Crítica de What if…? episodio 9 (Disney+)

¡Qué final! What if…? en Disney+ se ha convertido en el disfrute más satisfactorio y 100% comiquero de la actual hornada de contenidos de Disney+. Una pasada alucinante que no puedo recomendar suficientemente a todo el mundo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Episodio 9: ¿Que pasaría si… el Vigilante rompiera su juramento?

Último episodio de esta primera temporada de What if…?, que ha superado mis expectativas más locas de la mejor manera posible. El episodio de 35 minutos de duración, 31 con los títulos de crédito, está escrito por A.C. Bradley y cuenta como siempre con dirección de Bryan Andrews.

En este climax final tenemos un all-star de voces originales entre las que encontramos a Jeffrey Wright (Uatu el Vigilante), Hayley Atwell (Peggy Carter / Captain Carter), Chadwick Boseman (T Challa), Chris Hemsworth (Thor), Benedict Cumbebatch (Doctor Strange), Michael B. Jordan (Killmonger), Toby Jones (Arnim Zola), Frank Grillo (Rumlow), Georges St-Pierre (Batroc), Kurt Russell (Ego), Samuel L. Jackson (Nick Fury) y Tom Hiddlestone (Loki).

Comentaba la semana pasada sobre el octavo episodio, además de lo flipado que me había dejado el continuará, lo bonito que sería tener como climax final una reunión de los héroes de episodios anteriores para combatir a Ultrón. Dicho y hecho. El nivel de disfrute que me ha ofrecido este último episodio ha sido tan alto, con un final tan satisfactorio que recuerda con toda la intención del mundo a Vengadores Endgame, que no puedo más que quitarme el sombrero ante los creativos que nos han regalado la que para mi es junto a Wandavision, la mejor serie de Marvel Studios hasta la fecha.

Cuando se anunció What if…? como serie de animación, hay que reconocer que las sensaciones a nivel general era que se iba a tratar de una serie menor. Porque, claro, la animación es para niños, bla bla bla… ¡Qué equivocados estábamos!! La serie nos ha volado la cabeza gracias a las ilimitadas posibilidades que el concepto ponía a disposición de los creativos de Marvel, y nos han ofrecido una serie modélica que ha sabido jugar con argumentos, personajes y giros que han dotado a la serie de una increíble variedad.

Quiero aprovechar para destacar la alucinante animación de la serie, que me ha parecido increíble y super, por ejemplo, la de Invincible, la otra gran serie superheroica de 2021. La acción más-grande-que-la-vida a esta escala no es posible en imagen real, y me alegra que se hayan atrevido a lanzar conceptos tan grandes con el destino del multiverso en juego. Las escenas de acción han sido apabullantes e increíbles, pero quiero destacar la humanidad que transmiten todos los personajes. Aparte del plus de las voces originales, tengo reconocer que este episodio nos ha traído a la Natasha Romanoff más guapa que recuerdo, con una conexión con Peggy Carter que me encanta y me ha alegrado el día. Porque son los pequeños detalles los que hacen que conectemos con los personajes, y en este episodio los hay a montones.

Si le tengo que poner un pero al episodio, dentro que me ha gustado mucho, realmente tengo dos. El primero es el exceso de humor de Thor que no me ha funcionado y ha resultado un pelín excesivo. Y el segundo, el final «bonito» para todos en el que al final Killmonger, el villano que había terminado más o menos victorioso en su episodio, termina la temporada pagando por sus pecados, algo que queda un poco moralizante y va en contra del espíritu del What if…? original en el que algunas historias terminaban bien pero otras mal.

No me atrevo a puntual los nueve episodios de esta primera temporada de mejor a peor, en general todos me gustaron por un motivo u otro. Lo que si tengo claro es que curiosamente el más flojo de todos fue el quinto de los Marvel Zombies, justo el que a priori más fácil parecía que lo tenía para triunfar y que el climax que han supuesto los dos últimos episodios me ha parecido excepcional. Del resto me gustan las historias individuales pero mucho más si las vemos en conjunto y nos damos cuenta del crisol de historias con un nexo común de variedad.

Por suerte, la segunda temporada ya ha sido confirmada por Marvel Studios y Disney+. ya tengo ganas de ver la nueva tanda de historias, porque el concepto de Guardianes del Multiverso mola un montón y pueden ir jugando con infinitas posibilidades en el futuro. Cuando intentamos explicar a un no lector de comics de superhéroes lo genial de nuestra afición, la verdad es que a veces parece una misión imposible. What if…? se ha quedado muy cerca, si no ha conseguido ser, la mejor muestra del disfrute, la aventura y el sense-of-wonder que me atraparon hace tantos años y me hicieron en un fiel lector de Marvel durante toda muy vida. ¡Qué satisfecho me dejó este What if…?!!

