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Aliens de Mark Verheiden y Mark A. Nelson (Dark Horse)

En 1988, Dark Horse Comics cambió el paradigma editorial americano con la publicación de la primera miniserie de Aliens, escrita por Mark Verheiden y dibujada por Mark A. Nelson, continuando los sucesos de la película de James Cameron de 1986. El siguiente comic clásico de la editorial del Caballo Oscuro que hoy quiero recordar.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

En el espacio profundo, un equipo de rescate es atacado por monstruos aparentemente imparables. Se llama a los marines, pero necesitan a alguien con experiencia. Pronto Hicks (el superviviente de Aliens con cicatrices horribles) y Newt (que ahora tiene casi dieciocho años) se encuentran en una misión para localizar y destruir el mundo natal de los Aliens.

Esta primera miniserie de Aliens de 6 números fue publicada en Estados Unidos entre 1988 y 1989. En España por Norma Editorial en 1991, dentro de su colección Nostromo dedicada a las adaptaciones de franquicias cinematográficas.

Al adquirir la licencia para publicar comics de Aliens en 1988, los responsables de Dark Horse Comics Mike Richardson y Randy Stradley tomaron la decisión desde el principio de no publicar series mensuales ilimitadas tal y como Marvel Comics hizo con los comics de Star Wars, sino que prefirieron construir su línea editorial a partir de series limitadas, one-shots e historias cortas más o menos autoconclusivas, lo que permitiría una mayor libertad creativa y flexibilidad para los escritores y artistas implicados, además de permitir a la pequeña editorial poder mimar como se merecían cada una de las historias. Tras Aliens, los comics basados en licencias aumentaron con las primeras miniseries de Predator (1989), Terminator (1990) y, por supuesto, la también mítica Aliens vs Predator (1990).

Mark Verheiden es ahora un reconocido escritor y productor de cine y televisión, tras haber trabajado en series como Battlestar Galactica, Heroes, Falling Sky o Daredevil, además de escribir los guiones de películas como The Mask o Time Cop. Pero en 1986 era un chaval de Portland (Oregon),con ganas de comerse el mundo. Muy activo en la escena comiquera local, se hizo amigo de Mike Richardson y Randy Stradley, que acabaron fundando Dark Horse Comics.

Aunque se mudó a Los Angeles para luchar por su carrera como guionista, Richardson y Stradley le preguntaron si tenía alguna idea para un comic. Este propuesta acabó siendo The American, el primer comic publicado de Verheiden en 1987 con dibujo de Chris Warner. Tras el éxito de este comic, Richardson y Stradley le ofrecieron escribir la primera miniserie de Alien de 6 números, publicada finalmente entre 1988 y 1989 y que contó con dibujo de Mark A. Nelson, con la peculiaridad de ser publicada en blanco y negro, una “anormalidad” dentro del mundo editorial americano mainstream.

Dark Horse planteó esta serie como una continuación directa de Aliens: El Regreso de James Cameron de 1986. Verheiden comenta que por contrato no podían usar al personaje de Ripley interpretado por Sigourney Weaver, pero quitando eso tuvieron una libertad prácticamente total para crear el comic que ellos quisieron. Otro elemento destacado es que dado que en ese momento no tenían claro si esta iniciativa iba a tener continuidad porque no sabían si el comic iba a ser un éxito o un fracaso, no se guardaron nada en estos seis números protagonizados por unos traumatizados Hicks y Newt.

Frente al tono de aventura espacial de la película de Cameron, Verheiden optó por crear un guión más cercano al tono de terror de Ridley Scott centrado en una adolescente Newt que se encuentra traumatizada en la Tierra tras haber sido abandonada por Ripley, por causas no aclaradas en esta miniserie. Y no es que el mutilado Hicks se encuentre mucho mejor en los diez años que han transcurrido desde el final de la película de Cameron hasta ahora. En todo caso, a pesar de centrarse en el retrato psicológico, Verheiden comenta también que aprovecharon al máximo las ventajas del comic respecto al cine al no estar limitados por un presupuesto, unas localizaciones concretas y los limitados efectos especiales de la época.

En esta primera miniserie volveremos a ver a Hicks y Newt enfrentarse a los Xenoformos, pero también les veremos viajar hasta el planeta natal de los Aliens junto a un nuevo equipo de marines espaciales, además de encontrarse con la raza de los Spaces Jockeys presentados en la película original de Ridley Scott. Sin olvidarse de la repercusión que la existencia de los Aliens provocaría en la Tierra, de forma que el argumento en la Tierra cobra casi más protagonismo durante esta serie que el viaje de Hicks y Newt al espacio.

