Archivo de la etiqueta: Batman

Crítica de Justice League (2017) de Zack Snyder y Joss Whedon

Siguiendo con mi repaso cronológico a la filmografía de Zack Snyder, hoy me toca hablar de la polémica Justice League de 2017, película que Snyder abandonó al no aceptar los cambios que le exigían los productores de Warner y que tuvo que terminar Joss Whedon tras unos extensos reshoots que modificaron el metraje original.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Motivado por la fe que había recuperado en la humanidad e inspirado por la acción altruista de Superman, Bruce Wayne recluta la ayuda de su nueva aliada, Diana Prince, para enfrentarse a un enemigo aún mayor. Juntos, Batman y Wonder Woman se mueven rápidamente para intentar encontrar y reclutar un equipo de metahumanos que combata esta nueva amenaza. El problema es que a pesar de la formación de esta liga de héroes sin precedentes –Batman, Wonder Woman, Aquaman, Cyborg y Flash– puede que sea demasiado tarde para salvar el planeta de una amenaza de proporciones catastróficas. (FILMAFFINITY)

La Liga de la Justicia es el comic de DC Comics que agrupa a los más grandes héroes de su universo. Warner estuvo valorando durante años la posibilidad de hacer una película inspirada en este comic, siendo el proyecto Justice League Mortal de George «Mad Max» Miller el que a punto estuvo de hacerse realidad en 2007.

Haciendo un rápido repaso, es julio de 2013, tras no cubrir Man of Steel las expectativas de taquilla que Warner esperaba, la productora enterró la posibilidad de rodar Man of Steel 2 como Christopher Nolan y David Goyer habían planeado inicialmente, dando prioridad al estreno de Batman v Superman: El amanecer de la justicia en 2016, con un Zack Snyder convertido de facto en el «showrunner» que controlaría la creación del universo compartido de los personajes de DC Comics.

Snyder debió deslumbrar a los ejecutivos de Warner durante esos meses, ya que durante el rodaje de BvS, Warner confirmó a Snyder como director de Justice League y que Chris terrio iba a repetir como guionista. Y lo que es más, Justice League no era una película, sino dos, que se rodarían de forma simultánea. La Parte Uno se estrenaría el 17 de noviembre de 2017, y la Parte Dos el 14 de junio de 2019. Esos eran los planes anunciados en 2014, y ya sabemos que gran parte de estos anuncios no llegaron a realizarse.

El rodaje de Justice League comenzó en 2016 tras la finalización del rodaje de Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017), y justo después que Batman v Superman se estrenara en los cines en marzo de ese año. Y este es un momento clave, ya que a pesar de ser BvS un éxito de taquilla, la terriblemente mala acogida que tuvo la película entre los críticos y una parte importante de los aficionado debió ser un jarro de agua fría para los ejecutivos de Warner, que se dieron cuenta que haber dado todo el poder a Snyder igual no era tan buena idea como ellos pensaron en un primer momento. De hecho, en mayo de 2016, en mitad del rodaje de Justice League, Warner anunció que John Berg y Geoff Johns entraban como productores de la película y se hacían cargo del desarrollo del Universo extendido de DC. Un viraje en toda regla de Warner en medio de la que tenía que ser la más grande película de superhéroes jamás rodada. Larry Fong, el director de fotografía de toda la filmografía previa de Snyder fue reemplazado a última hora por Fabian Wagner debido a problemas de agenda con otra película con la que se había comprometido.

En mayo de 2017 Snyder renunció durante la postproducción a finalizar la película. En ese momento se explicó que era debido al dolor provocado por la muerte de una hija adoptiva meses antes y que Snyder cedía gustosamente el bastón de mando a Joss Whedon para que finalizara la producción e hiciera unos cambios mínimos en una película que básicamente estaba ya completada.

La realidad era muy diferente. Además de tener que lidiar con el control que Berg y Johns intentaban ejercer durante el rodaje, Snyder se negó a recortar la película después que un primer montaje del director no gustara a los ejecutivos y éstos le exigieron cambios y recortes. Y para estar la película terminada, Whedon se embarcó en dos meses de reshoots que alteraron completamente la película. Oficialmente Snyder continúa apareciendo como director de la película y Whedon aparece acreditado únicamente como guionista junto a Chris Terrio. Obviamente Terrio y Whedon no trabajaron juntos, ya que Whedon se encargó de modificar el guión original de Terrio.

Se criticó mucho en su día a Marvel cuando dejó marchar a Edgar Wright durante la pre-producción de Ant-Man o más recientemente a Scott Derrickson de Doctor Strange and the multiverse of madness. Pero realmente es más honesto por parte del productor parar antes de empezar si la visión de un director no se ajusta a los planes del estudio, que dejarle hacer y luego mutilarle la película en post-producción. Algo que no sólo pasó en Justice League, sino también en Suicide Squad de David Ayer. Pero, claro, para hacer eso Warner debería tener a un Kevin Feige como jefe supremo que controlara y supervisara todas sus producciones y tuviera capacidad de decisión para decirle a un director que aunque una idea suya podía ser molona, igual no era la más adecuado para el universo compartido. Pero claro, ese claramente no fue nunca el caso de Warner, y aún están pagando las consecuencias.

Por añadir contexto, Disney también alteró Rogue One (2016) apartando a Gareth Edwards y aparentemente dando el control y el final-cut a  Christopher McQuarrie. Pero todo pasó entre bambalinas y el público casi ni nos enteramos. Sin embargo, Warner en esa época era una jaula de grillos en los que en esos años todas las desavenencias se aireaban en los medios de comunicación, lo cual no tengo duda que también empeoró las expectativas que el público aficionado pudiera tener.

A eso hay que sumar a unos ejecutivos sin escrúpulos que forzaron que se mantuviera el estreno en 2017 a pesar de las solicitudes de más tiempo para arreglar la película porque temían que si la película se estrenaba en 2018 ellos pudieran perder un bonus millonario en su salario, y como forzaron incomprensiblemente que la película durara menos de 2 horas para poder tener más pases diarios en los cines, sin importarles lo imposible que era mutilar una película pensada para tres horas largas y que pudiera quedar bien tras quitarle un tercio de metraje. El interés egoísta era claro, había que estrenar fuera como fuese, si la película era buena, mala o muy mala era secundario. Y con estos mimbres en juego, el resultado final no podía ser bueno.

Y ese es el pecado original de Warner. No los reshoots, ya que eso es una herramienta muy útil en el mundo del entretenimiento para mejorar el resultado final de una película a la que el montaje ha ayudado a detectar algo que no funciona. El pecado es la avaricia, querer desnaturalizar una película no para hacerla mejor, que les daba igual, sino para ajustarse a una moda con la que pensaron que podían ganar más dinero.

Y frente a esto, es una pena ver en lo que se metió Whedon y como su carrera profesional se fue al garete por ello. Porque recordemos que Whedon fichó por Warner para desarrollar una película de Batgirl y se encontró en una situación imposible cuando los productores de Warner que le contrataron le pidieron el favor de que les ayudara a arreglar el probleman que tenían con Justice League. Hacer una película de Justice League era la oportunidad de una vez en la vida, o se subía o el tren hubiera pasado. Y Whedon realmente hizo una tarea titánica para intentar mejorar la historia de Snyder y Terrio, hasta el punto que en lo relativo a los personajes y su evolución esta Justice League es muchísimo mejor película que el montaje que finalmente vimos en el Zack Snyder´s Justice League estrenado en HBO.

Y esto es lo mejor de esta versión de Justice League. A partir de una historia general de Steppenwolf buscando las 3 cajas madres, la resurrección de Superman y la batalla final en Rusia de Snyder y Terrio que era inamovible y no podía cambiarse, Whedon realmente da una lección de narrativa que hace que la historia sea autocontenida y explique todo lo necesario para entenderla sin tener que ir a ver otras películas previas. Consigue que empaticemos con los principales personajes del grupo, Batman (Ben Affleck) y Wonder Woman (Gal Gadot), y que conozcamos lo básico del resto de miembros: Aquaman (Jason Momoa), Flash (Ezra Miller) y Cyborg (Ray Fisher), mientras esperamos el regreso triunfal de Superman (Henry Cavill), ahora sí convertido en el símbolo de esperanza que mueve sobre todo a Batman a convertirse en su mejor versión, a pesar de estar viejo y cascado.

De esta forma, Whedon nos muestra a un parademonio en Gotham que explica y justifica que Batman busque con premura al resto de héroes porque viene una amenaza indeterminada a partir de una pesadilla previa vista en BvS. Y dado que Justice League se estrenó después de Wonder Woman, esta película muestra el dolor que Diana que aún en ese momento siente por la pérdida de Steve Trevor. Además de hacer que Batman la haga asumir su error de vivir anclada al pasado si quiere ser la heroína que realmente debe ser. Y a su vez, Diana también ayuda a Bruce formando una pareja muy interesante sin ningún detalle romántico.