Comparto el teaser de este último episodio:

What if…? ha sido diversión pura 100% Marvel. Ojalá más series así, menuda pasada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Las Tortugas Ninja: El último Ronin 1 de Eastman, Laird, Waltz, Escorza y Delgado (ECC Ediciones)

No tenía a priori intención de comprar Las Tortugas Ninja: El último Ronin, la historia crepuscular del último héroe que busca venganza contra los que mataron a su familia. Finalmente no me pude resistir y gracias a ECC Ediciones me he encontrado con un comic super entretenido que me ha enganchado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡El evento tortuguil del año ya está aquí! Nueva York, el futuro. Una ciudad muy diferente a la que conocemos hoy. En sus calles, la última Tortuga Ninja emprende una cruzada: busca justicia para su familia y para sus amigos caídos. Bienvenidos a una de las historias más memorables de las Tortugas Ninja, basada en una idea original de los creadores de los personajes, Kevin Eastman y Peter Laird, desarrollada para los lectores modernos por el guionista del exitoso reboot, Tom Waltz, en colaboración con los dibujantes Esau e Isaac Escorza, Ben Bishop y el propio Eastman. ¿Quién es el último Ronin?

The Last Ronin se basa en un concepto inédito de 1987 de Eastman y Laird que no llegaron a realizar heredero de The Dark Kight Returns de Frank Miller y que de alguna manera serviría de epílogo a la colección. Tras los desencuentros entre ambos, que son de sobra conocidos y no han remitido con el paso de los años. No es que ambos creadores se hayan vuelto a reunir, aunque el cheque lo cobrarán igual, sino que empleando esta idea original, el actual guionista de las Tortugas Tom Waltz ha actualizado la historia junto a Kevin Eastman, que ha realizado los bocetos del comic. Los hermanos Esau e Isaac Escorza dibujan el comic con colores de Luis Antonio Delgado.

No puedo decir que sea un gran fan de las Tortugas Ninja. En los 90 compré y disfruté los comics publicados por Forum y vi las película en imagen real y la serie de televisión de animación, pero tampoco pasó nada cuando la Tortugamanía desapareció y sus comics dejaron de publicarse en España o sus películas dejaron de rodarse. De hecho, no he sentido la necesidad de comprar el reinicio de las Tortugas Ninja que ECC ha empezado a publicar en España. Y sin embargo, el anuncio de este comic y las opiniones increíblemente positivas que está recibiendo en redes sociales hizo que me picara el gusanillo y no me pudiera resistir.

Y entrando en la valoración de este comic, la verdad es que me ha gustado mucho. Y el caso es que todo tiene una tremenda familiaridad que tenía todos los números para provocar rechazo ante un cliché sacado del TDKR de nuevo repetido, algo que hemos visto y leído hasta en la sopa. Y sin embargo, El último Ronin me funciona y me parece un comic super entretenido.

Tom Waltz camina una fina línea entre el homenaje y la repetición, pero al plantear la historia desde la acción, consigue que nos metamos de lleno en esta historia de venganza, haciendo que las 40 páginas de este primer número pasen como un suspiro. Hay un elemento muy chulo de esta historia y es que de alguna manera funciona como final de la historia para cualquier fan de las Tortugas, no únicamente de los comics. Un chaval que como yo que viera las películas de los 90 o la serie de animación y que ahora es adulto leerá este comic y sentirá que también existe conexión emocional entre sus hobby de adolescencia con esta historia crepuscular, lo cual es una buenísima noticia para hacer que el comic funcione.

No conocía a los hermanos Esau e Isaac Escorza que dibujan el comic, pero la verdad es que me han gustado. Las coreografías de acción están muy bien mostradas y tienen un toque sucio que conecta con los comics indys de los 80 de los que surgieron Eastman y Laird, consiguiendo que el comic funcione por si mismo y en su faceta de heredero espiritual de esa época.

El último Ronin es un acierto como comic de acción, pero también triunfa gracias a su evidente faceta de entretenimiento nostálgico. A todo ello hay que sumarle otro detalle, y es que Tom Waltz construye un misterio alrededor de la identidad del Ronin protagonista que también consigue atraparnos durante la lectura. ¿Se trata de Leonardo, Raphael, Michelangelo o de Donatello? Que tenga todas las armas de sus hermanos y que en el comic no existan antifaces de colores que los diferencie como en la serie de animación plantea una tensión sobre su identidad que no es resuelta hasta la última página del comic y que es para mi otro de los multiples aciertos de comic.

De hecho, que esta miniserie tenga sólo 5 números también me parece un plus, ya que asegura que la historia va a ir al grano y no se va a eternizar. Es una lástima que su periodicidad sea bimensual, pero es algo lógico teniendo en cuenta que la serie NO ha terminado todavía en USA. En resumen, un perfecto número inicial que me ha enganchado totalmente a este Último Ronin.

Comparto las primeras paginas del comic:

El último Ronin es la historia perfecta de las Tortugas Ninja que me pedía el cuerpo, no puedo estar más satisfecho de haber comprado este primer número, compraré el resto de la serie encantado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Sin tiempo para morir de Cary Joji Fukunaga

Tras el largo retraso provocado por la pandemia, por fin he podido ver Sin tiempo para morir, la última película de Daniel Craig como James Bond 007. La película dirigida por Cary Joji Fukunaga promete ser el final de una era, y se convierte en uno de las películas de visionado obligado de este 2021. Lamentablemente, las sensaciones finales no han sido buenas.

