Uno de los grandes descubrimientos del año pasado fue descubrir la versión europea de Conan El cimmerio que está publicando Glenat, más cercana a la versión literaria de Robert E. Howard. Gracias a Planeta Cómic nos llega el cuarto volumen, La hija del gigante helado, realizado por el artista Robin Recht, que me ha volado la cabeza.
PUNTUACIÓN: 9/10
La versión en cómic del mítico personaje de Robert E. Howard.
«No escaparás… Aunque deba seguirte hasta el infierno… ¡¡Hasta el mismísimo infierno!!»
Adaptación de “La hija del gigante helado” por Robin Recht.
Supongo que como muchísima gente, mi conocimiento de Conan se basa principalmente en los comics de Marvel y Dark Horse, más alguna novela que leí en su día. No todas, tengo que reconocer. Sumado obviamente a las películas. Y la gran ventaja de la actual edición europea de Glenat es que rompe los límites que el Comic Code y la decencia americana pudieran tener a la hora de realizar las adaptaciones de las historias originales de Robert E. Howard. Estos álbumes ofrecen un nivel de violencia y sexo explícito que los comics americanos nunca ofrecieron, significando una interesante añadido a los mitos del cimmerio, que son además más fieles al espíritu y la letra de las historias de Howard.
Esta versión de La hija del gigante helado me ha parecido fantástica. No conocía a Robin Recht (obviamente un tremendo fallo mío), pero es un autor increíble. El uso del color como elemento expresivo me ha volado la cabeza, desde el punto de vista únicamente visual este comic es un triunfo total, jugando no sólo con el color sino con la rotulación para enfatizar la brutalidad de varios de los combates, cosa que creo que queda muy bien. Además, Recht saca el máximo partido al formato de página más grande respecto al de los comics americanos, ofreciendo unas composiciones de páginas super potentes. El arranque del comic con varias dobles splash-pages me parece increíble, poniéndonos en lo más alto en un comic que no baja de nivel en ningún momento y cuyo climax me hizo levantarme del sillón para aplaudir entusiasmado.
Está genial el texto que incluye este volumen explicando la creación de la historia por parte de Robert E. Howard y cómo fue rechazada en su momento por el editor de Weird Tales. Y no me extraña, porque no se puede maquillar el hecho que Howard plantea una historia en la que un gigante Conan persigue a una joven para violarla. O visto desde otro punto de vista, una joven semi-diosa tienta con sexo a un violento Conan para llevarle hasta su padre para que sea devorado. Cualquiera de las dos opciones eran demasiado explícitas para el puritanismo de los Estados Unidos de la década de 1930, normal que no quisieran publicarla. Recordando la versión de Roy Thomas y Barry Windsor-Smith, es muy curioso comprobar las diferencias, empezando por la extensión de 20 páginas de los comics Marvel que aquí es ampliado hasta las casi 80, y la forma explícita y sin tapujos con que Recht cuenta una historia que era más sugerida en la versión Marvel. Como digo, dentro de tratarse de una historia conocida, me gusta ver la forma en que es reimaginada.
Otro de los elementos que me gustan de los álbumes de Glenat publicados por Planeta es conocer la versión que los diferentes autores hacen de Conan. Que cada álbum esté realizado por un equipo creativo diferente me parece una decisión muy acertada, de forma que tenemos visiones similares pero no idénticas. En el caso de Recht, me gusta su versión de un gigante de pelo negro sobre todo en comparación con la menuda Atali, la hija del dios Ymir. Recht amplifica las formas para resaltar la expresividad de la historia, y al menos a mi me ha funcionado totalmente. El contraste entre la pureza del blanco de la nieve y la hija del gigante con la figura oscura de Conan queda increíble en estas páginas.
No se me ocurre ningún pero a este álbum, realmente me ha parecido fantástico. Me declaro super fan de la actual edición de Planeta, seguiré comprando los siguientes comics que vayan publicando.
Comparto las primeras páginas del comic:
La hija del gigante helado me ha volado la cabeza, creo que es una compra obligada para todos los fans de Conan.
PUNTUACIÓN: 9/10
PD. La compra de este cuarto volumen de Planeta hizo que me diera cuenta que ¡se me escapó el tercer volumen! Diría de hecho que no me enteré de la publicación de Más allá del Río Negro de Mathieu Gabella y Anthony Jean, pero pienso arreglar el error en breve.