Esta primera miniserie nos cuenta una buena historia utilizando elementos clásicos de las películas, como es el colocar a los protagonistas en medio de una lucha entre corporaciones para controlar al Alien, a los que añade unas dosis de fanatismo religioso que complican el futuro de la raza humana. Como en las películas, el Alien no es ni bueno ni malo, sino que actúa según su naturaleza y buscando sobrevivir. Si hay un villano en esta historia, estos son la codicia del ser humano representado por el conglomerado militar-industrial, que no duda en sacrificar a quien sea con tal de conseguir su “activo”. Como dicen en el propio comic, al final la raza humana cae no por culpa del alien sino por sus propias miserias.

El comic sorprende un poco por el marcado tono intimista al estar centrado en el retrato psicológico de Newt, por lo que si algún lector viene buscando un “all-out war”, quizá puede verse un pelín decepcionado. Sin embargo, me parece una notable añadido a los mitos de Aliens y, como fan de los personaje de Newt y Hicks, este comic me parece una pasada.

En lo referente al apartado artístico, la principal sorpresa de esta miniserie viene a partir de su propia naturaleza de comic en blanco y negro. Entiendo que esta decisión vino provocada primero y principal debido a que Dark Horse Comics era una editorial pequeña con apenas 2 años de vida que tenía que ajustar gastos en todo lo que pudiera. De hecho, su mítica antología Dark Horse Presents era un comic en blanco y negro. Esta decisión artística era habitual dentro del mundo underground e independiente, pero justo por eso transmitía la sensación de comic y editorial pequeña, nada que ver con los gigantes Marvel y DC, pero incluso también alejado de los First o Eclipse que publicaban en color. Una vez confirmado el éxito monumental de este comics, las posteriores miniseries de Aliens ya fueron publicadas en color, al igual que todos los comics de Predator, Terminator y del resto de franquicias que vinieron después.

Sin embargo, si eliminamos la vertiente económica y empresarial, lo cierto es que el blanco y negro funciona para transmitir el tono agobiante que la historia requería. El dibujante Mark A. Nelson fue elegido para realizar este comic. Nelson, nacido en 1953, es un ilustrador de juegos de rol como Dungeons & Dragons que había trabajado en editoriales como First Comics, Eclipse Comics y Kitchen Sink.

Sus páginas de Alien reproducen perfectamente los diseños de H.R. Giger y muestra a unos Xenomorfos igual de aterradores que en el cine. Además, los marines y los diseños de las naves y el mundo futurista están muy bien conseguidos por parte de Nelson, que muestra un gran detallismo en ese aspecto. Sin embargo, aunque su principal valor es la creación de una atmósfera opresiva y malsana y creo que es un buen ilustrador que consigue crear algunos momentos de pesadilla, le veo muy limitado como narrador, como storyteller. Empezando porque dibuja todas las caras iguales y hace que sea confuso saber quién aparece en cada viñeta. Además, narrativamente sus viñetas son muy estáticas y no hay una buena fluidez en la página. En este aspecto, el resultado global lo calificaría sólo de correcto.

El éxito de esta miniserie, que en los recopilatorios posteriores fue denominada “Outbreak / Estallido” fue arrollador y confirmó la rentabilidad comercial de realizar comics de franquicias cinematográficas de éxito. Verheiden acabó realizando dos miniseries más, ya en color, que forman una historia completa: Aliens Book 2: Nightmare Asylum junto al ilustrador Denis Beauvais (1990), y Aliens: Earth War junto a Sam Kieth en 1991. Como curiosidad, Dark Horse ya pudo utilizar a Ripley en Earth War y se convirtió como no puede ser de otra manera en la gran protagonista, al responderse la pregunta de donde había estado todo este tiempo.

Por contra, el estreno en 1992 de Alien 3 supuso un mazazo para Dark Horse, al entrar la película de David Fincher en contradicción con todo lo narrado en estos comics, hasta el punto que Dark Horse en las siguientes ediciones de recopilatorios optó por eliminar el nombre de Newt y Hicks para intentar minimizar de alguna manera esta diferencia frente al canon cinematográfico.

A pesar de haber pasado más de 30 años desde su publicación, esta primera miniserie de Aliens sigue siendo super interesante y me ha parecido una lectura espectacular que ningún fan de los Xenomorfos debería perderse.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

 

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¡Saludos a todos!

