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Crítica de El poder de ¡SHAZAM! de Jerry Ordway (ECC Ediciones)

En menos de dos meses se va a estrenar la segunda película de ¡Shazam! La furia de los dioses, por lo que me he animado a leer algunos comics del personaje que por unas cosas o por otras no leí en su momento. Empiezo por la novela gráfica El Poder de ¡Shazam! escrita y dibujada por Jerry Ordway y publicada por ECC Ediciones.

PUNTUACIÓN: 7/10

Salomón.
Hércules.
Atlas.
Zeus.
Aquiles.
Mercurio.

Tras pronunciar una palabra… ¡cae un rayo! Para el joven Billy Batson comienza la aventura de su vida… y entonces nace el Capitán Marvel, el mortal más poderoso del mundo. ¡Shazam! Pronuncia la palabra… ¡y siente su poder!

The Power of Shazam! fue una novela gráfica escrita y dibujada por Jerry Ordway publicada por DC Comics en 1994. ECC publicó esta obra en España en 2019, coincidiendo con el estreno de la primera película de Shazam!

Antes de empezar a comentar mis impresiones de este comic, quiero detenerme a recordar la compleja historia de. personaje. Shazam! nació con el nombre de Capitán Marvel en 1939, creado el artista artista C. C. Beck y el escritor Bill Parker en la editorial Fawcett Comics. Aunque fue creado después que Superman, el personaje durante los años 40 fue mucho más popular y tenía ventas mucho mayores que las del Hombre de Acero, significando la mayor competencia a la que enfrentaba National Comics (editorial que años más tarde cambió su nombre y pasó a denominarse DC Comics). Lamentablemente Fawcett dejó de publicar al personaje en los años 50 tras un largo litigio que National inició en los años 40 en el que acusaba de plagio a esta editorial, lo que sumado a la disminución en las ventas hizo que el editor perdiera el interés en el personaje.

En 1972 lo que quedaba de Fawcett vendió a DC Comics el personaje de Capitán Marvel, aunque se encontraron con la sorpresa que Fawcett había perdido los derechos del nombre «Capitán Marvel», que había sido adquiridos por Marvel Comics al estar el personaje más de 10 años sin publicarse. Debido a este problema de derechos, el personaje a partir de este momento pasó a denominarse como Zhazam! Sin embargo, algunos problemas legales derivados de estos cambios de nombre y el hecho de ocupar el mismo mundo que Superman, sobre todo tras las Crisis en Tierras Infinitas de 1985-86, provocaron cierta sensación de redundancia y repetición, por lo que DC realmente ha publicado muy pocos comics protagonizados por ¡Shazam! Sobre todo si lo comparamos con los cabeza de cartel de DC.

La miniserie Legends de John Byrne de 1986-87 sirvió para introducir al personaje en la nueva continuidad de DC tras las Crisis, aunque el personaje no llegó nunca a despegar. En 1991, Jerry Ordway recibió el encargo de relanzar Shazam! Y en lugar de hacer lo habitual en estos casos, empezar su colección de grapas mensuales, planteó iniciar su etapa con una novela gráfica que conduciría a su serie regular. El éxito de esta novela gráfica llevó a la publicación de una colección regular, The Power of SHAZAM!, que se publicó entre 1995 y 1999 y que sigue siendo la serie más longeva de los últimos 50 años desde que DC empezó a publicar comics con el personaje.

Jerry Ordway es uno de los grandes nombres de DC Comics. Empezó a trabajar en los años 70 en DC y aún sigue al pie del cañón hoy en día, transmitiendo en cada trabajo un estupendo feeling atemporal. En los años 90 ya era uno de los autores más veteranos de la editorial y uno de los que mayor conocimiento tenía del fondo editorial de DC. En ¡El poder de Shazam! buscaba relanzar al personaje revisando su origen acercándolo al de los comics originales de Fawcett, actualizando algún elemento pero siendo bastante fiel en lo fundamental. Una de las grandes virtudes de Ordway es el feeling clásico que imprime a todos sus comics, y en este comic plantea una historia atemporal que bien podría estar situada en los años 40 donde originalmente se desarrollaron las aventuras del Capitán Marvel. Toda la ambientación de vehículos, ropa, edificios remite a una época pasada, por no hablar de un Billy dedicado a vender periódicos por la ciudad, algo que no puede ser más años 40. Además, su vertiente aventurera me devolvió al disfrute de las películas de Indiana Jones. En este sentido, me ha sorprendido para bien la forma en que Ordway plantea este origen, con los padres de Billy Batson convertidos en arqueólogos que son asesinados por su socio Theo Adam mientras están trabajando en Egipto, excavando la tumba de Ramsés II. De esta forma, Theo Adam, que posteriormente se convirtió en Black Adam, se convertirá en el archienemigo de Shazam! junto al magnate Doctor Sivana, el otro gran villano del personaje.

