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Crítica de Seven to Eternity vol. 4 de Rick Remender y Jerome Opeña (Image Comics)

Termina Seven to Eternity en su cuarto volumen, el comic de fantasía de Rick Remender y Jerome Opeña, con color de Matt Hollingsworth, publicado por Image Comics. Y la decepción se confirma.

PUNTUACIÓN: 5/10

Volume 4. The Springs of Zhal.

El viaje de Adam y el Rey del Lodo llega a su fin en los legendarios manantiales de Zhal, que prometen curar al caballero Mosak caído de su aflicción fatal y cumplir la promesa que el Dios de los Susurros le debe. ¿Es una artimaña o una salvación? ¿Valdrán la pena los sacrificios que hizo Adam? RICK REMENDER y JEROME OPEÑA llevan su épica fantasía etérea a una conclusión sorprendente.

Este cuarto y último volumen recopina SEVEN TO ETERNITY #14-17 USA, cuatro grapas publicadas entre noviembre de 2020 y agosto de 2021.

Termina un largo viaje de 5 años, desde que en septiembre de 2016 Rick Remender y Jerome Opeña empezaron a publicar Seven to Eternity en el sello Image. 5 años y tan sólo 17 números. Aquí puedes leer mis reseñas de los volúmenes uno, dos y tres , en las que iba explicando cómo con cada nueva lectura la historia de Rick Remender me encajaba cada vez menos y le decepción iba aumentando.

Llegados al final de la historia centrada en Adam y el Rey del Lodo, hay un elemento principal y es que Remender se ha centrado tanto en los dos protagonistas principales, el «heroe» Adam y el «villano» Rey del Lodo, que no ha creado el más leve atisbo de empatía o conexión con ningún otro personaje, por lo que el final de la historia para muchos de ellos no puede resultar más intrascendente e insatisfactorio. No sólo eso, es que tampoco las sorpresas alrededor del vínculo creado entre ambos resulta satisfactorio, más bien al contrario. Da pena que al final del Rey Barro se convierta en un villano de opereta de «soy malo porque el mundo me ha hecho así, juajuajua!», haciendo que la historia se haya convertido en un bluf total.

Pero peor que es eso es la comprobación que en lugar de la historia de fantasía épica que Remender prometió al inicio de la serie, Seven to eternity ha sido un peñazo moralizante que nos ha traído al Remender más nihilista y desolador. Remender más que nunca transmite su enfado ante nuestra civilización occidental que para él está perdida al estar habitada por dos tipos de personas: los seres grises que se (nos) conforman con las migajas que nos dan las grandes corporaciones que ostentan el poder real, y peor, los que dicen ser salvadores de la patria que no son más que seres egoístas que traicionarán a quien sea para conseguir el poder, mientras nos dicen que todo lo hacen «por nuestro bien». Y frente a estas dos realidades, los pocos héroes verdaderos son apenas hormigas que intentan parar el desbordamiento de un río con palitos y están abocados al fracaso. Joer, se por entrevistas que Remender lo pasó más de joven, pero no hay duda que el pobre tiene un montón de traumas y demonios que intenta exorcizar mediante los comics. Y siendo loable este empeño, la verdad es que en otros comics lo ha hecho con historias al menos entretenidas, cosa que no ha conseguido en este comic.

La verdad es que vine pensando que Seven to eternity iba a ser el típico viaje del héroe, y no tuve problema cuando me di cuenta que muy probablemente estábamos ante un fall-from-grace. Sin embargo, descubrir lo que es realmente el comic y quien es Adam en realidad, que no voy a decir para no chafárselo a nadie que esté esperando que se publique en España, ha sido un bajón super desolador. Y el caso es que había ideas interesante en el comic, como la realidad que a veces nos engañamos a nosotros mismos para justificar lo injustificable, materializando el clásico «el camino al infierno está construido de buenas intenciones». Pero en el caso de este comic, la ejecución de Remender de estas ideas no puede ser más fallida.

A todo esto, ¿a qué vino este nombre de Seven to Eternity? ¿No será el nombre menos adecuado para lo que nos han acabado de contar Remender y Opeña? Como me pasó con LOW, me gustaría que en algún momento los autores explicaran el proceso de creación y cómo cambió el concepto inicial. Si es que eso pasó, que tampoco lo tengo claro.