Viendo el ZSJL, realmente hay un casi nulo desarrollo de los personajes de Aquaman, Flash y Cyborg, porque que tengan más minutos en pantalla no implica que estén construidos mejor. Empezando porque todo lo relacionado con Aquaman entra en contradicción con lo visto posteriormente en su película en solitario en la que James Wan se enfrentó a las ridiculeces y prejuicios que Snyder tenía sobre el personaje en temas tan tontos como el hablar bajo el agua y donde triunfó donde Snyder se ahogó en un vaso de agua (perdón por el chiste fácil, no pude evitarlo).

Respecto a Flash, saber su drama personal al estar su padre en la cárcel por un crimen que los fans de los comics sabemos que no cometió ya estaba en el guión de Terrio. Whedon estima que es suficiente para empatizar con él, aunque sus momentos de humor no acaben de funcionar. Flash es el segundo más perjudicado de este montaje ya que Whedon eliminó sus DOS MOMENTAZOS visuales, el de presentación y en el climax final viajando en el tiempo, al entender con buen criterio que la película no podía mostrar a Darkseid y tenía que hacer que Steppenwolf fuera el único villano de la historia. Sustituirlo por el salvamento de la familia rusa realmente es una decepción que no le hace brillar lo que se merece.

Otro tema sobre Flash sobre el que merece la pena detenerse es en su horrible diseño del traje, que es de largo el peor de todos los vistos en imagen real. Si, casi peor que el de la primera serie de televisión de los años 90. Esto también es un problema que no ayuda a que nos guste el personaje, a lo que hay que añadir un origen poco claro, como que sea pobre y viva casi de ocupa y tenga un traje de ultimísima tecnología y materiales surgido casi de la nada.

Sobre Cyborg, hay que reconocer que el personaje fue el gran damnificado del montaje de Warner. Pero ante la obligación de reducir a menos de dos horas una historia de Snyder que daba para tres, entre dar minutos a un personaje poco conocido o ayudar a construir a iconos como Batman y Wonder Woman para hacerles más interesantes de lo que habían sido hasta ahora en las películas previas, creo que la decisión de Whedon fue la correcta. Correcta teniendo en cuenta que los ejecutivos de Warner le trajeron para arreglar los errores vistos en el primer montaje de Snyder.

Y sin querer hacer sangre, fue la decisión correcta teniendo en cuenta, visto el ZSJL, que Ray Fisher es un error de casting de bulto y de largo el peor actor de los seis que interpretan al super grupo. La interpretación de Fisher es terrible, como ver un palo inexpresivo que convierte a Cyborg en un incordio que no está al nivel de los demás. Y teniendo en cuenta que para Snyder, Cyborg tenía un papel central, si la interpretación de Fisher no funcionaba, eso provocaría que todo cayera con él, por lo que, de nuevo, veo acertado centrar el foco en el carisma que sí había en Batman y Wonder Woman.

A todo lo anterior habría que sumarle también un terrible diseño del personaje que no queda bien en pantalla. Sus cromados y colorines creados con CGI quedan falsos, distraen y no ayudan tampoco a que nos creamos al personaje, lo cual es responsabilidad de quien le dió luz verde, que entiendo que fue Snyder.

La película es espectacular y tiene varios momentos visuales estupendos, como la presentación de Wonder Woman, el combate en el pasado o algunos destellos aquí y allá. Momentos todo hay que decir que son casi exclusivos de Snyder. En este caso, hay que reconocerle también los méritos a Snyder cuando los tiene. En todo caso, también hay que indicar que Whedon fue contratado para arreglar los problemas, por lo que funcionaba no necesitaba tocarlo. De hecho, como comentaba al principio, a pesar de los extensos reshoots, realmente sólo Snyder aparece acreditado en la película o en IMDB.

Viendo las dos horas de película, creo realmente que con 20-30 minutos más de metraje y retrasando el estreno al estreno cinco o seis meses hasta 2018, la película de Whedon hubiera podido ser considerada buena o al menos relativamente satisfactoria. Obviamente eso no pasó, y por eso a partir de aquí empiezan los aspectos negativos de la película.

Empezando por lo más evidente, Justice League fracasa porque se nota en todo momento que estás viendo dos versiones de la misma película de dos directores diferentes. Antes de ver la ZSJL, casi todos podíamos decir qué escenas eran de Snyder y cuales fueron añadidas por Whedon, quedando una sensación de «Frankenstein» muy extraña en una película.

Para empeorar todo, el insuficiente metraje hace que todo sea demasiado frenético y todo pase demasiado rápidamente sin dar tiempo que lo que pasa impacte en los personajes (y en nosotros los espectadores), imposibilitando que empaticemos con los protagonistas. Batman y Wonder Woman si muestran una interesante humanidad y debilidades, pero también el valor de enfrentarse a sus problemas y evolucionar positivamente. También Superman tiene unos buenos minutos cuando se reencuentra con Lois Lane (Amy Adams) y su madre MARTHA Kent (Diane Lane). Fuera de eso, todo es demasiado plano.

Hay otro elemento clave que debo comentar también, y es que el guión de Snyder y Terrio es malo con avaricia. Salvar una película que está tan mal construida realmente era una misión imposible, como mucho se trataba de haber maquillado sus defectos, cosa imposible de conseguir en 120 minutos, un metraje que no hizo más que enfatizar estos problemas. Por dar un sólo ejemplo, Steppenwolf pierde las cajas madre en el pasado y se retira derrotado de la Tierra no con un tubo Boom sino con naves espaciales tradicionales. Que luego diga que las cajas madres estuvieron perdidas y por fin las encontró en el presente miles de años después es una ridiculez porque ¡FUE ÉL QUIEN PERDIÓ LAS CAJAS, SABÍA CLARAMENTE QUE ESTABAN EN LA TIERRA!!!! El guión de Terrio está plagado de este tipo de ridiculeces, esto NO es de Whedon, sino 100% de Snyder. Y para Terrio, los superhéroes no hay duda que son un género menor para el cual no hace esforzarse en crear conceptos de causa efecto lógicos o una evolución de personajes coherente y justificada que no sea «porque si».

Steppenwolf, interpretado por Ciarán Hinds, realmente es un fail de villano con un CGI penoso en lo visual y genérico a más no poder en lo relativo a su caracterización y sensación de peligro. Eso es así, y partiendo de esto es complicado que haya sensación de amenaza cuando todo nos transmite feeling de videojuego malo, de forma que el suspenso general fuera casi inevitable. Pero sin embargo, Whedon aquí también tenía una misión imposible ya que entendió con buen criterio que mostrar a Darkseid por primera vez PERDIENDO contra los héroes del pasado era un error de libro que mermaba su capacidad de poder ser EL VILLANO del Universo DC. Y una vez esto queda claro, la única opción era dar todo el peso a Steppenwolf, pero a la vez con el metraje limitado, no había forma de construir nada de entidad con él. Y aunque la muerte de Steppenwolf resulta in tanto ridícula y anticlimática, peor hubiera sido ver a la JL convertidos en asesinos sanguinarios. ¿Qué me dices, que eso ha pasado?

Tampoco voy a decir que Whedon acertó con todo. Obviamente todo la relativo a la familia rusa que la Justice League va a rescatar mientras atacan la base de Steppenwolf no funciona y queda ridículo. Soy el primero que criticó Man of Steel en la que Superman destruía Metropolis sin preocuparse de las bajas humanas mientras peleaba contra Zod. Por esto, entiendo que Whedon quisiera recordarnos que primero y ante todo, la Justice League son héroes cuya primera preocupación es salvar a los inocentes. De hecho que es posible vencer al villano y salvar a los inocentes a la vez. Sin embargo, la realización es descuidada y está mal ejecutada.

Tampoco tengo claro que quitar el traje negro de Superman sea un acierto. Está claro que esto es otro «porque sí» tonto de Snyder no ganado por el personaje sino por los complejos adolescentes de Snyder para hacer que su película pareciera más adulta. Si, por muy ridículo que suene, realmente me creo que Snyder pensaba sinceramente que poner a Superman de negro ayudaría a que la película fuera más oscura y seria, aunque todo a su alrededor sea un ridiculez. Este es el nivel. Dicho lo cual, probablemente una decisión intermedia de hacerle llevar el traje negro durante la resurrección para luego cambiar al tradicional en el climax final cuando vuelve a la luz y a ser el héroes que inspira a los demás quizá hubiera sino una decisión más acertada.

