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Crítica de Factor X 1, Patrulla X 8 y Lobezno 4 (Marvel Comics – Panini)

La maquinaria de Marvel no para un segundo. Si en octubre finalizó la miniserie Patrulla X – 4 Fantásticos, este mes se estrena una nueva versión de Factor X que espera ocupar el hueco de la mítica serie de Louise y Walter Simonson o Peter David. Hoy comparto la primera mitad de mis impresiones de los comics de noviembre pertenecientes al octavo mes del reinicio mutante desarrollado por Jonathan Hickman.

FACTOR X 1 de Leah Williams y David Baldeón

Por la gracia de Los Cinco, los Protocolos de Resurrección pueden traer de vuelta a cualquier mutante caído. Pero tal proeza implica problemas y complicaciones. Cuando un mutante muere, Factor-X está allí para investigar lo ocurrido. Estrella del Norte, Polaris, Prodigio, Chico Ojo, Daken y Prestigio se introducen en un mundo de asesinatos y desapariciones.

He tenido y que leer dos veces este comic para escribir estas líneas, quería confirmar la sensación con la que me quedé anoche, que no fue buena. Y lamentablemente, la lectura hoy no ha mejorado mis impresiones. Por decirlo sin rodeos, me ha llevado un gran chasco con este comic.

No tengo nada leída a Leah Williams, pero si este es el nivel poco voy a comprar suyo. La verdad es que satura las páginas de textos informativos y en principio pasan muchas cosas en este comic, pero se olvida de lo más importante, que es transmitir carisma a los protagonistas. Y en eso fracasa totalmente. Y a pesar de que el argumento mola y conecta con un aspecto nuevo de la sociedad mutante que no estábamos viendo en otros comics mutantes, si los personajes no enganchan, el comic se cae.

Es más, este Factor X es un comic 100% anti nuevos lectores que confía que sepas quién son Estrella del Norte o Daken para que rellenes los huecos que el comic no ofrece, casi como si Williams confiara que los personajes se trajeran el carisma de casa. Y narrativamente, obviamente las cosas no funcionan asi. Este Factor X se me ha quedado a leguas de la calidad, carisma y personalidad de la versión detectivesca de Peter David.

Y para hacer las cosas peores, tampoco conecto con el dibujo de David Baldeón, con color de Israel Silva. Y el caso es que le reconozco habilidad y una buena narrativa, pero tiene un feeling casi manga que no me atrae. Además, la historia de Williams hace que pasen tantas cosas que todas las páginas están abarrotadas de viñetas y no consigue dar a Baldeón momentos para que pueda lucir, lo que globalmente también juega en su contra.

Factor X formará parte del evento X de Espadas, lo que significa que después del evento al 99% dejaré de comprar este comic. Dicho esto, esto significa que el comic tiene dos meses para convencerme de lo contrario. Veremos si lo consigue.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

PATRULLA X 8 de Jonathan Hickman y Ramón Pérez

Jonathan Hickman forma equipo con Ramón Pérez (Lobezno y La Patrulla-X), para un relato sobre Magneto. Krakoa es sólo para mutantes, pero éstos todavía tienen que afrontar el mundo humano que les rodea. Magneto tiene un plan para eso.

Este número incluye el Giant Size X-Men: Magneto USA.

Tengo que reconocer que me encanta la idea de estos especiales Giant-Size centrados en un personaje concreto. Estos comics dan la oportunidad a Hickman de dar rienda suelta a su creatividad sin preocuparse de arcos argumentales o de tener que encajar la historia con el resto de miembros de la Patrulla X.

Emma Frost pide un favor a Magneto, y esto le lleva en curso de colisión con Namor. Dos de los mutantes más orgullosos sobre la faz de la tierra tendrán que decidir si pueden trabajar juntos o el enfrentamiento es inevitable. Y aunque la historia puede perecer intrascendente, pone en marcha un elemento que seguro va a tener repercusión en próximos números, porque ya sabemos que Hickman no da puntadas sin hilo.

Además de la espectacular portada de Ben Oliver, el comic está dibujado estupendamente por el español Ramón Pérez, con color de David Curiel. Pérez aprovecha la oportunidad que Hickman le ofrece para lucirse, regalando unas páginas super espectaculares con una perfecta narrativa que no necesita los bocadillos para contar la historia. Visto este especial, ojalá Pérez se quede en la familia mutante y consiga pronto más encargos.

Quizá el único pero que se me ocurre no es hacia el contenido de este comic en si, sino a que tras 8 meses de publicación de la Patrulla X en España tras el reinicio de Hickman, aún estamos en fase de construcción de la nueva sociedad mutante, y quizá haya lectores que puedan pensar que la trama no avanza. Panini ya está anunciando para enero el prólogo al primer gran evento de los mutantes, X de Espadas, que seguro va a aumentar el peligro y las amenazas hacia los mutantes, pero tendremos que esperar aún un poco más, y para ello pasar por los seguro olvidables tie-ins con Imperio. Estos fill-ins espero que no ayuden a aumentar está sensación. Ya os contaré en las próximas reseñas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

LOBEZNO 4 de Benjamin Percy y Viktor Bogdanovic

¡La taberna roja! Lobezno escapa de Krakoa a través de su propia puerta secreta, hasta llegar a la Taberna Roja, un abrevadero en medio de un bosque nevado para los que sólo quieren beber whisky en paz. Pero la paz no es posible cuando Logan está en un lugar…

Benjamin Percy nos ha devuelto al Logan pendenciero que se enfrentaba a la autoridad, y me gusta. Además, riega este número con numerosos detalles de su larga historia que indican lo mucho y bien que conoce al personaje y su historia. Además, el hecho que Logan tenga sus propios planes e incluso sus propias puertas ocultas es otro elemento que puede dar mucho juego.