Hablando del dibujo, Jerome Opeña con colores de Matt Hollingsworth realmente realizan un gran trabajo y nos cuentan la historia de forma modélica, creando un climax widescreen con momentos visualmente super potentes, pero que quedan huecos debido a la deficiente construcción de los personajes de Remender que no han conseguido que calen en nuestro interior. Y en general debido a lo que es en realidad la historia.

Comparto las primeras páginas de este volumen, que como no puede ser de otra manera, lucen espectaculares:

Seven to eternity ha sido una tremenda decepción, lo digo como lo siento. Y la confirmación que hice bien en tomarme un respiro de la obra de Remender, algo que ya me hizo NO comprar Scumbag, su última serie en Image.

PUNTUACIÓN: 5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Seven to Eternity Vol. 3 de Rick Remender y Jerome Opeña (Image Comics)

No conseguí conectar con Seven to Eternity, el comic de fantasía creado por Rick Remender y Jerome Opeña, con color de Matt Hollingsworth. Sin embargo, dado que Remender y Opeña acaban de publicar en USA el final de su historia en el cuarto volumen, me he animado a volver al mundo de Zhal, comprando el tercer volumen que ya no compré en su día. Y lamentándolo mucho, me encontrado más de lo mismo respecto a los dos anteriores volúmenes.

PUNTUACIÓN: 6/10

Volume 3: Rise to Fall.

Adam Osidis recorre un camino velado lleno de elecciones imposibles y compromisos desgarradores. Entre Adán y la cura para su enfermedad debilitante se encuentra el Señor del Cielo Volmer y su sed de venganza contra El Dios de los Susurros. Adam ahora debe proteger al hombre que asesinó a su padre, pero ¿hasta dónde llegará para lograrlo? RICK REMENDER y JEROME OPEÑA llevan el primer capítulo del mundo de Zhal a una conclusión escalofriante.

Este tercer volumen, publicado en USA en marzo de 2019, recopila los números 10 a 13 de la serie regular publicada por Image Comics.

Bajo un concepto a priori de espada y brujería, Seven to eternity es en realidad una historia que gira sobre qué estaríamos dispuestos a sacrificar por salvar a nuestras familias o seres queridos. La historia genera paralelismos sobre el mundo actual, con una sociedad que busca la homogeneidad y lucha contra los que intentan salirse de la norma. E incluso diría que hay una crítica hacia la creciente radicalización de la sociedad americana, que es cada vez más radical y ultraconservadora, llegando a negar verdades científicas como el cambio climático, y aceptando mentiras fragrantes como “post-verdades”.

El primer volumen de esta serie, con los números 1 al 4, se publicó en febrero de 2017, mientras que el segundo, con los números 5 a 9, salió en octubre de ese mismo año. Ya en mi reseña de este segundo volumen, que publiqué en febrero de 2018, comentaba que no me acababa de cuadrar la historia de Remender, que nos estaba metiendo una turra infumable sobre las elecciones morales de una persona y hasta qué punto somos realmente libres. Y lo que es peor, Remender desaprovechaba completamente a Opeña creando unas páginas aburridas que se hacen super pesadas de leer y no ofrecían casi momentos para que Opeña pudiera desatarse y lucirse.

Algún día saldrá alguna entrevista a Remender, o a Opeña, y descubriremos la travesía en el desierto que ha supuesto ver publicado el final de Seven to Eternity varios años después. Lo mismo que pasó con Low, el comic de ciencia ficción de Remender junto a Greg Tocchini cuyo último tomo tardó 3 años y medio en ver la luz. Porque diría que igual que Seven to Eternity aburría a los lectores, tampoco enamoró a Jerome Opeña, al que le costó dios y ayuda seguir con la serie compatibilizando este comic con sus otros encargos en Marvel (y otras editoriales).