Ordway es un gran narrador y un estupendo artista, y me ha gustado su versión tanto del niño Billy Batson como del superhéroe Shazam! en que se convierte. Y es curioso que de alguna manera esta novela gráfica casi podría haberse utilizado como storyboard en caso de haberse planteado la posibilidad de hacer una versión cinematográfica, algo que no se hizo realidad hasta 25 años después con otros referentes. La forma en que el joven Billy tiene que aprender a usar sus nuevas habilidades manteniendo la bondad de su corazón (con algún berrinche incluido) a pesar de enfrentarse a los asesinos de sus padres es otra de las claves de esta historia que hace que el comic se sienta 100% superheróico.

El feeling de clásico atemporal de Ordway hace que estemos ante una buena lectura a la que los casi 30 años desde su publicación no le han pasado factura, se sigue leyendo de maravilla sin transmitir una sensación «viejuna». Además, el comic ofrece una sensación satisfactoria gracias a que el formato de 96 páginas es perfecto para la extensión de esta historia, y la vez deja numerosos elementos abiertos de cara a su desarrollo en la serie regular posterior, empezando por la desaparición de la hermana de Billy Mary al principio del comic, algo que no vuelve a mencionarse y que entiendo que sería uno de los primeros argumentos que Ordway tocaría en la serie regular.

Por ponerle un pero, que no lo es tanto, diría que estamos ante un buen comic realizado con oficio y hasta cariño por el personaje y su mundo, que sin embargo no consigue enamorarme en ningún aspecto. Por un lado tengo que reconocer que el estilo de Ordway nunca me ha flipado. Para mi es uno de los artesanos clásicos de DC, y aunque sabes que no te va a dar nunca un mal comic, para mi tampoco uno sobresaliente. Y esto misma sensación es la que tuve leyendo este comic. Todo está bien, todo está perfectamente contado, consigues empatizar con el huérfano Billy, y sin embargo no me ha maravillado. Creo sin embargo que como historia de origen este volumen funciona de maravilla, siendo un estupendo punto de acceso para el personaje.

Por otro lado, aunque esto que voy a decir fue una sensación personal que igual no se ajusta a la intención de Ordway, recordando lo que comentaba sobre que en algunos aspectos este comic me parecía un storyboard para una posible película, todo lo que vemos en este comic se ve muy «realista» sin llegar a ser todo lo loco y widescreen que el medio comiquero permite para crear una historia más grande que la vida super espectacular sin preocuparse por el presupuesto como si sucede en el cine. Como comento, todo es correcto, pero le falta factor WHOA!! a un comic que lo tenía todo a favor para conseguirlo. Y entiendo que este comic se publicó en 1994 años antes de The Authority o The Ultimates, y en cierto en eso sí es hijo de su tiempo. Pero quizá por ser demasiado respetuoso a los comics originales y al tipo de historias que se hacían en los años 40, esta novela gráfica en el lado de espectacularidad se me queda muy muy corta. De nuevo, correcto como todo lo que hace Ordway.

Comparto las primeras páginas de este comic:

¡El poder de Shazam! de Jerry Ordway es una buena lectura por la que no han pasado los años.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de V.X.E. El día del juicio 4 (de 4) de Kieron Gillen, Valerio Schiti y Guiu Vilanova (Marvel Comics – Panini)

Finaliza el evento V.X.E. El día del juicio de Kieron Gillen, Valerio Schiti y Marte Gracia, una historia centrada en los Eternos con los mutantes de Krakoa y los Vengadores de invitados especiales, que empezó muy bien pero se ha acabado desinflando en este último número.

PUNTUACIÓN: 6/10

La apocalíptica conclusión del evento del año. No es que nada volverá nunca a ser lo mismo. Es que, si los héroes no encuentran la manera de comportarse como tales, nada volverá a ser algo nunca más.

Esta grapa doble incluye AXE: Judgment Day 6 y AXE: Judgment Day Omega USA.

Lo mejor de El día del juicio ha sido el apartado gráfico a cargo de Valerio Schiti con Marte Gracia en el color. En este último número Schiti necesita la ayuda de Iván Fiorelli en el dibujo de las últimas páginas del Aftermath, que no lucen igual de chulas que el resto de la minisierie. Dicho esto, El día del juicio ha servido para disfrutar de un equipo artístico estupendo para estas historias más-grandes-que-la-vida, con un Schiti perfecto que se sale con las amenazas a escala planetaria que hemos tenido en este comic, con unos colores de Gracia que amplifican la sensación de blockbuster espectacular. En la parte gráfica la verdad es que no hay ninguna queja, aunque debo reconocer que este último número es un poco un bluff porque el climax de Gillen implica a mucha gente hablando, lo que resta opciones para el lucimiento de Schiti. Pero globalmente, creo que estamos ante un buen comic que sólo el dibujo ya justifica la compra.