La creación del estado mutante de Krakoa ofreció el perdón a todos los mutantes por sus crímenes pasados, pero eso no significa que se conviertan en buenos de la noche a la mañana, y Rojo Omega quiere demostrarlo en este número.

Este comic está dibujado por Viktor Bogdanovic con color de Matthew Wilson, que da el relevo a Adam Kubert en este arco. Y la verdad es que me gusta mucho su estilo, con un toque a lo Greg Capullo en las expresiones y las figuras humanas. Puede que incluso más que el propio Kubert, al que solo veo por encima en sus imaginativas elecciones de planos.

Teniendo en cuenta el espectacular cliffhanger con que termina este comic, se va a hacer largo tener que esperar hasta enero para ver cómo termina esta historia. Y es que debido a la planificación de Panini para llegar a X de Espadas, toca esperar un poco más de lo esperado. Lo que si tengo claro es que Lobezno se ha convertido en otro de los comics imprescindibles de este reinicio mutante.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En resumen, me he llevado un pequeño chasco con Factor X, pero los otros comics me gustan mucho. Este mes se publica, además del tie-in con Imperio, que comentaré en mi artículo sobre el evento principal y sus comic asociados, el prólogo a X de Espadas que formaba parte del comic del Día del Comic Gratis, lo que muestra que los eventos se multiplican para los mutantes. El tiempo dirá si esto es bueno o malo, teniendo en cuenta el limitado presupuesto de los lectores.

¿Seguís comprando mutantes, que tal lleváis este Amanecer de X? Espero vuestro comentarios. Y si os gustó el artículo, os agradezco los me gustas y que lo compartáis en redes sociales.

¡Saludos a todos!

Crítica de Friday 2 de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente (Panel Syndicate)

Una de las pocas novedades comiqueras durante el confinamiento de la primavera pasada fue el estreno de Friday, el comic de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente publicado en la web Panel Syndicate en la modalidad de “paga lo que quieras”. Después de un excelente primer número, el segundo número se ha hecho de rogar pero merece también mucho la pena. Hoy comento mis impresiones del segundo número.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¡FRIDAY #2 ya esta aquí!

¿Qué quieres decir con “ya era hora”?

Nah, es sólo que este maldito confinamiento y la pandemia han afectado nuestra percepción del tiempo. Seguro que no han sido seis meses desde que se publicó el primer número, no puede ser… ¿A quién le puede llevar tanto tiempo realizar un comic de 48 páginas?

En cualquier caso, Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente han vuelto con nuestro héroes “Post Young-Adults” y el misterio adquiere un giro oscuro al salir a la luz la historia de la pareja de jóvenes detectives formada por Friday y Lance.

Oh, boy! Tener que esperar desde ABRIL para leer el segundo número de Friday ha sido un pasote exageradísimo. Si esta va a ser la norma es totalmente imposible seguir esta serie de forma periódica. Dicho esto, ¡qué pasada de comic!! En este segundo número hacemos un viaje al pasado para conocer la historia de la relación de Friday y Lance como investigadores juveniles, antes de marcharse Friday a la Universidad.

Se nota que Brubaker ha preparado una historia con múltiples variables que irán desarrollándose a medida que avance la serie, pero es el apartado artístico de Marcos Martín al dibujo y Muntsa Vicente en el color lo que realmente eleva este comic a otro nivel. Martín y Vicente forman una pareja artística envidiable, y sus páginas transmiten el optimismo juvenil que recordamos de tantas y tantas obras de nuestra juventud, a la vez que transmiten en muchos momentos que hay algo oscuro acechando a la espera de atacar.

Comentaba en Twitter hace unos días que la gran dificultad a la hora de dibujar un comic no es el dibujo en si, cosa que por otra parte también lleva su tiempo, sino el proceso creativo de decidir cómo contar la historia. ¿Cuantas viñetas por página? ¿Desde qué punto de vista encuadro la viñeta? Pienso en Marcos Martín imaginando, probando en el proceso de abocetado diferentes posibilidades hasta encontrar la mejor opción. Y eso, para cada una de las páginas. Solemos dar por supuesta una facilidad para dar vida la historia que está en un guión que no tiene nada de fácil. O al menos yo probablemente no sabría ni por donde empezar. Y ver un comic con este nivel espectacular de dibujo, a pesar del tiempo que han tardado los autores en terminarlo, hace que me dé cuenta que la calidad cuesta, y que cuando dentro de 10 años sigamos disfrutando del comic nos dará igual el tiempo que pasó entre un número y otro, sólo lo buenos qué son.

Otra de las ventajas de estar ante un comic de creación propia publicado en la web Panel Syndicate bajo la fórmula de “paga lo que quieras” es que si los autores consideran que este número tiene que tener más páginas de las habituales, no hay nadie que les impids publicar un comic de 40 páginas, aunque sea el segundo número de la serie. De esta forma, este capítulo respira y está contado con la amplitud y el ritmo que la historia de Brubaker merecía.

