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Crítica de Supergods de Grant Morrison

Supergods es la carta de amor de Grant Morrison al género de superhéroes que le ha convertido en escritor superestrella, y una lectura obligada para todos los fans del género.

PUNTUACIÓN: 8/10

De uno de los escritores más aclamados y profundos del mundo de los cómics surge una exploración emocionante y provocativa del gran mito moderno de la humanidad: el superhéroe

El primer cómic de superhéroes publicado, Action Comics no. 1 en 1938, introdujo al mundo algo sin precedentes y atemporal: Superman, un dios con capa para la era moderna. En cuestión de años, los cielos del mundo imaginario se llenaron de extraños mutantes, extraterrestres y vigilantes: Batman, Wonder Woman, los Cuatro Fantásticos, Iron Man y los X-Men, la lista de nombres tan familiares como los nuestros. En menos de un siglo, han pasado de no existir en absoluto a estar en todas partes: en nuestras pantallas de cine y televisión, en nuestros videojuegos y sueños. ¿Pero qué intentan decirnos?

Para Grant Morrison, posiblemente el más grande de los cronistas contemporáneos del «supermundo», estos héroes son arquetipos poderosos cuyas historias en curso, que abarcan décadas, reflejan y predicen el curso de la existencia humana: a través de ellos contamos la historia de nosotros mismos, nuestra problemática historia, y nuestras aspiraciones en las estrellas. En esta emocionante obra de su vida, Morrison recurre al arte, la ciencia, la mitología y sus propios viajes asombrosos a través de este universo sombrío para proporcionar la primera historia verdadera del superhéroe: por qué importan, por qué siempre estarán con nosotros, qué nos cuentan sobre nosotros mismos… y en lo que aún podemos llegar a ser.

Grant Morrison es uno de los escritores contemporáneos más populares y aclamados de cualquier género. Su larga lista de créditos como escritor de cómics incluye JLA, New X-Men, Seven Soldiers, Animal Man, Doom Patrol, The Invisibles, We3, The Filth y Batman: Arkham Asylum, la novela gráfica original más vendida de todos los tiempos . También es un galardonado dramaturgo y guionista.

What masked vigilantes, miraculous mutants and a sun god from Smallville can teach us about being humans.

Si te gusta el género de superhéroes americano, Supergods de Grant Morrison es una lectura obligada. Morrison transmite en cada página su amor por el género mientras hace una narración de la historia del medio desde la publicación del Action Comics 1 en 1938 hasta 2010 / comienzos de 2011 en que se publicó este libro. Supergods es mitad historia del género de superhéroes mitad historia autobiográfica, al adornar Morrison la narrativa con sus propias vivencias, sus comics favoritos y como consiguió pasar de lector y fan a profesional best-seller, además de transmitir su particular filosofía de vida que incorpora en la mayoría de sus obras.

Morrison plantea cuatro etapas históricas que le sirven para clasificar los principales momentos del sector unido a sus vivencias y puntos de vista sobre los principales cambios que sufrió el mundo del comic durante esos años:

  • The Golden Age comprende desde la publicación al Action Comics 1 en 1938 hasta la caza de brujas del doctor Fredric Wertham a partir de su libro “Seduction of the innocent” y la creación del Comic-Code en 1954.

  • The Silver Age se desarrollaría desde 1958, viendo como los comics de superhéroes se adaptaron al nuevo código, hasta 1976 en la que nuevos autores como Jim Starlin revolucionaron el medio con su psicodelia, provocado en muchos casos por el consumo de drogas.

  • Morrison comienza The Dark Age en 1970 con el surgimiento del comic “social” con el Green Lantern / Green Arrow de Denny O´Neill y Neal Adams, deteniéndose en el terremoto creativo que provocaron The Dark Kight Returns de Frank Miller y Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons, llegando hasta la explosión de Image Comics y sus dibujantes super-estrella.

  • Por último, The Renaissance llegaría desde mediados de los años 90 hasta 2011 en que el libro fue publicado, aprovechando Morrison una gran parte de esta etapa para hacer un “making-of” de algunas de sus obras más conocidas, como Justice League, All-star Superman o Final Crisis, todas para DC Comics, editorial en la que ha realizado la mayoría de sus obras, o al menos las más recordadas.

La narración de Morrison es super clara y directa al grano, adornando cada momento de interesantes detalles de esos años. Para él, Superman no es sólo el primer superhéroe, sino el que mejor ejemplifica las virtudes y cualidades a las que debemos aspirar los seres humanos. Toda la narración gira en torno suyo y del segundo gran personaje del género, Batman.

Durante las diferentes etapas vemos como la situación social de la étapa ayuda a explicar el nacimiento de Superman y el resto de los héroes posteriores (Batman, Wonder Woman,…) y como los cambios sociales provocaron una evolución en la forma en que DC presentaba a sus héroes ante sus lectores. Además, es interesante comprobar como desde el comienzo estos personajes de comic tuvieron su traslación a otros medios, como fueron los seriales radiofónicos y las series en blanco y negro estrenadas en los cines en los años post-WWII antes de la creación de la televisión en los años 50, y como estos seriales a su vez también influyeron en los comics.

Morrison ha realizado la gran mayoría de su obra en DC, y aunque habla en gran detalle de la explosión de Marvel en los 60 y como sus comics revolucionaron el género frente a los “anticuados” comics de la DC de la época, se nota que la naturaleza mitológica de los héroes de DC conectan mucho más en su conjunto de valores.