La música tampoco acertó. Tras Hans Zimmer en Man of Steel y Zimmer y Junkie XL en BvS, Whedon y Warner contrataron a ultimísima hora (y casi sin tiempo) a Danny Elfman para que sustituyera a Junkie XL. Elfman compuso en 1989 la música de Batman (y también de Batman Returns) y usó su tema musical en Justice League, además del tema de Superman de John Williams con un toque oscuro. Y realmente esto no funciona, ya que estos Batman y Superman NO son los de las películas originales. El feeling clásico que intentaron conseguir no compensa la sensación de truco tramposo para intentar conectar con el espectador veterano que sigue teniendo esas películas e el altar super heroico. En todo caso, esto no creo que sea problema de Elfman que tampoco contó con tiempo suficiente para escribir una buena partitura.

Y no quiero ni hablar del bigote de Henry Cavill y los millones de dólares que se gastaron en eliminarlo para hacerlo mal, cosa que también ayuda a que sea imposible conectar con casi nada de los que le pasa a Superman en el tramo final.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, no es de extrañar que las críticas fueran terribles y que los fans salieran decepcionados de este montaje estrenado en 2017 en los cines. Además, que los medios de comunicación airearan todos los problemas de la producción y los reshoots hizo que recordáramos el desastre de Suicide Squad el año anterior, lo que provocó que muchos no nos dejamos engañar como para pagar por verla en el cine. Frente a los más de 300 millones de presupuesto, Justice League acabó recaudando 657 millones en todo el mundo, lo que significó un enorme fracaso comercial.

BvS recaudó 875 millones en todo el mundo, lo que significa que millones de espectadores que sí vieron BvS en el cine decidieron NO ver la siguiente película de Zack Snyder con estos personajes. ¿Eso es un problema de Justice League o la película sufrió también la debacle que significó BvS para los espectadores? Una película puede ser mala pero hacer un taquillazo. Sin embargo, si no ha dejado a los espectadores satisfechos, no volverán a pagar por la secuela. Lo hemos visto en las franquicias de TMNT, Amazing Spiderman o las últimas películas de Transformers de Michael Bay. Lo que quiero decir es que Justice League es mala, pero la gente que NO la vió (yo por ejemplo) tomó la decisión no tanto pensando en esta película sino en lo decepcionantes que fueron MoS y BvS. Lo cual es todo responsabilidad de Snyder, que se cargó a pulso el universo compartido cinematográfico de Warner / DC.

Pero incluso de entre los espectadores que si la vieron, el boca a boca fue terrible y terminó de aniquilar a la película. Justice League recaudó 96 millones de dólares en USA y un total de 285 millones en todo el mundo EN SU FIN DE SEMANA DE ESTRENO. Eso a priori parecen muy buenas cifras, pero supusieron en USA un 44% menos que los 166 millones que recaudó BvS, marcando la primera película del DC que no superó los 100 millones de recaudación. En Estados Unidos y Canadá terminó recaudando tan sólo 229 millones, es decir, casi un 40% del total lo consiguió en el primer fin de semana. Un desastre.

Justice League en una película fallida que realmente es una decepción bajo casi cualquier punto de vista. Whedon lo intentó, pero salvar la película de Snyder era una misión imposible.

Comparto el trailer de la película.

Es la segunda vez que veo Justice League, si puedo evitarlo no volveré a verla una tercera.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia Ultimate Edition de Zack Snyder

Tras Man of Steel, Warner decidió que era el momento de reunir a los más grandes iconos de DC Comics en la película definitiva de superhéroes: Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia, película estrenada en 2016 dirigida por Zack Snyder y que voy a analizar en su versión extendida.

PUNTUACIÓN: 4/10

Ante el temor de las acciones que pueda llevar a cabo Superman, el vigilante de Gotham City aparece para poner a raya al superhéroe de Metrópolis, mientras que la opinión pública debate cuál es realmente el héroe que necesitan. El hombre de acero y Batman se sumergen en una contienda territorial, pero las cosas se complican cuando una nueva y peligrosa amenaza surge rápidamente, poniendo en jaque la existencia de la humanidad. (FILMAFFINITY)

Comentaba en mi reseña de Man of Steel que la película de Bola de Drac Superman de Snyder no había conseguido los resultados en taquilla que Warner esperaba. Es por esto que en la San Diego ComicCon de ese mismo año 2013, y ante la feroz competencia de Marvel Studios, Warner no quiso esperar más para lanzar a tope su universo compartido cinematográfico anunciando lo que se esperaba que fuera lo mejor de lo mejor, el primer cruce de Batman y Superman en pantalla grande, interpretados por Ben Affleck y Henry Cavill respectivamente, a lo que sumamos la incorporación de una novedosa Wonder Woman (Gal Gadot). Esta película a su vez iba a servir de plataforma de lanzamiento de la Justice League en imagen real, y Warner dió control absoluto a Zack Snyder para iniciar este universo compartido cinematográfico con los personajes de DC Comics, tras dar un paso al lado Christopher Nolan, que vendió a Warner la idea de David Goyer de lo que acabó siendo Man of Steel.

Snyder dijo que la película se inspiraría (obviamente) en Batman The Dark Knight Returns de Frank Miller, pero sin ser una adaptación literal. A partir de un argumento del propio Snyder y David Goyer, el guión definitivo fue escrito por Goyer con Chris Terrio, guionista estrella fichado por Snyder y Warner tras ganar el Oscar por Argo en 2012, y del que esperaban un punto de vista aún más serio de lo que vimos en Man of Steel. Frente a la idea de hacer películas individuales de cada miembro principal de la Justice League que culminaran en la película grupal como hizo Marvel con los Vengadores, Snyder comentó que ellos no necesitaban copiar ninguna fórmula porque lo suyo iba ser mejor y estaría dirigido a un público «adulto», no infantil.

Para la película, Snyder volvió a trabajar con Larry Fong como director de fotografía, y contó con el montaje de David Brenner, así como música a cuatro manos de Hans Zimmer y Junkie XL.

Amy Adams (Lois Lane), Jesse Eisenberg (Lex Luthor), Diane Lane (MARTHA Kent), Laurence Fishburne (Perry White), Jeremy Irons (Alfred) y Holly Hunter (Senadora June Finch) completan el reparto de esta super producción en la que Warner tiró la casa por la ventana y no escatimó nada a Snyder para que rodara la película más espectacular del momento.

Y aunque no se puede negar que Batman v Superman (BvS) sí fue super espectacular y un éxito de taquilla, recaudó 873 millones de dólares en todo el mundo a partir de un presupuesto declarado de 250 millones, Warner volvió a quedarse corto respecto a sus aspiraciones en taquilla, al no conseguir llegar a los 1000 millones de recaudación y quedarse por debajo de los 1150 millones que Capitán América: Civil War recaudó ese mismo año 2016.

Y por si fuera poco, la película fue masacrada por la crítica resaltando sus numerosos defectos por encima de la espectacularidad de las imágenes de Snyder. Dentro de los aficionados también generó disparidad de opiniones, algo totalmente inesperado para Warner, que no entendía como su aproximación «adulta» y «seria» al mundo de los superhéroes de DC Comics no acaba de funcionar en el que sin duda era su público objetivo.

Frente a la versión de 151 minutos estrenada en cines, su estreno en blu.ray trajo un «Ultimate Edition» de 182 minutos que se suponía mejoraba la versión de las salas al explicar mejor algunos aspectos del guión que fueron muy críticados en su momento. Yo he visto esta versión extendida y mi crítica la haré a partir de esta versión «mejorada».

Empezando por lo positivo, como comentaba antes, BvS es espectacular. Aunque en otro contexto, Snyder recrea algunas viñetas de Frank Miller y crea unas escenas visualmente apabullantes, empezando con el prólogo en el que vemos el origen de Batman con la muerte de los padres de Bruce. El propio hecho de ver un crossover de estas características ya era en si mismo un motivo de alegría para todos los fans de los comics de DC, y en los últimos 40 minutos asistimos a una orgía de acción con el enfrentamiento de Batman, Superman y Wonder Woman contra Doomsday.

Además, el casting de la película lo veo una pasada. Cavill como Superman tiene la presencia que el Hombre de Acero debe tener en pantalla grande y me gustó la versión de Bruce Wayne que aportó Ben Affleck, un héroe quemado tras más de 20 años actuando en Gotham que ve como la llegada de Superman y Zod a Metrópolis mató a decenas de sus empleados en Man of Steel. De lo poco salvable de la etapa de Zack Snyder estaría su versión de Batman, con una estética cercana al TDKR de Miller y que transmite una fuerza alucinante a pesar de ser un personaje quemado por su pasado.