Sinceramente no se si voy a comprar el siguiente número o si voy a esperarme a que salga el tomo, sea cuando sea que eso suceda. Pero sí puedo decir que estas páginas me tienen hipnotizado. La historia de Brubaker pinta super interesante, pero hay que reconocer que con sólo dos números es aún pronto para saber hacia donde se dirige el comic, aunque el concepto de “jóvenes detectives meets Lovecraft” me tiene ganado desde el principio.

Comparto las primeras páginas de este segundo número que Ed brubaker publicó en su newsletter a modo de preview:

Friday es un comic maravilloso de unos autores en la cúspide de su creatividad. Qué gustazo da disfrutar de su lectura, aunque sea en gotas pequeñas y tan espaciadas. Sinceramente, si tras estas líneas no he conseguido llamar tu atención para que al menos pruebes a leer el primer número, creo que nada lo hará.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Y vosotros, ¿llegásteis a leer el primer número, qué os pareció? Espero vuestros comentarios sobre . Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok (DC Comics – Black Label)

Batman: Three Jokers de Geoff Johns y Jason Fabok es uno de los comics de DC más anticipados de los últimos años, y una vez pude leer el tercer y último número, me quedo con sentimientos encontrados, que voy a intentar explicar en esta CRÍTICA SIN SPOILERS.

PUNTUACIÓN: 8/10

Treinta años después de que Batman: The Killing Joke cambiara los cómics para siempre, Three Jokers reexamina el mito de quién o qué es The Joker y cual es la clave de su eterna batalla con Batman. El exitoso escritor del New York Times Geoff Johns y Jason Fabok, el equipo creativo que libró la “Guerra Darkseid” en las páginas de La Liga de la Justicia, se reúnen para contar la historia definitiva de Batman y El Joker.

Después de años de anticipación comenzando en DC Universe: Rebirth # 1, la miniserie épica que estabas esperando está aquí: descubre por qué hay tres Jokers y qué significa eso para el Caballero Oscuro y el Payaso Príncipe del Crimen. ¡Es un misterio diferente a todos los que Batman se ha enfrentado jamás!

Tras el éxito monumental de El Reloj del Juicio Final y lo que este comic significa para Superman, tenía muchas ganas de leer a Geoff Johns enfrentándose a los mitos de Batman, y en concreto a su relación / enfrentamiento con Joker. Resulta curioso que dentro de la larga historia de Johns como guionista de DC Comics nunca se haya encargado de ninguna colección del Hombre Murciélago, centrado como ha estado con Green Lantern, Flash, la JSA y Superman entre otras series.

La génesis de este Three Jokers se remonta a mayo de 2016, cuando dentro del especial DC Comics Special: Rebirth que significó un cambio de rumbo editorial, además de anunciar la llegada de los personajes de Watchmen al universo DC, Johns presentó a Batman investigando la posible existencia de varios Jokers, rompiendo la idea que el Joker siempre había sido la misma persona.

En el fondo, estamos ante una idea genial de Johns inspirada en la larga historia editorial del personaje. Desde su nacimiento en 1939, Batman fue adaptándose a las modas de las diferentes décadas, ofreciendo diferentes versiones, por ejemplo la versión «camp» de los años 50 y 60, hasta que Dennys O’Neil y Neal Adams y Marshall Rogers redefinieron al personaje en los años 70, creando una versión que prácticamente llegó hasta nuestros días. El concepto de Johns plantea ¿y si estas diferentes versiones del Joker que vimos a lo largo de los años no fueron fruto del paso del tiempo y las modas de cada momento, sino que eran personas diferentes? Esto plantea 3 versiones diferentes de Joker: El Criminal, el villano de la primera época de Batman, más interesado en su objetivo y menos en juegos teatrales; el Comediante, que dejó paralítica a Bárbara y que esconde una versión más sádica; y el Payaso, que casi mató a Jason Todd y que sólo encuentra diversión en el sufrimiento de otros.

Lamentablemente, el complejo planning editorial de DC y los diferentes encargos de Geoff Johns dentro de Warner, donde se encarga del área de las películas y series basadas en los personajes de DC, han provocado que la salida de esta serie Three Jokers se retrasara hasta este 2020. Y cuatro años han acabado siendo demasiado tiempo. De hecho, este retraso ha provocado que finalmente este comic haya salido dentro del sello Black Label de DC Comics fuera de continuidad, dado que el Joker que sale en estas páginas difiere demasiado respecto a las versiones que se han visto en los últimos años dentro de las series de Batman.

Sin embargo, independientemente de si está o no en continuidad, las expectativas del fandom estaban por todo lo alto, hasta el punto que DC anunció que las ventas del número 1 habían superado los 300,000 ejemplares. Three Jokers es un éxito monumental de ventas y muy probablemente será el comic más vendido del año en USA. Sabedor del hype que se había creado, DC sacó este comic con un montón de portadas alternativas destinadas a destacar la presencia de varios Jokers diferentes con el paso de los años. Estas portadas también destacan a los 3 héroes cuyas vidas se han visto más afectadas por el Joker y que se enfrentarán a él en esta serie: Batman, Batgirl / Barbara Gordon, a la que el Joker dejó paralítica en La Broma Asesina de 1988; y Jason Todd, el 2º Robin que fue torturado y casi asesinado en Una Muerte en la Familia también de 1988, y que retornaría décadas después convertido en Red Hood (Capucha Roja).