En positivo hay que destacar también que Gillen ha planteado una historia que ha sido una montaña rusa de espectaculares batallas y giros continuos, haciendo un buen uso a las decenas de personajes de los tres grupos que han aparecido por estas páginas. De hecho, toda la estructura del evento ha resultado super sorprendente, sin dejar nunca un segundo de respiro. Y es que tras empezar la teórica guerra Eternos vs Mutantes con que se vendió el evento, en el cliffhanger final del segundo número Gillen rompe la historia con el nacimiento del Celestial Progenitor creado por Tony Stark, Mr. Siniestro y los Eternos que se oponen a Druig. El giro es que en lugar de acabar con la guerra como ellos esperaban decide mandar a juicio a toda la raza humana, con la amenaza de destruir el planeta si son (somos) declarados culpables. La llegada de Starfox, que derroca a Druig del poder de los Eternos, no consigue evitar que Progenitor dicte sentencia, encontrando a la Tierra culpable, lo que lleva a la colección al climax final en el que los héroes que siguen con vida deben jugarse el todo por el todo para detener al Progenitor. Leo este resumen lo más resumido y libre de spoilers posible, y hay que reconocerle a Gillen que han pasado muchísimas cosas en estos seis números de miniserie principal. Eso siempre tiene que ser valorado positivamente.

Sin embargo, hay varias cosas que no me han acabado de funcionar, todas ellas referidas al guion de Gillen. Empezando porque tiene una forma de escribir que no me interesa. En este comic, hacer que el Celestial Progenitor haga las funciones de narrador con la voz en voz, como en la serie de Eternos lo hacía la «Máquina», me saca completamente de la lectura, no me lo acabo de creer. Habrá quien lo encuentre una genialidad, ya se sabe que para gustos, colores. Pero a mi no me funciona. Otro elemento es que además de la acción widescreen, Gillen intenta mostrar también el punto de vista de la calle mostrando a seis humanos corrientes mientras intentan sobrevivir. Sin embargo, esto que a nivel general podía parecer una buena idea acaba siendo un bluf que no va a ninguna parte, con la excepción de Jada que se convierte en compañera de cafés del Capitán América.

Hablando del Capitán América, el final del número anterior trajo consigo una imagen super potente pero bastante ridícula, al mostrar que los mutantes habían resucitado al recién fallecido Steve Rogers, con su escudo en el brazo. Frente a los que pedían resucitar a Scott Summers, Kurt Wagner expresó que para esa batalla «no era el líder que la Tierra necesita ahora mismo». Aparte del ridículo de salir del capullo con el escudo, el problema de esto es que en la resolución de la historia en este último número ¡Rogers no pinta nada! Por cierto, el mes pasado me preguntaba cómo era esto posible, dado que los mutantes no tienen ni muestras de ADN ni back-ups de memoria de los no mutantes, y suponía que Gillen tendría que explicarlo de alguna manera. Pues no, estaba equivocado, a partir de ahora los mutantes pueden resucitar a cualquier humano porque patata, y o lo tomas o lo dejas, es lo que hay, como tantas otras cosas de la franquicia mutante.

La resurrección de humanos por parte de los mutantes se une a la confesión de Sersi del gran pecado de los Eternos, que para ser resucitados la «máquina» toma la vida de un ser humano. Ambos hechos potencian la idea-fuerza que el cambio es posible, y por tanto merece la pena luchar día a día por ser mejor. La idea de hacer que el Progenitor sienta que no es digno para dictar sentencia a la raza humana y use sus poderes unidos a los de la máquina eterna es una forma como otra cualquiera de resolver la destrucción previa. Porque no había duda que esto iba a ser así, la duda era la forma en lo que iban a realizar.

Dentro de las muertes reversibles y las nulas repercusiones, este evento aparentemente ha traído las muertes «definitivas» de Magneto en el lado mutante y de Sersi en los Eternos. No está mal. Desde luego, son personajes claves de ambas franquicias. Sin embargo, cuando en el número anterior tuvimos la práctica extinción de todo el planeta y la muerte de la mayoría de sus héroes, entre los que tenemos a Thor, Spiderman, Capitana Marvel, Tormenta, etc… estaba claro que estábamos ante un over-the-top que no iba a tener repercusión en el universo Marvel, como así ha sido. Y es curioso que teniendo en cuenta la espectacularidad de los cinco primeros números, el climax de este último número ha sido casi un anti-climax, probablemente la grapa más floja de toda la serie.

En este sentido, es muy difícil crear un comic que tenga sensación de peligro cuando ambos grupos resucitan con la rapidez de una cadena de producción de Ford, de forma que no acaban de morir y en la página siguiente ya han resucitado. Aunque el comic esté estupendamente dibujado y estén pasando cosas todo el rato, es imposible que haya algún tipo de tensión en estas condiciones. Lo que es para mi un nuevo ejemplo del gran problema que para mi está significando la idea de bombero de las resurrecciones de Krakoa.

La edición española se completa con el especial AXE: Judgment Day Omega USA, un número en el que Gillen cierra las principales tramas de los Eternos, en el que es último número (oficioso) del actual volumen. El comic cuenta con portada de Pascual Ferry y dibujo interior de Guiu Vilanova con color de Andrés Mossa, y está muy muy debajo del nivel mostrado por Schiti en las páginas previas.