Gal Gadot como Wonder Woman ofrece la dosis justa de novedad y frescura que la película necesita y fue de lo mejor valorada de la película por prácticamente todo el mundo. Entre los secundarios destacaría a Jeremy Irons como Alfred, ya que el resto les veo totalmente desaprovechados, lo cual es una pena y un inicio de los problemas, teniendo en cuenta la calidad de Amy Adams, Diane Lane, etc…

La idea central de un Bruce Wayne desequilibrado que odia a Superman y unos Estados Unidos que cuestionan las acciones de Superman me parecen unos punto de partida interesante que en otras manos mejores hubiera podido ofrecer una buena película. Por último, destacaría además la banda sonora, que vuelve a ofrecer un chute de adrenalina en vena con unos más que notables Hans Zimmer y Junkie XL.

Y es que entrando ya en lo menos bueno, es triste tener que decir que la película es realmente mala. No puedo decirlo de otra manera. Es mala como película de entretenimiento y aún peor si tenemos en cuenta las expectativas creadas por el propio Zack Snyder y Warner cuando afirmaron que sus película no eran para niños como las de Marvel, sino que iba a darnos un cine «adulto y serio» para gente culta e inteligente, poniendo el listón imposiblemente alto.

Zack Snyder confirma algo que ya se vió en Man of Steel, realmente no se ha leído los comics de Superman y no le entiende y no le da ninguna oportunidad de lucirse, sumido en todo momento en una tristeza extraña y unas dudas ridículas. Superman vuelve a ser Jesucristo camino de la crucifixión en lugar del héroe que hace siempre lo que es correcto y no lo más fácil.

Casi peor es lo de Batman, del que Snyder parece que sólo ha leído el Batman: TDKR de Miller y jugado al Arkham Asylum, de forma que fuerza una historia en la que uno de los hombres más inteligentes del planeta no se de cuenta de que está siendo manipulado por Lex Luthor y peor, acaba convertido en un asesino sanguinario en situaciones que no necesitarían la potencia letal. Teniendo 80 años de historias donde elegir, Snyder se fija únicamente en TDKR incluso tergiversando el mensaje de Miller anti armas y anti Batman asesino.

Debo decir que esto que acabo de comentar al final es una decisión creativa, y Snyder tiene todo el derecho a mostrarla si los dueños de los personajes se lo permiten. Y de hecho, no tendría demasiados problemas con la película y sus decisiones si la historia no fuera una tomadura de pelo. Aparte del propio coste de oportunidad, ya que al hacer esta película Warner negó la posibilidad de existir otras posibles versiones que se estuvieron barajando antes de la llegada de Snyder. De esta forma, desde 2013 con Man of Steel, van a pasar 9 años hasta el año que viene cuando se estrena The Batman de Matt Reeves. Y seguimos esperando una buena película de Superman.

Y llego al quid de la cuestión. El guión. Chris Terrio sin duda debe ser una bellísima persona en lo personal, pero profesionalmente en lo relativo a sus guiones en películas de género su labor sólo cabe de calificarla como nefasta. Y es que lo de Star Wars IX no tiene tampoco nombre. Se ve a la legua que a pesar de las aspiraciones «adultas», Terrio no se cree el género de superhéroes / fantástico en general y los héroes de DC en particular, y por eso cree que puede hacer lo que quiera porque al ser sólo super héroes, que la coherencia o la lógica no son necesarias para este tipo de historias. Y claro, igual que en la buena ciencia-ficción, es todo lo contrario y por eso su guión es un desastre de principio a fin.

Resulta chocante que el mismo año que Marvel estrenó Civil War creando un conflicto interesante en el que entendías los dos puntos de vista enfrentados de Steve Rogers y Tony Stark y empatizabas con ambos, Chris Terrio con todo lo «inteligente» que cree ser sólo consiguió que Superman y Batman nos cayeran antipáticos con sus caracterizaciones equivocadas y sus decisiones cuestionables. Hasta tal punto está todo mal que para cuando llega la pelea entre ambos, en el fondo te da igual el resultado porque no has conseguido empatizar con ninguno. Y eso no es culpa de Snyder, sino del guión. Todo Terrio.

De hecho, no hay ni una sola transición de una escena a otra o evolución de personaje que no sea por que sí o directamente absurda. Con tal de llegar a una escena que a Snyder le flipe visualmente, por ejemplo ver a Superman adorado por mexicanos la noche de los muertos o llegando al Capitolio, el cómo hacerlo le da completamente igual. Y no es un tema de «agujeros de guión» sino que todo sucede literalmente porque sí, y les da igual la lógica ya que piensan que los espectadores nos lo vamos a comer como si nada y nos va a parecer lo más. Y no es el caso.

De esta manera, a pesar que unos terroristas africanos han sido asesinados por armas de fuego, Superman es considerado responsable de estas muertes por el Congreso porque ¿mola ver a Superman testificando? Con la ridiculez añadida en la versión extendida que la mujer que acusa a Superman de ser el causante de la muerte de sus padres, mintió porque sus padres están vivos y los tiene secuestrados Luthor!! Whaaat!!? O que los mercenarios empleados por Luthor usen unas armas con una munición única que sólo usan ellos como excusa ridícula para que Lois pueda llevar su investigación hasta Luthor.

También es ridícula la idea que los criminales marcados por Batman mueran en la cárcel por el plan de Lex y eso sea atribuido a Batman sin motivo real para ello o el más mínimo análisis causa – efecto. Por otro lado, que Batman inicie una persecución donde se destruye propiedad y muera gente cuando el camión lo tiene localizado y puede acceder a la kriptonita cuando quiera crea una escena espectacular pero que resulta ridícula porque no tiene sentido.

Para mucha gente, Wonder Woman es lo mejor de la película. Y aunque es cierto que Gal Gadot es guapísima y aporta frescura y fuerza como Wonder Woman, lo cierto es que el cimiento que construyen en esta película para el personaje es ridículo, al mostrarnos a una Amazona que apareció por primera vez durante la Primera Guerra Mundial para luego, dicho por ella misma, abandonar durante un siglo el mundo de los hombres. ¿Esa es la heroína que tiene que inspirar a las nuevas generaciones, alguien que se marchó tras una única misión y dejó tirada a la humanidad? ¿Y nadie se da cuenta de lo problemático que era esto? Es que me resulta incomprensible.

Por otro lado, entiendo que ver a una mujer disfrutando de una pelea resultó sorprendente y a mucha gente le gusta. Pero, ¿de verdad nadie ve que es super raro y no pega nada que en medio de esa destrucción ella parece que esté en un picnic en el campo ante la posibilidad de usar sus poderes al máximo?

Por cierto, comentaba al principio el gran casting de la película empezando por Gal Gadot, pero a eso hay que matizar el gran fail creativo que significa ver a  Jesse Eisenberg como Lex Luthor. Y diría que como todo en general el guión es ridículo también en lo referido a Luthor, pero Eisenberg compone una interpretación completamente fallida convirtiendo a Luthor en un adolescente ridículo lleno de tics absurdos que provoca repulsión en lugar de amenaza por su inteligencia.

Aparte de la ridiculez que Luthor descubre que Clark Kent es Superman y Bruce Wayne es Batman y su solución para destruir a Superman es un complejo complot que depende de ¿que Batman le robe una kryptonita que él quiere poseer por todos los medios y mantiene en secreto? Aparte de todo lo referido a Doomsday, que se convierte en el Deus-ex-machina que hace que los dos héroes se unan para luchar contra un enemigo común, un argumento de libro utilizado en cientos ¿miles? de comics, pero robando al clásico enemigo de Superman de toda la fuerza o carisma que debería haber tenido.

Y el mismo Superman que desde kilómetros de distancia oye a Lois cayendo empujada por Lex Luthor y llega a tiempo de salvarla en segundos mientras cae del edificio, se derrumba ante el villano cuando le informa que ha secuestrado a su madre y acepta su chantaje de ir a luchar contra Batman, en lugar de detenerle por secuestro (tiene las pruebas en la mano, las fotos) e intento de asesinato de Lois y usar su oído para encontrar a su madre en 30 segundos. Toda la escena es tontísima e incomprensible. Y hablando de Superman, que guay que tenga sueños en los que habla con su padre muerto imaginario encima de una montaña creando una conversación que raya el ridículo, ¿verdad? Algo que si recordáis, repitió con Kylo Ren sin que nadie le dijera que ya era ridículo la primera vez.

No me quiero extender más de lo estrictamente necesario, pero como véis, el guión me parece terrible. De hecho, no es que el montaje de 3 horas ayude, ya que incorpora elementos como más diálogo para Jimmy Olsen ante de su (ridícula) muerte, como la forense interpretada por Jena Malone descubre como las balas y la silla de ruedas con la que se comete el atentado en el capitolio están hechos del mismo material y así se le puede acusar a Lex, o el anuncio de la llegada de Steppenwolf a la Tierra tras su conversación con Lex Luthor.