La lectura de Supergods ha sido un suspiro y me ha gustado mucho. Dicho esto, y a pesar de ser un gran fan de la obra de Morrison, creo que las partes más interesantes del libro son las referidas a la evolución del género y no tanto su “auto-bombo” cuando habla de la creación de sus propios trabajos. Por ejemplo, me parece super interesante leer la opinión de Morrison sobre el TDKR de Miller y como ha influido en todo el género durante más de 20 años, y mucho menos leer sus ideas sobre Invisibles, o como su uso de drogas para expandir la consciencia le ayudó a crear su propias creencias sobre la realidad y el mundo en que vivimos.

Aún teniendo en cuenta que los detalles de su vida y su obra creo que son los detalles menos potentes del libro, la verdad es que he disfrutado también estos pasajes, dado que soy un gran fan de Morrison y desde Zenith he comprado todos sus comics. Me parece muy interesante como el éxito de su Arkham Asylum le aseguró su independencia económica al haber vendido más de medio millón de ejemplares desde su publicación en 1989, o como su King Mob de Invisibles fue un intento consciente para convertirse en superhéroe.

Morrison explica en las notas finales cómo por motivos de concreción muchos de sus comics y autores favoritos no pasaron el corte de las últimas revisiones del libro. Dicho esto, y que por supuesto esta narración es totalmente subjetiva, me parece curioso que Morrison emplee un párrafo para hablar rápidamente de Chris Claremont y sus X-Men, que fueron el comic más vendido durante 15 años, mientras habla con profusión de detalles de la obra del hasta ese momento amigo Mark Millar, al que Morrison no puede evitar mostrar en el libro casi como un aprendiz suyo. Teniendo en cuenta que la relación entre ambos escritores se rompió justo después de publicarse este libro, supongo que de haberlo escrito ahora, la importancia de Millar en este libro sería muchísimo menor.

Otro detalle muy divertido es ver la tirria que Morrison le tiene a Alan Moore. Aunque intenta tener un tono lo más neutro posible, hay algunos momentos gloriosos, como cuando comenta que Moore volvió a los comics “mainstream” por motivos económicos tras el “fracaso” en la publicación de su inacabada Big Numbers con Bill Sienkiewicz.

Junto a las anécdotas interesantes, el gran elemento de esta obra es la opinión de Morrison que los superhéroes de los comics, a pesar de ser seres en 2D, son tan reales como nosotros, y desde luego más importantes, dado que estos personajes nos van a sobrevivir a todos nosotros y sus valores influyen en la vida de miles de personas en todo el mundo, los personajes de comic son mucho más importantes, influyentes y, por qué no decirlo, reales de lo que yo jamás llegaré a ser.

Dado que Supergods se publicó en 2011, sería genial que Morrison se planteara escribir una continuación con su opinión sobre los cambios que el medio ha sufrido en la última década. Yo sin duda lo compraría. Y en todo caso, si eres fan de los comics de superhéroes, este libro es sin duda una lectura obligada, te lo recomiendo totalmente.

Supergods es una lectura imprescindible para todos los fans del género de superhéroes que destila todo el amor de Morrison por un género que nació hace más de 80 años y probablemente nos sobreviva a todos.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de El Increíble Hulk de Louis Leterrier (Marvel Cinematic Universe 2)

Con sólo unos meses de diferencia respecto a la ya histórica Iron Man, Marvel Studios estrenó también en 2008 El Increíble Hulk, película dirigida por Louis Leterrier con el siempre soberbio Edward Norton de protagonista. A pesar de ser una estupenda historia de Hulk, la película ostenta el dudoso honor de ser la película con menor recaudación de toda la franquicia de Marvel Studios y de ser su único fracaso de taquilla. Hoy analizo la segunda película del Marvel Cinematic Universe.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El científico Bruce Banner (Edward Norton) recorre el mundo en busca de un antídoto que le permita librarse de su Alter Ego. Perseguido por el ejército y dominado por su propia rabia, es incapaz de sacarse de la cabeza a Betty Ross (Liv Tyler), por lo que decide volver a la civilización. Mientras se enfrenta a una extraña criatura, el miembro de las fuerzas espciales Emil Blonsky (Tim Roth), Blonsky queda expuesto a una dosis de radiación más intensa que la que convirtió a Bruce en Hulk y hace responsable a Banner de su terrible situación, conviertiendo la ciudad de Nueva York en el escenario de la última batalla entre las dos criaturas más poderosas que jamás pisaron la Tierra. (FILMAFFINITY)

El Increíble Hulk fue la segunda película de Marvel Studios. Al igual que pasó en Iron Man, la película fue una coproducción de Marvel con Universal, que hasta ese momento tenía los derechos cinematográficos y había estrenado en 2003 su Hulk dirigido por Ang Lee, película que no dejó satisfecho a casi nadie. Marvel realizó toda la producción y la dirección creativa, mientras que Universal se encargó de la distribución. Avi Arad, Kevin Feige y Gale Anne Hurd llevaron a cabo las labores de producción.

El hecho de existir una película previa del personaje muy reciente planteó un importante problema para Marvel. ¿Este Increíble Hulk debía ser una continuación de la película de Ang Lee o era mejor volver a empezar de cero? La decisión intermedia finalmente tomada creo que narrativamente fue la correcta y marcó el camino a seguir para siguientes películas del estudio.