Aparte del dibujo montonero, el especial tiene un hándicap importante, y es que sólo interesará a los lectores / fans de los Eternos, no teniendo importancia real para Vengadores o Mutantes. En este sentido, aunque entiendo en parte la inclusión de esta grapa junto con el último número de miniserie, teniendo en cuenta que así las cuatro grapas españolas de esta colección han sido grapas dobles, no dejo de pensar que Panini me acaba de castigar con un nuevo sacacuartos, al colar unas páginas que no me interesan y que si les interesaban a los lectores de eternos, deberían haberlo publicado en un número aparte. De hecho, cuando le interesa a Panini si que publican sin problemas grapas sencillas, como han sido los especiales de Vengadores (Tony Stark), Patrulla X (Jean Grey) y Eternos (Ajax) que han publicado en Enero y Febrero y vendieron como que debían ser leídos entre el tercer y cuarto número de esta colección porque resultaban imprescindibles para entender el climax final. DISCLAIMER: NO LO SON, te los puedes ahorrar completamente. Pero el gasto ya lo has hecho. Sin embargo, en el caso de este número Omega, han considerado adecuado publicarlo dentro de la colección principal, no de la colección de Eternos. Colección en la que se ha publicado la miniserie Deaths to the mutants que tampoco era Eternos propiamente dicho. Pero en fin, que es una decisión que no sorprende.

V.X.E. El día del juicio va a ser rapidísimamente olvidado, no creo que vaya a dejar poso. El ritmo editorial de Marvel es frenético y no van a parar ahora. Dentro del elemento de What if? ampliado que estaba claro no iba a tener repercusión real en el Universo Marvel, su concepción de blockbuster palomitero con un estupendo apartado artístico y las numerosas sorpresas preparadas por Gillen han conseguido entretenerme durante los últimos meses. A veces no se le puede pedir más a comics como estos.

Comparto las primeras páginas del comic:

V.X.E. El día del juicio se ha quedado en un «sin más», resultón en el apartado gráfico y con una historia en la que han pasado muchas cosas pero mejor no rascar más allá de la superficie de este blockbuster palomitero del universo Marvel.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de X-Force 26-29 de Benjamin Percy y Robert Gill (Marvel Comics – Panini)

Termina el tie-in de X-Force con el evento V.X.E. El día del juicio, en el que Benjamin Percy y Robert Gill, con color de Guru-eFX han preparado una historia super entretenida con Kraven El Cazador de villano.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡Comienza la caza de X! Una nueva era de grandeza comienza cuando Masacre regresa al que fuera su viejo grupo. Bueno, de grandeza para él, de necesidad para X-Force, porque necesitan toda la ayuda que puedan conseguir, en una trama que envuelve a Kraven el Cazador.

Estas cuatro grapas de Panini han publicado los números 30 a 33 USA.

Da la sensación leyendo estos comics que Benjamin Percy tenía pensada la aparición de Kraven en esta colección, y ha tenido que buscar la forma de mantener su historia aún añadiendo la conexión con el evento V.X.E. El día del juicio. Una conexión más bien tenue. Y la verdad es que el resultado me ha gustado bastante. Empezando por el hecho de hacer que sea Kraven en la voz en off el que haga de narrador de esta historia, mostrándome que Percy tiene un muy buen ojo para transmitir la psicología de los villanos. La forma en que Kraven descubre mientras se encuentra de cacería que ahora mismo los mutantes son los depredadores alga de la Tierra y cómo pone en marcha los medios para iniciar una nueva cacería creo que está muy bien.

Hay un problema de estos comics y es que para que pasen las cosas que pasan Percy cae en dos ridiculeces muy grandes. Una que un oso se coma a Masacre y su cabeza esté entera y casi intacta, algo muy, muy ridículo que amenaza con romper la suspensión de credulidad. Y la otra es que Kraven pueda usar los portales de Krakoa aunque lleve la cabeza de Masacre pinchada en un palo. Porque una cosa es que Moira se ponga la piel de Banshee y engañe a los sensores de Krakoa, pero lo visto en estas grapas es una ridiculez total, la cabeza pasaría pero Kraven no. Como digo, entenderé si alguien lee estas grapas y piense «¿pero qué coj&%$s acaba de pasar?» Porque es muy absurdo. Sin embargo, no se si por el tono over-the-top o por qué, me he encontrado leyendo los comics y entrando en el absurdo, lo que me ha permitido disfrutar de las aventuras posteriores.

Otros elementos que merece destacarse es el uso de Sabia y Bestia, que se han convertido en personajazos en estas páginas. También me gusta mucho el juego que Rojo Omega da a esta colección, un personaje que puede ayudar a los mutantes pero también tiene unas necesidades oscuras que satisfacer dada su naturaleza violenta. Globalmente, el comic creo que mantiene un nivel de entretenimiento con el que sigo conectando y me deja con ganas de más.