Entrando ya en materia, Three Jokers probablemente haya sido víctima de su propio hype. Me ha parecido un gran comic de Batman y Joker, muy superior por ejemplo a otros comics más o menos recientes como La muerte de la familia de Scott Snyder y Greg Capullo o el actual arco Joker´s War que se está publicando en USA, pero que se queda muy lejos de ser el comic que marque un antes y un después y que vaya a tener la misma repercusión que en su día tuvo La Broma Asesina de Alan Moore y Dave Gibbons. En este sentido, la propia publicidad de DC vendiendo este comic como “la historia definitiva de Batman y El Joker” me parece totalmente desproporcionada y posible generador de más de una frustración.

Empezando en lo positivo, que lo hay y mucho, me encanta que en Three Jokers Barbara Gordon y Jason Todd le roben en muchos momentos el protagonismo a Batman. De hecho, Red Hood es un personaje al que le tengo bastante tirria desde que fue introducido en el universo DC, y creo que Johns ha clavado la caracterización de un joven que siente (con razón) que en el momento clave de su vida todo el mundo le falló y no tuvo a nadie que le ayudara. La humanidad que transmiten Jason y Barbara, héroes a los que el Joker llevó más allá de su punto de ruptura, me ha emocionado. Y creo que son los mejores retratos de los personajes desde ni me acuerdo, marcando eso sí las diferencias entre ambos: Mientras Jason abrazó la oscuridad tras ser casi asesinado por Joker, Barbara luchó lo indecible por volver a andar y no ha renunciado a sus fuertes convicciones morales.

Otra cosa que me ha gustado mucho de este comic ha sido confirmar lo bien que conoce y comprende Geoff Johns a Batman y todo su mundo, construyendo una historia atemporal que conecta con todos los mitos del personaje sin necesidad de adscribirse a una época determinada. Esto creo que puede ser un gran valor del comic en el futuro, y es que muchas veces la compleja continuidad comiquera puede hacer que algunos arcos tengan en parte fecha de caducidad al estar adscritos al momento editorial en el que se enmarcan, como le pasa por ejemplo al arco de Snyder y Capullo que mencionaba antes. Esta cualidad atemporal puede hacer que dentro de 5 o 10 años este volumen siga vendiéndose y se coloque en las estanterías al lado del Batman Año Uno, La Broma Asesina, The Long Halloween y tantos otros comics históricos del personaje.

Otro importante valor a destacar de Batman: Three Jokers es el maravilloso apartado artístico formado por Jason Fabok al dibujo y Brad Anderson al color. Fabok es un dibujante de estilo clásico, con una perfecta composición y unas anatomías que muestran a hombres y mujeres en plenitud física. El comic está maravillosamente dibujado hasta el punto que no es necesario leer los bocadillos para seguir la acción y entender lo que está pasando. Además, el encargo se complicaba al tener que mostrar a los tres Jokers protagonistas siendo fieles a su esencia y a la vez diferentes entre si. Y me alegra comprobar que Fabok resuelve el problema con nota.

En lo referido a la composición de página, veo a Johns muy deudor de Alan Moore y Dave Gibbons. Al igual que ya vimos en El Reloj del Juicio Final , Three Jokers se construye a partir de una narrativa de página con una rejilla de 9 viñetas. Hay muchas viñetas con planos medios de los protagonistas que miran a cámara como si nos estuvieran mirando a nosotros los lectores que me crea una sensación extraña, algo que entiendo está buscado por Johns.

Three Jokers es una miniserie de 3 comics de 48 páginas. Esto ha permitido a Johns plantear la historia con un ritmo más pausado que el de los comi-books tradicionales, pudiendo alargar más las escenas y consiguiendo un mayor impacto emocional. Además, las sorpresas están bien dosificadas y los cliffhangers al final de cada número me han parecido estupendos. Creo que la historia y el arte brillan a gran altura y merecen que paguemos el precio de portada para tener estos comics en casa.

Como véis, todo está muy bien y no le pongo un pero a nada. Y sin embargo… el final no acaba de estar a la altura. A la altura no de ESTE comic, sino de las expectativas de una historia destinada a mirarle de tu a tu a La Broma Asesina. Ahí, la historia se queda bastante por debajo. Además, veo a Johns realizando una labor revisionista sobre lo que los comics de Moore significaron para DC. Si en El Reloj del Juicio Final Johns hace una enmienda contra el “grim-n-gritty” surgido a partir de Watchmen, algo de lo que realmente Moore no es responsable más allá de crear un comic maravilloso que mucha gente malinterpretó, para Johns la idea clave de este Three Joker es que no importa quien es/fue el Joker antes de convertirse en el avatar del Caos de Gotham City, lo importante es que es el gran rival de Batman y siempre que haya un Batman existirá un Joker opuesto a él. Si Joker creía en La Broma Asesina que cualquiera podía convertirse en Joker si tenía un mal día, para Johns eso es lo de menos, ya que Joker es tan eterno como Batman y existirá siempre, tragándose cualquier atisbo de personalidad que tuviera antes.