A pesar de tener rodada más de una hora de origen, finalmente este metraje se descartó y El Increíble Hulk comenzó con la acción ya en marcha con un Bruce Banner escondido en Brasil para escapar del ejército de los Estados Unidos mientras intenta controlar su transformación a Hulk. Los productores consideraron que no era necesario volver a contar el origen del personaje, al ser un dato ampliamente conocido por el público, no solo por la película de 2003 y por los propios comics, sino también por la recordada serie de televisión de los años setenta. Esta opción fue la que años más tarde volvieron a aplicar en Capitán América: Civil War para introducir a Spiderman en el MCU. En todo caso, como ya hizo Sam Raimi en los títulos de crédito de Spiderman 2 en que hacía un resumen de lo visto en la primera película, se utilizaron los títulos de crédito para dar las suficientes pinceladas del origen de Bruce Banner / Hulk para que el espectador no tuviera ninguna duda.

El director francés Louis Leterrier, especializado en el cine de acción con películas como Transporter 1 y 2 o Danny the Dog hizo campaña para dirigir Iron Man. Al haber contratado Marvel a Jon Favreau, decidieron ofrecerle en su lugar la dirección de esta nueva película de Hulk. Tras pensarlo mucho, acabó aceptando y debo decir que globalmente creo que realizó un buen trabajo, firmado una película muy entretenida con el espíritu de los comics y con un ritmo notable.

Fruto del mal sabor de boca de dejó la película de Ang Lee, Marvel Studios buscaba acercar su película a la versión icónica del personaje en los comics, e incluso con la versión viajera de la serie de televión. Para ello contrataron al guionista Zak Penn (guionista también de Vengadores) para que escribiera el guión. Penn es el único guionista acreditado, aunque es público y notorio que Edward Norton modificó de arriba a a bajo el guión, dicen las malas lenguas que hasta dejarlo irreconocible. Dado que la película me gustó y creo que mejora ampliamente al Hulk de Ang Lee y me dió lo que yo esperaba ver en una película de Hulk, probablemente lo justo sería por tanto reconocérselo a Norton más que a Penn.

Y hablando de Edward Norton, me encanta su Bruce Banner. De hecho, creo que Norton ha sido el mejor Banner en imagen real, bastante mejor que Mark Ruffalo o Bill Bixby, y muchísimo mejor que Eric Bana, buen actor pero un error de casting brutal de la película de Ang Lee. Norton crea al “enclenque Banner” perfecto, una persona delgada de apariencia frágil que te crees que sufriera el acoso de bullies o de su propio padre. Además de esta fragilidad física, Norton crea a una persona estremadamente inteligente que cuyo brillo en los ojos indica que hay algo muy peligrosos oculto en su interior.

Para este El Increíble Hulk, Marvel optó por un casting de actores de prestigio que ayudara a vender la película. Norton, protagonista de peliculones como American History X por la que fue nominado al Oscar o El Club de la Lucha, encajaba claramente en ese perfil, y tiene sentido que en ese momento en que Marvel cinematográficamente no era nadie, le ofrecieran tanto poder creativo para conseguir que firmara.

Junto a Norton tenemos a William Hurt (Oscar de la Academia por El beso de la mujer araña) como el General Ross, principal enemigo de Banner y el único personaje que de momento ha participado en otras películas de MCU, Liv Tyler (El Señor de los anillos) como Betty Ross, hija del general y novia de Banner, Tim Roth como Emil Blonsky / Abominación, un miembro de las fueras especiales al que Ross encarga la detención de Banner y que acabará transformado en Abominación tras inyectarse una versión experimental del Suero del Super Soldado que creó al Capitán América, sumado a la propia sangre de Banner. Por último Tim Blake Nelson es Samuel Sterns, un científico que contacta con Banner para ayudarle y que acabaría convertido en el Lider… de haberse rodado una segunda parte.

Todos los actores realizan un buenísimo trabajo, pero además de Norton, me gustaría destacar a Tim Roth, un actor que por apariencia física podría haber optado al papel de Banner al no ser demasiado fuerte ni demasiado alto y que sin embargo crea a un Blonsky que transmite que es un hombre peligroso desde el minuto uno.

En los 114 minutos de metraje pasan un montón de cosas, cambian de localización constántemente y su perfecto ritmo hace que el visionado parezca un suspiro. La película tiene el acierto de hacer que la primera aparición de Hulk tarde en llegar, pero la escena en la fábrica de refrescos en Brasil está genialmente planificada y ejecutada, ofreciendo a un Hulk que desde el primer minuto es una fuerza imparable. Tras esta escena, Hulk sólo aparece en dos momentos más, en la acertadísima emboscada en el campus de la Universidad, ya de vuelta en los Estados Unidos, una escena que nos recuerda las luchas de Hulk contra el ejército tan típicas de los comics, y el climax final en Nueva York con el combate entre Hulk y Abominación. Estas tres escenas son perfectas para ofrecernos las dosis justas de Hulk y dejarnos con ganas de más.