Robocop vs Terminator de Frank Miller y Walter Simonson (Dark Horse)

Estoy tan pendiente de la actualidad, del último estreno de cine y TV o de mi ración mensual de comics que nunca encuentro tiempo de sentarme y echar la vista atrás para disfrutar de algunos comics míticos de mi comiteca. Es por esto que estoy muy contento de iniciar una serie de reseñas de la editorial Dark Horse de finales de los 80 y principios de los 90, empezando por el maravilloso crossover Robocop vs Terminator de Frank Miller y Walter Simonson, publicado en 1992.

PUNTUACIÓN: MÍTICO

Frank Miller y Walter Simonson, dos de los mejores creadores de cómics enfrentan al robot asesino del futuro contra el policía cibernético definitivo en uno de los crossovers más famosos de la historia. Cuando el destino revela que la tecnología que construyó RoboCop conducirá a la creación de Skynet, Alex Murphy debe participar en una batalla contra el tiempo, la red informática asesina y los luchadores de la resistencia humana que quieren destruirlo.

Dark Horse Comics era una pequeña editorial fundada en 1986 por Mike Richardson, escritor y editor que empeñó todo el beneficio de su librería en Oregon para fundar su propia editorial. En las páginas de su antología Dark Horse Presents vieron la luz obras como Concrete de Paul Chadwick o Black Cross de Chris Warner. La apuesta de Richardson fue un éxito gracias a la expansión del mercado de las librerías especializadas de la época, y bajo su sello se editaron clásicos como el Hellboy de Mike Mignola o Sin City de Frank Miller, que vieron la luz por primera vez dentro del Dark Horse Presents.

En estos primeros años, Dark Horse fue creciendo poco a poco y se estaba labrando un nombre como una editorial pequeña de calidad centrada en dar voz a autores interesantes. Sin embargo, en 1988 Mike Richardson demostró tener un indudable sentido comercial al hacerse con la licencia para realizar comics de películas míticas de la ciencia ficción. Aliens (1988), Predador (1989) y el ya mítico Aliens vs Predator (1990) fueron los primeros de una una larga lista de comics superventas que convirtieron a Dark Horse en la tercera editorial más importante de los Estados Unidos, detrás de Marvel y DC Comics.

Tras el monumental éxito del Aliens vs Predator, Richardson y el editor de franquicias Randy Stradley buscaron la forma de repetir este éxito cruzando otras franquicias cinematográficas super populares, y la verdad es que la decisión de dar luz verde a esta miniserie Robocop vs Terminator, publicada en 1992, fue una jugada maestra.

Si había un autor el mundo del comic que en 1990 pudiera ser considerado una Rock-Star, ese era Frank Miller. Tras sus míticas etapas en Batman y Daredevil en los años 80, Miller se enzarzó en una lucha contra DC Comics ante lo que creía eran normas que coartaban su libertad como artista. Finalmente abandonó DC y Marvel y decidió publicar sus obras de creación propia en la emergente Dark Horse. En 1990 publicó Give Me Liberty con Dave Gibbons y Hard Boiled con Geoff Darrow, y Dark Horse presents empezó a publicación de Sin City en 1991.

En paralelo, Miller se mudó de Nueva York a California para probar suerte en Hollywood y la industria del cine, consiguiendo de hecho que sus guiones de Robocop 2 (1990, Irvin Kershner ) y Robocop 3 (1993, Fred Dekker ) llegaran a la gran pantalla. Aunque Miller quedó contento con la primera, la experiencia de Robocop 3 fue super decepcionante debido a los numerosos cambios que sufrió su guión a manos del director Fred Dekker, con el que Miller sin embargo reconoce que le unía una buena relación. Hasta tal punto quedó desencantado con la industria del cine que Miller no volvió hasta ya entrado el siglo XXI, cuando Robert Rodriguez le convenció para adaptar Sin City a la gran pantalla. De hecho, Rodríguez representaba la escena indy cinematográfica, no el establishment hollywoodiense.

Debido a la relación de Miller con Dark Horse y a haber escrito el guión de Robocop 2, Miller fue el primer y único escritor al que Richardson ofreció el trabajo. Fan declarado de ambas franquicias, antes a aceptar el encargo Miller tuvo que pensar en una historia personal que hiciera justicia a ambos universos y evitara caer en un tópico “Sarah Connor es perseguida por un nuevo Terminator y acaba en Detroit donde encuentra a RoboCop”. La idea de hacer que aquello que hace único a Murphy, la unión entre su cerebro e identidad humana y su programación robótica, pudiera ser el desencadenante de que Skynet tomara consciencia y lanzara su guerra contra la humanidad, es una idea sencilla pero que es fiel a ambos universos y me resulta genial.

