación por parte de los más destacados directores de la animación digital.
«El último vuelo de Osiris» (Andrew R. Jones): La tripulación del Osiris tiene que llevar un mensaje de vital importancia a Zion, y se encontrarán en el camino con la armada de centinelas.
«Segundo Renacimiento» (Mahiro Maeda): Fomado por dos cortometrajes, «Parte 1» y «Parte 2». La génesis de la matriz, las últimas ciudades de la humanidad, la guerra de las máquinas y la ruina final, forman un tour épico guiado alrededor de los archivos de Zion y de la historia de Matrix.
«Historia del chico» (Shinichiro Watanabe): Sentado en su clase, un niño recibe una invitación personalizada de Neo para escapar de Matrix, pero buscando una salida encuentra más dificultad que la que nunca hubiese imaginado.
«Programa» (Toshiaki Kawajiri): En el mundo simulado del programa de entrenamiento de un samurai, Cis, un soldado de Zion, se ve forzado a escoger entre el amor y sus camaradas en el mundo real.
«Récord mundial» (Takeshi Koike): A través de una increíble combinación de fuerza de voluntad y fuerza física, Dan, campeón mundial de velocidad, consigue escapar de Matrix y echar una rápida ojeada al mundo real.
«Más allá» (Koji Morimoto): En una tranquila ciudad donde no todo es como parece, Yoko encuentra un fallo en el sistema; una mansión abandonada en la que cualquier cosa es posible, hasta que los exterminadores lleguen al bug.
«Historia del detective» (Shinichiro Watanabe): Ash, un duro investigador privado, sigue las pistas de una criminal cibernética conocida como Trinity.
«Matriculado» (Peter Chung): Un grupo de rebeldes capturan un robot sensitivo y lo programan de modo que actúe como aliado para su causa; la operación es un éxito pero el apetito que siente el robot por la matriz humana empieza a exceder la capacidad que tienen los humanos de suministrarlo. (FILMAFFINITY)
El desarrollo del proyecto Animatrix comenzó cuando las hermanas Wachowski estaban en Japón promocionando la primera película de Matrix y aprovecharon para visitar a algunos de los creadores de las películas de anime que influyeron en su trabajo, para buscar fórmulas de colaboración con ellos. Esta colección de cortometrajes fueron concebidos y supervisados por los Wachowski, pero solo escribieron cuatro, el resto de historias contaron con guiones de Shin’ichirō Watanabe, Kōji Morimoto, Yoshiaki Kawajiri y Peter Chung. Por suupesto, tampoco dirigieron estos cortometrajes, que fueron producidos por figuras notables del mundo de la animación japonesa.
La verdad es que recordaba este Animatrix mejor de lo que me ha resultado el nuevo visionado. Hay algunos cortos con una animación super chula, como en el corto creado por ordenador El último vuelo de Osiris, o ya con técnicas de animación tradicional, en Más allá o en Programa. En general, si sólo tenemos en cuenta la animación, la posibilidad de ver estilos y estéticas diferentes siempre es algo que merece la pena, sobre todo si eres fan del anime. Además, no hay duda que este concepto ha inspirado a que se realicen otras antologías de animación más recientes, así que por el lado de la animación, no tengo ningún problema real. Reconociendo que por supuesto, algunos cortos me gustaron más que otros.
El problema está con las historias que se plantean, que globalmente resultan bastante «chorras» y no acaban de servir para el propósito de «ampliar el mundo de Matrix» de forma interesante. El gran reclamo de este Animatrix fue el primer corto El último vuelo de Osiris, ya que en Matrix Reloaded se hace una mención a que han encontrado el mensaje enviado por la Osiris antes de desaparecer. El contenido del mensaje, su entrega y destrucción es el objeto de este corto realizado por las últimas técnicas de la época de animación por ordenador. Y visto con ojos de 2021, la sexualización que hacen de la tripulante del Osiris mientras entrenan en el dojo virtual da un poco de vergüenza ajena y desde luego no ha envejecido demasiado bien.
A esto se suman que la mayoría de historias como la historia del Chico, otro personaje que aparece en Reloaded y Revolutions, o Segundo Renacimiento, con la narración del alzamiento de las maquinas y la derrota de la raza humana, tampoco me acaban de enamorar. Hay en todos algún detalle chulo de animación, pero a las historias les falla algo. Empezando porque todos los cortos, excepto en los dos últimos, tienen una duración inferior a los diez minutos, algunos rondando los 6/7, lo que al final provoca que tampoco haya opción real de crear historias realmente interesantes, siendo el propio formato un elemento que juega en contra de estas historias.
En todo caso, a pesar de la pequeña decepción, como digo mirando sólo el aspecto de la animación encuentras siempre elementos chulos que sólo por eso la experiencia resulta interesante.
Comparto el trailer de Animatrix:
Reconozco que el visionado de Animatrix ha sido un pelín decepcionante, ya que aunque algunos cortos tenían aspectos de la animación muy interesantes, en general las historias resultaron bastante chorras y olvidables. En todo caso, ya estoy preparado para ver Matrix Resurrections esta semana en el cine. ¡Objetivo cumplido!!
PUNTUACIÓN: 6,5/10
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Como dice la publicidad, todo el comienzo tiene un final. Eso es lo que tuvimos, de aquella manera, con Matrix Revolutions, la tercera y de momento última película de la franquicia de Matrix, creada, escrita y dirigida por las hermanas Lana y Lilly Wachowski. Hoy comparto mis impresiones del nuevo visionado a modo de previa del estreno de la nueva película Matrix Resurrections.
