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Crítica de Da 5 Bloods de Spike Lee (Netflix)

Netflix ha estrenado la última película de Spike Lee, Da 5 Bloods, una relectura desde su particular punto de vista de lo que supuso para la comunidad afroamericana la guerra de Vietnam. Una película con elementos muy interesantes pero también otros fallidos.

PUNTUACIÓN: 6/10

Cuatro excombatientes afroamericanos -Paul (Delroy Lindo), Otis (Clarke Peters), Eddie (Norm Lewis) y Melvin (Isiah Whitlock, Jr.)- regresan a Vietnam en busca de los restos del jefe de su escuadrón, caído en combate (Chadwick Boseman), y la promesa de un tesoro escondido. Junto al hijo de Paul (Jonathan Majors), se enfrentarán a obstáculos naturales y humanos, y constatarán los estragos causados por la inmoralidad de la guerra de Vietnam.

El génesis de esta película nace en 2013 cuando Danny Bilson y Paul De Meo escribieron el guión The Last Tour, con la esperanza que Oliver Stone lo dirigiera. Tras abandonar el proyecto, el proyecto cayó en las manos de Spike Lee y Kevin Willmott, que reescribieron el guión añadiendo el punto de vista afroamericano a la historia tras su éxito en Blackkklaansman.

Tras confirmar Netflix la producción de la película con un presupuesto de 40 millones, el rodaje de la película tuvo lugar a partir de marzo de 2019, rodando en localizaciones de  Ho Chi Minh City, Bangkok y Chiang Mai, contando Lee con Newton Thomas Sigel como director de fotografía. Terence Blanchard escribe la música de la película que cuanta además con canciones de Marvin Gaye.

La película tiene una duración de 150 minutos y contó con un montaje de Adam Gough.

En lo referido al reparto, Delroy Lindo es el gran protagonista de la película y no me extrañaría que acabara siendo nominado al Oscar. Lindo interpreta a Paul, uno de los miembros de un comando de  cuatro afroamericanos que vuelven a Vietnam a recuperar los restos del líder del grupo,»Stormin’ Norm» Holloway (Chadwick Boseman) fallecido durante la guerra.

El resto de miembros del comando está formado por Otis (Clarke Peters), Eddie (Norm Lewis) y Melvin (Isiah Whitlock Jr.), que también tienen todos una cuenta pendiente de saldar con su pasado. El hijo de Paul, David (Jonathan Majors), al que su padre ha abandonado durante años también les acompañará para intentar un último acercamiento con su padre.

Del resto del reparto destacaría a Jean Reno como Desroche, un hombre de negocios al que contactan los soldados, Mélanie Thierry como Hedy Bouvier, una joven que ha creado una empresa para desactivar minas en la selva, Paul Walter Hauser, que ya trabajó con Lee en Blackkklansman, es Simon, un compañero de Hedy. Por último, Lê Y Lan interpreta a Tiên, novia de Otis durante la guerra a la que volverá a ver al llegar a Vietnam.

La película destaca sobre todo por la alucinante interpretación de Delroy Lindo como Paul, un anciano que nunca pudo superar sus vivencias en la guerra y que es un ejemplo de libro de Síndrome de Stress Post-Traumático (SSPT). Junto a su drama, también he contacto con la situación de su hijo David, genialmente interpretado también por Jonathan Majors, que forman el nucleo emocional de todo. Y como pasa en la vida real, me ha gustado mucho que la película no ofrezca soluciones fáciles a estos personajes. Aunque es muy pronto para saberlo, veo clarísimo que Lindo va a ser nominado como mejor actor en los Oscars, y no descartaría tampoco que Jonathan Majors también lo vaya a ser como a mejor secundario, porque lo hace genial.

Otro elemento chulo de la película que me ha gustado es que la película está rodada en formato normal para todo lo referido al presente, mientras que las escenas durante la guerra de Vietnam están rodadas en un formato cuadrado casi televisivo, como si buscara recrear la forma en que la sociedad americana conoció el conflicto en su día. Es una decisión visualmente muy interesante.

Además, el hecho de haberse rodado en escenarios reales en Vietnam hace que visualmente la película esté plagada de grandes imágenes, de forma que aunque estamos ante una película larga, el visionado ha sido globalmente bastante interesante.

Hay sin embargo varias cosas que no me han encajado durante el visionado. Empezando por la música de Terence Blanchard, que la encuentro totalmente errada. Por ejemplo, en el primer combate del comando durante la guerra de Vietnam, colocan una melodía heroica como si saliera de las Hazañas Bélicas de los años 50 y 60, que no pegan para nada con la historia que nos está contando. Hay otra escena cuando los ancianos vuelven a la jungla en la que colocan la música de Wagner como si fuera Apocalipsis Now, dando la sensación que se está riendo, no se si de nosotros, pero desde luego si del género bélico en general. Lo cual puede parecerle muy divertido y subversido a Spike Lee, pero va en detrimento del tono y del ritmo de la película.