Por su parte, Walter Simonson tampoco era ajeno al mundo de las adaptaciones de películas, ya que realizó en 1979 junto a Archie Goodwin la mítica adaptación al comic de Alien (Ridley Scott, 1979) que fue publicada por Heavy Metal.

Un año antes, en 1978, Simonson fundó Upstart Studios, probablemente uno de los estudios más chulos de la historia del comic americano junto a Jim Starlin, Howard Chaykin y Val Mayerik. Poco tiempo después, Frank Miller se unió al estudio cuando Starlin cambió de residencia, de forma que en los años que Simonson estaba creando Thor para Marvel, en la misma sala Miller estaba haciendo historia en Daredevil y Chaykin rompía moldes con American Flagg. De hecho, un hecho comentado por todas estas leyendas es que trabajar junto a otros autores y ver su trabajo les hacía esforzarse más para ser ellos mismos al menos igual de bueno que sus compañeros.

A pesar de compartir estudio y una gran amistad, curiosamente Robocop vs Terminator es la primera y única colaboración de ambos autores. Teniendo en cuenta que Miller y Simonson son ambos escritores e ilustradores, resulta muy interesante descubrir qué tal resultado tuvo su trabajo en equipo, y la verdad es que el resultado es insuperable.

 

Robocop vs Terminator es una miniserie de 4 números que es para mi la mejor continuación de Terminator 2 (James Cameron, 1991) y la primera RoboCop (Paul Verhoeven, 1987). De hecho, este comic es muchísimo mejor que todo lo que vino a continuación en ambas franquicias.

Un primer elemento a destacar de este comic es que tanto Miller como Simonson entienden desde el primer momento que este es un trabajo de encargo y que su objetivo primero y único es el de ofrecer un buen entretenimiento al lector. Y ambos consiguen un resultado extraordinario, con una historia de Miller que se siente en todo momento fiel a ambos universos y unas páginas de Simonson llenas de personalidad con un montón de momentazos icónicos para el recuerdo.

 

Simonson cuenta con su colaborador John Workman como rotulador, creando sus ya históricos efectos de sonido y una rotulación super característica, además de colores de Rachelle Menashe en los tres primeros números y Steve Oliff en el último.

Miller y Simonson colaboraron siguiendo el estilo Marvel: Simonson dibujaba a partir del argumento de Miller, que tras recibir las páginas de Walt escribía el guión definitivo con los textos para los bocadillos. Miller comenta que gracias a tener estilos gráficos tan diferentes, cada página de Simonson le ofrecía unas soluciones narrativas que le abrían nuevas opciones para narrar la historia de la mejor manera posible, y por su parte, Simonson comenta que para él desde el punto de vista creativo ésta es la forma de trabajo más satisfactoria para todos los creativos involucrados.

Ahora que los viajes en los tiempos han vuelto a ponerse de moda y películas como Vengadores Endgame y Tenet han jugado a crear una dinámica «más realista» respecto a películas clásicas como Regreso al futuro o la propia Terminator, resulta chulísimo volver a leer un comic que juega sin vergüenza ninguna a crear una historia en la que los hechos presentes afectan al futuro, hasta el punto de poderse borrar personajes o incluso líneas temporales enteras al cambiarse el pasado.

Dentro de que Miller plantea este comic como un gran blockbuster palomitero de acción non-stop, su historia cuenta con numerosos elementos super chulos, como la forma en que la voz en off cambia en función de si vemos las acciones de la humana XXX, de Murphy o de los Terminators, así como los numerosos  momentazos que encontramos en cada número para que Simonson se luzca.

Aunque es una historia dramática con el destino de la humanidad en juego, Miller encuentra la forma de añadir unos detalles de humor muy chulos aprovechando al robot ED209 de Robocop, aprovechando su escasa inteligencia y diseño tosco, que funcionan de maravilla y conectan con el tono cínico de la película de Paul Verhoeven.

Además de un montón de giros y sorpresas, la historia emplea de forma super interesante la repetición de viñetas y páginas enteras para resaltar que estamos ante una repetición del continuo espacio-temporal porque algún jugador intenta cambiar el pasado a su favor.

Simonson comenta que le costó encontrar el tono y que por eso el primer número es quizá el más flojo, con unas viñetas más abocetadas y estáticas de lo normal. Hecha esta pequeña salvedad, sus páginas me parecen una barbaridad, congelando siempre la imagen en el momento más icónico y narrando la historia de forma modélica, en la que pasan muchísimas cosas y en realidad hay pocas páginas para hacerlo.

