Crítica de Legion temporada 2 de Noah Hawley (HBO)

La segunda temporada de Legion, serie creada por Noah Hawley para FX y que pude ver en HBO, basada en el personaje de los comics Marvel, ha sido un interesante experimento narrativo con un giro final excelente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Un año después de que Amahl Farouk / Shadow King escapara en el cuerpo de Oliver Bird y David Haller fuera secuestrado por un extraño orbe, los mutantes de Summerland y la agencia de gobierno División 3 se han unido para impedir que Farouk encuentre su cuerpo original, lo que le permitiría desatar todo su  poder. La repentina vuelta de David al mundo real le dará una última oportunidad de acabar con esta amenaza de una vez por todas, y de poder reunirse con su amada Syd.

Noah Hawley (Fargo) repite como Showrunner de esta segunda temporada, y escribe todos los guiones en colaboración de Nathaniel Halpern (8 episodios) y Jordan Crair (1 episodio), e incluso ha dirigido un episodio.

Dan Stevens repite como David Haller, el mutante de clase Omega con poderes y enfermedad mentales, Rachel Keller es su novia Sydney «Syd» Barrett, Aubrey Plaza es Lenny Busker y Navid Negahban es Amahl Farouk, el malvado Shadow King que amenaza con apoderarse de las mentes de toda la humanidad.

En los comics Marvel de los X-Men y New Mutants, David Haller es el hijo de Charles Xavier y Moira MacTaggert. Xavier le sumió en un coma inducido debido a que su enfermedad mental y sus variadas personalidades amenazaban con provocar daños catastróficos. La serie reconoce como creadores a Chris Claremont y Bill Sienkiewicz, aunque en la serie reconozco elementos de la etapa más reciente del personaje escrita por SImon Spurrier en X-Men Legacy.

Más allá del dato comiquero, me gusta la forma como Noah Hawley toma los comics como inspiración pero construye una obra que es 100% propia y que busca crearse una personalidad diferenciada respecto a cualquier otra serie actualmente disponible en los diferentes canales online. Creo que esto es muy de agradecer y de hecho, considero que su éxito es monumental.

Visualmente, la serie mantiene un nivel de excelencia bestial, mostrando una psicodelia y una fotografía que busca sorprendernos a los espectadores y dejarnos con la boca abierta, cosa que consigue. Hay muchos fotogramas que podrían estar expuestos en museos sin mayor problema, y en ese sentido, la serie es super chula.

En mi reseña de la primera temporada ya comentaba que había un gran desequilibrio entre el continente y el contenido, entre la estética y la forma en que nos contaban los problemas de David y lo que pasaba realmente durante los primeros 8 episodios. Esto es obvio que se mantiene en la segunda temporada, aunque ampliando el foco al resto de personajes secundarios.

Además, si la primera temporada giraba en entender David que el Shadow King había poseído su mente y la mayoría de la acción sucedía en su mente, en esta segunda temporada se mantiene el estar casi más tiempo en el plano astral que en el mundo real, pero desde varios puntos de vista diferentes.

Sin embargo, esta segunda temporada cuenta con 11 episodios y peca del mismo problema de la primera, ampliado. Debido al interés en ampliar el foco hacia los personajes secundarios, se pierde el hilo central de la serie, la lucha de David y Syd contra el Shadow King, y hubo momentos en que al menos yo como espectador deseé que la trama avanzara.

Sin embargo, debo reconocer que los dos episodios finales compensan esta lentitud y ofrecen unos giros y un climax sorprendente y satisfactorio, que abre además un nuevo escenario de cara a la tercera temporada que acaba de estrenarse.

En los referido a las interpretaciones, me flipa mucho Dan Stevens como David Haller. La serie funciona porque él hace creíble toda la locura a su alrededor y hace que empaticemos con su lucha interna y externa. Pero esta segunda temporada es también la temporada de Rachel Keller como su novia Sydney «Syd» Barrett, hasta el punto que emerge como una autentica heroína que busca salvar a la humanidad.