Y luego hay un par de sorpresas finales que entran 100% en territorio spoiler que plantean una serie de dudas sobre la continuidad y me hacen pensar si no fueron estos elementos de las 10 últimas páginas los que hicieron que al final DC optara por colocar esta historia fuera de continuidad dentro del sello Black Label. Hay una idea sorprendente aunque no del todo descabellada dada la relación histórica de los personajes, y un giro final que recuerda de alguna forma al final de The Long Halloween que no le acabo de ver el sentido ni creo que vaya a tener más recorrido más allá de este comic. Sobre todo este último elemento hace que quizá el comic no sea todo lo satisfactorio que la brillantez de los dos primeros números planteaba.

De hecho, es curioso que a pesar de estar ante un comic editado por el sello Black Label, Johns al final de la historia se muestra como un buen guionista de la casa deja sus juguetes prácticamente igual que como los encontró, para que el siguiente guionista pueda plantear su historia sin excesivos sobresaltos. Teniendo en cuenta que nos vendían el comic como «la historia definitiva de Batman y El Joker», esto no llega a cumplirse para Batman o el Joker, pero tampoco para Batgirl y Red Hood, que no han evolucionado ni han aprendido nada que modifique su status-quo de forma sustancial.

En todo caso, creo que estamos ante uno de los comics más importantes del año de Batman y una obra notable que va a gustar a todo tipo de público, sobre todo los fans de toda la vida que no están al tanto de la actualidad de DC ni le preocupa la continuidad, sólo que la lectura en si sea interesante. Cosa que creo que Three Jokers cumple de sobra.

Comparto para abrir boca las páginas iniciales de este comic, donde disfrutaréis el estupendo dibujo de Jason Fabok:

Three Jokers ha sido un comic estupendo que se queda sin embargo por debajo de su propio hype. En todo caso, creo que hará las delicias de todos los aficionados de Batman y su mundo.

PUNTUACIÓN: 8/10

¿Has leído ya el comic? ¿Qué te pareció?¿O eres de los que se espera a la edición española de ECC Ediciones? Espero tus comentarios!!! Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Star Wars: Dark Empire de Tom Veitch y Cam Kennedy (Dark Horse)

En mi repaso de los comics míticos de la editorial Dark Horse basados en licencias cinematográficas, hoy por fin toca dirigir la mirada hacia una galaxia lejana, muy lejana… gracias a STAR WARS: Dark Empire, el primer comic de la franquicia galáctica de Dark Horse creado por Tom Veitch y Cam Kennedy.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

Seis años después de la caída del Imperio en El Retorno del Jedi, la batalla por la libertad de la galaxia continúa. El Imperio ha renacido misteriosamente bajo un líder desconocido, empuñando una nueva arma de gran poder. La princesa Leia y Han Solo luchan por mantener unida a la Nueva República mientras el salvador de la galaxia, Luke Skywalker, libra una batalla interna mientras se siente atraído por el lado oscuro, al igual que su padre …

Los años 90 fueron unos años maravillosos para los fans de Star Wars. A falta de películas, El Retorno del Jedi se estrenó en 1983, Lucasfilm relanzó la franquicia galáctica en 1991 con el lanzamiento de una línea de novelas que continuaban la historia de Star Wars, con Heredero del Impero de Timothy Zahn como la primera parte de la exitosa trilogía de Thrawn. Ese mismo año, Dark Horse publicó el primer número de esta miniserie de 6 ejemplares, publicado con periodicidad bimensual entre diciembre de 1991 y octubre de 1992.

El equipo creativo formado por el escritor Tom Veitch y el artista Cam Kennedy ya habían propuesto una historia similar a Marvel Comics, que durante los años 80 aún conservaban la licencia de publicación de los comics de Star Wars. Al cambiar la licencia de manos en los 90 y ya en poder de Dark Horse, volvieron a proponerles este proyecto, que fue aceptado rápidamente.

El éxito de Dark Empire dió luz verde a dos continuaciones: Star Wars: Dark Empire II, nueva miniserie de 6 números también realizada por Veitch y Kennedy publicada en 1993-94, y Star Wars: Empire´s End, serie de 2 números publicada en 1995 con dibujo de Veitch y dibujo de Jim Baikie.

Tom Veitch es un escritor americano famoso en el ámbito independiente, publicando desde los años 70. Nacido en 1941, ha escrito numerosos títulos de Star Wars, incluida la historia completa Dark Empire I, II y Empire´s End. Además, fue el creador del comic Tales of the Jedi que empezó a contar historia ambientadas en la antigua República, siendo las primeras obras de Star Wars ambientadas en ese periodo.

En mi caso, yo le conocí gracias al comic The Light and Darkness War publicado en el Epic de marvel, realizado ya en colaboración con Cam Kennedy. Además, de trabajar con Marvel y Dark Horse, publicó en DC Comics las obras de creación propia The Nazz con el artista Bryan Talbot, Clash con el Adam Kubert y My Name Is Chaos con John Ridgway. Y a modo de anécdota, acabo de descubrir que Tom es el hermano de Rick Veitch (Swamp Thing y Miracleman junto a Alan Moore, TMNT, Bratpack, The Maximortal, etc…), o quizá es que todos estos años los he confundido y pensaba que eran la misma persona.

