Crítica de Battlestar Galactica temporada 3 (Prime Video)

La tercera temporada de Battlestar Galactica disponible en Prime Video es de largo la mejor hasta la fecha. La serie creada por Ronald D. Moore ha elevado el nivel de calidad y pone el listón muy alto de cara a la cuarta y última temporada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras el enorme cliffhanger al final de la segunda temporada, esta tercera arranca con las consecuencias de la ocupación Cylon de New Caprica, y durante los 19 episodios de esta temporada van a pasar un montón de cosas. El canal Sci-Fi estrenó esta tercera temporada en octubre de 2006, terminando su emisión en marzo de 2007.

Ronald D. Moore y David Eick repitieron como productores ejecutivos, Moore escribió el episodio piloto, que fue dividido en dos: Ocupación / Precipicio, mientras que Eick escribió sólo uno. El resto de escritores de esta temporada fueron: El también productor Mark Verheiden escribió 4 episodios, al igual que Bradley Thompson & David Weddle. Anne Cofell Saunders (2), Michael Angeli (3), Michael Taylor (3) y Jane Espenson (2) escribieron el resto.

En la dirección tenemos a Michael Rymer, (7 episodios), Sergio Mimica-Gezzan (el episodio piloto), Robert Young (2), Félix Enríquez Alcalá (2), Jean de Segonzac (1), Bill Eagles (1), Michael Nankin (2), Edward James Olmos (1), Rod Hardy (1) y Wayne Rose (1).

A estas alturas de la serie no hay nuevas incorporaciones en el reparto, repitiendo los habituales Edward James Olmos (Comandante Adama), Mary McDonnell (Presidenta Laura Roslin), Katee Sackhoff (Kara «Starbuck» Thrace), Jamie Bamber (Lee «Apollo» Adama), James Callis (Gaius Baltar), Tricia Helfer (Número 6) Grace Park (Número 8, Sharon «Athena» Agathon), Michael Hogan (Coronel Saul Tigh), Aaron Douglas (Jefe de Mantenimiento Galen Tyrol), Tahmoh Penikett (Karl «Helo» Agathon, marido de Sharon), Nicki Clyne (Cally Henderson Tyrol, esposa de Galen), Kandyse McClure (Anastasia Dualla, esposa de Apollo), Alessandro Juliani (Felix Gaeta), Donnelly Rhodes (Doctor Sherman Cottle), Callum Keith Rennie (Múmero 2, Leoben Conoy), Lucy Lawless (Número 3, D’Anna Biers). Dean Stockwell (Número 1, John Cavil), Matthew Bennett (Número 5, Aaron Doral), Rick Worthy (Número 4, Simon), Michael Trucco (Samuel T. Anders, marido de Starbuck) y Richard Hatch (Tom Zarek).

Tengo que reconocer que cuantos más episodios de Battlestar Galactica veo, más me gusta todo. Lo que más me gusta es que aún siendo una ciencia ficción de temática espacial, está planteada desde los personajes, construyendo unas personas complejas que fallan y se equivocan casi tanto como aciertan, pero que intentan mantener la humanidad aún en las situaciones más extremas. Un buen ejemplo de esto son los personajes de Adama y la Presidenta Roslin, que aún con la mejor de las intenciones se muestran demasiado intransigentes y con un temperamento explosivo (en el caso de Adama), algo que no es lo más deseable en la persona al mando. Unido a esto, me gusta que Ronald D. Moore y los guionistas enfrenten a todos los personajes a cuestiones morales en los que no hay una solución fácil en blanco y negro, al estar todo presentado en diferentes tonos de grises.

Otro elemento muy chulo es la construcción de unos Cylones humanos que tienen los mismos sentimientos y dudas que los seres humanos “normales”. Además, su propia fe y la creencia en la existencia de un Dios Verdadero que les tiene preparado un destino aporta un toque religioso y de fe a una historia que en principio era sólo de ciencia ficción, el clásico humanos buenos contra robots malos. Porque por un lado los humanos no son tan buenos para empezar, mientras que los Cylones son mejores y tienen más sentimientos que lo que los humanos quieren pensar.