Y es que si los 9 primeros números salieron más o menos regulares, aunque con la sensación de casi-estafa que me provocó ver los números 7 y 8 dibujados por James Harren y no por Opeña, tuvimos que esperar un año y medio para que se publicara este tercer volumen en marzo de 2019. 17 meses para un tomo con tan sólo cuatro números USA. Esta espera, sumado al hecho que el comic realmente no me estaba gustando, hizo que no comprara el tercer tomo en su día, ya que además pintaba que este comic se iba a seguir demorando, cosa que se confirmó con el pasar de los meses. Finalmente, el pasado mes de agosto de 2021 se publicó la última grapa de Seven to Eternity, el número 17, con lo que el pasado septiembre salió el cuarto y último volumen, de nuevo con tan sólo 4 números, dos años y medio después de la publicación del tercero. Sin duda, parece que Remender está gafado, o no ha sabido tocar la tecla correcta para mantener interesados a sus colaboradores.

Aunque como digo no conecté para nada con la historia de Remender, saber que la historia finalizaba en el cuarto volumen me animó a comprar este tercer volumen para ponerme al día de cara a la compra del último tomo en cuanto salga, para así poder tener la historia cerrada. Mi afán completista comiquero en acción.

Y entrando a comentar este tercer volumen, ¡qué pena es ver a Remender fallar de esta manera!! Es tristísimo ver como el impresionante diseño de Opeña de los personajes y del mundo de Zhal se van a traste ya que la historia de Remender no consigue enganchar, ni crea ningún vínculo emocional (o de otro tipo) con ninguno de los personajes, haciendo que te de completamente igual su destino.

Parte del problema nuclear de Seven to eternity es que Remender falla en la construcción del protagonista, Adam Osidis. Tenemos un comic casi monopolizado por las elecciones de Adam y su onmipresente voz interior que nos cuenta su cambiante punto de vista, planteando que un héroe de valores inamovibles en el mundo real quizá sería un radical que pone su orgullo por delante de todo lo demás, incluso el bienestar de su propia familia. Sin duda, el Remender más nihilista concentrado en estas páginas, pero sin conseguir transmitir la empatía que sí generan los protagonistas de sus mejores comics, Deadly Class o Black Science. Y claro que el camino del héroe implica caer y levantarse, además de cometer errores, pero en este caso Remender no nos está dando casi nada a lo que agarrarnos.

Junto al problema de Adam Osidis, su relación con Garils, el Dios de los Susurros, es también un agujero negro que convierte la historia en el anti-entretenimiento. Leer este tomo de cuatro números USA y apenas 90 páginas de comic más las páginas iniciales de texto con el diario de Adam se me ha hecho super pesado. Estamos ante un comic bastante aburrido, en líneas generales, al que tampoco acabo de verle sentido al viaje en si de los protagonistas dentro del reino de Zhal, que un minuto está totalmente controlado por Garils para al segundo siguiente pasar a lugares en los que su poder carece de importancia. Por no acertar, no han acertado ni con la geografía del mundo o el viaje que realizan.

No, el título de los supuestos «7 para la eternidad», no es representativo de la historia. De hecho, de estos 7 protagonistas, cada vez quedan menos con vida ya desde el primer volumen, y lo peor es que no puede importarnos menos el destino de sus viajes individuales y la duda sobre si sobrevivirán al final. De hecho, algunas sorpresas y traiciones no acaban de funcionar ya que como digo, Remender no ha conseguido crear personajes tridimensionales que nos creamos para empezar.

En lo positivo, al menos puedo decir que el climax de este volumen sí permite a Opeña lucirse y nos ofrece la épica más-grande-que-la-vida que se espera de un comic de fantasía épica que iba a construir un mundo que mirara de tu a tu a los grandes clásicos del género. Este climax es a lo que me agarro para confiar que al menos Remender va a saber cuadrar el final de la historia. Espero que no me falle.

Y es que como digo, Jerome Opeña en el dibujo con colores del veterano Matt Hollingsworth no podían estar mejor a partir de la historia de Remender. La narrativa de Opeña es una pasada y crea unas viñetas repletas de detalles de un mundo que hubiera podido ser interesante, si hubieran acertado la historia. Como decía al principio, me gustaría encontrar un video en el que Opeña hablara con sinceridad de su experiencia dibujando este comic.