PUNTUACIÓN: 5/10

Crítica SIN Spoilers

Bond ha dejado el servicio secreto y está disfrutando de una vida tranquila en Jamaica. Pero su calma no va a durar mucho tiempo. Su amigo de la CIA, Felix Leiter, aparece para pedirle ayuda. La misión de rescatar a un científico secuestrado resulta ser mucho más arriesgada de lo esperado, y lleva a Bond tras la pista de un misterioso villano armado con una nueva y peligrosa tecnología.

Cary Joji Fukunaga (California, 1977) es un director de cine y televisión. Consiguió aclamación universal gracias a la primera temporada de True Detective, de la que fue director y productor ejecutivo, por la que se convirtió en el primer director de ascendencia asiática en ganar el premio Emmy a la mejor dirección de una serie dramática. Su drama de bélico de 2015 Beasts of No Nation protagonizado por Idris Elba, del que fue escritor, director, productor y director de fotografía, también recibió muy buenas críticas en su momento. En 2018 fue nombrado director de Sin tiempo para morir, la 25ª película de James Bond y la última de Daniel Craig como protagonista.

Fukunaga es el primer director americano en dirigir una película de 007 producida por Eon, y el primero en aparecer acreditado como guionista. A partir de un argumento de Neal Purvis y Robert Wade, en el guión aparecen además acreditados Fukinaga y Phoebe Waller-Bridge (Fleabag), aunque se comenta que Paul Haggis y Scott Z. Burns también realizaron revisiones del guión aunque no están acreditados oficialmente.

La película tiene una duración de 163 minutos, la más larga de toda la serie de Bond, y cuenta con fotografía de Linus Sandgren, montaje de Elliot Graham y música del ubicuo Hans Zimmer. Aunque no se han confirmado cifras, se estima que Sin tiempo para morir ha contado con un presupuesto superior a los 250 millones de dólares, una barbaridad para estos tiempos post COVID en los que el público aún no ha retornado a los cines con normalidad. La última película de 007 confía en revertir esta situación, algo que espero suceda, porque realmente necesitamos de buenos blockbusters que lleven de nuevo público a las salas.

Además de Daniel Craig en su última interpretación de James Bond, en Sin tiempo para morir tenemos un casting de oro entre los que encontramos el retorno a la franquicia de Ralph Fiennes como Gareth Mallory / M, Naomie Harris como Eve Moneypenny, Ben Whishaw como Q, Jeffrey Wright como Félix Leiter, Léa Seydoux como Madeleine Swann y Christoph Waltz como Ernst Stavro Blofeld.

Junto a estas caras conocidas, tenemos a las nuevas incorporaciones Rami Malek como Lyutsifer Safin, el villano de la función, la belísima Ana de Armas como la super capaz agente de la CIA Paloma, y Lashana Lynch como Nomi, la nueva agente 00 del MI5 que ha sustituido a Bond en el puesto.

Seis años han pasado desde la decepcionante Spectre (Sam Mendes, 2015), muchísimos para todos los fans de James Bond entre los que me incluyo. Y 15 años desde Casino Royale (Martin Campbell, 2006) el sobresaliente estreno de Daniel Craig como agente 007. Entre medias, la desastrosa Quantum of Solace (Marc Foster, 2008) y la pomposa Skyfall (Sam Mendes, 2012) componen un conjunto de tres películas que no han sabido estar a la altura de las expectativas que se crearon tras Casino Royale.

Saber que estamos ante el última película de Craig en el papel de Bond y que de alguna manera Sin tiempo para morir debe ofrecer un final al arco de la actual encarnación de Bond ofrece un extra de interés que pone el listón de las expectativas no se si imposiblemente alto.

Y para bien o para mal, Sin tiempo para morir resume en una larguísima película lo que ha sido el arco de Daniel Craig como James Bond 007. Una primera hora increíble cuando se centra en entretener, y una última hora ridículamente decepcionante, que se toma demasiado en serio y a la vez está repleta de tópicos, que no ha sabido estar a la altura y me han dejado con una sensación final bastante mala. Si algo hay que achacarle a estas últimas 4 películas es que no ha sabido estar a la altura de la sobresaliente Casino Royale, echando por tierra las expectativas que se habían puesto en el nuevo James Bond.

Por empezar por los elementos positivos, a pesar de haber pasado 6 años desde Spectre y recordarla remotamente, la película te pone al día de una forma modélica, de forma que no sientes que te has pedido nada por no haber visto de nuevo las películas previas. Junto a esto, realmente la primera hora de película me parece que es una pasada, con un prólogo intrigante, un increíble set de acción en Italia que es de lo mejor que hemos visto en estas 5 películas con Craig de protagonista, sumado a la escena de acción en La Havana que es chulísima y en la que el carisma de Ana de Armas se sale de la escala.