La tercera temporada de Battlestar Galactica me ha encantado además porque pasan un montón de cosas y el statu-quo cambia (de nuevo) completamente. Además de la historia general de la búsqueda de la Tierra mientras son perseguidos por los Cylons, creo que me han gustado incluso más los episodios individuales centrados en algunos de los personajes. Por ejemplo, 3×14 “The Woman King”, en el que Helo investiga un aumento de muertes dentro de una secta que no acepta los tratamientos médicos, o 3×16 “Dirty Hands” en el que el Jefe Tyrol desafía a Adama con una huelga cuando descubre las condiciones laborales y de vida de algunos trabajadores de la flota. Hay un montón de momentos super emocionantes en esta temporada, y lo mejor es que casi todos los personajes tienen su momento durante la serie.

Emocionalmente, Galactica está construida alrededor del triángulo formado por Adama, su hijo Apollo y Starbuck. La relación amorosa entre estos últimos a pesar de estar ambos casados con Dualla y Anders respectivamente marca gran parte de la temporada, además de descubrir que Starbuck tiene un destino importante reservado para ella, si sobrevive para contarlo, mientras que Apollo se debate por un conflicto interno entre lo que se espera de él y lo que su corazón le pide.

Además de Starbuck, Gaius Baltar tiene también su parte de figura mesiánica, primero para los Cylons y luego para una parte de la sociedad humana, y ambos sirven para afianzar la parte religiosa y filosófica de la serie, que estoy seguro que va a jugar un papel fundamental en la resolución de la historia.

Una parte importante de la trama de la primera y segunda temporadas se construía a partir de la paranoia de no saber quien era un Cylon. Desde el principio se supo que habían 12 modelos diferentes, y poco a poco fuimos conociendo a 7. Sin embargo, la identidad de los “Final 5” era un misterio incluso para los Cylons, de forma que saber su identidad y saber qué papel van a jugar en el destino al que aspiran los seres robóticos también plantea cuestiones interesantes a lo largo de esta tercera parte. De hecho, el descubrimientos de algunas de estas identidades ha provocado u shock bestial.

Quizá, por ponerle un pero, encuentro realmente cargantes las interpretaciones de Katee Sackhoff (Kara «Starbuck» Thrace) y James Callis (Gaius Baltar). El caso es especialmente sangrante con Starbuck que realmente su papel esta temporada es estar borracha (más que de costumbre) y llorar por las esquinas. Entiendo que Cackhoff interpreta lo que la piden, pero me parece demasiado over-the-top en todo momentos y más que lástima, me provoca incluso rechazo. Diferente es el caso de James Callis, al que le veo 100% metido en la piel de Baltar, pero con su cara aluciada la mayor parte del tiempo no me lo creo ni empatizo con su función de Mesías de ambos bandos.

En todo caso, Battlestar Galactica me parece una super seriaza que nos está enseñando que no hay una forma única e inalterable de ser “humano”, algo que cada vez veo más claro que es una metáfora de las diferencias raciales y la lucha para eliminar las desigualdades y la discriminación racial, algo que lamentablemente aún existe en los Estados Unidos y que está de triste actualidad.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Battlestar Galactica se ha ganado a base de calidad su fama como una de las mejores series de ciencia ficción de la historia de la televisión. Esta tercera temporada ha subido el listón muy alto y espero que la conclusión en la próxima temporada esté a la altura. En todo caso, estoy disfrutando muchísimo el camino recorrido.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Kick-Ass: La chica nueva de Mark Millar y John Romita Jr.

Mark Millar es una fábrica de éxitos en el mundo del comic mainstream americano. Y su ampliación del mundo de Kick-Ass con su nueva serie La Chica Nueva junto al histórico dibujante John Romita Jr. ofrece una de sus lecturas más acertada de los últimos tiempos.

PUNTUACIÓN: 8/10

Kick-Ass está patrullando las calles, dispuesto a eliminar a los peores criminales de Nuevo México. Pero hay un nuevo rostro bajo esa vieja máscara, una nueva figura bajo el famoso traje de neopreno verde y amarillo. Una soldado que regresa de los horrores de la guerra para encontrar que lo único que le espera es una nueva batalla en las calles de su ciudad. Una heroína que trabaja como camarera de día y lucha contra el crimen de noche. Una nueva KICK-ASS, con una familia que alimentar y un barrio en su ciudad natal que tiene que limpiar. Conoced a la sargento PATIENCE LEE, nuestra nueva superheroína favorita. ¿Podrá esta madre soltera hallar el equilibrio entre la vida familiar con las exigencias que conlleva ser una vigilante que combate el crimen? ¿O acaso esta cruzada que ha emprendido contra pandilleros y asesinos tendrá unas consecuencias terribles para ella?