En el lado del dibujo, Robert Gill con color de Guru-eFX creo que está mejorando número a número. O tan vez mi ojo se esté acostumbrando a su dibujo y ya no me choque negativamente. Es cierto que en lo referido a las escenas de acción sus viñetas siguen pecando de falta de dinamismo, siendo en su mayoría un poco demasiado estáticas. Sin embargo, me ha gustado la versión de Kraven que me he encontrado en estas páginas, destacando su cacería en el Polo Norte. La verdad es que Kraven es un villano de tercera, pero con esta aventura creo que sale muy reforzado.

Por cierto, no se si es que Masacre me cae mal o que Gill le dibuja raro. Igual son las dos cosas. Pero ese es también otro detalle con el que no he conectado del todo. Igual que digo esto, creo que Gill ha comprendido perfectamente el tono over-the-top que plantean las historias de Percy, y en ese sentido las ha sabido trasladar bastante bien a imágenes. Reconociendo eso si que le veo aún mucho margen de mejora. Mientras la mejora la veamos en X-Force, no me importará asistir en directo a su evolución, esperemos que no se estanque.

En resumen, buen arco de X-Force que nos trae tortas como panes y un buen conflicto entre los personajes a partir de sus diferentes filosofías, algo que debe estar siempre en el centro de un comic mutantes.

Comparto las primeras páginas del número 30 USA que ha inicio a esta saga:

X-Force se mantienen como un comic super entretenido y over-the-top que es muy disfrutable, siempre que aceptes alguna que otra locura argumental que Percy lanza para construir sus historias, con un dibujo que va mejorando número a número.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de BRZRKR vol. 1 de Keanu Reeves, Matt Kindt y Ron Garney (Boom Studios – Planeta Comic)

Llevaba tiempo con ganas de leer un buen comic de acción que no me obligara a reflexiones sesudas. El primer volumen de BRZRKR de Matt Kindt a partir de una historia de Keanu Reeves, dibujado por el veterano Ron Garney con color de Bill Crabtree, publicado en España por Planeta, cumple perfectamente su función.

PUNTUACIÓN: 8/10

UNA GUERRA SIN FIN, UN HOMBRE SIN LÍMITES.

El hombre conocido sólo como B. es mitad mortal y mitad Dios, maldito y obligado a la violencia… incluso sacrificando su cordura. Pero después de siglos, B. puede haber encontrado por fin un refugio: trabajar para el gobierno de Estados Unidos para librar las batallas demasiado violentas y peligrosas para cualquier otro. A cambio, B. obtendrá lo único que desea: la verdad sobre su interminable existencia bañada en sangre… y cómo ponerle fin.

Keanu Reeves debuta como guionista de cómics junto al co-guionista superventas del New York Times Matt Kindt (Folklords, Grass Kings) y el aclamado artista Ron Garney (Juggernaut) en una nueva serie brutalmente violenta sobre la lucha de un guerrero inmortal a través de los tiempos.

Recopila BRZRKR #1-4. El comic nació como una campaña de crowdfunding, recaudando más de 1,4 millones de dólares en su campaña en Kickstarter, convirtiedo a este comic en uno de los más exitosos crawdfundings de comics de la historia. El primer número de la serie limitada de 12 números fue publicado en marzo de 2021 por Boom Studios, vendiendo más de 615.000 ejemplares, lo que lo convierte en el número más vendido en Estados Unidos desde el número 1 de Star Wars en 2015.

Matt Kindt (San Luis, Misuri, 1973). Comenzó autoeditando sus primeros trabajos antes de publicar junto a Jason Hall su primera novela gráfica, Pistolwhip (Top Shelf, 2001), que gozó de una buena acogida por parte de la crítica, fue nominada a un premio Harvey y figuró en la lista de las 10 mejores novelas gráficas de 2001 de la revista Time. En 2004 se publica 2 Sisters: A Superspy Graphic Novel, su primera obra original como autor completo. Paralelamente realiza el webcómic Super Spy (Norma Editorial, 2009), que sería recopilado en 2009 por Top Shelf y resultaría nominada al premio Eisner a la mejor novela gráfica. En 2010 realiza Revolver (Norma Editorial, 2012), obra con la que comenzará su colaboración con DC.

A la vez que aumentan sus colaboraciones para el universo DC, prosigue con la creación propia y en 2012 comienza a publicarse en Dark Horse MIND MGMT, serie regular que le valdrá un reconocimiento de crítica y público nunca obtenido hasta entonces. El éxito alcanzado atraerá la atención de la Marvel, que le encargará un tie-in de Age of Ultron, al que seguirán encargos como el relanzamiento de Marvel Knights. Los derechos cinematográficos de su obra 3 relatos. La historia secreta del hombre gigante (Norma Editorial, 2011) fueron adquiridos por Warner Bros., y Ridley Scott ha adquirido la opción de MIND MGMT. Actualmente realiza como autor completo Dept. H, así como Ether (Astiberri, 2017), en colaboración con David Rubín, para Dark Horse.