Pero no es sólo la falta de lógica del guión, la película se hace insufriblemente larga y a ratos hasta aburrida con un ritmo inexistente que hace que todo vaya a trompicones, pendiente como está Snyder de llegar a los momentos molones, como las ridículas apariciones de los miembros de la futura Liga de la Justicia Aquaman (un Jason Momoa que claramente está aguantando la respiración bajo el agua), Flash (Ezra Miller) y Cyborg (Ray Fisher),que son descubiertos por Bruce porque ¿Lex tenía un archivo de cada uno en el que les había puesto el logo del personaje?

Snyder parece un adolescente de 17 años que piensa que algo adulto es cuando algo es oscuro, violento y en la que se dicen palabrotas, y traslada lo peor que trajo el «grim-n-gritty» en el mundo del comic en los años 90 al cine de superhéroes. De forma que en muchos aspectos, su obsesión por parecer adulto sólo señala sus propios complejos, que quedan resaltados por esta película caracterizada por un infantilismo extremo mucho peor que las películas de Marvel que buscaba superar. En todo caso, lo malo no es que Snyder tenga esta sensibilidad casi adolescente, lo chungo de todo es que nadie en Warner se diera cuenta que esto es todo lo contrario a una narrativa adulta que trata con respeto al espectador.

La película personalmente me parece un desastre y se me ha hecho larguísimo volver a verla. De hecho, tras la decepción de Man of Steel, decidí NO ver esta película en cine y no la vi hasta meses más tarde cuando un amigo me dejó su copia de la edición extendida que he vuelto a ver casi 5 años más tarde. Sinceramente, espero no tener que volver a verla hasta dentro de muchos años.

Para gustos colores, y respeto a todos a los que os gustó BvS, pero esta película sintetiza lo peor del cine comercial en la que unos «creativos» se creen más inteligentes que la audiencia a la que se dirigen. Menudo desastre. ¡Ah! Y ni siquiera comenté el momento Martha, uno de los más bochornosos de la historia reciente que encima está contado terriblemente mal como si los espectadores no recordáramos algo que hemos visto al principio de la película. O los dos sueños de Bruce que anticipaban la siguiente película de la Justice League. Que esto fuera lo mejor que se les podía ocurrir para vender la siguiente película ya indica a las claras el desastre en el que estaban metidos Snyder y Terrio.

Comparto el trailer de la película:

Batman v Superman fue un desastre creativo bajo cualquier punto de vista. Espero no volver a ver esta película nunca más.

PUNTUACIÓN: 4/10

¿Habéis visto la película, qué os pareció? Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de The Batman´s Grave de Warren Ellis y Brian Hitch (DC Comics – ECC Ediciones)

A finales de 2019 empezó a publicarse The Batman´s Grave, una serie de 12 números que prometía ser uno de los principales comics de DC en 2020 al reunir al Dream Team de Warren Ellis y Brian Hitch para una nueva y carismática aventura de Batman. El Covid, los cambios de distribución de DC y la polémica que rodeó a Ellis hizo que el hype que rodeaba este comic se fuera diluyendo. Ahora que por fin pude leer el último número físicamente en papel, aprovecho para compartir mi opinión de la historia completa y el resultado final.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El mejor detective del mundo debe tratar de habitar la mente de una víctima de asesinato para resolver un caso, sin llenar la tumba vacía junto a la de sus padres. ¿Puede Batman imaginar la vida de un cadáver con la cara a medio comer sin morir él mismo? Warren Ellis y Bryan Hitch, uno de los equipos creativos más importantes de la era moderna (Authority), se reúnen en esta maxiserie sobre la vida, la muerte y las preguntas que la mayoría tiene miedo de hacer.

Poder disfrutar de una nueva colaboración de Warren Ellis con Brian Hitch más de 20 años después de su Authority convertía este comic en compra segura. Además, al tratarse de una maxiserie de 12 números indicaba una historia con principio y final cerrado con todos los elementos para que quedara como una de las grandes historias del Hombre Murciélago que dentro de 15/20 seguiría vendiéndose.

Ellis planteó una historia cocinada a fuego lento presentando a un Batman en modo detective, algo que ha sido algo poco habitual en los últimos tiempos y que yo por mi parte echaba de menos, que a partir de un asunto menor se va a encontrar una conspiración que amenaza la supervivencia de toda Gotham. La opción de Ellis de hacer que para investigar un asesinato Batman intente meterse en la cabeza de la víctima para obtener las respuestas que le faltan en la escena del crimen significa un recurso narrativo interesante que lo aleja de otros comics similares del personaje.

Otro elemento interesante del guión es que excepto por el personaje de Alfred, he visto a un Ellis más comedido que de costumbre con personajes contenidos y alejados del “super-molonismo” y las frases lapidarias con las que suele acompañar otras obras suyas. Bruce es la principal prueba de esto y nos lo muestra tan concentrado en resolver los misterios que se le van presentando olvidándose incluso de cuidarse ante las heridas que va recibiendo en el camino.

En el apartado artístico, Brian Hitch sigue siendo un seguro de vida. En este comic contó en los números 1, 3 y 5 con el entintado de Kevin Nowlan, mientras que se entintó en los otros nueve. Junto a Hitch, los colores de Alex Sinclair consiguieron mantener una notable consistencia artística a lo largo de toda la serie. Se ha hablado tanto de Hitch que parece difícil hablar de sus lápices sin acabar siendo un poco redundante. Sus páginas siguen teniendo un nivel de detalle alucinante que me vuela la cabeza, con una obsesión casi enfermiza a la hora de dibujar elementos arquitectónicos de forma hiper realista.

Sus coreografías de acción son super dinámicas y parece que se haya inspirado en John Woo o John Wick a la hora de generar fluidez en la escena, de forma que sabes siempre donde están los luchadores dentro del espacio y sus movimientos son lógicos y te puedes imaginando a actores reales realizándolos en una película de imagen real, con unas luxaciones y proyecciones reales. Ellis sin duda conoce los puntos fuertes de Hitch y le permitió libertad total para desatarse, hasta el punto que alguna grapa llegó a tener hasta 14 páginas con una larguísima escena de acción, algo rarísimo de ver en comics mainstream de 20-22 páginas de historia.

Pero sumado a estos elementos que son los puntos fuertes de Hitch, también me gusta la forma en que consigue hacer atractivas también las numerosas escenas con gente hablando, principalmente Bruce con Alfred, y me encanta que haya encontrado la paz mental que le permite entregar trabajos de esta calidad cumpliendo los plazos de entrega mensuales, cosa que consiguió durante toda la maxiserie.

Globalmente, The Batman´s Grave es un comic super entretenido que sabe qué tipo de historia quiere contar y lo hace de forma modélica. Diría además que DC planteó este encargo no tanto para los lectores acérrimos de DC Comics, sino que han creado un comic super accesible para todo tipo de lectores, incluso de aquellos que jamás han abierto un comic o pisado una librería especializada, pero se sienten atraído por el personaje por las películas. La aparente falta de pretensiones del comic más allá de plantear una historia de acción y que sea una historia cerrada en un único tomo creo que va a jugar a su favor y veo muy posible de dentro de 15/20 años DC siga vendiendo este tomo. Por todo lo expuesto anteriormente, creo que la editorial puede estar contenta y ha cumplido con su objetivo.

Sin embargo, aunque The Batman´s Grave es una historia de Batman entretenida y como digo globalmente me ha gustado, Ellis y Hitch no han conseguido crear un comic memorable ni un clásico del personaje que haya que leer obligatoriamente. En la lectura mensual Ellis conseguía enganchar con buenos cliffhangers y una hábil dosificación de la acción y la investigación detectivesca. Sin embargo, aunque en su momento pensaba que la historia ganaría leída de un tirón, cuando volví a hacerlo le vi las costuras narrativas por todas partes.

Quizá el principal problema viene de la propia premisa del comic, en la que Ellis plantea una premisa “realista” alejada de elementos fantásticos, sobrenaturales y casi diría que comiqueros en general que precisamente por ese motivo pudiera a gustar a gente que no lee comics. Aunque no lo tenía claro al principio, este The Batman´s Grave es claramente un comic fuera de la continuidad de DC, lo cual en si mismo no es ni bueno ni malo, en el que no aparecen personajes secundarios de la batfamilia como Robin o Nightwing, ni villanos icónicos como Joker o Dos Caras.