Hablando de Ana de Armas, ella junto a Ralph Fiennes, Jeffrey Wright y Christoph Waltz tienen un carisma que traspasa la pantalla. Lo malo es lo poco aprovechados que están. Léa Seydoux como Madeleine Swann, el interés romántico de Bond, me parece que está también bien y trasmite que claramente está enamorada de James, aunque justo por eso la película intenta aportar un matiz ambiguo a su personaje que no llega a funcionar en ningún momento.

Debo decir que me temía lo peor con el personaje de Nomi, la nueva agente 00 que ha sustituido a Bond tras haberse retirado. Sin embargo, realmente creo que Lashana Lynch hace un buen papel y el elemento woke que hayan podido incorporar a su personaje desde luego no molesta ni enturbia la narración en ningún momento. No la veo para protagonizar una película, pero como secundaria hace un buen papel.

Una de las cosas que más me gustan de las películas de Bond y que han hecho que varias generaciones de espectadores nos hayamos enganchado a ellas es la espectacularidad que siempre tienen y los escenarios reales donde se ruedan. Frente a las películas de acción rodadas en decorados interiores, que también hay, con James Bond SIENTES que viajas junto a él a Italia, Londres, Jamaica, La Habana, Noruega… algo que en Sin tiempo para morir no es una excepción. Además, el que las escenas de acción se hayan rodado con cámaras IMAX añaden una escala alucinante, que hace que brillen y sean lo mejor de la película. Comentaba al principio que la película cuenta con un enorme presupuesto superior a los 250 millones de dólares, y la verdad es que lucen en pantalla.

Sobre Daniel Craig y su James Bond hablaré con más detalle al final, pero sólo decir que no tengo problema con la versión de Bond con sentimientos que hemos visto en esta etapa ahora finalizada. Y que visto lo visto, dentro que se ve venir, el final sí tiene un elemento super emocionante que consiguió llegarme.

Intentando ser lo más ecuánime posible, si eso es posible, entiendo que Sin tiempo para morir es un correcto entretenimiento. Al menos eso lo cumplen.

Y llegamos a la parte mala. Por un lado, tenemos una última hora terriblemente mala que se limita a repetir los peores clichés del cine de Bond, lo cual como colofón a 5 películas de Daniel Craig no puede ser más decepcionante, y destruye toda posibilidad que crear un climax final que resulte sorprendente o emocionante.

Hace años se comentaba que Bourne mostraba un nuevo tipo de película de acción que enterraría a Bond. Esto obviamente no ha llegado a suceder, pero el problema no es James Bond o lo que representa, sino unos productores, escritores y directores mediocres que se contentan con repetir esquemas vistos decenas de veces, lo cual visto con los ojos de un espectador de 2021 resulta penoso. Igual de mal, para entendernos, que el enésimo reboot de Terminator y que los productores no se expliquen por qué los espectadores no colaboremos con nuestro dinero. Y lo siento, pero seguir escuchando críticas a Marvel como lo peor del mundo y como están destruyendo el cine, cuando al menos ellos intentan en todas sus películas hacer cosas diferentes mientras aquí 007 se contentan con esta sucesión de tópicos que ya eran viejos en 2002 con Pierce Brosnan, me parece penoso.

Unido a esto, el casting de Rami Malek como el villano Lyutsifer Safin puede ser de largo lo peor de las cinco últimas películas de Bond. Malek no da el perfil de villano, no tiene presencia ni voz que transmita peligro o provoque respeto, y lo que hace este casting más incomprensible es que su personaje tiene una conexión con el interpretado por Léa Seydoux que no funciona ¡porque ambos actores tienen prácticamente la misma edad!, de forma que no te crees bajo ningún concepto eso que te dicen que pasa. Pero peor que el pobre Rami Malek es un personaje penoso que casi no tiene minutos en pantalla con una historia absurda, un plan incomprensible, un intento de relación sentimental inverosímil, una conexión con Bond inexistente y que encima cae en los viejos clichés de «villano que cuenta su plan» y «villano listísimo que se dedica a hacer tonterías absurdas en el tramo final». Realmente, todo mal.

Comentaba que acepto al James Bond con emociones que nos ha mostrado Daniel Craig. Y realmente la parte en la que abre su corazón me parece un gran momento de la película en el que me parece que Craig está muy bien. Sin embargo, globalmente Craig no ha estado a la altura del papel y creo que fue un error de casting total. No tengo problema en saber que esta opinión mía probablemente sea una «unpopular opinion» de libro, pero no se me quita de la cabeza que Craig no es un gran actor, aunque no cabe duda que ha mejorado con los años, ni tiene el carisma que se le supone a Bond. En Casino Royale era peligroso e imprevisible, lo cual fue una novedad bienvenida, pero parte de los problemas de las 4 últimas películas, además de los guiones deficientes, era un protagonista sin el aura que una estrella transmite en la pantalla. Y el caso es que Matt Damon sí lo tenía, aún con la frialdad de Bourne. O Margot Robbie en El Escuadrón Suicida. O Tom Cruise en Misión Imposible. Buenos actores que dan un plus a sus personajes, plus que en mi opinión nunca tuvimos con Craig.