PUNTUACIÓN: 7/10
Todo lo que tiene un comienzo tiene un final. La guerra estalla en la superficie de la tierra mientras las máquinas invaden Zion. Allí donde Reloaded significaba vida, Revolutions apunta a la muerte… (FILMAFFINITY)
Seis meses de Matrix Reloaded, en noviembre de 2003, se estrenó esta Matrix Revolutions destinada a cerrar la trilogía de Matrix. Al rodarse ambas películas a la vez, todo el equipo técnico de las hermanas Wachowski es exactamente el mismo, con el director de fotografía Bill Pope, el montaje de Zack Staenberg y la música de Don Davis con la colaboración de Juno Reactor. Con un presupuesto de entre 110 y 150 millones de dólares, la película recaudó tan sólo 427, más de 300 millones menos que Reloaded, lo que indica que en general el público no terminó contento con la segunda parte y no quiso ir al cine para saber cómo terminaba la historia.
En el reparto, de igual forma repite todo el reparto: Matrix Keanu Reeves (Neo), Carrie-Ann Moss (Trinity), Laurence Fishburne (Morfeo) y Hugo Weaving (Agente Smith), Jada Pinkett Smith (Niobe), Anthony Wong (Ghost), Harold Perrineau (Link), Anthony Zerbe (Consejero Hamann), Harry Lennix (Comandante Lock), Nona Gaye (Zee), Collin Chou (Seraph), Helmut Bakaitis (el Arquitecto), Lambert Wilson (Merovingio) y Monica Bellucci (Perséfone). El único cambio vino provocado por el fallecimiento de la actriz Gloria Foster, que interpretaba a Oráculo, papel que tuvo que interpretar Mary Alice.
Yendo directo al grano, visualmente Matrix Revolutions me sigue flipando y tiene momentos realmente grandes, pero la historia es un batiburrillo al que le falta chicha por todos lados y te deja con cierta sensación de decepción y de capítulo cerrado pero no de final de la historia. Con todo, me ha gustado volver a ver las tres películas de Matrix y me dejan con ganas de ver la nueva Matrix Resurrections, que era un poco el objetivo de este revisionado. Realmente le tengo ganas ante la posibilidad de que Lana Wachowski sepa crear una nueva historia interesante que conecte y amplíe el lore existente y nos devuelva el carisma de la primera película, pero al mismo tiempo, me deja con cierta aprensión porque Lana también es la responsable de Reloaded y Resurrections en las que hubieron cosas que no acabaron de cuadrar.
Los dos grandes sets de acción visualmente me volaron la cabeza en su día y siguen siendo un sueño hecho realidad para un fan del anime, del cine de acción y de los comics de superhéroes como yo. Por un lado, el combate en el muelle de Zion de los humanos con exo-trajes contra los calamares, por muy digital que sea todo, tiene momentazos increíbles cada minuto y es un puro homenaje a un montón de animes o a esa mítica Ripley en Aliens combatiendo a la Reina Alien con el traje de carga, llevando ese momento a la décima potencia. Sigo leyendo a gente opinar que la última hora y pico es todo acción y casi nada de historia, y en parte pienso ¿y qué hay de malo en eso si se nos muestra a una escala que en 2003 jamás habiamos visto y como set de acción sigue aguantando perfectamente el paso del tiempo? Matrix Revolutions tiene problemas, pero las escenas de acción no son uno de ellos.
El climax con la pelea de Neo y el Agente Smith es lo más cerca que hemos estado de ver un live-action de Bola de Drac y sigue teniendo una potencia alucinante. De hecho, en 2002 Sam Raimi nos hizo soñar con la primera Spiderman que era posible hacerse una buena película de superhéroes 100% fiel al espíritu, pero fue esta Matrix Revolutions la que nos confirmó en 2003 que con los efectos especiales disponibles ya era posible mostrar cualquier cosa en una película de imagen real, el límite ya estaba en la imaginación de los directores, guionistas y productores. Matrix anticipó, por ejemplo, el siguiente sueño hecho realidad que fueron Los Vengadores (2012), y tuvieron que pasar 10 años hasta Man of Steel (Zack Snyder, 2013), para volver a ver una pelea de seres super poderosos voladores con la escala mostrada por las Wachowski.
Pensando en los efectos especiales, el diseño de producción, la música y en general todo los apartados técnicos, Matrix Revolutions sigue siendo una locura maravillosa perfectamente visionable hoy en día. Sin embargo, la historia… buff, la historia. El problema no es tanto el argumento general, el plot de las cosas que tienen que pasar, sino de la ejecución de las cosas que van pasando y sobre todo con las dosis de filosofía de Hacendado que las Wachowski nos cuelan en la película. Toda la parte de la estación de Metro sobra completamente, con elementos que sonrojan un poco, como aquello de «amor / karma es una palabra, lo que importan son las conexiones que esa palabra implica». Como también sobra y resulta una trama totalmente fallida todo lo relativo al Merovingio. Y siempre está bien tener a Monica Beluci ligera de ropa, pero el diálogo que la hacen decir da un poco de vergüenza ajena.
Otro motivo de queja es el desaprovechamiento que hacen de Morfeo o Trinity, aguando toda la importancia que se suponía debían tener en la historia. Por un lado, Literalmente Morfeo no hace nada interesante o relevante en los 129 minutos de metraje, por ejemplo en la pelea en la discoteca de Merovingio son Seraph y Trinity las que se llevan los momentos de gloria. Y por otro, después de toda la murga que nos dieron con el amor verdadero de Neo y Trinity y como era su destino estar juntos, que el final el papel de Trinity es hacerle de taxista a Neo y morir a las puertas del paraíso (no hay metáforas bíblicas, que va…), es un bajonazo que entiendo no debió hacerle demasiada gracias a los fans del personaje que por aquellos años eran un montón.