Para la creación de Hulk y Abominación, Marvel contrató a la empresa Rhythm and Hues para que realizara las capturas de movimento de Norton y Roth y crearan a los monstruos Gamma. Leterrier siempre tuvo el standard creado por Peter Jackson en El Señor de los Anillos para crear unos personajes que resultaran creíbles, y diría que el resultado es más que satisfactorio. Un dato a tener en cuenta es que el aspecto visual de este Hulk encontró inspiración en el Hulk de Dale Keown, una de las etapas más celebradas del personaje junto al escritor Peter David en la que la mente de Banner controlaba el cuerpo de Hulk. Frente a las versiones más clásicas de Hulk que le muestran simplemente como un monstruo grande, el Hulk de Keown era el ideal humano, con unas proporciones de atleta más que un jugador de futbol americano.

La versión de Abominación sí de desvía mucho de la clásica versión del comic, pero acierta al crear un monstruo verdaderamente aterrador con huesos que salen de su cuerpo y una cara deforme en la que sin embargo se puede apreciar el brillo de la mirada de Roth y su peligrosa inteligencia.

La película como digo me parece super entretenida y una gran aventura de Hulk. Me resulta extraño leer a gente que se declaran lectores de los comics decir que esta película no les gusta. Como ya digo, como película de Hulk me parece modélica, no necesito nada más. Sin embargo, la post-producción y el montaje estuvieron envueltos en polémica. Norton parece ser que exigía tener el “final-cut”, el control sobre el montaje final que se iba a estrenar, cosa que Marvel no aceptó. Esto provocó unas tensiones que acabaron provocando que Norton casi no promocionara la película, ganándose una fama de actor problemático, de forma que Marvel acabó sustituyéndole para la siguiente película contratando a Mark Ruffalo para esa pequeña obra indy de arte y ensayo que fue Vengadores.

Aunque ahora tenemos a Marvel Studios como ejemplo de planificación a largo plazo, la realidad es que muchas cosas se hacían totalmente sobre la marcha, empezando por el guión y el propio rodaje de esta película, y fue solo gracias al buen hacer de los profesionales implicados y al amor por el material de base lo que hicieron que al final todo cuadrara. Fruto de esta improvisación es la escena post-créditos de esta película, rodada a ultimísima hora y en la que vemos a un Tony Stark acercarse al General Ross para hablarle de la “Iniciativa Vengadores”. Esto en su momento moló mucho verlo, como fan y espectador del cine de acción, pero visto en perspectiva no tenía ningún sentido teniendo en cuenta lo que vimos en las siguientes películas.

En todo caso, el propio concepto de crossover, de ver a un personaje de una película de gran éxito aparecer en otra película diferente a la suya hizo que nos explotara la cabeza y nos confirmara que Marvel si iba con todo para el rodaje de Vengadores.

Para explicar el fracaso comercial de la película en su estreno, hay que tener en cuenta varios factores. En primer lugar, no cabe duda que estrenar una segunda película de Hulk con 5 años de diferencia fue un problema, sobre todo teniendo en cuenta que Ang Lee no acertó con su interpretación del personaje. Por tanto, no había una demanda por parte del público de más aventuras del Gigante Verde. Además, que esta película cambiara al protagonista probablemente tampoco ayudó a generar entusiasmo en el público, a pesar del indudable talento de Edward Norton.

Dicho esto, creo que Marvel (junto a Universal) cometió un error garrafal con su fecha de estreno internacional que mató el recorrido comercial de la película. Y es que Iron Man se estrenó el 30 de abril de 2008, mientras que este Increíble Hulk se estrenó tan solo 6 semanas más tarde, el 10 de junio. Debido al arrollador éxito de Iron Man, entiendo que cuando Hulk se estrenó Iron Man aún estaba en cartelera y el público mayoritariamente no tuvieron suficiente aliciente para ver otra película de superhéroes, sobre todo teniendo en cuenta que la primera de Hulk no gustó y que el boca a boca decía que la película que había que ver era la de Robert Downey Jr.

Por este motivo, en los Estados Unidos la película solo recaudó 134 millones y 264 millones en todo el mundo, lo que significa un fracaso sin paliativos teniendo en cuenta su presupuesto de 150 millones. Sin embargo, teniendo en cuenta que la película era una coproducción con Universal y supongo que una parte de los costes se repartirían, y dado que Iron Man supuso un gran éxito comercial, Marvel Studios pudo decir públicamente que estaba satisfecha con la película y que 2008 globalmente había sido un gran año para la empresa.

En cualquier caso, la realidad es que Marvel Studios no ha realizado otra película de Hulk cuando sí ha hecho secuelas del resto de personajes, incluso de Ant-Man. Esto ya es prueba suficiente de que el resultado económico realmente no fue bueno para ellos. Y encima, parece ser que además Universal sigue manteniendo algún tipo de derecho sobre el personaje y en caso de una nueva película Marvel tendría que compartir las ganancias, algo que también provoca que no estén por la labor de rodar, de momento, nuevas películas del personaje.

Comparto el trailer de la película:

El increíble Hulk es una más que notable película de Hulk que recoge perfectamente el espíritu de los comics. Nada más y nada menos. La película es perfecta para los fans del personaje, aunque entiendo que en su día no tuvo una mejor acogida de la que hubiera merecido, a pesar de tratarse de un buenísimo entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Iron Man de Jon Favreau (Marvel Cinematic Universe 1)

Comienzo el mes de mayo reparando un debe histórico, ya que en los próximos días voy a escribir reseñas de todas las películas del Universo Marvel cinematográfico (MCU) que se estrenaron antes de empezar este blog, empezando por la película que lo inició todo, Iron Man (Jon Favreau, 2008), la película que estableció a Robert Downey Jr. y a Tony Stark como iconos del siglo XXI.