Hablando de seriedad, otro tema a destacar es que Bond triunfa en su primera mitad cuando se centra en entretener con sets de acción «más grande que la vida». Hasta ese momento, la película me estaba gustando. Sin embargo, la última hora y media también falla porque se toma a si mismo demasiado en serio y adopta un tono pomposo y solemne que no acaba de encajar. Y si, el tono de Bond siempre ha sido sobrio y alejado de bromas, pero si no te das cuenta que esa seriedad no puede casar con el concepto de una base secreta en una isla perdida llena de un virus mortal genético, porque esto es un pelín ridículo, estás perdiendo de vista en qué película estás y el objetivo de entretenimiento que ante todo debes buscar.

Y claro que Bond siempre fue sobre bases secretas y villanos desvelando su plan maléfico. Pero eso que se aceptaba en los años 60, 70 y 80 no tiene porqué ser adecuado en 2021. Si a otras de películas de entretenimiento iguales que Bond en la que se enfrentan el bien contra el mal y el bien acaba ganando se les exige que no se limiten a contar «lo de siempre» y aporten elementos novedosos, no entiendo como los productores de Bond piensan que el público queremos ver otro final clónico de 20 películas previas. Lo malo es que si la película hace la taquilla que se espera, el público apoyará con su dinero este «más de lo mismo», lo cual me parece una pena.

Llevamos tiempo leyendo a líderes de opinión machacar la idea que James Bond es un concepto que no tiene cabida en el siglo XXI. No estoy de acuerdo, y creo que puede tener mucho que decir si los productores de verdad apuestan por creativos que de verdad quieran contar historias nuevas, o al menos con enfoques diferentes a lo ya visto y repetido hasta la saciedad.

A continuación añado unas últimas consideraciones CON SPOILERS hablando del final de la película.

La muerte de James Bond está tan telegrafiada desde el momento en que ponen el «5 años más tarde» y el MI6 y el mundo libre han sobrevivido a un mundo sin James Bond defendiéndolo, que de alguna manera se perdió el factor sorpresa. De hecho, no soy de anticipar durante el visionado, pero no se porqué se me encendió una bombilla y me di cuenta que este tiempo transcurrido sólo tiene como función el dar tiempo a Madeleine Swann a dar a luz a la hija de Bond para verla crecidita más adelante.

Realmente la muerte en si está bien filmada y contiene mucha emoción cuando Bond elije morir antes que poner en peligro a sus seres queridos, siendo uno de los pocos grandes momentos de Daniel Craig como Bond. El problema es como digo que nos han machacado tanto con la irrelevancia de Bond y cómo para algunos el personaje no tiene cabida en el siglo XXI, que estaba claro que el retiro no era una opción para él.

En este sentido, que Nomi sea la actual 007 no es un problema real y tiene todo el sentido del mundo, porque es cierto que es sólo un número y el MI6 sigue necesitando operativos que ejecuten sus misiones de campo. Por eso de cara a las próximas películas no hay problema en que 007 sea quien sea, pero obviamente James Bond no puede ser una mujer. Esa sería una línea roja inasumible. Que contraten a Idris Elba, o a un actor de color, asiático, etc… no me supone ningún problema.

Pero volviendo a la película, me asombra para mal que tantos guionistas a priori serios hayan metido mano en el guión y tenga tantos elementos absurdos que hacen saltar la suspensión de credulidad en el momento que la película abandona la primera hora de acción e intenta armar una trama. Empezando por el científico que trabaja para M que crea el virus, todo lo relacionado con el indefinido villano Safin y en general con Spectre. Todo ello regado con detalles ridículos como que Blofeld lleve 5 años en prisión con un ojo biónico que nadie había detectado o pensar que M ha creado un virus mortal que ha podido aniquilar a la raza humana y pueda salir indemne al final de la película. Asusta lo malo que es un guión construido a partir de muchos «porque sis», y que debido al elemento emocional de la historia de amor entre James y Madeleine haya aparentemente mucha gente a la que le parezca bueno. Respetando todas las opiniones, claro.

Cuando se habla para mal de cine «de comité», no hay duda que este Sin tiempo para morir y en general el arco de Daniel Craig como James Bond estaría muy alto en la escala. Igual que casualmente tras el The Dark Knight de Nolan en Skyfall el villano interpretado por Bardem se deja capturar como parte de su plan maléfico para destruir desde dentro al MI6 (y a M / Judy Dench), no me sorprende que tras Vengadores Endgame en la que Tony Stark se sacrifica para salvar al mundo, los productores de 007 hayan optado por esta misma solución para despedir a Daniel Craig del papel de Bond.