También la parte del Agente Smith está mal contada, apareciendo al comienzo de la película para desaparecer durante más de una hora larga únicamente para aparecer para la pelea final. Y está claro que es el equivalente a un virus que poco a poco se va apoderando de todas las mentas / almas conectadas a Matrix incluidos sus guardianes robóticos, pero realmente más que estar mal contado, ¡es que no está contado en absoluto! Su pelea final realmente está muy bien desde un punto de vista visual, pero que el personaje quede limitado a eso es también un desperdicio, porque si Smith pudo transmitirse a la mente del humano e interactuar en el mundo real, ¿por qué no hizo algo similar con las máquinas para adueñarse de ellas? Es tan obvio esto que refuerza la idea de una idea interesante (que Smith pase al mundo real) que no es desarrollada en absoluto.
Hay un elemento que me quedé con ganas de ver y que jamás fue desarrollado en las películas y es saber qué están haciendo las máquinas en el mundo real. Las granjas de humanos son su fuente de energía y meten las mentes están en Matrix, pero si hay tan pocos humanos libres, ¿realmente qué hace la I.A. una vez han vencido a la raza humana? ¿Están construyendo motores planetarios para viajar por el cosmos? Porque no puede ser simplemente cultivar humanos y cazar a los pocos libres hasta que llegue el Salvador Neo que reinicie el sistema de Matrix, esto sólo ocupa un ínfimo porcentaje de su memoria. Y tampoco llegamos a conocerlo si entraba en sus planes mostrarlo. Está claro que esto es un «wishfull thinking» de libro, y realmente no es un problema que una película no cuente la historia que yo quería ver, pero sí lo indico como ejemplo de las múltiples posibilidades que tenían las Wachowski y como las desaprovecharon yéndose a lo fácil, la metáfora bíblica.
Lo que nos lleva a Neo. Aparte de lo desacertado que está el inexpresivo Keanu Reeves, cuyos intentos de mostrar emociones reales fracasan estrepitosamente durante la película, es que estamos ante un trasunto de Jesucristo que se sacrifica al final por la humanidad en un argumento fallido que por otro lado no podría estar más trillado y visto. Y está claro que esta es la historia de las Wachowski, y ya en Reloaded con la escena en la Sala de Máquinas de Zion de Neo con el Consejero Hamann ya se indica la clave de la película, que humanos y máquinas están condenados a entenderse y coexistir, pero la ejecución resulta una decepción, porque Neo se sacrifica y muere, ¡dejando a la gran mayoría de la humanidad aún esclavizada por las máquinas en Matrix!!! ¡Qué clase de final es ese? A pesar de ser lo previsto, no puede ser más decepcionante.
Y si el objetivo de este final era sugerir o criticar a nuestra sociedad de consumo, esclavizada por el capitalismo y las posesiones terrenales y la tecnología, la verdad es que no funciona en absoluto. Llevar tres películas dando la murga con el «salvador que liberará a la humanidad de las máquinas» para asistir a este final en que esto NO llega a pasar, no puede ser más decepcionante. Además, el Arquitecto ha prometido mantener la paz con Zion «tanto tiempo como sea posible», lo cual en si mismo es la admisión que la guerra volverá, por lo que de final feliz duradero nada.
El caso es que como veis tengo problemas con numerosos elementos de la trilogía de Matrix, pero si me pongo a ver las película por los elementos fantásticos y los efectos especiales, realmente entro a tope y disfruto muchísimo la montaña rusa de emociones con las excelentes escenas de acción sobre todo en la segunda mitad de la película.
Es por esto que aunque me hubiera gustado una historia que hubiera sabido sacar el máximo partido al potencial que tenía este mundo, tengo que reconocer que no considero ni mucho menos mala esta película, más bien al contrario, estamos ante un estupendo entretenimiento palomitero sin pretensiones. Eso, si, en cuanto las Wachowski se ponen solemnes, fracasan estrepitosamente, pero en este caso prefiero quedarme con la versión de vaso medio lleno, no medio vacío.
Comparto el trailer de la película:
Matrix Revolutions no fue el final que la trilogía merecía, pero fue el que tuvimos. Con todo, sigue siendo una estupenda película de acción con unos sets de acción alucinantes.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Tras la experiencia de Spiderman No Way Home, era inevitable completar el fin de semana con la lectura del especial Spiderman: Toda una vida – J. Jonah Jameson de Chip Zdarsky y Mark Bagley, que nos devuelve a este mundo en el que Spiderman y sus amigos sintieron y vivieron el paso del tiempo, en este caso para ver el punto de vista J. Jonah Jameson.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
El equipo de Spiderman: Toda una vida regresan al mundo en que las aventuras del Hombre Araña transcurren en tiempo real para contar la historia desde un punto de vista particular. Spider-Man es un peligro. Una amenaza. J. Jonah Jameson hará lo que sea necesario para librar al mundo de su presencia, después de décadas de obsesión.
Este especial contiene Spider-Man: Life Story Annual 1
La premisa en la que el paso del tiempo afecta a los personajes parece sacada la miniserie Generations de John Byrne, un Elseworlds publicado por DC Comics en 1999 que contaba una historia de Batman y Superman en la que precisamente veíamos el paso del tiempo para estos héroes y sus familias. La primera miniserie sirvió para crear una buena historia que uniera los principales eventos del personajes a lo largo de seis décadas. Esto sirvió para mostrar el gran conocimiento de la historia de Spiderman, aunque no pude conectar con la visión negativa con la que nos mostraba a Peter Parker, obsesionado con un pasado que le impedía mirar a sus seres queridos que iba perdiendo en el presente.