Dentro del mundo del comic, Mark Millar es sinónimo de éxito. Ha llovido mucho desde sus Ultimates, Civil War o Old Man Logan para Marvel. Tras convertirse en una de las figuras clave de Marvel, su salto a los comics de creación propia nos ha ofrecido comics super icónicos que adquierieron una gran repercusión mediática al ser adaptados a la gran pantalla: Wanted, Kingsman y el comic que tenemos entre manos: Kick-ass.

Tras estos comics y tras saltar a Image tras crear su propio sello Millarworld, ha conseguido reunir a un autentico all-star de los principales dibujantes del medio debido a las perspectivas de crear un comic de creación propia que les ofrezca enormes beneficios: Jupiter´s Legacy con Frank Quitely, Crononautas con Sean Murphy, Starlight con Goran Parlov, Reborn con greg Capullo, The magic order con Olivier Coipel o Empress con Stuart Immonem, entre otros. Todas estas series has resultado un importante éxito de ventas, y la compra de Millarworld por parte de Netflix ha aumentado las posibilidades de ver en imagen real todas estas historias.

John Romita Jr. es uno de los dibujantes míticos de Marvel desde finales de los años 70 que es historia viva del comics gracias a sus etapas en The Amazing Spiderman, Daredevil o Uncanny X-Men entre muchas otras. Pocos son los personajes que no ha tocado: Iron Man, Vengadores, Thor, Punisher, Cable… Más recientemente, con su fichaje por DC Comics, ha podido aportar su esencia a Superman, demostrando que con el tiempo suficiente sigue estando en plena forma.

En el lejano 2008, Millar y Romita crearon Kick-Ass dentro del sello Icon de Marvel Comics, creado para que los autores estrella de la casa pudieran crear sus propios comics sin tener que abandonar Marvel, de forma que la Casa de las Ideas evitó durante unos años que Millar o Brian Michael Bendis se fueran a Image, cosa que acabó sucediendo.

Kick-Ass sorprendió a propios y extraños por su idea de partida, mostrar como sería un superhéroe adolescente en el mundo real, planteado como un comic super punki con grandes dosis de hiper violencia. Tras varias miniseries y un spin-of de Hit-Girl, probablemente el personaje más popular, en 2018 Millar y Romita plantearon la siguiente fase de la historia, con la presentación de la nueva protagonista, la veterana de Afganistán Patience Lee, y un cambio de ubicación, cambiando del Nueva York original a un Nuevo México asediada por el crimen.

Esta primera miniserie de 6 números con “La Chica Nueva” cumple con nota en todo lo que plantea y ofrece como no puede ser otra forma un estupendo entretenimiento. Narrativamente hablando, Patience Lee es una mina de oro. Soldado vetarana de Afganistán, madre soltera que intenta ganarse la vida y cuidar de sus hija tras ser abandonada por su marido, Lee es una mujer dura y pragmática, que tiene un fuerte sentido de la moralidad pero que no dudará en hacer lo que haga falta para que su hija no pase hambre. Y ante la injusta realidad que hace que los criminales ganen mucho más que la gente honrada, Lee decidirá convertirse en una especie de Robin Hood moderno, atacando a los criminales y vaciando su cartera, lo que la va a crear numeros enemigos.

El guión de Millar es perfecto en ritmo, caracterización y tensión creciente que estallará en los dos últimos números. Y si el guión está perfecto, no menos brillante está John Romita Jr, creando a una protagonista super icónica y reconocible, ofreciendo una narrativa perfecta que sabe amplificar la sensación de tensión y consiguiendo impactarnos en los momentos de hiper violencia. Es inevitable que los plazos de entrega o falta de ganas hayan provocado en Superman y en su última etapa en Marvel algunos comics muy flojos, pero este no es el caso de este arco de Kick-Ass, que nos devuelve al mejor Romita Jr. de siempre.