Ronald D Garney es un veterano dibujante de cómics que sobre todo ha trabajado para Marvel. Comenzó su carrera profesional como dibujante de cómcis en 1989 y desde entonces se ha creado un nombre trabajando con algunos de los personajes más conocidos de la industria. Su salto a la fama llegó en 1995, cuando se encargó de revitalizar al Capitán América junto a Mark Waid, trabajo que le valió dos nominaciones a los Premios Eisner. A lo largo de su larga carrera también ha trabajado además en JLA, Daredevil, Ghost Rider, X-Men, Silver Surfer, The Incredible Hulk , The Amazing Spider-Man, Skaar, Son of Hulk y Hulk, etapa esta última en la que además escribió algunos guiones en colaboración con Jerry Ordway.

Tras trabajar con Jason Aaron en Wolverine vol.2 y Wolverine: Weapon-X, entre las que destaca «La caza de Mística», juntos publicarán la miniserie Men of Wrath publicada bajo el sello Icon de Marvel, sobre la que mantienen los derechos como creadores. El último volumen de La Espada Salvaje de Conan y la etapa en el Daredevil de Charles Soule han sido algunos de sus últimos trabajos aparte de este BRZRKR. Al margen de los cómics, ha trabajado como ilustrador de vestuarios para la película de Will Smith Soy Leyenda (2007) y El aprendiz de brujo (2010), de Nicolas Cage.

Estando Keanu Reeves involucrado en la concepción de este comic que desde el principio se anunció como una historia de acción, podría pensarse que estariamos antes una continuación de John Wick. Y la primera sorpresa sería comprobar que este BRZRKR más que ser un spin-of de John Wick, el comic podría ser resumido de alguna manera como «Los Inmortales meets Conan el Bárbaro». En estos cuatro primeros números apenas hemos empezado a arañar en la superficie de este personaje llamado únicamente «B.», ya que tras un brutal arranque de acción en el primer número, la colección se detiene en los tres números siguientes que forman parte de este volumen para mostrarnos el origen del personaje muchos años en el pasado.

La narrativa del comic y su salto temporal me sorprendieron para bien y me sugiere que aún queda todo por contar en el presente, con el que supongo será inevitable enfrentamiento de B contra el ejército de los Estados Unidos, en caso que se confirme algún tipo de conspiración oculta. En este sentido, me gusta que Kindt tenga claro qué tipo de comic está escribiendo y sepa quitarse de en medio para que el dibujo brille como se espera de él. La ausencia de textos explicativos, con la excepción de la voz en off de B mientras habla con Diana, la investigadora que le busca conocer el alcance de sus habilidades, me parece que es otra de las virtudes de este comic, aún reconociendo que se lee en un suspiro. Sin embargo, la historia de origen de B tiene elementos muy interesantes, como la forma en que la tribu de B pasa de ser víctima a verdugo, demostrando que al final todo es una cuestión de ganar y vivir o morir.

Y es que BRZRKR me parece una barbaridad. Creo que hace muchos años ¿desde la batalla de Londres del Miracleman de Alan Moore y John Totleben? que no leía un comic con el nivel de gore y salvajismo que acabo de encontrar en estas páginas. De hecho, tenía claro que si John Wick tiene calificación R en los cines (para mayores de 18 años), este comic tenía que tener el mismo target de lectores. Lo que no me esperaba es que lleven en el comic un paso más allá lo que no puede rodarse en imagen real, mostrando desmembramientos, cabezas explotando a partir de puñetazos del protagonistas y un nivel de brutalidad inédito en el ámbito mainstream americano. Sólo por el brutal arranque del primer número me ha merecido la pena la compra y me declaro completamente satisfecho. Si uno de los elementos cuestionables de las películas es lo imposible de convertir a Wick prácticamente inmortal gracias a un traje antibalas, en BRZRKR llevan la premisa a un nivel superior, al ser empalado, disparado, acuchillado o sufrido una explosión al chocar un vehículo contra un avión, sin que el protagonista se inmute apenas (aunque quede desfigurado, amputado o quemado). ¡Que bestia!

Por supuesto, parte importantísima del éxito de este comic es gracias a un Ron Garney desatado. Las escenas de acción en el presente son brutales y tienen una fuerza bestial, consiguiendo que cada golpe impacte al lector. Junto a ello, se nota el amor del personaje por Conan, porque el origen de B permiten a Garney, con una perfecta colaboración de Bill Crabtree en el color, mostrar un mundo antiguo brutal e inmisericorde en el que las afrentas no se olvidan y solo se pueden expiar con sangre. El apartado artístico de este comic es de diez. Me ha volado la cabeza, a decir verdad. Me alegra encontrarme a un artista con Garney que mantiene su fuerza y su potencia visual como su mejor día, y alucinándome todo me deja la sensación que lo mejor aún está por llegar.

No se me ocurre nada malo que decir de este comic, que es super honesto con el tipo de entretenimiento que ofrece y que si te gusta la acción te va a volar la cabeza. Por supuesto, lectores a los que no les gusta la acción mejor abstenerse, pero si pruebas este comic a sabiendas, el problema es tuyo, no del comic. A mi me ha encantado, qué os voy a decir.