Comparto unas páginas de este tercer volumen:

Definitivamente, Seven to Eternity pinta a que se dirige hacia el calificativo de «comic fallido», y en este tercer volumen sigue sin acabar de ofrecer el espectáculo que los fans esperamos de unos autores con tanto talento. En unas semanas publicaré mi reseña del último volumen, esperando que al menos consigan darnos un final satisfactorio a la historia.

PUNTUACIÓN: 6/10

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¡Saludos a todos!

Reseñas Express Rick Remender: Deadly Class Vol. 6, Seven to Eternity Vol.2 y Low Vol. 4

En las últimas semanas me han llegado los últimos tomos de varias series escritas por Rick Remender y publicadas en los USA por Image Comics. Voy a aprovechar el formato de reseñas express para comentar lo bueno, y lo no tan bueno…

DEADLY CLASS VOL. 6, con Wes Craig y Jordan Boyd

¿De qué va? La nueva clase ha recibido una sangrienta bienvenida a Kings Dominion, ya que el consejo de estudiantes domina brutalmente las aulas. Si no eres parte del grupo dirigente, eres parte del recuento de cadáveres. Mientras tanto, el misterioso pasado de Saya vuelve para perseguirla. Y lejos del derramamiento de sangre están Marcus y María, raros supervivientes de la escuela más letal de la tierra, albergando oscuros deseos de venganza. Este tomo reúne los números 27 a 31 de la serie regular.

Valoración: Deadly Class es una de las mejores series de Image de la actualidad. Tras el baño de sangre del tomo 4, en el pasado tomo conocimos a una nueva clase con personalidades definidas y sorpresas increibles que supieron llenar el hueco dejado por los ausentes. En este sexto tomo seguimos conociendo a estos personajes, con el añadido que Remender vuelve a traer al escenario a Marcus y María tras su sangriento regreso al final del tomo 5. Cada número de Deadly Class trasmite carisma y diversión, de forma que la lectura es casi compulsiva y de un tirón.

En el apartado artístico, Wes Craig y Jordan Boyd mantienen el excelente nivel de calidad, gracias a una excelente fluidez narrativa y una clara definición de cada personaje. No se cuando terminará esta serie, pero si mantienen este nivel por mi pueden alargarla todo lo que les apetezca.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

SEVEN TO ETERNITY  VOL. 2, con Jerome Opeña, James Harren y Matt Hollingsworth

¿De qué va? Adam Osidis y los Mosak continúan su viaje por las malditas tierras de Zhal para entregar a Mud King a la única fuerza capaz de deshacer su dominio sobre su ejército de esclavos mentales. Los susurros de Mud King han convertido a Adam Osidis en el hombre más odiado en Zhal, pero cuando le ofrece a Adam una solución a todos sus problemas, ¿se unirá al monstruo calculador y traicionará a su compañero Mosak por una segunda oportunidad en la vida? Este segundo tomo reúne los números 5 al 9 de la serie regular.

Valoración: Lamento decir que este segundo tomo de Seven to Eternity confirma que el concepto de Remender para esta serie no encaja conmigo. O lo haría si la ejecución fuera acertada. La serie tiene un problema fundamental que es que no es entretenida. Remender y Opeña nos presentan un mundo nuevo de fantasía que debería ser la bomba en lo referido a originalidad y ambientación, y lo único que vemos son diálogos repetitivos que giran alrededor del tema central del tebeo: Cuando todo el mundo cede, mantener tus principios aún a costa de la vida de tus hijos ¿es un signo de fortaleza en tus convicciones, o sólo una muestra de orgullo? A lo que añadiría ¿qué estás dispuesto a sacrificar por tu familia?

Comentaba como positivo de Deadly Class el carisma de los personajes y la fluidez narrativa. Y estos son aspectos que no veo en Seven to Eternity, empezando por su gris protagonista Adam, que sólo parece saber llorar por las esquinas. Incluso Opeña está más flojo que de costumbre, o quizá es porque el guión de Remender no le da para lucirse.