Cam Kennedy es un artista escocés que dibujó en Reino Unido numerosas historias de Judge Dredd y Rogue Trooper para 2000 AD. También trabajó con Tom Veitch, no solo en las dos series Star Wars: Dark Empire I y II, sino también en The Light and Darkness War dentro del sello Epic que publicaba obras en las que los autores conservaban la propiedad de sus creaciones. Tras Dark Empire I y II, Kennedy siguió trabajando en otros cómics de Star Wars como fue el especial de Boba Fett con el escritor John Wagner. Para DC Comics ha trabajado en Lobo, Batman, Outcasts y The Specter, mientras que dibujó Punisher, Daredevil y Nick Fury, agente de S.H.I.E.L.D en Marvel.

Antes de Alex Ross, si existía en el mundo del comic un ilustrador super estrella, ese era Dave Dorman. Nacido en Michigan en 1958, comenzó su carrera profesional en 1979 y ha trabajado para Dark Horse, Marvel, DC entre otros. Su gran oportunidad le llegó en 1983 cuando empezó a realizar las portadas para la revista Heavy Metal, además de realizar varias series de trading-cards para Hasbro (G.I. Joe o Ultraverso).

Dorman ha trabajado con personajes como Indiana Jones, Aliens y Batman, pero sin duda donde alcanzó mayor reconocimiento fue con sus portadas e ilustraciones para Star Wars. Su libro “El arte de Star Wars de Dave Dorman” publicado en 1996 por Random House / FPG ha sido un best-seller durante años, y en 1998 ganó una encuesta entre los lectores de The Official Best of Star Wars Magazine como «Mejor artista de Star Wars». Además, Dorman ganó un premio Eisner en 1993 por sus ilustraciones en el libro Aliens: Tribes escrito por Steve Bissette, publicado por Dark Horse en 1992.

Entrando en mi valoración del comic tras volver a leerlo recientemente, quiero analizarlo a dos niveles. En primer lugar, a nivel de fan de Star Wars, para mi fue un regalo poder comprar y disfrutar de este comic en 1991/92 junto a las novelas de Timothy Zahn. El ver de nuevo las maravillosas portadas de Dave Dorman para este comic hace aún hoy que se me ponga la piel de gallina.

El concepto general de las novelas de Zahn, que Dark Horse aprovechó e incorporó a Dark Empire, es que a pesar de la muerte del Emperador en Endor, la Rebelión nunca llegó a controlar totalmente la galaxia, al existir un núcleo de planetas bajo un férreo control imperial, entre ellos los planetas industriales donde se construyen los Destructores Imperiales. De esta forma, la situación seis años después del final del Retorno del Jedi era de guerra civil entre dos bandos en igualdad de condiciones que dominaban cada uno una parte de la galaxia conocida.

Sinceramente, esto me parece mucho más lógico que todo lo que vimos años más tarde en el cine. Y aquí incluyo la versión remasterizada del Retorno del Jedi que Lucasfilm estrenó en 2004, en la que se veían fiestas en muchos planetas y el derribo de una estatua del Emperador en Coruscant, lo cual era una locura teniendo en cuenta que era un planeta bajo la ley marcial y el control militar imperial.

Mientras que Heredero del Imperio planteaba un nuevo enemigo, el frío y calculador Admirante Thrawn, Dark Empire optó por la repetición y por jugar a lo seguro, al traer de vuelta al Emperador y a Boba Fett, además de unos nuevos destructores de mundos. A pesar de que el hecho que un villano muerto resucitara en el mundo del comic de superhéroes era lo más normal del mundo, ya en 1992 me pareció una locura, pero en aquellos años aún estábamos en la época que cualquier cosa que se publicara era bienvenida aún cuando hubieran elementos con lo que no acabara de conectar, dada la escasez de oferta disponible.

El comic de Dark Empire destacaba frente a otros comics normales de la época ya que, además de las nuevas aventuras de Luke, Han y Leia, incluía 4 páginas adicionales de texto con información interesantísima sobre la situación en la galaxia y el contexto de algunos personajes, planetas u objetos que irán apareciendo durante el comic, ofreciendo datos vitales para poder comprender y disfrutar completamente la historia. De hecho, sin estos textos de apoyo, el comic quedaba un poco cojo y con una sensación de acción apresurada que al que le faltaba contexto sobre lo que estaba sucediendo.

En el apartado artístico, Cam Kennedy tenía un estilo muy particular en lo relativo al color que le separaba de los comics de la época. En lo referido a su dibujo, ofrecía sobre todo en los primeros números una alucinante atención al detalle, mostrando de forma increíblemente precisa todas las naves, vestuario y armas de Star Wars, además de dibujar a todos los personajes heciéndoles super reconocibles. Ver por ejemplo, la primera viñeta del comic con una gran splash-page del Halcón Milenario es aún hoy una gozada.

Sin embargo, el principal problema de este comic es la elección del color por parte de Kennedy. Merece la pena recordar que este comic se realizó en 1991-92, justo antes de la explosión del color digital en el mundo del comic. Kennedy utilizaba una gama de colores pastel que ofrecían una paleta monocromática al comic, que en mi opinión hace que el comic luzca raro. Buscando algo positivo, debo decir que cuando lo leí por primera vez, el color ayudaba a transmitir que este comic era algo diferente a todo lo que se estaba publicando en ese momento, porque de hecho era así. En ese momento, diferente significaba “ESPECIAL”, al tratarse de Star Wars.