Y luego los estudios se preguntarán porqué la gente va cada vez menos al cine. Desde que tengo uso de razón, he visto en el cine TODAS las películas de James Bond, era casi una tradición familiar. Tras 4 películas mediocres que no estuvieron a la altura de Casino Royale, confirmo que no tengo claro que vaya a ver la próxima película de 007. Han perdido a un cliente fiel, si no me la venden bien no creo que vaya a verla.

Comparto el trailer de la película:

Adios, James. Adios, Daniel Craig. Tu etapa prometía pero se fue desinflando, lo que es una pena tremenda. Y ahora, que pase el siguiente.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Seven to Eternity Vol. 3 de Rick Remender y Jerome Opeña (Image Comics)

No conseguí conectar con Seven to Eternity, el comic de fantasía creado por Rick Remender y Jerome Opeña, con color de Matt Hollingsworth. Sin embargo, dado que Remender y Opeña acaban de publicar en USA el final de su historia en el cuarto volumen, me he animado a volver al mundo de Zhal, comprando el tercer volumen que ya no compré en su día. Y lamentándolo mucho, me encontrado más de lo mismo respecto a los dos anteriores volúmenes.

PUNTUACIÓN: 6/10

Volume 3: Rise to Fall.

Adam Osidis recorre un camino velado lleno de elecciones imposibles y compromisos desgarradores. Entre Adán y la cura para su enfermedad debilitante se encuentra el Señor del Cielo Volmer y su sed de venganza contra El Dios de los Susurros. Adam ahora debe proteger al hombre que asesinó a su padre, pero ¿hasta dónde llegará para lograrlo? RICK REMENDER y JEROME OPEÑA llevan el primer capítulo del mundo de Zhal a una conclusión escalofriante.

Este tercer volumen, publicado en USA en marzo de 2019, recopila los números 10 a 13 de la serie regular publicada por Image Comics.

Bajo un concepto a priori de espada y brujería, Seven to eternity es en realidad una historia que gira sobre qué estaríamos dispuestos a sacrificar por salvar a nuestras familias o seres queridos. La historia genera paralelismos sobre el mundo actual, con una sociedad que busca la homogeneidad y lucha contra los que intentan salirse de la norma. E incluso diría que hay una crítica hacia la creciente radicalización de la sociedad americana, que es cada vez más radical y ultraconservadora, llegando a negar verdades científicas como el cambio climático, y aceptando mentiras fragrantes como “post-verdades”.

El primer volumen de esta serie, con los números 1 al 4, se publicó en febrero de 2017, mientras que el segundo, con los números 5 a 9, salió en octubre de ese mismo año. Ya en mi reseña de este segundo volumen, que publiqué en febrero de 2018, comentaba que no me acababa de cuadrar la historia de Remender, que nos estaba metiendo una turra infumable sobre las elecciones morales de una persona y hasta qué punto somos realmente libres. Y lo que es peor, Remender desaprovechaba completamente a Opeña creando unas páginas aburridas que se hacen super pesadas de leer y no ofrecían casi momentos para que Opeña pudiera desatarse y lucirse.

Algún día saldrá alguna entrevista a Remender, o a Opeña, y descubriremos la travesía en el desierto que ha supuesto ver publicado el final de Seven to Eternity varios años después. Lo mismo que pasó con Low, el comic de ciencia ficción de Remender junto a Greg Tocchini cuyo último tomo tardó 3 años y medio en ver la luz. Porque diría que igual que Seven to Eternity aburría a los lectores, tampoco enamoró a Jerome Opeña, al que le costó dios y ayuda seguir con la serie compatibilizando este comic con sus otros encargos en Marvel (y otras editoriales).

Y es que si los 9 primeros números salieron más o menos regulares, aunque con la sensación de casi-estafa que me provocó ver los números 7 y 8 dibujados por James Harren y no por Opeña, tuvimos que esperar un año y medio para que se publicara este tercer volumen en marzo de 2019. 17 meses para un tomo con tan sólo cuatro números USA. Esta espera, sumado al hecho que el comic realmente no me estaba gustando, hizo que no comprara el tercer tomo en su día, ya que además pintaba que este comic se iba a seguir demorando, cosa que se confirmó con el pasar de los meses. Finalmente, el pasado mes de agosto de 2021 se publicó la última grapa de Seven to Eternity, el número 17, con lo que el pasado septiembre salió el cuarto y último volumen, de nuevo con tan sólo 4 números, dos años y medio después de la publicación del tercero. Sin duda, parece que Remender está gafado, o no ha sabido tocar la tecla correcta para mantener interesados a sus colaboradores.

Aunque como digo no conecté para nada con la historia de Remender, saber que la historia finalizaba en el cuarto volumen me animó a comprar este tercer volumen para ponerme al día de cara a la compra del último tomo en cuanto salga, para así poder tener la historia cerrada. Mi afán completista comiquero en acción.