Al ceñirse a este supuesto realismo, lo que es si mismo es un poco tonto porque Batman no existe ni tampoco sus gadget o super vehículos, las escenas de acción acaban siendo un tanto redundantes y hasta repetitivas porque siempre vemos a Batman luchando uno contra uno contra diferentes enemigos que son personas reales, con más o menos armadura. Y comentaba antes que Hitch lo hace muy bien y lo pienso realmente, pero a la vez, en la tercera o cuarta pelea no puede evitar que haya cierta sensación a “visto”. Esto hubiera podido evitarse con algún enfrentamiento contra alguien super poderoso o situándolas en emplazamientos molones como en las azoteas de edificios o algún espacio similar, pero claro, eso no sería realista y por eso incluso las estancias en las que tienen lugar acaban siendo demasiado “mundanas”.

El color de Alex Sinclair acompaña bien los lapices de Hitch, pero sin embargo quizá por ese empeño de naturalismo extremo, las escenas están coloreadas como si todo sucediera a plena luz del día en la calle enfrente de casa. Y si, todo queda super realista, pero pierde en la capacidad de transmitir elementos dramáticos, quedando en mi opinión todo demasiado plano y con menos fuerza de lo que debería. Porque obviamente si viéramos a alguien vestido de Batman a plena luz del día no importa cómo lo pongas, siempre habrá un feeling imposible y algo ridículo, por eso el personaje funciona mejor en las sombras, envuelto en la oscuridad. Estoy hilando muy fino en estas apreciaciones porque realmente creo que el arte del comic está chulo, pero creo que este comic va a ser para mi el ejemplo perfecto de que algo “realista” no tiene por qué ser necesariamente mejor.

Y luego hay elementos provocados por la narración serializada que hacen que detrás de cada combate deba haber una conversación entre Bruce y Alfred en la que el mayordomo nos cuenta una “batallita” que no está necesariamente mal contado durante la lectura mes a mes, pero cuando les los comics de un tirón también te transmite sensación de repetición, de estar atados por un esquema prefijado por el formato mensual.

Y como digo The Batman´s Grave globalmente me ha gustado, pero teniendo en cuenta los autores implicados me quedo con la sensación que Ellis no ha sacado todo el partido a Hitch debido a su premisa inicial. Ya digo que no es un mal comic, en absoluto, sobre todo si lo comparamos a decepciones como Archangel 8 que reseñé justo ayer, pero el regusto final es un poco decepcionante.

A todo lo que acabo de comentar hubo que sumarle el 2020 a la experiencia lectora, lo que obviamente empeoró todo. A los dos meses de parón editorial en los Estados Unidos que interrumpió la publicación de todos los comics incluido éste, hubo que sumarle el cambio de DC de distribuidor, al abandonar su larga relación con Diamond, lo que provocó que las grapas de DC tuvieran retrasos y problemas adicionales para llegar a las librerías en España.

Y como «guinda», Warren Ellis se hizo trending-topic mundial el mes de junio pasado cuando varias mujeres le acusaron de comportamiento impropio continuado durante años y de aprovecharse de su posición de privilegio en la industria para aprovecharse de ellas. Esto provocó que Ellis despareció del mapa tras un comunicado de disculpa en el que por otra parte afirmaba no haber cometido nada ilegal y que todas las relaciones que tuvo con estas mujeres fueron consentidas. Hasta el punto ha desaparecido que a día de hoy aún no se ha anunciado ningún otro proyecto suyo con ninguna editorial, al menos que yo sepa. Ellis ahora mismo sigue siendo tóxico y creo que tardará en dejar de serlo.

Tras unas semanas en las que se especuló si DC publicaría el final de esta historia o si cancelaría este comic que en el momento de estallar el escándalo estaba justo por la mitad, finalmente sí se público completamente, saliendo el número 12 en diciembre pasado en USA. Que se publicara era lógico teniendo en cuenta que se trata de una historia cerrada que probablemente ya había pagado a los autores. Sin embargo, la sensación es que DC corrió un tupido velo y dejó de promocionar el comic haciendo casi como si no existiera, para intentar no verse salpicada aún más en el escándalo. Como resultado, el feeling inicial se evaporó y los lectores lo hemos leído alejados ya de cualquier hype.

Como final de este post a modo de bonus-track, comparto la primera gran secuencia de acción del comic, publicado en su segundo número. Enjoy!

En todo caso, a pesar que me parece que me ha quedado un post un pelín negativo, lo ciento es que The Batman´s Grave es un buen comic que es super entretenido y que está mejor dibujado que el 95% de comics que se publican actualmente en los Estados Unidos. Y que casi sólo por el dibujo de Hitch merece la pena comprar este comic que creo que se vende solo, y que lo va a seguir haciendo durante muchos años.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¿Estás leyendo este comic, que te pareció? Espero tus comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok (DC Comics – Black Label)

Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok es uno de los comics de DC más anticipados de los últimos años, y una vez pude leer el tercer y último número, me quedo con sentimientos encontrados, que voy a intentar explicar en esta CRÍTICA SIN SPOILERS.

PUNTUACIÓN: 8/10

Treinta años después de que Batman: The Killing Joke cambiara los cómics para siempre, Three Jokers reexamina el mito de quién o qué es The Joker y cual es la clave de su eterna batalla con Batman. El exitoso escritor del New York Times Geoff Johns y Jason Fabok, el equipo creativo que libró la “Guerra Darkseid” en las páginas de La Liga de la Justicia, se reúnen para contar la historia definitiva de Batman y El Joker.

Después de años de anticipación comenzando en DC Universe: Rebirth # 1, la miniserie épica que estabas esperando está aquí: descubre por qué hay tres Jokers y qué significa eso para el Caballero Oscuro y el Payaso Príncipe del Crimen. ¡Es un misterio diferente a todos los que Batman se ha enfrentado jamás!

Tras el éxito monumental de El Reloj del Juicio Final y lo que este comic significa para Superman, tenía muchas ganas de leer a Geoff Johns enfrentándose a los mitos de Batman, y en concreto a su relación / enfrentamiento con Joker. Resulta curioso que dentro de la larga historia de Johns como guionista de DC Comics nunca se haya encargado de ninguna colección del Hombre Murciélago, centrado como ha estado con Green Lantern, Flash, la JSA y Superman entre otras series.

La génesis de este Three Jokers se remonta a mayo de 2016, cuando dentro del especial DC Comics Special: Rebirth que significó un cambio de rumbo editorial, además de anunciar la llegada de los personajes de Watchmen al universo DC, Johns presentó a Batman investigando la posible existencia de varios Jokers, rompiendo la idea que el Joker siempre había sido la misma persona.

En el fondo, estamos ante una idea genial de Johns inspirada en la larga historia editorial del personaje. Desde su nacimiento en 1939, Batman fue adaptándose a las modas de las diferentes décadas, ofreciendo diferentes versiones, por ejemplo la versión «camp» de los años 50 y 60, hasta que Dennys O’Neil y Neal Adams y Marshall Rogers redefinieron al personaje en los años 70, creando una versión que prácticamente llegó hasta nuestros días. El concepto de Johns plantea ¿y si estas diferentes versiones del Joker que vimos a lo largo de los años no fueron fruto del paso del tiempo y las modas de cada momento, sino que eran personas diferentes? Esto plantea 3 versiones diferentes de Joker: El Criminal, el villano de la primera época de Batman, más interesado en su objetivo y menos en juegos teatrales; el Comediante, que dejó paralítica a Bárbara y que esconde una versión más sádica; y el Payaso, que casi mató a Jason Todd y que sólo encuentra diversión en el sufrimiento de otros.

Lamentablemente, el complejo planning editorial de DC y los diferentes encargos de Geoff Johns dentro de Warner, donde se encarga del área de las películas y series basadas en los personajes de DC, han provocado que la salida de esta serie Three Jokers se retrasara hasta este 2020. Y cuatro años han acabado siendo demasiado tiempo. De hecho, este retraso ha provocado que finalmente este comic haya salido dentro del sello Black Label de DC Comics fuera de continuidad, dado que el Joker que sale en estas páginas difiere demasiado respecto a las versiones que se han visto en los últimos años dentro de las series de Batman.

Sin embargo, independientemente de si está o no en continuidad, las expectativas del fandom estaban por todo lo alto, hasta el punto que DC anunció que las ventas del número 1 habían superado los 300,000 ejemplares. Three Jokers es un éxito monumental de ventas y muy probablemente será el comic más vendido del año en USA. Sabedor del hype que se había creado, DC sacó este comic con un montón de portadas alternativas destinadas a destacar la presencia de varios Jokers diferentes con el paso de los años. Estas portadas también destacan a los 3 héroes cuyas vidas se han visto más afectadas por el Joker y que se enfrentarán a él en esta serie: Batman, Batgirl / Barbara Gordon, a la que el Joker dejó paralítica en La Broma Asesina de 1988; y Jason Todd, el 2º Robin que fue torturado y casi asesinado en Una Muerte en la Familia también de 1988, y que retornaría décadas después convertido en Red Hood (Capucha Roja).