Y hablando de ritmo, la película como comentaba al principio dura casi 150 minutos, y muestra un problema que ya hemos visto en otras películas estrenadas en Netflix: Que te dejen hacer algo no significa que tengas que hacerlo si va a ir en contra de la película. Da 5 bloods es una película a la que le cuesta encontrar su voz, que sufre por no saber encontrar un ritmo uniforme y que hubiera mejorado centrándose en el drama del comando y no en el panfleto político de Lee en el que resalta una y otra vez como los afroamericanos lucharon y murieron en una guerra injusta para un gobierno que mantiene en la pobreza a los afroamericanos.

En todo caso, igual que digo esto, creo que la parte política de la película es más acertada y menos panfletaria que en su anterior película, Blackkklansman. No es nada sutil, en eso Spike Lee no va a cambiar, pero entiendo que durante la guerra de Vietnam y los años sesenta y setenta el racismo era sistémico en la sociedad americana, ¿igual que en la actualidad?

El drama de unos soldados que sufrieron SSPT (Síndrome de Stress Post-Traumático) personalizado en Paul, que pagó sus frustraciones en su hijo David, me interesa. Me interesa mucho. Pero como drama bélico no funciona en absoluto. Y es este intento de Spike Lee de tocar muchos palos el principal problema de la película, en mi opinión.

Además, Spike Lee toma una decisión bastante discutible cuando hace que los mismos actores veteranos interpreten a sus versiones jóvenes durante la guerra de Vietnam. Esto queda rarísimo siempre, entre otros motivos porque obviamente debido a su edad no pueden moverse como soldados en cambate, quitando toda sensación de verosimilitud. También queda raro verles junto a un joven Chadwick Boseman en plenitud física.

Otro elemento que no me ha gustado es que me parece una pasada que en una película de 150 minutos en la que conocemos a 5 comandos (uno fallecido en el pasado), la película solo se moleste en construir al ya mencionado Paul y quizá a Otis, principalmente por el hecho que dejó una mujer en Vietnam que sirve a Lee para mostrarnos el drama de los que se quedaron cuando los Estados Unidos les abandonaron, mientras que Eddie y Melvin pasan prácticamente desapercibidos.

Netflix ha estrenado Da 5 Bloods en medio de un nuevo estallido racial en los Estados Unidos tras la nueva muerte de un afroamericano a manos de la policía. Creo que esto va a provocar que sea un gran éxito de audiencia para la cadena online, consiguiendo que muchísima gente vaya a verla en casa, teniendo en casa que los cines aún no están claramente operativos y aún no se han estrenado ninguna película importante.

En estos momentos en los que aún no hemos salido del confinamiento, los canales online están ofreciendo una gran variedad de contenidos que apelan a todo tipo de espectadores, lo cual es buenísimo.

Comparto el trailer de la película:

Da 5 Bloods tiene cosas interesantes pero también fallidas en mi opinión. En todo caso,  algo Spike Lee tiene algo muy importante ganado, que es que quiera ver su siguiente película a pesar de que está no me haya parecido redonda.

PUNTUACIÓN: 6/10
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¡Saludos a todos!

Crítica de Contagio de Steven Soderbergh

Ahora que el mes de junio y el pase de fase de confinamiento parece que nos hace pensar que lo peor de la crisis del Covid-19 ha pasado, he encontrado el estado mental adecuado para poder ver Contagio, la estupenda película de 2011 de Steven Soderbergh que está de plena actualidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

De repente, sin saber cuál es su origen, aunque todo hace sospechar que comienza con el viaje de una norteamericana a un casino de Hong Kong, un virus mortal comienza a propagarse por todo el mundo. En pocos días, la enfermedad empieza a diezmar a la población. El contagio se produce por mero contacto entre los seres humanos. Un thriller realista y sin efectos especiales sobre los efectos de una epidemia. (FILMAFFINITY)

Steven Soderbergh dirige esta película estrenada en 2011 que en su momento tomó como inspiración laproblemática que planteaban los brotes de SARS entre 2002-04 y  de la gripe A (H1N1) en 2009-2010, con la que la actual Covid-19 comparte numerosos elementos. P ara escribir el guión contó con Scott Z. Burns, colaborador habitual suyo, planteando la historia desde el realismo, mostrando de forma comprensible y clara la respuesta científica y de salud pública ante una pandemia, y las diferentes derivadas que ello ocasiona a todos los niveles, desde sociales como empresariales e incluso en las relaciones internacionales.

Estamos por tanto ante historia coral, y me ha encanto poder disfrutar de un reparto de superestrellas entre las que tenemos a Matt Damon, Jude Law, Kate Winslet, Laurence Fishburne, Marion Cotillard y Gwyneth Paltrow, cubriendo la pandemia desde todos los puntos de vista.