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Tras leer la biografía de Stan Lee, ha sido un placer continuar mis lecturas de libros con All of the Marvels de Douglas Wolk, libro en el que se hace un repaso a las aventuras de los personajes de Marvel Comics en sus 60 años de historia.
PUNTUACIÓN: 8/10
GANADOR DEL PREMIO EISNER 2022 AL MEJOR LIBRO RELACIONADO CON EL CÓMIC
Magníficamente maravilloso» Junot Diaz
Un relato de cómo una variopinta banda de colaboradores accidentales creó una mitología vernácula a partir de las ocasiones comerciales más dudosas… una revelación’ Jonathan Lethem
Todos los escolares reconocen a sus protagonistas: los Vengadores, los X-Men, tu amistoso vecino Spiderman. Los cómics de superhéroes que Marvel lleva publicando desde 1961 constituyen la mayor obra de ficción autoconclusiva jamás creada: más de medio millón de páginas y subiendo. Dieciocho de las cien películas más taquilleras de todos los tiempos se basan en ellos. Y ni siquiera las personas que cuentan la historia la han leído entera.
Pero Douglas Wolk sí. En Todas las maravillas, un crítico y superfan se enfrenta a la epopeya que pone fin a todas las epopeyas. Lo que encuentra es un espejo mágico de los últimos 60 años, desde los terrores atómicos de la Guerra Fría hasta las divisiones políticas de nuestro presente. El resultado es una irresistible guía de viaje a la montaña mágica en el corazón de la cultura popular.
Douglas Wolk es un autor y crítico residente en Portland, Oregón. Ha escrito sobre cómics y música popular para publicaciones como The New York Times, Rolling Stone, Washington Post, Nation, New Republic, Salon.com, Pitchfork Media, Vanity Fair y Believer.
All of the Marvels es café para los muy cafeteros, al intentar hacer una narración ordenada de los mayores hitos que han vivido los principales personajes del universo Marvel comiquero. Pero a la vez, la habilidad narrativa de Douglas Wolk hace que crea que sea también un libro que puede ser disfrutado por aficionados que no necesariamente hayan cogido un comic en su vida, gracias a la extensión de su popularidad gracias al MCU.
El libro está estructurado de una forma comprensible y ágil, y me ha parecido curioso el disclaimer previo del autor indicando lo que el libro NO es como previo a empezar a contar la historia de la forma en que la ha planteado. Me gusta un comentario que hace sobre que la mejor manera de empezar a leer por ejemplo a Spiderman no es empezando por el Amazing Fantasy 17 de 1962, que hay que reconocer ha envejecido bastante mal a ojos de 2022, sino que debería coge el primer comic que te apetezca (o alguien te recomiende) y empezar a construir desde ahí, yendo hacia atrás en el tiempo además de hacia delante si realmente te interesa lo que estás leyendo. Al ser un lector que empecé mi afición comiquera en los años 80, así es como comenzamos todos y no hubo nunca un problema al saber que habían comic anteriores al que compraba en ese momento y que el personaje había vivido muchas aventuras anteriores que yo desconocía. De hecho, la faceta de arqueología y descubrir joyas ocultas también ayudó a cimentar su afición.
El libro habla de la Primera Familia, de Peter Parker, Steve Rogers o Thor Odinson, además de los mutantes en su conjunto, algo esperable en un libro de esta naturaleza. Y dentro que todo esto me ha gustado, quizá lo que más interesante es que tuviera tiempo en detenerse en personajes menos importantes como Shang-Chi y Black Panther, comentando tanto lo bueno como lo malo de unos comics que son historia de la editorial. También los interludios con las decenas de proyectos de películas anunciadas por Stan Lee durante los años 70 y 80 que nunca se hicieron o las apariciones de presidentes de los Estados Unidos en los comics Marvel me parecen las joyas ocultas de este libro, que tiene elementos super chulos casi en cada página.
Otro elemento importante es la importancia de los eventos editoriales y en concreto, la forma en que Dark Reign, la etapa en los comics Marvel tras Secret Invasion en la que Norman Osborn se hizo con el control de SHIELD las estructuras de poder del gobierno de los Estados Unidos durante 2009 y 2010, afectaron a toda la línea editorial del momento, creando unos comics super entretenidos de leer en su momento que tuvieron una interesante clarividencia ante lo que que llegó años después en el mundo real, que fue la presidencia de Donald Trump tras los ocho años de Obama. Porque otro elemento de su narración es entender cómo los cambios sociales de los Estados Unidos de los años 60, 70 y 80 influían en los comics que se publicaban en cada momento.