Aubrey Plaza como Lenny Busker, la amiga de David  que se ha unido a Farouk en el bando enemigo, Katie Aselton como la hermana de David Amy que murió, Jean Smart como Melanie Bird, la mujer de Oliver (Jemaine Clement), que se ha tomado especialmente mal su desaparición a manos de Farouk, todos tienen su momento de gloria en esta segunda temporada y consiguen que no parezca una serie de 2 protagonistas con secundarios sin sustancia.

Una de las diferencias de esta temporada ha sido encontrar a un narrador omnipresente que nos irá dando píldoras de conocimiento super interesantes que explican en general elementos claves de esta temporada y del mundo de las enfermedades mentales.

«Un delirio comienza como cualquier otra idea, como un huevo. Idéntico por fuera, perfectamente formado. Desde la cáscara, nunca sabrías que algo estaba mal. Lo que está dentro es lo que importa.»

«Los seres humanos son el único animal que forma ideas sobre su mundo. Lo percibimos no a través de nuestros cuerpos sino a través de nuestras mentes. Debemos estar de acuerdo en lo que es real. Debido a esto, somos el único animal en la Tierra que se vuelve loco.»

«¿Si la idea de enfermedad puede convertirse en enfermedad, ¿qué más de nuestra realidad es en realidad un trastorno?»

«Donde el pesimista ve el peligro escondido detrás de cada esquina, el optimista ve la amistad. Es por eso que, cuando encontramos una coincidencia, a menudo vemos una conspiración.»

«El amor no nos va a salvar. Es lo que tenemos que salvar. El dolor nos hace lo suficientemente fuertes para hacerlo. Todas nuestras cicatrices, nuestra ira, nuestra desesperación, es una armadura. Baby, Dios ama a los pecadores mejor porque nuestro fuego arde brillante, brillante, brillante. Quémate conmigo.»

«Soy una buena persona. Merezco ser amado.»

Estas gotas de conocimiento son super interesantes, la forma en que están presentadas a modo casi de manual de autoayuda es una chulada total, y ayudan a que el giro final sea totalmente lógico, a pesar que de confío que todo no sea lo que parece.

Reconozco que siempre prefiero historia por encima de estética, y por eso el visionado de esta segunda temporada se me atragantó varias veces que intenté empezarla. Sin embargo, no hay duda que Legion habrá hecho muchas cosas muy bien si me ha mantenido interesado a lo largo de estas dos extrañas y psicodélicas temporadas.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Legion es un buen ejemplo de una serie diferente que ofrece algo original a los espectadores. NO es mi serie favorita inspirada en personajes de comic, pero volveré para la tercera temporada a ver como Hawley cierra su historia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de Espada Auxiliar de Ann Leckie (Imperial Radch 2)

Espada auxiliar es la notable segunda parte de la serie Imperial Radch de Ann Leckie, que por fin he podido disfrutar aprovechando las vacaciones veraniegas.

PUNTUACIÓN: 7/10

LA SECUELA DE ESPADA AUXILIAR, EL DEBUT MÁS EXITOSO DE LOS ÚLTIMOS AÑOS, GANADOR DE LOS PREMIOS HUGO, NEBULA, ARTHUR C. CLARKE, LOCUS Y BSFA. Breq es una soldado que tiempo atrás había sido una nave militar, un arma de conquista que controlaba miles de mentes. Pero ahora dispone de un único cuerpo y sirve a la soberana a la que había jurado eliminar. Con una nueva nave y una tripulación problemática, a Breq se la destina al único lugar en la galaxia al que accedería a ir: la estación Athoek, donde deberá proteger a la familia de una teniente a la que conoció en el pasado y a la que mató a sangre fría.