A partir de un padre de familia normal, Mitch Emhoff (Damon), cuya vida se derrumba por la muerte de su mujer Beth (Paltrow) y su hijo, que son unas de las primeras víctimas de la epidemia en los Estados Unidos, conoceremos las consecuencias que la pandemia causa en la sociedad americana, cuyo confinamiento provoca pánico, saqueos y escasez. Damon ofrece el punto de vista de la gente normal y consigue dotar a su personaje de la perfecta humanidad ante lo que se le viene encima.

Laurence Fishburne es el Dr. Ellis Cheever responsable del Centro de Control de Enfermedades en Atlanta, y tendrá que enfrentarse a la vertiente científica pero también a la dimensión humana de la enfermedad, mostrando que nadie es perfecto y se puede ser un buen profesional y a la vez cometer errores. El Dr. Cheever manda a su amiga la Dra. Erin Mears (Kate Winslet) a investigar los primeros brotes en los Estados Unidos y a tratar de encontrar algún medio para controlar su propagación.

Mientras tanto, la Organización Mundial de la Salud manda a Hong Kong a la doctora Leonora Orantes (Marion Cotillard) para que se encargue de la investigación en el terreno, al creerse que la enfermedad se generó allí.

Mientras la doctora Ally Hextall (Jennifer Ehle) o el doctor Ian Sussman (Elliot Gould) intentan identificar el virus que provoca la pandemia y a su vez, encontrar una vacuna, Alan Krumweide (Jude Law), un bloguero online, extiende teorías de la conspiración contra la versión oficial y genera dudas entre la sociedad sobre las medicinas que se están preparando.

Soderbergh, que además de dirigir realiza la función de director de fotografía, siempre ha sido un maestro en el uso de la cámara y hace que desde el primer momento el espectador esté en el centro de la acción. Manteniendo además  un pulso narrativo brutal, consigue que todo se explique de forma clara y que no nos perdamos a pesar de los diferentes saltos entre personajes y localizaciones.

La música de Cliff Martínez transmite la sensación de frenetismo y drama aséptico ante una enfermedad contra la que no se puede combatir, solo asilarte para no enfermar. Además, con un estupendo montaje de Stephen Mirrione, consigue condensar un tema tan complejo con múltiples derivadas en una película perfecta de 100 minutos que condensa los principales temas que merecer ser considerados.

Soderbergh pone uno de los focos de la película en los medios de expansión de la enfermedad, que no son solo las personas, sino también los objetos que estos tocan y que serán tocados por otras personas que seguramente acabarán contagiadas. Este segundo detenido en los objetos, a veces ni siquiera tanto tiempo, tiene un efecto dramático increíble, sobre todo sabiendo como sabemos ahora cuales son los principales mecanismos de autoprotección.

Pero no es este el único hallazgo que Soderbergh nos ofrece durante la película, siendo de hecho una master class de síntesis y fluidez narrativa, de forma que ofrece una de las películas más redondas de su filmografía.

Lo alucinante de este Contagio es lo bien que muestra un motón de temas asociados a una pandemia que están de rabiosa y triste actualidad. Desde un gobierno chino que empieza con más interés de tapar el escándalo que de ofrecer soluciones, a un periódico que cuando conoce la existencia de la pendemia se resiste a publicarlo porque «no quiere ser el primero en gritar LOBO». O los funcionarios públicos de un estado que a pesar de haber ya muertes en su territorio no quiere que se tomen medidas drásticas porque pueden afectar a la temporada de ventas de Acción de Gracias, y ante la construcción de un hospital de campaña pregunta quien va a pagarlo.

El personaje de Jude Law también muestra con gran acierto la realidad de las fake-news y los «expertos» que desafían la verdad oficial para conseguir su propio beneficio, otro elemento de plena actualidad. Aunque esta no es una historia de buenos y malos, me parece que quizá para Soberbergh él simboliza al «villano» de la historia, que rompe la paz social y ayuda a sacar lo peor de nosotros mismos.

En general las empresas farmacéuticas no salen demasiado bien paradas, aunque no se realiza una crítica directa contra ellas. Tampoco los sindicatos tienen en esta historia una función positiva, y veremos  como la escasez y la enfermedad sacan lo peor de mucha gente. Desde ese punto de vista, el guión de Contagio lo veo super realista y un poco descreido.

En todo caso, igual que ha pasado en la vida real, los grandes héroes de Contagio son el personal sanitario y los investigadores que buscan una cura, que ponen su vocación de servicio por encima de su seguridad personal y que sufrirán en sus carnes la enfermedad. Estos profesionales dan el toque humano positivo al que aferrarse incluso aunque se equivoquen y a veces antepongan a su familia frente al bien común. También en este aspecto, el no convertirles en seres perfectos hace que todo transmita una mayor sensación de realismo y me creo algunas decisiones que se toman, incluso las equivocadas.