Douglas Wolk me ha parecido un gran conocedor del universo Marvel y sus personajes, sobre los que se nota que se ha parado a analizar en profundidad. Pero es también un excelente divulgador que convierte en apasionantes historias que igual en su momento no lo fueron tanto. Esto es otro elemento que me gusta mucho de este libro, la verdad. La verdad es que podría desgranar los diferentes de este libro de más de 350 páginas, pero creo que prefiero que los descubras a medida que lees este libro, que diría que es super recomendable sobre todo si eres fan de los comics Marvel.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Jeff Lemire y Andres Sorrentino son una de las parejas creativas de mayor personalidad del mundo mainstream. Primordial, con color de Dave Stewart y publicada por Astiberri, es su nuevo trabajo que les aleja del terror, mezclando guerra fría con ciencia ficción.
PUNTUACIÓN:7/10
El 28 de mayo de 1959, los Estados Unidos lanzaron su último cohete al espacio. Sus pasajeros eran un macaco llamado Able y una saimiri llamada Baker. El 3 de noviembre de 1957, menos de dos años antes, la Unión Soviética lanzó el Sputnik 2 con la perra Laika a bordo. La URSS informó de que Laika no llegó a órbita. Los Estados Unidos comunicaron que Able y Baker murieron apenas llegaron al espacio. Como consecuencia, las carreras espaciales de ambas potencias mundiales fueron abandonadas. Sin embargo, lo que realmente pasó es que los animales no murieron… se los llevaron. Y ahora van a regresar a casa.
Los autores de Gideon Falls, serie ganadora de un premio Eisner, nos devuelven a la época de la Guerra Fría con Primordial, una obra donde el thriller y la ciencia ficción se aúnan para darnos una nueva visión sobre la carrera espacial. Jeff Lemire se empapa de obras como 2001: Una odisea en el espacio, de Stanley Kubrick, y We3, de de Grant Morrison, y le facilita a Andrea Sorrentino el mejor material para crear una obra visualmente impactante.
Tengo tan interiorizados a Jeff Lemire y a Andrea Sorrentino dentro del género de terror que saber que habían creado una obra de ciencia ficción me provocó una gran curiosidad y ganas de leer este comic. Y tras leer Primordial, no pude más que pensar sobre la suerte que tiene Lemire de colaborar con unos fuera de serie como son Sorrentino y Stewart. Lo digo porque la historia de Lemire es muy, muy correcta pero da rienda suelta a un nuevo despliegue artístico de los artistas, que están increíbles.
Lemire plantea dos historias contadas en paralelo, una investigación en la Tierra para descubrir qué les pasó a los animales lanzados al espacio en la década de los 50 que se enfrentará a un conflicto típico de la Guerra Fría, en este caso con las dos potencias ocultando las pruebas de sus viajes al espacio. Por otro lado, tenemos la acción en el espacio en el que descubriremos cómo sobrevivieron estos animales (dos primates americanos y un perro ruso), y donde se encuentran. En ambos casos, el guion se queda en la superficie en todos los aspectos de dos historias que podrían haber dado muchísimo más de si. Decía antes que es correcta, pero siendo más exigente es más bien mediocre, con una sucesión de tópicos alucinantes mezclando los géneros del espionaje y la ciencia ficción.
El gran salto de calidad lo dan Sorrentino y Stewart. Estamos en un momento en que cualquier cosa que publiquen estos artistas es compra segura, y por su lado sin duda cumplen de forma sobresaliente, ofreciendo un comic que visualmente es una barbaridad. En la parte de Guerra Fría el estilo de ambos artistas enfatiza la sensación de paranoia y de individuos indefensos ante la fuerza de los estados, con una historia casi en blanco y negro repleta de sombras que rodean a los personajes.
En la parte espacial Sorrentino y Stewart realmente se salen, permitiendo la historia de Lemire el despliegue narrativo del artista italiano, planteando dobles splash-pages con unas composiciones brillantes que como siempre en Sorrentino, no se parecen a nada que se está publicando hoy en día. Ahora cuando leí la reseña de Astiberri compruebo que ellos también destacan las similitudes de esta obra con We3 de Grant Morrison y Frank Quitely, algo que se me hizo super evidente mientras leída el comic. Sin embargo, la narrativa de Sorrentino tiene tanta personalidad, amplificada por los brillantes colores de Stewart, que deja sensaciones super satisfactorias que evitan que el comic pueda considerarse derivativo del de Morrison y Quitely.