En este comic, Peter Steigerwald es el encargado de entintar y colorear a Romita Jr. y me parece un acierto total, al respetar la fuerza de los lápices de Romita Jr. sin enmascararlos con su propio estilo, contribuyendo a que este comic sea todo un éxito.

Es cierto que narrativamente Millar no inventa nada y si nos fijamos realmente está utilizando un esquema básico del cine de acción que hemos visto cientos de veces,el forastero que llega tras estar años alejado de casa que se encuentra un mundo dominado por criminales, pero lo cierto es que no tengo problema en que Millar use esta “plantilla” si el resultado final es tan potente como este. Y además, Millar sabe dotar a la historia de unos giros y una caracterización que consigue que no parezca otro comic copiado de cientos de películas y obras previas.

Además, gracias a su excelente climax, Millar y Romita me han dejado con ganas de seguir leyendo las aventuras de esta nueva Kick-Ass. De hecho, descubrir que Millar y Romita han pasado el testigo a Steve Niles y Marcelo Frusin, autores de la siguiente miniserie, me da provocado un pequeño bajón, aún sabiendo que Niles y Frusin aseguran un alto standard de calidad.

Kick-Ass: La Chica Nueva es un estupendo comic bien escrito y notablemente dibujado que muestra la fuerza de unos autores que buscan ofrecer lo mejor de ellos mismos. Un comic super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de The Babysitter: Killer Queen de McG (NETFLIX)

The Babysitter fue una de las sorpresas de Netflix nos regaló en 2017, una divertida serie B que ofreció un estupendo entretenimiento sin complejos lleno de gore y puntazos over-the-top. Tres años después nos llega esta secuela que lamentablemente no sabe estar a la altura de su predecesora.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Dos años después de derrotar a la secta satánica liderada por la niñera Bee, Cole trata de olvidar su pasado para centrarse así en sobrevivir al instituto. Cuando viejos enemigos regresan, Cole no tendrá más remedio que volver a enfrentarse a las fuerzas del mal. (FILMAFFINITY)

McG (Los Ángeles de Charlie 1 y 2, Terminator Salvation) vuelve a dirigir esta secuela de su divertida The Babysitter, estrenada también en Netflix. Dan Lagana escribe el guión basado en los personajes creados por Brian Duffield, a partir de una historia suya junto a Brad Morris, Jimmy Warden y el propio McG.

La película cuenta con fotografía de Scott Henriksen, montaje de Martin Bernfeld y Música de Bear McCready.

La película está protagonizada por Judah Lewis como Cole, el joven chaval de la primera película que ha crecido y tiene muchos problemas en el instituto al no conseguir que le creyeran sobre lo que pasó en la primera parte. Repite también papel Emily Alyn Lind como Melanie, la vecina de Cole que es su única amiga del intituto y le invitará a una fiesta de fin de semana. El único personaje nuevo de importancia es Jenna Ortega como Phoebe, una nueva estudiante con aspecto de ser una troublemaker que llega al instituto y se verá metida en todo el meollo.

Aunque parezca mentira, repiten en la película Samara Weaving como Bee, la Babysitter del infierno de la primera parte, junto a sus compañeros de crímenes, Robbie Amell como Max, Hana Mae Lee como Sonya y Bella Thorne como Allison.

McG describió esta The Babysitter: Killer Queen como inspirada en Fausto, pero con bromas ridículas como si fuera una película de Mel Brooks, lo cual no tendría nada de malo si se hiciera bien. Y no voy a alargarlo más de la cuenta, esta película no es buena. No es buena ni como entretenimiento descerebrado.

La primera película partía de una premisa simple que fue desarrollada de forma muy chula, como un montón de puntazos, mucha sangre y un sentido del humor negro que encajaba muy bien con el tono que se quería transmitir. Sin embargo, esta continuación juega a romper con la mayoría de elementos que funcionaron en dicha película sin ofrecer nada mejor, creando un festival de auto referencias chuscas y unos giros ridículos hasta decir basta.