Además del pánico de masas y al colapso del orden social, veremos los problemas derivados por la escasez de recursos que sufren los sanitarios y en general todo el mundo, algo que también hemos visto en las últimas semanas.

Además de todo lo anterior, la película como experiencia audiovisual está también planteada en clave de thriller en la que se investiga el nacimiento de la epidemia y quien fue el paciente «cero» que comenzó su transmisión. Incluso ese elemento está perfectamente resuelto gracias a un perfecto montaje que consigue que el visionado haya sido excelente de principio a fin.

Contagio me parece una película excente que huye de efectismos baratos y presenta una dura realidad posible que nueve años más tarde se ha convertido en dolorosa realidad.

Comparto el trailer de la película:

Contagio es una película espectacular que aunque se estrenó en 2011 está de plena actualidad debido a la situación que estamos viviendo por la crisis del Covid-19. Si tienes el adecuado estado mental, te la recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Una historia de violencia de David Cronenberg (Prime Video)

David Cronenberg firmó con Una historia de violencia una de sus película más redondas, con un increíble Viggo Mortensen, en la que fue la primera de sus tres colaboraciones. Aprovechando que está disponible en Prime Video, hoy quiero recomendarla.

PUNTUACIÓN 8.5/10

Fecha de estreno: 2005.

Director: David Cronenberg.

Guión: Josh Olson, adaptando la novela gráfica de John Wagner y Vince Locke.

Interpretado por: Viggo Mortensen, Maria Bello, Ed Harris y William Hurt.

Disponible en: Prime Video.

Tom Stall (Viggo Mortensen) vive tranquilamente con su mujer (Maria Bello) y sus dos hijos en un pequeño pueblo de Indiana, donde nunca pasa nada. Pero un día, tras evitar un robo en su restaurante, no sólo es considerado un héroe por todos, sino que además atrae la atención de los medios de comunicación. En estas circunstancias, recibe la extraña visita de alguien que asegura conocer su pasado… (FILMAFFINITY)

Antes de Una historia de violencia, David Cronenberg (Toronto, 1943) era principalmente conocido por una filmografía perturbadora inicialmente adscrita a los géneros del terror y la ciencia ficción, con títulos como Scanners (1981), La mosca (1986), El almuerzo desnudo (1991) o eXistenZ (1999). Es uno de los principales creadores y máximo exponente del género “body horror” o terror corporal, en el que aborda los miedos de la raza humana ante las enfermedades y las transformaciones físicas y psicológicas que provocan.

Sin embargo, Una historia de violencia supuso un cambio importante en su filmografía, al optar por una historia de género negro construida a partir del realismo que fue unánimemente alabada por crítica y público, siendo nominada en los Oscars de ese año en las categorías de Mejor Actor Secundario (William Hurt) y Mejor Guión Adaptado (Josh Olson). La película significó la primera colaboración de Viggo Mortensen con el director canadiense, que tuvo su continuación con las también notables Promesas del este (2007) y Un método peligroso (2011) .

En palabras del propio Cronenberg, el título de Una historia de violencia, además de ser el título de la novela gráfica en que se inspira la película, tiene para él tres significados: La historia de una persona con un largo historial de violencia; una reflexión sobre el uso histórico de la violencia como un medio para resolver disputas; y por último, como Darwinista convencido que es, cómo la naturaleza innata de los seres vivos provoca que sólo los mejores y más fuertes sobrevivan, reemplazando a los menos capaces que acaban extinguiéndose.

La película muestra la historia de un hombre aparentemente normal que vive una vida monótona y sin sobresaltos que se ve obligado a recordar una parte de su pasado que creía olvidada para sobrevivir. De hecho, Cronenberg utiliza una gran parte del primer arco a mostrarnos diferentes momentos de su vida para resaltar esta normalidad que luego saltará por los aires. Tom es el dueño de una cafetería de un pequeño pueblo sin mucha clientela al que su bella e inteligente mujer, Edie, tiene que llevar al trabajo cuando su coche se estropea. Su hija pequeña Sarah tiene pesadillas por la noche pensando en monstruos dentro de armarios y su hijo Jack sufre el acoso del típico matón de instituto e intenta pasar lo más desapercibido posible. Lo normal para una familia americana que vive en un área rural de los Estados Unidos.

El uso de la violencia para resolver conflictos es el tema fundamental de la película, y no sólo Tom tomará decisiones difíciles antes situaciones peligrosas sino que también su hijo Jack tendrá que enfrentarse a sus propios problemas, y quedará claro que los genes de su padre están firmemente asentados en su ADN. Aunque Cronenberg no pretende dar respuestas, ante la pregunta de si somos lo que dictan nuestros genes o fruto de la educación que recibimos, la respuesta acaba siendo seca y brutal.