Comentaba que Lemire cumple sin más, pero también es verdad que muchas veces el escritor debe saber dar un paso al lado y dejar que los artistas se luzcan y sean los que verdaderamente destaquen de un comic. En este sentido, la historia de Lemire siendo básica permite el despliegue artístico de Sorrentino y Stewart, por lo que también podría decirse que cumple con lo que se espera de ella.
Primordial no es un comic que vaya a cambiarme la vida, pero tengo que reconocer que lo he disfrutado , y si eres fan de Sorrentino y Stewart, es una compra segura. Aprovecho para destacar también la estupenda edición de Astiberri en tapa dura, con un estupendo formato, un papel super adecuado y un precio en línea con la calidad del producto. La afición comiquera no es barata, pero este comic creo que justifica el precio de portada.
Comparto páginas de este comic:
Primordial es un buen comic con un dibujo sobresaliente, pero me hubiera gustado un poco más de profundidad en la historia.
PUNTUACIÓN: 7/10
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El ritmo de publicación de Marvel / Panini es frenético, y este mes de enero asistimos al penúltimo capítulo del evento V.X.E. El día del juicio de Kieron Gillen, Valerio Schiti y Marte Gracia protagonizado por Vengadores, Patrulla X y Eternos.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
En el primer episodio de este número doble, el reloj avanza inexorablemente hasta la medianoche. Todavía no es demasiado tarde. En el segundo episodio, el reloj sigue avanzando… y ya es demasiado tarde.
Este tercer número de evento es una grapa doble que contiene AXE: Judgment Day 4 y 5 USA.
V.X.E. El día del juicio mantiene en su tercera entrega española las claves vistas en números anteriores, para bien y para mal. En lo positivo, lo mejor del comic es que tiene un dibujo excelente de Valerio Schiti con color de Marte Gracia. Esto ya lo he comentado desde el primer número, y si de Schiti ya sabiamos que era bueno, ahora se confirma como un extraordinario dibujante de eventos, sabiendo capturar en una imagen los momentos más icónicos, emocionantes y espectaculares de cada situación. Si a eso le sumamos el color de Gracia que añade un feeling blockbuster perfecto para esta historia en la que el destino del mundo está en juego. O está siendo sujeta a juicio, que sería la descripción más adecuada.
Incluso reconociendo que no conecto con muchas de las cosas que plantea Gillen, hay que reconocerle que ha intentado unir acción más grande que la vida con momentos de personajes e incluso el punto de vista del hombre de la calle, gracias a los 6 humanos a los que llevamos siguiendo desde el inicio de la historia, que espero que tengan algún tipo de importancia en la resolución de la historia. Por ejemplo, las páginas en las que el Celestial Progenitor somete a juicio a diferentes personas, algo que vemos a razón de una viñeta por persona, me parece un momento super interesante y muy bien resuelto.
Sin embargo, la sensación que estamos ante un enorme What if? ampliado ha cobrado fuerza tras leer este comic. Por un lado, por la gran cantidad de muertes de personajes de primer nivel de Marvel, sumado a una destrucción a escala planetaria que va a tener que ser corregido devolviéndolo todo a la normalidad el mes que viene, ya veremos de qué manera.
Es cierto que los comics Marvel son un entretenimiento escapista en el que más importante que el final es el camino recorrido por los personajes y los lectores durante los meses de historia. Y me parece bien que Marvel haga eventos rápidos que no se eternicen, pero en las ediciones USA las grapas se publican quincenalmente, ofreciendo unos potentes cliffhangers en cada número que dejan al lector con ganas de más y con la incertidumbre ante el destino de los personajes. Incertidumbre que se mantiene las dos semanas que tarda en aparecer el siguiente número. Sin embargo, cuando llegamos a la edición española, llevo ¿años? comentando que me parece errónea la decisión de Panini de publicar estos eventos con grapas dobles en lugar de dos grapas quincenales, precisamente porque nos roban una parte fundamental de la experiencia lectora del pijameo, que es el cliffhanger.
De este forma, la guerra entre Eternos y Patrulla X que se mostraba en el primer número USA y de Panini cambió radicalmente en el segundo número de Panini (con los números 2-3 USA) en la que la guerra se resolvía de alguna manera con la creación del Progenitor, con el giro de comprobar que el Celestial iba a someter a la humanidad a juicio y si el resultado salía negativo, la humanidad perecería. En este tercer número de Panini (4-5 USA) asistimos al juicio de la humanidad ¡en el que somos declarados culpables! Esto supone el segundo giro de la historia, convirtiendo el evento en la lucha de todos los héroes unidos para intentar evitarlo. Sin embargo, con la edición de Panini el excelente cliffhanger del número 4 USA pierde toda su fuerza, y en general todo se está publicando con demasiada velocidad y sin dejar un espacio entre números que realmente beneficiaría a la historia.