Antes de leer este Annual volví a leer el volumen inicial de Toda una vida de Chip Zdarsky y Mark Bagley, y me recordó los motivos por los que reconociendo muchos detalles chulos, no pude conectar con la historia. Y eso precisamente es lo que también me ha pasado con este comic que nos muestra la historia de Jameson. Empezando por el hecho que puede ser «realista» que Jameson acabara en la cárcel por sus desmanes contra Spiderman, pero una vez termina la sorpresa del hecho en sí, lo que tenemos es una historia muy poco interesante en la que además Zdarsky fracasa en lo fundamental que tenía que tener este comic, y es explicar el cambio de postura de Jameson de forma que haga que conectemos con él. Eso no pasa, en un momento Jameson está enfadado con el mundo y al siguiente está dispuesto a pagar por los errores de su pasado.
En el apartado gráfico, a Mark Bagley le acompañan Andrew Hennessy en el entintado y Matt Milla en el color. Obviamente si Toda una vida tenía una continuación, nadie más que Bagley podía dibujarlo, pero la historia de Zdarsky no hace más que resaltar los puntos flacos de Bagley y no darle ninguna oportunidad para que pueda sacar a relucir sus fortalezas. Y es que Bagley es un maestro en la narrativa de la acción pijamera, cosa que no encontramos prácticamente en este Annual confinado casi todo a la vida de Jameson entre rejas. Y encima, si ya comprobé en Toda una vida la imposibilidad de dibujar de forma creíble el paso del tiempo en los personajes o su dificultad para transmitir sentimientos, esto vuelve a ser más que evidente con Jonah Jameson. No puedo decir que sea un mal dibujo, porque narrativamente el que tuvo retuvo, pero tampoco diría que me haya flipado Bagley. Lamentablemente no.
Por cierto, la edición de Panini en tapa dura es algo comprensible teniendo en cuenta que este comic va a ir junto a la primera miniserie principal en las librerías de todos los lectores. Hasta ahí todo bien. SIn embargo, para justificar el precio y las 48 páginas para un annual USA que no pasará de las 36, Panini nos ha colado unos extras que suenan a sacacuartos, al ser páginas a lápiz de la miniserie anterior, no de este annual. Lo cual ya me parece más cuestionable, la verdad, hasta el punto que lo 12.00 €uros que pagué me han dolido un poco teniendo en cuenta lo que me he encontrado.
En resumen, este especial centrado en Jonah Jameson es super continuista y resulta entretenido, pero globalmente sólo ha servido para recordarme todo aquello que no me encajó en primer lugar con la miniserie original. En todo caso, diría que dado que Toda una vida gustó a mucha gente, la compra de este annual es casi obligada.
Comparto algunas páginas del comic:
Spiderman: Toda una vida – J. Jonah Jameson es un perfecto complemento de la miniserie principal que creo que gustará a todos los fans del trepamuros, aunque en mi caso sólo haya amplificado los detalles que hicieron que no conectara con la historia inicial.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Spiderman No way home de Jon Watts es la mejor experiencia cinematográfica de los últimos dos años. Increíble no empieza a explicar el disfrute de la película, que ha significado un sueño hecho realidad que ni siquiera sabía que tenía. Gracias Marvel, gracias Sony, gracias Jon Watts. Realmente necesitaba disfrutar de algo así, la mejor celebración de uno de mis personajes favoritos.
PUNTUACIÓN: LA MEJOR PELÍCULA DE 2021
(Primera parte de la reseña SIN spoiler, luego spoilers a tope).
Por primera vez en la historia cinematográfica de Spider-Man, nuestro héroe, vecino y amigo es desenmascarado, y por tanto, ya no es capaz de separar su vida normal de los enormes riesgos que conlleva ser un Súper Héroe. Cuando pide ayuda a Doctor Strange, los riesgos pasan a ser aún más peligrosos, obligándole a descubrir lo que realmente significa ser Spider-Man. Secuela de ‘Spider-Man: Far From Home’.
Tras el éxito de Spiderman Homecoming y Far from home, Jon Watts repite en la dirección igualando a Sam Raimi con tres películas dirigidas. Como lo que funciona no hay que cambiarlo Chris McKenna y Erik Sommers vuelven a escribir el guión tras hacerlo también en Far from home y tras haber participado en el de Homecoming. Tras el éxito de este No way home, no puedo estar más contento ante el hecho que Marvel Studios haya contratado a Watts para dirigir la película de los 4 Fantásticos.
En el resto de apartados técnicos, tenemos fotografía de Mauro Fiore, montaje de Jeffrey Ford y Leigh Folsom Boyd y música de Michael Giacchino, también veterano en la franquicia. La película tiene una duración de 148 minutos, lo que la convierte en la más larga hasta la fecha del lanzaredes, con un enorme presupuesto de 200 millones de dólares que todo el mundo tenemos claro que le va a resultar rentable a Sony, que se encarga de la producción con la colaboración creativa de Marvel Studios, compartiendo Amy Pascal y Kevin Feige las labores de producción.