Además, dentro de estar ante una obra de encargo, Miller y Simonson emplean todas sus energías para crear la historia definitiva para ambos mundos, ofreciendo un final super satisfactorio a ambos universos. De hecho, este final es de largo mucho mejor de lo que hemos ido viendo en las posteriores películas / reboots / remakes que hemos sufrido en los últimos años.

En resumen, este comic de Robocop vs Terminator posiblemente no invente nada, pero nos permite disfrutar de dos iconos del comic americano en plenitud creativa que sacaron el máximo partido a estos personajes del cine mejor que lo que hicieron los productores de Hollywood, creando una obra que 30 años después sigue siendo super disfrutable que ningún fan de estos personajes se debe perder.

PUNTUACIÓN: MÍTICO

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Kick-Ass: La chica nueva de Mark Millar y John Romita Jr.

Mark Millar es una fábrica de éxitos en el mundo del comic mainstream americano. Y su ampliación del mundo de Kick-Ass con su nueva serie La Chica Nueva junto al histórico dibujante John Romita Jr. ofrece una de sus lecturas más acertada de los últimos tiempos.

PUNTUACIÓN: 8/10

Kick-Ass está patrullando las calles, dispuesto a eliminar a los peores criminales de Nuevo México. Pero hay un nuevo rostro bajo esa vieja máscara, una nueva figura bajo el famoso traje de neopreno verde y amarillo. Una soldado que regresa de los horrores de la guerra para encontrar que lo único que le espera es una nueva batalla en las calles de su ciudad. Una heroína que trabaja como camarera de día y lucha contra el crimen de noche. Una nueva KICK-ASS, con una familia que alimentar y un barrio en su ciudad natal que tiene que limpiar. Conoced a la sargento PATIENCE LEE, nuestra nueva superheroína favorita. ¿Podrá esta madre soltera hallar el equilibrio entre la vida familiar con las exigencias que conlleva ser una vigilante que combate el crimen? ¿O acaso esta cruzada que ha emprendido contra pandilleros y asesinos tendrá unas consecuencias terribles para ella?

Dentro del mundo del comic, Mark Millar es sinónimo de éxito. Ha llovido mucho desde sus Ultimates, Civil War o Old Man Logan para Marvel. Tras convertirse en una de las figuras clave de Marvel, su salto a los comics de creación propia nos ha ofrecido comics super icónicos que adquierieron una gran repercusión mediática al ser adaptados a la gran pantalla: Wanted, Kingsman y el comic que tenemos entre manos: Kick-ass.

Tras estos comics y tras saltar a Image tras crear su propio sello Millarworld, ha conseguido reunir a un autentico all-star de los principales dibujantes del medio debido a las perspectivas de crear un comic de creación propia que les ofrezca enormes beneficios: Jupiter´s Legacy con Frank Quitely, Crononautas con Sean Murphy, Starlight con Goran Parlov, Reborn con greg Capullo, The magic order con Olivier Coipel o Empress con Stuart Immonem, entre otros. Todas estas series has resultado un importante éxito de ventas, y la compra de Millarworld por parte de Netflix ha aumentado las posibilidades de ver en imagen real todas estas historias.

John Romita Jr. es uno de los dibujantes míticos de Marvel desde finales de los años 70 que es historia viva del comics gracias a sus etapas en The Amazing Spiderman, Daredevil o Uncanny X-Men entre muchas otras. Pocos son los personajes que no ha tocado: Iron Man, Vengadores, Thor, Punisher, Cable… Más recientemente, con su fichaje por DC Comics, ha podido aportar su esencia a Superman, demostrando que con el tiempo suficiente sigue estando en plena forma.

En el lejano 2008, Millar y Romita crearon Kick-Ass dentro del sello Icon de Marvel Comics, creado para que los autores estrella de la casa pudieran crear sus propios comics sin tener que abandonar Marvel, de forma que la Casa de las Ideas evitó durante unos años que Millar o Brian Michael Bendis se fueran a Image, cosa que acabó sucediendo.

Kick-Ass sorprendió a propios y extraños por su idea de partida, mostrar como sería un superhéroe adolescente en el mundo real, planteado como un comic super punki con grandes dosis de hiper violencia. Tras varias miniseries y un spin-of de Hit-Girl, probablemente el personaje más popular, en 2018 Millar y Romita plantearon la siguiente fase de la historia, con la presentación de la nueva protagonista, la veterana de Afganistán Patience Lee, y un cambio de ubicación, cambiando del Nueva York original a un Nuevo México asediada por el crimen.