Merece la pena detenerse en las interpretaciones de la película, que sin duda son uno de los elementos más destacables. Viggo Mortensen ha afirmado que para él esta película es una de las mejores en las que ha participado y una perfecta muestra de género negro. Realiza un despliegue actoral impresionante que debería estudiarse en todas las escuelas de interpretación. Su personaje, Tom, es a la vez dos personas diferentes, su yo presente que simboliza lo que aspira a ser y su yo pasado que creía enterrado. Mortensen realiza una interpretación contenida alejada de histrionismos en la que el brillo de sus ojos, su expresión corporal e incluso pequeños tics indican de forma prodigiosa ante qué Tom estamos.

Por su parte, Maria Bello como su mujer Edie está genial como una persona que ve como toda su ordenada y perfecta vida salta por los aires. Bello está perfecta en su papel y Cronenberg la muestra como una diosa griega de belleza perfecta y salvaje, con dos escenas de elevado contenido sexual que no son gratuitas sino que sirven para describir a los personajes, algo que Cronenberg ya empleó en la polémica Crash (1996).

Junto a ellos, hay que destacar a un contenido Ed Harris que transmite desde el primer fotograma que a pesar de su educación y su correcta sonrisa es un hombre extremadamente peligroso. William Hurt por su parte realmente aparece sólo en una escena, pero su carisma monopoliza los minutos que está en pantalla.

Cronenberg nos muestra la violencia de forma brutal y sin efectismos, un destello que dura un segundo y que altera para siempre la vida de los que la sufren. Quizá por eso impacta tanto al espectador. La película cuenta además con unos contenidos 97 minutos que son un prodigio de síntesis, dejándonos con un final abierto perfecto. Cuando se ha abierto la Caja de Pandora, ¿es posible volver a atrás y hacer como si nada hubiera sucedido? El director deja que seamos los espectadores los que contestemos a esa pregunta.

Comparto el trailer de la película:

Una historia de violencia triunfa en todo lo que plantea, y dentro de su simplicidad, o precisamente por ella, me ha parecido una pasada. Una película que merece mucho la pena.

PUNTUACIÓN 8.5/10

 

* Este texto se publicó originalmente en el nº5 del Fanzine El Colmo publicado online este mes de mayo.

 

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Crítica de Akira de Katsuhiro Otomo (película de animación, 1988)

Tras leerme el clásico manga Akira de Katsuhiro Otomo hace unos días, ha sido muy interesante ver de nuevo su no menos icónica película de animación, que sirvió para que toda una generación en la que me incluyo descubriera la magia de la animación japonesa.

PUNTUACIÓN: 9/10

Año 2019. Neo-Tokyo es una ciudad construida sobre las ruinas de la antigua capital japonesa destruida tras la Tercera Guerra Mundial. Japón es un país al borde del colapso que sufre continuas crisis políticas. En secreto, un equipo de científicos ha reanudado por orden del ejército un experimento para encontrar a individuos que puedan controlar el arma definitiva: una fuerza denominada «la energía absoluta». Pero los habitantes de Neo-Tokyo tienen otras cosas de las que preocuparse. Uno de ellos es Kaneda, un joven pandillero líder de una banda de motoristas. Durante una pelea, su mejor amigo, Tetsuo, sufre un extraño accidente y termina ingresado en unas instalaciones militares. Allí los científicos descubrirán que es el poseedor de la energía absoluta. Pero Tetsuo, que no se resigna a convertirse en un conejillo de indias, muy pronto se convertirá en la amenaza más grande que el mundo ha conocido. (FILMAFFINITY).
Katsuhiro Otomo dirigió y escribió esta película de animación al mismo tiempo que realizaba el manga. De hecho, la película se estrenó con gran éxito en Japón en 1988 varios años antes de terminar la publicación del manga, lo que provocó que aunque el final es similar, todo el desarrollo se modificara muchísimo, al centrarse Otomo prácticamente en la primera mitad del manga.
Para el guión de esta película Otomo contó con la colaboración de Izo Hashimoto, y durante años Akira fue considerada la película más cara de la historia de Japón, con un presupuesto de más de 1000 millones de yenes (de la época).
Otro elemento super recordado es la música de Shoji Yamashiro , con un uso de percusión poco común para la época que se nos quedó grabada en el cerebro.

Entrando en materia, la animación de Akira sigue estando a otro nivel. Neo-Tokio es mostrado con un impresionante nivel de detalle nunca antes visto en una película de animación. Pensar que esta película se realizó con técnicas tradicionales de animación, muchos años antes de la aparición de la animación por ordenador, me vuela la cabeza cada vez que la veo. Además de la ciudad, las persecuciones en moto transmiten también una sensación de velocidad bestial, con el uso de los focos y sus perfectos movimientos. Solo por estos elementos la película es de visionado obligado para cualquier fan de la animación.