Empecé a escribir este blog en 2013 como parte de un curso de redes sociales, y poco a poco le fui cogiendo el gusto a escribir de las cosas frikis que me apasionan. Al centrarme siempre en comics o películas que veía como novedad en cada momento, no tuve ocasión o ganas de reseñar obras «clásicas». Siempre había un estreno, una noticia, que parecían más importantes, por lo que si algo bueno está teniendo este confinamiento, por decir algo, es que la falta de novedades me ha animado a escribir de algunas de mis obras favoritas, empezando con la maravillosa Scalped de Jason Aaron y R.M. Guéra, y ahora de las películas del MCU que me faltan en el blog.

El multimillonario fabricante de armas Tony Stark (Robert Downey Jr.) debe enfrentarse a su turbio pasado después de sufrir un accidente con una de sus armas. Equipado con una armadura de última generación tecnológica, se convierte en «El hombre de hierro», un héroe que se dedica a combatir el mal en todo el mundo. (FILMAFFINITY)

Ahora parece todo muy sencillo, pero la apuesta de Marvel Comics de producir sus propias películas en lugar de vender los derechos de sus personajes a estudios como Sony (Spiderman) o 20th Century Fox (X-Men, 4 Fantásticos) como era la norma hasta ese momento, tenía todas las opciones de terminar en desastre.

Dentro del mundo del comic Marvel era y es la editorial número uno, pero eso no significaba nada en el mundo audiovisual, en el que una DC Comics como fuente de contenidos de la todopoderosa Warner le llevaba años de ventaja con Batman y, en menor medida con Superman. Es por esto que aunque Iron Man fue la primera película autofinanciada de Marvel Studios, contó con Paramount Pictures como su distribuidora.

Otro hecho a destacar es que AHORA Iron Man es uno de los iconos de Marvel, pero en aquel momento no era para nada uno de sus personajes más populares de la editorial. De hecho, la sensación que existía era que Marvel había vendido las joyas de la corona (Spiderman, los X-Men o los 4 Fantásticos), y Los Vengadores parecían los «hermanos pobres» a los que nadie veía viabilidad comercial.

La propia  elección de Jon Favreau como director en su día resultó un tanto extraña. Actor y director, había aparecido en Daredevil (Mark Steven Johnson, 2003, producida por Fox) interpretando a Foggy Nelson, el amigo de Matt, y conoció allí a Avi Arad, el productor de Marvel. Su película previa como director fue Zathura (2006, secuela de la icónica Jumanji) que fue un fracaso monumental de taquilla. Sin embargo, el uso de efectos especiales en dicha película y su entusiasmo ante la posibilidad de dirigir a un personaje de los comics Marvel fue lo que convenció a Marvel, ya con Kevin Feige como productor junto a vi Arad, que su fichaje era el correcto.

Favreau planteaba Iron Man como la historia de un hombre adulto que literalmente se reinventa a sí mismo después de descubrir que el mundo es en realidad más complejo de lo que creía. El guión viene firmado por Mark Fergus, Hawk Ostby, Arthur Marcum y Matthew Hollaway, y resulta interesante comentar que en esos días en que Marvel no era nadie (cinematográficamente hablando), recibieron un montón de rechazos, ya que nadie quería trabajar con ellos y con sus personajes de comic.

Además, aunque ahora el término «comité asesor de Marvel» está denostado, es reseñable también que autores y editores de Marvel Comics como  Mark Millar, Brian Michael Bendis, Joe Quesada, Tom Brevoort, Axel Alonso y Ralph Macchio ayudaran a los guionistas en esta que era la primera película de la casa, haciendo que todo fuera fiel al espíritu de los comics aunque no adaptaran ninguna historia concreta, actualizando el origen situándolo en la guerra de Afganistán y no en el Vietnam original de los comics.

En todo caso, aunque el guión básico de lo que pasaba y cuales iban a ser las escenas de acción estaban marcadas, especialmente debido a los complejos efectos especiales que requerían, gran parte del guión estaba inacabado al comenzar el rodaje, dejando gran parte de los diálogos a la improvisación de Robert Downey Jr., lo que quizá explica lo fresco y carismático que resulta su visionado.

La armadura de Iron Man era otro de los elementos fundamentales que tenía que funcionar o la película se iría al traste. La imagen final del film está inspirada en los diseños de Adi Granov, que junto al escritor Warren Ellis redefinió al personaje en Extremis, miniserie de seis número publicada en 2005-06.

El mítico Stan Winston y la ILM realizaron la construcción de la armadura, que se combinaría con una armadura digital CGI en la mayoría de escenas. Pero, inspirado en el diseño de Granov, la construcción de la armadura durante la película resalta la complejidad de su ensamblado y como es un trabajo increíblemente complejo que sólo un genio como Stark podría llevar a cabo.

Hablemos de Tony Stark. Lo cierto es que visto de forma objetiva, el guión de Iron Man es super correcto pero no deja de ser una historia típica de origen del héroe. La alucinante interpretación de Robert Downey Jr es lo que consiguió elevar la película convirtiéndole a él y a su personaje en iconos del entretenimiento. Su Tony Stark es un chulo que piensa más en irse de fiesta que en los problemas de la gente normal, y que verá como su mundo salta por los aires cuando es secuestrado por terroristas afganos usando el propio armamento que fabrica su empresa. Dentro que Stark aprende y mejora como persona e intenta ayudar a la gente en problemas, sigue siendo un pomposo y engreído millonario al que le falta mucho que aprender. Por suerte, veremos su evolución en las siguientes películas.