Ann Lecke sorprendió a crítica y público con su primera novela Justicia Auxiliar, una super interesante novela de ciencia-ficción que presenta a unas Inteligencias Artificiales que controlan miles de cuerpos humanos para llevar a cabo sus funciones. Además, Leckie hizo que todos los personajes fueran mujeres, o al menos fueran nombradas con pronombres femeninos, lo cual daba un punto de vista novedoso a la ciencia ficción y servía para destacar el ninguneo que este género ha tenido con las mujeres durante décadas.

Justicia Auxiliar examinaba qué aspectos son los que nos hacen humanos, que es mucho más que el cuerpo físico, unido a una lucha imposible de una persona frente a una I.A. casi omnipotente y omnipresente.

Espada auxiliar sirve de notable complemento y ampliación de este mundo, y aunque la búsqueda de la propia identidad sigue siendo uno de los temas principales, realiza una interesante reflexión sobre el poder, la moral y la justicia, y el colonialismo que aplasta sociedades para decirles desde una falsa superioridad moral que nuestras creencias o culturas son superiores a las del conquistado. Y es que el Sistema Athoek que tiene que defender Breq está construido sobre unas bases lagales pero injustas, obligando a dos especies a vivir en condiciones casi de esclavitud.

Debo reconocer que a la novela le cuesta arrancar y durante muchos momentos cuesta saber qué nos quiere contar Leckie. La narración fragmentada de la primera novela permitía que el lector estuviera pendiente de descubrir el misterio del pasado de Breq. Pero en esta segunda parte ya no existe ese misterio, y aunque la construcción del mundo de Athoek es muy interesante, con sus razas y culturas diversas, falta un tema potente que hiciera que estuviera ansioso por pasar las páginas.

Sin embargo, la parte final es excelente, en la que Breq debe reconocer que incluso intentando ayudar, hay situaciones que están más allá de su control, sobre todo cuando hablamos de costumbres y normas arraigadas durante siglos que no pueden desaparecer con un chasquido de dedos.

En resumen, aunque Espada Auxiliar no es tan buena como la primera parte de esta serie, si me deja con ganas de leer la tercera y última novela de Imperial Radch, Misericordia Auxiliar, lo cual ya es un éxito en si mismo.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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Twisted Podcast: Spiderman Lejos de casa

En el nuevo episodio de Twisted Podcast nos hemos reunido Fernando Verniere de Twist Comics y un servidor para comentar todo los que nos ha gustado de Spiderman Lejos de casa de Jon Watts.

Spiderman Lejos de casa es la vigésimo tercera película de Marvel Studios, en este caso realizada en asociación con Sony, ha sido dirigida por Jon Watts y hay que reconocer que nos ha gustado tanto que mi reseña de la película no es suficiente para destacar todo lo bueno de esta película.

Comparto aquí el link al audio de Ivoox:

http://www.ivoox.com/38202754

Me encanta hablar de lo que me gusta y Spiderman Far From Home es super entretenida y sorprendente, además de abrir un nuevo mundo lleno de incertidumbre para Peter Parker que no me voy a perder. Creo que es necesario compartir todo lo que nos emociona y conecta con nuestra sensibilidad, espero que al menos esto lo hayamos conseguido en el podcast, ya nos diréis.

 

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Crítica de Stranger Things temporada 3 (Netflix)

Strangers Things ha vuelto con las pilas cargadas para la tercera temporada. La serie creada por los hermanos Duffer y recién estrenada en Netflix puede que sea más de lo mismo, pero es tan entretenida y los chavales molan tanto que su visionado se convierte en un suspiro.

PUNTUACIÓN: 7/10

Después de que durante los eventos ocurridos durante Halloween de 1984 en la dimensión alternativa, esta temporada tiene lugar un año después, justo al terminar las clases para las vacaciones de verano. Lejos de terminar la amenaza tras cerrar los portales en la anterior temporada, los seres del Upside Down evolucionan justo cuando el grupo de amigos está más distanciado que nunca.

Creada por los Hermanos Duffer, son también productores ejecutivos junto con Shawn Levy, Dan Cohen y Iain Paterson, y dirigen y escriben 4 de los 8 episodios de esta temporada.