Esta primera miniserie de 6 números con “La Chica Nueva” cumple con nota en todo lo que plantea y ofrece como no puede ser otra forma un estupendo entretenimiento. Narrativamente hablando, Patience Lee es una mina de oro. Soldado vetarana de Afganistán, madre soltera que intenta ganarse la vida y cuidar de sus hija tras ser abandonada por su marido, Lee es una mujer dura y pragmática, que tiene un fuerte sentido de la moralidad pero que no dudará en hacer lo que haga falta para que su hija no pase hambre. Y ante la injusta realidad que hace que los criminales ganen mucho más que la gente honrada, Lee decidirá convertirse en una especie de Robin Hood moderno, atacando a los criminales y vaciando su cartera, lo que la va a crear numeros enemigos.

El guión de Millar es perfecto en ritmo, caracterización y tensión creciente que estallará en los dos últimos números. Y si el guión está perfecto, no menos brillante está John Romita Jr, creando a una protagonista super icónica y reconocible, ofreciendo una narrativa perfecta que sabe amplificar la sensación de tensión y consiguiendo impactarnos en los momentos de hiper violencia. Es inevitable que los plazos de entrega o falta de ganas hayan provocado en Superman y en su última etapa en Marvel algunos comics muy flojos, pero este no es el caso de este arco de Kick-Ass, que nos devuelve al mejor Romita Jr. de siempre.

En este comic, Peter Steigerwald es el encargado de entintar y colorear a Romita Jr. y me parece un acierto total, al respetar la fuerza de los lápices de Romita Jr. sin enmascararlos con su propio estilo, contribuyendo a que este comic sea todo un éxito.

Es cierto que narrativamente Millar no inventa nada y si nos fijamos realmente está utilizando un esquema básico del cine de acción que hemos visto cientos de veces,el forastero que llega tras estar años alejado de casa que se encuentra un mundo dominado por criminales, pero lo cierto es que no tengo problema en que Millar use esta “plantilla” si el resultado final es tan potente como este. Y además, Millar sabe dotar a la historia de unos giros y una caracterización que consigue que no parezca otro comic copiado de cientos de películas y obras previas.

Además, gracias a su excelente climax, Millar y Romita me han dejado con ganas de seguir leyendo las aventuras de esta nueva Kick-Ass. De hecho, descubrir que Millar y Romita han pasado el testigo a Steve Niles y Marcelo Frusin, autores de la siguiente miniserie, me da provocado un pequeño bajón, aún sabiendo que Niles y Frusin aseguran un alto standard de calidad.

Kick-Ass: La Chica Nueva es un estupendo comic bien escrito y notablemente dibujado que muestra la fuerza de unos autores que buscan ofrecer lo mejor de ellos mismos. Un comic super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Conan: La guerra de la serpiente 2 y Salvajes Vengadores 11

Este mes de septiembre Panini continúa las aventuras de Conan en el Universo Marvel, y hoy voy a aprovechar para compartir mis impresiones de los números de septiembre de Conan: La guerra de la serpiente y Salvajes Vengadores.

 

CONAN: LA GUERRA DE LA SERPIENTE 2, de Jim Zub, Stephen Segovia, Luca Pizzari y Vanesa del Rey

James Allison morirá pronto. Pero no es su primera muerte. Ha vivido muchas vidas, en muchos lugares. Vidas que recuerda con todo detalle. Pero, después de que un dios anciano llegue hasta él a través del tiempo, comenzará una búsqueda que abarca varias eras. Set planea desatar la oscuridad sobre la existencia, y sólo Conan el Bárbaro, Solomon Kane, Agnes la Negra y el Caballero Luna pueden detenerlo.

Este número recoge los números 2 y 3 USA.

El crossover de Conan el Bárbaro, Solomon Kane, Agnes la Negra y el Caballero Luna cruza ya el ecuador, y Jim Zub se mantiene dentro de los tópicos de este tipo de cruces. Si el primer número sirvió para presentar a los protagonistas y la amenaza de Set, en este segundo número español vemos a los héroes divididos en parejas, Conan y Agnes en la Era Hiboria y Solomon y Caballero negro en el siglo XVII, combatiendo a Set en diferentes momentos temporales, de cara a una más que segura reunión de los 4 héroes en el climax final. Todo esto unido con un estupendo giro que cambia todo lo que pensábamos que conocíamos. Narrativamente, Zub no inventa ninguna rueda pero ofrece una historia sólida y un más que correcto entretenimiento con los personajes creados por Robert E. Howard.