Robert Downwy Jr. convirtió a un personaje de segunda dentro de los comics Marvel en un icono conocido en el mundo entero. Eso es éxito por supuesto suyo y de su calidad actoral y su desbordante personalidad, pero también de Marvel y sus directores de casting que apostaron por un actor «apestado» durante años por los grandes estudios debido a sus problemas con el alcohol y las drogas.

Para Iron Man, Marvel contrató a unos secundarios de lujo entre los que tenemos a Jeff Bridges como Obadiah Stane, el amigo de Howard Stark que es quien realmente dirige Stark International debido a la irresponsabilidad de Tony. Stane es el villano de la película y quizá el elemento más endeble de la historia, aunque la interpretación de Bridges es genial y sabe dotar al personaje de los matices justos en cada momento.

Gwyneth Paltrow como Virginia «Pepper» Potts, la ayudante y chica para todo de Tony. Paltrow, aunque no lo parezca, era otro nombre de prestigio al ser ganadora del Oscar por Shakespeare in love, y aporta la perfecta dosis de humanidad al mundo de Tony además de ser la persona con las necesarias dosis de lógica en el caótico mundo de Tony,

Por último Terrence Howard interpreta al Teniente Coronel James «Rhodey» Rhodes, amigo de Tony y su enlace con la Fuerza Aérea. Rhodes es un personaje de toda la vida de los comics y en las siguientes películas le veremos enfundarse la armadura de Máquina de Guerra. Esta es laprimera y única película de Howard en el MCU, siendo sustituido por Don Cheadle en las siguientes novelas, algo que Howard consideró una traición por parte de Downey Jr.

La película cuenta además con música de Ramin Djawadi, además de unas icónicas canciones de AC/DC que aportan la dosis justa de potencia y rock´n´roll. También merece la pena destacar la fotografía de Matthew Libatique, que hace que momentos como las escenas aéreas o la construcción de las diferentes armaduras luzcan siempre reales, y el estupendo montaje de Dan Lebental y Glen Scantlebury que no da un segundo de respiro y nos transporta como un tiro por los 126 minutos de metraje.

Y es que la película triunfa en todo lo que plantea, desde la escena inicial en Afganistán con acordes de AC/DC con la enboscada que nos atrapa y nos mete de golpe en la película, o el flashback que nos presenta a Stark como un estúpido snob y egoista que va a aprender por las malas una dura lección. La construcción en la cueva de la primera armadura que nos recuerda a su primera versión comiquera y su huida está llena de personalidad y, por qué no, de un sentido del humor irónico que funciona siempre.

Inspirado en el comic Ultimates de Mark Millar y Brian Hitch, me gusta muchísimo que las armaduras MARK II y III que Tony construye en su mansión sean armaduras super complejas que deben ser construidas por cadenas de montaje robotizadas, creando momentos divertidos mientras Tony va probando los diferentes elementos.

Este entrenamiento y la complejidad de su utilización hacen que su primera salida aérea sea increíble. Cuando por fin llega el combate en Afganistán primero contra los terroristas y luego contra la fuerza aérea, está llena de fuerza e incertidumbre ante el resultado, siendo unas escenas brillantemente resueltas.

Lo primero que hicieron en posteriores películas fue simplificar la armadura hasta hacerla de nanitos desplegados desde su pecho en Infinity War y Endgame. Sin embargo, echo de menos la sensación de ensamblado super complejo que tenía en esta primera película.

Como comentaba antes, la película está tan concentrada en construirnos a un maravilloso Tony Stark que el villano Obadiah Stane queda como lo más flojo, aunque correcto de la película. En parte por el propio misterio de su identidad, ya que durante la primera mitad realiza la función «paterna» para Tony, de forma sea sorprendente cuando se confirma que él es el villano en la sombra. Forzar la construcción de la armadura Iron Monger para combatir a Iron man queda un pelín forzado, aunque entra en los convencionalismos del género, de forma que este climax queda quizá como la parte más floja de toda la película.

Por suerte, el ya mítico «YO SOY IRON MAN» al final de la película, y la no menos mítica escena al final de los títulos de crédito en el que un Nick Fury interpretado por Samuel L. Jackson (como en los Ultimates de Millar y Hitch) le habla a un sorprendido Tony Stark sobre la «iniciativa Vengadores» que nos anunciaba una próxima película de Vengadores, consiguió dejarnos a los espectadores y fans de los comics en todo lo alto.

Y con la sensación, luego confirmada, que lo mejor estaba aún por venir.

Comparto el trailer de la película:

Iron Man es una más que notable película de origen que triunfa gracias al carisma de Robert Downey Jr. y a una historia super fiel al espíritu del personaje. Hoy en día poca gente (por no decir nadie) puede secir que no conoce a Iron Man o a los Vengadores, y todo comenzó aquí.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de Matanza Absoluta 3 de Donny Cates y Ryan Stegman (Marvel Comics)

El final de Matanza Absoluta de Donny Cates, Ryan Stegman, J.P. Mayer y Frank Martin recién publicado este mes de marzo confirma que ha sido un evento super entretenido con un montón de momentazos, además de poner la primera piedra de lo que será la gran historia de Veneno de 2020 y 2021.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

La conclusión del evento simbiótico de la temporada! Eddie Brock ha recibido una paliza, perdido a sus aliados y, después de lo ocurrido en el anterior número, no encuentra la manera de acabar con Matanza sin el sacrificio definitivo. Pero ¿cuál es ese sacrificio? De los dos seres ligados a Veneno, ¿saldrá alguno con vida?