Entrando ya en materia, Three Jokers probablemente haya sido víctima de su propio hype. Me ha parecido un gran comic de Batman y Joker, muy superior por ejemplo a otros comics más o menos recientes como La muerte de la familia de Scott Snyder y Greg Capullo o el actual arco Joker´s War que se está publicando en USA, pero que se queda muy lejos de ser el comic que marque un antes y un después y que vaya a tener la misma repercusión que en su día tuvo La Broma Asesina de Alan Moore y Dave Gibbons. En este sentido, la propia publicidad de DC vendiendo este comic como “la historia definitiva de Batman y El Joker” me parece totalmente desproporcionada y posible generador de más de una frustración.

Empezando en lo positivo, que lo hay y mucho, me encanta que en Three Jokers Barbara Gordon y Jason Todd le roben en muchos momentos el protagonismo a Batman. De hecho, Red Hood es un personaje al que le tengo bastante tirria desde que fue introducido en el universo DC, y creo que Johns ha clavado la caracterización de un joven que siente (con razón) que en el momento clave de su vida todo el mundo le falló y no tuvo a nadie que le ayudara. La humanidad que transmiten Jason y Barbara, héroes a los que el Joker llevó más allá de su punto de ruptura, me ha emocionado. Y creo que son los mejores retratos de los personajes desde ni me acuerdo, marcando eso sí las diferencias entre ambos: Mientras Jason abrazó la oscuridad tras ser casi asesinado por Joker, Barbara luchó lo indecible por volver a andar y no ha renunciado a sus fuertes convicciones morales.

Otra cosa que me ha gustado mucho de este comic ha sido confirmar lo bien que conoce y comprende Geoff Johns a Batman y todo su mundo, construyendo una historia atemporal que conecta con todos los mitos del personaje sin necesidad de adscribirse a una época determinada. Esto creo que puede ser un gran valor del comic en el futuro, y es que muchas veces la compleja continuidad comiquera puede hacer que algunos arcos tengan en parte fecha de caducidad al estar adscritos al momento editorial en el que se enmarcan, como le pasa por ejemplo al arco de Snyder y Capullo que mencionaba antes. Esta cualidad atemporal puede hacer que dentro de 5 o 10 años este volumen siga vendiéndose y se coloque en las estanterías al lado del Batman Año Uno, La Broma Asesina, The Long Halloween y tantos otros comics históricos del personaje.

Otro importante valor a destacar de Batman: Three Jokers es el maravilloso apartado artístico formado por Jason Fabok al dibujo y Brad Anderson al color. Fabok es un dibujante de estilo clásico, con una perfecta composición y unas anatomías que muestran a hombres y mujeres en plenitud física. El comic está maravillosamente dibujado hasta el punto que no es necesario leer los bocadillos para seguir la acción y entender lo que está pasando. Además, el encargo se complicaba al tener que mostrar a los tres Jokers protagonistas siendo fieles a su esencia y a la vez diferentes entre si. Y me alegra comprobar que Fabok resuelve el problema con nota.

En lo referido a la composición de página, veo a Johns muy deudor de Alan Moore y Dave Gibbons. Al igual que ya vimos en El Reloj del Juicio Final , Three Jokers se construye a partir de una narrativa de página con una rejilla de 9 viñetas. Hay muchas viñetas con planos medios de los protagonistas que miran a cámara como si nos estuvieran mirando a nosotros los lectores que me crea una sensación extraña, algo que entiendo está buscado por Johns.

Three Jokers es una miniserie de 3 comics de 48 páginas. Esto ha permitido a Johns plantear la historia con un ritmo más pausado que el de los comi-books tradicionales, pudiendo alargar más las escenas y consiguiendo un mayor impacto emocional. Además, las sorpresas están bien dosificadas y los cliffhangers al final de cada número me han parecido estupendos. Creo que la historia y el arte brillan a gran altura y merecen que paguemos el precio de portada para tener estos comics en casa.

Como véis, todo está muy bien y no le pongo un pero a nada. Y sin embargo… el final no acaba de estar a la altura. A la altura no de ESTE comic, sino de las expectativas de una historia destinada a mirarle de tu a tu a La Broma Asesina. Ahí, la historia se queda bastante por debajo. Además, veo a Johns realizando una labor revisionista sobre lo que los comics de Moore significaron para DC. Si en El Reloj del Juicio Final Johns hace una enmienda contra el “grim-n-gritty” surgido a partir de Watchmen, algo de lo que realmente Moore no es responsable más allá de crear un comic maravilloso que mucha gente malinterpretó, para Johns la idea clave de este Three Joker es que no importa quien es/fue el Joker antes de convertirse en el avatar del Caos de Gotham City, lo importante es que es el gran rival de Batman y siempre que haya un Batman existirá un Joker opuesto a él. Si Joker creía en La Broma Asesina que cualquiera podía convertirse en Joker si tenía un mal día, para Johns eso es lo de menos, ya que Joker es tan eterno como Batman y existirá siempre, tragándose cualquier atisbo de personalidad que tuviera antes.

Y luego hay un par de sorpresas finales que entran 100% en territorio spoiler que plantean una serie de dudas sobre la continuidad y me hacen pensar si no fueron estos elementos de las 10 últimas páginas los que hicieron que al final DC optara por colocar esta historia fuera de continuidad dentro del sello Black Label. Hay una idea sorprendente aunque no del todo descabellada dada la relación histórica de los personajes, y un giro final que recuerda de alguna forma al final de The Long Halloween que no le acabo de ver el sentido ni creo que vaya a tener más recorrido más allá de este comic. Sobre todo este último elemento hace que quizá el comic no sea todo lo satisfactorio que la brillantez de los dos primeros números planteaba.

De hecho, es curioso que a pesar de estar ante un comic editado por el sello Black Label, Johns al final de la historia se muestra como un buen guionista de la casa deja sus juguetes prácticamente igual que como los encontró, para que el siguiente guionista pueda plantear su historia sin excesivos sobresaltos. Teniendo en cuenta que nos vendían el comic como «la historia definitiva de Batman y El Joker», esto no llega a cumplirse para Batman o el Joker, pero tampoco para Batgirl y Red Hood, que no han evolucionado ni han aprendido nada que modifique su status-quo de forma sustancial.

En todo caso, creo que estamos ante uno de los comics más importantes del año de Batman y una obra notable que va a gustar a todo tipo de público, sobre todo los fans de toda la vida que no están al tanto de la actualidad de DC ni le preocupa la continuidad, sólo que la lectura en si sea interesante. Cosa que creo que Three Jokers cumple de sobra.

Comparto para abrir boca las páginas iniciales de este comic, donde disfrutaréis el estupendo dibujo de Jason Fabok:

Three Jokers ha sido un comic estupendo que se queda sin embargo por debajo de su propio hype. En todo caso, creo que hará las delicias de todos los aficionados de Batman y su mundo.

PUNTUACIÓN: 8/10

¿Has leído ya el comic? ¿Qué te pareció?¿O eres de los que se espera a la edición española de ECC Ediciones? Espero tus comentarios!!! Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Noches Oscuras: Metal de Scott Snyder, Greg Capullo y varios autores (Integral)

No soy demasiado fan de la labor que Scott Snyder ha llevado a cabo dentro del Universo DC. Pero no he dudado ni un segundo a leer el Integral de Noches Oscuras: Metal editado recientemente en España por ECC Ediciones, aprovechando un préstamo de un amigo, y me he encontrado un entretenimiento al nivel del cine de Michael Bay. Vosotros decidís si eso es bueno o malo.

PUNTUACIÓN: 5.5 / 10

¡Vinieron del Multiverso Oscuro! La Liga de la Justicia acaba de regresar a la Tierra tras haber derrotado a Mongul… pero ni Batman ni sus compañeros sospechan que Hawkgirl y los Blackhawks van a darles una noticia pésima: nos están invadiendo unas fuerzas malignas llegadas del reverso oscuro del Multiverso, incluido el malvado Batman Que Ríe. Noches oscuras: Metal reúne de nuevo al guionista Scott Snyder (La Cosa del Pantano) y al dibujante Greg Capullo (Spawn), responsables de la historia principal de esta exhaustiva recopilación que ofrece una experiencia completa en la que también participan Bryan Hitch (Liga de la Justicia), Jorge Jiménez (Superhijos) o Jim Lee (Batman: Silencio), entre otros muchos autores.

El Integral de Noches Oscuras: Metal de Scott Snyder, Greg Capullo y un porrón de autores más, es un tochal de 700 páginas editado por ECC Ediciones que recopila en un único volumen los 26 comics que compusieron este evento, que DC Comics publicó entre julio de 2017 y abril de 2018. Y su lectura me ha dejado sentimientos encontrados.