En el reparto, tenemos a los habituales Tom Holland como Peter Parker / Spiderman, Zendaya como M.J. y Jacob Batalon como Ned Leeds, un maravilloso trío protagonista con una química alucinante en pantalla. En el lado de los adultos, vuelven Maria Tomei como la tía May, Jon Favreau como Happy Hogan y la anunciada presencia de Benedict Cumberbatch como Stephen Strange.
Un sueño hecho realidad, comentaba antes. Spiderman No way home ha sido lo más cercano a la experiencia que vivimos con Vengadores Endgameque jamás me atreví a pensar que llegaría a disfrutar de nuevo, mucho menos tan pocos años después del evento de Marvel Studios de 2019. La película ha conseguido la cuadratura del círculo, al ofrecer no sólo una historia que continúa y es consecuente con el arco del joven Peter Parker interpretado por Tom Holland, cerrando además este capítulo de su historia de forma increíblemente satisfactoria, sino que al mismo tiempo sirve de celebración de lo grande que es Spiderman y como su gran corazón y sus fuertes convicciones morales hicieron que varias generaciones de lectores y espectadores nos enamoráramos de él. Ante la pregunta de qué es lo que hace a Spiderman un personaje tan especial, diría que la mejor respuesta la vamos a tener en estas dos horas y media de película.
Hasta ahora Spiderman 1 y 2 de Sam Raimi era mis películas favoritas del personaje. No sólo suyas, sino en general de la historia del género superheroico. Reconociendo que son super diferentes y en el fondo difícilmente comparables, tengo que decir que No way home se ha convertido en mi película favorita del personaje de largo. De hecho, supera por mucho a la excelente Spiderman: Into the spiderverse, película con la que comparte varios elementos comunes obvios con su uso de los universos alternativos.
Y no te equivoques. Spiderman No way home no es una película vacía que lo fía todo a la sorpresa fácil o al cameo nostálgico. Ante todo es la historia de tres amigos que lo arriesgan todo el uno por el otro y que están increíbles en cada aparición que tienen en pantalla. La trilogía de Jon Watts se ha construido con las aventuras del Peter adolescente interpretado por Tom Holland, siempre apoyado por sus dos mejores amigos: Ned Leeds, un divertidísimo Jacob Batalon, y sobre todo, su novia y mejor amiga M.J., interpretada por Zendaya. La primera hora de película está construida alrededor suyo y consiguen que todos las escenas sean divertidas y estén llenas de emoción. Me flipa la química tan increíble que los tres tienen en pantalla, hasta el punto que no tendrían que gustarle tanto a un cuarentón como yo y, sin embargo, lo hacen. Y junto a eso, tanto Zendaya como Holland aprovechan un guión que es un autentico regalo para lucirse con unas interpretaciones magistrales llenas de emoción y sentimiento que te crees completamente y hacen que conectes con sus sentimientos y dramas. Si No way home funciona en la última hora y es un regalo para los fans, es también porque la primera hora nos recuerda por qué nos preocupamos de ellos y queremos saber el final de su historia.
Benedict Cumberbatch está increíble como siempre a pesar de tener una participación muy inferior a lo que yo sinceramente esperaba. Sin embargo, cuando sale es una gozada, caminando a la perfección por la delgada fina que pisa el personaje, un snob un tanto chulito y sobrado que sin embargo se preocupa por todos, como ya vimos en Infinity War cuando a pesar de afirmar que dejaría morir a quien fuera para proteger la Gema del Tiempo, al final defendió la vida de Tony Stark. La sorpresa la tenemos con Marisa Tomei como la Tía May que adquiere una gran importancia como faro moral de Peter y el espejo que quiere imitar. Jon Favreau como Happy Hogan tiene pocos minutos también, pero consigue que estemos con una sonrisa. NO puedo hablar en esta sección del resto del reparto, luego entraré en profundidad en la parte con spoilers, pero me han volado la cabeza y están increíbles.
Un hecho fundamental de la película es que el trailer daba el esqueleto básico de la historia pero se guardaba un montón de sorpresas increíbles que me volaron la cabeza. Y si tengo que ser sincero, a pesar de la montaña rusa de emociones que nos ofrece la película, en general el argumento funciona porque es básico a más no poder, cosa que no te das cuenta mientras ves la película, pero se hace evidente en cuanto piensas un poco en ella. Como vemos en el trailer, tras ser revelada la identidad de Peter, su vida y la de sus seres queridos se va al garete por lo que recurre al Doctor Extraño para que haga un hechizo de olvido. Tras salir mal, el multiverso se abre y empiezan a llegar villanos de las películas anteriores de Spiderman a la Tierra del MCU. Que van a volver a sus tierras de origen y van a salvar el multiverso está claro, la clave son todos los giros y las sorpresas a las que asistiremos que son clave para poder llegar hasta ese momento en que las cosas vuelvan a la normalidad.
Técnicamente la película es una pasada, y la música de Michael Giacchino se ha convertido ya en clásica para el personaje al nivel de la de Danny Elfman. Jon Watts ofrece un buen equilibrio entre el desarrollo de personajes, la creación de momentazos super emocionantes, y una complejas y espectaculares escenas de acción. De nuevo, una pequeña queja sería que la mayoría de escenas de acción son nocturnas, entiendo que para poder disimular las complejas coreografías repletas de CGI. Teniendo en cuenta los espectáculos diurnos de Capitán América: Civil War, Vengadores Infinity War o Endgame, uno pensaría que con 200 millones de presupuesto esa limitación ya estaría superada, pero parece que no es así. En todo caso, tampoco puedo ser muy duro porque el 99% de todo luce excelente y, de nuevo, la clave de la película no son las coreografías, sino que las realizan NUESTROS personajes favoritos.