Me flipa la forma en que Donny Cates ha convertido a Eddie Brock / Veneno en un personaje super bien construido por el que nos preocupamos y que puede mirar de tu a tu a Spiderman, el principal héroe de Marvel Comics que lidera la franquicia arácnida. Además, aunque el evento en si que nos ocupa, Matanza Absoluta, nos ha ofrecido un gran entretenimiento en el que cada número tenía una sorpresa más grande y loca que la anterior, me encanta descubrir cuando un guionista tiene un plan a largo plazo en el que el ahora mola pero lo que está por venir pinta a que puede ser incluso mejor.

Matanza Absoluta ha sido un evento muy bien ejecutado que se eleva el frente a las típicas historias de “todos contra todos” gracias al componente emocional y la preocupación de Eddie de proteger a su hijo recién descubierto Dylan.

En el apartado artístico, Ryan Stegman, J.P. Mayer y Frank Martin me parecen uno de los equipos artísticos más sólidos del actual panorama marvelita sobre todo en historias con un marcado tono oscuo que este. Además, mola que hayan podido realizar todo el evento, excepto unas páginas del quinto número realizadas por Mark Bagley que entiendo son más un tema de homenaje al pasado de Matanza y Veneno que necesidad real de ayudar a Stegman con los plazos de entrega.

Normalmente, los buenos eventos de Marvel se empleaban para cambiar de alguna forma el status-quo de los personajes, y en parte este Matanza Absoluta ha servido precisamente para eso, marcando un final de Matanza (por ahora) y una nueva amenaza aún peor. Estamos en un gran momento para ser fan de Veneno.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Titanes temporada 2 (Netflix)

Netflix ha estrenado este mes de enero la segunda temporada de Titanes, serie basada en los personajes de DC Comics, una temporada horrible que echa por tierra su notable primera parte.

PUNTUACIÓN: 4/10

La llegada a la Tierra de Trigon, el padre de Rachel (Raven), amenaza con destruir a la humanidad. Será necesaria la unión de los Titanes del pasado Dick Grayson, Donna Troy, Hawk & Dove y del presente Gar Logan (Beast Boy) y Kory (Starfire), así como del nuevo Robin Jason Todd para intentar detener esta amenaza. Y si sobreviven, el mercenario asesino a sueldo Deathstroke les espera para recordarles sus pecados del pasado.

Creada por Greg Berlanti, Akiva Goldsman y Geoff Johns, Titanes está basada en los famosos personajes de comic de DC Comics, que disfrutaron de una edad de oro en los años 80 gracias a la recordada etapa de Marv Wolfman y George Perez. En 2003 la serie tuvo una nueva vida gracias a la excelente etapa de Geoff Johns y Mike McKone, lo que demuestra que Johns era la persona perfecta para transmitir la esencia del grupo a la pequeña pantalla. A estos tres showrunners se les unen como productores ejecutivos para esta segunda temporada Sarah Schechter, Greg Walker y John Fawcett.

El reparto de Tinas está formado por Brenton Thwaites como Dick Grayson / Robin / Nightwing, Anna Diop como Koriand’r / Kory Anders, Teagan Croft como Rachel Roth. Ryan Potter como Gar Logan. Curran Walters como Jason Todd / Robin, Conor Leslie como Donna Troy / Wonder Girl, Minka Kelly como Dawn Granger / Dove y Alan Ritchson como Hank Hall / Hawk. En esta segunda temporada tenemos las nuevas incorporaciones Esai Morales como Slade Wilson / Deathstroke, Chelsea Zhang como Rose Wilson (hije de Slade) y Joshua Orpin como Sujeto 13 / Conner Kent.

Para esta segunda temporada, además del episodio inicial, tenemos de guionistas de los otros doce capítulos a Richard Hatem, Tom Pabst, Jamie Gorenberg, Bianca Sams, Bryan Edward Hill, Kate McCarthy, Jeffrey David Thomas, Jamie Gorenberg y Greg Walker. Diez escritores para doce episodios, casi uno diferente por capítulo.

A pesar de mis dudas iniciales, la primera temporada de Titanes me gustó mucho y fue una de las mejores series basadas en personajes de comic estrenada el 2019. Y eso aún a pesar de un final de temporada anticlimático provocado porque el último episodio que debía cerrar la serie fue retrasado para poder mejorar los efectos especiales de Trigon, dejando el season-ending completamente colgado. Por tanto el primer episodio de esta segunda temporada es realmente el último de la primera que da cierre (de momento) a la historia de Trigon, además de presentar el nuevo status-quo para los personajes en San Francisco. Como último episodio de temporada, este 2×01 escrito por los showrunners Akiva Goldsman, Geoff Johns y Greg Walker funciona de maravilla. Como primer episodio de una temporada… no tanto.

Y es que no voy a perder tiempo: Esta segunda temporada tiene un guión de vergüenza ajena. De hecho, me ha parecido tan mala que te recomiendo que si viste la primera temporada y te gustó, que veas sólo este primer episodio que da cierre al arco y no sigas.