Y entrando a comentar este tercer volumen, ¡qué pena es ver a Remender fallar de esta manera!! Es tristísimo ver como el impresionante diseño de Opeña de los personajes y del mundo de Zhal se van a traste ya que la historia de Remender no consigue enganchar, ni crea ningún vínculo emocional (o de otro tipo) con ninguno de los personajes, haciendo que te de completamente igual su destino.

Parte del problema nuclear de Seven to eternity es que Remender falla en la construcción del protagonista, Adam Osidis. Tenemos un comic casi monopolizado por las elecciones de Adam y su onmipresente voz interior que nos cuenta su cambiante punto de vista, planteando que un héroe de valores inamovibles en el mundo real quizá sería un radical que pone su orgullo por delante de todo lo demás, incluso el bienestar de su propia familia. Sin duda, el Remender más nihilista concentrado en estas páginas, pero sin conseguir transmitir la empatía que sí generan los protagonistas de sus mejores comics, Deadly Class o Black Science. Y claro que el camino del héroe implica caer y levantarse, además de cometer errores, pero en este caso Remender no nos está dando casi nada a lo que agarrarnos.

Junto al problema de Adam Osidis, su relación con Garils, el Dios de los Susurros, es también un agujero negro que convierte la historia en el anti-entretenimiento. Leer este tomo de cuatro números USA y apenas 90 páginas de comic más las páginas iniciales de texto con el diario de Adam se me ha hecho super pesado. Estamos ante un comic bastante aburrido, en líneas generales, al que tampoco acabo de verle sentido al viaje en si de los protagonistas dentro del reino de Zhal, que un minuto está totalmente controlado por Garils para al segundo siguiente pasar a lugares en los que su poder carece de importancia. Por no acertar, no han acertado ni con la geografía del mundo o el viaje que realizan.

No, el título de los supuestos «7 para la eternidad», no es representativo de la historia. De hecho, de estos 7 protagonistas, cada vez quedan menos con vida ya desde el primer volumen, y lo peor es que no puede importarnos menos el destino de sus viajes individuales y la duda sobre si sobrevivirán al final. De hecho, algunas sorpresas y traiciones no acaban de funcionar ya que como digo, Remender no ha conseguido crear personajes tridimensionales que nos creamos para empezar.

En lo positivo, al menos puedo decir que el climax de este volumen sí permite a Opeña lucirse y nos ofrece la épica más-grande-que-la-vida que se espera de un comic de fantasía épica que iba a construir un mundo que mirara de tu a tu a los grandes clásicos del género. Este climax es a lo que me agarro para confiar que al menos Remender va a saber cuadrar el final de la historia. Espero que no me falle.

Y es que como digo, Jerome Opeña en el dibujo con colores del veterano Matt Hollingsworth no podían estar mejor a partir de la historia de Remender. La narrativa de Opeña es una pasada y crea unas viñetas repletas de detalles de un mundo que hubiera podido ser interesante, si hubieran acertado la historia. Como decía al principio, me gustaría encontrar un video en el que Opeña hablara con sinceridad de su experiencia dibujando este comic.

Comparto unas páginas de este tercer volumen:

Definitivamente, Seven to Eternity pinta a que se dirige hacia el calificativo de «comic fallido», y en este tercer volumen sigue sin acabar de ofrecer el espectáculo que los fans esperamos de unos autores con tanto talento. En unas semanas publicaré mi reseña del último volumen, esperando que al menos consigan darnos un final satisfactorio a la historia.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Tierras Rojas de Joe Abercrombie

Joe Abercrombie vuelve a triunfar con Tierras Rojas, novela autoconclusiva ambientada en el mismo mundo medieval fantástico de La Primera Ley. Y aunque me esperaba de alguna manera una novela ¿menor?, Abercrombie vuelve a darme un tortazo de realismo y realidad en toda cara que me ha volado la cabeza.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Shy Sur creía haber enterrado su sangriento pasado, pero tendrá que recuperar algunos de sus viejos hábitos para rescatar a sus hermanos. Comienza la persecución con un par de bueyes y su cobarde padre adoptivo Lamb por toda compañía. Pero Lamb también tiene sus propias cuentas por ajustar… El viaje por las áridas llanuras, marcado por viejas hostilidades, duelos y matanzas, los conducirá a un enfrentamiento con los Fantasmas. Peor aún, les obligará a aliarse con Nicomo Cosca, infame soldado de fortuna, y su abogado Temple, dos hombres de los que nadie debería fiarse.

«Joe Abercrombie sabe describir cada acontecimiento con una facilidad asombrosa como si estuviésemos viendo una película. Un soplo de aire fresco para amantes del género. » La Espada en la Tinta » Para los lectores que aún no conozcan a Abercrombie… ¿a qué esperáis? » Via-News » En su sexta novela Abercrombie rinde tributo al western, pero continúa su misión de arrastrar la fantasía al siglo XXI, con su característica mezcla de crudo realismo, grandes caracterizaciones, escenas de una violencia atroz y villanos que son tan redondos como sus imperfectos héroes. » The Guardian » Ésta no es la fantasía épica de nuestros padres. Abercrombie ha intentado algo muy audaz: ha escrito un western al estilo del periodo clásico de Clint Eastwood pero en el mundo de la fantasía épica. » The Independent » Impresionantes escenas de combates, personajes convincentes… y una prosa expresiva y sarcástica muestran a Abercrombie en su mejor momento. » Publisher Weekly.