El final del número 5 USA que cierra la grapa de Panini ofrece un momento super potente visualmente, al descubrir que los mutantes han resucitado a Steve Rogers para que lidere el contraataque contra el Celestial Progenitor. Que los mutantes resuciten humanos es algo que se pensaba que no era posible, empezando porque ¿de donde han conseguido un back-up de su memoria, o muestras de ADN, para poder hacerlo? Pero aparte de este detalle que entiendo Gillen tendrá que explicar el mes que viene, tenemos el ridículo de ver que Rogers sale del capullo de resurrección con su escudo, creando una imagen potente visualmente que es sin embargo realmente tonta.
Y como eso al final es todo. Porque si sabes de antemano que todo va a volver a la normalidad como es inevitable que pase, nada de lo que muestran por muy bien dibujado que esté tiene impacto emocional porque sabes que no va a tener recorrido ni repercusión. El tema de las resurrecciones mutante es uno de los peores pecados originales de la etapa de Krakoa, algo que se ha demostrado como una muy mala idea que afecta a todo lo que nos han contado en estos más de dos años de historias. Pensar que de alguna manera ya no son los mutantes sino que cualquiera puede ser resucitado como vemos con Steve Rogers (de nuevo, con la locura de la falta de back-ups mentales o muestras de ADN) puede llevar los comics Marvel a una situación de irrelevancia total. De hecho, se me ocurre que a lo mejor una forma que Gillen podría tener para resolver la historia es que los mutantes usen esta habilidad ampliada por el poder del Progenitor para resucitar a toda la humanidad y volver todo a la normalidad. Por cierto, puestos a especular, sería genial que este acto quemara a los 5 mutantes que lo realizan e hiciera imposible nuevas resurrecciones, lo que solucionaría este problema. Aunque estaría bien que esto sucediera, no creo que suceda así, siendo lo más probable que sean los Eternos los que se sacrifiquen por la humanidad para volver las cosas a la normalidad previa. O igual es otra cosa, vete tú a saber.
Hay buenos momentos en estos dos grapas USA como por ejemplo el sacrificio de Magneto. pero comentaba el mes pasado sobre el segundo número de la edición de Panini, todo en este El día del fuego transmite una sensación de estar antes unos bellísimos fuegos artificiales que esconden una historia sin chispa, lo cual me parece una pena.
Comparto las primeras páginas de este comic:
El día del juicio se aproxima al final y dentro de su factor de entretenimiento y de estar excelentemente dibujado, no dejo de quedarme con la sensación de What if? ampliado ante la certeza que todo volverá a la normalidad el mes que viene.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Menuda decepción más grande me he llevado con la serie de televisión de Willow estrenada en Disney+. Ahora que ya se ha emitido en su totalidad, puedo analizarla.
PUNTUACIÓN: 4/10
Willow regresa en una nueva serie ambientada años después de la película original.
Willow de Ron Howard (1988) es una de las películas de mi adolescencia. Para crear esta continuación televisiva ambientada 17 años después de la película, Lucasfilm contrató a un hombre de la casa como creador de la serie: Jonathan Kasdan, guionista de Solo: a Star Wars story e hijo del director Lawrence Kasdan, guionista de El imperio contraataca y el retorno del Jedi entre otras, además de director de películas como Silverado, Grand Canyon o Wyatt Earp. Jonathan Kasdan escribe el guion del episodio piloto (y de los dos últimos con colaboración), teniendo a Bob Dolman, guionista de la película original, como guionista del segundo episodio y uniéndose al grupo de escritores contratado por Disney, entre los que encontramos a Wendy Mericle, John Bickerstaff, Julia Cooperman, Hannah Friedman, Stu Selonick y Rayna McClendon.
Los ocho episodios de esta primera temporada han sido dirigidos, a razón de dos episodios cada uno, por Stephen Woolfenden, Debs Paterson, Philippa Lowthorpe y Jamie Childs. Además de utilizar el tema clásico de la película obra de James Horner, la serie cuenta con nueva música escrita por James Newton Howard y Xander Rodzinski. La serie de ocho episodios ha sido rodada en localizaciones naturales en Gales.