En ese sentido, aunque No way home es super entretenida y jamás se hace larga al envolver al espectador de increíbles emociones a flor de pie, su ritmo es extraño, ya que parece que acelera y frena varias veces, no creando realmente una tensión creciente. Sin embargo, en este caso considero que el plantear la historia narrativamente de forma poco habitual se salva de forma super satisfactoria, dando uno de los pocos casos en los que «diferente» sí ha sido mejor.
No puedo decir nada más sin entrar en spoilers. Sólo confirmarte que si en algún momento de tu vida te has considerado fan de Spiderman y disfrutaste sus comics, sus películas o las series de animación, te espera una experiencia que vas a recordar toda tu vida. Hazme caso y vete a ver No way home antes que alguien te chafe alguno de sus increíbles sorpresas. De verdad que vale la pena, pocas veces una película me ha dejado más entusiasmado que Spiderman No way home, la comparación con Endgame es en este caso totalmente adecuada.
Comparto el trailer de la película, y tras él empiezo mi parte de la reseña CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad:
¿Sigues aquí? Ojo que los spoilers empiezan justo ahora, ya no hay vuelta atrás.
Afortunadamente, llegué a ver No way home librándome de la mayoría de spoilers. En los meses previos asistí a las especulaciones sobre si Tobey Maguire o Andrew Garfield aparecían o no en la película, pero conseguí mantenerme alejado de certezas y tampoco jugué a anticipar lo que creía que iba a pasar o lo que me gustaría ver. Y ¡qué alegría haberlo hecho así! No tenía claro nada más de lo que nos mostraban los trailers, y al menos en el segundo nos habían mostrado el retorno de Otto Octavius / Doctor Octopus (Alfred Molina), Norman Osborn / Duende Verde (Willen Dafoe), Max Dillon / Elektro (Jamie Foxx) y el Hombre de Arena. Más allá de eso, ni sabía ni me atrevía a especular.
Pero cuando a los 10 minutos de película nos han volado la cabeza con la aparición de Matt Murdock (Charlie Cox, el protagonista de la mítica serie de Netflix), justo el día después de que Kingpin (Vincent D Onofrio) apareciera en Ojo de Halcón, he tenido claro que No way home nos iba a volar la cabeza. Y eso que lo de Charlie Cox realmente ha sido un cameo sin ninguna trascendencia real en la historia, más allá que las implicaciones de su incorporación al MCU abren unas posibilidades brutales, y que la coordinación que ha mostrado Marvel refuerza que siguen estando muy por encima de todos los demás competidores.
Si esa escena fue genial, la aparición por fin en pantalla de Tobey Maguire y Andrew Garfield confirmando que los tres Peter Parker cinematográficos iban a compartir aventura, me ha volado la cabeza. Y no se trata de una escena puntual a modo de cameo para luego desaparecer, sino que Maguire y Garfield se convierten a partir del giro de la muerte de Tia May pasada la hora y media de película, en protagonistas al mismo nivel de Holland, convirtiendo la película en una celebración de los 20 años de películas de Spiderman, conectando las distintas versiones con los mitos fundacionales del personaje de los comics, y mostrando que todos ellos eran (son) dignos merecedores del estandarte arácnido. La comparación con Endgame es relevante ya que No way home es el EVENTO que sirve de homenaje de las siete películas previas, pero a la vez se plantea también para dar un buen cierre a esta trilogía de películas. Haciendo todo ello usando a unos personajes que son puro comic Marvel.
Si tenía un único pero ANTES de ver la película que me hacía dudar que Maguire y Garfield fueran a aparecer en No way home, era que justo hace unos pocos años ya habiamos visto una reunión de lanzaredes en Into the Spiderverse, por lo que podría resultar repetitivo y redundante. Nada más lejos de la realidad, partiendo además del hecho que no tengo ninguna conexión emocional con Spider-Gwen o Peter Porker, pero sí la tengo (incluso más de lo que imaginaba) con los tres Peters cinematográficos.
En este momento, hay que acordarse de los guionistas Chris McKenna y Erik Sommers, que han firmado un libreto increíble. Cada vez que alguien habla es reconocible de su propio universo y sus vivencias particulares, pero al final los tres son Peter Parker, y aunque sus vidas fueron por caminos diferentes, sus valores morales son iguales. Esta película reconcilia al fandom con la versión de Garfield, mostrándonos que es un gran actor que tuvo la mala suerte de trabajar en unas películas con unos guiones muy malos, unido a un Maguire cuyo Peter siempre me gustó y le veía una clara traslación con la versión del personaje de los comics de los 70 y 80 con los que crecí. Todo ello con momentos que combinan perfectamente la comedia ligera que funciona, con el drama fuertísimo que está sufriendo Peter (Holland).
Pero aparte de los tres Spidermans, una clave alucinante de No way home es el primer gran giro de la película cuando Peter y May se dan cuenta que no se trata de luchar con los villanos y devolverles a sus universos, sino que tienen que intentar ayudarles al descubrir los problemas mentales que padecen. Y esto es muy grande, porque nos recuerda que lo que hace grande a Spiderman no son sus poderes ni sus acrobacias, sino su corazón que le hace ayudar a quien sea que necesite ayuda, incluso si es un villano. Porque es lo correcto. Y porque un gran poder… Aparte del homenaje a las películas previas, este giro significa un elemento novedoso que no habiamos visto en la actual franquicia y que me recordó a comics como el «No One Dies» de Dan Slott, y la obligación autoimpuesta de Peter de ayudar a todo el mundo y no dejar que nadie sufra por su culpa. Como digo, estamos ante la mayor celebración de la figura de Spiderman que creo vamos a disfrutar en muchos años.