De hecho, los primeros 20 minutos de película, justo hasta el primer giro, sí consiguen recuperar el feeling y toques de humor de la primera película, pero acaban yéndose al traste por el deficiente guión y una puesta en escena chusquera. La primera película jugaba muy bien construyendo al tensión de forma que el climax de sangre y muerte fue una chulada y la guinda de un pastel bien realizado. Sin embargo, esta Killer Queen sufre desde el primer momento de «secuelitis», intentando ser más divertida, más over-the-top, más sangrienta pero sin crear ningún ancla emocional que haya que nos interesa nada de los que está pasando. Además, los momentos aún más sangrientos que la anterior fracasan, además de por todo lo anterior, por un CGI infame que canta a la legua.

Además, durante el visionado hay varios momentos de bromas privadas que sólo les hacen gracia a ellos que hacen aún más difícil conectar con la historia, como unas escenas de baile a mitad de película o el traje de pana que Cole lleva al instituto (inspirado en el cine de Wes Anderson) que solo sirve para crear una referencia vacía que no aporta nada y rompe la idea inicial de la película sobre que Cole era un chaval normal que se ve metido en una situación anormal.

The Babysitter: Killer Queen es una mala película bajo casi cualquier punto de vista. De hecho, su estreno en Netflix la va a permitir alcanzar un público mucho más ámplio del que merecería, y se une a la montaña de películas y series montoneras de usar y tirar del canal de streaming, que sigue más empeñado en inundarnos de contenidos, aunque estos no sean de demasiada calidad.

Comparto el trailer de la película:

The Babysitter: Killer Queen es una película muy, muy floja que cuesta de disfrutar incluso apagando el cerebro y poniéndolo en modo “entretenimiento descerebrado”. Netflix lleva una racha terrible, o quizá soy yo que no acabo de seleccionar correctamente qué ver.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

 

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Crítica de Conan: La guerra de la serpiente 2 y Salvajes Vengadores 11

Este mes de septiembre Panini continúa las aventuras de Conan en el Universo Marvel, y hoy voy a aprovechar para compartir mis impresiones de los números de septiembre de Conan: La guerra de la serpiente y Salvajes Vengadores.

 

CONAN: LA GUERRA DE LA SERPIENTE 2, de Jim Zub, Stephen Segovia, Luca Pizzari y Vanesa del Rey

James Allison morirá pronto. Pero no es su primera muerte. Ha vivido muchas vidas, en muchos lugares. Vidas que recuerda con todo detalle. Pero, después de que un dios anciano llegue hasta él a través del tiempo, comenzará una búsqueda que abarca varias eras. Set planea desatar la oscuridad sobre la existencia, y sólo Conan el Bárbaro, Solomon Kane, Agnes la Negra y el Caballero Luna pueden detenerlo.

Este número recoge los números 2 y 3 USA.

El crossover de Conan el Bárbaro, Solomon Kane, Agnes la Negra y el Caballero Luna cruza ya el ecuador, y Jim Zub se mantiene dentro de los tópicos de este tipo de cruces. Si el primer número sirvió para presentar a los protagonistas y la amenaza de Set, en este segundo número español vemos a los héroes divididos en parejas, Conan y Agnes en la Era Hiboria y Solomon y Caballero negro en el siglo XVII, combatiendo a Set en diferentes momentos temporales, de cara a una más que segura reunión de los 4 héroes en el climax final. Todo esto unido con un estupendo giro que cambia todo lo que pensábamos que conocíamos. Narrativamente, Zub no inventa ninguna rueda pero ofrece una historia sólida y un más que correcto entretenimiento con los personajes creados por Robert E. Howard.

Con lo que no estoy nada contento es con el penoso baile de dibujantes que estamos viendo en esta serie. Por un lado tenemos a Vanesa del Rey para las páginas de James Allison, el narrador de la historia. Pero si Scott Eaton dibujó el primer número, en este segundo número vemos que Stephen Segovia dibuja el segundo comic USA y Lucca Pizzari el tercero. Segovia tiene un estilo similar al de Eaton y ofrece una buena narrativa, aunque le veo un pelín por debajo. Sin embargo, al que veo mucho peor es el dibujante italiano Lucca Pizzari. Pero, más allá de si un dibujante es mejor o peor que los demás, estamos ante una miniserie de cuatro números USA que de momento ha tenido 3 dibujantes para tres números, y compruebo que Ig Guara va a dibujar el último. Esto es una vergüenza se mire por donde se mire y me toca mucho la moral, porque ¿en serio costaba tanto dar a un único dibujante margen suficiente para dibujarlo todo?