Warwick Davis vuelve a ser Willow Ufgood, un hechicero enano de Nelwyn. Junto a Willow volvemos a ver a Joanne Whalley como Sorsha, la guerrera hija de la malvada Bavmorda que 20 años después es la reina de Tir Aslin. Los nuevos personajes de esta historia ambientada 20 años después son Ruby Cruz como la princesa Kit, hija de Sorsha que lidera un grupo para rescatar a su hermano gemelo el príncipe Airk (Dempsey Bryk), secuestrado por unos misteriosos villanos. En esta misión viajan justo a Kit Erin Kellyman como Jade, una caballero en entrenamiento y la mejor amiga (novia) de Kit, Ellie Bamber como Dove, una criada de cocina y novia de Airk, Tony Revolori como el príncipe Graydon, prometido de Kit y más interesado en los libros que en los combates. Por último, Amar Chadha-Patel interpreta a Boorman, un ladrón al que se le ofrece la libertad de prisión si ayuda al grupo.
Empezando por lo positivo, hay que reconocer que la Willow original no es una historia sesuda, era una historia ligera con humor y aventura, y en este sentido Lucasfilm ha intentado recrear las mismas sensaciones y tono distendido en una historia que conecte con las nuevas generaciones. Cuando hace unas semanas compartí mis impresiones de los dos primeros episodios, ya comenté que sólo por la alegría de ver a Warwick Davis retomar a su personaje fetiche ya era suficiente para haberme ganado de inicio, por lo que tenía claro que vería esta primera temporada en tu totalidad. Lo cual era claramente otro elemento positivo. Dicho esto, ya en ese momento comenté que el inicio no me había entusiasmado, y no tenía claro si un espectador no fan de la fantasía se engancharía a una serie de estas características con esta puesta en escena.
Otro de los aspectos positivos (en serio) es que los creativos de Willow no buscan inventar ninguna rueda, al plantear una historia que recrea el espíritu de las partidas de Dungeons & Dragons en las que para las campañas siempre te encontrabas a un mago, un bruto, un espadachín, un arquero y un erudito, entre otros. Willow opta por una estructura super clásica de ensamblar una compañía formada por personas diversas que formen un grupo heterogéneo que provoque numerosas dinámicas interesantes a lo largo del viaje que tendrán que aprender a trabajar juntas si quieren sobrevivir. Otro aspecto que recuerda a muchísimas obras previas de fantasía es cuando en el climax final los protagonistas son tentados por aquello que pensaban que era el mayor deseo de su corazón, para descubrir que el viaje les ha cambiado y eso que antes era tan importante ahora ya no les sirve. Aparte que aceptar ese «regalo» implica perder tu alma, claro. La sensación de evolución durante el viaje y que los personajes salen más fuertes y unidos que cuando comenzaron es otro tópico que aquí se cumple al pie de la regla, confirmando una agradable sensación de familiaridad.
Willow es como digo un entretenimiento ligero, y supongo que valorándolo como tal y acercándose sin ninguna pretensión, creo que la serie puede ser moderadamente entretenida. La aparición de Willow en el climax final probablemente sea lo mejor de toda la temporada, y confirma mi alegría a poder ver una nueva aventura suya. Puestos a buscar algo más positivo que comentar, me flipa mucho la música, sobre todo cuando vuelven al tema original de James Horner. También los temas que añaden al final de cada episodio, como por ejemplo el Money for nothing de Dire Straits, que es un temazo atemporal alucinante.
Sin embargo, la decepción es total porque lo que a priori parecen buenas ideas a nivel general (o al menos correctas) sobre el papel, se han ido todas al traste por una ejecución lamentable en todos los aspectos. Y esto es clave, porque lo importante es el producto final, no la intención que se tenía al comienzo. Y no dudo que seguro se intentó hacer bien, tengo claro que nadie hace algo mal a propósito. Pero, ¡vaya ejecución!