Comparto las primeras páginas del comic:

Y a continuación, el trailer que Boom Studios preparó para promocionar este comic:

BRZRKR da justo lo que promete. Y aún así tengo que reconocer que el nivel de violencia y salvajismo me ha sorprendido para bien. Ganazas de leer el segundo volumen lo antes posible.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Aquaman: Andrómeda de Ram V y Christian Ward (DC Comics – ECC Ediciones)

ECC acaba de terminar la publicación de Aquaman: Andrómeda, el comic Black Label realizado por Ram V y Christian Ward que ofrece una historia con un potente apartado gráfico.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

“No podemos ahogar la verdad aunque la dejemos hundirse a mucha profundidad.”

En las profundidades del océano Pacífico, lo más lejos posible de tierra firme, se encuentra el Punto Nemo, un cementerio de naves espaciales de diferentes nacionalidades que, desde los albores de la carrera espacial, se hunden ahí, en el silencio del mar, tras amerizar. Sin embargo, en el Punto Nemo hay algo más que no han fabricado manos humanas. Y ahora, está… despertando.

Los tripulantes del Andrómeda, un submarino experimental que funciona con un motor cuántico con un secreto confidencial, reciben el encargo de investigar ese misterio, pero no son los únicos que van tras él. Cualquier cosa de valor que se encuentre en el mar suscita el interés del pirata Manta Negra. Y todo lo que atraiga a este llama también la atención de Arthur Curry, alias Aquaman, su enemigo de toda la vida. Pero que Dios los ampare cuando las puertas del horror del Punto Nemo se abran de par en par a fin de recibirlos…

El guionista Ram V y el dibujante Christian Ward someten a Arthur Curry a una situación de puro terror psicológico que doblegaría la voluntad de cualquiera. ¡Incluso la de un rey!

Ram V es un autor y creador de cómics y novelas gráficas nominado a los premios Eisner, como GRAFITY’S WALL, Costas Salvajes, The many deaths of Laila Starr y la ganadora del Eisner BLUE IN GREEN. Desde la publicación de su primer libro en 2016, el trabajo de Ram ha ido cosechando éxitos de crítica y popularidad, ganando múltiples premios. Además de crear obras originales, Ram también ha escrito para personajes icónicos & títulos como Swamp Thing, Justice League Dark, Catwoman y Veneno en DC Comics y Marvel. Ram vive en Londres, le gustan los perros, los garabatos y la melancolía argumental.

Christian Ward es dibujante y guionista de cómics. Sus obras incluyen la ópera espacial cósmica ODY-C, que cocreó con Matt Fraction, además del cómic de Marvel Rayo Negro, galardonado con un Eisner, junto a Saladin Ahmed. Aparte de Invisible Kingdom, trabaja en la actualidad en Tommy Gun Wizards, también publicado por Dark Horse. Vive en Shrewsbury (Inglaterra) con su esposa, Catherine, su hija pequeña y un perro llamado Thor.

Me gustó mucho la miniserie de Rayo Negro que Christian Ward dibujó hace algún tiempo con guion de Saladin Ahmed para Marvel Comics. (Buff, ¿De verdad ese comic es de 2019? ¿Han pasado cuatro años? Maaaadre mía, como pasa el tiempo). Reconozco que su dibujo fue el principal motivo que me impulsó a comprar esta serie Black Label de Aquaman, planteada por el guionista Ram V como una historia cerrada de Aquaman completamente libre de continuidad que puede leerse sin tener apenas conocimiento del personaje.

Y debo reconocer que tras la lectura de este comic la sensación en un poco decepcionante. Y es que Ward es un ilustrador fantástico que crea algunas imágenes super potentes con una expresividad bestial que me han encantado. De alguna manera sólo por la personalidad que tiene el apartado gráfico me ha compensado la compra de esta miniserie que desde luego se sale de lo normal, justificando además su publicación dentro de la línea Black Label de DC. Pero junto a los aspectos positivos hay que sumar un gran problema de narrativa que hace que el comic sea antipático de leer, con un dibujo que no acaba de contar bien la historia de Ram V, resultando confuso en varios momentos. A eso hay que sumar que junto a páginas maravillosas que quitan el hipo hay un montón de viñetas en los que los personajes están apenas abocetados, por ejemplo sin facciones en su rostro o dibujando apenas siluetas en algunos momentos, lo que de alguna manera me transmite una idea de vagancia que no mola nada. Y esto es un gran problema también, porque me deja la sensación que esta historia se podría haber contado en imágenes mejor de lo que lo ha hecho Ward.

Ram V plantea una historia de Aquaman en la que Arthur Curry es de alguna manera secundario en su propio comic, al hacer que la protagonista sea Yvette Verne, una bióloga marina y experta en ciencias del comportamiento cuyo padre murió en el mar hace años, que forma parte de la tripulación del Andrómeda que se dirige al fondo del mar a investigar la misteriosa señal que se se ha activado allí. La forma en que plantea V la figura de Aquaman como un mito que pocos conocen de su existencia permite que sus apariciones sean super potentes en el comic, ofreciendo varios momentazos para el lucimiento de Ward.