Una vez comentado el polémico color de Kennedy, también hay que decir que Kennedy fue de más a menos en el dibujo, pasando de unos números iniciales bestiales, con páginas repletas de detalles y fondos chulísimos y unos personajes clavados a los reales, a unos últimos números en los que dió la sensación que los plazos de entrega se le echaron encima y terminó como pudo. En los 2 últimos números encontramos páginas en las que las figuras son casi bocetos y en los que los fondos desaparecieron.

Debo decir que a pesar de la polémica resurrección de Palpatine, el comic resultó super entretenido, con una acción non-stop y un climax en el que Leia tenía una importancia fundamental. De hecho, décadas antes de la explosión del movimiento feminista y de polémicas sobre la forma en que Leia utilizaba la Fuerza en los episodios VII, VIII y IX, este comic nos mostró una poderosa Jedi en total control de sus habilidades y que salva a Luke de caer en el lado oscuro. De hecho, si hay dos claros protagonistas en Dark Empire esos son Luke y Leia, siendo ella la que provoca elgiro que hace finalmente triunfar al bien frente al mal.

El resto de protagonistas tienen una importancia mucho menor, empezando por Han o Chewie, que están siempre presentes en los viajes de Leia, pero en segundo plano. Sin embargo, Veitch introduce bien el lore de Star Wars, haciendo que casi todo el mundo tenga al menos una aparición: Lando, C3PO, R2D2, el admirante Ackbar, Mon Mothma, Wedge… Todos tienen su cameo en estas páginas.

Sin embargo, no todo fueron alegrías con el final de la historia, ya que si a Kennedy le pilló el «toro» de los plazos de entrega, Veitch se quedó sin páginas y no pudo o no supo construir in climax satisfactorio, haciendo que el final fuera super apresurado y anticimático. Aunque narrativamente todo queda suficientemente explicado, en mi opinión debería haber contado con 8/10 páginas más para haber podido contar correctamente el final creando un climax que realmente fuera satisfactorio.

Mi yo de 1992 disfrutó este comic aunque siempre me ha parecido un peldaño por debajo de las novelas de Timothy Zahn que se estaban publicando de forma casi simultánea. Aunque sin duda tienen el feeling perfecto de lo que un comic de Star Wars debería transmitir.

Comentaba al comienzo que mi análisis de este Star Wars: Dark Empire que planteaba este post con dos niveles. El primero recordando mis impresiones de hace 28 años y el segundo nivel de análisis el que me ha producido la relectura de este comic después de haber sufrido el desastroso Star Wars Episodio IX: El ascenso de Skywalker de J.J. Abrams, y pensando globalmente en la tercera trilogía cinematográfica.

Y me da rabia recordar que Lucasfilm desechó todo el concepto del Universo Expandido en el que se incluye este comic o las novelas de Zahn, para dar total libertad a los directores y guionistas de Disney / Lucasfilm de contar mejores historias sin estar coartados por las decenas de historias previas. Vista la ridiculez de tantas y tantas cosas de las películas, como la Primera Orden que No es el Imperio que al final resulta que sí que lo es porque Palpatine estaba controlándolo todo en la sombra, y el terrible desastre cinematográfico, se confirma que Disney no necesitaba inventar la rueda, sólo buscar de verdad contar las mejores historias evitando los refritos o reboots, algo que sólo transmite falta de creatividad y valentía de los que lo realizan.

Hablando de Palpatine, debo decir que su aparición en Star Wars IX renacido mediante clonación tiene muchísimas similitudes con lo que nos cuenta este comic, pero Veitch se molestó en explicar y justificar todo lo que sucede de forma más que adecuada, creando además un suspense que funciona razonablemente bien en el comic, mientras que Abrams se lanzó a la piscina sin tener ni bañador ni agua, creando uno de los desastres creativos más decepcionantes que he sufrido en mi corazón de fan.

Como fan friki, reconozco que no me importa si Hellboy, Suicide Squad o Terminator Genysis son malas películas, porque son productos de entretenimiento sin más. Pero Star Wars era algo más que ocio, era algo especial. Lamentablemente, gracias a Disney, Star Wars se ha convertido en una franquicia de ocio más al mismo nivel que muchas otras, y últimamente una que no ha sabido ofrecer un buen producto a sus fans.

Leer Star Wars Dark Empire después de ver el Episodio IX ha hecho que aprecie mucho más el trabajo de Veitch y Kennedy. La elección cromática de Kennedy sigue luciendo extraña, eso no voy a negarlo, pero si le aporta una cualidad atemporal al comic que consigue que visualmente no haya envejecido nada mal.

Además, hay un montón de ideas poderosas en este comic y de información relativa a los Jedis, la Fuerza y el Lado Oscuro y en general sobre la galaxia que muestra que hubo una profunda reflexión sobre el mundo de Star Wars, lo que le hacía funcionar y necesitaba. En este mundo actual de «autores» que se creen más listos que los creadores de las obras que adaptan a cine o televisión, veo que Veitch a dejado en muy mal lugar a J.J. Abrams, Chris Terrio y compañía.

Star Wars: Dark Empire no es en ningún caso una obra redonda. Pero llegó en un momento clave de mi vida en que necesitaba leer Star Wars, y ocupó durante mucho tiempo un lugar especial en mi corazón de fan. Algo que muy pocas obras pueden alcanzar hoy en día.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

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Crítica de The One You Feed de Donny Cates y Dylan Burnett (Panel Syndicate)

La web Panel Syndicate acaba de darnos una alegría al anunciar por sorpresa el estreno de su nuevo comic de fantasía y terror The One You Feed, por el equipo creativo formado por Donny Cates, Dylan Burnett, Dean White y John J. Hill. Dado que se ha estrenado en modalidad “paga lo que quieras” no he podido resistirme y he encontrado un comic con un estupendo arranque que te deja con ganas de seguir leyendo.