Para hacer las cosas aún peores, encima dos de los cinco números de este tomo no están dibujados por Opeña, sino por James Harren. El caso es que Harren no es un mal dibujante y dibuja un arco cerrado, pero no contar con Opeña parece casi una estafa, teniendo en cuenta que uno de los principales elementos que Image vende para decir que sus series son “mejores” a las de Marvel o DC es porque publican tebeos que cuentan con equipos sólidos que dan una mayor cohesión al tebeo. Cosa que es cierta, por otro lado. Ya se sabe que Opeña no es precisamente rápido, y no me importa que sólo publiquen un tomo al año, pero si cuando se publica el arte no es suyo al 100%, para mi es otro elemento negativo que hace que me vaya a pensar mucho si compraré el siguiente tomo.

PUNTUACIÓN: 6/10

 

LOW VOL. 4, con Greg Tocchini y Dave McCaig

¿De qué va? Tajo regresa a la casa de su familia en Salus, para encontrar una ciudad al borde de la devastación. No hay comida, ni aire, ni esperanza para la última gran ciudad submarina de la humanidad. Ahora, Tajo debe unirse con IO, que oculta un secreto de más de mil años, y Mertali, una valiente sirena de los fosos de gladiadores de Poluma, para luchar por un futuro mejor para todos. Pero la muerte acecha las desoladas calles de Salus, ya que un despiadado asesino no se detendrá ante nada para ver a la ciudad ahogarse en su propia sangre. Un asesino creado por Tajo al que ahora tendrá que enfrentarse por última vez. Recopila los números 16 al 19 de la serie regular.

Valoración: LOW es en muchos aspectos la antítesis de Seven to Eternity. Greg Tocchini me parece mucho peor dibujante y narrador que Jerome Opeña, pero sin embargo, sus página respiran muchísima más personalidad, carisma y originalidad que la última obra de Remender y Opeña.

La historia de LOW gira en torno a la lucha de una familia por tener fe en un futuro mejor incluso cuando todo a su alrededor se derrumba. No puedo calificarla de “entretenida” como Deadly Class, en el sentido de diversión over-the-top, ya que estamos contemplando un sufrimiento sin fin de los protagonistas, que de momento siguen perdiendo lo poco que les queda. Entiendo que Remender utiliza un recurso narrativo de libro como es hacer caer a los protagonistas para poder contarnos a continuación cómo se levantan. Pero llevamos cuatro tomos y no se si nos estamos acercando a la luz. En todo caso, los personajes sí han conseguido que conecte con ellos, y me interesa saber cómo va a continuar la historia, así que no hay duda que seguiré comprando esta serie.

Por cierto, no puedo terminar esta reseña sin comentar un elemento que no me ha gustado nada de este último tomo, y es que sólo recopila cuatro números americanos. Dado que los tomos de Image normalmente agrupan 5 ó 6 números por un precio de 15.99/16.99 US$, Remender nos «cuela» más de 20 páginas de extras con bocetos de Tocchini, cosa que se nota demasiado que no es un «bonus» para los fans sino un relleno que justifique el precio de portada. Si el tomo son cuatro números, ¿por qué no lo publicas como siempre con el comic y las portadas pero con un precio de portada de 9.99 $? Eso hubiera sido lo ético y lo lógico y yo hubiera pagado encantado. En serio, me ha parecido algo tan evidente y saca-cuartos, que me ha molestado bastante. Con el agravante que Remender es uno de los autores de mayor éxito de Image y se supone que está ganando bastante dinero con sus series. Frente a autores como Robert Kirkman que regularmente hace promociones en sus series y aumenta páginas sin repercutirlas en los lectores, este ejemplo de Remender de racanería y de querer explotar a sus lectores me ha decepcionado mucho.

PUNTUACIÓN: 7/10

Y vosotros, ¿seguís estas series escritas por Rick Remender? ¿Qué os han parecido?

Lo mejor del año – Comic

Plantearme un artículo de los mejor del año en el mundo del comic es un trabajo complicado.  No solo por la enorme variedad disponible en la actualidad, sino por la dificultad en la comparación. Es más fácil valorar una serie limitada que cuenta una historia con principio y final que una serie abierta. No obstante, voy a intentar resumir lo más destacado que fui comentando durante el año.