Stranger things 3 ha cambiado del Halloween de la segunda temporada a un verano de 1985 que nos devuelve a tantas y tantas películas clásicas y situaciones de nuestra niñez y adolescencia.

Como comento en la presentación, realmente Stranger Things 3 vuelve a repetir la misma fórmula de separar a los personajes en varios grupos que investigan cada uno de ellos un misterio diferente que acaban siendo el mismo caso. Pero reconociendo esto, hay que decir también que las dinámicas de todos los niños son super chulas, que les echábamos de menos y que mola saber qué es de su vida más de un año y medio después de ver la segunda parte.

En este sentido, hay que decir que no me importaría que Netflix hiciera una cuarta y última temporada, sobre todo teniendo en cuenta el final de esta tercera parte. En caso de que se confirmara, los hermanos Duffer deberían darse prisa en rodarla, porque se nota ya que todos actores están creciendo y ya no son adolescentes. De la misma forma que Sony / Marvel están estrenando una película de Spiderman cada 2 años en lugar de los 3 habituales en este tipo de blockbusters, precisamente para acortar los plazos y evitar el excesivo envejecimiento de Peter Parker y los demás chavales, Netflix va a tener que ponerse las pilas si no quiere que se les pase el arroz a su casting de jóvenes estrellas televisivas.

Entrando en materia, los dos primeros episodios en los que se vuelve a situar a cada uno de los personajes se me hicieron un poco pesados por el exceso de canciones ochenteras cuya referencia, si es que la tienen más allá de ser de esa época, se me escapaba. Sin embargo, a medida que la serie nos sumerge en el doble misterio de esta temporada, el visionado fue mejorando hasta llegar a un climax tan loco como en las películas de Arnold Schwarzenegger de la época. Hay de hecho una referencia muy poco sutil al Arnold de Terminator en la figura del asesino ruso que persigue a los adultos, el Sheriff Hopper (David Harbour) y a Joyce Byers (Winona Rider), la madre de Will y Jonathan.

El guión combina como siempre elementos de películas de terror y de aventuras juveniles ochenteras tipo Goonies con sus investigaciones y misterios, sumando en esta tercera parte el “homenaje” a las películas de acción y espionaje que utilizaban al enemigo ruso como villano recurrente, así como toques de crítica al machismo de la sociedad americana. Incluso tenemos una salida del armario de uno de los nuevos personajes, reforzando su medido aspecto social.

Hablando del Sheriff Hopper, la interpretación de David Harbour como un bebedor e irascible padre no me ha acabado de gustar por lo exagerado, y creo que es lo más flojo de toda la temporada en cuanto a un casting que creo realiza un buen papel. En todo caso, tampoco dudo que Harbour hizo la interpretación exagerada que los hermanos Duffer le pidieron, y se redime en un último episodio lleno de emoción.

Como comento, todos los chavales lo hacen genial, pero creo que Dustin (Gaten Matarazzo) vuelve a robar la serie en las pocas escenas en que está en pantalla, con una mención especial a su increíble escena en el último episodio que marca el preludio del climax final. Y aunque Eleven (Millie Bobby Brown) vuelve a ser la gran protagonista como en temporadas anteriores, creo que exageran el uso de sus habilidades mentales, llegando a convertirse en una muleta en la que apoyan la mayoría de situaciones, perdiendo parte de su encanto y desde luego mucha sensación de peligro o amenaza.

Del resto de chavales, Mike Wheeler (Finn Wolfhard) tiene que enfrentarse a los problemas adolescentes a tener a Eleven de novia, teniendo que evitar a un padre furioso y unos amigos que se sienten desplazados. Will Byers (Noah Schnapp), protagonista por su desaparición al comienzo de todo pierde protagonismo en esta tercera, teniendo que asumir que el tiempo pasa para todos y que ya nunca volverán a ser niños. Y el otro miembro del grupo original que está completamente desaprovechado es Lucas Sinclair (Caleb McLaughlin), hasta el punto que casi no hace gran cosa aparte de estar ahí plantado.