Comentaba al principio del trio de chavales protagonistas y lo geniales que lo hacen. Junto a ellos, Maguire y Garfield están increíbles porque son todo corazón, pero hay que quitarse el sombrero ante Willen Dafoe y Alfred Molina, que realizan un despliegue actoral lleno de matices que me ha flipado y me devolvieron a sus películas clásicas. Dafoe consigue que el mínimo matiz te muestre claramente y sin duda ante quien estamos en ese momento, si Norman Osborn o el Duende. Y Molina también aprovecha los minutos en pantalla para lucirse. No tengo duda que todos los actores han disfrutado tremendamente por participar en esta película, incluso los que tienen menos peso, como Jamie Foxx. Y por supuesto, la sorpresa de ver también, aunque sea un momento, a Thomas Haden Church y Rhis Ifan, Sandman y Lagarto, respectivamente, ya que inicialmente pensé que sus personajes iban a ser 100% digitales.
Hablando de CGI, el Lagarto o algunos momentos del Hombre de Arena cantan un poco, aparte del planteamiento nocturno general que comentaba al principio. Y por decir algo menos bueno, J. Jonah Jameson interpretado por J.K. Simmons es también un puntazo, pero realmente me ha sabido a poco porque no han sabido trasladar a No way home el humor que tenían todas sus apariciones con Sam Raimi, quedándose aquí en un mero locutor de noticias sin más.
No vi venir la muerte de Tia May, menudo sorpresón, y ofrece una de las escenas más impactantes del MCU gracias a un maravilloso Tom Holland que se luce. Pero visto en perspectiva, ¡qué listos son! Lo digo porque aunque la muerte del Tio Ben estaba implícita en la ya mítica escena en la que presentaron al personaje en Capitán América: Civil War, jamás lo vimos en pantalla, de forma que su muerte en No way home crea un drama claro que es 100% universo Spiderman que hace que Peter no dependa de «muletas» externas del MCU como en su día su dolor ante la muerte de Tony Stark.
De igual forma, el climax final en el que TODOS los amigos de Peter le olvidan, incluido el emocionado Doctor Extraño, es uno de los momentos más tristes del año, sobre todo gracias a una Zendaya soberbia. Pero que Peter les deje ir luego y no intente hacerles recordar es la mayor muestra de amor desinteresado por parte de Peter, ya que les deja ir al saber que si siguen con él, acabarán muriendo por su culpa. Este drama de Peter me recuerda el final de Spiderman 1 de Raimi y la mítica «mala suerte Parker» tan típica de los comics, cuando salvaba el mundo pero llegaba tarde su cita o tenía problemas económicos. Un final triste, emocionante, satisfactorio y 100% Spiderman de toda la vida.
Y al mismo tiempo, tras tres películas satisfactorias de Holland, han dejado a Spiderman convertido en una tábula rasa, sin amigos ni nadie que le recuerde o sepa su identidad. De hecho, Peter abandona la nanotecnología de Stark y se hace un nuevo traje de tela que le devuelve a su versión más clásica, ofreciendo un final alucinante. De forma que si Sony una vez finalizado la colaboración con Marvel Studios decidiera lanzar una nueva trilogía de películas fuera del MCU, este final se lo pone en bandeja. E incluso aunque se mantuviera dentro del MCU, tras la trilogía de instituto que acaba de terminar, ahora se abre ante nosotros la posibilidad de una nueva etapa con el Peter universitario o, en su caso, el joven profesional que busca ganarse la vida en Nueva York, lo que crea un nuevo marco para seguir contando historias super diferentes a las que acabamos de disfrutar. Buff, de verdad teniendo en cuenta todos los aspectos narrativos en los que acierta No Way Home, hay que estar más que satisfechos y dar gracias por el trabajo que Jon Watts y su equipo han desarrollado en estas tres películas.
En este sentido, hay que hacerse algunas preguntas pertinentes: ¿Qué es fan-service? ¿Hay un fan-service bueno, o sólo podemos utilizar el término con una connotación negativa? En mi caso, creo que claro que existe un fanservice positivo. Es precisamente todo lo que acabamos de ver en esta película o que nos dió la experiencia más grande de mi vida en una sala de cine, que fue Vengadores Endgame. Momentos de personajes que nos permite disfrutarles en toda su gloria y celebrando su historia, que mueven la acción de forma coherente.
Un mal fan-service sería Star Wars IX, con un guión desastroso sin pies ni cabeza que se dedicaba a desmontar lo mostrado en Los últimos Jedi de forma burda y chabacana, y nos solapaba cameos sin importancia en la trama principal presentados de forma que no tenían sentido. Como por ejemplo la aparición de Lando 3 minutos en una situación absurda para desaparecer las dos siguientes horas, como si de alguna forma J.J. Abrams pensara que ver a Lando nos apagaría el cerebro y nos impediría ver que la situación no tiene sentido.
No way home en ningún momento invalida el amor que Peter siente por M.J. sino que lo celebra y lo muestra de la forma más emocionante ante la fecha. Y sus valores morales que ya tenía antes ahora son más inquebrantables si cabe tras la muerte de Tía May. La aparición de Maguire y Garfield marca un giro en la historia y su participación resulta clave para poder salvar al multiverso, además de tener ellos también momentos que les reconcilian con su historia cinematográfica. Incluso a pesar de la tristeza al ver a Peter solo al final, la sensación global es de alegría ya que han clavado una vez más el espíritu de los comics y la evolución del personaje mostrada en todas sus apariciones en el MCU. En serio, esto es muy grande.