MEDALLA DE ORO PARA LA VARIEDAD

Lo principal para mi de este año que se acaba es que en mi lista de lecturas hay cada vez mayor variedad. Sin duda, hoy más que nunca hay vida lejos de los super-héroes.

Un buen comic de ciencia-ficción que me ha sorprendido muy positivamente este 2017 es Letter 44 de Charles Soule y Alberto Alburquerque. Ciencia ficción con tintes políticos que nada tiene ver con Empress de Mark Millar y Stuart Immonem, o Prophet, de Brandon Graham y Simon Roy entre otros.

También el terror ha tenido su huevo este año con la estupenda Harrow County de Cullen Bunn y Tyler Cooke, o Rachel Rising de Terry Moore, que aunque comenzó muy bien su final fue super decepcionante. Por no hablar de Providence, la nueva obra maestra de Alan Moore junto a Jacen Burrows.

Si hablamos de historias de tinte criminal, he disfrutado el primer volumen de The Fix de Nick Spencer y Steve Lieber, una historia noir con toques de humor, o Kill or be killed, la nueva serie de Ed Brubaker y Sean Phillips que es noir con toques sobrenaturales, o el nuevo volumen de Revival, de Mike Seeley y Mike Norton.

Para 2018 solo espero poder descubrir nuevas series que me enganchen y me sorprendan, y que me permitan descubrir a autores nuevos que no conocía. Lo que me lleva al siguiente punto:

LOS AUTORES SIGUEN MANDANDO.

2017 siguió siendo el año de Tom King. El final de Vision, junto a Gabriel Hdez. Walta fue perfecto y no me extraña que esta obra haya ganado todo lo ganable. Pero también me ha gustado el final de Sheriff de Babylon, junto a Tom King, y su Batman, con varios autores. De cara al nuevo año, tengo su Mr. Miracle, de nuevo con Tom King, muy alto en mi lista de tebeos imprescindibles.

Otros autores importantes para mi son:

  • Rick Remender sigue con sus excelente Black Science junto a Matteo Escalera y Deadly Class, junto a Wes Craig. Low, con Greg Tocchini, y Seven to Eternity junto a Jerome Opeña, están resultando un poco cargantes en su repetición de varias de las obsesiones de Remender sobre la familia, el legado y la lucha frente a una sociedad que impone la sumisión al diferente.

  • Robert Kirkman, con su incombustible Walking dead, su excelente Invencible que está a punto de finalizar, y su entretenida serie de terror Outcast. Para 2018 tenemos nueva serie, Oblivion Song junto a Lorenzo de Filice, que servirá para ocupar el hueco que deja Invencible.

  • Si hablamos de «blockbuster» aplicado al mundo del comic, nadie puede superar a Mark Millar. En 2017 he leído bastantes obras del autor escocés: El segundo volumen de Jupiter´s Legacy con Frank Quitely, Reborn con Greg Capullo, Empress con Stuart Immonem, Huck, junto a Rafael Alburquerque. Además, la compra de su empresa por parte de Netflix invita a pensar no solo que su producción comiquera se va a mantener, sino que veremos en breve más adaptaciones suyas en la pequeña pantalla.

  •  Jeff Lemire sigue dándome alegrías con Descender, junto a Dustin Nguyen, a la vez que ha firmado su primera obra redonda en Marvel, Moon Knight, que ha conseguido quitarme el mal sabor de boca de series como Old Man Logan o Hawkeye.

  • Simon Spurrier sigue sorprendiendo con Cry Havoc, junto a Ryan Kelly, The Spire con Jeff Stokely, y recientemente terminé su excelente serie de Legion, junto a Tan Eng Huat, publicada en la serie X-Men Legacy de Marvel.

MARVEL CONTRAATACA

Las aguas bajan revuelas en el mundo del comic americano. En 2017 se rompe una racha de aumentos de ventas que se inició en 2011. En este contexto, Marvel se encuentra en una guerra abierta con un sector de los consumidores que rechazan las últimas propuestas de la editorial y exigen la vuelta de «sus» personajes clásicos. Aunque podría dar la sensación de que Marvel no pasa por su mejor momento, la verdad es que hay un buen puñado de series muy muy buenas.