Frente a elementos normales de la época como era animar solo la boca de los personajes para abaratar costes, Akira rompió todos los esquemas grabando primero las voces para hacer que la animación de los personajes cuadrara completamente. En muchos aspectos, la película fue revolucionaria y eso se sigue notando cuando se ve la película.

Además, frente al manga que está lleno de páginas y páginas de destrucción sin tregua, el anime consigue detener la acción para crear momentos super icónicos que son la historia del cine, como Kaneda con su moto por la ciudad, disparando su arma láser o el disparo del satélite SOL al estadio olímpico.

En lo referido al guión, tener que condensar las 2000 páginas del manga para hacer una película de 2 horas provocó que tuvieran que quedarse con los elementos centrales de la obra, de forma que elementos como la investigación del gobierno con niños a los que usaron de conejillos de indias indias queda incluso mejor explicada en la película. De hecho, que Akira no esté vivo sino que fuera diseccionado y conservado en tubos de ensayo para investigar con su ADN es una decisión super acertada que refuerza este elemento, de forma que si si hay algún villano en la historia, estos serían el ejército y los científicos sin escrúpulos.

De hecho, la forma en que utilizan a Tetsuo refuerza esto, de forma que no les importa dar poderes a un chaval a pesar de los riesgos con tal de poder controlar ese poder.

Frente al larguísimo manga, la película se centra en la primera mitad en la que Tokio está sufriendo revueltas en las calles protestando contra el gobierno autoritario, y como la aparición de Tetsuo lo cambiará todo. De hecho, sorprende que al ser Otomo el creador de ambas, el manga y el anime, la película directamente se salte más de la mitad del manga, no llegando a ver la segunda explosión que marcó el giro y el cambio a la segunda parte del manga con la creación del Reino de Tokyo en las ruinas de la ciudad de Neo-Tokio.

En todo caso, creo que película mejora al manga al quedarse con lo esencial para su historia, haciendo que la historia sea más clara y directa.

Dicho esto, a pesar de que Otomo elimina de su película más de la mitad del manga, siguen pasando tantas cosas durante las dos horas de película que no hay una progresión hasta alcanzar el climax, sino escenas que se solapan una detrás de otra. Entiendo la dificultad de adaptar una obra tan enorme, pero narrativamente me dió la sensación de estar viendo capítulos sueltos de una obra mayor y me faltó algo para que me diera una sensación de obra redonda perfecta.

Además, igual que en el manga, los personajes de Kaneda y Tetsuo siguen siendo super desagradables, dos niñatos engreídos con los que es muy difícil empatizar. El resto de personajes como Kay o el general no tienen espacio para poder ser minímamente desarrollados.

En todo caso, esto son dos elementos menores que no desmerecen la importancia de Akira, que forma parte de la historia del cine por méritos propios.

Akira fue fundamental en la expansión de la cultura japonesa en Europa y en los Estados Unidos, consiguiendo que millones de jóvenes nos engancháramos al manga y a los animes. Series como Bola de Drac o Doraemon ya habían llegado a España previamente, pero Akira nos abrió los ojos y nos mostró un nivel de calidad muy superior al de otras producciones americanas de la época, lo que supuso una auténtica revolución.

Comparto el trailer de la película:

Akira sigue siendo 30 años después una estupenda película que eres de visionado obligado para todos los fans del cine de animación.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

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Crítica de Los Vengadores de Joss Whedon (Marvel Cinematic Universe 6)

2012 fue un gran año para los fans del cine de superhéroes, al estrenarse Los Vengadores, la unión de los héroes más poderosos del Marvel Cinematic Universe. Joss Whedon creó un espectáculo increíble que hizo que nuestra cabeza saltara por los aires y que se convirtió en historia del cine.

PUNTUACIÓN: 9/10

Cuando un enemigo inesperado surge como una gran amenaza para la seguridad mundial, Nick Fury, director de la Agencia SHIELD, decide reclutar a un equipo para salvar al mundo de un desastre casi seguro. Adaptación del cómic de Marvel «Los Vengadores», el legendario grupo de superhéroes formado por Iron Man, Hulk, Thor,Capitán América, Viuda Negra y Ojo de Halcón. (FILMAFFINITY)

Tras cinco películas previas y cuatro años desde el estreno de Iron Man en 2008, llegó el momento que todos los fans soñábamos, ¡ver juntos a los Vengadores! Ahora parece un encargo fácil, pero Joss Whedon tenía sobre sus hombros una enorme responsabilidad, y el resultado fue muy superior a los sueños más locos de los lectores de los cómics Marvel.

A partir de una historia suya y de Zack Penn, que aparece acreditado aunque Whedon afirma que no tuvo en cuenta su guión para escribir la historia que finalmente se estrenó, Whedon escribió un guión centrado en la caracterización y en las relaciones de los personajes, construyendo una tensión que explotaría en una última hora glosiosa. Aunque al final la historia podría ser la típica de personas muy diferentes que deben aprender a trabajar en equipo por el bien común, Whedon consigue atraparnos gracias a unos diálogos maravillosos, una perfecta caracterización de los héroes y un estupendo sentido del humor.