Maxine (Sadie Sink) la chica presentada en la segunda temporada que se hacía amiga de Lucas cobra protagonismo por su relación con Eleven y debido a que su hermano Billy (Dacre Montgomery) es uno de los villanos de la temporada.

De los chavales más mayores, Nancy Wheeler (Natalia Dyer) tendrá que enfrentarse al machismo imperante en la redacción del periódico local en la que trabaja de becaria, mientras que su novio fotógrafo Jonathan Byers (Charlie Heaton) hace más bien poco aparte de acompañar a Nancy durante sus pesquisas.

El que vuelve a salirse esta temporada es Steve Harrington (Joe Keery), no solo por su amistad con Dustin, uno de los grandes hallazgos de la segunda temporada, sino por su relación con Robin, un nuevo personaje interpretado por Maya Hawke, hija de Ethan y Uma Thurman a la que espera un brillante futuro, que es la jefa de Steve en su trabajo en la heladería del centro comercial en el que trabajan. A este trío se les unirá la hermana pequeña de Lucas, Erica (Priah Ferguson), que interpreta a la típica niña sabionda y cargante que acompaña a este grupo a descubrir qué esconde el nuevo centro comercial de Hawkins, Starcourt.

Si la segunda temporada nos trajo a Sean Astin como reclamo nostálgico, esta tercera nos ha traído a Cary Elwes y Jake Busey en pequeños papeles del alcalde de Hawkings y un redactor machista del periódico, respectivamente.

El diseño de producción y los efectos especiales están a buen nivel, consiguiendo momentos bastantes chulos utilizando a La Cosa (1982) de John Carpenter como inspiración, creando un monstruo multiforme asqueroso que marcará la principal amenaza para los habitantes de Hawkings.

La verdad es que la serie se ve en un suspiro y es super entretenida sobre todo apoyada en el carisma y la personalidad de todo el reparto. Sin embargo, hay que reconocer que la historia, sobre todo en lo referido a la amenaza rusa es una locura sin sentido. Está claro que lo aceptas porque estamos en el “todo vale” , que es una serie que busca ser un entretenimiento ligero sin más y que lo principal son los personajes por lo encima de la trama, pero la suspensión de credulidad está en el límite en muchos momentos. Además, la amenaza del Azotamentes y su ejército de poseídos al final acaba siendo también un bluff.

La “suerte” de Stranger Things y de los hermanos Duffer es que los personajes tapan estos elementos menos buenos y que la temporada tiene un final super emotivo que nos deja con un buen sabor de boca, aunque la serie no haya sido totalmente redonda.

El pasado martes 9 Netflix publicó que tras estrenarse Stranger Things el 4 de julio, 18 millones de suscriptores, entre los que me encuentro, ya habían visto entera esta tercera temporada, y 40 millones de personas habían visto algún episodio. Estos datos bestiales de audiencia creo que aseguran que a Stranger Things le queda cuerda para rato en el canal online.

Comparto el trailer de este tercera temporada:

Stranger things vuelve apoyarse en su carismático reparto para ofrecer un buen entretenimiento con la nostalgia como base que no tiene problemas en repetir esquemas ya utilizados. Con todo, creo que es una buena serie que me ha hecho pasar un gran rato, y que lo hará con todos los espectadores, sobre todo si sois fan del género o viviste los 80 y todo su ocio friki en vuestra niñez o adolescencia.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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Crítica de Extremity de Daniel Warren Johnson

Extremity de Daniel Warren Johnson, publicado en España por Planeta Comic, es uno de los comics del año. Ciencia ficción que crea un mundo complejo y original, con unas escenas de acción increíbles y un mensaje poderoso y sorprendente, pero que sobre todo triunfa gracias a unos extraordinarios personajes que son todo corazón.