Joe Abercrombie es una de las principales figuras de la literatura de fantasía actual. Alianza Editorial tiene publicada la totalidad de su obra, ambientada en el mundo de la trilogía «La Primera Ley»: » La voz de las espadas » , » Antes de que los cuelguen » y » El último argumento de los reyes » (la trilogía propiamente dicha) y sus novelas » La mejor venganza » , » Los Héroes » y » Tierras Rojas » , así como los relatos reunidos en » Filos mortales » .

¡Qué bueno es Joe Abercrombie!! Tierras rojas es un nuevo triunfo narrativo a todos los niveles. Por un lado, obviamente nadie escribe el grimdark como él, de hecho podría decirse sin equivocarnos que él creó este subgénero de la fantasía. Sus cínicas descripciones de todo lo que sucede desde el punto más nihilista y terriblemente certero me tuvieron atrapado desde la primera página. En un mundo en el que la vida no vale nada y sólo puedes luchar por sobrevivir el presente, es muy complicado que nadie se preocupe por la moralidad de sus acciones o si lo que hace está «bien» o «mal». De hecho, todo lo que lleve a la supervivencia un día más debe estar bien sin duda.

Los personajes de Tierras Rojas vuelven a ser sobresalientes. Se habla mucho del grimdark de Abercrombie y eso tapa de alguna manera su brillantez a la hora de construir a personas reales cuyas acciones, por muy terribles que sean, son perfectamente entendibles. Shy Sur es un triunfo total, una joven con una vida duda que ve lo peor de la gente y no confía en nadie que hará todo lo que esté en su mano por encontrar a sus hermanos secuestrados. También Temple me parece una pasada, el eterno cobarde que sigue la corriente porque es lo fácil y pesar de aborrecerle las acciones de su grupo de mercenarios dirigido por Nicomo Cosca, el célebre soldado de fortuna al que hemos visto en novelas previas como La mejor venganza o El último argumento de los Reyes.

Aunque Tierras Rojas es completamente autónoma y autoconclusiva, con un final perfecto que me emocionó, las conexiones con el resto de novelas de La Primera Ley son constantes. La aparición de Caul Escalofríos, por ejemplo, me heló la sangre ante la anticipación de una masacre, y cuando se descubre la identidad de Lamb, el padre adoptivo de Shy que para ella es «una especie de cobarde», literalmente pegué un salto de mi sillón y le hice la ola a Abercrombie por lo bueno que es.

Y además de todo ello, el título de Tierras Rojas alude a los territorios inexplorados vírgenes que se convierten en un baño de sangre con la llegada del mundo civilizado de La Unión, con una crítica evidente al colonialismo salvaje de la cultura anglosajona que masacró a todos los pueblos de lo que ahora es Estados Unidos. Tierras Rojas en muchos sentidos me pareció la versión de Abercrombie de todo el género del western, en la que el pueblo civilizado no sale bien parado precisamente.

En su primera mitad me recordó las películas antiguas con la caravana de pioneros que va en busca de territorios vírgenes que explotar, con personajes de todo tipo que tienen que trabajar juntos para sobrevivir, todo ello pasado por el tamiz de Abercrombie de seres despiadados, traiciones a cada esquina y momentos duros y sangrientos. En la segunda mitad cuando la caravana llega a Arruga, la novela muta y se convierte en un western con dos poderes enfrentados por el control del pueblo, teniendo los miembros de la caravana que elegir el bando o morir en el fuego cruzado. Un pueblo fronterizo lleno a rebosar de putas, borrachos y mierda por todas partes.

No quiero spoilear nada para que podáis disfrutar vosotros la novela, pero además hay momentos super crueles y despiadados sobre la realidad que cuando llega el «progreso», los pueblos autóctonos no tienen ninguna oportunidad y su exterminio acaba siendo un daño colateral inevitable sobre el que lamentarse cinco minutos mientras los personajes cuentan los beneficios obtenidos.

En este sentido, otro detalle que me ha gustado mucho de esta novela es que frente a la fantasía épica tradicional en el que el marco narrativo es siempre el mismo y no cambia, en esta novela se nota el avance del progreso, con unas fuerzas de la Unión que empiezan a utilizar cañones, además de asistir a la creación de fábricas alimentadas de carbón. Este elemento que anticipa la revolución industrial entiendo que será desarrollado por Abercrombie en sus próximas novelas. Y si la Edad Media fue terrible, no quiero ni imaginarme las punkarradas que puede crear a partir de la explotación del pueblo en las fábricas.

Tierras rojas en un triunfo sin paliativos. Junto a Sanderson y Pratchett, cada uno en su estilo, Abercrombie se ha convertido en uno de mis autores favoritos.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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