Whedon ahora parece que era un seguro de éxito, pero en 2010 cuando fue contratado la cosa no estaba ni mucho menos clara. Guionista y productor de series de televisión con un éxito clamoroso, Buffy Cazavampiros (1997-2003), pero también un sonado fracaso como fue la cancelación de Firefly tras solo 1 temporada en 2003, serie por otro lado incomprendida y que ha alcanzado la categoría de culto, nunca había realizado una película de gran presupuesto, y de hecho Vengadores fue su segunda película como director tras Serenity (2005).

En el lado de los comics, su excelente etapa en Astonishing X-Men de 25 números junto a John Cassaday entre 2004-2008 confirmaba que era un gran fan de los comics Marvel y de todos sus personajes. Este amor a los comics sí llamó la atención de Marvel y de Kevin Feige, que apostaron desde el principio por él. Marvel quería hacer películas que transmitieran la esencia de sus personajes sin ser necesariamente una traslación de una historia concreta de los comics, y parecía que en Whedon habían encontrado un alma gemela. Aunque esto en si mismo no garantizaba el éxito en el cine, al tratarse de medios completamente diferentes.

Para Vengadores, Feige contó con Jon Favreau (Iron Man 1 y 2) para conseguir que todo pareciera una continuación fluida sin diferencian visibles, además de tener como consultores a algunos de los jefazos de Marvel Comics como Joe Quesada o Brian Michael Bendis para que la película mantuviera el feeling correcto. Además, aunque Disney había comprado Marvel en 2009, en la película sigue apareciendo Paramount como co-productora debido a los acuerdos previos, aunque no realizó ninguna labor en la película.

Otro hecho que merece la pena ser destacado es que la película comenzó su preproducción mucho antes de que Thor y Capitán América: El Primer Vengador se estrenaran en 2011, y durante todo ese tiempo cabía la posibilidad de estar haciendo una película protagonizada por personajes cuyas películas hubieron fracasado en taquilla y no fueran populares. Por suerte, eso no llegó a suceder, aunque hay que reconocer que tampoco fueron taquillazos, pero sí demuestra la fe que Marvel Studios tenía en su plan para Los Vengadores y en estos personajes.

Tras películas como Vengadores Infinity War o Vengadores Endgame, parece que nos hemos acostumbrado a ver en pantalla a un casting masivo de estrellas. Pero en 2012 fue un verdadero sueño hecho realidad poder disfrutar de una película con un casting tan enorme. Protagonizada por  Robert Downey Jr., Chris Evans, Mark Ruffalo, Chris Hemsworth, Scarlett Johansson y Jeremy Renner como los Vengadores Tony Stark (Iron Man), Steve Rogers (Capitán América), Bruce Banner (Hulk), Thor, Natasha Romanoff (Viuda Negra) y Clint Burton (Ojo de Halcón), a los que había que añadir a Tom Hiddleston (Loki), Clark Gregg (Agente Coulson), Cobie Smulders (Agente Maria Hill), Stellan Skarsgård (Doctor Selvig), and Samuel L. Jackson (Nick Fury). El hecho de haber disfrutado de 5 películas previas que habían presentado a los personajes y mostrado toda su fuerza y personalidad es un hayazgo nunca antes visto cinematográficamente.

La gran sorpresa de Los Vengadores fue la contratación de Mark Ruffalo como el nuevo Bruce Banner, tras no renovar a Edward Norton tras El Increíble Hulk. Para mi Norton fue un Banner increíble, el mejor que he visto en imagen real, pero Ruffalo consiguió hacer suyo a un personaje complejo que se sabe que es una bomba de relojería a punto de estallar. Jeremy Renner tuvo un pequeño cameo en Thor y fue el Vengador con menor papel en la película, aunque sabe sacar todo el partido posible a las escenas en las que aparece. Y a pesar de ser la única mujer y no contar con superpoderes, Scarlett Johansson muestra una personalidad brutal al mismo nivel que l trinidad formada por Tony Stark, Steve Rogers y Thor , que tuvieron sus propias películas para llamar la atención del gran público.

Whedon contó con la colaboración del director de fotografía Seamus McGarvey para crear un montón de momentazos más grandes que la vida que fueron como si las páginas de los comics cobraran vida como nunca antes lo habiamos visto. Junto a McGarvey, el veterano Alan Silvestry que ya había escrito la banda sonora de Capitán América: El Primer Vengador, creó la música que ya forma parte de nuestras vidas.

El diseño de producción de la película es otro elemento super destacado, y sabe transmitir la escala de amenaza que se le suponen a Los Vengadores, con momentos super chulos como el primer vuelo del Helicarrier de Shield, las batallas entre personajes que son 100% comiqueras y la batalla en Nueva York que marcó un standard cinematográfico para la época. Los Vengadores cuanta con unos efectos especiales de ultimísima generación que nos dejó a los espectadores con la boca abierta.