La primera temporada tuvo un guión orgánico que fue presentando poco a poco a cada personaje y justificaba su unión, creando situaciones lógicas que molaban y que llevaban a otras situaciones interesantes. Las relaciones eran naturales y su evolución era gradual, con sorpresas mayúsculas como Hawk & Dove cuyos personajes me parecieron más interesantes y complejos que sus contrapartidas comiqueras.

Todo eso se va al traste en esta temporada. Los personajes repiten diálogos expositivos redundantes y se ven inmersos en situaciones que no son interesantes y, lo que es peor, absurdas cuando piensas en ellas. En este sentido, Hawk & Dove son ilustrativos de los problemas de esta temporada, pasando de ser de lo mejor de la temporada a literalmente unos figurantes que están allí sin nada interesante que hacer o decir la mayor parte del tiempo.

La temporada gira sobre el enfrentamiento contra Deathstroke, que fue el causante de la separación de la primera alineación de los Titanes cinco años antes. Los motivos que provocaron dicha separación y su influencia en el presente son el hilo conductor de la temporada, junto a la persecución que Cadmus (empresa de investigación científica propiedad de Lex Luthor) organiza para recuperar al fugado Conner (Superboy) al final de la primera temporada.

Lo malo es que ambas historias son ridículas hasta decir basta, con especial énfasis en las acciones situadas en el pasado. Es un guión absurdo en el que todo vale que genera sorpresas vacías que no se sostienen si se analizan un segundo.

A CONTINUACIÓN, SPOILERS:

Los Titanes Robin, Wonder Girl, Hawk y Dove se separaron cinco años atrás, algo terrible pasó que provocó que incluso 5 años después estos los héroes no se sintieran bien cuando tuvieron que volver a reunirse. ¿Qué fue tan terrible para separar al grupo?

En esta segunda temporada conoceremos brevemente a Garth / Aqualad (interpretado por Drew Van Acker ) miembro de los Titanes y sobrino de Aquaman, y a Jericho Wilson (interpretado por Chella Man), hijo de Slade con poderes de posesión a otras personas cuando hace contacto visual con ellos.

El giro dramático viene provocado porque Deathstroke mata a Aqualad en el mismo episodio en que es presentado. Ante la imposibilidad de encontrarle y llevarle ante la justicia, Dick Grayson se hace amigo de Jericho con la esperanza de que les conduzca hasta su padre.  Tras matar Deathstroke a varias amazonas amigas de Donna y dejarla malherida y derrotada, Deathstroke mata accidentalmente a Jericho cuando este se interpone entre él y Dick, que fue solo a enfrentarse a Slade.

Así que, cinco años antes Deathstroke mató a Aqualad, un miembro fundador de los Titanes, a Jericho un adolescente que se hizo amigo de ellos y quería usar sus poderes para el bien, además de a las amazonas familia de Donna, a la que deja malherida. ¿Cual fue la reacción de los Titanes? Obviamente, aumentarían sus esfuerzos para detener a Deathtroke para detener este reguero de muertos, ¿no?

Pues no, en un giro increíblemente estúpido, los Titanes SE SEPARAN culpando a Dick de la muerte de Jericho!!! Dejando libre a Slade para que continúe matando con total impunidad. Con amigos como estos, no quiero pensar cómo trataran a sus enemigos. Y como Dick se sigue sintiendo culpable cinco años más tarde, agrede a unos policías para ser enviado a prisión, porque cree que merece estar entre rejas para pagar por este pecado, a pesar que ¡fue Deathstroke quien mató a Jericho!!! Buff!! Estoy escribiendo esto y me pongo malo pensando en lo estúpido y sin sentido que es todo. Y ni siquiera entré a comentar nada de Cadmus, otra historia increíblemente tonta.

Los villanos Deathstoke, el Doctor Luz y la doctora Mercy Graves de Cadmus sinceramente no están a la altura. El traje de Deathstroke es feo, aunque no tanto como el horroroso Doctor Luz, pero lo peor es la interpretación de Esai Morales como Slade Wilson, muy floja y sin intensidad dramática ninguna. Como villano, Deathstroke en los comics es uno de los principales «bad-ass» de DC Comics, un villano realmente aterrador que es el prototipo de humano mejorado perfecto. En la serie, nunca da sensación de peligro o amenaza imponente.

Si los villanos y el guión son malos, encima las coreografías de acción son también super flojas, como si tuvieran menos presupuesto o tiempo para rodarlas, o les diera igual que estas escenas lucieran peor que en la anterior temporada. Todas son peleas genéricas en las que todos los héroes luchan igual y hacen giros molones ante la cámara que no tienen demasiado sentido.

No se me ocurren cosas buenas que comentar, incluso la sorpresa de conocer el nuevo traje de Nightwing me resbala ya que aparte que no es todo lo chulo que podría ser, el viaje interior de Dick para llegar a esta nueva identidad es de lo más ridículo de toda la temporada. Al igual que la aparición por fin de Bruce Wayne / Batman, que queda super intrascendente durante todos los episodios.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

La segunda temporada de Titanes ha sido una tremenda decepción que hace que seguro no vea la tercera temporada. Una serie que ha bajado tantísimo el nivel que parece mentira que sea la misma serie.

PUNTUACIÓN: 4/10

 

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