Si, hay fan-service, pero es todo bueno. Y deberiamos quitarnos los complejos y apropiarnos del concepto como hicimos con la palabra friki, mostrando orgullosos que una película mainstream puede emocionar a millones de personas en todo el mundo no porque haga algo mal, sino porque hace muchas cosas bien. Frente a los haters y los culturillas gafapastas que desde sus púlpitos viven enfadados porque nada les gusta y frustrados porque se saben cada vez más irrelevantes ya que no les hacemos caso sobre qué tipo de cine es el «bueno», nosotros debemos hacer bandera de todo aquello que nos hace felices.
Spiderman No way home no es sólo la mejor película del 2021 con muchísima diferencia frente a las demás (en un año que por otro lado solo puede ser calificado de mediocre cinematográficamente), sino que es la mejor experiencia que he vivido en un cine en estos casi dos años de Covid. Que esta película me haya hecho tan feliz es algo que ni yo mismo esperaba, y justo por eso tengo que dar las gracias a Marvel Studios y a Sony, por darnos la historia que no sabía que necesitaba.
PUNTUACIÓN:MEJOR PELÍCULA DE 2021
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Year Zero, el comic de zombies creado por Benjamin Percy en Awa Studios, fue una sorpresa cuando leí hace unos meses el primer volumen. Este segundo volumen viene con cambio de dibujante, Juan José Ryp con Frank Martin en el color sustituyen a Ramón Rosanas y Lee Loughridge, con resultados igual de buenos.
PUNTUACIÓN: 7/10
La exitosa serie Year Zero de Upshot regresa con cuatro nuevas historias desgarradoras de supervivencia de un mundo postapocalíptico, ambientadas varios meses después de los eventos del Volumen uno: una capitana de un barco noruego y sus dos pequeños nietos navegan por un océano lleno de muertos vivientes mientras eluden a los implacables. piratas tras su rastro. Un jefe de un cártel colombiano se entrega a todos sus caprichos más sádicos sin darse cuenta de que una amenaza mucho mayor que los zombis se dirige hacia su fortaleza en la jungla. Un médico ruandés debe superar el miedo paralizante que lo ha atormentado durante toda su vida mientras se tropieza con la maleza africana. Y una mujer embarazada atrincherada en una gran tienda estadounidense descubre que la mayor amenaza para su vida, y la de su hijo por nacer, podría no ser un no muerto. Benjamin Percy (Wolverine, X-Force) vuelve a escribir esta mirada global al apocalipsis zombie, ahora junto al artista Juan José Ryp (Britannia) y el colorista Frank Martin (Infinity Wars).
Este segundo volumen recopila los números 1-5 USA, incluyendo las maravillosas portadas originales de Kaare Andrews.
Year Zero es un curioso experimento narrativo, al plantear Percy una narración fragmentada mientras vemos como se vive el apocalipsis zombie en varias partes del mundo, con personajes que viven o mueren que jamás se encontrarán unos con otros. En su mayoría estamos ante 2 escenas de dos o tres páginas de cada personaje por grapa, lo que obliga a Percy a un ejercicio de síntesis para centrarse en lo más importante de cada situación. Si en el primer volumen Percy contó 5 historias, entre ellas la de la científica que descubrió el virus zombie que puso en marcha el apocalipsis sin ella pretenderlo, en este segundo volumen Percy opta por limitar las historias a 4, lo que le permite tener cierto margen adicional para contar cada una de las historias.
Esto es lo bueno y lo malo del comic, la verdad. Por un lado, no es habitual ver comics con esta narrativa fragmentada con personajes que no tienen nada que ver entre si, lo cual para mi hace que este comic sera diferente a todo lo que estoy leyendo actualmente. Sin embargo, al final tenemos un comic de 100 páginas (cada grapa tiene 20 páginas), que obviamente hace que las historias de 25 páginas de cada personaje den para lo que den y no puedan ser profundas ni complejas. Sin embargo, el objetivo de crear un tapiz de situaciones variadas y entretenidas está más que conseguido.
Sin embargo, Percy acierta completamente al presentar historias variadas de buenas y malas personas, alguna un pelín chorra hay que decirlo, en las que por supuesto la supervivencia no está garantizada. A pesar de la limitación de páginas, Percy se las apaña para colocar puntazos y momentos chungos en cada grapa, lo cual creo que tiene mucho mérito y hace que la lectura sea rápida y en una sentada.
La elección del español Juan José Ryp como dibujante de este arco es un acierto total. Ryp es un dibujante con gran experiencia que ha trabajado con Warren Ellis o Alan Moore en el sello Avatar Press y que está acostumbrado a comic de terror con grandes dosis de ultra violencia y sexo. También ha publicado en DC, Marvel o Valiant, lo que le convierte en un artista de calidad constratada para dibujar el comic. Su dibujo muestra sin florituras la acción sin grandes alardes en cuanto a la planificación de página o los punto de vista de cámara, pero cuenta de maravilla la historia. Además, su estilo encaja perfectamente con los personajes enajenados que encontramos en este comic, sabiendo aportar el toque de locura perfecto que la historia necesita.
Year Zero no es un comic memorable ni creo que vaya a marcar un antes y después a nada. Y sin embargo, ofrece un perfecto entretenimento para todos los fans del género de zombies entre los que me incluyo. Confirmo desde ya que si AWA se decide a publicar un tercer volumen, que de momento no está confirmado, yo lo compraré seguro.
PUNTUACIÓN: 7/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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