Entrando ya en la valoración de la película en si tras el último visionado, lo primero que sorprende es lo bien que Whedon enlaza las primeras escenas, saltando de un personaje a otro de forma super fluida, gracias sin duda por un perfecto montaje, obra de Jeffrey Ford y Lisa Lassek. Y el caso es que el comienzo con Loki destruyendo una instalación subterránea de SHIELD realmente daba más sensación de un episodio de Buffy con algo más de presupuesto que una película de gran presupuesto. Y desde luego, nada que ver con el alucinante climax final en Nueva York.

Whedon construye toda la película mostrando las diferentes personalidades de los protagonistas y como el inevitable choque de egos muestre que la posibilidad de que estas personas llegaran a trabajar juntas pareciera una quimera. La primera pelea de Iron Man y Thor, con el Capitán América llegando para detenerla, es puro comic y es uno de los momentazos de la película. Si hasta ese momento podían haber dudas sobre si la película iba a estar bien, esta escena ya nos confirmó que esta película iba a ser una pasada.

Además de las personalidades contrapuestas gracias a los brillantes diálogos de Whedon, otro elemento muy interesante es la forma en que Whedon juega con nuestras expectativas y va creando una tensión creciente. Esto explica que Hulk no aparezca hasta pasada una hora y media de película, protagonizando una chulísima pelea con Thor primero y una aparición estelar en Nueva York. O la imagen de los 6 héroes juntos, algo que llevábamos esperando desde la primera escena y que se hizo de rogar hasta casi dos horas de película. Las grandes escenas tienen que sentirse merecidas, y Whedon construyó todo el guión para que cuando estos momentos llegaran, consiguieran un impacto increíble en el espectador.

Aunque la popularidad de Tony Stark (Robert Downey Jr.) hizo que Whedon le guardara las mejores frases y algunos momentos de humor que funcionan super bien, Whedon tiene tiempo de asegurarse que todos los personajes tengan su momento de gloria. No solo los seis Vengadores, sino que incluso Nick Fury o Coulson tienen momentos super potentes durante la película.

El carisma de Loki (Tom Hiddleston) fue una de las principales sorpresas de Thor (2011), por lo que no sorprende que él sea el gran villano de esta película, lo que además servía para homanajear los comics clásicos de Stan Lee y Jack Kirby, dado que Loki fue también el primer villano en el comic. Loki aportaba el carisma, y su recién adquirido ejército de Chitauris ofrecía la amenaza planetaria digna de estos héroes. Además, proporcionan un enemigo no humano que no ofreciera ningún dilema moral cuando los héroes acabaran con ellos, algo que veremos también en la continuación Vengadores: La era de Ultron (Joss Whedon, 2015).

Tras una épica batalla en Nueva York con una escala como nunca habiamos visto en una película de superhéroes, 2012 se convirtió en el año en que las películas superaron a los comics en acción increíble, algo que hasta ese momento había sido uno de los grandes valores de los comics. Y encima, la esperada escena post-créditos hizo que nuestra cabeza explotara por los aires al mostrar la primera aparición de Thanos, que adelantan que las amenazas que tendrían que enfrentarse iban a ser aún más grandes de lo esperado.

Los Vengadores me sigue pareciendo una película casi perfecta. De hecho, el único elemento menos bueno sigue siendo para mi el casco del Capitán América, que intentaron hacerlo demasiado fiel a los comics y en mi opinión no funciona en imagen real. Ya os imagináis que si este es todo el problema que le veo, es que la película me gusta. Y me gusta mucho.

Con acción más  grande que la vida, personajes fieles a su espíritu comiquero que tuvieron momentazos increíbles y una tensión con creciente con un climax espectacular, Los Vengadores sigue siendo una de las mejores películas del género superheroico y del cine de entretetenimiento en general.

Con un masivo presupuesto de 220 millones de dólares, la película se convirtió en un fenómeno cultural en todo el mundo, recaudando 650 millones en USA y más de 1500 millones globalmente, siendo durante varios años la tercera película más taquillera de la historia por detrás de Avatar y Titanic. Vengadores además batió records de taquilla como el de superar en los USA los 200 millones de recaudación en su primer fin de semana.

Este éxito masivo convirtió a Marvel Studios en uno de los grandes estudios de Hollywood y aseguró una independencia económica para seguir haciendo las películas que quisiera basadas en los personajes de los comics de siempre. Pero esa… es otro historia.

Comparto el trailer de la película:

Los Vengadores hizo historia y convirtió a los personajes de Marvel en iconos conocidos en todo el mundo. La película 8 años después continúa siendo modélica, ofreciendo un estupendo entretenimiento a todo tipo de espectadores, sean fans o no de los comics.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

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