La idea de crear una tripulación que tendrá que enfrentarse a sus miedos más profundos y sus pecados del pasado es algo que me recuerda a la película Event Horizon. Dicho esto en positivo, dado que es una película que me encanta. Todo en la historia de V funciona relativamente bien, aunque la narrativa widescreen oscura de Ward hace que el comic no pueda tener una gran profundidad en las caracterizaciones, mostrando lo justo para construirles pero sin conseguir que empaticemos prácticamente con nadie de la tripulación, al notarse demasiado que son carne de cañón. En este sentido, la idea de estar ante un comic de terror psicológico tampoco llega a funcionarme demasiado por la aproximación gráfica de Ward y por una historia de V que se queda también en la superficie de lo que podría haber sido, tal vez por falta de páginas en este proyecto Black Label en 3 volúmenes de 48 páginas.

Quizá lo menos bueno de la historia es la utilización de Black Manta, el clásico villano de Aquaman, que parece que está presente por obligación de cara a posibles espectadores de la estupenda película de James Wan que se acercaran a este comic tras verlo en FNAC (o librerías generalistas similares), aunque realmente no pinta nada ni tiene una función relevante en la historia. El final del comic en lo relativo a este personaje da un poquito de pena, dejando clara su irrelevancia.

Por cierto, hace unos días escribía el post Black Label vs Universo DC (gracias a todos lo que lo habéis leído), en el que reflexionaba sobre la forma en que el éxito de los comics Black Label en los que se da mayor libertad creativa a sus autores para crear historias fuera de continuidad, de alguna manera está erosionando las ventas de los comics «normales» de DC Comics dentro de su universo super heroico. En este sentido, este Aquaman: Andrómeda me parece un perfecto ejemplo de esto, ya que la actual colección mensual de Aquaman me da una pereza enorme de leer, y sin embargo SI me animé a comprar este comic. De hecho, mira que le ha dado oportunidades a la colección regular de Aquaman, pero es super montonera y sin interés. Qué lejos quedan los tiempos de Geoff Johns e Iván Reis, la verdad.

Por cierto, el otro día en mi reseña de Legión de X de Simon Spurrier y Jan Bazaldua me quejaba un poco por la falta de personalidad del comic en su apartado gráfico, con un dibujo de Bazaldua correcto pero sin chispa, carisma o espectacularidad. Dentro que como veis le he puesto más de un pero a Aquaman: Andrómeda, desde luego la falta de personalidad no es uno de sus problemas. Más bien al contrario, la personalidad es su principal virtud y en este caso el motivo principal que genera la compra. Hablando del mundo del comic mainstream, algo que no me gusta nada es la sensación de producción industrializada de Marvel que genera artistas intercambiables sin que el desempeño se resienta demasiado, partiendo que sus comics no pasan de correctos en el mejor de los casos. Es en este contexto que cuando se encuentra un comic como el actual Castigador de Jason Aaron con un apartado gráfico se mantenga estable con Jesús Saiz, Paul Azaceta y Dave Stewart, el comic parezca algo especial muy diferente al resto de la línea editorial. En este sentido, tengo claro que siempre preferiré un comic que con sus cosas tenga personalidad, como Castigador o el Aquaman: Andrómeda objeto de esta reseña, que cualquier comic «industrial» fabricado en una línea de producción como parecen tantos comics actuales.

No puedo terminar esta reseña sin hablar del precio de la edición española de ECC Ediciones, un comic en cartoné con un precio de 13.50 €uros por número. El tamaño más grande de los comics Black Label en este caso sirven para que Christian Ward se luzca en los momentos más espectaculares, lo cual para mi es otro plus a la hora de comprar este comic. Pero me parece una pasada comprobar que la edición americana de DC Comics tiene literalmente la mitad de precio. LA MITAD DE PRECIO. Entiendo que habrá lectores que no entienden el inglés o no tienen acceso a librerías que traigan material americano, pero el abuso en los precios de la actual tenedora de los derechos de DC en España me parece una barbaridad. De hecho, ante este exceso yo reconozco que compré los comics en su versión inglesa, pudiendo además leer la resolución de esta historia antes que los lectores españoles.

ECC tiene cosas buenas, por ejemplo el precio de sus grapas está mucho más ajustado respecto a los de Panini. Y tiene líneas como DC Pocket que son comics realmente económicos que me parecen estupendos para que nuevos lectores se puedan aproximar a los personajes DC y leer los principales comics de estos personajes a un precio imbatible super bueno. Pero la sensación que ECC se está aprovechando de un posible prestigio de estos comics para cobrarlos a un precio exagerado dado que estima que el carismático dibujo de Ward hará que el comic se venda independientemente del precio, me parece también una idea terrible.

Aquaman: Andrómeda es un comic de gran personalidad que no me sabe mal haberlo comprado, consiguiendo que los menos buenos pesen menos que las cosas positivas que me he encontrado.

Comparto las primeras páginas del comic:

Aquaman: Andrómeda me ha parecido un buen comic pero a la vez me ha fastidiado un poco que el dibujo de Ward no me haya flipado como esperaba.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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