En el lado positivo, Noches Oscuras: Metal es una autentica locura en la que pasan un montón de cosas con la sensación de no saber qué va a pasar a continuación. En este mundo friki en el que parece que ya lo hemos visto todo, mola leer un comic de superhéroes en el que todo es sorpresa.

El evento está estupendamente dibujado. Sobre todo en la parte de la miniserie principal dibujada por Greg Capullo con tintas de Jonathan Glapion y color de Francisco Plascencia, el comic luce siempre de maravilla. Algunos números de las historias secundarias como es el one-shot The Wild Hunt hay que reconocer que tienen un dibujo es más flojillo, pero teniendo en cuenta la amplitud del evento construido con 26 comics, creo sinceramente que globalmente todo el mundo cumple y hay que estar satisfecho.

En el lado del guión, Scott Snyder está desatado y mete en Metal montones de elementos de la rica mitología de DC, empezando por el arco de Grant Morrison en Batman “El Regreso de Bruce Wayne” tras Final Crisis o su propio concepto de Multiverso, para darles un giro radical. Pero no es solo esto, ya que Snyder une en esta historia el 9ª Metal de Hawkman, la Roca de la Eternidad de Shazam!, la creación de Atlantis por Arion, incluso la primera aparición en el Universo DC de Daniel, la actual personificación de Sandman tras el histórico final del comic escrito por Neil Gaiman. Todo, TODO, está conectado en esta historia, creando ideas loquísimas a lo largo de este evento comiquero.

Bajo cierto punto de vista, esto es bueno. Justo el otro día comentaba en Twitter a partir de mi admiración por Daniel Warren Johnson a raiz del final de su maravillosa Wonder Woman: Dead Earth, sobre si a veces la continuidad hace que perdamos posibilidades de comics estupendos al estar los autores de Marvel o DC encorsetados por los años de historia previa. Dark Nights: Metal NO es uno de esos comics, y no parece que “continuidad” entre en el vocabulario de Snyder. Ni de sus editores, todo hay que decirlo, porque si estoy salió fue porque le dieron el visto bueno.

Otro elemento que considero positivo es que aunque estamos antes un evento 100% Batmanizado, con Bruce Wayne y sus versiones en el centro de todo, Snyder consigue que Superman y Wonder Woman tengan su importancia a lo largo de la historia reforzando la idea de la Trinidad como centro del Universo DC.

Como digo, en general Noches Oscuras: Metal es entretenido y gracias a que pude leerlo por el préstamo no me quedo con sensación de haber perdido el tiempo con este Integral que me llevó 3 noches terminarlo. Y diría que se gana de sobra el calificativo de EVENTO que cambia para siempre el Universo DC.

Ahora bien, ya entrando en lo que NO me ha gustado tras acabar de leer el Omnibus, Noches Oscuras: Metal es una locura en el mal sentido en el que TOOODO vale, llegando a niveles ridículos y sonrojantes. Da hasta cierta vergüenza que todo sea un deus-ex-machina, como la aparición de Sandman porque sí, sin más utilidad que crear una sorpresa al final de un número y llevar a Batman y Superman de un lugar a otro, sacándoles de una situación imposible, para luego desaparecer. Y todo es así.

Entiendo que el concepto principal de este evento fue presentar el Multiverso Oscuro, que sirve de tapiz que permitirá presentar todo tipo de versiones oscuras y malvadas de los principales héroes de DC. Sin embargo, resulta hasta tonto ver que TODO este Multiverso está monopolizado por BATMAN, siendo sus contrapartidas malvadas con los poderes del resto de miembros de la Justice League los que protagonicen este evento junto al Batman Que Ríe, una versión “Jokerizada” del Hombre Murciélago.

En este sentido, veo lógico por parte de DC que publiquen 7 especiales (6 para estos Batmans Oscuros + el especial del Batman Que Ríe) para explicar la historia de estos personajes, de forma que consigan cierta profundidad que nos haga verles como enemigos peligrosos que cada uno de ellos por separado podría derrotar a la Justice League. Sin embargo, aceptando que estos números dan más “empaque” al evento, al final estos números no aportan casi nada a la historia principal, con el pero añadido que luego estos personajes super poderosos acaban siendo utilizados como carne de cañón, desaprovechando el potencial que tenían.

Sin embargo, volviendo al Multiverso Oscuro, considero lamentable que Grant Morrison creara el Multiverso de 52 realidades alternativas en 2014, planteando el espacio narrativo en el que el Universo DC iba a poder expandirse y contar todo tipo de historias, para comprobar que DC no tardó ni tres años en “cargarse” esta idea de Morrison bajo la premisa que mola más ver versiones oscuras de los héroes de DC.

Si, entiendo que puede decirse que Snyder no se ha cargado nada, sino que ha ampliado lo existente creando este Universo Oscuro que existe además del Multiverso, ofreciendo 52 realidades alternativas oscuras. Pero viendo que el actual evento de DC en 2020 es Dark Nights: Death Metal, no hay duda que DC parece haber abandonado, al menos de momento, la creación de Morrison colocando por encima suyo a Snyder.

Aunque a mi no me ha afectado dado que leí este Integral gratuitamente, hay un elemento que entiendo que debió molestar bastante a los lectores que leyeran este evento mes a mes, y es el elemento sacacuartos. Por poner un ejemplo, al final del Metal 3, la Liga de la Justicia se divide en 3 equipos para buscar 3 objetos que poseen el 9th Metal clave para derrotar la amenaza del Universo Oscuro. A continuación, tenemos que leer ¡9 comics! hasta llegar al número 4. Un tercio del total del evento. Y aunque van pasando cosas y se cuentan varios orígenes de Batmans oscuros, al principio de este cuarto número se han vuelto a formar otra vez 3 equipos para volver a buscar esos mismo objetos. Excepto por la liberación de Cyborg, los números de Flash, Justice League 32 y 33 y Green Lantern de ese mes fueron totalmente prescindibles, al igual que el Batman Lost.

Quizá otro elemento que chirría de este Metal, más allá de estar leyendo una locura tras un WTF! tras un “esto acaba de pasar porque si”, es que el comic acaba siendo una enorme “Era de Apocalipsis” en el que al final no hay consecuencias y todo se devuelve al momento anterior sin (casi) consecuencias. Y no dudo que esta herramienta no es nueva y ya se ha utilizado en numerosas ocasiones dentro y fuera del Universo DC, pero la ejecución en este caso creo que deja mucho que desear.

Y ya ni entro en la continuidad y en el montón de elementos que no estoy seguro al 100% pero diría que Snyder se ha sacado de la manga rompiendo todo atisbo de coherencia dentro de DC. Entiendo que esto para el staff editorial es un hecho menor dado que el comic se ha vendido como churros. A decir verdad, si hibiera leído este Metal como un Elseworlds no diría nada, pero esto es el comic central del Universo DC de ese año, y se está cargando gran parte de la coherencia del universo DC. Aunque también hay que reconocer que DC desde 2011 editorialmente ha sido un paso para alante y dos para atrás, por lo que esto no debería sorprenderme.

Scott Snyder confirma que para mi es un vende humo. Es cierto que tiene buenas ideas y crea conceptos que son rompedores y pintan muy bien, pero su ejecución y sobre todo la conclusión nunca están a la altura de las expectativas que él mismo crea. Creo que esto es aplicable a todo lo que he leído de él en DC, excepto el Tribunal de los Buhos y los números previos de Detective Comics antes del reinicio de los Nuevos 52. Y flipo con que estas historias “buenas” escritas en 2011 y 2012 le hayan permitido “engañar” a todo el mundo durante tanto tiempo.

Una cosa es sorprender al lector. Pero no vale todo. Quedó claro que Snyder y DC no piensan así. Por cosas como esta me alegro de no seguir la actualidad mensual de DC y centrarme en los especiales y miniseries autoconclusivas que me interesan, como los comics Black Label de Wonder Woman, Batman: White Knight o Hellblazer, el DCSOS (que no oculta en ningún momento que es una Tierra alternativa) o The Batman´s Grave de Warren Ellis y Brian Hitch.

Como decía antes, dado que me lo han dejado, no me ha sabido demasiado mal leer este Noches Oscuras: Metal. Pero si hubiera pagado los 56 €urazos que cuesta este tomo, creo que hubiera terminado bastante molesto.

Al final, este Noches Oscuras: Metal ha sido como ver una película de Michael Bay. Sabes que va a ser mala, pero si te aproximas con el estado mental adecuado, los fuegos artificiales pueden llegar a entretenerte.

PUNTUACIÓN: 5.5 / 10

Y a vosotros, ¿qué os ha parecido este Noches Oscuras: Metal? Espero vuestros comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!