Jason Aaron se sale mes a mes con Thor. Y durante este 2017 ha cerrado sus etapas en Doctor Extraño, con Chris Bachalo, y en Star Wars, con varios autores. Aunque también pudimos disfrutar su Marvel Legacy, no hay duda de que en breve conoceremos su nuevo encargo con La Casa de la Ideas. ¿Tal vez el evento de Marvel de las Joyas del Infinito o la nueva serie de Los Cuatro Fantásticos?  Ójala fuera esto último.

Otro autor muy polémico es Nick Spencer. Sin embargo, puedo ya decir que sus dos series de Capitán América y el evento Imperio Secreto han terminado de forma más que satisfactoria.

Mark Waid ha terminado este año su serie de Black Widow, junto a Chris Samnee, y continúa con sus volúmenes en Vengadores y Campeones, con Humberto Ramos.

Pero es que además, este año he podido leer series como Doctor Extraño y los Hechiceros Supremos de Robbie Thompson y Javier Rodríguez, o el final de la etapa de Gerry Duggan en Imposibles Vengadores, que han sido unos comics excelentes. O el final de la etapa de Silver Surfer de Dan Slott y Mike Allred.

No hay duda que la editorial sigue publicando buenos tebeos, lo que falta es buena predisposición por parte de algunos lectores para encontrarlos.

Esperemos que en 2018 el mundo del comic se deje de polémicas absurdas y todos nos centremos en apoyar y disfrutar los comics que nos gustan, y dejar de crear campañas contra lo que no se ajusta a nuestros gustos.

Quiero aprovechar para desearon un muy feliz año 2018, ¡nos vemos el año que viene!!

Feliz 4º Cumpleaños, Starsmydestination

Hoy se cumple el cuarto cumpleaños de mi blog Starsmydestination. Cuando lo empecé en 2013 como parte de un curso online de Community Manager nunca me plantee que pudiera llegar tan lejos, ni que escribir para hablar y recomendar el ocio que me gusta tuviera un carácter tan adictivo.

Hoy que estoy de celebración, aprovecho para echar la vista atrás. Si tuviera que destacar algo por encima de lo demás de estos años, sería el aumento de mi ritmo de publicación. No solo he conseguido mantener las dos entradas semanales el martes y viernes que inicié en 2016, sino que durante estos meses de verano de Julio y Agosto he ampliado una tercera entrada los domingos. Esto es una buena noticia por partida doble, ya que significa que hay mucho y bueno para recomendar, y que tengo tiempo para escribir sobre ello, aunque sea a costa de dormir cada vez menos horas.

Las tres entradas semanales son imposibles de mantener fuera del periodo veraniego, por lo que ya os adelanto que en Septiembre volveremos a la normalidad de 2 posts semanales. Por ello, 2017 será el primer año que supere los 100 artículos publicados.

  • En 2013 de estreno publiqué 15 artículos en los poco más de 4 meses de vida del blog.
  • En 2014, 58, ya con un ritmo semanal.
  • En 2015, 75.
  • En 2016 publiqué 95, acercándome al ritmo de 2 posts semanales.
  • Y a día de hoy llevo publicados 73 artículos en 2017, por lo que si no pasa nada raro, durante Noviembre habré superado la cifra mágica de 100 artículos.

Ya pensando en lo más destacado de 2017, habreis visto que han vuelto las recomendación de libros. Estuve una larga temporada sin que el cuerpo me pidiera novelas, pero gracias a Brandon Sanderson y su saga de los Nacidos de la Bruma (Mistborn) he vuelto a alternar libros y comics. Mi intención es recomendar al menos 1 libro cada mes, y de momento gracias a Sanderson, Jim Butcher, con las Crónicas de Dresden y Codex Alera,  Neil Gaiman con American Gods y Los hijos de Anansi, y Cixin Liu con El problema de los tres cuerpos, ya he publicado 9 artículos en 2017.

Ya estoy con el 2º volumen de Codex Alera y el 4º de Mistborn, por lo que ya os adelanto que sus reseñas no tardarán. Y tengo ya en casa la nueva serie de novelas de Jim Butcher, The Cinder Spires, que el autor sitúa en el género de fantasía Steampunk.

 

En lo referido a televisión, aunque hubieron decepciones como Luke Cage (que no pude acabar de ver), Iron Fist o la 2ª temporada de The Get Down, también sorpresas positivas como Por 13 razones y Legion. En lo referido a animación, me gustaron las primeras temporadas de Trollhunters o Castlevania, la primera para todas las edades y la segunda solo para adultos. House of Cards muestra síntomas claros de agotamiento, mientras que la 4ª temporada de Sherlock o la 3ª de Fargo han sido sobresalientes.

Y en breve comentaré también la séptima temporada de Juego de Tronos, que pinta a cliffhanger brutal, o la serie Defenders de Marvel que se acaba de estrenar en Netflix este fin de semana.

 

Hablando de comics, este año sigue trayendo mucho y bueno que recomendar. Desde la confirmación de Tom King como un escritor superstar gracias a Vision, Sheriff of Babylon, y más recientemente Batman, a los trabajos más actuales de Rick Remender, Seven to Eternity con Jerome Opena o los nuevos volumenes de Black Science con Matteo ScaleraDeadly Class con Wes Graig. Pasando por Mark Millar con su Empress junto a Stuart Immonem, Crononautas con Sean MurphyStarlight con Goran Parlov. O Simon Spurrier con Cry Havoc junto a Ryan Kelly y The Spire con Jeff Stokely.

Dentro del género noir estoy disfrutando varias series que son muy diferentes entre si, como son Kill or be killed de Ed Brubaker y Sean Phillips, The Fix de Nick Spencer y Steve Lieber, y Briggs Land de Brian Wood y Mack Chater. En lo referido a la ciencia-ficción, me han gustado los estrenos de Letter 44 e Invisible Republic. Y si hablamos de terror, tenemos el retorno de Alan Moore a los mitos lovecraftianos con Providence con Jace Burrows, o el segundo volumen de Harrow County de Cullen Bunn y Tyler Crook.

Por último, en lo referido a Marvel, aunque las aguas están bajando revueltas en la Casa de las Ideas, pude recomendar los primeros volúmenes de Black Widow de Mark Waid y Chris Samne; y Moon Knight de Jeff Lemire con varios autores. En el lado negativo, me decepcionó mucho Civil War II de Brian Michael Bendis y David Márquez. Y ya estoy comenzando Imperio Secreto, la culminación de la historia de Nick Spencer del Capitán América agente de Hydra.

 

En lo referido a cine, he recomendado mucho y muy variado cine de todos los géneros en estos ocho meses. Empezaba Enero con Dos buenos tipos, La La Land, Silencio o The Witch. En Febrero llegó Múltiple o Lego Batman, seguido por T2 – Trainspotting , Kong: Skull Island , y el horror de Logan en Marzo. Con Abril la polémica acompañó a Ghost in the Shell, mientras que los primeros síntomas de agotamiento llegaron a la franquicia de Fast & Furious. En Mayo disfruté de las excelentes Guardianes de la Galaxia Vol. 2 y The Handmaiden, y la correcta John Wick 2. Aproveché Junio para ponerme al día de películas atrasadas con Captain Fantastic y Thirst, y en Julio llegó mucho y bueno, con Okja, Baby driver, War for the planet of the apes y Dunquerke, con la única decepción de Wonder Woman. Y por último Agosto, la diversión volvió a Marvel con Spiderman: Homecoming.

Además, tras un horrible Agosto cinematográfico, el final de año llega con muchos estrenos super apetecibles, como Detroit de Kathryn Bigelow, Kingsman 2, Blade Runner 2 de Dennis Velleneuve, Mother de Darren Aronosky, Thor; Ragnarok, o el Episodio VIII de Star Wars.

Por último, quiero aprovechar también para daros las gracias a vosotros, los lectores. Las redes sociales han traído cosas malas, pero sin duda lo mejor es la capacidad de conectar a personas de diferentes lugares del mundo, y poder hablar de lo que nos gusta.  Espero que mis comentarios sean entretenidos y que sigas teniendo motivos para volver a este blog semana tras semana.

¡Saludos!!