La dirección de Willow ha sido nefasta. Da hasta rabia ver que Lucasfilm ha contratado a tanta gente sin talento para hacer esta serie, empezando por unos directores que han robado a la serie de toda magia o épica. No es mi propósito hacer una enumeración pormenorizada de todo lo que no me ha gustado de las mediocres y televisivas puestas en escena, dicho esto con la peor connotación posible, pero por poner un ejemplo, durante el combate final del último episodio todo está rodado con planos medios y primeros planos para que no se vea bien lo que está pasando y dónde está sucediendo, lo cual me parece lamentable. Aparte de una niebla que ¿de donde ha salido? Da igual, el objetivo que no se vea nada y no haya que invertir en decorados creíbles se ha conseguido. Por no hablar de que aparte de la lucha de Elora Danan contra la Arpía (¿no era Bavmorda?), hay otros combates del resto de héroes contra los lamentables y genéricos esbirros de la bruja que vemos como empiezan con choques de espadas mil veces vistos pero no llegamos a saber cómo finalizan. Supongo que ellos mismos sabían que era morralla que no interesaba, pero la forma de dejarlo claro es flipante. A todo esto hay que sumar un montaje lamentable con miles de cortes que resulta insultante para un espectador que quiere ver lo que les está pasando a unos personajes que están en un espacio concreto y que realizan combates en los que se encadenan acciones de ataque y defensa. Nada de eso lo hemos tenido en los 8 episodios de esta serie.
El diseño de producción de Disney Channel también me parece nefasto, tomando todas las decisiones erróneas posibles casi en cada decisión. Los decorados de cartón piedra, las armas sin peso, los vestidos mojados que se secan en un segundo, las localizaciones imposibles (porque no parecen reales ni siquiera en el contexto de fantasía de la serie…), nada ayuda a que el espectador pueda meterse en la historia, resulta imposible. Recuerdo haber leído que se trata de una de las principales series de la parrilla de Disney+ que ha contado con un presupuesto importante. Que de alguna manera los directivos acepten este nivel de calidad (o de falta de ella) que se ha ofrecido a los espectadores, me resulta flipante.
Por cierto, que de alguna manera la única vez que hemos visto un plano general potente con múltiples personajes haya sido en la escena en mitad de los créditos finales que nos anuncia la segunda temporada (de tres que va a tener la serie), cuando en toda esta serie no hayamos tenido nada ni remotamente similar me ha parecido casi un insulto a mi inteligencia como espectador. Como si me estuvieran diciendo, «si, sabemos que la serie ha sido mediocre, pero vuelve que el año que viene la cosa será mejor». Alucinante.
Comentaba que el guion a grandes rasgos mostraba ideas correctas, dentro de no ser nada originales. Sin embargo, debo decir que también en este sentido la ejecución contiene momentos verdaderamente vergonzosos. Como por ejemplo la ¿genial? idea de mostrar a los trolls de las minas de Skelling como tíos cultos con acento de universitarios de Harvard. De nuevo, puedo entender que alguien tenga una idea de bombero torero, pero que eso pase todos los filtros y llegue a verse en pantalla sin que nadie caiga que es una ridiculez y que quizá sería mejor plantear otra cosa, me deja perplejo. Como es la idea de convertir a los peligrosos Bone Reavers que viven en el Wildwood (bosque salvaje) en unos pacíficos outsiders naturistas que no son comprendidos por la sociedad y que solo buscan vivir su vida haciendo raves y orgías en el bosque. Reforzando una tendencia que no deja de verse en el mainstream, intentar entender y dar matices a grupos que en otros contextos serían unos villanos sin más. Quedando el conjunto ridículo. Visto lo visto, tengo claro que la contratación de Jonathan Kasdan como creador de esta serie es el pecado original que ha provocado todo el desastre posterior. Porque no es que no acierten con la caracterización de los héroes, es que tampoco los villanos ausentes e intercambiables resultan nada interesantes, indicándome casi que sólo pensaron en unos diseños que lucieran cool en el trailer, pero sin nada más que un cascarón vacío.
Llegamos a otro tema sensible, el reparto. En la reseña de los primeros episodios comentaba que todos los actores me habían parecido correctos sin más, con la excepción de la actriz Ruby Cruz que interpreta a Kit, debido a que el guion convertía a la princesa en alguien desagradable que caía mal. Vista la serie en su conjunto hay que reconocer que al menos en lo referido a Elora y Kit, además de Willow, sus personajes tienen una correcta evolución dentro de parámetros esperables dentro del género de la fantasía. Sin embargo, con la perspectiva de tener la temporada al completo para valorarla, entiendo que otro de los problemas insalvables para esta serie de televisión es una brutal falta de talento, carisma y calidad interpretativa de todo el reparto.