Con lo que no estoy nada contento es con el penoso baile de dibujantes que estamos viendo en esta serie. Por un lado tenemos a Vanesa del Rey para las páginas de James Allison, el narrador de la historia. Pero si Scott Eaton dibujó el primer número, en este segundo número vemos que Stephen Segovia dibuja el segundo comic USA y Lucca Pizzari el tercero. Segovia tiene un estilo similar al de Eaton y ofrece una buena narrativa, aunque le veo un pelín por debajo. Sin embargo, al que veo mucho peor es el dibujante italiano Lucca Pizzari. Pero, más allá de si un dibujante es mejor o peor que los demás, estamos ante una miniserie de cuatro números USA que de momento ha tenido 3 dibujantes para tres números, y compruebo que Ig Guara va a dibujar el último. Esto es una vergüenza se mire por donde se mire y me toca mucho la moral, porque ¿en serio costaba tanto dar a un único dibujante margen suficiente para dibujarlo todo?

La sensación de que a Marvel le da igual quien dibuja sus comics es penosa, así como comprobar que no intenta dar ni la más mínima integridad artística porque debe creer que a los lectores también nos da igual. Y me da rabia estar colaborando con mi dinero a que esto suceda y pueda continuar en próximas series.

Tenía suficiente curiosidad con este concepto como para comprar este comic, sobre todo pensando que eran sólo 3 grapas. Sin embargo, este baile de dibujantes me ha robado toda la ilusión que la idea de Zub pudiera tener. Qué pena.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

SALVAJES VENGADORES 11, de Gerry Duggan, Greg Smallwood, Chris Claremont y John Romita Jr.

La amenaza de Kulan Gath reúne al Doctor Extraño y Magik. El destino del mundo descansará sobre lo que descubran. Reedición de The Uncanny X-Men #190 y 191 USA, con una nueva secuencia que sitúa sus acontecimientos en el contexto actual.

Este número contiene Savage Avengers 0

Este número de Salvajes Vengadores es un reprint más o menos encubierto de dos de los números más míticos de los X-Men, publicados en USA en 1985. Yo tengo los comics de Forum que publicaron esta historia en España, y dado que estamos hablando de unos comics super antiguos de hace más de 30 años que es probable que muchísimos lectores no conozcan, no veo mal que Marvel haya optado por incluirlos en estos Salvajes Vengadores que plantea la nueva incursión de Kulan Gath en el Universo Marvel contemporáneo.

Las páginas de Duggan con el dibujante Greg Smallwood están correctas, dentro que se nota que son un relleno para justificar la reedición. En todo caso, sólo por no tener que buscar estos comics en mi biblioteca de números antiguos, no me ha parecido mal comprar este comic y así poder tener junto todo este arco de Kulan Gath. Además, reconozco que fácil hacía ¿20 años? desde la última vez que lo leí, así que casi hasta agradezco la excusa.

Lo malo, es que compruebo que el próximo número va a ser un tie.in con Imperio, y dentro que voy a comprar el evento principal, me da una pereza enorme que me interrumpan esta historia para meter una historia de relleno que no aporte nada o casi nada al evento principal.

PUNTUACIÓN: 6/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de El Inmortal Hulk 21 y 22 y Guardianes de la Galaxia 3

Gracias a Al Ewing llevamos casi dos años disfrutando de forma ininterrumpida la que puede ser LA etapa definitiva de Hulk, con permiso de Peter David. En este artículo comento mis impresiones de El Inmortal Hulk, que en septiembre llega por partida doble, y el tercer número de Guardianes de la Galaxia también escrito por Ewing, que apunta que puede ser también una etapa estupenda.

EL INMORTAL HULK 21 de Al Ewing, Joe Bennett, Jorge Molina y Tom Taylor

El amable gigante llamado XemnuTM ha llegado a la TierraTM para luchar contra el mal. Por ejemplo, contra El Inmortal HulkTM. Puedes unirte a él mismo mientras combate con Robert BannerTM, el hombre más extraño de todos los tiempos. (HulkTM es una marca registrada de Energías RoxxonTM. Por un mañana brillante).

Este número incluye The Immortal Hulk 32 y The Immortal Hulk: Great Power USA

Lo mejor de Inmortal Hulk, aparte de todo en general, es lo inesperado y sorprendente que resulta este comic, de forma que nunca sabes qué va a pasar o qué podemos esperarnos. La amenaza de Xemnu toma un giro súper inesperado pero que es a la vez congruente con la historia del personaje. Además, este giro sirve para que Ewing ponga encima de la mesa la actual reescritura de la realidad que algunos grupos y lobbies intentan hacer bombardeándonos de mensajes en los medios de comunicación dispuestos para lavarnos el cerebro. Qué algo así aparezca en un comic mainstream americano me parece una subtrama maravillosa.