PUNTUACIÓN: 7/10

Un día, hace mucho tiempo, y sin motivo alguno… la luna se elevó en el cielo nocturno y todos los seres humanos del planeta comenzaron a transformarse violentamente en los demonios que viven dentro de sus almas. Algunos de estos monstruos eran buenos. La mayoría… no lo eran. Ahora, después de cientos de años de estos horrores nocturnos, un joven príncipe, armado solo con una misteriosa espada llamada Attum, debe viajar hacia la noche para enfrentarse a los monstruos bajo las estrellas y encontrarse con el lobo que vive en su propio corazón …

Tras el Motorista Fantasma Cósmico, Donny Cates y Dylan Burnett vuelven a reunirse en esta serie de 5 números que es calificada como una historia de fantasía y terror. Desde hace varios años Donny Cates está on-fire en Marvel (Thor, Veneno, Thanos vence) y me ha sorprendido este lanzamiento de creación propia dentro del sello online Panel Syndicate en modalidad “paga lo que quieras”.

Descubrí a Dylan Burnett hace ya años gracias a Weavers junto al escritor británico Simon Spurrier. Aunque en este comic editado por Boom Studios veía un poco verde a Burnett, si veía mucho margen de mejora y muchas posibilidades de verle dibujando comics geniales. Parece que el momento ha llegado.

Estamos ante una historia en 5 partes, por eso es lógico que el 90% de este comic sea utilizado por Cates para presentar el mundo y explicar sus particularidades, dejando el desarrollo de la historia y su protagonista para los próximos números. Cates va al grano y consigue que la lectura enganche completamente desde el minuto uno con el world-building y no tanto por la personalidad del príncipe cuyo viaje vamos a seguir en estas páginas, que apenas es esbozada, a la espera de un mayor desarrollo posterior.

Además de un cliffhanger estupendo, algo marca de la casa de Cates, que hace que contemos los días o semanas hasta la publicación del próximo número, lo interesante de este primer número es la sensación que transmiten sobre que la historia oficial podría no ser del todo correcta, algo que especulo que puede ser el hilo conductor de la historia. Destacaría además un arranque con menos golpes de efecto de los esperados en Cates, algo que agradezco si sirve para una mejor construcción de este mundo oscuro.

Además, Cates indica que este The One You Feed es una historia que sucede en el mismo mundo que God Country, el estupendo comic de Cates junto a Geoff Shaw. De momento, la conexión se me escapa, más allá de utilizar (aparentemente) el mismo espadón superpoderoso que vimos en dicho comic. Curiosamente, saber este detalle hace que quiera volver a leer ese comic, algo que supongo es también el objetivo de Cates al decirlo. En todo caso, uno de los puntos fuertes de Cates en Marvel es la sensación que está contando la misma gran historia aunque sea saltando entre diferentes colecciones. Está genial ver que tiene esta misma sensibilidad en sus colecciones de creación propia.

En el apartado artístico, el equipo artístico formado por el dibujante Dylan Burnett, el colorista Dean White y el diseño y rotulación de John J. Hill brillan a gran altura. Burnett ha evolucionado muchísimo desde sus páginas en Weavers, y ofrece una narrativa perfecta y una gran personalidad en el diseño de personajes. Además, aunque de momento no tenemos gore pero si un par de momentos malrolleros, creo que Burnett no se va a achantar y vamos a ver momentos super impactantes en los próximos números. Sobre todo teniendo en cuenta que Cates es experto de adornar sus comics con golpes de efecto constantes.

No sorprende que el color de Dean White sea sobresaliente, teniendo en cuenta que es uno de los mejores coloristas del medio. Lo que sí me llamó la atención de este primer número es lo colorido y vitalista que es todo, teniendo en cuenta que nos han vendido un comic con una sensibilidad oscura mitad fantasía mitad terror. En todo caso, dada la conocida habilidad de White, tengo claro que su color va a ayudar a contar la historia y amplificar las sensaciones que la historia vaya a transmitir durante los próximos meses.

Otro elemento que merece la pena comentar es que Donny Cates lleva bastante tiempo teaseando este comic recién estrenado. Eso me invita a pensar que la publicación de esta serie va a poder ser mensual, evitando los retrasos que hemos vivido sin ir más lejos con Friday de Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente, cuyo segundo número acaba de publicarse… 6 meses después del primero (y cuya reseña publicaré en breve). En este caso, espero / confío que la lectura sea a un ritmo razonable, lo que hará que la experiencia sea más satisfactoria.

Por si hace falta un último empujoncito, comparto las primera páginas del comic que están disponibles en preview dentro de la web de Panel Syndicate:

The One You Feed ofrece un Donny Cates más comedido de lo esperado contando una historia que promete con un notable apartado artístico, y creo que puede acabar siendo un estupendo entretenimiento que merece la pena ser descubierto. Gracias a Panel Syndicate, es imposible no leer este primer número, que creo que te enganchará igual que lo estoy yo.

PUNTUACIÓN: 7/10

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