A Willow le salvo de esta valoración general, porque me gusta el personaje y casi más el actor. Y aquí reconozco que posiblemente la nostalgia de volver a ver a Warwick Davis nuble mi juicio, a lo mejor el menudo actor es igual de mediocre que el resto. No lo creo, pero bueno. Pero todos los demás me resultan totalmente olvidables, los personajes pero sobre todo los actores. La guerrera Jade, El príncipe Graydon, el príncipe Airk o el forajido Boorman son un EPIC FAIL como personajes monotemáticos sin chispa que resultan aún peores por unos actores que no saben transmitir empatía o personalidad. Cuando se habla para mal de «interpretaciones televisivas», hablamos de esto. Pero tampoco es que Ruby Cruz como la princesa Kit o Ellie Bamber como Elora sean mucho mejores actrices que el resto, y en este caso el guion les da una mayor importancia y aparición en pantalla que no viene acompañada por una mayor calidad.
Y me da pena, no me alegro en absoluto de esta decepción. Me sabe muy mal, de hecho, teniendo en cuenta las ganas que tenía de que esta serie me gustara. Sin embargo, por muy fan de la fantasía y el D&D que me considero, los consumidores no podemos aceptar como borregos cualquier cosa que nos ofrezcan en la creencia que «es de lo mío». Hace 30 años esta actitud podía ser lógica al no haber casi productos audiovisuales de este género. Pero en 2022 hay competencia como nunca antes se había visto en el género de la fantasía heroica / espada y brujería. Ya no es suficiente con crear una serie de fantasía «correcta»(y Willow es mediocre hasta decir basta) tiene que ser buena o muy buena o va a lucir cutre comparada con Los Anillos de Poder, La Casa del Dragón o The Witcher. Y la comparación es obligatoria, porque al final todo es entretenimiento que exige que inviertas el mismo tiempo de tu ocio para consumirlo. Hay fantasía buena y fantasía mala, y deberíamos premiar a la primera y castigar la segunda como única forma de obligar, en este caso a Disney, a que hagan las cosas mejores.
En este sentido, aparte de la decepción del visionado hay otra cosa que me molesta sobre manera, y es la gente en redes sociales que niega la posibilidad de toda crítica bajo el punto de vista de «qué esperábais, la película es igual de cutre y ligera que la serie». Y hay que negar la mayor. Para el standard de 1988 Willow lució increíble con los medios existentes en la época. De hecho, el revisionado reciente de la película con mi hijo me gustó mucho más de lo que esperaba, aceptando eso si que tenía alguna cosilla en que sí se notaba el paso del tiempo. Pero que el diseño de producción de la película de hace 35 años luzca mejor que una serie rodada en 2022 con los medios de 2022 tiene delito. Aparte que la calidad narrativa y como director de Ron Howard le da mil vueltas a lo que estos directores televisivos nos han ofrecido. Ambas historias son aventuras ligeras, pero la personalidad de los actores de una y otra también marcan mucha diferencia, aparte de un humor que en la serie no funciona nunca, mientras que mi hijo sí se reía muchas veces viendo la película. Hay mucha diferencia. De hecho, no hay color.
Esto me recuerda otro elemento, que he comentado en las últimas semanas en mi cuenta de Twitter. Y es que empezamos a ver Willow toda la familia, y ya tras la emisión de los dos primeros episodios mi mujer me dijo que no le había gustado la serie. Semanas más tarde, durante las vacaciones navideñas intenté convencer a mi hijo para ver los episodios 5 y 6 que teniamos pendientes, en ese momento ya no veiamos Willow el día del estreno, hasta que llegó un momento en que me reconoció que tras haber visto 4 episodios no le había gustado la serie y no quería seguir viéndola. El caso es que no tengo el ego de pensar que un gigante como Disney crea sus contenidos pensando en mi como target. Pero si una serie mainstream importante como es Willow no conecta con el público femenino o con un adolescente que se supone que son más público objetivo que un adulto de más de 45 años como yo, me lleva a pensar ¿en quién está pensando Disney como público objetivo de Willow? Y ojo, entiendo que mi ejemplo familiar tampoco es indicativo de nada, pero a la vez conozco a mucha gente que ha dejado colgada la serie a mitad porque hasta donde llegaron no les había gustado nada. Al final, igual muchos ejemplos individuales realmente muestran una tendencia…
Willow nos muestra en medio de los títulos de crédito que Lucasfilm ha planteado 3 temporadas. Visto lo visto, me bajo de este tren, conmigo que no cuenten.
Comparto el trailer de la serie:
Suspenso sin paliativos para Willow, que no me busquen para ver una segunda temporada.
PUNTUACIÓN: 4/10
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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