Una parte del éxito de este comic es gracias a la maestría ver Joe Bennet en el dibujo. Además de una perfecta narrativa y unos personajes maravillosos, Bennet imprime hasta en la viñeta más insignificante un feeling malsano alucinante. Y además, haciendo un uso del ritmo perfecto, sus Splash-Pages son siempre impactantes y aterradoras, lo más parecido a «body-flesh terror» que vamos a ver en una obra mainstream.

Además, este número incluye el especial «Un gran poder» de Tom Taylor y Jorge Molina. Por un lado encuentro super chungo que este especial no se publicara en su sitio correcto, junto al número 14 USA (el octavo número español), dado que leerlo ahora casi veinte números USA después hace que no cuadre y quede como un pegote. Dicho esto, siempre es un placer leer un comic de Tom Taylor, que aún en un especial intrascendente como éste, que cuenta con Spiderman de invitado especial, crea momentos chulísimos, una broma superdivertida, consigue que conectemos con Peter Parker y Bruce Banner desde la primera página y cierra la historia de forma perfecta. Igual de satisfecho estoy con el dibujo del español Jorge Molina, consiguiendo hacer que esta historia haya merecido la pena.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

EL INMORTAL HULK 22 de Al Ewing, Joe Bennet y Nick Pitarra

La celebración de The Incredible Hulk #750 USA. Algo va mal. Algo ha comprometido el simulacro. ¡Número especial! Banner se niega a desistir. Algo va mal. Además, presentamos a… ¡El Hombre Pensativo! Algo va mal. Algo va mal. Algo va mal.

Este número incluye The Immortal Hulk 33 USA, que se corresponde con el número 750 de la numeración «Legado» total.

Aparte de inesperado que comentaba antes, El Inmortal Hulk no deja de ir a más, algo que parece imposible teniendo en cuenta que Ewing lleva ya 33 números en la serie. No quiero spoilear nada, pero la a priori culminación del arco de ROXXON, Darío Egger y Xemnu ha traído algunas de las páginas más perturbadoras que he leído en mucho tiempo obra de un Joe Bennet desatado en estado de gracia.

Al ser un número especial con más páginas, Bennet cuenta con la ayuda de Nick Pitarra (The Manhattan Projects), cuyo estilo va perfecto para la escena onírica dentro del cerebro de Banner mientras las diferentes personalidades intentan romper las cadenas en las que están apresados.

No puedo expresar con palabras lo agradecido que estoy a Al Ewing por crear este comic, y aparte de todos los momentazos para que Bennet se luzca (y vaya y lo hace), ha creado una nueva vuelta de tuerca bestial a la psique de Bruce Banner y su Hulk, y nos deja con un cliffhanger final antológico.

¿He dicho ya que este Inmortal Hulk es de largo el mejor comic que se publica en los Estados Unidos? Qué barbaridad, que disfrute. Y encima creo que Ewing aún no nos ha mostrado lo mejor, aún se está guardando varios ases en su manga. Qué gran momento para engancharse a los comics.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

GUARDIANES DE LA GALAXIA 3 de Al Ewing, Chris Sprouse,Juann Cabal, Nina Vakueva y Belén Ortega

Los Guardianes salvaron la galaxia… a un precio terrible. Ahora, tienen que dar la noticia… al resto de Guardianes. Cuatro artistas narran tres historias de dos lazos rotos, el renacimiento de alguien… y la llegada de un nuevo equipo.

En tan solo dos números Al Ewing ha roto a los Guardianes puede que más allá del límite. Y es interesante la forma en que levanta el pie del acelerador en este tercer número para mostrarnos la forma en que varios protagonistas asumen el drama vivido. Narrativamente me encanta que Ewing se tome su tiempo para ir construyendo a todos los personajes y conozcamos sus dramas y obsesiones internas. De momento no es una obra maestra, pero pinta a que la vertiente galáctica del universo Marvel está en las mejores manos.

Lo que me fastidia de este número es el baile de dibujantes con cuatro artistas en apenas 30 páginas. A pesar que empleen a un artista para cada personaje, me parece una estafa incomprensible para el lector. Y lo triste es que Marvel ya nos a acostumbrado.

PUNTUACIÓN: 7/10

Al Ewing está on-fire al igual que Donny Cates, aunque encuentro que su Hulk es probablemente la mejor serie regular que se publica en Estados Unidos. Este nivel hace que ya esté pendiente de sus obras de creación propias para comprarlas en cuanto estén disponibles.

 

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¡Saludos a todos!