La sensación de que a Marvel le da igual quien dibuja sus comics es penosa, así como comprobar que no intenta dar ni la más mínima integridad artística porque debe creer que a los lectores también nos da igual. Y me da rabia estar colaborando con mi dinero a que esto suceda y pueda continuar en próximas series.

Tenía suficiente curiosidad con este concepto como para comprar este comic, sobre todo pensando que eran sólo 3 grapas. Sin embargo, este baile de dibujantes me ha robado toda la ilusión que la idea de Zub pudiera tener. Qué pena.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

SALVAJES VENGADORES 11, de Gerry Duggan, Greg Smallwood, Chris Claremont y John Romita Jr.

La amenaza de Kulan Gath reúne al Doctor Extraño y Magik. El destino del mundo descansará sobre lo que descubran. Reedición de The Uncanny X-Men #190 y 191 USA, con una nueva secuencia que sitúa sus acontecimientos en el contexto actual.

Este número contiene Savage Avengers 0

Este número de Salvajes Vengadores es un reprint más o menos encubierto de dos de los números más míticos de los X-Men, publicados en USA en 1985. Yo tengo los comics de Forum que publicaron esta historia en España, y dado que estamos hablando de unos comics super antiguos de hace más de 30 años que es probable que muchísimos lectores no conozcan, no veo mal que Marvel haya optado por incluirlos en estos Salvajes Vengadores que plantea la nueva incursión de Kulan Gath en el Universo Marvel contemporáneo.

Las páginas de Duggan con el dibujante Greg Smallwood están correctas, dentro que se nota que son un relleno para justificar la reedición. En todo caso, sólo por no tener que buscar estos comics en mi biblioteca de números antiguos, no me ha parecido mal comprar este comic y así poder tener junto todo este arco de Kulan Gath. Además, reconozco que fácil hacía ¿20 años? desde la última vez que lo leí, así que casi hasta agradezco la excusa.

Lo malo, es que compruebo que el próximo número va a ser un tie.in con Imperio, y dentro que voy a comprar el evento principal, me da una pereza enorme que me interrumpan esta historia para meter una historia de relleno que no aporte nada o casi nada al evento principal.

PUNTUACIÓN: 6/10

 

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Crítica de El diablo a todas horas de Antonio Campos (Netflix)

El director Antonio Campos adapta para Netflix la novela El diablo a todas horas del escritor americano Donald Roy Pollock, un drama en la américa rural tras la segunda Guerra Mundial con un reparto coral muy interesante.

PUNTUACIÓN: 6/10

Desesperado por salvar a su mujer, Willard Russell (Bill Skarsgård) convierte sus oraciones en un sacrificio. Las acciones de Russel llevan a su hijo Arvin (Tom Holland) a pasar de ser un niño que sufre abusos en el instituto a convertirse en un hombre que sabe cuándo y cómo ha de pasar a la acción. Los acontecimientos que se dan lugar en Knockemstiff (Ohio) desatan una tormenta de fe, violencia y redención que se desarrolla a lo largo de dos décadas. Basada en la novela homónima de Donald Roy Pollock.

Antonio Campos es un director americano de origen brasileño. Previamente a esta película había dirigido Afterschool (2008), Simon Killer (2012) y Christine (2016). Para esta adaptación cinematográfica de la novela de Donald Roy Pollock, además dirigir ha escrito el guión junto a su hermano Paulo.

El diablo a todas horas es un drama rural de 138 minutos que cuenta con dirección de fotografía a cargo de Lol Crawley, montaje de Sofía Subercaseaux y música de Danny Bensi y Saunder Jurriaans. Además, a modo de curiosidad, el propio Donald Roy Pollock puso su voz para hacer de narrador de la historia.

El reparto coral de El diablo a todas horas está encabezado por Tom Holland como Arvin Russell, un adolescente que sufrió un drama familiar en su niñez, y Robert Pattinson como el Pastor Teagardin del pueblo de Coal Creek, en la Ohio rural.