PUNTUACIÓN: 9/10

Un cómic donde la belleza y la imaginación del Estudio Ghibli se unen a la intensidad de Mad Max.

Thea era una artista con una familia que la amaba y una vida sin preocupación alguna.

Pero se lo arrebataron todo cuando los Paznina atacaron a los Roto. Ahora, Thea sueña. No con una vida mejor, sino con vengarse del clan que devastó a su familia. Consumida por la venganza y anhelando recuperar lo que perdió, Thea sigue a su padre por una sombría senda que solo puede terminar en sangre. Pero, ¿hasta dónde está dispuesta a llegar?

El creador DANIEL WARREN JOHNSON (Murder Falcon) y el colorista MIKE SPICER presentan una nueva y audaz visión, donde la belleza y la imaginación del Estudio Ghibli se unen a la intensidad de Mad Max. RECOPILA LOS NÚMEROS 1 A 12.

Daniel Warren Johnson construye una fantasía distópica en la que la humanidad se agrupa en familias que viven en islas elevadas de la mortal superficie de la Tierra. Los Roto sufren un ataque de los Paznina que matan a la mujer del Abbá Jerome y mutilan a Theo, su hija. Lo que parece la típica historia de venganza de «ojo por ojo» en un mundo con paralelismos a Mad Max, evoluciona de forma sorprendente.

El worldbuilding es extraordinario, hay un montón de detalles que sugieren una historia y unas costumbres que se remontan a siglos atrás, y que están construidas a partir de la violencia. En este contexto, que alguien sugiera que puede existir otro camino parece estar abocado al fracaso y al rechazo de sus seres queridos.

Una de las cosas que mas me gustan de Extremity es que a partir de una pequeña introducción, Daniel Warren Johnson nos mete en medio del meollo desde el principio, en lo que va a ser una montaña rusa sin frenos de principio a fin. No hay voces en off que nos digan como se sienten los personajes ya que sus acciones hablan por ellos.

Como comento, la construcción del mundo es excepcional, pero lo que realmente me conmovió es el camino emocional que deben seguir estos personajes. Extremity es acción widescreen increíble, con un poderoso mensaje que trasmite mucho corazón, sumado a una evolución de los personajes y un mensaje de no violencia lo que me ha atrapado.

Y encima, a pesar de las difíciles decisiones que deben que tomar los protagonistas, la historia huye de los efectismos baratos y el final facilón, lo que para mi es otro hecho super positivo.

Y si la historia es un triunfo total es también por el excelente dibujo de Johnson, con una gran atención al detalle en lo relativo a la construcción de este mundo elevado, sin tener miedo de ofrecer momentos de gran violencia y gore, con desmembramientos y muertes super heavies.

Además de la atención al detalle, su narrativa es excelente, sus personajes tienen unas expresiones perfectas que trasmiten su conflicto interno y las escenas de acción tienen una marcada inspiración en el manga, con unas lineas cinéticas que trasmiten cada golpe y se siente la energía que esta siendo liberada.

En este sentido, casi no sorprende ver en estas páginas a insectos super destructores, cyborgs superpoderosos y monstruos gigantes que viven en la peligrosa superficie de la Tierra y que pueden acabar con toda la humanidad.

Comparto las primeras paginas de este comic para que podais disfrutar del estilo de Daniel Warren Johnson.

Extremity es el tipo de ciencia ficción que me engancha. Unos personajes maravillosos plagados de conflictos internos tendrán que buscar la solución a un conflicto que dura siglos. Gran dibujo para una historia excepcional. Imprescindible!!

PUNTUACIÓN: 9/10

Bonus track 1. Me ha gustado esta entrevista a Daniel Warren Johnson en la revista Paste, en la que habla de su proceso creativo.

Bonus track 2. Comparto la excelente reseña de Carlos Playbook en Zona Zhero, que me animó a probar una serie de un autor completamente desconocido. Que alegría el haberle hecho caso y haber comprado este comic!!

 

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