Otros protagonistas son Bill Skarsgård como Willard Russell y Haley Bennett como Charlotte Russell, los padres de Arvin. Willard y Charlotte se conocen en la localidad de Meade, donde también se conocerán Carl Henderson (Jason Clarke), un fotografo en paro y su futura mujer Sandy (Riley Keough), que trabajaba en el mismo restaurante que Charlotte. Carl y Sandy se convertirán en asesinos en serie por la zona, mientras el hermano de Sandy, el Sheriff corrupto Lee Bodecker (Sebastian Stan) mirará hacia otro lado.

Tras morir la familia de Helen Hatton (Mia Wasikowska) en un incendio, irá a vivir con Emma Russell (Kristin Griffith), madre de Willard y abuela de Arvin. La hija de Helen Lenora (Eliza Scanlen) se convertíra en hermana adoptiva de Arvin cuando ambos niños pierdan a sus padres y tengan que vivir con Emma.

Como puede apreciarse, la historia es bastante compleja y coral, y he intentado ofrecer los datos esenciales de los principales personajes a grandes rasgos, evitando spoilear aspectos importantes de la trama, para no fastidiaros el visionado en caso que la vayáis a ver aprovechando que está disponible en Netflix.

El diablo a todas horas es una correctísima película cuyo principal problema es que intenta ser demasiado fiel a la hora de trasladar a imágenes la historia de Donald Roy Pollock, olvidándose de un elemento esencial como es plantear una tensión dramática o que los personajes transmitan emoción o empatía al espectador. Es por esto que la película me ha parecido correcta en todo pero sin nada destacable.

Tom Holland realiza un buenísimo trabajo como un hijo torturado por su pasado que decide tomar las riendas de su destino. Su seria y estoica interpretación es perfecta para alejarse de los clichés que intentan encasillarle en el Peter Parker para el universo Marvel, un héroe puro en aventuras para toda la familia repletas de humor. Holland es un niño criado con una férrea educación religiosa con un padre que le enseña a cobrarse el ojo por ojo, no a poner la otra mejilla, y los dramas que vivirá le provocará un profundo sentimiento antireligioso. En todo caso, aunque veo bien a Holland y para mi es lo mejor de la película, también hay que destacar que su personaje es todo frialdad y, al igual que el resto del reparto, no consiguen transmitir una emoción genuina.

La figura de Robert Pattinson como el Pastor Teagardin sirve para confirmar el elemento clave de la película y entiendo que de la novela, que es la nefasta influencia que la religión ha provocado en la sociedad americana. No es sólo que los curas / evangelistas sean figuras criminales que han provocado un daño profundo en generaciones enteras de creyentes, sino que además la fe ciega de la gente común les convertía en presa fácil de depredadores amparados bajo el cristianismo, que ademán acaban sufriendo una profunda frustración cuando la fe no provea las soluciones materiales ante las injusticias de la vida.

Pattison, al igual que todo el reparto, realiza un buen trabajo y hay que aplaudir su empeño en abordar personajes complejos e incluso negativos. Si embargo, todas las interpretaciones y en general la película pecan de ser muy planos, todo provocado por un equivocado enfoque, creo yo, del director Antonio Campos. Aunque hay momentos muy duros durante la película con el destino de varios personajes, no llegan a impactar como deberían en el espectador debido a una realización plana e impersonal.

Otro elemento que juega en contra de la película es que al tratarse de una historia coral en la Ohio rural narrada a lo largo de varias décadas, Holland, que para mi es lo mejor de la película, tarda más de 45 minutos en aparecer, lo cual lastra también algo el visionado.

Dado que la película se ha estrenado en Netflix, no hay problema en animarse a verla, aunque entiendo que es una pena que el director Antonio Campos no aproveche la truculenta novela de Donald Roy Pollock y el maravilloso casting que ha reunido para firmar una mejor película.

Comparto el trailer de la película:

El diablo a todas horas es una correcta película que sin embargo se me queda corta por la falta de tensión o emoción. Una buena muestra de lo difícil que es hacer una película “buena” debido a los numerosos elementos que intervienen, de forma que en este caso “ser fiel a la novela” no fue suficiente.

PUNTUACIÓN: 6/10

 

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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros